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Biografía

Carla Gugino

Carla Gugino

48 años

Carla Gugino

Nació el 29 de Agosto de 1971 en Sarasota, Florida, EE.UU.
Filmografía
Gunpowder Milkshake

2020 | Gunpowder Milkshake

Eva era lo más importante en la turbulenta vida de su madre Scarlet. Pero unos enemigos implacables obligaron a Scarlet a huir abandonando todo, incluida a su hija. Años más tarde, Eva se convierte en una asesina a sangre fría siguiendo los pasos de su madre. Después de perder el control en una misión, poniendo a una inocente niña de 8 años en peligro, Eva no tiene más remedio que enfrentarse sin escrúpulos a sus antiguos compinches. Y Scarlet y su banda no tienen más remedio que volver para intentar ayudarla.

La maldición de Hill House

2018 | The Haunting of Hill House | Serie TV

Hugh Crain tiene que abandonar Hill House, el caserón embrujado en el que vive, dejando atrás a su esposa, que ha enloquecido, y llevando consigo a sus cinco hijos. Años después, uno de ellos, Steven, ha escrito un exitoso libro que cuenta lo que ocurrió, Shirley se ha convertido en maquilladora de cadáveres, Theo se ha hecho vidente, y Luke ha tenido que ser ingresado en una clínica de desintoxicación para drogadictos. La quinta, la insegura Nell, se suicida en Hill House, lo que provoca que los restantes deban unirse para saldar cuentas con el pasado… Tercera versión de la novela homónima de Shirley Jackson, que dio lugar a los largometrajes La casa encantada (1963), de Robert Wise, todo un clásico, y a la menos redonda The Haunting (La guarida) (1999), de Jan de Bont. Los diez capítulos tienen al frente al especialista en terror Mike Flanagan, que supera con creces la calidad de cintas como Oculus: El espejo del mal, o Ouija, el origen del mal, sobre todo porque cuenta con un elaborado guión al estilo de la vieja escuela, que cocina a fuego lento la trama, adaptándola a la actualidad e inventando numerosas variaciones con respecto al libro, pues convierte a los personajes en miembros de la misma familia. También añade la homosexualidad de una de las protagonistas, se ve que para adecuarse a los tiempos que corren. Sobran algunos sustos facilones, pero el realizador se luce técnicamente en el capítulo sexto, compuesto por seis planos secuencia de unos 10 minutos de duración. La narración se articula en dos tiempos, lo que ocurrió en el pasado, y la actualidad, por lo que en los primeros capítulos se corre el riesgo de perderse de vez en cuándo, no se sabe muy bien qué niños corresponden con cada adulto. Pero los personajes están descritos con solidez, por lo el espectador acaba empatizando con ellos, y supone un gran acierto que se prime el desarrollo del drama familiar de los Crane, para hablar de la importancia de los lazos fraternales. Ayuda la labor de un reparto oportuno, en el que cabe mencionar a Carla Gugino (Olivia, la madre), y Henry Thomas, el ya crecido Elliot de E.T., el extraterrestre (Hugh, el padre de joven).

6/10
Un espacio entre nosotros

2017 | The Space Between Us

La historia de amor imposible entre Gardner Elliot, el primer humano nacido en Marte, y Tulsa, una adolescente de Colorado.

El juego de Gerald

2017 | Gerald's Game

Jessie y Gerald conforman un matrimonio sin hijos y con problemas. Como solución, se marchan solos un fin de semana a su casa de campo, y ella se deja esposar a la cama para que el otro dé rienda suelta a sus instintos con enfermizos juegos eróticos. Pero sufre un ataque al corazón, y ella se queda prisionera, con un siniestro perro rondando por los alrededores. Por si fuera poco, le asaltan extrañas alucinaciones acerca de su pasado, en que su padre abusó de ella. Adaptación de una malsana novela del especialista en terror Stephen King, a cargo de un director también abonado al género, Mike Flanagan (Ouija: El origen del mal, Omnia: Dentro de tus sueños). A pesar del esfuerzo actoral de Carla Gugino y Bruce Greenwood principalmente, y de alguna original idea que da mal rollo, como el desdoblamiento de los personajes, que hablan consigo mismos, el conjunto es reiterativo y demasiado artificial, además de que agotan las conversaciones obscenas, y el encadenamiento –si se me permite la expresión– de traumas resulta poco creíble. El desenlace, que parece querer vender un mensaje feminista de denuncia del macho dominante, se convierte en una pobre coartada para una pobre película.

4/10
Wayward Pines (2ª temporada)

2016 | Wayward Pines | Serie TV

Segunda temporada de la serie basada en las novelas de Blake Crouch, se enfrenta al handicap de que ha desaparecido gran parte de su capacidad de sorprender. El espectador sabe que estamos en el futuro, que el pueblo de Wayward Pines es el último reducto de la humanidad, y que fuera de la valla que lo rodea habitan una especie de zombis, conocidos como abis, o aberraciones evolutivas. En esta tesitura es despertado uno de los muchos seres humanos que se encuentran criogenizados desde hace mucho, mucho tiempo, el doctor Theo Yedlin, pues se necesita su pericia como cirujano. Allí se encuentra con su esposa, cuya relación atravesaba una crisis, y le costará bastante aceptar la realidad del inverosímil mundo que se presenta ante sus ojos. De algún modo Jason Patric viene a sustituir a Matt Dillon, con pocas más variaciones que la de su oficio, un médico sustituye a un policía. Seguimos viendo a parte de la población atemorizada, el adoctrinamiento de los jóvenes, unos rebeldes que se oponen al sistema, y los que están al mando, que tratan de mantenerse fieles al legado del doctor Jenkins, el hombre que se anticipó a la catástrofe planetaria e ideó Wayward Pines. Más o menos entretenida, a pesar de tratar de incorporar nuevos enigmas y conflictos, no tiene la capacidad de mantener el factor sorpresa que sí retuvo otra serie de tintes apocalípticos, The Leftovers.

5/10
La última apuesta

2016 | Wolves

La historia de Anthony Keller, un chico ejemplar de 18 años: es buen estudiante, tiene buenos amigos y una novia de toda la vida, pero además es una estrella del baloncesto. Anthony es reclutado por la Universidad de Cornell, pero el joven tiene que lidiar con su problemático padre, que es un adicto al juego. Aunque su madre, intenta mantener a la familia a flote, las cosas se complicarán cuando su padre descarrile y se vea inmerso en el violento mundo de las apuestas ilegales, poniendo en peligro el prometedor futuro de Anthony.

Wayward Pines

2015 | Wayward Pines | Serie TV

Primera incursión de M. Night Shyamalan en el mundo televisivo, con una miniserie intrigante que transcurre en un pueblo de Idaho, Wayward Pines, cuyo aspecto hace pensar en Twin Peaks de David Lynch, con la que comparte cierta sensación buscada de desconcierto en el espectador, aunque el tono es claramente diferente. La trama arranca con la llegada del agente del servicio secreto Ethan Burke a Wayward Pines con magulladuras, como si hubiera sufrido un accidente, y de hecho es ingresado en un hospital; el motivo del viaje era tratar de averiguar el paradero de dos agentes, desaparecidos desde hace algún tiempo. Por otro lado, el servicio secreto y su familia tienen noticias de que el vehículo de Ethan ha ardido en un accidente, y su compañero ha muerto carbonizado, pero de él no saben nada. La impresión es que Ethan malherido se encuentra atrapado en un mundo paralelo, pues no puede contactar con el exterior, y las personas que le atienden –el psiquiatra y la enfermera del hospital, un sheriff local, etcétera– hablan con él con una extraña amabilidad, como si tuvieran algo que ocultar. Adaptación de las novelas de Blake Crouch, con un aire intrigante que hace pensar en historias tipo Cuentos asombrosos o En los límites de la realidad. Terreno por tanto muy adecuado para Shyamalan, que dirige el piloto de la serie y figura como productor ejecutivo, aunque no ha intervenido en los guiones. El principal atractivo es la atmósfera envolvente que hace que el espectador dude de en que terreno se mueve. Con un reparto muy atractivo de grandísimos secundarios (a Matt Dillon le acompañan Terrence Howard, Juliette Lewis, Toby Jones y Melissa Leo, entre otros), la producción está cuidada, y sin alcanzar cotas de máxima excelencia, es más que digna.

