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Biografía

Devin Ratray

Devin Ratray

43 años

Devin Ratray

Nació el 11 de Enero de 1977 en Nueva York, EE.UU.
Filmografía
Mosaic

2018 | Mosaic | Serie TV

Irregular serie de intriga salida de la inquieta mente de Steven Soderbergh, que ha querido ligar su estreno con una app para hacer la experiencia más atractiva para los espectadores que no se resignan a un papel pasivo. Sea como fuere, no parece que este hecho tenga demasiada importancia al contar una historia de mujer madura, Olivia Lake –una Sharon Stone a la que teníamos perdida la pista, y que hace una interpretación correcta, además de demostrar que se cuida físicamente–, popular escritora de libros infantiles, que pasa una temporada en un resort de un nevado paraje montañoso. En plena crisis de sentirse muy mayor, ficha a un becario guapetón que considera que podría ser un buen ligue. A la vez, un timador que quiere aprovecharse de ella, acaba enamorado. La repentina desaparición de Olivia, que deja un rastro de sangre, hace temer lo peor, la policía investiga. Aunque no inventa la pólvora, la intriga despierta cierto interés, y el mérito de Soderbergh es haber rodado todo en apenas diez horas, con cámaras ligeras y aprovechando la luz disponible o sistemas de iluminación sencillos. De algún modo es un alarde que quiere señalar que los costes de producción de pueden reducir considerablemente cuando hay voluntad de trabajo y un buen equipo. En cualquier caso, y más allá de preguntarse "¿quién mató a Olivia?" –si es que la han matado realmente–, es una lástima que, en los temas de fondo –saber vivir a cualquier edad, el descubrimiento del amor, la vanidad fatua–, se renuncia a cualquier esfuerzo de hondura antropológica.

5/10
De-mentes criminales

2015 | Masterminds

Rompiendo sus principios, David Ghantt roba una millonada de la empresa de furgones blindados para la que trabaja, persuadido por Kelly, atractiva ex compañera de la que está enamorado hasta las trancas. A su vez, ésta ha sido manipulada por su amigo el delincuente Steve Chambers, que ha planeado que el pobre infeliz huya a México, donde ‘ya le enviarán el dinero’ y la chica ‘se reunirá con él’. Jared Hess, responsable de Napoleon Dynamite y Super Nacho, reincide con otro film en la línea, para el que también ha coescrito el guión, junto a su esposa y habitual colaboradora, Jerusha. De nuevo colocan como protagonistas a personajes sencillos, con un punto extravagante. La novedad es que aunque parezca mentira, en este caso reconstruyen un caso real, sucedido en 1997, que a los espectadores españoles les traerá a la memoria el robo perpetrado por El Dioni, vigilante que salió corriendo con el dinero que él mismo custodiaba. Sus gags más surrealistas y momentos ridículos –marca de la casa– funcionan, sobre todo para los espectadores a los que ‘les vaya la marcha’, o sea que estén predispuestos a reírse, entrando en una historia disparatada. El realizador ha contado con estrellas más o menos conocidas, que realizan eficaces trabajos, en un registro exageradísimo, sobre todo Zach Galifianakis y Kristen Wiig, que consiguen darle cierta humanidad a sus personajes, a pesar de la simpleza con la que están descritos. Por desgracia, incluye demasiados gags escatológicos, en la línea de la moderna –e insufrible en términos generales desde hace décadas– comedia americana.

