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Biografía

Jon Favreau

Jon Favreau

53 años

Jon Favreau

Nació el 19 de Octubre de 1966 en Queens, Nueva York, EE.UU.

El comediante de hierro

15 Octubre 2009

Se llama igual que el hombre que escribe los discursos de Obama, pero no tiene nada que ver. Bien conocido por los incondicionales de Friends, pues fue el novio de Monica en varios episodios, ha tenido una carrera considerable como actor, y en estos momentos es uno de los directores de moda tras haber dirigido la exitosa Iron Man.

Nacido el 19 de octubre de 1966 en el barrio neoyorquino de Flushing, Jonathan Kolia Favreau es hijo de un matrimonio de maestros formado por una judía y un católico. Se graduó en el Instituto de Ciencias del Bronx, y después se fue a estudiar al Queens College. En el verano de 1988 decidió mudarse a Chicago para iniciar una carrera como cómico. En esa ciudad consiguió actuar en un par de teatros dedicados a la improvisación.

Tras un par de trabajos como extra en Cómo sobrevivir a la familia y Hoffa, un pulso al poder, Favreau obtuvo su primer papel de entidad interpretando al tutor D-Bob, en Rudy, reto a la gloria, una película que contra todo pronóstico tuvo cierto éxito. Aunque protagonizó Swingers, y apareció brevemente en varias películas, como La Sra. Parker y el círculo vicioso, Batman Forever o Deep Impact, tuvo más relevancia su trabajo en televisión. Tras aparecer en episodios de Seinfeld y Chicago Hope, empezó a darse a conocer con su interpretación de Pete Becker, un excéntrico millonario que se cita con Monica, en seis episodios de Friends, que en aquel momento era todo un fenómeno.

Desde su trabajo en Friends su carrera fue hacia arriba. Poco después protagonizó la comedia negra Very Bad Things, donde era un tipo a punto de casarse cuyos amigos le organizaban una despedida de soltero salvaje en la que moría una bailarina. Fue también “Foggy” Nelson, el socio y amigo de Ben Affleck en Daredevil, apareció en Los Soprano interpretando a un director de cine que aparentaba estar interesado en la película del gangster Christopher, y fue el protagonista de Rocky Marciano –biopic televisivo del célebre boxeador–. Además, intervino en Equipo a la fuerza, Cuando menos te lo esperas, Wimbledon, Como en casa en ningún sitio y otros títulos.

Interesado también en la realización, Jon Favreau empezó a trabajar tras las cámaras dirigiendo un par de telefilmes, que precedieron a su opera prima cinematográfica, Crimen desorganizado, que tuvo cierta repercusión. Le siguieron Elf y Zathura, una aventura espacial. Aunque realmente dio la campanada con Iron Man, traslación de uno de los superhéroes más famosos de Marvel, protagonizada por Robert Downey Jr., que arrasó en las taquillas. No tardaron en encargarle que dirigiera la secuela. Además, Favreau ha protagonizado Todo incluido, una comedia que se convirtió en número 1 en la semana de su estreno en Estados Unidos.

Filmografía
Vengadores: Endgame

2019 | Avengers: Endgame

Vengadores: Infinity War tuvo el acierto de concluir con un álgido final que dejaba al espectador compungido y con el corazón en un puño, al observar cómo Thanos lograba reunir las seis gemas del poder, que colocadas en su guantelete y con un chasquido de dedos daba lugar a una tragedia de proporciones planetarias, la desaparición de la mitad de la población de la Tierra, entre ellos algunos de los más queridos superhéroes. El shock era comparable al que recorre de cabo a rabo la impactante serie The Leftovers: no querías creer que aquello pudiera ser verdad. Tras un arranque en que se nos aclara el destino dudoso de algunos de los Vengadores, y la inestimable nueva ayuda de la Capitana Marvel, pasan cinco años en que cada uno ha sobrellevado el gran drama a su manera. Hay quien ha logrado rehacer su vida, más o menos, otros ejercen de vigilantes superhéroes venidos a menos, y hasta uno se pasa todo el tiempo bebiendo cerveza y vegetando, viendo series en la tele (no, no se dice que sean las de Netflix, competencia de la inminente Disney+). El inesperado regreso de Ant-Man, retenido en una trampa cuántica –no era consciente del tiempo transcurrido, para él sólo han sido cinco horas–, deviene en catalizador de un plan que básicamente consiste en viajar en el tiempo, a distintos momentos en que los Vengadores puedan recuperar las seis gemas y así, cambiado el pasado, cambiará el futuro. Aunque hay que andarse con mucho ojo, para no revolver mucho el tiempo y dar pie a peligrosas paradojas temporales, y persuadir a unos y a otros para que vuelvan a formar un equipo. Los hermanos Anthony y Joe Russo vuelven a demostrar que se mueven como peces en el agua en el Universo Marvel, sus cuatro películas –dos del Capitán América, dos de los Vengadores– son de lo mejorcito que ha dado el subgénero de superhéroes. Aquí saben jugar con varias bazas de modo inteligente, sacando todo el partido a las tres horas de metraje. Funciona bien la nostalgia, el sentimiento agridulce por muertes, desapariciones, ausencias, el mantra de “pasar página” que no acaba de funcionar, ni siquiera para el optimista Capitán América; y hay acierto en el modo en que se idea cómo cada uno encara su vida tras la tragedia, y el subrayado de la importancia de trabajar en equipo, no estamos solos. El mecanismo que se idea para arreglar las cosas, viajar en el tiempo, no es el colmo de la originalidad, pero precisamente hasta se hace chanza con ello, incluso con citas de películas, la punta del iceberg de los momentos humorísticos que recorren el film, y que saben asomar cuando toca drama, heroísmo y sacrificio, sin que suenen absurdos o forzados, están perfectamente calzados. Y a partir de los viajes al pasado, se desarrollan varias subtramas, que dan cancha a los personajes, los lazos se estrechan, se sabe limar asperezas, aprender a confiar, etcétera, quizá en este film, frente a su precedente, hay menos sensación de que algunos personajes se limitan simplemente a aparecer (aunque, no nos engañemos, algún caso hay de éstos). Casi al estilo de El Señor de los Anillos, hay espacio para la épica de una gran batalla, y momentos de homenaje y reconocimiento a quien ha sabido dar la vida por el resto. Funciona bien el clímax de auténtica reunión de todos, o casi, y se dejan bien asentado que determinadas acciones y decisiones, aunque cuesten, son las que hacen que la vida valga verdaderamente la pena. El reparto multiestelar está muy bien, unas pocas pinceladas bastan para perfilar sus personales y colectivas encrucijadas, y el modo en que las afrontan; quizá sobresalen, porque tienen más espacio, Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Liam Hemsworth, Karen Gillan, Paul Rudd y Jeremy Renner.

7/10
Vengadores: Infinity War

2018 | Avengers: Infinity War

Meritoria película en lo que supone de enorme desafío de desarrollo y producción, al reunir a la mayor constelación de superhéroes Marvel jamás vista, lo que incluye idear una trama que justifique y dé algo de lustre a la presencia de cada uno de ellos, cuadrar las agendas de los actores que los interpretan y manejar una parafernalia de efectos especiales que hace realidad el dicho circense “más difícil todavía”. Los hermanos Russo, Anthony y Joe, avezados en el mundo de los superhéroes con sus películas de Capitán América -Capitán América: El soldado de invierno es de lo mejor que se ha hecho en este terreno en los últimos años, si exceptuamos la trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan-, parten de un guión hipersimple, concebido por dos colaboradores habituales, Christopher Markus y Stephen McFeely. Cuando se produjo el Big Bang que dio origen al universo, seis gemas se desperdigaron por los cuatro puntos cardinales, dando lugar a la diversidad galáctica que se observa en el film, con nuestra vieja amiga la Tierra, planetas ocupados por personajes olímpicos al estilo Thor y guardianes de la galaxia más de andar por casa. Ante el riesgo de la extinción total, el poderoso Thanos intenta reunir las seis piedras para aplicar una evolución selectiva, y salvar, principio del mal menor, la mitad del universo. Pero los vengadores, divididos antaño, volverá a unir fuerzas con otros poderosos aliados para tratar de impedirlo. Espero hasta ahora no haber hecho “spoilers”, desde la distribuidora nos ruegan encarecidamente silencio, plis. ¿Será “spoiler” decir que la Viuda Negra luce pelo rubio? Uy, perdón, ya me callo. En fin sea como fuere, el esquema argumental de defender o reunir piedras, según el bando donde uno se encuentre, permite dar entrada a todos los personajes e ir avanzando a golpe de espectaculares enfrentamientos a mamporro limpio, la acción no puede faltar, aunque ello punteado con algún pasaje más dramático y con muchos chistes y juegos de palabras. Y así el lienzo poco a poco se amplía, pasamos de la lucha persona a persona, o grupo a grupo, a la que mantienen auténticos ejércitos. Todo esto podía estar bien, pero el film guarda sorpresas en su chistera, y verdaderamente el clímax y desenlace que no deja a la espera de la próxima entrega, resulta muy notable y poderoso. Como cabe imaginar, no es una película para destacar las interpretaciones. Los actores se pliegan a sus personajes, la mayoría es de suponer que no habrán tenido que trabajar muchos días, y sus trajes y los efectos habrán facilitado su ausencia en escenas donde en otros tiempos deberían haber estado presentes. La película, naturalmente, es lo que es, pura diversión, pero se arriesga a ir un poco más allá sin duda, en la concepción de su final.

