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Lista de cine

Las 50 mejores películas sobre la guerra fría

Ofrecemos una lista con las 50 mejores películas sobre la guerra fría.

El cine se convirtió en ese período, y también después, en apasionante espejo donde quedaron reflejados todos los temores y miedos de la llamada guerra fría. Sensación de que se escondían comunistas detrás de cada esquina, casos de traición y venta de secretos nacionales, espionaje a lo Bond o con estilo más realista, incidentes como la crisis de los misiles de Cuba que ponían al mundo al borde del colapso.

Las películas podían ser no aptas para cardíacos, pero no faltó la mirada humorística, ya fuera mediante la sátira o la comedia amable. Si alguien detecta ausencias importantes, que no se quede frío ni nos mande un misil. Bastará un correo electrónico con la pertinente sugerencia a decine21@decine21.com.

Las 50 mejores películas sobre la guerra fría
(2004) | 129 min. | Thriller
1991, durante la célebre Operación Tormenta del Desierto, de la Guerra del Golfo. El sargento Raymond Shaw y el comandante Benett Marco lideran un grupo de soldados que sufre una emboscada. Ambos son capturados por el enemigo. Diez años después, Shaw es un héroe de guerra que recibe la Medalla de Honor del Congreso. Además, es un político de éxito a punto de presentarse a las elecciones para ser elegido vicepresidente.  Por su parte, Marco no recuerda exactamente lo que ocurrió en aquel desafortunado episodio, y sufre extrañas pesadillas que le hacen suponer que les lavaron el cerebro durante el cautiverio. Todo esto le hace cuestionar si Shaw fue realmente un héroe y decide investigarle. Jonathan Demme, director de El silencio de los corderos, fracasó estrepitosamente con La verdad sobre Charlie, su desmejorado remake de Charada. Ahora vuelve a actualizar un clásico del cine de los 60, que se basaba en una novela de Richard Condon. Como suele ser habitual en su filmografía, Demme crea una atmósfera opresiva, y se apoya en actores de probada solvencia. Como es de suponer, Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep logran dar credibilidad a sus personajes, a pesar de que la trama incluye elementos algo irreales, propios del cine de ciencia ficción. Como su predecesora, la cinta es una crítica a la manipulación electoral, los intereses ocultos, y la utilización del miedo para hacerse con el poder político. Y claramente se pueden entresacar del film paralelismos intencionados con algunas maneras de la administración Bush.
6/10
(2003) | 103 min. | Documental
Robert McNamara fue secretario de estado con los presidentes demócratas Kennedy y Johnson. Errol Morris ha tenido acceso al influyente personaje, que ofrece sorprendente información acerca del bombardeo de Tokio, la guerra de Vietnam o la crisis de los misiles de Cuba. Y de este modo ofrece un documental casi perfecto, que se llevó con todo merecimiento el Oscar en esta categoría. Quizá Michael Moore podría aprender algo visionando este film.
7/10
(2004) | 122 min. | Deportivo | Drama
Año 1979. Estados Unidos pasa por una crisis de confianza. En años de guerra fría, ha vivido fracasos como la Guerra de Vietnam, o el escándalo del Watergate, saldado con la dimisión del presidente Nixon. Ahora, en plena administración Carter, sucesos como la toma de la embajada en Irán, o la invasión rusa de Afganistán, desaniman a la población. En esta atmósfera, Herb Brooks recibe el encargo de entrenar el equipo de hockey sobre hielo que representará a EE.UU. en las olimpiadas de invierno. Herb es un tipo duro. Sabe que dispone de poco tiempo, y antes de buscar a las estrellas de la liga profesional, opta por formar un equipo con gente joven, aficionados con talento, donde todos deben ser una piña. Así se prepara para lograr un “milagro”: vertebrar un equipo capaz de ganar a un rival legendario, la Unión Soviética, no porque sean mejores (los rusos llevan 15 años jugando juntos, son profesionales), sino porque habrán preparado “el momento” en que la victoria es posible. Apasionante film deportivo, basado en hechos reales. Gavin O’Connor (Tumbleweeds) sabe imprimir a su historia un vibrante tono épico, y comunica eso tan bonito de representar a tu propio país. Jugar con la dualidad “es sólo un partido de hockey”-“es más que un partido de hockey” se revela un acierto. El film no sólo entrega partidos emocionantes de resultado dudoso. También critica con acierto los llamados “Dream Teams”, capaces de todo menos de hacer soñar a sus seguidores, al haber sustituido los profesionales el amor a sus colores por el deseo primordial de hacer cuanto más dinero mejor. Kurt Russell encarna con aplomo al tozudo entrenador, y se dibuja bien su conflicto de conciliar el trabajo con la atención a la familia; allí Patricia Clarkson, como su esposa, da una nueva lección interpretativa, al insuflar vida a lo que podía ser un “papel florero”, conjugando cariño al marido con exigencia para que atienda todos sus deberes.
