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Biografía

Elliot Goldenthal

Elliot Goldenthal

66 años

Elliot Goldenthal

Nació el 02 de Mayo de 1954 en Brooklyn, Nueva York, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

23 Octubre 2006
Escucha la banda sonora original de "Entrevista con el vampiro", uno de los trabajos de mayor repercusión de Elliot Goldenthal.
Oscar
2003

Ganador de 1 premio

Filmografía
The Glorias

2020 | The Glorias

Nosotros en la noche

2017 | Our Souls at Night

Addie Moore y Louis Waters son dos ancianos viudos en un pueblecito de Colorado, y aunque son vecinos, su relación ha sido más bien escasa. Un día ella se presenta en la casa de él, y de un modo bastante directo le plantea que se acuesten juntos. No, no es una cuestión de sexo, sino que más bien se trata de tener a alguien cerca, con quien se pueda conectar, un acompañante para acabar con una soledad y una rutina que se te meten en las entrañas y te matan poco a poco. A pesar de la perplejidad inicial, Louis promete considerar tan singular propuesta, que podría convertirse en la comidilla entre los lugareños, además de sorprender a sus respectivos hijos adultos. Netflix cada vez parece asumir más conscientemente su papel de nuevo eslabón en la evolución de los viejos estudios de cine, pergeñando nuevos proyectos de películas y series con cierta imaginación y vista comercial. Con producción del prolífico Ted Sarandos, ha logrado reunir a una mítica pareja de estrellas hollywoodienses, Robert Redford y Jane Fonda, que ya antes hicieron juntos La jauría humana, Descalzos por el parque y El jinete eléctrico. Papeles adecuados para su edad -81 años y a punto de cumplir los 80, respectivamente-, el de los personajes de una novela de Kent Haruf, y un poco conocido director indio, Ritesh Batra, que mostró sensibilidad para las pequeñas historias íntimas en The Lunchbox, son las bazas para entregar una película sencilla de planteamiento, con costes de producción medidos, que funciona razonablemente. Porque la película evita las estridencias, sin negar las limitaciones propias de la ancianidad, o las decisiones que han marcado las respectivas trayectorias. Y fluye con naturalidad la relación de conveniencia que deviene en enamoramiento, la ilusión de unas personas maduras, que comparten con el otro las experiencias que han acumulado, incluidas las tragedias y dramas que no faltan en ninguna familia; y la llegada por una temporada al provisional hogar compartido de Jamie, el nieto de ella, sirve para un rejuvenecimiento, como si les tocara volver a criar un hijo. Acierta Batra, plasmando en la pantalla el guión de Scott Neustadter y Michael H. Weber -los guionistas de las románticas (500) días juntos y Bajo la misma estrella-, en una apuesta realista, lo que no está reñido con cierto lirismo que se acentúa con la omnipresente guitarra de la partitura musical de Elliot Goldenthal. Las cosas discurren con lógica, no se cae en el disparate de obviar que seguimos los avatares de una pareja de ancianos que no puede pretender ser unos adolescentes. Y Fonda y Redford se muestran contenidos, como exige el guión. Quizá el desenlace resulta un tanto soso, pero es coherente con los rasgos de cotidianeidad que se quieren imprimir a la narración.

