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Biografía

Christina Hendricks

Christina Hendricks

45 años

Christina Hendricks

Nació el 03 de Mayo de 1975 en Knoxville, Tennessee, EE.UU.

Mi querida secretaria

29 Mayo 2012

Agárrense que vienen curvas. Su explosiva jefa de secretarias en "Mad Men" ha hecho despegar la carrera actoral de Christina Hendricks, que empezó como modelo antes de triunfar en la pequeña pantalla.

Christina Rene Hendricks nació en Knoxville, Tennessee, Estados Unidos, el 3 de mayo de 1975. Sin embargo pasó su infancia en Twin Falls, Idaho, donde su progenitor, nacido en Inglaterra, trabajaba en el departamento forestal. Su espectacular tipazo y cabellera roja la han hecho célebre, pero la realidad es que el pelo origina de Christina es rubio, aunque empezó a teñírselo a edad temprana.

Sus primeros pinitos actorales los hizo en el cole, en producciones musicales para padres y alumnos. Su atractivo físico le facilitó una carrera como modelo, entre los 18 y los 27 años. Y empezaría a tener breves apariciones en series televisivas, algunas tan conocidas como Urgencias, donde estuvo en 2002. Pero no nos engañemos, no eran grandes papeles.

Verdaderamente su primer papel de alguna entidad fue una serie de corta vida, Firefly, ciencia ficción de Joss Whedon en torno a las andanzas de la tripulación de la nave espacial Serenity. Curiosamente a pesar de su pronta cancelación, está considerada como serie de culto, y tuvo versión luego en cine, Serenity, del propio Whedon. Luego estaría en la pequeña pantalla en productos desconocidos fuera de Estados Unidos, como Kevin Hill y Jake in Progress.

Pero si a una serie de televisión debe Hendricks su celebridad, es a Mad Men, creada por Matthew Weiner en 2007, una ácida mirada al mundo de la publicidad en los años 60, donde ella es Joan Harris, la voluptuosa y controladora jefa de secretarias de una agencia, un personaje que no se olvida fácilmente. Otra serie donde se dejó ver la actriz es Life.

En cine ha hecho algún pinito Hendricks, aunque ahí no ha descollado, seamos claros. Su película de mayor prestigio es Drive, del danés Nicolas Winding Refn, pero claro, en esa peli de delincuente conductor en busca de redención, los actores que uno recuerda son Ryan Gosling y Carey Mulligan. En todo caso es un título de prestigio, como lo es la serie televisiva que le ha dado justa fama. Y el trabajo no le falta, pues aparte de acometer la quinta temporada de Mad Men, la actriz rodó hasta cinco filmes en 2011, entre ellos El profesor (Detachment), The Family Tree –donde es protagonista– y Tentación en Manhattan.

Casada desde 2009 con el también actor más bien secundario Geoffrey Arend, Hendricks tiene a la vista el nuevo film Ginger & Rosa de Sally Potter, tal vez una nueva marca de prestigio para una carrera en alza.

Filmografía
Los extraños. Cacería nocturna

2018 | The Strangers: Prey at Night

Película de terror bastante convencional, sólo apta para adeptos al género no demasiado exigentes. Sigue las tribulaciones de una familia, el matrimonio y dos hijos adolescentes, que emprenden un viaje para que la rebelde y problemática Kinsey se incorpore a un internado que la ponga en vereda, idea que a ella no le hace demasiada gracia. Como el trayecto es largo, han programado detenerse a pasar la noche en el camping de caravanas que regentan unos parientes. Llegan de noche y se van a encontrar con un sangriento panorama, un grupo de psicópatas con capuchas y caretas quieren probar eso de que "matar es fácil". Aunque de realización correcta, a la hora de entregar sustos y carreras –el director, Johannes Roberts, entregó antes A 47 metros, un film mucho más logrado en su asumida modestia de serie B–, la película no da mucho de sí. Se toma demasiado tiempo en los prolegómenos, a la hora de mostrar una familia cuyos lazos resultan bastante superficiales, y luego, cuando toca incidir en instintos primarios como el de proteger a los tuyos, o el de supervivencia, no resulta demasiado creíble. Algunos guiños a Psicosis –en vez de motel, camping de caravanas, un personaje principal, el rostro más reconocible del reparto, morirá en primer lugar–, quizá hagan gracia al cinéfilo, aunque no se pretende ir, para nada, en la línea hitchcockiana. En realidad todo es un juego, donde la pregunta del motivo de crímenes tan horribles y la respuesta que es también un interrogante –"¿por qué no?"–, quiere apuntar al nihilismo e irracionalidad que nos invaden, aunque también cabe interpretarlo como lo que sostendría el guionista Ben Ketai con su libreto, que versiona el de Bryan Bertino, que escribió y dirigió diez años atrás Los extraños, ¿por qué no tomar el pelo un poco al espectador, con su complicidad, claro está, con villanos que nunca mueren del todo y se recuperan de cuchilladas y explosiones, como si nada?

