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Biografía

Irrfan Khan

Irrfan Khan

53 años ()

Irrfan Khan

Nació el 07 de Enero de 1967 en Jaipur, Rajasthan, India
Falleció el 29 de Abril de 2020 en Bombay, India

De Bollywood a Hollywood

29 Abril 2020

Fue una de las pocas estrellas de Bollywood que hizo carrera en Estados Unidos. Se le conoce sobre todo como el policía de "Slumdog Millonaire". Irrfan Khan falleció el 29 de abril de 2020, en un hospital de Bombay, después de una prolongada batalla contra el cáncer a los 53 años de edad. 

El actor desveló en 2018 que había sido diagnosticado con un tumor neuroendocrino. "Irrfan fue un alma fuerte, alguien que luchó hasta el final y siempre inspiró a los que tenía cerca. Después de ser golpeado por un rayo con la noticia de un cáncer poco conocido, aceptó la vida como vino después y luchó todas las batallas. Rodeado de su amor, su familia que era lo que más quería, viajó hasta el cielo, dejando atrás un verdadero legado", señalaba un comunicado de su representante.

Nacido el 7 de enero de 1967, en Jaipur, Irrfan Khan era hijo de padres musulmanes.​ En 1984 ganó una beca que le permitió estudiar en la Escuela Nacional de Arte Dramático (NSD) de Nueva Delhi. Tras graduarse, se mudó a Bombay, donde le reclutaron para numerosas series televisivas. En cine dio la campanada en La India como protagonista de El guerrero, de Asif Kapadia. Además de intervenir en populares títulos de la industria de su país, como Gunaah y Pratha, triunfó con algún título de realizadores de prestigio, como El buen nombre, a las órdenes de Mira Nair, y Viaje a Darjeeling, de Wes Anderson

Irrfan Khan contrajo matrimonio con la escritora Sutapa Sikdar, con quien tuvo un hijo, Babil. A nivel internacional, se consagró en 2009, como inspector de policía de Slumdog Millionaire. También fue el protagonista en su etapa adulta de La vida de Pi, e intervino en la serie En terapia y alguna superproducción como The Amazing Spider-Man. Interpretó su mejor trabajo en The Lunchbox, donde fue un funcionario viudo encerrado en sí mismo a punto de jubilarse que intercambiaba mensajes a través de una fiambrera con una desconocida.

Filmografía
Puzzle

2018 | Puzzle

Agnes (Kelly Macdonald), una madre de los suburbios, descubre su pasión por los rompecabezas, algo que le llevará a introducirse en un mundo desconocido para ella.

Inferno

2016 | Inferno

En esta ocasión, el catedrático de simbología de Harvard Robert Langdon se despierta en la habitación de un hospital desde cuya ventana se vislumbra el Palazzo Vecchio de Florencia, pero ha perdido la memoria reciente, por lo que no sabe cómo ha llegado hasta allí. Le atiende la doctora Brooks, que le ayudará cuando irrumpe en el lugar una terrible asesina que la emprende a tiros. Tercera entrega fílmica de las peripecias del personaje, creado por Dan Brown, tras El código Da Vinci y Ángeles y demonios. Por una vez, deja de lado sus furibundas críticas a la religión católica pero como se impone crear polémica, seña de identidad del autor, aquí se saca de la manga una reflexión neomalthusiana sobre el desarrollo sostenible, en realidad mera excusa para la trama. Aunque la tesis está defendida en la cinta por el villano, un psicópata violento, podría hacer pensar a un sector del público que la Tierra se encamina a un problema de falta de recursos de la población. Como sus predecesoras tiene detrás al artesano Ron Howard, que imprime cierta tensión, con lo que en cierto modo disimula las carencias del libro, que sobre todo tiene un problema de falta de verosimilitud, pues por ejemplo los personajes entran y salen como Pedro por su casa por pasadizos increíbles ocultos en emblemáticos edificios. Cuenta con un libreto del reputado David Koepp (Misión imposible), que tiene el lastre de que se nota que no le han dejado corregir demasiado al famoso autor. Sin habérselo trabajado demasiado, Tom Hanks realiza un trabajo digno. Tiene a su lado a secundarios competentes, como Felicity Jones (Brooks), y Omar Sy (un policía). La inspirada banda sonora de Hans Zimmer también contribuye a que el resultado sea al menos menos infernal que sus predecesoras.