6/10
(2002) | 101 min. | Drama
Thomas Fowler es un periodista británico, destacado hace tiempo en la Indochina francesa. Son los años 50 y la colonia da sus últimos coletazos. ¿Pero son de fiar las tropas rebeldes de Ho Chi Minh? Los americanos, que empiezan a ver lo que es la guerra fría, no lo ven claro. Y bajo la identidad de un médico en misión humanitaria mandan para allá a Alden Pyle, que debe evaluar la situación para apoyar a quien convenga, de modo que la ficha vietnamita del tablero político no caiga bajo dominio soviético. El problema es el precio a pagar. Mientras realiza su misión, Pyle intima con Fowler, pero ambos se convertirán en rivales amorosos por Phuong, una mujer vietnamita, amante del segundo. Adaptación de la novela homónima de Graham Greene. Como es habitual en la obra del escritor británico, plantea los dilemas morales a que están sometidos los personajes. El modo de hacer de Fowler, que realiza su tarea de corresponsal de guerra con una pose de cinismo-realismo, contrasta con el idealismo e ingenuidad de Pyle. Pero ni Greene ni el director, Phillyp Noyce, caen en el error del maniqueísmo: sus personajes son complejos. De modo que Fowler se verá obligado a tomar partido, y Pyle acabará enseñando los repliegues más oscuros de su personalidad. Además, a las ideas ideológicas y vitales se añade, como razón para tomar decisiones, la rivalidad amorosa. De modo que la resolución del film adopta una calculada ambigüedad, que lo eleva muy por encima de lo trivial. Para perfilar a Fowler, ese británico un poco de vuelta de todo, que duda acerca de la actitud a tomar por su chica, Michael Caine se basta y se sobra: su nominación al Oscar es más que merecida. Pero igualmente bien están Brendan Fraser (cuando quiere hace notables papeles “serios) y Hai Yen (la chica vietnamita, al que su amor con un occidental le supone una notable oportunidad para “salir del arroyo”, como le hace ver su pragmática hermana).
6/10
(2002) | 140 min. | Thriller | Drama
A sus años, Harrison Ford ya no está para muchos trotes. Por eso es motivo de alegría que decida contrarrestar su falta de fuelle físico con un papel dramático de altísima definición. Da vida al capitán ruso Alexei Vostrikov, un hombre con voluntad de hierro al que el alto mando soviético encomienda el mando de su mejor submarino, el K-19. Sustituirá en el cargo al prestigioso capitán Mikhail Polenin (Liam Neeson), relevado por su tardanza en poner a punto la embarcación. El K-19, la mejor máquina de la Armada Soviética, es un arma nuclear de enorme potencia que se prepara para realizar su viaje inaugural. Sin embargo, lo que había de ser motivo de celebración pronto se convierte en una peligrosa misión que puede llegar a ser catastrófica. A las desavenencias entre Vostrikov y Polenin, que tiene a su lado a la tripulación, se une una fuga en el mecanismo de refrigeración del reactor nuclear. Un recalentamiento excesivo llevará a una explosión de dimensiones inimaginables, que puede significar en cuestión de horas el comienzo de una guerra nuclear. La catástrofe del K-19 está basada en hechos reales que acaecieron en aguas cercanas a Estados Unidos durante el verano de 1961 y que han permanecido en secreto durante más de 30 años. La directora Kathryn Bigelow logra una película de consistencia asombrosa, asentada en una magnífica dirección de actores, los cuales componen personajes verosímiles de gran magnetismo. Tanto Ford como Neeson están inconmensurables. No es ésta una película de acción, ni siquiera un atípico thriller bélico, sino un intenso drama donde los conflictos personales consiguen por sí mismos acaparar la tensión que reina durante las dos horas largas de metraje. Hay diálogo, mucho diálogo, y heroísmo, miedo, incertidumbre. Y se pasa mal, entendámonos, “viviendo” dentro de las estrecheces del submarino, sufriendo con el destino de unos jóvenes que pasaron a engrosar la lista de héroes anónimos de la Guerra Fría.
