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Biografía

Pip Torrens

Pip Torrens

60 años

Pip Torrens

Nació el 02 de Junio de 1960 en Bromley, Kent, Reino Unido
Filmografía
Deep State

2018 | Deep State | Serie TV

George White, un agente de la vieja escuela del MI6, intenta persuadir al ex agente Max Easton para que vuelva a incorporarse al trabajo. Como jefe de la rama británica de La Sección, White está desilusionado y sabe que el mundo en el que vive ha sido corrompido sin posibilidad de recuperación.

Patrick Melrose

2018 | Patrick Melrose | Serie TV

La serie comienza en 1982, con un Patrick Melrose a punto de volar a Nueva York para recoger el cadáver de su padre. A partir de ese momento da comienzo un viaje que hace parada en la Francia de los años 60, el Nueva York de los 80 y Reino Unido a principios de los 2000. En el trayecto, se presenta a un personaje traumatizado por una infancia marcada por un padre inflexible y una madre negligente y alcohólica. Esos acontecimientos darán lugar a un Patrick Melrose adulto adicto a la droga y al alcohol, sustancias que utiliza para apartarse de una clase social a la que tiene tanto apego como desprecio.

Kids in Love

2016 | Kids in Love

The Crown

2016 | The Crown | Serie TV

Una verdadera joya seriófila, manejada con mano firme por su creador, Peter Morgan, que se ha especializado en escribir guiones basados en personajes auténticos en títulos como El último rey de Escocia, Las hermanas Bolena, The Damned United, El desafío. Frost contra Nixon o Rush, aunque sin duda su libreto más conocido es el de La reina, por el que logró la nominación al Oscar. Y aquí justamente retoma al personaje protagonista de ese film, la reina Isabel II de Inglaterra, pero en su juventud, los primeros años de su reinado con las dificultades de adaptarse a su papel de monarca en un mundo cambiante y recién salido de la Segunda Guerra Mundial. En parte se inspira en su propia obra de teatro "The Audience", estructurada alrededor de las audiencias de la reina con sus diferentes primeros ministros. Llama la atención la solidez del entramado argumental, donde nada es simple o tópico, cada escena está escrita con mimo, las situaciones y los diálogos son de una inusitada brillantez, la introducción de algunos flash-backs con Isabel niña nunca son caprichosos. Y se recogen con rigor los hechos históricos, los últimos años del reinado de Jorge VI, con una enfermedad cuya gravedad oculta a los más allegados, el matrimonio por amor de Isabel con Felipe de Edimburgo, el acceso al trono de la inexperta Isabel, y cómo debe aprender sobre la marcha su papel, poner en práctica lo que conoce en teoría y más. Están recogias, por supuesto, las relaciones con el primer ministro Winston Churchill, casi octogenario, y que viene a despachar con ella semanalmente. A lo largo de diez capítulos, servidos por grandes directores, empezando por Stephen Daldry, se despliegan muchos temas de enorme calado. Por supuesto el significado de la Corona, y su capacidad aglutinadora de un pueblo y un imperio, junto a un encorsetamiento que puede ser frustrante y anulador de la propia personalidad. Se habla de sentido del deber y de sacrificio, de la capacidad para estar a la altura de un puesto de grandísima responsabilidad, pero en cuyo desempeño se puede infligir heridas a los seres más queridos, además de que toca lidiar con políticos que por la bisoñez y el hecho de ser mujer, la miran con condescendencia. Se juega al paralelismo de los dos hermanos –Jorge VI obligado a reinar ante la abdicación de su hermano Eduardo VIII, que prefiere seguir ser fiel a su amor plebeyo, Wallis Simpson– con las dos hermanas, hijas de Jorge, Bertie, con una princesa Margarita enamorada del antiguo caballerizo de su padre, el famoso capitán Townsend, un hombre divorciado. Y también hay espacio para los nuevos tiempos, hay moldes que resulta necesario romper, aunque las tradiciones sean importantes y puedan tener cientos de años de historia. Los ancianos decrépitos deben ceder el testigo a los jóvenes, aunque sea necesario reconocer en algunos casos, Churchill, su servicio extraordinario a la nación. El pueblo debería poder ver la coronación de su reina por televisión, aunque alguno piense que eso vulgariza una función sagrada. En fin, los temas están trenzados maravillosamente, labor de orfebrería de guión, con las vicisitudes de las personas, que son de carne y hueso, y cuyos problemas implican al espectador. Se puede sugerir que el colonialismo debe terminar, o que con la contaminación es un problema auténtico. Todo con un esfuerzo de producción formidable: reconstrucción de la época, dirección artística, vestuario, fotografía, maquillaje, una banda sonora soberbia de Hans Zimmer y Rupert Gregson-Williams... Los actores están muy bien escogidos, no hay personaje pequeño, ninguno es una caricatura, de todos puedes entender sus razones, desde un secretario de la reina a un ministro. Resulta obligado destacar las interpretaciones de John Lithgow, colosal Winston Churchill, increíble todo lo relativo a su retrato pictórico, y de Claire Foy, que sabe dar a su reina una sabia mezcla de fragilidad, sensatez, buena voluntad, carácter...

