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Biografía

Patricia López Arnaiz

Patricia López Arnaiz

39 años

Patricia López Arnaiz

Nació el 15 de Abril de 1981 en Vitoria, España
Filmografía
Uno para todos

2020 | Uno para todos

Aleix, profesor interino, se desplaza a un pueblo rural de Aragón para sustituir en un centro de primaria a una compañera embarazada, que tardará en regresar por problemas de gestación. Allí se convierte en el tutor de sexto, pero uno de los alumnos está enfermo de cáncer. En primer lugar, a Álex le preocupa que los chicos sufran por esta desgracia de su compañero, pero cuando éste mejora descubrirá que no quieren que vuelva. Segundo trabajo del pamplonica David Ilundain, tras B, el film basado en el interrogatorio a Bárcenas, ex tesorero del Partido Popular. Esta vez cambia por completo de tema, pues ha construido una película sobre docentes poco habitual en el cine español. Se diría que toma como referencia, aunque sin llegar a la altura de sus modelos, películas francesas como Hoy empieza todo y La clase. Como aquellas ofrece una visión realista, sin efectismos al estilo de Hollywood, y ello sin quitar hierro a problemas que puede encontrarse un profesor en el aula, como el acoso escolar; y muestra que un buen profesional sabe evaluar las opciones, y poner en práctica soluciones imaginativas que funcionen. Homenaje sentido a los docentes, acierta al reflejar que éste no sólo tiene la misión de inculcar conocimientos, sino que debe transmitir valores, como la necesidad de perdonar. Ya había demostrado su valía David Verdaguer, en títulos como Verano 1993, o Los días que vendrán, pero aquí se consagra como uno de los actores más sólidos del panorama patrio. Sobre todo sabe transmitir la pasión del personaje por su trabajo, lo que le convierte en un maestro valioso, de esos que pueden cambiar la vida a los jóvenes. Está bien arropado por intérpretes sólidos, como Ana Labordeta (la directora del colegio), y sorprende Miguel Ángel Tirado, el popular humorista Marianico el corto, como campechano casero del protagonista. También resulta brillante la labor de los niños no profesionales, entre los que destaca Vega Vallés, que tiene peso en el tramo final, aunque no desmerece ninguno.

7/10
La hija

2020 | La hija

Dana, una joven de quince años embarazada, acaba de escaparse de un centro de menores. Javier, su tutor, está dispuesto a ayudarla pero a cambio ella tendrá que seguir sus reglas.

La línea invisible

2020 | La línea invisible | Serie TV

Correcta serie televisiva que reconstruye los inicios de ETA, desde que era una simple organización juvenil que lanzaba petardos en los primeros años 60 contra el régimen franquista y predicaba la lucha obrera hasta que cruzó la línea y se convirtió en una execrable organización terrorista que con el paso de los años llegó a asesinar a casi 900 personas hasta su definitiva disolución en 2018. La línea invisible cuenta hechos reales y los principales personajes son verídicos, aunque la narración haya sido en parte ficcionada para desarrollar un hilo coherente. Creada por Abel García Roure, cuya escasa trayectoria hasta el momento pasa por haber dirigido el estimable documental Una cierta verdad, la serie presenta a unos pocos personajes de clase media, jóvenes idealistas universitarios que sienten la necesidad de combatir a Franco. Destacan de entre ellos los dos hermanos Etxebarrieta, José Antonio y sobre todo Txabi, éste brillante estudiante de cuarto de carrera y que pronto tendrá las ideas muy claras acerca de lo que quiere que sea la organización. En el lado opuesto se situará el comisario Melitón Manzanas, implacable perseguidor de cualquier elemento subversivo contra el régimen y que pronto estará en el punto de mira de ETA.  Es un lugar común decir que ETA nació en un seminario y aquí eso se corrobora con creces, aunque más bien cabría decir en una casa parroquial (de Getaria, para más datos), auspiciada por parte del clero. Es creíble por otra parte el bosquejo que se hace de los personajes jovenzuelos claramente exaltables y manipulables, quizá no especialmente inteligentes pero altamente influidos por las ideas políticas y revolucionarias del momento. Por eso, más allá de luchas sociales e injusticias contra la clase obrera, fue la simplona apelación al sentimiento de la identidad vasca el detonante suficiente para llegar a la barbarie. La serie está producida por Movistar+ y consta de seis capítulos dirigidos todos ellos por Mariano Barroso (Todas las mujeres). El director catalán logra una convincente reconstrucción de época, donde se ha puesto especial cuidado en el vestuario, y, aunque en ciertos momentos quizá se nota la escasez del presupuesto, los contados efectos especiales no cantan demasiado. Entre el reparto destaca sin duda un verosímil Àlex Monner como Txabi Etxebarrieta, el cual está acompañado de secundarios de renombre como Antonio de la Torre (Melitón Manzanas), Asier Etxeandia (llamado “el inglés”, en clara referencia a Julen Madariaga), Anna Castillo (en el papel de la etarra Txiki) o Patricia López Araniz como la amante del policía.

