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Biografía

Frank Langella

Frank Langella

82 años

Frank Langella

Nació el 01 de Enero de 1938 en Bayonne, New Jersey, EE.UU.

El desafío: Cine, teatro y televisión

27 Enero 2009

Frank Langella puede presumir de conocer al dedillo los entresijos del cine, el teatro y la televisión. En su amplia carrera ha compaginado los tres mundos, aunque ha sido en teatro donde ha obtenido sus mayores logros. De los escenarios le ha llegado el gran papel cinematográfico de Nixon, que le ha dado la nominación al Oscar.

Frank Langella nació el 1 de enero de 1938 en Nueva Jersey. Su debut como actor de teatro se produjo en una obra del colegio. Desde entonces, su vida ha estado ligada a los escenarios de los que todavía hoy no se ha bajado. Se licenció en arte dramático en la Universidad de Syracuse en 1959. Ha sido en el teatro donde Langella ha obtenido los mayores reconocimientos. Poseedor de varios premios Tony, el último lo ha ganado gracias a la obra “Frox/Nixon”, donde interpretó al ex presidente norteamericano. Este complejo y atormentado personaje le ha reportado muchas alegrías, pues en su adaptación cinematográfica le ha servido para estar nominado al Oscar. En El desafío. Frost contra Nixon, Langella ha mostrado su mejor labor cinematográfica. Pues, ciertamente, su filmografía no ha sido tan reconocida como su trabajo sobre las tablas.

A pesar de que la carrera cinematográfica y televisiva de Langella no es tan admirable como la teatral, no se puede negar que es un actor de lo más prolífico, que ha acumulado más de setenta intervenciones en títulos tanto para la pequeña como para la gran pantalla. En televisión debutó en 1965 en la serie The Trials of O’Brien. Ha participado en distintas series y sobre todo en telefilmes como La marca del Zorro (1974), Sherlock Holmes (1981), La Biblia: Moisés (1995) o 10.5: Apocalipsis (2006). Su debut en cine tuvo lugar en 1970 cuando fue uno de los vértices del triángulo protagonista de Diario de una esposa desesperada. En el séptimo arte se ha prodigado en papeles secundarios, con contadas excepciones como su encarnación del vampiro más famoso de la historia en Drácula (1979). Sus trabajos como secundario le han posibilitado participar en películas de lo más dispar y en todo tipo de géneros. Así, ha sido el malvado Skeletor en Masters del universo (1987), el protector de Cristobal Colón en 1492. La conquista del paraíso (1992), el satánico Boris Balkan en La novena puerta (1999) o el siempre enfadado Perry White en Superman Returns. Su vis cómica ha quedado reflejada en títulos como Dave, presidente por un día (1993), Junior (1994) o Eddie (1996). En ésta última conoció a Whoopi Goldberg, con la que tuvo una relación. Previamente había estado casado con Ruth Weil (1977-1996), con quien tuvo dos hijos.

Antes de que llegara la posibilidad de repetir como Nixon –esta vez en la gran pantalla–, Langella había realizado su mejor interpretación como director de la cadena CBS en Buenas noches, y buena suerte (2005). La cuestión es que con la nominación al Oscar se ha producido un punto de inflexión en su carrera cinematográfica aunque, a buen seguro, no será motivo para abandonar su estimado teatro. Por el momento, sus seguidores podrán disfrutar de él en los dos estrenos que tiene previstos para la gran pantalla, The Box y All Good Things. El primero es un título de terror protagonizado por Cameron Díaz, y el segundo, una cinta de crimen y misterio encabezada por Kirsten Dunst y Ryan Gosling. El desafío se ha superado, Langella sigue en la brecha.

Filmografía
Kidding

2018 | Kidding | Serie TV

Jeff, alias Sr. Pickles, es un icono de la televisión infantil que ha sido durante tres décadas un ejemplo de bondad y optimismo tanto para niños como para adultos. Pero, cuando su vida familiar empieza a desmoronarse, Jeff no encuentra cuento al que agarrarse para salir de una crisis que avanza cada vez más rápido. ¿El resultado? La historia de un hombre demasiado bueno a punto de perder la cabeza en un mundo demasiado cruel..

The Americans (5ª temporada)

2017 | The Americans | Serie TV

The Americans es una serie que madura y mejora con cada temporada, hay cuerda para desarrollar los dilemas que afronta el matrimonio de espías compuesto por Elizabeth y Philip Jennings, padres de dos hijos, que bajo la tapadera de una gencia de viajes, trabajan para la Unión Soviética en los Estados Unidos de Reagan. La adolescente hija mayor Paige está perpleja tras descubrir a qué se dedican sus padres, y ver cómo mataban a una persona; además, le toca disimular ante Matt, el chico que le gusta, e hijo del agente del FBI divorciado, vecino y amigo de los Jennings, Stan Beeman. Además, dentro de la guerra biológica que se apuntaba la anterior temporada, los Jennings deben obtener información sobre un proyecto asesorado por un ruso que huyó de su país, para dañar la agricultura soviética con plagas estimuladas adrede. Mientras, en Moscú, Oleg Burov, agente del KGB que antepuso su punto de vista moral a las directrices de los jefes, alertando una amenaza biológica, va a ser presionado por la CIA para que trabaje para ellos, algo que no agrada a Beeman, que desarrolló con él una suerte de amistad. Con los hilos mencionados, muy bien imbricados, Joseph Weisberg sigue aportando nuevas y apasionantes tramas en esta meritoria serie, que rememora la esquizofrenia propia de los espías de los años de la Guerra Fría –entre sus clásicas falsas identidades, Elizabeth y Philip simulan ser azafata y piloto de una aerolínea rusa–, mezclándola con sus relaciones familiares y personales. Que parte de la narración transcurra en Moscú, o en otros escenarios como la antigua Yugoslavia, contribuye positivamente a ampliar el tablero de la intriga. Y no faltan algunas sorpresas, con la recuperación de personajes que creíamos perdidos. Keri Russell y Matthew Rhys siguen en su salsa, se mueven a gusto con sus personajes, mientras que Holly Taylor ha tenido que crecer con su personaje, y lo hace muy bien.

7/10
The Americans (4ª temporada)

2016 | The Americans | Serie TV

La cuarta temporada de The Americans, una serie ambientada en los años más gélidos de la guerra fría, arranca con una posición de tablero de ajedrez harto complicada. El matrimonio de los Jennings, espías rusos que tienen una tapadera perfecta de típica famiia americana, no tienen muy claro cómo va a gestionar Paige, su hija adolescente, la noticia de la identidad de sus padres. Su madre Elizabeth trata de explicarle lo que hacen, y al fondo tiene la idea, menos sólida en su esposo Philip, de que ella seguirá sus pasos. Pero la jovencita, que frecuenta mucho una iglesia local, está sumida en un mar de dudas, se siente mal cuando en la escuela todos juran lealtad a la bandera americana. Por otro lado, Martha, secretaria en el FBI seducida por Philip tiempo atrás para que sea una fuente de información, va a tener que digerir la muerte por supuesto suicidio de un compañero, para que no la acusen a ella de espionaje. Además, el agente Stan Beeman está más que mosqueado cuando le llega la noticia de que han visto a su vecino Philip con su ex mujer, ve aquello como una especie de traición. Y Nina, que trabajaba en la embajada rusa, está tratando de sonsacar secretos a un ingeniero, como modo de redimirse ante las autoridades de su país. Sin duda que Joseph Weisberg ha logrado crear una serie apasionante sobre el juego de espías entre rusos y americanos, en que las misiones clandestinas conviven con las relaciones familiares y sentimentales, en un "totum revolutum" donde no es fácil conciliar tener la conciencia tranquila con actos de moralidad más que dudosa, coartadas como "por amor a mi país" no parecen bastar. El punto fuerte de la nueva temporada es saber si Paige va a pasar por el aro de aceptar la actividad de sus padres, un fuerte dilema moral en el que le han colocado sus padres, y que pone en peligro la vida de otras personas; los mismos padres, empezando por Philip, no pueden evitar recordar cómo se iniciaron como espías, lo que alimenta sus dudas sobre Paige. Por otra parte las armas biológicas forman parte de la labor de los espías, y ayudan a hacer avanzar la narración de forma efectiva. Los actores Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich, Alison Wright y compañía se saben al dedillo sus personajes, y a tenor del primer episodio, Holly Taylor está creciendo también como actriz componiendo a Paige.