5/10
El proceso de Tokio

2016 | Tokyo Trial | Serie TV

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial se constituyeron tribunales internacionales para juzgar crímenes de guerra, de los cuales los más célebres son los de Nuremberg, que juzgaron las acciones de personas constituidas en autoridad del régimen nazi. Lo que dio pie al célebre film Vencedores o vencidos, de Stanley Kramer. Es menos conocido lo ocurrido en Japón, y esta miniserie viene a dar respuesta a esta ignorancia generalizada, al seguir la constitución de un tribunal en Tokio para juzgar las acciones de antiguos primeros ministros, ministros y diplomáticos, el llamado Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente. La serie se centra sobre todo en la relación entre los componentes del tribunal, de distintas nacionalidades, entre ellos un australiano, un canadiense, un neozelandés, un holandés –que es el hilo conductor, con las misivas que escribe a su esposa–, un soviético, un francés, un indio, un chino, un filipino, un británico. Y en las discusiones sobre la calificación jurídica de los hechos –inicialmente deben dilucidar entre crímenes contra la paz, crímenes contra la humanidad, y crímenes convencionales de guerra–, y el posible afán de venganza que podría dificultar que el juicio sea justo. Tampoco se escamotea el hecho de que el emperador Hirohito fue exonerado directamente, en el protectorado bajo el mando del general MacArthur se le consideraba una pieza clave para la reconstrucción del país y las necesarias reformas. Dirigida con oficio por Rob W. King y Pieter Verhoeff, es casi un docudrama y tiene interés sobre todo por los aspectos históricos, en lo dramático deja algo frío, incluso cuando se describen atrocidades como las cometidas en China. Todo está muy bien documentado, y se opta por ofrecer fragmentos del auténtico juicio en blanco y negro, que se mezclan con los de ficción, incluidos los planos de miembros del tribunal, que se ofrecen también en blanco y negro. En las discrepancias que surgen en el tribunal, a partir de las ideas del juez indio, pueden encontrarse ecos de Doce hombres sin piedad, pues al principio es el único que cuestiona los apriorismo de cómo se va a abordar el juicio, pero luego suma a su causa algunos puntos de vista coincidentes.

6/10
Jurassic World

2015 | Jurassic World

Steven Spielberg arrasó en las taquillas en 1993 con Parque Jurásico, adaptación de la novela homónima de Michael Crichton. El propio Rey Midas dirigió la secuela, El mundo perdido: Parque Jurásico 2, en 1997, pero cedió la realización a Joe Johnston en Parque Jurásico III, de 2001. Han tenido que transcurrir quince años para que llegue a las pantallas Jurassic World, la cuarta, en preparación desde hace más de una década, pero cuya producción se ha ido retrasando una y otra vez. Gray, un niño de once años, acude con su hermano mayor, Zach, a Jurassic World, un nuevo complejo con dinosaurios reconstruidos genéticamente, que se ha instalado en isla Nublar, el lugar que antaño fue la sede del accidentado Jurassic Park. Entusiasmado, el chico trata de olvidar por un momento la sospecha de que sus padres están en pleno proceso de divorcio, y disfrutar de las maravillas que le deparan las criaturas del lugar, donde trabaja su tía Claire. Mientras, Owen, un miembro del equipo del parque, revisa la seguridad alrededor de un nuevo habitante del parque, un híbrido de varias especies de aspecto mortífero gracias a los “milagros” de la genética, que contra todo pronóstico logra escapar... En Jurassic World ejerce como realizador Colin Trevorrow, que sólo tenía en su haber un largometraje de ficción, la producción independiente Seguridad no garantizada. Pero su fichaje ha sido todo un acierto, pues dosifica muy bien el suspense (se tarda mucho en ver finalmente a la criatura principal) y compone vistosas secuencias de acción con las que mantiene en vilo a los espectadores hasta el final. Algunas de ellas quedan en el recuerdo, como la de los niños en unos sofisticados vehículos esféricos, las tropas que descubren al monstruo camuflado, los protagonistas huyendo en una furgoneta, etc. Se nota mucho en esta ocasión la mano e influencia de Steven Spielberg, pues se tocan temas muy propios de su filmografía, como la desestructuración familiar o los intereses económicos, que son capaces de ignorar el riesgo de perder vidas humanas. Pero Jurassic World tiene como principal leitmotiv la imposibilidad de controlar por completo todos los detalles tanto de un macrocomplejo de ocio como de la vida personal. Funciona el reparto, en el que brillan especialmente los jóvenes Ty Simpkins y Nick Robinson, acompañados por Chris Pratt, conocido por su papel protagonista en Guardianes de la galaxia, que compone un héroe muy de film de aventuras clásico, la obsesa del trabajo y tía de los muchachos, una excepcional Bryce Dallas Howard (Manderlay), y en roles más secundarios Omar Sy (Intocable), Vincent D'Onofrio (Orson Welles en Ed Wood), Judy Greer (Los descendientes) o Irrfan Khan (el policia de Slumdog Millonaire). Michael Giacchino se muestra eficaz en la banda sonora, pero sobre todo porque le saca mucha tajada al tema central de la franquicia, que compuso John Williams.

