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Biografía

Daniel Mindel

Daniel Mindel

Daniel Mindel

Filmografía
The Cloverfield Paradox

2018 | The Cloverfield Paradox

La científica Hamilton toma la dura decisión de dejar a su familia para formar parte de la tripulación internacional de una estación espacial. Ésta trabaja en un experimento avanzado con un acelerador de partículas que podría servir para solucionar la grave crisis energética que amenaza la Tierra, y que está a punto de provocar una guerra mundial. Tras dos años de prueba, la máquina parece funcionar, pero la instalación interestelar se traslada a un punto perdido de no se sabe qué galaxia, mientras que los miembros del equipo descubren a una extraña desconocida, atrapada entre los cables de una de las paredes. Hasta ahora las dos entregas de la saga Cloverfield, producidas por J.J. Abrams, sólo tenían en común la misma filosofía, pues tanto Monstruoso como Calle Cloverfield 10 son filmes muy baratos de ciencia ficción, promocionados con tácticas novedosas. Ahora se intenta unificar la saga argumentalmente con la tercera entrega, que sin embargo costó a Paramount más de lo esperado, sobre todo porque requiere de mayores efectos especiales y tiene un reparto formado por actores de caché. Ante el riesgo de estrellarse en los cines, la compañía ha decidido vendérsela a Netflix, que realizó una maniobra de marketing eficaz al estrenarla por sorpresa para todos sus suscriptores, anunciando su llegada en la Superbowl. Por desgracia, el film no está a la altura de esta jugada publicitaria, lo que explica con creces que la productora inicial no confiara en ella. Al parecer se intentaron limar algunos detalles e introducir cambios en el guión tras la tibia respuesta de los primeros pases de prueba, lo que en lugar de solucionar nada ha provocado una mayor sensación de caos. Tras un comienzo más o menos prometedor, los extraños sucesos que se ven en pantalla ni tienen interés, ni logran su objetivo de inquietar, ni transmiten una mínima sensación de originalidad, parecen sacados o bien de Alien, el octavo pasajero o de Horizonte final. Sólo el personaje de Gugu Mbatha-Raw está más o menos desarrollado, el resto son clichés de individuos de diferentes nacionalidades, que los actores no logran defender. Fracasan incluso los normalmente brillantes Daniel Brühl y David Oyelowo. Especialmente desesperante resulta el que le ha tocado en suerte a Zhang Ziyi, que habla en mandarín pero nadie la contesta. El director del film, hasta ahora autor de un único largometraje, el poco conocido The Girl Is in Trouble, ni siquiera logra su objetivo de explicar lo que ocurría en las anteriores entregas. Quizás al espectador le inundarían las nuevas preguntas, en caso de que le hubiera interesado mínimamente este film. Pese a todo, se anuncia una cuarta, Overlord, para la que se ha reclutado a un guionista de primera, Billy Ray (Capitán Phillips) a ver si logra remontar este desaguisado.

3/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Star Wars: El despertar de la fuerza

