IMG-LOGO

Biografía

Natalia de Molina

Natalia de Molina

30 años

Natalia de Molina

Nació el 19 de Diciembre de 1989 en Linares, Jaén, España

Premios: 2 Goya (más 2 nominaciones)

Goya
2020

Nominado a 1 premio

Goya
2019

Nominado a 1 premio

Goya
2016

Ganador de 1 premio

Goya
2014

Ganador de 1 premio

Filmografía
Operación Camarón

2020 | Operación Camarón

Antaño niño prodigio del piano, Sebas nunca pudo superar el miedo escénico, por lo que acabó dejando la música para unirse a la policía. Pese a su falta de actitudes para el cuerpo, su tía le enchufa en Cádiz, donde le destinan a la sección de archivos, pero acaba perfilándose como el candidato ideal para una arriesgada misión. Deberá infiltrarse en Los Lolos, una banda de flamenco-trap que triunfa entre la juventud de barrio, por lo que ha sido elegida por la hija de un traficante local para tocar en su boda. A Sebas le piden que se convierta en el nuevo teclista, para averiguar quién se esconde tras la identidad de El Fantasma, líder de la organización criminal, a quien nadie ha visto jamás. El especialista en comedietas Carlos Theron (Es por tu bien, Lo dejo cuando quiera), reincide en el género, aunque esta vez versiona Song ‘e Napule, un éxito italiano ni conocido ni estrenado en España. Manuel Burque –que se reserva un papel– coescribe el guión, que adapta muy bien el relato a la realidad española, con mucho humor sobre peculiaridades regionales, o la realidad de los poligoneros o canis típicos del país, inconfundibles por sus collares, gorras y pantalones de chándal. Este sector puede sentirse identificado con los Lolos y su entorno, retratados con humor y cierta humanidad. No tiene muchas pretensiones, y pierde fuelle cuando pasa de las risas a la acción, pero al menos cumple sus objetivos mejor que otros productos similares. La mayor parte del mérito recae en los actores, pues Julián López aprovecha muy bien un personaje que parece a medida de su cara de chiste, y le rodean compañeros de talento, algunos que resultan ideales para personajes barriobajeros, Natalia de Molina, y su hermano en la ficción, el poco conocido y experimentado Nene (El guardián invisible). Otros son capaces de desatar la risa sólo abriendo la boca, como Antonio Dechent y Paco Tous.

5/10
Las niñas

2020 | Las niñas

Delicada incursión en el mundo de la infancia a cargo de la guionista y directora Pilar Palomero (1980), que debuta en el largometraje con maestría. Elige esa difícil etapa, en los estertores de la niñez, previa al paso a la adolescencia, cuando las preguntas, las dudas y la reafirmación de la propia personalidad comienzan a salir a la luz y pugnan por encontrar su propia voz. La directora zaragozana presenta un universo femenino cercano y cotidiano a través de los ojos de su protagonista, Celia, una chica de once años y de pocas palabras, observadora y dulce, que estudia en un colegio de monjas y vive sola con su madre. Sin grandes alardes presenciamos el día a día de la pequeña, sus amistades en el colegio, especialmente con la chica nueva llegada de Barcelona; la educación religiosa que recibe por parte de las monjas; las primeras experiencias y rebeldías, como montar en moto, pintarse los labios, hablar de cosas de mayores, la curiosidad sexual, escuchar música estridente, beber alcohol, bailar en un local. Están maravillosamente mostrados numerosos instantes de la vida difíciles de definir, como esas miradas, esas medias sonrisas que lo dicen todo, las vergüenzas que asoman a la superficie, palabras a media voz, silencios. Y es el momento también de los asaltos de la curiosidad, de preguntarse si Dios existe o no, de indagar en la historia de sus padres, en la existencia de una familia ausente a la que no conoce, instantes también de enfrentamiento con los adultos, de desconcierto. Pueden apreciarse a su vez algunos detalles hoscos de una visión más bien sesgada de la educación religiosa, aunque Palomero no desprende demasiada acritud. Como se ve, pocas cosas de relieve acontecen en Las niñas, aunque por otro lado todo lo que sucede tiene una inmensa carga de realidad, la potencia de un retrato verosímil de un tiempo crítico de la vida de las niñas, de todas las niñas. Palomero narra con un oficio que se diría de años, con una sensibilidad grande y una aguda mirada hacia el detalle. La atmósfera parece salida directamente de los años 90, tan cercanos y tan lejanos ya, pero sin que exista un afán por destacar el aire retro de modo artificial. Todo el reparto es femenino y además de una correcta Natalia de Molina, destaca sobremanera la jovencita Andrea Fandos en el papel de Celia, la absoluta protagonista. Entrega un trabajo asombroso.

