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Biografía

Edward Burns

Edward Burns

52 años

Edward Burns

Nació el 29 de Enero de 1968 en Woodside, Queens County, Nueva York, EE.UU.
Filmografía
Cuentos asombrosos

2020 | Amazing Stories | Serie TV

Recuperación 35 años después de la serie antológica Cuentos asombrosos, producida nuevamente por Steven Spielberg a través de Amblin para Apple TV+. De nuevo se trata de ofrecer relatos independientes de corte fantástico y con alguna moraleja. Aunque a tenor del primer capítulo, se diría una iniciativa oportunista, hecha demasiado apresuradamente a golpe de talonario, para suministrar contenidos propios a la plataforma de Tim Cook. En "El sótano", los hermanos Sam y Jake Taylor acuden a restaurar una casa. Cuando el primero está en el sótano, en medio de una tormenta, siente unos silbidos en los oídos, y se ve transportado al pasado, donde ayuda a la damisela en apuros Evelyn Porter a tomar las riendas de su vida, no aceptando el matrimonio que le quiere imponer su madre y desarrollando su carrera de cantante. Pretendidamente feminista, este primer relato dirigido por Chris Long, responsable de episodios de The Americans y El mentalista abusa en su reiterada petición al espectador de que suspenda su incredulidad, con las tormentas que facilitan los viajes en el tiempo de modo increíble. Desarrolla el creador de Érase una vez Adam Horowitz para espectadores no muy exigentes, y cara a rellenar de contenidos su plataforma, en el caso de Apple. La segunda entrega, "La eliminatoria", confirma los peores temores acerca de la serie. Un cuentecillo celestial, sobre dos amigas afroamericanas, jovencitas atletas, una de las cuales muere atropellada por un conductor que se da a la fuga, deviene en fabulilla edulcorada LGBTI. Sosa y sin ritmo alguno, Sylvain White, también responsable de algún capítulo de The Americans, no logra conmover en ningún momento.

5/10
Public Morals

2015 | Public Morals | Serie TV

Serie policia gangsteril creada, escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, que cuenta con Steven Spielberg en la producción ejecutiva. Sigue las andanzas de un grupo de la división de moral pública de la policía de Nueva York, que se mueve entre el cumplimiento de la ley y los chanchullos para mantener lo que acontece en el mundo de la prostitución y el juego dentro de ciertos límites, a modo de peculiares "caseros", según una autodescripción policial. Sus componentes son tipos duros, formados en lo barrio, y que tienen parientes en el mundo criminal. Es el caso de Terry Muldoon, un hombre de familia, casado y con tres hijos, y que deberá tomarse el asesinato a balazos de su tío gángster como un asunto personal que no puede quedar impune, aunque podría derivar todo en una guerra de bandas de imprevisibles consecuencias. La serie están bien ambientada, y sabe pintar la ambigüedad moral de los variopintos personajes, lo borrosa que es la línea que separa lo admisible de lo que no lo es. Cuenta con un buen equipo de actores, y atrapa la descripción del mundo policiaco y criminal de origen irlandés, que tanto gusta a Burns, a la que se dota de ciertos aires padrinescos. Hay pasajes violentos y de apareamiento algo cansinos, aunque se evita ser demasiado gráfico.

6/10
Mob City

2013 | Mob City | Serie TV

Estilosa serie de televisión ambientada en Los Ángeles al poco de termina la Segunda Guerra Mundial, y que evoca los enfrentamientos auténticos entre la policía comandada por William Parker y grupos gangsteriles donde destaca el impulsor de la ciudad del juego, Las Vegas, Bugsy Siegel. Está creada por Frank Darabont, que dirige varios de los episodios, y adapta la obra de John Boutin. Se centra sobre todo en el misterioso detective de la policía Joe Teague, que tiene misteriosos tratos con delincuentes poco recomendables, todo tiene que ver con la mujer que ama, su esposa Jasmine, de la que está separado, y que está enredada en un turbio caso de fotos que se usan para un chantaje. Aunque esta serie para TNT ha sido cancelada, está muy bien realizada y utiliza los románticos elementos del cine negro, con personajes malhadados y la inevitable mujer fatal. Los flash-backs a la juventud de algunos personajes tienen su encanto, y aunque con pasajes violentos, todo está conscientemente suavizado con un estilo comiquero que hace pensar en el Dick Tracy de Warren Beatty.

6/10
Al borde del abismo

2012 | Man on a Ledge

Thriller al gusto moderno, con un ritmo acelerado. Al borde del abismo supone el debut como realizador de Asger Leth, hasta el momento con experiencia en el terreno documental. Nick Cassidy, ex policía fugado de la prisión en la que cumplía condena por robo, se sube a una cornisa de un hotel neoyorquino, lo que causa un gran revuelo entre los viandantes. Cuando aparece la policía, Cassidy exige la presencia como negociadora de la agente Lydia Spencer, abatida porque en una situación similar no logró disuadir a un hombre que se suicidó. El director ha contado con un actor de tirón, Sam Worthington, encumbrado por Avatar, y con un buen reparto, que incluye a Jamie Bell, Kyra Sedgwick y Elizabeth Banks. Todos demuestran que tienen oficio para sacar adelante a sus personajes, aunque éstos tengan pocos matices, como en el caso de Ed Harris, antagonista de la pieza. También parte de un guión con las suficientes dosis de intriga como para tener pegado al espectador a la pantalla. Incluye una rutinaria crítica a la obsesión de los medios por conseguir audiencia a cualquier precio, y advierte del peligro de la corrupción, aunque en general es premeditadamente ligera. El guión de Al borde del abismo no acaba de resultar muy verosímil, pero al menos cumple su función de hacer pasar el rato.

