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Biografía

Aidan Gillen

Aidan Gillen

52 años

Aidan Gillen

Nació el 24 de Abril de 1968 en Dublín, Irlanda
Filmografía
Proyecto Blue Book

2019 | Project Blue Book | Serie TV

El corredor del laberinto: La cura mortal

2018 | Maze Runner: The Death Cure

La película que cierra la saga de novelas juveniles distópicas de “El corredor del laberinto”, surgida de la pluma de James Dashner, donde se detecta ya un agotamiento de la fórmula, tras las más exitosa de Los juegos del hambre, y la que fue decreciendo en acogida hasta cerrar en falso Divergente. Tiene el handicap adicional de que empieza prácticamente en medio de la acción, sin ningún intento por situar al espectador que no conozca los filmes previos, o simplemente al desmemoriado, entre los que se sitúa, lo admito, un servidor. Pero en fin, como tampoco hablamos de una película muy sesuda, se acaba teniendo claro que el mundo está infectado de un tremendo virus, y que en el laberinto la organización CRUEL, con métodos bastante heterodoxos –el fin justifica los medios–, tuvo en su momento encerrados a unos jóvenes en busca de una cura y una esperanza para el futuro de la humanidad. Como si de un film de James Bond se tratara, arranca con una espectacular escena de acción en que los rebeldes liderados por Vince intentan liberar a un grupo de inmunes que viajan encadenados en un vagón del tren. La idea era liberar a Minho de las garras de CRUEL, pero no logran su propósito. Lo que no obsta para que primero Thomas, a los que se suman Newt y Brenda, viajen a la ciudad donde suponen que su amigo está encerrado, para hacer experimentos con él, la búsqueda de una cura continúa. Y ahí está su antigua amiga y amor de Thomas, Teresa, considerada ahora una traidora, que investiga en la búsqueda de ese remedio que salve el mundo, en colaboración con la lideresa venerable Ava Paige. Aunque el esfuerzo de producción es notable, y entretendrá a los incondicionales, el desarrollo de la trama resulta bastante cansino, también en bastantes de las escenas de acción de guerrilla urbana o de carreras por los pasillos de una instalación. El director Wes Ball y su guionista T.S. Nowlin –que ejercieron idénticas tareas en los filmes previos– parecen perdidos en su particular laberinto a la hora de insuflar el deseable brío al film. Tampoco los personajes resultan memorables –ni los jovencitos actores que los encarnan, aquí no ha nacido ninguna estrellas, doy fe de ello–, por lo que sus sacrificios y su destino no emocionan todo lo que debieran, y los cambios en la personalidad de alguno no se encuentran demasiado justificados ni generan conflictos dignos de ese nombre. La veterana Patricia Clarkson a veces da la impresión de pasearse por la pantalla como un espectro, sin saber muy bien qué hacer.

5/10
Bohemian Rhapsody

2018 | Bohemian Rhapsody

Vibrante biopic del cantante Freddie Mercury (1946-1991), centrado en los años en que lideró el grupo británico Queen, desde que inició su andadura allá por 1970 hasta el mítico concierto Live Aid celebrado en Wembley en 1985, seis años antes de la muerte del genial artista. Tras las cámaras se sitúa Bryan Singer (Sospechosos habituales, X-Men), cineasta poco acostumbrado a tratar en pantalla a personajes reales. Sin embargo, el resultado es excelente. Estamos con toda seguridad ante una de las mejores películas jamás filmadas sobre una banda de música. La historia, ideada por los prestigiosos Peter Morgan (The Crown) y el guionista Anthony McCarten (La teoría del todo, El instante más oscuro), sitúa a Freddie como eje alrededor del cual gira toda la trama, pero se aleja de la hagiografía al dar mucho peso a los demás personajes, los cuales sirven siempre de contrapunto a la excentricidad del cantante. De hecho, llama mucho la atención lo equilibrados que son los demás miembros del grupo –Brian May, Roger Taylor, John Deacon– y también la amada Mary Austin, frente a la vida disoluta y desordenada de Mercury. Asistimos así a la evolución del grupo, desde que se incorporó Freddie (entonces aún con su apellido real, Bulsara) y cambió el nombre de Smile por el de Queen, hasta que se convirtió en uno de los conjuntos de rock and roll más célebres de la historia. Fueron quince años que dan para mucho: discusiones, traiciones, errores, perdones, egoísmos, amistad y amor. Y éxito, mucho éxito. Freddie Mercury murió a los 45 años de una neumonía provocada por el SIDA, después de una vida llena de excesos –drogas, alcohol, promiscuidad homosexual– que sólo le trajeron soledad. El guión de McCarten incide especialmente en este punto, de manera que pinta el interior del cantante como un agujero negro –¡cuánto patetismo hay en la escena del juego de luces en la distancia!–, un vacío que él intentaba llenar con todo tipo de distracciones: gente, gatos, objetos, fiestas. En realidad, la infelicidad de Freddie Mercury se fue agravando conforme se abandonaba al libertinaje y al capricho de los aprovechados, y a la vez se iba distanciando de quienes de verdad le querían. Se habla así con acierto del entorno del artista, a quienes se concede el tiempo oportuno, de Mary (qué dulce Lucy Boynton), del asistente Paul (Allen Leech), del mánager Jim Beach (Tom Hollander) y sobre todo de los miembros del grupo, unos tipos que eran todo lo opuesto de su compañero. Y también hay tiempo para algunos golpes de humor. Musicalmente Bohemian Rhapsody es una pasada. Bryan Singer se luce sin duda en la planificación de algunos momentos puntuales, como por ejemplo el que narra la composición de We Will Rock You en el estudio. Pero sin duda se llevan la palma las escenas de los conciertos. Hay que tener en cuenta que Queen es probablemente el grupo que mejor ha sabido conectar con el público en el escenario. Es algo que Freddie Mercury hacía como nadie, una auténtica explosión de gestos, de posturas forzadas y de andares llamativos de desbordante teatralidad. Y todo esto Bryan Singer lo traslada con maestría a la pantalla. Para ello ha encontrado al actor perfecto. Durante todo el film Rami Malek (Mr. Robot) parece ser el propio Freddie Mercury, pero cuando se mueve sobre el escenario el espectador creerá que está ante un documental, tan sublime es su trabajo. El Oscar planea sobre él. Y aunque el conjunto pueda tener algún leve altibajo, la última media hora de película es sencillamente apoteósica. Para muchos espectadores será una experiencia profundamente nostálgica (pueden caer algunas lágrimas, qué duda cabe), para otros es una oportunidad de oro para descubrir (o redescubrir) a uno de los grupos de rock and roll más legendarios de la historia.