4/10
Los Romanoff

2018 | The Romanoffs | Serie TV

Una sorprendente serie creada, escrita y dirigida en su integridad por Matthew Weiner, en apariencia muy alejada de su obra más conocida, Mad Men, que se ambientaba en el mundo de la publicidad al final de la década de los 60 en Estados Unidos. A poco que se escarbe, Los Romanoff no es tan diferente, pues las ocho historias completamente independientes que la componen –las conexiones que Weiner ha trazado son ingeniosas, pero casi una suerte de broma privada para dar cohesión–, protagonizadas por supuestos descendientes y familiares más o menos lejanos del asesinado zar ruso Nicolás II, hablan del ser humano contemporáneo, con sus angustias, búsquedas, anhelos y esperanzas, y terminan no siendo tan diferentes de las de los “hombres locos” y las mujeres que trataban de abrirse paso en un mundo eminentemente dominado por los varones. Resulta complicado ofrecer un juicio global cuando aún no se han publicado todos los capítulos, de casi hora y media de duración cada uno, y sabiendo además que son independientes, al estilo de otras series antológicas como la popular Black Mirror, por lo que es de suponer que unos serán mejores que otros. Lo que está claro es que el planteamiento puede desconcertar un tanto, pero la ambición de Weiner resulta innegable, al jugar con un elemento de la mitología del siglo XX anclado en la realidad, esa familia Romanoff que estalla literalmente por los aires a causa de una revolución que pone en cuestión tantos valores e ideas que se suponían sólidas. Al hombre y a la mujer líquidos de nuestros días les ocurre algo semejante, no tienen claro de dónde vienen y adónde van, y aunque quieren aferrarse a lo que pueden, la insatisfacción y la tristeza resultan manifiestas. Es lo que ocurre en el primer episodio “La hora violeta”, donde Weiner se toma su tiempo en poner boca arriba las cartas con las que juega la partida. Anushka es una anciana cascarrabias, que está delicada de salud, y vive en un magnífico piso en pleno centro de París. Atiende sus necesidades con sincera preocupación su sobrino americano Greg, que regenta un hotelito, y que padece fuertes presiones de su novia Sophie, una mujer despampanante, divorciada y que no desea tener hijos, para lograr que su tía les legue pronto su fortuna, el deseo íntimo de ella es que no estuviera incordiándoles todo el tiempo e hiciera el favor de morirse cuanto antes. Debido a su difícil carácter, las empleadas del hogar que cuidan de Anushka duran muy poco tiempo en su puesto. Pero la joven musulmana Hajar se va a convertir en la excepción, estudiante de enfermería, muestra una paciencia infinita con la vieja, aguantando mil y una impertinencias, incluidos comentarios racistas y xenófobos de dudoso gusto. Con medido ritmo, resulta creíble la evolución de los personajes, y la idea de que el amor es la mejor medicina para el entendimiento entre la gente se introduce con suavidad, resulta sugestiva. Por supuesto, se juega al contraste entre la relación de Greg y Sophie, donde que la motivación egoísta material y placentera domina, con la creciente admiración que Greg siente hacia Hajar, ambos pueden mantener conversaciones de altura, intercambiado por ejemplo sus ideas acerca de la existencia de Dios, o compartiendo lo que comparten los amigos, como por ejemplo recuerdos de familia. El cuarteto de actores principales –Marthe Keller, Aaron Eckhart, Inès Melab y Louise Bourgoin– están muy bien, al igual que algunos secundarios de presencia mínima, como los padres de Hajar. "El plural mayestático", el segundo episodio, ofrece una aguda disección del matrimonio a cuento de Michael y Shelly Romanoff, que están acudiendo a sesiones con una psicóloga que les ayude a que su relación no naufrague. Quizá Shelly es muy resolutiva y dominante, pero al menos trata de abordar el problema; su marido adopta en cambio una posición más apática, es un verdadero cínico, lo que se advierte en el modo en que profesionalmente orienta –es un decir– a los jóvenes que están a punto de entrar en la universidad. Podría ayudar a estrechar lazos un crucero que ilusiona mucho a Shelly, y que reúne en el barco a parientes de la familia imperial rusa. Pero Michael fuerza que se prolongue un juicio de cuyo jurado forma prte, siendo el único que discrepa de lo que parece un claro veredicto de culpabilidad. No sólo quiere evitar el viaje, sino ligar con Michelle, una exuberante miembro del jurado. Entretanto Shelly viajará sola y disfrutará de lo lindo del lujo que brinda la ocasión; y aunque surge la ocasión de una aventura, puede más la fidelidad. De nuevo Weiner, sabe ir construyendo la historia, y lanzar preguntas acerca del espectador acerca de cuáles deberían ser las bases sobre las que construir un matrimonio duradero. Resulta imprescindible, claro está, el amor, pero también compartir un proyecto que valga la pena, y la conciencia de que no pueden faltar dificultades. Está muy bien escogida la pareja protagonista, un Corey Stoll en alza desde que se dio a conocer en House of Cards, que encarna bien la insatisfacción vital revestida de egoísmo, y una agradable pero menos conocida Kerry Bishé, con la que el público empatizará inevitablemente. Metacine o metaserie, es la propuesta del tercer episodio, "Casa de fines especiales", en que Weiner recurre como protagonista a Christina Hendricks, con la que hizo Mad Men. La actriz da vida precisamente a una célebre actriz de cine, fichada a última hora para rodar en Europa una serie televisiva sobre los Romanoff. Allí vive una situación surrealista, con una directora superprestigiosa, pero de personalidad pintoresca a la hora de sacar de sus intérpretes las composicones de los personajes que desea, un compañero de reparto con el que se acuesta, e incluso la aparición de lo que se diría un fantasma. "Expectativas", el cuarto episodio, transcurre en una sola jornada en Nueva York, y habla de las frustraciones de Julia, cuya hija Ella está a punto de dar a luz, aunque el marido está de viaje de negocios en la otra punta del mundo. La discusión por esta circunstancia tiene raíces profundas, pues el padre de Ella no es el marido de Julia, sino que es Daniel, profesor experto en la historia de los Romanoff. el hombre al que verdaderamente quería, pero con el que nunca se casó. Ella ignora todo esto, y el secreto ha reconcomido a Julia desde el nacimiento de su hijo. Bastante ambicioso y elaborado es el quinto episodio, "Altas y brillantes esferas", que aborda temas tan en boga como la diversidad, la atmósfera altamente cargada en lo sexual de nuestra sociedad, la cultura de la sospecha, el buenismo y las ínfulas de las clases acomodadas. Todo gira en torno a las sospechas de pedofilia que se ciernen sobre David, profesor de piano homosexual que da clases a los hijos de Katherine, profesora de literatura rusa felizmente casada y emparentada con los Romanoff, una estupenda Diane Lane. Sus dudas sobre ese comportamiento inapropiado le llevan a compartir la información con otras amigas cuyos hijos reciben clases de David, produciéndose reacciones inesperadas, consecuencia de su superficial visión de la vida. Y a charlar con sus hijos, en unas conversaciones decididamente incómodas, y que generan una situación que tiene difícil marcha atrás. El mérito del episodio es que plantea muchos temas, desde los prejuicios a los límites de aceptar eso tan manido de que "cada uno con su vida haga lo que quiera", al daño que se puede hacer con una acusación que se habe pública, aunque no haya pruebas que la sostengan. Y desde la dificultad de hacer "lo correcto", sobre todo cuando esa expresión va vaciándose cada vez más de significado. Hay un importante cambio de escenario en "Panorama", el sexto episodio, que transcurre en la capital de México. Abel es un periodista de exacerbado idealismo y romántico empedernido, no es de los que mira el mundo con cinismo, aunque no se engaña acerca del horror que atraviesa la historia. Actualmente investiga las actividades de un centro hospitalario privado de lujo, donde buscan curación enfermos desahuciados cargados de dinero, muchas veces de procedencia dudosa. Allí queda fascinado por Victoria –que resultará ser descendiente de los Romanoff– que acompaña a su hijo de doce años Nicke, hemofílico, una bella mujer y madre dedicada por completo a buscar una posible curación para su hijo. Juan Pablo Castañeda encarna bien a un periodista que no acaba de tener el empuje que se supone a alguien de su oficio, no tiene del todo los pies en el suelo y puede más en él la mirada que busca la utopía y su carácter enamoradizo y descubridor de la belleza, allá donde hay tanta fealdad. La relación con Victoria, estupenda Radha Mitchell, está bien perfilada, y sus visitas turísticas a la catedral, al mural de Diego Rivera en el palacio presidencial y a las ruinas de la antigua Teotihuacan tienen particular encanto, como si el tiempo se hubiera detenido y los personajes pudieran gustar brevemente la eternidad, un algo de felicidad. El último plano en la plaza, es un auténtico y logrado homenaje al citado mural de Rivera. "El final de la línea", el capítulo 7, aborda un tema importante en cualquier familia de rancio abolengo, la continuidad dinástica. En efecto, Anka y Joe Garner son un matrimonio sin hijos, que anhela la adopción, motivo por el que se han desplazado a la gélida Vladivostok, en Rusia. Allí les espera Elena, la asistente social, que se supone que les ha encontrado un bebé precioso. Pero cuando la pareja se queda a solas, algo extraño nota, la pequeña no llora como se esperaría en una criatura de pocos meses, apenas reacciona a sus carantoñas. ¿Les estarán dando gato por liebre? La situación saca a la superficie rencores y reproches. La conexión Romanoff viene por Anka, sus ancestros la conecta con la familia zarista. Pero la trama de Weiner ayuda a plantear, no sólo cuestiones como la burocracia gubernamental de la nueva Rusia y sus posibles corruptelas, sino también la de ese supuesto derecho que se autoconceden un hombre y una mujer a tener un hijo, sí o sí, incluso con la opción de elegir un buen "producto", que para eso pagan. Finalmente, la serie se remata con "El relato que todo lo sostiene", un alarde de relatos encapsulados, al estilo de las muñecas rusas, una historia contiene a otra, enlazando tragedias con nuevos narradores, a partir del encuentro de un tipo, guionista de una miniserie televisiva sobre los Romanoff, con una mujer que le incordia en el tren en el que ambos viajan. De algún modo se da razón de cómo ha evolucionado la identidad sexual de esa mujer, que antes era hombre, que tuvo un romance homosexual que supuso un gran desengaño, y que de niño vio como una auténtica arpía se camelaba a su padre, deshaciéndose de modo cruel de la madre. Suena, y algo tiene de eso, a culebrón, pero la habilidad de Weiner concede gran consistencia al conjunto, y no es simplista, porque se concede que la evolución de Simon Burrows, ella/él, está marcada por duros y traumáticos sucesos de la infancia, la sensibilidad y carencias afectivas disparan las tendencias homosexuales.