5/10
En la mente del asesino

2012 | Alex Cross

Las andanzas del detective negro Alex Cross, personaje creado por el prolífico novelista James Patterson, habían sido llevadas al cine en dos ocasiones, El coleccionista de amantes y La hora de la araña, donde Morgan Freeman ponía rostro al psicólogo colaborador de la policía y del FBI. Una década después Cross vuelve a la pantallas en En la mente del asesino, y el actor elegido para la ocasión sorprende un poco, pues se trata de Tyler Perry, popularísimo en Estados Unidos por sus comedias y shows televisivos destinados sobre todo al público afroamericano, pero un desconocido más allá de sus fronteras. El doctor Alex Cross es un brillante psicólogo al frente de una de las unidades criminales de la policía Detroit. Felizmente casado, tiene dos niños y un tercero en camino, y con la familia vive también su madre. Forman parte de su equipo Tommy, un irlandés al que conoce desde que era un crío, y Monica, con la que el otro tiene una relación, hecho que inquieta a Alex por lo que puede afectar al trabajo. Les tocará investigar el brutal asesinato de una mujer a la que arrancaron los diez dedos, y cuyo asesino dejó un dibujo al carboncillo estilo Picasso. Se sucederán los crímenes de gente ligada a un poderoso empresario, con muertes que afectan personalmente a Cross, y que le llevan por la senda de la venganza. Rob Cohen es conocido sobre todo por títulos adrenalíticos como Pánico en el túnel, A todo gas o xXx. En En la mente del asesino se aplica al thriller policial donde se entremezclan los crímenes terribles y en apariencia irracionales, con aspectos de la vida familiar del protagonista. Se diría que una referencia es el británico Luther, aunque los resultados son bastante inferiores, pues en aras a la espectacularidad se sacrifica la verosimilitud, y porque el equilibro intriga-drama no está logrado. De todos modos En la mente del asesino resulta una cinta medianamente entretenida, y en ella sorprende sobre todo la composición de Matthew Fox de frío asesino, casi diabólico, el actor de Perdidos resulta casi irreconocible y da miedo.

5/10
Un plan perfecto (Amigos con hijos)

2011 | Friends with Kids

Jennifer Westfeld escribe, dirige, produce y protagoniza esta comedia que pretende, sin conseguirlo, ser una reflexión sofisticada e ingeniosa sobre las razones por las que funciona una relación de pareja. Sigue en Nueva York a tres parejas, inicialmente solteras, pero enseguida han pasado cuatro años, y dos de ellas se han casado y tienen hijos. En cambio Jason y Julie mantienen una relación la mar de peculiar: son amigos, y él un mujeriego que le cuenta sus cuitas con sus mujeres; pero visto el ejemplo de los otros, tienen la idea de tener un hijo juntos, pero sin los inconvenientes del matrimonio, pues entre ellos no hay compromiso y no están enamorados. Todo el entramado argumental intenta sostenerse sobre una idea completamente artificial, imposible de ser aceptada por el espectador. Sólo puede calificarse de "ocurrencia disparatada" la idea que tienen Jason y Julie para ser padres. A partir de ahí, todo lo que se cuenta son un conjunto de lugares comunes para dirigir las cosas hacia ahí donde incluso el espectador más obtuso puede imaginarse. El film cuenta con un reparto apañado, pero nadie parece acabar de creerse lo que Westfeld tiene entre manos. Y muestra sus limitaciones el "partner" de la directora y coprotagonista, Adam Scott.

4/10
La conspiración del poder

2009 | Echelon Conspiracy

Un joven ingeniero informático empieza a recibir extraños mensajes de móvil en el que se le comunica cómo puede hacerse rico. Poco después es interceptado por agentes de la CIA y se da cuenta de que algo raro sucede con esos mensajes, pues otras personas que los recibieron han muerto asesinadas. Discreto film de acción e intriga en torno a las nuevas tecnologías. Cuenta con un reparto impresionante, encabezado por Shane West, Edward Burns y Ving Rhames, pero el resultado, con aroma de telefilm, no cubre las expectativas, pese a que se ve con cierto interés. El argumento, que se vende como original, tiene demasiados puntos en común con el de otra película muy superior, de parecido título en español: La conspiración del pánico.

4/10
27 vestidos

2008 | 27 Dresses

Agradable comedia romántica que concede por primera vez el protagonismo absoluto en cine a la televisiva Katherine Heigl (Anatomía de Grey), que ya se había hecho notar por su buen hacer en Lío embarazoso. Tras la trama se reconoce la mano de la guionista de El diablo viste de Prada, Aline Brosh McKenna, prácticamente en cada fotograma. La trama se centra en Jane, perpetua dama de honor en las bodas de sus amigas, en las que pone todo su empeño para que el día de esos enlaces sea perfecto. De hecho, ha cumplido esta función en 27 ocasiones, incluidas dos bodas simultáneas, donde tenía que ir de un lado para otro, cambiar de vestido, etc. Precisamente allí le conoce un periodista de sociedad, que cree tener ante él un tema perfecto para un artículo. Entretanto Jane, enamorada de su jefe sin atreverse a confesar su amor, se va a llevar el chasco de que su hermana pequeña le encandila en un santiamén, hasta el punto de que conciertan su boda. Y claro, a Jane le va a tocar la penosa tarea de que todo salga a las mil maravillas. Es fácil reconocer en el personaje de James Marsden, el periodista que acaba arrepintiéndose de utilizar a Jane para sus propósitos, la huella de Frank Capra. Sin embargo a McKenna y a la directora Anne Fletcher les cuesta redondear su trama. Por un lado, porque no está bien explicada la tendencia de Jane de tratar de complacer a todo el mundo, que no se sabe si es virtud (generosidad) o debilidad (pusilanimidad); tal vez se intenta señalar, como hacían los filósofos clásicos, que la cosa debe colocarse en el justo medio, pero las cineastas no logran explicitarlo, e incluso acuden a explicaciones rocambolescas de su comportamiento tipo "como la madre de Jane murió siendo ella una niña, asumió el papel materno para cuidar de su hermanita, y por extensión de todo aquel por el que sentía un poquito de afecto". De todos modos estos defectos se perdonan más fácilmente en una comedia romántica, donde están bien planteadasy con cierta elegancia las situaciones de enredo, con algunos momentos divertidos, y buenos personajes secundarios (el jefe, la hermana, la amiga, el padre, el taxista...). Mientras que Heigl demuestra tener ese algo que necesita una intérprete para sostener una película. Entrevista con Katherine Heigl