6/10
Ane

2020 | Ane

Euskadi, 2009. Lide trabaja como guardia de seguridad en las obras del tren de alta velocidad, un proyecto que genera protestas sociales en las calles. Cuando vuelve a casa después de trabajar y pasar la noche de fiesta, prepara el desayuno para dos, pero su hija adolescente, Ane, no está. Al día siguiente, ésta sigue sin aparecer. Lide mantiene la calma, seguramente su desaparición está causada por la fuerte discusión que tuvieron el día anterior. Buscando entre las cosas de Ane, se irá dando cuenta de que su hija es una persona a la que no conoce. Junto con su exmarido Fernando, investigarán el paradero de su hija. Ambos se sumergirán en el mundo de Ane, un espacio activista, inestable y adolescente.

Mientras dure la guerra

2019 | Mientras dure la guerra

19 de julio de 1936. El capitán Barros anuncia el comienzo del alzamiento militar frente al Consistorio de Salamanca. Cerca de allí, Miguel de Unamuno trata de mantener su rutina, y pese a que su familia preferiría que se quedara en casa hasta que se tranquilizase el panorama, sale a tomar café con sus allegados, que debaten sobre lo que está ocurriendo, cuando él parece aún estar asimilándolo. Poco después, se entera de que el gobierno republicano le ha destituido de su cargo como rector vitalicio de la Universidad de la ciudad castellana. Mientras tanto, Millán-Astray anima a su viejo amigo, el general Francisco Franco, a imponerse a la Junta Militar para quedarse al mando del bando nacional, pero éste prefiere maniobrar sutilmente para evitar un paso en falso. La mejor de las tres películas basadas en hechos reales rodadas hasta el momento por Alejandro Amenábar, más reflexiva y madura que Mar adentro y Ágora, y superior a la media de los acercamientos del cine patrio a la Guerra Civil, casi siempre lastrados por el maniqueísmo y el afán propagandístico. Él mismo ha compuesto un guión esforzado, lleno de matices y detalles, junto a Alejandro Hernández, ganador del Goya por Todas las mujeres, y nominado por El autor. Se le puede reprochar que falta algo de frescura en algunos pasajes, como las conversaciones de Unamuno con su nieto, o cuando un soldado le pide un autógrafo, y hasta resultan un tanto grotescos los momentos oníricos en los que con el fin de sacar una lágrima al respetable se sube el volumen de la banda sonora (un trabajo aceptable del propio Amenábar, que no firmaba la partitura desde su biografía de Ramón Sampedro). Pero el realizador logra menos frialdad que en otras ocasiones en algunas secuencias, como la de Millán Astray ordenando que se cante el himno nacional para acompañar el alzamiento de la bandera rojigualda, o en el tramo final, que recrea con rigor histórico el célebre episodio del Paraninfo de la Universidad de Salamanca, del 12 de octubre de 1936, cuando el escritor pronunció la célebre frase “venceréis pero no convenceréis”. Se reivindica la independencia intelectual, defendiendo que el posicionamiento de cada uno debe ir marcado por los hechos y los resultados, no por la pasión, la adscripción incondicional a un bando contra viento y marea o el cainismo. Sobre todo, el cineasta de padre chileno y madre española ha captado la postura del emblemático autor bilbaíno –equidistante entre los radicalismos, y similar a la de muchos españoles–. Desencantado por la República, que no había traído el orden y la prosperidad esperadas, apoya un golpe militar que en principio restituiría la paz. Sin embargo, una vez que se inicia el conflicto, se cometen injusticias y actos de barbarie por ambos bandos, lo que afectó a amigos y familiares de todos los ciudadanos; además, inesperadamente Francisco Franco toma el poder absoluto del lado nacional, con planes muy distintos a los esperados. Tienen interés las conversaciones del protagonista con sus dos amigos más cercanos, donde se defienden actitudes discrepantes, pero se pone de manifiesto el valor del diálogo. En uno de ellos, Unamuno achaca a la izquierda –pese a ser éste el bando con el que simpatiza Amenábar, a tenor de sus declaraciones públicas– su supuesta superioridad moral, y su defensa apasionada de la libertad cuando después se muestra una enorme tolerancia con dictaduras terribles como la estalinista. Todo ello remite a la actualidad, cuando las posiciones siguen siendo igual de extremas; de hecho, llega a tratarse