6/10
Captain Fantastic

2016 | Captain Fantastic

Ben y Leslie Cash decidieron llevarse a sus hijos a vivir en lo más profundo de un bosque de Oregón, donde crecen sin comodidades, entrenando duramente cada día, y leyendo libros sesudos, mientras llevan una vida propia de los hippies a medio camino con el comunismo. Pero la madre sufre transtornos depresivos, por lo que acaba ingresando en un sanatorio psiquiátrico en el que se suicida. Ben decide acudir con su prole al funeral de su esposa, a pesar de que su suegro le ha advertido de que le denunciará si aparece. Matt Ross, más conocido como actor, por su papel del duro hombre de negocios Gavin Belson, en Silicon Valley, ha escrito este film, con puntos en común con La costa de los mosquitos, de Peter Weir, y otras cintas que critican la civilización e idealizan el entorno natural. Dan en la diana algunas reflexiones en torno a la educación, y la superficialidad de la sociedad moderna, que provoca que muchos jóvenes estén más preocupados por los videojuegos que por la historia de su propio país, o que coman de forma desordenada dando lugar a problemas de obesidad. Viggo Mortensen forma con los jóvenes que interpretan a sus hijos un sólido reparto, mientras que resulta un acierto haberle puesto como antagonista a Frank Langella, un sólido actor que defiende bien el punto de vista opuesto del abuelo. El autor del film parece obsesionado con criticar y caricaturizar a la Iglesia, como si la considerase responsable de todos los males de occidente. Además, aunque en el último tramo del film el inteligente guión pone en solfa la solidez de una familia tan radical como la que protagoniza el relato, se nota que todas sus simpatías están con ella.

5/10
All the Way

2016 | All the Way

Un acercamiento a la figura de Lyndon B. Johnson, que accedió a la presidencia de Estados Unidos en circunstancias traumáticas, al ser asesinado John Fitzgerald Kennedy en Dallas cuando él era vicepresidente. El film arranca precisamente con el magnicidio, presentado brevemente con trazos impresionistas, para luego centrarse en la etapa presidencial de Johnson que le conduce a renovar en el cargo, esta vez sí, por mandato en las urnas. Entre los retos que afronta se presta especial atención a la cuestión racial, donde Johnson, procedente de un estado sureño, sufre muchas presiones de todo el espectro político y social, incluidos los movimientos pro derechos civiles, con papel esencial de Martin Luther King, y los senadores que no quieren ceder en cuestiones como la del voto negro. El presidente se considera no sólo heredero de Kennedy en la nueva legislación al respecto, sino que moralmente considera lo correcto cambiar las cosas, el problema es el cómo, pues necesita apoyos políticos para la reelección. Jay Roach, que fue abandonando las comedias que le habían popularizado para especializarse en películas de corte político –Recuento, Game Change–, vuelve a contar con Bryan Cranston –Trumbo– para reincidir en el subgénero y reivindicar la figura de un político al que tocaba estar inevitablemente a la sombra del carismático JFK. Cranston atrapa su poderosa personalidad, de alguien que podía aparentar poca sensibilidad y cierta tosquedad de modales, pero que supo moverse en las movedizas arenas de la política para sacar adelante sus proyectos. Está bien arropado por secundarios como Melissa Leo, que da vida a Ladybird, su esposa, Frank Langella, que encarna al senador sureño que fue para él una suerte de mentor y al que le toca ver cómo emprende el vuelo su pupilo, Anthony Mackie como un Martin Luther King que también tiene que vadearse en las aguas politiqueras, etcétera. La narración, de corte clásico, es eficaz, y sabe aglutinar, dentro de las limitaciones de dos horas de metraje, múltiples episodios y cuestiones políticas de la época, como la guerra de Vietnam, el asesinato de tres activistas pro derechos civiles, la actuación en la sombra del topoderoso director del FBI J. Edgar Hoover...

6/10
The Americans (3ª temporada)

2015 | The Americans | Serie TV

Intensa tercera temporada de las andanzas del matrimonio formado por Elizabeth y Phillip Jennings, agentes de la KGB en Estados Unidos. Ambos parecen tener un enfoque diferente en la cuestión de su hija adolescente Paige, a la que sus superiores quisieran empezar a preparar como espía, mientras ellos quieren que la dejen en paz, aunque no coinciden en el cómo. Por otro lado, y al poco de la muerte de Leonidas Breznev, continúan sus misiones para lograr información sensible, y ahora son requeridos para conseguir los nombres clave de los agentes de la CIA que están saboteando la invasión soviética en Afganistán. Además Nina, la amante del agente del FBI Stan Beeman, ha dado con sus huesos en una celda en Rusia, mientras él sufre presiones de los rusos, que saben de su pasión por ella. La serie creada por Joseph Weisberg permanece fiel a sus señas de identidad, subrayando la esquizofrenia de los protagonistas en los años de la Guerra Fría durante el mandato Reagan, no sólo por ocultar su verdadera profesión a los hijos, sino por las contradicciones que detectan en la causa a la que sirven, en el fondo Estados Unidos no les parece tan mal. Al estilo de las viejas películas de espías, la trama es dura a veces en violencia y sexo, y se apunta al nihilismo de quienes intuyen que sus principios son algo etéreos, y no respetan la dignidad de las personas. Ello se combina con momentos de intriga, peleas, y la sensación de que se estrecha el cerco, por parte del FBI, para destapar las actividades de Elizabeth y Phililip. Al buen hacer de los actores habituales –Keri Russell, Matthew Rhys...–, se suma esta temporada el veterano Frank Langella.

