IMG-LOGO

Biografía

Julie Walters

Julie Walters

70 años

Julie Walters

Nació el 22 de Febrero de 1950 en Smethwick, West Midlands, Inglaterra, Reino Unido
Filmografía
El jardín secreto

2020 | The Secret Garden

Mary Lennox tiene 9 años y vive con sus padres en la India donde su padre trabaja para el gobierno inglés. Cuando los padres mueren a causa del cólera, Mary es enviada a vivir a una inmensa mansión con su malhumorado y solitario tío (Colin Firth) y su estricta ama de llaves (Julie Walters). Allí la niña se encontrará sola en una mansión con más de cien puertas (la mayoría cerradas) y un jardín amurallado donde con la ayuda de la fantasía y en compañía de su enfermizo primo y un joven del pueblo, emprenderán una maravillosa aventura.

Wild Rose

2019 | Wild Rose

La joven veinteañera Rose-Lynn Harlan sale de la cárcel de Glasgow tras pasar doce meses encerrada. Llegará a casa de su madre, Marion, trabajadora en una panadería, que durante todo ese tiempo ha cuidado a los dos hijos de Rose. Hay tirantez entre ella y su hija, y entre ésta y sus hijos, que casi la miran como una desconocida y prefieren la compañía de su abuela. Y es que Rose nunca ha asumido sus responsabilidades de madre y persigue sin norte y con rotunda ingenuidad su sueño de infancia de ser cantante de country, faceta para la que ciertamente tiene sobrado talento. Pero ese deseo de marchar a Nashville, en Estados Unidos, está destruyendo su vida. Valiosa película británica que narra una historia de maduración personal escrita por Nicole Taylor, hasta ahora autora de algunos guiones de episodios de series televisivas. Compone una historia de hechuras clásicas, hasta cierto punto previsible, con un personaje principal que en algún momento perdió el norte de su vida y al que le cuesta un mundo desandar el camino y retomar el sendero correcto. Hay realismo en la situación caprichosa de la protagonista, no es mala mujer, pero es incapaz de centrarse, de descubrir sus verdaderas prioridades. Aunque alguna fase resulta un tanto forzada –ese cariño espontáneo y exagerado de su la dueña de la casa donde trabaja–, hay credibilidad en su evolución, la realidad se impondrá poco a poco, con momentos cotidianos en pantalla llenos de hondura. Recuerda la atmósfera al de otras películas británicas, de temática social, al estilo de la más descarnada Fish Tank o de algunas películas de Mike Leigh o Ken Loach, en donde las clases trabajadoras luchan por salir adelante y hacer realidad sus sueños. El director Tom Harper (Peaky Blinders, Guerra y paz) ha tenido buen ojo con el casting porque el notable resultado se apoya sobre todo en dos extraordinarias interpretaciones. El oficio de Julie Walters es bien conocido y aquí se mete en la piel de una madre realista, que actúa con mano dura en las situaciones que lo requieren, pero que jamás abandona y que sabe reorientar maravillosamente sus juicios hasta cambiar la propia perspectiva con encomiable humildad. Pero lo que más sorprende es la intensa actuación de Jessie Buckley, cantante reconvertida en actriz cuyo rostro recuerda mucho al de Sienna Miller. En 2008 esta joven irlandesa se presentó al concurso televisivo de la BBC “I Do Anything” y quedó segunda. Desde entonces Buckley ha sabido granjearse el favor de la industria y emprender una carrera que promete, gracias a un potente carisma frente a la cámara y una naturalidad encomiable. Y por supuesto, tiene una voz colosal, que en Wild Rose brilla en toda la banda sonora pero que en pantalla es disfrutable sobre todo en las composiciones “Peace in this House” o “Born to Run” y en ese reconfortante tema final “No Place Like Home”.

7/10
El regreso de Mary Poppins

2018 | Mary Poppins Returns

Memorable continuación del musical disneyano de 1964 Mary Poppins, basado en los cuentos clásicos de P.L. Travers, y cuya gestación y permiso de su traslación al cine a Walt Disney narró el film Al encuentro de Mr. Banks. La trama se sitúa años después, en la época de la Depresión en Londres, con Jane y Michael Banks ya adultos. Ella sigue soltera y es activista de los derechos civiles, ayudando a los más desfavorecidos, mientras que él es viudo y padre de tres hijos, Anabel, John y Georgie, su esposa murió hace un año. La familia Banks corre peligro de quedarse sin su maravillosa casa en la Calle de los Cerezos, las deudas apremian, y el documento que podría salvarles, un certificado de acciones del banco donde Michael trabaja, está en paradero desconocido. Por suerte, sopla viento del este, y se presenta en el hogar de los Banks la entrañable niñera Mary Poppins, dispuesta a traer un poco de orden y fe en la afligida familia. Le ayuda en la tarea Jack, un farolero. Resultaba complicado salir airosos de la empresa de retomar las aventuras de Mary Poppins, pero Rob Marshall, que ya firmó el musical Chicago, lo logra de sobras, con un inspirado guión de David Magee, en el que han intervenido él mismo y el productor John DeLuca. Gran parte del acierto estriba en ceñirse a las claves maestras del original, con numerosos guiños y jugando la carta de la nostalgia, un poco al estilo de lo que hizo J.J. Abrams con La guerra de las galaxias, de modo que estamos como en casa, en un universo reconocible y cercano. Emily Blunt toma el relevo de Julie Andrews, y su Mary Poppins es fantástica, conservando su aire coqueto y vanidoso de quien se mira al espejo, a la vez que sus típicas respuestas tajantes, su aire travieso, y su sincera preocupación por ayudar a los Banks. La trama está bien vertebrada con la excusa argumental de procurar la salvación de la casa de los Banks, lo que sirve para abordar temas con enjundia, que propician inspiradas canciones, que de nuevo tratan de alinearse con las conocidas del film previo: la añoranza de la esposa y madre ausente, que sigue con ellos, una luz en la oscuridad, la imaginación y la fe capaces de sobreponerse a lógica racionalista, y que pueden lograr lo imposible, no hay que guiarse por las apariencias, los libros no son sólo su cubierta, hay que ver desde diversas perspectivas, tener la mente abierta, etc, etc. Tanto en su versión original, como dobladas al español, las canciones suenan estupendamente. Son magníficas la partitura musical y las canciones de Marc Shaiman y Scott Wittman, y destacan las imaginativas coreografías, por ejemplo con los faroleros tomando el relevo de los deshonilladores, y ya sea en el mar o en aire, la magia está ahí en todo momento, incluidos los trepidantes pasajes que combinan actores reales y animación. El conjunto del reparto está sensacional, incluido Lin-Manuel Miranda, que triunfó en el musical "Hamilton", y que puede decirse que ha llegado al cine para quedarse, o así debería ser. Resulta además una gozada descubrir a algún actor del original, y ver que todos los personajes están mimados, incluido el villano de Colin Firth.

