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Biografía

William Hurt

William Hurt

70 años

William Hurt

Nació el 20 de Marzo de 1950 en Washington, District of Columbia, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 premios)

Un dios menor

12 Mayo 2010

Es uno de los actores más solventes de Hollywood. Sus interpretaciones son siempre brillantes, y aunque en los 80 era uno de los grandes, a continuación el éxito no acababa de acompañarle. No obstante, William Hurt escoge muy bien sus títulos y se ha labrado una sólida filmografía.

Nacido en la capital estadounidense, William M. Hurt (20 de marzo de 1950) pasó su infancia en diversos países, como Sudán o la isla de Guam, por la profesión de su padre, Alfred McCord Hurt, funcionario del departamento de estado. Sus progenitores se divorciaron cuando sólo tenía seis años, y su madre, Claire McGill, se casó con el millonario Henry Luce III, reputado editor de la revista Time. Aconsejado por éste, su padrastro, William se licenció en Teología, por la Universidad de Tufts.

En el campus, el chico había descubierto su pasión por la interpretación. Tras tomar clases en Juilliard, prestigioso centro neoyorquino, pasó una temporada en diversos espectáculos teatrales. A finales de los 70, participa en algún episodio de series como Kojak, y debuta en el cine por la puerta grande, interpretando al científico que realiza experimentos consigo mismo, protagonista de Un viaje alucinante al fondo de la mente, de Ken Russell, adaptación de la novela de Paddy Chayefsky.

El prestigioso guionista Lawrence Kasdan escogió a William Hurt como protagonista de Fuego en el cuerpo, impecable homenaje al cine negro clásico, en el que el actor estaba acompañado por Kathleen Turner, en su trabajo más recordado. Poco después, Kasdan confió nuevamente en su talento convirtiéndole en uno de los protagonistas de Reencuentro, película emblemática del subgénero que podría denominarse “viejos amigos maduros se reencuentran”.

La película que convirtió a William Hurt en uno de los más prestigiosos actores de los 80 fue El beso de la mujer araña (1985). Recibió el premio al mejor actor en Cannes y el Oscar, por su impecable trabajo como recluso homosexual, acusado de corrupción de menores. Dejó huella como el profesor de sordomudos enamorado de una de sus alumnas en Hijos de un dios menor, drama que se hizo muy popular. El actor terminó la década con grandes trabajos en Al filo de la noticia y La fuerza del destino, y volvió a ponerse bajo la batuta de Kasdan, en El turista accidental y Te amaré hasta que te mate.

A finales de los 80, Hurt se divorció de Mary Beth Hurt, y estuvo unido a Sandra Jennigs, madre de su hijo Alexander, y con la actriz Marlee Matlin, la sordomuda de Hijos de un dios menor. Posteriormente se casó con Heidi Henderson, con la que tuvo otros dos retoños. Tuvo posteriormente otra hija más con la actriz francesa Sandrine Bonnaire.

A William Hurt le han dirigido grandes realizadores, como Woody Allen (Alice), Wim Wenders (Hasta el fin del mundo) o Wayne Wang (Smoke), pero también ha protagonizado grandes fracasos como El doctor (de Randa Haynes, responsable de Hijos de un dios menor), o La peste, adaptación de la obra de Albert Camus. Fue secundario en Sunshine y se ha prodigado mucho en el cine con tintes fantásticos, en títulos como Dark City, Perdidos en el espacio y Michael.

Sin embargo, la década de los 90 estuvo marcada por las depresiones y la soledad derivadas de sus fracasos sentimentales. “Estuve 12 años así, engañándome a mí mismo, pero una noche, cuando hacía una obra de teatro en Broadway, me dije ‘nunca más’. Salí a escena y me quedé callado. El otro actor pasó un rato horrible, pero a mí me dio igual. Estaba allí quieto, pensando, diciendo ‘no voy a abrir la boca hasta que no lo sienta de verdad’. Sólo trataba de poner otra vez los pies en la tierra, de sentir que llevaba calcetines, que podían oler mal. Se trataba de volver a las bases del oficio de actuar, de recuperar lo más simple, como si hiciera un día muy ventoso y tuviera que agarrarme para no caerme”, comenta el actor.

Además de intervenir en la lacrimógena Cosas que importan, con Meryl Streep, en los últimos años, William Hurt ha tenido intervenciones destacadas en Inteligencia artificial, Syriana, El bosque, El buen pastor, Hacia rutas salvajes o Robin Hood. Fue también el general que perseguía al protagonista en El increíble Hulk, y recibió una nominación al Oscar por su breve papel en Una historia de violencia.

Oscar
1986

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Viuda Negra

2020 | Black Widow

Natasha Romanoff, alias Viuda Negra, se enfrenta a los capítulos más oscuros de su historia cuando surge una peligrosa conspiración relacionada con su pasado. Perseguida por una fuerza que no se detendrá ante nada para acabar con ella, Natasha debe lidiar con su historia como espía y con la estela de relaciones destruidas que dejó atrás mucho antes de convertirse en Vengadora.

The Last Full Measure

2019 | The Last Full Measure

¡A ganar!

2018 | The Miracle Season

Las vitalistas e inseparables Caroline y Kelley afrontan con ilusión la nueva temporada, en la que con el equipo de vóley del instituto pueden repetir el triunfo del año anterior. La primera quiere dedicarle cada victoria a su madre, enferma de cáncer, que lucha para seguir viva de cara a ver a su hija en la universidad. Por desgracia, Caroline sufre un accidente mortal de moto, para consternación de su familia, pero también de sus compañeras, especialmente de Kelley, a la que la entrenadora, Kathy Brez, pone al frente del equipo en sustitución de la fallecida. El realizador Sean McNamara sobresale en el terreno de las películas de jóvenes deportistas femeninas, como ha demostrado en Pasión por el triunfo: medalla olímpica (sobre una patinadora) y sobre todo en Soul Surfer (protagonizada por una surfista). Como esta última, reconstruye una historia real sobre la capacidad humana de superar grandes tragedias y para usarlas como motor para lograr grandes gestas en el deporte. El tal McNamara –que empezó con secuelas para vídeo de Casper– ejemplifica el poder de la fuerza de voluntad, pues a priori le han colocado de nuevo una producción de bajo presupuesto, con voluntad de que sea lo más convencional posible, una historia en la que resulta inevitable ceñirse a los tópicos del género (equipo desastroso al principio que tiene que ponerse las pilas) y hasta algún miembro del reparto mejorable (especialmente el nuevo vecino ‘guaperas’ o el ayudante de la entrenadora). Sin embargo, sabe aprovechar sus fichas, sobre todo que se ha podido reclutar a dos actores en horas bajas pero sobresalientes, William Hurt (un progenitor que debió tener a su hija a una edad tardía, por la avanzada edad del actor) y Helen Hunt (una entrenadora brillante pero un poco antisocial), rodeados de jóvenes más o menos expresivas. Sabe alternar secuencias de intensidad dramática con momentos deportivos, que logran poner en tensión incluso a quienes desconozcan las reglas del vóley. Con todo esto, le saca tajada a un guión hábil, que avisa de que la obsesión por ganar acabe deshumanizando al individuo y termine con la pasión que le llevó a practicar el juego, y que traza a personajes de carne y hueso, especialmente al padre, que en su interesante subtrama sufre una crisis de fe por el dolor acumulado.

6/10
Cóndor

2018 | Condor | Serie TV

El joven analista de la CIA Joe Turner tropieza con una conspiración de largo alcance. En esta situación de peligro, Joe se verá obligado a cambiar su vida y estará dispuesto a ir hasta el final para ver quién está detrás del asunto.

The King's Daughter

2017 | The King's Daughter

Capitán América: Civil War

2016 | Captain America: Civil War

Siguen las aventuras de los superhéroes Marvel, y la nueva entrega se presenta bajo el paraguas “Capitán América”, aunque igualmente podía encuadrarse como una película de “Los Vengadores”, tanto monta, monta tanto. Porque si nos apuran, este film seguramente es el que más superhéroes concentra por metro de película, en reñida competición con cualquier otro film de los mutantes X-Men. Y de hecho, lo que nos cuenta el film, acontece cronológicamente tras lo narrado en Los Vengadores: La era de Ultrón. En una de sus valerosas acciones para ayudar a la humanidad, se van a producir daños colaterales en un país africano, un edificio se viene abajo, y hay muchas víctimas inocentes. Los gobernantes de todo el mundo, empezando por el Secretario de Estado de EE.UU., consideran que los superhéroes no deberían actuar a su aire, sino bajo el mandato de Naciones Unidas y bajo circunstancias muy específicas. Pero no todos están de acuerdo con esta visión de las cosas, consideran que a veces hay que actuar rápido, y no da tiempo a reuniones y demás zarandajas. De modo que se va a producir una escisión entre los Vengadores, y la composición de los bandos de lo que podría derivar en guerra civil resulta bastante sorprendente: pues son partidarios de firmar el protocolo de la ONU algunos de los que les gusta ir por libre, como Iron Man y la Viuda Negra, mientras que por ejemplo un soldado como el Capitán América, que debería estar acostumbrado a obedecer sin cuestionar las órdenes, no lo tiene tan claro. Detrás de Capitán América: Civil War se encuentra el equipo que entregó uno de los mejores filmes de superhéroes producidos por Disney, Capitán América: Soldado de invierno. En efecto, vuelven a dirigir los hermanos Anthony y Joe Russo, y repiten los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely, responsables de la saga Las Crónicas de Narnia, y se nota que el equipo está bien conjuntado, el libreto es sólido, y explota bien las novedades de la trama: las bofetadas entre distintos superhéroes, un divertidísimo Spider-Man adolescente, y la idea ya comentada de las bondades y desventajas de someterse a un mecanismo de control externo, en vez de actuar según un parecer individualista que puede ser muy interesante, pero puede tener efectos imprevistos. El film da lo que promete, diversión a tutiplén, con buenos efectos especiales. Y ello con una trama coherente, que respeta al espectador, y que hará las delicias de los fans, y de los menos conocedores, pero que también gustan de los filmes adrenalíticos vistosos y espectaculares. El reparto, repleto de caras conocidas, cumple con unos personajes resultones con sus rasgos básicos, pero que los hacen reconocibles.