6/10
Spider-Man: Homecoming

2017 | Spider-Man: Homecoming

Tras el enfrentamiento de los Vengadores en Nueva York contra la invasión chitauri, Adrian Toomes trabaja recogiendo escombros provocados por la refriega al frente de sus empleados. Como le despiden de mala manera cuando agentes del gobierno se hacen cargo de la tarea, decide no entregar la basura alienígena que ya ha retirado. Con estos desechos creará con el tiempo un traje que le convierte en el temible Buitre, y también diversas armas tecnológicas que vende a delincuentes. Por su parte, Peter Parker siente auténtica devoción por su mentor, Tony Stark, alter ego de Iron Man, que le reclutó para ayudarle en la guerra civil contra el Capitán América y sus partidarios, y le regaló un sofisticado traje con el que mejora su eficacia en la lucha contra los delincuentes. Mientras, trata de llevar una vida normal en casa con la tía May, que piensa que el millonario le ha concedido una importante beca. En el instituto está a punto de celebrarse un importante baile, aunque Michelle, la chica que le gustaría como acompañante, no le hace demasiado caso. Parecía que la franquicia arácnida estaba ya sobreexplotada, y que reiniciarla por tercera vez en menos de dos décadas no era buena idea. Pero ha sido un acierto buscar savia nueva, encomendándole la realización al joven lleno de ideas Jon Watts –hasta ahora responsable de dos largos ‘indies’ poco conocidos, Clown y Coche policial–, que también forma parte del equipo de seis guionistas, se diría apasionados del universo Marvel, tanto en cine como en los comics. Quizás debe advertirse que el argumento está muy integrado en el resto de películas de personajes de la editorial, hasta el punto de que quien no esté al tanto podría perderse un poco. Y que ofrece numerosísimas referencias a las viñetas, a los filmes de Sam Raimi y Marc Webb, y hasta la banda sonora brillantísima de Michael Giacchino se convierte de repente en la sintonía de la serie televisiva del Trepamuros. Se reinventa al personaje con gran originalidad, pues se le ha convertido en un adolescente, iniciándose en la vida, que a pesar de su potencial carece de la suficiente experiencia para tomar las decisiones adecuadas. Establece una relación paternofilial con el millonario Stark, al tiempo que depende emocionalmente de su adorada tía May, aquí más rejuvenecida que nunca. Se incorporan también rasgos fundamentales de Spider-Man en los comics, sobre todo su sentido del humor a la hora de enfrentarse a los malos, y sus meteduras de pata. Todo funciona a la perfección gracias al trabajo del joven Tom Holland, al que le va mejor este papel que a Andrew Garfield, dándole un carácter muy juvenil, con locuras propias de su edad. Le apoyan bien la carismática Marisa Tomei (aunque se echa de menos que tenga más presencia), y Robert Downey Jr., que no necesita de muchas variaciones en su papel de ególatra con gracia. Se acierta también con el poco experimentado Jacob Batalion, como aliado friki del protagonista, la cantante Zendaya como contrapunto amoroso, o al darle cancha al guardaespaldas de Stark, Happy Hogan, de nuevo interpretado por Jon Favreau. El reparto depara alguna sorpresa, y por supuesto no falta un divertido cameo de Stan Lee, creador del Hombre Araña. Pero en cuanto a actores se refiere, se apropia de la función Michael Keaton. Tras triunfar como superhéroe, Batman, y una candidatura al Oscar por dar vida a un actor encasillado en este rol, en Birdman, aquí interpreta a un villano con entidad, pieza clave en las mejores películas del género, luciéndose sobre todo en un momento que transcurre en un coche. Con personajes tan bien definidos, grandes dosis de simpatía y un ritmo trepidante, funcionan a la perfección las secuencias de acción, que logran no ser tópicas a pesar de la saturación de supertipos en pijama. Se llevan la palma una en el obelisco del Mall de Washington, otra en torno a un barco que se parte en dos, y un enfrentamiento aéreo. Quien piense que la película no podría dejarle mejor sabor de boca, que espere a ver todos los títulos de crédito, con dos escenas extras, la segunda hilarante.

7/10
Tiempo límite

2016 | Term Life

Nick Barrow, un experto ladrón especializado en preparar planes de robos, ofrece sus servicios al hijo de un mafioso que desea recuperar un dinero perdido. Pero algo sale mal, los ladrones son asesinados y el dinero desaparece. En realidad, ha sido el policía corrupto Joe Keenan el que ha perpetrado el crimen. Y ahora tanto la policía como el capo mafioso Viktor irán a por Barrow, al que creen responsable. Éste intentará sobrevivir y proteger también a su díscola hija adolescente. Rutinario pero entretenido thriller que mezcla acción, intriga y drama familiar con resultados satisfactorios. Aunque no es la séptima maravilla del mundo y el desarrollo del guión es un poquito simple, Tiempo límite cuenta con un buen reparto, en donde sin duda destacan Vince Vaughn y una estupenda Hailee Steinfeld (Begin Again) como padre e hija, quiza lo mejor del film. También aparece como mafioso Jordi Mollà, un tópico papel en el que Hollywood está encasillando al español.

5/10
#Chef

2014 | #Chef

Carl Jasper es un gran chef, pero atraviesa una crisis personal. Divorciado de su mujer Inez, no se ocupa todo lo que debiera de su pequeño hijo Percy. Sometido a presión porque va a venir a su restaurante un afamado crítico gastronómico bloguero, su jefe le obliga a no arriesgar en el menú, lo que se traduce en un comentario muy negativo, que acaba volviéndose viral en las redes sociales, de las que Carl es un completo ignorante. Pero puede que no haya mal que por bien no venga, pues es la ocasión de hacerse un replanteamiento profesional, cambiando de aires y volviendo a descubrir el placer de la vida en familia. #Chef es sin duda un proyecto muy personal de Jon Favreau, no en vano el cineasta escribe, dirige, produce y protagoniza el film. Se trata de una agradable comedia de corte familiar –aunque no se evita algún detalle grosero, el tono general es elegante–, hecha con mimo y buen "rollito", narrativamente ágil. En su entramado argumental tiene varios méritos: por ejemplo, aborda la cuestión de las redes sociales, concretamente Twitter, y lo hace de modo imaginativo e instructivo a la hora de hablar de su enorme influencia y su manejo por las jóvenes generaciones. Hay un esfuerzo por dibujar las relaciones entre padre e hijo –bien interpretados por Favreau y el niño Emjay Anthony–, el esfuerzo educativo y de comunicación entre ambos, más lo importante que es para un chaval contar con un papá y una mamá. Y pinta de modo atractivo la riqueza multicultural de Estados Unidos, concretamente la comunidad latina de procedencia cubana alrededor de Miami. Y sin embargo, hay un par de "peros" que se pueden poner al film. Por un lado, la poca capacidad de riesgo a la hora de afrontar las aristas que propicia la historia, aunque sea con el propósito de dejar un buen sabor de boca, nunca mejor dicho en un film de corte culinario y gastronómico. Y por otro, lo muy desdibujados que están casi todos los personajes secundarios, aunque hay que reconocer la capacidad de Favreau para fichar a amigos en pequeños papeles –Iron Man, o sea, Robert Downey Jr., y la Viuda Negra, Scarlett Johansson–, más otros nombres de prestigio como Sofía Vergara, Oliver Platt y Dustin Hoffman. Pero la sensación es que éstos, al igual que Bobby Cannavale y John Leguizamo, están algo desaprovechados, se confía en su fuerza en pantalla y ya está.

6/10
Por la cara

2013 | Identity Thief

Sandy Patterson tiene una vida genial: un buen trabajo, dos hijas preciosas y una esposa que le quiere y que está esperando otro hijo. Pero debido a sus necesidades económicas decide abandonar su empleo para ocupar la vicepresidencia en una nueva empresa de reciente creación. Sin embargo, de un día para otro ve cómo todas sus expectativas se van al garete. La causa es una delincuente que ha usurpado su identidad y falsificado sus tarjetas, de modo que ha dilapidado todos sus ahorros. Para mayores problemas la policía de su ciudad, Denver, le explica que no puede hacer nada contra alguien que opera en Florida, así que la única solución de Sandy es encontrar a esa mujer y llevarla a Denver en el plazo de una semana. Sólo de esa manera podrá recuperar su vida. Banal entretenimiento cuya mejor baza es su fondo de buenos sentimientos bajo una cáscara gamberra y malhablada en la línea de las desinhibidas comedias estadounidenses del tercer milenio. La historia, elaborada por Craig Mazin (responsable de los guiones de Resacón 2, ¡ahora en Tailandia! y de varias secuelas de Scary Movie), sigue las pautas de este tipo de filmes en donde se deja de lado la verosimilitud para dar lugar a una descacharrante trama a razón de un gag por minuto. La novedad de Por la cara es que se trata de una “road movie” con bastantes elementos de acción, aunque sea tontorrona. Detrás de las cámaras se sitúa el director de Cómo acabar con tu jefe, Seth Gordon, quien ha contado con el mismo actor como protagonista, Jason Bateman, y que se muestra capaz mantener un ritmo más o menos llevadero a lo largo del metraje. Pese a que acumula situaciones escabrosas y conversaciones de camionero, en general el director evita pasarse de la raya en la escala de la grosería, y ofrece momentos más o menos divertidos, siempre apoyados en la actriz Melissa McCarthy, que ha alcanzado una enorme popularidad desde su papel de Megan en La boda de mi mejor amiga, por la que fue nominada al Oscar. Lo malo es que la actriz se ha encasillado así en un perpetuo papel de bruta alocada y grosera, sin muchas luces pero con buen corazón. Entre el reparto, donde se descuidan bastante los personajes secundarios, es de señalar la presencia de Amanda Peet, aunque lamentablemente no cuente con demasiados minutos en pantalla.

