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Biografía

Mare Winningham

Mare Winningham

61 años

Mare Winningham

Nació el 16 de Mayo de 1959 en Phoenix, Arizona, EE.UU.
Filmografía
El visitante

2020 | The Outsider | Serie TV

El asesinato de Frankie Peterson, un niño de ocho años, conmociona a una pequeña localidad. Ralph Anderson, policía encargado de la investigación, detiene al profesor de inglés y entrenador Terry Maitland, respetable miembro de la comunidad, casado y con dos hijas, pues varios testigos oculares le sitúan cubierto de sangre cerca del lugar de los hechos. Pero el acusado puede demostrar que cuando ocurrió todo estaba en un congreso literario muy lejos de allí. Adaptación para HBO en diez capítulos de la novela publicada en 2018 por Stephen King, en la que volvía a aparecer un personaje, la meticulosa investigadora Holly Gibney, de la trilogía iniciada con “Mr. Mercedes”. Con aquélla tiene en común una mayor cercanía a la literatura policiaca que al género de terror, con el que se ha hecho mundialmente famoso. Incluye tintes fantásticos, pero pocos. Además de ejercer como protagonista, Jason Bateman se ocupa de dirigir los dos primeros capítulos, con una puesta en escena clásica, y una atmósfera asfixiante que trae a la cabeza True Detective, uno de los mayores éxitos de la casa. No sólo engancha a los espectadores con el arranque, sino que después se aportan algunos giros que crean la necesidad de seguir viendo las siguientes entregas. Están bien descritos los personajes, por lo que se puede empatizar con el presunto culpable y sus familiares, traumados porque se les cuestiona, y se ha realizado la detención a la vista de todos, en medio de un partido, pero también con el investigador, sobre el que recae una gran responsabilidad, y que pese a su honestidad, y su tesón para llegar hasta el fin, teme haberse equivocado. También se habla de las inevitables posturas interesadas, en la figura de un fiscal del distrito al que le importa más la reelección que la justicia o el esclarecimiento del crimen. Se puede hablar de uno de esos repartos equilibrados. Desde luego a Bateman, conocido por títulos como Ozark o Juno, le va al pelo el rol de Maitland, por su cara de “buenazo”. Pero también se cuenta con un actor de primera categoría, Ben Mendelsohn (uno de los mejores villanos recientes de Star Wars en Rogue One), para defender al agente Anderson, y con el esforzado Bill Camp, que fue uno de los dos polis que iban a interrogar al protagonista de Joker, para encarnar al abogado defensor. Cabe esperar también un trabajo brillante de la nominada al Oscar por Harriet Cynthia Erivo, a quien le corresponde interpretar a la citada Gibney, que tiene un peso importante en la resolución de la trama, pero que en el momento de escribir esta reseña (con dos capítulos vistos), aún no ha aparecido.

6/10
Aguas oscuras

2019 | Dark Waters

La historia real de la lucha durante casi veinte años de un abogado de Cincinnati (Ohio) contra el gigante de la industria química DuPont. Todo comienza en 1998, cuando Robert Bilott, recién nombrado socio del prestigioso bufete Taft, recibe la visita de un rudo granjero de West Virginia, que le dice que todas sus vacas se están muriendo. Bilott comienza a investigar el asunto y descubre alarmantes datos que hablan de un envenenamiento masivo de la población. Una de esas películas inspiradoras que invitan a luchar por la justicia, aunque la esperanza de éxito se presuma casi inexistente. Aguas oscuras se inspira en el artículo de Nathaniel Rich “El abogado que se convirtió en la peor pesadilla de DuPont”, publicado en New York Times Magazine en 2016. Con ese material, el guionista Matthew Michael Carnahan (Leones por corderos, Marea negra), en colaboración con Mario Correa, ha pergeñado una historia poderosa, sencilla en sus planteamientos pero que posee un gran poder de implicación en el espectador, que inevitablemente seguirá con interés las andanzas del abogado, hombre de familia cristiana, casado y con niños en camino. Se irán desplegando así sus investigaciones, sus hallazgos, sus estrategias, sus miedos, su horror, su frustración al comprobar el entramado de contaminación ecológica y toxicidad a la que los ciudadanos se ven expuestos y los obstáculos casi insalvables para evitarlo y lograr que la justicia se abra camino. El tema de fondo no es nuevo y hay películas de referencia, las más claras quizá Acción civil y Erin Brockovich, ambas espléndidas a la hora de mostrar la tozudez de los abogados contra empresas contaminantes. No les va a la zaga Aguas oscuras, cuyo resultado es similar, si no superior. Todd Haynes (Carol), un director que sabe crear atmósferas intensas como pocos, sea cual sea el tema del que habla, adopta aquí un tono dramático y aun siniestro para conseguir transmitir fidedignamente la heroica lucha de un simple hombre contra un imperio empresarial sin escrúpulos. Su camino es el habitual: del seguimiento de un simple caso rutinario hasta el más firme compromiso personal, un itinerario para el que el trabajo de Mark Ruffalo resulta formidable, especialmente impactante a la hora de transmitir su vulnerabilidad, incluso físicamente. Mientras que Anne Hathaway, en su papel de esposa abnegada y madre de familia, le secunda magníficamente con algunas de las escenas más conmovedoras de la película.