9/10
Versailles

2015 | Versailles | Serie TV

La parte más oscura del poder, a medida que Louis XIV ve como su sueño del palacio de Versailles podría hacerse añicos ante sus ojos. A través de personajes históricos y fi cticios, Versailles se muestra en toda su gloria y brutalidad. El retrato de un mundo de cortesanos campesinos, traiciones, romances y secretos de alcoba, maniobras políticas y declaraciones de guerra.

Primavera en Normandía

2014 | Gemma Bovery

Martin aspiraba a ser editor de libros en París, pero se volvió a su pueblo en la campiña de Normandía, a ocuparse del negocio familiar, una panadería. Casado y con un hijo adolescente más interesado por los videojuegos, sin embargo no ha abandonado su amor a la literatura, y en el matrimonio de sus nuevos vecinos ingleses cree empezar a ver reproducida en la vida real la historia de "Madame Bovary", de su amado Gustave Flaubert, de hecho se da la coincidencia de que ella se llama Gemma Bovery. Aunque la idea de la novela que adaptan Anne Fontaine y Pascal Bonitzer constituye un buen punto de partida, aquello de que la vida imita al arte, o viveversa, la película se queda en poco más que homenaje sentido a Flaubert –se diría que el personaje de Fabrice Luchini es como su "alter ego" con un punto humorístico de casi enamorado y celoso adolescente–, y su mirada a la burguesa mujer aburrida, que no sabe disfrutar de la vida ni encontrar el verdadero amor. Decididamente la narración se estanca en las escenas eróticas, y algunos pasajes no están demasiado logrados, sobre todo el desenlace, que parece una broma mal contada. Además falta definición a los personajes, que a veces parecen versos sueltos. Luchini y Gemma Arterton están bien, pero los secundarios parecen meros convidados de piedra.