6/10
La tempestad

2010 | The Tempest

Enemigos públicos

2009 | Public Enemies

Nueva incursión en el mundo de los forajidos al margen de la ley del veterano Michael Mann, que debutó en el cine con la notable Ladrón, y ha indagado sobre el tema en títulos como Hunter, Heat, Collateral y Corrupción en Miami (2006). Esta vez se basa en hechos reales, recogidos en el libro ‘Public Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-34’, de Bryan Burrough. Recoge las peripecias de John Dillinger –personaje auténtico ya llevado al cine con desiguales resultados por John Milius (Dillinger), Lewis Teague (La dama de rojo) y Max Nosseck (Dillinger (1945))–. Fue el más afamado ladrón de bancos de todos los tiempos, a pesar de la competencia, pues vivió en una época prodiga en criminales míticos, como Baby Face Nelson o Pretty Boy Floyd. El guión –que remite a cintas como Bonnie and Clyde y Los intocables de Eliot Ness– sigue los pasos de John Dillinger durante 14 meses, a partir de su salida de la cárcel, en julio de 1934. Inicia entonces una oleada de atracos que le convirtieron en una presencia habitual de los periódicos. En ese tiempo, se enamora de Billie Frechette, una humilde empleada de un guardarropa. Dillinger debe esquivar a los hombres del agente federal Melvin Purvis, un experto tirador encargado de atraparle. Michael Mann se luce con una esmerada reconstrucción de la época, y hace hincapié en la lucha de J. Edgar Hoover, porque el congreso le dote de los medios legales y financieros suficientes para perseguir a los delincuentes que cometieran robos en un lugar y después cambiaran de estado. Uno de los puntos de interés es la lucha de Hoover por transformar el Bureau of Investigation que dirigía por aquel entonces en el actual FBI: Por otro lado, el cineasta transmite muy bien la fascinación que sentían los ciudadanos medios, en plena época de la Gran Depresión, por los grandes gángsteres y ladrones de bancos, que por entonces tenían mucha presencia en los medios de comunicación. Dillinger se convirtió en una especie de ídolo, en una época donde ciudadanos incapaces de saltarse una señal de tráfico admiraban a aquellos que habían solucionado sus problemas desafiando la ley. Como los bancos eran extremadamente impopulares, el asaltante Dillinger era aclamado como una especie de Robin Hood. Mannn ha sabido reflejar todo esto en muchos detalles, como la sesión de preguntas de unos periodistas emocionados con Dillinger, tras ser detenido, o en la pasión que despertaba el actor especializado en mafiosos James Cagney –al que imita un compinche de Dillinger– y películas como El enemigo público nº 1, que cobra gran importancia en el desenlace de este film. Sorprendente es la interpretación de Johnny Depp, en un registro más realista de lo habitual, que sabe transmitir la elegancia de su personaje, a pesar de sus métodos violentos, y añade un toque romántico que recuerda a alguna película de gángsteres de Humphrey Bogart, como El bosque petrificado o El último refugio. Es un personaje con muchos matices, descritos con sutileza en el guión, pues tuvo una infancia desgraciada, y a pesar de vivir al margen de la ley, tiene una especie de código de honor y valora la amistad por encima de todo, como los viejos personajes de las películas de Sam Peckinpah. Le secunda con convicción el prolífico Christian Bale, como un policía obsesionado por su presa, pero en el fondo honrado. Cuenta también el film con ilustres secundarios en papeles a veces muy menores, como Marion Cotillard, Channing Tatum, Giovanni Ribisi, Stephen Dorff y la casi olvidada Leelee Sobieski, que a pesar de su calidad, aquí casi no tiene papel. En su relato de ascensión y caída de un gángster, Michael Mann parte de viejos esquemas, que tan buenos resultados le dieron a Howard Hawks, en Scarface, el terror del hampa. Un planteamiento clásico filmado con el moderno estilo eminentemente visual del director de El dilema, un montaje trepidante y una sabia utilización de las cámaras digitales. Muchos son los momentos deslumbrantes, aunque cabe destacar el último atraco al banco, la huida de la posada y una surrealista y poco probable visita de Dillinger a la oficina desde donde se dirige su busca y captura. También se anota un tanto Michael Mann a la hora de integrar las canciones de la época en la trama.

8/10
Across the Universe

2007 | Across the Universe

Musical concebido alrededor de la música de los Beatles, no en vano las 33 canciones que suenan en el film son del mítico grupo de Liverpool, eso sí, arregladas para la ocasión, sin buscar el lucimiento estúpido, por Elliot Goldenthal, y cantadas por los propios actores. Julie Taymor, respaldada por Dick Clement y Ian La Frenais, los guionistas de The Commitments (otra película que también trataba de pintar una época), concibe una historia de amor, la de la americana de clase acomodada Lucy, y el inglés hijo de padre desconocido Jude, insertada en los años 60, momento de gran creatividad musical, de revolución sexual, movimiento hippy, pacifismo, Vietnam, lucha contra la discriminación racial... Y alrededor coloca a personajes a los que la pasión por vivir, cantar y crear les desborda, como Max, el hermano de Lucy, los cantantes Sadie y Jo-Jo, la asiática Prudence...  Inicialmente parece que estamos ante una narración clásica, de jóvenes en busca de su lugar en el mundo, tratando de crear algo nuevo, puro y perfecto, frente a los errores de los padres (diferencias sociales, hijos abandonados, madres esforzadas, estereotipos sociales mostrados en la comida del día de acción de gracias...). Pero esa narración cede de algún modo a las canciones, enlazadas con cierto estilo, pero acercando peligrosamente la función a una sucesión de videoclips más o menos autocomplacientes, con guiños bromistas sobre los Beatles dirigidos a los iniciados. La autocomplacencia es un peligro cierto del que la directora es bien consciente, esa mirada idílica a los 60 como época perfecta de lucha por unos ideales, en contra del sistema, y de amor libre, en que los errores quedarían disculpados por la fuerza de un movimiento arrollador; tal vez por eso se permite pintar a unos pacifistas extremistas, que acaban creando bombas caseras, cayendo en lo mismo que pretenden combatir. El resultado del film, con un reparto bastante desconocido, es desigual. Julie Taymor ha probado su apasionada fuerza visual en títulos como Titus y Frida, y aquí también lo hace, pero le cuesta equilibrar sus películas. La trama es demasiado leve, y no emociona. Tiene mérito el hacer que las letras de las canciones cuadren en la narración, y escuchar a los Beatles resulta siempre gozoso. Pero no resulta suficiente, falta la piedra angular capaz de sostener el vistoso edificio.