6/10
San Andrés

2015 | San Andreas

Ray, piloto de rescate de Los Ángeles, es el tío a quien hay que llamar en caso de accidente. Si por ejemplo una incauta automovilista ha quedado suspendida en medio de un acantilado, él aparece en su helicóptero y salva la situación. Pero no ha podido superar la muerte de una de sus hijas, lo que ha destruido su matrimonio con Emma, que ha rehecho su vida con el magnate Daniel Reddick. Cuando la falla de San Andrés provoca un terremoto sin precedentes, Ray logra salvar in extremis a Emma de la azotea de un edificio, y juntos volarán hasta San Francisco en busca de su otra hija, Blake, a la que su padrastro ha dejado abandonada a su suerte. Se puede criticar bastante a San Andrés, pues cuenta con personajes arquetípicos, el guión de Carlton Cuse (uno de los escritores habituales de Perdidos) es más simple que el mecanismo de un chupete y le falta sutileza a su alegato familiar, positivo y muy en la línea de Jungla de cristal, claro punto de referencia. La frescura brilla por su ausencia, pues resulta bastante similar a cualquier película catastrofista de Roland Emmerich, con su científico visionario al que nadie hace caso, etc. Está al frente el hasta ahora mediocre Brad Peyton, responsable de Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa, donde ya contaba con Dwayne Johnson. Pero logra un modélico blockbuster veraniego para no pensar demasiado, que funciona a pesar de los clichés. Aquí se viene a contemplar efectos especiales, tan resultones que a ratos el espectador creerá que se encuentra en el epicentro de la destrucción. El citado Johnson no ganará el Oscar al mejor actor pero logra que el espectador empatice con su personaje. Le secunda un reparto desigual en el que cabe un excelente Paul Giamatti, y un nefasto Ioan Gruffudd, demasiado exagerado como un intruso en la familia que resulta ser más egoísta de lo esperado. En resumen, San Andrés mantiene el ritmo, que es lo que importa, y poco más.

5/10
Justified: La ley de Raylan (3ª temporada)

2012 | Justified | Serie TV

En esta tercera temporada cargada de acción y tiroteos de la aclamada serie de gran éxito, el U.S. Marshal Raylan Givens (Timothy Olyphant) debe impartir su estilo personal de justicia contra el moderno crimen organizado como nunca antes lo había hecho. Rodeado de políticos corruptos, carteles de droga, incriminaciones por asesinato, fortunas escondidas y varias fuerzas criminales batallando por hacerse cargo con el poder -entre ellas, sus archienemigos Boyd Crowder (Walton Coggins) y Dickie Bennett (Jeremy Davies), un misterioso hombre llamado "Limehouse", un matón de la mafia sanguinario que acaba de llegar de Detroit y, en un enfrentamiento final sorprendente, hasta su propio padre - Givens se encuentra en la mira de todos.

Political Animals

2012 | Political Animals | Serie TV

Elaine Barrish es una demócrata liberal, divorciada, cuyo marido fue presidente de Estados Unidos. Ella misma se presentó a la presidencia, pero perdió las primarias aparentemente por el torpe apoyo de su ex, y el presidente actual, Paul Garcetti, le ofreció el cargo de Secretaria de Estado, que aceptó. Decepcionada con su política, Elaine acaricia la idea de postularse de nuevo como candidata a la presidencia, sin apoyar la reelección de su actual jefe. Una jugada muy arriesgada. Greg Berlanti, creador de series exitosas como Everwood o Cinco hermanos, dirige esta miniserie televisiva de alto voltaje político, cuya protagonista, encarnada con convicción por Sigourney Weaver, parece inspirada en Hillary Clinton. Al estilo de El ala oeste de la Casa Blanca o House of Cards, combina las intrigas políticas, donde también hay espacio para las investigaciones periodísticas, con las cuitas familiares, el hijo que se sentía culpable del fracaso electoral de su madre, o el que tiene problemas de adicción, pasando por el ex presidente y ex marido mujeriego, pero que aprecia un montón a la que fuera su esposa y conoce su enorme valor para la política. Aunque la carga ideológica es bastante obvia –el clásico feminismo radical, los derechos de los gays, etcétera–, y los principios de los personajes no estén exentos de contradicciones, hay que reconocer el oficio de Berlanti para entregar una miniserie que engancha. El reparto es sencillamente perfecto.

5/10
Sucker Punch

2011 | Sucker Punch

Tras la muerte de su madre, una joven sufre el odio de su malvado padrastro, que desquiciado por haber perdido la herencia, acusará a la joven injustamente de haber matado a su hermana pequeña. Finalmente, llegará a un acuerdo fraudulento con una institución mental para que den por loca a la joven y le practiquen una lobotomía. La chica tiene tres días para intentar escapar del horrible lugar e imaginará otras realidades paralelas para mantener intacta su libertad. En ese estado la joven adoptará el nombre de Baby Doll (muñequita).               Zack Snyder, uno de los cineastas modernos con mayor proyección debido a su impactante estilo visual, dirige este film de planteamiento rebuscado y efectos especiales apabullantes. Como ya hizo en 300 o Watchmen, Snyder se recrea –quizá excesivamente– en el envoltorio formal, ofreciendo imágenes de estilo muy personal, como si de un cómic realista se tratara, con una paleta de colores oscura, densa, irreal, que recuerda a la de otros filmes como Sky Captain y el mundo del mañana. Y la cámara lenta, las aceleraciones efectistas, la omnipresente música cañera a todo volumen, los movimientos de cámara a lo Matrix, etc., son el complemento a esas imágenes. Pero además Snyder se muestra muy audaz esta vez, pues el propio planteamiento le da la posibilidad de crear tres mundos distintos, cada uno con su look particular: el que se supone real, con su llegada a la institución mental; el imaginado por la protagonista, al transformar el manicomio en una especie de club de alterne en el que las reclusas reciben clases sobre el arte de entretener a los clientes; y finalmente, pero mucho más desconcertante y surrealista, el que Baby Doll imagina cuando actúa para los clientes, consistente en un inmenso escenario bélico, apocalíptico a lo Terminator, donde ella y otras reclusas, convertidas en guerreras expertas, deben cumplir con una misión para acabar con el enemigo, una especie de nazis en versión zombis-futuristas. Como se puede imaginar, el gran peligro de tal mejunje narrativo y visual es el desconcertar demasiado, de modo que el interés por el argumento acabe por desaparecer. Y eso ocurre, por desgracia. A mitad del film es inevitable preguntarse por qué esa parafernalia, por qué tantos fuegos artificiales para... nada. Snyder intenta, claro, rellenar la trama de sentido con algunas frases sugerentes, pero que suenan a eso, a puro relleno. Sólo se salva la idea principal, la de que, pase lo que pase, nadie nos puede arrebatar la libertad interior, el poder de nuestra imaginación para huir de la realidad. De cualquier forma, quizá el público más joven disfrute de este epatante espectáculo digital pero desde luego resulta un film vacío, fallido en su conjunto. También podría haber un serio fallo de casting en la elección de Emily Browning (Presencias extrañas) como protagonista; probablemente cualquiera de sus compañeras hubiera tenido más tirón: Abbie Cornish, Jena Malone, Vanessa Hudgens e incluso Jamie Chung.

4/10
Girl Walks Into a Bar

2011 | Girl Walks Into a Bar

Noche de fin de año

2011 | New Year's Eve

Último día del año 2011. Hombres y mujeres se preparan en Nueva York para vivir a su modo las fiestas. Claire tendrá que supervisar el acontecimiento anual de la caída de la bola en Times Square; Ingrid querrá vivir todo lo que no ha hecho, con ayuda del joven Paul; dos mujeres embarazadas se disputarán el premio económico al primer nacimiento del año; Laura será la jefa-chef de una gran fiesta a donde acudirá su ex novio, el famoso cantante Jensen; la adolescente Hailey quiere quedar con el chico que le gusta, pero su madre, Kim, se niega; Elise y Randy quedan atrapados en un ascensor, etc., etc. El director Garry Marshall ( Pretty Woman) entrega un film coral al estilo de su anterior trabajo, Historias de San Valentín, film al que se hace explícita referencia en los divertidos títulos de crédito. La historia da justo lo que se espera: un cúmulo de tópicos, que en este caso giran en torno a las tradiciones de la noche de Fin de Año en Nueva York. Todo aderezado con los valores navideños y la esperanza en un futuro mejor, donde a menudo el comienzo de la buenaventura ha de ser el perdón, la valentía, la compasión y la preocupación por el prójimo. Esto se entrega a modo de 'collage', con multitud de historias y personajes que al final acaban entrelazándose de algún modo. El conjunto se incluye dentro de la tradición hollywoodiense más amable y sentimental, no por eso desdeñable. Es cierto, en cambio, que hay pocos momentos inspirados, aunque ninguno desprenda tan excesivo almíbar como para hacer que el resultado produzca demasiado empacho. El amplísimo reparto contiene numerosísimos actores y actrices célebres, algunos de los cuales tan sólo cuentan con unas breves imágenes y diálogos. Por supuesto, unas historias funcionan mejor que otras, también por la labor de los intérpretes, tal es el caso de Michelle Pfeiffer, que está maravillosa en su papel de mujer madura deprimida y un poco tarambana.

