IMG-LOGO

Biografía

Stephen Root

Stephen Root

68 años

Stephen Root

Nació el 17 de Noviembre de 1951 en Sarasota, Florida, EE.UU.
Filmografía
Four Good Days

2020 | Four Good Days

The Empty Man

2020 | The Empty Man

Seberg

2019 | Seberg

La primera escena de la película, Jean Seberg interpretando a Juana de Arco para Otto Preminger, abrasada por las llamas, deja bien claro la idea central que la vertebra. La célebre actriz del medio oeste, que ha triunfado en Francia con la sensación de la nouvelle vague, Al final de la escapada, se compromete con grupos radicales que luchan contra las desigualdades raciales. Lo que la pone en el foco y los micrófonos del FBI, se convierte en objeto de espionaje, lo que la hace trizas a ella y a su familia, pues comienzan a salir a la luz detalles de su vida privada, como su “affaire” con Hakim Jamal, casado como ella. El desconocido Benedict Andrews se pone detrás de esta película que aborda el cine dentro del cine en casi la misma época en que Quentin Tarantino ambienta su Érase una vez en... Hollywood –curiosamente los dos filmes comparten a una actriz, Margaret Qualley– aunque las comparaciones son odiosas, sus logros distan mucho de los del film citados. No hay mucha sutileza en el guión del dúo Joe Shrapnel-Anna Waterhouse (El héroe de Berlín, El día que vendrá) ni en su puesta en escena, y las ideas, más o menos valiosos, son bastante básicas: “niña” rica y famosa quiere hacer algo importante apoyando causas nobles, mientras se mueve en el lujo y descuida a su familia, agente del FBI con aires de Capitán América sufre remordimientos, los que manejan el poder abusan del mismo, los afroamericanos –y los blancos también– necesitan educación para luchar por sus derecho o superar los prejuicios. El reparto, con Kristen Stewart a la cabeza, es correcto, pero sus conflictos no emocionan, y la reiteración de escenas de ella buscando micrófonos ocultos, o de algunos agentes poco sensibles disfrutando de llevarla a la “hoguera”, se acercan a la caricatura. La película podía haber dado bastante más de sí.

5/10
El escándalo (Bombshell)

2019 | Bombshell

Crónica del escándalo que sacudió al poderoso director de la cadena televisiva Fox News, Roger Ailes (1940-2017), cuando fue denunciado por acoso sexual en 2016 por parte de una de sus empleadas, la presentadora Gretchen Carlson, denuncia a la que se fueron sumando numerosas mujeres que habían sufrido el acoso del magnate a lo largo de los años. El guionista Charles Randolph pergeñó el guión a partir de las acusaciones reales vertidas contra Ailes y ofrece una trama atropellada al principio para irse poco a poco estabilizándose, un poco al modo de su oscarizado libreto de La gran apuesta, una historia que también resultaba poco accesible en ciertas momentos pero que ofrecía un buen tapiz final de la crisis económica de 2008. En El escándalo (Bombshell) se centra principalmente en tres personajes femeninos: las prestigiosas presentadoras Gretchen Carlson y Megyn Kelly, ambas reales, y la recién llegada Kayla Pospisil, personaje ficticio que ejemplifica el modelo de acoso de Ailes. Entre las tres ofrecen una visión poliédrica de las víctimas y las dificultades para tomar unas u otras decisiones que pueden minar el futuro profesional y personal de cada una de ellas. A veces las tramas personales parecen bastante caprichosas –esa relación de Kayla con una compañera-, otras resultan más razonables, como las dudas y crisis de Kelly a la hora callar o hablar. La narración está contada con buen ritmo por el director Jay Roach, más habitual en el género de la comedia. Logra transmitir la trepidación de un canal de noticias, las manipulaciones y controversias políticas (en torno a Trump, etc.), lo cual, por otra parte, exige una atención extra especialmente en el espectador no estadounidense, que probablemente ignora los nombres de las periodistas famosas de la cadena, jefes, compañeros, etc. El resultado es convincente pero también deja un aire general de cierta confusión. No es fácil, se ve, hacerse una idea completa de los hechos en poco más de hora y media, unos sucesos –los mismos– que podía contar con mayores y mejores matices la aplaudida serie televisiva La voz más alta. Sin duda, el punto fuerte de El escándalo (Bombshell), más allá lógicamente de la loable búsqueda de la justicia y la lucha femenina por conseguir la igualdad laboral, hay que buscarlo en el plantel interpretativo, donde hay un trabajo coral de numerosos actores y actrices, a veces en simples cameos. Las tres actrices protagonistas están estupendas y a ellas se debe en gran medida que la película aguante. Hay que destacar a Margot Robbie como la joven ambiciosa y, sobre todo, a una impecable y magnética Charlize Theron, retocada visiblemente en su rostro para ser Megyn Kelly. Su trabajo es formidable. Y también sobresale sin duda el también caracterizado John Lithgow en la piel del repelente Roger Ailes.