5/10
S.W.A.T.: Los hombres de Harrelson

2003 | S.W.A.T.

Por desobedecer órdenes en una operación de rescate de rehenes, Jim Street y Brian Gamble, dos miembros de los S.W.A.T., son expulsados del equipo y degradados. Gamble abandona de malas maneras el cuerpo policial, mientras que Street acepta un puesto inferior en espera de una nueva oportunidad. Ésta llegará con Dan “Hondo” Harrelson, comandante al que asignan el reclutamiento de cinco agentes para formar un nuevo equipo de S.W.A.T. La primera misión del grupo será escoltar a un recluso fuera de Los Ángeles. Se trata de Alex Montel, un peligroso narcotraficante que ofrece una desorbitada recompensa a quien pueda liberarle de la policía, lo que atrae la atención de numerosos mercenarios. Otra adaptación al cine de una serie. Le ha tocado esta vez a Los hombres de Harrelson, aquella serie de los 70 sobre los S.W.A.T., siglas de Special Weapons And Tactics (Armas y tácticas especiales), una unidad de la policía de Los Ángeles especializada en operaciones especiales. El todoterreno Samuel L. Jackson y el cada vez más consagrado Colin Farrell protagonizan esta típica pero amena cinta de policías, con personajes estilo cómic, que ofrece básicamente lo que promete: mucha acción. Las resultonas explosiones y las secuencias de tiros permiten que el espectador disculpe la tardanza en arrancar, y que los policías rebeldes que desafían las normas estén bastante gastados.

6/10
El buen ladrón

2002 | The Good Thief

Un jugador, ya maduro, ha recabado en la Riviera francesa. Parece un tipo acabado, por su adicción a la heroína y su nula solvencia económica. Pero aún podría dar un último golpe, a pesar de que un policía no le quita nunca el ojo. La idea es distraer la atención con un falso robo, para así poder acometer otro; de este modo podrá dar el cambiazo entre los cuadros protegidos en una cámara de seguridad y sus copias, que cuelgan en una sala como si fueran los originales. Tiene un cierto aire de cuento este remake del film francés Bob, le flambeur, de Jean Pierre Melville. El irlandés Neil Jordan (Oscar por su guión de Juego de lágrimas) alude en el título al ladrón arrepentido de la crucifixión, y dicha denominación la aplica a un jugador de buen corazón, estupendo Nick Nolte, empeñado en ayudar a una joven prostituta. Esta decisión aumenta la estatura del personaje, que podría quizá así redimirse de toda una vida dando tumbos.

5/10
Frida

2002 | Frida

Biopic de la célebre pintora mexicana Frida Kahlo, que se basa sobre todo en la monografía de Hayden Herrera, y que trata de hacer válido el tópico de que los genios son raros por definición. El film es un amplio fresco, que narra muchos de los hechos que marcaron su agitada vida artística y sentimental. Desde el tremendo accidente que estuvo a punto de dejarla paralítica (le dejó secuelas de por vida, incluida su incapacidad de tener hijos), hasta y sobre todo su historia de amor con el también pintor Diego Rivera. Resulta imposible abarcarlo todo, de modo que la directora, Julie Taymor, opta por simplificar todo lo que se refiere a las ideas políticas. Así, aunque aparece la figura decisiva de Trotsky, se hace más hincapié en la rápida aventura amorosa de éste con Frida, que en sus convicciones ideológicas. También la bisexualidad de la artista es apuntada sólo fugazmente. Lo más llamativo del film es el modo, visualmente brillante, de abordar el mundo pictórico de Frida. Taymor, que ha demostrado su enorme fuerza visual en el film shakespeariano Titus, resuelve muy bien los momentos de inspiración de la pintora, o algunos pasajes de transición, como la estancia en Nueva York. El apoyo de un maquillaje que convierte a Salma Hayek casi en la hermana gemela de la pintora, y la brillante partitura, ayudan mucho, y fueron premiados con sendos Oscar.

