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Biografía

Joe Cornish

Joe Cornish

Filmografía
El niño que pudo ser rey

2019 | The Kid Who Would Be King

Simpática cinta juvenil de aventuras, escrita y dirigida por Joe Cornish, que llamó la atención con la curiosa película de serie B Attack the Block, de 2011, pero que curiosamente no había vuelto a ponerse tras la cámara desde entonces. También ha participado en los guiones de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio y Ant-Man. No es baladí traer a colación el “background” de Cornish, pues sirve para entender este nuevo esfuerzo aventurero, muy personal, para acercar el universo del ciclo artúrico al público más joven, con numerosos guiños a sagas que les resultarán más conocidas, son citadas explícitamente Harry Potter, El Señor de los Anillos y La guerra de las galaxias. Alex es un chaval al que le toca vivir en un mundo cínico, el nuestro contemporáneo, con divisiones políticas, número creciente de dictadorzuelos y frivolidad juvenil. Conserva un fondo idealista, que considera el legado de su padre, que salió de su vida siendo niño, ha sido su madre la que le ha criado y sacado adelante. Pero parece que su optimismo se quiebra cuando defiende a su fiel amigo Bedders del acoso escolar de dos compañeros grandullones y abusones, Lance y Kaye. Huyendo precisamente de ellos una noche, Alex recala en una obras de construcción, donde encuentra una espada hundida en una piedra. ¿Se tratará de la mítica Excalibur? Él logrará sacarla de ahí, y es que es el elegido para salvar al mundo de la amenaza de Morgana, que acecha de nuevo para hundirlo en la oscuridad, como solía en tiempos del rey Arturo. Alex irá tomando conciencia de su misión animado por Bedders, y por la aparición de un excéntrico compañero nuevo de clase, Mertin, que en realidad es el viejo mago Merlín. Cornish entrega una película muy entretenida, que quiere ser una parábola válida para los tiempos actuales, en que trata de señalar a los más jóvenes que no deberían contagiarse del pesimismo desesperanzado de los adultos. De modo que ensalza virtudes como la camaradería, el espíritu de sacrificio, el confiar en los demás, el perdón y las segundas oportunidades, el amor que debemos a los seres queridos. Aunque quizá en algunos pasajes se alarga en exceso, con la ración empalagosa de efectos visuales que parece obligatoria en el cine actual, logra una pergeñar una trama que atrapa, casi siempre ágil, que sabe combinar los momentos emotivos con los humorísticos. Funciona muy bien la relación entre Alex y Bedders, encarnados por los jóvenes Louis Ashbourne Serkis –hijo del actor Andy Serkis– y Dean Chaumoo, que hacen pensar en Frodo Bolsón y Sam Samsagaz de El Señor de los Anillos. Entre los actores adultos puede reconocerse a Patrick Stewart encarnando al mago Merlín adulto; cuesta más ver a Rebecca Ferguson como Morgana, la villana de la función, por los efectos especiales.