con cierta profundidad el nacionalismo, y los intentos de romper España, tema bastante contemporáneo, con una crítica a quienes atacan por este asunto a vascos y catalanes, cuando también son parte de nuestro país. A Amenábar se le dan muy bien las escenas en las que hace gala de un gran despliegue de producción, gracias a su imaginación visual, lo que deja claro desde el asalto a la Plaza Mayor de Salamanca en el arranque. Pero el film está dominado por secuencias intimistas, en las que aprovecha el talento de la totalidad del reparto. Pocas veces se ha sacado tanta tajada a Karra Elejalde, que expresa muy bien la lucha interna de Unamuno. Pero resulta encomiable la labor de los secundarios, tiene sobre todo cancha Eduard Fernández, que pinta un Millán Astray excesivo, lo que parece corresponderse con la realidad, que defiende la acción directa, frente a quienes se permiten el lujo de opinar, pero desde la distancia. Sorprende mucho la labor de Santi Prego (hasta ahora muy secundario en títulos como La sombra de la ley), un Francisco Franco de apariencia apocada, pero inteligente y maquiavélico, a quien se acusa de haber alargado innecesariamente el conflicto y hasta de agarrarse a la fe católica que profesaban su esposa y su hija conforme a sus intereses. Aunque estos tres personajes copan la mayor parte del metraje, están bien descritos algunos otros, que tienen sus propios momentos de gloria, como el general sospechoso de pertenecer a la masonería Luis Valdés Cavanilles, defendido por un magistral Tito Valverde, o Luis Zahera (el pastor protestante Atilano Coco) y hasta los femeninos, que en principio tenían menos parcela en esta historia, como Patricia López Arnaiz (María, hija de Unamuno), Nathalie Poza (esposa del alcalde de Salamanca) e incluso Mireia Rey (una Carmen Polo que ayuda a Unamuno a salir del campus).

6/10
La peste: La mano de la Garduña

2019 | La peste: La mano de la Garduña | Serie TV

El árbol de la sangre

2018 | El árbol de la sangre

Hasta un caserío del País Vasco llegan Marc (Álvaro Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó), una joven y enamorada pareja. Allí se conocieron ambos por primera vez, hace ya muchos años, y su idea es narrarse y escribir las respectivas historias de sus familias. Hablarán de la madre de ella, Macarena, y del hombre que la crió como su padre; y también de la madre de él, Nuria, que perdió a sus padres en la juventud y acabó compartiendo su vida con otra mujer, la novelista Amaia, dueña de la casa en donde ahora comienzan a escribir su historia. Octavo largometraje de ficción de Julio Medem, un director español que siempre ha atraído a parte del público y la crítica por su universo personal y su brillantez formal, pero que lleva años sin entregar un film que le sitúe de nuevo al nivel que alcanzó en sus primeros años detrás de las cámaras, cuando sorprendió con la originalidad de Vacas, La ardilla roja y Los amantes del círculo polar. Ahora, con El árbol de la sangre se queda otra vez a medio camino, sirviendo un batiburrillo de emociones, sexo, secretos y relaciones peligrosas que desprenden demasiada artificiosidad. Mantiene el director muchas constantes de su cine: identidad y folclore vasco, amores pasionales, ámbito literario y discursivo, amplios arcos temporales, reiterada carnalidad sexual, conflictos de personalidad… Algunas ideas visuales entroncan directamente con su filmografía, como esa querencia por las vacas y los toros, incluido el sesgo fantástico y surrealista. Visualmente Medem vuelve a mostrar una narrativa poderosa, con imágenes muy cuidadas que él envuelve en una marcada atmósfera de misterio apoyado en la música de Lucas Vidal, y es capaz, por ejemplo, de hacer coincidir dos líneas temporales en un mismo plano con gran naturalidad. Lamentablemente es el guión el que hace aguas. Es demasiado rebuscado, un verdadero culebrón de relaciones y acontecimientos caprichosos y dramáticos, tanto que parece como si al director le diera miedo dejar que las historias se desarrollen sin altibajos, con verosimilitud, sin buscar continuamente el golpe de efecto, el contrapunto trágico o la simple sorpresa. Con un metraje tan amplio la cosa se le va un poco de las manos y acaba agotando. Tampoco ayudan demasiado los actores, sólo correctos, aunque quizá destaque una esforzada Najwa Nimri.