6/10
Una cuestión de género

2018 | On the Basis of Sex

Inspirada película sobre Ruth “Kiki” Ginsburg, actualmente jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Hizo historia contribuyendo al cambio en las leyes por discriminación de sexo, con un caso a la inversa, el de un hombre soltero, dedicado a cuidar a su madre impedida, y al que no se le permitía una desgravación fiscal reservada sólo a las mujeres. Su lanzamiento ha coincidido con el del documental candidato al Oscar RBG. La veterana Mimi Leder es una cineasta que se bregó en la televisión, con tv-movies y la serie Urgencias, y a la que Steven Spielberg dio la alternativa cinematográfica en su entonces recién creada compañía DreamWorks con El pacificador y Deep Impact. Sin resultar nunca genial, ha ido ganando en hondura dramática a lo largo de los años, sin dejar de trabajar para la pequeña pantalla, en títulos notables como The Leftovers. Aquí maneja un guión del debutante Daniel Stiepleman, sobrino de la jueza, que huye del didactismo facilón, poniendo el acento en el interés humano de la historia, lo que incluye la conciliación familiar de la protagonista –como su marido, ambos estudian derecho–, y el modo en que se abre paso en un mundo en que se le cierran los bufetes de abogados, y debe dedicarse a enseñar derecho. Contrariedades como la enfermedad del esposo, son encaradas con fortaleza. También tiene su interés el choque generacional, Kiki con su hija, lo que prueba cómo las diferencias entre edades surgen siempre, y cómo el amor es el que logra limar posibles asperezas. El film abarca alrededor de dos décadas en que queda claro que los tiempos cambian, y también el estado injusto de las cosas. Quizá el espectador puede perderse en algún momento con los tecnicismos legales, pero el resultado es muy encomiable, y cuenta con un gran reparto, con sobresaliente para Felicity Jones encarnando a una mujer de carácter.

6/10
Three Christs

2018 | Three Christs

La balada de Buster Scruggs

2018 | The Ballad of Buster Scruggs

Revisitación del western a cargo de los hermanos Coen, después de su espléndido logro en Valor de ley, demuestra la maravillosa condición que poseen de contadores de historias, justamente reconocida en el Festival de Venecia con el premio al mejor guión. A modo de exquisitos trovadores, articulan una antología de relatos de frontera del lejano Oeste, dotándola de una perfecta unidad, lo que tiene un mérito enorme, porque se trata de narraciones muy diferentes, aunque compartan el tono de añoranza, elegíaco, donde también asoma el humor y la ironía. Con el recurso de un libro, cada historia viene precedida de una página ilustrada con una frase significativa, e igualmente se termina con la última página de ese capítulo, ello comenzando con "La balada de Buster Scruggs" que da título al film, que nos señala la importancia que van a tener en el conjunto, al modo de O Brother!, las canciones folclóricas populares y la música, donde resulta esencial el trabajo de su colaborador habitual Carter Burwell. Y así, el amplio lienzo de esos seis relatos recoge todo el catálogo imaginable de los elementos que configuran las típicas historias del Oeste, sin nunca transmitir la sensación de caer en lo manido: la llegada del forastero a la ciudad, el saloon, las partidas de póker, los duelos; los asaltos a los bancos, la justicia rápida en forma de linchamiento, los ataques de los indios, la conducción de ganado; los charlatanes y cómicos que entretienen a la gente; los buscadores de oro, la comunión con la naturaleza; la marcha al Oeste, las caravanas, los guías, los matrimonios concertados, la concesión de tierras a los colonos, las personas temerosas de Dios; los viajes en diligencia, los cazarrecompensas. Merece la pena entretenerse en entregar esta larga lista, porque lejos de lo que pudiera imaginarse, los Coen no se limitan a acumular las ideas citadas, sino a construir sólidas historias y a ponerlas en escena con insólita perfección. De la capacidad de riesgo de los hermanos cineastas da idea ya la primera historia, con el protagonista, Buster Scruggs interpretado por Tim Blake Nelson hablando y cantando al espectador con un ridículo traje blanco, y con la surrealista idea angelical que remata su peripecia. Pero es que igual optan por una seca violencia, que emocionan con una delicada y pragmática declaración de amor, o plantean el asesinato de un discapacitado con una increíble socarronería. Manejan además un reparto coral fantástico, donde citar a todos los implicados se antoja tarea imposible, por la injusticia que sufrirían los no nombrados. Aunque en muchos casos los minutos en pantalla sean escasos, las composiciones son perfectas.