2015 | Star Wars: Episode VII - The Force Awakens

Casi 40 años después de la película original, vuelve la saga de La guerra de las galaxias, en esta ocasión por primera vez sin el concurso de George Lucas, pero con un formidable sucesor: J.J. Abrams, curtido en televisión con Alias y Perdidos, y en cine con Misión imposible y Star Trek. El resultado complacerá sin duda a los fans galácticos recalcitrantes, y captará nuevos adeptos entre las nuevas generaciones. El despertar de la fuerza narra acontecimientos posteriores a El retorno del jedi, cuando la siniestra Primera Orden ha sustituido al Imperio en el lado oscuro de la Fuerza, con un ejército más poderoso que nunca, y una alianza rebelde que hace lo que puede para hacerle frente. Rey, una joven sin familia, y Finn, un antiguo soldado imperial, con ayuda del droide BB-8, deberán intentar dar con el paradero del mítico jedi Luke Skywalker para, una vez más, salvar a la galaxia. Aletea la fuerza, como parece lógico, en esta película, que parece urdida con la idea de tomar lo mejor del film con que empezó todo en 1977, lo que puede verse como un guiño a los nostálgicos –indudablemente lo es–, pero también como una jugada inteligente, consistente en reconocer lo que subyugó a los espectadores de antaño, para entregarlo de nuevo a modo de auténtica reinvención y convenientemente dosificado. Casi podría hablarse de remake, sin haber nada peyorativo en el uso de esta expresión, para ser justos y evitar malentendidos digamos que se trata de variaciones sobre la lucha que no cesa entre el bien y el mal, con ecos de situaciones ya vistas que son lo mismo sin ser lo mismo. Firma el guión Abrams junto a Lawrence Kasdan –que participó en los libretos de El imperio contraataca y El retorno del jedi, y Michael Arndt, que estuvo en la cinta animada de Pixar Toy Story 3–, que asume y reinventa todos los elementos posibles del primer film. Abunda la acción y la aventura punteadas con golpes de humor, servidas con buenos efectos visuales en los combates entre naves espaciales, la recreación de planetas y diseño de criaturas, evitando al mismo tiempo el empacho digital de Lucas, que malogró en parte su trilogía de precuelas. Y hay espacio para las sorpresas argumentales de contenido dramático, que por supuesto, no desvelaremos en estas líneas. Están bien los ingenuos e idealistas personajes de Daisy Ridley y John Boyega, una chica guerrera y un soldado imperial converso negro que empiezan a sentir una clara atracción, más el en alza Oscar Isaac, un piloto de la alianza rebelde, y el villano de la función, buen trabajo de Adam Driver como Kylo Ren; los actores aportan juventud más el toque de mayor peso femenino y de diversidad racial. El nuevo robot BB-8 tiene encanto. Produce, por supuesto un agradable cosquilleo constatar el retorno de Han Solo, Chew, Leia y Luke, más los inefables androides que han estado en todas las películas de la saga, R2-D2 y C-3PO. Siempre da gusto ver a Max von Sydow, pero por desgracia su presencia no tiene la relevancia que han tenido veteranos como Alec Guinness, Peter Cushing o Christopher Lee en otras entregas de la saga galáctica, que en su nueva andadura promete pingües beneficios para Disney.

8/10
The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

2014 | The Amazing Spider-Man 2

Sony no está dispuesta a soltar al director de la 'indie' (500) días juntos. Puesto que el 'reboot' de la saga arácnida compensó con creces el ligero pinchazo de la tercera entrega de la trilogía dirigida por Sam Raimi, la compañía le ha encargado de nuevo a Marc Webb el siguiente episodio, The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, al tiempo que, para aprovechar los derechos antes de que reviertan a Disney, se preparan diversos spin-offs, con villanos de la franquicia. En The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, Peter Parker se gradúa en el instituto, pero se siente incómodo con su novia, Gwen Stacy, pues le prometió a su padre moribundo que se mantendría alejado de ella. Tras la ruptura de la pareja, irrumpe en la ciudad Electro, convertido en supervillano por un accidente eléctrico. Mientras, Harry Osborn intenta conseguir sangre de Spider-Man para inyectársela, como posible antídoto para la enfermedad que ha heredado de su padre, el magnate Harry Osborn, que fue el Duende Verde. Debido a la saturación del género superheróico, el nivel anda muy alto. Algunos títulos lo consiguen, como Capitán América: El soldado de invierno, pero The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, estrenada pocas semanas después, no puede evitar caer en arquetipos (el tipo que se convierte en supervillano por accidente, la lucha por mantener la identidad secreta, los experimentos de una megacorporación, etc.). Al frente del equipo de guionistas se hayan Alex Kurtzman y Roberto Orci, casi siempre eficaces, a pesar de su trabajo a destajo (en los últimos tiempos combinan episodios de Sleepy Hollow y Hawai 5.0 con producciones cinematográficas como Star Trek: En la oscuridad). Pero esta vez no pueden evitar una caída de ritmo a mitad del metraje, cuando los encuentros y desencuentros de la pareja protagonista pierden interés. Este bache lastra el dramatismo que se pretende con la traca final, cuando The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro remonta más o menos. Sin embargo, en esencia contentará al respetable, pues ofrece lo esperado: efectos especiales chispeantes, secuencias de accion electrizantes e interpretaciones nada corrientes, de los siempre sorprendentes Andrew Garfield y Emma Stone, y de un exageradísimo pero solvente Jaime Foxx. The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro se centra no sólo en el "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", tema habitual de la franquicia, sino que sobre todo reflexiona sobre la influencia del legado familiar y de las raíces en el individuo.