6/10
Elisa y Marcela

2019 | Elisa y Marcela

Fallida película escrita y dirigida por una Isabel Coixet poco inspirada, quizá por la innegable militancia de la propuesta, se trata de la primera producción que hace para Netflix. Pese a contar con el morbo de basarse en un hecho real, el casamiento en una iglesia de dos mujeres, Elisa y Marcela, una de ellas disfrazada de hombre, en la Galicia de finales del siglo XIX, lo cierto es que no funciona en ningún momento. Su preciosista fotografía en blanco y negro, y el deseo a toda costa de querer mostrar el amor lésbico matrimoniado de las protagonistas como una especie de heroica gesta, acaban resultando pretenciosos, lindantes con la pedantería. El film describe el ingreso en una escuela llevada por monjas de Marcela, que enseguida hace buenas migas con Elisa, que vive con las religiosas. Ayudar a Marcela a secarse de un aguacero, es el primero de muchos contactos físicos que encienden una enorme pasión, que superará la prueba del paso del tiempo, y de la incomprensión social, mayormente de la Iglesia. Con un ritmo de premiosidad agotadora, y unos diálogos vacuos, toda la trama está atravesada de clichés: las clases que imparten las monjas con un toniquete insoportable, el padre brutote cuya esposa tiene inquietudes por leer nada menos que a doña Emilia Pardo Bazán, el intercambio epistolar tras la separación forzosa, el mozo bien plantado que llama a una de ellas marimacho, el acoso y los escraches... Ver a Elisa travestida de Mario, pobre Natalia de Molina, resulta risible. Y el gran drama por el bebé, con la intervención feliz de unos bondadosos portugueses frente a los intolerantes españoles, hace que la narración desemboque en el oceáno del folletín insípido.

2/10
522. Un gato, un chino y mi padre

2019 | 522. Un gato, un chino y mi padre

George, joven agorafóbica, no puede alejarse de su apartamento sevillano más de 522 pasos. Tras la muerte de su gato, Fernando, instala su hogar en una furgoneta, y le pedirá a un amigo, dependiente de un comercio chino (aunque en realidad es japonés) que le lleve a Portugal, siguiendo una guía de viajes escrita por su padre, para sepultar las cenizas de su mascota en algún lugar especial. Colaborador habitual de Alberto Rodríguez, el también hispalense Paco R. Baños debutó en el largometraje como realizador y guionista con Ali, sobre relaciones maternofiliales, que tuvo poco recorrido comercial. Ahora firma su segundo título, también escrito por él, con un tono literario, en el que el miedo a los espacios abiertos constituye una metáfora de la dificultad para afrontar los problemas y luchar contra las limitaciones personales que cada uno se impone. El realizador compone una road movie salpicada de capítulos cercanos al surrealismo, con personajes estrambóticos, que en cierta manera conecta con el cine de Julio Medem en sus inicios. Reivindica la necesidad de conectar con las raíces, reconciliándose con el pasado, pese a que se haya sufrido algún trauma de gravedad. Natalia de Molina, ganadora de dos Goyas, por Vivir es fácil con los ojos cerrados y Techo y comida, y Alberto Jo Lee, que dejó un grato recuerdo como camarero chino de un bar típico español en Tapas, sostienen la mayor parte del metraje con oficio, si bien no acaban de lograr con su esfuerzo que el espectador conecte con sus singulares personajes. Aparecen Nadia de Santiago y Manolo Solo, pero apenas tienen presencia. El film quizás desconcierta a ratos, pero tiene momentos muy bien trazados y utiliza muy bien los sentimientos de los fados portugueses para darle fuerza a sus imágenes.

