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Biografía

Maria-Victoria Dragus

Maria-Victoria Dragus

26 años

Maria-Victoria Dragus

Nació el 14 de Junio de 1994 en Dresde, Alemania
Filmografía
María, reina de Escocia

2018 | Mary Queen of Scots

Fastuosa película de corte histórico, con una magnífica ambientación y un exquisito cuidado en todo lo relativo a maquillaje, peluquería y vestuario. La fotografía de John Mathieson es fantástica, y la banda sonora de Max Richter, con una progresión ascendente que nunca se acaba muy característica, se funde bien con la música sacra y cortesana de la época que asoma puntualmente. Describe el reinado de María Estuardo en Escocia, desde su regreso ahí en 1561 tras enviudar Francisco, rey de Francia, hasta su decapitamiento en 1587, acusada de conspirar contra Isabel I de Inglaterra, su prima. Adapta una biografía de John Guy, y firma el guión Beau Willimon, conocido sobre todo por Los idus de marzo y por ser el creador de la serie de intriga política House of Cards. Tras la cámara se encuentra una mujer, Josie Rourke, que debuta como directora, y que hasta ahora era conocida sobre todo como directora artística de la prestigiosa compañía teatral británica Donmar Warehouse, lo que se nota de sobras en el film. Enseguida resulta evidente la complejidad de la historia que maneja Rourke, y las dificultades para darle la necesaria coherencia y unidad dramática. Por ejemplo, apenas logran definirse bien las diferencias por las guerras de religión, entre la postura protestante y la católica, más allá de las críticas con sermones incendiarios del predicador John Knox contra María, ni siquiera la supuesta profunda devoción de ella se logra atrapar. Hay además una insistencia excesiva, casi risible, en mostrar la complicidad femenina entre María y sus damas de compañía, que a veces parecen unas simples y traviesas colegialas. Y se echa en falta una mayor fuerza a la hora de pintar los lazos entre las "primas": parece que se quiera hacer una declaración feminista, dos mujeres condenadas a no entenderse en un mundo de impresentables hombres, pero incluso en esta visión falta un poco de coherencia y sobra simplismo, casi se viene a decir que Isabel falla a María por... ¡comportarse como un hombre! En lo relativo al tratamiento de la sexualidad hay un tratamiento moderno que no deja de chirriar en algunos pasajes. La gran suerte que tiene la directora, es que tiene a dos formidables actrices bajo sus órdenes, sobre todo Saoirse Ronan, verdaderamente regia, que hace medianamente creíbles las ideas de su personaje de que el amor va por delante de los asuntos de estado, aunque el libreto del film las presente confusamente. Por su parte, Margot Robbie logra perfilar la soledad de Isabel, cada vez menos libre en sus decisiones, como obligada a actuar por imperativos fatales. En un período histórico, la Inglaterra isabelina y la Escocia de María del siglo XVI, en que se suceden las conspiraciones, no es fácil pergeñar una trama consistente, donde todos los puntos de vista, lealtades y traiciones, queden nítidamente trazados; al final lo único que está claro es que María se postula con derecho a reclamar el trono de Inglaterra, si Isabel no tiene descendencia. No es fácil saber si la responsabilidad en el naufragio parcial del relato hay que achacársela a Willimon, a Rourke, o a la fuente histórica de la que principalmente beben, pero los vaivenes de bandos, los protestantes que sirven a la católica María, o la posición de los Estuardo que están en la corte de Isabel, no logran entenderse bien. Lo que incluye también el modo en que se aborda el matrimonio de María con Enrique Estuardo, en que conviven casi de seguido un enamoramiento con el descubrimiento de una sexualidad "abierta" del esposo que descoloca bastante. También parece que hay más de una licencia histórica en lo relativo al malhadado secretario David Rizzio.