4/10
Escondida

2011 | Hide

En un antiguo hospital de enfermos mentales son hallados los cuerpos momificados de seis mujeres. La detective de Boston D.D. Warren seguirá la pista y esto le llevará a una joven llamada Annabelle. En su pasado puede estar la clave. La atractiva Carla Gugino (Watchmen) encabeza el cartel de este rutinario y poco convincente telefilm policiaco que aporta bien poco al género. Dirige John Gray, especialista en productos para la pequeña pantalla, a partir de una novela de Lisa Gardner.

4/10
Los pingüinos del Sr. Poper

2011 | Mr. Popper's Penguins

Jim Carrey protagoniza esta adaptación del libro infantil de Richard y Florence Atwater, considerado un clásico en los países de habla inglesa. Aunque se editó en 1938, la trama está adaptada a la actualidad, y cambia sustanciosos detalles. Por ejemplo, el protagonista, el Sr. Poper, ya no vive en una pequeña ciudad sino en la bulliciosa Nueva York, y no conversa por radio con el almirante Drake, de expedición por la Antártida, sino con su propio padre, desde su infancia. Poper tiene éxito en una gran empresa dedicada al negocio inmobiliario, y está a punto de convertirse en socio, aunque para ello tiene que conseguir comprar la única propiedad privada de Central Park. Aunque consigue hablar con la propietaria, Mrs. Van Gundy, ésta no accede a vender porque no le considera un hombre equilibrado con sólidos valores. Y está en lo cierto, pues demuestra pocos escrúpulos en su trabajo, y echó a perder su matrimonio con Amanda, con la que tiene dos hijos, y que ahora mantiene otra relación. La vida del Señor Poper cambiará por completo cuando recibe como herencia por parte de su padre –explorador con el que no se ha relacionado mucho, salvo a través de las ondas radiofónicas– un pingüino al que se unirán otros cinco... Dirige con el suficiente pulso Mark Waters (Las crónicas de Spiderwick), que por un lado da rienda suelta a Jim Carrey para sus excesos y muecas, que a veces logran las risas esperadas. Por otro lado, también aprovecha que cuenta con un sólido elenco de secundarios en el que destaca Carla Cugino y la veteranísima Angela Lansbury como la honesta Mrs. Van Gundy. También es un acierto que se mantenga el tono familiar, muy alejado de las comedias más groseras de Carrey, como Dos tontos muy tontos. Además, encierra un inteligente alegato a favor de la unidad familiar, y los efectos especiales otorgan una gran expresividad a los pingüinos protagonistas, cada uno con una personalidad propia.

6/10
The Mighty Macs

2011 | The Mighty Macs

La historia real del Colegio femenino Inmaculada, en Pennsylvania. En 1972 los problemas financieros acechaban y la institución se encontraba entre las cuerdas. En esa situación, la entrenadora de baloncesto Cathy Rush formó un equipo de estudiantes, que gracias al esfuerzo, al coraje, a la fe y a la ayuda de las monjas –en especial de la hermana Sunday, segunda entrenadora–, fueron capaces de llegar a lo más alto en el campeonato nacional de baloncesto famenino. Agradable film deportivo, que se desarrola según los tópicos predecibles de este tipo de películas, pero que juega estupendamente la baza humana, con jovencitas llenas de dificultades familiares, económicas y sociales, y que encontraron el modo de infundir confianza en sus vidas. Se agradece por lo demás el tratamiento que se da de la institución católica estudiantil, así como de la importancia de la fe en Dios y la tolerancia religiosa. Destacan las tres actrices protagonistas: Marley Shelton, Ellen Burstyn, ambas lidereadas por una espléndida Carla Gugino.

5/10
Sed de venganza

2010 | Faster

Adrenalítica película de acción, con guión más plano que un tranchete (por mucho que se quieran colar algunas reflexiones), pero con una agresividad en las imágenes capaz de despertar al espectador más narcolépsico. La historia se cuenta en una sola frase: un hombre corpulento sale de la cárcel, en donde ha permanecido diez años, y en apenas tres días va en busca de los asesinos de su hermano, a los que se va cargando sin compasión. La película está dirigida por George Tillman Jr., que obtuvo cierta notoriedad con Notorious (no es un juego de palabras). La puesta en escena, como todo en el film es oscura, con imágenes violentas y abundancia de primeros planos con música y sonidos atronadores. Todas las imágenes están diseñadas para el lucimiento de Dwayne Johnson, que aporta músculos y malas pulgas como nunca lo había hecho, y que ofrece su cara menos expresiva posible. Destacan entre el reparto una galería de experimentados secundarios, con especial atención a Billy Bob Thornton en uno de esos papeles ambiguos de perdedor que tanto le gustan. Ah, y hay un buen papel para el desconocido Oliver Jackson-Cohen, que puede tener un futuro prometedor.

4/10
Elektra Luxx

2010 | Elektra Luxx

Una estrella del porno se entera de que está embarazada; un par de prostitutas intentan salir de la cárcel; una adolescente gótica con ínfulas de novelista tiene sesión con su poco ética psiquiatra... Todas estas mujeres están verdaderamente al borde un ataque de nervios. Irregular comedia del venezolano Sebastián Gutiérrez, que maneja un modelo demasiado obvio, el del manchego Pedro Almodóvar. Desde los títulos de crédito y los colores pasteles de los escenarios, hasta los personajes estrafalarios como la puta disfrazada de monja con que arranca el film, el mimetismo alocado donde dominan, cómo no, el sexo y la apología lésbica, presta un flaco favor a una película que casi convierte en obra maestra al libreto de Serpientes en el avión, uno de los guiones más famosos de Gutiérrez.

