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Biografía

Stefano Rulli

Stefano Rulli

Stefano Rulli

Filmografía
The Young Pope

2016 | The Young Pope | Serie TV

Mirada personalísima del italiano Paolo Sorrentino a las bambalinas del Vaticano y la Iglesia Católica en forma de miniserie. Arranca con el recién elegido Papa Pío XIII, el joven estadounidense Lenny Belardo, cuyas intenciones para el nuevo pontificado son un enigma, se aguarda con expectación su primera alocución desde el balcón de San Pedro, que de momento ha diferido. De hecho el primer doble episodio está enmarcado por dicho discurso, pues arranca con él como parte de una pesadilla del Papa, y termina con la pronunciación real de dicho discurso. Entremedias seguimos a un Papa de modos decididamente diferentes, fumador y amante de la cherry coke, que rompe el saque al cardenal secretario de estado ignorando sus consejos y trayendo junto a sí a la monja que le educó de niño, cuando era huérfano y ella ejerció un papel casi materno. La serie encaja bien en el personal universo de Sorrentino, un esteta nato que cuida siempre de modo sorprendente todo lo formal, visual y sonoro, abordando cuestiones serias, el sentido de la existencia, la búsqueda de la felicidad, el anhelo de amor, con una mirada irónica con tintes surrealistas. Parece evidente que el cineasta italiano no tiene fe, no exhibe desde luego maneras de católico de comunión diaria, pero sí se encuentra fascinado por el papel espiritual de la Iglesia y guardián de ciertos valores, a menudo a contracorriente de modas. Y se sumerge en la paradoja de lo bello y bondadoso que hay en la Iglesia, que conviviría con luchas de poder, escándalos y comportamientos hipócritas. Se diría que hay un esfuerzo sincero por explorar lo que no entiende, pero no deja de ser la suya una mirada mundana, algo superficial, con un afán de provocación demasiado forzado, inspirado en algunos escándalos que han minado el multisecular prestigio de la Iglesia. El director ignora quién es Jesús o qué son los sacramentos, algo que no dejará de observar el espectador creyente. Sorrentino tiene junto a sí a un atractivo reparto internacional encabezado por Jude Law, pero pesa una sensación de artificial pose, el juego de la contradicción vuelve una y otra vez, componiendo así un entramado argumental que reposa sobre arenas movedizas. Quizá es el deseo del cineasta, hablar desde la modernidad de lo vano que resulta buscar seguridades de fe, doctrinales, en las personas, para decir una y otra vez "no sabemos", nos movemos en un misterio donde tal vez haya un Dios, pero donde la angustia no nos deja en paz ni un segundo. Y para sobrellevar tan sombrío panorama, apenas puede ofrecer algo más que un humor un tanto socarrón, con una puesta en escena que no deja de rendir todo el tiempo una especie de muda admiración a la liturgia católica, más mil intrigas que parecen insistir en la pequeñez y mediocridad del ser humano.

6/10
Suburra

2015 | Suburra

Crónica terrible y demoledora de la corrupción en la política italiana, con abundantes degradaciones morales y manejos en connivencia con la mafia, dirige Stefano Sollima, responsable de la serie televisiva Gomorra, propiciada por el éxito de la adaptación fílmica previa del libro homónimo de Roberto Saviano sobre la Camorra napolitana. Utiliza además como subtexto medio apocalíptico algo pasado de rosca las vueltas que está dando Benedicto XVI a la renuncia al papado, como si fuera una señal más de las oscuridad que se está apoderando del mundo. El film está rodado con empaque, buena fotografía, partitura musical, uso del sonido, pero se hace bastante insoportable por su terrible mirada a la condición humana, se diría que no hay nadie decente en el mundo. La idea de unos mafiosos que quieren montar un casino en los alrededores de Roma, apoyados en las propuestas parlamentarias de un político comprado, se enreda con la muerte de una prostituta menor que se acostaba con éste, que se montaba un trío. Venganza, intereses económicos y "honorabilidad" del parlamentario corrupto se cruzan de un modo que no ahorra abundante sexo y violencia.