6/10
Llamada perdida

2008 | One Missed Call

La joven Taylor Anthony se queda completamente conmocionada tras la muerte en circunstancias extrañas de dos amigos, con pocos días de diferencia. Ambos habían recibido sendos mensajes en el móvil fechados incomprensiblemente unos días después, en los que podían escucharse a sí mismos, pronunciando frases que luego resultan ser sus últimas palabras. Intenta contarle todo esto a una agente de policía que investiga el asunto, pero ésta no le cree. Sí que convence al detective Jack Andrews, cuya hermana murió en circunstancias muy similares. Beth trata de ayudar a Jack a esclarecer el caso, pero cuando están acercándose a la verdad, inesperadamente recibe un mensaje en el móvil que le advierte de que ella también está a punto de morir. En el terror estadounidense conviven dos tendencias al principio del nuevo milenio, importar cineastas franceses, como Alexandre Aja (Las colinas tienen ojos) o David Moreau y Xavier Palud (The Eye), y los remakes de cintas japonesas. No es de extrañar por tanto que hayan reclutado al francés Eric Valette, que ha despuntado en el género en su país con Maléfique, para este remake de la japonesa Llamada perdida. El original de Takashi Miike –basado en una novela de Yasushi Akimoto– nació, como se puede comprobar en el argumento, a rebufo del extremado éxito de The Ring (El círculo), cuya influencia en el cine fantaterrorífico contemporáneo es sólo comparable –salvando mucho las distancias– a la de Scarface, el terror del hampa, al cine de gangsters, si bien esta última ha inspirado grandes obras maestras. Si The Ring (El círculo) sorprendió por su originalidad, empieza a resultar agotadora la enésima repetición de las mismas amenazas de muerte en cadena y fantasmas de movimientos bruscos, entrecortados mediante una técnica de eliminación de fotogramas en el montaje. Por lo demás, el tal Eric Valette crea una atmósfera bastante adecuada, y logra introducir más o menos bien los giros del guión. Además, tiene actores muy superiores a la media del género, pues Edward Burns eleva mucho el nivel, así como las jóvenes Shannyn Sossamon y Ana Claudia Talancón, que es la que sostiene la mayor parte de la trama. Un espectador que desconozca los precedentes, pasará un rato sobrecogido, por lo que se puede decir que es un producto que cumple sus objetivos.

4/10
The Holiday (Vacaciones)

2006 | The Holiday

Excelente comedia romántica, la mejor película hasta el momento de la directora y guionista Nancy Meyers, quien, sin prescindir del cierto “toque modernillo” que ya ofreció en Cuando menos te lo esperas, hace alarde esta vez de un definitivo gusto por los clásicos del género, imprimiendo al conjunto un incomparable aire inocente, lleno de la frescura y el encanto de las grandes comedias del cine de Hollywood de los años treinta y cuarenta, un homenaje presente a lo largo de todo el metraje. El planteamiento es tan sencillo como el de ese tipo de historias que no pasarán nunca de moda. Dos mujeres desconocidas, a ambos lados del Atlántico, se ponen en contacto casualmente y deciden intercambiar sus casas durante las vacaciones de Navidad. ¿La razón? Las dos han sufrido serios reveses amorosos y desean un cambio de aires. Una, Amanda (Cameron Díaz), llegará a una casita de cuento de hadas, ubicada en un idílico pueblecito de Surrey lleno de encanto; la otra, Iris (Kate Winslet), tomará posesión de una esplendorosa mansión en un barrio residencial de Los Ángeles. La película narra las peripecias de cada una a modo de historias paralelas, con simpáticas y estudiadas transiciones de racord, un charco, una puerta que se abre, etc. El espectador poco a poco conoce más íntimamente a los personajes y éstos acaban calando a fondo gracias a una lograda definición de caracteres, apoyada en detalles muy pequeños, pero también muy efectivos y cinematográficos. Mientras que en Inglaterra el asunto de las lágrimas entre Amanda y Graham resulta ocurrente y divertido, en Los Ángeles será la influencia del viento –“cuando sopla el Santa Ana puede pasar cualquier cosa”– o la cuestión de dominar la propia vida las claves del avance de la trama. En este sentido, hay que elogiar la magnífica composición del entrañable personaje de Arthur Abbott (verdaderamente memorable Eli Wallach), el cual ofrece a Iris la ocasión de salir de sí misma y de ese modo poder encontrarse. Por el contrario, quizá no acaba de cuajar completamente la inclusión de Miles en la vida de Iris, que, aunque ofrece momentos divertidos muy al estilo Jack Black, no resulta demasiado creíble. También llama un poco la atención que no haya ni una sola referencia religiosa tratándose de una película ambientada por entero en las fiestas de Navidad. De cualquier forma, el conjunto es muy estimable, con un guión muy sólido, que aporta momentos para el llanto y la risa, para la pasión, la emoción y la ternura. Y hay una decidida intención de hablar del amor de manera, digamos, más seria y familiar, con algunas frases y réplicas memorables –“en las películas está la protagonista y la mejor amiga. Veo que eres la protagonista, pero por alguna razón te portas como la mejor amiga”–, y todo está equilibradamente acompañado por la inspirada partitura de Hans Zimmer. Además, el trabajo de Cameron Díaz es realmente espléndido, uno de sus mejores papeles hasta la fecha.

7/10
Los amigos del novio

2006 | The Groomsmen

El padre de la novia, El hijo de la novia, La madre del novio y ahora… Los amigos del novio. El novio es Paulie, periodista que ha superado la treintena, a punto de casarse con Sue, a la que ha dejado embarazada. A pocos días de la boda, Paulie pasa mucho tiempo con sus amigos, y rehace el conjunto musical con el que interpretaban rock años atrás. La pandilla la componen Jimbo, su hermano mayor, que tiene problemas con su novia de toda la vida, por un problema que se resiste a contar; Mike, solterón incapaz de aceptar que su pareja le ha dejado porque sigue obsesionado con sus cromos de béisbol; T.C., acaba de regresar tras haberles abandonado sin despedirse y que resulta ser homosexual; y Dez, el más maduro, casado y satisfecho con sus hijos. Escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, el film sorprenderá poco a quien haya visto sus trabajos anteriores, como Los hermanos McMullen. El cineasta sigue empeñado en describir personajes corrientes de Queens, a los que cuesta comprometerse; un tema, el de treintañeros en proceso de maduración, recurrente en el cine actual. Pero Burns rueda con un estilo personal, dando prioridad a los diálogos, se rodea de actores de calidad, y su historia es sólida.

