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Biografía

Rory Culkin

Rory Culkin

30 años

Rory Culkin

Nació el 21 de Julio de 1989 en Nueva York, EE.UU.
Filmografía
Waco

2018 | Waco | Serie TV

Castle Rock

2018 | Castle Rock | Serie TV

1991. En la pequeña localidad de Castle Rock el sheriff Alan Pangborn investiga la desaparición del niño Henry Deaver, que aparece once días después de extraviarse sin recordar qué ha ocurrido. 27 años después, el chico ha crecido, convirtiéndose en abogado que trata de sacar a sus clientes del corredor de la muerte. Volverá a su lugar natal tras mucho tiempo de ausencia para ayudar a un recluso de la prisión de Shawshank, que ha sido confinado en el sótano tras el suicidio del alcaide. Cuando triunfaba Perdidos, muchos críticos señalaban la influencia en aquélla de la literatura de Stephen King, que por otro lado escribió algún artículo en el que se declaraba seguidor de la serie. Ahora, uno de sus creadores, J.J. Abrams se alía con el celebérrimo escritor en una producción que mezcla elementos de su obra. La jugada recuerda a la británica Dickensiana, que hacía lo propio con Charles Dickens, con la diferencia de que allí resultaba fácil reconocer a todos los personajes. En Castle Rock no está tan claro de dónde viene cada cosa, un lector que más o menos conozca la obra del rey del terror identificará muchas referencias, por ejemplo uno de los personajes, la sarcástica historiadora local Jackie Torrance, debe ser de la misma familia que Jack Torrance, personaje que inmortalizó Jack Nicholson en El resplandor. De la misma forma, se puede recordar que en la prisión de Shawshank transcurría “Rita Hayworth y la redención de Shawshank”, relato que dio lugar a Cadena perpetua, que la ciudad de Castle Rock –que da título a esta producción– aparece en “Cujo”, “La zona muerta”, “La mitad oscura” y “La tienda”, y que en las dos últimas el sheriff del lugar era Alan Pangborn, que aparece aquí, salvo en el prólogo, ya jubilado. Se puede relacionar a un par de actores con adaptaciones del escritor, en concreto aparecen Sissy Spacek, protagonista de Carrie y Bill Skarsgård, el payaso maléfico de It. También cuenta con una atmósfera opresiva y se incide en temas con los que el de Maine parece obsesionado, como la infancia problemática, la llegada del mal absoluto o el ofuscamiento religioso. Por lo demás, recuerda mucho al mayor éxito catódico de Abrams por la abundancia de enigmas que se ramifican a partir de la trama principal, y por sus numerosos saltos en el tiempo. Por desgracia, no tiene el mismo poder de fascinación, y abundan los altibajos de ritmo. André Holland (Moonlight) realiza un buen trabajo como el recién regresado Henry, que vertebra la acción, al frente de un reparto coral más o menos acertado.

5/10
Columbus

2017 | Columbus

Potente debut como director y guionista del coreano Kogonada, hasta la fecha conocido como teórico del cine, con notables videoensayos que cuelga en su propia página web. La película transcurre en la pequeña ciudad estadounidense de Columbus, en el estado de Indiana, que con 46.000 habitantes algunos describen como la meca de los amantes de la arquitectura, por sus vanguardistas edificios, una biblioteca, un hospital, una iglesia... debidos a artistas como Eero Saarinen, I.M. Pei, Robert Venturi, Cesar Pelli o Richard Meier. El impulso de J. Irwin Miller y su colección de interiorismo, han convertido el lugar en digno de verse. Allí un conocido arquitecto coreano, invitado a dictar una conferencia, sufre un ataque y queda en coma. Su hijo Jin, del que se encontraba distanciado, acude a hacerse cargo del progenitor. Y conoce durante su estancia a la joven Casey, que trabaja en la biblioteca, simpática y que podría labrarse un futuro prometedor en cualquier universidad de prestigio, pero que ha escogido quedarse a cuidar a su madre, frágil e inestable, que trabaja en una fábrica y a la que considera que no puede dejar sola. A Casey le encanta la arquitectura, e invita a Jin a conocer Columbus, algo que al principio admite a regañadientes, la relación con su padre le ha llevado a poco menos que odiar los edificios. Pero la compañía de Casey resulta tan agradable… Kogonada ofrece una historia de relaciones humanas, sobre todo de la pareja protagonista, y en este aspecto es completo deudor de la trilogía de Richard Linklater que inició con Antes del amanecer, donde John Cho y Haley Lu Richardson toman el relevo, por así decir, a Ethan Hawke y Julie Delpy, en sus conversaciones sobre lo humano y lo divino, en que hablan del amor, las relaciones familiares, la existencia de Dios… No es lo mismo, se nos dice en cierto momento, prestar atención que interesarse. Y ahí queda constancia de que la vida discurre a veces por caminos inesperados, y de que el afecto debe manifestarse incondicionalmente. Las conversaciones duran lo justo, nunca son interminables, ni tampoco pretenciosas, se agradece la sobriedad. Y los secundarios, la madre, la ayudante del arquitecto, el jefe de la biblioteca, tienen encanto. Pero además, la película es un festín para los que saben apreciar la arquitectura, porque los edificios forman parte de la trama, sin que esta decisión parezca nunca impostada, la idea está perfectamente integrada en la narración, de alguna manera, se indica, deben servir a las personas, como el hospital que según su arquitecto fue diseñado conceptualmente para ayudar a sanar a las personas.