7/10
The Lunchbox

2013 | Dabba

En Mumbai (hasta hace poco Bombay) existen desde hace cien años los llamados Dabbawala, término traducible como "uno que lleva una caja". Estos profesionales utilizan un sistema de mensajería lógico que les permite no equivocarse jamás, y que el envío acabe siempre en manos de su destinatario, sin utilizar papeles, mediante un sencillo código numérico que aprenden de memoria. Estudiosos de la Universidad de Harvard han llegado a investigar la singular organización de los Dabbawala, elaborando estudios que ponen de manifiesto su eficacia. Pero, ¿qué ocurriría si alguna vez se equivocaran? Ésta es la base argumental de The Lunchbox (la fiambrera), donde la joven Ila envía cada día la comida a su esposo, con el que lleva una vida anodina. La muchacha le pone mucha pasión a la elaboración de sus guisos para tratar de reconquistar a su amor por el estómago. Pero un día, el refrigerio empieza a llegarle regularmente a Saajan, funcionario viudo encerrado en sí mismo a punto de jubilarse. A través de mensajes escritos que intercambian en los paquetes, Ila y Saajan descubren que son almas complementarias... Apetitosa ópera prima en el largometraje del indio Ritresh Batra, que ha sido todo un acontecimiento en su país. The Lunchbox remite a clásicos del cine como Breve encuentro, donde dos personas corrientes hastiadas de una existencia desesperanzada, de repente encuentran a su complemento perfecto, pero ambos son conscientes de que seguir a su corazón implicaría caer en el adulterio. Aquí se pone de manifiesto que la tentación cotidiana puede tener el beneficioso efecto de hacer reflexionar al individuo sobre cuál es su correcto lugar en la vida. O como se resume en uno de los diálogos: "un tren equivocado puede llevarte a la estación correcta". The Lunchbox está rodada con enorme cuidado y sensibilidad, y recuerda más al cine clásico occidental que a las exageradas y grandilocuentes producciones habituales de Bollywood, lo que podría señalar un cambio de tendencia. La sencillez es la nota distintiva de esta cinta, que cuenta con interpretaciones muy humanas de Irrfar Khan (conocido internacionalmente como el policía de Slumdog Millionaire y el protagonista de adulto en La vida de Pi), y la menos famosa hasta el momento Nimrat Kaur. Ambos están acompañados de secundarios que componen personajes con vida propia, como el futuro sustituto del protagonista.  

6/10
The Amazing Spider-Man

2012 | The Amazing Spider-Man

Tras el éxito de Spider-Man 3, el realizador de la trilogía, Sam Raimi, preparaba una nueva entrega que volvería a estar protagonizada por Tobey Maguire y Kirsten Dunst. Sin embargo, durante el proceso de preproducción, Raimi no acabó de entenderse con los ejecutivos de Sony, y finalmente decidió abandonar el proyecto. La productora anunció a bombo y platillo que reiniciaría la franquicia con un nuevo reparto, devolviendo al personaje principal a la época del instituto, con la excusa de conectar con el público joven. En The Amazing Spider-Man sorprendió la elección del director, Marc Webb, procedente de los videoclips y las series televisivas, hasta ahora autor de un único largometraje, la tragicomedia romántica de factura 'indie' (500) días juntos. Así, Peter Parker vuelve a ser un joven estudiante, de mente privilegiada, pero que sufre las iras de Flash Thompson, el matón de su centro, y que vive con sus tíos tras haber sido repentinamente abandonado por sus padres. Se siente atraído por una compañera de clase, Gwen Stacy, hija de un vecino policía. La chica colabora con el doctor Curt Connors, brillante científico que perdió el brazo derecho, y realiza experimentos con animales en busca de un método para que el ser humano pueda regenerar los miembros amputados. Cuando Parker se entera de que Connors colaboró con su padre, se cuela en la compañía donde trabaja, Oscorp, pero allí sufre la picadura de una araña radiactiva que le dará poderes excepcionales. Pesa como una losa que a Webb le hayan encargado repetir el punto de partida ya conocido. También que The Amazing Spider-Man llegue a las carteleras en el punto álgido del aluvión de superhéroes en el cine, tras la estela de propuestas de enorme calidad –El caballero oscuro– y otras fallidas –Green Lantern (Linterna verde)–, pero todas con elementos que se repiten (la identidad secreta, la novia del héroe) por lo que a estas alturas resulta muy difícil no sólo sorprender sino mantener el interés. Por esta razón, salvo para el público que en gran medida desconozca el subgénero, el inicio de The Amazing Spider-Man resulta agotador, a pesar de que se nota un enorme esfuerzo por rodar una producción de calidad. El guión, coescrito por el prestigioso James Vanderbilt (Zodiac) reinventa un poco las secuencias que en esencia ya están vistas y dota de profundidad no sólo a los protagonistas, sino a todos los personajes. Para interpretarlos se ha reclutado a un elenco de auténtico lujo, en el que sobresalen secundarios como Martin Sheen (un gran tío Ben pese a que Cliff Robertson también se lució en la versión anterior), Rhys Ifans (impresionante como villano), Sally Field (aunque su papel de tía May podría tener mayor relevancia) y Denis Leary (el severo pero honrado capitán Stacy). En los roles principales, Andrew Garfield, que se reveló como Eduardo Saverin en La red social, se confirma como joven de gran futuro, mientras que Emma Stone vale para afrontar cualquier papel, como demostró en Criadas y señoras (The Help). Tampoco existen grandes novedades en The Amazing Spider-Man en cuanto a las secuencias de acción, más de lo mismo, pese a que se nota que se ha invertido un generoso presupuesto y que se ha usado tecnología de última generación. Sorprende ligeramente la primera aparición de Peter Parker saltando entre edificios con su recién diseñado uniforme (ahora de licra), y que está filmada en cámara subjetiva, así como un momento 'capriano' en el que los operarios de grúa se unen para ayudar al Trepamuros. Refuerza esta secuencia el mensaje, en torno a la obligación moral de ayudar a los demás, aunque en esencia el fondo viene a ser otra vez aquel "un gran poder conlleva una gran responsabilidad" explicado con diálogos diferentes. Se ven premiados los esfuerzos de los implicados en The Amazing Spider-Man en el tramo final, que adquiere intensidad dramática, sobre todo en lo relativo a la subtrama romántica, especialidad de Marc Webb. Stan Lee, cocreador del personaje con el dibujante Steve Ditko, lleva a cabo aquí el más divertido de sus habituales cameos en adaptaciones de sus obras. Como la mayoría de películas de héroes Marvel, contiene una secuencia de propina durante los títulos de crédito, que promete la inevitable secuela.