6/10
El sonido del trueno

2005 | A Sound Of Thunder

Adaptación de una historia corta del especialista en ciencia ficción Ray Bradbury. El film está situado en un futuro cercano, en que la tecnología permite los viajes en el tiempo. Pero se trata de una actividad hipervigilada, porque una pequeña variación en el pasado puede producir grandes variaciones en el futuro. De hecho la inventora de estos viajes cree que no deberían estar permitidos, pero un avispado empresario no es de la misma idea. Él tiene montado un negocio para gente con mucha pasta, que a modo de safaris, les lleva a la época de los dinosaurios, unos minutos antes de su extinción. Los ‘viajeros’ van acompañados de ‘guías’ que tienen extremo cuidado en que nada altere, pero como es de imaginar, en uno de los ‘tours’ algo saldrá mal. Entretenida serie B, con efectos especiales un pelín primitivos, cuyo guión es una lástima que no esté más pulido, pues tiene un excelente punto de partida en el llamado ‘efecto mariposa’. Dirige Peter Hyams, que ya jugó con el tiempo con Jean-Claude Van Damme en Timecop. Aquí cuenta con Edward Burns para el guía protagonista, mientras que en el papel de empresario sin escrúpulos podemos ver a un histriónico Ben Kingsley. Resulta curioso ver cómo van a peor las consecuencias de esa acción inocente en el pasado; el estadio evolutivo de uno de los personajes en un momento dado es para echarse a temblar.

4/10
The River King

2005 | The River King

Dos policías encuentran un cadáver bajo el hielo de un río congelado de una pequeña población canadiense. Todo apunta a que el joven en cuestión se cayó al agua por accidente o se suicidó. Pero uno de los polis, Abel, parece inclinado a pensar que se trata de un homicidio. Sus pesquisas le llevan a una prestigiosa aunque inquietante escuela a las afueras del pueblo. Allí contacta con una profesora y una chica que conocieron de cerca al muerto. Sin embargo, el departamento de policía es reacio a investigar y él tendra que hacer el trabajo por su cuenta. Estamos ante un convencional thriller, con mucha dosis de drama, protagonizado por el eficiente Edward Burns (Confidence) y dirigido correctamente por Nick Willing (Jason y los argonautas, Alicia en el País de las Maravillas). La ambientación está lograda, pero la historia es poca cosa y no interesa demasiado al espectador, quizá porque carece de suficientes elementos de tensión. Todo es demasiado leve. Aunque el guión, basado en una novela de Alice Hoffman, cuida especialmente al protagonista, preso de sus fantasmas interiores, los demás personajes podían haber dado para más (la profesora, su compañero poli), aunque sí que se aprecia un esfuerzo por ofrecer un enfoque interesante en el desarrollo de los hechos y mostrarlos fragmentadamente, con un punto de originalidad.

4/10
Confidence

2003 | Confidence

Jake. Un timador profesional al que un matón negro encañona con un pistolón. Éste quiere saberlo todo sobre los tejemanejes en que han andado metidos él y su banda en los últimos días. Y Jake empieza a largar. En un largo flash-back que abarca toda la película, nos enteramos de cómo dieron con el que parecía un “mirlo blanco”, y le birlaron 150.000 dólares. Lo que no sospechaban es que su hombre era el contable del Rey, un gángster con el que no se bromea. En efecto, tras matar a uno de ellos, les obliga a aceptar un trabajo para quedar en paz: timar a un auténtico “pez gordo”, que anualmente blanquea millones de dólares. Y, cuestión de “confianza” (¿o más bien de falta de ella?) se integrará en la banda uno de los “chicos” del Rey. Estamos ante una de esas películas con más meandros que el río Mississippi. Y con tantos tahúres como los barcos que lo navegaban antaño. ¿Quién engaña a quién? ¿Hay alguien en quien se pueda confiar? Policía corrupta de Los Ángeles, banqueros dispuestos a ser camelados, chicas que dan mala suerte porque se tiñen el pelo de rojo, agentes del FBI insobornables, que juran no cambiar de corbata hasta el día en que capturen a su presa… Nadie es lo que parece. James Foley (Glengarry Glen Rose, Cámara de gas) maneja un guión habilidoso, de lógica interna impecable, donde acaban encajando todas las piezas del puzzle. En los diálogos hay frases memorables, al más puro estilo del clásico cine negro; y si parece excesivo que, en algunos pasajes, de cada tres palabras, cuatro son malsonantes (“jódete, mierda, maldito hijo de puta” o así), sólo cabe recordar que nadie es perfecto.

7/10
Siete días y una vida

2002 | Life Or Something Like It

Lanie Kerigan es una joven periodista televisiva que pisa fuerte en la vida. Es guapa, tiene novio, goza de una casa estupenda y de un trabajo que le augura buenos éxitos. Lo malo es que el triunfo se le ha subido a la cabeza. Un colega que la conoce bien procura bajarle los humos y hacerle ver lo absurdo de su vacía existencia, pero ella sólo piensa en ser una estrella y llegar a la cumbre, aunque ello suponga que los demás existan sólo como escalones para subir más alto. Y así hasta que un vagabundo visionario le hace una siniestra profecia: tan sólo le quedan siete días de vida. Poco a poco, toda su adorable fachada se vendrá abajo. Stephen Herek (101 dálmatas), aprovecha los resortes de la comedia clásica para sacar relumbre al marchitado corazón de su protagonista. Se vale para ello de una historia conocida y siempre eficaz, la de la chica rebelde y superficial (con 'look' platino a lo Marilyn Monroe) que de la noche a la mañana experimenta cómo aquello en lo que creía deja de tener sentido. La superficialidad de Lanie (Angelina Jolie) tendrá como contrapartida la opuesta concepción vital del cámara Pete, en uno de esos papeles de tipo grunch-libre-sin complejos que tan bien le sientan a Edward Burns. Al final, y gracias a unas honrosas interpretaciones del dúo protagonista, Herek logra una comedia optimista con algunas escenas emotivas, como la de la entrevista a la estrella Stockard Channing, quien se interpreta a sí misma en un pequeño papel.