6/10
(2005) | 93 min. | Drama
Estamos en los 50, la etapa más dura del comité de Actividades Antiamericanas, promovido por el senador Joseph McCarthy, que ve comunistas por todas partes. Multitud de personas son juzgadas con argumentos sensacionalistas del senador, muchas veces sin pruebas. Funcionarios públicos pierden su empleo y directores y guionistas de Hollywood, acusados por sus propios compañeros, son incluidos en las tristemente célebres listas negras, circunstancia que les impide trabajar. Cunde el pánico entre la población. Pero alguien se atreverá a cuestionar a McCarthy. Se trata de Edward Murrow, pionero de la televisión, director y presentador del programa 'See it Now', de la cadena CBS. Murrow, famoso porque después de comentar sus impresiones se despedía con la frase “buenas noches y buena suerte”, se fijó en un caso claramente injusto, el de un piloto del ejército destituido por la única razón de que su madre y su hermana, en algún momento, acudieron a reuniones del partido comunista. Murrow y su equipo elaboraron un programa sobre este asunto, y posteriormente emitieron una declaración del propio senador, que había reclamado su derecho de réplica. George Clooney es hijo de un presentador televisivo, se hizo famoso con la serie Urgencias y reflexionó sobre el mundillo de la pequeña pantalla en Confesiones de una mente peligrosa, su prometedora opera prima. Confeso admirador de Murrow, Clooney era el hombre adecuado para adaptar al cine su enfrentamiento con el senador. Y lo hace con un estilo sobrio, cercano al documental, con una estupenda fotografía en blanco y negro, sin concesiones a secuencias sentimentales forzadas. Clooney denuncia el abuso de poder y homenajea al medio televisivo, que se usa habitualmente para entretener –casi narcotizar– con productos de evasión, pero que si se usa bien puede servir para garantizar la libertad de los ciudadanos. Los críticos estadounidenses trazaron paralelismos entre el film y la actualidad de su país, pero en realidad Clooney realiza una apología intemporal de la libertad de expresión y el periodismo bien hecho. No obtuvo ningún Oscar, a pesar de las seis nominaciones con las que contaba. El siempre efectivo David Strathairn encarna a Murrow, mientras que Clooney se ha reservado un papel secundario, el del fiel colaborador del protagonista: Fred Friendly.