7/10
Final Fantasy. La fuerza interior

2001 | Final Fantasy: The Spirits Within

En el año 2065 el mundo corre peligro por una especie de alienígenas fantasmales, que a modo de parásitos, se meten en la piel de sus víctimas hasta poseerlas. La doctora Aki Ross, con ayuda de su mentor, el doctor Kid, lucha por salvar a la humanidad. Aunque ella misma está infectada por uno de esos peligrosos bichitos. Receta perfecta para filmes basados en videojuegos: tomar su nombre, y olvidar el resto. Lo curioso es que su cocinero sea Hironobu Sakaguchi, creador original del videojuego y director del film. Evitando mimetismos con su juego, ha confiado en un guión complejo, con elementos de ciencia ficción (naves espaciales, órganos de gobierno galácticos, elementos apocalípticos) y otros de la “mística japonesa” (fantasmas, el espíritu de la Tierra), no muy alejados de La princesa Mononoke. Ideas como dar la vuelta al “caso Galileo”, y mostrar a un sabio despreciado por creer en los espíritus, rompen moldes.

6/10
In Dreams (Dentro de mis sueños)

1999 | In Dreams

Treinta años atrás un pueblo quedó cubierto por las aguas de un pantano. En la actualidad, muy cerca, vive Claire, una ilustradora de cuentos infantiles casada con Paul, y que tiene una hijita. Esta mujer tiene pesadillas recurrentes en las que ve la terribles acciones de un asesino de niñas. De hecho una de sus visiones coincide con el auténtico hallazgo del cadáver de una chica en el pantano. La policía muestra incredulidad cuando Claire habla de sus extrañas pesadillas, pero ella está aterrorizada, sobre todo porque la próxima víctima podría ser su propia hija. Neil Jordan vuelve a contar una historia de terror psicológico (aunque también haya su ración de sangre) donde los sueños y el psicoanálisis tienen cierta presencia. Recuérdese a este respecto sus films En compañía de lobos, Entrevista con el vampiro o Contracorriente. Logra una historia con algunos momentos inquietantes, que se apoya bien en el magnífico trabajo de Annette Bening y Stephen Rea. Quizá cuando la presencia del psicópata se hace más real, el film baja en intensidad, pero en conjunto tiene cierta gracia.

5/10
Titus

1999 | Titus

William Shakespeare es sin duda uno de los autores más adaptados a la gran pantalla. Sus obras son famosas en el mundo entero gracias a su objetiva y certerísima disección de las pasiones humanas. Pero entre ellas hay también algunas historias que no han adquirido el peso de sus hermanas mayores, y tal es el caso de Tito Andrónico, un drama donde la violencia y la venganza son las protagonistas. El mejor general romano, Titus Andronicus, regresa victorioso de la guerra contra los bárbaros. Con él trae prisionera a la reina de los godos, Tamora, a tres de sus hijos y al moro Aarón. Para seguir con el ritual de la victoria, Titus lleva a cabo el sacrificio de uno de los hijos de Tamora, pese a las súplicas de ésta. Pero cuando el caprichoso Saturninus es nombrado nuevo emperador del imperio y concede la libertad a la reina cautiva, ésta pergeñará una atroz venganza contra el prestigioso general. Que la película no está al alcance de todos los paladares lo explica el hecho de que se estrenara en nuestro país con cinco años de retraso. La directora Julie Taymor, más tarde encumbrada gracias a Frida, despliega un espectáculo visualmente impactante, entre barroco y kitsch, y excesivo también en la explicitud de la violencia y del hedonismo que domina el imperio. La puesta en escena es enormemente audaz al mezclar pasado y presente dando lugar a arriesgados anacronismos narrativos (el niño del inicio, los automóviles, la estética nazi, los discursos con micrófono, guerreros tipo Mad Max…). La sorpresa de esas imágenes y cierto tono teatral dota a la historia de un aire irreal y fantasioso, aunque lleno de vigor, donde el aspecto formal acaba por llevarse el gato al agua. Y la bella Jessica Lange y el sufriente Anthony Hopkins mantienen un duelo tan brillante como sobrecogedor.

6/10
Esfera

1998 | Sphere

Un equipo de expertos acude a investigar los restos de una nave extraterrestre, en el fondo del mar desde hace más de 200 años. Adaptación de una inquietante novela de Michael Crichton, tiene un reparto de lujo formado por los estimulantes Dustin Hoffman, Sharon Stone, Samuel L. Jackson y Peter Coyote. Dirige Barry Levinson– responsable de la excelente La cortina de humo, entre otras–, que ya estaba familiarizado con Crichton pues en su día también adaptó su best-seller Acoso.

4/10
Batman y Robin

1997 | Batman & Robin

Cuarta entrega de las aventuras del hombre murciélago. Batman debe enfrentarse en esta ocasión a Mr. Freeze (Arnold Schwarzenegger), un villano con la manía de convertir en hielo todo cuanto le rodea, y a Poison (Uma Thurman), una bellísima pero chiflada especialista en botánica, que pretende dominar el mundo. La ciudad de Ghotam estaría perdida si no contara con la ayuda de su alado protector, Batman (George Clooney), y de su infatigable compañero Robin (Chris O'Donnell), que hartos de su vida de solterones empedernidos fichan para su equipo a una explosiva Batgirl (Alicia Silverstone), encargada de dar un toque femenino al equipo. Joel Scumacher dirige esta nueva aventura de Batman, en la que la acción y aventuras están garantizadas, logrando entretener al espectador en todo momento. Estupendos son los decorados, y excelentes los efectos especiales. Destacamos como curiosidad la breve aparición de la guapísima top model Elle Mc Phershon, como novia del millonario Bruce Wayne.