5/10
La vida de Pi

2012 | Life of Pi

Un escritor necesitado de inspiración concierta por recomendación de un amigo suyo una entrevista en Canadá con Piscine Militor Patel, conocido abreviadamente como Pi. De origen indio, supuestamente Pi es dueño de una historia increíble sobre su propia vida, tan asombrosa que cualquiera que la escuche acaba creyendo necesariamente en Dios. Intrigado, el escritor escucha el sugestivo relato de Pi, cuya familia tenía un zoo en Pondicherry, en la India en los años 70. Su padre se ve obligado a desprenderse del negocio, y viaja con los suyos rumbo a Canadá, dispuesto a vender allí a los animales. Fatalmente el barco japonés en el que navegan naufraga, y Pi sobrevive en una barca con la única compañía de Richard Parker, que a pesar de tener un nombre tan humano se trata nada menos que de un fiero tigre. Inspirada y sensible adaptación de la novela de Yann Martel, que a priori parecía infilmable, sobre todo en lo referente a la odisea de Pi joven, en medio de las aguas del océano, conviviendo con un tigre y enfrentado a los elementos de la naturaleza. El guión de David Magee (que también escribió el libreto de Descubriendo Nunca Jamás, con la que tiene algunos puntos en común) se estructura alrededor de la entrevista que el escritor tiene con Pi, lo que da pie a un relato punteado con medida por la voz en off del protagonista adulto. Y Ang Lee insufla el relato de una increíble imaginería. Pi niño, Pi joven, Pi adulto. En Pondicherry, en el mar, en Canadá. En estas circunstancias y con distintos tonos conocemos la vida de Pi y la sabiduría que ha ido adquiriendo con el paso de los años. La parte de la infancia en India tiene algún momento humorístico –la explicación del nombre del protagonista–, pero también pasajes más reflexivos, ya sea el de la la educación a la hora de hablar de la peligrosidad del tigre, o los relativos a la atracción que Pi siente por las distintas religiones, ya sea el hinduismo familiar, el cristianismo del que charla con un sacerdote, o el islam que observa en una cercana mezquita. En efecto, la fe en Dios tiene gran importancia en toda la cinta, la búsqueda del Ser Supremo a quien todo debemos, y ello no con una visión simplona de que todo viene a ser lo mismo, o de que en el “supermercado religioso” hay que servirse lo que a uno más le apetece, sino subrayando el trato personal con la oración y el seguimiento del itinerario que uno piensa que debe seguir, en apertura a la verdad. También tiene peso en La vida de Pi la idea de la educación –familiar, proporcionada por personas sabias, de la propia experiencia vital, de tradiciones e historias transmitidas de unos a otros...–, representada singularmente por el personaje del padre, un referente expresamente mencionado por Pi, y de la que se sugiera una continuidad por la última escena en que vemos al protagonista con la familia que él mismo ha formado. Y otro acierto es no ceder a la tentación de convertir al tigre en algo distinto a lo que es, un majestuoso, hermoso y fiero animal. No, no tenemos por suerte un gato grande con rasgos casi humanos. Ang Lee experimenta por primera vez con el 3D, y como otros grandes directores –James Cameron, Martin Scorsese, Wim Wenders, Werner Herzog...– demuestra que se puede sacar partido creativo a este formato y a la tecnología digital. Las imágenes que vemos son de gran belleza de modo que muchos pasajes respiran un aliento poético que encaja muy bien con la idea omnipresente de que Dios juega un papel en la vida del ser humano. De tal modo que el espectador parece obligado a aceptar que, en La vida de Pi, las aguas, los animales, la isla, forman parte del mundo real, no tiene uno sensación de ser testigo pasivo de un cuentecillo de corte fantástico. La película no cuenta con actores conocidos, a excepción de Gérard Depardieu en un brevísimo papel. Pero los actores indios, empezando por el que soporta mayor peso, el debutante Suraj Sharma que encarna al juvenil Pi, están muy bien, se hacen entrañables. Uno está tentado de comparar La vida de Pi con Slumdog Millionaire, ambas películas manejan perfectamente historias indias que tienen detrás a grandes directores de otras culturas, aquí el taiwanés Ang Lee, en la otra el británico Danny Boyle. Y entrevista o interrogatorio sirven para contar el asombroso ingreso en la madurez de un joven indio.