4/10
Miércoles de ceniza

2002 | Ash Wednesday

Miércoles de ceniza de 1983. Francis Sullivan regenta un bar de la Cocina del Infierno, el barrio neoyorquino en el que hace años él mismo ejecutaba órdenes del capo de la mafia irlandesa. Pero cuando su joven hermano Sean asesinó a tres personas para salvarle a él, Francis se alejó de aquello. Un brazo de Sean apareció entonces en el río, y Francis se hizo cargo de su viuda. Desde entonces intentan vivir en paz mientras reciben la ayuda espiritual del padre Mahoney. Edward Burns alterna sus papeles de galán espabilado en películas ajenas, con sus propias creaciones (donde ejerce de productor, director y actor), entre las que hasta el momento destacan Los hermanos McMullen y Ella es única. En este caso narra una historia atractiva, nada complaciente, con su dosis de misterio, acción y sorpresa, en torno a una persona que intenta redimir su vida de una vez por todas. La sobriedad de la puesta en escena y la preferencia de los diálogos, son muestras de la definitiva toma de partido de Burns por el guión y los personajes.

6/10
Las aceras de Nueva York

2001 | Sidewalks of New York

¿Cuántas historias de amor se desarrollan en la Gran Manzana? Millones, pero Edward Burns (Ella es única, Los amigos del novio) se fija en seis personajes, cuyos enredos amorosos se encuentran entretejidos. Verdades y engaños, intentos de aproximación, falsos pudores, desinhibiciones excesivas… Un poco al estilo de Woody Allen, aunque sin llegar por supuesto a su genialidad, Burns reflexiona sobre los desconciertos amorosos de la sociedad con abundante y cruda verborrea.

5/10
15 minutos

2001 | Fifteen Minutes

Al inspector de homicidios Eddie Fleming (Robert De Niro) le encanta salir en los medios de comunicación. Un asesinato relacionado con un incendio le obliga a colaborar con Jordy Warsaw (Edward Burns), un bombero al que no le gusta nada el circo mediático. Aunque surgen ciertas suspicacias, ambos detectan a Emil y Oleg, dos asesinos recién llegados del Este de Europa, que cometen crímenes sin ton ni son. Emil, que advierte la sed de morbo de la opinión pública, ha trazado un siniestro plan: cometer asesinatos atroces que Oleg graba en vídeo, para forrarse con la exclusiva de su historia. Y luego alegar locura para librarse del merecido castigo. ¿Se saldrán estos tipos con la suya? El director y guionista John Hersfeld traza, impregnada de un humor muy negro, una feroz crítica a la sociedad actual, ávida de información escabrosa. Él lo tiene muy claro y explica con cierto pesimismo: “Nos encontramos en una cultura en la que nadie se hace responsable de sus actos y todo el mundo quiere ser reconocido por nada.” De Niro, además de ser coprotagonista, produce el film. Le acompaña el director y actor Burns, quien asegura que, incluido él, “cualquier actor joven daría su brazo derecho por rodar con De Niro”.

4/10
Will & Grace

1998 | Will & Grace | Serie TV

Los protagonistas de esta serie como su nombre bien indica, son Will, un abogado homosexual, y Grace, una diseñadora. Ambos comparten piso en un estupendo barrio de Nueva York y la vida parece sonreírles. Como suele pasar en este tipo de series, los mayores problemas les vendrán en el terreno sentimental. Parece imposible tanto que Grace como Will encuentren a los hombres de su vida. Comedia de situación compuesta de ocho temporadas donde destacan los protagonistas. Son lo mejor de la serie. Los personajes secundarios resultan un poco histriónicos, aunque hay que decir que ayudan a darle el punto cómico al producto.

4/10
No mires atrás (1998)

1998 | No Looking Back

Claudia trabaja en un restaurante de una pequeña población. Vive con su novio. Piensa que le va bien. De hecho, nunca mira atrás, al pasado. Hasta que regresa Charlie, su amor juvenil, que hizo trizas su corazón hace años. Y el tipo comienza a hacerse el encontradizo. La vida misma, contada con habilidad por Edward Burns, protagonista además de director. Le da la réplica Lauren Holly.

6/10
Salvar al soldado Ryan

1998 | Saving Private Ryan

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial visita con su familia el cementerio de la playa de Omaha. Los recuerdos se agolpan en su memoria. Los sucesos de aquel ya lejano 6 de junio de 1944. El día D del desembarco de Normandía, en que 170.000 soldados comienzaron la liberación de Europa del yugo nazi. Una de las misiones, que recae en el capitán Miller y sus hombres, es rescatar a un soldado muy especial, perdido en las líneas enemigas: se trata de James Ryan, que ha perdido tres hermanos en combate, y al que el alto mando americano quiere devolver con vida a su madre. Lo nunca visto en guerra. Un realismo alucinante. La primera media hora del film, prácticamente sin diálogos, muestra toda la crudeza de la guerra. En el desembarco las balas silban, los temblores y el miedo son palpables, los rezos se oyen, los miembros amputados y la sangre se ven: no es "como en las películas" sino que es, de verdad, la guerra. Luego la película se centra en la misión de rescate, no sin antes ofrecer una secuencia antológica: el trasiego entre el alto mando hasta que una mujer recibe la noticia de la muerte de 3 hijos en distintas acciones bélicas. Los actores recibieron una dura instrucción militar para hacer más creíbles sus caracterizaciones: largas marchas, noches cortas, alimentación de supervivencia, clases sobre armamento... Hasta hubo un conato de motín por la dureza del entrenamiento. Pero el resultado valió la pena, y ha sido reconocido con cinco merecidos Oscar: mejor director, fotografía, montaje, sonido y montaje de efectos sonoros.

8/10
Ella es única

1996 | She's the One

Mickey (Edward Burns) es un joven taxista que se gana la vida conduciendo por las calles de Nueva York. Mantiene unas buenas relaciones con su hermano Francis (Mike McGlone), un materialista corredor de bolsa de Wall Street cuyo carácter es completamente opuesto. Ambos mantienen una discusión sobre las relaciones con el sexo opuesto, un tema en el que se sienten muy confusos, sobre todo Mickey, como resultado de la influencia de su padre. Entonces aparece un nuevo motivo de enfrentamiento, cuando descubren que hay una mujer común en sus vidas. La ex-prometida de Mickey, Heather (Cameron Díaz) es la amante secreta de Francis. Este hecho provoca una rivalidad inusitada entre los dos hermanos al introducirse demasiado Heather en sus vidas. Tras el éxito de Los hermanos McMullen, su director y protagonista Edward Burns volvió a dar en el clavo con otra inteligente historia fraternal llena de personajes muy reales, con los que cualquier joven se identificaría. Edward Burns vuelve a dirigir, escribir el guión original e interpretar uno de los papeles principales y, además, supo rodearse de grandes intérpretes, en especial dos actrices emergentes. Cameron Diaz había obtenido un gran éxito con La máscara y poco después se consagraría con películas como La boda de mi mejor amigo. Jennifer Aniston era la intérprete de moda en la televisión gracias al éxito de la serie Friends.