7/10
American Woman

2018 | American Woman

Pottersville

2017 | Pottersville

La casa torcida

2017 | Crooked House

Después de haber ejercido un tiempo de diplomático y espía en El Cairo, Charles Hayward abre despacho como detective en Londres, siguiendo los pasos investigadores de su padre, que fue inspector de Scotland Yard. Se lleva una sorpresa cuando requiere sus servicios Sophia de Haviland, que fue su amante en Egipto, hasta que rompió con él, supuestamente por diferencias de clase, ella forma parte de una familia de rancio abolengo, su abuelo Aristide Leonides es un multimillonario hombre de negocios de origen griego. La repentina muerte de éste, hace pensar a Sophia que ha sido envenenado, y logra persuadir a Charles para que indague acerca de lo ocurrido en su espléndida casa de campo, con el visto bueno de la policía. Allí vive la viuda, la antigua y voluptuosa bailarina Brenda, a la que conoció en Las Vegas; y dos hijos, fruto de su anterior matrimonio. Philip está casado con una mediocre actriz, y tienen tres hijos, además de Sophie está el indolente adolescente Eustace, y la curiosa niña malcriada Josephine, que anota todo lo que ve en un cuaderno que siempre lleva consigo; luego está Roger, casado con Clemency, no tienen hijos y él ha llevado a la quiebra en varias ocasiones a una de las empresas familiares, una farmacéutica; finalmente está la solterona y cínica Edith de Haviland, hermana de la primera esposa del difunto. Completan el cuadro Laurence Brown, tutor de los chavales, y la niñera. Adaptación de la popular novela de Agatha Christie, que responde al esquema detectivesco de buscar respuesta a la pregunta "¿Quién lo hizo?", las tramas "whodunit" en su nomenclatura en inglés. Atrapa la intriga, por supuesto, con giros y sorpresas convenientemente dosificados, pero también la descripción de los personajesde una familia en decadencia y sus evoluciones, casi todas en la casa torcida del título. A tal respecto se nota la mano en el guión de un especialista como Julian Fellowes, guionista de Gosford Park y creador de la modélica serie Downton Abbey. Como en los títulos mencionados, se subraya el poder corrosivo de la posición social y las riquezas en las personas, aunque también el inevitable acercamiento de clases, una época británica ha llegado definitivamente a su final; y tiene mucha importancia la impresionante residencia, marco que sirve para crear la adecuada atmósfera. El reparto está muy bien seleccionado. Por supuesto, da gusto ver veteranos de la categoría de Glenn Close (la tía solterona) y Terence Stamp (un inspector de Scotland Yard), pero también están bien los demás, Max Irons, que lleva con gran dignidad su ilustre apellido actoral a la hora de seleccionar sus proyectos, como el protagonista detective, y también la viuda a la que encarna Christina Hendricks, que demuestra que hay vida después de Mad Men. Y las más desconocidas, Stefanie Martini, la que encarga el caso, y Honor Kneafsey, la niña de La librería, lo hacen muy bien. Podía seguirse con la relación de actores mencionados, pues la película es eminentemente coral, y a todos se les presentan buenas ocasiones para el lucimiento, que aprovechan oportunamente.