7/10
New York, I Love You

2009 | New York, I Love You

Película homenaje a la ciudad de Nueva York, concebida por el mismo artífice de Paris, je t'aime, el productor Emmanuel Benbihy. Consta de once segmentos, dirigidos por diez directores distintos, y el gran logro con respecto al precedente –pues se conserva la idea de una buena 'plantilla' de actores y directores– es una maravillosa unidad, podría llegar uno a creer que la película completa ha contado con una sola persona dirigiendo, en la línea de películas corales como Magnolia. Puede cambiar el momento del día -mañana, noche-, el marco geográfico, los personajes, pero hay un algo, el alma podríamos decir, que da prodigiosas vida y cohesión al conjunto. Lo que no quita para que haya pasajes sencillamente memorables, frente a otros más ligeros, a veces pequeñas bromas, pero siempre insertadas con inteligencia.   Entre las pequeñas historias sobresalen tres: la de Shekhar Kapur, de aire mágico, sobre una anciana cantante de ópera dispuesta a suicidarse en el hotel que se alojó antaño, con maravillosas interpretaciones de Shia LaBeouf, Julie Christie y John Hurt; la de Fatih Akin sobre un pintor, Ugur Yücel, fascinado con una joven oriental, Shi Qi; y la de Joshua Marston, con soberbios trabajos de Eli Wallach y Cloris Lechman, que dan vida a un matrimonio cascarrabias pero profundamente enamorados tras más de 60 años casados. Pero tienen también interés por supuesto las de Jiang Wen –un juego entre ladrones, Andy García y Hayden Christensen–, Mira Nair –la relación entre una judía a punto de casarse, Natalie Portman, y el hindú propietario de una tienda compuesto por Irffan Khan–, Shunji Iwai –la singular relación telefónica entre un compositor de bandas sonoras de anime, Orlando Bloom, y su productora, Christina Ricci–, Yvan Attal –que tiene dos historias, la de dos curiosos intentos de ligue, Ethan Hawke con Maggie Q, y Chris Cooper con Robin Wright Penn–, Brett Ratner –el baile de graduación de una chica en silla de ruedas, que involucra a James Caan, Anton Yelchin y Olivia Thirlby–, Allen Hugues –dos amantes ocasionales, Drea de Mateo y Bradley Cooper, van a reencontrarse– y Natalie Portman –un tipo, Carlos Acosta, pasea por Central Park con una niña–. El motivo amoroso está presente en las tramas, hay sorpresas y giros ingeniosos, y llama la atención como se inserta el tema de la sexualidad omnipresente en la sociedad actual, pues en muchas, aunque haya algún apunte grosero, hay una cierta crítica indirecta a este hecho. Resulta muy inteligente además el uso de un personaje con una cámara de vídeo, cuya presencia cobra sentido al final del film de un modo muy original y bello, broche perfecto a una gran película.

7/10
Billu Barber

2009 | Billu

Irrfan Khan –recordado por su papel de inspector de policía en Slumdog Millionaire– protagoniza un film muy representativo de Bollywood, tal y como se conoce al cine de la India. Este país es el mayor productor de cine en número de películas del mundo. Éstas suelen ser folletinescas, pero vitalistas, cuentan con legiones de seguidores en su país y han inspirado producciones occidentales como el oscarizado film de Danny Boyle. Ésta que nos ocupa está dirigida por Priyadarshan, veteranísimo profesional que rueda un par de títulos al año, y tiene a sus espaldas seis decenas de títulos. El citado Irrfan Khan interpreta a Billu, barbero de un pueblecito, que regenta un local sin apenas clientes porque le hace la competencia otra barbería, de moda, cuyos propietarios cuentan con más recursos. Por eso, Billu apenas tiene dinero para mantener a su esposa y dos hijos. Éstos son expulsados del colegio porque su padre no puede pagar la mensualidad, pero éste les alienta a estudiar y a triunfar en la vida, y les habla de la gran estrella de cine Sahir Khan, que había sido amigo suyo. Un día, los habitantes del pueblo se quedan conmocionados ante una noticia inesperada. Se va a rodar allí un musical protagonizado por el archifamoso Sahir Khan. Los niños de Billu le piden que les lleve a conocer a su amigo, y el rumor de la amistad del barbero con el actor correrá como la pólvora entre los vecinos. Es cierto que se le pueden achacar todos los defectos de las películas de Bollywood. La historia es simple, el montaje es efectivo pero parece propio de un videoclip de segunda fila, los actores le echan pasión pero no son memorables, y la historia es tan simple como predecible. Y sin embargo, se ve con una sonrisa en la cara de principio a fin por sus optimistas, pegadizos y dinámicos números musicales. Destaca el primero, de ambientación futurista, pero todos son igualmente divertidos. Sobre todo resulta llamativo que la historia logra emocionar apelando a sentimientos nobles y sencillos. Es curioso que un film tan barato funcione por momentos mucho mejor que algunas espectaculares producciones que carecen de fondo y alma. Inspirado en el cine de Frank Capra, y en los alegres musicales de los años 30, realiza una sincera y emotiva apología de la amistad que deriva en un memorable final. Además, supone una divertida mirada de Bollywood a su propio ombligo, pues retrata a las idolatradísimas estrellas de sus películas, y la pasión que provocan entre los ciudadanos.