7/10
El héroe de Berlín

2016 | Race

La figura de Jesse Owens ha sido desaprovechada en la pantalla. El legendario atleta negro ha dado lugar al telefilm The Jesse Owens Story, de 1984, y también aparecía como personaje secundario en Invencible. De repente se han gestado dos proyectos a la vez, uno protagonizado por Anthony Mackie, aún en fase de desarrollo cuando le ha ganado la carrera Race, el héroe de Berlín, primero en llegar a las carteleras. Aborda el periplo de Jesse Cleveland Owens en tiempos de la Gran Depresión, cuando para alegría de su humilde madre se matricula en la Universidad Estatal de Ohio, lo que le obliga a alejarse temporalmente de su novia y su pequeña hija. En el campus llama la atención del entrenador Larry Snyder, que le propone trabajar duro con el fin de clasificarse para las Olimpiadas de 1936 en Berlín, que el régimen nazi planea utilizar con fines propagandísticos. Dirige Stephen Hopkins, que regresa a la gran pantalla tras una temporada centrado en capítulos televisivos. Aborda un nuevo biopic, tras Llámame Peter, que retrataba a Peter Sellers, con un estilo muy academicista, que sin embargo funciona, también gracias a la labor del reparto, pues Stephan James (Selma) da el tipo como el personaje central, y tiene a su lado a correctos actores como Jason Sudeikis (el mentor), Jeremy Irons (director del comité olímpico estadounidense), William Hurt (presidente de una asociación que defiende boicotear los juegos) y Carice Van Houten (la cineasta Leni Riefenstahl, que inmortalizó el evento deportivo en Olympia, su célebre documental). Tiene tirón la historia de superación personal, aunque el guión se centra sobre todo en la cuestión racial, comparando (obviamente no equiparando) la marginación que sufrió el héroe americano en su propio país, con la de los judíos por el régimen nazi.

6/10
Goliath

2016 | Goliath | Serie TV

By Way of Helena

2015 | By Way of Helena

Cuento de invierno (Winter's Tale)

2014 | Winter's Tale

Nueva York, principios del siglo XX. Peter Lake es un ladrón perseguido por un siniestro personaje llamado Pearly Soames, que no es otra cosa que un demonio que pretende vengarse de quien antaño fue uno de sus “socios”. Antes de marcharse de la ciudad, Peter entrará a robar en una suntuosa mansión y allí se enamorará de la bella Beverly Penn. Pero el destino de ese amor es trágico porque ella tiene tuberculosis y le queda poco tiempo de vida... Tras una exitosa carrera como guionista, en donde ha formado tándem con un peso pesado como Ron Howard, en películas de la talla de Una mente maravillosa o Cinderella Man, el neoyorquino Akiva Goldsman debuta en el largometraje con Cuento de invierno (Winter's Tale), después de haber hecho ya sus pinitos detrás de las cámaras en la serie Fringe. Para su puesta de largo en la gran pantalla ha elegido una historia difícil de manejar, que se adentra por vericuetos fantásticos y a la vez pretende mantener la verosimilitud de la trama, con acendrados acentos dramáticos, en torno a la lucha entre el bien y el mal, la perpetuidad del amor y la fuerza del destino. Basada en una novela de Mark Helprin, el mayor problema de Cuento de invierno (Winter's Tale) es la dificultad de digerir la enorme amalgama de elementos fantásticos en un escenario realista, el Nueva York actual y el de un siglo atrás. Quizá provengan del material previo, o quizá Goldsman haya incluido ideas propias, sea como fuere aquí la trama es especialmente confusa por exceso de ingredientes en el cóctel, que incluye desde tradiciones puramente religiosas, hasta concepciones mitológicas y mágicas, pasando por el ideal romántico de la fuerza inmortal del amor. Religión, magia, mitología, con una severa dosis de imaginería milagrosa a lo New Age es el ecléctico resultado. A veces estos elementos se muestran con sutileza, como ese estado de percepción en que la luz y sus reflejos ayudan a ver el mundo desde una nueva perspectiva, pero en otras ocasiones las cosas no funcionan tan fácilmente: verdaderamente es complicado aceptar la existencia de un caballo blanco con alas que aparece mágicamente sin explicación alguna. Y que se trate de un cuento no es suficiente. Dicho esto, está claro que lo que mejor funciona es la pura historia de amor de toda la vida, punto detonante del film. Por lo demás, lo más destacado de Cuento de invierno (Winter's Tale) es la lograda ambientación de la historia, sobre todo la de la época de principios del siglo XX, con un cuidadoso diseño de producción, así como el tono fotográfico de la película, que saca mucho partido a los colores grises del invierno. Y al margen de sus personajes, los actores están todos bien, con mención especial para un eficiente Colin Farrell (en su pose de sufridor) y la guapa jovencita Jessica Brown Findlay (Downton Abbey). Sin embargo es una pena constatar lo relegados que quedan en la trama actores de la talla de William Hurt o Jennifer Connelly.

4/10
La desaparición de Eleanor Rigby

2014 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Them

Conor y Eli conformaban un matrimonio perfecto en Nueva York, pero una tragedia cuya naturaleza ignoramos inicialmente les sacudió y ella desapareció sin decir nada. Tras una temporada de ausencia, Eli regresa para vivir en casa de sus padres –él es profesor universitario, ella, francesa, se dedica a la música–, donde también residen su hermana Kate son su hijo. A través de un amigo, Conor, que ha montado un restaurante sin mucho éxito, tiene noticias de que Eli está de vuelta en Nueva York, y que está haciendo un curso en la universidad. De modo que trata de volver a conectar con su esposa. Singular debut de Ned Benson en el largometraje por partida triple, pues este proyecto ha dado lugar a tres películas. En Toronto se presentaron las películas La desaparición de Eleanor Rigby: Él y La desaparición de Eleanor Rigby: Ella, que contaban la historia respectivamente desde los puntos de vista de Conor y de Eleanor, para finalmente hacer una tercera versión cuyo título original traducido es La desaparición de Eleanor Rigby: Ellos, que combinaría el punto de vista de los dos protagonistas. El film es una sensible exploración de cómo pueden afectar las contradicciones, el dolor, el sufrimiento, a las relaciones que nos unen a las personas a las que amamos. Benson sabe introducirnos de algún modo en la subjetividad de los dos protagonistas, magníficamente interpretados por Jessica Chastain –que ejerce, además, de productora– y James McAvoy, entendemos sus reacciones, ya sea quedarse aplanado o evitar pensar en lo que apena y pasar página, o buscar sucedáneos del amor por no saber querer a quien se debe, con sus limitaciones y errores. La paleta de colores que acompaña a cada uno –calores cálidos, anaranjados, para ella, fríos, azulados, para él– es una opción estética adecuada para reflejar sus personalidades, el cómo sobrellevan la desgracia que se les ha venido encima. También el subtexto del póster de Un hombre y una mujer, la emblemática película de Claude Lelouch sobre las segundas oportunidades. El director y guionista tiene también la inteligencia de trazar con mano firme el retrato del Conor y Eli, a través de las personas de su entorno, personajes todos muy interesantes, y que tienen algo que aportar a uno y otra para seguir adelante con sus vidas: los diálogos de padres e hijos, con los amigos, de la pareja, no tienen desperdicio, y las composiciones de los ilustres secundarios –William Hurt, Isabelle Huppert, Viola Davis...– están a la altura que corresponde.

7/10
The Disappearance of Eleanor Rigby: Her

2013 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Her

The Host (La huésped)

2013 | The Host

Adaptación de la novela homónima de Stephenie Meyer, escrita en 2008, justo después de concluir la saga de Crepúsculo, que había convertido a la autora en un fenómeno mundial. The Host (La huésped) se anunció como el principio de una trilogía –aunque hasta el momento no hayan aparecido las continuaciones literarias– y mantiene algunos elementos de la serie vampírica, pues por mucho que se vendiera como su primera novela adulta, también se dirige a adolescentes. De la misma forma, se inscribe en el género fantástico, aunque prima el romanticismo. La propia Meyer ejerce como productora del film, que ha dirigido Andrew Niccol, responsable de Gattaca, la película de ciencia ficción favorita de la autora. En The Host (La huésped), la Tierra ha sido colonizada por alienígenas cuyas almas se instalan en el cuerpo de los humanos. Quedan pocos que hayan conseguido escapar, como la jovencísima Melanie Stryder, capaz de cualquier sacrificio para proteger a su hermano, Jamie, y a Jareb, su novio. Cuando es capturada por el enemigo, le inoculan a una de las criaturas extraterrestres que toma el control de su cuerpo. Sin embargo, algo queda de la consciencia de la testaruda Melanie... The Host (La huésped) tenía una difícil adaptación al cine, pues gran parte de la trama se desarrolla en el interior de la mente de la protagonista, donde Melanie se enfrenta con la alienígena que la posee. Andrew Niccol resuelve la papeleta con una omnipresente voz en off, que al principio resulta un tanto chocante, pero que funciona gracias a la sugerente y aséptica ambientación creada por el realizador y a la excepcional interpretación de la joven Saoirse Ronan. Varias secuencias melosas dejan clara la mano de Meyer, así como el culebrón amoroso que se genera cuando las dos ocupantes del mismo cuerpo descubren que se han enamorado de chicos diferentes. Pero en general, Andrew Niccol, que ha escrito el guión adaptado, parece haber gozado de cierta libertad operativa, pues consigue ser fiel a su filmografía. Así, evita claramente la espectacularidad y las exhibiciones de efectos especiales que podrían distraer al público de la historia y de las reflexiones sobre la naturaleza imperfecta del ser humano, el pacifismo y la importancia de la espiritualidad en el amor (esto último muy en la línea de la historia de Bella y Edward). Sorprende lo poco que necesita el cineasta (algún coche raro, los ojos luminosos de los poseídos, etc.) para que el público acepte que está viendo ciencia ficción. The Host (La huésped) pivota en torno a los trabajos de la citada Saoirse Ronan, Diane Kruger (una creíble buscadora que persigue a los humanos que aún quedan) y el veterano William Hurt (el excéntrico tío de la protagonista). Los jovencísimos Max Irons y Jake Abel se esfuerzan pero acaban siendo un tanto insulsos.

