IMG-LOGO

Biografía

Yorick Van Wageningen

Yorick Van Wageningen

56 años

Yorick Van Wageningen

Nació el 16 de Abril de 1964 en Baarn, Utrecht, Holanda
Filmografía
Escape Room

2019 | Escape Room

Seis personas son invitadas a participar en un misterioso juego con la posibilidad de ganar un cuantioso premio económico. Sin saber de qué se trata, serán convocadas en un edificio y los cuatro hombres y dos mujeres se conocerán en una sala de espera. Pronto se darán cuenta de que han quedado allí encerradas y sólo encontrarán la salida a base de ir reuniendo las pistas ocultas en la estancia. Sus vidas están en juego. Entretenimiento banal dirigido por Adam Robitel, responsable de Insidious. La última llave, cuyo agobiante planteamiento de varios individuos encerrados en un espacio cerrado que han de ir pasando pruebas si quieren sobrevivir remite a títulos como Cube o la española La habitación de Fermat (la escena inicial parece sacada del film de Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña). El problema de Escape Room es que después de atravesar una o dos estancias, el desarrollo del guión resulta inevitablemente muy reiterativo y además el hallazgo de las pistas es en la mayoría de los casos altamente casual e inverosímil. El film procura enriquecer la trama al dar algunos datos sobre la vida de los participantes, pero lo cierto es que acaba siendo pura información de relleno y no se explotan convenientemente las capacidades de cada personaje. Hay que reconocer, no obstante, un esfuerzo de producción en la invención de los escenarios, llenos de enigmas y trampas. Algunos funcionan especialmente bien, como la sala de billar; otros son totalmente fallidos, como la habitación psicodélica. De entre el reparto destacan especialmente tres nombres: Taylor Russell (Blackwood), Logan Miller (Zombie Camp) y Deborah Ann Woll (Daredevil).

4/10
Papillon

2017 | Papillon

Blackhat. Amenaza en la red

2015 | Blackhat

Una central nuclear china sufre un accidente a resultas de un ciberataque. El mercado de la soja sufre una alteración que proporciona pingües beneficios a un astuto y anónimo hacker. Dawai Chen, el agente chino que investiga el caso detecta que han usado un código que idearon en su época universitaria él y Nick Hathaway, un cerebrito actualmente en prisión en una cárcel de Estados Unidos. Tras un acuerdo con Justicia, Hathaway colaborará para localizar al pirata informático, que posee lazos con violentos personajes, y parece tener en mente un nuevo ataque nada menos que en Yakarta, Indonesia. Entretenido thriller, pero que sabe a poco cuando uno se entera de que tiene como director a Michael Mann. El responsable de títulos como Heat y Collateral entrega vibrantes escenas de acción con mucha traca, y hasta logra que suspendamos la incredulidad en el clímax en un puente durante una fiesta religiosa en Yakarta, con degüellos sin que nadie del público pestañee. Pero la trama argumental resulta endeble, manida y sin demasiada garra, con una jerga informática que sonará a poca cosa al que sepa del tema, mientras que el neófito se perderá. Mientras, los lazos afectivos de los dos amigos, y la subtrama romántica que surge con Lien, la hermana de Dawai –ella misma experta ingeniera en redes que les ayuda en el caso–, están poco desarrollados, y ese trío actoral –Chris Hemsworth, Wang Leehom y Wei Tang– tampoco es exactamente el colmo de la expresividad. Secundarios como Viola Davis se limitan a cumplir. Al final queda un film impecable, pero demasiado frío y cerebral.