6/10
El tour de los Muppets

2014 | Muppets Most Wanted

Alentados por Dominic Badguy (Ricky Gervais), los Muppets emprenden una gira por varios países europeos, en donde darán a conocer su divertido show. Sin embargo, lo que Dominic desea es en realidad servirse de esa treta para realizar una serie de robos a gran escala en esas ciudades. Para ello idea un maquiavélico plan: sustituir a la rana Gustavo por el malvado Constantine, de casi idéntica apariencia, que acaba de escaparse de una cárcel siberiana. Los Muppets son una pandilla de marionetas animadas que han tenido un enorme éxito especialmente en la televisión, desde que fueran creados por Jim Henson allá por los finales de los años 60 del pasado siglo. Entre ellos los más conocidos son la rana Gustavo, la cerdita Peggy y el oso Fozzie, los cuales junto a otros muchos forman una especie de compañía dedicada al mundo del espectáculo, una especie de gran familia un tanto variada donde entre tiras y aflojas, amores y discusiones, finalmente acaba reinando la armonía y el amor. A lo largo de su trayectoria han participado en muchas producciones, a menudo interpretadas junto a actores de carne y hueso, casi siempre de género muy cómico, aunque a veces hayan tenido su punto de drama, como en Los teleñecos en Cuentos de Navidad. El Tour de los Muppets –que igual podría haberse titulado en “La gira de los teleñecos”, pues de ese modo fueron siempre conocidos en España estos personajes– es la secuela cinematográfica de Los Muppets, la más reciente versión para el cine de las aventuras de estos muñecos. Vuelve a estar detrás de las cámaras James Bobin y mantiene el nivel, si no supera a su predecesora. El propio Bobin ha ejercido como coguionista con Nicholas Stoller y ambos han pergeñado una trama de aventuras y acción criminal bastante animada, llena de momentos divertidos, con numerosas localizaciones reales en ciudades como Berlín, Madrid, Dublín o Londres y un toque un poco “vintage” que recuerda a la época de la guerra fría, con esas tronchantes escenas en el Gulag siberiano. Se usan asimismo los tópicos referentes a los distintos países, algunos un poco pasados de rosca (esos guardias civiles custodiando el Museo del Prado), aunque sirven para situar las diferentes idiosincrasias culturales sobre todo para los niños. La película es también un homenaje claro al mundo del Entertainment, de la época clásica de los musicales de Broadway o Hollywood, y en este sentido los números musicales están muy presentes y quizá sean lo mejor, empezando por ese prólogo de un clasicismo que se remonta hasta la época de Busby Berkeley hasta llegar a números más modestos pero muy efectivos como “I’m Number One” (interpretado por Ricky Gervais) o “The Big House”, con una graciosa Tina Fey (Noche loca). Por lo demás sorprende la enorme variedad de estrellas reales que aparecen en esta cinta, algunos con cameos que duran un suspiro (James McAvoy, Salma Hayek, Frank Langella, Hugh Bonneville, Zach Galifianakis, Christoph Waltz, Stanley Tucci, Chloe Moretz, Tom Hiddleston, Tony Bennett y hasta Lady Gaga, por citar uno pocos) y otros con más minutos y bastante desparpajo, como es el caso de los ya mencionados coprotagonistas Ricky Gervais y Tina Fey, pero también de Ty Burrell (Modern Family), Danny Trejo (Machete), Ray Liotta (Narc) o incluso Céline Dion, quien se marca una canción a dúo con la mismísima cerdita Peggy.

5/10
Grace de Mónaco

2014 | Grace of Monaco

La actriz hollywoodiense Grace Kelly está viviendo su particular cuento de hadas tras contraer matrimonio con el príncipe Rainiero de Mónaco. Ha tenido dos hijos, Carolina y Alberto, deberían ser felices y estar comiendo perdices todo el tiempo... Pero las cosas no son tan sencillas. Grace no se adapta al rígido protocolo de palacio, y no ha logrado ganarse a su pueblo. Y le tienta volver a actuar, ahora que tiene entre sus manos el guión de Marnie, la ladrona, el nuevo proyecto de Alfred Hitchcock. El distanciamiento con su esposo, y una grave crisis con Francia por el especial estatus de Mónoco como paraíso fiscal, llevarán a Grace de Mónaco a replantearse cuál es el papel que debe interpretar en la película de su vida. “Una ficción basada en hechos reales”. Así se describe en un letrero inicial lo que cuenta Grace de Mónaco, de Olivier Dahan, quien ya siguió antes a otra celebridad en la pantalla en La vida en rosa, la inolvidable cantante Édith Piaf. En efecto, la familia real monaguesca, o sea, los hijos de Grace, no han quedado muy satisfechos con lo que cuenta la película, que no se ajustaría a la realidad. Y esa sensación también la puede tener el espectador, pues la mezcla entre la peripecia de Grace para hacerse a su nueva vida, y su intervención para superar la crisis diplomática con Francia, no acaban de casar bien. Entendámonos. La película es entretenida, se sigue con agrado su oferta de amor y lujo. Pero se diría que en los últimos tiempos las princesas no tienen suerte ante la crítica, pues Diana fue vapuleada recientemente, y Grace de Mónaco parecer estar corriendo idéntica suerte. Sea como fuere, Nicole Kidman logra hacerse pasar por Grace Kelly, lo que no es poco, y resulta convincente tratando de aprender el papel de princesa, con las distintas máscaras que debe aprender a llevar. Pero a veces da la sensación de que ciertos pasajes no están bien engrasados, como los referentes a las diferencias con Rainiero, o la última y brusca escena con el padre Tucker, su consejero espiritual. Y la parte que podríamos describir como detectivesca, aunque tenga la buena intención de homenajear a Hitchock, resulta un tanto postiza. En cualquier caso se puede decir a favor del film que presenta a un Hitchcock normal y agradable, casi paternal con su actriz, todo un logro sin comparamos con la imagen casi de psicópata que dieron las recientes películas Hitchcock y The Girl.

5/10
Draft Day

2014 | Draft Day

De 5 a 7

2014 | 5 to 7

Brian (Anton Yelchin) es un joven aspirante a novelista que vive en Nueva York. Un día conoce a una bella mujer llamada Arielle (Bérénice Marlohe), la mujer de un diplomático francés. Pronto comienzan una relación extramatrimonial con un acuerdo bastante sencillo. Todo empieza a complicarse cuando los padres de Brian no entienden la inusual relación de su hijo. Pero lo que hay entre Brian y Arielle es otra manera de ver y vivir el amor.

El gran combate de Muhammad Ali

2013 | Muhammad Ali's Greatest Fight

Está claro que el título de esta película de HBO juega al despiste, pues podría creerse que vamos a seguir al boxeador en uno de sus combates en el ring. Sin embargo, ningún actor da vida aquí a Cassius Clay, luego Muhammad Ali tras su conversión al islam, los momentos en que aparece son metraje documental, de alguno de sus combates y, sobre todo, de entrevistas en que habla de su objeción de conciencia a la Guerra de Vietnam, que le supuso una condena y la privación del título mundial de los pesos pesados. El gran combate de Muhammad Ali alude pues al recurso de apelación ante el Tribunal Supremo para lograr la anulación de la condena, algo que sus nueve integrantes deben estudiar: en primer lugar han de dirimir si aceptan la apelación, y luego, tras su estudio, si le dan la razón a Muhammad Ali o confirman la sentencia. Tomando como hilo conductor a Kevin, un joven liberal, ayudante del juez Harlam, que acaba de incorporarse al tribunal, seremos testigos de las distintas deliberaciones del máximo órgano de justicia de Estados Unidos. A Stephen Frears le gusta dirigir de vez en cuando películas basadas en hechos reales, como La reina y Philomena. Aquí entrega una película sobre un caso muy concreto, con una carga de contenido más honda de lo que podría parecer a una mirada superficial. Porque no sólo se consideran los derechos a la objeción de conciencia y a la libertad de expresión, sino que se arroja la sombra de una duda sobre la capacidad de los 9 hombres componentes del Supremo, a la hora de decidir sobre grandes cuestiones, jugando al contraste entre su avanzada edad y la energía juvenil de sus ayudantes. Además de apuntar el tema la progresiva incapacidad por la edad y la salud, también se señala el peligro de las componendas políticas -al presidente del tribunal Warren Burger se le presenta como alguien demasiado unido al presidente Nixon- y de quedarse rezagado ante los cambios históricos. Así, se menciona de pasada que pronto deberán ver en el tribunal el caso Roe versus Wade que introdujo el aborto. El film de Frears despierta sentimientos contrapuestos, pues algunas cosas se apuntan con sutileza, y otras resultan más toscas, como las al parecer muy esperadas sesiones de cine porno en el sótano, en el cumplimiento del deber, por supuesto. O el cambio de Harlan en su consideración al caso Ali, no demasiado explicado. El guión es de Shawn Slovo, responsable de otros libretos con personajes de origen africano como los de Un mundo aparte y Catch a Fire. En cualquier caso la película está bien filmada, y tiene muy buenas interpretaciones de los actores veteranos, Christopher Plummer y Frank Langella sobre todo, pero también sus compañeros de tribunal, algunos secundarios tan populares como Ed Begley Jr.