4/10
El lobo de Wall Street

2013 | The Wolf of Wall Street

La trayectoria real del corredor de bolsa Jordan Belfort, desde sus inicios como principiante en Wall Street, cuando está casado con una sencilla peluquera, hasta el momento en que alcanza la cúspide del poder, la riqueza y el placer, al precio de una vida desquiciada y sin principios, y del acoso del FBI. Enseguida su entrada en el mundo profesional supone una inmersión en la depravación moral, a partir de las lecciones que le imparten sus superiores sobre su trabajo y los -a su entender-, necesarios hábitos sexuales y de consumo de drogas para no perder el paso en la vertiginosa actividad de compraventa de acciones. Lo que parece un bache en su andadura laboral se convertirá en la construcción de un imperio gracias a la venta de activos de muy dudoso valor, primero a incautos paletos, luego a gente adinerada que puede permitirse el lujo de perder dinero. Martin Scorsese adapta las memorias de Belfort, convertidas en guión por Terence Winter, uno de los responsables de la gangsteril serie televisiva Los Soprano, que colaboró luego con el italoamericano en Boardwalk Empire, también centrada en el mundo criminal y de los políticos corruptos. Lo hace con tono de comedia esperpéntica muy pasada de vueltas y no exenta de cinismo, usando la voz en off de Belfort al modo en que lo ha hecho en tantas ocasiones a lo largo de su filmografía, de un modo especial en Uno de los nuestros, con la que mantiene no pocos puntos de conexión, con su atractivo reparto de múltiples personajes, lo dinámico de la narración, las canciones de la banda sonora, y también con en el modo en que finalmente se resuelven –es un decir– las cosas. Sorprende la larga duración de la cinta, tres horas, con muchos paisajes reiterativos, que no hacen más que ofrecer más de lo mismo, en forma de discursos estimulantes para empleados, engaños a compradores codiciosos, desmadres orgiásticos mostrados muy gráficamente y subidones procurados con el recurso a la droga. De un algún modo Scorsese conecta con el discurso de otras cintas de su filmografía en que muestra el lado feo de América, el capitalismo insolidario y egocéntrico llevado hasta sus últimas consecuencias, donde en realidad nada importa, más allá de satisfacer las pulsiones más primarias. Por supuesto, el italoamericano es un gran virtuoso, las imágenes y el ritmo muestran en bastantes ocasiones el poderío que le conocemos a este astuto prestidigitador, lo que no impide que acabe produciendo finalmente hastío. En su momento el Gordon Gekko de Wall Street de Oliver Stone –citado en un momento del film– se convirtió en referente popular de aspirantes a yuppies, para sorpresa de propios y extraños. Resulta difícil pensar –aunque nunca se sabe– que pueda ocurrir lo mismo con El lobo de Wall Street, más en tiempos de crisis en que se estrena el film, algo posteriores a los hechos narrados, donde los productos financieros y sus creadores se miran con lógica desconfianza y repulsa. El personaje encarnado por Leonardo DiCaprio resulta tremendamente antipático, sólo piensa en sí mismo y su supervivencia, incluso su familia no parece tener una entidad mayor que otra cualquiera de sus posesiones, como su yate de recreo. Por supuesto la amistad y la lealtad no existen en su mundo de “lobos”, los otros depredadores son en el mejor de los casos socios útiles y compañeros de francachelas. Poco hay en Belfort del granuja impresentable y nada modélico, al que, no se sabe por qué, se le acaba mirando con indulgencia, el personaje es odioso, patéticamente odioso. A Scorsese no le van las narraciones con advertencias morales, muestra al emperador desnudo pero no hay ni un amago de cómo volver a vestirle para que recupere su dignidad. Quien busque moralejas o alguna indicación de cuál es el camino a emprender cara a la redención, puede seguramente esperar sentado largo tiempo. Ya que le hemos citado, podemos decir que el modo de presentar las cosas de Scorsese recuerda un tanto a Salvajes, de Oliver Stone: de algún modo se pinta un mundo frenético de delincuencia criminal, el espectador participa en un adrenalítico viaje de puras sensaciones, pero al final no queda nada. Como mucho, una sensación de que ‘éste no es el camino’, pero la alternativa, viajar oliendo a sudor en el metro, la experiencia del agente del FBI, no resulta mucho más atractiva.

6/10
Iron Man 3

2013 | Iron Man 3

En esta ocasión, Tony Stark recibe la visita de Maya Hansen, una mujer de su pasado, brillante científica que quiere advertirle del llamado Virus Extremis, que en las manos equivocadas pondrá en apuros al frívolo millonario. Éste ha desarrollado diversas armaduras con las que protegerse, y cuenta con la ayuda de su mejor amigo, el coronel Rhodey, capaz de manejarlas con la misma pericia que él, y de Pepper Potts, su novia. Mientras tanto, un siniestro villano conocido como El Mandarín perpetra terribles atentados. Aunque Jon Favreau, director de las dos primeras entregas de Iron Man, estaba dispuesto a encargase en un primer momento de la tercera, decidió renunciar a la silla teóricamente por disconformidad con la decisión de unir la franquicia con Marvel Los Vengadores. También se dice que pedía demasiado dinero, por lo que decidieron sustituirle. En cualquier caso, Favreau se ha quedado como productor ejecutivo, y como actor secundario retomando el papel del guardaespaldas Happy Hogan. Le pasa el testigo nada menos que a Shane Black, toda una leyenda entre los guionistas del cine de acción, por sus influyentes libretos al servicio del productor Joel Silver, sobre todo la saga de Arma letal. Supone su segundo trabajo como realizador tras Kiss Kiss, Bang Bang, también protagonizada por Robert Downey Jr., que muy posiblemente habrá tenido algo que ver en su fichaje. Fiel a su estilo, Black se limita a enlazar secuencias de acción, con numerosos toques de humor tendente al surrealismo. Ha seguido el sendero trazado por Favreau, lo que significa efectos especiales cuidadísimos a mansalva. Esto propicia –como era de esperar– diversas secuencias de enorme espectacularidad, como un rescate aéreo colectivo, el ataque de las armaduras, el atentado contra la mansión del protagonista, los villanos aparentemente humanos normales que parecen quemarse por dentro, etc. En Iron Man 3 los actores están todos en su papel, pues Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow y Don Cheadle parecen conocerse a sus personajes al dedillo, mientras que aportan aires nuevos los recién llegados Rebecca Hall (la científica), Guy Pearce en un registro de antagonista sin escrúpulos y sobre todo un Ben Kingsley que aporta cierta gracia a su personaje. ¿Se echa de menos algo de fondo en la película? Más allá de la típica advertencia pro buen uso de la tecnología, poco hay detrás de las imágenes de Iron Man 3, por lo que gran parte del público que no busque efectos a mansalva se puede sentir un tanto desplazado. Lo mejor, todas las referencias a la muy superior Marvel Los Vengadores, como el niño seguidor del grupo, y una secuencia de propina también relacionada con aquel film que se hace esperar tras unos títulos de crédito interminables.

5/10
Iron Man 2

2010 | Iron Man 2

Puesto que Iron Man superó las previsiones más optimistas de recaudación (se embolsó más de 572 millones en todo el mundo), la secuela era inevitable. Repite como director Jon Favreu, que como en la primera parte también interpreta a un personaje secundario, el guardaespaldas de Tony Stark, que aquí tiene más peso. Como se vio al final de la primera entrega, el industrial Tony Stark ha declarado públicamente en rueda de prensa que él es Iron Man, cuando se pone una sofisticada armadura de combate de alta tecnología. Poco después de inaugurar Expo Stark, donde muestra las innovaciones tecnológicas realizadas en su empresa, y sus aplicaciones humanitarias, los políticos pretenden que el empresario revele los secretos de su revolucionaria armadura al ejército, para salvaguardar la seguridad nacional. Además, el ruso Ivan Vanko, que culpa al padre de Stark de la desgracia de su familia, se ha propuesto vengarse enfrentándose a él con ayuda de sus propios inventos. El film ofrece lo que se supone que los espectadores esperan de una secuela como ésta: más efectos, más villanos y más explosiones que la primera parte. Además, cuenta con actores carismáticos que permiten pasar por alto que sus personajes sean esquemáticos, sobre todo en el caso de Robert Downey Jr., que ha pasado de ser un intérprete de películas un tanto minoritarias a una estrella que sabe captar la atención del espectador. Se luce especialmente Mickey Rourke, cuyo personaje es el típico villano caricaturesco muy desdibujado, pero que el protagonista de El luchador se empeña en interpretar como si estuviera sacado de una tragedia de Shakespeare. Sam Rockwell logra imprimirle cierto humor a su personaje, Justin Hammer, rival de Stark. El militar James ‘Rhodey’ ya no está interpretado por Terrence Howard, que ha debido ser despedido, sino por Don Cheadle, que cumple con su trabajo. Otras estrellas sin embargo, parecen un poco desaprovechadas, como Gwyneth Paltrow, cuyo personaje pasa a dirigir la empresa, pero no se le saca punta a esta subtrama. Scarlett Johansson es la Viuda Negra, sobradamente conocida por los seguidores de los cómics, pero se limita a componer a una mujer rusa tan fría como excepcional luchadora, que resulta un tanto plana. Especialmente decepcionante es la inclusión de Samuel L. Jackson, el duro Nick Furia, pues su presencia en un par de escenas sólo se justifica como promoción de la inminente película de Los vengadores, pero si se suprimieran sus apariciones, los espectadores no se darían cuenta. El guión de Justin Theroux (Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!) funciona más o menos, aunque es un tanto plano y previsible y parece pasar de largo por algunas cuestiones que plantea, sobre todo el problema del alcoholismo, sacado de una de las sagas más famosas de los cómics: “El demonio en una botella”. Pero aquí no se profundiza en el tema, ni tampoco en la relación paternofilial del protagonista con su padre fallecido, otro de los asuntos que se supone que son fundamentales en la trama. Como era de esperar, los reyes de la función son los efectos especiales. Es cierto que se echa de menos alguna escenita más, pero las que hay resultan lo suficientemente espectaculares como para justificar el dinero de la entrada, sobre todo la aparición de Iron Man en la Expo Stark, el combate en el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, y sobre todo la gran confrontación final. Todas ellas a ritmo de música de rock duro, con grupos como AC/DC.

5/10
Te quiero, tío

2009 | I Love You, Man

Estamos ante una ligerísima comedia concebida para el lucimiento de Jason Segel, cómico famoso en Estados Unidos que protagonizó Paso de ti, y Paul Rudd, secundario de Lío embarazoso. Ambos son habituales de las películas producidas o dirigidas por Judd Apatow, que no participa en el film, aunque su influencia es bastante patente. Además, dirige un profesional muy en la línea de Apatow, John Hamburg, cuyo mayor logro hasta la fecha son los guiones de Zoolander y Los padres de ella. El punto de partida tiene cierta originalidad. Es un hecho que en casi todas las comedias románticas los protagonistas tienen buenos amigos, pero no han encontrado el amor. Sin embargo, al protagonista de este film, Peter Klaven (Paul Rudd), le ocurre todo lo contrario. Ha conquistado a la mujer de sus sueños, Zooey, pero se da cuenta de que no tiene ningún amigo masculino. Un día escucha por casualidad ciertos comentarios de las amigas de Zooey, que apuntan a que su futuro marido puede ser demasiado absorbente y pesado, al carecer de amistades. Entonces Peter se propone buscarse a un amiguete inseparable antes de la boda. Poco después, logra una gran conexión con Sydney (Jason Segel), un tipo que acude a ver una casa en venta, y que parece la amistad ideal. Algunos arranques groseros y ‘sucios’ están fuera de lugar –el protagonista vomita a un tipo en la cara– y estamos ante un producto predecible y poco esforzado. Sin embargo, subyace cierto elogio de la amistad sincera, y produce algunas carcajadas inevitables en ciertos momentos. El cameo de la banda de Rush gustará a los roqueros. Tiene además cierta gracia la presencia de Lou Ferrigno, el mítico intérprete de El increíble Hulk (1978), interpretándose a sí mismo, pues el protagonista tiene que vender su lujosa casa.