4/10
Contracorriente (1997)

1997 | The Butcher Boy

Irlanda a principios de los 60. Francie Brady es un chico despierto y vitalista. Un entorno familiar difícil (su padre es un alcohólico, su madre una desequilibrada), combinado con sus fantasías infantiles (series televisivas, pelis de ciencia ficción, juegos de indios y vaqueros), el pánico a la era nuclear, e incluso su formación religiosa, conforman un peculiar cóctel explosivo que mina su salud psíquica. El pequeño Brady comienza a culpar de todas sus desgracias a la señora Nugent, engreída mujer del pueblo a la que hace la vida imposible. Como resultado de su creciente locura, empieza a resquebrajarse la amistad de Francie con su fiel compañero de juegos Joe. Neil Jordan (Juego de lágrimas, Michael Collins) insiste en historias sobre Irlanda, su tierra natal. Ahora se basa en una compleja novela de Pat McCabe. Hay que reconocer que el director logra meterse en la mente enferma del niño protagonista, y mezcla con sabiduría humor y horror. La locura del chaval protagonista (estupendo Eamonn Owens) se explica en parte por el comportamiento egoísta de los adultos que tiene alrededor. El film es duro y algo extrafalario. Los delirios religiosos (que incluyen apariciones de la Virgen) pueden ser discutibles, aunque se procura cierto respeto; el último de ellos, emotivo, deja abierta una pequeña puerta a la esperanza. El apartado visual, con toques surrealistas, y la partitura musical, son espléndidos, y apoyan con eficacia la historia.

6/10
Michael Collins

1996 | Michael Collins

El irlandés Neil Jordan escribe y dirige un film que había anhelado hacer durante años. Un cuadro de la independencia de su país, a través de los rasgos y motivaciones del carismático líder Michael Collins. La película describe sus actuaciones, desde el levantamiento de Pascua de 1916 hasta su muerte en atentado terrorista, en 1922, en circunstancias no aclaradas. Jordan fustiga sin contemplaciones el dominio británico sobre la isla, de modo que los atentados promovidos por Collins se presentan como la única manera de obtener la independencia. Sin ahorrar crudeza al mostrar estas acciones violentas, el director las rodea de un aura romántica, al estar dirigidas sobre todo hacia las fuerzas de ocupación, y porque se contraponen con las duras represalias de los ingleses, como la matanza del estadio, una de las secuencias mejor resueltas del film, de gran belleza plástica. Jordan da con la estructura narrativa idónea. Marca con precisión los avatares históricos, como señales en el camino, que guían el relato. Y a la vez insufla vida a los caminantes de la historia: Michael Collins, generoso y legendario (magnífico Liam Neeson, premiado en el Festival de Venecia); Eamon de Valera (Alan Rickman), primer presidente irlandés, político y al que se presenta como envidioso del carisma de Collins; Harry Boland (Aidan Quinn), cuya amistad con Collins se resiente por una disputa amorosa y diferencias políticas; Ned Broy (Stephen Rea), espía en campo británico; Kity Tiernan (Julia Roberts), con el corazón dividido entre Boland y Collins... La humanidad y señas de identidad de los personajes enriquecen la narración, evitando que caiga en la fría exposición de hechos. Afirma el director que su película es "simplemente, una lección de historia". Pero es inevitable plantearse si es posible un cine histórico. ¿Hasta dónde ha de sujetarse a los hechos ciertos conocidos? ¿Con qué margen se cuenta para la conjetura? Jordan, además de tomar partido por la causa irlandesa, carga las tintas en la utilización política de Collins por De Valera en las negociaciones con los ingleses, y arroja la duda sobre la posible implicación del presidente en el asesinato de Collins. El director narra una epopeya, y todos los elementos del film apuntan en tal dirección. Pero la puesta en escena, prodigiosa, conjuga a la perfección drama intimista con acción. Los movimientos de masas están perfectamente coreografiados, el suspense de la entrada en una fortaleza inglesa es sobrecogedor; y a la vez, está la soledad del héroe, sus dudas, bien reflejadas en imágenes. La fotografía de Chris Menges da un maravilloso y realista aire de época, gracias a una rica paleta de grises, azules, verdes y marrones; la partitura de Elliot Goldenthal contribuye al aire épico. La narración en montaje paralelo de algunas escenas —una serie de atentados nocturnos, el asesinato de Collins— son de un vigor formidable. El León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia 1996 está plenamente justificado.