7/10
The Song of Sway Lake

2017 | The Song of Sway Lake

El taciturno joven Ollie, coleccionista de jazz, como su padre, y su extraño y vivaz amigo ruso Nikolai llegan a la casa veraniega del primero, situada a orillas del lago Sway, inmejorable lugar de esparcimiento, antaño elegido por familias pudientes de la costa este. Allí coinciden con la abuela Charlotte, la dueña de aquellos parajes y con quien Ollie no se lleva bien, hay tirantez, un desencuentro continuo. Ambos buscan con empeño un disco de vinilo de los antiguos, una grabación en 78 rpm, que anda oculto por algún lugar de la casa. Pero abuela y nieto tienen diferentes razones: ella sólo parece encontrar en él valor económico, mientras que para Ollie es principalmente el lazo con su padre desaparecido, el mayor legado que le dejó antes de suicidarse. Una película bastante curiosa, con una gran carga emocional, ambientada en la actualidad, en lugar idílico al que se le saca un sentido tono nostálgico. El tiempo se fue, las personas que lo frecuentaron ya no están, la familia ha desaparecido. Quedan los lugares, los objetos, los recuerdos, el bellísimo entorno que prometía una felicidad inalterable. El director y guionista Ari Gold vuelve a mirar al mundo de la música tras su primera película, Adventures of Power, pero aquí resaltando su tono evocador, y aunque la historia que narra no es redonda, se dispersa por momentos y no acaba de implicar del todo al espectador, tiene deliciosos destellos –esas cartas de amor, la búsqueda del tesoro musical escondido, el inocente enamoramiento de la chica–, y funciona ese prólogo que trae a colación las vivencias despreocupadas de los años cincuenta, años felices en technicolor, donde la alegre música swing daba tono festivo a los contornos seductores del lago Sway. Sin duda el resultado de The Son of Sway Lake podría haber sido mejor. No vienen muy a cuento ciertos exhibicionismos, como los de Nikolai, un personaje por lo demás bastante estrambótico en el film y que sin embargo ofrece una idea que funciona, la de usurpar el pasado ajeno para que no desaparezca en la tristeza de una familia que parece incapaz de proseguir su vida, de superar sus diferencias, de amar. Falta por lo demás una definición de personajes más incisiva, especialmente en el caso de la abuela Charlotte –Charlie en las cartas–, que es sumamente sugerente pero que no acaba de explotar tanto como debiera. Pero la atmósfera está muy lograda y hay que decir que los temas musicales trasladan maravillosamente al espectador a la época soñada: el piano y las baladas –destacan las dos versiones que se oyen de “Sway Lake”– respiran la melancolía que desprende el entorno estival y placentero del lago. Los actores cumplen, con mención especial para la veterana Mary Beth Peil y para Robert Sheehan en el papel del amigo ruso. Es la última película que rodó la actriz Elizabeth Peña.

