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Biografía

Jon Polito

Jon Polito

65 años ()

Jon Polito

Nació el 29 de Diciembre de 1950 en Filadelfia, Pensilvania, EE.UU.
Falleció el 01 de Septiembre de 2016 en Duarte, California, EE.UU.

El actor que estaba aquí y allá

05 Septiembre 2016

Actor veterano con más de un centenar de créditos a sus espaldas, los cinéfilos le recuerda como secundario de lujos en un buen puñado de títulos de los hermanos Coen. Jon Polito ha fallecido a los 65 años, desde 2008 tenía diagnosticado un melanoma.

Jon Polito nació en Filadelfia en 1950. De ascendencia italiana, su afición al teatro en el instituto le llevó a estudiar interpretación en Villanova University. Pronto se subiría a los escenarios de Broadway, donde tuvo ilustres acompañantes, como Faye Dunaway.

Trabajador infatigable, su calvicie y bigotito parece que le hicieron propicio para una trama gansteril en su debut en la pequeña pantalla, hablamos de la miniserie Crónica de gangsters. Eterno secundario, en los 80 ya estuvo en títulos como Muerte de un viajante, Los inmortales y Estado crítico. Podía presumir de haber trabajado con Marlon Brando en El novato, y también se le pudo ver junto a Mickey Rourke en Homeboy.

Pero quizá su rostro se popularizó gracias a los hermanos Coen, que contaron por primera vez con él en Muerte entre las flores, título que fue seguido por Barton Fink, El gran salto, El gran Lebowski y El hombre que nunca estuvo allí. Eran papeles pequeños, pero a los que sabía imprimir siempre su buen hacer.

Entre medias y después las ofertas de trabajo no pararon de llegarle, lo que le permitió trabajar a las órdenes de Clint Eastwood (Banderas de nuestros padres), Ridley Scott (American Gangster) y Tim Burton (Big Eyes).

Filmografía
Big Eyes

2014 | Big Eyes

Recreación del peculiar periplo de Margaret Keane, pintora emparejada con un individuo, Walter Keane, que vendía como si fueran suyos sus extravagantes retratos de niños con ojos enormes, denostados por los entendidos, pero muy apreciados por las masas. Big Eyes aborda a la artista en el momento en el que tras separarse de su marido atraviesa dificultades para mantener a su pequeña. Mientras pinta retratos por poco dinero en el parque, le aborda el seductor y en apariencia encantador Walter... Tim Burton parece haberse dado por enterado de su estancamiento en películas cómodas, muy fieles a su estilo, con sus colaboradores habituales, que no aportaban nada a su filmografía, y últimamente hacían aguas, sobre todo la totalmente fallida Sombras tenebrosas. Por eso ha escogido una historia real, que aunque mantiene elementos que remiten al universo del realizador –sobre todo porque aborda personajes marginales y vuelve a contar con los guionistas Scott Alexander y Larry Karaszewski, autores de la excepcional Ed Wood– se aparta por completo de sus historias siempre estrechamente relacionadas con la fantasía y el terror. Acierta al prescindir de sus inseparables Johnny Depp y Helena Bonham Carter, símbolos de su decadencia y escaso interés por abrir caminos nuevos, y aunque ha vuelto a recurrir como compositor a Danny Elfman, éste ha realizado un apreciable esfuerzo para parecer diferente, entregando una partitura melodramática brillante, sin sus coros de siempre. Big Eyes trata de bucear en las causas de lo ocurrido, sobre todo en el conservadurismo de la época, donde las mujeres lo tenían más difícil para salir adelante en el mundo de la pintura, pero viene a concluir que en realidad el responsable último es el embustero de Walter Keane, y cierta ingenuidad por parte de la bondadosa Margaret. Aparte, realiza una apología de la cultura popular, defendiendo el derecho del público a tener lo que le gusta, por encima de esnobismos y tendencias marcadas por los gurús de turno (el crítico encarnado por el veterano Terence Stamp es de lo mejor de la cinta). Resulta difícil no entresacar de Big Eyes una metáfora de las dificultades que atraviesa la creación artística, y si se sustituye a la pintora protagonista por un cineasta, y al embaucador Keane por un productor, es fácil darse cuenta de que Burton ha dejado mucho de sí mismo en el relato. Quien conozca a Tim Burton no encontrará extraño que sobre todo se encuentre a gusto con el villano, al que no pretende justificar, pero sí retratar con cierto equilibrio, concediéndole al menos su mérito a la hora de vender con sus dotes para el engaño. A pesar del excelente trabajo de Christoph Waltz, lo cierto es que sus rasgos estrafalarios no acaban de encajar del todo con el resto de la película, como los interpretados habitualmente por Depp (por ejemplo, el número que monta en el juzgado desentona bastante). Y finalmente ni éste, ni el personaje de la siempre brillante Amy Adams logran a pesar de sus rarezas conmover como otros ‘freaks’ anteriores del cineasta, rebosantes de humanidad. Una pena, porque en ese caso quizás Big Eyes habría figurado entre las grandes obras del responsable de Eduardo Manostijeras y Big Fish.