5/10
Bonnie & Clyde

2013 | Bonnie & Clyde | Serie TV

Casi 50 años después de que Arthur Penn filmara su clásico mitificador de la pareja criminal atracadora de bancos conformada por Bonnie Parker y Clyde Barrow, llega esta miniserie un tanto insípida, dirigida por el australiano Bruce Beresford. Las comparaciones son siempre odiosas, pero en este caso no hay color entre las interpretaciones de antaño a cargo de Faye Dunaway y Warren Beatty, y las entregadas por Holliday Grainger y Emile Hirsch. Mientras que fílmicamente, la realización no pasa de correcta. En cualquier caso, con la emboscada final que les cosió a tiros evocada a lo largo de varios puntos del metraje, seguimos la trayectoria de la pareja, en el caso de Clyde desde niño, cuando sus pillerías parecen más bien las típicas de un relato de Mark Twain. Pero luego ya tenemos las andanzas que crecen en crueldad, con asesinatos a sangre fría, pero a la hora de tratar de dar algún tipo de explicación a su comportamiento sociópata, no acaba de darse ninguna satisfactoria, el relato se salpica de frases tipo "era un buen chico", "era una chica maja", y de muestras de un narcisismo malsano. Sí se invita a pensar en el comportamiento de la prensa, representado por una periodista, que busca aprovechar la historia en su propio beneficio, aunque ella está siendo manipulada por Bonnie. Quizá el que más destaca en el reparto es William Hurt, que compone al agente que vuelve del retiro con intención de acabar con la carrera criminal de Bonnie y Clyde sin contemplaciones.

5/10
Malas noticias

2011 | Too Big to Fail

Una versión mordaz de la crisis financiera de 2008. Basada en el best-seller de Andrew Ross Sorkin, da una visión en profundidad de los cruces entre Wall Street y Washington y cómo sus decisiones impactan sobre los ciudadanos. Mezclando personalidades de la vida real con una apasionante cuenta atrás hacia el desastre económico, el director ganador del Oscar Curtis Hanson crea un explosivo drama cuya lente captura cómo la economia de los Estados Unidos fue recuperada cuando estaba al borde del colapso.

Tres veces 20 años

2011 | Late Bloomers

Segunda cinta de ficción de la realizadora Julie Gavras, hija del reputado realizador Costa-Gavras, y anteriormente autora de La faute à Fidel!, poco conocida, y de un documental. Mary, una mujer madura, abandonó su carrera para dedicarse por completo a su marido, Adam –prestigioso arquitecto–, sus tres hijos y su madre, una extravagante y divertida anciana. Cuando Mary y Adam están a punto de cumplir los 60 años atraviesan una crisis en su matrimonio, al tiempo que tratan de hacer frente a su edad. Tres veces 20 años cuenta con un buen trabajo de Isabella Rossellini y William Hurt, bien escogidos, pues han rodado la cinta cuando tienen más o menos la edad que se les supone, por lo que el espectador que les recuerde de sus películas más conocidas, notará rápidamente en su aspecto la evidencia del paso del tiempo. Los personajes están bien construidos, algún secundario tiene su gracia –especialmente la madre de la protagonista– y algunas situaciones son divertidas. Además, trata de forma positiva la necesidad de afrontar la realidad y la edad de cada uno, y denuncia la tendencia de la sociedad moderna a ocultar a los ancianos. Tiene en su contra que algún pasaje, sobre todo la parte de la infidelidad, no acaba de encajar, y finalmente queda la sensación de que se le podía haber sacado más partido.

5/10
Robin Hood

2010 | Robin Hood

Robin Longstride es un hombre del pueblo, valiente soldado de a pie, que regresa de la cruzada emprendida por su rey, el inglés Ricardo Corazón de León. Antes de llegar a su país, el monarca se ‘entretiene’ asaltando un castillo francés, envite en el que pierde la vida. Es la ocasión que Robin y otros ‘alegres camaradas’ aprovechan para desertar. Pero una serie de circunstancias les llevan a suplantar a la comitiva que debía dar la noticia del deceso del monarca. Juan será el nuevo rey, y Robin debe dirigirse a casa del padre de un fallecido caballero del que tomó su identidad, para cumplir cierta promesa. Allí conocerá a la bella mujer fuerte lady Marian. Entretenida inmersión de Ridley Scott en el mito Robin Hood, que imagina cómo el personaje llegó a ser el proscrito refugiado en el bosque de Sherwood, y eternamente perseguido por el sheriff de Nottingham. El planteamiento del cineasta británico combina el puro espectáculo de acción concebido para el gran público –donde el referente inmediato sería Gladiator, también protagonizado por Russell Crowe– y la mirada del medievo acorde con la sensibilidad moderna –al estilo de El reino de los cielos, pero con más sutileza–. De modo que el ritmo es trepidante, con una magnífica puesta en escena que saca todo el rendimiento a la ambientación medieval, fantástica dirección artística. Se hace muy atractiva la campiña inglesa –la cosa recuerda a la Comarca de El Señor de los Anillos, y es lógico, pues J.R.R. Tolkien se inspiró en ella–, las escenas de batallas están perfectamente coreografíadas –el ataque al castillo, y la batalla en la playa, que recuerda al día D imaginado por Steven Spielberg en Salvar al soldado Ryan–, y el vuelo de las flechas está muy logrado. La mirada contemporánea no falta en el guión de Brian Helgeland, no en vano hay que recordar que en 2001 firmó el libreto de Destino de caballero. Aquí ha tomado como referente un marco histórico que da un realismo al film que lo aleja de la simple aventura, pero el enfoque es el de alguien del tercer milenio, lo que se subraya al presentar a Robin y a su progenitor como precedentes de la democracia, nada menos, al reclamar una carta de derechos para todos los hombres. Se habla así de libertad, de derecho a una vida digna, y a no ser ‘freído’ a impuestos. De modo que se pone el acento en el individuo y sus libertades, y se critica a los que ostentan la autoridad, reyes, gobernantes y jerarquía eclesiástica, que se atreven a invocar el nombre de Dios para justificar sus acciones sangrientas o de expolio. Todo muy políticamente correcto –incluido el toque feminista–, con un esfuerzo para no ‘herir’ demasiado a nadie. El film acierta completamente en su reparto, todos los actores están perfectos, casi parece injusto empezar a hacer aquí la glosa de las virtudes de cada uno, por el riesgo inevitable de dejar a alguien fuera. Pero resaltemos la química Russell Crowe-Cate Blanchett, que permite plantear alguna simpática escena de guerra de sexos; el villano fuerte de Mark Strong y el voluble de Oscar Isaac; el anciano ciego de Max Von Sydow; el político pragmático de William Hurt; o el grandullón Pequeño Juan Kevin Durand.

6/10
La condesa

2009 | The Countess

Una crónica del desamor. La condesa del título, marcada por no haber podido alcanzar al que creía el amor de su vida, se dedica a torpedear las relaciones ajenas, especialmente las de jovencitas vírgenes, mediante prácticas de brujería. Julie Delpy escribe, dirige, protagoniza y pone música a su primer film de época, donde están presentes sus temas habituales, el desamor y lo que conlleva. Sin embargo, sorprende por algunos elementos propios de película de terror, de hecho la protagonista tiene algo de "condesa" Drácula, siguiendo la leyenda de Erzebet Bathory, personaje de quien se han hecho varias películas.

5/10
Daños y perjuicios (2ª temporada)

2009 | Damages | Serie TV

La joven abogada Ellen Parsons está convencida de que su veterana jefa en el bufete, Patty Hewes, está detrás del asesinato de su novio David. Con increíble sangre fría decide seguir trabajando para ella, convirtiéndose en confidente del FBI, que anda tratando de reunir pruebas que demuestren los métodos heteredoxos de Patty a la hora de llevar sus casos. Ella y Tom se sumergerán en el caso de una importante corporación, que podría estar usando a sabiendas sustancias tóxicas en sus procesos de fabricación. Un antiguo conocido de Patty, Daniel Purcell, elaboró un informe negando tal extremo, pero todo apunta a que cambió su veredicto de experto por oscuras razones. Apasionante segunda temporada de este thriller legal con abundantes vericuetos y personajes poderosos, encarnados por un reparto de lujo, donde destacan las féminas Glenn Close y Rose Byrne, pero también los secundarios como William Hurt, Timothy Oliphant o Marcia Gay Harden. El trío de creadores compuesto por Glenn Kessler, Todd A. Kessler y Daniel Zelman se las arregla para enredar la madeja argumental, con abundantes saltos temporales, giros narrativos e intenciones ocultas y siniestras de algunos personajes de la función. La serie juega acertadamente con los conceptos de venganza, remordimientos y deseo de perdón para orquestar una trama interesante, en que los personajes resultan tridimensionales y se enfrentan a dilemas morales.