5/10
Adiós

2019 | Adiós

Tras varios años en prisión, Juan sale en libertad condicional los fines de semana, lo que supone que puede asistir a la primera comunión de Estrella, su hija, en la barriada de las Tres Mil Viviendas. Pero la niña muere en un accidente de tráfico provocado por un vehículo en el que huían los autores de un atraco a un clan de rumanos. Mientras que Juan, miembro de la familia Santos, que antaño tenía el control del tráfico de drogas en la zona, trata de esclarecer si sus rivales, los Fortuna, están involucrados, y baraja tomarse la justicia por su mano, la policía pone a cargo de la investigación oficial a Eli, inspectora que acaba de incorporarse a su puesto tras una larga baja. Después de Aparecidos y Carne de neón, visualmente prometedoras, pero poco consistentes, el sevillano Paco Cabezas se fue a Hollywood, donde ha dirigido las prescindibles Tokarev y Mr. Right, así como capítulos de diversas series televisivas. Le ha sentado muy bien regresar a España, donde ha rodado de lejos su mejor película, se nota que procede de un entorno similar al que retrata, pues logra describir con enorme realismo a sus desfavorecidos protagonistas. Recuerda al Cine Quinqui de los 70, especialmente a títulos como Perros callejeros (1977), pues se trata de un thriller modélico, pero con un fondo de cine social. Y tiene la sólida factura de películas españolas más actuales, sobre el submundo criminal, como Quien a hierro mata, de Paco Plaza. Habla de la dificultad para redimirse, de los lazos familiares y de la pérdida de un ser querido, pero sobre todo contrapone la sed de venganza con la búsqueda de la justicia, que no resulta tan fácil cuando el hombre se ve tentado continuamente por corromperse y enriquecerse con facilidad. Quizás el desarrollo resulta un tanto convencional, pero se trata de un film vigoroso, con buenos intérpretes. Criticado por muchos, y adorado por el grueso del público, Mario Casas realiza un trabajo correcto como Juan, habiéndose trabajado muy bien el acento andaluz barriobajero. Cuenta también con interpretaciones bastante creíbles de secundarios solventes como Carlos Bardem (un policía que vela por su hijo, también agente) o Natalia de Molina (Trini, la esposa de Juan, rota de dolor). Pero se apodera de la cinta Ruth Salas, como la idealista Eli, que suple con su fuerza interpretativa que su personaje tendría que estar descrito con más matices.

6/10
Foodie Love

2019 | Foodie Love | Serie TV

Primer acercamiento de la directora barcelonesa Isabel Coixet al mundo de las series de televisión. Compuesta de episodios de media hora, esta producción de HBO describe cómo evoluciona la relación entre dos treintañeros que se han conocido a través de internet, se supone que ambos comparten ciertos gustos culinarios, y que tienen histoiras amorosas atrás que no han terminado bien. En cada capítulo se citan en un establecimiento, primero para un café, en otro se trata de tomar una copas, luego toca ir a un japonés a comer ramen... Aunque él y ella (Laia Costa y Guillermo Pfening, pero nunca se proporciona al espectador el nombre de sus personajes) son los protagonistas, alrededor, en cada episodio pulula algún personaje, desde otras parejas, o los camareros y los que atienden la barra, hasta una escritora pelirroja con su portátil pergeñando historias, que se diría cita autorreferencial de Coixet. Con bonito envoltorio visual, pues la fotografía está cuidada, todo consiste en las supuestamente ingeniosas conversaciones, en realidad muy banales, con elementos de flirteo erótico no demasiado sutiles, que acaban agotando. Y los "bocadillos" de tebeo, u otras veces la voz en off, son recursos utilizados de modo irregular para expresar lo que piensan y sus intenciones en el juego de la seducción en el que se mueven.

5/10
No dormirás

2018 | No dormirás

A Bianca le es difícil compaginar su incipiente carrera como actriz con el cuidado de su padre, desequilibrado psíquicamente. Cuando éste es internado, Bianca se ve libre para participar en un reto teatral con la prestigiosa directora Alma Böhm, que trabaja con el empeño de llevar a sus actores a vivir experiencias extremas. Bianca será elegida para interpretar a la protagonista de “Insomne”, por lo que será trasladada junto al equipo artístico a un hospital psiquiátrico abandonado y deberá permanecer en vigilia durante más de cien horas, tiempo después del cual las percepciones humanas se modifican, las alucinaciones entran en juego y el sujeto empieza a vivir experiencias que le conectan con otra realidad paralela. El uruguayo Gustavo Hernández entrega su tercer largometraje, esta vez con financiación internacional de Argentina, España y Uruguay. Como en sus dos filmes anteriores Hernández sigue insistiendo en el terror, aquí con una vertiente singular en torno al mundo de la interpretación teatral. Lo mejor de la película es la ambientación y el trabajo de la actriz argentina Eva de Dominici, con quien el espectador puede identificarse. No sorprenden por el contrario una desaprovechada Natalia de Molina y una Belén Rueda demasiado enigmática y solemne. Una lástima porque a la actriz madrileña le van muy bien este tipo de filmes, como demostró en El orfanato. Es original a priori el planteamiento, en donde se da un giro de ciento ochenta grados al manido tema del sueño. Al contrario de lo que vemos en muchas películas, aquí para penetrar en el otro mundo hay que permanecer despierto; por el contrario, si se desea salir de la pesadilla hay que conciliar el sueño. Pero este giro hace complicada la inclusión de ciertos elementos en la historia –la aparición del mundo paralelo, la misma identidad de ese mundo, la realidad de los demás actores–, que por esa mezcolanza se torna a menudo confusa y desordenada y siempre se mueve en el filo de la navaja, hasta caer finalmente por el lado equivocado. No dormirás no acaba de funcionar entre otras cosas porque no se sabe muy bien a dónde se dirige: tan pronto es una cuestión de teatro como pasa a ser una experiencia paranormal o toma sentido la posesión del más allá, para convertirse después en una drama sentimental o en un mero espectáculo. El guión de Juma Fodde no ha calibrado bien los elementos para dar equilibrio y veracidad al conjunto y hay un abuso de detalles –el movimiento de dedos, la cajita, el broche, el disco girando, el escarabajo– que resultan cansinos y demasiado artificiosos, por no hablar del uso de la banda sonora, únicamente al servicio de unos sustos sin sentido.