6/10
Slumdog Millionaire

2008 | Slumdog Millionaire

  El inglés Danny Boyle se dio a conocer al gran público en 1996, tras dirigir Trainspotting, impactante película sobre el mundo de las drogas. Fue el comienzo de una filmografía no demasiado extensa, pero sí bastante sólida en cuanto a calidad y respuesta comercial. Ha tocado diferentes géneros, pero en general, su cine se caracteriza por tratar temas serios y por imprimir un estilo visual contundente, muy imaginativo, envoltura perfecta para historias a menudo dramáticas sobre personas en situaciones límite. Así ocurre con Slumdog Millionaire, un film difícil de olvidar y probablemente la cumbre creativa de su director, y en el que, como ya hiciera en su simpática película Millones, vuelve a incidir en el tema del dinero. La crítica ha sido muy favorable, hasta el punto de que el film ha logrado 10 nominaciones al Oscar. Ya sólo el arranque de la película ilustra el modo de proceder de Boyle, pues asistimos, por un lado, a la emisión del programa “¿Quieres ser millonario?”, en su versión india, en donde un joven llamado Jamal Malik está a punto de ganar el mayor premio de la televisión de su país; y por otro, a las torturas a que es sometido el mismo concursante por ser sospechoso de hacer trampa. Con la excusa del interrogatorio de la policía, de modo muy inteligente y a pequeñas dosis, Boyle va introduciendo entonces la historia de Jamal y de cómo ha sido posible que contestara a todas las preguntas que se le han hecho hasta ese momento. Con esos primeros minutos, el director inglés consigue atrapar enormemente la atención del espectador y además le sorprende con la constatación de que no va a ver precisamente una comedia, sino un film altamente dramático y angustiante. Porque, desde su más tierna infancia, la vida del protagonista ha sido como una horrible pesadilla. El dramatismo aumenta gracias al uso estudiado de las angulaciones, a la potencia del sonido y la música, y al vivo montaje, a veces muy agresivo, que recuerda de alguna manera el estilo de Fernando Meirelles en Ciudad de Dios. Ciertamente, la imagen de la India no sale muy bien parada en este film. Jamal Malik es lo que se llama un “perro de chabola” (el “slumdog” del título), un absoluto paria que se ha criado junto a su hermano en la más deplorable miseria en los suburbios de Bombay (actualmente Mumbai). Y como ellos hay millones de personas que harían lo que sea por llevarse alimento a la boca... Por si esto fuera poco, el guión de Simon Beaufoy, adaptación de la novela de Vikas Swarup, habla de las mafias que dominan la enorme metrópoli y que someten con engaños a los inocentes niños condenándoles así a la más cruel esclavitud. Esto, dicho sea de paso, da lugar a una de las escenas más estremecedoras que se recuerdan y que habla de los extremos de vileza a los que puede llegar el ser humano. De todas maneras, Boyle no busca regodearse en la violencia ni en la degradación moral, sino que centra su atención en la capacidad casi infinita del protagonista por superar los obstáculos, por conseguir el amor y por lograr una vida digna, aun cuando todo eso parece cosa de ciencia ficción. Realmente, como dice uno de los personajes, él nunca se rinde. Y eso reconforta. La película reitera, de modo muy hermoso, la idea oriental del destino del hombre, de que su itinerario vital está escrito. Sin entrar en casuísticas filosóficas, esa convicción fundamenta la enorme esperanza que respira el protagonista del film, y por momentos hace olvidar la máxima “Nothing is written”, mítica frase pronunciada por el occidental Peter O'Toole en Lawrence de Arabia. También son atractivas las dualidades del film: el difícil equilibrio entre los hermanos, y el continuo juego entre verdad y mentira, es decir, entre la vida real, a menudo llena de sufrimiento, y el mundo de la televisión, lleno de falsedad y apariencias. Por supuesto se ofrece asimismo una bella reflexión acerca de que la verdadera riqueza, más que en el dinero está en el amor y en la integridad. El clímax final, montado por acciones paralelas, es absolutamente gráfico en este aspecto. Por último, hay que destacar la soberbia interpretación de Dev Patel, un actor con cara de pánfilo y prácticamente debutante, pero que hace un trabajo extraordinario. Y se agradece el homenaje final del director al cine de Bollywood, con ese ‘fantasioso’ número musical en la estación, divertido broche final lleno de esperanza.  