5/10
Star Trek: En la oscuridad

2013 | Star Trek Into Darkness

Aunque el capitán Kirk acaba de ser degradado como superior de la Enterprise, por saltarse la reglas en su misión de observar y explorar el universo, pronto recupera el mando cuando un peligrosísimo terrorista, casi un superhombre, golpea el mismo corazón de la Federación. Kirk y su tripulación parten extraoficialmente en su busca, pues corren el riesgo de enfurecer a los Klingon, ya que el fugitivo se oculta en sus dominios. Segunda entrega de la revisitación de la franquicia Star Trek a cargo de J.J. Abrams y equipo, o sea, Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon Lindelof. Como en sus populares series televisivas –Alias, Perdidos, Fringe– se las arreglan para combinar la emoción trepidante de una trama de acción con la creación de conflictos en sus personajes, no tremendamente complejos, pero si más que la media de los que pueblan este tipo de filmes. Y el primer acto terrorista tiene cierto verismo, el tipo de atentados que podemos ver en el mundo real, salvando las distancias que se quieran. De modo que el capitán Kirk (Chris Pine) y el doctor Spock (Zachary Quinto) tienen sus arcos de transformación: el primero, impulsivo y emocional, aprenderá a desarrollar sus dotes de líder y tomar decisiones difíciles pensando en su tripulación y en la misión; y el otro, más allá de su proverbial falta de emociones típica de los vulcanos, será capaz de entender que en la vida no sólo hay que seguir reglas, y que existen relaciones tan importantes como la de la amistad. De los demás, Scotty (Simon Pegg) pone la nota humorística. Las chicas (Zoe Saldana y Alice Eve), la verdad es que pintan poco, mientras que el villano Benedict Cumberbatch sí tiene carisma, al igual que Peter Weller, que encarna a Marcus. Star Trek: En la oscuridad es muy entretenida, que es lo que se le exige. No obliga a estar al cabo de la calle de los intrígulis del mundo “trekkie”, pero los fans encontrarán muchos, muchos elementos, para vibrar y relacionar la películas con el extenso universo creado por Gene Roddenberry. El 3D aporta poco, pero a cambio no distrae, lo que se agradece. Algunas escenas son muy vistosas, sobre todo el clímax de Spock zumbándose con el villano de la función.

6/10
John Carter

2012 | John Carter

Un veterano de la guerra de secesión americana llamado John Carter se ve transportado misteriosamente a Marte, donde también se libra una contienda civil entre distintas facciones. Allí es recogido por unos larguiruchos nativos y la distinta gravedad le permite dar saltos espectaculares. Y aunque está desengañado en lo referente a tomar partido por alguien, su encuentro con la bella princesa Dejah Thoris, de aspecto humano, le hará recapacitar. Pues el rey Tardos, el padre de Dejah, ha convenido un matrimonio con el agresor de su pueblo para preservar la paz. John Carter es una adaptación de la primera entrega de la "Serie de Barsoom" de Edgar Rice Burroughs, autor más conocido por sus novelas de Tarzán. Son aventuras a la vieja usanza -una línea que Disney parece haber decidido explotar a fondo, tras el éxito de la saga Piratas del Caribe, y títulos como Prince of Persia: las arenas del tiempo-, y que sin duda inspiraron a George Lucas en su saga La guerra de las galaxias, visto este film se diría que hay un intercambio de influencias entre el mentado cineasta y el legado Burroughs, y ahora la adaptación se tomaría su revancha, pues muchas criaturas y el look desértico de Marte recuerdan a las galácticas películas. El resultado es simplemente correcto, un entretenimiento bastante naif, con escaso sentido del humor y que deja frío. Decepciona un tanto Andrew Stanton, director de joyas pixarianas como Buscando a Nemo o WALL·E, puestos a comparar, ha salido mejor librado Brad Bird de su salto de la animación a una historia con actores de carne y hueso con Misión imposible: Protocolo fantasma. Para empezar, le cuesta situar enseguida al espectador en esta demasiado larga película, con sus saltos desconcertantes de Marte a Nueva York, de aquí al lejano Oeste, y luego otra vez a Marte; que tal planteamiento esté justificado por el desenlace, cerrar el círculo, no parece razón suficiente, pues sencillamente descoloca. Luego existe un problema con el reparto, con desconocidos muy sosos y poco carismáticos en los principales papeles. La idea parece haber sido la de hacer el gasto en secundarios con salarios razonables y, sobre todo, en los espectaculares efectos especiales, donde hay que admitir que las muchedumbres de marcianos o las maquetas de las naves están bastante conseguidas.