6/10
Un amigo para Frank

2012 | Robot & Frank

Futuro no tan lejano. Frank es un anciano que vive solo en medio del campo, sus hijos adultos no pueden ocuparse tanto de él como quisieran. De modo que le compran un robot, auténtico asistente del hogar, que puede ocuparse de todo tipo de tareas: limpieza, cocina, acompañamiento... Frank se resiste a aceptar esa ayuda artificial, pero va a descubrir en este regalo no solicitado una inesperada compañía, que hasta le rejuvenece en la recuperación de un antiguo “oficio” por el que nunca le pillaron: el de ladrón. Con la ventaja de que el robot no se cuestiona si lo que hace está bien o mal... Original cinta de ciencia ficción, muy creíble y con aire retro que hace pensar un poco en la española Eva. Detrás están dos desconocidos, el debutante director Jake Schreier y su guionista Christopher D. Ford. Aborda con humanidad, buen tino y pocas complicaciones de guión el tema de la vejez y las limitaciones que lleva consigo, incluido cierto complejo de culpa de las familias, que cada vez disponen de menos tiempo para atender a sus mayores. Frank Langella (El desafío. Frost contra Nixon) hace una gran interpretación.

6/10
Sin identidad

2011 | Unknown

Cuarta película de Jaume Collet-Serra, con la que ha logrado la hazaña de convertirse en el primer realizador español que lidera la taquilla estadounidense. Collet-Serra –que ha desarrollado toda su carrera en Hollywood– vuelve a trabajar para el astuto productor Joel Silver (Matrix), que  ya le había contratado para su ópera prima, La casa de cera, y para La huérfana. Sin identidad adapta la novela "Out of My Head", del popular escritor francés Didier Van Cauwelaert (La educación de las hadas). El arranque guarda ciertas similitudes con el thriller Frenético, de Roman Polanski. Un tipo llega a Berlín con su mujer para participar en un congreso, pero tiene un accidente durante un desplazamiento en taxi. Salva la vida, pero pierde parcialmente la memoria. Aunque recuerda ser el doctor Martin Harris, su esposa niega conocerle y está acompañada de otro tipo que asegura ser el auténtico doctor Martin Harris. Además, unos asesinos le persiguen, por lo que tratará de descubrir qué ha ocurrido, con ayuda de una emigrante que conducía el taxi accidentado. Collet-Serra acierta al seguir claramente los patrones del mejor Alfred Hitchcock. Como en las más brillantes películas del maestro del suspense, rueda con un ritmo ágil, y cada secuencia encandila al espectador, de forma que éste tiene poco espacio para averiguar si  el guión tiene algún fallo, o tratar de conjeturar una explicación a lo que ve en pantalla. La trampa está bien construida y el desenlace no resulta decepcionante. No plantea grandes conflictos existenciales, aunque incorpora pequeñas reflexiones sobre la identidad, y la capacidad humana para redimirse. Además de una factura impecable, el film cuenta con un reparto de lo más ajustado. Liam Neeson logra una gran naturalidad en un papel que entraña una gran dificultad, de hombre confundido y desesperado, y está arropado por actores muy sobresalientes, como Diane Kruger, la atractiva January Jones (Mad Men), Aidan Quinn, Frank Langella, y el gran Bruno Ganz, que consigue dar una enorme dignidad a un papel en principio menor, un ex agente de la Stasi muy distinto al que encarnaba Ulrich Mühe en La vida de los otros.

6/10
Todas las cosas buenas

2010 | All Good Things

Wall Street: El dinero nunca duerme

2010 | Wall Street: Money Never Sleeps

Año 2001. Gordon Gekko sale de la cárcel tras cumplir condena por delitos monetarios. Siete años después el ex ‘tiburón’ de Wall Street publica “¿La codicia es buena?”, libro que anticipa la inminente crisis financiera mundial, denunciando que la codicia forma ya parte del sistema legal. Winnie, la hija de Gordon, no se habla con él, odia todo lo que representa, y le culpa de la muerte de su hermano por la droga. Paradójicamente, ella planea casarse con Jake, que trabaja en el mundo de las grandes corporaciones, y que apoya firmemente a una empresa que investiga en energías alternativas basadas en la fusión. Y es que puede que Jake no sea tan diferente a Gordon, pues tras el suicidio de su mentor, cuya empresa estaba en bancarrota por culpa de los rumores del mercado, reclama venganza, pues sabe que tiene nombres y apellidos quien le empujó a quitarse la vida. La codicia en los mercados bursátiles, que conoció un boom en los 80 del pasado siglo, quedó inmortalizada fílmicamente en el Gordon Gekko de Wall Street, personaje que dio a Michael Douglas un Oscar. Con los recientes sucesos de la ‘burbuja’ inmobiliaria y la generación ‘ninja’, había una lógica expectación acerca de qué haría Oliver Stone retomando a Gekko, esta vez con un guión ajeno de Allan Loeb y Stephen Schiff. Vaya por delante que aquí no se trata de explicar la crisis financiera, en tal sentido decepciona su condición de simple e ideal telón de fondo para retomar al personaje del film de 1987, e incorporar algunos nuevos. Late todo el tiempo la idea de si Gekko puede redimirse, ser mejor persona, el mismo planteamiento que escogió Francis Ford Coppola para recuperar a Michael Corleone en El padrino III; y siguiendo la comparación, la otra duda que flota es si Jake será como el hijo de Michael que se dedica a la ópera, un tipo honrado, o como el bastardo de Sony, un gángster destinado a suceder a Michael. Los otros planteamientos que vertebran la trama son el valor del tiempo, capital más valioso que el monetario, y la importancia de aportar a la sociedad cosas tangibles, como podrían ser una nueva fuente de energía, o la dedicación a la enfermería de la madre de Jake. Estamos ante una cuidada producción de estudio, pero a la que falta alma, el hálito del original. Escasea el espacio para la tragedia a lo Shakespeare, y sobra en cambio para el convencionalismo dulzón, de modo notorio en el poco trabajado desenlace. El dibujo de la ‘selva’ de Wall Street y de internet suena a ratos a cliché: el ‘tiburón’ de Josh Brolin, con esa pintura en su despacho de Saturno devorando a sus hijos; o la hija izquierdista Winnie, con su idealista website “La verdad congelada”. Quizá la fortuna de Stone es contar con unos actores que se elevan sobre sus personajes para darles relieve. Carey Mulligan da una gravedad a su personaje, que lo hace creíble, Michael Douglas consigue sostener las evoluciones de un Gekko algo ‘veleta’, Josh Brolin aporta cinismo. Menos credibilidad se observa en un Shia LaBoeuf demasiado ‘pitagorín’, en el científico de Austin Pendlenton, o en la vendedora de pisos de Susan Sarandon.

5/10
The Box

2009 | The Box

Tercer largometraje de Richard Kelly, considerado un director de culto por los amantes de las excentricidades cinematográficas desde que rodó Donnie Darko, en 2001. Desde entonces sólo ha dirigido la poco difundida Southland Tales, y escribió el guión de Domino, para Tony Scott. Esta vez, Kelly –también guionista– ha tomado como punto de partida el cuento corto “Botón, botón”, del maestro del género fantástico Richard Matheson, si bien su trama está muy alargada y reinterpretada. Norma (profesora) y su marido Arthur (ingeniero de la NASA), son un matrimonio normal, padres de un niño, que un día oyen sonar el timbre de su vivienda unifamiliar. Al abrir la puerta, no hay nadie, pero les aguarda una misteriosa caja que alguien les ha dejado. Contiene un artefacto que no se sabe muy bien qué es, y anuncia la visita inminente de un tal Arlington Steward. Éste se presenta a la hora señalada, habla con Norma y le explica que si pulsa el botón de tan curioso aparato ocurrirán dos cosas: alguien a quien no conoce morirá, y ella recibirá un millón de dólares. Lógicamente, a Norma y a su marido les aterra acabar con la vida de un ser humano, pero el millón de dólares les ayudaría a pagar deudas... Como en su cine anterior, Kelly sigue fiel a su estilo, claramente deudor de David Lynch. Y es que logra momentos inquietantes con un tono surrealista similar al del director de Terciopelo azul, la secuencia del amenazador alumno que quiere ver el pie lesionado de su profesora. Varios elementos están descaradamente tomados de Carretera perdida, como la conversación terrorífica telefónica de Cameron Díaz con Frank Langella, o el paquete misterioso que los protagonistas reciben en su casa. Pero estos fragmentos de impacto no son suficientes para sostener una trama que acaba siendo demasiado críptica y poco creíble pues, ¿cómo puede aceptar el espectador que los protagonistas tienen problemas económicos –por eso se ven obligados a pulsar el botón– si viven en una casa de lujo y conducen un coche carísimo? El reparto es desigual. Mientras que Frank Langella mantiene su nivel habitual como el escalofriante y carismático Arlington Steward, la especialista en comedias románticas Cameron Díaz no acaba de resultar creíble en un thriller, y tanto ella como el otro actor principal, James Marsden, se limitan a poner una cara de circunstancias muy seria que no resulta convincente. Todos estos defectos diluyen sus críticas –procedentes del cuento de Matheson– al egoísmo humano y a la insolidaridad, pues el dilema moral al que se enfrentan los protagonistas va perdiendo interés conforme el espectador se distancia de los hechos que suceden en la pantalla.