4/10
Nebraska

2013 | Nebraska

  Woody Grant, un anciano en el que asoman los primeros síntomas de demencia senil, está convencido de que ha ganado un millón de dólares en una lotería, y desea acudir personalmente desde Billings, Montana a Lincoln, Nebraska, para cobrar su premio. Los intentos de su esposa Kate, y sus hijos David y Ross por disuadirle resultan inútiles, una y otra vez se pone en camino rumbo a Nebraska. De modo que David se toma unos días de permiso en el trabajo para acompañar a su progenitor, lo se convierte en un momento privilegiado para estrechar lazos y hacer un alto en el camino en la pequeña localidad de la que es originario Woody y donde pasó su infancia su hijo. Allí se reunirá toda la familia. Formidable película de Alexander Payne, que de nuevo escoge el formato de “road-movie” –piénsese en Entre copas o A propósito de Schmidt– para contar una historia rebosante de humanidad, que reflexiona sobre el paso del tiempo, la ancianidad, y las relaciones paternofiliales y conyugales. Opta con toda justicia a seis Oscar que incluyen las categorías de mejor película, director, guión –del casi debutante Bob Nelson–, fotografía –maravilloso blanco y negro de Phedon Papamichael–, y las de sus dos actores ancianos, geniales Bruce Dern y June Squibb. Payne logra un maravilloso cuadro de la América profunda, que evita los extremos de caer en la complacencia simplificadora de la vida rural o en el juicio cruel y despiadado de quienes podrían considerarse paletos ignorantes. Hay nostalgia, sí, pero con sabor agridulce, que hace pensar en Una historia verdadera de David Lynch. Vemos buena gente, sencilla y algo ingenua, sin complejos, capaz también de notables mezquindades, motivadas por la avaricia y la envidia. La galería de personajes que aparece ante Woody en su pueblo natal es numerosa, ya sean parientes, el antiguo socio de un taller –buena composición de Stacy Keach–, un antiguo amor... Algunos de ellos son apenas figurantes con una frase, no son actores profesionales, pero su naturalidad desprende el aroma de lo auténtico. Aunque hay espacio para describir los variados lazos que unen a los personajes, sobresale la relación Woody-David, el segundo interpretado por Will Forte en el que sin duda es hasta la fecha el papel más importante de su carrera. La dedicación generosa del hijo a su padre conmueve y tiene el sabor de lo auténtico, de modo que en su caso, claramente, no sólo hay un viaje físico de Montana a Nebraska, sino otro más costoso y gratificante, hacia el corazón de su padre. Sorprende la perfección de muchos pasajes, maravillosamente escritos y puestos en escena, como los de la búsqueda de la perdida dentadura postiza, la incursión en una granja ajena para recuperar un compresor perdido, o el desenlace con una flamante furgoneta atravesando el pueblo. El dominio de la narrativa fílmica es prodigioso, todos los elementos ayudan: el libreto, la fotografía, la música, el entorno, las interpretaciones.  

9/10
R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal

2013 | R.I.P.D.

El actor Ryan Reynolds debería plantearse no volver a participar en adaptaciones de cómic. Tras el estrepitoso fracaso de Green Lantern (Linterna verde), tampoco ha obtenido los resultados esperados en taquilla con R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal, adaptación de la novela gráfica de Peter Lenkov publicada por Dark Horse en 1999. En R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal, Reynolds interpreta al detective Nick Walker, un policía asesinado por su compañero, Hayes, por echarse atrás en el último momento en un asunto de corrupción. A las puertas del cielo, Proctor, una curiosa funcionaria, le recomienda no enfrentarse al Juicio Final con ese asunto pendiente, pues le conviene hacer méritos para no ir a parar al Infierno, prestando servicio durante un año en el Departamento de Policía Mortal, donde perseguirá a espíritus fugitivos que tratan de evitar su condena, junto con Roy Pulsifer, un veterano miembro del cuerpo. Pesan mucho los numerosos elementos en común con Men in Black, también una mezcla de fantasía y comedia, con dos agentes de distintas edades que en secreto persiguen por la Tierra a extrañas criaturas. Además, R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal incluye 'robos' nada disimulados a Blade Runner (los protagonistas detectan a las criaturas con un absurdo test) y Ghost (tiene cierto peso la relación del protagonista con su esposa viva, a la que trata de proteger de un posible romance con el compañero que ha sido responsable de su muerte). Con este material, poco puede hacer el más que competente realizador alemán Robert Schwentke, que curiosamente consiguió darle una gran frescura a Plan de vuelo: Desaparecida, plagio evidente pero muy ameno de Alarma en el expreso, de Alfred Hitchcock. Al menos, el cineasta consigue darle el ritmo apropiado a la historia, cierta simpatía y un par de golpes de humor acertados. Aprovecha que cuenta con efectos especiales lo suficientemente sofisticados que propician cierta espectacularidad, sobre todo en el tiroteo final. R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal cuenta con dignos pero no especialmente memorables trabajos de Ryan Reynolds en el rol del héroe, Stephanie Szostak (Iron Man 3) interpretando a su esposa, Kevin Bacon como el villano y Mary-Louise Parker como la jefa del departamento. En cualquier caso, el único elemento destacable de la función es el trabajo del veterano Jeff Bridges, extraordinario como antiguo sheriff del far west reconvertido en policía de espectros, que a ratos parece una parodia de su magistral trabajo en Valor de ley (True Grit).

