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Biografía

Scott Neustadter

Scott Neustadter

Scott Neustadter

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Oscar
2018

Nominado a 1 premio

Filmografía
Los nuevos mutantes

2020 | X-Men: The New Mutants

En un hospital aislado donde un grupo de jóvenes mutantes está recluido contra su voluntad para someterse a un tratamiento psiquiátrico. Cuando empiezan a ocurrir fenómenos extraños, tanto sus nuevas habilidades de mutantes como su amistad se pondrán a prueba mientras luchan para salir con vida.

Nosotros en la noche

2017 | Our Souls at Night

Addie Moore y Louis Waters son dos ancianos viudos en un pueblecito de Colorado, y aunque son vecinos, su relación ha sido más bien escasa. Un día ella se presenta en la casa de él, y de un modo bastante directo le plantea que se acuesten juntos. No, no es una cuestión de sexo, sino que más bien se trata de tener a alguien cerca, con quien se pueda conectar, un acompañante para acabar con una soledad y una rutina que se te meten en las entrañas y te matan poco a poco. A pesar de la perplejidad inicial, Louis promete considerar tan singular propuesta, que podría convertirse en la comidilla entre los lugareños, además de sorprender a sus respectivos hijos adultos. Netflix cada vez parece asumir más conscientemente su papel de nuevo eslabón en la evolución de los viejos estudios de cine, pergeñando nuevos proyectos de películas y series con cierta imaginación y vista comercial. Con producción del prolífico Ted Sarandos, ha logrado reunir a una mítica pareja de estrellas hollywoodienses, Robert Redford y Jane Fonda, que ya antes hicieron juntos La jauría humana, Descalzos por el parque y El jinete eléctrico. Papeles adecuados para su edad -81 años y a punto de cumplir los 80, respectivamente-, el de los personajes de una novela de Kent Haruf, y un poco conocido director indio, Ritesh Batra, que mostró sensibilidad para las pequeñas historias íntimas en The Lunchbox, son las bazas para entregar una película sencilla de planteamiento, con costes de producción medidos, que funciona razonablemente. Porque la película evita las estridencias, sin negar las limitaciones propias de la ancianidad, o las decisiones que han marcado las respectivas trayectorias. Y fluye con naturalidad la relación de conveniencia que deviene en enamoramiento, la ilusión de unas personas maduras, que comparten con el otro las experiencias que han acumulado, incluidas las tragedias y dramas que no faltan en ninguna familia; y la llegada por una temporada al provisional hogar compartido de Jamie, el nieto de ella, sirve para un rejuvenecimiento, como si les tocara volver a criar un hijo. Acierta Batra, plasmando en la pantalla el guión de Scott Neustadter y Michael H. Weber -los guionistas de las románticas (500) días juntos y Bajo la misma estrella-, en una apuesta realista, lo que no está reñido con cierto lirismo que se acentúa con la omnipresente guitarra de la partitura musical de Elliot Goldenthal. Las cosas discurren con lógica, no se cae en el disparate de obviar que seguimos los avatares de una pareja de ancianos que no puede pretender ser unos adolescentes. Y Fonda y Redford se muestran contenidos, como exige el guión. Quizá el desenlace resulta un tanto soso, pero es coherente con los rasgos de cotidianeidad que se quieren imprimir a la narración.