8/10
Mamma Mia! Una y otra vez

2018 | Mamma Mia! Here We Go Again

Diez años después de la película Mamma mia! y veinte después del musical creado para los escenarios por Catherine Johnson, inspirada en las canciones del grupo sueco Abba, llega esta secuela-precuela –que ambas condiciones presenta la cinta–, a través de una trama sencilla, simple excusa para el divertimento, las canciones y las coreografías, y el empeño, conseguido, por hacer que el espectador se sienta bien, porque triunfa el amor. Tras la muerte de su madre Donna, Sophie ha planificado la reapertura de su hotel, situado en Kalokairi, una idílica y perdida isla griega. Pero su amado Sky, arquitecto, está en Nueva York, y seguramente no se presentará en la inauguración, además de que le ha salido trabajo en la Gran Manzana; tampoco es previsible que se presenten dos de su tres padres –nunca supo cuál de los tres hombres a los que amó Donna es su padre biológico–, ni su abuela americana, excéntrica, una bruja. Pese a todo no ceja en los preparativos, a los que ayudan las otras dos componentes de Dynamo y amigas de Donna, Tanya y Rosie, y que están coordinados por Fernando, un gerente que es una joyita. El relato de esa puesta a punto se entrelaza con la narración de cómo una jovencita Donna recién graduada que viaja por Europa conoció a Harry, Sam y Bill, y llegó a la preciosa isla helénica. Ambas líneas acaban confluyendo en el clímax, pensado con inteligencia, un canto, nunca mejor dicho, a la maternidad. En esta ocasión el guión corre a cargo del también director Ol Parker, conocido sobre todo por los libretos de El exótico hotel Marigold y su secuela, y por Ahora y siempre, cinta romántica con enferma terminal. Aunque también figura acreditada Johnson, la autora del musical, y Richard Curtis, especialista en tramas ligeras que tocan el “cuore”, como Love Actually. Y captan la idea ligera, que es celebrar la “joie de vivre”, la “alegría de vivir”, algo a lo que contribuye poderosamente la selección de las canciones y su inserción en la narración de modo que no aparezcan postizas; ahí la intervención de Benny Andersson y Björn Ulvaeus se muestra también de enorme importancia. Todos los temas funcionan muy bien, aunque brilla especialmente la escena correspondiente a “Waterloo”, que transcurre en París, con Lily James y Hugh Skinner, de fantástica coreografía. También destaca el arranque de “When I Kissed the Teacher”, que transforma una formal ceremonia de final de curso en la universidad, en una auténtica fiesta. Parker sabe además ser visualmente elegante en algunas transiciones entre presente y pasado, o salvar distancias entre personajes, como las que separan a Amanda Seyfried y Dominic Cooper cuando cantan “One of Us”. Otro de los pasajes que eleva el corazón, es el de la llegada de una muchedumbre en barco, que se dirige a la inauguración del hotel, mientras escuchamos “Dancing Queen”. Con reparto de lujo, donde repiten muchos de los actores del film original, unos tienen mayor presencia que otros, pero todos da la impresión de que se lo han pasado en grande con sus apariciones; hasta Meryl Streep se ha apuntado a la fiesta, mientras que la presencia novedosa de Cher casi a los postres, sirve para que escuchemos su potente chorro de voz. De todos modos, si alguien brilla con especial intensidad en el film, ésa es Lily James, la versión juvenil de personaje de Streep: la actriz tiene la pasta de una auténtica estrella, canta y baila muy bien, y encarna a la perfección el idealismo ingenuo que se deja llevar por los sentimientos y por su afán de disfrutar de lo que le ofrece la vida, una óptica algo superficial, pero coherente con la idea de entretenimiento en que consiste el film. También están bien Jeremy Irvine, Josh Dylan y Hugh Skinner, Jessica Keenan Wynn y Alexa Davies, que ofrecen las composiciones jóvenes de los personajes de Pierce Brosnan, Stellan Skarsgård y Colin Firth, Christine Baranski y Julie Walters. Y Andy García sabe conceder empaque a su latino personaje.

6/10
Las estrellas de cine no mueren en Liverpool

2017 | Film Stars Don't Die in Liverpool

El relato sublimado y nostálgico de la historia de amor entre el joven aspirante a actor nacido en Liverpool Peter Turner, de 26 años, y una estrella de cine de Hollywood ya consagrada, Gloria Grahame, ganadora de un Oscar y que le dobla en edad, y que en los últimos tiempos se dedica sobre todo al teatro. Grahame había pasado antes por cuatro matrimonios, uno con el director Nicholas Ray, y otro con un hijastro de éste, Tony Ray, con el que también había una notable diferencia de edad en el momento de casarse. La película, correcta aunque tampoco apasionante, se basa en las memorias escritas por el propio Turner en 1986, poco después de la muerte de la actriz, debido a un cáncer, cubriendo el arco temporal de su idilio entre 1979 y 1981. A pesar de tratarse de un breve período de tiempo, el guión de Matt Greenhalgh juega con saltos temporales, en que caben los momentos luminosos de su primer encuentro y flechazo, con otros en que asoman los nubarrones y surgen los roces, el riesgo de echar al traste su incipiente carrera actoral por parte de Turner, o la aparición de la enfermedad. Tiene especial interés el dibujo de la familia de clase trabajadora de Turner, gente sencilla de Liverpool, y el modo en que la glamourosa relación de su hijo altera sus vidas cotidianas, su humanidad pegada al terreno ofrece un valioso contraste al discurrir vaporoso y como irreal del mundo de la escena. Paul McGuigan, un director correcto (Victor Frankenstein, varios capítulos de Sherlock), tiene la fortuna de contar con buenos actores, tanto para los roles principales –Annette Bening y Jamie Bell contribuyen a hacer creíble el enamoramiento–, como para los secundarios, donde hay nombres ilustres como Kenneth Cranham, Vanessa Redgrave y Julie Walters. La fotografía de Urszula Pontikos, muy contrastada y con abundantes dorados, contribuye al efecto buscado evocador del film