8/10
Barry

2018 | Barry | Serie TV

Barry es un antiguo marine, ex combatiente en Afganistán, que al volver a casa no ha encontrado mejor forma de reciclarse que convertirse en asesino profesional, tutelado por su tío Monroe, que es el que le consigue sus "trabajos". Uno de ellos le lleva a Los Ángeles, donde unos mafiosos chechenos esperan que liquide a un tipo. Pero mientras le vigila, es confundido y le toman por alumno de una escuela de actores, y allí descubre un mundo nuevo, el carismático profesor Cousineau le inspira, y también una aspirante a actriz, Sally, de la que se enamora. De pronto sueña con ser actor, pero no parece fácil conciliarlo con su actual ocupación, y pensar en dejarlo no es tan sencillo. Serie cocreada, coescrita, codirigida y protagonizada por el cómico Bill Hader, que como El método Kominsky, juega a ofrecer algo "diferente", y así aprovecha el género dramático en el mundo de la interpretación, para mezclar con otros géneros, en este caso las tramas gangsteriles de asesinos y la comedia negra. En algunos momentos recuerda a Balas sobre Broadway, aunque el tono es algo diferente. Tiene gracia y sorprenden algunos planteamientos, como la dificultad de Barry para relacionarse con su entorno, y el camino que encuentra en la gran familia de la interpretación; o los intentos del profesor Cousineau de ligarse a la inspectora de policía afroamericana que investiga el asesinato de uno de sus alumnos.

6/10
The Man in the High Castle (3ª temporada)

2018 | The Man in the High Castle | Serie TV

Déjame salir

2017 | Get Out

Como en el gran clásico Adivina quién viene esta noche, una joven blanca, Rose, invita a su novio afroamericano Chris a conocer a sus padres, aunque la idea no es sólo compartir mesa con ellos, sino pasar juntos un fin de semana. Aquí los progenitores parecen encantados, y hasta subrayan todo el rato que habrían votado a Barack Obama para un tercer mandato, si eso hubiera sido posible. Pero todo resulta demasiado idílico, tanto que parece sospechoso, además, los vecinos son demasiado extravagantes, los sirvientes parecen locos, y en los alrededores han desaparecido varios negros, por lo que Chris empieza a temer por su vida. A pesar de su título, Déjame salir no tiene que ver con el film sueco de vampiros Déjame entrar, salvo que ambos se inscriben en el género de terror. Supone el debut como director y guionista de Jordan Peele, popular cómico estadounidense que realizó un gran trabajo como actor en la primera temporada de la serie Fargo. Produce Blumhouse, compañía especializada en producciones baratas de terror, como La visita, con la que tiene elementos en común, sobre todo que se trata de una historia sencilla, con giros inesperados. El primerizo tras las cámaras Peele demuestra conocer bien los mecanismos del suspense, logra una tensión que va en aumento, sugiriendo más que mostrando, salvo en una escena un tanto desagradable hacia el final. Acierta al oxigenar con golpes de humor, centrados en el amigo policía. Consigue buenos trabajos de sus intérpretes, con un protagonista, Daniel Kaluuya,, que logra un personaje que conecta con el público, mientras que los veteranos Catherine Keener y Bradley Whitford (conocido por El ala oeste de la Casa Blanca), que encarnan a los padres de ella, demuestran que valen para cualquier registro, en este caso de personajes inquietantes. Aunque se trata de un entretenimiento ligero, tiene dosis de crítica social, sobre los residuos del racismo en la sociedad actual. Esto ha influido en que se convirtiera en un éxito sorpresa en la cartelera estadounidense el mismo fin de semana en que la también racial Moonlight se alzaba –pese a la confusión de última hora– con el Oscar a la mejor película.