6/10
The Disaster Artist

2017 | The Disaster Artist

Una película que parte de hechos auténticos, de las andanzas de un director de esos que, al estilo Ed Wood, son definidos como el peor de la historia, o que han hecho el mayor bodrio de todos los tiempos. Lo que permite situaciones humorísticas muy divertidas. Pero a la vez, se atrapa la pasión por el oficio, la ilusión por convertir en celuloide –ahora también en soporte digital– esas historias que bullen en el espíritu de uno, quien considera que deben ser contadas y conocidas por el público. Lo patético y risible reviste cierta grandeza, que merece ser destacada, hasta con alguien con tan poco talento como Tommy Wiseau, director de The Room. De origen incierto –él decía que era de Nueva Orleans a pesar de su imposible acento, según IMDb nació con el nombre de Piotr Wieczorkiewicz en Poznan, Polonia, en 1955– vemos en The Disaster Artist que aspira a lo más alto de la carrera artística, ser actor y director de cine. Pero no trata de realizar su sueño hasta que encuentra un alma gemela, una suerte de hermano con todo el ímpetu de la juventud, que sienta lo mismo. Se trata de Greg Sestero, con quien conecta inmediatamente, de modo que ambos marchan juntos a Los Angeles. Tras intentos infructuosos para conseguir trabajo, será el propio Wisau quien ponga en marcha su propia película con guión escrito por él, The Room, que financia gracias a su nutrida cuenta corriente, nadie sabe de donde ha podido sacar el dinero. El actor James Franco es el responsable de este film, bien llevado, donde también él es protagonista junto a su hermano Dave. La Concha de Oro ganada en San Sebastián resulta totalmente razonable, aunque podía haber ido a parar a otros títulos con méritos no tan distantes. Y aunque el tono de la película de Tim Burton es diferente, un aura de romanticismo envuelve Ed Wood, lo cierto es que son inevitables las comparaciones, y la película citada es indudablemente mejor. Todo el mundo sabe que James Franco no para quieto un momento, a su inicial carrera de actor ha sumado la de director y productor, en la que sobreabundan los proyectos, algunos ya realizados. Esa pasión por la profesión de cineasta es lo que sin duda le ha cautivado de la estrafalaria personalidad de Tommy Wiseau, que suple su falta de talento con el entusiasmo puro y duro. Puede ser raro, egocéntrico, celoso, de carácter imposible, pero su determinación para hacer lo que desea, sin dejar que le afecte la pésima opinión que tienen de él los demás como cineasta, resulta admirable, y es que nunca se viene abajo. Y cuando está a punto, ahí está la amistad de Greg Sestero, quien resiste lo loco y absurdo que parece un proyecto que podría echar por tierra su trayectoria futura, de un artista desastre sólo cabe esperar una película desastre. La película logra su propósito, contagiar el amor al cine y por ende a la propia profesión a través de alguien que no es el mejor ni mucho menos, pero que lo intenta. La paradoja de que la chapuza pueda caer en gracia engancha, aunque al mismo tiempo deja la sensación de que este “así se hizo” dramatizado no da para tanto. Podría uno preguntarse por qué James Franco, que interpreta a Tommy, ha decidido que su hermano encarne a Greg Sestero. Todo apunta a subrayar la metáfora de que tenemos a unos “hermanos del alma”, de los que al principio se acentúa su innegable parecido físico. En cambio, a medida que discurre la narración y surgen los problemas, las diferencias en su aspecto son más marcadas, uno sigue en las nubes, mientras que el otro quiere pisar el suelo.

6/10
Ciudades de papel

2015 | Paper Towns

Desde que se mudó a la casa de enfrente cuando era sólo una niña, Quentin se quedó prendado de la enigmática Margo Roth Spiegelman. Pronto se hicieron amigos, pero con los años dejaron de hablarse. Ella se convirtió en una chica carismática, de gran éxito en el instituto, rebelde y con ansias de libertad; él siguió siendo un tipo formal, buen estudiante, con sueños de estudiar Medicina... Pero la ilusión del amor renacerá en Quentin cuando, en su último año de instituto, Margo se planta una noche en su habitación y le propone largarse por ahí unas horas. Lo pasarán en grande haciendo gansadas, ríen, conectan. La sorpresa será que a la mañana siguiente Margo desaparece... Satisfactoria adaptación de una novela de John Green a cargo de Jake Schreier (Un amigo para Frank). Como ya ocurriera en su anterior obra llevada al cine –Bajo la misma estrella–, Green ofrece un retrato de la juventud con cierta sensibilidad y nostalgia, compatible con la ligereza y la frivolidad propias de la modernidad, y con una clara sublimación del primer amor serio, el típico de los últimos años de instituto, el último eslabón de la juventud antes de comenzar la vida adulta. La historia de Ciudades de papel es de una gran simpleza, pero el director narra con sabiduría, la trama se despliega con fluidez y se sigue con gusto, aunque no deja de tener acentos tópicos. Probablemente que la cosa funcione admirablemente se debe al trabajo del protagonista, Nat Wolff, quien demuestra un madurísimo talento al componer a su personaje, tipo bueno, de corazón grande, que lleva todo el peso de la película. Su admirada musa, personaje más tópico, lo encarna correctamente Cara Delevingne, mientras que los amigos de Quentin –el cerebral y prudente Radar; el alocado y salido Ben– ayudan a componer un grupo de amigos convincente, simpático, que ofrece algunos momentos divertidos sin necesidad de acudir a las gracietas burdas de tantas películas juveniles. La película, ligerita en términos generales, ofrece también una reflexión interesante acerca de la vida, de la evolución hacia la madurez. No basta con dejar pasar los años, con tomar decisiones a la ligera, deslumbrados por el oropel que nos rodea (una carrera, un amor). Para construir la propia vida es imprescindible encontrarse primero a uno mismo, pues de lo contrario se corre el riesgo de convertirse en una persona de papel, como esas ciudades imaginarias del título que sólo existen en los mapas.

