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Biografía

Suzy Amis

Suzy Amis

58 años

Suzy Amis

Nació el 05 de Enero de 1962 en Oklahoma City, Oklahoma, EE.UU.
Filmografía
Titanic 3D

2012 | Titanic 3D

En el centenario del hundimiento del Titanic, y quince años después de la película que le cubrió de Oscar, James Cameron reestrena su obra sobre el malhadado barco y su eterna historia de amor en 3D. Y la cosa funciona. Después de haber resucitado y dado vida comercial al formato tridimensional con Avatar, Cameron reflota su supertaquillero film pasado al 3D, y lo menos que puede decirse es la tercera dimensión le da aún más espectacularidad. Cierto que al no haber sido rodada originalmente en 3D, en algunos planos podría uno decir que la tridimensionalidad no supone una gran aportación, pero el balance es muy positivo y el director puede considerarse justificado en su empresa porque es un título que ha hecho historia, y la novedad no supone una simple forma de intentar hacer más caja. Revisitar el film ayuda además a profundizar en las razones por las que este film llegó y seguirá llegando a todo tipo de públicos. No estamos ante una simple película catastrofista, sino que James Cameron urdió un sólido guión tremendamente popular, del que sorprende que no obtuviera siquiera la nominación al Oscar. Arrancar la historia con una expedición que rescatas restos del Titanic del fondo del mar en la actualidad, sirve para introducir el mcguffin del paradero de un valioso collar, nos trae la nostalgia de la Rose anciana y anticipa una explicación de cómo se hundió el barco, antes de que lo veamos en vivo y en directo. La historia de amor de Jack y Rose –unos estupendos Leonardo DiCaprio y Kate Winslet que han sabido labrarse solidísimas carreras actorales–, pertenecientes a distintas clases sociales, pero próximos en temperamento y sensibilidad, es atractiva, y se perdonan a tal respecto los rasgos folletinescos del novio ofendido y egocéntrico. Todo se despliega con una gran habilidad, y verdaderamente el espectador tiene la impresión de estar dentro del Titanic y no en un gran decorado. A partir de la colisión con el iceberg uno comprueba que el despliegue de Cameron para mostrar la tragedia, visualmente y con las reacciones de una pléyade de personajes, sigue teniendo la misma fuerza que en el momento del estreno original del film Titanic, allá por 1997.

7/10
Tormenta de fuego

1998 | Firestorm

Jesse y Wynt, expertos bomberos especializados en apagar incendios forestales, se enfrentan a uno devastador, mezcla de dos focos, que dan lugar al fenómeno conocido como "tormenta de fuego". Como si no tuvieran bastante con enfrentarse a catástrofes naturales, un grupo de reclusos, voluntarios para apagar el fuego, aprovecha el caos reinante para intentar la fuga. Para ello retienen como rehén a Jennifer, una ornitóloga que se estaba en el bosque al declararse el incendio. La acción es de gran espectacularidad. Sobre todo porque los bomberos son... ¡paracaidistas!, y se arrojan desde el aire para llegar a una zona inaccesible, desde la que se puede atacar mejor el fuego. En el reparto destaca Scott Glenn, que tenía un papel muy intenso como jefe de Jodie Foster en el thriller El silencio de los corderos.