3/10
Watchmen

2009 | Watchmen

El imaginativo director Zack Snyder obtuvo un gran éxito con 300, adaptación de un famoso cómic de Frank Miller. Ahora, se atreve a llevar a la gran pantalla Watchmen, la cumbre del género de superhéroes, una obra maestra elaborada en 1986 por el guionista Alan Moore y el dibujante Dave Gibbons, que muestra de forma realista cómo sería el mundo si los enmascarados justicieros existieran. La obra conectaba con el público adulto, pues supuso una ruptura con lo que se publicaba por aquel entonces, casi siempre historias con mucha acción y nulo contenido, para adolescentes. Desde el mismo momento de su publicación se empezó a hablar de su versión cinematográfica, un proyecto que ha estado a punto de ser llevado a cabo por grandes nombres como Terry Gilliam, Darren Aronofsky y Paul Greengrass. Al final el film ha llegado en un buen momento, pues su vuelta de tuerca desmitificadora de los superhéroes desembarca en los cines cuando están de moda en la pantalla las peripecias de este tipo de uniformados con poderes. Sin ánimo de entrar en odiosas comparaciones, Watchmen se disfruta mejor si se conoce el género, como Sin perdón si se han visto antes los grandes westerns, por citar un ejemplo. Una de las principales pegas a priori es la complejidad de un argumento que se extiende a lo largo de más de 400 páginas, y que tiene muchas subtramas y personajes. Snyder ha logrado una gran concisión narrativa, ayudado por un buen libreto de David Hayter (X-Men) y el debutante en cine Alex Tse, que han apostado por la claridad expositiva, incluso en pasajes deliberadamente crípticos de su modelo. Aún así, es posible que al espectador neófito –que no conozca previamente la historia– le cueste asimilarlo en un primer visionado. La acción se desarrolla en 1986, en Estados Unidos. Pero el mundo no es tal y como lo conocemos en la realidad, por una serie de sucesos que han cambiado la historia. Por ejemplo, Richard Nixon sigue siendo el presidente de los Estados Unidos, sobre todo porque este presidente ganó la guerra de Vietnam con la intervención del Dr. Manhattan, un científico que tras sufrir un accidente obtuvo poderes sobrehumanos que le permiten manipular la materia a voluntad. Años atrás, surgió una oleada de vigilantes (watchmen) enmascarados, que alarmados por el aumento de la delincuencia, decidieron patrullar las calles. Ninguno de ellos tenía superpoderes, como el Dr. Manhattan, pero usaban sofisticados vehículos, variados artilugios y vistosos uniformes. Antes del acta gubernamental que prohibió las actividades superheroicas en los 70, varios de estos vigilantes formaron los Minutemen, un famoso grupo de superhéroes. Ahora, uno de sus miembros, Edward Blake, conocido en su momento como El Comediante, es brutalmente asesinado por un desconocido. Investiga el asunto Rorschach, un psicópata que sigue ejerciendo de justiciero en la clandestinidad. Rorschach está convencido de que alguien está eliminando a los superhéroes enmascarados, y decide advertir a varios de ellos: Ozymandias, Búho Nocturno, Espectro de Seda II y al propio Dr. Manhattan. Su tono oscuro, violento y descarnado aleja esta desesperanzada cinta de los espectadores más sensibles, pero Snyder muestra su habilidad para crear imágenes potentes, muy fieles a las viñetas originales, que no dejarán a nadie indiferente, aunque no les interese la historia. Y las ha sabido aliñar con una banda sonora muy acertada, compuesta por clásicos del rock –de Leonard Cohen, Bob Dylan y hasta Simon y Garfunkel–, que subrayan a la perfección los momentos más dramáticos. No sólo se luce en muchos momentos –el asesinato inicial, las rebeliones callejeras, la guerra de Vietnam, el motín en la cárcel, el paseo por Marte del Dr. Manhattan, y tantos otros– sino que además le saca partido a los numerosos símbolos que había en el original –la sonrisa ensangrentada, los omnipresentes relojes, las manchas del test de Rorschach, etc–, que tienen mucho que ver con la historia. Como Snyder logró un gran éxito de taquilla con 300 sin necesidad de grandes estrellas –por aquel entonces Gerard Butler y Lena Headey eran prácticamente desconocidos–, ha vuelto a apostar por actores correctos, pero que carecen por sí mismos de tirón en las taquillas. Resulta especialmente convincente Patrick Wilson –en un personaje, Búho Nocturno, algo tímido y apocado–, Malin Akerman –una mujer, Espectro de Seda II, acomplejada por el recuerdo de su madre, que mantiene una relación sentimental bastante inusual con el Dr. Manhattan– y Matthew Goode –cuyo personaje, Ozymandias, es el que tiene una postura más compleja de defender en escena–. Transformado por los efectos especiales, Billy Crudup es un convincente Dr. Manhattan. En general, todos hacen un buen trabajo, aunque otros actores superiores le habrían podido sacar más tajada dramática a la historia. Pesa un poco la obsesión de Snyder por reconstruir en la pantalla los dibujos originales, pues demasiado a menudo da la impresión de que sus actores están posando para el dibujante, o adoptan posturas que parecen irreales. Al tiempo que se recrea en varios detalles de brutalidad un tanto abruptos, resultan un poco fantasiosas sus secuencias de acción al estilo del cine moderno, y ha optado por mostrar imágenes de contenido sexual explícito. También abusa del croma, fiel a su propio estilo, lo que no acaba de resultar del todo convincente, si bien en esta ocasión –a diferencia de 300– acierta al combinar esta técnica con decorados reales. Al condensar la enorme variedad temática de las viñetas, el film puede resultar excesivamente pretencioso, pues trata de abarcar asuntos tan variopintos como el tiempo –de ahí sus numerosos relojes–, los sentimientos humanos, la capacidad de empatizar con los demás y sobre todo el idealismo y el heroismo, y su choque con la realidad. La principal aportación de Snyder es que logra actualizar el argumento, que se había quedado desfasado en lo referente a la carrera nuclear entre Estados Unidos y la URSS, pues aún existían las dos superpotencias cuando se editó la obra. Consigue –sin cambiar ningún elemento esencial– adaptar sus advertencias contra el peligro de los avances armamentísticos a la era post 11 de septiembre. Además, ha sabido subrayar lo que para muchos es lo más valioso, las complejas reflexiones del cómic ante el relativismo moral, representado por las diversas posturas de los protagonistas ante las injusticias del mundo. Mientras que Rorschach es un radical, algo fascistoide, que defiende la necesidad de tomarse la justicia por su mano y aplastar a los delincuentes, El Comediante poco a poco es descrito como un hedonista cercano al nihilismo, capaz de las mayores atrocidades en beneficio propio, y Ozzimandias resulta ser un utilitarista que justifica acciones dudosas si traen consigo el bienestar de la mayoría de la población.

7/10
La semilla del mal

2009 | The Unborn

El guionista y director David S. Goyer ha alcanzado cierta notoriedad gracias a los libretos de Dark City, Batman Begins o El caballero oscuro, aunque en la faceta de dirección se ha prodigado menos y con éxito más moderado. Aquí se responsabiliza de ambos aspectos de la película y el resultado es muy decepcionante. Casey, una joven que vive traumada por el suicidio de su madre cuando ella era muy pequeña, comienza a experimentar extraños sueños relacionados con un feto. Hasta aquí, nada importante. Pero la alarma salta cuando los sueños toman forma en la realidad con lo que parece la posesión de un niño que amenaza de muerte a Casey y sus amigos. Tras varias pesquisas, la joven descubre que los sucesos están relacionados con un espíritu maligno judío llamado dybbuk, con un hermano gemelo de ella que no llegó a nacer y con un pasado familiar que se remonta varias generaciones... Es innegable que la historia y el mismo título en español no esconden su intención de apropiarse del elemento demoniaco de La semilla del diablo: el Mal personificado quiere nacer el mundo. Pero ahí acaba todo. La excesiva acumulación de tópicos crea la sensación de lo visto y mil veces visto: jovencita muy sexy y angustiada, sustitos nada originales en torno a los espejos, incrédulas e ingenuas amistades, expertos en demonios, espíritus malignos al estilo El exorcista, niños fantasmagóricos, horribles experiencias o alucinaciones que parecen reales, etc. E incluso hay una rebuscada referencia a los experimentos nazis en el holocausto. Y el eclecticismo va aún más allá cuando se trata de religión, pues se incide en la idea de que todas las religiones comparten elementos exorcistas. Un guión con tantos lugares comunes resulta muy inverosímil y no impresiona; aunque quizá se salven un par de escenas de posesión diabólica. Los actores se esfuerzan, sobre todo la joven protagonista Odette Yustman (Monstruoso) y su novio Cam Gigandet (Crepúsculo), pero los personajes son demasiado del montón. Llama la atención la presencia de Gary Oldman en tan pobre despropósito.

3/10
La montaña embrujada

2009 | Race to Witch Mountain

El fornido Jack Bruno trabaja como taxista en Las Vegas. Un día, los jóvenes Seth y Sara se suben en su taxi y le piden que les lleve hasta una zona alejada en el desierto. Hasta aquí, todo podría entrar dentro de la normalidad, pero una serie de acontecimientos empieza a cambiar el rumbo de las cosas. Seth y Sara son dos hermanos alienígenas con forma humana que han aterrizado en la Tierra con la intención de encontrar la llamada ‘montaña embrujada’, la cual contiene información primordial para su planeta, que se encuentra al borde de la extinción. Por ello, inician una carrera a contrarreloj para dar con su nave y regresar a su planeta, pero no sólo un cazador extraterrestre pretende matarlos, sino que la policía les pisa los talones para darles caza y realizar experimentos científicos con ellos. Jack, por su parte, decidirá colaborar con las chicos para que consigan regresar a su hogar; también contarán con la ayuda de la doctora Alex Friedman, una científica astrónoma con pocos seguidores. Trepidante cinta de ciencia ficción de Disney, remake de la película de 1973 dirigida por John Hough, quien a su vez se basaba en el libro de Alexander Key. Andy Fickman rueda aquí su particular versión de la historia, y se luce con espectaculares efectos especiales. El film está especialmente pensado para los jóvenes, que disfrutarán de esta historia sobre niños con poderes, en esta época del cine que no para de llevar a la pantalla cintas sobre superhéroes. La acción y el apartado visual tienen un papel especial en la primera parte de la película, lo que supone un buen comienzo para atrapar al espectador. Dwayne Johnson, alias ‘The Rock’, ya había tocado el género infantil con Papá por sorpresa y ahora se atreve con esta película de la factoría Disney, donde también sale acompañado de dos jóvenes intérpretes. El actor protagonista de El rey Escorpión hace lo que puede dentro de la historia, pero se luce más con la acción. Carla Gugino (Watchmen) interpreta a la astrónoma desengañada que ve en los niños la oportunidad profesional de su vida. En cuanto a los chicos protagonistas, estos son Alexander Ludwig (Los seis signos de la luz), un tanto inexpresivo, pues pone todo el rato la misma cara, y AnnaSophia Robb, una joven actriz incipiente que dará que hablar en el futuro. Lo que uno no se cree demasiado es el leve idilio metido con calzador entre Gugino y Johnson. La trama sobre ovnis que aterrizan en la Tierra, con protagonistas buenos y heroicos perseguidos por agentes del gobierno malos y ambiciosos ya se ha visto antes, pero se sigue con interés por el vibrante ritmo, que no decae en ningún momento.

