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Lista de cine

Lista de películas del año 2009

(2009) | 95 min. | Comedia | Drama | Romántico Tráiler
Notable debut en el largometraje del director Marc Webb, hasta ahora responsable de algunos videos y cortos musicales. Para hacerse un hueco en la nómina de realizadores con talento elige una comedia romántica atípica, sazonada con mucho acierto con numerosos temas musicales –que para algo es un experto en el tema– y un aire cínico de modernidad deprimente (tan propio ya del cine 'indie'), cuidadosamente estudiado, pero también fresco y eficaz. "Chico conoce chica. Él se enamora. Ella no". Así de simple reza el 'tagline' de 500 días juntos, y es justamente eso: el amor y el desamor, las cuitas provocadas por las misteriosas relaciones entre los seres humanos, difíciles sobre todo cuando no se comparten ni el mismo enfoque ni la meta a la que se dirigen. En el fondo el planteamiento viene a desentrañar dos clásicas visiones del mundo: la de los que creen en el amor, en el destino, en un porqué de la existencia; y la de los que no creen en absoluto en que la palabra amor signifique algo, la de los que opinan que todo es casualidad, mero azar sin paliativos. Tom es el joven que se enamora de Summer, una chica que conoce en su trabajo. Él es idealista, romántico, capaz de caer hechizado al primer vistazo de la mujer de sus sueños. Ella es práctica, vital, divertida y poco dada a crear fantasías de princesa. Ambos se gustan y el espectador contemplará su historia: el encuentro, los días y días que pasan juntos, las conversaciones, las miradas, las tonterías, las risas, el sexo, las riñas, las dudas, etc. Como se ve no hay nada nuevo en el horizonte, pero tanto los guionistas –también debutantes en este film– como el director se las ingenian para ofrecer un producto original, visualmente muy atractivo, con variadas secuencias excelentes. Mucho debe el resultado a la química y el buen hacer de los actores, el fantástico Joseph Gordon-Levitt (Brick) y la luminosa Zooey Deschanel (El incidente). Destaca, claro, la abrupta estructura narrativa, pues la narración no lleva un orden cronológico, sino que se presenta salteadamente dentro del amplio abanico de los 500 días del título. La cosa funciona sin más y da lugar a algunas transiciones muy cómicas, aunque en honor a la verdad tanto “capítulo-día” puede resultar un poco reiterativo. Pero felizmente Webb no se estanca en ese montaje, sino que ofrece además verdaderas audacias con la imagen y da lugar a momentos memorables, como el numerito musical –¡con dibujo animado incluido!– que expresa la emoción del enamorado, o las divertidas imágenes en que Tom se imagina soportando su sufrimiento en sesudas películas francesas o del mismísimo Ingmar Bergman. También resulta llamativo que la narración tenga un sesgo muy literario, ejemplo de lo cual es la extraordinaria secuencia de la fragmentacion de pantalla, en donde una parte de ella recoge las expectativas del protagonista y otra la realidad de los hechos. Son, en fin, grandes detalles que hacen diferente a este film romántico, cómico y dramático, de vitola decididamente independiente.
7/10
(2009) | 91 min. | Ciencia ficción
Extraño ejercicio de ciencia ficción, que parte del relato “La vida en un minuto humano”, del conocido autor polaco Stanislaw Lem. La trama arranca en una conocida librería de viejo, cuyos fondos desaparecen para ser reemplazados por miles de ejemplares de un libro titulado “1”. Allí se contiende, convenientemente codificada, la descripción completa de todo que hace la humanidad entera en el transcurso de un minuto. La policía, desconcertada, detiene al dueño y una empleada de la librería, más un gurú ligado al Vaticano que había acudido allí. Debut en el largometraje del realizador húngaro Pater Sparrow. Aunque de arranque intrigante y sugerente atmósfera, la suya es una obra un tanto soporífera y críptica, en la que destaca la ambientación, con un dibujo de la policía en clave "1984". Hay un desparrame de imágenes con poco sentido, donde no falta lo desagradable o lo pornográfico, que quiere abarcar las claves del famoso minuto. Y una voz en off filosofa sin demasiada coherencia sobre una humanidad desnortada.