4/10
El guardián invisible

2017 | El guardián invisible

Adaptación de la primera de las tres novelas de la llamada “Trilogía del Baztán”, que han dado justa fama en el género del thiller policíaco a Dolores Redondo, luego flamante ganadora del Premio Planeta. Sigue los pasos de Amaia Salazar, inspectora de la policía foral de Navarra, a la que encargan la investigación del asesinato de una adolescente, cuyo cuerpo desnudo ha sido hallado en el bosque, a orillas del río Baztán. Para la joven, que vive con su novio americano, artista, y que se ha formado en las más sofisticadas técnicas de la investigación forense con el FBI americano, supone el regreso a Elizondo, el pueblo que la vio nacer. Lo que, junto al reencuentro entrañable con su tía, que la aloja, supone también volver a ver a sus hermanas y reavivar capítulos del pasado que tenía muy enterrados en su psique, ligados a sus padres y al negocio familiar, una fábrica de dulces. Lograr el equilibro entre la investigación para dar con un asesino en serie, y su vivencia personal, supondrá un verdadero reto. Fernando González Molina es un director curtido en la televisión, profesional competente, capaz de sacar adelante exitosamente los trabajos que se le proponen de índole comercial, y además con gran acogida de público, como prueban los filmes Fuga de cerebros, 3 metros sobre el cielo o Palmeras en la nieve, los dos últimos basados en best-sellers, uno del género romántico juvenil, el otro del folletinesco exótico. Sin embargo, es ahora, con este “noir” nórdico, pero del norte de España, no de los países escandinavos, donde da la medida de lo que puede hacer con una trama medianamente interesante, convertida en buen guión por Luiso Berdejo. La puesta en escena no es perfecta, quizá algún flash-back de la infancia de Amaia chirría, pero el conjunto ofrece un saldo muy positivo. Porque el film combina sabiamente lo universal y lo particular. Por un lado tenemos una intriga policíaca de creciente presencia en la cultura contemporánea, que sirve para hablar con pesimismo de un mundo en decadencia, donde se han perdido los referentes morales, y los jóvenes no cuentan con la orientación de los adultos, temas vistos en cintas como Seven y El silencio de los corderos, o en sagas literarias, televisivas y fílmicas, las andanzas de Kurt Vallander, Lisbeth Salander y compañía, a la que ahora se suma Amaia Salazar, bien compuesta por Marta Etura. Circunstancias que propician que policías e investigadores también se enfrenten a sus propios fantasmas, nadie es perfecto. Y, elemento novedoso, bien plasmado en la pantalla, atrapa el exotismo que supone que la trama transcurra en una Navarra boscosa, envuelta en niebla y lluviosa, con parajes de belleza incomparable, y con un folclore propio que se inserta en lo que se cuenta de un modo contenido y misterioso, con la presencia justa para picar la curiosidad del espectador. El modo en que atrapa la luz la fotografía de Flavio Martínez Labiano y la música de Fernando Velázquez intensifican la experiencia, que cuenta además con una mezcla de sonido, con elementos naturales, muy trabajada.