5/10
Salvajes, de Oliver Stone

2012 | Savages

Adaptación de una novela del descarnado Don Winslow sobre el narcotráfico mexicano, a cargo de Oliver Stone. Ambos han coescrito el guión adaptado de Salvajes con Shane Salerno, que creó con Winslow la serie UC: Undercover. O, diminutivo de Ophelia, comparte vida sexual con el botánico Ben y el ex soldado de élite Chon, que se dedican a cultivar marihuana de excelente calidad gracias a unas semillas importadas de Afganistán. Los dos intentan llevar su negocio sin enfrentarse con nadie en la medida de lo posible. Pero Elena, conocida como "La Reina", cabecilla de un cartel mexicano de la droga, desea asociarse con ellos por la fama que ha adquirido su 'hierba'. Los chicos se niegan, lo que equivale a toda una declaración de guerra. El veterano Oliver Stone vuelve a demostrar que es un maestro de la narrativa cinematográfica. Como siempre, logra que su obra tenga una factura muy rompedora y moderna, a base de intercalar alguna secuencia en blanco y negro, primerísimos primeros planos de objetos, secuencias con un montaje ultraveloz y cámara manual de vez en cuando. Hasta la banda sonora, que incluye algún rap latino de tono combativo, parece lo último de lo último. En Salvajes brilla sobre todo el secundario Benicio del Toro, como psicópata implacable que disfruta haciendo daño a sus víctimas. También cumplen otros actores de primera en interpretaciones de reparto, como John Travolta, Demián Bichir, una Salma Hayek en un registro desconocido como 'madrina' mafiosa, y un Emile Hirsch en un trabajo que sabe a poco por su brevedad. En cuanto a los roles principales, Stone se los ha dado a jóvenes actores que empiezan a despuntar, con un aceptable trabajo de Aaron Johnson (Kick-Ass. Listo para machacar) y Taylor Kitsch (Battleship), mientras que Blake Lively (Gossip Girl) se esfuerza, pero pronto queda de manifiesto que le han asignado un personaje florero. Es curioso que se compare la relación a tres bandas de los protagonistas con la que se establecía en Dos hombres y un destino, que adquiría un enorme romanticismo, mientras que ésta parece basarse en el sexo puro y duro, ya sea frío o lleno de afecto. Con una actriz menos despampanante en el papel, el 'ménage à trois' no resultaría creíble. Gran ilustrador de los mecanismos del poder, Stone había tratado este tema en el ámbito económico (Wall Street), político (JFK) y militar (Platoon). En Salvajes hace lo propio con el submundo de los carteles de la droga. El cineasta, que defiende públicamente la legalización de la marihuana, había mostrado su permisividad con las drogas en cierta medida en películas como Asesinos natos y The Doors. En Salvajes escamotea las consecuencias negativas de la adicción, mientras que la voz en off del personaje de Blake Lively no para de soltar parrafadas sobre las virtudes de la misma. La conclusión viene a ser que todo el mundo puede ser feliz salvo que se meta en líos con narcotraficantes sin escrúpulos. La 'sorpresa' del final recuerda a las secuencias más irreales de Asesinos natos, resulta un tanto decepcionante y en cierta medida da al traste con la sensación de realismo.