8/10
Viaje a Darjeeling

2007 | The Darjeeling Limited

Película a película el texano Wes Anderson se ha ganado una fama de tipo peculiar, con una visión tragicómica de la existencia, muy, pero que muy suya. Su éxito se debe seguramente a que propone historias distintas a lo acostumbrado, bien sea sobre familias de genios (Los Tenenbaums), un alumno de dotes extraordinarias (Academia Rushmore) o una paranoica aventura marina (Life Aquatic). En este caso ofrece más de lo mismo, es decir un planteamiento caprichoso y un desarrollo disparatado, donde nunca se sabe qué puede venir después. Tres hermanos, que no se ven desde hace un año, se dan cita en un tren que viaja por las tierras de la India. Han sido convocados allí por el hermano mayor Francis, que tiene preparada una sorpresa para Peter y Jack: reencontrarse con su madre, que se ha hecho monja en un pueblo perdido del país. Su intención es que realicen un viaje espiritual hasta dar con ella. El film se estrena junto al cortometraje Hotel Chevalier, que narra el encuentro sexual de uno de los hermanos (Jack) con su novia (Natalie Portman) en la habitación de un hotel parisino.  El principal “handicap” de esta película es que la historia que propone Wes Anderson no interesa lo más mínimo. El guión está formado por un conjunto de ideas que a duras penas parecen conducir a un todo unitario, y en cualquier caso muchas resultan prescindibles. Hay humor, pero es un humor difícil, no hecho de gags, sino de situaciones raras –como el ambiente del compartimiento de los hermanos, trasunto del de los hermanos Marx– y de la misma concepción de los personajes, unos tipos algo mastuerzos, los tres con sus señas de identidad: Francis, con la cabeza vendada por un accidente y siempre organizando la vida de los demás; Peter, el recolectador de las cosas de su padre muerto y agobiado porque su mujer está embarazada; y Jack, con una singular relación a distancia con su novia y enamoradizo empedernido. El conjunto puede hacer reír a algunos espectadores y a otros dejarlos completamente indiferentes. El aspecto visual es quizá lo más sobresaliente del film. Anderson sabe crear una atmósfera “ad hoc” para las situaciones surrealistas que plantea, especialmente en las imágenes a cámara lenta, o en los travellings laterales del tren. También destaca el reparto, que sin duda se esfuerza y que incluye a algunos de los actores fetiche de Anderson (Jason Schwartzman, Owen Wilson, Anjelica Huston). Pero es poco bagaje para un film absolutamente anodino.

3/10
Pasión sin fronteras

2007 | Partition

Gian Singh es un soldado que en cuanto termina la Segunda Guerra Mundial vuelve a su casa en un pequeño pueblo de Pakistán. Después de tanto horror, el joven sólo desea vivir en paz. Pero sus planes se truncan porque nada más llegar a su hogar se encuentra con que Pakistán han entrado en conflicto con India, colonia británica en aquellos momentos. En el reparto destaca la presencia de Kristin Kreuk, Lana en la serie Smallville.

4/10
El buen nombre

2007 | The Namesake

La cineasta india Mira Nair (1957) se dio a conocer al gran público sobre todo con la estupenda Salaam Bombay, un acercamiento hondo a la vida y costumbres de su país de origen, y que fue nominada al Oscar a la mejor película en lengua no inglesa. Más tarde ha ido adquiriendo prestigio gracias a películas como La boda del Monzón o la occidentalizada La feria de las vanidades, basada en la novela de William Makepeace Thackeray. En este caso, Nair –educada en las universidades de Nueva Delhi y Harvard– adapta una novela de Jhumpa Lahiri y reúne así a sus dos amores en cuanto a países se refiere, a través de la historia de una familia india a lo largo de 30 años. A finales de los años 70 el bengalí Ashoke Ganguli, que trabaja como profesor universitario en Nueva York, regresa a su país en busca de esposa. Sus padres conciertan un encuentro con otra familia del lugar y en un pis pas, Ganguli se casa con la bella Ashima. Ya en Nueva York, la vida no es fácil pero los dos son muy buenas personas, forman una pareja unida y aprenden a quererse. Pronto vienen los hijos y la vida sigue. Nair habla de la fuerza de la sangre y de las tradiciones, y de la perdurabilidad de la propia identidad lejos del hogar. El núcleo del film está en las cuitas del hijo mayor: en la dificultad de aceptar su procedencia, en su resistencia a mostrar el cariño filial, en creer que ser americano es lo mismo que renunciar a su origen. Nair envuelve ese conflicto en la aceptación o no del nombre que le pusieron al nacer, Gogol, que responde a una historia, íntima y trágica, vivida por su padre. De todas formas, la trama propiamente dicha es mínima o, al menos, el desarrollo de los acontecimientos esconde pocos giros o imprevistos. Aunque, paradójicamente, esto no impide que el guión sea rico, lleno de ternura y que ofrezca a la vez todo aquello que puebla la existencia: amores, bodas, comidas, muertes, funerales, desencuentros. Así hasta el sencillo colofón, muy oriental, que entronca con el origen de la historia. Nair dirige con sensibilidad y gusto, recreándose en los colores y los adornos que pueblan la cultura india, y adopta un tono general enormemente nostálgico, rico en flash backs, con el que logra en más de una ocasión emocionar de veras. Ayuda al conjunto el trabajo del reparto, en donde destacan magníficamente la modelo Tabu y Irfan Khan.