4/10
(2009) | 110 min. | Drama | Costumbrista
Película turca formalmente correcta, que arroja la mirada a una vida rutinaria. Pero prevalece lo anodino frente a la deseable emoción pura, una mirada a existencias pequeñitas y un tanto mezquinas, donde la palabra amor brilla por su ausencia. Las interpretaciones son elementales, basta ser uno mismo, actuar de modo contenido. La trama sigue al anciano Mithat, que acumula las colecciones más variopintas, y cuyo apartamento se asemeja a un enorme cuarto trastero, donde se apilan montones de periódicos, libros y objetos variopintos. Tanta es su pasión por el coleccionismo que su esposa, harta, acabó dejándole. Ahora los vecinos de su inmueble se proponen derruirlo para construir otro nuevo, algo a lo que Mithat rehúsa dar su conformidad. De todos modos, el caos de su piso es tal que unos empleados del ayuntamiento amenazan con desalojarlo, pues el peso de sus trastos podría poner en peligro la estructura del edificio. Así que le toca embalar, lo que le impide seguir su rutina de conseguir nuevas piezas para sus colecciones, tareas en las que implicará al portero de la finca, a cambio de buenas propinas.El título del film de Pelin Esmer alude al tomo 11 que falta a la enciclopedia de Mithat para estar completa, y con él la directora también parece aludir a las carencias del protagonista, que con sus manías, aparentemente inofensivas, contribuye a su alejamiento de las personas. Pero en verdad que esto es una interpretación personal, basada en el personaje del portero, al que los recados le llevan a comunicarse con el mundo exterior, y sentirse más vivo, también por la esperanza de reunirse pronto con su familia. Si se quiere subrayar este contraste, la cosa no queda demasiado clara.
5/10
(2009) | 108 min. | Aventuras

12 pasos sin cabeza. La leyenda de un pirata

(2009) | 108 min. | Acción Tráiler
Danny Fisher es un oficial de policía que logra capturar a Miles, un peligroso narcotraficante. Pero durante la detención, muere accidentalmente la novia de Miles, atropellada por un coche. Cuando Miles sale de la cárcel buscará cumplida venganza. Para ello, secuestra a la chica del agente, al que obligará a pasar 12 pruebas a cambio de volver a verla viva. El finlandés Renny Harlin antaño dirigía producciones de gran presupuesto de acción que triunfaban en las taquillas, como Máximo riesgo o La jungla 2. Alerta roja. Tras el sonoro fracaso de La isla de las cabezas cortadas, apenas ha levantado cabeza y finalmente ha quedado relegado al infierno de la serie B. En esta ocasión pone su talento al servicio de John Cena, superestrella del wrestling que ya había protagonizado la prescindible Persecución extrema. El propio Cena se convierte en el principal lastre de la película, ya que es absolutamente inexpresivo e incapaz de lograr ninguna conexión con el público. Además, la trama es difícil de creer, previsible, tópica y muy similar a Jungla de cristal 3. La venganza, donde el villano (Jeremy Irons) también obligaba a los protagonistas a resolver pruebas imposibles. Tantos defectos dan al traste con los esfuerzos de Harlin por componer secuencias de acción más o menos eficaces que no logran interesar al espectador.