6/10
Gangster Squad (Brigada de élite)

2012 | Gangster Squad

Los Ángeles, 1949. La ciudad se halla bajo una ola criminal debido al dominio de la mafia. El sanguinario Mickey Cohen ha decidido eliminar al antiguo capo de la zona, Dragna, y asciende como la espuma sembrando de violencia las calles. Su plan es convertirse en amo y señor de toda la costa oeste de Estados Unidos, y para conseguirlo ejercerá todo su poder de persuasión: asesinato, extorsión, soborno, etc. El incorruptible jefe de policía, Parker, está harto de tener las manos atadas y decide crear en secreto una brigada para acabar con Cohen. El duro inspector John O'Meara, de los pocos que se ha atrevido a actuar en el territorio del mafioso, será el elegido para liderar el grupo: escogerá a sus propios hombres y podrán actuar fuera de la ley. El director de Bienvenidos a Zombieland ofrece una espléndida recreación de la ciudad de Los Ángeles inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Se nos traslada a una ciudad de ensueño, que parece salida de las novelas de Raymond Chandler. Grandes sedanes negros, bellas mujeres, música de jazz, gabardinas y sombreros Stetson, balas y metralletas. El tema y el escenario remiten a un film con el cual es imposible eludir comparaciones: L.A. Confidential. La corrupción campea en todos los estamentos de la sociedad: policías, políticos, jueces, etc. Los asesinatos y el crimen están a la orden del día y los pocos policías honrados han de actuar con contundencia. La otra referencia clara es Los intocables de Eliot Ness, donde también un policía sin mancha creaba su equipo para encerrar a Al Capone, en ese caso en Nueva York. Como fusión de estas dos películas, el atractivo de Gangster Squad (Brigada de élite) es innegable y Ruben Fleischer filma como los ángeles (nunca mejor dicho) esa ciudad a donde tanta gente llega para cumplir un sueño y acaba encontrando una pesadilla. A este respecto, algunas secuencias son fantásticas, como la presentación de O'Meara, un poli tan noble como rudo y tendente a la violencia (como el Bud White de L.A. Confidential) que actúa bajo la poderosa presencia de un estupendo Josh Brolin. Desde luego uno de los distintivos de este film es su explícita violencia. La escena inicial es una declaración de principios de lo que vamos a ver. A lo largo de la historia las balas vuelan con inusitado realismo, los huesos crujen a cada puñetazo, la sangre mana a borbotones. Paradójicamente, a la vez hay algo que resta entidad al resultado: un cierto aire de ligereza y simplicidad en su desarrollo, al estilo cómic. De hecho, no hay más que fijarse en el personaje de Mickey Cohen para remitirnos a viñetas del tipo Dick Tracy. La composición mafiosa del siempre un poquito sobreactuado Sean Penn es aquí demasiado exagerada, no hay un solo plano en que no se desmadre con una mueca o un aspaviento de desequilibrado psicópata. El toque cercano también a los videojuegos lo explicita Fleischer con planos muy visuales, como esos barridos para despachar las redadas policiales o el exceso de congelados y ralentizaciones, véase el tiroteo en el hall del hotel. De cualquier forma, aunque Gangsters Squad (Brigada de élite) es un film poderoso, visualmente contundente, hay cierta falta de hondura en las relaciones entre los personajes. Se insinúan buenos mundos interiores, pero sólo se incoan, y la trama se centra casi exclusivamente en actuaciones trepidantes, en pura acción policial. Quedan así un poco en el aire la amistad y compenetración entre O’Meara y Wooters (sobresaliente otra vez Ryan Gosling), apuntada en un par de momentos de conversación (magnífico ese diálogo en la cocina entre Wooters y la mujer de O'Meara); la relación casi filial entre los polis interpretados por Robert Patrick y Michael Peña; o la presencia del bombón de turno interpretado a la perfección por Emma Stone, pero que no supera en densidad la comparación con la Lynn Bracken de Kim Basinger. Todas estas carencias, que no son las únicas, se deben a un guión quizá no defectuoso pero sí escaso, como incompleto, de modo que el espectador se queda con la sensación de que aquí había una historia, unos actores y un presupuesto para crear una obra maestra, cosa que no se ha conseguido.

6/10
Ciudadana Jane

2009 | Citizen Jane

Jane Alexander está enamorada de su marido, pero todo cambia cuando su tía es asesinada y ella recibe la noticia de que su marido es uno de los sospechosos. A partir de este momento Jane investigará para averiguar quién es realmente el culpable. Apañado thriller televisivo con protagonismo para Ally Sheedy (Juegos de guerra).