6/10
Pelea de profes

2017 | Fist Fight

Andy Campbell, profesor de ingés en un instituto, está molesto en su trabajo. Tiene que lidiar con las bormas del último día de curso y además hay motivos laborales para el disgusto. El colmo llegará cuando otro profesor, un tipo de lo más duro, Strickland, le reta a pelearse a la antigua usanza fuera del colegio al terminar las clases. La noticia correrá como la pólvora. Comedieta hollywoodiense, simpática pero bastante tontorrona y algo chusca en planteamiento y humor, que basa únicamente la función en la presencia de un nutrido reparto de actores de cierto caché. También se la conoce como "Pelea de maestros".

4/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Hap and Leonard

2016 | Hap and Leonard | Serie TV

The Neon Demon

2016 | The Neon Demon

Una de esas películas que fascina por su imaginería visual y puesta en escena, donde resulta reconocible el sello personalísimo de su director, el danés Nicolas Winding Refn; y que al mismo tiempo produce irritación, por su modo artificial de buscar la provocación, a la hora de señalar el poder destructor de la búsqueda de la fama, lo que incluye imágenes repulsivas de sexo y violencia, que se supone están imbuidas de cierta simbología. Se centra en Jesse, una joven de dieciséis años, que ha llegado a Los Ángeles con la intención de seguir la carrera de modelo para triunfar en las pasarelas. Parece la quimera típica de una adolescente inmadura, que nunca se va a hacer realidad, pero lo cierto es que a la chica la rodea un aura que no pasa inadvertida –se diría que es la encarnación misma de la inocencia, una mezcla de ingenuidad y bondad–, y enseguida va a ser escogida para sesiones fotográficas y pases de modelos. Esto despierta los celos y envidia de otras compañeras de profesión más veteranas, que se han dejado la piel, literalmente, para llegar a donde están. Además, también enamora a un joven de buen corazón aspirante a fotógrafo, Dean; y a una maquilladora lesbiana, Ruby; lo que produce sufrimientos ante el modo en que Jesse acoge sus sentimientos. El film no está a la altura de los mejores trabajos del autor de Drive y Bronson, aunque estéticamente tenga momentos deslumbrantes, con la iluminación de las luces de neón mencionadas en el título, y Elle Fanning representa bien el ideal puro de la protagonista, que termina corrompiéndose de alguna manera, por las fieras que rondan a su alrededor. La reflexión acerca de la belleza no va demasiado lejos, incluso se ironiza acerca de aquello de que "está en el interior", de modo que finalmente no sabemos ni siquiera si existe, o si debemos concluir que el horror y la violencia también producen, paradójicamente, una atracción preocupante. Se diría a la postre que se trata de provocar interrogantes, y dejar al espectador sumido en el desconcierto. Dramáticamente, la estructura narrativa está coja, no se comprenden las motivaciones de los personajes ni su evolución a un comportamiento violento, y se diría que tampoco hay un esfuerzo serio para hacerse entender, más allá de apuntar a ciertas pulsiones primarias, los celos. Cierto que cabe la explicación de que estamos ante un cuento, una parábola sobre el mundo hueco de las "celebrities", pero el riesgo, en el que se acaba incurriendo, es terminar entregando una película también algo hueca.

5/10
Bad Santa 2

2016 | Bad Santa 2

Dark Places

2015 | Dark Places

La madre y dos hermanas de Libby Day fueron asesinadas en su granja familiar de Kansas cuando ella tenía ocho años. Su hermano mayor, Ben, fue condenado por el crimen, tras las declaraciones de la niña. Treinta años después, la vida de Libby está vacía, sin trabajo, sin relaciones, sin paz. Con el fin de ganar un dinero contactará con un tal Lyle With, quien a cambio de dinero la invita a asistir a una reunión de un extraño grupo de personas que tiene el hobby de investigar crímenes famosos cuya resolución es poco satisfactoria. Será el comienzo de una indagación turbia, en donde la propia Libby pondrá en entredicho su opinión sobre los hechos y las declaraciones por las que su hermano Ben aún sigue entre rejas. Una novela de Gillian Flynn (autora de la historia que dio lugar a Perdida) sirve al director Gilles Paquet-Brenner (La llave de Sarah) para ofrecer una película sobre otra mujer desorientada, estancada, no tanto físicamente sino vitalmente. Película algo fatalista, opta por un final menos cínico que la película de David Fincher, pero también es que la entidad Dark Places es mucho menor. Narrada en dos tiempos, con escenas que se mezclan a modo de puzzle gracias a un montaje eficaz, pero también algo tramposillo, observamos, por un lado, las pesquisas de Libby adulta en el presente y compartimos sus descubrimientos, sus zozobras, sus dudas; por otro, se nos ofrecen las imágenes del pasado en la granja familiar cuando ella era niña, segmentos cuidadosamente escogidos para ofrecer información limitada y mantener la intriga sobre los hechos. Literariamente puede funcionar este esquema narrativo; cinematográficamente no tanto. Falta frescura, ritmo. Es elogiable el esfuerzo con que Charlize Theron compone a su atormentado personaje y la película se deja ver, entretiene. Sin embargo, también chirría continuamente porque no resulta muy creíble el planteamiento: una trágica situación olvidada durante 30 años, que en un brote detectivesco, del todo imprevisible y alentado por causas de lo más peregrinas, acaba por resolverse en unos pocos días. Tampoco los personajes están bien diseñados (algunos no se sabe muy bien qué pintan, como el padre), otros son invenciones muy artificiales (Lyle) o toman decisiones del todo inverosímiles (Ben). Además de la Theron el resto del reparto engrandece algo el resultado, especialmente la presencia de Tye Sheridan (Mud) y Christina Hendricks (Mad Men), en sendos personajes del hijo problemático y la madre sufridora.