4/10
Animales sin collar

2018 | Animales sin collar

Abel acaba de ganar las elecciones en Andalucía con un partido nuevo, será el nuevo presidente de la Junta y traerá aire fresco al gobierno con un mensaje que ha logrado ilusionar a los votantes, alejándose de los modos rancios y a veces corruptos que se asocian al tradicional bipartidismo. Pero nadie es perfecto, y van a asomar los fantasmas del pasado. Su mujer Nora ha estado pagando el dinero de una antigua deuda, el préstamo para el tratamiento de una clínica que logró sacar a Abel del hoyo de las adicciones. Y el prestamista, del que Abel no sabe nada, es Víctor, señorito andaluz cuyo padre alto cargo político está en la carcel, y con el que compartió andanzas inconfensables tiempo atrás, y que podría ahora querer cobrarse su particular venganza. La aparición de dos viejos amigos –Félix, reputado fotógrafo que va a hacer un reportaje gráfico sobre el flamante nuevo presidente, y Virginia, que ha vuelto al pueblo por misteriosas razones– complica aún más el cuadro. Interesante primera película de Jota Linares, director y guionista conocido hasta la fecha por sus cortometrajes, que apunta maneras, con escenas muy bien resueltas, como la del pago en La General, de una atmósfera, tensión y ritmo magníficos. Demuestra cierto poderío visual, aprovechando los medios de los que ha dispuesto, que probablemente han sido los justos, aun contando en la producción con el respaldo de compañías como Netflix y Movistar+. Destaca un buen estudio de personajes, “animales sin collar” resulta una descripción ajustada del punto de vista de Linares, donde asoman las aristas, no se cae en el maniqueísmo fácil. Además, resulta de interés la reflexión sobre la necesaria regeneración política, pero donde también debería caber el perdón y la reconciliación. Sin embargo no acaba de funcionar el desenlace, y se dejan de atar algunos cabos. Quizá hay un deseo de apostar por la capacidad de las mujeres para tomar sus propias decisiones, pero el precio que se paga es el de cierta incoherencia.

5/10
La catedral del mar

2017 | La catedral del mar | Serie TV

Cataluña, cuando pertenecía a la Corona de Aragón, en el siglo XIV. El campesino Bernat Estanyol se casa con Francesca, pero el señor feudal se pasa por el convite para reclamar el derecho de pernada. Meses después ella da a luz un niño, cuya paternidad no está del todo clara. En cualquier caso la apartan de su bebé, Arnau, para llevarla al castillo, con el fin de amamantar al hijo legítimo de su amo. Entretanto Bernat toma al hijo de su esposa, y huirá con él a Barcelona, donde si logra permanecer huido más de un año se convertirá en un hombre libre. Se aloja en el taller artesanal de su cuñado, donde crece el niño, destinado a tener gran importancia en la construcción de la Catedral del Mar de la Ciudad Condal. Serie construida sobre los cimientos de la novela homónima de Ildefonso Falcones, uno de los best-sellers patrios de mayor aceptación de los últimos años, con guión de Rodolf Sirera (Amar en tiempos revueltos) y dirección de Jordi Frades (La corona partida). Gracias a que ATresMedia ha contado con el apoyo de Netflix –que la incorpora a su catálogo– se ha convertido en uno de los proyectos de mayor presupuesto de la historia de la televisión en España, pues asciende a doce millones de euros, lo que corresponde a millón y medio por cada uno de sus ocho capítulos. Sin embargo, esto no ha permitido que la ambientación sea lo suficientemente realista; la presencia en el reparto de Michelle Jenner hace inevitable recordar que la serie protagonizada por ella, Isabel, resultaba más creíble. Por otro lado, guarda absoluta fidelidad al texto original, lo que significa que arrastra también algunos de sus defectos, o sea su recurso a elementos de folletín al estilo de Ken Follet (de hecho se inspira claramente en su obra “Los pilares de la Tierra”), unos personajes que parecen más propios del siglo XXI que de la época en la que transcurre la acción, abuso del recurso al sexo y la violencia para aumentar su comercialidad, y una visión muy tópica de la Inquisición en España. También que su supuesta crítica social se queda en la superficie, con ricos exageradamente malvados y personajes humildes bondadosos en extremo. Acierta al recortar los 70 minutos tradicionales por capítulo de las series españolas a 50, lo que le da mayor dinamismo, y el guión condensa muy bien las tramas. También por ilustrar sobre los motivos espirituales de la construcción de la catedral, pintando una interesante relación espiritual del protagonista con la Virgen. Cuenta con un buen reparto, encabezado por Aitor Luna en el rol protagonista, la citada Jenner, Nora Navas, Josep María Pou y Natalia de Molina en un papel muy breve.