6/10
Los hermanos McMullen

1995 | The Brothers McMullen

Edward Burns protagoniza, escribe, dirige y produce su debut en la pantalla, una estimable película sobre las relaciones fraternales de una familia católica de origen irlandés, que vive en Nueva York. La acción arranca cuando los tres hermanos entierran a su padre, ocasión que la madre desea aprovechar para regresar a su Irlanda natal, donde dejó a su verdadero amor, pues se casó con el finado por el hecho de estar encinta. El film, que tiene algo de autobiográfico, relata las vivencias y desorientación vital de los tres hermanos, uno casado, dos solteros, que viven bajo el mismo techo. Burns muestra cierta frescura en su relato, aunque hay cierta ambigüedad en su punto de vista: muestra en los distintos personajes una clara incoherencia en su vida amorosa, y parece querer mostrar los efectos negativos de una mala educación, de un catolicismo desenfocado; y al tiempo quiere mantener una mirada nostálgica ante lo que ha sido la propia forma de vida. Con lo que queda un plato de sabor agridulce, del que no deberían extraerse conclusiones generales, que gusta y desagrada al mismo tiempo.

6/10
Public Morals

2015 | Public Morals | Serie TV

Serie policia gangsteril creada, escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, que cuenta con Steven Spielberg en la producción ejecutiva. Sigue las andanzas de un grupo de la división de moral pública de la policía de Nueva York, que se mueve entre el cumplimiento de la ley y los chanchullos para mantener lo que acontece en el mundo de la prostitución y el juego dentro de ciertos límites, a modo de peculiares "caseros", según una autodescripción policial. Sus componentes son tipos duros, formados en lo barrio, y que tienen parientes en el mundo criminal. Es el caso de Terry Muldoon, un hombre de familia, casado y con tres hijos, y que deberá tomarse el asesinato a balazos de su tío gángster como un asunto personal que no puede quedar impune, aunque podría derivar todo en una guerra de bandas de imprevisibles consecuencias. La serie están bien ambientada, y sabe pintar la ambigüedad moral de los variopintos personajes, lo borrosa que es la línea que separa lo admisible de lo que no lo es. Cuenta con un buen equipo de actores, y atrapa la descripción del mundo policiaco y criminal de origen irlandés, que tanto gusta a Burns, a la que se dota de ciertos aires padrinescos. Hay pasajes violentos y de apareamiento algo cansinos, aunque se evita ser demasiado gráfico.

6/10
Los amigos del novio

2006 | The Groomsmen

El padre de la novia, El hijo de la novia, La madre del novio y ahora… Los amigos del novio. El novio es Paulie, periodista que ha superado la treintena, a punto de casarse con Sue, a la que ha dejado embarazada. A pocos días de la boda, Paulie pasa mucho tiempo con sus amigos, y rehace el conjunto musical con el que interpretaban rock años atrás. La pandilla la componen Jimbo, su hermano mayor, que tiene problemas con su novia de toda la vida, por un problema que se resiste a contar; Mike, solterón incapaz de aceptar que su pareja le ha dejado porque sigue obsesionado con sus cromos de béisbol; T.C., acaba de regresar tras haberles abandonado sin despedirse y que resulta ser homosexual; y Dez, el más maduro, casado y satisfecho con sus hijos. Escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, el film sorprenderá poco a quien haya visto sus trabajos anteriores, como Los hermanos McMullen. El cineasta sigue empeñado en describir personajes corrientes de Queens, a los que cuesta comprometerse; un tema, el de treintañeros en proceso de maduración, recurrente en el cine actual. Pero Burns rueda con un estilo personal, dando prioridad a los diálogos, se rodea de actores de calidad, y su historia es sólida.

6/10
El vuelo del Fénix (2004)

2004 | Flight of the Phoenix

Prosigue en Hollywood la falta de ideas y el recurso a filmar nuevas versiones de las películas de antaño. Le toca el turno ahora a El vuelo del Fénix (1965), un título de aventuras dirigido con oficio por Robert Aldrich en 1966. Los cinéfilos recordarán la historia de un avión accidentado en un punto ignoto del desierto, y el esfuerzo común de los supervivientes por construir un nuevo aeroplano, que les saque del apuro. Algunas de las modificaciones del film de John Moore resultan previsibles: un grupo multirracial, que incluye una mujer; mejores efectos especiales, sobre todo en la secuencia en que el aparato se estrella; más protagonismo de los nómadas, que aciertan a pasar por ahí cerca; presencia de utensilios modernos, como el teléfono móvil o una agenda electrónica. Pero curiosamente, y dentro de un film que se mueve con total fidelidad a los parámetros del modelo original, incluida la ‘sorpresa’ argumental, la gran novedad con respecto a la película de Aldrich reside en un elemento que se diría pasado de moda, nada habitual en el cine contemporáneo. Acostumbrados, sí, a filmes sembrados de insultos, maldiciones y palabras malsonantes, con tramas de venganza donde el protagonista patea el culo de sus enemigos con saña, si es que no ha descargado antes sobre ellos la munición de su arma automática, sorprende una historia donde los personajes dan las gracias por las buenas acciones acometidas por otros, se humillan y piden perdón por sus errores, y anhelan que su ayuda sea no sólo valorada sino también solicitada con un sencillo ‘por favor’. No es una mera cuestión de urbanidad o buenos modales. Se trata de humanidad, algo que se ha perdido, por desgracia, en gran parte del cine actual. Y reconforta verlo recuperado, aunque sea fugazmente y en una trama reciclada.

5/10
Miércoles de ceniza

2002 | Ash Wednesday

Miércoles de ceniza de 1983. Francis Sullivan regenta un bar de la Cocina del Infierno, el barrio neoyorquino en el que hace años él mismo ejecutaba órdenes del capo de la mafia irlandesa. Pero cuando su joven hermano Sean asesinó a tres personas para salvarle a él, Francis se alejó de aquello. Un brazo de Sean apareció entonces en el río, y Francis se hizo cargo de su viuda. Desde entonces intentan vivir en paz mientras reciben la ayuda espiritual del padre Mahoney. Edward Burns alterna sus papeles de galán espabilado en películas ajenas, con sus propias creaciones (donde ejerce de productor, director y actor), entre las que hasta el momento destacan Los hermanos McMullen y Ella es única. En este caso narra una historia atractiva, nada complaciente, con su dosis de misterio, acción y sorpresa, en torno a una persona que intenta redimir su vida de una vez por todas. La sobriedad de la puesta en escena y la preferencia de los diálogos, son muestras de la definitiva toma de partido de Burns por el guión y los personajes.