3/10
Titanic

1997 | Titanic

Durante meses, el rodaje de Titanic fue el más comentado por la prensa especializada. Y lo que se decía no era bueno: retrasos en el rodaje, supe­ración del presupuesto, discusiones de la productora con el director, una intoxicación alimentaria, algún accidente, condiciones draconianas de trabajo... Y pese a todo, el Titanic no se hundió. Arrasó en taquilla, arrasó en los Oscar, y ahora se dispone a arrasar en el mercado del vídeo. ¿Cuál es el secreto? A posteriori es fácil de­cirlo: el equilibrio de una poderosa historia de amor con la especta­cular recreación del naufragio del barco. Titanic nació de la afición de James Cameron por el submarinismo. El director afirma que al sumergirse donde se hundió el Titanic “aquello me tocó emocionalmente”. Escribió entonces una historia con una idea clara: no sería la típica de catástrofes. Quería una historia de amor inolvidable, del estilo de Doctor Zhivago de David Lean. No era la primera vez que la tragedia del Titanic se recreaba en la pantalla. Existían El hundimiento del Titanic de Jean Negulesco, Oscar al mejor guión, y La última noche del Titanic de Roy Ward Baker, de estilo documental. El film se inicia con un buscador de tesoros en barcos idos a pique, que inicia la exploración submarina más apasionante de su vida en los restos del mítico Titanic. El hallazgo del dibujo de una joven, milagrosamente conservado, le conduce a una anciana centenaria que afirma ser la retratada. Comienza el relato de un recuerdo maravilloso, un amor de juventud no compartido con nadie, que tuvo como marco el malhadado barco que en 1912 se llevó al fondo del mar 1500 personas. El centro de la trama lo constituye el intenso amor entre dos jóvenes: Jack, inmigrante artista y aventurero, y Rose, rica y con perso­nalidad. Por amor ambos sacrifican todo: expectativas sociales e incluso la propia vida. Jack y Rose están encarnados por Leo­nardo DiCaprio y Kate Winslet. El trato desigual de los pasajeros en su salvamento habla de las diferencias de clase, tan marca­das entonces, y no supera­das hoy. Junto a la solidaridad, el amor a los seres queri­dos y la fe para prepararse a morir, está presente el pánico y sus peores efectos. Y persiste el simbolismo del barco con respecto a la tonta vanidad humana: “El relato del hun­dimiento del Titanic –dice Came­ron– es una adver­tencia sobre los peligros del mal uso de la tecnología. Consi­derada en sí misma, no es ni buena ni mala. El problema viene del uso que los seres humanos hacen de ella. Ahora, a las puertas del tercer milenio, hay que tener cui­dado con los nuevos icebergs con los que pueden estrellarse los futuros avances tecnológicos.” El film es un hito del cine monumen­tal, de prodigiosos logros en el apar­tado técnico. Con desbor­dante fuerza visual, Cameron ofrece imágenes poderosas, como las transiciones de presente a pasado a través del casco herrumboso del barco hundido, que se convierte en la flamante nave recién botada. Las escenas del choque del Titanic con el iceberg, con las consiguientes rotura y hundi­miento, son de inusitado realismo. Y el mar, siniestra tumba flotante, deja en el es­pectador una huella indeleble. Cameron buscó autenticidad. Lo que se ve en la panta­lla transmite al espectador la sensación de estar allí, ya sea junto a los restos del naufragio –el director filmó los auténticos restos bajo el mar– o en el viaje inaugural. El detallismo llevó a construir una maqueta de la nave de dimensiones casi idénticas a las originales. Se reprodujeron con fidelidad cubiertas, salas de primera clase, escotillas, escaleras y pasillos... Los efectos visuales contribuyeron al realismo. Para las escenas de mar abierto se usó una maqueta más pequeña que la mencionada; el equipo de efectos introdujo per­sonajes filmados previamente que, multiplicados digitalmente y con el tamaño adecuado, simulaban 2000 personas en cubierta. Aguas del mar, cielo estre­llado y el aliento de los personajes por la gélida temperatura, se crea­ron muchas veces por ordenador y se logró un ensamblaje perfecto, imposible de advertir. Las imáge­nes del barco partiéndose con los viajeros cayendo al mar son asom­brosas. El presu­puesto del film aumentó en un 45%, hasta plantarse en 200 millones de dólares. Cameron hizo el gesto de renunciar a su sueldo como director y a su porcentaje de taquilla: quería ver su film terminado a toda costa. Y llegó el estreno. Las 3 horas y cuarto de duración no hicieron mella en un público, que se rindió ante una historia de dimensiones colosales, con romance incluido. El miedo al fracaso ya es historia. La película, sólo en cine, recaudó más de 1.800 millones de dólares en todo el mundo, 600 de ellos en EE.UU.