5/10
Problemas de mujeres

2009 | Women in Trouble

El director venezolano Sebastián Gutiérrez, director de El beso de Judas y Rise, ofrece en este film, también escrito por él, una historia coral que reúne a un buen grupo de mujeres de Los Ángeles. En el relato, contado en clave de comedia, Gutiérrez ofrece retazos de vidas de esas chicas y sus diversos problemas. Lo que resulta un tanto morboso es la elección de los personajes: ahí están una estrella de cine porno, una peluquera, dos prostitutas, una psiquiatra, una azafata, una camarera, etc. Impresiona el nutrido reparto de rostros conocidos, algunos de los cuales volvieron a trabajar en los mismos papeles en la secuela rodada sólo un año después: la todavía más subida de tono Elektra Luxx.

4/10
Apocrypha

2009 | Apocrypha

Asesinato justo

2008 | Righteous Kill

Robert De Niro y Al Pacino han demostrado que son dos grandísimos actores desde la década de los 70. Pero desde hace algún tiempo, ambos parecen haberse acomodado demasiado, pues escogen papeles que no requieren por su parte el esfuerzo que hicieron en el pasado con títulos como Toro salvaje o Esencia de mujer, por citar un ejemplo de cada uno. Ahora, vuelven a juntarse por tercera vez tras El padrino II, donde sus personajes estaban separados en el tiempo y jamás compartían la pantalla, y Heat, donde aparecían juntos en una excelente secuencia, sentados a la mesa de una cafetería. Estos dos grandes pesos pesados interpretan a Turk y Rooster, veteranos detectives de la policía. El film comienza con un vídeo en el que Turk confiesa que es el culpable de 14 asesinatos que investigaban sus compañeros. Un flash-back muestra lo que ocurrió unos meses atrás, cuando empezó todo. Turk y Rooster andan en busca de pruebas contra un peligroso narcotraficante. Su jefe les reclama para que echen una mano, porque ha aparecido muerto un delincuente. Junto al cadáver se ha encontrado un poema que justifica el crimen porque la víctima estaba fuera de la ley. Es sólo el primero de una serie de asesinatos similares, con poema incluido. Las víctimas han abierto ellos mismos la puerta al asesino, por lo que es posible que le conocieran. Cobra fuerza la hipótesis de que pudiera ser un policía, al que abren cuando éste les enseña la placa... No estamos ante un título del nivel de Heat –con los tiroteos impactantes que filmaba Michael Mann– y desde luego no es El padrino II, una de las obras maestras de la historia del cine. Quizás las expectativas estaban demasiado altas, pero es que la distancia que separa estos dos títulos de este thriller es abismal. Y es que da la impresión de que el director de la cinta también está en decadencia, pues Jon Avnet dirigió en los 90 películas valiosas, como Tomates verdes fritos e Íntimo y personal, pero últimamente rueda cintas decepcionantes. La última fue 88 minutos, también con Pacino, un thriller fallido, por culpa de un guión horrible. Esta vez parte de material un poco mejor rematado, pero excesivamente convencional. Los diálogos no son muy brillantes, y el guionista Russell Gewirtz (autor de la muy superior Plan oculto) es consciente de que la única frase que tiene un poco de gracia es una sobre una placa y una pistola, así que la repite dos veces. Tampoco se ha roto la cabeza a la hora de imaginar secuencias rompedoras. Ya se han visto duelos con revólver como los que salen, y no es la primera vez que en un film unos policías le ponen un micrófono a un testigo para que vaya a conversar con un traficante, a ver si graban una conversación comprometedora. Todo se complica porque el citado Avnet es incapaz de darles una nota de frescura, o filmar de una manera que le dé algo de ‘vidilla’ a la cosa. Se ven tantos desastres en el cine, que se puede decir que esta cinta cumple su función y plantea –de forma mínima– un dilema ético, en torno a la justicia y las imperfecciones del sistema. Además, Pacino y De Niro, sin esforzarse nada de nada –porque no tienen siquiera un momento que parezca especialmente difícil–, y aunque se notan muchísimo los efectos del tiempo, mantienen parte de su inmenso carisma. También es cierto que están rodeados por secundarios de solvencia probada, como Carla Gugino, Brian Dennehy y John Leguizamo, que curiosamente tenía un papel bastante destacado junto a Pacino en Atrapado por su pasado, una cinta para recordar. Eran otros tiempos.

4/10
Rise

2007 | Rise

Segundo largometraje cinematográfico como director del venezolano Sebastián Gutiérrez (El beso de Judas), que se prodiga mucho más como guionista de títulos como Serpientes en el avión. Gutiérrez intenta relanzar la carrera en cine de Lucy Liu, que no levanta cabeza desde la primera entrega de Los ángeles de Charlie y que intenta mantener su estatus de estrella con esta cinta y la serie televisiva Cashmere mafia. A Lucy Liu le ha correspondido interpretar a Sadie, intrépida reportera que investiga las actividades de una secta, que capta como adeptos a jóvenes de Los Ángeles. Descubrirá que los miembros son vampiros que convierten en tales a sus nuevos fieles. Ella misma es capturada y cuando se despierta, descubre que también se ha convertido en una vampiresa. Decide vengarse, eliminando uno a uno a los cabecillas del grupo, con ayuda del detective Rawlings, que les investiga porque asesinaron a su hija. Acumula todos los tópicos imaginables del cine vampírico, y su factura tiene la calidad de los telefilmes más descuidados. Las secuencias de acción apenas logran transmitir tensión,  mientras que por el poco interés del argumento, lleno de lagunas, el espectador se fijará en detalles cutres, como los continuos fallos de raccord. No existe ningún tipo de sugerente ambientación, propia de una cinta de terror. Lucy Liu no desentona; ni tampoco Carla Cugino, novia del director, que interpreta un papel pequeño, como miembro de la secta. Pero ninguna de las dos es una intérprete especialmente memorable, capaz de levantar por sus propios méritos un producto de serie B muy mediocre.

4/10
American Gangster

2007 | American Gangster

Década de los 60. Acaba de morir Bumpy Johnson, un gángster negro, muy respetado en el Harlem neoyorquino. De modo inesperado va a tomar las riendas de la sucesión Frank Lucas, el hombre que fue su chófer durante años, y que observando calladamente y encargándose de mucho trabajo sucio, ha aprendido el oficio. Lucas empezará a construir un auténtico imperio del narcotráfico, comprando heroína sin intermediarios en el sudeste asiático, y aprovechando los transportes militares estadounidenses, metidos de lleno en la guerra de Vietnam; hasta el punto de que se coloca en una posición de dominio frente a la tradicional mafia italiana. Entretanto Richie Roberts es un duro e íntegro policía, que trabaja en la calle y estudia derecho en clases nocturnas. Aunque su vida familiar presenta un cuadro desastroso, en lo que se refiere a su trabajo profesional es concienzudo, y sortea las muchas tentaciones para ceder a corruptos trapicheos policiales. Al incorporarse a la unidad antidroga, los caminos de los dos hombres acabarán, inevitablemente, cruzándose. Intenso film de Ridley Scott con guión de Steven Zaillian, dos pesos pesados del cine actual en sus respectivos campos de dirección y escritura de libretos. Quizá lo único que quepa decir en su contra es que todo suena a sabido. Basado en hechos reales, logra plasmar con buen tino la trayectora de ambos antagonistas, que aunque con códigos morales muy distintos, no son tan diferentes como podría creerse. Porque la idea, un poco al estilo de Heat, es trazar ciertos paralelismos entre policía y gángster, pues los dos manejan cierto código de conducta; y señalar en la aproximación de personajes que Richie no es perfecto –resulta demoledora la escena de la vista judicial en que la ex esposa le acusa de utilizar su ética profesional como coartada de su descuido del hogar–, mientras que la frialdad asesina de Frank –que mata sin piedad y no se cuestiona acerca de las vidas que destroza prestándose al tráfico de drogas– convive con el deseo de dar de comer a los de su clan y de cierto “orgullo negro”. Resulta fácil mencionar referencias cinematográficas en la composición de estos dos personajes. Richie recuerda a otro personaje real, Serpico, a la hora de moverse en un ambiente de corrupción en la policía, y es citada explícitamente French Connection (Contra el imperio de la droga); mientras que el comportamiento glacial de Frank, que intenta mantener unida a la familia, retrotrae al Michael Corleone de la saga de El padrino. Y aunque sin duda que dominan la función Russell Crowe y Denzel Washington, justo es señalar que hay múltiples personajes, matones, policías, familia, bien atrapados con los justos trazos del guión y por un estupendo reparto. Estamos ante una historia complicada de producción, tanto por la necesidad de recrear en el Nueva York actual el de finales de los 60, principios de los 70, como a la hora de ofrecer el marco del combate de boxeo de los pesos pesados, o mostrar la Tailandia de donde procede la heroína que da pie a “Blue Magic”, las codiciadas dosis de un material puro cien por cien. Una trama como la que se comenta es difícil que no sea sórdida y violenta. Hay momentos sencillamente brutales, aunque Scott juegue con el fuera de campo; y resultan desagradables, por degradantes, las escenas del lugar en que se prepara la droga, donde las mujeres son obligadas a trabajar desnudas para que no sustraigan parte de la mercancia. El director es bien conocido por la factura visual de sus trabajo, y aquí tiene unas cuantas buenas ideas. Los levísimos copos de nieve que flotan en el aire en muchas escenas refuerzan el tema de esa otra “nieve” llamada heroína; es bueno la secuencia del asalto, de suspense incrementado por el niño que juega con un balón; o ese juego con la puerta de la iglesia, casi al final, donde parece señalarse que el mafioso ha sido expulsado definitivamente de un paraíso al que no tenía derecho.