6/10
Las aceras de Nueva York

2001 | Sidewalks of New York

¿Cuántas historias de amor se desarrollan en la Gran Manzana? Millones, pero Edward Burns (Ella es única, Los amigos del novio) se fija en seis personajes, cuyos enredos amorosos se encuentran entretejidos. Verdades y engaños, intentos de aproximación, falsos pudores, desinhibiciones excesivas… Un poco al estilo de Woody Allen, aunque sin llegar por supuesto a su genialidad, Burns reflexiona sobre los desconciertos amorosos de la sociedad con abundante y cruda verborrea.

5/10
No mires atrás (1998)

1998 | No Looking Back

Claudia trabaja en un restaurante de una pequeña población. Vive con su novio. Piensa que le va bien. De hecho, nunca mira atrás, al pasado. Hasta que regresa Charlie, su amor juvenil, que hizo trizas su corazón hace años. Y el tipo comienza a hacerse el encontradizo. La vida misma, contada con habilidad por Edward Burns, protagonista además de director. Le da la réplica Lauren Holly.

6/10
Ella es única

1996 | She's the One

Mickey (Edward Burns) es un joven taxista que se gana la vida conduciendo por las calles de Nueva York. Mantiene unas buenas relaciones con su hermano Francis (Mike McGlone), un materialista corredor de bolsa de Wall Street cuyo carácter es completamente opuesto. Ambos mantienen una discusión sobre las relaciones con el sexo opuesto, un tema en el que se sienten muy confusos, sobre todo Mickey, como resultado de la influencia de su padre. Entonces aparece un nuevo motivo de enfrentamiento, cuando descubren que hay una mujer común en sus vidas. La ex-prometida de Mickey, Heather (Cameron Díaz) es la amante secreta de Francis. Este hecho provoca una rivalidad inusitada entre los dos hermanos al introducirse demasiado Heather en sus vidas. Tras el éxito de Los hermanos McMullen, su director y protagonista Edward Burns volvió a dar en el clavo con otra inteligente historia fraternal llena de personajes muy reales, con los que cualquier joven se identificaría. Edward Burns vuelve a dirigir, escribir el guión original e interpretar uno de los papeles principales y, además, supo rodearse de grandes intérpretes, en especial dos actrices emergentes. Cameron Diaz había obtenido un gran éxito con La máscara y poco después se consagraría con películas como La boda de mi mejor amigo. Jennifer Aniston era la intérprete de moda en la televisión gracias al éxito de la serie Friends.

6/10
Los hermanos McMullen

1995 | The Brothers McMullen

Edward Burns protagoniza, escribe, dirige y produce su debut en la pantalla, una estimable película sobre las relaciones fraternales de una familia católica de origen irlandés, que vive en Nueva York. La acción arranca cuando los tres hermanos entierran a su padre, ocasión que la madre desea aprovechar para regresar a su Irlanda natal, donde dejó a su verdadero amor, pues se casó con el finado por el hecho de estar encinta. El film, que tiene algo de autobiográfico, relata las vivencias y desorientación vital de los tres hermanos, uno casado, dos solteros, que viven bajo el mismo techo. Burns muestra cierta frescura en su relato, aunque hay cierta ambigüedad en su punto de vista: muestra en los distintos personajes una clara incoherencia en su vida amorosa, y parece querer mostrar los efectos negativos de una mala educación, de un catolicismo desenfocado; y al tiempo quiere mantener una mirada nostálgica ante lo que ha sido la propia forma de vida. Con lo que queda un plato de sabor agridulce, del que no deberían extraerse conclusiones generales, que gusta y desagrada al mismo tiempo.

6/10
Public Morals

2015 | Public Morals | Serie TV

Serie policia gangsteril creada, escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, que cuenta con Steven Spielberg en la producción ejecutiva. Sigue las andanzas de un grupo de la división de moral pública de la policía de Nueva York, que se mueve entre el cumplimiento de la ley y los chanchullos para mantener lo que acontece en el mundo de la prostitución y el juego dentro de ciertos límites, a modo de peculiares "caseros", según una autodescripción policial. Sus componentes son tipos duros, formados en lo barrio, y que tienen parientes en el mundo criminal. Es el caso de Terry Muldoon, un hombre de familia, casado y con tres hijos, y que deberá tomarse el asesinato a balazos de su tío gángster como un asunto personal que no puede quedar impune, aunque podría derivar todo en una guerra de bandas de imprevisibles consecuencias. La serie están bien ambientada, y sabe pintar la ambigüedad moral de los variopintos personajes, lo borrosa que es la línea que separa lo admisible de lo que no lo es. Cuenta con un buen equipo de actores, y atrapa la descripción del mundo policiaco y criminal de origen irlandés, que tanto gusta a Burns, a la que se dota de ciertos aires padrinescos. Hay pasajes violentos y de apareamiento algo cansinos, aunque se evita ser demasiado gráfico.

6/10
Los amigos del novio

2006 | The Groomsmen

El padre de la novia, El hijo de la novia, La madre del novio y ahora… Los amigos del novio. El novio es Paulie, periodista que ha superado la treintena, a punto de casarse con Sue, a la que ha dejado embarazada. A pocos días de la boda, Paulie pasa mucho tiempo con sus amigos, y rehace el conjunto musical con el que interpretaban rock años atrás. La pandilla la componen Jimbo, su hermano mayor, que tiene problemas con su novia de toda la vida, por un problema que se resiste a contar; Mike, solterón incapaz de aceptar que su pareja le ha dejado porque sigue obsesionado con sus cromos de béisbol; T.C., acaba de regresar tras haberles abandonado sin despedirse y que resulta ser homosexual; y Dez, el más maduro, casado y satisfecho con sus hijos. Escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, el film sorprenderá poco a quien haya visto sus trabajos anteriores, como Los hermanos McMullen. El cineasta sigue empeñado en describir personajes corrientes de Queens, a los que cuesta comprometerse; un tema, el de treintañeros en proceso de maduración, recurrente en el cine actual. Pero Burns rueda con un estilo personal, dando prioridad a los diálogos, se rodea de actores de calidad, y su historia es sólida.