6/10
Paddington 2

2017 | Paddington 2

El oso Paddington encuentra el regalo ideal para su tía, a punto de cumplir cien años, un antiguo libro desplegable. Pero mientras desempeña todo tipo de trabajos de cara a reunir el dinero necesario para comprarlo, un ladrón entra en la tienda de antigüedades para apropiarse de él. Una de esas excepciones en las que la secuela supera al original. Ya aquél, que adaptaba las peripecias del personaje de los cuentos de Michael Bond, sorprendía con su retrato de Londres a través de los ojos de un oso parlante y filántropo llegado de Latinoamérica, con buenas dosis de humor inglés. Pero aquí se eleva todavía más el listón, con inteligentes hallazgos que se suceden a un ritmo trepidante. La clave está en que reivindica la sencillez, propone una mirada a un pasado nostálgico ideal mostrando trenes y todo tipo de objetos del ayer, y aboga porque siempre se puede sacar el lado positivo de cada ser humano. De hecho su humor, pensado para el público de todas las edades, tiene la típica ironía británica, pero está tratado con un gran sentido del equilibrio, ataca a actitudes y comportamientos inadecuados pero no al humano en sí, que siempre puede regenerarse, incluso en el caso de brutales criminales. Repite como realizador Paul King, centrado sobre todo en series televisivas hasta que abordó esta saga, que demuestra que ha aprendido muy bien de los mejores. Sus imágenes remiten a Charles Chaplin (la hilarante secuencia de la barbería), a la animación clásica (la limpieza de cristales) e incluso a Woody Allen y su Misterioso asesinato en Manhattan, de donde bebe la esposa investigadora y el marido escéptico y la secuencia de las grabadoras. Pero sobre todo ha tomado como modelo al mejor Frank Capra, el oso tiene la actitud de los personajes de Gary Cooper y James Stewart del cine del italoamericano, y provoca las mismas reacciones positivas. Abundan los momentos valiosos, como la encantadora animación del libro desplegable con los mejores lugares de la capital británica, o la secuencia del militar retirado de carácter gruñón que no permite que le limpien los cristales. Repiten los actores de primer nivel en registros exageradamente divertidos de la primera entrega; se lucen Sally Hawkins y Hugh Bonneville, mientras que Julie Walters y Jim Broadbent saben a poco. Pero aparte del pequeño papel del siempre sorprendente Brendan Gleeson, aquí roba la función sobre todo el recién llegado Hugh Grant, grande como comediante y showman, que además tiene un papel múltiple y demuestra una sana capacidad de reírse de sí mismo.

7/10
National Treasure

2016 | National Treasure | Serie TV

Brooklyn

2015 | Brooklyn

1952. Eilis Lacey ha tomado la determinación de emigrar a Estados Unidos, con pena, pero con la tranquilidad de que deja en su pueblo irlandés a su madre viuda al cuidado de su hermana Rose. Frente al ambiente asfixiante y de chismorreos de su tierra natal, Eilis empieza a respirar libertad en Brooklyn, gracias a la ayuda de la Iglesia, que le consigue trabajo como empleada en unos grandes almacenes y alojamiento en una pensión de jóvenes solteras, regentada por la simpática y dominante señora Keogh. Al principio se encuentra cohibida e insegura, pero Eilis se va soltando, siempre guiada por su buen corazón, y conocer a un joven de origen italiano, Toni, puede ser el descubrimiento del amor. El novelista Nick Hornby vuelve a adaptar una obra ajena tras An Education y Alma salvaje, repitiendo con la idea de protagonista femenina absoluta. El trabajo de entregar un libreto a partir de la novela de Colm Tóibín le ha supuesto una nominación al Oscar. Lo cierto es que es un trabajo muy medido, que sabe conjugar nostalgia y romanticismo con la dureza de la situación de quien se encuentra lejos de su hogar, tratando de construir uno nuevo, y siente el tirón de uno y de otro. Tirón doble, porque, tras un suceso que obliga a Eilis a regresar a Irlanda, también en lo relativo a su futuro marido su corazón anda dividido. John Crowley, que ya apuntó maneras en su debut en la dirección más de una década atrás con Intermission, demuestra habilidad narrativa en un film de corte muy distinto, lleno de humanidad y sentimientos nobles, aunque no faltan las debilidades y las dudas, o ciertas mezquindades. Se nos ofrece una mirada positiva a la vida, aunque no se niegan las dificultades, y ello con naturalidad, sin moralinas tontas y pazguatas. A la credibilidad de la trama ayuda la soberbia interpretación de Saoirse Ronan, que ha logrado una nominación al Oscar. A pesar de su juventud, 21 años cuando hizo el film, sabe encarnar bien la evolución de su personaje, de modo que nos creemos su madurez que se diría de alguien con más edad; y hace tremendamente atractiva la práctica del bien, algo muy difícil en pantalla, donde suelen ser más agradecidos los villanos terribles que las buenas personas. Y aunque estamos sin duda ante una película de mujeres, se agradece el buen dibujo de los personajes masculinos, los dos pretendientes de Eilis y el sacerdote (Emory Cohen, Domhnall Gleeson, Jim Broadbent) no son meros comparsas de cartón piedra, a diferencia de lo que pasa en otros filmes coetáneos y bastante celebrados como Carol y Sufragistas.