7/10
The Lookout

2007 | The Lookout

La vida de Chris, un joven de talento y gran deportista, cambia brutalmente como consecuencia de un accidente de tráfico en el que pierden la vida varios amigos suyos. Intenta llevar una vida normal, con su empleo como conserje y limpiador en una oficina bancaria, pero debido a su trauma y a ciertas lesiones cerebrales, sufre pérdidas de memoria, ataques de ira e inseguridad. Su mejor amigo es Lewis, un ciego inteligente y mayor que él, con quien comparte piso. Su vida transcurre monótona hasta que un día en un bar se hace amigo de un tipo llamado Gary, que dice conocerle del colegio. Con ayuda de una seductora mujer, Gary le convencerá para que le ayude a atracar el banco donde trabaja. Scott Frank, reputado guionista de Minority Report, La intérprete y El vuelo del Fénix, escribió esta película hace casi una década para DreamWorks. Desde entonces, el libreto pasó por muchas manos, y directores de renombre como Sam Mendes o David Fincher estuvieron a punto de involucrarse en el proyecto, e incluso se habló de que Leonardo DiCaprio iba a ser el protagonista. La cosa no acababa de cuajar y finalmente pasó a otra productora, Miramax, que le ofreció al propio Scott Frank la posibilidad de debutar como director. Se trata de un thriller dramático de bajo presupuesto sin muchas pretensiones, que a pesar de todo ha sido muy bien recibido por la crítica en Estados Unidos. Hay algunos titubeos en el desarrollo del guión y el primer acto se alarga innecesariamente. Quizá uno tiene la sensación de que la historia podría haber dado para mucho más: el meollo de los hechos se desencadena demasiado rápido y la intensidad se resiente. De todas formas, el resultado es más que correcto. No cuenta con grandes estrellas en el reparto, pero sí con actores tan solventes como Joseph Gordon-Levitt, en alza tras Brick, y con un Jeff Daniels -muy logrado en el papel de ciego- que demuestra ser un actor casi siempre desaprovechado, aunque ha interpretado papeles de entidad en películas como Las horas y Buenas noches, y buena suerte.

5/10
La apuesta perfecta

2006 | Even Money

Interesante producción de Danny DeVito de aires trágicos, ambientada en el mundo del juego, cuyo mayor gancho es sin duda el espectacular reparto, plagado de rostros conocidos. La película sigue a varios personajes. Carolyn Carver (Kim Basinger) es una escritora con una seria adicción al juego, que lógicamente acaba conduciéndola hacia el desastre. La ruptura con su familia, amigos y demás gente querida es algo que parece inevitable. Lo único que Carolyn podrá hacer en su lamentable situación será pedir ayuda, pero ¿a quién? y ¿a qué precio? Quizá podría echar una mano Walter, un mago con mucha labia. Por otro lado Clyde está entrampado en el mundo de las apuestas, por lo que pide a su hermano, prometedor base de baloncesto, que los resultados de los partidos de su equipo se acomoden a las necesidades que le imponen unos matones. Mark Rydell, el director de En el estanque dorado, logra un film interesante, que habla de sueños y ambiciones, y de los riesgos y precios que pagamos por hacerlos realidad. Con buena mano artesana dibuja los conflictos de los numerosos personajes, y sus diferentes destinos. Tal vez quiere abarcar demasiado, pues hay espacio para un toque cínico, pero también para el amor, el sacrificio y el arreglo de las desavenencias conyugales.

5/10
Noche en el museo

2006 | Night at the Museum

Entretenida película, mezcla de comedia y aventuras, trufada de efectos especiales prácticamente en cada plano, clara deudora de títulos como Jumanji y Zathura, una aventura espacial. El protagonista absoluto del film es Larry Daley (el siempre eficaz Ben Stiller), un tipo que no da un palo al agua. Divorciado, con un hijo adolescente, es incapaz de encontrar trabajo estable. Al fin la agencia de empleo le envía al neoyorquino Museo de Historia Natural, donde trabajará de vigilante nocturno, en sustitución de tres simpáticos guardianes de edad avanzada (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs), a punto de jubilarse. El trabajo parece sencillo, entre esquéletos de tiranosaurios, dioramas del viejo Oeste y de las legiones romanas, estatuas de cera del presidente Theodore Roosevelt o momias del antiguo Egipto. Pero lo que no le han explicado sus predecesores es que, cuando dan las doce de la noche, todas esas figuras cobran vida, por un milenario hechizo egipcio. Estamos ante un film familiar del director de Doce en casa sin grandes pretensiones, al que se habría agradecido un guión mejor trabajado, más coherente. Adaptación de un libro de Milan Trenc a cargo de Robert Ben Garant y Thomas Lennon, las subtramas –el padre que debe ganarse la confianza del hijo y sentar la cabeza; el apunte de romance de Larry con una guía; los verdaderos propósitos de los tres vigilantes; el amor inconfeso de Roosevelt (Robin Williams) hacia una exploradora india; el amor-odio entre un vaquero y un centurión romano– son de escasísima entidad, y al final todo queda reducido a un buen puñado de gags y a un ritmo vertiginoso con planos muy vistosos, compuestos seguramente por ‘tropecientas’ capas superpuestas de efectos especiales. No pedimos un tratado de historia, ni un guión trazado con escuadra y cartabón, pero sí un poquillo de esfuerzo, no dar por sentado el éxito de taquilla. En cualquier caso, se pasa bien el rato, y uno puede echar una buenas risas. Además, Ben Stiller aprovecha su probada solvencia para el género cómico. Junto a él, destaca la presencia en un papel secundario de Owen Wilson, que ha participado con Stiller en otras comedias, como Zoolander y Starsky y Hutch. El film fue un gran éxito en EE.UU., donde lideró donde tres semanas consecutivas la lista de películas más taquilleras.

5/10
Sin City (Ciudad del pecado)

2005 | Sin City

Tres historias independientes que transcurren en la ciudad a la que alude el título, con pequeñas conexiones entre ellas. Marv, un monstruoso gigantón, olvida sus penas a base de alcohol en un sórdido local. Un día conoce a una prostituta con la que pasa la noche. Al despertar, la chica ha sido asesinada y Marv decide consagrar su vida a la venganza. Mientras tanto, Dwight, un asesino que se ha cambiado la cara, trata de impedir los manejos de Jackie Boy por los bajos fondos. Por último, el detective Hartigan cumple 60 años y está a punto de retirarse de la policía. Cuando le queda una hora de servicio, intenta salvar a la pequeña Nancy de un depravado violador y asesino. Pero su enemigo acaba llevándose a la niña, por lo que Hartigan decide encontrarla como sea. Robert Rodriguez deja de lado sus últimas películas familiares, como Spy Kids y la reciente Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl, y vuelve al tono violento de otros de sus trabajos, como Abierto hasta el amanecer, en esta adaptación de la serie de comics homónima de Frank Miller. Algunos de los directores de las numerosas adaptaciones de cómics a la pantalla que se filman últimamente han declarado a los cuatro vientos su pasión por la obra original. Es lo que ocurre con Sam Raimi, responsable de Spider-Man, que por lo visto es seguidor del personaje desde niño. En el caso del mexicano Robert Rodriguez, su devoción por el original es tan grande, que ha trasladado al cine casi todas las viñetas, traduciendo milimétricamente el original, en blanco y negro, con algunos detalles en color. Para ello, ha filmado a los actores en formato digital, para después retocarles con sofisticados programas de ordenador y hacerles idénticos a los personajes del cómic. También ha utilizado gráficos computerizados para todos los decorados, con iluminaciones que recuerdan al expresionismo alemán y a los clásicos del cine negro. Se trata de una técnica similar a la que se utilizó en la sorprendente Sky Captain y el mundo del mañana. Desde luego, el aspecto del film es apasionante, pues Rodríguez se luce con vistosas imágenes que reproducen la estética propia del cine negro. El resultado, una reinvención absoluta de la realidad, ha sido recibido como un adelanto del cine del futuro. Este nivel artístico permite pasar por alto que las historias, típicamente de cómic, sean absolutamente irreales, increíbles y en ocasiones paródicas, y que sus diálogos sean sencillos. Otro elemento bastante discutible es su utilización hasta la extenuación de la omnipresente voz en off, sacada directamente de los recuadros del cómic original. Evocadora de los relatos de los grandes del género negro, como Raymond Chandler o Dassiell Hammett, se trata de una cinta oscura y tendente al exceso, no apta para menores, con un tono violento y secuencias de sexo bastante explícitas. Evidentemente, todo esto a la creación del mundo de la película, un lugar tenebroso donde la corrupción alcanza a todos los habitantes, y en que la moral brilla por su ausencia. Además, se entresaca de ellos una visión fatalista y escéptica de la vida. Así las cosas, sólo queda sitio para algunos individuos relativamente heroicos, capaces de redimirse y sacrificar sus vidas en pro de una buena causa. Además de un dinámico montaje, del propio Rodríguez, cabe mencionar el sólido elenco que ha logrado reunir. Destaca, sin duda, el veterano Mickey Rourke, últimamente muy alejado de las pantallas, en una gran interpretación del horripilante Marv, gigantón cuya recreación le ha obligado a ponerse grandes dosis de maquillaje. A Bruce Willis también le va que ni pintado su personaje de poli duro. Otros actores se lucen en breves papeles, a veces bastante transformados, como Elijah Wood, el perverso asesino Kevin.