7/10
La gaviota

2018 | The Seagull

Cuidada adaptación de una de las obras maestras de teatro de Antón Chejov, con personajes bien perfilados psicológicamente y conflictos de entidad que les afectan sobre todo por dirigir el amor y sus elecciones en la dirección equivocada, mandan los celos, la pasión, la resignación y el afán de dominio, que les llevan a labrarse su infelicidad, de la que parece imposible escapar. La acción transcurre en dos veranos separados temporalmente por varios años de distancia, en una casa de campo junto a un lago. En ambos casos se produce la reunión familiar por la llamada de Sorin, gravemente enfermo, de modo que acude junto a él su hermana Irina, famosa actriz de teatro que ha comenzado su declive, y cuyo amante es Boris Trigorin, afamado escritor. Ambos no saben apreciar el teatro experimental que desarrolla Mijail, el hijo de Irina, que representa su amada Nina, quien acabará fascinada en cambio por el recién llegado Boris. A los amores desgraciados se suma el de Masha, enamorada en secreto de Mijail, pero que tal vez se conforme casándose con un maestro local que la ama. Michael Mayer, director de carrera irregular que dirigió hace más de una década Una casa en el fin del mundo sabe que tiene un texto –adaptado para la ocasión por autor teatral ganador del Tony Stephen Karam– y unos personajes maravillosos, y sabe dar el conjunto cierto paso cinematográfico, también añadiendo al conocido subtexto de la frágil gaviota otro tan visual como el del bingo, la lotería de la vida en que nunca se sabe la combinación que te va a tocar, y si va a cuadrar con las expectativas de tu cartón. Como en el original se juega con el fuera de campo o la insinuación en lo relativo al suicidiio. Los actores logran meritorias interpretaciones, desde la herida Nina de Saoirse Ronan, a la madre dominante y cínica Irina de Annette Bening, pasando por el insensible escritor Boris de Corey Stoll, por citar sólo algunos de los más destacados.

6/10
O.G.

2018 | O.G.

Interesante muestra del subgénero de drama carcelario, dirigido con buen pulso por una mujer especialista en documental, Madeleine Sackler. Y quizá es el verismo bien llevado uno de los aspectos que más destacan en O.G., pues los filmes que transcurren en una prisión con frecuencia sucumben a efectismos fáciles. Louis es un afroamericano, preso convicto por asesinato, que ha pasado veinte años en prisión. Dentro de pocos días saldrá en libertad condicional. Trabaja en el taller de automóviles de presidio, y sus últimos días de estancia en la cárcel coinciden con la llegada de un nuevo interno, el joven Beecher, al que de algún modo toma bajo su protección, querría que no cometiera errores como el convertirse en pieza prescindible de las bandas rivales. Con ritmo tranquilo, el film aborda cuestiones de gran interés, bien insertadas en la trama, como la de las dificultades de una reinserción social tras permanecer tanto tiempo encerrado, y las dificultades del arrepentimiento, de perdonar y aceptar el perdón, que conforman una de las mejores escenas del film, en que Louis tiene un cara a cara con la hermana del hombre al que asesinó. Jeffrey Wright interpreta muy bien al protagonista, asume muy bien su envejecimiento prematuro, su deseo de cambiar de vida, y las presiones que recibe de distintas partes –otros presos, los guardianes que quieren su colaboración para evitar enfrentamientos, las víctimas– en esos últimos días de confinamiento.