8/10
El fin de un imperio

2015 | Indian Summers | Serie TV

Effie Gray

2014 | Effie Gray

Película inspirada en hechos reales un tanto morbosos, describe el matrimonio infeliz de la joven y poco experimentada escocesa Effie Gray con el crítico de arte y erudito en mil cuestiones, entre otras la pintura de los prerrafaelitas, John Ruskin. Cuando Effie viaja ilusionada con su marido tras la boda a la casa de Londres donde vive con sus padres, descubre que John no es quien pensaba que era: se muestra muy raro y le niega de un modo asombroso el débito matrimonial; además, los sobreprotectores progenitores, sólo preocupados de la carrera de su hijito, le hacen la vida poco menos que imposible. El film, que cuenta con guión de Emma Thompson, quien se reserva un pequeño papel como confidente de Effie, tiene interés para documentar una determinada época y la atmósfera donde se desenvolvió la escuela prerrafaelita, con pintores como John Everett Millais, protegido de Ruskin, y que se sentirá atraido por Effie, aunque no quiere traicionar la confianza de su mentor. En ese sentido, el tratamiento visual del film imita sin duda a esos cuadros, y resulta muy atractivo, junto a los pasajes en Venecia. La principal debilidad de la película es que, una vez planteada la dificultad matrimonial, junto a la impasibilidad inhumana de Ruskin y la paciencia colmada al fin de su esposa, todo es un dar vueltas a lo mismo de un modo un tanto cansino, no hay excesiva progresión. De modo que también la interpretación de los principales actores, Dakota Fanning y Greg Wise, te deja frío.

5/10
Paddington

2014 | Paddington

Tras un terrible terremoto con trágicas consecuencias en Perú, la tía del oso Paddington decide embarcarle rumbo a Londres, donde está segura de que alguien le dará un hogar, como se hacía con los huérfanos que abandonaban en las estaciones durante la II Guerra Mundial. Los tiempos han cambiado, así que el pequeño animal no encontrará a nadie dispuesto a ofrecerle un hogar, pero los Brown –un matrimonio con dos hijos– le acogen mientras tanto temporalmente. Creado por Michael Bond, el oso Paddington es todo un clásico de la literatura infantil británica. Sus peripecias ya habían dado lugar a tres series televisivas de animación. El largometraje, sin embargo, opta por la imagen real con el protagonista y otros personajes creados mediante la más avanzada CGI, con una expresividad y una integración con los humanos realmente prodigiosa. Todo ello se enriquece además con el cuidado diseño de producción de Gary Williamson. Estéticamente, el film lleva el sello del productor, David Heyman, artífice de la saga de Harry Potter. Paddington cuenta además con un elenco de alto nivel, encabezado por Hugh Bonneville y Sally Hawkins como los Brown, los sorprendentes Samuel Joslin y Madeleine Harris en el rol de sus hijos y la gran Julie Walters como la señora Birds, la asistenta. Aunque Nicole Kidman como una villana muy en la línea de Cruella de Vil resulta un tanto sobreactuada, en general el film se engrandece con el trabajo de secundarios de primera, como Peter Capaldi y Jim Broadbent, que saben a poco como el vecino gruñón y el bonachón Mr. Gruber, respectivamente. Con toques de humor divertidos, dirigidos tanto al público infantil como a los más maduros, Paddington no aporta demasiado a otras películas con animales digitales parlantes, pero tiene cierto aroma inglés que le otorga frescura. Además, encierra pequeñas notas sobre la hospitalidad, los lazos familiares, y el civismo ciudadano.  

6/10
Un talento increíble

2013 | One Chance

Recreación de la historia real de Paul Potts, que trabajaba en una tienda de día y por la tarde hacía sus pinitos como cantante de ópera. Hasta que participó en 2007 en el concurso televisivo Britain's Got Talent y dejó deslumbrado al público y al jurado con su impresionante voz. A pesar del eficaz reparto, habitual de películas musicales –a James Corden lo hemos visto en Begin Again y a Julie Walters en Billy Elliot–, y del indudable interés humano al tratarse de una inspiradora historia verídica, se trata de un film demasiado convencional, con pocas sorpresas.

5/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
Harry Potter y el misterio del príncipe

2009 | Harry Potter and the Half-Blood Prince

Sexta entrega de las aventuras del famoso mago, y segunda dirigida por David Yates, responsable de Harry Potter y la Orden del Fénix, que además fue el artífice de la excelente serie televisiva La sombra del poder (2003). Curiosamente ha recuperado al guionista Steve Kloves, que se encargó de la adaptación de las cuatro primeras, es decir de todas menos de la anterior. Su tarea no era nada fácil, ya que estamos ante una novela extensa y compleja. Esta vez Harry Potter ayuda a Dumbledore, el director de Hogwarts a reclutar al profesor de pociones Horace Slughorn, que aunque está retirado, al ver al chico acepta, por su fama y su enorme potencial para la magia. Dumbledore pretende también que Harry le sonsaque a Slughorn sobre su participación en un oscuro hecho del pasado. El profesor Slughorn entrega a Harry Potter un viejo libro de magia que una vez perteneció a alguien llamado el Príncipe Mestizo, y que será muy útil para el joven mago. Mientras tanto, Draco Malfoy ha recibido instrucciones para llevar a cabo una misteriosa y malvada misión, bajo la protección del profesor Severus Snape. Harry Potter y el misterio del príncipe cuenta con todos los ingredientes mágicos que hicieron funcionar a las anteriores entregas: un gran presupuesto que permite reconstruir con todo lujo de detalles el universo de J.K. Rowling, un director bastante competente, convincentes efectos especiales y un nutrido plantel de actores de primera. Esta vez, se incorpora Jim Broadbent, que logra una sentida interpretación del atormentado Horace Slughorn. Destaca también el trabajo de los chicos protagonistas, que conocen al dedillo a sus personajes. Se luce especialmente Rupert Grint, pues esta vez Ron Weasley tiene mucho papel. Todo esto bastará para contentar a un amplio sector del público, pues es cierto que estamos ante una producción de cierta calidad. Sin embargo, Harry Potter y el misterio del príncipe está muy lejos del nivel de otros títulos de la saga, especialmente de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, dirigida por Alfonso Cuarón, quizás la cinta más brillante hasta la fecha. Además, no se puede hablar de una buena adaptación literaria. David Yates no logra plasmar ni de lejos la tensión de la trágica novela, sobre todo por culpa de que el cineasta recurre en exceso al humor. Era difícil condensar la esencia de la obra original en las dos horas y media que suele durar cada film, lo que se agrava porque en las anteriores entregas ya se suprimieron detalles que luego cobraban gran importancia conforme se iban sucediendo las novelas. Se comete un grave error al hacer hincapié sobre todo en las relaciones adolescentes con el sexo opuesto. Ron se echa novia, para desesperación de Hermione, que se siente celosa al tiempo que intenta ocultar sus sentimientos. Mientras tanto, Harry se siente atraído por Ginny Weasley, la hermana de Ron. Todo esto proporciona en un primer momento varios gags divertidos, pero acaba agotando, y afectando gravemente al dramatismo de la cinta, que se convierte por momentos en una especie de culebrón juvenil estilo Sensación de vivir.