7/10
El séquito

2004 | Entourage | Serie TV

Vince es un joven actor de éxito. Decidido a continuar con la vida que ha llevado hasta el momento, les propone a sus amigos una curiosa solución para que él no pierda la cabeza y siga siendo el mismo tipo de siempre. Es sencillo, sus tres mejores amigos se instalan con él en el alocado Hollywood con la misión de vigilar cada paso que da.  Serie producida por Mark Wahlberg, con dinámicos episodios que no llegan a la media hora, donde aparecen numerosos rostros conocidos. Ya que se desarrolla en el mundillo hollywoodiense, en la mayoría de los casos, los directores y actores se interpretan a sí mismos. La visión que se da tras la bambalinas del "show business" es bastante frívola, Vince y su "séquito" sólo piensan en tener sexo con las muchas mujeres atractivas que se mueven en su entorno, y sólo su camaradería suaviza un poco dicha fijación.

5/10
Spy Kids 3-D Game Over

2003 | Spy Kids 3-D Game Over

Un nuevo supervillano amenaza al mundo. Se trata de ‘El fabricante de juguetes’ (que tiene la acartonada cara de Sylvester Stallone), que planea lanzar al mercado un videojuego con el que volver poco menos que idiotas a los niños de todo el planeta. Menos mal que andan por ahí Juni y Carmen Cortez. Pero el modo de enfrentarse a la amenaza lo es todo menos sencillo. Pues los chicos deben introducirse virtualmente en el juego, e ir superando diversos niveles. En el camino encontrarán la ayuda de varios chavales que también andan introducidos en el juego. Robert Rodríguez culmina su entretenidísima trilogía de cine infantil, dedicada a una familia de espías, los Cortez, que incluye a tres generaciones. La baza que juega en esta ocasión tiene atractivo doble. Por un lado, el film está situado en el mundo de los videojuegos, y quien esté enganchado a ellos, comprobará que Rodríguez ha hecho los deberes; es decir, habla con conocimiento de causa. Y por otra parte, en su versión tridimensional (pues el DVD ofrece la posibilidad de ver la peli de modo convencional), se recupera el viejo cine que se veía con gafas de colores, y que aunque no sea perfecto, tiene un muy agradable sabor añejo que nos retrotrae a viejas películas como Los crímenes del museo de cera. De nuevo los efectos especiales son la mar de originales, y el peso del protagonismo recae sobre todo en los dos chavales Alexa Vega y Daryl Sabara (de hecho, a Antonio Banderas y Carla Gugino casi no les vemos el pelo).

5/10
El detective cantante

2003 | The Singing Detective

Aquejado de psoriasis, enfermedad de origen mental que ha dejado su cuerpo prácticamente desfigurado, con horribles manchas, Dan Dart, un escritor de novela negra, ingresa en un hospital. Para olvidar su estado de depresión rememora mentalmente las escenas de su primer libro, El detective cantante, pero pronto estos recuerdos se convierten en alucinaciones. Le ayudará a superar la enfermedad el doctor Gibbon, un carismático psiquiatra. Personajes y situaciones de cine negro, secuencias oníricas y hasta números musicales. No cabe duda de que estamos ante una producción singular e inclasificable, especialmente indicada para los amantes de la originalidad. Se trata de una adaptación de la teleserie homónima producida por BBC y escrita por el dramaturgo británico Dennis Potter en los 80. Potter dejó terminado el guión cinematográfico antes de morir en 1994. En una brillante interpretación, que incluye secuencias en las que aparece transformado por el maquillaje, Robert Downey Jr. encabeza un reparto de primera. También resulta casi irreconocible Mel Gibson, que ejerce de productor, y se ha reservado el papel del psiquiatra.

4/10
Spy Kids 2: La isla de los sueños perdidos

2002 | Spy Kids 2: Island Of Lost Dreams

Vuelve la familia Cortez, aunque bien podría apellidarse Bond, y esta vez traen hasta a los abuelos. Ahora, los niños se han convertido en agentes secretos, como sus padres, pero descubren que un misterioso individuo quiere hacerse con el control de OSS, la organización para la que trabajan. Sus pesquisas les llevan hasta una misteriosa isla volcánica, llena de extrañas criaturas, donde un científico loco ha inventado un artilugio que podría destruir el mundo. Aunque la amenaza parece muy peligrosa para unos niños, contarán con la ayuda de sus padres, que llegan hasta la isla en su búsqueda. Esta vez, el director y guionista Robert Rodriguez no necesita presentar a los personajes, y se concentra en la acción desde el primer momento, por lo que la secuela de Spy Kids resulta más ágil aún que el original. Repiten todos los actores originales, incluido Antonio Banderas que vuelve a demostrar una sana capacidad para reírse de sí mismo y de los papeles que normalmente interpreta. La historia está repleta de imaginativas criaturas y vehículos que harán las delicias de los niños, sin despreciar al público adulto porque la trama está salpicada de golpes inteligentes. Por ejemplo, critica de forma simpática que los niños de ahora estén rodeados de demasiada tecnología, pues los protagonistas, cuando no les funciona su sofisticado equipo, se encuentran totalmente perdidos.

6/10
El show de Jimmy

2001 | The Jimmy Show

Jimmy O'Brien es un joven soñador que se siente capacitado para convertirse en humorista. Pero tiene que mantener a su abuela inválida, a su esposa, y a una hija recién nacida, por lo que trabaja cargando cajas en un almacén, con su amigo Ray. Un día, participa en la jornada de micrófonos abiertos de un club local, que permite darse a conocer a nuevos valores. Aunque no consigue hacer reír a nadie, Jimmy se propone seguir intentándolo. Frank Whaley, solvente actor de reparto que ha aparecido en series y películas como JFK y Pulp Fiction, debutó como director con la inédita Joe the King. En su segundo film, adapta una obra teatral de Jonathan Marc Sherman.

4/10
El único

2001 | The One

Hay otros mundos, nos dice esta película, todos incluidos en un “multiverso” que comprende diversas realidades alternativas. De uno de estos lugares emerge un asesino que viaja en busca de sus otras identidades, con el mismo aspecto pero diferente personalidad. Su diabólico plan consiste en eliminarles a todos, lo que le dotará inexplicablemente de superpoderes tipo Matrix. El único que queda es un honrado policía que tratará de detenerle. Este enmarañado punto de partida es sólo una excusa para la acción, exagerada e increíble. Como anteriormente había hecho Van Damme y otras estrellas de las artes marciales, el nuevo ídolo del género, Jet Li (Romeo debe morir) interpreta al bueno y al malo de esta historia. Se trata del segundo trabajo de James Wong, autor de la amena Destino final y reputado guionista de Expediente X.