5/10
Anna Karenina

2012 | Anna Karenina

La Rusia de bien avanzado el siglo XIX. Anna Karenina está casada con un ministro del emperador y tiene un niño, parece el ejemplo perfecto de esposa, que hasta logra el perdón de su cuñada Dolly para Oblonsky, un hermano demasiado aficionado a las infidelidades conyugales. Pero su existencia sin tacha se ve puesta a prueba cuando conoce al hijo de una condesa, el apuesto Vronsky, pues en vez de favorecer su relación con Kitty, hermana de Dolly, acaba sumergida en una seria relación con él, que va más allá de la simple aventura, y desafía las reglas aceptadas de conducta social. Curiosamente esto podría favorecer las pretensiones amorosas de Levin, el mejor amigo de Oblonsky, sobre Kitty. Maravillosa adaptación de la inmortal obra de Leo Tolstoi “Anna Karenina”, que ha conocido múltiples traslaciones a la cine, la más conocida la de Clarence Brown con Greta Garbo como protagonista. La que nos ocupa cuenta con un solidísimo guión del dramaturgo Tom Stoppard –que además de firmar los guiones de Brazil y El imperio del sol llevó al cine su propia obra de teatro Rosencrantz y Guildenstern han muerto–, en el que privilegia todas las tramas que tratan el tema del amor en sus distintas vertientes y con sus diversos dilemas morales, con atención primordial por supuesto a la relación adúltera de Anna Karenina, y siempre fiel al espíritu de Tolstoi. Lo que implica una crítica a las existencias postizas e hipócritas, ante las que pugna el deseo de vivir en plenitud un amor real y verdaderamente sentido, con espacio para la pasión y la ilusión, pero con el precio impagable de incumplir los compromisos adquiridos. Por supuesto, lo que hace de “Anna Karenina” una obra universal es su indudable complejidad y su mirada honesta y nada complaciente, donde la conciencia tiene un espacio, como lo tienen los deberes ya asumidos –conyugales y maternales–, que no se pueden simplemente ignorar. El perdón, la comprensión, el deseo, los remordimientos, el saberse en la presencia de Dios, forman parte de Anna y alrededores ofreciendo una poliédrica e interesantísima panorámica del ser humano, donde Oblonsky es un interesante contrapunto a la protagonista, como Levin lo sería del excesivamente rígido Karenin. Resulta obligado en Anna Karenina mencionar la audaz puesta en escena de Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación), que trabaja por tercera vez con su musa Keira Knightley, además de repetir con gran parte de su equipo técnico, además de los productores el director de fotografía Seamus McGarvey, el compositor Dario Marinelli, la directora artística Sarah Greenwood, la diseñadora de vestuario Jacqueline Durran y la montadora Melanie Ann Oliver. Wright concibe su historia como una metáfora del gran teatro del mundo, e invita al espectador a moverse entre sus bambalinas. De modo que muchas escenas transcurren en escenarios teatrales –asombrosa, a este respecto, resulta la carrera de caballos–, produciéndose a veces maravillosas transiciones a escenarios naturales, un efecto que para asombro de propios y extraños, no transmite artificiosidad. Como en otras de sus películas, especialmente Expiación, Wright juega con una feliz fusión de la partitura musical con otros sonidos justificados por las escenas, y ello funciona maravillosamente. Y resulta cuando menos elegante en las escenas donde se da rienda suelta a la pasión. El reparto es espléndido, todos los personajes parecen vivos y comprendemos su comportamiento, sus razones y sinrazones, Stoppard y Wright, de acuerdo con Tolstoi, nos invitan a no juzgarles y mucho menos a condenarles. Knightley hace justicia a Anna Karenina, compone bien un personaje muy difícil, y Jude Law humaniza a su duro marido.

8/10
Bel Ami, historia de un seductor

2011 | Bel Ami

Georges Duroy, veterano soldado de la guerra de Argelia, sin un céntimo en París, arriba a París en busca de fortuna. Se encuentra con un antiguo compañero de armas, Charles Forestier, periodista, que le introduce en su círculo de amistades. Ello le permite debuta como articulista, a pesar de que escribe fatal, gracias a la ayuda de Madeleine, la esposa de Charles. Su atractivo físico e innegable ambición, le permiten saltar de alcoba en alcoba, ya sea en el nidito de amor que comparte con Clotilde, a la cama todavía caliente de una viuda, o al lecho compartido con une mujer casada. Tosca adaptación de la novela “Bel Ami”, de Guy de Maupassant, perpetrada por dos hombres de teatro, Declan Donnellan y Nick Ormerod. Lo que en el autor francés era un retrato despiadado y cínico de la ambición contado de modo fascinante, en Bel ami, historia de un seductor se transmuta en pálido reflejo del original, falta espacio para la evolución de los personajes, y a Robert Pattinson el “Bel ami” George Duroy le viene grande, muy grande. De entre los actores se puede destacar a Uma Thurman, pero el personaje de Christina Ricci es muy plano, mientras que el Kristin Scott Thomas, el más difícil, requería una sutileza de la que el guión carece. Uno de los grandes problemas de Bel ami, historia de un seductor es que Duroy presenta un rostro canallesco y depravado desde el principio hasta el final de la historia; por supuesto que así es el alma de nuestro “Bel ami”, pero lo que la interpretación de Pattinson demandaba es que desplegara un verdadero encanto y atractivo, que explique que las mujeres caigan rendidas a sus pies, o sus triunfos sociales. Por otro lado, la solución facilona de desplegar aquí y allá varias escenas de sexo muy poco sutiles, no logra enmascarar los problemas de guion y de definición de caracteres. De modo que al final tenemos en Bel ami, historia de un seductor una película de salón, que se puede ver si uno no es demasiado exigente y desconoce por completo la astuta novela de Maupassant. La torpeza del film de Donnellan y Ormerod recuerda a otras adaptaciones literarias recientes fallidas, El retrato de Dorian Gray (Oliver Parker, 2009) y Retorno a Brideshead (Julian Jarrold, 2008), se diría que algunos cineastas contemporáneos son incapaces de abarcar la grandeza de ciertas novelas que tienen ya vitola de clásicos, quizá porque están en otra onda que los autores a los que tratan de versionar.