5/10
Los del túnel

2017 | Los del túnel

Un heroico policía, un repartidor de bollería industrial, un concejal, un matrimonio en crisis y otros individuos sobreviven al derrumbe de un túnel. La tragedia les ha dejado tan marcados que deciden reunirse todas las semanas, a modo de terapia. Se esperaba poco del debut como realizador de Pepón Montero, guionista de series televisivas de segunda fila (por hacerse el elegante), como Plutón B.R.B. Nero o Chiringuito de Pepe. Coescribe el guión con Juan Maidagán, compañero en este tipo de subproductos catódicos. Tiene cierta frescura al principio, por tratarse estrictamente de un film post-catastrofista, que comienza con el rescate, donde la gran mayoría de este tipo de películas concluye. También porque su humor disparatado, con alguna excepción, no va hacia la sal gruesa, al estilo Torrente, lo que más se estila en la comedia española, sino que el humor procede del costumbrismo, y de la descripción de personajes muy reconocibles. Sin embargo, desconciertan sus chistes surrealistas, a veces metacinematográficos, como cuando el policía habla con frases propias del Séptimo Arte. No se sabe muy bien qué se pretende. Sí que cuenta con un par de gags a prueba de cualquier tipo de público, pero en general apenas arranca las carcajadas. A ratos parece que va a explorar las posibilidades dramáticas del relato, con reflexiones sobre las segundas oportunidades, la necesidad de apoyo social y familiar, etc., pero no se toma nada en serio y el conjunto acaba derrumbándose, también por la irregularidad del reparto, pues mientras algunos actores, como Manolo Solo o Natalia de Molina se defienden, otros desentonan y resultan exagerados, como Arturo Valls –promotor del proyecto para probar de nuevo fortuna en la gran pantalla– y Raúl Cimas.

5/10
La luz de Elna

2017 | La luz de Elna

Está basada en hechos reales ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial y en la posguerra Civil española y narra la proeza de Elisabeth Eidenbenz, una maestra suiza que fundó la Maternidad de Elna para poder ofrecer a las mujeres refugiadas embarazadas unas condiciones dignas en las que dar a luz. En los campos de internamiento morían 9 de cada 10 bebés. En los 5 años que pudo mantener abierta la Maternidad, consiguió traer al mundo a 595 niños, que de no haber sido por su iniciativa, habrían sido condenados a una muerte segura.

Quién te cantará

2017 | Quién te cantará

Una formidable película, una obra de madurez. Una historia acerca de las segundas oportunidades y la posibilidad de reinventarse, que afecta sobre todo a dos personas. Lila Cassen fue una estrella de la canción, retirada prematuramente, y que cuando planeaba su regreso bajo los focos con una gira de conciertos, pierde la memoria, hecho que se oculta a la opinión pública. Violeta trabaja en un karaoke, y vive con hija única Marta, una joven ingrata y con muchas aristas. Fan incondicional y buena conocedora de la música de Lila, la situación de la cantante deviene en carambola que puede cambiar su vida, pues Blanca, su agente, le encomienda que le ayude a recordar sus canciones y su modo de cantar, a ser ella misma de nuevo. Probablemente estamos ante la mejor película de Carlos Vermut hasta la fecha, quien ya había demostrado antes que era alguien a seguir con Diamond Flash y Magical Girl. Ahora renuncia a titular su nuevo trabajo en inglés, y en cambio encuentra un buen leitmotiv en una conocida canción de Mocedades, que sirve como metáfora del film, “Quién te cantará” alude al juego en que se ven implicadas Lila y Violeta, con los reflejos, duplicidades y experiencias compartidas, lo que tienen en común será reconocido por el espectador a medida que avanza la narración. Vermut es un gran creador de atmósferas, que imprime cierto laconismo en los personajes, y nos envuelve en el misterio; con su particular tempo, o en el uso formidable de las canciones, aunque sea de otro modo, la película puede evocarnos a Krzysztof Kieslowski y títulos como La doble vida de Verónica. Hay sobriedad a la hora de mostrarnos los dramas y sus consecuencias, aunque a veces sean duras, el enfrentamiento entre Violeta y Marta resulta desgarrador. La película es fundamentalmente femenina, los escasos hombres apenas cuentan. Hace un gran trabajo Najwa Nimri, de quien era sabida su faceta de cantante, pero por sorprende aún más, quizá por desconocida, Eva Llorach, que aunque había trabajado ya con el director, aquí compone con un talento increíble a una madre con principios, sensible y sufriente.