4/10
El desafío. Frost contra Nixon

2008 | Frost/Nixon

Es evidente que al guionista y autor teatral Peter Morgan le fascina sumergirse en la vida de personas reales a la hora de concebir sus obras de ficción. Logros cinematógraficos como El último rey de Escocia (el dictador ugandés Idi Amín), La Reina (Isabel II de Inglaterra, Tony Blair y compañía) y Las hermanas Bolena (Enrique VIII y las hermanas del título), donde se dan la mano autenticidad e interés dramático, son buena muestra de ello. La caída del poder del presidente Richard Nixon en 1974 por el escándalo Watergate, y las entrevistas televisivas que le hizo el británico David Frost tres años después le sirvieron de fuente de inspiración para una obra de teatro, protagonizada por Frank Langella y Michael Sheen, que triunfó en los escenarios de Londres y Broadway. Para su autor, una adaptación cinematográfica era impensable, pero los esfuerzos persuasivos de Ron Howard, director, y Brian Grazer, productor, fueron positivos, y Morgan convirtió su obra en libreto cinematográfico. El resultado en celuloide es cine político de altura, aun con las inevitables simplificaciones, en la línea de títulos como Buenas noches, y buena suerte. El planteamiento de la trama resulta apasionante, como si de un combate de boxeo se tratara, comparación que le viene al pelo al director de Cinderella Man. A la hora de pelear en el ring televisivo, tenemos a la derecha a un Richard Nixon frustrado por su retirada del poder, triste de que sus logros presidenciales se hayan visto empañados por el Watergate; es alguien que no se resigna al ostracismo, a que su mandato se reduzca, casi, a la nada, a unos hechos vergonzantes; necesitaría, y así lo ven sus asesores, un lavado de imagen cara a la opinión pública, que podría venir de una entrevista televisiva. Pero no de un entrevistador cualquiera, sino de, aspirante al título de supershowman televisivo, David Frost, exitoso por sus programas en el Reino Unido y Australia, pero con fama de frívolo y graciosete. Hay un momento en el film, en que uno tiene la sensación de estar contemplando “lo de siempre”, servido con buenos actores, estupenda reconstrucción de la época, todo el empaque que Hollywood sabe dar a las superproducciones que se toman a sí mismas en serio. O sea, una vez acordado un formato para la entrevista (horas de duración, temas a tratar, etc), vemos la preparación de los equipos de los dos contendientes, bromas, imitaciones de Nixon, declaraciones del tipo “hay que lograr que este tipo se disculpe”, la chica de Frost... Todo ello desde una óptica más próxima a la del bando liberal de Frost, que a la de los defensores de Nixon. Eso sí, con un esfuerzo de equilibrio y matización: el ex presidente carece del don de gentes, transpira demasiado, dice obscenidades, piensa mucho en el dólar, abusó de las grabaciones, admitió prácticas delictivas… pero tuvo logros políticos, ama a su país, posee convicciones, es un adversario temible; y Frost es audaz al asumir el reto de la difícil entrevista, y se lleva a las personas de calle... pero tiene la inseguridad de quien se mueve en un "show business" con frecuencia superficial, nota la desconfianza de los que le rodean, es mundano y no se esfuerza todo lo que debiera en preparar sus entrevistas. Y de pronto... Llega un momento electrizante, quizá lo mejor de la película, que anticipa de modo magistral el clímax de los pasajes reveladores de las entrevistas: la llamada teléfonica nocturna. ¿Realidad?, ¿ficción?, ¿qué más da? El caso es que sirve para establecer una inesperada conexión entre Nixon y Frost, dos personajes no tan diferentes de lo que a simple vista se diría. En ese momento, en que las interpretaciones de Langella y Sheen –que reasumen sus papeles de teatro– brillan a grandísima altura, somos conscientes de que tenemos ante nosotros a dos personas, de carne y hueso. Más o menos criticables, con virtudes y defectos, pero personas al cabo. Con esta magnífico bagaje, hasta se perdona el recurso facilón del investigador, que llega en el último momento con los documentos decisivos para encarrilar la entrevista en la dirección deseada.

7/10
Superman Returns

2006 | Superman Returns

Volver a resucitar en la pantalla al superhéroe de DC cómics ha sido muy complicado y ha llevado años, con el consiguiente “baile” de nombres del equipo técnico y artístico, que ha sido numerosísimo. Al final, Bryan Singer dio calabazas a la tercera entrega de X-Men (había dirigido las otras dos) y se metió de lleno en el regreso del hombre de Crypton. El reto no ha sido fácil, pero Singer ha resuelto la papeleta con gran suficiencia. Superman regresa tras una larga ausencia en el espacio, a donde marchó con la esperanza de hallar alguna señal de vida entre los restos de su antiguo planeta. Pero a su llegada, las cosas han cambiado mucho por aquí: la reportera Lois Lane se ha casado con el hijo del jefe del Daily Planet, se ha hecho famosa gracias a un artículo contra Superman y además se ha convertido en madre. Entretanto, Lex Luthor salido de la cárcel y trama liderar un nuevo orden mundial gracias precisamente a la tecnología alienígena que Superman dejó en la Tierra. En fin que nadie parece echar de menos al superhéroe de la capa roja, y mucho menos a Clark Kent. El gran mérito del film es que entretiene de veras. Los efectos especiales son tan perfectos que casi no lo parecen y hay un par de secuencias de acción muy logradas. Pero Singer ha puesto el énfasis en la trama, enriquecida con estudiados gags humorísticos muy eficaces y variados elementos dramáticos que aportan cierto tono oscuro al conjunto. No en vano, el director neoyorquino ha confesado la influencia de Batman Begins en su film. Efectivamente, el enfoque, aunque más tamizado que en la película de Nolan, es también algo crepuscular. Así, la misión salvadora de Superman –a veces muy acentuada- se equilibra con sentimientos y limitaciones más terrenas, a la vez que los humanos son llamados a un particular heroísmo en su lucha contra el mal. El reparto está correcto, aunque Brandon Routh y Kate Bosworth para nada hacen olvidar a la pareja Christopher Reeve-Margot Kidder. Y aunque entre los secundarios brille el carisma de Kevin Spacey, es una pena que la presencia de Parker Posey y Eva Marie Saint sea casi meramente anecdótica.