6/10
Bajo la misma estrella

2014 | The Fault in Our Stars

Hazel es una adolescente con cáncer de pulmón desde hace varios años, siempre atada a una mochila con oxígeno, que sabe que el hecho de que siga viva es una especie de milagro, aunque la sombra de la muerte no deja de acecharla. Sus padres la quieren y no dejan de cuidarla, aunque la angustia forma parte de sus vidas. En el grupo de terapia de su iglesia episcopaliana, al que Hazel acude sobre todo por complacer a su madre, conoce un día a Gus, que acompaña a su amigo Isaac; él mismo ha pasado por la experiencia del cáncer, y de hecho le amputaron una pierna, ahora lleva una prótesis. Ambos comparten una asombrosa vitalidad a pesar de convivir a diario con el dolor, y llegarán a admirar juntos la novela "Un dolor imperial", de Peter Van Houten, que les ha ayudado por su capacidad de atrapar parte de lo que han conocido. Contra pronóstico lograrán contactar con el autor, que vive en Amsterdam, Holanda, aunque el estado de Hazel no hace aconsejable la invitación de aquél a viajar para conocerle. Adaptación del best-seller de John Green, a cargo de los guionistas Scott Neustadter y Michael H. Weber, con la dirección de Josh Boone, que ya trató los desafíos a que se enfrentan las familias en su existencia cotidiana en su otro largometraje, Un invierno en la playa. Tiene el mérito de presentar al público juvenil una historia donde se tratan cuestiones tan serias como la enfermedad, el dolor, la eternidad y la muerte, todas ellas enmarcadas por el amor, lo único capaz de darles el necesario sentido. Y ello de un modo atractivo, que no espante al público, problema al que se enfrenta cualquier película que se atreve a optar porque su protagonista o protagonistas padezcan cáncer, se supone que el espectador va a distraerse, quiere acción, fantasía y cosas bonitas, no enfrentarse a un espejo que les muestra la realidad de la vida. Es inteligente la comparación que hace Boone de que el film es un Titanic –película por cierto, de Fox, como ésta– y que, como ocurría en ese título, procura que no nos obsesionemos con el iceberg, para focalizarnos en la historia de amor. Dicho lo anterior, conviene subrayar que la película no es perfecta, y que aunque diga evitarlo la voz en off de la protagonista en el arranque, se paga el peaje de cierto acaramelamiento empalagoso en algunos pasajes, la bonita historia de amor que viven Hazel y Gus, muy bien encarnados por lo ya popular Shailene Woodley y el emergente Ansel Elgort, curiosamente ambos comparten presencia en la saga Divergente.  La elección, claramente, es centrarse en el amor de la pareja protagonista, la mirada adolescente, lo que hace que la presencia de los padres quede algo simplificada –o incluso "bobificada", si se nos permite la expresión–, reducida a la situación de vivir en sobresalto permanente, algo que se trata de salvar en una escena hacia el final del film. Esa mirada adolescente también trata de ser muy contemporánea, y atrapar lo que se supone domina entre la gente joven, o sea, cierto idealismo y deseos de amor, que debe estar unido al compromiso y no al capricho pasajero, rasgos de generosidad y de sacrificarse por los otros, el miedo al menos a tener miedo; pero también la levedad de la consideración por Dios, la otra vida, la trascendencia, la prevención a la religión organizada, e incluso el contagio de cierto cinismo, hay que hacer un poco de "comedia" para aliviar el dolor de los demás. No se trata de desvelar aquí demasiado acerca de lo que supone para los protagonistas la experiencia literaria y el esfuerzo por conocer a su escritor favorito, pero sí conviene decir que las dos escenas claves al respecto son desiguales, aunque la segunda intente ser una especie de reverberación invertida de la primera, ésta sin duda más poderosa y conseguida. La referencia –también literaria– en otro momento a Ana Frank, una adolescente que afronta también con su familia una situación límite, se revela acertada.