4/10
American Gangster

2007 | American Gangster

Década de los 60. Acaba de morir Bumpy Johnson, un gángster negro, muy respetado en el Harlem neoyorquino. De modo inesperado va a tomar las riendas de la sucesión Frank Lucas, el hombre que fue su chófer durante años, y que observando calladamente y encargándose de mucho trabajo sucio, ha aprendido el oficio. Lucas empezará a construir un auténtico imperio del narcotráfico, comprando heroína sin intermediarios en el sudeste asiático, y aprovechando los transportes militares estadounidenses, metidos de lleno en la guerra de Vietnam; hasta el punto de que se coloca en una posición de dominio frente a la tradicional mafia italiana. Entretanto Richie Roberts es un duro e íntegro policía, que trabaja en la calle y estudia derecho en clases nocturnas. Aunque su vida familiar presenta un cuadro desastroso, en lo que se refiere a su trabajo profesional es concienzudo, y sortea las muchas tentaciones para ceder a corruptos trapicheos policiales. Al incorporarse a la unidad antidroga, los caminos de los dos hombres acabarán, inevitablemente, cruzándose. Intenso film de Ridley Scott con guión de Steven Zaillian, dos pesos pesados del cine actual en sus respectivos campos de dirección y escritura de libretos. Quizá lo único que quepa decir en su contra es que todo suena a sabido. Basado en hechos reales, logra plasmar con buen tino la trayectora de ambos antagonistas, que aunque con códigos morales muy distintos, no son tan diferentes como podría creerse. Porque la idea, un poco al estilo de Heat, es trazar ciertos paralelismos entre policía y gángster, pues los dos manejan cierto código de conducta; y señalar en la aproximación de personajes que Richie no es perfecto –resulta demoledora la escena de la vista judicial en que la ex esposa le acusa de utilizar su ética profesional como coartada de su descuido del hogar–, mientras que la frialdad asesina de Frank –que mata sin piedad y no se cuestiona acerca de las vidas que destroza prestándose al tráfico de drogas– convive con el deseo de dar de comer a los de su clan y de cierto “orgullo negro”. Resulta fácil mencionar referencias cinematográficas en la composición de estos dos personajes. Richie recuerda a otro personaje real, Serpico, a la hora de moverse en un ambiente de corrupción en la policía, y es citada explícitamente French Connection (Contra el imperio de la droga); mientras que el comportamiento glacial de Frank, que intenta mantener unida a la familia, retrotrae al Michael Corleone de la saga de El padrino. Y aunque sin duda que dominan la función Russell Crowe y Denzel Washington, justo es señalar que hay múltiples personajes, matones, policías, familia, bien atrapados con los justos trazos del guión y por un estupendo reparto. Estamos ante una historia complicada de producción, tanto por la necesidad de recrear en el Nueva York actual el de finales de los 60, principios de los 70, como a la hora de ofrecer el marco del combate de boxeo de los pesos pesados, o mostrar la Tailandia de donde procede la heroína que da pie a “Blue Magic”, las codiciadas dosis de un material puro cien por cien. Una trama como la que se comenta es difícil que no sea sórdida y violenta. Hay momentos sencillamente brutales, aunque Scott juegue con el fuera de campo; y resultan desagradables, por degradantes, las escenas del lugar en que se prepara la droga, donde las mujeres son obligadas a trabajar desnudas para que no sustraigan parte de la mercancia. El director es bien conocido por la factura visual de sus trabajo, y aquí tiene unas cuantas buenas ideas. Los levísimos copos de nieve que flotan en el aire en muchas escenas refuerzan el tema de esa otra “nieve” llamada heroína; es bueno la secuencia del asalto, de suspense incrementado por el niño que juega con un balón; o ese juego con la puerta de la iglesia, casi al final, donde parece señalarse que el mafioso ha sido expulsado definitivamente de un paraíso al que no tenía derecho.

7/10
Big Nothing

2006 | Big Nothing

Charlie es un perdedor que se ha hartado de vivir a expensas de su mujer. Ha intentado publicar un libro de autoayuda pero dada su escasa calidad, sus intentos han sido vanos. Un buen día decide dejar de lado su faceta artística y entra a trabajar en una empresa de atención telefónica. Allí conoce a otro tipo que parece su alma gemela. Cuando ambos son despedidos, ponen en marcha un plan de chantaje que no saldrá como han previsto. Protagoniza el televisivo David Schwimmer, Ross Geller en Friends.