4/10
Mi semana con Marilyn

2011 | My Week with Marilyn

El londinense Simon Curtis es un veterano de la televisión de su país. Ahora, debuta en la pantalla grande con esta adaptación de los libros "My Week with Marilyn" y "The Prince, the Showgirl and Me", de Colin Clark –director que se especializó en documentales televisivos sobre arte–, en los que documenta su pequeño romance con Marilyn Monroe durante el rodaje de El príncipe y la corista, dirigida por Laurence Olivier, que también era el protagonista masculino. Según sintetiza muy bien uno de los brillantes diálogos de esta cinta, el encuentro era muy importante tanto para Olivier, "un gran actor que anhelaba convertirse en estrella", como para Monroe, "una gran estrella, que deseaba mejorar como actriz". Reconstruye la época en la que a pesar del poco apoyo de su familia, Clark, joven veinteañero apasionado del cine, decide entrar a trabajar en la productora de sir Laurence Olivier, uno de sus ídolos, justo cuando llega armando mucho ruido la estadounidense Marilyn, acompañada del dramaturgo Arthur Miller, su marido entonces. Pero Olivier pronto empieza a estar muy preocupado, pues la diva ha traído a su profesora de interpretación que manda más que él, es una actriz del método –lo que a él le parece una modernez desconcertante–, se deprime si no se le hace la rosca, y se hace esperar horas en el set. El hecho de que después el trabajo de Marilyn brilla en la pantalla no le apacigua. El único que parece poder comunicarse con ella y captar su atención es curiosamente Clark, el muchacho recién llegado, que aunque ha iniciado un romance con futuro con una buena chica, se verá tentado por la actriz... El realizador de Mi semana con Marilyn aprovecha muy bien un guión de Adrian Hodges (Tom y Viv), de primera, sobre todo por sus frases llenas de sarcasmo británico, elegante pero corrosivo (no se sabe muy bien por qué, arremete con gracia contra el sindicalismo inglés en dos ocasiones). Describe a la perfección a los personajes –desde los protagonistas hasta los más episódicos son humanos y tridimensionales–, pero sobre todo ha sabido captar la esencia de Marilyn, una mujer que aparentemente lo tenía todo, inteligente y deslumbrante en sus películas, pero extremadamente vulnerable e insegura, destinada a su propia autodestrucción. El reparto sin duda se merece un diez. Sobresale Kenneth Branagh en el papel de su vida, ese Laurence Olivier que en el fondo es quien siempre quiso ser, como actor shakespeariano y realizador, que a pesar de su aureola queda desbordado por los acontecimientos. Ha sido nominado al Oscar al mejor secundario, al igual que compite como actriz principal Michelle Williams, quien realiza un notable esfuerzo, y aunque su trabajo no es memorable sale airosa de un reto complicado, ya que le toca definir a una mujer muy compleja. El protagonista es el británico Eddie Redmayne, que fue secundario en El buen pastor, y que mantiene el tipo como jovencísimo aprendiz de los entresijos del cine. En cuanto al resto del elenco, llama la atención Emma Watson, como chica trabajadora que se convierte en el amor ideal, pero también mundano, del personaje central; Judi Dench como la actriz Sybil Thorndike –que daba vida a la reina, madre del príncipe Olivier, en la película que están rodando– eleva al infinito sus ingeniosas frases; a pesar de su poco parecido físico, la poco prolífica Julia Ormond es una gran Vivien Leigh en horas bajas; Zoë Wanamaker es una convincente Paula Strasberg –esposa de Lee– y Toby Jones le da un toque estrafalario estupendo al entonces publicista de Marilyn, después productor, Arthur P. Jacobs. Finalmente, Mi semana con Marilyn se queda en un film anecdótico que sólo pretende documentar el encuentro de los personajes y poco más. Apunta temas profundos, como la iniciación amorosa, y sobre todo la soledad de los modernos famosos mediáticos, a los que nadie quiere por lo que son, sino por cómo les han vendido, lo que puede llevar a consecuencias trágicas. Pero al final no pretende tener mucho calado. En cualquier caso, la disfrutarán especialmente los mitómanos del Séptimo Arte.