5/10
Mad Men (7ª temporada)

2014 | Mad Men | Serie TV

La séptima y última temporada de la gran serie creada por Matthew Weiner, ambientada en el mundo de la publicidad de la década de los 60, y que le sirve para hablar de la condición humana urbanita en tiempos de profundos cambios sociales en Estados Unidos y el resto del mundo. La acción arranca con Don Draper suspendido de empleo tras la dramática confesión de sus traumas de infancia, lo que empujó a los demás socios de Sterling & Cooper a sugerirle que se tomara un período de descanso. Don no ha comunicado a nadie su nueva situación, de modo que Megan. su segunda esposa, actriz en Los Ángeles, está en la inopia. El descubrimiento casual de la verdad por parte de su hija adolescente Sally le llevará a saborear de nuevo la agradable sensación de sincerarse con alguien. Una cena con Roger Sterling hace creer a Don que al fin puede regresar, pero cuando se presenta en la agencia nadie le espera y se produce una violenta situación, que le lleva además a volver a sus inicios, como creativo, a las órdenes de Peggy. Parece claro que Weiner deseaba acabar muy bien lo que bien empezó, de modo que hasta fichó como consultor creativo al mítico Robert Towne. para seguir sobre todo al personaje encarnado tan maravillosamente por Jon Hamm, aunque también, por supuesto, al resto. Con el telón de fondo de acontecimientos como la llegada del hombre a la Luna o el movimiento hipyy, se desarrollan interesantes subtramas sobre los dramas personales de unos y otros, desorientados vitalmente como es habitual en la serie, y las luchas empresariales, donde no faltan las puñaladas traperas para hacerse con el poder. A la vez, hay audacias formales muy estimables, como el pasaje musical con el veterano Robert Morse como cantante y bailarín estelar. Y las reuniones creativas, véase la presentación de Peggy de la campaña de una cadena de hamburguesas, son realmente vibrantes y creíbles.

8/10
Lost River

2014 | Lost River

Debut en la dirección del actor Ryan Gosling, que parece haber tenido como referentes a Nicolas Winding Refn –aunque en vez de tomar lo mejor de Drive toma el esteticismo vacuo de Sólo Dios perdona, los dos filmes protagonizados por él– y al David Lynch más contestado y críptico, el de, por ejemplo, Inland Empire. A modo de muy particular cuento terrorífico, pinta una América oscura, el reverso tenebroso del sueño que todos los habitantes de Estados Unidos desean ver cumplido. Es el país de la crisis financiera, con préstamos hipotecarios donde no se ha leído la letra pequeña, y donde el desahucio se cierne sobre una madre soltera, Billy, con dos hijos, un joven que comercia con cobre robado, lo que no gusta al mafioso que maneja el cotarro, y un crío. El lema de la reforma educativa de Bush Jr., "que no se quede detrás ningún niño" suena a broma pesada en un paisaje casi apocalíptico, con una ciudad sumergida por la construcción de un pantano y extrañas imágenes de casas ardiendo y bicis en llamas sin conductor. La madre acepta in extremis un depravado trabajo en un garito de espectáculos sadomasoquistas, regentado por el director del banco que la tiene pillada, y el hijo mayor debe apañárse con ayuda de Rat, una chica-novia con una mascota que es una rata, para zafarse de su perseguidor. Gosling, autor también del guión, firma sin duda un proyecto personal, donde se empeña a fondo en crear una atmósfera que produzca mal cuerpo en el espectador, estamos ante una pesadilla tenebrista casi siempre, sólo al principio vemos una imágenes idílicas para crear contraste, con imágenes impactantes. Pero al final, más allá del videoarte capaz de impresionar, se diría un ejercicio de estilo un tanto hueco, con una mirada antropológica algo elemental, aunque Christina Hendricks, con su expresivo rostro, logra transmitir el horror de quien está cayendo muy bajo y lo sabe.

4/10
El misterio de God's Pocket

2014 | God's Pocket

El debut en la dirección de largometrajes de John Slattery, conocido sobre todo en su faceta actoral por dar vida a uno de los socios de la agencia publicitaria de la serie Mad Men, aunque ya ahí se curtió tras la cámara pues dirigió cinco episodios. Adapta una novela de Pete Dexter, que a su vez se inspira en sus experiencias como periodista. Se trata de una cinta un tanto extraña, que no acaba de dar con su tono. Se diría costumbrista, que quiere pintar los modos de hacer en un barrio de clase trabajadora en Estados Unidos, conocido como God's Pocket, o sea, el bolsillo de Dios. Ahí un jovenzuelo bocazas y maleducado, que trabaja en la construcción, muere de un golpe en la nuca, propinado por el anciano negro al que había provocado. Siguiendo un código de honor –él se lo ha buscado–, los testigos avalan la versión de que le golpeó la grúa. Pero su madre pide al padrastro que indague, pues algo huele a chamusquina. Y por otro lado, un célebre columnista de un diario, también hace sus averiguaciones, aunque por el camino se lía con la doliente madre, que lo que desea es que el famosete le ayude a descubrir la verdad. Slattery se esmera, la puesta en escena es muy estilosa. Y cuenta con un reparto de primera división, encabezado por Philip Seymour Hoffman, en el que fue su último trabajo e, ironías del destino, se pasa gran parte de la película encargándose de unos preparativos fúnebres. También están en el reparto John Turturro, Richard Jenkins y Christina Hendricks, esta última compañera de reparto de Slattery en la mentada Mad Men. Sin embargo, chirrían algunos pasajes de humor negro, cierto histrionismo. Es curioso, parece que a los personajes les falte alma, por su pasmosa mediocridad.