4/10
Banderas de nuestros padres

2006 | Flags of Our Fathers

Primera parte del díptico ofrecido por Clint Eastwood sobre la Guerra del Pacífico, que se completa con Cartas desde Iwo Jima, rodada también en 2006. La producción es de Steven Spielberg, muy interesado con todo lo que tiene que ver con la Segunda Guerra Mundial, como demostró con Salvar al soldado Ryan, La lista de Schindler, El imperio del sol y la serie televisiva Hermanos de sangre. Los guionistas Paul Haggis y William Broyles Jr. adaptan el libro escrito por James Bradley y Ron Powers, el primero de ellos hijo de uno de los veteranos que participó en la toma estadounidense de la isla de Iwo Jima. Y lo hacen con una estructura ingeniosa, donde alrededor de la célebre foto de los soldados americanos plantando la bandera, se alternan los pasajes actuales de un investigador que recaba información sobra esa imagen, con otros de los preparativos bélicos que culminarán con la conquista de Iwo Jima, más aquéllos en que los supuestos supervivientes de la histórica foto participan en una gira patriótica por su país para vender bonos de guerra. Eastwood sigue demostrando una increíble energía creativa a sus 76 años. Marcado por ese tono desesperanzado que recorre toda su filmografía, aquí aborda el horror de la guerra, y cuestiona la noción de héroe y la manipulación mediática, tomando pie del hecho de que la famosa foto en que se planta la bandera no se corresponde con el momento en que realmente se hincó en tierra por primera vez. Lo que lleva a unos errores de identidad acerca de quién está o no en la foto, que sirven para poner sobre el tapete la idea de heroísmo, tan frecuentemente manoseada y magnificada; no niega Eastwood los comportamientos heroicos, pero los concibe como parte de la cotidianeidad, pueden surgir inesperadamente, y no tienen por qué tener continuidad. El film se fija sobre todo en los soldados relacionados con las dos banderas, lo que sirve para atrapar una realidad poliédrica y compleja, que muestra personalidades muy diversas, y para abordar el problema del racismo. A tal respecto, y aunque todos los actores están sobresalientes, descolla Adam Beach encarnando a un soldado de origen navajo.

8/10
El cuento de Haeckel

2006 | Masters of Horror: Haeckel's Tale | Serie TV

Ernest Haeckel se instala en una cabaña remota de los bosques de Nueva Inglaterra. El casero le advierte de que salga de la cabaña, si escucha ruidos extraños. Un día Haeckel escucha los llantos de un niño, entremezclados con horripilantes gruñidos. En su entrega de la serie Masters of Horror, el cineasta John McNaughton (Henry, retrato de un asesino, Juegos salvajes), adapta un relato corto del especialista Clive Barrer (Hellraiser), con convincentes y terroríficos efectos especiales.

4/10
The Alibi (La coartada)

2006 | The Alibi

Ray Elliott tiene un trabajo un poco especial. Se dedica a servir como coartada para sus clientes, cuando éstos mantienen relaciones extraconyugales. El tipo es especialista en inventarse todo tipo de historias para justificarles de cara a sus esposas. Mientras ejerce su extraña profesión, Ray se enamora de una mujer. Comedia que parodia los tópicos del cine negro, cortada a la medida de Steve Coogan. Le acompañan actores con oficio como son Sam Elliott o Rebecca Romijn.

4/10
The Honeymooners

2005 | The Honeymooners

Ralph Krandem, conductor de autobuses de Nueva York, sueña con una vida económicamente desahogada. Por esta razón, siempre que se junta con su amigo Ed, compone planes para hacerse rico en un corto espacio de tiempo. Un día, se les ocurre poner a su perro, un chucho avispado y prometedor, en manos de un reputado entrenador de perros. Pero sus esposas llegan a la conclusión de que están derrochando el dinero, por lo que deciden poner fin a las delirantes ideas de sus maridos. El cómico televisivo Cedric the Entertainer, destacado secundario de Be Cool, encarna al protagonista en esta revisión de una conocida serie televisiva de los 50, que protagonizó Jackie Gleason. 

2/10
El último golpe (2004)

2004 | The Last Shoot

Steven Schats lleva mucho tiempo intentando triunfar en el mundo del cine, aunque por el momento sólo ha entregado un trabajo taquillero. Años después de presentar su proyecto para un largo a todas las productoras posibles, se pone en contacto con él Joe Devine, aparentemente un productor interesado. Schats ignora que Devine es en realidad un agente del FBI que necesita fingir un falso rodaje, para atrapar a unos mafiosos que organizan el transporte de material para los rodajes. Aunque el argumento de esta comedia parece bastante disparado, resulta que se inspira en una historia real. El cineasta Jeff Nathanson leyó en un periódico las peripecias de Gary Levy y Dan Lewk, dos tipos engañados por el FBI, y usó la historia como base para este film, que cuenta con muchos actores de renombre.

4/10
The Box (2003)

2003 | The Box

Recién salido de la cárcel, Frank, un ladrón profesional, intenta reformarse y consigue trabajo en una cafetería. Allí se enamora de Marie, una de las camareras, lo que ocasiona la ira de Steve, su ex-marido. La disputa acaba en una pelea entre Frank y Steve, quien muere por los disparos de Marie. Thriller que se distingue de otros films de argumento parecido por muchos toques de humor, y una atmósfera similar al cine de terror.