4/10
Todo incluido

2009 | Couples Retreat

Película fallida que pese al gancho inicial acaba naufragando y desperdiciando las posibilidades narrativas que tenía de llegar a buen puerto. La cosa se queda al final en una comedieta, previsible y más o menos amable, que juega con chistes groserillos en torno a las vidas amorosas de cuatro parejas de amigos. De las cuatro parejas, la formada por Dave y Ronnie es claramente la más estable, pues son felices, se quieren de veras y tienen dos hijos. Ellos son claramente el matrimonio fuerte de su cículo de amigos y los más influyentes. Luego están los distanciados Joey y Lucy, con una hija adolescente y una relación muy fría entre ellos; y también el recién separado Shane y su joven novia Trudy. Cierran el grupo Jason y Cynthia, un matrimonio exteriormente perfecto, pero que está a punto de romperse por la falta de hijos. Precisamente es esta última pareja quien propone a sus amigos que vayan todos a pasar unas vacaciones idílicas a unas islas paradisiacas. El lugar es increíble y ofrece miles de posibilidades de diversión, por lo que acabarán aceptando. Sin embargo, al llegar al lugar se ven obligados a seguir a rajatabla un extraño e incómodo programa de terapia matrimonial a cargo de un experto en crisis de pareja. Como está concebida como una comedia muy ligera, tampoco es para tomársela muy en serio. Eso la salva un poco, aunque no del todo. Porque sea como fuere lo que ofrece el director debutante Peter Billingsley es muy superficial, los personajes son esquemáticos y poco originales, y la falta de ideas en el argumento resulta excesiva. Da la sensación de que la cosa podía dar para mucho más, y es muy sintomático que los pocos momentos graciosos sean de referencia puramente sexual (el recibimiento en la playa, el masaje, la clase de yoga). En fin, que es una pena que el apañado reparto no pueda brillar como quisiera. Las simpáticas Malin Akerman (27 vestidos) y Kristin Davis (Sexo en Nueva York), y el competente Vince Vaughn (Separados), son lo más destacable y hacen lo que pueden con gran profesionalidad.

3/10
Como en casa en ningún sitio

2008 | Four Christmases

Película navideña supuestamente transgresora y novedosa, aunque lo cierto es que ni lo uno ni lo otro. Sigue a Brad y Kate, una pareja con alergia al compromiso, que se ha fabricado una “felicidad” completamente artificial, consistente en ir sólo a lo suyo. Piedra clave de su organizada vida es eludir en Navidad las reuniones familiares. Este año piensan irse a las islas Fidji... pero hete aquí que una espesa niebla obliga a cancelar su vuelo, y una inoportuna entrevista en la televisión nacional permite que sus familias sepan que van a estar en casa; luego pueden ir a pasarlas con ellos. Lo que obliga a cuatro reuniones familiares (las cuatro navidades del título original), pues tanto los padres de Brad como los de Kate están divorciados. Los encuentros hacen que uno y otra descubran inesperados secretos no contados por vergüenza; y les harán replantearse su idea del amor, la familia y la felicidad. En Una Navidad de locos, basada en un texto de Grisham, ya se planteaba la idea argumental de “pasar” de la Navidad. Aquí se repite la idea, con resultados desiguales, falta el ‘timing’ necesario en una comedia de no parar quieto un momento, se nota que el director Seth Gordon es un novato; por no hablar de un desenlace bastante torpe y facilón. Hay momentos graciosos, como la intervención en un Nacimiento viviente, pero también otros agotadores, como los perpetrados por los pelmas hermanos de Brad, o simplemente zafios, como el “ocurrente” arranque del film. La pareja protagonista es la mar de solvente, y resulta ingeniosa la idea de enfrentar al grandullón de Vince Vaughn con la canija de Reese Witherspoon. Y siempre resulta grato en ver a actores de la talla de Robert Duvall, Sissy Spacek y Jon Voight, aunque entristezca el poco partido que se les saca, especialmente a Spacek.

4/10
Separados

2006 | The Break-Up

Gary y Brooke se casaron muy enamorados. Pero el tiempo ha pasado, y sus diferencias de carácter han empezando a abrir grietas en su matrimonio. Él trabaja en una empresa familiar turística; es un tipo campechano, poco refinado, y que suele ir ‘a su bola’; ella es más sofisticada, detallosa y sensible, y presta sus servicios profesionales en una galería de arte. Los pequeños resquemores se van sumando y un día estalla la trifulca; en lo que se diría una reedición de La guerra de los Rose a pequeña escala empiezan a hacerse la vida imposible. Y lo curioso y absurdo del caso es que, en el fondo, se quieren. Peyton Reed (A por todas, Abajo el amor) tiene un pequeño gran problema en su film de ribetes tragicómicos: la situación única en que consiste todo él. Y una vez planteada ésta, la cosa se estanca hasta hacerse insufrible. Ni todo el encanto de la ‘friend’ Jennifer Aniston puede remediarlo.

2/10
Wimbledon

2004 | Wimbledon

El tenista británico Peter Colt se prepara para decir adiós a la competición profesional. Nunca pasó del número 119 en el ranking mundial, y ahora le han hecho una suculenta oferta económica para entrenar en un club deportivo de postín. Pero antes de aceptar el puesto, se dispone a competir por última vez en las célebres pistas de Wimbledon. Allí surgirá el flechazo de Cupido cuando se cruce en su camino Lizzie Bradbury, una joven promesa del tenis, al que su papá acompaña noche y día para que no se distraiga acerca de su objetivo primordial, ganar el torneo en la categoría femenina. Peli romántica, más o menos previsible, donde los triunfos deportivos acontecen en la medida en que se mantiene viva la llama del amor. Le falta un poquillo de gracia, Richard Loncraine (Ricardo III) no integra bien competición y cuitas amorosas. Pero un reparto apañado (con la pareja Paul Bettany-Kirsten Dunst), y la brillante fotografía de Darius Khondji, ayudada por efectos visuales, de los partidos, ayudan a mantener el interés de la cinta.

4/10
Cuando menos te lo esperas

2003 | Something's Gotta Give

El film se inicia con ritmo delirante de enredos encadenados. Harry (Nicholson), auténtico soltero de oro ya cincuentón, que cambia de pareja con la misma facilidad con que se bebe un vaso de agua, mantiene una relación con Marin (Amanda Peet), una jovencita. Creyendo que la residencia de fin de semana de Erica (Diane Keaton) –la madre de ella, una célebre escritora– estará desocupada, se presentan ambos allí. Pero se encuentran con Erica y su hermana Zoe (Frances McDormand). Están dispuestos a convivir, pero Harry sufre un infarto. Las circunstancias obligan a que Erica y el convaleciente Harry deban vivir solos. Así las cosas, Julian (Keanu Reeves), el doctor que atiende a Harry, queda prendado de Erica, mientras que entre el enfermo y ella se desata una animadversion que termina en mutua atracción. La directora Nancy Meyers, a pesar de las buenas cartas con que juega, tiene dificultades para sostener la narración y se estanca, contagiada quizá por las dudas sentimentales de sus personajes, en un film largo (más de dos horas) y de torpe desenlace. Eso sí, tiene momentos muy divertidos, y la suerte de contar con un reparto excelente (Keaton ha sido nominada al Oscar). Se diría que ha pretendido hacer una screwball comedy de las de antaño, pero con las referencias amorosas del desconcierto que prima hoy en día día. De ese modo se entiende la inicial atmósfera libertina, donde domina la idea de vida “amorosa” sin compromisos, que acaba derivando en moralina en el tramo final (el ejemplo de la hija, el amor, al fin, de todos los personajes).

6/10
Daredevil

2003 | Daredevil

A diferencia de héroes que pueden trepar por las paredes, como Spiderman, Matt Murdoch es un hombre normal, y además es ciego. Su único poder excepcional consiste en que los residuos radiactivos que le dejaron ciego en un accidente, le proporcionaron un nuevo sentido, que como un sónar le permite percibir formas y movimientos a través de las vibraciones de los sonidos. El asesinato de su padre, un púgil que se niega a amañar un combate para la mafia, marcará a Murdoch, que a partir de entonces decide dedicar su vida a la justicia en dos frentes. Por un lado, estudia derecho y abre un bufete en la Cocina del Infierno, conflictivo barrio de Nueva York donde ha vivido siempre. Además, harto de comprobar que algunos delincuentes escapan a los tribunales, decide tomarse la justicia por su mano adoptando la personalidad de Daredevil, un héroe callejero  enmascarado. Los aficionados al popular cómic de Marvel pueden estar tranquilos con esta adaptación, porque la han rodado auténticos entusiastas del superhéroe. Además de algún productor que se autodefine como “enciclopedia del personaje”, el más incondicional es el propio director. El debutante Mark Steven Johnson confiesa que a los diez años esperaba horas junto al kiosco a que llegara el último número. Otro tanto sucede con el protagonista, Ben Affleck, seguidor del personaje de toda la vida, que incluso había escrito una introducción para los cómics escritos por su amigo el director Kevin Smith. No faltan vistosos efectos especiales, una banda sonora que recopila a grupos de moda, un guión típico del género superheroico, escrito por el propio director, y diseños muy originales del mundo del personaje. Pero está claro que el aspecto más cuidado es la acción. Precisamente, los dos grandes momentos de la cinta lo son por su espectacularidad, más que por su tensión dramática. Se trata de un combate en un bar y otro en una catedral. Por supuesto, hay un mítico coreógrafo de artes marciales de Hong Kong, en este caso Cheun Yan Yuen, que también ha hecho lo propio en Los ángeles de Charlie y Matrix Reloaded. Con su asesoramiento, Ben Affleck y algunos de los secundarios hicieron ellos mismos la mayoría de secuencias peligrosas, sin apenas recurrir a dobles.

5/10
El gran destino

2003 | The Big Empty

Curioa peli de aire surrealista, donde un actor en paro acepta llevar una misteriosa maleta a un pueblo en medio de ninguna parte. La tarea no va a ser nada fácil, pues cowboys y aliens se cruzan en su camino.

5/10
Very Bad Things

2002 | Very Bad Things

Comedia macabra a más no poder. Resulta que Fisher está a punto de casarse con una mujer maravillosa. De modo que tiene la ocurrencia de preparar una gran despedida de solteros con un grupo de amigotes. En plena juerga con prostituta incluida, ésta muere accidentalmente, pero de un modo inequívocamente violento. Es la primera muerte de una larga cadena: pues cada vez hay un nuevo cadáver para ocultar el anterior, y así poder celebrar la boda "tranquilamente". Este film desmadrado y salvaje tiene un reparto de buenos y jóvenes actores, entre los que destacan Christian Slater y Cameron Díaz. El humor negro salpica toda la cinta.