5/10
Mad Men (6ª temporada)

2013 | Mad Men | Serie TV

Época de Navidad y Año Nuevo. Don Draper pasa unos días de asueto con Megan en la idílica Hawai, aunque sigue dando tumbos con sus interrogantes existenciales a cuestas, mientras su esposa goza de una fama relativa como actriz televisiva de una “soap opera”. Betty, la ex de Don, se encuentra con una contestataria hija adolescente, sigue con sobrepeso, y presta una inesperada atención a indigentes y desfavorecidos. Peggy sigue labrándose su prestigio de creativa en una nueva compañía. Y los compañeros de Don lucen a la moda patillazas, mientras pesa sin ser mencionado más que en pequeños cenáculos el reciente suicidio de Pryce, uno de los socios. Éstos son algunos de los hilos narrativos con que arranca la sexta temporada de Mad Men, la espléndida serie televisiva creada por Matthew Weiner, que explora en los 60 las andanzas de hombres y mujeres ligados a una agencia de publicidad neoyorquina. De nuevo destacan sus pulidos guiones con personajes muy bien trazados e interpretados, y la mirada desesperanzada a la condición humana, nunca nadie acaba de ser feliz y estar medianamente satisfecho moviéndose entre la mentira y el engaño, e incluso tras la máscara de cinismo –pensamos en Roger Sterling–, pueden saltar las lágrimas ante la caja con las herramientas de trabajo de un limpiabotas, momento magnífico que hace pensar sobre la vida y la muerte.

6/10
Ginger & Rosa

2012 | Ginger & Rosa

Mad Men (5ª temporada)

2012 | Mad Men | Serie TV

Quince premios Emmy y cuatro Globos de oro son suficiente garantía para asegurar que Mad Men es una de las series de prestigio. Su quinta temporada ofrece emociones fuertes, cambios bruscos y nuevos personajes que entran a formar parte del mundo de la agencia Sterling Cooper Draper & Pryce. El mundo de la publicidad visto desde sus orígenes como negocio en el Nueva York de los años 60, una época de grandes cambios sociales que la serie refleja a través de unos personajes complejos, ambiciosos, llenos de dudas, miedos y muchos problemas. El trabajo actoral es excelente, desde Jon Hamm, su atractivo protagonista, pasando por Elisabeth Moss, Christina Hendricks, January Jones y John Slattery, hasta la última incorporación, Jessica Paré. Un trabajo redondo para una serie redonda. Seguimos pues de nuevo a la agencia de publicidad de Sterling, Cooper, Draper & Pryce, de las más fuertes del mercado. En el día a día en la oficina, donde se lidia con exigentes clientes, buscando estrategias para conseguir ampliar mercado, creando los anuncios más innovadores e intentando arrebatar a su competencia parte del pastel, también existe la competencia interna. Los ejecutivos y los creativos son ambiciosos, y no dudan en pasar por encima de sus compañeros para conseguir nuevas cuentas o mejor imagen en la empresa. Don Draper, genio creativo y carismático, pretende olvidar su pasado. Su vida personal es un desastre, aunque en esta temporada le irá un poquito mejor. Acompañan a Don los conocidos Peggy Olson, su ex secretaria reconvertida en importante creativa, Joan Holloway, la voluptuosa jefa de secretarias, el entrañable Bert Cooper, el divertido Roger Sterling, y Peter Campbell, un joven ambicioso con ganas de crecer en la empresa. La temporada arranca con la recién estrenada maternidad de Joan y sus miedos a la hora de reincorporarse al trabajo, y la guerra de egos entre Campbell y Sterling.

8/10
Struck by Lightning

2011 | Struck by Lightning

Drive

2011 | Drive

Un tipo lacónico y solitario, cuyo nombre jamás sabremos. Experto conductor de automóviles, compagina trabajar en un taller y ser especialista de películas en Los Ángeles. Pero además, por las noches, realiza única y exclusivamente el papel de chófer en golpes criminales, con increíble frialdad y habilidad fuera de toda duda. Aparte de su jefe en el taller, una especie de figura paterna, no parece haber demasiado lugar para el amor y los sentimientos en su vida. Hasta que se enamora de su vecina Irene, cuyo marido, un delincuente, está en la cárcel, y que tiene un niño, el simpático Benicio. Y le atrae no sólo ella, sino lo que significa tener tu propia familia. Por ello aceptará ayudar a Standard, el esposo, cuando sale de prisión y debe realizar un último golpe para que ciertos mafiosos le dejen en paz. Primer film en Estados Unidos del danés Nicolas Winding Refn, cuya dirección fue premiada en Cannes, con guión de un inesperado Hossein Amini, que hasta la fecha estaba especializado en la adaptación de clásicos literarios en títulos como Jude, Las alas de la paloma y Las cuatro plumas (2002). Refn continúa interesado por los bajos fondos criminales, donde el clavo ardiendo al que agarrarse para intentar algo parecido a la salvación sigue siendo la familia, la añoranza de un hogar. Y para hacerlo recurre, marca de estilo, a una violencia terrible, aunque muchas veces sea más sugerida que mostrada, lo que no impide que resulte por momentos sobrecogedora. Quizá lo novedoso en el film más logrado hasta la fecha de Nicolas Winding Refn es un primer tramo netamente romántico, contado con un estilo personalísimo maravilloso, casi llegamos a creer que el cineasta no acabará abordando sus temas con la crudeza habitual al estilo Los Soprano. Pero igualmente funciona la acción, el thriller, el tono fatalista por el que se señala que, o no hay redención, o hay que pagar un alto precio por ella. Resulta modélica la escena de apertura del primer golpe, un modo genial de plantear la trama; la escena junto a la orilla del mar; o el desenlace, nunca es fácil terminar una historia de este tipo. Ryan Gosling está perfecto como lacónico protagonista al estilo de los antihéroes de Jean-Pierre Melville, donde un leve gesto comunica todo lo que bulle en su interior. Pero también el resto de los actores secundarios, empezando por la siempre maravillosa Carey Mulligan, una de las grandes de su generación. No podemos dejar de mencionar el apartado musical, con una estupenda selección de canciones aparte de la partitura original de Cliff Martinez.