8/10
Rey Arturo: la leyenda de Excalibur

2017 | King Arthur: Legend of the Sword

Nueva revisión fílmica del mito artúrico, a cargo del británico Guy Ritchie, que ya abordó con aires modernos en dos películas otra reverenciada figura de la cultura de su país, la del detective Sherlock Holmes. Por supuesto, su aportación tiene que ver con su personal estilo, o sea, convierte al rey Arturo y sus compañeros en gente muy, muy de la calle –en línea con sus títulos mejores, Cerdos y diamantes y RocknRolla–, y filma una acción muy dinámica, en la que importan muchos las peleas a puño limpio, aunque por supuesto no faltan, exigencias del guión, las de espadas. La acción arranca en torno a Camelot, cuando con malas artes, o sea, traicionándole y arrebatándole la vida, Vortigern arrebata la corona a su hermano Uther, y se autoproclama rey. Pero sobrevive a Uther su hijito Arthur, que es criado en Londinum –o sea, Londres– por unas compasivas prostitutas. El chaval se convierte en un buen mozo, ignorante de que él es el legítimo heredero del reino de Britania. Pero la prueba por la que deben pasar todos los adultos a instancias de Vortigern –ver si son capaces de arrancar de la piedra la mítica espada Excalibur–, desvelará su identidad, y aunque se resiste a a ser la figura inspiradora que el pueblo sojuzgado necesita, los magos y otros luchadores natos como Bill el Escurridizo, le situarán ante su deber, y le prestarán toda su ayuda. La película entregada por Ritchie, con un guión donde han dejado su huella también Joby Harold, David Dobkin y Lionel Wigram, resulta en general entretenida, aunque sean un lastre algunos momentos de acción con explosiones y rayos, que acaban resultando cansinos, qué difícil es plasmar la magia con gracia en la pantalla. Pero en general las peleas funcionan, y la idea de dar al relato un aire "para el pueblo" está bien, con la buena y repetida fórmula de contar y anticipar cómo discurrirá (o no) la acción que viene a continuación. Quizá Charlie Hunnam sea un poco monolítico como protagonista, pero cumple con su cometido. Mientras que Jude Law repite con convicción el aire arrogante que ya aportó a su Pío XIII en la serie The Young Pope, con el mentón levantado y unos andares que encajan a la perfección con el malvado Vortigern.

5/10
Juego de tronos (7ª temporada)

2017 | Game of Thrones | Serie TV

Arya Stark se venga de la familia Frey, por el asesinato de su madre, su hermano Robb y la mayoría de sus vasallos en la Boda Roja. Sus hermanos Jon y Sansa se han reunido en el norte, donde tratan de recuperar el apoyo de las casas que no les han traicionado. Mientras tanto, Euron Greyjoy le pide matrimonio a la maquiavélica Cersei Lannister, que por su parte también se ha dado cuenta, junto a su hermano Jaime, de que su familia necesita apoyos, de cara al inminente desembarco de Danerys Targarien, la reina de dragones. Ésta cuenta ahora con el tercer hermano, Tyrion Lannister, como mano derecha. Séptima temporada de la exitosa serie de HBO, que ya ha adelantado a los libros originales de George R.R. Martin. Le ha venido muy bien a los showrunners, David Benioff y D.B. Weiss, haber llegado a un acuerdo con la compañía para acabar por fin, en la siguiente tanda de capítulos, lo que les permite no irse por los cerros de Úbeda en tramas innecesarias, como les ha ocurrido anteriormente, y centrarse en ir cerrando los cabos sueltos, y preparando el encuentro final entre las tres partes en conflicto. Consta además de siete entregas, tres menos de lo habitual, lo que dinamiza mucho más la acción. También tiene a su favor que van quedando menos personajes (por las muertes habituales y súbitas que caracterizan a la ficción), por lo que ya no se echa de menos a alguno importante, de esos que desaparecían durante bastante tiempo. Y aunque se sigue recurriendo a la violencia y al sexo gratuito como marca de fábrica, al menos ya no se dispone de tanto margen para incluirlo como antes. Esta tanda tiene a su favor que ofrece más acción, pues en total desarrolla tres intensas batallas, filmadas con gran presupuesto. Esto no significa que se pierdan las intrigas palaciegas, que han conseguido mantener el interés, y que al final dejan al espectador con ganas de saber cómo concluirá la serie. Como es habitual, resultan llamativas las espectaculares localizaciones, entre ellas varias enclavadas en la costa vasca, tanto en Vizcaya como en Guipuzcoa. En el brillante reparto destaca Nikolaj Coster-Waldau, por el amplio arco por el que pasa su personaje.