6/10
Shut In - Intruders

2015 | Shut In

Electrick Children

2012 | Electrick Children

Una comunidad mormona en Utah. En el día de su 15 cumpleaños, la joven Rachel tendrá que someterse a una entrevista religiosa que quedará grabada en un magnetofón. La chica sentirá una gran atracción por ese objeto, ya que en su comunidad su uso está restringido. Por la noche, a escondidas, escuchará música en él. Poco después descubre que está embarazada y cree estar segura de que el cantante de la canción que escuchó ese día es el padre de la criatura. Ante tan insólita respuesta, su padre, a la sazón líder de la secta, establece que se case mediante un matrimonio concertado. Para evitarlo, Rachel marchará a la ciudad en busca del cantante. Película rarita, debut en la dirección de largometrajes de Rebecca Thomas, autora también del guión. Thomas arriesga ya desde el planteamiento, la concepción virginal de una chica de 15 años que vive en una comunidad en Utah, ofreciendo una visión desasogante de la América profunda, en donde personas asociales y que viven una vida al margen del mundo y del progreso aún existen y conviven bajo la influencia de doctrinas fanáticas para las cuales prácticamente todo artefacto humano es instrumento del mal, del pecado. Cualquier forma de progreso material, eléctrico, o incluso el simple hecho de escuchar música están vedados. La directora ofrece el descubrimiento del mundo por parte de Rachel con indudables metáforas (ese quedar embarazada por una canción tiene ya su perenguendengue) y entrega su historia a modo de cuento sureño y urbano casi surrealista, entregado con una fotografía muy cuidada, a menudo nocturna. Filmada con sensibilidad, Electrick Children tiene ese algo de hipnótico que para la protagonista ejerce todo lo nuevo que experimenta por primera vez. Su inocencia y dulzura es tan inaudita que casi conmueve. Gran parte del mérito está en la interpretación de la joven Julia Garner (Martha Marcy May Marlene), sensacional.

4/10
Scream 4

2011 | Scream 4

Más de una década después de Scream 3, Wes Craven retoma la saga, de nuevo con Kevin Williamson como guionista. Demuestra el realizador un gran olfato comercial al combinar entre los protagonistas a los viejos protagonistas de la saga, Neve Campbell, David Arquette y Courteney Cox, con jóvenes de tirón, como Hayden Panettiere, la animadora de Héroes, y Emma Roberts, la sobrinísima de Julia Roberts, cada vez más en alza. También aparecen por ahí rostros muy conocidos como Anna Paquin, Kristen Bell o la veterana Mary McDonnell. La cinta comienza con un viejo tópico del cine de terror. Sidney Prescott vuelve a Woodsboro, su pueblo natal, diez años después, reconvertida en escritora, pues acaba de publicar un libro sobre los hechos. Allí se reencuentra con el sheriff Dewey y la periodista ya retirada Gale Weathers, que se ha convertido en su esposa, y también con su prima Jill y su tía Kate. No es necesario ser demasiado conocedor del género para predecir que volverán a ocurrir nuevos crímenes, coincidiendo con su llegada. Alguien se ha puesto la vieja máscara de Ghostface y siembra el terror persiguiendo a los jóvenes de la localidad, como a los amiguetes de la joven Jill. Recupera las reflexiones cinematográficas que tenía sobre todo la primera parte, y arremete contra la ultraviolencia que se ha impuesto en el género, sobre todo tras la saga de Saw. Además, también analiza en cierta manera la situación actual del terror, en un momento marcado por la moda de los remakes y reinicios de antiguas franquicias. Introduce mucho humor que será apreciado sobre todo por los incondicionales de este tipo de cine. Pero además, sus secuencias de suspense son lo suficientemente eficaces. Con tanta reflexión sobre las reglas del género, la acción se vuelve en cierta manera impredecible, y Craven reivindica su corona de rey de este tipo de cintas, luciéndose en secuencias de suspense eficaces, como el asesinato del chico de la cámara, o el clímax final. La disfrutarán especialmente los incondicionales de estas películas por sus múltiples referencias, aunque al resto del público le resultará lo suficientemente entretenida.

5/10
Hick

2011 | Hick

Twelve

2010 | Twelve

La historia de un joven camello neoyorquino, que a su azarosa vida suma el asesinato de su primo y la sospecha de que su mejor amigo está detrás de los hechos. Joel Schumacher es un cineasta que ha conocido tiempos mejores. El último film decente que hizo fue El fantasma de la ópera (2004), pero ha llovido demasiado desde entonces, y aquí, a partir de una novela de Nick McDonell, entrega una intriga en el sórdido mundo del tráfico de las drogas de diseño, servidas a jovenzuelos de la alta sociedad. El director conserva el oficio, pero el desañilado film tiene escaso interés, y su propuesta de redención a través del amor no es demasiado sólida. En el reparto, aparte del rapero 50 Cent, están hermanos (Rory Culkin) y sobrinas (Emma Roberts) de famosos (Macaulay Culkin, Julia Roberts).

4/10
Lymelife

2008 | Lymelife

Interesante cine independiente norteamericano, avalado por la producción de Martin Scorsese. Ambientada en los años 70, el guión narra las dificultades económicas por las que atraviesan dos familias de Long Island. Se trata de un film lleno de carga emotiva, con personajes bien perfilados y esa visión fuera de todo romanticismo edulcorado de la sociedad de clase media. Apoyados en un sólido reparto, con papeles muy bien trabajados por Alec Baldwin (La ley de Brooklyn), Jill Hennessy (Crossing Jordan), y sobre todo los fantásticos hermanos Kieran Culkin y Rory Culkin. Curiosamente se trata de la ópera prima tras la cámara de Derick Martini, quien ha coescrito el guión con su hermano Steven Martini. La película fue muy bien recibida en el Festival de Toronto, en donde ganó el Premio Internacional de la Crítica.