5/10
Educación siberiana

2013 | Educazione siberiana

Kolima es un niño que forma parte del clan de los siberianos, una extraña comunidad situada al sur de Rusia, cerca de Odessa. Desde su infancia ha vivido muy unido a sus tres grandes amigos: Gagarin, Mel y Vitalic. De boca de su abuelo  Kuzya ha ido aprendiendo año tras año los férreos códigos de conducta de su pueblo, lecciones que han ido haciendo mella en el niño y luego en el muchacho. Pero no todos los amigos de Kolima cumplen las reglas. Adaptación de libro homónimo de Nicolai Lilin, inspirado en su experiencia personal y que obtuvo un gran éxito en Italia. En él se narra la vida de los urcas, una comunidad siberiana que, considerada criminal y traidora al régimen, fue deportada por Stalin al suroeste de la Unión Soviética. Hoy en día, el llamado “clan de los siberianos” sobrevive en Transnistria, territorio situado en una franja colindante con Moldavia y Ucrania, donde reina la corrupción, la violencia y el crimen organizado. El director italiano Gabriele Salvatores (Mediterráneo, No tengo miedo) se encarga de llevar a la pantalla una historia que resulta inicialmente atractiva, ofreciendo un modo de vida muy desconocido y que se rige por una estrechas reglas de conducta. Hay esmero en la puesta en escena y un eficaz tratamiento de la fotografía, oscura y fría, acorde con el mundo que se aborda. Sin embargo, el trío de guionistas no acierta a fundir narrativamente bien las tres líneas temporales de la historia: la infancia de Kolima, todavía en época soviética y en donde recibe las instrucciones de su abuelo­; la juventud, en la recuperada Rusia, donde reina el caos y se producen acercamientos y distanciamientos entre personajes; y la época actual, cuando el protagonista se ve obligado a llevar a cabo una misión como soldado del ejército ruso. Tras un comienzo prometedor, el equilibrio narrativo se va rompiendo y la trama se desdibuja. Da la sensación de que había mucho que contar y se descuida el modo de hacerlo; se acumulan los sucesos y las situaciones no adquieren la identidad que se supone deberían tener (véase el tema de los tatuajes, la estancia en la cárcel, las palomas, etc.). El film acaba volviéndose desordenado: una sucesión de episodios separados en el tiempo que desembocan en un final un poco atolondrado. Indudablemente hay cuestiones que resultan muy interesantes, la más importante la del código de honor por el que se guían estos bandidos siberianos, llamados “bandido honrados”, para los que la justicia social, el cuidado de los pobres y los débiles, son temas clave y donde se castiga el robo, la acumulación de riquezas, la droga, etc. Sin duda alguna lo mejor de Educación siberiana son precisamente las orales enseñanzas del abuelo Uryza (un bien elegido papel para John Malkovich) a su nieto Kolima, gracias a las cuales vamos conociendo las costumbres y leyes de esta ruda comunidad. Por el contrario las interpretaciones de los lituanos Arnas Fedaravicius (Kolima) y Vilius Tumalavicius (Gagarin) resultan distantes y no ayudan demasiado a empatizar con los personajes. Sí brilla más la actriz Eleanor Tomlinson (Xenya), en su personaje de chica tarambana, más agradecido.