7/10
(2001) | 135 min. | Drama
¿Qué no podrá bordar el neozelandés Russell Crowe? Aún se desconoce. Si en su primera nominación al Oscar se comió al carismático Al Pacino con su papel en El dilema, y en su segunda se hizo con la cotizada estatuilla encarnando al hispano Máximo en Gladiator, en la la gala de 2002 volvió a las listas por tercer año consecutivo gracias a su papel en Una mente maravillosa. El Oscar al mejor actor fue a parar a otras manos, pero Crowe fue sin duda pieza esencial del engranaje de esta película, que con 4 Oscar –película, director, actriz secundaria y guión adaptado– se convirtió en la gran triunfadora de la noche. La película es un biopic de John Forbes Nash, un joven prodigio de las matemáticas que en 1948, cuando contaba veintiún años, demostró su maestría en el manejo de los números con su elaboración de la “teoría del juego”, por la cual recibiría en 1994 el Premio Nobel de Economía. Sin embargo, un genio es un genio, y todos sabemos el mal endémico que suele acompañarles: la excentricidad. Desde sus tiempos de Princeton, Nash (Russell Crowe) se revela como un tipo huraño, sin apenas amigos, muy metido en el mundo imaginario de los problemas matemáticos. Esto no impide que logre un trabajo de prestigio en el Instituto de Tecnología de Massachussets, donde conoce a Alicia (Jennifer Connelly), quien se convierte en su esposa. Pero la vida de Nash se trastoca cuando es requerido por un tal William Parcher (Ed Harris) para descifrar mensajes en clave para un proyecto de alto secreto militar. Es justo cuando su mente comienza a hacer aguas y se le diagnostica un terrible estado de esquizofrenia. La película es una adaptación de la biografía “Una mente prodigiosa”, escrita por Sylvia Nasar y galardonada con el National Book Critics Circle de EE.UU. Ron Howard, eficaz artesano de historias populares (Willow, Apolo 13) se muestra muy solvente para trasladar a la pantalla el oscarizado guión de Akiva Goldsman (Tiempo de matar), que aborda con particular empeño los primeros años de Nash en Princeton, la relación con su mejor amigo, Charles (fantástico Paul Bettany), y la primera fase de su enfermedad, coincidente también con su relación secreta con Parcher. Una mente maravillosa es un canto a la fuerza superadora del espíritu humano. Contra viento y marea, Nash luchará por salir de su particular agujero negro gracias a la inconmensurable ayuda de su fiel esposa. Porque, aunque es cierto que hay momentos de drama y de tensión (muy logrado el acoso de Parcher al protagonista), esta película trata por encima de todo del amor, sin lugar a dudas el único poder en el mundo capaz de transformar la mente del ser humano.
7/10
(2000) | 148 min. | Histórico | Drama Tráiler
16 de octubre de 1962. La Casa Blanca recibe información fidedigna acerca de la instalación de rampas lanzamisiles en Cuba. Durante trece días, las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética se convierten en un tenso “tira y afloja”. ¿Habrá guerra nuclear? A septiembre de 2001, obviamente, sabemos que la respuesta es “no”. Por tanto, el interés de Trece días no reside tanto en saber cómo termina lo que se cuenta, sino en conocer los entresijos del entorno del presidente John F. Kennedy: las discusiones entre “halcones” y “palomas”, los dilemas morales planteados a la hora de dar una respuesta adecuada a la provocación rusa, las decisiones que se toman cuando el contrario “mueve ficha”. En su guión, David Self se ha inclinado por: 1) inventar lo menos posible; y 2) quedarse con el punto de vista americano, de modo que el pensamiento soviético lo hemos de adivinar, como Kennedy y compañía. Así las cosas, Roger Donaldson orquesta un film “lección de historia”, donde se narran con detalle los acontecimientos de los “trece días”, siguiendo el esquema de otro título con “trece”, Apolo 13. Como ocurría en este film, Donaldson atrapa y crea suspense, a pesar de que conozcamos cómo va a discurrir todo. Además muestra el lado humano de los personajes, hasta el punto de que participamos de sus dudas y temores. Era inevitable contar con la estrella de turno, y gracias a Kevin Costner es el escogido protagonista, en el papel de un asesor presidencial, y productor.
6/10
(1959) | 131 min. | Thriller
Cary Grant encarna a un publicista que es confundido con un agente de los servicios secretos. Víctima de este error de identidad, se ve envuelto en una imparable persecución en la que debe aguzar su ingenio si quiere escapar con vida. Con la muerte en los talones es, sin duda, uno de los títulos más celebres de su aclamado director, Alfred Hitchcock, el mago del suspense. Cuenta con escenas, hoy consideradas míticas, tales como:la persecución de la que es objeto Cary Grant por una avioneta fumigadora, o el desenlace final en las montañas Rushmore. La película cuenta con una magnífica puesta en escena que, acompañada de la excelente partitura musical de Bernard Herrman (Psicosis), mantiene la acción y el suspense en todo momento. El reparto se ve completado por Eva Marie Saint, encargada de dar el contrapunto romántico al film y por James Mason. Obtuvo tres nominaciones a los oscars en las categorías de mejor montaje, guión original y decorados.