7/10
Tiempo de matar

1996 | A Time To Kill

El escritor John Grisham es un filón. Sus novelas de ambiente judicial han encandilado a tantos lectores que su paso al cine, asegurado un mínimo de calidad, tiene asegurada la rentabilidad. En Hollywood, lo saben; véanse, si no, El informe Pelícano, La tapadera, El cliente, etc. Grisham, consciente de su creciente poder en la industria fílmica, se reservó el visto bueno a director, guionista y reparto de Tiempo de matar, adaptación de su primera novela, muy querida por él, con recuerdos del Sur donde se crió y de los años en que ejerció la abogacía. Una niña negra es brutalmente violada y maltratada por dos blancos cargados de alcohol. Cuando van a juicio, Carl Lee, el padre de la pequeña, dispara a bocajarro sobre ellos ante numerosos testigos. Aunque todo apunta a que le ha movido la venganza –la hija ha quedado estéril, los culpables podrían recibir un castigo benigno–, Jake Brigance, un joven abogado blanco, tratará de probar enajenación mental. El caso despierta enseguida los conflictos raciales: organización de un grupo del Ku Kux Klan, entrada en liza de la NAACP –asociación pro derechos de los afroamericanos–, selección de un jurado integrado sólo por blancos. Joel Schumacher y Akiva Goldsman adaptan de nuevo novela de Grisham tras El cliente. Ambos presentan un caso donde sitúan, frente a frente, las fallas de un sistema legal y el deseo de tomarse uno la justicia por su mano; y se coloca al espectador en situación de juzgarlo, haciendo notar el posible peso del color de la piel del acusado, a la hora de tomar postura. Aunque no se justifica la venganza, sí que se disculpa; y se obvia la posibilidad de perdonar. Una visión que se puede tachar de simplista –la vida es más compleja de lo que allí aparece–, pero que produce resultados vistosos, en la mejor tradición del thriller de letrados. Hay momentos vibrantes y el interés por la narración se mantiene siempre. El reparto es envidiable, de esos que ponen los dientes largos: Sandra Bullock, Donald y Kiefer Sutherland, Samuel L. Jackson, Kevin Spacey, Brenda Fricker, Oliver Platt, Patrick McGoohan... Muchos son pequeños papeles, pero de fuerte presencia. Destaca sin duda el entonces desconocido Matthew McConaughey, que logra una magnífica composición en su primer papel principal para el cine. La fotografía de Peter Menzies está muy cuidada. Los tonos dorados, con imágenes casi quemadas, ayudan a recrear el calor asfixiante del verano sureño en que transcurre la acción. La opción de rodar gran parte del film con steadycam, arriesgada, ayuda a hacer presente aún más el ambiente tenso y crispado que rodea al juicio. Bien resuelta está la secuencia inicial de la violación de la niña. Sin caer en el morbo de mostrarla, se sugiere de modo impactante con planos de las cuerdas que atan a la chiquilla y una cámara subjetiva, a ras de suelo, que “ve” a los dos hombres, bestias salvajes, que la atacan.

6/10
Batman Forever

1995 | Batman Forever

En esta tercera entrega de las aventuras del hombre murciélago, Batman debe enfrentarse a dos nuevos genios del mal: Dos Caras (Tommy Lee Jones), un antiguo fiscal con el rostro desfigurado, y Enigma (Jim Carrey), un chiflado proviniente del mundo de la informática. Estos siniestros personajes poseen una terrible máquina que sirve para leer la mente de las personas. Con semejante arma planean apoderarse de la ciudad de Gotham y destruir a su mortal enemigo. Batman lo tiene bastante difícil, pero en esta ocasión cuenta con la ayuda de Robin (Chris O'Donnell), un aprendiz de superhéroe y de una bonita psicóloga (Nicole Kidman). Tim Burton es sustituido en la dirección de esta tercera parte por Joel Shumacher, que imprime una estética más colorida a la ciudad de Gotham. Nuevo es también el actor que da vida a Batman, Val Kilmer, que sustituye a Michael Keaton. Acción y aventuras a un ritmo trepidante, nuevos efectos especiales, nada falta en esta nueva aventura de Batman, que hará las delicias de sus seguidores.

