No llores, vuela - Película - decine21
IMG-LOGO
No llores, vuela
6 /10 decine21

No llores, vuela

Aloft

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)

Sinopsis oficial

No llores, vuela

A través de una madre (Jennifer Connelly) y un hijo (Cillian Murphy) nos sumergimos en el pasado, marcado por un accidente que les separa. Ella se convertirá en una famosa artista y sanadora, él, en un peculiar cetrero que vive marcado por las huellas de una doble ausencia. En el presente, una joven periodista (Mélanie Laurent) propiciará un encuentro entre ambos que nos hará cuestionarnos el sentido de la vida y del arte, para plantearnos la posibilidad de asumir una vida plena a pesar de las incertezas.

6 /10 decine21

Crítica

El hijo de la curandera

El hijo de la curandera

Tercer trabajo de la peruana Claudia Llosa, tras Madeinusa y La teta asustada, con la que obtuvo el Oso de Oro en Berlín en 2009. La sobrina lejana del premio Nobel Mario Vargas Llosa rueda por primera vez en su carrera en inglés, con actores conocidos internacionalmente.

En No llores, vuela Jannia Ressmore, joven periodista, le pide a Ivan, experto en cetrería, que la conduzca junto a su madre, Nanna Kunning, una artista y sanadora a la que desea entrevistar. Ivan le conducirá hasta ella, a pesar de que se ha distanciado de su progenitora por un trauma que arrastra desde su infancia.

La realizadora mantiene sus señas de identidad, pues recurre de nuevo a temas como la infancia desdichada, el universo femenino y la superación de duros golpes del pasado. Esta vez ha desterrado sus golpes de humor surrealista, lo que confiere a No llores, vuela, mayor entidad dramática que la de sus trabajos anteriores. Además, el guión de la propia Llosa –como suele ser habitual– dosifica muy bien los datos de una historia que el espectador va componiendo poco a poco.

Como ha demostrado antaño, la cineasta tiene mano con los actores, por lo que logra el lucimiento de Jennifer Connelly –la madre–, que aprovecha que tiene más papel que nunca. A Cillian Murphy su particular físico le ayuda a componer a un personaje –el hijo– que arrastra desequilibrios, mientras que la siempre eficaz Mélanie Laurent cumple como periodista. En papeles menores también destacan Oona Chaplin (Juego de tronos) y sobre todo el polifacético y reputado barítono William Shimell (Amor).

Por momentos, No llores vuela, destila enorme poesía, con sus imágenes del hielo y la cetrería, que adquieren enorme simbolismo. Introduce muy bien elementos de realismo mágico, tan propios de la cultura latinoamericana, en las curaciones milagrosas de la madre. Además acaba siendo un film más positivo que los anteriores de la autora.

Pero a No llores, vuela le pesa un desarrollo un tanto irregular, por momentos un tanto pretencioso, sobre todo al recrearse en la filosofía “new age” que divulga el personaje de Connelly. Y concluye de forma poco convincente. Aparte, se nota demasiado que la realizadora se inspira claramente en el cine de Terrence Malick, hasta el punto de que acaba tratando un conflicto muy similar al de El árbol de la vida.

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.