6/10
Mike y Dave buscan rollo serio

2016 | Mike and Dave Need Wedding Dates

Una de esas películas gamberras de jóvenes descerebrados, grosera y zafia hasta el paroxismo, aunque al final "triunfa" el amor, resulta difícil saber si tal idea es puro cinismo. Pues el camino seguido pasa por la completa banalización del sexo y el amor, el porno se presenta como algo divertido y no enfermizo, y también el alcoholismo o el consumo de drogas se muestran como un divertido pasatiempo. El film se centra en dos hermanos, Mike y David, a los que les encanta organizar las fiestas que surgen alrededor de acontecimientos familiares, lo que no agrada a sus padres, pues siempre acaban mal. En parte es porque ambos sólo piensan en correrse alguna juerga con alguna chica ocasional. Como no están dispuestos que vuelva a ocurrir lo mismo en la boda de su querida hija Jeanie, les arrancan el compromiso de acudir ambos con sendas acompañantes, chicas serias y formales. Por supuesto ése no va a ser el caso, pues tras buscar pareja en internet, se los camelan Alice y Tatiana, aún más desastres que ellos, y que tienen ganas de pasarlo a lo grande en la boda hawaiana que se prepara, pues la primera está de bajón después de que su novlo la dejara plantada ante el altar. Algún chiste graciosillo aislado, y actores guaperas y molones –Adam Devine, Zac Efron, Anna Kendrick, Aubrey Plaza–, no bastan para armar una comedia consistente, con humor de buena ley. Tirando de los clichés fáciles que han ido edificando los hermanos Farrelly y compañía, el experto en programa cómicos, aunque desconocido en Estados Unidos, Jake Szymanski, entrega un film que encaja a la perfección en el paradigma "charla de vestuarios" que ha popularizado el candidato republicano a la presidencia Donald Trump. Aunque dudamos que al film le lluevan los improperios recibidos por el populista político y magnate americano, el glamour de Hollywood, ya se sabe.

1/10
All the Way

2016 | All the Way

Un acercamiento a la figura de Lyndon B. Johnson, que accedió a la presidencia de Estados Unidos en circunstancias traumáticas, al ser asesinado John Fitzgerald Kennedy en Dallas cuando él era vicepresidente. El film arranca precisamente con el magnicidio, presentado brevemente con trazos impresionistas, para luego centrarse en la etapa presidencial de Johnson que le conduce a renovar en el cargo, esta vez sí, por mandato en las urnas. Entre los retos que afronta se presta especial atención a la cuestión racial, donde Johnson, procedente de un estado sureño, sufre muchas presiones de todo el espectro político y social, incluidos los movimientos pro derechos civiles, con papel esencial de Martin Luther King, y los senadores que no quieren ceder en cuestiones como la del voto negro. El presidente se considera no sólo heredero de Kennedy en la nueva legislación al respecto, sino que moralmente considera lo correcto cambiar las cosas, el problema es el cómo, pues necesita apoyos políticos para la reelección. Jay Roach, que fue abandonando las comedias que le habían popularizado para especializarse en películas de corte político –Recuento, Game Change–, vuelve a contar con Bryan Cranston –Trumbo– para reincidir en el subgénero y reivindicar la figura de un político al que tocaba estar inevitablemente a la sombra del carismático JFK. Cranston atrapa su poderosa personalidad, de alguien que podía aparentar poca sensibilidad y cierta tosquedad de modales, pero que supo moverse en las movedizas arenas de la política para sacar adelante sus proyectos. Está bien arropado por secundarios como Melissa Leo, que da vida a Ladybird, su esposa, Frank Langella, que encarna al senador sureño que fue para él una suerte de mentor y al que le toca ver cómo emprende el vuelo su pupilo, Anthony Mackie como un Martin Luther King que también tiene que vadearse en las aguas politiqueras, etcétera. La narración, de corte clásico, es eficaz, y sabe aglutinar, dentro de las limitaciones de dos horas de metraje, múltiples episodios y cuestiones políticas de la época, como la guerra de Vietnam, el asesinato de tres activistas pro derechos civiles, la actuación en la sombra del topoderoso director del FBI J. Edgar Hoover...