5/10
El detective cantante

2003 | The Singing Detective

Aquejado de psoriasis, enfermedad de origen mental que ha dejado su cuerpo prácticamente desfigurado, con horribles manchas, Dan Dart, un escritor de novela negra, ingresa en un hospital. Para olvidar su estado de depresión rememora mentalmente las escenas de su primer libro, El detective cantante, pero pronto estos recuerdos se convierten en alucinaciones. Le ayudará a superar la enfermedad el doctor Gibbon, un carismático psiquiatra. Personajes y situaciones de cine negro, secuencias oníricas y hasta números musicales. No cabe duda de que estamos ante una producción singular e inclasificable, especialmente indicada para los amantes de la originalidad. Se trata de una adaptación de la teleserie homónima producida por BBC y escrita por el dramaturgo británico Dennis Potter en los 80. Potter dejó terminado el guión cinematográfico antes de morir en 1994. En una brillante interpretación, que incluye secuencias en las que aparece transformado por el maquillaje, Robert Downey Jr. encabeza un reparto de primera. También resulta casi irreconocible Mel Gibson, que ejerce de productor, y se ha reservado el papel del psiquiatra.

4/10
Amor en el aire

2003 | View from the Top

Una comedieta que nunca llega a despegar del todo, a pesar de que la protagonista candidata a azafata de aviones es Gwyneth Paltrow. La actriz da vida a una chica de pueblo, que a pesar de no haber subido nunca a un avión, sueña con ser azafata. Dirige sin demasiada fortuna el brasileño Bruno Barreto.

4/10
Mimic 2

2001 | Mimic 2

Una especialista en etimología, investigadora del origen de las palabras, es interrogada por la policía, pues varios de los hombres con los que ha salido a lo largo de su vida han aparecido muertos. Descubrirá que los culpables son insectos superdesarrollados con apariencia humana. Vuelven los bichos de tamaño familiar, que aterrorizaban a Mira Sorvino en el original. En Estados Unidos está a punto de estrenarse una tercera parte titulada Mimic: Sentinel.

3/10
Un amor loco de atar

2001 | The Shrink Is In

Samantha. Una escritora con todo tipo de fobias, corregidas y aumentadas desde que le dejó su novio. En una sesión con su psiquiatra, ésta enloquece. Y a Samantha no se le ocurre otra cosa que ocupar su puesto en la consulta, y seguir atendiendo a sus pacientes. Alocada peli del director especializado en comedias Richard Benjamin (Sirenas, Esta casa es una ruina). Courteney Cox y David Arquette son los protagonistas, además de marido y mujer en la vida real.

3/10
El hombre que nunca estuvo allí

2001 | The Man Who Wasn't There

La palabra mágica es "chantaje". Una carta anónima dirigida al amante y jefe de su esposa, reclamando una importante suma de dinero a cambio de su silencio, puede cambiar su suerte. Con las pasta conseguida través de este procedimiento, Ed piensa invertir en un negocio importante que acaba de pasar ante sus narices. Los hermanos Coen pergeñan una película pequeña en apariencia, pero que funciona con ejemplar perfección. La construcción del personaje de Ed, patético náufrago existencial, está perfectamente sostenida por la interpretación del camaleónico Billy Bob Thornton, y por el recurso a una voz en off que nunca llega a cargar. Joel imprime un adecuado ritmo, acorde con la anodina vida de Ed. La elección de un glorioso blanco y negro para las imágenes y el acopañamiento musical de las sonatas de piano de Benethoven ayudan a componer una atmósfera de agotamiento vital, teñida de fatalismo. Las cosas no acaban de salir como uno quiere, vienen a decir los hermanos de Minnesota. Los Coen se inspiran con toda claridad en la novela negra, sobre todo en James M. Cain, cuyos relatos más célebres, El cartero siempre llama dos veces y Perdición, juegan con elementos como el chantaje, la avaricia y la indidelidad.

6/10
El sastre de Panamá

2001 | The Tailor of Panama

Adaptación de la novela de John Le Carré, en cuyo guión él mismo ha participado. Narra la llegada al Panamá de la era “postrecuperación-del-canal” de Andy, espía que trabaja en su propio provecho y sólo, como posible efecto secundario no deseado, en el de su país, el Reino Unido. En el país centroamericano contacta con un sastre que puede ser una buena fuente de información. Y empieza a exprimirle sin que le importe demasiado si lo que le cuenta es verdad o no. Vuelta de tuerca a la idea imaginada por Graham Greene en Nuestro hombre en La Habana de espía que inventa una información increíble. Sólo que el film entregado por Le Carré y John Boorman tiene menos sentido del humor y una visión bastante más cínica del ser humano. Así, el personaje de Pierce Brosnan, Andy, cae antipático: su obsesión por el dinero y el placer (sexo que remacha lo animal que es Andy) no ayudan a hacerlo amable. Más cercano resulta el personaje del sastre, encarnado por Geoffrey Rush: las dudas acerca de la mentira sobre la que ha edificado su vida familiar tienen su interés.