6/10
En el punto de mira

2008 | Vantage Point

Ashton, presidente de Estados Unidos, acude a España para asistir a una cumbre contra el terrorismo y pronunciar un discurso en la Plaza Mayor de Salamanca. Al acontecimiento acuden por causas diversas turistas y curiosos, como Howard Lewis, un turista afroamericano que filma el evento para enseñárselo a sus hijos. Otros pasan por allí por motivos profesionales, como Rex Brooks, productora televisiva que cubre el evento para CNN. El agente del servicio secreto Thomas Barnes es uno de los hombres que deben proteger al presidente, pero tras resultar herido en un atentado tiempo atrás se ha convertido en un paranoico que ve amenazas con todas partes. El compañero de Barnes, Kent Taylor, está muy estrechamente unido a él, como si fuera prácticamente un hijo. Cuando el presidente está a punto de empezar a hablar, es abatido por un disparo... En Omagh, el británico Pete Travis reconstruyó las consecuencias del trágico atentado ocurrido en Irlanda del Norte, en 1998. Ahora, el cineasta filma otro acto terrorista, que por suerte es totalmente ficticio. La historia está narrada varias veces, desde la perspectiva de varios de los protagonistas del suceso, al estilo de Rashomon, el clásico de Akira Kurosawa. Salvo que en esta ocasión el punto de vista subjetivo desaparece en el último tramo, contado a la manera de un narrador omnisciente, que lo sabe todo y nos informa de todo, de forma más convencional. Este abandono de la visión subjetiva ofrece la sensación de experimento fallido, al menos en parte. Además, acumula demasiados giros a veces un tanto increíbles, y desentona algún que otro elemento sentimentaloide, como la subtrama en que el personaje de Whitaker se encariña con una niña que vuelve a encontrarse más veces por casualidad. A pesar de todo, el director cuenta con trabajos convincentes de veteranos como Dennis Quaid, Sigourney Weaver y Forest Whitaker, mientras que algunos actores con menos periplo, como Matthew Fox, también inducen a pensar que se han tomado muy en serio sus papeles. Mantiene el suspense y cuenta con alguna persecución más o menos espectacular. Denuncia por un lado adónde puede llevar el fanatismo. Pero también recoge con sutilidad y elegancia la desinformación, e incluye testimonios de quienes piensan que Estados Unidos ha ejercido una política discutible en relación con este asunto. Entrevista a Matthew Fox Entrevista a Forest Whitaker Entrevista a Eduardo Noriega Entrevista a Pete Travis

5/10
El increíble Hulk

2008 | The Incredible Hulk

Los responsables de Marvel, editorial que publica las aventuras de Hulk, no quedaron satisfechos con la adaptación al cine que hizo Ang Lee en 2003, porque recaudó menos que las películas sobre otros personajes de la casa, como Spider-man o X-Men. De ahí que hayan lavado completamente la cara a la franquicia, al colocar a otro director al frente del proyecto, y a un nuevo reparto encabezado por Edward Norton, que también figura acreditado como guionista. Norton retoma el personaje de Eric Bana, Bruce Banner, un científico que tras verse expuesto a una radiación de rayos gamma, cada vez que se enfurece se convierte en el monstruoso Hulk. Banner huye de los militares que le buscan, dirigidos por el general Thaddeus Ross, padre de su amada, Betty, de la que ha tenido que apartarse porque teme hacerla daño. En su periplo, ha llegado a Brasil, donde consigue un trabajo en una fábrica envasadora de bebidas, investiga en busca de una cura y recibe clases de autocontrol y relajación a través de ejercicios respiratorios. Por desgracia, Banner sufre un pinchazo en el dedo, y una gota de su sangre cae sobre una botella, causando estragos al tipo que lo consume. Esta pista llevará a Brasil al general Ross, que cuenta con la ayuda de Emil Blonsky, un despiadado soldado. Al contrario que a Ang Lee, al cineasta Louis Leterrier (Transporter, Danny the Dog) le tira más la acción que los conflictos dramáticos, y compone eficaces secuencias de enfrentamientos entre Hulk y sus perseguidores. Todo desemboca en el clímax final, en Nueva York, que no decepciona, con el protagonista enfrentándose a otra gigantesca criatura que causa todavía más destrucción que él. Parte además de un guión muy bien desarrollado, en el que se nota el toque de Edward Norton, una estrella con muy buen criterio, a juzgar por los filmes en los que se involucra, y que descontento con el montaje final, se ha negado a participar en la promoción. Muy posiblemente, Norton es el responsable de que se enfaticen las críticas a la falta de ética en las investigaciones científicas, de que la tragedia de su personaje esté muy bien desarrollada, y de que se le saque bastante jugo al trasfondo romántico. La historia de amor entre el monstruo y su prometida sigue las líneas del mito de 'La bella y la bestia' y de King Kong y da lugar a los momentos más emotivos. A los aficionados al cine les costará ver a Liv Tyler sin recordar a Arwen, su personaje en El Señor de los Anillos. Pero es una actriz competente que no desmerece frente al todoterreno Edward Norton. La pareja está rodeada de secundarios tan competentes como el veterano William Hurt (general Ross), Tim Roth (el soldado Blonsky) y Tim Blake Nelson (un científico que ayuda a Banner).

6/10
Sobrepasando el límite

2007 | Noise

Tim Robbins vive en Nueva York. Es un tipo culto, educado y sensible. Quizás demasiado. Su sensibilidad le lleva a estar cada vez más harto del ruido incesante que hay siempre en la ciudad. Llegado un punto en el que todo ruido parece molestarle, inicia una peculiar campaña de lucha a favor del silencio. El tipo se convierte en un vengador, algo así como un superhéroe de cómic, y sale cada noche para castigar a todo aquel que haga ruido. Su propósito es claro: conseguir que reine la calma en la Gran Manzana. Este título es la segunda entrega de la trilogía iniciada por el director Henry Bean con The Believer (El creyente). El principal nexo de unión entre ambos filmes son los personajes principales. Los dos acometen una misión en solitario que es descabellada para el resto de la humanidad. Y aún así, no se trata de personajes locos o estúpidos, sino todo lo contrario. Sin embargo, la principal diferencia entre ambas películas es el tono. El drama brutal de la primera cinta con un judío convertido a nazi se compensa en esta ocasión con un aire cómico-dramático que hará que el espectador sienta cierta simpatía por el personaje de Tim Robbins.

5/10
Hacia rutas salvajes

2007 | Into the Wild

Extraordinario y poderoso film del carismático actor y director Sean Penn, que recrea una impactante historia real. El guión escrito por el propio Penn está basado en el libro de Jon Krakauer, y supone la cuarta película de Penn como director, tras Extraño vínculo de sangre, Cruzando la oscuridad y El juramento. El archipremiado actor elige en este caso una aventura de superación, búsqueda, perdón y redención, para realizar una obra magna, de mucha mayor entidad que sus anteriores filmes. Penn se aleja asimismo de sus películas más fatalistas, porque, aunque no abandona del todo el territorio de la tragedia y su particular visión desgarrada de la existencia, recarga el film de toneladas de esperanza en el ser humano. El resultado es un film difícil de olvidar, emotivo, triste y alegre, tan bello como implacable. Pero aún contando con tan excelente material, seguramente el resultado habría sido inferior sin la ayuda de los actores, desde la adolescente Kristen Stewart hasta Catherine Keener o la colosal actuación del veterano Hal Holbrook, pasando claro está por el joven protagonista Emile Hirsch (Los amos de Dogtown), un actor con un futuro muy, pero que muy halagüeño. Y si el reparto es bueno, la dirección de actores por parte de Sean Penn se antoja absolutamente perfecta. Cuando contaba veintidós años Christopher McCandless se graduó en la Emory University y, en contra de cualquier previsión de futuro, decidió hacer algo inaudito. Dejó de lado su carrera de derecho, donó todo su dinero ahorrado (24 mil dólares) a la organización Oxfam, y emprendió un camino en solitario hacia las inmediaciones del monte McKinley, en Alaska, con el objetivo, lleno de idealismo, de encontrar el sentido y la verdad de la existencia. Durante los dos años que duró su experiencia recorrió variadísimos lugares y conoció a multitud de personas. Estamos ante un viaje espiritual, ante la particular odisea interior de un joven desesperado, desubicado interiormente, que ha perdido el norte de su existencia. Con la radicalidad del empuje juvenil decide romper con todo al no poder convivir por más tiempo con la mentira que reina a su alrededor: el engaño de sus padres y la relación con ellos, el afán de bienes materiales, las necesidades impuestas por la sociedad, etc. Chris es un magnífico estudiante, que, como el mismo dice creer, "tiene la cabeza en su sitio", y es un ávido lector de una serie de autores íntegros, radicales y valientes, escritores cuyas obras memoriza y que son sus verdaderos padres espirituales: Lev Tolstoi, Henry David Thoreau, Jack London o Boris Pasternak, entre ellos. Y un buen día Chris desaparece. Necesita nacer de nuevo, y para eso tiene que dejar atrás el pasado, incluso su nombre verdadero. Ni cartas, ni teléfono, ni dinero. Sólo lo puesto. Abandona Atlanta y emprende una vida errante hacia el oeste y luego el norte de Norteamérica, en un periplo en el que recorre miles de kilómetros durante dos años. "Antes que amor, dinero o fama, dadme la verdad", repetirá con Thoreau. El film, fantásticamente estructurado, sitúa la acción en tres tiempos y lugares distintos: la primera, la del último punto de destino de Chris en Alaska, en Fairbanks, en donde vive como un héroe de novela de Jack London, de lo poco que caza con su rifle y de la contemplación de la naturaleza; la segunda, la de las diversas etapas de su trayecto (Dakota del sur, Colorado, California, Oregón, etc.), lo cual supone un hondo y fructífero itinerario espiritual gracias a las personas con las que coincide, con las que convive, a las que ayuda; y en tercer lugar, Penn inserta momentos de incertidumbre y dolor de la familia ignota, padre y madre que lloran a su hijo desaparecido, y de la voz en off de la hermana, cómplice en el fondo del camino emprendido por su hermano. Quizá puedan achacarse algunos pequeños defectos al conjunto, como el de que todas las personas que encuentra Chris sean tan buenas, tan dispuestas a ayudarle, tan, digamos, sabias, o de que sus padres estén escasamente dibujados, pero son detalles que se pierden ante la grandiosidad del resto. Penn dirige con mano sabia y pulso narrativo notable, y la fotografía y la música ayudan a recrearse en los maravillosos paisajes de Estados Unidos. Hay muchos momentos de serena belleza, de contemplación, de autenticidad, en esta historia que remite a clásicos que van desde "La odisea" de Homero, hasta "En la carretera" de Kerouac. Sin embargo, menos importancia tiene el trayecto geográfico que el camino espiritual, porque, como en el "Walden" de Thoreau, Chris busca la verdad, la verdad desnuda, desprovista de artificios. Es como un asceta en busca de la Verdad, con mayúsculas. Por eso las conversaciones que tiene con la gente que encuentra a su paso –memorable la maravillosa relación con el anciano Ron– resultan tan claves para su iluminación interior. De todas formas, esos "pilares" del camino no impiden que, como el protagonista de Las aventuras de Jeremiah Johnson, Chris se sienta empujado obsesivamente hacia las montañas, hacia rutas salvajes, hacia el lugar ideal para encontrarse a sí mismo y entrar en la sabiduría anhelada: "La batalla culminante para matar lo falso y concluir la revolución espiritual".

