Maurice Chevalier
83 años ()Premios: Oscar (1 premio y 2 nominaciones) Ver más
El hombre de la sonrisa
Forjado desde niño en los cafés de París con sus habilidades cantarinas, Maurice Chevalier era sinónimo de encanto con su atractiva sonrisa y sus papeles de "bon vivant" no reñidos con ser buena persona. Brillo en el cine francés y estadounidense, dándole este último un Oscar en reconocimiento a toda su carrera.
Maurice Auguste Chevalier nació en 1888 en Ménilmontant, un barrio obrero de París, Francia. Era el menor de nueve hijos de un pintor de interiores y una costurera. La familia vivía en condiciones humildes, y su padre abandonó el hogar cuando Maurice era niño. Debido a la pobreza, dejó la escuela a los 12 años, a veces le tocó vivir en hospicios y trabajó como aprendiz en diversos oficios. Fascinado por el mundo del circo, llegó a pensar en ser acróbata, pero un incidente le hace abandonar la idea.
Su carrera en el mundo del espectáculo la inició siendo un chaval, cantando en cafés-concert o caf'conc's de su ciudad natal, donde se ganó una reputación. La gran oportunidad llegó cuando conoció a Mistinguett, una famosa cantante y actriz, quien se convirtió en su mentora, compañera artística y sentimental. En estos años, Maurice desarrolló su estilo personalísimo, donde destacaba por su encanto, su sonrisa y su distintivo sombrero de paja.
En 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial, Chevalier fue llamado a filas y herido en combate. Le capturaron los alemanes, y pasó dos años en un campo de prisioneros. Durante su cautiverio, aprendió inglés, lo que le sería de gran utilidad en su futura carrera en Estados Unido. En su liberación jugó un papel fundamental Mistinguett.
Maurice era conocido por su voz cálida, su habilidad para conectar con el público y su característico acento francés al cantar. Alabado maestro de la “chanson” y el cabaré, combinaba a la perfección el humor, la elegancia y el coqueteo en sus actuaciones. Algunas de sus canciones más icónicas incluyen “Louise”, “Valentine” y “Thank Heaven for Little Girls”.
En la década de 1920, por su intervención en diversas operetas y revistas, la fama de Chevalier se hizo internacional y fue invitado a trabajar en Hollywood. Allí colaboró con el director Ernst Lubitsch, con quien filmó varias comedias que incluían canciones como El desfile del amor (1929), El teniente seductor (1931) y Una hora contigo (1932); quizá su título más memorable con el alemán fue La viuda alegre (1934). Estas películas lo convirtieron en una estrella del cine sonoro, gracias a su carisma y su estilo desenfadado. Fue nominado al Oscar en años consecutivos, por la citada El desfile y El gran charco (1930), pero solo en 1959 recibiría una estatuilla honorífica toda su trayectoria.
Durante la ocupación alemana de Francia en la Segunda Guerra Mundial, Maurice Chevalier siguió trabajando en París, lo que le valió críticas infundadas de colaboracionismo o poco sensibilidad con la situación bélica. Lo cierto es que ayudó a liberar a varios prisioneros franceses, pero también los suspicaces maquis lo tuvieron en su punto de mira.
Tras la guerra, Maurice continuó con su carrera, destacando tanto en el cine como en los escenarios. Con René Clair hizo la inolvidable El silencio es oro (1947), sentido homenaje al cine mudo y delicioso enredo con triángulo amoroso de por medio. Una década después hace con Billy Wilder Ariane (1957) y al año siguiente con Vincente Minnelli, Gigi, que le ponen de nuevo en el candelero. Ahí interpretó la canción “Thank Heaven for Little Girls”, que se convirtió en uno de sus temas más conocidos. En los 60 siguió estando en títulos populares ligeros como Escándalo en la corte (1960) y Fanny (1961). Para la película animada Los aristogatos (1970), por su amistad con el genial Walt Disney, aceptó cantar la canción principal, en sus versiones francesa e inglesa.
Aunque Maurice Chevalier tuvo numerosas relaciones sentimentales, sólo se le conoce un matrimonio, en 1927, con la bailarina Yvonne Vallée, de quien se divorció en 1932. Más tarde, tuvo una relación duradera con la actriz Nita Raya entre 1937 y 1946. No tuvo hijos y falleció en 1972, su funeral católico se celebró en la iglesia de Saint-Vincent-de-Paul en París, cerca de Montmartre. Su vida fue tan colorida que emprendió unas memorias tituladas “Ma route et mes chansons”, de las que llegó a publicar diez volúmenes, entre 1946 y 1969.
Premios
2 nominaciones
- Actor principal El desfile del amor
- Actor principal El gran charco