4/10
Crimen desorganizado

2001 | Made

Comedia ambientada en el mundo del boxeo y de los trapicheos, y protagonizada por uno de los actores de mayor relevancia humorístca de la actualidad: el grandullón Vince Vaughn. Dos aspirantes a boxeadores y amigos de toda la vida, Bobby y Ricky, se ven involucrados en una trama en la que hay dinero de la mafia en juego; en efecto, uno de ellos es apartado de sus tareas habituales -chulo de su propia esposa, chica de alterne-, tras un arranque violento con un cliente que se estaba propasando. La película la dirige con acción y humor Jon Favreau (Iron Man), quien se reserva además uno de los papeles principales. Hay algún momento gracioso, como la pesadez de Vaughn importunando a la azafata de un avión porque hay un montón de servicios gratis. Entre los secundarios destaca la presencia de Peter Falk (el famoso Colombo) y de la guapa holandesa Famke Janssen.

4/10
Equipo a la fuerza

2000 | The Replacements

Los jugadores del Sentinels, un equipo de fútbol americano, están de huelga. El dueño del equipo decide tirar entonces por la calle de en medio: contrata a un legendario entrenador con el fin de que busque un nuevo equipo donde sea y lo prepare en una semana. Para los desconocidos jugadores que se incorporan a los Sentinels, puede ser la oportunidad de su vida.   Típica película deportiva, subgénero al que en EE.UU son muy aficionados. Teniendo en la cabeza títulos como Ellas dan el golpe o El castañazo, el director Howard Deutch inyecta a la historia buenas dosis de comedia. Naturalmente, Keanu Reeves es uno de los jugadores, y Gene Hackman el entrenador que le va a hacer trabajar de firme.

6/10
Rocky Marciano

1999 | Rocky Marciano

Biopic televisivo del gran Rocky Marciano, uno de los púgiles con mayor carisma de la historia, que se convirtió en campeón invicto de los pesos pesados. Destaca el papel secundario de George C. Scott.

4/10
La sombra del intruso

1996 | Persons Unknown

Un ex policía que trabaja en una empresa de seguridad mantiene un romance con una misteriosa mujer. Tras pasar una noche con ella, descubre que le ha robado información. Intenta encontrarla mientras ella, con la ayuda de varios compinches, intenta robar a uno de sus clientes, un traficante de drogas. Cuando pueda detenerles será demasiado tarde. El excelente Joe Mantegna, habitual secundario del cine norteamericano, realiza una buena interpretación protagonista en este thriller repleto de acción y suspense a partes iguales.

4/10
Friends (3ª temporada)

1996 | Friends (3ª Season) | Serie TV

Continúa la tercera temporada con más risas y más tramas. La relación entre Ross y Rachel va viento en popa, pero pasarán por algún bache. Mientras, Monica conoce a otro hombre por lo que intentará olvidar a Richard. La inusual Phoebe seguirá con sus excentricidades; y Joey y Chandler, que comparten piso, harán de las suyas también. La serie norteamericana que más premios ha recibido no decepciona a sus fans en esta nueva entrega. Las historias de seis treintañeros que, a pesar de tener diferentes personalidades y conflictos internos, siempre están unidos como una buena pandilla de amigos.

7/10
Swingers

1996 | Swingers

Mike es un actor que busca trabajo, sin lograrlo, en la fábrica de los sueños: Hollywood. Por ello dejó a su novia en el Este; y la echa mucho de menos. Sus amigos, para animarle, le llevan a dar un garbeo por los bares de moda de Hollywood. Jon Favreau es, además del actor principal del film, el que firma su guión.

4/10
La Sra. Parker y el círculo vicioso

1994 | Mrs. Parker and the Vicious Circle

Dorothy Parker, poetisa, escritora y guionista, formó parte del círculo de intelectuales que en los años veinte se reunía en la neoyorkina Mesa Redonda del Algonquin. Sus encuentros constituían un curioso cóctel de conversación ingeniosa, cotilleos y comentarios a la producción artística reciente, sazonado todo con un punto de ironía. Alan Rudolph evita la tentación de entretener su mirada en algunos personajes de ese círculo, del calibre de Scott Fitzgerald, Edna Ferber o Robert E. Sherwood, por citar sólo tres, para centrar su mirada en quien le interesa: la Sra. Parker, como la conocían sus compañeros. El personaje de la escritora se presenta patético; pese a la belleza de su poesía, recitada a lo largo del film con breves insertos en blanco y negro, predominan las sombras sobre las luces en el cuadro de su trayectoria personal. Se describen un matrimonio roto, un romance con Charles McArthur y el posterior desengaño, y una relación platónica con Robert Benchley —los dos estaban casados—, que aparece como el que debía haber sido gran amor de la Sra. Parker. Esta mujer esconde sus desgracias tras una gruesa capa de cinismo; trata de aparentar una fría aceptación de sus problemas, como si no afectaran a su brillante intelecto: así lo hace cuando decide abortar, ironizando sobre sus supuestos remordimientos. En su interior, la Sra. Parker está desgarrada, más por tratar de ocultar la fragilidad común a todo ser humano; el alcohol es el refugio donde trata de olvidar. Rudolph, director y coguionista, logra una película pulcra, esmerada y un tanto fría, de maravillosa ambientación, que da idea de los problemas de determinados artistas. Como otros films sobre creadores artísticos —por ejemplo, Balas sobre Broadway, de Woody Allen—, maneja la equívoca idea de que éstos deben considerarse por encima del bien y del mal. El director no oculta las debilidades y el desencanto de su personaje principal —espléndida la actuación de Jennifer Jason Leigh—, pero evita juzgarlo y, por supuesto, condenarlo.

6/10
Chicago Hope

1994 | Chicago Hope | Serie TV

El Dr. Jeffrey Geiger es un cirujano del hospital Chicago Hope, que intenta superar la muerte de su hijo. Éste fue ahogado en la bañera por su esposa, que sufre graves problemas psiquiátricos. Su mejor amigo también trabaja en el hospital, el Dr. Aaron Shutt, esposo de la enfermera Camile Shutt. Juntos intentan sobrellevar el día a día de los pacientes del hospital. Una de las series hospitalarias de mayor éxito en Estados Unidos. Estrenada allí justo antes que Urgencias, compitió con ésta durante mucho tiempo en el horario estelar, por el favor de la audiencia.

6/10
Rudy, reto a la gloria

1993 | Rudy

El sueño americano no es una quimera: se hace realidad cada día en los Estados Unidos. He aquí, resumida, la idea que subyace en este film, basado en la historia real de un joven perteneciente a una familia obrera de origen irlandés. Entre las aspiraciones de Rudy (Sean Astin) destaca su deseo de jugar un día en el equipo de futbol americano de la Universidad de Notre Dame. Las dificultades no son pocas: en el instituto sus notas han sido siempre discretas, el dinero no le sobra, su constitución física no es la ideal para ser jugador... Pero su tesón y su fe le ayudarán a superar todos los obstáculos. Estamos ante una película de grata visión, que sorprende en más de un aspecto. El film gira alrededor del fútbol americano, pero no se muestran demasiadas acciones deportivas. Y eso que detrás de la cámara está David Anspaugh, director de Hoosiers, más que ídolos. Lo importante es el largo camino que ha de recorrer el protagonista hasta convertir su sueño en realidad. Un camino en el que se encuentran el duro trabajo en una fundición, la familia, los amigos de la facultad, el hombre que cuida el campo de deporte, unos estudios difíciles. Y por supuesto, Dios. Rudy, que es católico, reza con insistencia a la Virgen del campus. Y encuentra apoyo en sus balbuceos universitarios en uno de los sacerdotes de Notre Dame. Se pueden poner pegas a la película por algunos cabos de la narración, no muy bien atados. El romance del protagonista parece quedar en nada. Su momentáneo desmoronamiento se produce y deshace sin demasiadas explicaciones. Pero predominan una visión optimista de la vida y una confianza en el espíritu humano que se agradecen. Y el clímax hacia el final de la película, en un partido en que el resultado parece ser lo de menos, se convierte en un eficaz vehículo de emociones. En este momento, y en el resto del film, la banda sonora de un inspirado Jerry Goldsmith ayuda a dar un vibrante tono épico a la lucha del protagonista por realizar su sueño.

6/10
The Mandalorian (2ª temporada)

2020 | The Mandalorian | Serie TV

El Mandaloriano y el Chico continúan su viaje, enfrentándose a enemigos y sumando aliados mientras se abren camino por la galaxia, en una era tumultuosa después del colapso del Imperio Galáctico.

El rey león

2019 | The Lion King

Revisitación de El rey león, una de las película animadas más queridas de Disney, 25 años después de ser realizada, en esta ocasión con técnicas digitales fotorrealistas aplicadas a la creación de los animales, que ya había utilizado el director, Jon Favreau, en El libro de la selva. No deja de tener guasa que figure acreditado un solo guionista, Jeff Nathanson, no ligado al film anterior, en el que hasta 29 personas eran mencionadas como participantes en el libreto. Sobre todo, cuando se sigue la trama del original casi al milímetro, incluidas por supuesto las canciones de Elton John y la partitura musical de Hans Zimmer, espléndidas. En la sabana africana, todos los animales celebran el nacimiento de Simba, un cachorro de león que será su futuro rey. Actualmente lo es su padre, Mufasa, a quien envidia el hermano de éste, Scar, que ni siquiera acude a Pride Rock a la presentación del heredero. Simba es travieso, y disfruta de su infancia en libertad con una amiga leona, Neila, y con las enseñanzas de su padre acerca del ciclo de la vida, del que todos los animales forman parte. Pero su afán de aventuras propicia la tragedia, pues se verá atrapado en un desfiladero, en peligro de ser aplastado por los animales en estampida. Le salva su padre in extremis, pero el precio es muy alto, y Scar hará que el peso de la culpa recaiga en el cachorro, que emprende el autoexilio, mientras el otro se proclama rey, rodeado de un ejército de siniestras hienas. Entretanto, Simba se rehace gracias a dos nuevos amigos, el suricato Timón y el jabalí Pumba, y la filosofía que le inculcan de la despreocupación, Hakuna matata, que mal entendida puede llevarle a la dejación de sus responsabilidades. La historia, de tintes shakespereanos, sigue siendo tan poderosa como antaño, con el trauma de Simba, un hijo que es consciente de que no ha estado a la altura de su padre, un tío, Scar, que sabe pulsar las teclas adecuadas para acentuar su sentido de la culpa, y un par de secundarios cómicos que hacen las veces de los clásicos bufones y similares que tan bien supo crear el bardo inglés. La principal pega que se puede poner a esta nueva representación es que no aporta nada nuevo, alguna variación o enfoque que ayude a subrayar alguna idea al menos. Es cierto que otras adaptaciones con actores reales acometidas por Disney de sus cintas animadas, como Dumbo, facilitan la exploración de nuevos caminos, y que da más respeto tocar algo de El rey león, pero ahí estaba el desafío, respetar el original, y hacerlo aún más grande. Existe cierto conformismo, pensar que entregar la historia con animales creados por ordenador, y que parezcan de verdad, es suficiente. Y ciertamente, hay muchos pasajes –no todos, en el arranque se notan en exceso los efectos visuales–, de un realismo asombroso, con los animales hablando, jugando y peleando con toda naturalidad, el espectador llega a aceptar que eso está sucediendo. Pero es pura tecnología, falta el alma.