6/10
Geostorm

2017 | Geostorm

En 2019, tras una serie de catástrofes, Estados Unidos organizó una reunión de científicos internacionales que diseñaron Dutch Boy, red de satélites controlados por una estación espacial que detectan y eliminan a tiempo todos los desastres naturales que se producen: tsunamis, tornados, lo que haga falta. Pero algo falla, la población de un pueblo de Afganistán ha aparecido congelada. A instancias del presidente, el secretario de Estado, Leonard Dekkom, le pide al hombre que está al frente de Dutch Boy, Max Lawson, que llame a su hermano mayor, Jake, el único que puede solucionar el problema, ya que coordinó la construcción del proyecto. Por desgracia fue despedido de mala manera, por su poca tolerancia hacia los políticos, y se ha distanciado de Max, después de que éste le reemplazara y le despidiera. Dean Devlin, productor y guionista inseparable de Roland Emmerich desde su desembarco en Hollywood se emancipa rodando su primer largometraje en el puesto de director, aunque ni se nota la ausencia del responsable de Independence Day y 2012, pues le imita al milímetro. Esto supone que se da prioridad a las secuencias de destrucciones masivas (al principio aparece la madrileña Puerta del Sol afectada por una ola de calor), todas ellas con efectos especiales de última generación, pero también que el reparto incluye gran número de conocidos actores, en este caso Gerard Butler, Jim Sturgess, Abbie Cornish, Daniel Wu, Eugenio Derbez, Andy García y Ed Harris, a quienes les sobra talento para personajes para ellos facilones. Son marca de la casa incluso los numerosos golpes de humor, en especial uno sobre estadounidenses y mexicanos que recuerda al momento más glorioso de El día de mañana.   Como resultado no ofrece nada nuevo, todo suena a ya visto, de hecho Warner alargó mucho tiempo su estreno, ya que tras los pobres resultados de las proyecciones de prueba, se encargó el rodaje de escenas adicionales y hasta se ha reemplazado a alguna actriz. Pese a todo, en el montaje final su intriga funciona, y aunque a veces sea todo previsible, esto le dará igual a quien busque un espectáculo 'palomitero'. Tiene también un fondo positivo, sobre las relaciones fraternales, a veces complejas, pero siempre satisfactorias, y un llamamiento a la unidad de las naciones para hacer frente a los problemas medioambientales antes de que sea demasiado tarde.

5/10
American Horror Story: Cult

2017 | American Horror Story: Cult | Serie TV

Philomena

2013 | Philomena

Philomena Lee, una anciana, no ha podido olvidar a pesar de los muchos años transcurridos, al hijo que tuvo siendo adolescente, y que fue dado en adopción por las monjas del convento irlandés de Roscrea, que la acogió a jóvenes madres solteras. Aunque siempre ha mantenido el hecho en secreto, un día se lo desvela a su hija, quien propone a Martin Sixmith, un periodista político de la BBC en horas bajas, que las ayude a dar con su paradero. Aunque reticente al principio a escribir sobre una historia “de interés humano”, acaba accediendo, lo que le sumerge en una investigación que le va a cambiar la vida. Después de La Reina y El gran combate de Muhammad Ali, Stephen Frears vuelve a abordar otra historia basada en hechos reales, convertida en guión por Jeff Pope y uno de los protagonistas del film, Steve Coogan, que ejerce también de productor. Se trata en efecto de un suceso “de interés humano” que parte de los remordimientos de una madre que piensa no haber hecho lo suficiente para, primero retener junto a sí a su hijo, y luego averiguar qué fue de él. La extraña pareja que constituyen Philomena y Martin funciona muy bien en su contraste, la bondad y gustos populacheros e ingenuos de ella por un lado, la pose intelectual y algo cínica de él por otra. También se podrían trazar paralelismos entre las poco caritativas monjas que “condenan” a la joven “pecadora” Philomena por su maternidad fuera del matrimonio, mientras cubren las necesidades económicas de la congregación entregando a los bebés a padres con deseos de adoptar, y el periodista y la editora que confían en sacar un libro de la historia de esa mujer, y que también en algunos momentos no ven a la persona que sufre, sino el negocio que tienen entre manos; o entre dos formas de vivir el cristianismo, el de un rigorismo poco evangélico, y el de una mujer sencilla que tal vez pecó, pero que muestra una extraordinaria grandeza de alma porque sabe perdonar y disculpar ante comportamientos poco edificantes. Todos estos elementos dan pie a un entramado argumental inteligente, donde se tratan de evitar los simplismos, en la medida en que se puede matizar en una película de menos de dos horas de metraje. Algunas soluciones visuales, como las viejas películas que evocan el modo en que Philomena ha imaginado la vida de su hijo en su ausencia, tienen su gracia -la ventanilla del avión-, y acaban fundiéndose bien con otras auténticas. De todos modos, quizá los hallazgos acerca del hijo perdido y su familia de acogida conforman la parte más débil de la película, así como algún momento dramático algo forzado. Pero el conjunto conforma una historia equilibrada con una soberbia interpretación de Judi Dench, a quien da muy buena réplica Steve Coogan.