6/10
La peste

2017 | La peste | Serie TV

Serie ambiciosa producida por Movistar+, que reseñamos tras el visionado de los dos primeros capítulos presentados en primicia en el Festival de San Sebastián. Transcurre en la Sevilla de finales del siglo XVI. Hay un esfuerzo importante de producción, dentro de lo que cabe, rodaje en las calles de la capital andaluza ante la catedral, vistosos planos del Guadalquivir con barcos y el “skyline” de la ciudad, barrios degradados con casas de adobe, fotografía en claroscuro muy cuidada. Y tiene detrás al director de La isla mínima y El hombre de las mil caras, Alberto Rodríguez. Pero todo esto no es suficiente. Decir que La peste es la peste sería una broma demasiado fácil, y quizá injusta, pero sí resulta obligado decir que la trama es tediosa, los personajes muy poco atractivos, y el cansino desarrollo no atrapa en ningún momento. La carta de la truculencia, individuos degradados, víctimas de la peste, autopsias muy gráficas, sórdido sexo, apenas sirve de excusa para lo más obvio. Falta una historia interesante, capaz de atrapar. Las andanzas de un tal Mateo, que sale de Sevilla para volver luego a ocuparse del hijo bastardo de un amigo, que es acusado de hereje, pero al que acude finalmente un obispo para que investigue un brutal crimen de tipo religioso, son confusas, y vienen entreveradas con la actitud insensata de unas autoridades que no quieren alertar sobre el riesgo de peste para que no deje de fluir el oro de América, y el trabajo de una pintora que firma con el nombre de su padre, son tiempos machistas, supersticiosos y brutales, donde nadie muestra un resquicio de bondad, hasta los niños son brutales. La España oscura, un ejercicio de autoflagelación que pienso que no va a lograr enganchar, al menos estas dos primeras entregas no lo consiguen.

4/10
La herida

2013 | La herida

Ana tiene 28 años y trabaja de auxiliar en una ambulancia. No acaba de superar la ruptura con su novio, y las personas que tiene alrededor no acaban de ser conscientes de su enorme padecimiento interior. Sus padres están separados, ella vive con su madre, con la que no hay conexión. Habla con sus colegas, va a algunas fiestas, está atento a un paciente, pero... Su única forma de desahogarse es precaria: mantener un chat en internet con un desconocido, ante el que admite sus numerosos intentos de suicidio, aunque no ha sido capaz de reunir la fuerza suficiente para llevarlos a cabo hasta el final. Deprimente película del debutante Fernando Franco, que presenta con gran realismo el estado anímico de la protagonista (la esforzada Marian Álvarez, premiada en San Sebastián con la Concha de Plata), que padece sin saberlo bien un trastorno límite de la personalidad o síndrome borderline. El planteamiento del director, que coescribe el guión con Enric Rufas, consiste en meter al espectador dentro de la cabeza de Ana y hacer que de este modo sufra con ella y la comprenda. El problema es que La herida no deja ni un instante de respiro, ni es capaz de abrir mínimamente una ventanita a la esperanza, de modo que todo es dar vueltas y más vueltas a lo que se diría una situación sin salida. Ella está fatal, la gente que tiene alrededor va a lo suyo, la vida es un asquito, no hay alicientes, y poco más. Aunque pueda ser encomiable describir el estado mental extremo de quien está a punto de hacer “crack” –no infrecuente en los países opulentos en crisis de la sociedad contemporánea–, para concienciar del problema, Franco no ofrece el mejor enfoque para vender entradas y que el espectador salga mínimamente estimulado, pensando “qué bello es vivir, a pesar de todo”, o algo así. Se diría que el simple pintar un cierto estado de las cosa no es suficiente.

5/10
En 80 días

2010 | 80 egunean

Axun está en el hospital cuidando a un familiar. En la cama de al lado hay otro enfermo que recibe los cuidados de Maite. La sorpresa es total pues son amigas de la infancia. De hecho, durante sus tiempos “mozos” llegaron a ser más que amigas. Ahora tienen 70 años y Axun tendrá que decidir si quiere recuperar aquel lejano amor de juventud o continuar con su vida. Película rodada en euskera que aborda una relación lésbica. El ritmo pausado de la narración encaja con la veteranía de ambas protagonistas.

3/10

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