7/10
Buenas noches, y buena suerte

2005 | Good Night, And Good Luck

Estamos en los 50, la etapa más dura del comité de Actividades Antiamericanas, promovido por el senador Joseph McCarthy, que ve comunistas por todas partes. Multitud de personas son juzgadas con argumentos sensacionalistas del senador, muchas veces sin pruebas. Funcionarios públicos pierden su empleo y directores y guionistas de Hollywood, acusados por sus propios compañeros, son incluidos en las tristemente célebres listas negras, circunstancia que les impide trabajar. Cunde el pánico entre la población. Pero alguien se atreverá a cuestionar a McCarthy. Se trata de Edward Murrow, pionero de la televisión, director y presentador del programa 'See it Now', de la cadena CBS. Murrow, famoso porque después de comentar sus impresiones se despedía con la frase “buenas noches y buena suerte”, se fijó en un caso claramente injusto, el de un piloto del ejército destituido por la única razón de que su madre y su hermana, en algún momento, acudieron a reuniones del partido comunista. Murrow y su equipo elaboraron un programa sobre este asunto, y posteriormente emitieron una declaración del propio senador, que había reclamado su derecho de réplica. George Clooney es hijo de un presentador televisivo, se hizo famoso con la serie Urgencias y reflexionó sobre el mundillo de la pequeña pantalla en Confesiones de una mente peligrosa, su prometedora opera prima. Confeso admirador de Murrow, Clooney era el hombre adecuado para adaptar al cine su enfrentamiento con el senador. Y lo hace con un estilo sobrio, cercano al documental, con una estupenda fotografía en blanco y negro, sin concesiones a secuencias sentimentales forzadas. Clooney denuncia el abuso de poder y homenajea al medio televisivo, que se usa habitualmente para entretener –casi narcotizar– con productos de evasión, pero que si se usa bien puede servir para garantizar la libertad de los ciudadanos. Los críticos estadounidenses trazaron paralelismos entre el film y la actualidad de su país, pero en realidad Clooney realiza una apología intemporal de la libertad de expresión y el periodismo bien hecho. No obtuvo ningún Oscar, a pesar de las seis nominaciones con las que contaba. El siempre efectivo David Strathairn encarna a Murrow, mientras que Clooney se ha reservado un papel secundario, el del fiel colaborador del protagonista: Fred Friendly.

7/10
Delitos menores

2004 | House of D

Cuentecillo nostálgico y de aristas tragicómicas, escrito y dirigido por David Duchovny, Mulder en Expediente X, que tras firmar varios episodios de la serie, debuta en el cine grande tras la cámara. No acaba de dar con el tono, y hace bueno el dicho ‘Quien mucho abarca, poco aprieta’ al narrar la dura adolescencia de Tommy, su amistad con un retrasado, su primer amor, los consejos de una presidiaria, los disgustos de la madre, su intervención en una eutanasia… Pero el chico se esfuerza, y el reparto tiene su encanto.

4/10
Noviembre dulce

2001 | Sweet November

Keanu Reeves y Charlize Theron se dan cita en una comedia dramática llena de romanticismo. Nelson es un ejecutivo compulsivo, incapaz de mantener una relación estable con alguien de carne y hueso. Un día conoce casualmente a Sara, extraña y bellísima chica que se empeña en “salvarle” de su vida sin sentido, esclavizada por el trabajo. Para ello le propone un plan bastante curioso: pasar juntos el mes de noviembre. Lo que no saben es que enamorarse es también cuestión de tiempo. La película tiene unos personajes bien dibujados, sobre todo el de ella, cuya vida esperpéntica resulta terriblemente atractiva. Bastante extraño y surrealista es el vecino travesti de Sara, cuya aparición es desconcertante. Pero no se vaya a pensar que hablamos de una comedia al uso; aquí hay drama, dificultades y un punto de tragedia. Y al final siempre nos queda la sonrisa de la Theron...

4/10
Jasón y los argonautas

2000 | Jason and the Argonauts

En la antigua Grecia, año 2000 a.C., la ciudad de Yolco es atacada. Jasón que sólo tiene tres años se queda huérfano cuando su tío, el tirano Pelias, mata a su padre, el rey Aeson y reclama el trono. Jasón es salvado de la muerte y trasladado lejos de Yolco. Veinte años más tarde, Jasón decide vengarse y cumplir con su destino recuperando el reino de su padre. Cuando le reconoce Pelias le sentencia a muerte y para salvar la vida y demostrar su derecho al trono, Jasón promete conseguir una proeza sin igual: traer el famoso Vellocino de Oro. Extensa producción televisiva, que entretiene en todo momento y traslada bien a la pantalla la epopeya de su protagonista, narrada sobre todo por Apolonio de Rodas. El reparto reúne a muchos intérpretes de renombre que engrandecen el resultado.

6/10
La novena puerta

1999 | The Ninth Gate

Dean Corso es especialista en libros antiguos. Un cliente multimillonario le enseña su última adquisición: La novena puerta, un libro para invocar al diablo, cuyo autor acabó en una hoguera de la Inquisición. Y le encarga al experto que coteje el libro con otros dos ejemplares similares de coleccionistas privados, para comprobar su autenticidad. Lo que parece un encargo sencillo, se convierte en una aventura demoníaca. Adaptación de la novela "El club Dumas" de Arturo Pérez-Reverte. El guión, que ha pasado por distintas manos (desde las de Anthony Shaffer a las de Enrique Urbizu, para acabar en las de Roman Polanski), reduce la larga trama a la parte relativa al demonio. ¿Qué le pasa a Polanski, que asegura no creer en el ángel caído, y en cambio lo repite como personaje en varias películas? Misterio misterioso. El hecho es que el film deja de lado lo concerniente a Dumas y los mosqueteros. La historia se beneficia de su tono detectivesco y del aura de veneración con que se trata a los libros. El esfuerzo de producción (con iniciativa y gran parte de capital españoles) se nota: la parte visual cuenta con la fascinante imaginería creada por el director artístico Dean Tavoularis y el de fotografía Darius Khondji; la música de Wojciech Kilar resulta inquietante. En el reparto, muy internacional, brilla el camaleónico Johnny Depp, que asegura que le encantó la historia porque “yo tengo una gran colección de libros y vivo buscando manuscritos por el mundo”.

5/10
Te estoy perdiendo

1998 | I'm Loosing You

Un productor televisivo recibe una mala noticia: tiene cáncer y le queda un año de vida. En vez de servir la noticia para unirle a su familia, la enfermedad va a disparar un montón de tensiones y secretos ocultos. Bruce Wagner dirige este drama que intenta mostrar el lado más oscuro del ser humano.

3/10
Lolita (1997)

1997 | Lolita

1947. Humbert Humbert es un europeo muy educado y refinado, que llega a Estados Unidos para ocupar su puesto de profesor. Aunque tiene un fuerte atractivo para las mujeres, siente una atracción irrefrenable por las jovencitas. Charlotte (Melanie Griffith), una viuda que desea rehacer su vida, le hospeda en su casa y trata de conquistarle. Pero Humbert no le quita los ojos de encima a Lolita, una bonita y caprichosa niña de doce años, hija de Charlotte. Juntos emprenderán un peligroso y atractivo viaje a través de Estados Unidos. Basada en la turbadora novela del escritor ruso afincado en Estados Unidos Vladimir Nabokov, que fue publicada en 1958. La primera versión cinematográfica la hizo el genial Stanley Kubrick en 1962. Una historia inquietante , en la que se ponen de manifiesto las obsesiones del protagonista. Jeremy Irons realiza con eficacia su escabroso papel. Dominique Swain, de quince años, fue seleccionada para interpretar a Lolita entre 2.500 aspirantes. La versión de Kubrick era sobria, casi una crónica negra. Aquello no consistía en un capítulo de 'Vidas ejemplares', pero se agradecía la contención, el rigor narrativo. Para Adrian Lyne, Lolita reclama en los años 90 sensualidad e insinuación perpetuas –juego seductor de Swain y mirada de cordero degollado de Irons– y alguna que otra escena de alcoba. La novedad de su film –explicar el pasado del protagonista– hace más efecto de parche que de elemento clarificador. Kubrick aprovechaba bien el vigoroso clímax –en torno a él construía la historia como un flash-back que se prolongaba a lo largo de casi todo el metraje–, Lyne lo convierte en algo cercano a la bufonada. Lyne no aprueba la desordenada conducta de los protagonistas –Humbert pide perdón a Lolita por corromperla, sabe que no actúa bien–, pero ahí se queda. Por ello, en una época en que causan pavor graves sucesos de pederastia y pornografía infantil, no debería sorprenderse de las reacciones que produjo su película. Pero la opinión pública ha de interrogarse si es hipócrita su clamor en tales cuestiones, cuando se despreocupa del contenido de otros filmes y emisiones televisivas que vacían la sexualidad de toda su riqueza.