6/10
Blancanieves (Mirror, Mirror)

2012 | Mirror, Mirror

Continúa la moda de revitalizar los cuentos tradicionales, renovando más o menos su argumento, en la línea de Por siempre jamás, Shrek y Alicia en el País de las Maravillas. Dos Blancanieves llegan a las carteleras casi simultáneamente, pues ésta se estrena poco antes que Blancanieves y la leyenda del cazador, con Kristen Stewart y Charlize Theron. En esta ocasión, la madrastra rememora su historia. Se trata de una hechicera que se mantiene joven y guapa gracias a tratamientos de belleza extremos, se casó con el monarca de un lugar próspero donde la gente era bastante feliz, le hizo desaparecer, y mandó asesinar a Blancanieves, la heredera del reino. Pero a ésta le deja escapar su verdugo –agradecido porque tiene un buen recuerdo de su padre–, por lo que se refugia en la casa de siete enanos ladrones. Se ha enamorado del Príncipe de Valencia, un joven un tanto arrogante, pero guapo y refinado. Aunque el planteamientopromete dar la otra versión del famoso relato, en algún momento de la preproducción se ha optado por olvidarse por completo de la idea. Desde luego no apuesta por tratar de entender más a la villana en la línea de King Kong, de Peter Jackson, por poner un ejemplo. Las novedades van por otro lado, pues ofrece bastante humor sencillo, duelos a espada y acción, y una protagonista muy ajustada al siglo XXI, muy lejos de ser aquella joven a la que se engaña fácilmente con una manzana, o que necesita ser salvada con un beso del príncipe. En esta ocasión, ella lleva la batuta por completo. Blancanieves (Mirror, Mirror) mantiene el tono familiar, aunque incluye algún guiño para mayores un poco más atrevido. Tarsem Singh –que cuando tiene un guión sugestivo rueda la potente The Fall. El sueño de Alexandria– ha entregado ésta muy poco después de Immortals. Aporta un enorme esfuerzo por crear imágenes visualmente rompedoras, y un aire de irrealidad que cuadra muy bien con la historia. El cineasta indio llega al extremo de cerrar el film con un número musical a lo Bollywood. Sus actores resisten el envite más o menos, sobre todo Julia Roberts, que expresa una gran comicidad. El galán Armie Hammer, que no para de trabajar desde su doble papel en La red social, da el tipo. No deslumbra, pero tampoco desentona Lily Collins, que fuera la hija de Sandra Bullock, en The Blind Side (Un sueño posible).

6/10
Hatfields & McCoys

2012 | Hatfields & McCoys | Serie TV

La guerra de secesión. En el bando sudista luchan codo con codo “Devil” Anse Hatfield y Randall McCoy, jefes de sus respectivas familias. Pero el descreído y pragmático Devil, dando la contienda por perdida, decide desertar y volver a casa en Fork Tug, en Kentucky. Decisión que no entiende Randall, hombre de honor y temeroso de Dios. Se ha abierto una grieta en su relación, que el tiempo no hace sino agrandar. Porque Devil prospera en casa talando árboles, mientras Randall sobrevive a una matanza y acaba en un campo de prisioneros. Y el resentimiento irá “in crescendo” cuando un pariente de Randall es asesinado por haber servido con los unionistas. De modo que el enfrentamiento entre clanes será inevitable. Cuidada miniserie televisiva que supone el retorno al western de Kevin Costner, un género en el que tiene los logros notabilísimos de Silverado, Bailando con lobos, Wyatt Earp y Open Range. Tras la cámara está Kevin Reynolds, un viejo conocido de Costner, pues han trabajado juntos en Robin Hood, príncipe de los ladrones y Waterworld. La historia se basa en hechos reales, y el hecho de que History Channel esté tras producción avala el rigor en la descripción del violentísimo enfrentamiento entre los Hatfield y los McCoy. Reynolds, con los guiones de Ted Mann, Bill Kerby y Ronald Parker, acentúa los aspectos atávicos y brutales ya desde el inicio, en el campo de batalla, y luego los asesinatos y tiroteos que se van sucediendo. La paleta de colores del relato, donde abundan los grises y los tonos pardos, siempre apagados, va en esa línea de subrayar cierto realismo documental, a lo que se suman detalles como el de los personajes escupiendo todo el tiempo. Sin duda que Hatfields & McCoys no da una visión demasiado optimista sobre la naturaleza humana, pues Devil y Randall, con sus familias, se mueven con reacciones demasiado primarias, la venganza, o un sentido del honor o religioso poco profundo, ligado a reglas poco racionales, que imperan en ambos bandos. Por ejemplo a la hora de tratar el romance a lo “Romeo y Julieta” que implica a los Hatfield y los McCoy. Y el pragmatismo del que hace gala Devil puede parecer tal vez más atractivo en nuestra sociedad contemporánea, pero no deja de llamar la atención la frialdad del personaje que se reserva Costner, quien al fin confía sólo en su propio criterio. El esfuerzo de producción es sin duda importante, y se ha contado con un gran reparto donde destacan los patriarcas, Costner y Bill Paxton. Y hay abundantes elementos sugerentes sobre la civilización del salvaje oeste, como la actuación de los tribunales, o la acción de los detectives de la agencia Pinkerton.