5/10
Star Trek

2008 | Star Trek

Tanto va el Enterprise al espacio, que al final el filón se agota. Hasta los más fieles seguidores de la célebre astronave se dieron cuenta de que la décima entrega fílmica, Star Trek: Némesis, daba muestras sobradas de que la fórmula se había sobreexplotado. A pesar de todo, en su segundo largometraje como director, J.J. Abrams, creador de las series televisivas Alias y Perdidos, se ha propuesto resucitar Star Trek, que antes de ser una saga cinematográfica fue una de las más conocidas  series televisivas de la historia. Abrams parte de cero, en la línea de Batman Begins, de forma que cualquiera que desconozca por completo a los personajes pueda disfrutar sin problemas de la trama. Pero además, el astuto director ha sabido, mediante una estratagema de guión que conviene no desvelar, hacer que nada de lo que ocurra aquí contradiga lo ya visto en las entregas anteriores, para no molestar a los miles de ‘trekkies’, tal y como se conoce a los fans con los que cuenta la saga. Tan de cero pretende empezar la historia Abrams que abre el film con el nacimiento del protagonista, el capitán James Tiberius Kirk, que viene al mundo al mismo tiempo que su padre se inmola, mientras se enfrenta a la nave de Nero, un capitán renegado de la raza de los romulanos. Tras una infancia rebelde, Kirk acaba convirtiéndose en un brillante cadete de la Flota Estelar, donde aún se recuerda el valor de su progenitor. Allí se hace amigo de McCoy, que estudia para ser oficial médico, conoce a la joven Uhura, experta en lenguajes y formas de comunicación, con la que no acaba de llevarse bien del todo, e inicia una enconada rivalidad con Spock, hijo de una humana y de un vulcano, raza que se distingue por su afán de controlar las emociones. Una supuesta llamada de auxilio llevará a Kirk y al resto de cadetes a embarcarse en el Enterprise y enfrentarse nuevamente con Nero, el romulano que reaparece con un siniestro y destructivo plan... El reparto es completamente nuevo, salvo por la inclusión del legendario Leonard Nimoy, el intérprete original de Spock, que encarna a su personaje envejecido. Para interpretarlo cuando es joven, le ha sustituido el joven Zachary Quinto, en el papel más importante junto con el hasta ahora muy secundario Chris Pine, que encarna al capitán Kirk, El tal Pine es un joven atractivo con  mucho potencial para arrastrar al público adolescente a los cines, al igual que Zoe Saldanha, muy expresiva como Uhura, el más importante papel femenino. Destaca la inclusión en el reparto del especialista en comedia Simon Pegg (Scotty), y de la veterana Winona Ryder, que es la madre de Spock en un corto pero emotivo papel. Sorprende el fichaje del excelente actor Eric Bana para encarnar al villano, Nero, pues aunque borda el papel, no se comprende si era necesario un fichaje que sin duda habrá costado una millonada, para un papel irreconocible, ya que está siempre completamente recubierto de maquillaje. Se declara Abrams más seguidor de Star Wars que de Star Trek, y su película está próxima al primer George Lucas, en la medida en que no pretende hacer ciencia ficción dura, sino una dinámica cinta de aventuras, con mucha acción, y sofisticados efectos especiales. Y sin embargo, sorprende su habilidad para no traicionar a los iniciados. A estos les ofrece numerosísimos guiños que les harán muy felices (la prueba del Kobayashi Maru, la babosa de Star Trek II. La ira de Khan, y hasta la sintonía original de la serie y el monólogo del principio...), pero hay un especial cuidado en que los homenajes estén tan integrados en la historia que no es necesario saber nada para poder seguirla. Es una entrega más ligera de lo habitual, pues aunque contiene notas positivas sobre la amistad, las emociones humanas, el sacrificio y el sentido del deber, está claro que Abrams está pendiente de sorprender continuamente. Su habilidad para conseguirlo es notable, sobre todo en algunos momentos memorables, como la persecución protagonizada por el pequeño Kirk, la secuencia en la que éste se arroja en paracaídas para sabotear una perforadora y su huida de un monstruo gigantesco en un planeta inhóspito. Se le puede achacar una pequeña bajada de ritmo cuando el anciano Spock cuenta su historia, y la inclusión de una secuencia de sexo en una saga que hasta ahora era completamente blanca, para todos los públicos. Pero ha logrado resucitar el cadáver, que es lo de que se trataba.