5/10
Las aventuras de Rocky y Bullwinkle

2000 | The Adventures of Rocky and Bullwinkle

Dos malvados personajes de dibujos animados con aire ruso, Boris y Natasha, han encontrado un código secreto que les permite irrumpir en el mundo real. Y tienen el plan de derrocar al presidente de EE.UU con una emisora de televisión. Rocky y Bullwinkle deben impedirlo. Esta peli de aire ingenuo mezcla animación y personajes reales tal y como se hacía en la estupenda ¿Quién engañó a Roger Rabit?

4/10
Stuart Little

1999 | Stuart Little

¿Qué es mejor ser, cola de león o cabeza de ratón? El ratoncito Stuart Little lo tiene claro. Él es quien es. Y está muy orgulloso de su condición ratonil. De modo sencillo, sin didactismos empalagosos o demasiado obvios, el film defiende el derecho de todos a ser de determinada forma. A hacer valer aquello de que "cada uno es hijo de su padre y de su madre". Estamos ante un film encantador, pensado con rara inteligencia para el público familiar. La escena en que el matrimonio Stuart acude al orfanato para adoptar un niño es paradigmática a este respecto. Aportación del guionista M. Night Shyamalan (El sexto sentido), es un golpe sorpresa que engancha al espectador: marido y mujer observan a los niños variados que pululan por ahí, y cuando ven a un ratoncito solo y triste… no manifiestan extrañeza. Tampoco cuando se pone a hablar, y les explica que ningún humano quiere adoptarle por ser de otra especie. En cierto modo la historia es el reverso de Babe, el cerdito valiente: si ahí un cerdito no se resignaba a su destino seguro, el matadero, y decidía ser perro ovejero, aquí tenemos a un ratón que acepta su condición, sin que ésta le empequeñezca o acompleje. La otra línea vertebral del guión la constituye el derecho que todos tenemos, o más bien necesidad, de pertenecer a una familia: de querer y sentirnos queridos por los nuestros. Así el guión se enriquece con las dificultades de George para aceptar a su hermano adoptivo, la aparición de la auténtica familia de Stuart, o la difícil relación con un gato. Y todo servido con mucho sentido del humor. Historia entrañable –o sea, con entrañas–, comparable a las dos entregas de Toy Story, en el sentido de que, por muy maravillosa que sea la animación, esos films tienen entidad por sus personajes y lo que les ocurre. Rob Minkoff, que codirigió El rey león, lo ha entendido perfectamente, y envuelve la historia de una atractiva atmósfera, mágica e irreal, en la que parece que el tiempo se haya detenido. La concepción del film recuerda a títulos infantiles inteligentes: los dos Babe debidos a George Miller; y una pequeña delicia, El peque se va de marcha, con guión de John Hughes y dirección de Patrick Read Johnson. En el reparto puede verse a la ganadora del Oscar Geena Davis, al genial doctor House (Hugh Laurie) y al niño de Jerry Maguire Jonathan Lipnicki. En España fue Emilio Aragón el que puso la voz al ratoncito, mientras que en Estados Unidos fue Michael J. Fox.

7/10
Las dos caras del asesino

1999 | Angel's Dance

Un gángster busca un asesino que liquide al principal testigo de un proceso que se sigue contra él. El elegido debe probar su eficacia antes matando a una persona escogida al azar: se trata de una chica con depresiones, pero que resulta ser difícil de matar. Entretenida película de acción.

3/10
Con amigos como éstos...

1998 | With Friends Like These...

Cuatro amigos actores ponen su relación a prueba pues los cuatro optan por presentarse a una audición para el mismo papel. No es para menos, ya que se trata de una película de Martin Scorsese, por lo que no dudarán en utilizar cualquier truco para resultar vencedores del cásting. Simpática película donde se dan cita grandes rostros de la comedia como Adam Arkin y Bill Murray. Por su parte, el cameo de Scorsese resulta de lo más divertido.

5/10
El gran Lebowski

1998 | The Big Lebowski

El Nota, un hippy vago como pocos, es confundido con un multimillonario. El error sirve para que el magnate le confÍe el rescate de su mujer, secuestrada por unos indeseables de los que sólo el Nota conoce el rostro. Secuestros, confusión de identidades, tipos estrafalarios: con tales elementos los Coen han hecho películas muy distintas entre sí. Aquí orquestan un film delirante, que combina comedia, cine negro, musical, surrealismo y todo lo que se les ocurre, con la referencia literaria de Raymond Chandler. El reparto, fantástico, cuenta con todos los nombres habituales de los hermanos de Minnesota. Del reparto, destaca un pequeño cameo de uno de sus actores fetiche, John Turturro, que fue el protagonista de otro de sus éxitos, Barton Fink.