9/10
(1966) | 123 min. | Thriller
Entretenida película sobre un científico que intenta escapar de Europa del Este durante la Guerra Fría. Hitchcock vuelve a conjugar su maestría con la comercialidad y, entre otras cosas, incluye uno de los asesinatos más atroces jamás filmados, en el que muestra la brutalidad de la muerte y recuerda que el homicidio no es una broma. El tema central es parecido al de otros de sus filmes, un individuo honesto se encuentra atrapado por circunstancias extrañas. Michael Armstrong (Paul Newman) es un científico que acude a un congreso internacional en Copenhague junto a su prometida y ayudante, Sarah Sherman (Julie Andrews). Ella accidentalmente descubre que Michael planea cruzar el Telón de Acero y desarrollar un proyecto secreto para la Unión Soviética, que había sido rechazado por sus compatriotas. Sarah se debatirá entre su amor por Michael y la lealtad hacia su país.
7/10
(1965) | 108 min. | Thriller
El agente Leamas (Richard Burton) es un amargado espía británico que se encuentra al final de su carrera. No desea dejar su privilegiada posición en la clandestinidad para formar parte de la oficialidad, y perderse en labores burocráticas en su despacho. En una decisión arriesgada, acepta la misión más arriesgada en la que jamás haya participado. Su objetivo está en Alemania del Este, donde deberá enfrentarse a su antiguo y temible adversario, Mundt. En medio de esta situación, Leamas no se percata que una malvada conspiración amenaza su vida. Basada en la novela del experto en relatos de espionaje, John Le Carré, se trata de una aguda y penetrante visión del mundo de los espías. Su principal valor está en que huye de los habituales clichés cinematográficos del género. Richard Burton completa una actuación muy brillante.
6/10
(1965) | 98 min. | Bélico
Corren años de crispación en las relaciones internacionales entre los dos colosos que dominan el mundo. La Guerra Fría está en su punto álgido. En este marco, un navío de la fuerza marítima de Estados Unidos, en una misión rutinaria, se cruza de imprevisto con un sospechoso submarino. Empiezan a cundir los nervios entre la tripulación. La ambigüedad del Capitán Eric Finlander (Richard Widmark) ante la situación, no ayuda a poner remedio al conflicto. Da la casualidad de que en el barco viaja un inquieto periodista, interpretado por Sidney Poitier, que pretendía realizar un reportaje sobre una tranquila misión de rutina. Una emocionante película bélica, con una fuerte carga de suspense. Desarrolla con fluidez la tensa situación que plantea el argumento. Widmark y Poitier están muy correctos en sus interpretaciones.
6/10
(1990) | 130 min. | Acción | Thriller
Marko Ramius (Sean Connery) es un experimentado capitán de la Armada Soviética. Son los años de la Guerra Fría. Ramius está al mando del supersubmarino "Octubre Rojo", el submarino más poderoso que se ha construido jamás. Tiene múltiples cualidades, que le hacen casi invencible en alta mar. Es prácticamente indetectable, y puede atravesar los océanos con total autonomía. Además, posee un armamento temible. Desobedeciendo las estrictas órdenes de sus oficiales superiores, Ramius decide dirigir el "Octubre rojo" hacia Estados Unidos, con el peligro de desencadenar un conflicto mundial. Una emocionante película bélica, basada en el famoso best-seller de Tom Clancy. Sean Connery realiza una actuación notable, y Alec Baldwin le da una réplica aceptable. Recupera toda la tensión de algunas de las mejores películas de submarinos, que se desarrollan en su mayor parte en un espacio cerrado. El suspense está asegurado hasta el final.
6/10
(1984) | 131 min. | Thriller | Drama
Rodada en los tiempos de la "guerra fría", el film narra la historia de Nikolai Rodchenko, uno de los mayores bailarines de ballet rusos, que desertó hace diez años de la Unión Soviética. Durante un vuelo a Tokio su avión se ve obligado a hacer un aterrizaje de emergencia en Siberia. Circunstancia que aprovecharán los servicios secretos soviéticos parta tratar de que vuelva al "redil". Tratarán de utilizar para ello a un bailarín norteamericano de raza negra, que en su día pidió refugio en la Unión Soviética. No obstante, entre ambos bailarines surge una gran amistad, y ambos urdirán un plan para abandonar el llamado "paraíso comunista". Taylor Hackford dirige este film que se ve con interés en todo momento. El reparto está encabezado por Mikhail Baryshnikov y Gregory Hines. Excelentes secuencias de ballet, una magnifica coreografía de Thwyla Tharp, así como las magníficas canciones "Say You Say Me" de Lionel Richie y "Separate Lives" de Phil Collins y Marilyn Martin, hacen aún más atractiva la película.