6/10
El libro de la selva

2016 | The Jungle Book

Mowgli es un “cachorro humano” que vive en la selva, encontrado cuando era casi un bebé por Bagheera, una pantera. El niño fue llevado por ella a la manada de lobos liderada por Akela, donde llegó a ser un hijo más de la cama de la bondadosa Rakha. Sin embargo, Mowgli tiene un enemigo mortal, el tigre Shere Khan, obsesionado con matarle. Sabedor del peligro que corren los suyos por su culpa, Mowgli decide marcharse con los humanos. Numerosas aventuras le esperan. Notabilísima película de la factoría Disney que actualiza con alta tecnología visual una de las aventuras clásicas más conocidas y mejor recibidas por el público, adaptación de la novela de Rudyard Kipling. En la retina siempre permanecerán los trazos entrañables de los personajes y la haraganería divertida que reinaba continuamente en la versión animada de 1967. Cincuenta años después puede decirse que el nivel se mantiene y aun se supera en esta asombrosa y extraordinaria versión que mezcla imagen real y creación digital. Sin duda, lo más llamativo con respecto a otras versiones cinematográficas es el tono realista –e incluso sombrío en algunos momentos– de las aventuras que viven Mowgli y sus amigos. Aunque hay escenas de relax –no faltan claro está los gags protagonizados por Baloo, entre ellos la interpretación de su célebre canción “The Bare Necessities”–, el guionista Justin Marks ha puesto todo el énfasis en generar seriedad a la trama, a los conflictos entre los personajes, a las dudas que sufren. Y las apariciones del tigre Shere Khan producen verdadera inquietud y, si alguien tiene dudas de su maldad, su percepción cambiará tras la llegada del felino al poblado de lobos. Tanto es el realismo transmitido que cuesta acostumbrarse al habla antropomorfa de los animales. Detrás de El libro de la selva está Jon Favreu (Iron Man), quien película a película se está convirtiendo en un seguro de vida con respecto a la excelencia de sus superproducciones, porque no olvida nunca a los personajes, los mima. Aquí todos tienen peso por igual: Mowgli –hasta el aspecto del actor Neel Sethi copia el de los dibujos–; el oso Baloo, holgazán, vividor, deseoso de saltarse las reglas; la fiel pantera Bagheera, cumplidora y noble; la loba Raksha, madre amorosa; y hasta la sibilina serpiente Kaa, cuya engatusadora cháchara está a punto de acabar con el protagonista. Estamos ante una película de aventuras de formidable calidad, entretenida de principio a fin, que habla de amor, de sentirse parte de una comunidad, de sacrificio y armonía, y de la prometeica relación del hombre con el fuego. Y aunque el guión discurra por los terrenos conocidos de la versión de dibujos animados, por lo que la narración no deja de ser sencilla, está servido con imágenes de una epatante belleza, con un subyugante colorido fotográfico de Bill Pope, y filmado con un virtuosismo tan espectacular que sobrecoge –el 3D tiene aquí algo que decir–, con ritmo muy equilibrado, acorde con cada momento, siempre bien acompañado por la música de John Debney. Hay numerosas secuencias verdaderamente impresionantes –el inicio, el primer ataque de Shere Khan, etc.–, aunque probablemente se lleva la palma la que tiene lugar en la ciudad de Loui, el rey de los monos, donde los efectos especiales alcanzan cotas desorbitadas.

8/10
#Chef

2014 | #Chef

Carl Jasper es un gran chef, pero atraviesa una crisis personal. Divorciado de su mujer Inez, no se ocupa todo lo que debiera de su pequeño hijo Percy. Sometido a presión porque va a venir a su restaurante un afamado crítico gastronómico bloguero, su jefe le obliga a no arriesgar en el menú, lo que se traduce en un comentario muy negativo, que acaba volviéndose viral en las redes sociales, de las que Carl es un completo ignorante. Pero puede que no haya mal que por bien no venga, pues es la ocasión de hacerse un replanteamiento profesional, cambiando de aires y volviendo a descubrir el placer de la vida en familia. #Chef es sin duda un proyecto muy personal de Jon Favreau, no en vano el cineasta escribe, dirige, produce y protagoniza el film. Se trata de una agradable comedia de corte familiar –aunque no se evita algún detalle grosero, el tono general es elegante–, hecha con mimo y buen "rollito", narrativamente ágil. En su entramado argumental tiene varios méritos: por ejemplo, aborda la cuestión de las redes sociales, concretamente Twitter, y lo hace de modo imaginativo e instructivo a la hora de hablar de su enorme influencia y su manejo por las jóvenes generaciones. Hay un esfuerzo por dibujar las relaciones entre padre e hijo –bien interpretados por Favreau y el niño Emjay Anthony–, el esfuerzo educativo y de comunicación entre ambos, más lo importante que es para un chaval contar con un papá y una mamá. Y pinta de modo atractivo la riqueza multicultural de Estados Unidos, concretamente la comunidad latina de procedencia cubana alrededor de Miami. Y sin embargo, hay un par de "peros" que se pueden poner al film. Por un lado, la poca capacidad de riesgo a la hora de afrontar las aristas que propicia la historia, aunque sea con el propósito de dejar un buen sabor de boca, nunca mejor dicho en un film de corte culinario y gastronómico. Y por otro, lo muy desdibujados que están casi todos los personajes secundarios, aunque hay que reconocer la capacidad de Favreau para fichar a amigos en pequeños papeles –Iron Man, o sea, Robert Downey Jr., y la Viuda Negra, Scarlett Johansson–, más otros nombres de prestigio como Sofía Vergara, Oliver Platt y Dustin Hoffman. Pero la sensación es que éstos, al igual que Bobby Cannavale y John Leguizamo, están algo desaprovechados, se confía en su fuerza en pantalla y ya está.

6/10
Revolution

2012 | Revolution | Serie TV

Imagina un mundo en el que toda la tecnología, ordenadores, aviones, coches, móviles, incluso las luces, dejasen de funcionar misteriosamente. Lo que queda es un paisaje post-apocalíptico habitado por despiadados grupos paramilitares, heroicos luchadores por la libertad y por las familias que luchan por sobrevivir en esta épica aventura de suspense de los creadores de Sobrenatural, Eric Kripke y JJ Abrams de Bad Robot Producciones. Cuando el joven Danny Matheson es secuestrado por los líderes de la milicia, su hermana mayor, Charlie, armada con una mortal ballesta y una feroz determinación, está desesperada por encontrar a su distanciado tío Miles para pedirle ayuda. Ahora Charlie, Miles y una banda de rebeldes sin escrúpulos se enfrentan a peligros en cada paso que dan, en su intento de reunir a la familia, derrocar a la milicia y en última instancia devolver el poder al pueblo. Sigue el misterio del apagón y siente el poder de Revolution en los 20 sensacionales episodios de la primera temporada de esta serie ¡Nº 1!

Cowboys & Aliens

2011 | Cowboys & Aliens

Adaptación al cine de la novela gráfica homónima de Scott Mitchell Rosenberg. Dirige Jon Favreau, responsable de Iron Man y su secuela, que también se basaban en un cómic. Favreau cuenta con el apoyo del mismísimo Steven Spielberg, como productor ejecutivo, y de Ron Howard (Una mente maravillosa) como productor. Como promete el título, el argumento mezcla western y ciencia ficción. La acción transcurre en 1875, en Nuevo México. Jake Lonergan, amnésico que se ha despertado con un extraño brazalete en la muñeca cuyo origen es un misterio, llega a Absolution, un pequeño pueblo. Allí deja fuera de combate a Percy, hijo del cacique local, el coronel Dolarhyde, y que es un joven arrogante que abusa de los vecinos arropado por el miedo que le tienen a su padre. Percy es enviado a prisión pero el sheriff también acaba encerrando a Lonergan, en cuanto se entera de que está en busca y captura. Cuando Dolarhyde llega al lugar a ver qué ha ocurrido con su hijo, aparecen unas luces cegadoras en el cielo, que corresponden a unos vehículos volantes hostiles que sin motivación aparente disparan contra los lugareños y siembran el pánico. Secuestran a varias personas, y también al hijo de Dolarhyde, que organiza una expedición de búsqueda en la que se integra el forastero Lonergan, cuyo brazalete resulta emitir rayos que son el único arma que resulta efectiva contra los visitantes. Favreau cuenta con un presupuesto ajustado, convincentes efectos especiales y un reparto de auténtico lujo. Daniel Craig muestra una vez más su eficacia, Harrison Ford cumple como padre desesperado ante la pérdida de su vástago, y ejercen como secundarios destacados Paul Dano (el hijo de Harrison Ford) y Sam Rockwell (el dueño del ‘saloon’). Despierta el interés en su arranque, cuando parece que va a desarrollar a los personajes, con secuencias un tanto tópicas pero eficaces, como la del chico descontrolado que siembra el terror a tiros, o la de Craig y Rockwell insistiendo en dedicarle unas palabras religiosas a modo de funeral a un tipo al que acaban de enterrar, ante el escepticismo del personaje de Harrison Ford. Pero pronto, el film se estanca, y se centra en las secuencias de acción, alargadas innecesariamente, por lo que todo se reduce a un videojuego para aficionados a las consolas.