6/10
The Spectacular Now

2013 | The Spectacular Now

Con derecho a roce (serie)

2011 | Friends with Benefits | Serie TV

Creada por Scott Neustadter y Michael H. Weber ((500) días juntos) y producida por el ganador de un Oscar y un Emmy, Brian Grazer (Una mente maravillosa), Con derecho a roce (serie) está protagonizada por un grupo de veinteañeros que intentan sobrevivir al confuso mundo de las citas y que buscan un poco de estabilidad sentimental. La suya es una amistad sincera y desinteresada, aunque a menudo olvidas los límites de la amistad y la confianza acaba en sexo sin compromiso.

La Pantera Rosa 2

2009 | The Pink Panther 2

El temible ladrón El Tornado ha vuelto a hacer de las suyas. Esta vez no se ha contentado con robar una sola obra de arte, sino que en pocos días se hace con algunos de los tesoros más valiosos de la humanidad, como la Sábana Santa. Como no puede ser de otra manera, El Tornado también roba la Pantera Rosa, la genial joya que trajo de cabeza al inspector Clouseau en la primera entrega de la saga. La indignación por los robos se extiende a nivel mundial, por lo que se forma un “dream team” de investigadores internacionales para detener a El Tornado. Dada la fama adquirida por Clouseau en el anterior capítulo, todos están de acuerdo en que él es el hombre indicado para comandar a lo mejor de lo mejor del mundo de la investigación. Secuela de La Pantera Rosa (2006), donde el inspector Clouseau vuelve a ser ese hombre torpe y ajeno a la realidad, que, sorprendentemente, tiene la virtud de dar siempre con la clave del caso. Esta película sigue la línea de la anterior en cuanto al tipo de humor, algo más picantón e irreverente que el de las cintas que en su día protagonizara Peter Sellers. Steve Martin repite como Clouseau, al igual que sus colegas de la jefatura de policía Jean Reno y Emily Mortimer. Reno vuelve a estar magistral como el buenazo de Ponton. Entre las caras nuevas cabe destacar a John Cleese, que toma el relevo de Kevin Kline como el sufrido inspector jefe Dreyfus. A pesar de su carácter secundario, Cleese consigue ser uno de los personajes más divertidos de la película. Con algo más de presencia nos encontramos a Andy García y Alfred Molina. Están fantásticos como dos de los miembros del “dream team”. Pero la creación de este equipo está relacionado con uno de los aspectos más pesados de la cinta. Si ya es cansino soportar a Clouseau con su peculiar acento francés, Andy García se pasa toda la película hablando con acento italiano. En ocasiones este tema verbal es divertido, pero en la mayoría de los casos resulta extraordinariamente cansino. Quienes disfrutaran con la primera película harán lo propio con ésta. No es para empezar a reír y no parar, pero hay que reconocer que sí que hay varios momentos en los que el espectador soltará una carcajada, como durante el interrogatorio del “dream team” al personaje de Jeremy Irons o en las sesiones de Clouseau con la señora Berenger.