8/10
Kiki, el amor se hace

2016 | Kiki, el amor se hace

Comedia de Paco León, el actor reconvertido en guionista y director con las sobrevaloradas Carmina o revienta y su secuela, Carmina y amén, que en esta ocasión versiona una cinta australiana situando la acción en el verano de Madrid, de hecho la último escena del film tiene como marco la verbena de la Paloma. Descrita promocionalmente como "erótico-festiva", sigue a cinco disfuncionales parejas, donde su amor dista mucho de ser perfecto, y que se supone van a encontrar la solución a sus problemas gracias a diversas taras sexuales que les procuran un montón de placer. De este modo, rozarse con un atracador, ver llorar a alguien, hacerse un trío, mantener relaciones con alguien inconsciente, palpar tejidos de seda, se supone que son divertidas terapias. La trama, como se ve, es de una pobreza humana alarmante, y se diría que en lo relativo al abandono del buen gusto, aún hay mucho margen donde moverse, visto lo visto. Tal como está estructurado este film coral, todo se reduce a una serie de viñetas, que podían ser los gags de un programa de humor subido de tono.

1/10
En tu cabeza

2016 | En tu cabeza

Varios cortometrajes entrelazados conforman este film de poco más de una hora de duración, cada uno de ellos dirigido por diferentes y destacados directores españoles actuales. La idea, pergeñada por Daniel Sánchez Arévalo, es narrar cómo en el futuro una mujer viaja al pasado metíendose en la mente de diferentes personas para intentar cambiar los acontecimientos. La historia es rara aunque original, una especie de comedia surrealista, rocambolesca, en donde algunos segmentos funcionan mejor que otros. Se trata de una producción de Gas Natural con la idea comercial de concienciar del cuidado de las condiciones energéticas: un ejemplo cinematográfico de 'branded content'. Ha contado con grandes actores, algunos de los cuales sólo aparecen unos instantes. Desde luego la presencia de los protagonistas Hugo Silva y Michelle Jenner salva medianamente el resultado.

5/10
Pozoamargo

2015 | Pozoamargo

Cuando Jesús, hombre en la cincuentena, se entera de que sufre una grave enfermedad que se contagia sexualmente, abandona a su mujer embarazada y marcha a un pueblo perdido en el campo, Pozoamargo, en donde trabajará como vendimiador. Áspera y penosa película, de ritmo lento y puesta en escena realista, que pinta unas vidas rastreras sin horizonte vital. El lacónico protagonista, ocupa el tiempo en vagar por ahí –amplios campos rurales en blanco y negro, propios de la España profunda– reconcomido por una culpabilidad que él lleva como una tortura y en donde el suicidio parece ser la única salida posible. De vez en cuando se urga explícitamente el pene para limpiárselo o da rienda suelta a su desahogo sexual, solo o acompañado. No se sabe muy bien qué desea comunicar el guionista y director Enrique Rivero (Parque Vía), como no sea una visión tremendista del ser humano, echado al mundo para sufrir las penas que le impone su conciencia, donde el recurso a Dios queda más bien reflejado como un juego vacío y frívolo. Visualmente es un film más o menos meritorio y tiene algunas ideas potentes, como la presencia de los cerdos, que funciona como una desagradable metáfora de la animalidad humana.

3/10
Sólo química

2015 | Sólo química

Al cine español se le suele animar con frecuencia a mirar a Hollywood, para así poder llegar al gran público y no quedarse en cintas que sólo interesan al que las hace, y a pocos más. Este título de Alfonso Albacete tiene esa intención, no es casual su mención a toda una ristra de películas romanticonas, incluida, cómo no, Pretty Woman. Pero querer no es poder, aunque se urdan mil y un enredos, se llene la pantalla de chicos y chicas monos, no falte la amiga a la que se confía todo, y hasta se incluyan coreografías musicales. La clave es la coherencia, que la suspensión de la incredulidad que se reclama al espectador esté justificada, lo que no es el caso. La cinta sigue a Oli, que trabaja en una perfumería, y está fascinado por el actor Eric Soto, que viene a hacerse unas fotos publicitarias a la tienda. Y desde luego el amor es ciego, porque Oli no se da cuenta de que quien de verdad le quiere es su compañero de piso Carlos, al que no presta la más mínima atención, porque ha supuesto que es gay, lo que no es ni por asomo. Aunque puede que eso del amor esté sobrevalorado, porque Carlos, psicólogo, está escribiendo un libro, en que lo reduce a pura química, secreción de sustancias y cambio en las cifras estadísticas de las mismas. Más de seis años han pasado desde las exitosas entre el público, pero de escaso valor, Mentiras y gordas, que hizo con su habitual compañero tras la cámara David Menkes. Ahora en solitario no mejora demasiado, quizá el tono es más ligero, pero la mirada a las relaciones afectivas es tremendamente superficial, cuestiones como el compromiso, o lo que debería valorarse en el hombre o la mujer de tu vida, brillan por su ausencia. No es que uno espere un tratado sobre el amor, pero tras visionar el film, si éste es algo más que química, ese algo debe ser el puro azar, pero no la entrega, el sacrificio, etc, que vendrían a ser pura zarandaja. Por otro lado las subtramas –el padre que regenta un gimnasio– dan pie a momentos forzados –salvemos esta gran labor social–, y las menciones a la prensa rosa y sus abusos no conducen demasiado lejos. Los actores se limitan a estar, con más o menos gracia.