4/10
Spy Kids

2001 | Spy Kids

Ingrid y Gregorio Cortez son dos espías internacionales que han dejado su trabajo para formar una familia. Al menos, supuestamente. En realidad, están investigando la misteriosa desaparición de siete espías de la Oficina de Servicios Estratégicos. Todo apunta a que Floop, un excéntrico mago de la tecnología cuyo programa de televisión tiene engatusados a todos los niños, puede estar detrás de las desapariciones. Cuando los agentes Cortez caen en la trampa de su enemigo, el destino mundial dependerá de Carmen y Juni Cortez, unos niños que acaban de descubrir la oculta profesión de sus padres y que pronto aprenderán a manejar los artilugios que pueden llevarles a recuperar a su familia. Tras el El mariachi y Desperado, Robert Rodriguez vira 180 grados y ofrece una entretenida y deliciosa película familiar, escrita también por él mismo. Para él: “Mantener a la familia unida es un eterno desafío. Quiero decir, ¡es como una misión imposible! Pero vale la pena la lucha y el desafío porque no creo que haya algo más gratificante en la vida que la familia”. Spy Kids aúna comedia y acción a grandes dosis, con una puesta en escena de apabullante color e impactantes decorados que parecen salir de la imaginación de los niños protagonistas. De hecho, el acierto del film es precisamente esa identificación entre la realidad y los sueños, algo que ha hecho que miles de niños y jóvenes se identifiquen con los protagonistas. Los efectos especiales son primorosos, igual que la enorme galería de artilugios (mochilas voladoras, coches anfibio, vainas submarinas, aviones infantiles con mandos de video-juego, chicles bomba, etc.) ideadas por la imaginación de Robert Rodriguez.

7/10
El beso de Judas

1998 | Judas Kiss

Nueva Orleans. Un grupo de criminales planean el secuestro de un genio de la electrónica. Pero parecen abonados al dicho ese de que "si algo puede salir mal, saldrá mal". Pues tienen la mala suerte de cargarse, sin buscarlo, a la esposa de un influyente senador, que pasaba por ahí. Con lo que empiezan a pisarles los talones, no sólo la policía local, sino el mismísimo FBI. Inquietante thriller, que mezcla en su coctelera abundantes dosis de sexo y violencia. Entre los secuestradores, un verdadero grupo de paranoicos, sólo la dulce Coco parece saber lo que quiere. Pero al final saltan un montón de sorpresas, que llevan la película a un desenlace difícil de prever. A los actores desconocidos se suman Alan Rickman y Emma Thompson, que dan vida a dos detectives con mucha personalidad.

5/10
Snake Eyes (Ojos de serpiente)

1998 | Snake Eyes

Casino de Atlantic City. En su interior se celebra uno de los combates de boxeo más esperados del año. Tanta expectación levanta que el mismísimo Secretario de Estado de EE.UU. acude a verlo. Pese a las medidas de seguridad, ni el comandante Dunne ni el detective del casino Rick pueden evitar que unos desaprensivos asesinen al político en pleno combate. Tras el pánico inicial se pone en marcha la investigación con cierto caos, tratando de retener al público asistente. Acción, intriga y dos actores de indudable fuste: el asiduo al cine de acción Nicolas Cage, y el intérprete de carácter Gary Sinise. Mueve la cámara con auténtico virtuosismo Brian De Palma (Los intocables de Eliot Ness). ¡Atentos a los primeros 15 minutos del film, en que la cámara se mueve como una loca, sin un solo corte, metiéndose por todos los rincones del recinto, hasta llegar a un ring con más de 10.000 espectadores! ¡Alucinante! Luego la trama discurre por cauces más trillados, pero no faltan las sorpresas en este interesante y brillante ejercicio de estilo.

6/10
Spin City

1996 | Spin City | Serie TV

Sitcom ambientada en las oficinas de la alcaldía de Nueva York, donde se sigue el día a día del gobierno de la gran metrópoli, sobre todo a través del teniente de alcalde encarnado por Michael J. Fox. La serie, con festivo tono de comedia, orquesta sus tramas sobre la interactuación entre los distintos compañeros de trabajo y sus choques de personalidad. Fox estuvo cuatro temporadas en la exitosa serie, aunque tuvo que dejarla cuando anunció al mundo que padecía la enfermedad de Parkinson.

5/10
Michael

1996 | Michael

Amena comedia sobre las andanzas de un pendenciero, mundano y mujeriego Arcángel San Miguel, que ayuda a tres periodistas en apuros. Las interpretaciones son buenas y algunos "gags" tienen gracia, pero carece de la hondura de otros films de Nora Ephron (Algo para recordar) y ofrece una visión algo ridícula de los ángeles. Aun así, el filme sirve para pasar un rato entretenido y lo más destacable son las interpretaciones del prestigioso reparto formado por John Travolta (Pulp Fiction), William Hurt (Fuego en el cuerpo, Smoke), Bob Hoskins (El ojo público) y Andie MacDowell (Cuatro bodas y un funeral). Asímismo se incluyen desconocidos aunque excelentes secundarios como Robert Pastorelli (Bailando con lobos). La música es excelente y corre a cargo del maestro Randy Newman. El guión está coescrito por la propia realizadora Nora Ephron. Michael es un ángel diferente a los demás, que vive en Iowa, fuma como un carretero, es un consumado ligón y, de vez en cuando, se mete en peleas. Un veterano periodista intenta conseguir un buen reportaje acerca de su vida, lo que sería un éxito para su periódico, y le aseguraría la recuperación de su prestigio tras varios sonoros fracasos. En su tarea, el reportero es ayudado por el dueño de la mascota del periódico.

4/10
Guerra en casa

1996 | The War at Home

Un veterano de Vietnam tiene problemas para adaptarse a la vida civil, especialmente con sus seres queridos.Martin Sheen es dirigido por su hijo Emilio Estevez en un notable drama que tiene su clímax el día de Acción de Gracias.

5/10
Miami

1995 | Miami Rhapsody

Divertida comedia romántica en la que una irresistible publicitaria, Sarah Jessica Parker (Luna de miel para tres, Mars Attacks!), decide hacer una apuesta arriesgada: casarse de una vez por todas con su novio. Sin embargo el matrimonio exige serias responsabilidades, una de ellas la fidelidad, cosas que no parecen suceder en su propia y recien formada familia. El enredo de amores que se produce a su alrededor será el detonante de multitud de situaciones inesperadas. El admirado Antonio Banderas (Entrevista con el vampiro, Two Much, La máscara del Zorro) y Mia Farrow (Alice, El pico de las viudas) completan un reparto memorable en esta comedia sobre el matrimonio y la fidelidad, escrita y dirigida con inestimable soltura por David Frankel. El estilo recuerda a los ácidos films de Woody Allen.

4/10
Vida de este chico

1993 | This Boy's Life

En 1989 el novelista norteamericano Tobias Wolff publicó “Vida de este chico”. El autor relataba sus recuerdos de infancia y adolescencia, allá por los años cincuenta, marcados por el divorcio de sus padres, la vida itinerante junto a su madre, y las relaciones con Dwight, su padrastro. Lo hacía en primera persona, en un tono entrañable, como si de un cruce entre Dickens y Twain se tratara. Aunque no faltaban los momentos duros en ese período vital de Wolff, el modo de contar, detallista y repleto de sentido del humor, limaba esas aristas. La labor de Michael Caton-Jones (Memphis Belle, Doc Hollywood), traspasar el espíritu de la novela de Wolff al celuloide, no se presentaba sencilla. Es cierto que él y Robert Getchell, el guionista, han vertebrado bien la película. No han inventado, aunque haya una explicitud en diálogos soeces o erotismo, no presente en el libro de Wolff. Han debido optar, eso sí, por unas cuantas de las anécdotas que conforman la novela, y omitir otras. E hilarlas de vez en cuando con la voz en off del protagonista. Pero a pesar de esto último, la película pierde esa mirada en primera persona, la ternura propia de la evocación. Y los hechos se muestran desnudos, el humor que les acompaña es demasiado irónico, casi negro. El tinte que adquiere la historia es, decididamente, desgarrado y poco atractivo. La película tiene aciertos parciales. Fija bien su atención en las insensateces que es capaz de cometer un adolescente, más si la atención que le prestan sus padres no es toda la debida. Está bien tratados los intentos de una madre desorientada por comunicar con su hijo; y la amistad entre éste y Arthur, el chaval ‘mariquita’, más auténtica que la tiene con su pandilla. También se subrayan los esfuerzos del protagonista por ingresar en un instituto. El esfuerzo de producción ha sido notable ‑por eso uno esperaba más‑, con mención especial a la fotografía de David Watkin. En el capítulo de interpretación destacan Ellen Barkin y Leonardo DiCaprio. En cambio, aparece claramente pasado de rosca Robert De Niro. El personaje de Dwight se prestaba a los excesos y el actor ha sido incapaz de contenerse un poco.

5/10

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