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Biografía

Oscar Martínez

Oscar Martínez

70 años

Oscar Martínez

Nació el 23 de Octubre de 1949 en Buenos Aires, Argentina

Premios: 1 Festival de Venecia (más 1 premios)

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Competencia oficial

2020 | Competencia oficial

Antonio Banderas y Oscar Martínez encarnan a dos actores de muy diferentes trayectorias, cuyos métodos chocarán durante la preparación de una película financiada por un millonario ávido de notoriedad y dirigida por una prestigiosa y algo excéntrica directora, a la que da vida Penélope Cruz.

Vivir dos veces

2019 | Vivir dos veces

A Emilio, profesor de matemáticas gruñón, ya jubilado de Valencia, le han diagnosticado Alzheimer. Mientras se resiste a instalarse en casa de su hija, Julia, el insensible marido de ésta, y su nieta, Blanca, decide buscar a la mujer a la que amó en su juventud, pese a que todo indica que vive en Pamplona, para confesarle, pese al largo tiempo transcurrid,o lo que ha sentido por ella, antes de olvidarla por la progresión inevitable de su enfermedad. Con Lluvia en los zapatos, Tu vida en 65’ y Rastros de sándalo, María Ripoll demostró que tiene un estilo muy personal, así como sensibilidad a la hora de rodar. Tras dos comedias de encargo, la más o menos aceptable Ahora o nunca y la menos interesante No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, acierta de pleno al regresar a su universo personal, con un guión de la prometedora María Mínguez, debutante en el largometraje a la que habrá que seguir. Toda la trama se articula en torno a los efectos de la temible dolencia, incluso en personas de mente privilegiada; resulta triste aceptar que alguien capaz de resolver complejos problemas e incluso de descubrir un número primo, degenere poco a poco hasta ser incapaz de restar. Pero sin ocultar la dureza de esta tragedia, la barcelonesa ha conseguido no sólo un tono bastante positivo, mucha humanidad y un par de secuencias emotivas, sino hacer reír, incluso se diría que en ocasiones a carcajada limpia. Se centra en las relaciones entre las diversas generaciones de una familia, con interpretaciones de auténtico lujo. Cada vez se está haciendo mejor actriz Inma Cuesta, casi siempre creíble, pero aquí realmente brillante como mujer que pretende convertirse en una hija modélica, a quien las complicaciones para afrontar el mal que sufre su progenitor, se le juntan con el descubrimiento de que le resulta muy difícil mantener unido su matrimonio, pese a que ella lo ha hecho todo bien. Está aún mejor, si cabe, la niña de diez años Mafalda Carbonell, hija del famoso actor, cantante y presentador Pablo Carbonell, que padece artogriposis, como su personaje, pero resulta un ejemplo de superación, pocas debutantes en el largometraje resultan tan expresivas. Refleja muy bien las características de las nuevas generaciones, obsesionadas por los móviles, lo que supone una serie de ventajas, pero también inconvenientes. Por su parte, Óscar Martínez no cambia mucho con respecto a su registro de gruñón, visto en cintas como El ciudadano ilustre, pero da igual, el argentino tiene una fuerza pocas veces vista en una pantalla, así que cuando está con alguna de las dos, surge la magia. Quizás desentona un poco Nacho López (Isabel), no por falta de capacidad, sino porque el libreto resulta muy poco sutil al describir a su personaje, pese a que se le utiliza para llevar a cabo una divertida crítica al ‘coaching’, tan de moda en los últimos tiempos. Por otro lado, el film está lleno de secundarios hilarantes, que propician las mejores escenas, como la mujer que abre la puerta a los protagonistas en un momento clave, interpretada por Mamen García (Señoras del (h)AMPA), y otros rostros menos conocidos, que dan vida a la enfermera, a la mujer que evalúa a Emilio, y a la novia borracha de la boda, que ni siquiera tiene diálogo.

7/10
Yo, mi mujer y mi mujer muerta

2019 | Yo, mi mujer y mi mujer muerta

La historia de Bernardo, catedrático de la Universidad de Buenos Aires, que se niega a incinerar a su mujer, como ella pidió. Días después su tumba aparece profanada y Bernardo se ve empujado a un extraño viaje por la Costa del Sol, donde ella nació, para arrojar sus cenizas. En ese viaje descubrirá que no conocía tanto a su mujer como él creía.