4/10
Eddie

1996 | Eddie

La verdadera pasión de Eddie (Whoopi Goldberg) es el baloncesto, aunque muy a su pesar se dedica a conducir una limousine. Su equipo favorito son los Nicks de Nueva York, y conoce las claves para sacarlo de la mala racha de resultados y de juego en la que está inmerso. El problema es que el club confíe en ella para levantar la moral de los jugadores. Su sueño parece hacerse realidad cuando inesperadamente, durante un concurso en el descanso de un partido, es nombrada entrenadora honorífica y más tarde entrenadora oficial de los Nicks. Una comedia que le viene como anillo al dedo a la simpática y polifacética Whoopi Goldberg. Animada y chispeante, cuenta una historia más o menos original. Las escenas de los partidos de baloncesto, en el mítico Madison Square Garden de Nueva York, con los auténticos jugadores de la NBA, son espectaculares.

4/10
La Biblia: Moisés

1995 | Moses | Serie TV

El faraón de Egipto ordenó matar a todos los bebés varones de los esclavos hebreos. Moisés fue salvado cuando su madre lo metió en un canasto y lo llevó al Nilo. Así pues, la corriente le llevó hasta la casa del faraón. Cuando la hija de éste lo descubrió, le adoptó y le crió como propio. El muchacho creció y se convirtió en un joven inteligente, sensato y de gran corazón, que recriminaba constantemente el mal trato que recibían los esclavos. Debido a un crimen, Moisés huyó de Egipto, logró liberar a los israelitas de la esclavitud y Dios le entregó las tablas de la ley. Notable capítulo de la extensa serie "La Biblia", que esta vez se centra en la figura del gran Moisés. Esta coproducción televisiva, realizada por varios países europeos, cuenta en este caso con Ben Kingsley, Christopher Lee, Frank Langella... entre un excelente reparto.

6/10
Malas compañías

1995 | Bad Company

Es ésta una película inusual y provocativa que cuenta con dos de los actores más inquietantes del panorama cinematográfico: Laurence Fishburne (Causa Justa, The Matrix) y Ellen Barkin (Melodía de seducción). Nelson Crowe (Laurence Fishburne) es un agente secreto del gobierno que tiene que realizar una difícil y arriesgada misión, la de infiltrarse en la mayor organización de espionaje industrial. Allí formará equipo con la sensual y dura Margaret Welles (Ellen Barkin), una mujer obsesionada con su carrera. Juntos deberán chantajear, sobornar e incluso asesinar para conseguir hacerse con el control de la compañía. Película dura sobre el espionaje moderno, con unas buenas interpretaciones y eficaces dosis de suspense. Para habituales de la vida dura.

4/10
La Isla de las Cabezas Cortadas

1995 | Cutthroat Island

La acción nos planta de lleno en el peligroso mundo de los piratas, en el siglo XVII. El mar Caribe es un santuario para los corsarios del mar. Allí campan a sus anchas, refugiándose y escondiendo sus tesoros en sus numerosas islas. Morgan Adams (Geena Davis) es una valiente joven, hija de un temido pirata. Recibe como herencia el barco y la tripulación de su padre, además del pedazo del mapa de un esplendoroso tesoro. El problema es que las indicaciones del mapa están en clave. Sólo un inteligente esclavo llamado William Shaw (Matthew Modine) es capaz de descifrar el contenido del mapa. Pero para que William le ayude, Morgan debe comprar su libertad. Así empieza una tremenda aventura en la que William y Morgan están obligados a ayudarse y a protegerse, sin llegar a confiar el uno en la otra. Notable película que nos devuelve al fantástico género de los piratas. Cuenta con una brillante pareja protagonista. El ritmo es trepidante, y la acción no decae en ningún momento. El film busca recuperar la tradicional savia de las historias de piratas, mezclando aventuras –aquí espectaculares, a lo Indiana Jones, gracias a Renny Harlin (Máximo riesgo) y a un generoso presupuesto– con la ironía y el espíritu burlón, impregnadas de un ligero toque frívolo. Tiene vistosas escenas de lucha y persecuciones de fieros piratas. La mar de entretenida para ver en familia.

6/10
El puño de Dios

1994 | Doomsday Gun

Durante los años 80, Irán se convirtió en un país con un ejército muy poderoso. Debido a su afán expansionista, comenzó una guerra con sus vecinos del sur, los irakíes. Aún quedaban unos años para que Irak invadiese Kuwait, y Estados Unidos era un aliado de Sadam Hussein, que ya dirigía los designios de Irak. Gerald Bull (Frank Langella) es un prestigioso experto en armamento, al que se le encarga el diseño de una poderosa arma. El destinatario es Sadam Hussein, que le da toda su confianza. De esta forma, Bull viaja a Irak para comenzar la construcción de un poderoso cañón, capaz de sentenciar el signo de la guerra. Una película sin más pretensiones que la acción bélica, con la excusa de la construcción del arma más poderosa del mundo. Realizada tres años después de la primera Guerra del Golfo, cuenta con el morbo del personaje de Hussein, el prototipo de malo para los estadounidenses en los últimos tiempos. La acción es continua y la tensión se mantiene a base de disparos y bombardeos.

4/10
Juego mortal (1994)

1994 | Brainscan

Michael es un adolescente, fanático de todo lo que tiene que ver con el terror. Un día llega a sus manos un juego de CD-ROM llamado Brainscan, en el que hay que llevar a cabo una serie de asesinatos. Lo que cree que únicamente ha sido una experiencia excitante, resulta ser real: los crímenes suceden a sólo unas manzanas de su casa. El film podía haber supuesto una voz de alerta ante el creciente número de jóvenes que pasan horas y horas en frente de la pantalla de su ordenador o consola, o ante una cierta obsesión por la búsqueda de emociones fuertes. Pero no es nada de eso. Se trata de una película concebida para adolescentes, descerebrados o en vías de serlo, con una escasa coherencia interna y un pobre desenlace. Especialmente irritante resulta el personaje de Trickster, que no se sabe si debe infundir miedo o risa. No consigue, por supuesto, ninguna de las dos cosas.

2/10
Junior

1994 | Junior

El doctor Alex Hesse (Arnold Schwarzenegger) trabaja en un proyecto científico en el campo de la ginecología junto con su colega el doctor Arbogast (Danny DeVito). Se trata de una nueva droga que asegura un embarazo saludable a cualquier mujer. Sin embargo, cuando se disponen a probar sus efectos en seres humanos, la universidad anula el proyecto y cede el laboratorio donde trabajan a otra persona, la doctora Reddin (Emma Thompson). Pero los científicos deciden seguir con su trabajo y utilizan el cuerpo del propio doctor Hesse. Será la primera vez que un hombre se queda embarazado. En su búsqueda de toda clase de públicos, el actor más exitoso de los años 90 en Hollywood, Arnold Schwarzenegger, simultaneaba productos de acción (Terminator 2: El juicio final, El último gran héroe) con comedias dirigidas a toda la familia. En esta ocasión se puso al frente del proyecto un experto en el género, Ivan Reitman (Los cazafantasmas).