5/10
Licht / Mademoiselle Paradis

2017 | Mademoiselle Paradis

Una mujer, la austríaca Barbara Albert, cuenta la peripecia de una compatriota del siglo XVIII, la pianista ciega Maria Theresa Paradis. Siempre arropada por sus padres, exhiben su talento musical en los salones de la alta sociedad, y aunque han intentado mil y un tratamientos para que recupere una vista que perdió inexplicablemente cuando tenía tres años, no encuentran remedio. Finalmente acuden a los servicios del doctor Franz Anton Mesmer, cuyos heterodoxos métodos no encuentra el respeto de la comunidad médica que él anhela con todas sus fuerzas. Los buenos resultados que obtiene con mademoiselle Paradis, tendrán, por así decir, efectos secundarios no deseados: la incredulidad de algunos, que parecen empeñados en seguir la divisa de que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”; la dificultad de ella para adaptarse a la recuperación parcial de la vista, y lo que se diría pérdida del talento musical; la insensibilidad creciente de los progenitores ante el sufrimiento de su hija. A ratos se diría que lo que pretende la directora, que adapta una novela de Alissa Walser, es ofrecer con precisión entomológica la radiografía, en Viena, de una época, donde el dolor y la contradicción golpean indistintamente a todas las capas sociales, con mayor o menor intensidad, con la mujer siempre en inferioridad de condiciones. Los ricos necesitan una posición: los Paradis no pueden permitirse perder la pensión que la emperatriz ha otorgado a su hija; Mesmer necesita resultados y reconocimiento de las autoridades académicas. Y los pobres, el servicio de la casa de Mesmer... Agnes, la doncella que atiende a mademoiselle Paradis padece los avances sexuales de uno de los pacientes del doctor, y no es fácil pararle los pies; y la muerte accidental puede llegar de pronto, como una desgracia. Están presentes los bailes de salón, los chismes de sociedad, los corrillos femeninos, el catolicismo dominante... El conjunto resulta un tanto frío, e incluso insulso, pero a la vez desprende magnetismo. Maria Dragus hace un excelente trabajo como protagonista, atrapando el desamparo de mademoiselle Paradis, una soledad que no encuentra ni siquiera el cariño de unos padres demasiado celosos de las apariencias y el éxito social.

5/10
Los exámenes

2016 | Bacalaureat

Una pequeña ciudad de provincias en Rumanía. Romeo, prestigioso médico cincuentón, aspira a que su hija de 17 años, Eliza, ingrese en una prestigiosa universidad de Gran Bretaña, para que deje atrás su país, donde no confía en que vaya a tener muchas oportunidades por la corrupción imperante. Pero el día antes de un importante examen, que puede alterar su nota media, la muchacha sufre una agresión sexual que la deja alterada. Preocupado porque pueda suspender o sacar una puntuación baja, el doctor deja un poco de lado sus principios y decide llevar a cabo ‘unas cuantas llamaditas’. Junto con Cristi Puiu (La muerte del Sr. Lazarescu) y Radu Jude (Aferim!), Cristian Mungiu se ha convertido en uno de los principales realizadores del Nuevo Cine Rumano, sobre todo tras ganar la Palma de Oro en Cannes por la durísima 4 meses, 3 semanas 2 días. En el certamen galo siempre aprueba con nota, pues volvió a ser distinguido, como guionista, en 2012, con Más allá de las colinas, mientras que Los exámenes le ha dado el triunfo como realizador en 2016. En esta ocasión, traza una completa radiografía de su país, mediante una historia en apariencia sencilla, pero que pone de manifiesto que perduran los antiguos resortes sociales del régimen soviético. Se puede solucionar cualquier problema o cambiar lo que sea con las amistades adecuadas, mientras que la moral parece quedar en segundo plano. La corrupción, de la que resulta difícil evadirse, tiene mucho que ver en que no asomen por ninguna parte señales de que la nación pueda recuperarse, y en que las relaciones familiares puedan deteriorarse. De exquisita puesta en escena, cobran valor elementos como el manejo de la música clásica que apasiona al personaje central, lo que por un lado le define como estirado, y por otro transmite una grandeza que contrasta con la situación de Rumanía según lo que se ve. Se nota el estilo propio del director en que él no evalúa a sus personajes. Se limita a mostrar en pantalla sus comportamientos, para que sea el espectador el que decida si lo que hacen está bien o mal. ¿Está legitimado el protagonista a romper las reglas y valerse del amiguismo para ayudar a su familia? ¿O por el contrario se trata de un hombre sobreprotector, que no tiene en cuenta los deseos de su hija, sino que proyecta en ella sus propias frustraciones? “Esto es lo que hay” parece decir la cinta, como cuando mostró al espectador uno de los abortos más horribles vistos en pantalla sin posicionamiento aparente. Los actores sacan un sobresaliente, en especial Adrian Titieni, facultativo que hace gala de un inmenso cinismo, mirando a los demás por encima del hombro, hasta que poco a poco se da cuenta de que tendrá que enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Resulta curioso descubrir al abortista clandestino del film más conocido del realizador, Vlad Ivanov, aquí como representante de la policía.