El cuento de las comadrejas

2019 | El cuento de las comadrejas

Desde hace cuarenta años, Mara Ordaz, estrella de la época dorada del cine argentino, vive retirada en una impresionante mansión, anclada en el tiempo, rodeada de una extensa parcela. Le acompañan su marido, el actor de poco éxito reconvertido en pintor Pedro de Córdova, el realizador Norberto Imbert, autor de las películas más importantes de Ordaz, y el guionista habitual de éste, Martín Saravia. El cuarteto vive alternando cierta beligerancia entre ellos y algo de armonía, hasta que su vida se ve alterada por la llegada de Francisco y Bárbara, dos automovilistas en apuros, que reconocen a Ordaz. La maldición del Oscar ha afectado a Juan José Campanella, que tras triunfar en la categoría de película extranjera con la impecable El secreto de sus ojos llevaba diez años sin dirigir un largometraje con actores de carne y hueso, centrándose en numerosísimos episodios televisivos, y en el film de animación Futbolín. Para su regreso ha elegido curiosamente un remake un tanto libre de Los muchachos de antes no usaban arsénico, de José Martínez Suárez, título considerado de culto en su país, pues se estrenaba en 1976, justo antes del golpe militar. El film deja claro que el argentino –también coguionista – ha escogido este proyecto sobre todo para divertirse, pues se trata de un sentido canto de amor al cine, que homenajea al original, del que se declara ferviente admirador, y a numerosas películas de antes, como El crepúsculo de los dioses, el film de intriga La huella y las comedias repletas de humor negro de Ealing, como El quinteto de la muerte. Introduce con mucha gracia numerosos elementos metacinematográficos, y se toma a broma a sí mismo, a su film estadounidense El niño que gritó puta, y hasta a la estatuilla dorada. Todo esto no quita que el espectador no enterado, que no capte las referencias, pueda disfrutarla con agrado, sobre todo por sus eficaces giros. Retrato del enfrentamiento intergeneracional, en un mundo despiadado donde sólo triunfa el más fuerte, proclama que la veteranía es un grado, y advierte de que no se puede subestimar al adversario por su edad, ni relegar al olvido a los ancianos. Abundan las réplicas mordaces, y el humor negro, y pese a que el noventa por ciento de la trama transcurre en la misma mansión, algunos planos resultan brillantes, como el del rostro de la joven Mara Ordaz proyectado sobre ella misma de anciana. Quizás tenga un tono demasiado teatral y grandilocuente, y baja un poco el nivel hacia el tramo final, pero esto no desmerece el conjunto. A Campanella se le da muy bien sacar oro del escogidísimo reparto. Destaca Graciela Borges, como Mara Ordaz, una nostálgica Norma Desmond, con su escalera y todo. Pero no desentonan Óscar Martínez (el realizador), Marcos Mundstock (el guionista), Luis Brandoni (el marido), Nicolás Francella, hijo del actor Guillermo Francella, habitual de Campanella, un agente inmobiliario, y la española Clara Lago, socia de éste, que está mejor que nunca, hasta se ha trabajado a la perfección el acento argentino (al igual que en Al final del túnel).

7/10
Tu me manques

2019 | Tu me manques

Las grietas de Jara

2018 | Las grietas de Jara

Leonor, enigmática fotógrafa, visita el estudio de arquitectura Borla y Asociados, para preguntar si saben algo de Nelson Jara, un tipo al que anda buscando. Aunque le aseguran que ignoran de quién se trata, en realidad el jefe de la compañía, Mario Borla, su socia, Marta Horvath, y el arquitecto Pablo Simó, no se han olvidado de lo que ocurrió tiempo atrás, cuando el desaparecido acudió a ellos, quejándose porque una de sus obras había provocado una grieta en su casa… Pero éste no se conformaba con la reparación, empezó a comportarse como un psicópata en busca de una compensación económica. Las novelas de Claudia Piñeiro han dado juego al cine argentino, en adaptaciones como Las viudas de los jueves y Betibú. También parte de uno de sus libros esta coproducción con España, de Nicolás Gil Lavedra, que dirige su segundo trabajo tras Verdades verdaderas: La vida de Estela, y que también coescribe el guión. La grieta que aparece en la trama sirve como metáfora de una sociedad con problemas de degradación moral, que se desgarra. Quedan a los lados dos bandos, el de quienes recurren a la delincuencia (como Jara), y el de quienes están teóricamente al lado de la ley, representados por Borla, pero que en realidad carecen igualmente de principios. Tarda en arrancar, quizás por alguna situación un tanto forzada y diálogos resueltos no del todo bien, pero enseguida se logra una agobiante atmósfera de thriller. Impecable plantel de actores argentinos, con trabajos a su nivel habitual de Óscar Martínez y Soledad Villamil, aunque resulta llamativo sobre todo la labor de Joaquín Furriel (Simó), que encarna a un tipo de ciudadano corriente que trata de salir adelante pese a la falta de escrúpulos de quienes tiene alrededor, y a que tiene una esposa que no le ama. Sobresalen las secuencias con su hija, que por el contrario le manifiesta un enorme cariño. En el lado español, cumple Sara Sálamo (Leonor), pero desentona bastante un forzado Santiago Segura. Por norma general, el ‘amiguete’ suele resolver sus papeles mejor, aunque esta vez se ve que le ha podido el miedo escénico a la hora de interpretar a un personaje serio, con la dificultad añadida de que se expresa con vocablos y expresiones argentinas.