6/10
Mildred Pierce

2011 | Mildred Pierce | Serie TV

Glendale, Estados Unidos. Los años de la Depresión. Mildred Pierce es un ama de casa, madre de dos hijas, la niña Ray y la adolescente Veda. Su esposo Bert, cuya empresa no va bien, la engaña con otra mujer, ante lo que la muy determinada Mildred Pierce le pide que abandone el hogar. Tendrá que arreglárselas sola para sacar a sus hijas adelante, lo que supone dejar la vida relativamente acomodada que ha llevado hasta entonces y ponerse a trabajar. Encontrar un empleo de su gusto no resulta fácil para Mildred Pierce, y convertirse finalmente en camarera lo considera una humillación; sobre todo por lo que pudiera pensar su muy consentida hija Veda, acostumbrada a que no le falte de nada, estudiante de música y muy, muy estirada. Ocultará su profesión a las hijas, aunque Mildred Pierce está dispuesta a hacer lo que sea por Veda, a la que considera muy talentosa, y de la que se traga humillación tras humillación. A pesar de que Mildred Pierce, trabajando duro, se convierte en empresaria de restauración, nunca acaba de conseguir la deseada aprobación por parte de Veda. Ésta interpreta las relaciones amorosas de su madre torcidamente, y aplica a su comportamiento las pautas que cree reconocer en el de Mildred. Cuidada miniserie que adapta la novela homónima de James M. Cain, ya llevada al cine en 1945 con el título español de Alma en suplicio bajo la batuta de Michael Curtiz y con el protagonismo de Joan Crawford como madre sufridora. Como ya ocurriera con El cartero siempre llama dos veces (1946) de Tay Garnett, que fue revisitado por Bob Rafelson en una nueva versión más explícita en lo referente al sexo, aquí Todd Haynes sigue el mismo recorrido con Mildred Pierce, algo en lo que por otra parte es experta la productora del canal de cable HBO, que presume de incluir escenas que no pueden dar las televisiones americanas en abierto. En cualquier caso, el director de Lejos del cielo -otra película de época sobre ama de casa que debe tomar las riendas de su vida-, ofrece en la miniserie Mildred Pierce una ajustada adaptación de la tragedia que subyace en esa variante de “el amor es ciego” que rezaría “el amor de madre es ciego”. Porque todo lo que hace en la vida Mildred Pierce lo subordina a respaldar a su hija Veda, a apoyarla sin importar su ingratitud extrema o que merezca su ayuda incondicional; un amor dibujado con complejidad, porque tiene algo de narcisista, de alguna forma Mildred Pierce se mira en Veda como en un espejo, ella querría el mismo reconocimiento social que busca desesperadamente su hija. En lo desagradable que ve en su hija, podría haber algo de ella misma, igual que los reproches de Veda de Mildred Pierce podrían tener alguna conexión con la realidad, por muy injustos que a primera vista parezcan. El reparto de esta miniserie es magnífico, hay matices en cada personaje, y uno se hace una buena idea de la situación socioeconómica de Estados Unidos en los años 30. Pero resulta obligado destacar a la actriz que encarna a Mildred Pierce, una Kate Winslet soberbia, nada histriónica, que en cada plano muestra de modo asombroso el drama interior de su personaje. La ambientación de época es excelente, y hay un inteligente uso de la dedicación operística de Veda, que da empaque a más de una escena. La banda sonora es de Carter Burwell, el compositor habitual de los hermanos Coen, muy influenciados precisamente por James M. Cain en sus películas Sangre fácil y El hombre que nunca estuvo allí.