4/10
(2009) | 90 min. | Romántico | Comedia Tráiler
Entretenido ‘film de instituto’ con elevadas dosis de romanticismo, toques de humor eficaz y amable planteamiento en su visión del matrimonio y la familia. La historia se apoya en un punto de partida que retrotrae a películas como ¡Qué bello es vivir! o Family Man, pues aporta una nueva variante fantástica del viejo tema de aprovechar las segundas oportunidades para recuperar el amor y la felicidad. Mike lleva veinte años casado, los mismos que lleva quejándose de su mala suerte, pues se vio "forzado" a tomar esa decisión el último año de instituto, con lo que renunció a un futuro prometedor como jugador de baloncesto en una universidad. El caso es que su sensación de fracaso le ha impedido ser un buen marido para Scarlet y un padre atento para sus hijos Alex y Maggie; y ahora se encuentra en el borde del abismo, pues ella ha solicitado el divorcio. Mike desearía regresar al pasado y cambiar las cosas y es entonces cuando se cruza en su camino un misterioso hombre que, cual guía espiritual, obra un fantástico sortilegio: Mike deja de tener la apariencia de un hombre maduro para convertirse otra vez en el joven que un día fue el as del baloncesto. Se da cuenta entonces de que tiene la oportunidad de triunfar por fin en el instituto, pero las cosas cambian cuando, sin que le reconozcan, va entablando una estrecha relación con sus hijos. Aunque no sea memorable, la película resulta agradable gracias a sus hechuras decididamente clásicas, y en este sentido, hay incluso una claro homenaje a la célebre película de Frank Capra, con la aparición del ‘angel’ de Mike y su salto en la escena del puente. A pesar de su previsibilidad y del excesivo acaramelamiento “americano” de algunas escenas (como la de la lectura de la carta en el juicio), la película funciona bien, pues hay un logrado equilibrio en las respectivas subtramas con los hijos y la esposa, y en la mezcla con otro hilo argumental diferente, muy cómico y gamberrillo, protagonizado por el amigo friki de Mike, interpretado por Thomas Lennon, a quien ya vimos haciendo payasadas en, por ejemplo, Pelotas en juego. Aquí, el tipo protagoniza algunas escenas de troncharse, como la de la cita amorosa en la que él y la directora del instituto se ponen a hablar en ¡élfico! Pero, por supuesto, el gran gancho para el público adolescente, sobre todo femenino, es la presencia de Zac Efron interpretando al protagonista. Se ve que el joven actor se siente como pez en el agua en el ambiente estudiantil –hay incluso un guiño a High School Musical en el baile inicial–, pero es justo reconocer que además sabe actuar y crear una simpática complicidad en el espectador.
5/10
Esto se acaba. O sea, el mundo. Lo ha predicho un astrofísico indio en 2009, el sol se ha vuelto un poco loco, tormentas en el astro rey y tal, y los neutrinos han dado pie a nuevas partículas elementales, con reacciones que irán afectando de modo creciente al núcleo y a la corteza terrestres. Aunque en realidad ya los mayas, muy previsores, concibieron un calendario que termina en 2012. Total, que en tres años, y de modo supersecreto, las grandes potencias se ponen de acuerdo para construir unas naves gracias a las cuales se salvarán unas 400.000 personas. Menos da una piedra. La fecha fatídica del fin del mundo se acerca, y diversos personajes –una familia con dos hijos, los padres divorciados y un tercero en el hogar; un científico muy listo que tiene a su padre en un barco; el viudo presidente negro de los Estados Unidos y su hija; un ‘nuevo rico’ ruso con sus dos retoños y su amante; más algunos tibetanos que pasaban por ahí...– se enfrentan a la dura realidad, cada uno a su modo. El alemán Roland Emmerich es especialista en destrozos y demoliciones del cine de acción, como probó en Independence Day, Godzilla y El día de mañana. Aquí el desafío es un ‘más difícil todavía’, y probablemente sólo de este modo puede ser juzgada 2012, que argumentalmente apenas depara una mínima sorpresa, que no es cuestión de desvelar. Se trata de un film fiel a los cánones del cine catastrofista, concebido como una atracción ferial, donde se trata de disfrutar con carreteras ‘arrugándose’, puentes estrujados, edificios hechos mil añicos, grietas y erupciones, autos volando, barcos volcados, etc, etc. Y en efecto, se alcanzan cotas de gran perfección en los efectos especiales, de modo particular en el destrozo de edificios emblemáticos. Sobre esto sólo cabe criticar el desmesurado metraje de la cinta, la cosa se podía haber despachado en menos de dos horas. Y como el presupuesto se va en los mentados efectos, a la hora de hacer el reparto se ha optado por actores carismáticos, pero no estrellas de sueldos prohibitivos. Algún despistado podría esperar que el film invitara a alguna reflexión sobre qué debería hacer uno si supiera que el tiempo se le acaba. Pero eso sería pedir peras al olmo, no se va más allá de señalar que hay que amar al prójimo, y sacrificarse por él. La religión en este contexto es un mero elemento ornamental, creer que obedece a alguna razón que los únicos iconos religiosos cuya destrucción se contempla son el Cristo de Río de Janeiro, San Pedro y la Capilla Sixtina, mientras un sabio lama parece poco menos que el culmen de la sabiduría, sería conceder al film una elaboración intelectual de la que carece por completo. En tal sentido tal vez sería más exacto decir que Emmerich director juega a ser Dios, decidiendo quién vive y quién muere en el film. Y se lo pasa divinamente.