8/10
Mr. Brooks

2007 | Mr. Brooks

En 1947, Charles Chaplin, que hasta ese momento sólo había interpretado a personajes entrañables, dio un giro radical en su carrera al dirigir y protagonizar Monsieur Verdoux, una criticadísima obra maestra, en la que interpretaba a un asesino de mujeres, que a pesar de los horribles crímenes que cometía, era también un hombre de familia que caía bien en cierta medida a los espectadores. El film, aparentemente sencillo, es muy complicado de elaborar. Está bastante lejos de la genialidad de Chaplin el cineasta y guionista Bruce A. Evans, que como director sólo había rodado la mediocre Kuffs, poli por casualidad, y que intenta hacer una jugada parecida –hasta el título se parece– convirtiendo a Kevin Costner en un asesino que a la vez es un padre de familia que debe caer bien. El protagonista de JFK es un buen actor, casi siempre en papeles heroicos, pero que con un trabajo impecable logró que el público conectara con su personaje, un delincuente que secuestra a un niño, en Un mundo perfecto, un film mucho mejor construido que el que nos ocupa. Costner interpreta esta vez a Earl Brooks, empresario que ha logrado mucho éxito con su empresa fabricante de cajas. Aparentemente, es un hombre feliz, casado, con una hija adolescente, eso sí, bastante rebelde. Sin embargo, Brooks sufre alucinaciones pues se le aparece constantemente Marshall, un amigo imaginario. Éste le incita a regresar al crimen, pues aunque lleva mucho tiempo inactivo, Brooks en realidad es el ‘Asesino de las huellas’, un peligroso psicópata que aniquila parejas en pleno acto sexual. Durante uno de sus crímenes, deja la ventana abierta, por lo que no puede evitar que le fotografíe un individuo que le va a chantajear: Si no quiere que envíe las fotos a la policía, deberá llevarle consigo a su próximo asesinato. Mientras, una policía que se está divorciando de un impresentable investiga el asunto. El film es un correcto thriller que se sigue más o menos con cierto interés. Pero no acaban de funcionar las secuencias de Costner conversando con Marshall, su lado oscuro, encarnado por William Hurt. Esta dualidad del protagonista recuerda demasiado peligrosamente a El club de la lucha, un film superior. Tampoco es gran cosa la trama de la policía, en parte por el nefasto trabajo de la actriz que la interpreta, Demi Moore, pero también porque su historia introduce demasiadas subtramas que entorpecen el ritmo (se divorcia de ella un vividor que quiere exprimirla, sale de la cárcel un tipo al que encerró que pretende eliminarla). Se supone que el film intenta establecer cierta conexión entre la perseguidora y el perseguido, pero no lo consigue. Llega a resultar especialmente ridículo que el protagonista asista a las sesiones de Alcohólicos Anónimos (AA) a ver si consigue superar su adicción, dando pie a una odiosa comparación entre la patología del protagonista con el alcoholismo, que sinceramente no tiene sentido. De hecho, el protagonista invoca continuamente la famosa oración que se suele usar en AA (“Señor, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que si puedo y sabiduría para distinguir la diferencia”). Es evidente que la cinta pretende ser un entretenimiento muy ligero, pero llama mucho la atención que el contenido esté tan descuidado que no resista el mínimo análisis crítico. Por ejemplo, en esta película la maldad se transmite hereditariamente, como el color de los ojos, lo que nos remite a las teorías biologicistas, desfasadas desde la década de los 30.

4/10
El buen pastor

2006 | The Good Shepherd

Acercamiento a cómo nacieron y se consolidaron los servicios secretos estadounidenses, primero durante la Segunda Guerra Mundial, en forma de la OSS, y finalmente bajo el apelativo popular de “la Agencia”, o sea, la CIA. La narración pivota sobre Edward Wilson, un agente de aspecto gris y taciturno, pero muy bueno en su trabajo; y transcurre básicamente en dos tiempos: años 60, con la fracasada invasión de Cuba en Bahía de Cochinos; y prolegómenos de la guerra, cuando Wilson, miembro de una fraternidad y universitario idealista, recibe la propuesta de sumarse al incipiente servicio de inteligencia. Con una estructura de idas y venidas temporales compleja pero bien trabada, que se diría inspirada en El padrino II –¿habrá dado ideas el productor ejecutivo Francis Ford Coppola al guionista Eric Roth, y al director Robert De Niro, que intervino precisamente en ese film?–, se consigue transmitir una idea bastante cabal de las duplicidades que marcan la vida de los espías, cuyas consecuencias pagan, a un precio demasiado alto, sus familias, y por supuesto, ellos mismos. Gran parte del mérito de Roth y De Niro es que, a través de las andanzas de su protagonista, consiguen dar una visión del conjunto: en este caso se puede decir que las ramas no sólo no impiden ver el bosque, sino que ayudan a ello. Hay resonancias de gran tragedia en el destino fatal que aguarda a Wilson, con una vida marcada por el suicidio paterno, y cuyos sentimientos, siempre guardados para sí mismo, le han conducido a sacrificar lo que le dictaba el amor, y a hacer daño a sus seres queridos. En ese sentido el modelo ‘padrinesco’ de soledad en la inmoralidad ha sido perfectamente asimilado –Matt Damon parece tomar como referencia de su difícil y frío personaje al Michael Corleone de Al Pacino–, pero sin caer en mimetismos evidentes que le hagan perder fuelle. Incluso la escena de montaje paralelo en que la identidad de un ‘topo’ es puesta al descubierto, homenaje evidente a la saga de Coppola, está tratada con originalidad, pues se trata de planos, no sólo separados espacialmente, sino también temporalmente. Se nota que De Niro es actor, y además un gran actor. Curiosamente, muestra una virtud que bien podría haberse aplicado a sí mismo en los filmes de su última etapa actoral: controla a sus intérpretes para que entreguen unas actuaciones muy contenidas y realistas, sin lugar para el histrionismo. Y así, a un reparto maravilloso, perfectamente escogido, donde conviven los actores conocidos (Damon, Angelina Jolie, Alec Baldwin, el propio De Niro…) con los repescados (Joe Pesci, Timothy Hutton, William Hurt, Keir Dullea, John Turturro…), los que prometen y uno nunca acaba de saber cómo se llaman (Billy Crudup, Martina Gedeck...) y los ‘descubrimientos’ (Oleg Stefan, John Sessions...).

8/10
Una historia de violencia

2005 | A History Of Violence

Adaptación con actores de carne y hueso de la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke, a cargo del habitualmente hiperviolento cineasta canadiense David Cronenberg. Y aunque el director, conocido por sus historias de atmósfera malsana, no se corta un pelo en las escenas violentas, está ‘moderado’ para lo que nos tiene acostumbrados. El film arranca con la vida cotidiana de una familia, el matrimonio (Tom y Edie) y dos hijos (Jack y Sarah), en la América profunda. Él trabaja en un bar, y el discurrir cotidiano parece completamente anodino. Pero un día dos gangsters irrumpen en el bar, y contra pronóstico, Tom les planta cara y los liquida. De pronto se convierte en un héroe, el ciudadano anónimo capaz de defenderse por sí mismo. Estrella mediática, su acción atrae a nuevos gangsters. Y es que la respuesta tan contundente de Tom no ha sido fruto de la casualidad. El tipo oculta un pasado oscuro, y su gusto por el gatillo y la violencia, que parecía definitivamente enterrado en una arcadia feliz, pugna por volver a salir a la luz. Se nota el origen ‘comiquero’ de este film, pariente próximo de Camino a la perdición, que sigue los mismos derroteros de esquematismo en la definición de personajes, y de dibujo de una sociedad en que la violencia forma parte del paisaje diario. Y sorprende Viggo Mortensen, en un papel ambiguo, que nos hace olvidar que hubo un tiempo en que fue Aragorn en El Señor de los Anillos. El film tuvo dos nominaciones al Oscar, a guión adaptado, y al actor de reparto, un histriónico William Hurt, como corresponde a su personaje.

7/10
The King

2005 | The King

Un joven guaperas, recién licenciado en la marina, marcha en busca de su padre, un pastor protestane que ignora su existencia. Su propósito es amargarle la vida haciñendole daño donde más le duele. En su familia. Algo que empieza a hacer, seduciendo a su bella e inocentona hija. James Marsch orquesta un film malsano de venganza, de ésos que dejan mal sabor al mostrar las miserias humanas. Protagoniza Gael García Bernal, quien se diría abonado a filmes que no dejan en buen lugar a supuestos hombres de Dios, como demuestran La mala educación y El crimen del padre Amaro.

5/10
El libro mágico

2005 | Neverwas

Zach Riley, psiquiatra, renuncia a un lucrativo trabajo en una consulta privada, para trabajar en un sanatorio donde su padre estuvo escribiendo un libro infantil que tuvo un éxito sin precedentes. Allí, conoce a un esquizofrénico que guarda relación con el libro y su padre. Éste le enseñará algunos secretos relacionados con el libro. Un reparto "de campanillas" protagoniza esta cinta, que aunque va dirigida al público adulto, homenajea a la literatura infantil. Supuso el debut como director de Joshua Michael Stern de El último voto.

5/10
Syriana

2005 | Syriana

Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.

7/10
Frankenstein (2004)

2004 | Frankenstein | Serie TV

A partir de restos de cadáveres, y con ayuda de un torpe sirviente, el doctor Victor Von Frankenstein crea su propio ser vivo, con trágicas consecuencias. Versión televisiva de la clásica novela de Mary Shelley, sobre los límites éticos y el lado oscuro de la ciencia, un tema más de actualidad que nunca por los recientes avances en ingeniería genética y clonación humana. Cuenta con magníficos actores como William Hurt y Donald Sutherland en papeles secundarios. El veterano realizador televisivo especializado en miniseries Kevin Connor se muestra bastante fiel al original y trata de indagar en el lado humano del monstruo. Además, los efectos especiales son bastante convincentes, y la serie ganó un premio Emmy al mejor maquillaje.