4/10
Blue Ruin

2013 | Blue Ruin

El desconocido realizador 'indie' Jeremy Saulnier (hasta ahora con un único largometraje, Murder Party, en su haber) da la campanada gracias al buen recibimiento crítico de Blue Ruin, dirigido, escrito y fotografiado por él. Obtuvo un premio paralelo, el de la FIPRESCI, en la sección Quincena de Realizadores, del Festival de Cannes, y ha abierto a su autor las puertas del cine de mayor presupuesto. Una de las principales virtudes de Blue Ruin es su sabia dosificación de los puntos básicos de la trama, por lo que conviene adelantar poco. Tiene como protagonista a Dwight, un indigente que vive al margen del mundo, en un coche destartalado, y ocasionalmente se cuela en alguna casa ajena para poder tomarse un baño. Una agente de policía local le advertirá de que ha salido de la cárcel el culpable de que su vida se fuera al traste... Podría haberse tratado de la enésima cinta del año sobre el sinsentido de la venganza y la espiral de la violencia, pero Saulnier logra encontrar un camino propio. Su gran baza consiste en que se centra en los actos irracionales del protagonista, un hombre a quien la desesperación le impide seguir el camino más adecuado, y que comete frecuentemente errores que pueden ocasionar su propia perdición. En este contexto, Blue Ruin resalta que la preocupación por el destino de los seres queridos puede llevar a la barbarie absoluta. El cineasta se arriesga encomendándole el atípico personaje central al actor Macon Blair, hasta ahora sólo presente como secundario en películas de escaso éxito y alguna serie. Pero resulta ser todo un descubrimiento, alejándose por completo de los tópicos tipos duros habituales de filmes en la misma línea. Le acompañan actores igualmente poco populares, pero sumamente capaces. Saulnier dirige con gran fuerza, y logra que apenas se note su falta de presupuesto. Su estilo recuerda en cierta medida al del danés Nicolas Winding Refn, sobre todo en la brutalidad con la que firma los actos de violencia. En Blue Ruin utiliza muy bien los elementos simbólicos, como las fotos de su pasado que el personaje central quiere destruir porque no se reconoce en ellas y sobre todo su omnipresente vehículo, convertido en una ruina, como la vida de su propietario, y que no se sabe muy bien hacia dónde le conduce.

7/10
Los sustitutos

2009 | Surrogates

Jonathan Mostow, responsable de Terminator 3. La rebelión de las máquinas, regresa al terreno de la ciencia ficción y los cyborgs de apariencia humana. En esta ocasión adapta un cómic de Robert Venditti y Brett Weldele, que parte de una inquietante idea central. Si hoy en día los móviles y los ordenadores se han hecho indispensables en la sociedad, en el futuro donde se desarrolla la trama existen los denominados ‘sustitutos’. Se trata de réplicas robóticas de las personas, que sustituyen a su dueño en la vida diaria, mientras éste los maneja por control remoto. El usuario ya no tiene que ir a trabajar, por ejemplo, sino que envía a su ‘sustituto’, que además es una versión mejorada de sí mismo, más fuerte y guapo, y que nunca envejece. El agente del FBI Greer usa a su réplica para investigar la destrucción de un sustituto, manejado por un chico que también ha resultado muerto. Resulta que el robot fue alcanzado por una sofisticada arma que también mata al humano que esté detrás. La víctima resulta ser hijo de Canter, el inventor de los sustitutos. Mientras realiza las pesquisas con ayuda de su compañera –la agente Peters– el agente Greer intenta rehacer su vida familiar, pues su hijo murió en trágicas circunstancias, mientras que su mujer sólo se relaciona con él a través de su duplicado. Mientras tanto, ha surgido un líder –el Profeta– que aboga por la vuelta a una vida más humana, renunciando a los sustitutos. Por un lado, Mostow aprovecha que cuenta con ingredientes que hacen atractiva su cinta al gran público, sobre todo una trama detectivesca bien trazada, que da pie a secuencias de acción correctas y dinámicas, que permiten lucirse al departamento de efectos especiales. Bruce Willis suple con su carisma habitual el hecho de que su repertorio de gestos sigue siendo el de siempre, y de que no acaba de resultar creíble en su interpretación de la versión de su personaje sonriente y estilizada. Le acompañan secundarios de alto nivel, como Radha Mitchell (la agente Peters), James Cromwell (Canter) y Ving Rhames (el Profeta). Además, Los sustitutos parte de un guión que plantea cuestiones de interés. Como otras grandes obras de ciencia ficción, recurre a una historia futurista, para analizar problemas del presente. En este caso, estamos ante una crítica hacia una sociedad sedentaria, que advierte de lo que puede pasar cuando el hombre abusa de los adelantos tecnológicos y renuncia a trabajar, e incluso a vivir, para no agotarse, no sufrir daño ni desgaste físico, etc. Avisa también de la posibilidad de que el hombre acabe relacionándose con sus semejantes mediante la tecnología, un supuesto no tan lejano, a juzgar por el auge de internet, y la aparición de cada vez más adictos que se relacionan mejor a través de la web que en persona... Arremete también contra un mundo obsesionado con la estética, donde prima la juventud y la apariencia física, se ocultan cada vez más los defectos físicos y el envejecimiento, y todo el mundo querría tener un sustituto, que se conserve siempre impecable y dé una buena imagen de nosotros mismos a los demás. En España, el film se estrenó acompañado del cortometraje Cíclope.