6/10
Mamma mia!

2008 | Mamma mia!

En 1999 se estrenó en Londres el musical Mamma Mia!, escrito por Catherine Johnson, que tiene el mérito de haber encajado como un guante en una trama imaginativa varias de las canciones de Abba más reconocidas, con algún divertido retoque en las letras. Su labor es tan brillante que un espectador que no hubiera escuchado al famoso grupo sueco creería que se trata de temas originales. Casi una década después, la propia Johnson se ha encargado del guión en la versión cinematográfica, que también cuenta con Phyllida Lloyd, la misma directora que el montaje teatral. Donna es una madre soltera que ha criado en solitario a su hija Sophie en Kalokari, una idílica isla griega, donde regenta un pequeño hotel. Sophie está a punto de casarse, y siempre ha querido saber quién es su padre, por lo que ha decidido enviar invitaciones a tres tipos que visitaron la isla veinte años atrás. Según el diario de su madre, que Sophie ha encontrado por casualidad, no se sabe cuál de ellos es realmente su progenitor. Al parecer, Donna mantuvo relaciones con los tres en un corto período de tiempo. El hombre de negocios Sam Carmichael, el banquero Harry Bright y el aventurero y escritor Bill Anderson llegan a la isla más o menos a la vez que las dos grandes amigas de Donna, Rosie y Tanya, que formaban con ella en el pasado el grupo Donna and the Dynamos. La citada Phyllida Lloyd tiene una intachable reputación como directora de escena, no sólo por sus montajes teatrales, sino sobre todo por su trabajo en la ópera. Sin embargo, es una debutante en el cine, y se nota. Sus imágenes no tienen la fuerza de otros musicales recientes, y al final pierde muchísimo fuelle, pues el ritmo cae por un par de secuencias que no aportan demasiado y se hacen pesadas. A pesar de todo, el film funciona, principalmente porque las famosas canciones dan pie a números divertidos, que se siguen con una sonrisa en la boca. Están mejor ellas, sobre todo las Dynamos (las veteranas Julie Walters –inolvidable profesora de Billy Elliot (Quiero bailar)– y Christine Baranski –secundaria de títulos como El misterio von Bulow–) y la propia Meryl Streep (Donna), que no sólo realiza una buena interpretación, sino que además demuestra tener buena voz. No están tan bien dotados para el canto los tres posibles padres (Stellan Skarsgård, Pierce Brosnan y Colin Firth), pero están muy bien escogidos para sus personajes. Como tienen que cantar menos, dan el pego. Algunos números musicales son excelentes. Destaca ‘Mamma Mia’ –cuando Donna descubre a sus ex y se los imagina tal y como eran en el pasado–, ‘Chiquitita’ –con las Dynamos tratando de animar a Donna–, ‘Slipping Through My Fingers’ –con Donna ayudando a su hija a vestirse y dándose cuenta de lo mucho que ha crecido– y sobre todo ‘Does Your Mother Know’ –que suena cuando una de las Dynamos rechaza a un joven pretendiente en la playa–. La directora cuenta con buenos bailarines y coreografías efectivas que sabe utilizar. La cinta lanza una mirada nostálgica a los años en que sonaban las canciones de Abba, o sea la década de los 70, marcada por el espíritu de mayo de 68, el permisivismo sexual e incluso la tolerancia con las drogas. Pero lo hace desde el punto de vista de unos personajes que han madurado, y que han dejado esa época atrás. Además, la trama también puede interpretarse en clave crítica hacia esa época, pues muestra también sus consecuencias negativas. La hija de Donna se siente dolida por no haber tenido un padre y está a punto de casarse precisamente para que sus futuros hijos no tengan el mismo problema.

5/10
Harry Potter y la Orden del Fénix

2007 | Harry Potter and the Order of the Phoenix

Han pasado cinco años desde que Harry Potter ingresó en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, al que se accede desde el andén 9 y 3/4. Ya no es un niño, ni tampoco sus fieles amigos Hermione y Ron, y las aventuras y peligros con los que se tienen que enfrentar están más acorde con su mayor madurez. Después de la terrible aventura del pasado año, en la que Harry tuvo que enfrentarse al malvado Voldemort, la sorpresa del chico de la cicatriz es que a su vuelta nadie cree que “el que no debe ser nombrado” haya regresado al mundo de los magos para establecer su tiranía de terror. Por otra parte, el Ministro de Magia, temeroso de que el director de Hogwarts, Albus Dumbledore, le birle el puesto, nombra a una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, que apenas enseña a defenderse a los alumnos. Al sentirse desvalido ante la inminente lucha, Harry comprende que tendrá que prepararse por su cuenta y decide fundar el llamado “Ejército de Dumbledore”. Tras la cuatro primeras entregas, un nuevo director –el inglés David Yates– toma el mando en la adaptación a la pantalla de esta quinta novela de J.K. Rowling. Además se despide el guionista Steve Kloves y debuta en la serie Michael Goldenberg, responsable de los libretos de Contact o Peter Pan. Yates ha seguido la estela de sus predecesores Mike Newell y Alfonso Cuarón, al imprimir un gran ritmo al film y dotarlo de una atmósfera muy oscura y tenebrosa. Destaca en este aspecto el espléndido y sobrecogedor comienzo en el parque despoblado y el posterior ataque de los dementores. Quizá pueden achacarse al guión algunos descuidos al dejar o sugerir cabos sueltos, y también que en torno al desenlace reine un poco la confusión respecto a la profecía y al papel que juegan algunos personajes. Por lo demás, es interesante comprobar las evoluciones en la vida de Harry: a la vez que nota que los años no pasan en balde y que se siente cada vez más atraído por la bella jovencita Cho Chang, descubrirá que en el amor no es oro todo lo que reluce. Y también se llevará una enorme sorpresa al descubrir ciertos aspectos desconocidos de la vida de su padre, en una original escena que arroja luz a la hora de comprender los modales del profesor Snape. Por otro lado, aunque Hermione y Ron tienen menos protagonismo en la aventura, su profunda amistad se revelará esencial para el mago de cicatriz. Y hay que elogiar a la actriz Imelda Staunton, que ofrece una fantástica, divertida y repelente composición de la profesora Umbridge.