6/10
The Lovers

2017 | The Lovers

Mary y Michael llevan mucho tiempo casados. Cada uno mantiene una relación extraconyugal, ella con un actor de teatro, ella con una bailarina; y ambos la mantienen oculta, aunque resulte evidente para ambos que su amor está muy deteriorado. De hecho, una y otro han coincidido en prometer a sus respectivos amantes, que romperán después de que el hijo único del matrimonio, Joel, pase unos días con ellos para presentarles a su novia. Azazel Jacobs escribe y dirige una película a la que es difícil cogerle el punto, más allá de que refleja las contradicciones de amor, pues Mary y Michael sólo saben apreciar la relación que les une desde hace años, cuando están a punto de romperla. Esa especie de pasión reencontrada resulta un tanto impostada, y la sugerencia final de que se puede nadar y guardar la ropa, sólo puede calificarse de disparatada y poco creíble. En cualquier caso Jacobs lleva la narración con buen ritmo, y se beneficia de seis buenos actores, sobre todo los dos principales, los estupendos Debra Winger y Tracy Letts

5/10
El corredor del laberinto: Las pruebas

2015 | Maze Runner: The Scorch Trials

Nueva entrega de la saga juvenil distópica que adapta las novelas de James Dashner. La salida del laberinto por parte de Thomas y compañeros no ha supuesto, ni mucho menos, el final de sus desdichas. Supuestamente a salvo en unas instalaciones, antes de ser llevados a un lugar donde podrán llevar una vida más o menos normal, en realidad están sometidos a un extraño encierro, mientras se suceden siniestros experimentos, debido a ciertas características biológicas especiales que les hacen inmunes. ¿Inmunes a qué? Tendrán ocasión de averiguarlo cuando salgan al exterior y se encuentren un paisaje urbano postapocalíptico de edificios destruidos, a la vez que se suceden rumores de facciones rebeldes como el llamado Brazo Derecho, y se topan con personajes bastante belicosos. Con los mismos director y guionista, Wes Ball y T.S. Nowlin, de El corredor del laberinto, más el conjuntado reparto de jovencitos –Dylan O'Brien, Kaya Scodelario, Thomas Brodie-Sangster... – y veteranos de postín que no disparen demasiado el presupuesto –Patricia Clarkson, Barry Pepper, Lili Taylor–, está asegurada una trama ordenada y cierta tensión dramática. Lo que permite plantear cierto temas de rigor en este tipo de filmes como el liderazgo, la capacidad de sacrificio, los dilemas morales, el compañerismo. Interrogantes sobre si el fin justifica los medios, o si el individuo es prescindible frente a la comunidad, aletean por ahí. Además de que se introduce alguna sorpresa argumental. Eso sí, todo se entrega con ritmo supertrepidante y uso inteligente de los efectos visuales. Debe haberse desarrollado un buen software de ciudades hechas fosfatina, pues bastantes filmes que vaticinan un futuro poco halagüeño presentan actualmente un telón de fondo de los de echarse a temblar bastante convincente. Aquí hay un buen uso de los diversos escenarios donde se sucede la acción trepidante, aparte de las ciudades en ruinas, tenemos grandes desfiladeros y estrechos conductos de ventilación. E incluso cuando uno teme que la cinta va a verse poblada de zombies o similares, tan omnipresentes en los últimos tiempos en cine y televisión, Ball y Nowlin saben frenarse y no caer en el "déjà vu".

6/10
Juego de tronos (5ª temporada)

2015 | Game of Thrones | Serie TV

Tras la muerte de Tywin, su progenitor, Cersei y Jaime tratan de tomar las riendas del clan de los Lannister. Mientras, Tyrion ha huido a Pentos con Varys. Jon Nieve trata de conseguir que Mance Rayder, el Rey-Más-Allá-Del-Muro se una a Stannis Baratheon, pero éste se niega. La quinta temporada de la famosa serie sigue en su línea, mostrando las conspiraciones para hacerse por el poder de los personajes principales, contraponiendo la extrema lealtad a sus principios de algunos personajes, como Brienne de Tarth o Jon Nieve, a la extrema mezquindad de otros. A pesar del estancamiento de alguna subtrama, mantiene el nivel esperado por los numerosos fans.

5/10
Sing Street

2015 | Sing Street

El talento, o se tiene, o no se tiene. Al irlandés John Carney no le falta en absoluto. En 2007 encandiló nada menos que a Bob Dylan y Steven Spielberg con una pequeña gran película de actores desconocidos, Once, que aunaba música y emociones en feliz maridaje. Seis años después probó con Begin Again que aquello no había sido flor de un día, aunque esta vez acudió a un reparto de intérpretes populares, y alguna declaración extemporánea –llegó a pedir perdón por lo dicho sobre la actriz principal– dio a entender que se encontraba más cómodo en una película donde los oropeles de la popularidad no tuvieran tanta presencia. Se entiende pues que Sing Street conecte más con Once, aunque se nota que el presupuesto es holgado, para empezar porque entre otros, en la producción ha contado con los hermanos Weinstein. Hasta podría entenderse que la inclusión de una escena homenaje a Regreso al futuro, además de un guiño, es una cita velada a esa pugna personal entre las películas pequeñas en las que no existe tante presión, y las propiciadas por los grandes estudios. Sing Street rezuma nostalgia por todos sus poros. Ambientada en el Dublín de los 80, en plena crisis económica, sigue los pasos de Conor, un adolescente, el menor de tres hermanos, con unos padres que discuten mucho y problemas pecuniarios. Ello ha obligado el cambio de Conor a un modesto colegio masculino, llevado por los hermanos cristianos, que imponen una férrea disciplina algo desagradable. Chico resuelto, Cosmo está decidido a ligar con Raphina, por lo que monta una banda de música con otros compañeros, Sing Street, y la invita a aparecer en videoclip que pretenden grabar. La complicada adolescencia. Los amigos. El abusón. El primer amor, quizá, el gran amor. La época de soñar en grande, de los proyectos e ilusiones. Y de las primeras colisiones con la dura realidad: obstáculos, comportamientos irracionales, decepciones... Los padres, presencia y ausencia, el no-entendimiento, la pena. Los hermanos. Carney, que dirige y firma el guión en solitario, maneja maravillosamente estos temas. Por supuesto también en las canciones, que se funden en lo que se cuenta, y donde ha vuelto a contar con la voz de colaboradores de otras ocasiones, como Glen Hansard y Adam Levine; además cuenta con canciones de grupos y cantantes que inspiran a los chicos de la banda, The Cure, The Jam, The Blades, o sirven para bromear, Genesis y Phil Collins. Por la cuestión dublinesa y la época, el film podría hacer pensar en The Commitments, de Alan Parker. Aunque Carney, aun tocando temas serios y de calado, evita ser deprimente –toda la narración está salpicada de momentos amables y de suave humor– o hacer sangre con el hecho de que las cosas no sean a veces como uno quisiera, domina la esperanza y la visión romántica, la idea de que uno puede conseguir aquello que se propone, pero claro, hay que intentarlo. Esto puede advertirse en el resentimiento que aflora hacia los errores del catolicismo irlandés, plasmados en el colegio y algún comentario, aunque la escena idealizada de Regreso al futuro podría hacer pensar, al igual que con otros personajes, en un cura director del colegio más "molón", capaz de dar volteretas e impartir bendiciones en plan “cool”. El protagonista Ferdia Walsh-Peelo, que canta varias de las canciones, debuta en la pantalla, y lo hace muy bien. La cámara quiere también a Lucy Boynton, la chica de la que está enamorado, y también una desconocida, las escenas de ambos funcionan bien. También resulta muy ajustado el resto del reparto.