4/10
La mariposa azul

2004 | The Blue Butterfly

Un chaval enfermo de cáncer, que podría morir pronto, alberga un sueño: atrapar la mariposa más hermosa de la Tierra. Su madre quiere hacer feliz a su hijo, de modo que convence a un prestigioso entomólogo para que, en compañía del niño, capture el anhelado insecto. El film se basa en un caso real, y describe el acercamiento entre un niño lleno de deseos de vivir y de aprovechar el tiempo que le queda, y un adulto metido en su caparazón, en este caso los insectos, que podría volver a comportarse como un ser humano, y contactar con la hija a la que abandonó. Buen trabajo de los actores, William Hurt, y el niño Marc Donato, y magnífica fotografía de la selva costarricense. Aunque el `buen rollito´ indigenista y mágico puede cargar un poco, hay hermosos planos de los insectos, que no desentonarían en un documental de la 2. La madre muestra una generosidad y paciencia encomiables, y una niña hace ver al chaval protagonista, que muchas cosas en este mundo tienen el mismo valor y belleza -si no mayor- que el que presenta la mariposa azul.

5/10
El bosque

2004 | The Village

Repetirse o no repetirse, he ahí el dilema. M. Night Shyamalan, que escribe, dirige y produce este film, lo tiene claro: él no se repite, aunque sus detractores se empeñen en ver otra cosa. Lo que sí hace es aprovechar un género inmensamente popular, el de suspense, para abordar cuestiones de entidad e interpelar al espectador. Y cuenta con el uso de caminos narrativos inesperados, que enganchan. Por eso la experiencia de ver sus filmes sin saber mucho de ellos, apenas lo imprescindible, se agradece. Se disfrutan más. Finales del siglo XIX. Un pueblecito aislado, rodeado por un bosque. Sus habitantes viven en relativa alegre camaradería, todos se conocen, con frecuencia tienen comidas al aire libre, todos juntos. Son gobernados por un grupo de mayores, que resuelven los problemas de la comunidad. Pero, única limitación, han acordado no salir nunca del pueblo, pues en el bosque habitan unas horribles criaturas, ‘los que no se pueden nombrar’. Mientras no traspasen los límites del villorrio, podrán vivir en paz. Pero de lo contrario… Nuevos desafíos para Shyalaman, brillantemente superados. El primero, crear su primera protagonista femenina fuerte, el de la ciega Ivy. Tal personaje sirve para plantear la existencia de varios tipos de ceguera; y conduce a una delicada historia de amor, con la escena del porche, resuelta con maestría. Y hay aún más amores, amores secretos no confesados. Y secretos, secretos no comunicados. Porque la cuestión de la transparencia, de mostrar las cosas como son, de hablar claro, sigue presente en el cineasta de origen hindú. Y luego está el miedo. Miedo distinto del terror (aunque hay un pasaje en el bosque, donde Ivy bien podría ser bautizada como ‘Caperucita amarilla’, de enorme fuerza, capaz de asustar a cualquiera), y de más largo alcance de lo que podría parecer. Se trata del miedo al exterior, a un peligro que nunca ha sido afrontado en serio. Permanecer enclaustrados en el pueblecito tiene su contrapartida: faltan medicinas y otras cosas buenas, a las que se ha renunciado para evitar a los monstruos. Controlar esta historia no es tan sencillo. Para crear la atmósfera precisa, la puesta en escena es esencial. Y el director sabe mover todas sus fichas: el sonido y la música, tan cruciales en su cine; los movimientos de cámara, con un inesperado uso del zoom; el diseño artístico del pueblo, en localizaciones invernales, y no en estudio… Los personajes y su desarrollo son importantes. Shyamalan sigue probando que es un excelente director de actores. En el film reúne a un reparto de aúpa (Joaquin Phoenix, Adrien Brody, William Hurt, Sigourney Weaver, Brendan Gleeson), que maneja bien, e incluso se permite jugar a lo Hitchcock en Psicosis, con la desaparición a mitad de trama de un actor.

8/10
Lo más cercano al cielo

2002 | Au plus près du paradis

Fanette, una madura mujer, se reencuentra con Bernard, antiguo amigo de cuando ambos eran estudiantes. Ambos conversan y recuerdan a Philippe, el primer amor de Fanette. Poco después, el recuerdo de Philippe conduce a Fanette a ver su película romántica favorita, Tú y yo, con la cita de Cary Grant y Deborah Kerr en el Empire State. Cuando Fanette viaja a Nueva York, por un asunto de trabajo, recibe una carta de alguien que podría ser Philippe, y que quiere citarse con ella en el Empire State. Película romántica francesa que no acaba de funcionar. Se salva el veterano William Hurt, que no es capaz de remontar la falta de inspiración de la cinta.

5/10
El manantial de la eterna juventud

2002 | Tuck Everlasting

Perdida en el bosque, la adolescente Winnie es rescatada por los Tuck, una extravagante familia que vive anclada en el pasado. Agradable adaptación del bello libro "Tuck Everlasting", de Natalie Babbitt, que goza de gran popularidad en Estados Unidos. protagoniza la guapa Alexis Bledel, al poco tiempo de darse a conocer con Las chicas Gilmore. La película también se conoce con el título "El bosque mágico de Tuck".

5/10
El secreto de mi vecino

2001 | Rare Birds

Abandonado por su mujer, Dave sufre una fuerte depresión. Para colmo de males, su negocio, un restaurante, atraviesa una mala racha por los escasos habitantes de la zona. Phonce, su vecino, le propone a Dave inventarse una extraña especie de pájaro que aumente los visitantes de la zona. Pero Phonce esconde un secreto. Un magnífico reparto para una comedia canadiense, que recuerda a la hilarante La luna en directo, que también giraba en torno a una gran mentira.

4/10
Inteligencia artificial

2001 | Artificial Intelligence: AI

¿Cuál es la verdadera naturaleza del amor? ¿Se pueden crear los afectos artificialmente? ¿Hasta qué punto? En un mundo futuro donde los robots desempeñan todo tipo de funciones, sólo falta un último eslabón que separa a las máquinas de los seres humanos: la capacidad de amar. Pero la poderosa empresa Cybertronics Manufacturing acaba de superar este obstáculo con la creación de David, un robot-niño de 12 años diseñado específicamente para desarrollar lazos afectivos. Henry y Mónica, cuyo matrimonio comienza a resquebrajarse debido a la enfermedad de su hijo –crionizado hasta que se encuentre remedio para su mal–, decidirán superar la situación “haciéndose con los servicios” de David. Tras las dudas iniciales, será sobre todo Mónica quien pretenda así llenar el vacío afectivo dejado por su hijo. Sin embargo, el desmedido cariño del niño-robot acabará por no ser asumido satisfactoriamente por la sociedad que le ha creado. Sin nadie a quien acudir, el pequeño David emprenderá un viaje para comprender de dónde procede. Spielberg toma un proyecto del gran Stanley Kubrick y ofrece una entrañable película sobre uno de los aspectos que más atrae a los científicos: el de la capacidad de crear inteligencia. Y lo hace contando su particular versión futurista de Pinocho, el muñeco que quería ser niño. Quizá pueda achacársele un metraje excesivo y una perspectiva demasiado sentimental, pero esta película es ya un monumento del género de la ciencia ficción. Muy bien ambientada –los escenarios de Rouge City son un buen ejemplo– y con notables efectos especiales, la historia de David atrapa sin embargo por su paradójica humanidad, un mérito que pertenece íntegramente a Haley Joel Osment, quien da vida al robot con una profundidad asombrosa. El guión de Spielberg y una buena galería de secundarios, entre los cuales brilla Jude Law con su papel de “Joe el gigoló”, ponen el resto.

6/10
Sunshine (1999)

1999 | Sunshine

La Historia del siglo XX a través de tres generaciones de una familia húngara de origen judío. Odios y amores, risas y lágrimas, el deseo de lograr una posición en la sociedad y el precio que se puede (o se debe) pagar. El director húngaro István Szabó se enfrenta a una complicada película donde encajan a la perfección las intimidades de los personajes, con el marco histórico en el que transcurren sus vidas. Szabó pinta un cuadro de personajes vivos, creíbles, y conmueve, hace que nos interesen sus cuitas. Cuenta con un reparto estupendo donde Ralph Fiennes se muestra muy inspirado al dar vida a varios personajes distintos de la citada familia, sin que resulte forzado o ridículo. Como el actor, asegura, este film "analiza las más profundas emociones humanas". Una película a lo grande, al estilo de Doctor Zhivago o El barbero de Siberia.

7/10
La gran rueda del poder

1999 | The Big Brass Ring

Curioso film que rescata un guión inédito de Orson Welles y Oja Kodar. Cuenta el curioso chantaje que sufre un candidato a gobernador de un estado en EEUU. Ritmo pausado, reflexión sobre los pliegues y repliegues del poder (un tema muy wellsiano) tiene un atinado reparto y su visión resulta, cuando menos, curiosa.

7/10
El cuarto piso

1999 | The 4th Floor

Aunque su novio se opone, la joven Jane se traslada a vivir sola a un apartamento heredado de su tía. Cuando llega ahí una serie de acontecimiento empiezan a hacerle la vida imposible. Jane se planteará si investigar el misterio que rodea el lugar y a los demás inquilinos o regresar con su novio. Discreta película, entre la intriga y el terror, cuyas mejores bazas son una puesta en escena lograda, con atmósfera inquietante, y el protagonismo de la vulnerable Juliette Lewis.

4/10
Presa del pánico

1999 | Do Not Disturb

El holandés Dick Maas, director de esa cómica locura llamada Una familia tronada –película de la que se hicieron dos secuelas e incluso una serie de televisión– escribe y dirige este thriller más o menos convencional, con una trama que recuerda a títulos como Único testigo. El resultado se deja ver, gracias a un buen reparto, encabezado por el siempre eficiente William Hurt. Presa del pánico narra la estancia en Amsterdam de un alto ejecutivo norteamericano, Walter, junto con su mujer y su hija Melissa, que es sordomuda. El está allí por viaje de negocios, pero la fmilia aprovecha también para pasar unos días de vacaciones. Los problemas llegan cuando la hija es testigo de un asesinato mientras deambula por los suburbios. Los criminales intentarán acabar con ella.