6/10
La joven Jane Austen

2007 | Becoming Jane

Probablemente la gran referencia de este film sea Shakespeare enamorado. Como en ese título, se trata de recrear la juventud de Jane Austen como si fuera una novela más de la autora, de tal modo que los acontecimientos que marcan esos años tengan un enorme parecido a episodios de sus novelas más célebres, mayormente “Orgullo y prejuicio” y “Sentido y sensibilidad”. Así, la película arranca con Jane viviendo con sus padres y hermanos en su su casa campestre. Jane, como las heroínas de sus obras, es una joven guapa y agradable, de mente despierta y clara inteligencia, que se esfuerza por escribir historias, aunque hasta ese momento no está satisfecha de los resultados. Sus padres bien podían ser un trasunto de los Bennett de “Orgullo y prejuicio”, al igual que la gran confianza que tiene con su hermana; la relación con lady Gresham, y su arisco aunque sensible sobrino, también recuerdan a esa novela. La tesis del film, que se apoya en la biografía de Austen de John Spence, es que la autora no logrará convertirse de verdad en escritora hasta que tenga auténticas experiencias de la vida, como es la del éxtasis de la enamorada. Y en esta asignatura recibirá lecciones de Tom Leffroy, un irlandés que se pasa una Navidad en su casa, cuyo “primo lejano” en “Orgullo y prejuicio” sería el mundano Wickham. Se dará la paradoja de que este personaje auténtico provoca a Austen para que desafíe las convenciones sociales, aunque él mismo se encuentra constreñido por ellas. El reparto del film es espléndido; obligado es citar a Anne Hathaway, en alza, americana que encarna, bien, a una inglesa; mientras que James McAvoy parece estar especializándose en papeles de jóvenes con encanto pero con un punto canalla, como los de El último rey de Escocia y Expiación.

6/10
La maldición del rubí

2006 | The Ruby in the Smoke

Sally Lockhart, una chica de 16 años, se ha quedado huérfana tras la misteriosa muerte de su padre en el mar del sur de China. Armada con una pistola, decide investigar el suceso, con ayuda de sus amigos, Jim y Frederick. Adaptación de una serie de cuatro novelas, ambientadas en la Inglaterra victoriana y protagonizadas por Sally, una chica de 16 años. El autor de los libros es Philip Pullman, más conocido por escribir La brújula dorada.

4/10
Wah-Wah

2005 | Wah-Wah

1959. Ralph Compton narra las vicisitudes familiares en la zona del este del sur de África, lo que luego sería Swazilandia, justo en una época convulsa en donde las tropas británicas están a punto de abandonar el lugar. La historia responde de algún modo a la autobiografía del director Richard E. Grant, actor en películas como La edad de la inocencia o El pequeño vampiro, que aquí debuta en los apartados de guión y dirección, narrando sus recuerdos de infancia. La película, agradable de ver, cuenta con un sólido reparto y con una excelente banda sonora del compositor Patrick Doyle.

6/10
Harry Potter y el prisionero de Azkaban

2004 | Harry Potter and the Prisioner of Azkaban

Harry Potter crece. La saga del niño mago también. Estrena nuevo director, el mexicano Alfonso Cuarón (Chris Columbus quedó agotado con las dos primeras entregas), aunque manteniendo al guionista Steve Kloves, y contando con el necesario "placet" de J.K. Rowling, la madre de la criatura. Tercer curso en Hogwarts. La incorporación de Harry, Hermione y compañía trae consigo una novedad. Ha escapado de prisión Sirius Black, un poderoso mago relacionado con la muerte de los padres de Harry. Las medidas de seguridad en la escuela se han extremado, sobre todo con los dementores, siniestras criaturas policiales, capaces de introducirse en la cabeza del que tienen delante, y cuyos interrogatorios mentales Harry no soporta nada bien. Como puede verse, la imaginación de Rowling depara nuevas sorpresas, y sólo presentamos la punta del iceberg. Cuarón asume el mundo de Potter, utilizando lo mejor de su capacidad de cuentacuentos (recuérdese que dirigió La princesita), y evitando el error de pasarse de listo (su fallida adaptación contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens); apunta lo justo la entrada en la adolescencia de Harry (la rabieta con sus tíos, que le lleva a hacer magia en el mundo de los "mugles", algo archiprohibido), y da un toque un pelín más oscuro a la saga. Los personajes más mimados son Harry y Hermione entre los niños, y el profesor Lupin (estupendo David Thewlis) entre los adultos. Donde el mexicano se gana un diez es en el capítulo visual. El autobús que recoge a Harry, el sortilegio de conjurar los miedos con un pensamiento ridículo, la clase sobre el hipogrifo, el viaje en el tiempo o los terroríficos dementores, resultan deslumbrantes. También hay asombrosas transformaciones (atención al hombre lobo, o las sorpresas que depara Scabbers, la rata de Ron), y hechizos que dan pie al humor, como aquel con que Harry castiga a la tía Marge, conviertiéndola en una auténtica mujer-globo. Concretamente Cuarón se esforzó en la creación de los dementores, según explica el productor, David Heyman: “Alfonso quería que los dementores tuviesen una cualidad completamente distinta de las restantes criaturas míticas de la historia. Comenzó el proceso de diseño experimentando con movimiento a cámara lenta. Y luego reprodujo el movimiento a cámara lenta al revés, como si los dementores fueran por delante de un personaje al entrar en una habitación, en lugar de seguirlo.” Y sí, dan miedo estas criaturas, que recuerdan un poco a los Jinetes Negros de El Señor de los Anillos.