8/10
Entre los dos

2015 | You're Ugly Too

Cinta intimista irlandesa, que se diría hecha con mucho sentimiento, pero que no acaba de funcionar. Describe la relación entre Stacey, una niña cuya madre viuda acaba de morir, y su tío Will, que podría hacerse cargo de su tutela. Podría, porque acaba de salir de la cárcel –donde ha permanecido por razones que sólo se aclararán avanzada la narración–, con un permiso especial antes de que los tribunales decidan si se le concede la libertad y así poder ocuparse de la pequeña. Mark Noonan, director y guionista, debuta en el largo con una historia que le sobrepasa. A pesar del simpático tono indie, y a alguna buena salida argumental en los diálogos, no acaba de hacer creíble la relación entre tío y sobrina, con ella incitándole a que ligue con una mujer casada y con un hijo, porque “le gustas”, y él confundido por tan precoz y sorprendente planteamiento. Demasiadas incoherencias –el marido de esta mujer, también le anima a la “aventura” de un modo chocante–, y una revelación dramática que se ve venir, con resolución bastante torpe, no ayudan a mejorar las cosas. A pesar de buen acabado formal, y de unos actores competentes, incluido el popular por Juego de tronos Aidan Gillen, resulta un film demasiado insulso.

4/10
Calvary

2014 | Calvary

Un hombre acude al confesionario del padre James, en un pueblecito perdido de Irlanda. El anónimo penitente le espeta que sufrió abusos sexuales continuados de un sacerdote siendo niño, y que aquello le ha destrozado la vida. Invitado a denunciar los hechos, el otro le explica que su verdugo ya ha muerto, y que ha decidido vengarse matando a cura "bueno", o sea, a él, el próximo domingo. Mientras transcurre esa semana, aparte de comunicar la amenaza a su obispo, continúa con su vida normal, lo que significa lidiar con unos feligreses nada fáciles, y en los últimos tiempos más resabiados, desde que saltaron a los medios las noticias sobre curas pederastras: así trata con un anciano que desea morir, casos de adulterio y malos tratos, personajes cínicos de distinta ralea, visita a un psicópata asesino en prisión... Le cuesta relacionarse con otro sacerdote, al que ve poco centrado. Y luego están sus cuestiones personales, un alcoholismo que ha procurado dejar atrás, y una hija ya adulta, que tuvo cuando estuvo casado –antes de enviudar y seguir su camino al sacerdocio– y que ha intentado suicidarse. Notable drama del irlandés John Michael McDonagh, guionista y director, que vuelve a recurrir a Brendan Gleeson como protagonista tras El irlandés, Su película, de ritmo perfecto, y que demuestra un amplio conocimiento de la psicología humana, sus virtudes y debilidades, no es nada fácil, porque parte de unos hechos terribles: los abusos a menores cometidos por algunos miembros del clero irlandés, que han minado enormemente la credibilidad de la Iglesia en ese país. Y muestra el hondo daño padecido por las víctimas, al arrancar la trama con una que no sólo no puede perdonar y pasar página, sino que quiere desatar su rabia en alguien inocente, para mandar una especie de elocuente mensaje a una sociedad, a menudo indiferente y pasiva ante las desgracias ajenas. Además, pinta el periplo personal de un sacerdote, el padre James, un hombre de fe, piadoso, que no es perfecto pero se deja la piel en el desempeño de su ministerio, atendiendo a los demás; y aunque puede haber algún momento gratificante, que lleva a pensar que merece la pena esa entrega, abundan las situaciones de auténtico calvario –como señala el título del film–, en que las humillaciones y las actitudes cínicas invitan a tirar la toalla. El contraste en la fotografía de los enigmáticos exteriores del paisaje irlandés con los opresivos interiores, más la hermosa banda sonora, ayudan a crear un mood de búsqueda de lo bello en medio de aquello que afea el mundo. A lo largo del film se citan explícitamente Retorno a Brideshead y los curas descritos por Georges Bernanos, y no son, desde luego, menciones casuales. La mirada que recorre la cinta es de cierto pesimismo existencial, el silencio de Dios presenta una extraña elocuencia. Y al mismo tiempo, de modo misterioso la gracia actúa, hay espacio para la conversión, y ejemplos de personas que pueden llevar al perdón. Cinta dura y nada complaciente, conmovedora en más de un pasaje pero no sentimentalista, pinta muy bien las relaciones humanas, y cómo puede estropearlas el ensimismamiento, el empeñarse en estar uno a solas consigo mismo; el atrevido desenlace parte el alma, pero al mismo tiempo nos señala que nunca deberíamos desesperar, Dios escribe con renglones torcidos.