7/10
Misión imposible III

2006 | Mission: Impossible III

Probablemente el mejor film de la saga basada en la vieja serie televisiva, con permiso de Brian De Palma y John Woo, los directores de las dos películas anteriores. J.J. Abrams, que ha revolucionado el panorama televisivo gracias a las series Alias y Perdidos, traslada el esquema de la primera a este film. Es decir, humaniza por fin al hierático Ethan Hunt, del cual en las otras entregas apenas sabíamos otra cosa sus increíbles habilidades como agente secreto. Aquí Abrams y su habitual equipo de guionistas Alex Kurtzman y Roberto Orci nos presentan a un Ethan que desea llevar una vida normal. Ha conocido a la mujer de su vida, y van a casarse. Pero una última misión, el rescate de una agente a la que entrenó personalmente, complica sus buenos deseos. Tom Cruise, productor y protagonista, acierta con el film. Y se lo pasa en grande, interpretando sin dobles algunas de las escenas más arriesgadas. Personajes bien esbozados y la dicotomía clásica del espía, obligado a llevar una doble vida, y al que le cuesta confiar en los demás, ayudan a configurar una trama interesante, donde la añoranza por ser como los demás deviene en sólida columna vertebral. A esto se suma un villano de altura –el oscarizado Philip Seymour Hoffman–, un ritmo endiablado, y unas escenas de acción magníficamente diseñadas. El rescate en la fábrica, con la persecución de helicópteros entre molinos de viento, el modo en que Ethan se cuela en el Vaticano, el ataque en el puente, o el espectacular salto de edificio a edificio, demuestran que en el cine de acción todavía se puede innovar.

6/10
Domino

2005 | Domino

Aturullado film de acción, con planos brevísimos, cámara con Parkinson y alto nivel de ruido. Prueba de que la carrera de Tony Scott (Marea roja, Spy Game) sigue en peligroso declive. Se cuenta el caso real de Domino Harvey, quien, deseosa de llevar una vida ‘entretenida’, se unió a un equipo de cazarrecompensas que detenía a delincuentes por razones pecuniarias.

4/10
La llave del mal

2005 | The Skeleton Key

Caroline es una joven enfermera especializada en geriatría y cuidados paliativos, cuyo trabajo en una residencia le resulta particularmente deprimente. Ella se esfuerza en tratar a los pacientes como seres humanos, regalarles cariño y sonrisas, pero casi es la única del personal en hacerlo. Cansada, decide aceptar el trabajo de cuidar a un anciano tetrapléjico que no puede hablar, y que vive con la sola compañía de su esposa. El lugar donde viven, un caserón solitario de Nueva Orleans en medio de ninguna parte, impone respeto a Caroline, quien va recorriendo sus diversas estancias gracias a una llave maestra en forma de esquéleto. Sus temores van en aumento cuando se va enterando paulatinamente de los trágicos sucesos que acontecieron allí en el pasado, y cuyo secreto podría estar encerrado en el ático de la mansión. El director británico Ian Softley ya dio muestras de su habilidad para crear atmósferas enigmáticas en su trabajo anterior, el inclasificable film ‘marciano’ K-Pax. Ahora, con guión de Ehren Kruger, responsable de los libretos de las dos entregas americanas de The Ring, bucea en las pantanosas tierras sureñas de los Estados Unidos, un mundo de extraña belleza, donde no es rara la superstición en forma de magia negra, el vudú y el judú. Kruger ha construido un relato sólido, con el eterno conflicto del racionalismo, creer sólo lo que vemos, y la fe, dejar un lugar al misterio. Y en torno a dicho conflicto surgirá la inesperada paradoja, que deja al espectador con el corazón en un puño. A una historia poderosa, se suma en este film un reparto perfecto, de personajes bien construidos. Por supuesto que el protagonismo recae en Kate Hudson, una actriz que con 26 años ha demostrado ya la fuerza de su presencia en la pantalla. Pero es que además existe un fuerte apoyo de los secundarios: la gran Gena Rowlands, inolvidable en Gloria, esposa de esas de las que se diría que ‘hay cariños que matan’, y John Hurt, un tipo acostumbrado a los desafíos (recuérdese su trabajo bajo una gran capa de maquillaje en El hombre elefante), quien apenas dice una palabra, pero resulta enormemente expresivo.