5/10
Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres

2011 | The Girl With the Dragon Tattoo

El periodista Mikael Blomkvist acaba de ser condenado por difamación, debido a las afirmaciones vertidas en la revista Millennium acerca de un poderoso empresario. Parece el momento ideal para desaparecer del mapa, y la ocasión la pintan calva cuando un magnate jubilado, Henrik Vanger, convencido de su honestidad, rastreada por la joven investigadora Lisbeth Salander, le encarga que indague, en la solitaria isla Hedeby donde reside, el caso que le ha obsesionado durante décadas: la misteriosa desaparición y más que probable asesinato de su sobrina Harriet, el día en que se celebraba un popular desfile. Ello supone volver al pasado y rebuscar en el sucio pasado de la familia Vanger, tarea en que terminará ayudándole la asocial y rarita Lisbeth, cuya tutela corresponde al estado por sucesos acaecidos tiempo atrás, y a la que ha tocado llevar una vida donde los abusos y vejaciones eran moneda corriente. La versión americana del primer volumen de la conocida trilogía de novelas Millennium, de las que es autor el malogrado Stieg Larsson, que no llegó a conocer con vida el enorme éxito de sus novelas, no digamos de su traslación al cine y la televisión. Sin atender a ningún pudor mantiene, si no aumenta, la enorme carga de morbo sexual y violencia presentes en la novela original y en la película sueca servida por Niels Arden Oplev. En lo que claramente mejora es en la estructura del inteligente guión de Steven Zaillian, donde las piezas argumentales casan mucho mejor, además de que existe una mejor definición de personajes, se humanizan Blomkvist y Salander, del primero se apunta aquí una vida familiar rota, y de ella se perfila mejor la relación con el primer tutor y las ilusiones que se hace en la relación con el periodista. Incluso los elusivos miembros del clan Vanger tienen algo parecido a la tridimensionalidad. De modo que el reparto lo tiene en tal sentido más fácil –Daniel Craig, Rooney Mara, Stellan Skarsgård, Christopher Plummer...- que los originales Michael Nyqvist, Noomi Rapace y compañía, que debían llenar agujeros de guión con sus interpretaciones. Además la película se beneficia claramente del talento visual de su director, David Fincher, por ejemplo en todas las escenas que muestran el avance en las pesquisas de Blomkvist y Salander, y también en la creación de atmósferas, la isla bajo la nieve, el viento que sopla en la casa de Martin, un sobrino de Henrik, en lo alto de una colina, o un pasaje tan breve como la escena del metro en que a Lisbeth le birlan el ordenador portátil. Así las cosas, los defectos del film son los mismos que los de la obra de Larsson, que se enmarca en la moda del “noir” nórdico, del que también es muy representativo Henning Mankell y su Kurt Wallander, que también pasó de la versión sueca a la angloparlante con Kenneth Branagh de protagonista. La idea es mostrar los excesos de la opulenta sociedad occidental, donde han acontecido y acontecen todo tipo de depravaciones; el problema es la falta de referentes morales nítidos, ya que ante los crímenes horrorosos a los que se enfrentan los protagonistas –y de los que Lisbeth es víctima directa–, parece que vale cualquier respuesta, por salvaje que sea. Y eso que a tal respecto la película de Fincher y Zaillian se permite alguna licencia para suavizar actitudes y no convertir a Salander en la Terminator que podía verse en la versión fílmica de Oplev. Algunas truculencias y pasajes –las actitud del segundo tutor, la persecución en moto...– obligan a algo parecido a la suspensión de la incredulidad del espectador, aunque muchos espectadores –y lectores– pensarán que eso es parte del juego en que consisten película –y libro.

6/10
El nuevo mundo

2005 | The New World

Aproximación nada tópica a la exploración del nuevo mundo por los ingleses. El film arranca en 1607, cuando tres barcos avistan tierra tras una larga navegación atlántica. Les empuja el deseo de prosperar, la promesa que nadie garantiza de que se harán ricos en los lugares recién descubiertos. Pero la creación del asentamiento costero de Jamestown se hace penosa, y hay miedo de tratar con los nativos. Así que encomiendan la tarea al capitán John Smith, como mejor alternativa a la de su muerte en la horca por insubordinación. Cuando se adentra en el interior con sus hombres, son atacados y sólo él sobrevive. Contra pronóstico es aceptado en un poblado, donde aprende a apreciar las costumbres indias, al tiempo que surge el amor por la joven hija del jefe powhatan, la hermosa e inteligente Pocahontas. La promesa incumplida del regreso de la expedición a Inglaterra, y la ayuda prestada a Smith por Pocahontas, traerán consecuencias imprevisibles. Me atrevería a decir que este film tiene en su contra esa cursilada animada de la Disney titulada Pocahontas, el triste precedente de Colin Farrell en una película histórica (!), la olvidable Alejandro Magno, y lo que con mirada superficial –e injusta– podría describirse como un aire a El lago azul. Por favor, prejuicios fuera. Terrence Malick saca a pasear su alma de poeta, y recrea la historia de modo pausado, con extraordinaria delicadeza, y sin caer en extremismos no deseables. Ya sólo la belleza del plano en que los indios admiran las naves recién llegadas, que tendrá su correspondencia ulterior en Inglaterra, cuando Pocahontas descubre una catedral, hablan de que la hermosura de las tierras vírgenes tiene su contrapunto en los logros de la civilización. Ciertamente, la vida de los indios tiene algo de edénico, como de tranquila vida lograda, pero quizá su modo de desenvolverse no sea muy distinto al de los habitantes de la campiña inglesa. En cuanto al contraste de nativos y exploradores, son lógicas las diferencias entre quien buscaba algo mejor y encuentra mil y una penalidades, y quien se conforma con lo que tiene. Eso sí, la crueldad en la batalla es equiparable. Acierta Malick al trenzar la historia de amor y la transición gradual de Pocahontas a los modos occidentales. Un Farrell contenido, una sorprendente y bella Q'Orianka Kilcher que tenía quince años cuando hizo el film, y un reposado Christian Bale, constituyen los tres lados de un triángulo atípico, donde se entienden bien el entusiasmo adolescente transformado por el sufrimiento en amor por esposo e hijo, el abandono por satisfacer los anhelos exploratorios, o el amor redescubierto del bondadoso viudo.