8/10
Juego de tronos (3ª temporada)

2013 | Game of Thrones | Serie TV

Mientras, Mance Rayder y su ejército de salvajes continúan su inexorable marcha hacia el sur, más allá del muro. Por su parte, Daenerys Targaryen, al mando de tres dragones, trata de formar un ejército para reclamar el Trono de Hierro. La tercera temporada de Juego de tronos, la exitosa serie de HBO, basada en los libros de George R.R. Martin, mantuvo el nivel esperado. Destacan los esfuerzos del actor Nikolaj Coster-Waldau por humanizar a su hasta ahora maquiavélico personaje. La trama desemboca en la Boda Roja, uno de los momentos más impactantes de la reciente historia televisiva.

6/10
El caballero oscuro: La leyenda renace

2012 | The Dark Knight Rises

Han pasado ocho años desde los acontecimientos narrados en El caballero oscuro. Ahora Batman ha desaparecido de las calles de Gotham. Es un proscrito, culpable de haber llevado la criminalidad de la ciudad hasta el límite. El inspector Gordon, sabedor de la verdad, calla. Bruce Wayne vive recluido en su mansión, prácticamente arruinado, incapaz de superar el pasado. Alfred intenta persuadirle: ha de comenzar de nuevo, olvidarlo todo, vivir como un hombre libre. Pero Bruce no tiene fuerzas para escuchar a su viejo amigo y mayordomo, y más cuando mediante un singular robo llevado a cabo en su casa se han llevado sus huellas dactilares. Es el primer paso para hacerse con el control de un reactor nuclear todavía en propiedad de industrias Wayne. Quizá sea el momento de que Batman regrese. Lo ha vuelto a repetir. Con El caballero oscuro el director Christopher Nolan dejó el listón de las películas de superhéroes a un nivel de calidad casi imposible de alcanzar por el común de los mortales. Ahora, cuatro años después, tras el 'descanso' de Origen, este genio británico ha cerrado su personal trilogía sobre Batman de modo absolutamente brillante. Es inenarrable lo que ha hecho este tipo con el superhéroe de DC Comics creado por Bob Kane. El nivel de la producción asusta; el guión (donde otra vez ha contado con la ayuda de su hermano Jonathan) es de esos que no olvida cabo sueltos, que se esmera en los mínimos detalles, intrincado pero claro, muy realista; la acción es asombrosa; y los villanos tienen la fuerza poderosa que ya mostraban los malvados anteriores: Ra's Al Ghul, Scarecrow o el inolvidable Joker de Heath Ledger (a decir verdad, seguramente el mejor malvado de los últimos tiempos). Y además en El caballero oscuro: La leyenda renace Nolan vuelve a no limitarse a ofrecer simplemente a unos comparsas que rodean la lucha del malo contra el bueno, sino que reparte un puñado de nuevos caracteres rebosantes de atractivo, nada planos, y casi siempre sorprendentes, desde la hiperfamosa Catwoman (se acabó el reinado de la Pfeiffer), hasta el implacable Bane, el poli Blake o la bella Miranda Tate. La intensidad de la trama va de más a… más. Es ésta una de las cualidades de las películas de Christopher Nolan, que nunca decaen –lo viene haciendo desde Memento–, no pierden pie porque cada secuencia, cada escena, cada plano tiene su lugar preciso en la narración, nada es simple capricho para la galería. Todo capta la atención. Y eso que en este caso Nolan se toma su tiempo. Es la película más larga de la saga: más de dos horas y media de pura intensidad. Pero, ojo, la potencia de Nolan va mucho más allá de lo visual, de coches ardiendo, persecuciones de infarto y brutales enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Porque lo grande de El caballero oscuro: La leyenda renace es que el espectáculo no lo basa en esos fuegos artificiales, sino en las personas y sus profusos mundos interiores: dudas, sufrimientos, emociones, desesperación, amor, odio, responsabilidad, crueldad, valentía, honor, venganza, sacrificio, etc. Personajes finamente trabajados y maravillosamente transformados en carne y hueso por unos actores de primera fila. La labor metamorfoseante de Christian Bale ya la conocemos de sobra, así como la de Gary Oldman, que vuelve a bordar al poli Jim Gordon, o de Michael Caine en su leve papel de Alfred, pero aquí el director británico reúne además a las grandes actrices Marion Cotillard y Anne Hathaway y a ese enorme actor que siempre está a punto de explotar y no acaba de dar el campanazo, Joseph Gordon-Levitt. Todos están sobresalientes, hasta el irreconocible Tom Hardy, de enorme presencia. Como en las dos películas anteriores, El caballero oscuro: La leyenda renace tiene una atmósfera muy sombría. La maldad tiene trazas brutales, hasta poco peliculeras, y se masca la tensión y la desesperación más que en los otros filmes. El aire tenebroso y casi apocalíptico, como dice Bane, viene agravado por una fotografía oscura, fiel reflejo del siniestro destino que le espera a Gotham y de la lóbrega situación anímica de los personajes, todos sumidos en un mar de dudas, desde Bruce Wayne, hasta Jim Gordon, pasando por Selina Kyle o el agente John Blake. El colofón lo pone la rotunda, grave y resonante banda sonora de Hans Zimmer, capaz de estremecer al respetable cuando empieza a descargar sus decibelios. Estamos, en fin, ante una película donde el elemento fantástico es apabullante, la trama poderosa, los personajes brillantes y el enfoque antropológico muy, muy realista. Sólo queda esperar larga vida a Christopher Nolan. El mundo del cine necesita a hombres como él.

