IMG-LOGO

Biografía

Jessie Cave

Jessie Cave

Jessie Cave

Filmografía
El cuento de los cuentos

2015 | Il racconto dei racconti

Los reyes de Longtrellis desean tener descendencia, por lo que siguen los consejos de una especie de mago que recomienda la captura de una bestia marina, y que la reina se coma su corazón, cocinado por una virgen. El rey de Strongcliff, mujeriego sin escrúpulos, conoce el amor cuando queda deslumbrado por el canto de quien él cree que es una bella dama. Y el monarca de Highhills organiza una competición para conceder la mano de su hija a quien adivine de qué animal es una extraña piel, que en realidad pertenece a su querida mascota, recién fallecida, una extraña pulga gigante. Matteo Garrone, director de las crudas Gomorra y Reality, se evade de la 'reality' con este film, en que da un giro de 180 grados con respecto a su trayectoria anterior, también porque rueda por primera vez en inglés. Adapta libremente tres relatos cortos del siglo XVII del napolitano Giambattista Basile, entrecruzando las historias, sin conexión aparente entre ellas, salvo porque parece que ocurren en reinos vecinos. El realizador, que hasta ahora trabajaba con actores no profesionales, recurre por primera vez a figuras conocidas, como Salma Hayek, Vincent Cassel, Toby Jones y John C. Reilly, que sacan mucho partido a sus personajes. Partiendo de elementos de los cuentos clásicos, el realizador desarrolla historias un tanto sórdidas y sombrías, quizás con algunos puntos excesivamente grotescos. Que nadie piense que estamos ante un film para el público infantil, ni mucho menos, pues aquí nadie come perdices. Aparecen ogros y princesas, pero no existe una línea clara que separe a los héroes de los villanos, como en la vida misma. Todo resulta increíblemente real, pues Matteo Garrone dirige con su habitual estilo cercano al neorrealismo. Aún así se trata de un film de enorme potencia visual, por su cuidado diseño de producción, lleno de secuencias de altura, y que desarrolla cuestiones que ya estaban en el texto original, y que nunca se quedarán obsoletas, como sus críticas a la obsesión por la belleza eterna y el sexo.

6/10
Pride

2014 | Pride

Película británica con decidido tono reivindicativo y social que recrea acontecimientos reales acaecidos en el Reino Unido en 1984, durante el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher. Aprovechando la marcha del orgullo gay en Londres, un grupo de activistas decide recaudar fondos para ayudar a los mineros en huelga que se están enfrentando al férreo mandato de la “dama de hierro”. No es que gays, lesbianas y mineros tengan algo que ver; más bien se trata de luchar unidos frente al enemigo común: el gobierno británico. Para lograr ese objetivo, ese pequeño grupo de personas (apenas media docena) deciden montar una asociación llamada “Gays y lesbianas apoyan a los mineros” y presentarse directamente en un pueblecito de Gales para apoyar así su lucha social. Pero el entendimiento entre las dos comunidades no será sencilla. Su director Matthew Warchus (Círculo de engaños) se acerca al modelo de cine social británico de su paisano Ken Loach, centrando el tiro en las dificultades laborales de los mineros galeses, pese a que adopta un tono decididamente más amable, aunque sin abandonar nunca su objetivo de denuncia. Por otra parte, el propio título –“Pride”– hace referencia explícita al asunto gay y a la lucha de ese colectivo por ser reconocido socialmente. Maneja bien Warchus un guión ciertamente trabajado por el debutante Stephen Beresford, quien logra la difícil tarea de poner nombre y personalidad a un amplio elenco de personajes, sin que ninguno sobresalga demasiado sobre los demás. Reina en el film un aire costumbrista y amable que le hace bien, y de hecho cuando mejor funciona Pride es en su primera parte, en donde las dos comunidades, la gay y la minera, se confrontan entre sí, dando lugar a buenas secuencias, como la del baile o la de la emotiva canción gaélica. Sin embargo, poco a poco el argumento va virando hacia un tono más panfletario, con contenidos excesivamente tópicos y típicos, incluidos dentro de una visión tan “buenista” de las personas, de sus amores, de sus luchas, etc., que acaba por resultar forzada e irreal. El conjunto, qué duda cabe, supone una clara toma de posición respecto a la ideología de género, visión de la sexualidad a la que se adhiere explícitamente este film, cuyo inicio y final viene enmarcado por sendas marchas del orgullo gay. Una apología en toda regla, vamos. Gran parte del mérito de que el tono aleccionador no eche por tierra completamente la película lo tiene el reparto. Todos están bien, aunque destacan el equilibrado Paddy Considine, la luchadora Imelda Staunton, el jovencito George MacKay, la audaz Jessica Gunning, y hasta un atrevido Dominic West, que se marca un bailecito de muchos quilates el solito.