7/10
El retrato de Dorian Gray

2009 | Dorian Gray

Oliver Parker es un gran especialista en Oscar Wilde, pues llevó a la pantalla las obras teatrales Un marido ideal y La importancia de llamarse Ernesto. Ahora adapta la novela “El retrato de Dorian Gray”, todo un reto pues estamos ante una de las grandes obras maestras de la literatura universal. Antes lo habían intentado otros realizadores, como Albert Lewin, en su versión con George Sanders, Donna Reed y Angela Lansbury, que es sin duda la más conocida, aunque existen muchas otras, bastante irregulares. En esta ocasión es el príncipe Caspian, Ben Barnes, quien interpreta a Dorian Gray, aristócrata que regresa a Londres tras haber pasado la adolescencia en el campo. En la capital conoce a Lord Henry, un brillante pero cínico individuo que le muestra la vida nocturna de la ciudad, y las perversiones que tienen lugar allí, y a Basil Hallward, un artista obnubilado por su belleza, que realiza un brillante retrato pictórico del joven Dorian. A continuación, Dorian se sumerge en la corrupción y el vicio, pero es el retrato el que acusa las huellas de sus actos inmorales y el paso del tiempo. Por su parte, el chico permanece inalterable. Parker ha filmado una película correcta sobre la degradación moral, tema central del libro, con una ambientación barata pero sumamente eficaz de la Inglaterra victoriana. Cuenta con brillantes interpretaciones de Ben Chaplin (el pintor), Rebecca Hall (la hija de Lord Henry) y especialmente de Colin Firth (Lord Henry), cuyo personaje no llega a resultar tan genial como en la novela, porque sus diálogos han quedado bastante descafeinados. Al protagonista, Ben Barnes, que realiza cierto esfuerzo interpretativo, se le puede reprochar que su Dorian es un tanto insulso. Tampoco el tono fantaterrorífico y oscuro se corresponde del todo con la novela, que también incluía mucho humor, sobre todo al principio, en los ingeniosos epigramas del autor. Y la suma elegancia de Oscar Wilde al narrarnos la degeneración moral del protagonista, ha quedado sustituida por secuencias explícitas. En suma, estamos ante un esfuerzo digno de adaptación, que queda como una ilustración que no alcanza la gloria del original.