4/10
Promesas incumplidas

1998 | The Proposition

Boston, años 30. Los Barret, un adinerado matrimonio católico, no pueden tener hijos: Arthur es estéril. Pero como quiere complacer el deseo de maternidad de Eleanor, su esposa, contrata a un joven, Roger, con el exclusivo propósito de que le dé un hijo. El problema es que Roger se enamora de la hermosa dama. Lo mismo le ocurre al padre Michael, recién llegado a la parroquia de los Barret. Increíble culebrón, del estilo de El pájaro espino. Lo mejor, el medido trabajo de William Hurt, creíble como torturado marido de Eleanor.

4/10
Cosas que importan

1998 | One True Thing

Ellen es una prestigiosa periodista en Nueva York. Ha dejado atrás la vida provinciana de un pueblo donde vivió con sus padres y su hermano. Hasta que un día recibe una llamada de su padre, un profesor universitario: su madre tiene cáncer. Ante la nueva situación, Ellen arriesga su consolidada posición profesional para atenderla. Descubrirá entonces que las cosas no son lo que parecen: ni su padre es el tipo estupendo que creía ni su madre la mujer "plasta" y posesiva que había imaginado. Excelente drama que da vueltas a la situación que plantea la atención de un enfermo terminal. El film permite explorar numerosos sentimientos y responsabilidades: espíritu de sacrificio, paciencia, generosidad, amor en definitiva, que deben enfrentarse a los intereses personales, a veces egoístas. También explora adónde puede conducir un exceso de compasión. Una película como ésta necesitaba buenos actores. Ésta los tiene: Meryl Streep (candidata al Oscar una vez más), Renée Zellweger (que ya llamó la atención en Jerry Maguire) y William Hurt. Dirige Carl Franklin, que hasta ahora se había especializado en thrillers de gran intensidad: Un paso en falso y El demonio vestido de azul.

8/10
Perdidos en el espacio

1998 | Lost in the Space

El profesor John Robinson sabe bien que las condiciones de habitabilidad de la Tierra son cada vez peores. Como intento pionero de colonizar el espacio exterior, acepta comandar una expedición al planeta Alpha Prima, acompañado de su familia. Pero el sabotaje de la nave en que viajan, por parte del malvado Dr. Smith, obliga a un salto al hiperespacio que les sitúa en un punto ignoto del universo. Están perdidos en el espacio. Todo, desde el apellido de la familia protagonista (alusión a las aventuras del héroe novelesco Robinson Crusoe) nos prepara para acompañarles en su particular "naufragio" en el espacio. Stephen Hopkins (Los demonios de la noche), con guión de Akiva Goldsman (Tiempo de matar) ha reciclado con acierto Perdidos en el espacio. Olvídense del aire algo naïf  y pobretón del viejo serial televisivo. La película ofrece unos efectos especiales asombrosos, desde la intensa batalla espacial con que da comienzo. Maquetas, decorados, robots, incluso un curioso alienígena, tienen un diseño de alta calidad. Pero no todo se confía a la parafernalia del diseño artístico. Goldsman ha procura trazar una historia sólida. Y procura huir de simplismos, incluyendo algunas paradojas sobre viajes en el tiempo, que tanto juego dan en el cine de ciencia ficción. No sólo se ha cuidado la abundante acción, sino que se ha procurado perfilar bien los personajes. Sin pretender "inventar la pólvora" se definen villano y héroes de modo muy clásico. El Dr. Smith (bien y contenido Gary Oldman) compensa su maldad innata con su irónico sentido del humor. Se dibujan bien las relaciones de la familia Robinson. El hijo pequeño (todo un descubrimiento el jovencito actor Jack Johnson) se siente desplazado por su padre, demasiado absorbido por el trabajo (William Hurt, un inesperado y reflexivo héroe de acción). La madre (Mimi Rogers) reprocha al profesor este descuido de la familia. Judy, la hija mayor, mantiene un original romance con el comandante de la nave: un joven demasiado seguro de su éxito con las mujeres, que ella sabe mantener a raya para lograr, de verdad, su amor; lo que propicia algunas buenas salidas humorísticas.

6/10
Dark City

1998 | Dark City

En una época indefinible del futuro, John Murdoch se despierta en la habitación de un hotelucho. Descubre que le acusan -él no lo recuerda- de cometer unos horrorosos crímenes. La confusión de su memoria es tal que no está seguro de quién es en realidad, ni de si su esposa es quien dice ser. A la vez que le persigue el detective Bumstead, se entera de la existencia de unos misteriosos seres, los Strangers, que forman una especie de ente colectivo con increíbles poderes mentales. Original muestra de ciencia ficción, con elementos de cine negro y elementos kafkianos. Está destinada a ser, sin duda, película de culto. Alex Proyas, el director de El cuervo, explica que "el aspecto paranoide de la historia viene de uno de mis sueños de juventud en el que, mientras dormía, aparecían en mi cuarto unas figuras oscuras que alteraban la realidad". Y consigue con creces intrigar sin confundir. Le ayudan los actores, que encajan a la perfección en sus papeles: el semidesconocido Rufus Sewell (Carrington) como hombre confundido, el impasible William Hurt, el alocado Kiefer Sutherland y la misteriosa Jennifer Connelly. Toda la película transcurre de noche, en un entorno urbano. El ambiente, expresionista, desprende un aire de irrealidad y misterio. Las influencias del espléndido diseño artístico apuntan a los clásicos Nosferatu y Metrópolis. La transformaciones nocturnas de la ciudad, y el secreto que ésta encierra, resultan creíbles gracias a unos elaborados efectos especiales.

7/10
Loved

1997 | Loved

Hedda mantuvo una relación con un hombre que tenía a sus espaldas una larga lista de violencia doméstica. Aunque hace un esfuerzo por confiar en él, éste acaba sometiéndola a brutales maltratos. Tras una pelea, entre ambos, él cae por la ventana. Pero Hedda no se olvida de él, y sufre un gran trauma que está a punto de conducirla al suicidio. El terrible drama de los maltratos sirve como desencadenante de esta convencional intriga de desarrollo previsible. Está protagonizada por pesos pesados que logran hacer creíbles a sus personajes.

4/10
Romance en Nueva York

1996 | Un divan à New York

Béatrice, francesa, y Henry, americano, intercambian, sin conocerse, sus apartamentos, situados en París y Nueva York. Ella, bailarina, pasa a ocupar el lujoso piso de Manhattan donde Henry, psiquiatra, pasa consulta; mientras, él hace lo posible por acomodarse en un caótico y ruidoso cuchitril lleno de goteras. Henry no va a aguantar mucho en ese lugar; a su regreso se encuentra la sorpresa de que Béatrice está atendiendo a sus clientes como si fuera una suplente temporal. El planteamiento de la película no puede ser más prometedor, en la línea de las comedias de la edad de oro de Hollywood. El tono es elegante, y los equívocos en torno a la identidad de las personas siempre han ayudado a crear situaciones hilarantes. Pero Chantal Akerman se hunde en un decepcionante "quiero y no puedo". Logra algunos momentos divertidos —una crítica inteligente a la confianza excesiva en el psicoanálisis—, pero no imprime el ritmo, alocado y romántico, que exige la historia.

4/10
Jane Eyre (1996)

1996 | Jane Eyre

Película rebosante de dramatismo, basada en la inmortal obra homónima de Charlotte Brontë. Jane Eyre es una chica inglesa, huérfana desde su infancia, cuya vida en casa de su tía y luego en un internado está llena de penalidades y de sufrimiento. Tras los penosos primeros años de su vida, el destino quiere que un día sea elegida para trabajar en la enorme y lujosa mansión de Edward Rochester. Éste es un caballero refinado pero reconcentrado en sí mismo. Con el tiempo Jane comienza a descubrir la verdadera naturaleza de su señor, un hombre en realidad de un gran corazón, pero que vive bajo un pasado que le tortura hasta el presente: un oscuro misterio se oculta en la mansión. No es ésta una historia de amor convencional, sino una obra clásica plena de valores y de integridad. Franco Zeffirelli acertó plenamente en la dirección de William Hurt (El doctor, Perdidos en el espacio), un actor de extraordinarias dotes dramáticas.

5/10
Michael

1996 | Michael

Amena comedia sobre las andanzas de un pendenciero, mundano y mujeriego Arcángel San Miguel, que ayuda a tres periodistas en apuros. Las interpretaciones son buenas y algunos "gags" tienen gracia, pero carece de la hondura de otros films de Nora Ephron (Algo para recordar) y ofrece una visión algo ridícula de los ángeles. Aun así, el filme sirve para pasar un rato entretenido y lo más destacable son las interpretaciones del prestigioso reparto formado por John Travolta (Pulp Fiction), William Hurt (Fuego en el cuerpo, Smoke), Bob Hoskins (El ojo público) y Andie MacDowell (Cuatro bodas y un funeral). Asímismo se incluyen desconocidos aunque excelentes secundarios como Robert Pastorelli (Bailando con lobos). La música es excelente y corre a cargo del maestro Randy Newman. El guión está coescrito por la propia realizadora Nora Ephron. Michael es un ángel diferente a los demás, que vive en Iowa, fuma como un carretero, es un consumado ligón y, de vez en cuando, se mete en peleas. Un veterano periodista intenta conseguir un buen reportaje acerca de su vida, lo que sería un éxito para su periódico, y le aseguraría la recuperación de su prestigio tras varios sonoros fracasos. En su tarea, el reportero es ayudado por el dueño de la mascota del periódico.

4/10
Smoke

1995 | Smoke

Descripción de las vidas de un grupo de personajes corrientes que se reúnen en un estanco de Brooklyn. El estanquero (Harvey Keitel) es el confidente de todos ellos y ha reunido con el tiempo una singular colección de fotografías de la casa de enfrente a lo largo de 14 años, lo que le da un pretexto a Paul (William Hurt), un novelista en crisis creativa, traumatizado por la muerte de su esposa, para escribir una nueva historia. Tras su excelente El club de la buena estrella, Wayne Wang confirmó que es uno de los más interesantes realizadores de origen hongkonés con este fabuloso film coral, con guión del prestigioso novelista Paul Auster, que adapta su relato "Cuento de Navidad de Auggie Wren". La puesta en escena es muy original.