7/10
Brothers (Hermanos)

2009 | Brothers

Jim Sheridan se toma cada nuevo proyecto con suma tranquilidad. Cuatro años después de la absolutamente fallida Get Rich or Die Trying, el irlandés rueda un remake de Hermanos, coescrita y dirigida por la danesa Susanne Bier. Cuenta con un guión del prestigioso David Benioff (Cometas en el cielo, La última noche) que ha introducido pocos cambios con respecto al original, pues básicamente ha adaptado la historia a los Estados Unidos. Así, esta vez tenemos al capitán Sam Cahill, militar modélico, felizmente casado con Grace, su novia del instituto, con la que tiene dos hijas. Por contra, su hermano menor Tommy Cahill es la oveja negra de la familia, que acaba de salir de la cárcel en libertad condicional. Cuando el helicóptero en el que viaja Sam es derribado por los talibanes durante una misión en Afganistán, Tommy estrecha su relación con la esposa de su hermano, y poco a poco se convierte en su sustituto en el hogar. Además, Grace y Tommy se sienten atraídos el uno por el otro. Tenía Sheridan todas las papeletas para triunfar nuevamente, pues se basa en un film muy sólido, y cuenta con un reparto de primera. Además, la historia da pie al director de En el nombre del padre y En América para incidir en el tema más importante de su filmografía: las relaciones familiares. Como en esas dos películas citadas, le interesan en particular las relaciones paternofiliales, así que aunque el tema central son los hermanos, presta especial atención a la relación de las niñas con su padre, y del hermano díscolo con el suyo. Es además un film sobre las secuelas de la guerra, en línea con El cazador o El regreso. El tema está en los momentos de las producción de desgraciada actualidad, por el recrudecimiento de la guerra de Afganistán. Pero el resultado es un film excesivamente convencional, mil veces visto, y mucho menos impactante que su versión danesa. Su resolución es poco brillante, faltan ideas en la puesta en escena y todo se vuelve demasiado previsible. Desde luego no está a la altura de la brillante filmografía de Sheridan, que parece que empieza a acusar cierto cansancio en los últimos años. Levantan un poco la función los actores. Realiza un gran esfuerzo Tobey Maguire, aunque su interpretación resulta un poco forzada, y su look deliberadamente desmejorado no ayuda a hacer creíble a su personaje. Resultan mucho más naturales Natalie Portman y Jake Gyllenhaal, así como los sobresalientes secundarios, Sam Shepard, Mare Winningham y sobre todo las niñas Bailee Madison y Taylor Geare, enormemente expresivas.

5/10
El milagro de Maldonado

2003 | The Maldonado Miracle

Un joven que vive en una pequeña población rural, se esconde del departamento de inmigración en una antigua iglesia. Mientras huye, se desgarra el hombro y la sangre acaba derramándose sobre el rostro de una estatua de Jesús, dando la impresión de que son lágrimas de sangre. Los residentes del pueblo empiezan a pensar que ha ocurrido un milagro. Una historia conmovedora potenciada por las buenas actuaciones de Peter Fonda y Ruben Blades. Debut como directora de Salma Hayek.

6/10
Decisión precipitada

2001 | Snap Decision

Jennifer es una viuda joven con dos hijos pequeños. Cuando es acusada de utilizar a sus hijos con fines pornográficos deberá probar su inocencia. Aceptable telefilm dramático sobre un tema peliagudo. Entre el reparto se encuentra Felicity Huffman, antes de triunfar con el papel de Lynette en Mujeres desesperadas.

4/10
Punto de partida

1998 | Everything That Rises

Un terrible accidente marca para siempre la vida de la familia Clay cuando su hijo de catorce años queda atrapado en una silla de ruedas. Desde entonces, padre e hijo mantienen una relación fria y distante. Tras la subida de impuestos, el primogénito decide apuntarse a un concurso de rodeo y así ayudar económicamente a sus padres. Se trata de una película para televisión que cuenta una dura y emotiva historia en la que se habla sobre la necesaria comunicación que debe predominar entre los miembros de una familia. El actor Dennis Quaid (El día de mañana) protagoniza y dirige el film.

5/10
Bajo presión

1996 | Under Pressure

Mare Winningham encarna a Catherine, una mujer a la que toca vivir junto a su familia, una autentica pesadilla, cuando comienzan a sufrir el acoso de un pertubado vecino. Para colmo, este peligroso individuo es considerado por todo el mundo como un héroe nacional. Así que cuando Catherine denuncia su anormal comportamiento, allanamiento de morada, amenazas a sus hijos, etc, nadie le cree. Intriga y suspense se dan cita en este film. Charlie Sheen (Platoon, Wall Street), da vida con convicción al peligroso psicópata. Craig R. Baxley, dirige esta película que engancha al espectador desde el comienzo.