4/10
(2009) | 87 min. | Acción | Ciencia ficción
La radiación de la reciente explosión de una supernova podría alcanzar la Tierra y aniquilar la vida en el planeta. El científico Kelvin luchará contrarreloj para intentar posicionar un escudo protector entre la detonación y la Tierra. Por si fuera poco tendrá hacerlo con la oposición de un fanático saboteador que buscará impedir que se coloque el sistema de defensa, alegando que la destrucción de la raza humana es la voluntad de Dios. Película de ciencia ficción que intenta proporcionar una temática diferente al ya tan frecuente tópico de la destrucción del planeta por un evento espacial. Como era de esperar, no lo logra y el resultado es calamitoso en cuanto a efectos especiales y vacío en su historia. Participa Heather McComb (Mujer contra mujer).
1/10
(2009) | 139 min. | Cómic | Ciencia ficción
Segunda entrega de la adaptación del manga de Naoki Urusawa. Después de los terribles hechos de la Nochevieja sangrienta, en la entrada del tercer milenio, los Century Boys que lideraba Kenji parecen ser historia. Amigo se ha hecho dueño y señor de Japón, y es respetado por las autoridades del mundo mundial, desde el presidente de Estados Unidos al secretario general de la Onu, pasando por el Papa. En esta tesitura Kanna, la sobrina de Kenji, trabaja de camarera, pero podría tener que jugar un papel cara a salvar al mundo, al que los virus letales y la destrucción completa siguen amenazando en vísperas de la inauguración de la Expo de 2015. La trama futurista de Urusawa se complica, con la entrada en escena del nuevo libro de profecías, y las dudas sobre la identidad de Amigo. Lo más llamativo son las nuevas referencias apocalípticas que parecen apuntar al Anticristo, con muerte y resurrección de determinado personaje mostrado todo ello de modo solemne e inquietante. Continúa la acción trepidante, el buen acabado visual, y cierta violencia gore, aunque bastante estilizada, sobre en torno al personaje de un travesti. Llama la atención la presencia de la bonita canción “Bob Lennon”, que tendría una presencia decisiva en la siguiente entrega de la saga.
6/10
(2009) | 156 min. | Ciencia ficción | Cómic
Conclusión de la trilogía que adapta el manga de Naoki Urusawa. En el año 2017, la “milagrosa” resurrección de Amigo, y un virus que mató a la tercera parte de la población mundial, han afectado de modo definitivo a todo el planeta. Por si fuera poco, Amigo anuncia nuevas catástrofes para el próximo 20 de agosto, lo que tiene desanimada a la resistencia subterránea al tirano. Una Kanna desesperada llama a la resistencia armada, pero podría haber una forma más pacífica de salvar al mundo... si el supuestamente muerto Kenji todavía viviera y aunara a todos los hombres con su guitarra y una canción. Yukihiko Tsutsumi sabe terminar la saga con escenas espectaculares que implican a un gran robot y a unos platillos volantes, además de los efectos de un virus letal. Pero en esta ocasión lo más interesante es la necesidad de redimirse que tienen todos los personajes, y que podría acabar afectando incluso al villano amigo. De nuevo, como sobre todo en el primer film, se insiste en dibujar la infancia de los personajes, y cómo la crueldad de un niño puede marcar a otro de modo inesperadamente terrible. Además, hay una curiosa reflexión sobre por qué el siglo XX fue tan terrible, y cómo sus efectos de desprecio de la dignidad humana todavía perduran.