7/10
Voces en la noche

2006 | The Night Listener

El cine es como la caja de bombones de Forrest Gump: nunca sabes lo que te va a tocar. Y es que uno no sabe cómo va a ser una película hasta que está terminada. Y el momento del primer visionado ha de ser terriblemente duro, pues quizá el responsable quiera que le trague la tierra. Puede que al director Patrick Stettner le sucediera algo parecido. Porque, aunque la historia inicial o el desarrrollo sobre el papel, presagiaran un producto al menos resultón, y teniendo en cuenta el espléndido reparto la cosa tenía sus expectativas, lo cierto es que el resultado final es una película enormemente fallida, difusa, sin alma. Y ni siquiera la labor de un esforzado Robin Williams –con esa perpetua cara de agobio interior que ya mostró en la estimable La memoria de los muertos– logra hacer mínimamente interesante un guión inconsistente. Gabriel Noone es un escritor y locutor de radio, meditativo y sensible, que tiene un programa nocturno de cierto éxito. Coincidiendo con un momento delicado de su vida, pues le cuesta asumir la ruptura con su novio Jesse, un día llega a sus manos un libro escrito por Pete, un chaval de 14 años, fan de su programa, que se encuentra muy enfermo. La historia de Pete es tremendamente cruda por los abusos sexuales que ha sufrido y su pasado impacta la sensibilidad de Gabriel. Así, tras mantener varias conversaciones telefónicas con él y con su cuidadora Donna, se propone visitarle, pues está empezando a dudar de que el chico exista de verdad. El film, basado en una novela de Armistead Maupin, está rodado torpemente, con un inadecuado sentido del ritmo y del arco temporal. Y el montaje es para echarse a llorar. Muchas situaciones resultan, además, inverosímiles o irrelevantes. Al final, la idea que queda –y es lo que pretende transmitir la película– es que un modo de huir del miedo y la insatisfacción vital es crearse uno mismo sus propias ficciones. De este modo, se puede escapar de la realidad y de la propia conciencia, a veces tan incómoda. Al menos se trata de una idea interesante.

2/10
En el valle

2005 | Down in the Valley

Al valle de San Fernando (California) llega Harlan, un joven que vive como un auténtico cowboy del Oeste. Allí conocerá a la rebelde Tobe, con la que iniciará una relación, a pesar de que el padre de la joven no vea con buenos ojos el acercamiento entre ambos. Film independiente de David Jacobson que mantiene el interés de principio a fin. El buen hacer de Edward Norton y Evan Rachel Wood contribuye a que el espectador no se mueva del asiento. Destaca también la participación del jovencito Rory Culkin, donde quizá se atisba a una futura estrella.

5/10
The Zodiac

2005 | The Zodiac

Diciembre de 1968. El agente de policía Matt Parish intenta resolver el asesinato de una pareja de jóvenes, acontecido en un pueblo de Carolina del Norte. Seis meses después, el asesino vuelve a actuar y llama a la policía para responsabilizarse de los crímenes. Además, envía una carta a los periódicos exigiendo que la publiquen o en caso contrario asesinará a más personas. Justin Chambers, popular por la serie Anatomía de Grey, protagonizó esta recreación de los asesinatos que conmocionaron Estados Unidos en los sesenta, y que también dieron lugar a Zodiac, de David Fincher.

4/10
Cosas de familia

2003 | It Runs In The Family

Alex es un prestigioso abogado de mediana edad que intenta reconvertirse en político. Pero tiene dificultades de comunicación con su padre –también abogado, que fundó el bufete en el que trabaja–, y con sus hijos, pues el mayor trafica con drogas y el pequeño no le habla. Tres generaciones de una familia de actores, unidas en la misma película. El veterano Kirk Douglas, recuperado parcialmente de una apoplejía que le dejó casi inválido durante unos años, filma su película número 86 con 86 años. Comparte cartel con su ex mujer, Diana, el hijo de ambos, Michael Douglas, de prestigio reconocido, y su nieto, Cameron, hijo de Michael, un veinteañero rompedor que podría dar que hablar en el futuro. Juntos imprimen un inusitado realismo a un guión ligero, que acumula demasiadas secuencias inconexas. El responsable de que el proyecto se llevara a cabo fue Michael, que se puso al frente de la producción tras los atentados del 11 de septiembre, que le dieron pie a reflexionar sobre la importancia de la unidad familiar. Decidió trabajar en la misma película que su padre, tomando como modelo la superior En el estanque dorado, que emparejaba a Henry Fonda con su hija Jane.