7/10
Second Best

1994 | Second Best

James es un niño problemático que se ha pasado casi toda su vida en un orfanato. A su padre que tuvo que cumplir condena casi no le ve y su madre murió trágicamente, recuerdo que le obsesiona y le hace tener un carácter agresivo. Un día, Graham, el jefe de correos de un pueblecito, se interesa por el chaval y desea adoptarlo. Graham tampoco ha tenido una vida fácil y en la actualidad tiene que hacerse cargo de su padre que sufre una enfermedad mental. Con la posiblidad de la adopción, la vida en común de Graham y James estará llena de obstáculos, y tendrán que aprender a afrontar sus miedos y dificultades en una vida que no les ha puesto las cosas sencillas. Chris Menges, valorado diretor de fotografía en películas como Los gritos del silencio, La misión, The Boxer, Diario de un escándalo..., dirige aquí este drama basado en una novela del guionista David Cook. La película tiene buen ritmo, buenas interpretaciones, buen guión y momentos dramáticos intensos, de gran sensibilidad. El mensaje que aporta es un hermoso canto al amor generoso. No obstante, se atisban algunas escenas que pueden parecer repetitivas, pero se le perdona el hecho de que, en general, el director realiza un trabajo brillante.

6/10
Traición al jurado

1994 | Trial by Jury

Una joven divorciada, madre de un niño de siete años, es convocada para formar parte de un jurado. Aunque fácilmente podía haber esquivado este cometido, no lo hace por considerarlo un deber cívico. Su confianza en las instituciones se resquebraja cuando es amenazada por los secuaces del mafioso que está siendo juzgado. No sabe a dónde acudir, y ha de acceder a provocar disensiones entre el jurado para que no acuerden el veredicto de culpabilidad. Sino, algo le ocurrirá a su hijo. La película tiene una primera parte, desarrollada en el juzgado, que al menos se sostiene. Pero desde el momento en que la joven recibe en casa la visita del acusado, con propósitos nada honestos, aquello traspasa ampliamente los límites del ridículo. El clímax es pobre y poco creíble. Lo que es de lamentar si se tiene en cuenta el estupendo reparto con que contaba Heywood Gould. El director parece haber querido dar una visión inquietante del mundo de la justicia y del crimen, pero se queda en nada.

4/10
La peste

1992 | La peste

En la ciudad de Orán se declara la peste por lo que sus ciudadanos han de vivir en cuarentena. Las reacciones de cada uno ante esta situación serán diferentes. Desde el médico ateo que se siente impotente y sin respuesta, hasta el sacerdote católico que duda de su fe. Luis Puenzo rodó esta película basada en la inmortal novela de Albert Camus, pero a la cinta se le ha criticado su falta de sentido, y el guión cojo y de excesiva duración, donde sólo muestra una serie de escenas independientes sin unión alguna. Una verdadera pena. De todos modos, se agradece ver los rostros tan conocidos como los de Robert Duvall, Sandrine Bonnaire o William Hurt.

4/10
El doctor

1991 | The Doctor

Jack MacKee, un brillante cardiólogo, se ve obligado a ingresar en su propio hospital cuando le diagnostican un cáncer. Descubrirá la deshumanización con la que se trata a los pacientes del lugar, y se dará cuenta de que él mismo era parte del problema. Randa Haines, responsable de Hijos de un dios menor, vuelve a contar con el protagonista de aquella, William Hurt, en esta recreación de la historia real del doctor Edward Rosenbaum. El guión se basa en la autobiografía de Rosenbaum, titulada `Probando mi propia medicina´.  

6/10
Hasta el fin del mundo

1991 | Bis ans Ende der Welt

Una mujer ayuda a unos atracadores de banco a trasladar el botín de uno de sus golpes. Wim Wenders filmó una curiosa "road movie" futurista en muchos paisajes, compuesta por pequeñas historias.

6/10
Te amaré hasta que te mate

1990 | I Love you To Death

Cuando descubre las continuas infidelidades de su esposo, el dueño de una pizzería, Rosalee decide asesinarle friamente, para lo que recaba la ayuda de dos individuos. Única incursión del todoterreno Lawrence Kasdan en la comedia, a la que añade numerosos toques de humor negro. De nuevo se pone a las órdenes del cineasta su actor fetiche: Kevin Kline.

4/10
Alice

1990 | Alice

Woody Allen al ataque. Aquí sigue a Alice, que lleva una vida gris. Su marido la ignora, y ella no ha hecho nada para remediarlo... hasta ahora. Unas hierbas le llevan a un viaje para descubrirse así misma.

6/10
El turista accidental

1988 | The Accidental Tourist

Un matrimonio, en crisis tras morir su hijo. Él, escritor de guías, anda bastante desorientado. Pero una peculiar mujer le hará pisar tierra. Lawrence Kasdan repite con la pareja William Hurt-Kathleen Turner, protagonistas de Fuego en el cuerpo. La guapa Geena Davis ganó el Oscar a la mejor actriz de reparto.

6/10
Al filo de la noticia

1987 | Broadcast News

Tom, un locutor de deportes, se incorpora a la redacción de informativos de una cadena de Washington, cuya directora es Jane, una neurótica mujer, obsesionada con controlar todo lo que sucede en torno a ella. El cineasta James L. Brooks, responsable de Mejor... imposible, disecciona los entresijos del mundo del periodismo televisivo, donde se trabaja siempre contra el reloj. Magníficos trabajos de los tres protagonistas. Aunque recibió siete nominaciones al Oscar, no se llevó ninguna estatuilla.

6/10
Hijos de un dios menor

1986 | Children of a Lesser God

James (William Hurt) es el nuevo profesor en una escuela para personas con deficiencias auditivas. Allí se enamora de una joven y hermosa sordomuda llamada Sarah (Marlee Matlin), a la que la sociedad no ha tratado nada bien. Sarah es tozuda y no quiere aprender. Prefiere seguir aislada, distanciada de todo y de todos, a pesar de que es muy inteligente. Gracias a su amor, James entenderá mejor el mundo de los sordos, y Sarah tratará de salir de su hermetismo. Una historia muy emotiva, con sendas magníficas interpretaciones. Marlee Matlin, sorda en la realidad, obtuvo el Oscar a la mejor actriz. Hurt está enternecedor y convincente. Esta historia de amor es inusual, y su planteamiento absorbe al espectador desde el principio. Está basada en la obra teatral de Mark Medoff. Una impresionante película, en la que los sentimientos siempre están en tensión.

6/10
El beso de la mujer araña

1985 | Kiss of the Spider Woman

Molina (William Hurt), homosexual, y Valentín (Raul Julia), político, se conocen cuando ambos son encerrados en la misma celda de una cárcel de Sudamérica. En el tiempo que pasan juntos, entablan amistad, charlan sobre sus motivaciones y sus ideas, conversan sobre películas que vieron en libertad y hará que se entiendan y respeten más el uno al otro. Basada en la novela de Manuel Puig, El beso de la mujer araña tuvo tres nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película, director (Hector Babenco) y guión (Leonard Schrader). Por su parte, William Hurt ganó una merecida estatuilla por su estupenda interpretación.

6/10
Reencuentro

1983 | The Big Chill

Después de varios años sin verse, un grupo de antiguos compañeros de Universidad vuelven a encontrarse en el funeral de un amigo común. Con el tiempo, cada uno condujo su vida por un camino distinto. A unos les ha ido mejor y a otros peor, pero siguen conservando en la memoria los buenos momentos que pasaron juntos. Sam (Tom Berenger) es un prestigioso reportero de televisión, Nick (John Hurt) se dedica a la venta de drogas, Sarah (Glenn Close) es una médico volcada con su profesión, y Karen (Jobeth Williams) es una sencilla ama de casa. Están muy sensibilizados con la muerte de su amigo, y aprovechan los días que pasan juntos para restablecer los vínculos perdidos, incluso los amorosos. Atractiva comedia con un fondo de retrato social, escrita y dirigida por una de las mentes más reputadas en Hollywood: Lawrence Kasdan. Empezó como guionista de las películas de Steven Spielberg y George Lucas: la saga de La guerra de las galaxias e Indiana Jones. Aquí entrega una película entretenida y nostálgica, con situaciones brillantes, unos diálogos muy cuidados, y una impresionante plantilla artística.

5/10
Gorky Park

1983 | Gorky Park

Triple homicidio en Moscú. Un inspector con la cara de William Hurt investiga, pero los obstáculos le convencen de que las autoridades no desean resolver el caso. Buena intriga de la mono de Michael Apted (Gorilas en la niebla).

6/10
El ojo mentiroso

1981 | Eyewitness

Darryl trabaja como portero en un edificio. Está perdidamente enamorado de una periodista que sale en televisión. Por eso cuando en su lugar de trabajo ocurre un asesinato y acude ella a cubrirlo, decide inventarse una milonga para llamar su atención. El problema es que el bueno de Darryl le dice que sabe todo lo que ha pasado, que es "su hombre", y nada más lejos de la realidad. Ni que decir tiene que este farol le va a traer muchos más problemas de los que podría imaginar. Cartelazo para esta cinta menor que no por ello deja de ser entretenida. Sólo por ver a los cuatro actores protagonistas y al bueno de Morgan Freeman como secundario, su visionado está más que justificado.

5/10
Fuego en el cuerpo

1981 | Body Heat

Puesta al día en los 80 de la clásica película de cine negro, con Lawrence Kasdan como director y guionista. Con una trama claramente deudora de las novelas de James M. Cain, cuenta cómo una mujer casada seduce a un abogado, y logra enredarle en sus planes criminales para asesinar a su marido. El film puso bajo el radar el talento de Kathleen Turner, y como sucedió en la versión de Bob Rafelson de El cartero siempre llama dos veces, además de ofrecerse una historia con muchas vueltas y revueltas, se insufló al film de una importante carga erótica.

6/10
Un viaje alucinante al fondo de la mente

1980 | Altered States

Un científico experimenta consigo mismo los efectos alucinógenos y de distintos estados de conciencia causados por la droga. Agobiante film que cuenta el siempre estupendo William Hurt de protagonista. Supuso además el debut cinematográfico de Drew Barrymore, con tan sólo 5 añitos.

5/10

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