6/10
(2009) Serie TV | 140 min. | Drama | Histórico
Miniserie televisiva que recrea la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 en España, cuando el teniente coronel Antonio Tejero mantuvo secuestrado al Congreso de los Diputados, durante la investidura del nuevo presidente del gobierno, mientras los tanques del capitán general Jaime Milans del Bosch tomaban las calles de Valencia, y surgían en el panorama nubarrones inequívocos de una posible involución, que podía dar al traste con la democracia y el régimen constitucional. Estos hechos de la historia reciente de España son descritos sobre todo desde el punto de vista del rey Juan Carlos I, arropado por su familia y asistido por el jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo.Sorprende la calidad de esta 'telemovie', sobre todo por la poca costumbre de los cineastas españoles a abordar temas relacionados con la política reciente, donde existe bastante temor a herir sensibilidades. Bien es cierto que la que nos ocupa es muy políticamente correcta, en el sentido de que lo que se nos describe sobre todo es la determinación sin fisuras del rey para salvaguardar el sistema político que habían manifestado desear para sí los españoles. De modo que Juan Carlos I -bien encarnado por Lluís Homar- sale muy bien parado, al igual que el entorno de los que permanecen leales y cooperan en el restablecimiento del orden. En el lado de los golpistas, la guionista Helena Medina y la directora Sílvia Quer han hecho un esfuerzo por evitar la caricatura, de modo que Manel Barceló, José Sancho, Juan Luis Galiardo compañía pintan a unos golpistas -Tejero, Milans, el general Alfonso Armada- con matices, y se expresan las razones que les condujeron a actuar como lo hicieron. Desde el punto de vista estratégico y militar, se critica lo que de chapuza tuvo la cosa, pero no deja de mostrarse la eficacia con que se ocupó el Congreso, sin derramamiento de sangre, una meta en que todo momento desearon mantener los conjurados. Hay una buena recreación de la época, y lo cierto es que el entero film transcurre en interiores, lo que permite suponer un presupuesto ajustado muy bien aprovechado. El reparto funciona en líneas generales, y aunque no se pueden evitar algunos diálogos un tanto pobres, o escenas pocos naturales, el balance es positivo, de una dignidad que, sería de desear, debía presidir las producciones de la pública Televisión Española. Uno de los elementos dramáticos con que juega la miniserie es la amistad traicionada de Armada, que serviría para pintar el lado más humano del rey, y a la que se desea contraponer la lealtad respetuosa de Fernández Campo, un entonado Emilio Gutiérrez Caba. También se juega la carta de mostrar a los Borbón como “una familia más”, dentro de lo extraordinario de su posición en la sociedad española, subrayando el papel de apoyo de la reina Sofía -una Mónica López que recuerda más a la princesa Letizia que a la auténtica reina, pese a su peinado-, o el deseo de dar una “lección” al príncipe Felipe, entonces un niño.
5/10
(2009) Serie TV | 180 min. | Drama
Drama que combina la ficción con hechos históricos sobre la intentona golpista en España el 23 de febrero de 1981. La idea es que 30 años después de lo ocurrido, un militar condenado en el juicio posterior recibe la visita de un supuesto compañero, que le traicionó en la trama.
5/10
(2009) Serie TV | 911 min. | Thriller | Acción
Jack Bauer vuelve a Estados Unidos tras haberse exiliado durante algún tiempo. Decide comparecer voluntariamente ante el senado. Los miembros del senado interrogan a Jack por las torturas que se cometieron cuando él formaba parte de la UAT. La sesión es interrumpida por la agente del FBI Renee Walker. Necesita desesperadamente a Jack, para que le ayude en la búsqueda de un peligroso terrorista. Éste ha secuestrado a un experto en seguridad para poder llevar a cabo un siniestro plan. La principal novedad de esta excelente séptima temporada –mantiene sobradamente el nivel esperado– es la incorporación de Jon Voigh, como Jonas Hodges, un peculiar hombre de negocios. Reaparece además un personaje sobradamente conocido de la serie con un papel importante.