6/10
(1966) | 121 min. | Comedia
Rodada en los mejores tiempos de la guerra fría, Que vienen los rusos es una simpática comedia que narra la divertida situación que se origina cuando un submarino ruso encalla en las costas americanas. Obligados a salir al exterior, los miembros de la tripulación del submarino soviético entran en contacto con los lugareños de un pueblecito norteamericano, que creen verse envueltos en una tercera Guerra Mundial. Norman Jewison dirige esta amable sátira de la guerra fría con acierto, logrando dibujar la sonrisa en la cara del espectador y en ocasiones arrancarle la carcajada, Cuenta para ello con un excelente reparto, destacando Alan Arkin como comandante del submarino (su interpretación le valió el globo de oro al mejor actor), Brian Keith, que está "tronchante" en su papel de ineficaz jefe de policía, y Jonathan Winters como su ayudante. El film obtuvo cuatro nominaciones a los oscars en las categorías de mejor película, mejor actor, mejor guión adaptado y montaje.
6/10
(1999) | 90 min. | Animación Tráiler
Años 50: años de la guerra fría. En el pueblecito de Rockwell (Maine) vive Annie Hughes, madre soltera, que trabaja en una cafetería. Su hijo Hogarth, de 9 años, es un chaval muy activo y de imaginación desbordante: le encantan los cómics y las pelis de ciencia ficcion de serie B, más si hay en ellos marcianos y seres extraterrestres; su superhéroe favorito es Superman. Una noche se topa en el bosque con un enorme hombre de metal: su primera reacción es huir despavorido, pero cuando ve que el robot está en apuros –a punto está de electrocutarse–, le salva. A partir de ahí nace una curiosa amistad. Originalísimo film de animación el que nos sirve Brad Bird, inspirándose en un libro infantil del británico Ted Hugues. Por un lado sabe alejarse de los cánones de los dibujos de Disney, también en la historia, lo que le da una indudable personalidad. Hay lugar para el amor y los buenos sentimientos –la amistad entre el niño y el gigante de hierro, la preocupación mutua entre madre e hijo, el espíritu de sacrificio, la valentía, la posibilidad de cambiar a mejor...–, y a la vez se hace hueco, con acierto, el humor. La excusa principal para las risas la constituye el personaje del villano, un paranoico agente del gobierno que piensa, en plena guerra fría, que el robot puede ser un arma secreta de los rusos (“y si no lo es, hay que destruirlo igualmente, porque no es americano, y eso es razón suficiente”, asegura de un modo delirante). Uno de los grandes atractivos de la película es el robot: sus creadores lo concibieron como máquina de matar, pero la amistad con Hogarth y una curiosa “amnesia”, le hacen replantearse las cosas. El diseño del personaje es atractivo, porque combina el saber mostrar sus increíbles poderes, con un aire de ingenuidad, de cierta inocencia.
7/10
(1999) | 105 min. | Comedia | Romántico
Años 60: los años de la Guerra Fría. Calvin Webber es un científico algo alocado, que piensa que Estados Unidos puede ser invadido en cualquier momento por rusos comunistas. Hasta el punto de que ha construído un refugio antiatómico debajo de su casa. Un accidente, al que acompaña una explosión, es confundido con el estallido de un conflicto nuclear. Así que Calvin se refugia con su esposa embarazada. 30 años después es el momento de salir fuera: la radioactividad debe ser menor, y es tiempo de que Adam (el niño nacido en el refugio, que ya es bastante mayorcito pero tremendamente ingenuo) busque chica y vea mundo. Comedia entretenidísima, que tiene mucho ingenio detrás. El film juega con la inocencia de Adam para hacer una crítica mordaz a muchas de las paranoias del mundo moderno, que ya acostumbramos a ver como normales. Alrededor de la idea de que muchos de los nuevos inventos son desconocidos para Adam se articulan muchos y divertidos gags. Finalmente, una curiosidad: la fotografía del film es de un español, el veterano José Luis Alcaine.