5/10
Jane Austen recuerda

2008 | Miss Austen Regrets

Cuidada producción televisiva de la BBC, que hace una aproximación a la vida sentimental de la gran escritora británica Jane Austen, sobre todo a través de sus cartas -las que se conservan, pues su hermana Cassandra destruyó muchas, que pensó podían molestar a algunas personas-, de cuyas líneas está atravesada la narración, con adecuada voz en off. Parece que es bastante más fiel a la realidad en este aspecto que la película rodada el año anterior La joven Jane Austen, aunque bien es cierto que ésta sólo se fijaba en los años mozos de la posterior escritora, y que faltan datos para poder entregar 'la foto completa'. El film arranca de modo brusco, con una Jane joven que ha aceptado una proposición matrimonial, para echarse atrás a las pocas horas. Años después, convertida en una escritora célebre, su sobrina Fanny Knight espera la aprobación de ella para su pretendiente, el apuesto John Plumptre. Esta tarea de consejera en cuitas de amor coincide con el reencuentro del hombre que se le declaró antaño, Brook Bridges. Lo que despierta dolorosos recuerdos, tal vez lamentos, acerca de si acertó entonces.Tanto el director Jeremy Lovering como la guionista Gwyneth Hugues son dos perfectos desconocidos, con sólo experiencia televisiva. Pero manejan su historia con aplomo y la dotan de empaque y hondura, aciertan con el enfoque de rodar la vida de Jane Austen como si fuera una novela de Jane Austen, esa atmósfera deliciosa que se disfruta casi sin advertirlo... al tiempo que inciden en la idea, expresada por la propia protagonista, de que la vida no es como sus escritos, resulta más compleja. Todo el film está sembrado de frases ingeniosas, del estilo de las que salieron de la pluma de Austen. Y se capta la psicología humana, los anhelos de amor, y a la vez las pequeñas y a veces rastreras metas que los hombres nos ponemos, la frivolidad, el deseo de seguridad, los miedos, a equivocarse, y a lo que piensen los demás, la dificultad de expresar lo que se siente... En tal sentido hay pasajes emocionantes, la crueldad de la madre con el reproche que siempre ha conservado hacia Jane, o los secretos sabidos pero no dichos entre las hermanas Jane y Cassandra. Olivia Williams está formidable como Jane Austen, sobre sus hombros reposa el peso de la película. Los demás son excelentes secundarios, ninguno chirría, y todos tienen su pequeña gran escena donde dan lo mejor de sí mismos.

6/10
La antigua Roma

2006 | Ancient Rome: The Rise and Fall of an Empire | Serie TV

Uno de los grandes éxitos recientes de BBC, que recoge la historia del Imperio Romano, desde el año 146, a. de J.C. Cuenta con un amplio presupuesto que se refleja en los lujosos decorados.

5/10
Orgullo y prejuicio

2005 | Pride & Prejudice

Cinco, eran cinco, las hijas del matrimonio Bennet: Elizabeth (más conocida como Lizzy), Jane, Lydia, Mary y Kitty. Su madre, la sra. Bennet, está obsesionada con buscarles un adinerado marido cuanto antes, lo que solucionaría sus problemas económicos, pero Lizzy, una joven de carácter independiente, se lo toma con más tranquilidad, respaldada por su padre. Un día, el señor Bingley, un joven rico y soltero, se instala en una mansión cercana a la residencia de los Bennet, una ocasión de oro que la madre no piensa dejar escapar. Durante una recepción que Bingley ofrece a sus nuevos vecinos, parece fijarse en Jane, la hermana mayor, mientras que Lizzy conoce a su amigo Darcy, un tipo apuesto, pero orgulloso, hosco y lleno de prejuicios, que aparentemente no muestra ningún interés por las mujeres “de clase inferior”. Aunque se desata cierta química entre Lizzy y Darcy, cada vez que se ven no paran de discutir. Un primo lejano de Lizzy, Collins, pide su mano, pero ésta le rechaza. Poco después, Bingley se marcha a Londres sin avisar, rompiendo el corazón de Jane, y Lizzy piensa que Darcy está detrás de este asunto. Como existen adaptaciones excelentes de la célebre novela de Jane Austen, una nueva revisión desataba todo tipo de ‘prejuicios’. Pero puede sentirse ‘orgulloso’ de su trabajo el director Joe Wright, que debuta en el largometraje tras un par de cortos y episodios de series. Parte del mérito pertenece a la desconocida guionista Deborah Moggach, que ha sabido condensar en un guión cinematográfico una novela extensa, con muchos personajes complejos, y el exquisito dibujo del alma femenina característico de Austen. Aunque no está acreditada, parece ser que le echó una mano Emma Thompson, ganadora del Oscar por el guión de Sentido y sensibilidad, adaptación de otra novela de Austen. El director describe las costumbres de las diferentes clases sociales de la época, aprovecha la convincente ambientación, y se luce en numerosas ocasiones, como en un elaboradísimo baile filmado en un único plano secuencia, y en la escena en que Lizzy da vueltas sobre un columpio, como metáfora del paso del tiempo. A pesar de que el director estuvo a punto de no contratarla, porque le parecía demasiado atractiva para su papel, Keira Knightley muestra una vez más su talento, al igual que secundarios tan lujosos como Brenda Blethyn, Donald Sutherland y Judi Dench, en un papel tan breve como intenso.