6/10
El príncipe y yo

2004 | The Prince & Me

Edvar es un príncipe joven, y elegante, heredero del trono de Dinamarca. Pero parece más interesado en los coches de carreras y en las mujeres que en formarse como futuro rey. Para alejarse de sus padres y responsabilidades, decide ir a estudiar a una universidad de Wisconsin. Allí, oculta su verdadera identidad, haciéndose llamar Eddie; y tendrá que buscarse un trabajo en una hamburguesería cuando sus padres le retiran la financiación. Acabará enamorándose de Paige, una muchacha estudiosa, hija de granjeros, que lo tiene todo previsto para trabajar duro y convertirse en médico. Ahora que la realidad muestra a periodistas enamoradas de príncipes, la directora Martha Coolidge nos ofrece un cuento de hadas muy similar. Se basa lejanamente en la historia del príncipe de Dinamarca y su reciente esposa, una joven plebeya australiana llamada Mary Donaldson. Aunque el argumento no deja de ser la típica revisión cursi de La Cenicienta, cuenta con Julia Stiles, que ya demostró su talento en cintas como State and Main y logra momentos con cierto encanto a lo Sissi Emperatriz. Especialmente impagable es el diálogo en el que el príncipe protagonista explica que va a pedir su “isla privada” al rey Juan Carlos para su luna de miel. ¿A qué se referirán los guionistas?

6/10
Daniel el Travieso

1993 | Denice the Menace

Película basada en el popular personaje de cómic, creado en los años 50 por Hank Ketcham. Nick Castle ha respetado el 'look' de las viñetas y los diversos personajes: Daniel, un niño ingenuo que no mide las consecuencias de sus travesuras; el señor Wilson, vecino cascarrabias pero de buen corazón; la maternal señora Wilson; la insoportable amiga; unos cariñosos padres... John Hughes ha escrito y producido la película. El guión hila numerosos gags, algunos muy divertidos. La unidad la pone un siniestro villano (Christopher Lloyd), cuya sombra planea a lo largo de la historia. Cuando Daniel se enfrenta a él, el tono cambia, para recurrir al que ha dado a Hughes las mieles del éxito: el de Solo en casa. Al film le falta algo, pero no decepciona. Tiene un buen diseño de producción y una acertada selección de actores. El pequeño Mason Gamble tiene gracia, y Walter Matthau, que ya dio mucho de sí como gruñón acompañado de niña en El truhán y su prenda, resulta memorable como sufrido vecino.

5/10
Solo en casa 2: Perdido en Nueva York

1992 | Home Alone 2: Lost In New York

Tras el éxito de Solo en casa el productor John Hughes escribió esta secuela y reunió a la totalidad del equipo de la primera parte. Los McAllister vuelven a salir de vacaciones navideñas a Florida. Se dirigen con mucha prisa al aeropuerto, pero el pequeño Kevin (Macaulay Culkin) se despista de sus padres y coge un avión equivocado, que le lleva a Nueva York. Los bandidos con los que se enfrentó en la primera parte (Joe Pesci y Daniel Stern), acaban de fugarse de la cárcel y pretenden robar una juguetería. El pequeño Kevin se lo impedirá. Chris Columbus repite en la dirección de los mismos actores e incorpora al veterano Tim Curry, en un pequeño papel. Lo más destacable de esta segunda parte, vuelve a ser la banda sonora de John Williams, que a partir de un villancico tradicional norteamericano, realiza una auténtica obra maestra.

4/10
Solo en casa

1990 | Home Alone

La familia McCallister se marcha de vacaciones. Sin embargo, se olvidan de uno de sus hijos, Kevin (Macaulay Culkin). El niño aprovecha que está solo en casa para hacer las cosas que normalmente sus padres le prohiben: ver los programas para mayores y comer todo tipo de chucherías. Además, hace la compra, la comida e incluso pone la lavadora. Sin embargo, una pareja de ladrones pretende robar en su casa. Lejos de asustarse, el niño intenta defender su casa a toda costa. Para ello, utiliza su ingenio para tender todo tipo de trampas que disuadan a los intrusos. El clásico indiscutible del cine familiar de los años 90, que convirtió en estrella a Macaulay Culkin, que se haría el protagonista absoluto de los filmes posteriores de este género. El productor John Hughes y el realizador Chris Columbus crearon un estilo propio que sería imitado hasta la saciedad, basado en un tono amable y la recuperación de gags propios del cine mudo. Merece una especial reseña la estupenda banda sonora original compuesta por John Williams (Tiburón, La guerra de las galaxias, E.T., el extraterrestre, En busca del arca perdida).

6/10

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