8/10
Las crónicas de Riddick

2004 | The Chronicles of Riddick

Los que disfrutamos de ese entretenido producto llamado Pitch Black, ya conocemos a Riddick, un tipo con una mala leche morrocotuda y con ese aire de malvado superhéroe a quien no le importa nada ni nadie. Él tiene sus propias normas, es autónomo e imprevisible. Tras escapar del planeta de los monstruos alados, ahora se dedica a jugar al ratón y al gato con los cazarrecompensas que le pisan los talones, hasta que su instinto guerrero es requerido en un planeta para resistir a los necróferos, una raza que está arrasando a la humanidad bajo la premisa: ‘conviértete o muere’. Según las profecías, los necróferos saben que el único que puede destruir su imperio pertenece a los furianos, una estirpe de hombres que se cree extinguida… El director y guionista David Twohy vuelve a ofrecer una entretenida película de ciencia ficción, con el mismo aire de serie B que le dio fama a Pitch Black. Pero lo mejor vuelve a ser Riddick, antihéroe y héroe, asesino y altruista... Entre las variadas secuencias de acción destacan las que recogen la estancia y huida de una cárcel subterránea en un extraño planeta incandescente, y la posterior lucha que tiene lugar en el templo de los necróferos, la Basílica. El apocalíptico guión deja tiempo para alguna broma eficaz y la oscura fotografía de Hugh Johnson aporta una adecuada atmósfera irreal. Diesel cumple como protagonista absoluto, y está acompañado de buenos secundarios, como Thandie Newton o la veterana Judi Dench.

6/10
Las maletas de Tulse Luper

2003 | The Tulse Luper Suitcases, Part 1: The Moab Story

Inclasificable film del “moderno” Greeneway, que nos hace seguir las andanzas en 1928 de Tulse Luper, legendario personaje que va con su maleta y arte a cuestas de prisión en prisión.

4/10
Amar peligrosamente

2003 | Beyond Borders

Años 80. Sarah es una ingenua mujer estadounidense que reside despreocupadamente en Londres con su marido, un hombre adinerado. Un día asiste a un acto benéfico, en el que queda deslumbrada con la intervención de Nick Callahan, un médico involucrado en proyectos humanitarios, que protesta por la escasa atención dedicada a los niños del continente africano. Concienciada del problema, Sarah decide abandonar sus comodidades, y acompañar a Nick a Etiopía, donde descubre las duras condiciones en las que éste tiene que trabajar. A lo largo de los años, Sarah acompañará a Nick en variopintas misiones humanitarias, en Camboya y Chechenia, pero su intensa dedicación da al traste con su matrimonio. El neozelandés Martin Campbell, especialista en películas de acción como El zorro o Límite Vertical, se adentra en el cine de denuncia social. Las imágenes llaman la atención sobre los graves problemas de desnutrición de los habitantes del tercer mundo. Algunas situaciones parecen bastante reales, porque se reclutaron figurantes procedentes de tribus desfavorecidas de Namibia. Los productores afirman que se preocuparon por darles comida y atención sanitaria durante el rodaje. En una apasionada interpretación, Angelina Jolie insuflar vida a un personaje que en manos de otra actriz resultaría increíble. Aunque su visión de los cooperantes es algo artificiosa, se muestran algunos de los retos más importantes a los que han tenido que enfrentarse a lo largo de los 80 y 90. Todo esto compensa sobradamente que la mayoría de personajes sean un poco tópicos, que el guaperas Clive Owen no cuele como médico comprometido y entregado, y que algunas partes de la trama resulten sensibleras, o endebles, como la subtrama conyugal de la protagonista, su increíble y forzado romance con el médico, o que Sarah encuentre un piano con el que poder tocar a Schumann en un poblado etíope sin agua corriente.

4/10

Últimos tráilers y vídeos