7/10
Miss Marple

2004 | Agatha Christie's Marple | Serie TV

Dolly Bantry acude a su antigua amiga, la señorita Marple, para hacerle partícipe de un macabro y extraño hallazgo: el cuerpo sin vida de una mujer rubia, desconocida, en la biblioteca de su casa, Gossington Hall. Así comienza "Un cadáver en la biblioteca", el primer capítulo de la primera temporada de la serie "Miss Marple" basada en las novelas del célebre personaje de Agatha Christie, una especie de aguda detective que emula en femenino al belga Poirot, que también contó con una serie británica de éxito. De modo similar aquí se llevan a la pantalla las diferentes novelas de intriga de Miss Marple, normalmente una por capítulo, protagonizadas por Geraldine McEwan (12 capítulos) y Julia McKenzie (11 capítulos). Completan esta temporada "Muerte en la vicaría", en la que se narra el caso de la extraña muerte del coronel Protheroe, del cual se declaran culpables su viuda y su amante; "El tren de las 4:50 de Paddington", en donde Marple investiga a la familia Crackenthorpe, pues piensa que en su propiedad se esconde un cadáver; y "Un asesinato anunciado", que sigue el caso de un asesinto en la casa de Letitia Blacklock, a donde han acudido unos aldeanos por invitación de un periódico.

6/10
Pasos en la sombra

2003 | Second Nature

Entretenido thriller televisivo, de planteamiento poco original, pero llevado con cierto oficio por el actor Alec Baldwin (La sombra), bajo la dirección del desconocido Ben Bolt (Mano de oro). Paul Kane es un hombre que se despierta de repente de un coma y toda su vida alrededor le parece irreal. Su mujer y su hija han muerto en un accidente de avión, y él también estuvo a punto de morir. pero hay muchos detalles nebulosos en su cabeza, hasta el punto de que duda de su propia identidad.

4/10
Objeto de seducción

1991 | Object Of Beauty

Jake (John Malkovich) y Tina (Andie MacDowell) están enamorados y viven a todo tren. Ambos tienen una importante fortuna, depositada en distintos negocios. Están pasando unos días felices en Londres, cuando reciben la noticia de que un desastre financiero puede dejarles en la ruina. Al principio, ambos se ponen nerviosos, pero caen en la cuenta de que Tina tiene en su poder una valiosa escultura, que puede sacarles del brete. Cuando van en busca de este objeto, descubren que ha desaparecido misteriosamente. Sus problemas no han hecho más que comenzar. Thriller romántico que cuenta con una atractiva pareja protagonista. El suspense y el doble juego de los personajes se mantiene hasta el final. ¿Resistirá el amor de Malkovich y MacDowell a la precariedad económica?

4/10
Poirot (3ª temporada)

1990 | Agatha Christie: Poirot

Nuevos capítulos de la serie británica que tiene como protagonista a Hércules Poirot, el agudo investigador creado por Agatha Christie, aquí espléndidamente encarnado por David Suchet. Se reúnen en esta temporada un total de once capítulos que corresponden a sus correspondientes novelas, todos ellos con una duración de 50 minutos. Se trata de una serie de casos perfecamente diseñados para entretener la sobremesa del espectador. Entre ellos, Poirot se las tendrá que ver con extrañas relaciones, robos, brutales asesinatos, intrigas espiritistas, tragedias familiares, etc.

6/10

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