5/10
Grandes esperanzas, según Mike Newell

2012 | Great Expectations

El desdichado huérfano Pip vive con su tiránica hermana mayor y su bondadoso cuñado herrero Joe. Cuando está en el cementerio ante la tumba de su madre irrumpe en la escena Magwitch, un preso fugado de aspecto amenazador que le pide algo de comer y una lima para romper sus cadenas. Asustado, pero también compadecido, le ayudará, aunque eso no impide que acabe detenido. En el futuro poco prometedor de Pip se abre una rendija a la esperanza cuando la excéntrica y amargada miss Havisham, encerrada siempre en su enorme mansión, le reclama a modo de entretenimiento, y le pide que juegue con su protegida Estella, una altiva chica de su edad, de la que se enamora. El contraste entre sus modales y educación y los de ella empujan a Pip a esforzarse por convertirse en un caballero. Cuidada adaptación de “Grandes esperanzas” de Charles Dickens, filmada en el año en que se cumple el bicentenario del escritor, y que ya había conocido potentes versiones cinematográficas, la mejor sin duda la firmada por David Lean, Cadenas rotas. Sorprende el enfoque realista que imprime a la historia Mike Newell, el director de Cuatro bodas y un funeral está lejos del tono de Harry Potter y el cáliz de fuego, y más cerca del cuento que filmó en 1992 con el título Escapada al sur. A la vez, su acercamiento en el diseño de producción y tratamiento visual no cae en los excesos de Cumbres borrascosas (Wuthering Heights) de Andrea Arnold, cuya estética sucia producía casi inevitablemente rechazo. El guión firmado por David Nicholls -One Day (Siempre el mismo día), donde adaptaba su propia novela- atrapa muy bien la idea que encierra el título original “Great Expectations”, de la que sería una traducción más exacta que la habitual la de “Grandes expectativas”, pues el film habla de eso precisamente, de las expectativas de los personajes, a veces ambiciones de corto vuelo -la de Pip de alcanzar una posición social, la de ayudarle que tiene su misterioso benefactor, la de la mujer recluida en su casa y que se proyecta en su protegidas...- que impiden ver el amor que están recibiendo y que podrían prodigar a los demás. Y sin embargo... la película no es redonda. Pese a la ambientación, pese a unos grandísimos actores -tanto los más conocidos, Ralph Fiennes, Robbie Coltrane y Helena Bonham Carter, como los emergentes Jeremy Irvine o Jason Flemyng, están muy bien...-, algo falla en el último tramo de la narración, donde los datos se embarullan y entregan de modo algo confuso y precipitado. Lo que no quita para que estemos ante una dignísima versión del clásico dickensiano que ayuda a que mantengamos “grandes esperanzas”.

6/10
Harry Potter y el misterio del príncipe

2009 | Harry Potter and the Half-Blood Prince

Sexta entrega de las aventuras del famoso mago, y segunda dirigida por David Yates, responsable de Harry Potter y la Orden del Fénix, que además fue el artífice de la excelente serie televisiva La sombra del poder (2003). Curiosamente ha recuperado al guionista Steve Kloves, que se encargó de la adaptación de las cuatro primeras, es decir de todas menos de la anterior. Su tarea no era nada fácil, ya que estamos ante una novela extensa y compleja. Esta vez Harry Potter ayuda a Dumbledore, el director de Hogwarts a reclutar al profesor de pociones Horace Slughorn, que aunque está retirado, al ver al chico acepta, por su fama y su enorme potencial para la magia. Dumbledore pretende también que Harry le sonsaque a Slughorn sobre su participación en un oscuro hecho del pasado. El profesor Slughorn entrega a Harry Potter un viejo libro de magia que una vez perteneció a alguien llamado el Príncipe Mestizo, y que será muy útil para el joven mago. Mientras tanto, Draco Malfoy ha recibido instrucciones para llevar a cabo una misteriosa y malvada misión, bajo la protección del profesor Severus Snape. Harry Potter y el misterio del príncipe cuenta con todos los ingredientes mágicos que hicieron funcionar a las anteriores entregas: un gran presupuesto que permite reconstruir con todo lujo de detalles el universo de J.K. Rowling, un director bastante competente, convincentes efectos especiales y un nutrido plantel de actores de primera. Esta vez, se incorpora Jim Broadbent, que logra una sentida interpretación del atormentado Horace Slughorn. Destaca también el trabajo de los chicos protagonistas, que conocen al dedillo a sus personajes. Se luce especialmente Rupert Grint, pues esta vez Ron Weasley tiene mucho papel. Todo esto bastará para contentar a un amplio sector del público, pues es cierto que estamos ante una producción de cierta calidad. Sin embargo, Harry Potter y el misterio del príncipe está muy lejos del nivel de otros títulos de la saga, especialmente de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, dirigida por Alfonso Cuarón, quizás la cinta más brillante hasta la fecha. Además, no se puede hablar de una buena adaptación literaria. David Yates no logra plasmar ni de lejos la tensión de la trágica novela, sobre todo por culpa de que el cineasta recurre en exceso al humor. Era difícil condensar la esencia de la obra original en las dos horas y media que suele durar cada film, lo que se agrava porque en las anteriores entregas ya se suprimieron detalles que luego cobraban gran importancia conforme se iban sucediendo las novelas. Se comete un grave error al hacer hincapié sobre todo en las relaciones adolescentes con el sexo opuesto. Ron se echa novia, para desesperación de Hermione, que se siente celosa al tiempo que intenta ocultar sus sentimientos. Mientras tanto, Harry se siente atraído por Ginny Weasley, la hermana de Ron. Todo esto proporciona en un primer momento varios gags divertidos, pero acaba agotando, y afectando gravemente al dramatismo de la cinta, que se convierte por momentos en una especie de culebrón juvenil estilo Sensación de vivir.

6/10

Últimos tráilers y vídeos