7/10
Sospechosos habituales

1994 | The Usual Suspects

¿Quién es Keyser Soze? ¿Se trata de un mito, el diablo como le define uno de los personajes? ¿O bien es alguien real, este supuesto rey del crimen, del que nadie conoce su verdadera identidad? Estos interrogantes surgen una y otra vez durante la investigación del incendio en extrañas circunstancias de un barco, en el que murieron más de una veintena de personas. Verbal Kint (Kevin Spacey), que logró salvar la vida en la tragedia, declara ante la policía. Y conocemos a través de un largo flash-back cómo él y otros delincuentes llegaron a formar una banda por ser… sospechosos habituales, convocados con frecuencia por la policía en ruedas de reconocimiento. El misterioso Keyser Soze les hizo una oferta que no podían rechazar, aunque para la mayoría de ellos iba a tener fatales consecuencias. Formidable y complejo rompecabezas, capaz de romper todos los esquemas del espectador, y en el que todas las piezas acaban encajando. El interrogatorio practicado por Kujan, el policía al que da vida Chazz Palminteri, sirve para mostrar un juego del gato y el ratón, en el que no se sabe quién de los dos, Verbal o Kujan, hace el papel de “gato”. El guionista Christopher McQuarrie urdió una trama sencillamente sorprendente, y el luego director de X-Men, Verano de corrupción y Superman Returns, Bryan Singer (que entonces tenía 29 añitos), se las arregló para hacer una traslación perfecta a la pantalla. El Oscar al guión no sorprendió a nadie: además de que la estructura es perfecta (Tarantino seguiría una línea no muy diferente con Pulp Fiction), los diálogos, con sus réplicas y contrarréplicas, rebosan ingenio. Y la construcción del personaje siempre ausente y presente, Keyser Soze, que parece uno de esos poderosos corruptos que tan bien supo describir Orson Welles, se revela como una idea formidable. El relato de cómo afrontó la violación de su mujer y el secuestro de sus retoños es como para erizar los pelos a cualquiera. El film cuenta con un reparto casi enteramente masculino, muy bien seleccionado: Stephen Baldwin (quizá el menos conocido de los hermanos actores Baldwin), Gabriel Byrne, Benicio Del Toro, Kevin Bacon (brillante en Homicidio en primer grado), Kevin Spacey (que se llevó el primer Oscar de los dos que tiene, e inició una brillantísima carrera), Chazz Palminteri (que ya había brillado como gángster en Una historia del Bronx y Balas sobre Broadway), Pete Postlethwaite… hicieron un magnífico trabajo. Si Byrne ya había llamado la atención en filmes de gangsters como Muerte entre las flores, el film fue la ocasión de que otros rostros empezaran a asomar en la pantalla: Postlewaite brillaría con luz propia sobre todo en En el nombre del padre y Tocando el viento, y Del Toro se llevaría un Oscar años después por su composición de poli mexicano en Traffic.

8/10
Nadja

1994 | Nadja

La ciudad de Manhattan está llena de vampiros y zombies. La bella Nadja (Elina Löwensohn) es la hija de Drácula. El doctor Van Helsing es un hippie amante del ácido que se dedica a la caza de vampiros y tiene un ayudante cuya mujer se ha enamorado de Nadja. La película producida por David Lynch nunca obtuvo las mismas críticas que los filmes dirigidos por él. Es un sátira del viejo clásico de Bram Stoker, que cuenta con momentos surrealistas típicos del cine de Lynch. Introduce al espectador en el mundo gótico a través de la atmósfera lúgubre y de sus personajes.