6/10
La sombra del faraón

1998 | Talos the Mummy

A principios de siglo una expedición arqueológica en el Antiguo Egipto acaba mal. Años después la nieta de uno de los componentes de la antigua expedición acude allí de nuevo. Tras diversas peripecias, se trae consigo a Londres una momia. No puede imaginar que el viejo príncipe Talos va a sembrar el terror, siguiendo un maléfico plan. Entretenido film de terror, con aire añejo de serie B, dirigido por el director de Los inmortales. Con una buena ambientación y unos cuantos sustos, se puede reconocer entre los actores al inolvidable Christopher Lee.

5/10
Con los ojos del corazón

1998 | Music from Another Room

Cuando tenía 5 años, Danny ayudó a su padre a traer al mundo a una niña llamada Anna. Emocionado por los acontecimientos, decidió que cuando se hiciera mayor se casaría con ella. Así pues dispuesto a cumplir su promesa, vuelve al pueblo de Anna cuando ambos son adultos. Allí intentará conquistar su corazón, algo que no resultará del todo fácil. Un joven Jude Law está muy bien como el gran galán de esta típica película romántica que está aderezada con notas de humor en su mayor parte dadas por la peculiar familia que tiene Anna.

5/10
El Cuervo (1994)

1994 | The Crow

Esta película se convirtió en su momento en una de las más polémicas del año, ya que fue la última que protagonizó Brandon Lee, muerto en extrañas circunstancias, como si se tratase de un maleficio. El guitarrista de rock Eric Draven (Brandon Lee) y su novia son brutalmente asesinados por una banda criminal en una noche de locura salvaje y descontrolada denominada la Noche del Demonio. Inexplicablemente, un año después, Eric resucita y llega a la ciudad donde fue asesinado. Esta vez armado de una fuerza descomunal y visión sobrenatural, y acompañado de un tenebroso cuervo con capacidades hipnóticas, se propone encontrar a sus asesinos y vengar su muerte y la de su novia. Película absorbente donde las haya, rodada con una factura visual sorprendente e inquietante, de aires barrocos, y acompañada de una vibrante banda sonora. Prácticamente se ha convertido en una película de culto. Encantará a los amantes de lo desconocido.

6/10
El gran salto

1994 | The Hudsucker Proxy

Los hermanos Coen homenajean, a la vez que lo caricaturizan, el cine clásico de Frank Capra. Y lo hacen a través de la historia de Norville Barnes (Tim Robbins), un ingenuo joven recien licenciado en empresariales, que es contratado por una empresa el mismo día que su fundador se ha suicidado saltando desde la ventana de la Sala de Juntas en el piso 44. Sidney J. Mussburger, brazo derecho del fallecido, decide elegir como nuevo presidente de la compañía a Norville Barnes, al que considera un idiota, para conseguir que bajen los precios de las acciones de la compañia. El resultado es una brillante comedia, con grandes golpes de humor. Tambien es de destacar el efecto visual conseguido por los Coen, en particular el peliculiar "look" del Nueva York de los años 50. La película cuenta con grandes secuencias tales como las impresionantes caídas desde el rascacielos.

6/10
Barton Fink

1991 | Barton Fink

Un autor teatral de éxito escucha el canto de sirenas de Hollywood. Y allí descubre que no todo el monte es orégano, pues le encargan absurdas películas de lucha libre. Al tiempo, extraños personajes del motel donde se aloja le ayudarán a su temido enfrentamiento con la página en blanco de la máquina de escribir. Genial acercamiento de los Coen al momento creador, los hermanos mezclan sabiamente géneros e influencias fílmicas, introducen personajes excéntricos, y nos intrigan con cierta misteriosa caja. 

8/10
Rocketeer

1991 | Rocketeer

Producción llena de acción, aventuras e impresionantes efectos especiales. Estamos en el Hollywood de los años 30. Cliff Secord (Bill Campbell) es un piloto de aviones que casualmente consigue un extraordinario artefacto ideado por un inventor. Se trata de una especie de mochila metálica que permite al usuario volar por el cielo como si fuera un cohete humano. Sin embargo, un malvado espía (Timothy Dalton) se propone robarla para llevar a cabo sus malévolos planes. El protagonista se verá envuelto en una trama criminal extremadamente peligrosa que le dará la oportunidad de convertirse en héroe. Entretenida película al más puro estilo Hollywood, con personajes de carne y hueso, muy verosímiles y que hace gala de un acertado sentido del humor. Aventuras de las buenas basadas en un cómic, con música del especialista James Horner (Braveheart, Titanic).

