IMG-LOGO

Biografía

Rob Delaney

Rob Delaney

43 años

Rob Delaney

Nació el 19 de Enero de 1977 en Boston, Massachusetts, EE.UU.
Filmografía
Fast & Furious: Hobbs & Shaw

2019 | Fast & Furious: Hobbs & Shaw

Spin-off de la saga Fast & Furious o A todo gas, como fue conocida en España en sus inicios, que se centra en dos de los personajes, mencionados en el título, Hobbs y Shaw –encarnados por los especialistas en acción Dwayne Johnson y Jason Statham, con vocación de iniciar una subfranquicia. El argumento es más simple que el mecanismo de un botijo, pura excusa para orquestar impresionantes escenas de acción, adobadas con conflictos fraternales y familiares. Hobbs y Shaw son requeridos por los servicios secretos de sus países, tras el robo de un virus letal que estaba en manos del MI6, todo apunta a que ha sido una de las agentes, Hattie, la autora de la sustracción de un arma biológica peligrosa, que podría acabar con todo el planeta. Pero en realidad, la valerosa mujer de acción se ha inyectado en el cuerpo las cápsulas del virus para que no cayera en manos de Brixton, sicario de una organización que piensa que el futuro del planeta pasa por un paso evolutivo consistente en cargarse a casi todo bicho viviente con el virus, y confiar en la tecnología. De hecho Brixton, antiguo colega de Shaw, es medio cyborg, casi un terminator, equipado con sensores que le permiten evaluar a sus oponentes y dar letal respuesta adecuada a los mismos. David Leitch, bregado en el cine como especialista de escenas de acción, y director de segunda unidad en películas del género, pasó a director con Atómica y Deadpool 2. Su fuerte no estriba en pillar las sutilezas de un guion que carece de ellas –aquí firman el libreto Chris Morgan, habitual de la saga, y el recién llegado Drew Pearce–, sino en las escenas de acción y peleas, de las que hay un buen surtido, en su mayoría automovilísticas, faltaría más, destacan la de Londres y la de isla de Somoa. Son sin duda, vistosas, pero la película se alarga innecesariamente, dos horas y media resultan excesivas, y aún se atreven a incluir escenas post-crédito de dudoso interés. No faltan detalles humorísticos, un tono amable en general, y subtramas elementales sobre la rivalidad entre Hobbs y Shaw, obligados a formar equipo en contra de su voluntad, y la idea de recuperar las relaciones fraternales perdidas, ambos protagonistas tienen que hacer las paces con su pasado y redescubrir los lazos familiares y el cariño que importa. Al reparto se suman en esta ocasión dos actores con pedrigí, Idris Elba, el villano que es descrito en cierto momento como “un supermán negro”, y Vanessa Kirby, la princesa Margarita de The Crown. Lo de Helen Mirren, que repite como mamá de Shaw, es puro cameo, pero seguro que conlleva un sustancioso cheque.

5/10
Pokémon: Detective Pikachu

2019 | Pokémon: Detective Pikachu

Tras la muerte de su padre, el detective Harry Goodman, en un extraño accidente automovilístico, Tim viaja a la ciudad donde éste residía, Ryme City, lugar en que los humanos coexisten en armonía con los pokémon, pequeños monstruitos de diferentes especies. En el apartamento del fallecido se encuentra a la mascota de éste, un pikachu al que por misteriosas razones puede entender cuando habla, pese a que el resto de personas sólo escuchan las palabras “pika-pika”. Con su ayuda tratará de aclarar qué le ocurrió a su progenitor. No acaban de funcionar en la gran pantalla las adaptaciones de videojuegos, ha habido alguna más o menos salvable, como Resident Evil, pero la mayoría fracasan estrepitosamente, como se puede comprobar en Supermario Bros, Assassin’s Creed y demás. De ahí que resulte meritorio este digno largometraje familiar, que versiona el gran éxito de la pequeña consola Nintendo 3D. Tiene al frente a Rob Letterman, responsable de filmes de animación digital como El espantatiburones y Monstruos contra alienígenas y de imagen real, como Los viajes de Gulliver, que aquí combina ambos mundos, pues en la pantalla se mezclan actores con criaturas creadas con gráficos digitales, con una historia típica de film noir que bien podría traer a la memoria ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, de Robert Zemeckis. Aunque no lo tenía difícil para ello, supera con creces a Pokémon. La película, insufrible largometraje de animación tradicional estrenado en 1999. Funcionan mejor las secuencias humorísticas, como el interrogatorio a Mr. Mime, o el trozo musical, que la acción, un tanto convencional. Su principal mérito reside en que la historia, previsible y sencilla, y dirigida sobre todo al público infantil, no requiere conocer nada de la famosa saga de videojuegos japonesa; se suceden las referencias y algún que otro chiste sobre los pokémon que disfrutarán los apasionados, pero éstas no molestan a los neófitos. Técnicamente loable, destaca la criatura a la que alude el título, que compensa con creces que su partenaire, Justice Smith (Jurassic World: El reino caído) deje por contra mucho que desear, ya que le falta fuerza, al igual que a Kathryn Newton, principal actriz. Se ha publicitado mucho la presencia de Ryan Reynolds, que le pone la voz a Pikachu, pero puede resultar un poco decepcionante que en pantalla sólo aparezca en un breve cameo. Por su parte, Bill Nighy, que sube el nivel de todas las películas en las que aparece, aquí está totalmente desaprovechado.