4/10
Bella addormentata

2012 | Bella addormentata

En el año 2009, el caso de Eluana Englaro, en coma desde 1992, provocó una auténtica conmoción en la opinión pública italiana. Su padre había pedido reiteradamente que le retiraran la alimentación e hidratación para llevarla de este modo a la muerte, y tras varios rechazos se acabó aceptando su reclamación el 9 de febrero, en medio de una tormenta política en las cámaras de representantes, en la calle y en los medios. Estos hechos han inspirado a Marco Bellocchio para contar varias historias entrelazadas, que tendrían el telón de fondo del caso Englaro: 1) Un senador debe decidir si votar con su partido la ley que obligue expresamente a alimentar a un paciente en coma, o votar en conciencia, impelido por una dolorosa experiencia personal; 2) Su hija, activista pro vida y anti eutanasia, se enamora de un tipo del bando contrario; 3) Una actriz católica a machamartillo abandonó su carrera para cuidar a su hija en coma, rodeada de monjas que rezan rosarios a pleno pulmón, un marido pasivo para no airarla, y los reproches del hijo actor que piensa que habría que dejar morir a su hermana; 4) Un médico cuida en un hospital a una adicta a la heroína que desea suicidarse. A priori la película de Bellocchio resulta muy prometedora. Además, el cineasta tiene oficio y rueda con empaque. El problema es que quiere jugar a ser objetivo y equilibrado sin conseguirlo. En realidad se le nota demasiado su "background" laico y su punto de vista de que cada cual haga lo que vea, de modo que los personajes católicos son absolutamente grotescos, en tal sentido funcionaba mejor, aun con claras pegas, su mirada al mundo católico, dentro de su perspectiva no creyente, en La sonrisa de mi madre. Quizá lo más increíble, es ver a la católica hija del senador irse a la cama con un tipo al que acaba de conocer, y con el que en principio no tiene nada en común, o el concierto de piano que la beatorra mamá prepara a su hija durmiente, un auténtico delirio. El resultado es un film que difícilmente contentará a partidarios o contrarios a la eutanasia, y que desde el punto de vista estrictamente dramático resulta desequilibrado y en algunos pasajes demasiado obvio. Tiene interés, sí, pero es fallido. Y para dar excusas y eximentes a la hora de matar "por amor", hay que decir que Michael Haneke con Amor es netamente superior al esfuerzo de Bellocchio -curiosamente Isabelle Huppert está presente en ambos filmes-, el austríaco sí sabe guardar la necesaria distancia.

5/10
La nostra vita

2010 | La nostra vita

Claudio es un obrero de la construcción, felizmente casado, con dos niños y un tercero en camino. La muerte de un vigilante rumano en una de las obras, y una tragedia familiar, alteran su vida de modo sustancial. Pero le permiten acceder a ser el responsable principal de la construcción de un edificio, que le podría reportar pingües beneficios. Elio Germano ganó ex aequo con Javier Bardem (Biutiful) el premio al mejor actor en Cannes en 2010 por su notable trabajo de hombre sencillo, más o menos buena persona, que trata de seguir adelante con lo que la vida le depara a él personalmente. El film del italiano Daniele Luchetti (La voz de su amo (1991), Mi hermano es hijo único) desprende autenticidad en su dibujo de lo cotidiano, donde la importancia de los lazos familiares resulta decisiva, al final son los que mantienen en pie, por así decir, “el chiringuito”. Con un tono que se esfuerza en ser esperanzado, o al menos no deprimente, Luchetti pinta las miserias de un sistema que permite la inmigración clandestina y los sin papeles, a la menos los tolera, con la consiguiente inseguridad en los derechos laborales, o el recurso a la prostitución o al tráfico de drogas como forma con que se ganan o se ganaron la vida en el pasado algunos para poder subsistir. La tentación del puro consumismo, las relaciones sexuales sin compromiso, la tolerancia con las “canas al aire”, se presentan con trazos lo suficientemente vigorosos para hacer pensar, quizá demasiadas concesiones han acabado por conculcar la dignidad de toda persona humana. Aunque los temas de La vita nostra son graves, se abordan sin caer en la solemnidad, como recalcando la idea de que “así es la vida”, toca lo que toca, y hay saber ser felices, y afrontar los problemas sabiendo que después vendrán otros.