6/10
Toc Toc

2017 | Toc Toc

Un taxista obsesionado por los números, un argentino que no puede evitar gritar frases malsonantes, una obsesa de la higiene, una joven que repite todo lo que dice, un tipo que no puede pisar ninguna línea del suelo, y una mujer madura excesivamente recatada. Estos seis individuos, cada uno con un trastorno obsesivo compulsivo (Toc) diferente, coinciden en la consulta de un reputado psiquiatra. Sin embargo, éste se retrasa por problemas con su vuelo. Adaptación al cine de la obra teatral del francés Laurent Baffie, que ha tenido mucho éxito sobre todo en Madrid, donde se ha llegado a convertir en la obra más longeva de la cartelera (lleva representándose en la capital de España ocho años cuando se estrena el film). Quizás no sea un espectáculo memorable, y va dirigida al público que busca textos fáciles, pero resulta imposible no reírse en algún momento. Lo mismo ocurre en la versión cinematográfica, que respeta casi al milímetro el texto original. Quizás juegue en su contra la simplona puesta en escena de Vicente Villanueva, en su tercer largometraje tras las discretas Lo contrario al amor y Nacida para ganar. Y los actores exageran, pero también demuestran carisma, sobre todo el veterano Óscar Martínez, que no está a la altura de El ciudadano ilustre, pero cumple, y Paco León, que retrata al típico taxista combinando crítica al personaje, pero también cariño.

4/10
Capitán Kóblic

2016 | Kóblic

Durante la dictadura argentina, el capitán del ejército del aire Tomás Kóblic se convierte en desertor tras presenciar la ejecución de varios civiles, arrojados al mar desde el aparato que pilota. Se refugia en un pueblo de la Pampa, en casa de un amigo al que ayuda fumigando su campo con una avioneta.  Se sentirá atraído por Nancy una lugareña, tratada a patadas por su marido, al tiempo que Velarde, el comisario local, se obsesiona por descubrir qué hace un porteño por allí, preocupado porque puede poner en solfa su poder en la zona. Sebastian Borensztein reconstruyó las consecuencias de la Guerra de las Malvinas, en Un cuento chino. Ahora, recupera al mismo protagonista, Ricardo Darín, en un film sobre otro asunto de la historia reciente de Argentina, los temibles vuelos de la muerte del régimen militar. Aunque se trata de un thriller dramático, parte de una estructura clara de western, con un forastero que llega a un pueblo remoto, de pocos habitantes, donde manda el sheriff… Como cabe esperar, el protagonista de El hijo de la novia está a un buen nivel, en el rol de un hombre consumido por el arrepentimiento. Cuenta con el apoyo del veterano Óscar Martínez (Relatos salvajes), transformado porque lleva peluquín y hasta dientes postizos. Tampoco desentona la española Inma Cuesta.