6/10
Hello, My Name Is Doris

2015 | Hello, My Name Is Doris

La vida de Doris, mujer mayor, se viene abajo cuando muere su madre, a quien cuidaba desde hacía muchos años. Ahora, su hermano y su cuñada, le instan a vender de la casa y los cachivaches que iba acumulando a montones, rareza que habla de su vida inestable e insatisfecha, solitaria, de un corazón deseoso de ser colmado. Ese vacío lo intentará recuperar Doris cuando inopinadamente se enamora de un joven de su oficina –la propia Doris es una ‘rara avis’ entre sus jóvenes compañeros–, con quien entablará una inusual relación de amistad que para ella tendrá más de conquista amorosa, del anhelo perdido. Divertida tragicomedia dirigida por el poco conocido realizador televisivo Michael Showalter, cuyo guión parte de un cortometraje de Laura Terruso, a la sazón coguionista de Hello, My Name Is Doris. Todo el peso de la historia recae en su protagonista, una Sally Field que borda su papel de mujercilla inquieta y excéntrica, vulnerable psíquicamente pero encantadora, cuya vida ha transcurrido escondida a los demás y que con el paso de los años ha mantenido intacta su inocencia, de una ternura casi infantil. Serán entonces algunos golpes de la vida los que le hagan despertar al mundo, hasta el punto de transformarse en una especie de Peter Pan en femenino, como si sus sesenta y tantos años se hubieran transformado en una treintena. Desde luego se trata de un personaje original y entrañable, magníficamente caracterizado, por lo que no sería raro que a sus casi 70 años, Sally Field recibiera importantes galardones. El guión funciona enormemente porque la peculiar protagonista está muy bien definida y sus cambios resultan entonces comprensibles. A tal efecto la impresionabilidad de Doris provoca muchas escenas divertidas –el conocimiento de John en el ascensor, la ayuda con la bomba de inflar, la conversación con el conferenciante, el baile solitario en su habitación, etc.–, así como sus reiterados ensimismamientos soñadores, alguno verdaderamente despiporrante. También funciona la sincera amistad con su amiga de toda la vida, que sabe estar ahí cuando Doris la necesita. Y al hilo de los cambios de la protagonista, el director sabe además ridiculizar con inteligencia ciertos estándares modernos de lo que significa estar a la moda, ese ser “cool” tan políticamente correcto que las más de las veces es una pura pose llena de vaciedad. Desde luego, los amiguetes del concierto son de colección.

6/10
Turn: Espías de Washington

2014 | Turn: Washington's Spies | Serie TV

Serie televisiva de corte histórico situada en los años de la guerra de la independencia norteamericana, en que las tropas de George Washington combaten a los soldados del rey Jorge III de Inglaterra, que intenta mantener un poder colonial que se le está yendo de las manos. Describe la actividad de espionaje, al principio a regañadientes, llevada a cabo por Abraham Woodhull en Setauket, un enclave de Long Island cercano a Nueva York bajo dominio británico. Woodhull, hijo de un juez leal a la corona, realizaba algunas actividades de contrabando entre los contendientes, más o menos toleradas por ambas partes en tiempos de penuria, lo que le permitió realizar clandestinamente su actividad de inteligencia. La serie está muy bien ambientada, y el rigor histórico viene garantizado por la obra de Alexander Rose de que parte, y que maneja bien Craig Silverstein. Como cabe imaginar, quedan mejor parados los rebeldes que los ingleses. Ha contado con directores de prestigio en varios episodios, como Rupert Wyatt y Oliver Hirschbiegel. En el reparto destaca el protagonista, un convincente Jamie Bell.

6/10
Milo

2013 | Milo

Sweetwater

2013 | Sweetwater

Un fanático y psicótico líder religioso (Jason Isaacs), un estrafalario y astuto sheriff (Ed Harris) y una prostituta (January Jones) vivirán un sangriento enfrentamiento en los territorio de Nuevo México en los extertores del siglo XIX. Western de acción, con trazas de thriller violento y vengativo, que como mayor atractivo aúna en el reparto a un magnífico trío interpretativo, al que se suma la presencia secundaria del español Eduardo Noriega. Dirigen los gemelos Logan y Noah Miller, aunque este último figura sin acreditar.