8/10
El profesor (Detachment)

2011 | Detachment

Henry Barthes es profesor sustituto, que va de instituto en instituto haciendo suplencias. Ahora acaba de llegar a uno especialmente conflictivo. De rostro permanentemente triste, se toma sin embargo muy en serio su trabajo de profesor de literatura con sus alumnos, su deseo es darles armas para enfrentarse a un mundo que inevitablemente les va a desilusionar igual que a él, pero en el que se puede vivir al menos con una cierta dignidad, dando amor y haciendo lo correcto. Además de las relaciones que establece en el instituto con alumnos y colegas, Henry tiene una vida fuera de las aulas donde le toca ocuparse de su abuelo senil, que fue quien le crió, y de Erica, una adolescente prostituta a la que ha rescatado de la calle. Y sin embargo, un ego tremendamente pesimista le cubre de una capa de impenetrabilidad, que impide un trato normal con sus semejantes. El inglés Tony Kaye deslumbró en 1998 con American History X, una singular historia de educación y racismo a cuento de la seducción del nazismo, pero luego casi se puede decir que desapareció del mapa, aunque hizo en 2006 un debatido documental sobre el aborto en Estados Unidos, Lake of Fire. Ahora vuelve con El profesor (Detachment), una magnífíca muestra de ese interesante subgénero dramático que es el cine del mundo de la educación, con un guión del desconocido debutante Carl Lund. De El profesor (Detachment) se puede decir que es de todo menos convencional. Tiene un magnífico protagonista, que permite a Adrien Brody hacer su mejor interpretación desde que ganara el Oscar con El pianista; y la selección de secundarios, algunos muy conocidos sobre todo en televisión, es perfecta. Su estructura narrativa es original, con la voz en off justa de Henry de lo que se dirían declaraciones para un documental, ciertas animaciones sobre una pizarra, planos brevísimos de la infancia del profesor que desvelan poco a poco su historia, y escenas sobre los otros profesores –la directora del colegio, la psicóloga, etc–, lo que junto a las escenas en clase, con el abuelo y con Erica, propician un rico mosaico que es paradójicamente realista, casi documental, pero también onírico y estilizado, artístico. Algo que hace de El profesor (Detachment) una película inolvidable es que pinta personas y sus problemas, y los reconoces, aquello desprende el buen aroma del verismo. Además hay sutileza en los planteamientos, por ejemplo a la hora de abordar el gran problema que tienen los profesores a la hora de formar a sus alumnos, que no es otro que el de la demasiado frecuente ausencia de colaboración por parte de las familias, cuando no simple torpedeamiento de sus esfuerzos por una equivocada decisión de ponerse de parte de sus hijos, sin más razonamientos.

7/10
Tentación en Manhattan

2011 | I Don't Know How She Does It

Tras la discreta acogida por parte del público de la excelente Historia de un crimen, sobre la relación de Truman Capote con los asesinos que le inspiraron para escribir "A sangre fría", Douglas McGrath cambia por completo de registro, y dirige una comedia romántica sin muchas pretensiones. Parte de un guión de Aline Brosh McKenna, que basándose en su propia experiencia personal escribió El diablo viste de Prada. En esta ocasión, McKenna adapta el libro de Allison Pearson que se editó en España como "La vida frenética de Kate". Casada y con dos hijos y también prolífica guionista, y aunque parte de un libro ajeno, se intuye que McKenna ha puesto también en esta ocasión mucho de sí misma en el libreto. Kate Reddy, ejecutiva de éxito de una importante empresa de gestión financiera, se ve obligada a hacer auténticos malabarismos para atender a su marido, arquitecto, y a sus hijos, a los que casi no puede ver por sus constantes viajes. Su situación se vuelve más complicada cuando tiene que ocuparse de un nuevo proyecto profesional junto con Jack Abelhammer, un tipo tan refinado como atractivo. Como pasa mucho tiempo con Jack, entre ellos surge cierta atracción, por mucho que Kate ni se plantea la infidelidad... Se puede argumentar en contra de esta cinta que todo es convencional, y excesivamente rutinario y previsible, y que el conflicto apenas despierta tensión dramática. Además, los personajes son claros clichés, y todo parece montado como vehículo de lucimiento facilón en torno a Sarah Jessica Parker, que viene a interpretar a una prolongación de su Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York con la variante de que se ha convertido en madre. McGrath, cuyo mayor logro es que ha sido uno de los pocos guionistas con los que ha colaborado Woody Allen, en concreto en Balas sobre Broadway, aspira también a retratar a neoyorquinos típicos con una puesta en escena que quiere recordar lejanamente a la de las películas del genial realizador y actor. No llega ni mucho menos a la altura, pero aunque se aparta del cine de su modelo en el tono, se agradece que sea extremadamente positivo en sus reflexiones sobre la conciliación entre trabajo y vida laboral. El film es poca cosa, pero contiene un sentido alegato a favor de la maternidad. Además, Sarah Jessica Parker es un actriz solvente, con gracia para la comedia y está rodeada de actores eficaces, como Pierce Brosnan (Abelhammer), Greg Kinear (el marido), la actriz de Mad Men Christina Hendricks (compañera de trabajo y amiga) y el inolvidable actor de Cheers y Frasier Kelsey Grammer (el gran jefazo).

5/10
The Family Tree

2010 | The Family Tree

Mad Men (4ª temporada)

2010 | Mad Men (4ª Season) | Serie TV

Después de divorciarse de Betty, Don Drapper no maneja bien su nueva vida de “soltero”; alejado de sus hijos, con los que no podrá compartir la Navidad, sus nuevas relaciones sentimentales parecen poco consistentes. Ella se ha casado con el político Henry Francis, y sus rasgos de mujer dominante e insatisfecha, incapaz de conectar con los niños, se acentúan. La nueva empresa publicitaria Sterling Cooper Draper Pryce tiene que esforzarse por conseguir nuevas cuentas y mantener a sus clientes; lo que no es sencillo, una crisis pondrá en peligro la recién creada compañía. Cuarta temporada de Mad Men, la exitosa serie televisiva creada por Matthew Weiner que pinta el día a día de un compañía publicitaria en los Estados Unidos de los años 60. Continúan las características de las otras temporadas, o sea guiones y personajes sólidos para pintar un mundo profesional profundamente machista, donde las mujeres pugnan por sobresalir, consiguiéndolo sólo hasta cierta punto. Los actores se han hecho con sus personajes, y parecen asumirlos con la facilidad con que la mano se adapta a un guante. Y sigue presente cierta mirada desesperanzada del ser humano, que lleva el egoísmo en sus genes, las motivaciones son inmediatas y algo efímeras, sólo la paternidad o una ternura muchas veces efímera, o un gesto de lealtad y reconocimiento, suavizan la omnipresente mirada de los personajes al propio ombligo. No obstante resulta obligado reconocer la calidad de la serie, y el esfuerzo por insuflar de cierta complejidad a los comportamientos cuestionables, ya sea la infidelidad, el acoso sexual, el aborto, la ocultación de información a los otros socios, etc. Y para los empresarios y creativos del mundo de la publicidad parece una serie de obligado visionado, resulta muy sugerente ver a los personajes presentando sus ideas, creando y planificando campañas.