6/10
El ciudadano ilustre

2016 | El ciudadano ilustre

Tras recibir el premio Nobel de Literatura el escritor Daniel Mantovani, afincado en Barcelona, entra en un periodo de tranquilidad artística en donde tampoco siente ganas de acudir a las continuas invitaciones que le ofrecen, cenas, galas, galardones, en donde su prestigio sería tan bien recibido. Pero un día llega una carta procedente de Salas, su pueblo en Argentina, en donde le ofrecen ser investido como “Ciudadano ilustre”. Después de casi cuarenta años de ausencia quizá sea el momento de volver a la fuente de sus relatos, de revivir viejos tiempos, la infancia, las antiguas amistades y las novias olvidadas. Notable comedia negra en donde el trío formado por los directores Gastón Duprat y Mariano Cohn, y el guionista Andrés Duprat, da muestras de una enorme capacidad de volver esperpéntica la realidad cotidiana, como ya hizo con éxito con su film El hombre de al lado. En este caso, una situación de lo más sencilla e incluso enternecedora –el regreso al pueblo de la infancia– se va convirtiendo poco a poco en una pesadilla, un poco en la línea siniestra de las historias de Relatos salvajes, si bien no tan concentradamente incisivas. Pero aquí las conversaciones, los encuentros, las miradas, que comienzan con parabienes, sonrisas y aplausos, se van envenenado con el paso de las horas, de los días, hasta el punto de adquirir proporciones pavorosas y enloquecidas ante el horrible estupor del protagonista. El contraste entre la ciudad y el pueblo, entre el espíritu abierto, más universal, que proporciona la perspectiva de rozarse con ambientes, personas y culturas diversas propias de las grandes urbes, y la estrechez pueblerina, opresiva intelectualmente, de quienes no permiten más mundo que el que conocen, con una endogamia social que va empequeñeciendo cada vez más el horizonte personal hasta llegar a la pura mezquindad de los habitantes, es sin duda el tema principal de El ciudadano ilustre, un film ejemplar para comprobar hasta qué surrealista ruindad es capaz de llegar el ser humano. Por otra parte, El ciudadano ilustre denuncia a las claras la envidia y la hipocresía que se adueña tan a menudo de la sociedad contemporánea, cuando se trata de dar homenajes o impartir soflamas a personalidades que han triunfado de uno u otro modo, y también de cómo esos agraciados se dejan también agasajar por ellos en un ejercicio de narcisismo que muchas veces se opone rotundamente a sus opiniones. Resulta ejemplar el inicio del film, en donde el protagonista pone en jaque a la élite intelectual del Premio Nobel, una apuesta por la coherencia que le costará sangre cuando el pueblo le devuelva la misma moneda. El ciudadano ilustre es un film diferente, divertido y oscuro, lúcido y amargo a medida que va mostrando sus intenciones. Algunas escenas están especialmente logradas, como el delirante paseo en el camión de bomberos, la entrevista televisiva o las que tienen que ver con el concurso de pintura o la tensa cena en la casa de sus antiguos amigos. Y el actor Óscar Martínez (El nido vacío, Capitán Kóblic) hace un trabajo extraordinario, es el completo dueño y señor de la función, presente en cada uno de los fotogramas tiene tal presencia, dicción, seriedad y verosimilitud que en muchas ocasiones el espectador creerá estar viendo un reportaje o documental sobre la vida sencilla de cualquier personaje distinguido. Y es que el desenlace lo deja claro: cuando hablamos de arte, la alternativa entre ficción o realidad es lo de menos.

7/10
Inseparables

2016 | Inseparables

Felipe, un empresario adinerado que ha quedado tetrapléjico a causa de un accidente, está buscando a un asistente terapéutico. Aunque se presentan numerosos candidatos altamente calificados para hacer el trabajo, él decide contratar al ayudante del jardinero, Tito, quién recientemente ha renunciado a ese trabajo. Tito no reúne en absoluto las condiciones requeridas para tal empleo, cosa que notan inmediatamente las personas más cercanas a Felipe: Verónica e Ivonne, su ama de llaves. Ellas tratan encarecidamente de convencerle para que no lo contrate, pero Felipe se mantiene firme en su decisión. Tito es la única persona, en mucho tiempo, que no lo trata con compasión. Pese a las dificultades, Tito cumple bien su cometido y sorprende constantemente a Felipe. Tito lo hace reír y le ayuda a conectar de nuevo con el sentido de la vida y a disfrutar de ella, algo que, con su condición, ya casi había olvidado.