6/10
(2009) | 86 min. | Thriller Tráiler
Kay es una joven timadora que sobrevive robando coches con una amiga. Durante uno de sus golpes está a punto de ser detenida por un guardia civil, pero escapa gracias a la intervención de Abel, un tipo que pasaba por allí, y que resulta ser un cobrador profesional de deudas, que usa métodos violentos para ello. Kay se enamora de Abel, con el que inicia un idilio, al tiempo que ayuda a su padre a robar unos diamantes a unos policías corruptos que le han pedido que los venda. Esforzado pero fallido thriller que supone el debut como director de Patxi Amezcua, coguionista de El viaje de Arián, de Eduard Bosch. De tono violento, el director parece haber encontrado su inspiración en el Tarantino de Reservoir Dogs. En un panorama de cine español marcado por la mediocridad y la recurrencia a temas como la guerra civil, se agradece que el tal Amezcua intente hacer una película de género, pero las buenas intenciones no son suficientes. Es indudable que tiene cierto talento visual, que podría dar lugar a películas de interés. También se agradece que intente aportar algo de fondo a la narración, porque sus personajes solitarios, marginales y amorales intentan buscar apoyo en las relaciones familiares, lo que podría haber dado mucho más de sí. Kay siente necesidad de estar con su padre, aunque éste es un pobre diablo que se empeña en tirar su vida a la basura, mientras que Abel fue abandonado por su mujer, e intenta poder sacar adelante a su hijo, cuidado por los abuelos... Pero Amezcua es incapaz de sacar interpretaciones creíbles a sus actores, algunos de ellos con posibilidades, como los protagonistas, Francesc Garrido y Aida Folch. En general, el reparto intenta que parezcan espontáneas sus frases, pero suenan impostadas. Además, a pesar de que el presupuesto es mínimo, se empeña en componer un par de secuencias de acción que no funcionan, y habrían quedado mucho mejor ‘en off’.
4/10
(2009) | 95 min. | Drama | Thriller
Intenso (y rarito) film, cuya mayor peculiaridad es que parte de un planteamiento muy simple que se alarga en el tiempo hasta completar todo el metraje. El director Malcolm Venville debuta en el largo adaptando una idea original de los guionistas Louis Mellis (Blueberry) y David Scinto (Sexy Beast). La cosa va del insoportable dolor que produce en un hombre la infidelidad de su mujer. El mundo de Colin Diamond (gran papel de Ray Winstone) se viene abajo después de que su mujer le dice que sus veintiún años de matrimonio se han acabado porque se ha enamorado de otro hombre. El atribulado marido no da crédito a la noticia y cae en estado de desesperación. Cuatro camaradas suyos (los cinco forman una especie de banda gangsteril de tipos perdedores, desequilibrada, frívola y surrealista) darán caza al amante y en un cochambroso piso se dispondrán a hacerle pagar por su fechoría amatoria e incitarán a Colin para que le dé muerte poco a poco. Pero como todo depende de lo que quiera Colin, tendrán que esperar a su decisión. Él es el ofendido y él manda. Y en ese miserable cuartucho Colin sufrirá una verdadera tortura interior preguntándose las razones que le han llevado hasta ese lamentable estado. ¿Qué ha hecho para merecer algo así? ¿Amar demasiado a su esposa? ¿Y ahora ella le arranca el corazón y lo tira como si nada? La rabia y el dolor que siente son insuperables. La película (cuyo título podría entenderse como "Un metro de entrañas") tiene a su favor el atractivo planteamiento. Sin embargo, da la sensación de que Venville no sabe qué inventar para alargar el desarrollo de la historia: escenas oníricas, recuerdos varios, tanta charleta de los amigos, etc. Además, aunque no hay ninguna explicitud visual, el soez y constante vocabulario de los personajes es de una procacidad desagradable y, al fin, agotadora. En el plano formal hay un soberbio ejercicio de estilo, con un acertado uso de la cámara dentro de una puesta en escena realista, opresiva y violenta, donde la casi totalidad de los planos tienen lugar en una sola habitación. Eso, junto a la intensidad generada y al loable trabajo de los actores, todos ellos de grandísima reputación, con especial mención al protagonista, conforman lo mejor de la película.