6/10
Ant-Man

2015 | Ant-Man

El doctor Hank Pym, temeroso de que sus investigaciones sobre reducción de personas y objetos, comprimiendo distancias atómicas, pudieran ser utilizadas indebidamente, se retiró asegurando que no había alcanzado resultados satisfactorios. Para pasan los años y su discípulo Darren Cross, un tipo sin demasiados escrúpulos, está muy cerca de lograr lo mismo que su mentor. Asociado con su hija Hope, Pym decide confiar en Scott Lang, un habilísimo ladrón recién salido de la cárcel, separado y con una hijita, que quiere llevar una vida honrada: enfundado en un traje muy especial, y con la inesperada complicidad de unos poderosos insectos, las hormigas, deberá llevar a cabo una misión que desbarate los planes de Cross. El universo de los superhéroes Marvel sigue expandiéndose en las pantallas de cine, y en este caso, grata sorpresa, la adaptación de “Ant Man”, personaje de cómic creado por Stan Lee, Jack Kirby y Larry Lieber, tiene su punto novedoso, no se limita a servir la habitual ración de escenas de acción y sofisticados efectos especiales. Por supuesto que ésta no falta, y además rayando la perfección técnica, sobre todo en el magnífico clímax; pero siempre ayudando a una historia bien trabada, que combina de modo muy equilibrado el abundante sentido del humor, el clasicismo de la serie B, el toque familiar con niña incluida y las típicas historias de robos sofisticados. En la apuesta por la comedia se nota la mano del propio protagonista, Paul Rudd, que también ha recibido crédito como coguionista, el actor hace el ganso de un modo muy natural, y contagia su aire de pringadillo a la banda con la que debe infiltrarse en un edificio, de la que forman parte actores como Michael Peña, o a sus socios en la aventuras, padre e hija encarnados por Michael Douglas y Evangeline Lilly. Pero no le concedamos a Rudd todo el mérito de las risas, pues en el guión también han participado Edgar Wright (Arma fatal) y Joe Cornish (Attack the Block), y que pergeñaron juntos el libreto de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio. Se nota su aportación y el ritmo conseguido es agilísimo, además de que los golpes de humor, a veces arriesgados por su descoloque, funcionan. Por su parte, las bromas y guiños en torno a los Vengadores y resto del universo Marvel harán las delicias de los fans. Resulta curioso constatar cómo pueden funcionar personajes sencillos, cuando están bien descritos, sus escenas aportan algo, y los actores que los encarnan están bien escogidos. A este respecto, además de a los ya citados, cabe mencionar a los encargados del villano de la función, Corey Stoll, de la ex y la hija del protagonista, Judy Greer y la pequeña Abby Ryder Fortson, del nuevo papá, Bobby Cannavale, y del empresario sin escrúpulos, Martin Donovan. Hasta un director que en el pasado no había entregado películas como para tirar cohetes –lo mejor de Peyton Reed hasta la fecha era una comedia, Abajo el amor–, está a la altura del material que tiene entre manos.

7/10
Attack the Block

2011 | Attack the Block

Debut como realizador en el terreno del largometraje del británico Joe Cornish. Cuenta con la ayuda como productor ejecutivo de Edgar Wright, con quien ha colaborado en diversas ocasiones, pues Cornish ha sido actor secundario en sus películas Zombies Party y Arma fatal y ha coescrito con él y Steven Moffat el guión de Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio. Uno de los actores fetiches de Wright, Nick Frost, también presente en todas esas películas, colabora como secundario de cierto lujo. La acción tiene lugar en un peligroso barrio de Londres, donde un grupo de delincuentes juveniles de poca monta atraca a una de las vecinas, una enfermera que logra escapar y pide ayuda a la policía. De repente se desata lo que parece una lluvia de meteoritos, pero que en realidad es la llegada de unas espantosas criaturas extraterrestres que siembran el terror. La víctima del atraco se tendrá que unir a los chavales para intentar sobrevivir. El film tiene un cierto status de película de culto entre los apasionados de la serie B británicos, y poco a poco va triunfando también en otros países. Ciertamente Cornish, también autor del libreto, demuestra ser imaginativo, sobre todo a nivel visual, y le saca tajada al reducido presupuesto, pues no necesita de sofisticados efectos especiales para contar una invasión extraterrestre que en Hollywood no habrían hecho por menos de 150 millones de dólares. Puntuales golpes de humor y referencias a videojuegos punteros para ganarse al público joven disimulan que los personajes son tópicos, y que la acción se queda un tanto estancada tras el planteamiento inicial. Se queda en una opera prima prometedora.