Paulina

2015 | La patota

Una joven argentina de clase burguesa y marcada conciencia social, con un brillante futuro por delante en el mundo jurídico. Aunque coincide ideológicamente con Fernando, su padre juez, Paulina le contraría llevando su compromiso hasta el extremo de desplazarse a una zona deprimida del país, para participar en un programa educativo de integración para los más desfavorecidos. Una brutal violación al poco de llegar la dejará marcada, aunque sus reacciones resultan ser cualquier cosa menos previsibles. Santiago Mitre acomete el remake de un film de su compatriota Daniel Tinayre, rodado en 1960, y quizá con una visión más contemporánea, o sea, de despiste total. Plantea cómo las convicciones personales son puestas a prueba cuando se sufren las injusticias en carne propia. El espectador compartirá o no el modo en que encaran los hechos los más allegados –el padre, el novio, la colega profesora...–, pero resulta indudable que entra dentro de lo razonable; más escalofriante viene a ser el acogimiento frío y funcionarial de la policía y demás personal que toma declaración a la víctima. Pero decididamente lo que desconcierta es la forma en que afronta la situación Paulina. Cierto que sufre el lógico trauma y abatimiento, pero resulta difícil de aceptar su no-denuncia de los agresores, y el modo de llevar adelante su embarazo no deseado. El enfoque del personaje central parece el del “vaso roto”, con un comportamiento errático de difícil lectura. Los deseos de ejemplaridad y de hacer de éste un mundo mejor han quedado trastocados para Paulina y nadie parece capaz de seguirle el paso cambiado. ¿Hay que dar una lección a los culpables recurriendo al sistema, o será más eficaz otra pedagogía? Orillado el sentido del bien y del mal, el descarte del aborto no se sabe a qué obedece, e incluso –sintomático de complejos bastante corrientes en los tiempos actuales–, se trata de compensar tal postura planteando otro caso hipotético en que la elección sería favorable, al final se trata sólo de eso, de pura elección y conveniencia, no se considera al ser humano en gestación. A la ambigüedad de la protagonista, que Dolores Fonzi encarna esforzadamente, se suma una estructura narrativa que juega a ser original, algo que sólo logra parcialmente. Primero con el largo plano secuencia de la conversación padre-hija, pero luego con el doble comienzo de la narración, algo nada obvio, y donde lo que parecía una elegante elipsis para tratar la violación, se convierte en la segunda tentativa en una dura escena donde somos testigos de ese crimen colectivo. La cinta fue la ganadora de la Semana de la Crítica en Cannes, entre otros galardones.

5/10
El espejo de los otros

2015 | El espejo de los otros

Cansina película de aire teatral, escrita y dirigida por el argentino Marcos Carnevale, y articulada en torno a cinco cenas que tienen lugar en un restaurante muy exclusivo, El Cenáculo, instalado en las ruinas de una catedral gótica. El imponente establecimiento lo oculta una puerta decorada con graffiti, y nadie diría que detrás se oculta ese marco grandioso, donde rige la la peculiar regla de que sólo se sirve una cena por noche, en una única mesa. El espectador es testigo de la reunión de tres hermanos con sus parejas, que trafican con pastillas; el reencuentro de una pareja de amantes donde vuelven a surgir los reproches de 25 años atrás; la cita a ciegas de un ciego con una mujer; otro reencuentro, amoroso y lésbico, propiciado una amiga, ellas son dos mujeres, y una está recluida en un centro hospitalario con una enfermedad terminal; finalmente el dueño de El Cenáculo y su amante, esposa o lo que sea, que sigue las cenas con cámaras televisivas, tendrán un encuentro donde también hay espacio para los reproches. Con la excusa literaria forzada de Jorge Luis Borges y los artificios de los espejos y los laberintos por los que discurre el devenir humano, se nos quiere ofrecer un ambicioso caleidoscopio antropológico, pero el resultado es pretencioso y tedioso, un ejercicio de estilo para que los actores se esfuercen en sus composiciones, donde dominan en exceso las declaraciones grandilocuentes.