3/10
Cómo sobrevivir a una despedida

2015 | Cómo sobrevivir a una despedida

Desde el enorme éxito de Resacón en Las Vegas se han sucedido estrenos de comedias en torno a la celebración de bodas y los desfases que surgen alrededor del evento, con los invitados, amigas, amigos, etc. Algunas películas han estado a la altura, pero en general, ninguna ha superado el modelo. Ahí están La boda de mi mejor amiga, La gran boda, Una boda de muerte, Despedida de soltera y las españolas La gran Familia española o Tres bodas de más, entre otras muchas. Cómo sobrevivir a una despedida se inscribe en esta misma lista, con poca fortuna. En vísperas de la boda de Gisela, sus mejores amigas le preparan un viaje sorpresa a la playa de Maspalomas, en Gran Canaria. Acompañarán a la novia la vivaracha e imaginativa Nora, su hermana ninfómana Marta, la apocada Tania y Rai, el amigo gay. El quinteto vivirá unos días de desfase, conocerán a pretendientes, beberán mucho alcohol y se irán de parranda como nunca lo habían hecho. Comedieta española en estado puro, cutre y grosera, discreto debut en el largometraje de Manuela Moreno. Llama la atención la falta de originalidad del guión, que a mitad de película repite burdamente y con escasa eficacia, cual si de un remake se tratara, la trama de las aventuras americanas de Phil, Stu, Alan y cía. Es como si la imaginación brillara por su ausencia. Pero aquí es todo más vulgar, el lenguaje muy barriobajero y casi todos los gags muy tontorrones y ordinarios. Es cierto que hay ritmo en algún momento y que el desparpajo de algunas actrices, especialmente de Natalia de Molina y Úrsula Corberó, se salva algo de la quema, pero el conjunto no hay por dónde cogerlo, de lo ramplón que resulta.

2/10
Techo y comida

2014 | Techo y comida

Jerez de la Frontera, Cádiz, 2012. Rocío es una madre soltera, joven, con un niño despierto y vivaracho que acude al instituto local. En el paro desde hace tres años, Rocío vive en un piso de alquiler, que no paga desde hace ocho meses. El propietario le exige el dinero cada vez con mayor vehemencia, mientras que Rocío sólo piensa en salir adelante cada día, en encontrar trabajo, en conseguir algo de dinero para poder dar de comer a su hijo. Juan Miguel del Castillo debuta con personalidad en el largometraje con este durísimo drama social que denuncia la situación de pobreza y desesperación de miles de familias en España. Habla el director sin contemplaciones, alejándose de la ficción lo más posible para retratar con realismo la tragedia de la pobreza, pero no de la carestía de los “pobres” que piden por la calle una limosna y van tirando cada día miserablemente. No. Techo y comida quiere desviar la atención hacia una situación más desesperada, la de miles de personas que poco a poco lo han ido perdiendo todo por culpa de la crisis: el trabajo, el dinero, la alegría, la salud, la dignidad, hasta llegar a carecer de lo más básico (el título ya es suficientemente explícito). Quiere hacer ver Del Castillo que la crisis se ceba en los más débiles, en los menos preparados. Es decir, en la mayoría de la población, en gente absolutamente normal que, pese a sus diarios esfuerzos, no logra salir adelante. Es ésta una pobreza más difícil de reconocer y de aceptar, y por eso más trágica: es la carencia de quien va al supermercado y sólo puede comprar pan, la de quien no puede lavarse porque no tiene jabón, la de la madre que ve horrorizada cómo su hijo se desmaya de hambre. El director demuestra su seriedad a la hora de tratar la cuestión. Por un lado no se distrae con otras líneas narrativas; por otro, lo lleva a cabo con seca sobriedad. Aquí no hay más cera que la que arde, como en la vida. Hay en este sentido algún pasaje significativo, como esa audaz y terrible conversación con el abogado, en fuera de campo, como quien no tiene interlocutor posible. Y, a la vez, aunque evita complacencias, Del Castillo es capaz de reconocer que no es todo negrura, que también hay bondad en las personas, en gentes de bien que no miran hacia otro lado ante el sufrimiento. En este punto tampoco esconde el film la enorme y callada labor que realiza la Iglesia por los desfavorecidos, aunque también haya que lamentar una vez más lo que parece ser una obligación en el cine español: dibujar a las monjas, aunque sea con un detalle, como personas grotescas y desagradables. Cuenta la película con una puesta en escena muy pegada al terreno, nada artificiosa, con localizaciones en un barrio humilde de Jerez de la Frontera. Rodada con cámara a menudo en movimiento, la narración no deja en ningún momento de posarse sobre la protagonista, Rocío, personaje doloroso al que el acento natural y la capacidad interpretativa de una extraordinaria Natalia de Molina (Vivir es fácil con los ojos cerrados) saca una enorme humanidad, una veracidad agobiante, perfecta encarnación de las víctimas de una situación que clama al cielo.