6/10
Muerte entre las flores

1990 | Miller's Crossing

Años de la prohibición. Dos bandas, una liderada por un irlandés, la otra por un italiano, pelean por dominar una ciudad innombrada. En medio de la refriega está Tom Reagan, que en principio trabaja para Leo, el irlandés. Pero se le ocurre tontear con Verna, la chica de su jefe, lo que tiene las previsibles consecuencias. Para acabar de enrevesar las cosas está Bernie, hermano de Verna, y por lo que parece, un traidor redomado. Probablemente la mejor de las películas firmadas por los hermanos Coen. Toman lo mejor de la novela negra –Dashiell Hammett sobre todo– y del cine gangsteril, y lo tamizan con una puesta en escena barroca y abundantes dosis de humor negro (las escenas del italiano con su hijo son memorables). A la magnífica dirección y recreación de época, y a los violentos tiroteos, se suman las interpretaciones. Destaca Gabriel Byrne como el lacónico Tom, que mide cada uno de sus pasos para lograr sobrevivir.

8/10
El novato

1990 | The Freshman

Un pardillo quiere ser estrella de cine. Y un mafioso le echa una mano. Decir Carmine Sabatini es decir el lado cachondo de don Vito Corleone. No en vano, da vida a este mafioso Marlon Brando, que hizo el mítico personaje de Vito en El padrino de Coppola. El actor no teme prestarse a la parodia del mundo gangsteril orquestada por Andrew Bergman. Le acompaña un jovencito Matthew Broderick, que da vida a un tipo ingenuo que no sabe dónde se está metiendo cuando un estafador le ofrece un trabajo, a primera vista sencillo.

5/10
Homeboy

1988 | Homeboy

Un vaquero boxeador llamado Johnny Walker se dedica a pelear en combates menores pues atrás quedaron los años donde era un joven púgil. Un día, en una ciudad de la costa que acude a pelear, conoce a la feriante Ruby, de la que se enamora, y a Wesley, que le propone un atraco. Johnny decide competir. Mickey Rourke escribió y actuó en esta película de boxeo con un personaje llamado como el whisky, donde le acompañaba su propia esposa en aquel momento, Debra Feuer. El actor, peleaba de joven lo que le hizo ganar diferentes premios. Destaca la presencia también de Christopher Walken (Panorama para matar, Amor a quemarropa, Pulp Fiction).

5/10
Estado crítico

1987 | Critical Condition

Eddie es un delicuente que para librarse de prisión se hace pasar por un loco de atar. Por ello, es llevado a un manicomio, pero durante un apagón de luz, logra escapar de la habitación disfrazado de médico y con un nuevo nombre: el doctor Kevin Slattery. Con su nueva identidad se verá metido en una serie de embrollos médicos de donde no será fácil salir. Carcajadas aseguradas de la mano del fantástico Richard Pryor, que ya había destacado en filmes como Su juguete preferido o Superman III. Le acompañan en su locura Joe Mantegna y Rachel Ticotin, bien dirigidos también por Michael Apted (Acción judicial).

5/10
Los inmortales

1986 | Highlander

Una raza de hombres que ha perdurado a través de los siglos son llamados 'los inmortales', pues sólo pueden perder la vida si se decapitan los unos a los otros. El objetivo final es que solo quede uno, como dice la leyenda. Connor MacLeod es un hombre que pertenece a esta raza y vive atrapado a través de los siglos, desde el siglo XVI en Escocia hasta el Nueva York de los años 80. Tanto él como otros de su raza se encuentran sometidos a continuos duelos a muerte. Película con gran éxito de público, que conquistó la audiencia de los más jóvenes, a pesar de dejar un sabor de boca a producto de serie B. Además, lanzó a la fama a Christopher Lambert, aunque ya había trabajado en otros títulos como Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos. Marcó una época, donde filmes como Terminator, Conan, el bárbaro o Excalibur, estaban de moda, y todos ellos presentaban protagonistas fuertes, valientes y guerreros que luchaban por un objetivo. Entre el reparto, destaca la presencia de Sean Connery, Alan North o Jon Polito. La historia entretiene y los constantes cambios temporales, de atrás a adelante y viceversa, confieren dinamismo a la película. Se realizaron tres secuelas más.

6/10
Muerte de un viajante

1985 | Death of a Salesman

A punto de perder su trabajo, y sin poder pagar las facturas, el veterano viajante de comercio Willy Loman entra en crisis, y siente que su vida familiar se desmorona. Volker Schlöndorff, uno de los máximos representantes del 'nuevo cine alemán', y director de El tambor de hojalata, es el responsable de esta impecable adaptación de la célebre y depresiva obra de Arthur Miller, originalmente rodada para televisión. Dustin Hoffman considera su interpretación  del mítico Willy Loman como la mejor de su carrera. Le acompaña el siempre convincente John Malkovich.

6/10

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