4/10
Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

2011 | The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn

Paseando por el mercado viejo en compañía de su fiel perro Milú, el joven periodista Tintín descubre y adquiere una magnífica maqueta de un viejo barco, el Unicornio. Casi a renglón seguido dos personajes le ofrecen importantes cantidades de dinero por el preciado objeto, pero él declina ambas ofertas. De modo que más tarde, en su casa, le roban la maqueta. Y es que oculto en el mástil hay un viejo pergamino con la clave para dar con el magnífico tesoro que transportaba en su nave, tiempo atrás, el caballero de Hadoque. Para resolver el misterio de su paradero será clave la contribución del capitán Haddock, único descendiente del caballero, e incorregible borrachín. Traslación a la pantalla de las aventuras de Tintín, el genial personaje de cómic creado por el artista belga Hergé, seguramente la obra maestra indiscutible del llamado Noveno Arte. No faltan a la cita personajes como Hernández y Fernández, el mayordomo Néstor o el capitán Allan. La base argumental la proporciona el álbum “El secreto del Unicornio”, aunque el guión pergeñado por el trío compuesto por Steven Moffat, Edgar Wright y Joe Cornish toma algún elemento prestado de otras historietas –hay menciones apresuradas de un buen número de ellas–, e inventa o recrea muy libremente alguna situación, sobre todo en relación a la presencia de la Castafiore, la soprano conocida como “El ruiseñor de Milán”. Steven Spielberg y su equipo –donde se encuentra también Peter Jackson, el neozelandés que se atrevió a adaptar al “intocable” J.R.R. Tolkien con su trilogía de El Señor de los Anillos– tienen el buen tino de no pretender igualar al cómic, tarea de todo punto imposible. De hecho, la escena inicial de Hergé pintando un retrato de Tintín, constituye no sólo un homenaje a su figura, sino que es también una declaración de principios: lo que pinta Hergé sería su personalísima creación, y Spielberg se basa en las ideas que dan pie a la obra del belga para ofrecer su propia versión de lo que no deja de ser una trepidante aventura. Parece ser que cuando Spielberg estrenó En busca del arca perdida algunos críticos europeos compararon el film con Tintín, y de aquí nació el primer encuentro del cineasta con el personaje de las viñetas, y su deseo de llevarlo a la pantalla. Ciertamente esta película, que llega veintimuchos años después de tal encuentro, versiona el espíritu aventurero de Tintín con ritmo trepidante a lo Indiana Jones. No es el Tintín de Hergé, lo repetimos de intento, y hasta alguna licencia puede llevar a que algún purista se tire de los pelos, pero el film en líneas generales sí es una digna mirada a sus aventuras, servido con el alarde tecnológico que permite el avance de las técnicas de captura de movimiento de actores y su recreación animada mediante ordenador, aquí Spielberg sigue la estela del otrora tutelado suyo Robert Zemeckis con filmes como Cuento de Navidad y Polar Express. Spielberg se estrena en esta especie de híbrido entre el cine de actores y el de animación, y se permite espectaculares escenas como la de un larguísimo plano secuencia de persecución, que habría sido imposible rodado de modo convencional. También son brillantes y originales algunas transiciones entre escenas. No obstante cansa con alguna escena de acción –los juegos de perro y gato, las peleas en el barco a lo Piratas del Caribe–, y no acaba de provocar emociones genuinas, los personajes se antojan demasiado distantes.

6/10
El niño que pudo ser rey

2019 | The Kid Who Would Be King

Simpática cinta juvenil de aventuras, escrita y dirigida por Joe Cornish, que llamó la atención con la curiosa película de serie B Attack the Block, de 2011, pero que curiosamente no había vuelto a ponerse tras la cámara desde entonces. También ha participado en los guiones de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio y Ant-Man. No es baladí traer a colación el “background” de Cornish, pues sirve para entender este nuevo esfuerzo aventurero, muy personal, para acercar el universo del ciclo artúrico al público más joven, con numerosos guiños a sagas que les resultarán más conocidas, son citadas explícitamente Harry Potter, El Señor de los Anillos y La guerra de las galaxias. Alex es un chaval al que le toca vivir en un mundo cínico, el nuestro contemporáneo, con divisiones políticas, número creciente de dictadorzuelos y frivolidad juvenil. Conserva un fondo idealista, que considera el legado de su padre, que salió de su vida siendo niño, ha sido su madre la que le ha criado y sacado adelante. Pero parece que su optimismo se quiebra cuando defiende a su fiel amigo Bedders del acoso escolar de dos compañeros grandullones y abusones, Lance y Kaye. Huyendo precisamente de ellos una noche, Alex recala en una obras de construcción, donde encuentra una espada hundida en una piedra. ¿Se tratará de la mítica Excalibur? Él logrará sacarla de ahí, y es que es el elegido para salvar al mundo de la amenaza de Morgana, que acecha de nuevo para hundirlo en la oscuridad, como solía en tiempos del rey Arturo. Alex irá tomando conciencia de su misión animado por Bedders, y por la aparición de un excéntrico compañero nuevo de clase, Mertin, que en realidad es el viejo mago Merlín. Cornish entrega una película muy entretenida, que quiere ser una parábola válida para los tiempos actuales, en que trata de señalar a los más jóvenes que no deberían contagiarse del pesimismo desesperanzado de los adultos. De modo que ensalza virtudes como la camaradería, el espíritu de sacrificio, el confiar en los demás, el perdón y las segundas oportunidades, el amor que debemos a los seres queridos. Aunque quizá en algunos pasajes se alarga en exceso, con la ración empalagosa de efectos visuales que parece obligatoria en el cine actual, logra una pergeñar una trama que atrapa, casi siempre ágil, que sabe combinar los momentos emotivos con los humorísticos. Funciona muy bien la relación entre Alex y Bedders, encarnados por los jóvenes Louis Ashbourne Serkis –hijo del actor Andy Serkis– y Dean Chaumoo, que hacen pensar en Frodo Bolsón y Sam Samsagaz de El Señor de los Anillos. Entre los actores adultos puede reconocerse a Patrick Stewart encarnando al mago Merlín adulto; cuesta más ver a Rebecca Ferguson como Morgana, la villana de la función, por los efectos especiales.