6/10
Vivir es fácil con los ojos cerrados

2013 | Vivir es fácil con los ojos cerrados

Vivir con los ojos cerrados de David Trueba transcurre en 1966. La cinta rezuma nostalgia, más allá de los nubarrones que se apuntan por la situación política, donde el director y guionista es capaz de sutileza -las ventanas abiertas en el coche para limpiar la atmósfera contaminada por un puro- y de tosquedad -la foto de Franco donde un chaval limpia sus manos grasientas-. Hay muchos elementos reconocibles para quien haya vivido la época y alrededores -las familias numerosas, el peluquero que viene a cortar el pelo a casa, el rigor educativo en casa y en el colegio...-, traspasados de evocación romántica, y sin acritud en los pasajes, pocos, con aristas. Dice Trueba que se inspira en la canción de John Lennon que da título a la película, pero también parece una adaptación de la canción emblemática de la transición, “libertad, libertad, sin ira libertad, guárdate tu miedo y tu ira”. Con buen rollito. La idea es hablar de anhelos de libertad, con la juventud que necesita respirar, y los mayores que han asumido el estado de las cosas tras una guerra. Un poco Cuéntame cómo pasó, vaya. La cinta sigue a Antonio, un profesor de inglés, que enseña el idioma a sus alumnos con las letras de las canciones de su admirado John Lennon. Sabedor de que el mítico cantante de los Beatles está en España rodando una película mientras afronta cierta crisis personal, decide viajar hasta Almería, y en el camino recogerá primero a una joven de veinte años, Belén, que espera un niño, y que ha huido del lugar donde debía dar a luz lejos de las miradas de sus conocidos; y luego a Juanjo, joven de 16 años, el mayor de 6 hermanos, hijo de un “gris”, que tras la última pelotera con su padre también se ha dado la fuga. Vivir es fácil con los ojos cerrados desprende encanto en gran parte gracias al trabajo de Javier Cámara, pues su Antonio, maestro sobre todo en humanidad, está lleno de matices y te lo crees. El modo en que afronta las diversas situaciones de su periplo, y el modo en que sabe tratar a los chicos, es sencillamente sensacional. Trueba le ha dado un magnífico personaje. La recién llegada Natalia de Molina es carne de cañón para ser nominada al Goya a la mejor actriz revelación, la chica tiene frescura, recuerda a María Valverde. Precisamente Francesc Colomer, más soso, ganó ese premio en su momento por Pan negro. Los secundarios tienen gracia, incluso los simples figurantes, véase el conserje del “hotel”. Pensando en los Beatles, es mucho mejor el trabajo de David Trueba que el de Manuel Gómez Pereira en El amor perjudica seriamente la salud, también inspirado nostálgicamente en los Beatles. Lo que no significa que sea perfecto, el film podía haber sido mejor pulido, y pierde parte de su inocencia encantadora con el modo en que evoluciona la relación de Belén y Juanjo. Quiere ser delicado Trueba, pero no hay color entre la escenas de Molina y Cámara, y la que viene a continuación entre ella y Colomer.

5/10
Temporal

2013 | Temporal

Una película desgraciadamente actual, narra la precariedad laboral a la que se ven sujetos cinco trabajadores conectados entre sí por una empresa de trabajo temporal, contratos basura, condiciones desquiciantes, situaciones absurdas. Es una película muy original con una estructura diferente, una comedia corrosiva con muy mala leche, o también podríamos decir que es un drama que te hace reír sin querer. TEMPORAL es una comedia amarga o una comedia que amarga, con TEMPORAL no sabes si reír o llorar.

Últimos tráilers y vídeos