7/10
24 semanas

2016 | 24 Wochen

El dilema de una mujer que al sexto mes de embarazo descubre que su hijo tendrá síndrome de Down y una grave deficiencia cardíaca. ¿Debiese poder optar a un aborto tardío? ¿Cómo pueden ella y su esposo saber si su hijo no nacido tendrá una vida digna o sólo conocerá el sufrimiento? En última instancia, la madre embarazada se da cuenta de que sólo ella puede tomar la decisión.

Una fortuna peligrosa

2016 | A Dangerous Fortune

El joven Hugh es uno de los miembros de la acaudalada familia Pilaster. Rompiendo con la tradición, sin embargo, se enamorará de una humilde doncella en cuyo corazón no alberga más que odio por la clase burguesa. Una serie de amores, traiciones y venganzas darán hilo a la maldición que recae sobre la fortuna de la familia. Discreta historia ambientada en Inglaterra, en plena decadencia de la época victoriana. Basada en la exitosa novela de Ken Follett, cuenta con la dirección del director alemán Christian Schwochow (La invisible) y una duración de tres horas que se antoja excesiva.

4/10
Adolescente de repente

2014 | 16 über Nacht!

El marido de Claire está raro con ella. Su mujer lo nota y piensa que es por que está encaprichado de una adolescente del grupo de teatro. Y es que a sus cuarenta años Claire está pasando por un mal momento. ¿Qué pasaría si, por arte de magia, se convirtiera de repente en una jovencita de 16 años? Telefilm alemán que usa correctamente las bazas de la comedia fantástica. No llega ni por asomo al nivel de la hollywodiense Ponte en mi lugar, pero podría haber sido peor. Protagoniza Sophie Schütt.

4/10
Draussen im sommer

2012 | Draussen im sommer

Una adolescente se muda con su familia de Alemania a Suiza con la intención de que sane la maltrecha relación de sus padres, pero la distancia entre ellos se hace mayor durante un verano inusualmente caluroso.

Si no nosotros, ¿quién?

2011 | Wer wenn nicht wir

La historia real de Bernward Vesper y la madre de su hijo Gudrun Ensslin en Alemania, a lo largo de más de dos décadas, desde finales de los 40 a finales de los 60. Bernward es hijo de un poeta nazi al que pesa la herencia paterna. Algo parecido le ocurre a Gudrun, cuyo padre combatió en la guerra aunque no simpatizara con Hitler. Madurar como personas con un pasado que les abruma no resulta sencillo. Él cree que se comete con su padre una injusticia, una cosa son sus ideas y otra su obra literaria; por ello monta una editorial para reeditar su creación, algo en lo que le ayuda Gudrun. Con el paso del tiempo la mirada cambia, y ambos reaccionan apoyando los movimientos revolucionarios contra lo establecido, la idea es impedir que puedan ocurrir nuevos genocidios, ya sea en Vietnam o en el propio Estados Unidos. Incluso recurriendo a la violencia de la que es partidario Andreas Baader. Andres Veiel escribe y dirige este film desesperanzado, que incide en la influencia decisiva de una generación en los que les suceden, sobre todo cuando la primera ha fallado en cuestiones morales esenciales. Verdaderamente da qué pensar la pareja protagonista, jóvenes con ideales pero que vagan sin rumbo claro, convertidos en un manojo de contradicciones, hasta el punto de que metas bienintencionadas pero abstractas hacen olvidar a los seres más cercanos, a los que se descuida y se hace daño. El horror nazi da paso así a otro vacío existencial, donde las razones para seguir viviendo se desdibujan, a la injusticia y las faltas de amor se acaba respondiendo con una actuación autodestructiva. Falta equilibrio a la interesante propuesta de Veiel, algo larga y reiterativa, y demasiado explícita a la hora de recalcar los tumbos que dan los personajes en su búsqueda del amor libre. Los actores están bien, la interpretación de August Diehl, Lena Lauzemis y Alexander Fehling son creíbles en la fragilidad que intentan ocultar en su devenir diario.

5/10

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