6/10
Attack the Block

2011 | Attack the Block

Debut como realizador en el terreno del largometraje del británico Joe Cornish. Cuenta con la ayuda como productor ejecutivo de Edgar Wright, con quien ha colaborado en diversas ocasiones, pues Cornish ha sido actor secundario en sus películas Zombies Party y Arma fatal y ha coescrito con él y Steven Moffat el guión de Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio. Uno de los actores fetiches de Wright, Nick Frost, también presente en todas esas películas, colabora como secundario de cierto lujo. La acción tiene lugar en un peligroso barrio de Londres, donde un grupo de delincuentes juveniles de poca monta atraca a una de las vecinas, una enfermera que logra escapar y pide ayuda a la policía. De repente se desata lo que parece una lluvia de meteoritos, pero que en realidad es la llegada de unas espantosas criaturas extraterrestres que siembran el terror. La víctima del atraco se tendrá que unir a los chavales para intentar sobrevivir. El film tiene un cierto status de película de culto entre los apasionados de la serie B británicos, y poco a poco va triunfando también en otros países. Ciertamente Cornish, también autor del libreto, demuestra ser imaginativo, sobre todo a nivel visual, y le saca tajada al reducido presupuesto, pues no necesita de sofisticados efectos especiales para contar una invasión extraterrestre que en Hollywood no habrían hecho por menos de 150 millones de dólares. Puntuales golpes de humor y referencias a videojuegos punteros para ganarse al público joven disimulan que los personajes son tópicos, y que la acción se queda un tanto estancada tras el planteamiento inicial. Se queda en una opera prima prometedora.

4/10
Arma fatal

2007 | Hot Fuzz

El director y escritor Edgar Wright y el guionista y actor Simon Pegg fueron reclutados por Tarantino y Rodriguez para filmar un gracioso falso tráiler de Grindhouse, gracias a que lograron cierto éxito con Zombies Party, inspirado subproducto que parodiaba el cine de terror. La pareja, procedente de las telecomedias británicas, aplica en esta ocasión el mismo humor mordaz al género policíaco. El propio Simon Pegg interpreta al protagonista, Nicholas Angel, el mejor agente de la policía londinense. Es capaz de detener cada día a una cantidad cuatro veces mayor de delincuentes que cualquiera de sus compañeros. Éstos están hartos de que les haga quedar como inútiles, por lo que al final sus superiores deciden mandarle lejos, a Sandford, un pueblo tranquilo, donde nunca se cometen delitos. Cuando llega, le asignan un compañero con el que patrullar las calles, Danny Futterman, un forofo del cine de acción, obsesionado con Dos policías rebeldes II y Le llaman Bodhi. De repente, empiezan a ocurrir extraños accidentes mortales, pero Nicholas sospecha que se trata de una cadena de asesinatos más o menos disimulados. Como algunas comedias clásicas inglesas introduce elementos costumbristas y describe numerosos personajes secundarios, típicos del ámbito rural británico. Están interpretados por un inmejorable plantel de secundarios, en el que destacan Jim Broadbent, Timothy Dalton, Paddy Considine y Bill Nighy. Tras el primer giro de guión, el film deja un poco de lado el tono de comedia y se convierte en una cinta de intriga al estilo de las novelas de Agatha Christie. A pesar de lo difícil que es cambiar de género en medio del metraje para cualquier director que no sean los hermanos Coen, la cosa funciona, pues el guión dosifica muy bien la intriga, y las piezas encajan. Y tras el segundo punto de giro, otro cambio, en esta ocasión, hacia el cine de acción, con cierto tono gamberrete, cercano al gore, aunque más o menos se contienen. 

5/10

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