9/10
Agente doble

2012 | Shadow Dancer

Coproducción angloirlandesa que evoca la guerra entre facciones católicas y protestantes en Irlanda del Norte. James Mars, su director, que se ha destacado sobre todo en el documental, se sirve del guión de Tom Bradby, que adapta su propia novela. Se trata esta vez de una producción importante que transcurre en los medios de la guerra de servicios secretos. Collette (Andrea Riseborough), una viuda joven republicana que vive con su familia y su hijo, todos activistas del IRA, es detenida tras un atentado fallido en el corazón de Londres. Mac (Clive Owen) agente secreto de los servicios británicos, ofrece a Colette una alternativa: 25 años de cárcel o la liberación si acepta informar a los servicios secretos de las acciones futuras del IRA. La joven viuda acepta colaborar, el comienzo de un largo proceso que tiene todas las características de una película de suspense, llena de falsas pistas y de apariencias engañosas. Una vez más pasamos de la realidad a la ficción, incluso si el recuerdo de la realidad no desaparece nunca. Agente doble es una película lograda, llena de sorpresas hasta el final, en la que cada espectador es invitado a rehacer el orden de los acontecimientos, lo que puede alimentar las discusiones sobre la película. Y no faltará el debate moral que este tipo de acciones suscita, puesto que se pone en juego la libertad de seres humanos.

7/10
Juego de tronos (2ª temporada)

2012 | Game of Thrones | Serie TV

El joven y cruel Joffrey Baratheon ocupa el Trono de Hierro. Jon Nieve se integra en una expedición hacia el norte de la Guardia de la Noche. Mientras, la pequeña Arya Stark viaja de incógnito para reunirse con los suyos en Invernalia. Su hermano Robb dirige la guerra contra los Lannister, mientras que entra en escena un nuevo contendiente, Stannis Baratheon, que reúne un ejército para conquistar Poniente. Esta temporada de la exitosa serie Juego de tronos adapta más o menos fielmente la novela "Choque de reyes", segunda entrega de la saga "Canción de hielo y fuego", de George R.R. Martin. Pero no cuenta con el efecto sorpresa de su predecesora, y acaba desarrollando demasiadas tramas que a veces parecen enlazadas aleatoriamente. Además, acusa la desaparición de algún personaje, como Eddar Stark (Sean Bean). En general ocurren menos acontecimientos de interés que en el arranque de la serie, pues la acción parece concentrarse en las campañas bélicas. Se mantiene, eso sí, el tono hiperviolento y sexualmente subido de tono que parece el sello inequívoco de HBO.

5/10
Blitz

2011 | Blitz

Brant es un eficaz detective del Departamento de Homicidios en Londres. Pero tiene un problema: es violento hasta la exageración y lo único que parece diferenciarle de cualquier criminal es la placa que lleva. Su iracundia y sus métodos nada convencionales van a ser puestos a prueba en un peliagudo caso, el de un asesino en serie cuyas víctimas son policías. Brant tendrá un colaborador en el nuevo Jefe del departamento, otro policía que se mueve en terrenos cenagosos. Discreto thriller de acción, segunda dirigida por Elliott Lester, cuyo planteamiento convencional se desarrolla por derroteros muy lineales. El film tiene un serio defecto: el de no ofrecer ningún personaje con el que el espectador empatice lo más mínimo. No es que no haya héroes o heroísmo, es que ni siquiera hay personas normales. El tal Brant, encarnado por un rutinario Jason Statham –su personaje tiene incluso menos ángulos que el de Crank, veneno en la sangre, Transporter y demás joyitas–, es un tipo la mar de desagradable, de unas malas pulgas psicóticas y una chulería de hooligan realmente cutre; su amiga policía, que al principio parece que va a jugar un papel interesante, acaba por quedarse en triste yonqui; y el poli encarnado por Paddy Considine es tan gratuito que simplemente podría no haber existido. En justicia, el único personaje que funciona medianamente es el del criminal que se hace llamar Blitz, pero eso es sólo gracias a la demencia que es capaz de desprender el actor Aidan Gillen, recordado como el concejal Carcetti de The Wire (Bajo escucha). Por lo demás, la puesta en escena, urbana y oscura, con un Londres perpetuamente nublado, y el atronador sonido en consonancia con el vivo montaje y la violencia de algunas imágenes (la del martillo y la de la acerca especialmente), no hacen sino aumentar el resultado de producto molesto y con limitado atractivo.

3/10
Love/Hate

2010 | Love/Hate | Serie TV

Love/Hate

12 Trampas

2009 | 12 Rounds

Danny Fisher es un oficial de policía que logra capturar a Miles, un peligroso narcotraficante. Pero durante la detención, muere accidentalmente la novia de Miles, atropellada por un coche. Cuando Miles sale de la cárcel buscará cumplida venganza. Para ello, secuestra a la chica del agente, al que obligará a pasar 12 pruebas a cambio de volver a verla viva. El finlandés Renny Harlin antaño dirigía producciones de gran presupuesto de acción que triunfaban en las taquillas, como Máximo riesgo o La jungla 2. Alerta roja. Tras el sonoro fracaso de La isla de las cabezas cortadas, apenas ha levantado cabeza y finalmente ha quedado relegado al infierno de la serie B. En esta ocasión pone su talento al servicio de John Cena, superestrella del wrestling que ya había protagonizado la prescindible Persecución extrema. El propio Cena se convierte en el principal lastre de la película, ya que es absolutamente inexpresivo e incapaz de lograr ninguna conexión con el público. Además, la trama es difícil de creer, previsible, tópica y muy similar a Jungla de cristal 3. La venganza, donde el villano (Jeremy Irons) también obligaba a los protagonistas a resolver pruebas imposibles. Tantos defectos dan al traste con los esfuerzos de Harlin por componer secuencias de acción más o menos eficaces que no logran interesar al espectador.