4/10
Heat

1995 | Heat

Una sofisticada banda de ladrones realiza un robo de enorme audacia. Neil McCauley (Robert De Niro), su cabecilla, es un hombre inteligente, que prefiere evitar crueldades innecesarias, pero de una gran frialdad que cultiva a propósito. Por ello trata de evitar implicarse demasiado a fondo en sus relaciones con las personas: para estar libre de ataduras. El golpe recién cometido lo investiga Vincent Hanna (Al Pacino), un concienzudo policía, a quien su excesiva implicación en el trabajo causa problemas afectivos: se ha divorciado en dos ocasiones, y su esposa actual, a pesar del amor que le profesa, comienza ya a estar algo quejosa. Michael Mann escribe y dirige un film complejo, tanto de estructura como de producción y realización. El director había demostrado su capacidad para conjugar espectáculo de acción e historia de interés humano en El último mohicano. Mann vuelve aquí por los mismos derroteros, pero con mayor acierto, gracias también a unos cuantos momentos intensos, muy bien planificados. No sólo es capaz de coreografiar los robos y persecuciones con la misma o mayor efectividad que cualquier “jungla de cristal”, sino que sabe introducirlos en una historia de entidad, en la que se dibujan dos personajes principales: el ladrón y el policía, los cuales, a pesar de estar en bandos opuestos, tienen más de un punto en común. La idea de introducir un improbable encuentro entre los dos, antes del enfrentamiento final, se revela audaz y eficaz para mostrar esa proximidad. Sin duda que la presencia de dos actores enormes, De Niro y Pacino, contribuye a elevar éste y otros momentos del film. Y es que uno de los grandes aciertos de la película es el muy meditado reparto. A pesar de algunas pegas en personajes poco dibujados –un negro que trata de reinsertarse, la hijastra del policía–, la película funciona muy bien en líneas generales. Hay violencia, pero no regodeo en la misma, y un tratamiento casi siempre contenido de lo morboso. Varias subtramas están desarrolladas con acierto, ya sean las más puramente policíacas, o las que presentan a unos delincuentes y policías en los que late el deseo de llevar una vida familiar normal: poder estar con alguien, compartir lo bueno y lo menos bueno... Pero se trata de personajes con sentimientos contradictorios. Un trabajo para servir a la sociedad, puede no llenar la vida propia y de los que la rodean... El deseo de dejar un determinado estilo de vida no es fácil... Pueden no lamentarse determinados comportamientos bajo el escudo de un sentido fatalista de la vida... El sentimiento de venganza puede dar al traste con decisiones previas... Al final siempre llega en la vida el momento de optar, y cuando a Nel se le presenta –uno de los momentos más excitantes del film no le resulta nada fácil. Dante Spinotti ha fotografíado la película. A él se debe una atractiva visión nocturna de Los Ángeles, iluminada como un maravilloso y enorme árbol de Navidad. También se revela como muy importante su función en la secuencia del clímax, que transcurre en un aeropuerto, y en el que el constante encendido y apagado de las luces para el despegue y aterrizaje de aviones se convierte en una buena metáfora del mundo de luces y sombras en que se mueven los protagonistas.

7/10
Golden Gate

1994 | Golden Gate

Años 50 en Estados Unidos. Todos viven la paranoia del “peligro rojo”. En San Francisco el agente del FBI Kevin Walker recibe la misión de vigilar a los ciudadanos de origen chino, sospechosos de connivencia con el régimen comunista de Mao Tse Tung. Deseoso de hacer méritos, ideará una idea para poder acusarlos de conspiración: el envío de dinero a familiares residentes en China podría ser la base de una condena ante los tribunales, al estilo del encarcelamiento del gángster Al Capone por evasión de impuestos. Puede que su plan sea un éxito, pero al tiempo arruinará más de una vida y cargará inevitablemente su conciencia.El punto de partida de este film es muy sugestivo, pero un primerizo John Madden no acaba de llevarla a buen puerto. A pesar del esfuerzo interpretativo de Matt Dillon, los titubeos de su personaje no resultan demasiado creíbles, tampoco su enredo amoroso con la hija de la persona a la que metió en la cárcel, ni tampoco lo que se supone es una forma de redención. Igual ocurre con Cindy, la novia del agente Walker, sus reproches y su irremediable amor. A pesar de cierto empaque formal, hay algunos momentos chapuceros, como la escena del juicio, en que Walker aguanta los reproches de Cindy mientras está declarando, algo que resulta bastante increíble.

4/10
Ty Cobb

1994 | Cobb

Cuando Tyrus Raymond Cobb, famoso jugador de béisbol de los años 20, se retira en 1928 decide contratar a un escritor para que relate su vida, incluida su infancia. Drama deportivo que cuenta con el protagonismo de Tommy Lee Jones (En el valle de Elah). La historia, contada a modo de flashback, resulta entretenida e incluso llega a emocionar en varias partes del film, especialmente a los fans del deporte.