4/10
Iron Man 2

2010 | Iron Man 2

Puesto que Iron Man superó las previsiones más optimistas de recaudación (se embolsó más de 572 millones en todo el mundo), la secuela era inevitable. Repite como director Jon Favreu, que como en la primera parte también interpreta a un personaje secundario, el guardaespaldas de Tony Stark, que aquí tiene más peso. Como se vio al final de la primera entrega, el industrial Tony Stark ha declarado públicamente en rueda de prensa que él es Iron Man, cuando se pone una sofisticada armadura de combate de alta tecnología. Poco después de inaugurar Expo Stark, donde muestra las innovaciones tecnológicas realizadas en su empresa, y sus aplicaciones humanitarias, los políticos pretenden que el empresario revele los secretos de su revolucionaria armadura al ejército, para salvaguardar la seguridad nacional. Además, el ruso Ivan Vanko, que culpa al padre de Stark de la desgracia de su familia, se ha propuesto vengarse enfrentándose a él con ayuda de sus propios inventos. El film ofrece lo que se supone que los espectadores esperan de una secuela como ésta: más efectos, más villanos y más explosiones que la primera parte. Además, cuenta con actores carismáticos que permiten pasar por alto que sus personajes sean esquemáticos, sobre todo en el caso de Robert Downey Jr., que ha pasado de ser un intérprete de películas un tanto minoritarias a una estrella que sabe captar la atención del espectador. Se luce especialmente Mickey Rourke, cuyo personaje es el típico villano caricaturesco muy desdibujado, pero que el protagonista de El luchador se empeña en interpretar como si estuviera sacado de una tragedia de Shakespeare. Sam Rockwell logra imprimirle cierto humor a su personaje, Justin Hammer, rival de Stark. El militar James ‘Rhodey’ ya no está interpretado por Terrence Howard, que ha debido ser despedido, sino por Don Cheadle, que cumple con su trabajo. Otras estrellas sin embargo, parecen un poco desaprovechadas, como Gwyneth Paltrow, cuyo personaje pasa a dirigir la empresa, pero no se le saca punta a esta subtrama. Scarlett Johansson es la Viuda Negra, sobradamente conocida por los seguidores de los cómics, pero se limita a componer a una mujer rusa tan fría como excepcional luchadora, que resulta un tanto plana. Especialmente decepcionante es la inclusión de Samuel L. Jackson, el duro Nick Furia, pues su presencia en un par de escenas sólo se justifica como promoción de la inminente película de Los vengadores, pero si se suprimieran sus apariciones, los espectadores no se darían cuenta. El guión de Justin Theroux (Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!) funciona más o menos, aunque es un tanto plano y previsible y parece pasar de largo por algunas cuestiones que plantea, sobre todo el problema del alcoholismo, sacado de una de las sagas más famosas de los cómics: “El demonio en una botella”. Pero aquí no se profundiza en el tema, ni tampoco en la relación paternofilial del protagonista con su padre fallecido, otro de los asuntos que se supone que son fundamentales en la trama. Como era de esperar, los reyes de la función son los efectos especiales. Es cierto que se echa de menos alguna escenita más, pero las que hay resultan lo suficientemente espectaculares como para justificar el dinero de la entrada, sobre todo la aparición de Iron Man en la Expo Stark, el combate en el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, y sobre todo la gran confrontación final. Todas ellas a ritmo de música de rock duro, con grupos como AC/DC.

5/10
Iron Man

2008 | Iron Man

Tony Stark es un geniecillo desde que era un crío, cuando ganó todo tipo de premios científicos, además de licenciarse en el MIT con tan sólo 17 años. Es además el heredero de la más importante industria armamentística del planeta. Por supuesto, su principal cliente es el ejército de los Estados Unidos, y aunque lleva una vida de auténtico playboy, Tony se considera un patriota, que vende armas a "los buenos". Pero tras hacer una demostración de su nuevo misil en Afganistán, es capturado por una facción guerrillera que le insta a fabricar el misil para ellos. Tony hace como que accede, pero en realidad fabrica una prodigiosa armadura con la que logrará evadirse. De vuelta a casa, toda la concepción acerca de su negocio ha dado un giro de 180 grados. Porque se ha producido la ironía de que Tony fue hecho prisionero con sus propias armas. Nueva adaptación de un superhéroe de Marvel. El Hombre de Hierro fue creado por Stan Lee (que hace su tradicional cameo en la cinta), Jack Kirby y Don Heck en 1963, inspirados por el visionario millonario Howard Hughes; y para la ocasión, se ha actualizado el contexto en que transcurren sus andanzas. Es decir, en vez de Vietnam, tenemos a nuestro protagonista en un contexto contemporáneo, y aunque se evitar ser muy explícito, tal vez para no herir susceptibilidades, está al fondo el polvorín de Oriente Medio, con Afganistán mencionado, y unos villanos refugiados en cuevas que recuerdan a un tal Osama Bin Laden, aunque haya alguno de los malotes que habla hasta... ¡húngaro! La idea es pintar el camino a la redención del protagonista, que de despreocupado empresario de herramientas asesinas, pasa a utilizar sus conocimientos y creatividad en una búsqueda más concreta y menos manipulable de la paz en el mundo. Por supuesto, su nueva visión no sienta nada bien entre los accionistas de Stark Industries, sobre todo en su mentor Obidiah Stane, que hasta el momento había sido como un padre para Tony. También despierta dudas en los que más le aprecian, o sea, en su amigo militar James Rhodes (cuya mirada a una armadura de metal nos permite pensar por dónde irá su personaje en una futura secuela, o al menos eso harán los conocedores de la saga), y en su fiel secretaria Pepper Potts. La película es entretenida, pero no memorable. Se habría agradecido un poco más de ingenio y sentido del humor en la trama, no confiarlo todo a la parafernalia de la trepidante acción; incluso empezar con una especie de flash-back, sólo para "animar" enseguida la narración, metiendo unas pocas explosiones y tal, parece un pelín torpe, como si hubiera sido una decisión de última hora cambiar el arranque, tras uno de esos tests que tanto gustan a Hollywood. Tiene el film, por supuesto, mucha tralla, acentuada con su música, muy 'heavy metal', como reclama el férreo protagonista. Los efectos especiales de las armaduras están muy logrados, y puede adivinarse que hay una deuda con títulos como Transformers y Stealth: La amenaza invisible. Hay acierto en el casting de los secundarios (Jeff Bridges de malvado, y Gwyneth Paltrow como la eficaz Pepper), aunque algo más sosillo se nos antoja Robert Downey Jr., simplemente correcto.

5/10
Zathura, una aventura espacial

2005 | Zathura: a Space Adventure

Walter, un niño de diez años, se lleva como el perro y el gato con su hermano Danny, de seis. Un día, su padre, recientemente divorciado, se marcha a trabajar, dejándoles al cuidado de su hermana. Como ésta sólo se preocupa por acicalarse, los chicos aprovechan para pelear hasta que Danny encuentra en el sótano un viejo juego de mesa de ciencia ficción. Decide empezar una partida, su ficha-astronave se mueve unas casillas y el tablero arroja una tarjeta que advierte al chico de que ha caído en una lluvia de meteoritos. Inesperadamente, unos meteoritos reales atraviesan las paredes. Los chicos descubrirán que su hermana permanece en estado de congelación, que la casa entera se encuentra en medio del espacio y que aparentemente la única forma de solucionar la situación es acabando la partida. Un astronauta perdido en el espacio les ayudará a enfrentarse a los Zorgons, una raza de alienígenas y a diversas amenazas, como el ataque de un robot letal. Hace ya la friolera de una década que arrasaba en las carteleras Jumanji, de Joe Johnston, basada en una novela de Chris van Allsburg. Esta nueva adaptación de otra obra del autor tiene numerosos puntos en común con su predecesora, aunque en versión futurista. Se pierde el efecto sorpresa, pero el actor reconvertido en cineasta Jon Favreau (Elf) dirige con solvencia, aliñando bien la moraleja sobre la necesidad del cariño fraternal. Destaca la combinación de efectos especiales por ordenador con maquetas tradicionales, que recuerdan a las películas producidas por Spielberg en los 80.

6/10
Elf

2003 | Elf

Un bebé abandonado, se mete en el saco de los regalos de Papá Noel sin que éste lo advierta. Se criará en la gélidas tierras del Polo Norte, creyendo que es uno más de los elfos que ayudan a fabricar jugotes para los niños del mundo entero. Cuando, ya adulto, se entera de que es humano, parte a Nueva Cork en busca de su papá. Film familiar y navideño, pasablemente entretenido, con toque a lo Capra. Empalagoso a ratos (el mundo de Papá Noel, y el final, con todo el mundo puesto a cantar para recuperar el espíritu de la Navidad, que se está perdiendo), aunque con buenos sentimientos, que animan a ocuparse la propia familia, sin dejarse llevar por la hiperactividad laboral. La protagonista Hill Ferrell, uno de esos actores cómicos, pelín insoportables, surgidos del popular programa de TV en EE.UU., “Saturday Nihgt Live”. Con el tiempo Ferrell puede llegar a ser el nuevo “Jim Carrey”. Como ha probado en Melinda y Melinda, lo último de Woody Allen.

5/10
Crimen desorganizado

2001 | Made

Comedia ambientada en el mundo del boxeo y de los trapicheos, y protagonizada por uno de los actores de mayor relevancia humorístca de la actualidad: el grandullón Vince Vaughn. Dos aspirantes a boxeadores y amigos de toda la vida, Bobby y Ricky, se ven involucrados en una trama en la que hay dinero de la mafia en juego; en efecto, uno de ellos es apartado de sus tareas habituales -chulo de su propia esposa, chica de alterne-, tras un arranque violento con un cliente que se estaba propasando. La película la dirige con acción y humor Jon Favreau (Iron Man), quien se reserva además uno de los papeles principales. Hay algún momento gracioso, como la pesadez de Vaughn importunando a la azafata de un avión porque hay un montón de servicios gratis. Entre los secundarios destaca la presencia de Peter Falk (el famoso Colombo) y de la guapa holandesa Famke Janssen.