5/10
El escándalo (Bombshell)

2019 | Bombshell

Crónica del escándalo que sacudió al poderoso director de la cadena televisiva Fox News, Roger Ailes (1940-2017), cuando fue denunciado por acoso sexual en 2016 por parte de una de sus empleadas, la presentadora Gretchen Carlson, denuncia a la que se fueron sumando numerosas mujeres que habían sufrido el acoso del magnate a lo largo de los años. El guionista Charles Randolph pergeñó el guión a partir de las acusaciones reales vertidas contra Ailes y ofrece una trama atropellada al principio para irse poco a poco estabilizándose, un poco al modo de su oscarizado libreto de La gran apuesta, una historia que también resultaba poco accesible en ciertas momentos pero que ofrecía un buen tapiz final de la crisis económica de 2008. En El escándalo (Bombshell) se centra principalmente en tres personajes femeninos: las prestigiosas presentadoras Gretchen Carlson y Megyn Kelly, ambas reales, y la recién llegada Kayla Pospisil, personaje ficticio que ejemplifica el modelo de acoso de Ailes. Entre las tres ofrecen una visión poliédrica de las víctimas y las dificultades para tomar unas u otras decisiones que pueden minar el futuro profesional y personal de cada una de ellas. A veces las tramas personales parecen bastante caprichosas –esa relación de Kayla con una compañera-, otras resultan más razonables, como las dudas y crisis de Kelly a la hora callar o hablar. La narración está contada con buen ritmo por el director Jay Roach, más habitual en el género de la comedia. Logra transmitir la trepidación de un canal de noticias, las manipulaciones y controversias políticas (en torno a Trump, etc.), lo cual, por otra parte, exige una atención extra especialmente en el espectador no estadounidense, que probablemente ignora los nombres de las periodistas famosas de la cadena, jefes, compañeros, etc. El resultado es convincente pero también deja un aire general de cierta confusión. No es fácil, se ve, hacerse una idea completa de los hechos en poco más de hora y media, unos sucesos –los mismos– que podía contar con mayores y mejores matices la aplaudida serie televisiva La voz más alta. Sin duda, el punto fuerte de El escándalo (Bombshell), más allá lógicamente de la loable búsqueda de la justicia y la lucha femenina por conseguir la igualdad laboral, hay que buscarlo en el plantel interpretativo, donde hay un trabajo coral de numerosos actores y actrices, a veces en simples cameos. Las tres actrices protagonistas están estupendas y a ellas se debe en gran medida que la película aguante. Hay que destacar a Margot Robbie como la joven ambiciosa y, sobre todo, a una impecable y magnética Charlize Theron, retocada visiblemente en su rostro para ser Megyn Kelly. Su trabajo es formidable. Y también sobresale sin duda el también caracterizado John Lithgow en la piel del repelente Roger Ailes.

6/10
Deadpool 2

2018 | Deadpool 2

Secuela de las andanzas del personaje más gamberro y políticamente incorrecto de la factoría Marvel, el superhéroe que se mofa cínicamente del modo en que encaran su profesión todos sus colegas dotados de poderes especiales y enfundados en mallas, él combate a los villanos de turno a su peculiar manera, y poniéndose en primerísimo lugar a sí mismo. De todos modos el enamorado Wade Wilson/Deadpool podría sentar cabeza, y formar una familia con su novia Vanessa. Sin embargo la desgracia llama a su puerta y Deadpool queda sumido en una profunda depresión, sólo piensa en morirse, pero tal deseo se le niega. Quizá lo que necesita es pensar un poco en los demás: así que Coloso le propone sumarse a los X-Men, y cuando tras diversas peripecias acaba en prisión, se le presenta la oportunidad de tutelar a un mutante adolescente, Puño de Fuego, gordito, resentido y lleno de ira. Como en el film original Deadpool, de nuevo resulta fundamental el guión cargado de bromas de Rhett Reese y Paul Wernick, al que se suma el propio actor protagonista, Ryan Reynolds. Conscientes de que el humor transgresor e iconoclasta, irónico con respecto a las convenciones de las películas de superhéroes y a sus intenciones primordialmente comerciales, ha sido celebrado por parte del público, exhausto ante la saturación del subgénero, se refuerzan las bromas y alusiones, con el protagonista dirigiéndose directamente al espectador. La paradoja consciente es que se utilizan para la trama esas mismas convenciones objeto de chanza, incluso permitiéndose dar la vuelta al argumento sin rubor, todo vale en el juego metacinematográfico, cabe proponer, y que cuele, cualquier “deus ex machina”. Sea como fuere, hay un buen puñado de gags tronchantes. No faltan de nuevo las frases zafias por su doble sentido, aunque en esta ocasión hay más contención, lo que se agradece. Sorprende la habilidad para fustigar la pederastia, haciendo al espectador cómplice de disfrutar del brutal castigo a los culpables de tan execrable crimen, y hasta se hace broma con la ideología de género –X-Force sería mucho más aceptable que el machista término X-Men–, y en la batidora de jugar a varias bandas no faltan una pareja lésbica de jóvenes mutantes, o las risas acerca de una suerte de atracción entre Deadpool y Coloso. Dirige la función David Leitch, conocido sobre todo como especialista y director de segunda unidad en películas de acción, y que hasta la fecha sólo había recibido crédito como director por la olvidable Atómica. Aquí se pliega a lo que demanda el film, humor servido con un ritmo razonable y una adecuada coreografía de las escenas de acción, con violentos desmembramientos, que evitan ser realistas.

6/10

Últimos tráilers y vídeos