4/10
(500) Días juntos

2009 | (500) Days of Summer

Notable debut en el largometraje del director Marc Webb, hasta ahora responsable de algunos videos y cortos musicales. Para hacerse un hueco en la nómina de realizadores con talento elige una comedia romántica atípica, sazonada con mucho acierto con numerosos temas musicales –que para algo es un experto en el tema– y un aire cínico de modernidad deprimente (tan propio ya del cine 'indie'), cuidadosamente estudiado, pero también fresco y eficaz. "Chico conoce chica. Él se enamora. Ella no". Así de simple reza el 'tagline' de 500 días juntos, y es justamente eso: el amor y el desamor, las cuitas provocadas por las misteriosas relaciones entre los seres humanos, difíciles sobre todo cuando no se comparten ni el mismo enfoque ni la meta a la que se dirigen. En el fondo el planteamiento viene a desentrañar dos clásicas visiones del mundo: la de los que creen en el amor, en el destino, en un porqué de la existencia; y la de los que no creen en absoluto en que la palabra amor signifique algo, la de los que opinan que todo es casualidad, mero azar sin paliativos. Tom es el joven que se enamora de Summer, una chica que conoce en su trabajo. Él es idealista, romántico, capaz de caer hechizado al primer vistazo de la mujer de sus sueños. Ella es práctica, vital, divertida y poco dada a crear fantasías de princesa. Ambos se gustan y el espectador contemplará su historia: el encuentro, los días y días que pasan juntos, las conversaciones, las miradas, las tonterías, las risas, el sexo, las riñas, las dudas, etc. Como se ve no hay nada nuevo en el horizonte, pero tanto los guionistas –también debutantes en este film– como el director se las ingenian para ofrecer un producto original, visualmente muy atractivo, con variadas secuencias excelentes. Mucho debe el resultado a la química y el buen hacer de los actores, el fantástico Joseph Gordon-Levitt (Brick) y la luminosa Zooey Deschanel (El incidente). Destaca, claro, la abrupta estructura narrativa, pues la narración no lleva un orden cronológico, sino que se presenta salteadamente dentro del amplio abanico de los 500 días del título. La cosa funciona sin más y da lugar a algunas transiciones muy cómicas, aunque en honor a la verdad tanto “capítulo-día” puede resultar un poco reiterativo. Pero felizmente Webb no se estanca en ese montaje, sino que ofrece además verdaderas audacias con la imagen y da lugar a momentos memorables, como el numerito musical –¡con dibujo animado incluido!– que expresa la emoción del enamorado, o las divertidas imágenes en que Tom se imagina soportando su sufrimiento en sesudas películas francesas o del mismísimo Ingmar Bergman. También resulta llamativo que la narración tenga un sesgo muy literario, ejemplo de lo cual es la extraordinaria secuencia de la fragmentacion de pantalla, en donde una parte de ella recoge las expectativas del protagonista y otra la realidad de los hechos. Son, en fin, grandes detalles que hacen diferente a este film romántico, cómico y dramático, de vitola decididamente independiente.

7/10
Con derecho a roce (serie)

2011 | Friends with Benefits | Serie TV

Creada por Scott Neustadter y Michael H. Weber ((500) días juntos) y producida por el ganador de un Oscar y un Emmy, Brian Grazer (Una mente maravillosa), Con derecho a roce (serie) está protagonizada por un grupo de veinteañeros que intentan sobrevivir al confuso mundo de las citas y que buscan un poco de estabilidad sentimental. La suya es una amistad sincera y desinteresada, aunque a menudo olvidas los límites de la amistad y la confianza acaba en sexo sin compromiso.

La Pantera Rosa 2

2009 | The Pink Panther 2

El temible ladrón El Tornado ha vuelto a hacer de las suyas. Esta vez no se ha contentado con robar una sola obra de arte, sino que en pocos días se hace con algunos de los tesoros más valiosos de la humanidad, como la Sábana Santa. Como no puede ser de otra manera, El Tornado también roba la Pantera Rosa, la genial joya que trajo de cabeza al inspector Clouseau en la primera entrega de la saga. La indignación por los robos se extiende a nivel mundial, por lo que se forma un “dream team” de investigadores internacionales para detener a El Tornado. Dada la fama adquirida por Clouseau en el anterior capítulo, todos están de acuerdo en que él es el hombre indicado para comandar a lo mejor de lo mejor del mundo de la investigación. Secuela de La Pantera Rosa (2006), donde el inspector Clouseau vuelve a ser ese hombre torpe y ajeno a la realidad, que, sorprendentemente, tiene la virtud de dar siempre con la clave del caso. Esta película sigue la línea de la anterior en cuanto al tipo de humor, algo más picantón e irreverente que el de las cintas que en su día protagonizara Peter Sellers. Steve Martin repite como Clouseau, al igual que sus colegas de la jefatura de policía Jean Reno y Emily Mortimer. Reno vuelve a estar magistral como el buenazo de Ponton. Entre las caras nuevas cabe destacar a John Cleese, que toma el relevo de Kevin Kline como el sufrido inspector jefe Dreyfus. A pesar de su carácter secundario, Cleese consigue ser uno de los personajes más divertidos de la película. Con algo más de presencia nos encontramos a Andy García y Alfred Molina. Están fantásticos como dos de los miembros del “dream team”. Pero la creación de este equipo está relacionado con uno de los aspectos más pesados de la cinta. Si ya es cansino soportar a Clouseau con su peculiar acento francés, Andy García se pasa toda la película hablando con acento italiano. En ocasiones este tema verbal es divertido, pero en la mayoría de los casos resulta extraordinariamente cansino. Quienes disfrutaran con la primera película harán lo propio con ésta. No es para empezar a reír y no parar, pero hay que reconocer que sí que hay varios momentos en los que el espectador soltará una carcajada, como durante el interrogatorio del “dream team” al personaje de Jeremy Irons o en las sesiones de Clouseau con la señora Berenger.

4/10

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