4/10
(2009) | 117 min. | Acción | Biográfico | Drama | Thriller Tráiler
La veterana directora canadiense Kari Skogland, forjada en series y telefilmes, lleva al cine la historia real de Martin McGartland, un hombre que logró infiltrarse en el IRA, y que hoy en día vive oculto, con otra identidad, acogido al programa de protección de testigos. La propia Skogland se ha encargado de escribir el guión, a partir de un libro sobre el personaje, escrito por Nicholas Davies y Martin McGartland. La cinta causó cierta polémica durante su proyección en el Festival de Toronto, porque una de las actrices, Rose McGowan –cuyo padre es irlandés–, realizó unas dudosas declaraciones en las que aseguraba que podía entender que la gente se volviese violenta en Irlanda del Norte. La directora y los productores de la cinta se distanciaron de estas opiniones, y aseguraron que no reflejaba lo que quieren contar. Cualquiera que vea la película puede comprobar que tienen razón. 50 hombres muertos tiene lugar a finales de los 80, en los años duros de los enfrentamientos entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte, ocupada por el ejército británico. Por aquel entonces, Martin McGartland era un muchacho desempleado, que sobrevivía en Belfast vendiendo prendas robadas. Mientras sigue viviendo en casa de su madre, una mujer de carácter, McGartland tiene un romance con una joven a la que deja embarazada. Tras un encontronazo con la policía, Fergus, un agente especial de la policía, le propone aprovechar su potencial para contactar con el IRA, para que le pase información... A Skogland le falta la brillantez para la puesta en escena de Jim Sheridan y otros grandes directores que han tratado el tema del terrorismo irlandés. Además, no puede disimular los inevitables tópicos del género de infiltrados, que remiten a películas de Martin Scorsese y otros directores. Pero es una cinta honesta cuyo punto fuerte son las interpretaciones, sobre todo por parte de Jim Sturgess, que confirma el talento que demostró como protagonista de 21: Black Jack. Le secundan el siempre brillante Ben Kingsley –el agente que le recluta– y  la citada Rose McGowan, muy convincente –lo cortés no quita lo valiente– en su interpretación de una glamourosa pero implacable líder del IRA. Aún más interesante que la historia policíaca es la subtrama relativa a que el protagonista tenga que sacrificar el poder llevar una vida normal con su familia, para poder cumplir su cometido.
6/10
(2009) | 102 min. | Comedia | Drama Tráiler
A pesar de ser argentina, la directora Daniela Féjerman parece encontrar su inspiración en la más rancia comedia española, a juzgar por sus películas Semen. Una historia de amor y A mi madre le gustan las mujeres. Esta vez parte de un guión que ella misma ha coescrito con Ángeles González Sinde, antes de que ésta fuera elegida ministra de Cultura. La idea es bastante loable, pues consiste en realizar un retrato costumbrista de los nuevos métodos de búsqueda de pareja en la rápida sociedad moderna, donde la gente tiene poco tiempo para conocerse de forma espontánea. En concreto, Féjerman describe los ‘speed dating’, encuentros entre solteros que consisten en que los chicos hablan con cada una de las chicas de una cita durante 7 minutos –de ahí el título del film–. Al final, cada participante entrega a la organización un papel con el nombre de las personas con las que le gustaría seguir en contacto. Si coinciden ambas partes, se les da a los dos el número de teléfono o la dirección de mail. En una de estas veladas de ‘speed dating’ coinciden los protagonistas de esta comedia coral. Allí acude Zulu –un divorciado con dos niños, que ejerce de entrenador de fútbol–, Nerea –una profesora neurótica–, Luismi –un supuesto abogado con aire de macarra–, Sonia –una música tan exigente que ningún hombre le parece perfecto– y Ana –una amiga de ésta, felizmente casada, que sólo ha ido para acompañarla–. También tiene mucho protagonismo en el film Vicente, el hermano gay de Zulu, que aunque vive con otro hombre se plantea que quizás le gusten en realidad las mujeres. La idea podría haber dado lugar a una comedia fresca, y de hecho alguna secuencia tiene su gracia, como la sesión de cine en una conocida sala de versión original. También contiene algún apunte que da que pensar sobre la soledad de los protagonistas, representativos de la sociedad moderna. Pero los personajes son tópicos, y abusa del humor soez típico del cine español hasta extremos agotadores, con algunos diálogos muy pobres, impropios del talento demostrado por González Sinde en otras ocasiones. La subtrama del hermano gay, primero un personaje muy secundario que de repente acaba acaparando protagonismo, está metida con calzador. No todo el reparto está al mismo nivel, pues si Pilar Castro y Luis Callejo tienen cierta espontaneidad, otros como Antonio Garrido no llegan a resultar creíbles.