4/10
Trampa al corazón

1994 | Betrayed by Love

Un agente del FBI destinado a una zona rural, tiene por costumbre pagar a confidentes, que le proporcionan valiosa información para su trabajo. Uno de ellos es una drogadicta, con la que acaba teniendo un "affaire", pese a que es un hombre casado. La cosa se complica cuando ella se queda embarazada. Típico thriller con su cosa morbosa y una situación que se presta al chantaje. Rodado para la televisión, destaca Patricia Arquette, a la que seguramente ofrecieron el papel por su actuación en Amor a quemarropa.

4/10
The War (La guerra)

1994 | The War

La familia Simmons vive de modo precario en el Sur de los Estados Unidos. Stephen (Kevin Costner), el padre, arrastra las secuelas que dejó en su psique la Guerra de Vietnam, lo que le dificulta encontrar empleo. El proceso de maduración de los hijos, Stu (Elijah Wood) y Lidia (Lexi Randall) se ha acelerado por esta situación, y por sus constantes peleas con los Lipnicki, hijos de un chatarrero. Pese a todo los dos chicos, con la ayuda de sus amigos de pandilla, se empeñan con ilusión en construir un refugio en la copa de un gran árbol; una meta que les hace olvidar los momentos amargos de su existencia, siquiera sea momentáneamente, a la vez que mantiene en ellos la conexión con la magia propia de la infancia. Jon Avnet, director de la magnífica Tomates verdes fritos, vuelve a sumergirse en una historia sureña rica y llena de interés humano, en la que se mezclan los momentos divertidos –los más propiamente infantiles– con los dramáticos. Tiene como materia prima un guión de Kathy McWorter, a quien hay que reconocer que sabe tratar el manido tema de la guerra de Vietnam de manera diferente, al establecer un paralelismo entre la experiencia de Stephen en el sudeste asiático y las peleas que los Simmons han de librar cada día en casa, en su propio país. Incomprensión, paro, discriminación por enfermedad, racismo, accidentes, muerte, son los enemigos de la guerra que acontece en casa. Estos problemas son observados con mirada perpleja por unos chicos, sobre todo Stu, que están despertando sin saberlo a la adolescencia. La película es ambiciosa, y preciso es reconocer que a veces Avnet pierde el norte. El entretenimiento excesivo en determinados pasajes, un querer abarcar demasiado, dan como resultado un film algo deslavazado, que puede desorientar al espectador, que quizá no adivine a dónde, exactamente, le quiere llevar el director. Un poquito más de orden y claridad de ideas habrían mejorado una película, a pesar de todo destacable. Bien fotografíada, con una hermosa banda sonora de Thomas Newman, el film goza además de un ajustado reparto encabezado por el veterano actor infantil Elijah Wood, la desconocida niña Lexi Randall y el carismático Kevin Costner. Pero el balance de La Guerra es positivo, sobre todo, por su apuesta a favor de la hondura. Especialmente atractivo resulta el tratamiento de las relaciones humanas: entre padre y Stu, que muestra los esfuerzos del primero por educar y ganarse la confianza del hijo; entre hermanos, amigos, adversarios... La generosidad que lleva a estar dispuesto a arriesgar la vida por el amigo está muy presente en la historia. También, olvidando falsos pudores, Avnet trata con acierto la muerte y la tentación subsiguiente de rebelarse contra Dios.

5/10
Wyatt Earp

1994 | Wyatt Earp

Lawrence Kasdan ya dio muestras de su interés por el western al dirigir Silverado en 1984, momento en que el género parecía muerto. Kasdan revisitó luego al legendario personaje de Wyatt Earp, casi al mismo tiempo que George P. Cosmatos en Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp. El film se inicia de modo inteligente, con el anuncio del inminente enfrentamiento de los Earp y Doc Holliday con los Clanton en el O.K. Corral. A partir de ahí se retrocede en el tiempo para trazar un amplio arco que comprende la mayor parte de la vida de Wyatt Earp. Esta es una de las novedades de la película. El deseo de abarcar, de dar un pasado a su personaje, que explique su comportamiento como duro sheriff en Dodge City y Tombstone. Ello se hace a veces de un modo fragmentado, aunque las piezas terminan finalmente encajando con bastante coherencia. Kasdan y Kevin Costner ‑éste productor, además de protagonista‑ consiguen una película paradójica. Mitificadora y desmitificadora, realista y legendaria, y ello no de forma inconsciente. Kasdan parece tener como referencia a Clint Eastwood y Sin perdón, pero a la vez se siente demasiado cautivado por la leyenda de Earp. El epílogo del film apuesta por ella, aunque antes se haya contribuido a demolerla un poco. Pues trata de ofrecerse un relato complejo de Wyatt Earp. Los pilares de su vida se los enseñó su padre: la familia y la ley. Pero fuerzas exteriores e incontrolables echan sus planes abajo. Muere la mujer a la que amaba, y se desespera. Trata de ser refugio para otra mujer de la que no está enamorado, y cuando aparezca otra en su vida, su corazón se desgarra. Lucha por mantener unida a la familia, pero a un precio demasiado caro. Y la ley que representa no siempre ayuda a hacer justicia. La misión del sheriff que defiende a los ciudadanos está bastante oscurecida. Los motivos se diluyen en la violencia y el resentimiento que existe entre los Earp y los Clanton. La venganza será motivo suficiente para matar a un hombre. En este mundo desencantado sólo brilla el cariño entre los hermanos Earp, el amor de los esposos, y la sólida amistad entre Wyatt y el tuberculoso Doc Holliday. En los momentos en que Wyatt está a punto de derrumbarse, Doc le sostiene. Y al revés sucede cuando el tuberculoso, al que la vida se le escapa, discute con Big Nose Kate. La película está magníficamente ambientada. Algunas secuencias son de gran intensidad, especialmente las que comparten Wyatt y Doc, éste muy bien interpretado por Dennis Quaid. Pero algo le pasa a este pulcro e irreprochable film. Le falta un poco de alma. O tal vez lo que pesa es que, a pesar de las novedades, la historia de Wyatt Earp se ha contado muchas veces.