6/10
(1964) | 93 min. | Comedia | Drama
Jack D. Ripper, comandante enajenado de la base aérea estadounidense de Burpleson, transmite a un grupo de bombarderos la orden de atacar la Unión Soviética con misiles nucleares. El presidente de los Estados Unidos, Merkin Muffley, es informado de la situación, y se reúne con los máximos responsables del ejército. Pero Ripper se ha aislado en su base y ha cortado las comunicaciones con el exterior por lo que resulta complicado detenerle. Única comedia en la filmografía de Stanley Kubrick, que disecciona con ironía y humor negro los entresijos de la Guerra Fría y el funcionamiento de la política internacional. Aunque se basa en una novela de Peter George que tenía un tono de intriga, Kubrick la convirtio en una sátira repleta de humor negro. Con su visión fatalista de la vida y obsesionado por las coincidencias y las casualidades negativas, Kubrick muestra como una serie de desdichas podrían acabar con la vida en la Tierra.
8/10
(1999) | 105 min. | Drama
Estados Unidos, años 50. Homer Hickman es un joven fascinado por la hazaña soviética de poner en órbita el satélite Sputnik. Estimulado por el evento, convence a un grupo de amigos del instituto para que se le unan en una meta: construir cohetes y lanzarlos siguiendo estrictos principios científicos. Lo que parece un juego de críos, se convierte en algo muy serio. Así lo advierte John, el algo desilusionado padre de Homer, capataz de mineros en la pequeña localidad donde reside con su familia, que esperaba que su hijo siguiera sus pasos en la mina de carbón. Joe Johnston (Jumanji, Rocketeer, Cariño, he encogido a los niños) logra su película más redonda al seguir la pista a los hechos auténticos protagonizados por un grupo de adolescentes apodados “los coheteros”. Uno de ellos, ingeniero de la NASA en la actualidad, los ha contado en un libro autobiográfico. A diferencia de tantos films recientes que retratan a adolescentes descerebrados, que sólo piensan en acostarse con el chico/chica de al lado o en acudir a fiestas topeguay, aquí hay unos chavales con personalidad, ilusiones, caídas de ánimo, secretos inconfesables, preocupación por el otro… Es la traslación a la pantalla de cómo se convierte en realidad el sueño americano, que en realidad no sólo es americano sino universal. Voluntad, coraje, espíritu de sacrificio y amor pueden y de hecho, cambian las cosas. Ello se muestra con una atmósfera que combina perfectamente nostalgia y magia, sin ñoñerías. Los cuatro actores que dan vida a los amigos son desconocidos, pero hacen su papel a las mil maravillas. Desde el líder con carisma, al empollón que vive instalado en su genialidad, pasando por el que tiene problemas con su padre alcohólico, vemos seres de carne y hueso, que interesan. Y entendemos la ilusión de una profesora (una recuperada Laura Dern) por sus alumnos, o el miedo de un padre (estupendo Chris Cooper) que conoce demasiado bien lo dura que es la vida, para creer que su hijo pueda dedicarse a algo distinto que a picar piedra. Un film estimulante, con una magnífica dirección artística y fotografía, y una banda sonora épica y vibrante, que incluye temas de los 50 tan pegadizos como Ain’t that a Same de Fats Domino.
7/10
(1953) | 99 min. | Thriller
Skip McCoy es un carterista que ejerce su ‘profesión’ en el metro. Un día roba la cartera a Candy, una muchacha que ha sido elegida como mensajera para entregar una fórmula química supersecreta, destinada a los espías soviéticos que tratan de conseguirla a toda costa. La chica ignora que estaba siendo utilizada. Pero la policía ha sido consciente de la maniobra pues la iba siguiendo... Uno de los mejores trabajos del especialista en películas de tipos duros Samuel Fuller (Uno rojo división de choque). Describe la época de la Guerra Fría y el ambiente de los barrios marginales. El guión, con algún momento de excepción, es sólido y los actores excelentes.
7/10