4/10
Relatos salvajes

2014 | Relatos salvajes

El bonaerense Damián Szifron se consagra con Relatos salvajes, representante de su país en los Oscar de 2014, tras escribir y dirigir un par de notables series y otros tantos largos. Esta vez cuenta como productor con el español Pedro Almodóvar, que se distingue por su ojo para no perder dinero allí donde está involucrado. Conviene no dar demasiados detalles de los seis Relatos salvajes que componen la trama, todos ellos de planteamiento más o menos sorprendente, y llenos de giros. Una modelo que coge un avión inicia una conversación con otro pasajero en la que saldrá a la luz una inquietante conclusión. Una camarera reconoce a un cliente como parte de su pasado. Un tipo conduce por una carretera solitaria, cuando otro conductor le juega una mala pasada. Un ingeniero llega tarde al cumpleaños de su hija porque la grúa se le ha llevado el vehículo. Un irresponsable joven de familia adinerada atropella a dos personas. Una novia descubre durante el banquete de bodas que su marido le ha sido infiel. En tono sarcástico, lleno de cinismo y con numerosos toques de humor negro, Szifron lanza una mirada al lado más salvaje del ser humano. Viendo sus imágenes, aterroriza hasta dónde es capaz de llegar una persona cuando se siente cargada de razón. La clave de la intensidad de la cinta reside en que sus personajes logran que el espectador en cierta medida se sienta identificado con sus reconocibles frustraciones, al estilo de lo que ocurría con un enloquecido Michael Douglas en Un día de furia, con la que esta cinta –especialmente el capítulo de la grúa– tiene varios elementos en común. Merece un sobresaliente el conjunto del reparto, donde están grandes nombres del cine argentino, como Darío Grandinetti, Ricardo Darín, y Leonardo Sbaraglia, estos dos últimos memorables como ciudadanos corrientes desbordados en situaciones extremas. Tiene mérito que aunque Relatos salvajes se componga de capítulos totalmente independientes, logre una unidad de conjunto, pues no produce la sensación de que unos tramos no estén a la altura de otros, o de que sean historias aisladas. Como en todos sus trabajos, Szifron deja patente su pasión por los productos audiovisuales estadounidenses. Así, si en la excelente serie Los simuladores tomaba como referencia Misión imposible, y en el hilarante largo Tiempo de valientes se rastreaba la sombra de Arma letal, aquí ha tomado como modelo Pulp Fiction y en general el cine de Quentin Tarantino.

7/10
El nido vacío

2008 | El nido vacío

  El argentino Daniel Burman reflexiona sobre el paso del tiempo, el amor que se agosta, y la creación artística. Lo hace a través de Leonardo, un escritor célebre, dramaturgo. Casado con Marta, tiene tres hijos. Ha llegado a una edad en que la vida en cierto modo le aburre. Hay rutinas que le cargan, se fija en otras mujeres más jóvenes que la suya, no aguanta a los amigos de su esposa que le hablan de su obra, o que le piden que lea algo que han escrito, para que les dé su opinión. Tras una cena en que todo esto resulta palmario, regresa a casa, donde recibe la noticia de que su joven hija va a pasar la noche fuera, la primera vez que esto ocurre, presuntamente con su novio. Leo se sienta en su sillón y anota en uno de sus cuadernos de escritor, ideas que le han venido a la cabeza para una posible nueva obra: "Un hombre y una mujer flotan en el mar. ¿Están muertos?" De sopetón, parece que ha pasado el tiempo y descubrimos que los hijos del matrimonio han dejado el nido y han partido lejos, se han independizado, para estudiar o casarse. Marta ha decidido matricularse en la universidad, para acabar los estudios que dejó a medias para dedicarse a su familia, desarrolla una intensa actividad, un modo de llenar su tiempo. Mientras, Leo teóricamente se dedica a escribir, pero está viviendo una auténtica crisis existencial de los 60 años o así, como una especie de segunda adolescencia. Fantasea con la joven dentista que le atiende, y al tiempo le dominan los celos, teme que su esposa le engañe con otros. Su rotunda seguridad de intelectual, que le lleva a no prestar atención para leer el original que le ha dejado su cuñado, no logra ocultar la inseguridad que le acomete como persona que está envejeciendo. El argentino Daniel Burman aborda un tema interesante, el de los matrimonios que corren el peligro de desmoronarse cuando los hijos se van de casa, pues la prole a veces puede ser la única razón de que se mantuviera la unión. Sorprende que sea un cineasta de 35 años quien explore tal temática. Lo hace con un artificio de guión que tiene cierta gracia, aunque en cierta manera se intuye, y una inteligente puesta en escena. Hay algo de tragicómico en la narración, pues junto al patetismo de quien no sabe aceptar su actual etapa vital, hay detalles de suave humor, y arriesgadas escenas en que se dispara la imaginación del protagonista, singularmente una casi de musical, que acontece en un centro comercial. Y se juega con un curioso personaje, el del doctor Sprivak, un neurólogo que da consejos al protagonista para afrontar su edad, y cuya dimensión real desconcierta con efectividad al espectador. No es una película redonda, pero su humanidad, bien soportada por el protagonista, Oscar Martínez, resulta todo un aliciente para su visionado. La película se llevó los premios de mejor actor y fotografía en el Festival de San Sebastián.  