6/10
Socios y sabuesos

1989 | Turner & Hooch

Scott Turner (Tom Hanks) es un detective de la policía obsesionado por el orden y la limpieza. Su vida cotidiana, aburrida y rutinaria, va a cambiar cuando le toca ocuparse de un caso de asesinato en el que el único testigo resulta ser Hooch; el tal Hooch resulta ser un perro con malas pulgas, desaseado, vulgar y desagradable, sobre todo para el detective. Pronto Turner descubre que hasta ese desharrapado chucho puede también ser el mejor amigo de un hombre como él. Película que aúna buenas dosis de acción con la comedia más divertida, repleta de gags. El doblemente oscarizado Tom Hanks (Philadelphia, Forrest Gump) demuestra sus magníficas cualidades para la comedia en esta película familiar, dirigida con pulso por Roger Spottiswoode.

4/10
Hecho en el cielo

1987 | Made in Heaven

5/10
Vidas distantes

1987 | Shy People

Delicado estudio de cámara del choque de dos caracteres muy distintos, el de una mujer de ciudad, que ha visto de todo y está abierta a todo, y el de una mujer rural, de rígidos principios y escasa cintura para poder encajar posturas vitales diferentes. Dirige el ruso Andrei Konchalovsky, que arranca grandes interpretaciones a sus actrices. Precisamente Barbara Hershey fue premiada en Cannes por su admirable trabajo.

6/10
La tonta de nadie

1986 | Nobody's Fool

Cassie, una joven vitalista, trabaja como camarera en un bar mugriento. Un día llega a su ciudad una compañía teatral que está a punto de realizar una representación. Cassie conoce a uno de los técnicos que monta el espectáculo, y entabla con él una relación sentimental. Sin embargo, cuando descubre que se ha quedado embarazada, ella la rechaza, porque no está dispuesto a comprometerse. Intrascendente comedia sobre el desamor y el miedo a sentar la cabeza. Aunque cuenta con buenos actores, la historia no da mucho de sí. Evelyn Purcell, ex esposa del director Jonathan Demme (El silencio de los corderos) ofrece una puesta en escena demasiado convencional.

5/10
A Winner Never Quits

1986 | A Winner Never Quits

St. Elmo, punto de encuentro

1985 | St. Elmo's Fire

Un grupo de amigos que se conocieron en la Universidad afrontan su nueva vida profesional y sentimental de una manera distinta, y acuden al bar St. Elmo cada dos por tres para estar juntos y compartir sus miedos e ilusiones. Alec y Leslie se han ido a vivir juntos con intención de casarse pronto, a pesar de que él es infiel. Billy se ha casado y tiene un hijo pero su matrimonio no va bien porque él se ha despreocupado de su familia y no hace más que ligar con otras chicas. Por su parte, Kirby, es un muchacho responsable, pero está obsesionado con una joven morena de la facultad. Jules es la guapa del grupo, pero no para de meterse en líos de drogas. Wendy es tímida y está acomplejada, y anda enamoriscada de Billy; y por su parte, Kevin, es un chico simpático que no para de preguntarse por el significado de la vida y al que todos los demás le tachan de gay. Elenco de altura y jóvenes rostros en esta película de Joel Schumacher con un regustillo ochentero. Demi Moore, Emilio Estevez, Rob Lowe o Andie MacDowell forman parte del reparto.

4/10

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