IMG-LOGO
Cadillac Records
4 /10 decine21

Cadillac Records

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)
4 /10 decine21

Crítica

La vida en vinilo

La vida en vinilo

Una de esas películas-río que abarca un par de décadas, y cuenta los logros del sello discográfico Chess Records, nacido en Chicago, para aupar la música racial a lo largo y ancho de los Estados Unidos... y del resto del mundo. Sigue a Leonard Chess, un avispado judío de origen polaco, que detecta en 1947 el buen hacer musical de Muddy Waters y Little Walter, cuyos temas irá posicionando en lo más alto del 'hit parade'. Con el paso de los años irá sumando nombres míticos a su “gran familia” discográfica, como los de Chuck Berry que preludia el rock and roll, y los de Willie Dixon, Howlin' Wolf y Etta James. A la hora de sacar adelante sus carreras, estos artistas deberán lidiar con sus personales demonios, lo que incluye adicciones a las drogas, excesos sexuales o reacciones violentas.

Darnell Martin, forjada en la televisión -ha dirigido episodios de series como Ley y orden y Anatomía de Grey-, parece haber puesto toda su alma en este film, cuyo guión firma, y que ella misma ha dirigido. Los resultados son desiguales. Se diría que su intención es presentar “la historia real” de parte de la música negra, una especie de respuesta a la ficción imaginada por Dreamgirls a partir del devenir de Motown Records. Desde luego, la reconstrucción de época es fantástica, los actores son buenos, y la música ayuda a soportar el conjunto. Pero los personajes quedan muy desdibujados, por ejemplo lo referente al matrimonio de Leonard -un correcto Adrien Brody-, o a los problemas amorosos de Muddy -buen trabajo de Jeffrey Wright; más disparatado es el dibujo de Little Walter, con la escena en que mata de un tiro a un pobre diablo, sin que tal acción suponga algo en la trama: nada se construye alrededor de esto, ni parece afectar a los personajes, lo que no dejará de sorprender al espectador. También resulta leve la aparición de Berry, sabe a poco, apenas una ligera cata de cómo era. Mientras que Beyoncé Knowles, encarnando a Etta James, se ha esforzado en sus canciones con un potente chorro de voz; la actriz cantante, que ejerce de productora ejecutiva, ha cuidado su composición, aunque también resulta algo simple el dibujo de su relación con Chess.

La película está punteada por una voz en off de un narrador que, la verdad sea dicha, no se sabe muy bien a quién corresponde. El tímido intento de dar una idea de una etapa de la historia de los Estados Unidos tampoco está bien resuelto, se quiere apuntar a los avances en derechos civiles y la integración racial, a los que habría ayudado la música, cuestión que le va grande a una película que debería haberse preocupado más de aunar bien los dramas personales de sus protagonistas.

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.