6/10
Cómplices

1998 | Cómplices

Años atrás, Julio y El Polaco fueron amigos inseparables en su pueblo natal. El primero se ha convertido en un hombre de negocios, se radica en Estados Unidos. El otro se ha convertido en un marginal. Interesante thriller que atrapa, gracias al sólido trabajo de los actores.

4/10
No te mueras sin decirme adónde vas

1995 | No te mueras sin decirme adónde vas

Partiendo de toda una declaración de amor al cine –el mundo consiste en películas que Dios proyecta desde el cielo–, sigue la historia amorosa de una pareja a lo largo del tiempo, a través de distintas reencarnaciones; una de ellas en la época en que Thomas Edison patentó el invento del cinematógrafo. Está recorrida por el realismo mágico típico de la narrativa iberoamericana del siglo XX. Tras la cámara, Eliseo Subiela, con algunos de los grandes actores argentinos, como Dario Grandinetti y Óscar Martínez.

6/10
¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar?

1992 | ¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar?

Sarah y Fernández, dos almas solitarias, se conocen a través de un programa de radio que se dedica a emparejar a sus oyentes. Amena comedia argentina, con un tono romántico.

4/10
Los dueños del silencio

1987 | Los dueños del silencio

Un periodista sueco se disfraza de empresario. Viajará a Argentina en busca de desaparecidos por la dictadura militar. Arriesgado film de contenido político, que tuvo una enorme repercusión en Argentina.

4/10
Expreso a la emboscada

1986 | Les longs manteaux

Un escritor argentino ha estado encerrado en una cárcel boliviana por sus ideas políticas. Puesto en libertad, su vida corre peligro por culpa de una siniestra organización de tintes fascistas, pero por suerte su hija y un geólogo van a ocuparse de su protección. Pese al telón de fondo político, se trata de una intriga de las de toda la vida, servida sin demasiada imaginación.

4/10
Contar hasta diez

1985 | Contar hasta diez

Ramón busca en Buenos Aires para buscar a su hermano desaparecido. Dramático retrato de un período clave de la historia de Argentina, con sólidos intérpretes al frente del reparto.

4/10
La cruz invertida

1985 | La cruz Invertida

Carlos Samuel Torres recibe en el seminario una educación tradicional. Al salir le envían a Europa donde toma contacto con sectores progresistas de la iglesia católica y empieza a conocer, por primera vez, la realidad socioeconómica iberoamericana. Cuando regresa es literalmente otra persona, y pide que le asignen la parroquia más pobre. Interesante film argentino, algo demagógico en ciertos pasajes, pero por lo general bien resuelto, por la solvencia de sus ilustres protagonistas.

4/10
La Rosales

1984 | La Rosales

Cinta histórica basada en hechos reales acontecidos a finales del siglo XIX, el hundimiento de la cazatorpedera "Los Rosales" de la Armada argentina frente a las costas de Uruguay. La circunstancias en que algunos salvaron la vida, mientras otros no corrieron esa suerte, dieron pie a una investigación que sacó a la luz hechos vergonzantes. El film dirigido por David Lipszyc se sigue con interés, y cuenta con un reparto de auténtico lujo: Héctor Alterio, Ricardo Darín, Oscar Martínez, Ulises Dumont...

6/10
Asesinato en el Senado de la nación

1984 | Asesinato en el Senado de la nación

Cine político en estado puro, que parte de un caso real, donde un senador, interpretado por Pepe Soriano, investiga un posible caso de corrupción en torno a los precios del vacuno, que podría salpicar a Reino Unido. En Argentina gobierna Agustín Pedro Justo, en el período conocido como la Década Infame. El film ganó el Colón de Oro del Festival de Huelva, gracias a una reconstrucción minuciosa y creíble de lo ocurrido.

6/10
La tregua

1974 | La tregua

Es la historia de un oficinista cincuentón que vive un amor con una compañera de trabajo mucho menor que él.

El profesor tirabombas

1972 | El profesor tirabombas

Comedia de ésas que envejecen mal, en torno a un antiguo profesor que fue hippie, y que encabeza las protestas estudiantiles ante el delirio de los jóvenes. Protagoniza Luis Sandrini.

3/10
La gran ruta

1971 | La gran ruta

Comedia picante que tiene como escenario un hotel de carretera para citas. Bastante previsible en sus bromas.

2/10

Últimos tráilers y vídeos