6/10
Mi socio Mickybo y yo

2004 | Mickybo And Me

Interesante película irlandesa, adaptación de la obra teatral de Owen McCafferty, acerca de la amistad en los años 70 entre dos chavales, Mickybo y Jonjo. Los dos chicos de Belfast, después de salir del cine, se convierte en grandes admiradores de los célebres bandidos del viejo Oeste Butch Cassidy y Sundance the Kid. Y siguen tanto a sus héroes, que encarnaron Paul Newman y Robert Redford, que les imitan realizando pequeñas fechorías, y soñando con huir a Australia. Y es que en el entorno familiar de ambos hay algunos problemillas. Aunque bien arropados por actores adultos de prestigio, como Julie Walters, los reyes de la función son los chicos protagonistas, unos estupendos John Joe McNeill y Niall Wright.

5/10
Las chicas del calendario

2003 | Calendar Girls

Un grupo de mujeres ya talluditas en Inglaterra. Amas de casa, ocupan su tiempo libre en actividades variopintas de una asociación femenina. Cuando el esposo de Annie muere de leucemia, Chris tiene una idea ‘diferente’, para recaudar fondos en la lucha contra el cáncer: el tradicional calendario del grupo, habitualmente adornado por motivos florales o paisajísticos, podría estar ilustrado con fotos de ellas posando desnudas. Sería una forma de subrayar la belleza femenina por encima de edades y achaques, y la iniciativa, por diferente, tal vez tuviera éxito. Así que se ponen manos a la obra… Lo que revoluciona su pequeña población, y afecta a sus vidas personales. Entretenida comedia, muy ‘british’, basada en una historia real. Con un excelente plantel de actrices, está contada con agradable elegancia. El film no entra en cuestiones como si el fin justifica los medios, o hasta qué punto las fotos del mentado calendario pueden considerarse artísticas. Estamos más bien ante un cuentecillo impregnado de buenos sentimientos, basado en la férrea amistad entre un grupo de mujeres.

6/10
Antes de que te vayas

2002 | Before You Go

Tres hermanas vuelven a su casa cuando su madre muere. Una vez allí comenzarán un intenso viaje que las llevará al pasado y les mostrará una serie de secretos familiares que les eran completamente desconocidos. Que el argumento de esta película resulte de lo más recurrente, casi tanto como el de "chico conoce a chica", no quiere decir que el título carezca de interés. La mera presencia en el reparto de Julie Walters y Tom Wilkinson ya le da al título un aliciente.

4/10
Harry Potter y la piedra filosofal

2001 | Harry Potter And The Philosopher's Stone

¿Qué pasa cuando vives con una familia adoptiva, los Dursley, que no te quieren demasiado? Pues puede pasar que empieces a saber quién eres realmente cuando un buen día recibes una carta de Hogwarts, una escuela de magos, que dice haberte admitido en su primer curso. Siempre que haya una lechuza persistente en entregar sus mensajes, y un gigante, el simpático Hagrid, dispuesto a echarte una mano. Una vez que Harry se hace con sus enseres de mago, acude al andén nueve y tres cuartos, y de allí parte rumbo a un mundo nuevo, donde los “profes” son magos, y donde se pueden hacer amigos estupendos como Ron y Hermione, y hasta crearte alguna que otra rivalidad con la casa de Slytherin. El film abunda en situaciones humorísticas (magnífico el sombrero seleccionador), pero también en otras dramáticas (como Harry ante el espejo que devuelve el reflejo de sus padres muertos, cuando Dumbledore le dice que “no conviene atarse a los recuerdos demasiado” sabiendo que las nostalgias paralizantes pueden ser un peligro), o de suspense sin límites (la partida de ajedrez). El secreto del éxito del film viene dado por la fidelidad que Chris Columbus (Solo en casa, Señora Doubtfire) y su guionista Steve Kloves (Jóvenes prodigiosos) guardan al libro original de J.K. Rowling, con la clásica historia de un internado, donde los chicos van mostrando sus virtudes y defectos, siempre con deseos de ir mejorando. La escritora reconoce que le encantaban las 'Crónicas de Narnia' de C.S. Lewis, aunque ella trata de ser más subliminal en los contenidos de sus historias. En cuanto al parecido con la serie 'Los cinco de Enid Blyton', dice que la diferencia principal es que ella pretende que sus personajes crezcan. A los que critican su visión optimista de la vida, lo que se refleja en sus filmes, Columbus les replica: “Puedo entender que es válido mostrar a la gente las cosas feas de este mundo, pero también pienso que hay un lugar para películas que dejen a la gente un sentido de esperanza. Si tu película no consigue eso, creo que no vale la pena hacerla.” Este hombre familiar, casado y con cuatro hijos, ha vuelto a las raíces más puras de su cine para toda la familia. Y hasta se ha trasladado a vivir a Inglaterra, y puede que acabe dirigiendo las siete películas que pueden dar los libros de Rowling. Dice haberse inspirado, a la hora de dar con el aire adecuado, en sus tempranos trabajos en Gremlins y El secreto de la pirámide.

7/10
Billy Elliot (Quiero bailar)

2000 | Billy Elliot

El título lo dice todo. Billy Elliot quiere bailar. Tiene once años, y de familia obrera. Su destino en los años 80 sería ir a parar a la mina, como su padre viudo; a no ser que Margaret Tatcher cierre antes las explotaciones mineras del Norte de Inglaterra. Pero a Billy no le atrae ni el carbón ni el boxeo. Lo que le encanta es la danza. Stephen Daldry se basa en un guión de Lee Hall, que parte de sus recuerdos de infancia. Y logra una perfecta simbiosis entre drama personal (Billy hará lo imposible para ver cumplido su sueño) y social (un modo de ganarse la vida a punto de desaparecer). Así, el padre de Billy quizá sacrifique la lucha en una batalla perdida de antemano, por la posible salida del pozo de su hijo pequeño. Una interesante reflexión aportada por el film se refiere al acceso de la clase obrera a la cultura. Tras la incomprensión inicial, las imágenes del padre de Billy extasiado ante el talento de su hijo, o de su visión de la capital, Londres (un mundo que desconocía), son muy ilustrativas. Junto a la trama, dura y sensible, hay un imaginativo uso de música y danza. Vivimos con Billy su aprendizaje, la cerrazón de padre y hermano, o la relación con la profesora. Billy Elliot es una pequeña gran película. Su aparente falta de pretensiones la engrandece. Y unos grandes actores, poco conocidos a excepción de Julie Walters (nominada al Oscar por Educando a Rita), la llenan de una agradecible humanidad.