4/10
El cuerpo del delito

1993 | Body of Evidence

Rebeca (Madonna) es una atractiva, inteligente y algo malvada dueña de una importante galería de arte que es acusada del cruel asesinato de su marido, un rico y maduro hombre de negocios. Todas las pruebas apuntan contra ella. Para encargarse de su defensa no escatima en gastos, por lo que decide contratar al más prestigioso abogado de la ciudad (Willem Dafoe). Al principio la relación entre ambos es meramente profesional, pero posteriormente acaban teniendo una perversa relación sexual, basada en el sado-masoquismo. El abogado es dominado fuertemente por Rebeca, quien aún así ejerce una atracción imparable sobre él. Uli Edel aprovechó el tirón entre determinado público de los filmes de intriga con fuerte carga erótica en este título, producido por Dino de Laurentiis (Flash Gordon, Conan, el bárbaro, Dune) y para el que contó con un gran presupuesto. El reputado actor Willem Dafoe interpreta con igual soltura personajes controvertidos (Calles de fuego) que papeles de bueno (Platoon, Saigón) y en esta ocasión es el tipo que no puede evitar caaer en los juegos eróticos de su defendida. Madonna tenía un gran tirón popular en el cine, pero nunca había interpretado un papel dentro del género del thriller. Los secundarios son primeras figuras, en especial Anne Archer y Julianne Moore. Y les acompaña el prestigioso actor Joe Mantegna.

4/10
Dave, presidente por un día

1993 | Dave

Bill Mitchell, el presidente de los Estados Unidos, ha sufrido una parálisis cerebral mientras se encontraba con una de sus amantes. El accidente le hace permanecer en coma por tiempo indefinido, y para que la noticia no llegue a oídos de la opinión pública, la Casa Blanca decide buscar un sustituto del presidente. El candidato perfecto es Dave, un sencillo ciudadano que guarda un increíble parecido físico con el gobernante. Tras aceptar el cargo, Dave empieza a codearse con grandes autoridades del país y ve la oportunidad para mejorar las cosas. Pero debe guardar las apariencias, incluso ante Ellen, la primera dama, que no sospecha nada... de momento. Original comedia de Ivan Reitman (Los cazafantasmas) en torno a la Casa Blanca y suplantaciones de poder. Kevin Kline realiza un buen trabajo; primero como un cínico presidente, en una breve aparición; y luego como un simpático, humano y campechano caballero, en su otro papel en la cinta. Sigourney Weaver, a la que se le da igual de bien el drama que la comedia, está perfecta como la primera dama, toda una señora, que acaba quedando sorprendida del tremendo cambio que ha sufrido para bien su 'marido'. Destaca, dentro de la trama, el retrato de los entresijos de los gobiernos y la política social, que muchas veces se mueven por los intereses particulares de unos pocos, en vez de luchar por el bien común o las clases desfavorecidas.

6/10
1492. La conquista del paraíso

1992 | 1492: Conquest Of Paradise

Esplendida Superproducción que narra la expedición y descubrimiento de America por Cristobal Colón, así como los inicios de su conquista y posterior colonización. Ridley Scott está al frente de la dirección de este film en el que destaca el esfuerzo por la reconstrucción y ambientación histórica de la España de los Reyes católicos, así como la dura vida y los peligros a los que se exponían estos descubridores y navegantes. Scott da al film un tono épico que queda resaltado por la espectacular banda sonora de Vangelis. Espléndidos vestuarios y decorados resaltados por un brillante fotografía contribuyen a dar solidez al film. Por último resaltar también un gran reparto,encabezado por Gérard Depardieu que da vida al genial Almirante, al que acompañan Sigourney Weaver como Isabel la Católica, Fernando Rey, Ángela Molina... Resalta la escena en la que Cristobal Colón pisa por primera vez la tierra de las américas, en la que Scott quiere hacer ver un paralelismo con las aventuras de los descubrimientos espaciales (en particular la llegada del hombre a la luna) que han tenido lugar en nuestro siglo.

5/10
Masters del universo

1987 | Masters of the Universe

Los famosos juguetes de los años 80 del siglo XX dieron lugar a una serie televisiva de dibujos animados y a esta película de acción. El héroe es He-Man, el cual tendrá que salvar a una hechicera, encerrada en un castillo por el malévolo Skeletor. Dirigido por el debutante Gary Goddard, quien no volvería a rodar ningún largometraje más, el film está protagonizado por el entonces en alza Dolph Lundgren (que acababa de aparecer como Ivan Drago en Rocky IV), mientras que el malo es el formidable Frank Langella, especializado en ese tipo de papeles. Los efectos especiales han quedado terriblemente trasnochados, al igual que el look general, pero la trama resulta más o menos llevadera. En Masters del universo debutó en el cine una jovencita Courteney Cox (Friends, Scream)

3/10
Liberty

1986 | Liberty

La esfinge

1981 | Sphinx

En el antiguo Egipto, unos saqueadores de tumbas condenados a la pena capital, lanzaron una terrible maldición sobre sus ejecutores. Ya en la actualidad, una egiptóloga da con una increíble estatua de oro en la tienda de un anticuario, pero éste es asesinado, y a partir de ese momento empiezan a ocurrir las cosas más extrañas. El competente Franklin J. Schaffner no está muy inspirado con esta cinta de intriga egipcia, a pesar de partir de una popular novela de Robin Cook.

4/10
Drácula (1979)

1979 | Dracula

Una de las mejores versiones de la novela "Drácula", de Bram Stoker, dirigida por John Badham (Juegos de guerra, Cortocircuito) y con unos espectaculares efectos especiales. Además, consiguió aglutinar a un espectacular reparto, en el que destaca Frank Langella, como el conde vampiro, y el mítico Laurence Olivier (Rebeca, La huella) como el profesor Van Helsing. La principal baza de la película reside en una excelente partitura musical cuidadosamente elaborada por John Williams, compositor habitual de Steven Spielberg. La historia es enormemente conocida: el conde Drácula se translada hasta Londres en un barco, cuya tripulación muere en extrañas circunstancias. Una vez en esta ciudad, elige como víctima a una joven de la alta sociedad.

6/10
La ira de Dios

1972 | The Wrath of God

Desconcertante película de aventuras que sitúa su acción en la Sudamérica de 1920, cuando un sacerdote norteamericano llamado Oliver Van Horne se convierte en un sádico mercenario y lidera a una banda de renegados para asesinar a un dictador. La discutible gracia de que el cura esconda un cuchillo en su crucifijo, una pistola en la Biblia y empuñe una metralleta mientras va liquidando personas, era la base de la novela escrita por Jack Higgins con su pseudónimo habitual de James Graham. Entre medias de tanto desconcierto hay lugar para las fuertes escenas de sexo habitual de la época, una exótica banda sonora de Lalo Schifrin y para diálogos absolutamente desquiciados. El rodaje tuvo lugar en varias localizaciones de México, y el director Ralph Nelson tuvo que lidiar con las drogas y el alcohol que circulaba libremente por gran parte de su reparto liderado por los ya decadentes Robert Mitchum y Rita Hayworth.

4/10
Diario de una esposa desesperada

1970 | Diary of a Mad Housewife

Tina es un ama de casa descontenta con su matrimonio, pues su marido Jonathan la infravalora y la ridiculiza cada dos por tres. Tina comienza a tener un idilio con un escritor de éxito llamado George, con el que parece que puede dar un vuelco a su vida. La desconocida Carrie Snodgress fue nominada al Oscar a la mejor actriz por este papel de ama de casa harta de la vida que lleva. Frank Langella (Superman Returns) le da la réplica como el amante escritor. Dirige Frank Perry (Vida sin barreras).

4/10
El misterio de las doce sillas

1970 | The Twelve Chairs

Brooks adapta la satírica novela de los rusos Ilf y Petrov, sobre un aristócrata soviético venido a menos, que quiere recobrar el tesoro de su familia. Estimable reparto, con Ron Moody (Oliver!) a la cabeza.

4/10

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