4/10
The Mandalorian

2020 | The Mandalorian | Serie TV

Tras un rifirrafe con unos matones, el cazarrecompensas conocido como el Mandaloriano captura en una cantina a Mythrol, fugitivo por el que un tal Greef Karga, que gestiona los pagos de este tipo de encargos para el gremio, le abona una buena cantidad de créditos. Necesitado de muchos más, le pregunta por su trabajo mejor remunerado, por lo que éste le ofrece ponerse en contacto con “El cliente”, misterioso individuo que le hará de oro si le trae a un objetivo del que sólo tiene dos datos: su edad –50 años–, y su última posición. Walt Disney sigue dispuesta a sacarle todo el jugo a la saga de Star Wars, por lo que lanza The Mandalorian –primera serie de imagen real de la saga galáctica– como reclamo para Disney+, su nueva plataforma de ‘streaming’. La factoría le ha encargado ponerse al frente como creador y guionista a uno de sus principales activos, Jon Favreau, que ha dirigido filmes de superhéroes como Iron Man, y adaptaciones fotorrealistas de los clásicos animados de la casa, como El rey León. Quizás se le puede reprochar a Favreau que no aporta sustanciales novedades al universo creado por George Lucas, con una historia que transcurre después de El retorno del jedi, que recupera los bajos fondos por los que se movían personajes como Han Solo o Jabba el Hutt; y de hecho el protagonista lleva el mismo casco que Bobba Fett, personaje de sobra conocido por los fans de la franquicia. Pero su tono cercano a los westerns de Sergio Leone, que incluye acertados golpes de humor, y su ritmo dinámico, captan al espectador, y se acierta al partir de personajes recién llegados, sin conexión –al menos en un principio– con los sobreexplotados Skywalker y demás. Como protagonista, Pedro Pascal no muestra mucho su cara, y tiene un personaje atormentado por lo que le ocurrió en su infancia, en el fondo sencillo de interpretar. Destaca el trabajo de algunos secundarios, sobre todo del habitual realizador Werner Herzog, como el misterioso “El cliente”, o Carl Weathers, que fue Apolo Creed, en Rocky, en una breve intervención. También tiene mérito el trabajo del sueco en alza Ludwig Göransson (autor precisamente de Creed: La leyenda de Rocky) en la banda sonora, pero se echa un poco de menos que se escuche –aunque sea brevemente– alguno de los acordes clásicos de John Williams.

6/10
The Mandalorian (2ª temporada)

2020 | The Mandalorian | Serie TV

El Mandaloriano y el Chico continúan su viaje, enfrentándose a enemigos y sumando aliados mientras se abren camino por la galaxia, en una era tumultuosa después del colapso del Imperio Galáctico.

#Chef

2014 | #Chef

Carl Jasper es un gran chef, pero atraviesa una crisis personal. Divorciado de su mujer Inez, no se ocupa todo lo que debiera de su pequeño hijo Percy. Sometido a presión porque va a venir a su restaurante un afamado crítico gastronómico bloguero, su jefe le obliga a no arriesgar en el menú, lo que se traduce en un comentario muy negativo, que acaba volviéndose viral en las redes sociales, de las que Carl es un completo ignorante. Pero puede que no haya mal que por bien no venga, pues es la ocasión de hacerse un replanteamiento profesional, cambiando de aires y volviendo a descubrir el placer de la vida en familia. #Chef es sin duda un proyecto muy personal de Jon Favreau, no en vano el cineasta escribe, dirige, produce y protagoniza el film. Se trata de una agradable comedia de corte familiar –aunque no se evita algún detalle grosero, el tono general es elegante–, hecha con mimo y buen "rollito", narrativamente ágil. En su entramado argumental tiene varios méritos: por ejemplo, aborda la cuestión de las redes sociales, concretamente Twitter, y lo hace de modo imaginativo e instructivo a la hora de hablar de su enorme influencia y su manejo por las jóvenes generaciones. Hay un esfuerzo por dibujar las relaciones entre padre e hijo –bien interpretados por Favreau y el niño Emjay Anthony–, el esfuerzo educativo y de comunicación entre ambos, más lo importante que es para un chaval contar con un papá y una mamá. Y pinta de modo atractivo la riqueza multicultural de Estados Unidos, concretamente la comunidad latina de procedencia cubana alrededor de Miami. Y sin embargo, hay un par de "peros" que se pueden poner al film. Por un lado, la poca capacidad de riesgo a la hora de afrontar las aristas que propicia la historia, aunque sea con el propósito de dejar un buen sabor de boca, nunca mejor dicho en un film de corte culinario y gastronómico. Y por otro, lo muy desdibujados que están casi todos los personajes secundarios, aunque hay que reconocer la capacidad de Favreau para fichar a amigos en pequeños papeles –Iron Man, o sea, Robert Downey Jr., y la Viuda Negra, Scarlett Johansson–, más otros nombres de prestigio como Sofía Vergara, Oliver Platt y Dustin Hoffman. Pero la sensación es que éstos, al igual que Bobby Cannavale y John Leguizamo, están algo desaprovechados, se confía en su fuerza en pantalla y ya está.

6/10
Todo incluido

2009 | Couples Retreat

Película fallida que pese al gancho inicial acaba naufragando y desperdiciando las posibilidades narrativas que tenía de llegar a buen puerto. La cosa se queda al final en una comedieta, previsible y más o menos amable, que juega con chistes groserillos en torno a las vidas amorosas de cuatro parejas de amigos. De las cuatro parejas, la formada por Dave y Ronnie es claramente la más estable, pues son felices, se quieren de veras y tienen dos hijos. Ellos son claramente el matrimonio fuerte de su cículo de amigos y los más influyentes. Luego están los distanciados Joey y Lucy, con una hija adolescente y una relación muy fría entre ellos; y también el recién separado Shane y su joven novia Trudy. Cierran el grupo Jason y Cynthia, un matrimonio exteriormente perfecto, pero que está a punto de romperse por la falta de hijos. Precisamente es esta última pareja quien propone a sus amigos que vayan todos a pasar unas vacaciones idílicas a unas islas paradisiacas. El lugar es increíble y ofrece miles de posibilidades de diversión, por lo que acabarán aceptando. Sin embargo, al llegar al lugar se ven obligados a seguir a rajatabla un extraño e incómodo programa de terapia matrimonial a cargo de un experto en crisis de pareja. Como está concebida como una comedia muy ligera, tampoco es para tomársela muy en serio. Eso la salva un poco, aunque no del todo. Porque sea como fuere lo que ofrece el director debutante Peter Billingsley es muy superficial, los personajes son esquemáticos y poco originales, y la falta de ideas en el argumento resulta excesiva. Da la sensación de que la cosa podía dar para mucho más, y es muy sintomático que los pocos momentos graciosos sean de referencia puramente sexual (el recibimiento en la playa, el masaje, la clase de yoga). En fin, que es una pena que el apañado reparto no pueda brillar como quisiera. Las simpáticas Malin Akerman (27 vestidos) y Kristin Davis (Sexo en Nueva York), y el competente Vince Vaughn (Separados), son lo más destacable y hacen lo que pueden con gran profesionalidad.

3/10
Crimen desorganizado

2001 | Made

Comedia ambientada en el mundo del boxeo y de los trapicheos, y protagonizada por uno de los actores de mayor relevancia humorístca de la actualidad: el grandullón Vince Vaughn. Dos aspirantes a boxeadores y amigos de toda la vida, Bobby y Ricky, se ven involucrados en una trama en la que hay dinero de la mafia en juego; en efecto, uno de ellos es apartado de sus tareas habituales -chulo de su propia esposa, chica de alterne-, tras un arranque violento con un cliente que se estaba propasando. La película la dirige con acción y humor Jon Favreau (Iron Man), quien se reserva además uno de los papeles principales. Hay algún momento gracioso, como la pesadez de Vaughn importunando a la azafata de un avión porque hay un montón de servicios gratis. Entre los secundarios destaca la presencia de Peter Falk (el famoso Colombo) y de la guapa holandesa Famke Janssen.

4/10
Swingers

1996 | Swingers

Mike es un actor que busca trabajo, sin lograrlo, en la fábrica de los sueños: Hollywood. Por ello dejó a su novia en el Este; y la echa mucho de menos. Sus amigos, para animarle, le llevan a dar un garbeo por los bares de moda de Hollywood. Jon Favreau es, además del actor principal del film, el que firma su guión.

4/10
The Mandalorian

2020 | The Mandalorian | Serie TV

Tras un rifirrafe con unos matones, el cazarrecompensas conocido como el Mandaloriano captura en una cantina a Mythrol, fugitivo por el que un tal Greef Karga, que gestiona los pagos de este tipo de encargos para el gremio, le abona una buena cantidad de créditos. Necesitado de muchos más, le pregunta por su trabajo mejor remunerado, por lo que éste le ofrece ponerse en contacto con “El cliente”, misterioso individuo que le hará de oro si le trae a un objetivo del que sólo tiene dos datos: su edad –50 años–, y su última posición. Walt Disney sigue dispuesta a sacarle todo el jugo a la saga de Star Wars, por lo que lanza The Mandalorian –primera serie de imagen real de la saga galáctica– como reclamo para Disney+, su nueva plataforma de ‘streaming’. La factoría le ha encargado ponerse al frente como creador y guionista a uno de sus principales activos, Jon Favreau, que ha dirigido filmes de superhéroes como Iron Man, y adaptaciones fotorrealistas de los clásicos animados de la casa, como El rey León. Quizás se le puede reprochar a Favreau que no aporta sustanciales novedades al universo creado por George Lucas, con una historia que transcurre después de El retorno del jedi, que recupera los bajos fondos por los que se movían personajes como Han Solo o Jabba el Hutt; y de hecho el protagonista lleva el mismo casco que Bobba Fett, personaje de sobra conocido por los fans de la franquicia. Pero su tono cercano a los westerns de Sergio Leone, que incluye acertados golpes de humor, y su ritmo dinámico, captan al espectador, y se acierta al partir de personajes recién llegados, sin conexión –al menos en un principio– con los sobreexplotados Skywalker y demás. Como protagonista, Pedro Pascal no muestra mucho su cara, y tiene un personaje atormentado por lo que le ocurrió en su infancia, en el fondo sencillo de interpretar. Destaca el trabajo de algunos secundarios, sobre todo del habitual realizador Werner Herzog, como el misterioso “El cliente”, o Carl Weathers, que fue Apolo Creed, en Rocky, en una breve intervención. También tiene mérito el trabajo del sueco en alza Ludwig Göransson (autor precisamente de Creed: La leyenda de Rocky) en la banda sonora, pero se echa un poco de menos que se escuche –aunque sea brevemente– alguno de los acordes clásicos de John Williams.

6/10
The Mandalorian (2ª temporada)

2020 | The Mandalorian | Serie TV

El Mandaloriano y el Chico continúan su viaje, enfrentándose a enemigos y sumando aliados mientras se abren camino por la galaxia, en una era tumultuosa después del colapso del Imperio Galáctico.

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