6/10
Mi hermano es hijo único

2007 | Mio fratello è figlio unico

1962. Accio Benassi es el pequeño de una familia obrera que malvive con insuficientes medios materiales en un pueblucho de Latina, en Italia. Tras fracasar en su paso fugaz por el seminario, y en su intento de estudiar una carrera de letras tras la negativa familiar, Accio regresa a su paupérrima casa para ser perito técnico. Su rebeldía propia de la adolescencia se desata aún más debido a las tendencias políticas de su hermano mayor Manrico, que se está erigiendo poco a poco en líder comunista del lugar. Así, Accio empieza a tontear con el fascismo, influido por un vecino que le trata como a un hijo. Los años pasan y las cosas siguen igual. Un día llega a casa Francesca, la guapa novia de Manrico, que enseguida congenia con Accio. Film costumbrista que recrea con mucha pericia la atmósfera de la Italia rural de los años 60 y 70. Los guionistas Sandro Petraglia y Stefano Rulli repiten de este modo la receta que ya ofrecieron en La mejor juventud, y de hecho esa clara referencia es también el mayor lastre de Mi hermano es hijo único. Porque lo cierto es que esta película es una repetición incompleta de los mismos elementos, sólo que con un poco menos de sorpresa, emoción, grandeza y definición de caracteres. Ahí están los dos hermanos muy distintos, casi opuestos, pero que en el fondo desean y luchan por lo mismo; ahí está la fuerza inquebrantable de la familia, cuyo amor de los padres es su mayor seguro; ahí está la lectura política de unos años convulsos de la historia europea, en donde las ideologías parecían la mágica solución a todos los problemas; ahí están las primeras experiencias amorosas, las dudas y las tristezas; ahí está el tono lírico y aventurero a la hora de narrar los hechos históricos, teñidos de nostalgia; ahí están los sufrimientos, las muertes, los hijos… El director Daniele Luchetti logra en conjunto una película estimable, rodada con sobriedad y puesta en escena realista, pero inevitablemente mucho menos sabrosa que el extraordinario film de Marco Tullio Giordana. Y es destacable el gran trabajo del joven Elio Germano, quien a veces parece un divertido e imberbe Robert De Niro, de ademanes dubitativos, parlantes y gestuales al más puro estilo “italianini”.

6/10
Romanzo criminale

2005 | Romanzo criminale

El veterano actor, guionista y director italiano Michelle Placido adapta una extensa novela de Giancarlo de Cataldo. Relata con pelos y señales la historia real de la Banda de la Magliana, que se llama así por un barrio de Roma, y que en los 70 se hizo con el control del crimen organizado de la capital italiana. Como Érase una vez en América, del también italiano Sergio Leone, narra la vida de los protagonistas desde que inician sus actividades criminales siendo unos chiquillos. El Frío, El Líbano, El Dandi y El Negro son atrapados por la policía. Años después, están en libertad y ponen en marcha un plan para controlar el tráfico de drogas y otros ‘negocios’ ilegales en Roma. La propuesta obtuvo buenas críticas y éxito de público en su país, además de obtener la friolera de 8 premios David di Donatello –los Oscar italianos– e inspirar una serie televisiva homónima. Michelle Placido se ha decantado por una puesta en escena muy americana, que recuerda por momentos al estilo de Malas calles, de Martin Scorsese, o Reservoir Dogs, de Quentin Tarantino. Integra muy bien la historia en el contexto de la historia italiana de finales de los 70, hasta los 90, insertando grabaciones de acontecimientos destacados, como el asesinato de Aldo Moro. Aunque los guionistas han eliminado muchas subtramas y personajes del libro, quizás deberían haber limado mucho más, puesto que el resultado es un film ambicioso, con tantas acciones y personajes que a veces el espectador corre peligro de perderse ligeramente. Además, se alarga en exceso. Estamos ante un film violento y realista, de ritmo ágil, que sobre todo resulta ilustrativa en su descripción del crimen organizado italiano, en la línea de la posterior Gomorra. De paso indaga en temas como la corrupción, la lealtad, la amistad, la venganza, el odio y la traición. Entre los prodigiosos intérpretes, destaca Pierfrancesco Favino (el Libanés).