3/10
(2009) | 94 min. | Drama
Con un pasado trágico, Paul Thompson decide cumplir su sueño de toda la vida y atravesar el río Hudson entero. Junto con su compañero de viaje Jeff y Liz, Paul se embarca en una aventura emocional que pondrá a prueba los límites de la amistad y que explorar el derecho a decidir uno mismo su propia suerte. Una historia sobre la pérdida y el deseo que nos lleva a la reflexión.
(2009) | 80 min. | Drama | Comedia
(2009) | 98 min. | Drama
El cineasta catalán Ventura Pons cierra su personal trilogía basada en las novelas de su amigo Lluís-Anton Baulenas, tras las desiguales Anita no pierde el tren y Amor idiota. Lamentablemente esta tercera colaboración se parece más a la segunda de estas películas, si bien ahora se trata de una drama en toda regla con personajes totalmente desubicados, con vidas muy desordenadas y un futuro falto de sentido. Tras dos años trabajando en una ONG en África, Anna (María Molins) regresa a Barcelona traumatizada con la violencia, la miseria y la muerte que ha visto allí, y sobre todo muy escéptica en cuanto a la eficacia de la labor asistencial que se realiza. Al cabo de los meses, se pone a trabajar de guardia nocturno en una residencia sanitaria de lujo a las afueras de la ciudad y decide abandonar a su marido. Apenas se habla con su hermana, la única de su familia con la que tiene trato. Su único amigo es un compañero de trabajo, Carducci (Albert Pérez), un homosexual que le regala su caravana para que viva en ella y además le anima a seguir luchando con su vida, le entiende, le escucha... Porque Anna, como dice el título, va realmente a la deriva. Durante el día duerme y por las noches trabaja. Todo es monótono hasta que se encapricha de un interno de la residencia, de quien ni siquiera sabe su nombre, con el que practicará sexo todas las noches y cuando haga falta. La película transmite la tristeza de los personajes, zarandeados hacia no se sabe dónde y sin ningún ideal que seguir. Lo único que merece la pena es pasarlo bien, dice uno de ellos, pero si eso no es posible –como parece ocurrirle a la protagonista– no queda sino desahogarse con el sexo, da igual con quién, da igual cuándo, da igual la postura. El film habla de la decepción de esas personas que han gastado su vida en ideales que finalmente les han dejado vacíos (en este caso, las ONG). Y de la amargura que les invade cuando todo su mundo supuestamente solidario se viene abajo como un castillo de naipes. No hay asidero entonces, solo abismo vital. Aunque el propio Ventura es aún más crítico al decir que en esta película África es "una metáfora de los sueños de unos seres que quieren huir de su realidad inmediata". El director rueda bien y cuenta con la competencia de su equipo técnico y artístico habitual, con intérpretes como Roger Coma, Marc Cartes o Mercé Pons.
2/10

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