4/10
The Wire (Bajo escucha) (4ª temporada)

2006 | The Wire | Serie TV

Polis y criminales en las calles de Baltimore. David Simon demuestra una enorme habilidad para seguir desarrollando tramas criminales, con un magnífico perfilado de los numerosos personajes, estamos ante un auténtico mosaico humano, donde ninguno de los retratados queda reducido al cliché, todos tienen complejidad psicológica, algo tremendamente meritorio. La 4ª temporada de esta serie policial sobre los trapicheos en la calle de los narcotraficantes y el esfuerzo policial por detenerlos se centra en 4 adolescentes afroamericanos, a los que toca sobrevivir en unas calles infestadas de droga, un entorno cruel donde la vida no tiene ningún valor, los chicos son completamente prescindibles. Así, se presta la máxima atención al sistema educativo, que falla a los chicos de los bajos fondos, impidiendo que se haga realidad en ellos el sueño americano. En los esfuerzos para ofrecer recursos a los chicos jóvenes, muy dañados por su entorno familiar y del barriol, cobran importancia dos antiguos policías: Roland 'Prez' Pryzbylewski da ahora clases en un instituto, y sus buenas intenciones para enseñar matemáticas chocan con la escasa motivación de sus alumnos; mientras que Howard 'Bunny' Colvin, que como jefe de policía ya hizo un singular experimento haciendo la vista gorda sobre determinados punto de venta de droga, para reducir la tasa de criminalidad, ahora en el sistema escolar se suma a un experimento de un estudioso universitario para dar clases especiales a los alumnos más conflictivos. Además, la serie sigue desarrollando todos los temas de la lucha política y la corrupción, en torno a los esfuerzos del concejal 'Tommy' Carcetti en su lucha por la alcaldía de la ciudad. Se trata de alguien idealista, pero con el handicap de su piel blanca y de la tozuda realidad, es difícil cambiar hábitos y modos de hacer muy arraigados en Baltimore. En el desarrollo de la serie hay riesgos como el de conceder menos espacio a Jimmy McNulty, quien ahora como oficial de a pie, preocupado por su familia, lleva una vida más sana, y ha abandonado su afición al alcohol, y sus pretensiones de resolver los problemas de la ciudad él solito. En los episodios hay momentos muy dramáticos, por ejemplo con Bubbles que trata de sacar del hoyo a un joven al que mira casi como a un hijo, o la radical transformación de un adolescente, buen chaval inicialmente, en despiadodo criminal. Ciertos descubrimientos macabros relacionados con las luchas de bandas por tener el control de la distribución de las drogas son impactantes.

8/10
The Wire (Bajo escucha) (3ª temporada)

2004 | The Wire | Serie TV

La serie creada por David Simon sigue la tónica habitual de calidad en su tercera entrega, tomándose su tiempo en ir poniendo las piezas sobre el tablero de una trama compleja sobre el trabajo policial en la degradada Baltimore, donde impera el tráfico de drogas y la delincuencia, y en que los políticos piensan más en su poltrona que en la meta primordial de mejorar la vida de los ciudadanos, de mayoría negra. Temas de calado, incluido el propio sentido del trabajo –Jimmy McNulty obligado a preguntarse que está haciendo con su vida, sólo centrado en su trabajo policial y en relaciones sexuales sin compromiso–, conviven con la evolución de los personajes, todos muy bien perfilados, en una sociedad corrupta donde resulta difícil llevar una vida más o menos normal. Jimmy McNulty decide iniciar su propia investigación, para aclarar si D’Angelo Barksdale se suicidó realmente en la cárcel o fue un asesinato propiciado por su entorno, que temía que testificara contra ellos. En las calles, sigue la guerra de bandas, por lo que el comandante Rawls y el comisionado Ervin H. Burrell presionan a los agentes de policía para que extremen la vigilancia. Por otro lado, el carismático traficante Omar Little sigue planeando meticulosamente sus golpes. La tercera temporada de esta prestigiosa serie policiaca se centra en las actuaciones de los líderes políticos de la ciudad de Baltimore, con respecto a la corrupción, el tráfico de drogas y la violencia callejera. También muestra a Stringer, un gángster que busca la honorabilidad invirtiendo en negocios inmobiliarios utilizando el dinero del narcotráfico. Y aborda con ingenio la idea del comisario Colvin, a punto de jubilarse, de obligar a los traficantes a operar en tres áreas muy delimitadas –Hamsterdam apodan a esta zona franca los camellos–, lo que viene a ser una especie de legalización controlada de las drogas, por supuesto a espalda de sus superiores, y que obtiene resultados espectaculares en el descenso de la criminalidad. En lo relativo a las radioescuchas, rebosa ingenio el modo en que abordan lo que parece un obstáculo insuperable a la hora de pinchar los teléfonos, el que sean desechables y sean renovados cada 15 días. Entre los actores que se incorporan destaca Aidan Gillen (hijo de Helen Mirren en En el nombre del hijo) como el ambicioso político que acaricia postularse a la alcaldía Tommy Carcetti.

8/10
Los rebeldes de Shanghai

2003 | Shanghai Knights

Tras haber rescatado a la princesa del Imperio chino en el oeste americano, Chon Wang (rebautizado como John Wayne) se ha instalado en Carson City, donde ejerce como sheriff. Pero un día recibe una carta de su hermana que le comunica el asesinato de su padre y que ella ha seguido a los culpables hasta Londres. Chon Wang acude en busca de su antiguo compañero de aventuras, Roy O'Bannon, y juntos se trasladan a la Inglaterra victoriana para atrapar a los asesinos. Secuela de Shanghai Kid. Del este al oeste, que basaba su humor en la presencia de un karateka chino en los escenarios típicos del western. A Jackie Chan el rey de las artes marciales, se contraponía un forajido interpretado por Owen Wilson. Ahora, ambos personajes se convierten en peces fuera del agua, esta vez en el Londres del siglo XIX, donde conocerán a Jack el Destripador y a la mismísima reina Victoria. Las secuencias de acción homenajean el humor del cine mudo de Charles Chaplin y Buster Keaton.