6/10
Como la vida misma

2010 | Life as We Know It

Comedia romántica tan típica que hasta el título en español suena insulso, de hecho se utilizó para etiquetar otra interesante cinta, que se llamaba originalmente Dan in Real Life, con Steve Carell. Los guionistas y el director Greg Berlanti (El club de los corazones rotos) parecen haber seguido al pie de la letra el manual para escribir comedias románticas: chico y chica de caracteres contrapuestos que se repelen deben colaborar de cara a lograr algún objetivo común, y descubren que están hechos el uno para el otro. En esta ocasión, los protagonistas son Holly Berenson, empresaria dedicada al catering, una mujer estricta y adicta al trabajo que lleva mucho tiempo sin tener una cita con algún hombre prometedor, y Eric Messer, realizador televisivo dedicado a los deportes, de vida frívola. que sólo piensa en el sexo. Alison, la mejor amiga de Holly, le organiza una cita con Eric –amigo de su esposo– pero ambos se dan cuenta de que no se interesan nada y no llegan siquiera a ir a cenar como tenían pensado. Por desgracia, Alison y su cónyuge mueren en accidente de tráfico y ambos habían previsto que Holly y Eric se encargaran de la custodia de su pequeña hija, que cuando aconteció la catástrofe estaba al cuidado de una niñera. Archisabida de principio a fin, lo cierto es que el espectador puede predecir hasta los diálogos. Pero si eliminamos una secuencia de humor un poco escatológico, en torno al cambio de pañales del bebé, la historia se desarrolla a través de secuencias que más o menos cumplen su cometido –la desastrosa cita inicial tiene su gracia– y tiene algo de fondo bastante positivo –ambos personajes van descubriendo poco a poco sus sentimientos familiares–. Además, a Katherine Heigl (Anatomía de Grey) le pega el personaje, cortado a medida, y Josh Duhamel (Las Vegas) más o menos cumple con el suyo.

5/10
Mad Men (3ª temporada)

2009 | Mad Men (3ª Season) | Serie TV

Don Draper se entera accidentalmente de un secreto de la vida personal de Salvatore durante un viaje de negocios a Baltimore. Y Don tendrá que adaptarse a los cambios de la empresa, tras la llegada del nuevo responsable financiero, Lane Pryce, y su secretario, John Hooker, que imponen nuevos métodos de trabajo. Tercera entrega de la serie más premiada del momento, gracias a su mirada ácida al mundo empresarial y de la publicidad en los años 60, donde abundan los comportamientos egoístas que sólo consideran el bienestar personal. Se incorporan al elenco Jared Harris (Medidas extraordinarias) y Ryan Cartwright (Bones). Uno de los puntos de interés es el embarazo de Betty, el descubrimiento de cierto secreto de su esposo y la consiguiente crisis conyugal. También los cambios empresariales dan lugar a un desenlace que anuncia cambios importantes para la cuarta temporada.

6/10
Mad Men (2ª temporada)

2008 | Mad Men (2ª Season) | Serie TV

Segunda temporada de las andanzas en los 60 de los publicistas de Sterling Cooper Advertising, a cuyo equipo creativo se ha sumado una mujer, Peggy. Continúa la mirada vitriólica de Matthew Weiner a una época y unas personas que, bajo la fachada de ‘todo es perfecto’, ocultan un buen cúmulo de frustraciones. Así, van a acentuarse los problemas matrimoniales de Don y Betty, y un miembro del staff va a ‘salir del armario’. También están presentes elementos de la época, como la crisis de los misiles de Cuba. Esta apasionante segunda temporada logró hacerse con 10 nominaciones a los premios Emmy, entre ellos el de mejor serie dramática.

6/10
Mad Men

2007 | Mad Men | Serie TV

Lo más importante son las ventas. Eso lo saben a la perfección en Sterling Cooper Advertising, una puntera empresa de publicidad. Primera temporada de esta original serie, creada por Matthew Weiner, que hace un retrato del día a día en una empresa de publicidad de los años 60, con sus manipulaciones, sus prejuicios sexuales, sus escándalos, etc. En aquella época se produjo un despegue de este sector y los creativos se convirtieron en estrellas de la noche a la mañana. Guiones trabajados y reparto desconocido.

6/10
Life

2007 | Life | Serie TV

El detective Charles Crew es puesto en libertad después de cumplir una condena de 12 años. Fue condenado erróneamente a cadena perpetua por el asesinato de su socio y su familia. Después de tanto tiempo, Crew recupera su "vida", pero obviamente ni él ni el mundo que le rodea son los mismos. Crew tiene como compañero en el cuerpo a Dani Reese, una jovencita muy atractiva con la que se llevará a matar, lo que provocará más de una situación cómica.

5/10
Firefly

2002 | Firefly | Serie TV

Excelente serie de ciencia ficción estadounidense, creada por el imaginativo Joss Whedon (Buffy, la cazavampiros, Dollhouse), narra las aventuras de unos cuantos personajes en una nave espacial llamada 'Serenity'. La acción se sitúa en el siglo XXVI, en concreto en el 2517, una época en la que el hombre ha conocido nuevos sistemas solares y plantas lejanos. Tras una guerra civil, los tripulantes de la nave Serenity han quedado en el bando de los perdedores y son renegados del nuevo sistema de gobierno, lo cual les reportará numerosos peligros. Aunque se trata de una serie muy superior a la media, curiosamente fracasó en televisión, y de hecho sólo se emitieron 11 capítulos de los 14 que se rodaron. Sin embargo, en DVD funcionó tan bien, que años después el propio Whedon rodó una estupenda película titulada Serenity, basada en la serie con el mismo elenco de personajes. No cabe duda de que Whedon homenajea un poco el mundo de La guerra de las galaxias, tanto en el diseño de la nave como en el look del protagonista principal, el capitán Mal Reynolds, un claro trasunto de Han Solo. De hecho, hay un poco del género western en esta historia de luchas y valores clásicos propios del cine de aventuras de toda la vida.

7/10

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