6/10
Cuando naces... ya no puedes esconderte

2005 | Quando sei nato non puoi più nasconderti

Sandro es el hijo único de una familia acomodada, que tiene una pequeña fábrica en Brescia. El chico, de doce años, feliz y querido por sus padres, se encuentra en una edad donde la inocencia cede paso a hacerse preguntas sobre el mundo, las mujeres… Nunca le ha faltado de nada a Sandro. Pero va a aprender a saber lo que es el miedo, la necesidad y la penuria a partir de lo que empieza como un simple viaje de placer por el Mediterráneo, en un magnífico yate, en compañía de su padre y un amigo de éste. Sandro cae accidentalmente al mar, sin que los otros lo adviertan. Será rescatado “in extremis” por una cochambrosa embarcación que transporta inmigrantes ilegales. Allí, en el ambiente hostil típico de las mafias que introducen a estas personas en Italia, encontrará las miradas amables de dos hermanos rumanos, Radu y Alina. Sensible película acometida por el equipo italiano responsable de La mejor juventud, los guionistas Sandro Petraglia y Stefano Rulli, y el director Marco Tullio Giordana. El trío se inspira en el libro de Maria Pace Ottieri, aunque con aportaciones propias, en lo que se diría una revisión del clásico de Rudyard Kipling Capitanes intrépidos, tamizada por el acuciante y actualísimo problema de la inmigración. Mientras que Giordana admite la influencia específica de François Truffaut y La piel suave, y el neorrealismo de Roberto Rossellini en Alemania, año cero. El film mira con valentía, y sin demagogias fáciles, al contraste entre la opulencia de la sociedad occidental y la miseria de los países más desfavorecidos; describe con realismo y sin lamentos estériles la dificultad que tienen en integrarse los inmigrantes, y las mafias que los explotan, llevándoles a una vida criminal o a la explotación sexual; también se expone la injusticia de unas leyes que dificultan el acceso a una vida mejor, o la impotencia de “la buena gente”, que querría hacer algo, y no sabe qué. El pequeño Matteo Gadola sostiene con aplomo la entera narración, la mirada del espectador es la suya, y con ella aprendemos a ver el mundo con nuevos ojos, que nunca deben ser indiferentes. El resto del reparto está, también, perfecto. Hay un esfuerzo por llena la trama entera de humanidad, gente de carne y hueso, con alma, aunque no falte algún desalmado. Aunque la historia es de alto contenido dramático, con personajes muy bien perfilados, no faltan momentos de puro suspense, como esa noche del pequeño protagonista en alta mar, donde Giordana sabe aprovechar la partitura de El piano de Michael Nyman de un modo muy inteligente.

8/10
Cefalonia

2005 | Cefalonia

La mejor juventud

2003 | La meglio gioventù

Año 1966. Se inicia un fresco de la historia de la Italia reciente, ofrecida sobre todo a partir de los avatares de dos hermanos, Nicola y Matteo Caratti, hijos de un matrimonio de clase media, y que tiene además dos hermanas. Tras un verano decisivo en la vida de ambos, Nicola emprende la carrera de médico psiquiatra, y comprometido con las imperantes ideas de izquierda, convive con Giulia, que acaba militando en las Brigadas Rojas; mientras, Matteo ingresa en la policía. Pero pasan los años y muchas cosas suceden a en torno a la familia Caratti... Imposible resumir en estas breves líneas la riqueza de este sensible film, su delicada delineación de la psicología de los personajes, el equilibrio entre el drama y el humor en el devenir cotidiano. Marco Tullio Giordana sabe revelar poco a poco los modos de proceder de algunos personajes (la generosidad de la madre, por ejemplo), y las heridas del alma, siempre en carne viva. Dado su extenso metraje –fue concebida originalmente para la televisión–, la película se estrenó en las salas de cine en dos partes, la primera de las cuales llegaba hasta los 80, y la segunda hasta nuestros días.