7/10
Pegado a ti

2003 | Stuck On You

A pesar de ser siameses, pegados por la cadera, Bob y Walt Tenor son recordados por sus triunfos deportivos en Martha’s Vineyard, una localidad costera. Allí regentan un restaurante, donde logran servir la comida más rápidamente que nadie gracias a su trabajo en equipo, a cuatro manos. Si no tienen listo el pedido en tres minutos, al cliente le sale gratis. Pero Walt sueña con ser actor, y logra convencer a su hermano para trasladarse y probar suerte en Los Ángeles, donde Bob también está interesado en ir, pues allí reside la chica de sus sueños, a la que ha conocido a través de internet. Nada más llegar, se instalan en un motel donde conocen a April, otra aspirante a actriz que ayudará a Walt a conseguir un agente nonagenario: Morty O’Reilly. Éste, que no tiene muchos escrúpulos, sólo consigue para Walt un trabajo en una película pornográfica. Pero una serie de acontecimientos inesperados llevarán a Walt a protagonizar una serie televisiva. En sus grandes éxitos de taquilla, como Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary, los hermanos Peter y Bobby Farrelly hicieron del humor grosero y gamberro su sello de fábrica. Su último trabajo es otra comedia, muy divertida, en la que los cineastas dejan claro que no pretenden renunciar a sus orígenes, incluyendo sus típicos gags exageradamente zafios. Pero también se nota que los hermanos han evolucionado hacia un estilo más amable, y la construcción de situaciones cómicas está más elaborada. Así lo demuestran los impagables momentos en los que los protagonistas logran ocultar su condición siamesa a la chica de la que Bob se ha enamorado, mediante hilarantes trucos como no salir del coche, etc., que recuerdan a las comedias más complejas del cine clásico. Además, toda la película es un elogio del amor fraternal, y una crítica al individualismo que nos invade. De paso, los directores arremeten contra la frivolidad del mundo del cine, o la frialdad de las modernas relaciones a través de internet. Los protagonistas, Bob Damon y Greg Kinear, estuvieron literalmente unidos la mayor parte del rodaje, y aún así aseguran que se lo pasaron estupendamente. Por lo visto, la prótesis que llevaban requería doce horas de maquillaje. La diferencia de edad entre Damon, de 33 años, y Kinear, de 40, se explica porque uno de los personajes, Bob, posee el noventa por ciento del hígado que comparten, por lo que el otro, Walt, envejece más rápidamente.

5/10
Spy Game

2001 | Spy Game

Los tiempos cambian. Adiós a la guerra fría y todo eso. Nathan (Robert Redford) lo sabe, con lo cual no le importa demasiado que haya llegado, al fin, la hora de la jubilación. En plena faena de desmontar sus despacho, los jefes le llaman a capítulo: Tom, uno de los cachorros criados en sus pechos, ha sido hecho prisionero en China. Por una cuestión política (las siempre delicadas relaciones entre Estados Unidos y los de los ojos rasgados), la cosa no puede hacerse pública. Motivo por el cual Tom podría ser ejecutado a partir de las próximas 24 horas. Aterrado ante la posibilidad de que su antiguo pupilo sea sacrificado por “razones de interés nacional”, Nathan deberá recurrir a los métodos del espionaje de antaño para lograr su liberación. Tony Scott, el hermano de Ridley, firma uno de sus mejores filmes, junto a Marea roja y Amor a quemarropa. A la hora de narrar, sabe mezclar los hilos narrativos de lo que sucede en China y EE.UU., junto a recuerdos del pasado que nos indican lo que une a maestro y discípulo. Y junto a la apasionante intriga, plantea preguntas acerca de las disyuntivas morales que se presentan a los que se dedican al mundo del espionaje: ¿Pueden tener vida privada? ¿Vale todo? Resulta además muy inteligente la elección del reparto: Pitt parece un buen recambio al espía Redford, y por debajo subyace la idea-interrogante de si lo mismo ocurre entre ambos en lo que se refiere a su trabajo como actores.