5/10
Entrevista con el vampiro

1994 | Interview with the Vampire

En San Francisco, un extraño personaje interpretado por Brad Pitt decide contarle su vida a un joven y ambicioso periodista, interpretado por Christian Slater. Le habla de cómo conoció a Lestat (Tom Cruise), hace más de doscientos años, un vampiro del sur de Norteamérica, que le convirtió en uno de los suyos. Lestat intenta introducirle en su cruel y agónica vida, pero el personaje de Pitt es un vampiro con sentimientos, que se plantea la moralidad de los terribles actos que cometen sus "colegas". Nueva vuelta de tuerca en el género de terror, llevando hasta nuestros días las películas de vampiros, en este caso unos vampiros muy humanizados. La película está llena de glamour por la interpretación de Pitt y Cruise. Destacan a su vez los papeles de una jovencita Kirsten Dunst, inolvidable en su papel de niña vampiro, y de Antonio Banderas, en el trabajo que le introdujo definitivamente en el cine norteamericano. La película , que puso de moda el género en Hollywood, narra una historia en la que tienen cabida todos los sentimientos humanos, pero desde el punto de vista de unos seres inmortales y despiadados. Está basada en la sugerente novela de Anne Rice, que escribe el guión, y dirigida por Neil Jordan con máxima eficacia.

6/10
Demolition Man

1993 | Demolition Man

1996. Tras una brutal lucha de igual a igual, un criminal psicópata llamado Simon Phoenix (Wesley Snipes) hace saltar en pedazos un edificio con 30 rehenes dentro. El policía John Spartan (Sylvester Stallone), apodado "demoledor", no puede evitarlo. Ambos son condenados a ser congelados. En el año 2032, en San Angeles reina la paz hasta que Phoenix es descongelado, consigue escapar y siembra el pánico. A pesar de sus cuestionados métodos, las autoridades deben descongelar a Spartan, el único que puede detener al peligroso asesino. Es uno de los títulos más conocidos de acción futurista. Interpretado por un especialista en el género, como es Stallone, y un compañero que no le va a la zaga en músculos y en frialdad: Snipes. Las aventuras que vivirán en una ciudad del futuro, en una sociedad distinta a la que ellos conocieron, son un aliciente más a su enfrentamiento.

5/10
Alien 3

1992 | Alien³

La tercera entrega es una de las más terroríficas de la historia de la ciencia ficción. Una refinería subterránea que fue campo de trabajos forzados, alberga hoy una comunidad de convictos que eligieron permanecer indefinidamente en la que fue su cárcel. La teniente Ripley aterriza en un vehículo espacial accidentado. Aparentemente, ella es el único superviviente. Pronto descubrirán que en la nave se encontraba un inoportuno visitante. Repite Sigourney Weaver, como Ellen Ripley, papel que le dio la fama. Las secuelas han sabido mantener el nivel y David Fincher supo darle vidilla al guión más flojo, de esta entrega, de trama carcelaria.

5/10
Drugstore Cowboy

1989 | Drugstore Cowboy

Bob y Diane, y Rick y Nadine son dos matrimonios de drogadictos que viajan por todo el condado atracando farmacias para cubrir su dosis diaria; pero tras la muerte de Nadine por sobredosis, Bob empieza a replantearse su vida. Decide dejar las drogas e iniciar un nuevo camino alejado de toda esa lacra, pero no tendrá el apoyo de su esposa. Acertada y dura panorámica al mundo de la drogadicción a través de cuatro jóvenes enganchados. Gus Van Sant (Elephant) saca jugo al aire 'outsider' de los personajes y de la ambientación realista y cochambrosa. Destaca Matt Dillon (Rebeldes, Algo pasa con Mary). No llega a la extrema dureza de Réquiem por un sueño, pero es una buena recreación del infierno de las drogas.

6/10
El cementerio viviente

1989 | Pet Sematary

Los Creed son una joven pareja que acaba de trasladarse a su nueva casa, donde piensan ser felices junto a su pequeño hijo. Pero allí empiezan a suceder una serie de extraños fenómenos que complican su existencia. Sin causa aparente, muere su gato. El doctor Creed pide ayuda a su vecino para enterrar al animal, y éste le indica el camino del cementerio de animales. Al final enterrarán al gato en un viejo cementerio indio, un lugar abandonado y misterioso sobre el que hay una fantasmagórica leyenda. Lleno de inquietud, el doctor Creed regresa a su casa, y allí se encuentra con su gato, convertido en un ser de otro mundo, con diabólicos poderes y una crueldad sin límites. El cementerio viviente narra una historia digna del maestro del miedo y de la intriga durante el último cuarto del siglo XX, el escritor de best-sellers Stephen King. Tiene escenas que provocan el sobresalto, y será una delicia para los amantes del género. Abstenerse los más impresionables. El éxito propició una secuela –Cementerio viviente 2– también dirigida por Mary Lambert, pero de calidad muy inferior.

5/10

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