8/10
El cónsul Perlasca

2002 | Perlasca. Un eroe italiano

Conviene recordar que además del célebre Oskar Schindler hubo también otros héroes que se jugaron la vida por salvar a los judíos durante la ocupación nazi. Un caso es el de Giorgio Perlasca, italiano, y otro el del embajador español Sanz-Briz. Durante la ocupación nazi de Hungría, donde todos los judíos eran detenidos y trasladados a campos de concentración, ambos colaboraron muy activamente ayudando a miles de perseguidos. Luego, cuando el diplomático español hubo de marchar a Suiza –donde prosiguió con una incansable labor de salvamento–, el italiano Perlasca se hizo pasar por cónsul español, y, de la misma manera, continuó jugándose la vida diariamente escondiendo a judíos en la embajada española del país magiar. El director Alberto Negrin adapta el libro que narra estos hechos –“La banalidad del bien”, de Enrico Deaglio– con estilo realista y música del gran Ennio Morricone. Aunque la excesiva sobriedad de la producción delata su origen televisivo, la película destaca sobremanera como documento excepcional acerca del heroísmo. Y ojalá sea un acicate para que en España llevemos a la pantalla la historia igualmente ejemplar de Ángel Sanz-Briz.

4/10
La tregua

1997 | The Truce

Una de las guerras más terribles de la historia, la Segunda Guerra Mundial, acaba de terminar. Un grupo de prisioneros de origen italiano, sobrevivientes del campo de exterminio de Auschwitz deben ser repatriados. Pero por una razón desconocida, que nadie sabe si se debe a la desorganización o al desentendimiento de las autoridades, nadie les presta ayuda. Los ex prisioneros deben emprender el camino de vuelta a casa por sus propios medios. El viaje se convierte así en un trayecto en tren bastante conflictivo y lleno de adversidades. Pero los supervivientes son conscientes de que ya ha pasado lo peor, y que ya es un regalo seguir con vida. Basada en la cruda novela de Primo Levi. Está interpretada de manera brillante por John Turturro. Se trata de una película repleta de emotividad, que sitúa los sentimientos más íntimos del ser humano a flor de piel. En un marco trágico, esta historia pretende devolver la esperanza en el género humano, en el amor y en la fraternidad.

4/10
Niños robados

1993 | Il ladro di bambini

Antonio (Enrico Lo Verso) es un policía con un corazón de oro. Debe escoltar a dos niños, Rosetta y su hermano pequeño, Luciano, hasta Sicilia, a una residencia especial para niños bajo la tutoría del estado. La madre de los niños está en la cárcel, acusada de haber vendido a Rosetta, de sólo once años, a unos proxenetas. Un supuesto error burocrático no permitió a Rosetta y Luciano ser albergados en una residencia religiosa. Por eso deben viajar a Sicilia. Durante el viaje en tren, Antonio se va enterneciendo por los niños, que se encuentran abandonados y desasistidos. No le costará hacerse amigo de Luciano, pero Rosetta tiene un carácter más difícil y receloso. Entre ellos nacerá una confianza y una complicidad que convierten el trayecto de rutina en unos divertidos días de vacaciones. Pero la cruel realidad es que Antonio no puede hacerse cargo de los niños. Una excelente película sobre un drama social. Protagonizada por uno de los actores jóvenes más brillantes del cine italiano, Enrico Lo Verso. Una historia emotiva, que relata con crudeza la terrible injusticia cometida sobre unos niños abandonados por sus padres y desasistidos por las autoridades. Sin regodearse en el dramatismo, es un canto a los buenos sentimientos y una defensa del maravilloso universo de la infancia.

6/10

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