6/10
Un corazón invencible

2007 | A Mighty Heart

A comienzos del año 2002 el periodista Daniel Pearl, jefe de la oficina del sur de Asia de Wall Street Journal, concertó una entrevista con un influyente y peligroso hombre del Islam, con motivo de un reportaje sobre el terrorista Richard Reid. Él y su esposa Mariane, que estaba embarazada de seis meses, se trasladaron a Karachi, en Pakistán, y el día 23 de enero Daniel partió hacia su entrevista... Nunca regresó. Durante las semanas posteriores, la casa de Mariane en Pakistán fue un hervidero de gente: policía pakistaní, agentes de la CIA y del FBI, compañeros periodistas, amigos, familiares. Todos estaban allí poniendo su granito de arena para dar con el paradero de Daniel, secuestrado por una facción fanática pakistaní. Tras su documental Camino a Guantánamo, en donde denunciaba las brutales injusticias cometidas contra tres musulmanes por parte del gobierno de los Estados Unidos, Michael Winterbottom enseña ahora la otra cara de la moneda. Si su anterior film mostraba las terribles consecuencias del 11-S, ahora recrea la venganza del bando musulmán más radical ante las situación injusta de los presos en Guantánamo. Winterbottom no toma partido, sólo muestra el dolor de la situación atroz de sufrimiento, asesinatos y odio que está embargando a gran parte de la sociedad. Y precisamente en este punto es donde la película adquiere resonancia, porque en realidad puede leerse como un sincero homenaje a Mariane Pearl, a ella y a su firme decisión de no sucumbir al odio ni a la desesperanza. El film ha sido producido por Brad Pitt. A medio camino entre el drama y el thriller, el guión de John Orloff –basado en el libro de memorias de la protagonista– se ciñe casi exclusivamente a las investigaciones y los pasos que se dieron para ir desenrollando la madeja hasta llegar a los responsables del secuestro. La película del director inglés es algo tristona y deprimente, por el tema y por el propio estilo de rodaje, muy realista y cercano al documental, con ese sello personal propio de Winnterbottom, con saltos de imagen, rápidas transiciones, algunos flashbaks y su particular modo de generar el bullicio de las calles: tonos grises y pardos, ruido, agobio, cámara en mano, música alta. Pero toda esa faceta técnica está al servicio de la historia y desde luego ayuda a considerar muy real lo que uno ve en pantalla, como si fuera casi un reportaje. Y aporta verosimilitud que muchas fases del rodaje se realizaran en las calles de Pakistán e India, aunque la mayor parte de la película transcurra en interiores. Sin embargo, es cierto que este enfoque hiperrealista difumina algo la propia historia concreta y la convierte prácticamente en el documento histórico de unos hechos terribles pero poco cercanos. En este sentido, es posible que la presencia de Angelina Jolie, muy convincente en la caracterización de su sobrio personaje, adolezca también de falta de atractivo y de complicidad con el espectador.

6/10
Sombras del tiempo

2004 | Schatten der Zeit

Calcuta, en vísperas de los años de la independencia. Ravi y Masha son dos niños víctimas de la explotación laboral infantil, que trabajan en unos telares. Ravi tiene alguna opción a comprar un día su libertad, sus manos son muy hábiles como hilandero, pero Misha lo tiene más difícil, es carne –tristemente, nunca mejor dicho– de cañón para ser prostituida, cuando un tipo se interesa por ella. Antes de separarse, los chicos prometen reencontrarse en el mayor templo de Shiva de la ciudad, adonde Masha promete ir las noches de luna llena. Pero los años pasan, y el fatal destino impide la anhelada reunión, hasta el punto de que ella se casa con un próspero hombre de negocios, y él con la nieta de un comerciante de alfombras. Aunque... Primer largo en solitario del alemán Florian Gallenberger, que ganó un Oscar por su corto "Quiero ser (I Want to be...)", se sumerge como guionista y director en una historia fiel a su contexto indio, por tanto muy melodramática e imbuida de intenso romanticismo. Como director occidental que rueda en India se suma a una tradición de nombres tan conocidos como Jean Renoir (El río), Danny Boyle (Slumdog Millionaire, con la que tiene más de un punto en común), Roland Joffé (La ciudad de la alegría) o David Lean (Pasaje a la India). Con un punto de vista claramente humanista, y unos actores inspirados, Gallenberger denuncia con acierto situaciones que conculcan los derechos básicos de las personas, a la vez que ofrece una historia de amor imposible. Quizá en este último terreno, cuando al fin se produce el reencuentro adulto, se pierde un poco el buen pulso mantenido hasta entonces por el cineasta alemán, hay pasajes entonces se quieren impresionistas algo deslavazados, pero en cualquier caso se trata de un film más que notable.

6/10
El guerrero

2001 | The Warrior

Un guerrero, que sirve a un señor de la guerra en la India feudal. Con frecuencia debe recurrir a la violencia para lograr que los pueblos de la zona aporten sus tributos. Pero la visión de una niña desvalida le conmueve en lo más hondo: decide dejar las armas, pero su señor no está demasiado conforme. Emotivo film de tintes pacifistas, del director inglés de origen indio Asif Kapadia, sabe conjugar sabiamente drama y aventura épica.

5/10

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