4/10
Poirot (9ª temporada)

2003 | Agatha Christie: Poirot | Serie TV

Lucy convence a Poirot para que investigue el asesinato de su padre, un tipo extravagante. Su madre fue encarcelada por el asunto. Así empieza "Cinco cerditos", uno de los cuatro nuevos casos de Poirot (David Suchet) que, en forma de telefilmes, se aglutinan en esta temporada de la serie basada en novelas de Agatha Christie, junto con "Un triste ciprés" (las sospechas en torno a una mujer que ha asesinado a su tía), "Muerte en el Nilo" (el caso de una millonaria que aparece muerta durante un crucero por el Nilo) y "Sangre en la piscina" (sobre el asesinato de un mujeriego, con su mujer como principal sospechosa).

6/10
El último acto

2002 | The Final Curtain

Dos presentadores de televisión. Uno es el veterano y popular J.J. Curtis. El otro es David Turner, un recién llegado con ganas de trepar. Los celos entre uno y otro les conducen a hacerse mil y una perrerías, cada vez más subidas de tono. John Hodge, el guionista habitual de Danny Boyle, idea una historia con duelo de egos, donde brilla el veteranísimo Peter O'Toole, el mítico Lawrence de Arabia.

4/10
Buddy Boy

1999 | Buddy Boy

Francis es un joven reprimido que vive pegado a las faldas de su madre. Con un catolicismo mal entendido, no sabe disfrutar de su vida, y se evade recréandose en la fotos de la tienda de revelado donde trabaja. La relación con una bella vecina cambiará su vida. Se trata de un thriller desasosegador, con referencias al clásico La ventana indiscreta. En el reparto destaca la actriz francesa Emmanuelle Seigner.

5/10
Oro en las calles

1998 | Gold in the Streets

La historia del inmigrante irlandés Liam, establecido en el Bronx neoyorquino, donde trabaja en un bar, pero asustado como tantos por la posibilidad de ser deportado. Adaptación de una obra teatral que aborda los problemas de los que se aventuran a emigrar a otro país.

4/10
En el nombre del hijo

1996 | Some Mother's Son

A finales de los 70 en Irlanda, las tensiones políticas eran cada vez más inestables. Frank y Gerard son dos terroristas del IRA que han sido condenados a prisión. El conflicto renace en la cárcel porque éstos se consideran prisioneros de guerra y quieren tener unos determinados privilegios; y en la calle, las madres de los muchachos se han unido y empiezan a mostrar posturas radicales. Drama político-social basado en hechos reales sobre el problema terrorista del IRA, que afecta a Irlanda. La película se considera la segunda parte de En el nombre del padre, donde el director Terry George (Hotel Rwanda) colaboró como guionista. Lo que más destacan son las interpretaciones de Helen Mirren (La Reina) y Fionnula Flanagan (Los otros) y la manera en la que concilian sus puntos de vista.

6/10
Círculo de amigos

1995 | Circle of Friends

En una visita a Madrid, el productor británico David Puttnam vaticinaba que Irlanda se convertirá pronto en un pujante foco de producción cinematográfica. Círculo de amigos, rodada en ese país con un equipo artístico casi desconocido, puede ser un botón de muestra esperanzador de lo que se avecina. A finales de los años cincuenta, tres amigas dan el salto del instituto a la universidad, y comienzan la búsqueda del chico de sus sueños. Nan, la más agraciada, puede escoger y busca a alguien que sea, sobre todo, un buen partido. Eve, huérfana educada en un convento de monjas, encuentra un buen pretendiente. Es Benny, con complejo de patito feo, quien lo tiene más difícil: se ha enamorado tras un flechazo instantáneo de Jack, que le parece fuera de su alcance. La película, correcta, presenta, a partir de una novela de Maeve Binchy, la iniciación a la vida —amistad, primeros amores, desengaños...— de tres jovencitas; el marco es un ambiente irlandés impregnado de catolicismo. La educación religiosa de las chicas influye a la hora de plantearse las relaciones con sus novios. Sin tonos demasiado amargos o traumáticos, predomina más bien la visión amable; pero lo cierto es que no se da ningún argumento atractivo por el que se deba esperar al matrimonio para tener relaciones sexuales, algo que se plantea como herencia de una moral reprimida. Lo más valioso del film proviene de las estupendas interpretaciones de Chris O'Donnell y, sobre todo, de Minnie Driver. Faltan matices a los personajes de las otras dos chicas, que se apuntan interesantes pero quedan desdibujados. Chirría el malvado pretendiente oficial de Benny, cuyas apariciones subraya en exceso la hermosa banda sonora.

6/10
El Courier

1988 | The Courier

Val, un mensajero de Dublín, descubre que está siendo utilizado por un traficante de drogas para repartir mercancía y recaudar dinero. Contra él planea una venganza especial, pues es el principal responsable de la muerte de un amigo drogadicto. Dirigidas por dos jóvenes debutantes irlandeses -que han contado con el apoyo de Neil Jordan en la producción-, esta película muestra la ilusión y el cuidado de una primera obra, que no está lograda. En la narración, algo enrevesada, han optado por un tono fesíta, que la distingue de otros filmes policíacos; el pesimismo y la falta de soluciones sí son, en cambio, puntos en común. Destaca la buena resolución de alguna secuencia, como la de la trampa tendida al traficante. La banda sonora incluye temas de grupos irlandeses atractivos. Entre los intérpretes, algo fríos, destacan Gabriel Byrne y Patrick Bergin.

4/10

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