6/10
Miércoles de ceniza

2002 | Ash Wednesday

Miércoles de ceniza de 1983. Francis Sullivan regenta un bar de la Cocina del Infierno, el barrio neoyorquino en el que hace años él mismo ejecutaba órdenes del capo de la mafia irlandesa. Pero cuando su joven hermano Sean asesinó a tres personas para salvarle a él, Francis se alejó de aquello. Un brazo de Sean apareció entonces en el río, y Francis se hizo cargo de su viuda. Desde entonces intentan vivir en paz mientras reciben la ayuda espiritual del padre Mahoney. Edward Burns alterna sus papeles de galán espabilado en películas ajenas, con sus propias creaciones (donde ejerce de productor, director y actor), entre las que hasta el momento destacan Los hermanos McMullen y Ella es única. En este caso narra una historia atractiva, nada complaciente, con su dosis de misterio, acción y sorpresa, en torno a una persona que intenta redimir su vida de una vez por todas. La sobriedad de la puesta en escena y la preferencia de los diálogos, son muestras de la definitiva toma de partido de Burns por el guión y los personajes.

6/10
Las aceras de Nueva York

2001 | Sidewalks of New York

¿Cuántas historias de amor se desarrollan en la Gran Manzana? Millones, pero Edward Burns (Ella es única, Los amigos del novio) se fija en seis personajes, cuyos enredos amorosos se encuentran entretejidos. Verdades y engaños, intentos de aproximación, falsos pudores, desinhibiciones excesivas… Un poco al estilo de Woody Allen, aunque sin llegar por supuesto a su genialidad, Burns reflexiona sobre los desconciertos amorosos de la sociedad con abundante y cruda verborrea.

5/10
No mires atrás (1998)

1998 | No Looking Back

Claudia trabaja en un restaurante de una pequeña población. Vive con su novio. Piensa que le va bien. De hecho, nunca mira atrás, al pasado. Hasta que regresa Charlie, su amor juvenil, que hizo trizas su corazón hace años. Y el tipo comienza a hacerse el encontradizo. La vida misma, contada con habilidad por Edward Burns, protagonista además de director. Le da la réplica Lauren Holly.

6/10
Ella es única

1996 | She's the One

Mickey (Edward Burns) es un joven taxista que se gana la vida conduciendo por las calles de Nueva York. Mantiene unas buenas relaciones con su hermano Francis (Mike McGlone), un materialista corredor de bolsa de Wall Street cuyo carácter es completamente opuesto. Ambos mantienen una discusión sobre las relaciones con el sexo opuesto, un tema en el que se sienten muy confusos, sobre todo Mickey, como resultado de la influencia de su padre. Entonces aparece un nuevo motivo de enfrentamiento, cuando descubren que hay una mujer común en sus vidas. La ex-prometida de Mickey, Heather (Cameron Díaz) es la amante secreta de Francis. Este hecho provoca una rivalidad inusitada entre los dos hermanos al introducirse demasiado Heather en sus vidas. Tras el éxito de Los hermanos McMullen, su director y protagonista Edward Burns volvió a dar en el clavo con otra inteligente historia fraternal llena de personajes muy reales, con los que cualquier joven se identificaría. Edward Burns vuelve a dirigir, escribir el guión original e interpretar uno de los papeles principales y, además, supo rodearse de grandes intérpretes, en especial dos actrices emergentes. Cameron Diaz había obtenido un gran éxito con La máscara y poco después se consagraría con películas como La boda de mi mejor amigo. Jennifer Aniston era la intérprete de moda en la televisión gracias al éxito de la serie Friends.

6/10
Los hermanos McMullen

1995 | The Brothers McMullen

Edward Burns protagoniza, escribe, dirige y produce su debut en la pantalla, una estimable película sobre las relaciones fraternales de una familia católica de origen irlandés, que vive en Nueva York. La acción arranca cuando los tres hermanos entierran a su padre, ocasión que la madre desea aprovechar para regresar a su Irlanda natal, donde dejó a su verdadero amor, pues se casó con el finado por el hecho de estar encinta. El film, que tiene algo de autobiográfico, relata las vivencias y desorientación vital de los tres hermanos, uno casado, dos solteros, que viven bajo el mismo techo. Burns muestra cierta frescura en su relato, aunque hay cierta ambigüedad en su punto de vista: muestra en los distintos personajes una clara incoherencia en su vida amorosa, y parece querer mostrar los efectos negativos de una mala educación, de un catolicismo desenfocado; y al tiempo quiere mantener una mirada nostálgica ante lo que ha sido la propia forma de vida. Con lo que queda un plato de sabor agridulce, del que no deberían extraerse conclusiones generales, que gusta y desagrada al mismo tiempo.

6/10
Public Morals

2015 | Public Morals | Serie TV

Serie policia gangsteril creada, escrita, dirigida y protagonizada por Edward Burns, que cuenta con Steven Spielberg en la producción ejecutiva. Sigue las andanzas de un grupo de la división de moral pública de la policía de Nueva York, que se mueve entre el cumplimiento de la ley y los chanchullos para mantener lo que acontece en el mundo de la prostitución y el juego dentro de ciertos límites, a modo de peculiares "caseros", según una autodescripción policial. Sus componentes son tipos duros, formados en lo barrio, y que tienen parientes en el mundo criminal. Es el caso de Terry Muldoon, un hombre de familia, casado y con tres hijos, y que deberá tomarse el asesinato a balazos de su tío gángster como un asunto personal que no puede quedar impune, aunque podría derivar todo en una guerra de bandas de imprevisibles consecuencias. La serie están bien ambientada, y sabe pintar la ambigüedad moral de los variopintos personajes, lo borrosa que es la línea que separa lo admisible de lo que no lo es. Cuenta con un buen equipo de actores, y atrapa la descripción del mundo policiaco y criminal de origen irlandés, que tanto gusta a Burns, a la que se dota de ciertos aires padrinescos. Hay pasajes violentos y de apareamiento algo cansinos, aunque se evita ser demasiado gráfico.

6/10

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