7/10
Sand

2000 | Sand

La madre de Ty muere, circunstancia que éste aprovecha para mudarse a la costa, donde la fallecida creció, con idea de encontrar cierta paz espiritual. Y en efecto consigue trabajo, amigos, se enamora de una chica... Lo malo es cuando se presenta el resto de su familia sin avisar; porque son unos maleantes a los que busca la policía, y que hasta abusan de la amada del protagonista. Decir que esta peli es una serie B es decir poco. Es una serie Z supertópica, con el único interés de ver a Michael Vartan (conocido por la serie Alias) en un papel protagonista. Hay también algunos rostros conocidos en pequeños papeles.

2/10
Shanghai Kid. Del Este al Oeste

2000 | Shanghai Noon

¿Qué hace un chino en el lejano Oeste? La respuesta es muy sencilla: acudir al rescate de la bella princesa Pei Pei, que ha sido secuestrada en la Ciudad Prohibida. Chon Wang, un guardia imperial chino, viaja hasta América para rescatar a la damisela en apuros. Y como no conoce mucho el lugar ni sus costumbres, debe confiar en Roy, un socio que no las tiene todas consigo. Chon no forma parte de la “comitiva oficial”, dispuesta a pagar un tren cargado de oro como rescate; él va por libre, dispuesto a darse de patadas con quien haga falta, para lograr la libertad de la princesa. Western, comedia, acción, aventuras, artes marciales... Todos estos ingredientes están presentes en la “cazuela” de Shanghai Kid, la última película (de momento) de ese actor tan simpático llamado Jackie Chan. De hecho la idea del film era suya, y venía acariciando su realización efectiva desde hacía años: “Localicé posibles exteriores e hice fotos. (...) Me volví a la oficina en Hong Kong, pero me dijeron que no era el momento adecuado. El público por aquel entonces no tenía ningún interés en ver una película del Oeste. Y el proyecto se fue a un cajón.” Pero en fin, la paciencia dio sus frutos, y aquí está el film ya en vídeo. Entre los actores tenemos a una oriental que está dando mucho que hablar: Lucy Liu, que hace de princesa, y que llamó la atención en Ally McBeal, y luego ha triunfado como una de Los ángeles de Charlie. Liu se quedó pasmada con la personalidad de Chan: “Es todo un ejemplo de persona que se preocupa por los demás.” Por supuesto, abundan las escenas arriesgadas a las que Chan es tan aficionado, y que hace sin especialista que le sustituya. Por otro lado, se ha desarrollado la relación “de colegas” entre Jackie Chan y Owen Wilson, lo que posibilita un buen puñado de chistes. Y es que este tipo de relación, en que se muestra el choque de dos culturas muy diferentes, funcionó de perlas en Hora punta, un título emblemático de Chan. En la misma línea de comedia funciona bien una actriz recién llegada, Brandon Merrill; su personaje de india se convierte, después de una noche de juerga, ¡en la esposa de Jackie Chan!

4/10
Enemigo público

1998 | Enemy of the State

Un congresista es asesinado. En el crimen está implicado un alto funcionario de la Casa Blanca. Una cámara ha grabado los hechos y la información va a parar, casualmente, a manos del abogado negro Robert C. Dean. A partir de ese momento su vida se convierte en un infierno: sufre una persecución implacable con los medios de espionaje más sofisticados. El Gran Hermano imaginado por el novelista George Orwell, que vigila todos los movimientos de los ciudadanos, tiene una versión ultratecnológica en este film. Con el espionaje a través de satélites de comunicación y ordenadores, cualquiera diría que la intimidad personal es sólo un bonito recuerdo del pasado. Tony Scott firma un sólido film, que le acerca a la altura de otro de sus trabajos importantes: Marea roja. Logra crear una atmósfera inquietante de perpetuo acoso, y apenas deja respiro al espectador a lo largo del metraje. La arriesgada resolución del film –se podía haber caído en el mayor de los ridículos– demuestra que Scott tiene talento, y que lo usa cuando quiere. Los actores están estupendos: Will Smith hace un buen papel dramático, mostrando que tiene más dotes que las puramente cómicas; a Gene Hackman le basta su fuerte presencia para crear un estupendo espía, que recuerda a su memorable personaje de La conversación, de Francis Ford Coppola.

6/10

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