7/10
Titanic Town

1998 | Titanic Town

Bernie McPhelimy es una madre de familia con cuatro hijos, harta de la situación de violencia que se vive en Irlanda del Norte. La gota que colma el vaso de su paciencia es la muerte de una íntima amiga, que estaba cuidando de uno de sus hijos. Intenso film en torno a la violencia del IRA dirigido por Roger Michell, el triunfante realizador de Notting Hill, y protagonizado por Julie Walters.

5/10
La noche de las chicas

1998 | Girls' Night

Jackie y Dawn, amigas desde el instituto y cuñadas, también trabajan juntas en una fábrica de electrodomésticos. Todos los viernes llevan a cabo la noche de las chicas, que consiste en salir a divertirse al bingo. Jackie, aburrida de su marido, mantiene un idilio extraconyugal con el director del local. Una noche, Dawn gana una enorme suma, por lo que las dos mujeres deciden cumplir su sueño: pasar una noche en Las Vegas. Sin embargo, recibirán malas noticias sobre la salud de una de ellas. Comedia intrascendente, pero con cierto trasfondo social, al estilo de Full Monty, en su descripción de personajes desfavorecidos. Los actores saben retratar con enorme humanidad a sus personajes.

5/10
Mi querida hermana

1994 | Sister My Sister

Christine y Lea son dos jóvenes hermanas que sirven hacendosamente en la casa de la Sra. Danzard, una mujer respetables por todos sus vecinos, la cual vive junto a su hija Isabelle en una pequeña localidad francesa. Un día, la señora de la casa descubre la íntima e incestuosa relación que une a sus sirvientas y esto no hace más que crear una agobiante tensión en toda la casa, dando lugar a un ambiente claustrofóbico que empieza a invadir todo el hogar. Un horrible suceso cambiará el cariz de las cosas. Basado en hechos reales, la película es un poderoso y oscuro drama sobre la obsesión de dos mujeres, la una por la otra, en una época llena de tabúes y represiones sociales. Dirige Nancy Meckler quien tan solo cuenta con dos títulos en su haber. Joely Richardson interpreta magistralmente a una atormentada Christine, y tanto ella como Jodhi May, quien hace de su hermana, ganaron el premio a la mejor actriz en el festival de Valladolid.

4/10
The Summer House

1993 | The Summer House

Lili (Jeanne Moreau) una mujer extravagante y exótica, trata de salvar Margaret (Lena Headey) de un matrimonio desastroso. Uno de los primeros trabajos de una jovencisima Lena Headey, todavia iniciandose en la interpretación, y con una soberbia Jeanne Moreau, que recoge el peso del protagonismo con gran inteligencia. 

6/10
Steeping Out (Un paso adelante)

1991 | Steeping out

Los estudiantes de Mavis Turner, gente normal y corriente, están hartos de la rutina diaria. Tratando de poner remedio a esto, se apuntan a unas clases semanales de claqué con una simpática profesora. Además de hacer algo de ejercicio, entre ellos surgen unas relaciones estupendas, y poco a poco compartirán sus sueños, sus inquietudes y sus esperanzas. Pero su afición debe profesionalizarse cuando les piden que preparen un número para una fiesta benéfica. Además de pasárselo en grande, harán una buena obra, y aprenderán a ayudarse mutuamente y a mejorar como personas.   Una comedia protagonizada por un grupo de entrañables personajes, encabezados por la carismática Liza Minnelli. Se trata de una película entretenida, con un argumento original y animado, pero sin demasiadas pretensiones.

4/10
Buster (El robo del siglo)

1988 | Buster

Basada en la historia de Buster Edwards (Phil Collins), un hombre peculiar que planeó el robo del tren correo de Glasgow en 1963. Divertida y alocada comedia sobre un ladrón con un plan disparatado, pero que fue bien recibida por su sencillez y el buen hacer de los protagonistas, entre los que destacan el cantante Phil Collins.

5/10
Ábrete de orejas

1987 | Prick Up Your Ears

Biografía nada convencional del escritor británico Joe Orton (1933-1967), autor de novelas y satíricas obras teatrales que murió asesinado a martillazos por su amante Kenneth Halliwell. Inteligentemente, Frears se ocupa de ambos personajes que encarnan con absoluta credibilidad Gary Oldman y Alfred Molina. Y, entre un moderno montaje y mucho humor cínico, les enfrenta a su triste destino: Orton es el genio que tiene éxito con cualquier frase que escriba, se mueve entre ambientes barriobajeros de urinarios públicos y conoció a Paul McCartney; mientras que Ken no goza de ninguna reputación, está calvo y no puede soportar el éxito de su compañero. Adaptación del libro de John Lahr. La excelente música de Stanley Myers fue recompensada en el Festival de Cannes como mejor contribución artística, mientras que Vanessa Redgrave fue elegida mejor actriz secundaria por el Círculo de Críticos de Nueva York.

6/10
Educando a Rita

1983 | Educating Rita

Rita es una peluquera casada, sin ilusión por nada, que encima no consigue concebir un hijo. Un día decide apuntarse a clase de literatura en la Universidad, lo que hará de ella una mujer nueva y optimista. Además, Frank, su profesor de inglés se sentirá atraído por ella. Amable cinta de Lewis Gilbert donde una mujer madura experiementa un cambio en su aburrida vida gracias a un profesor universitario. Michael Caine fue nominado a los Oscar como mejor actor por su papel de maestro enamoradizo y algo alcohólico, y le da la réplica Julie Walters (Titanic Town, Las chicas del calendario)

5/10

Últimos tráilers y vídeos