5/10
Volar por los aires

1994 | Blown Away

Jimmy Dove (Jeff Bridges) es un experimentado artificiero de la policía de Boston. Ha decidido dejar el servicio activo para poder llevar una vida familiar tranquila. Pero la aparición de un peligroso terrorista (Tommy Lee Jones), que comienza a sembrar de bombas la ciudad, le lleva a cambiar de opinión. Se trata de un viejo conocido de Jimmy, que forma parte de un turbulento pasado irlandés que ha tratado de olvidar. Vaya por delante la idea de que ésta es una entretenida película de acción. Consigue mantener el interés, hace gala de unos buenos efectos especiales, y cuenta con un espléndido reparto. Dos actores de la talla de Jeff Bridges y Tommy Lee Jones dan hondura a sus personajes, haciendo creible su duelo particular; y los secundarios ‑a destacar Forest Whitaker y Lloyd Bridges‑ apoyan muy bien. Alan Silvestri ha creado una hermosa banda sonora, y ambientación y fotografía son perfectas. Pero si de algo es sintómatico el film de Stephen Hopkins (Depredador 2) es de un cierto agotamiento del cine de acción. Las posibilidades que ofrece la técnica para recrear todo tipo de catástrofes y situaciones peligrosas son enormes, y todavía van a más. Y a veces hay una mayor atención a toda esa parafernalia –el ‘más difícil todavía’–, que a procurar que las historias sean más coherentes y originales. En el film hay secuencias equivalentes –las desactivaciones de bombas– que lo hacen repetitivo. Y luego hay una amalgama de elementos que remiten a otros títulos cercanos en el tiempo: terrorismo irlandés y familia en peligro (Juego de patriotas), equipo de personas que arriesga su vida por los demás (Llamaradas), vehículo que explotará si frena (Speed)…

5/10
Rich in Love

1993 | Rich in Love

Nueva incursión del australiano Bruce Beresford en el peculiar universo del Sur de los Estados Unidos, que ya había reflejado en Crímenes del corazón y la oscarizada Paseando a Miss Daisy. Al igual que éstas, la historia se solventa con un gran reparto integrado por Albert Finney, Jill Clayburgh y la veterana Piper Laurie.  El film adapta una novela de Josephine Humphrey, donde el descubrimiento de una carta en que Helen Odom anuncia la intención de abandonar a la familia desencadena una serie de acontecimientos que acaban por implicar a todos sus miembros. Una tragicomedia romántica que supuso el último trabajo del gran compositor francés Georges Delerue (quien falleció de un ataque al corazón poco después de grabar el score), colaborador del director en cuatro películas anteriores: Crímenes del corazón, Su coartada, Mister Jonson y Manto negro.

5/10
Donde está el corazón

1990 | Where the Heart Is

Stewart es un empresario inmobiliario dedicado a la construcción de viviendas. Su próximo proyecto está centrado en un edificio viejo y destartalado, pero unos cuantos miembros de su empresa protestan ante el inminente derribo. La noticia llega hasta los medios de comunicación, donde Stewart no sale bien parado, pero el empresario buscará un modo de solucionar su situación. Enviará a vivir a sus comodones hijos a este edificio, para que aprendan a salir adelante por sí mismos y dejen de vivir del cuento. Comedia de John Boorman que pasó desapercibida en su momento pero que está llena de geniales momentos. Cuenta entre el reparto con una joven Uma Thurman, que empezaba a dar sus primeros pasitos tras Las aventuras del barón Munchausen y Las amistades peligrosas (1988). Le acompañan Joanna Cassidy y Crispin Glover.

4/10
Mano de oro

1987 | The Big Town

Jack es un experto en el juego de dados, que suele tener la suerte a su favor. Como en su pueblo apenas tiene oportunidades de ganar dinero, decide marcharse a Chicago, para participar en partidas que muevan grandes cantidades. Comienza trabajando para un matrimonio que le ofrece una comisión. Al final, Jack acaba apostando en 'Gem', un club donde se reúnen los expertos en el juego de dados. Allí, consigue ganar quince mil dólares, pero su vida se complicará cuando inicia una relación con la mujer del dueño del local. Retrato de un perdedor que recuerda en muchos elementos a El buscavidas, pero cambiando el billar por los dados. Se basa en la novela 'The Arm', de Howard Clark. Matt Dillon borda el papel protagonista, un personaje chulo y prepotente que le viene al pelo. Y el guión ofrece los suficientes puntos de interés como para mantener pegado a los espectadores.

6/10

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