4/10
Señales

2002 | Signs

El plano con que se inicia Señales es un magnífico botón de muestra del dominio de la narrativa cinematográfica alcanzado por el director y guionista de origen hindú M. Night Shyamalan. Vemos en una mesita de noche una foto de rostros sonrientes, un clérigo rodeado de su familia. De pronto el clérigo, que está acostado en la cama, se despierta sobresaltado de una pesadilla. Al incorporarse, la fotografía queda oculta. De modo gráfico no exento de intriga, Shyamalan resume el tema de la película: la angustia de una familia, apagada tras la muerte de la madre en accidente de tráfico. Acontecimiento especialmente traumático para el padre Graham Hess, pastor presbiteriano que ha visto removidos los cimientos de su fe, hasta el punto de colgar el traje clerical. Y lo que le sostiene, el amor a sus dos hijos, parece no acabar de bastar. Aunque le eche una mano su hermano Ferrill, que generosamente se ha venido a vivir con ellos. Una lectura superficial del film podría llevar a definirlo como la versión Shyamalan de Encuentros en la tercera fase. Pero las señales que aparecen en los campos de maíz de Graham, y que provocan la desazón mundial (¿será un fraude?, ¿constituyen las pistas de aterrizaje de una invasión alienígena?) no son un puro divertimento ni una especulación vacía. El director filma con extraordinaria fuerza, planifica con ángulos novedosos. Crea atmósferas inquietantes, apoyado en la banda sonora y en los efectos de sonido. Y hace mil y una variaciones sobre un mismo tema, la incomunicación, mal endémico, de modo paradójico, en nuestra sociedad mediática. Aunque los filmes de Shyamalan tienen una veta indudablemente sobrenatural, resulta decisivo también el cuidado de su aspecto realista. Están llenos de pequeños detalles cotidianos, y de golpes de humor (el uso que se hace en el film del papel de plata no tiene precio), que para nada están metidos con calzador. El director asegura que “las películas sobrenaturales suelen tener una especie de pliego de descargos al principio, que viene a decir algo así como que nada de lo que van a ver es real, etcétera, etcétera. Yo intento prescindir de ese etcétera, etcétera.”

7/10
La gran caída de Igby

2002 | Igby Goes Down

Igby (Kieran Culkin) es un chaval de 17 años, listo y agudo y pegado con el mundo. Su madre (Susan Sarandon) es una neurótica que ya no sabe que hacer con su hijo, al que expulsan de todos los colegios, todo lo contrario que su hermano mayor, Oliver (Ryan Phillippe). Su padre, por su parte, se encuentra recluido en un psiquiátrico. Igby logrará escapar de las garras y el control materno cuando se instale en un loft en donde vive la guapa Rachel (Amanda Peet), amante del padrino de Igby. Comedia cínica, contruida a base de diálogos y situaciones más o menos forzadas, típica de urbanitas neoyorquinos cuyo cerebro está un poco descacharrado. El personaje central es claramente heredero de Holden Caufield, el protagonista de "El guardian entre el centeno". Irá dando tumbos de un lado a otro, en busca del amor, del equilibrio en su vida, de encontrarle algún sentido a su existencia. Un jovencito listo e inadaptado a los egoísmos con que ha sido educado. El resultado es meritorio, se deja ver aunque no entusiasma. Kieran Culkin y Susan Sarandon fueron nominados a os Globos de Oro.

5/10
Puedes contar conmigo

2000 | You Can Count On Me

Sammy es una madre soltera que vive en el mismo pueblo donde se crió de niña. Su trabajo en el banco, su cooperación con la iglesia y la educación de Rudy, su hijo de ocho años, son las principales labores que desempeña cada día. La llegada de su irresponsable hermano Terry trastocará su vida. Dos nominaciones al Oscar, para Laura Linney como mejor actriz y Kenneth Lonergan como guionista, avalan esta excelente película, en la tradición del mejor cine independiente norteamericano. Se trata del debut de Lonergan (que se reserva el pequeño papel de un sacerdote), quien más tarde colaboró en el guión de Gangs Of New York o Una terapia peligrosa, nada menos. El film trata con hondura el tema de la unidad familiar, por encima de las diferencias. Entre el reparto, aparte de Linney (El show de Truman, Mystic River), destacan buenos actores como Mark Ruffalo o Matthew Broderick.

8/10

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