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Biografía

Nicholas Art

Nicholas Art

Nicholas Art

Filmografía
Taking Chance

2009 | Taking Chance

El coronel Michael Strobl, del ejército de los Estados Unidos, casado y con hijos, sirve en casa con trabajo de oficina. Por sus manos pasan los listados de los caídos en la guerra de Irak, y no deja de tener la sensación de encontrarse muy cómodo en su puesto, mientras otros combaten y mueren en el frente. Por ello decide ofrecerse voluntario para escoltar el cadáver del joven marine Chance Phelps y entregarlo a su familia. Confundido acerca del destino del cuerpo, el viaje resulta ser más largo de lo previsto, lo que sirve a Strobl para constatar el enorme respeto con que sus compatriotas miran a los muertos por la patria. Sencillo y conmovedor film basado en hechos reales. Ha servido para componerlo el diario que llevó en su periplo el mentado Strobl, quien también figura en los créditos como coguionista. Ross Katz, productor de varios filmes de Sofia Coppola, debuta en la dirección, y lo hace con sobriedad, vertebrando la trama con la idea de que los difuntos merecen ser honrados en su muerte, más cuando han entregado la vida cumpliendo con su deber; e igual honra merecen los vivos que asumen tareas dolorosas. Respeto, respeto, respeto, manifestado en detalles pequeños, que suponen ni más ni menos que la sensibilidad de hacerse cargo: de que alguien ha dado la vida por su país, de que alguien cumple con su trabajo, de que hay una familia que sufre, de que se agradecen las muestras de simpatía y afecto, las oraciones. El film funciona claramente por su humanidad. No estamos ante una película sobre la guerra de Irak, y sólo de pasada algún personaje menciona su punto de vista sobre lo que a él le parece un sinsentido. La idea es mostrar a personas que saben ver personas en los demás, y que ante los restos mortales de quien fue uno de ellos, saben guardar el necesario decoro. A Kevin Bacon le toca llevar el peso de la película, y lo hace con brillantez y contención. El juego de palabras del título original sirve para subrayar que hacerse cargo del transporte del cuerpo de Chance, supone también para Strobl aprovechar la oportunidad (la “chance”) de estar en Irak sin estar en Irak.

6/10
The Nanny Diaries (Diario de una niñera)

2007 | The Nanny Diaries

Adaptación del libro humorístico de Emma McLaughlin y Nicola Kraus, que se inspiraron en su experiencia como niñeras de familias bien en el Upper East Side del Manhattan neoyorquino. El film sigue la pista a Annie, una recién licenciada, a la que en teoría debería aguardar un halagüeño porvenir en el mundo empresarial. Pero la joven se siente insegura, mete la pata en sus entrevistas de trabajo. Casi por un golpe del destino, impide en Central Park que un niño sea arrollado por un patinador. Su emperifollada madre confunde el nombre Annie, con que es una "nanny" (niñera), y le da su tarjeta ofreciéndole empleo; lo que provoca una catarata de ofertas en el mismo sentido de otras madres. Inesperadamente acepta ese trabajo, mientras se aclara acerca de a qué quiere dedicarse. Pero se ha metido en un trabajo con trampa, que no es tan grato como pudiera parecer, por sueldo y alojamiento. En efecto, los padres olvidan a sus hijos, y chicas como Annie deben hacer en la práctica de madres; Annie va tomando cariño al chico al que debe cuidar, aunque sea un trasto, y claro, le cuesta dejarle en la estacada, aunque esté harta de los padres, sus jefes, porque cree que si se ausenta el chaval se echará a perder del todo. Divertida y cáustica película, que dirigen al alimón con aplomo el matrimonio formado por Shari Springer Berman y Robert Pulcini, que ya sorprendieron gratamente con la inclasificable American Splendor. De hecho ya es original el arranque, que habla de las tristes características de las clases altas neoyorquinas como si estuviéramos en un museo antropológico, donde se clasifican los distintos especímenes y tribus, con su vitrina correspondiente. Al tiempo que se ofrecen escenas tronchantes, hay de fondo un sabor agridulce, pues se pone el dedo en la dolorosa llaga de unas personas desahogadas en lo económico, pero egoístas y con enormes carencias afectivas, obsesionadas con dietas y actividad social, pero completamente desamoradas, incapaces de dar un poquito de cariño a quien de inmediato se deben, el cónyuge, el hijo (sí, en singular, pues se diría que no es fácil que sean generosos para tener más). Hay por supuesto trazos caricaturescos, pero quizá no tan alejados de la realidad, pues los casos extremos, desgraciadamente, se dan. Son perfectos en su papel de padres "desastre" Laura Linney y Paul Giamatti, éste por ejemplo siendo incapaz de descubrir una persona en Annie; primero, simplemente, no ve nada, y al fin, cuando se fija, lo único que ve es un cuerpo bonito. Scarlett Johansson sigue dando muestras de ser lo más parecido a una estrella que ha surgido en los últimos años. Borda su papel de chica insegura y con encanto, bella, y que sin embargo sabe de algún modo apagar esa hermosura porque lo requiere su interpretación. El film, aunque se ceba en sus críticas con "los ricos", no esquiva la mirada mordaz hacia ciertos jóvenes inmaduros, incapaces de tomar decisiones, y que son incapaces de mostrarse sinceros con las personas que lo han sacrificado todo por ellas; es tremenda en ese sentido la escena de confrontación de Annie y su madre, cuando ésta se entera de que la otra le ha engañado con respecto a su dedicación profesional.

6/10
Syriana

2005 | Syriana

Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.

7/10

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