5/10
Una aventura extraordinaria

2012 | Big Miracle

Barrow es una pequeña localidad de Alaska, situada en el punto más septentrional de Estados Unidos, en el Círculo Polar Ártico. Las temperaturas allí son extremadamente frías. El joven periodista Adam se encuentra en ese lugar perdido para realizar una serie de reportajes en la televisión local. Pero un día descubre una noticia que poco a poco se va adueñando de la opinión pública hasta llegar a ser una bomba mediática de repercusión internacional: tres ballenas grises han quedado atrapadas bajo el hielo. Sólo pueden respirar gracias a un agujero del tamaño de una pequeña piscina, el único lugar abierto en una extensión de 8 kilómetros. Si no les ayudan, las tres ballenas morirán por la congelación del agua... Muchas personas verán cómo esa noticia afecta a sus vidas: los autóctonos de la zona (los inupiat), una activista de Greenpeace ex novia de Adam, un magnate del petróleo, un alto mando militar, etc. Cuidada y amable película ecológica, plagada de buenos sentimientos y de personajes de buen corazón, cuyo guión está inspirado en los hechos reales que acaecieron en esa pequeña localidad de Alaska en 1988. Una aventura extraordinaria recoge bien cómo una pequeña noticia va adquiriendo cada vez más repercusión, hasta ir alcanzando un nivel mundial. A la vez, supone un ejemplo de la fuerza que en la actualidad ha alcanzado el llamado cuarto poder, los “mass media”, y del error que supone ignorar esa realidad, cuando muchas veces la situación requiere aunar esfuerzos por una causa común. Como telón de fondo se incide en el respeto por los pueblos de esas zonas del mundo, un lugar en donde también la llegada de la tecnología y la modernidad puede significar la desaparición paulatina de su cultura y sus tradiciones. Ken Kwapis dirige con oficio a un reparto que está bien elegido y cumple su cometido con solidez, aunque tampoco se exigen grandes alardes interpretativos. Si hay que destacar a alguien habría que nombrar al veterano Ted Danson y al expresivo chaval debutante Ahmaogak Sweeney.

5/10
Pacto de silencio

2012 | The Company You Keep

Una activista de los años 60, que participó en un atraco donde murió un vigilante de seguridad, se entrega al FBI después de permanecer 30 años huida de la justicia. Esto permite que un periodista descubra que un respetado abogado, viudo y padre de una adolescente, es en realidad Nick Sloan, también activista perseguido por el mismo suceso. Lo que le obliga, tras entregar la custodia de su hija a su hermano, a una extraña huida, que se diría errática, donde intenta establecer contacto con los camaradas antisistema de antaño. Adaptación de una novela de Neil Gordon a cargo de Lem Dobbs, dirige Pacto de silencio Robert Redford, consigo mismo como protagonista, lo que sólo había hecho en otras dos ocasiones, en El hombre que susurraba a los caballos, y en Leones por corderos. Se trata sin duda de una historia muy de la generación de Redford, aunque no falten algunos roles para actores jóvenes, Brit Osborne, Anna Hendrick y, sobre todo, Shia LaBoeuf. Éste da vida al periodista, y de alguna forma encarna la situación actual con los desafíos heredados de esos idealistas de los años 60, que en desacuerdo con acciones del gobierno de su país, que suponían numerosas muertes violentas, tomaron un camino donde, a pesar de las buenas intenciones, no faltaron, tampoco, las equivocaciones. Para representar a esos luchadores ya envejecidos, que deben preguntarse si las decisiones que fueron tomando valían la pena, Redford a escogido a una pléyade de estupendos actores, donde reconocemos a Susan Sarandon, Nick Nolte, Julie Christie, Brian Gleeson, Chris Cooper, Richard Jenkins, Sam Elliott... La película de Redford no es perfecta, a ratos resulta reiterativa y se estanca; el esfuerzo consciente por no tratar de imponerse al espectador es encomiable, pero como consecuencia a veces le falta un hervor. Pero se agradece su puesta de escena clásica, la cuidada definición de personajes interpretados por actores muy bien dirigidos, y el esfuerzo por tratar temas de entidad, pensando en los desafíos a que se enfrenta la juventud actual, un enfoque que ya vertebraba Leones por corderos. De modo que se recuerda que ciertas cuestiones que conforman la sociedad civil son responsabilidad de todos, y que la lucha por defender las propias ideas –en la arena política o en los medios de comunicación– no debería realizarse a cualquier precio, sobre todo si ese precio consiste en pisotear los derechos individuales de las personas, empezando por el de su propia vida.

6/10
Convención en Cedar Rapids

2011 | Cedar Rapids

Tim Lippe es un buen agente de seguros, sus clientes le quieren y él lleva una vida tranquila en su pueblo de Brown Valley, Wisconsin. Pero Tim no ha madurado, es un absoluto ingenuo que vive aún en un mundo infantil tanto desde el punto de vista laboral, como personal y sentimental. Su vida va a cambiar cuando su jefe le encomiende ir a Cedar Rapids, Iowa, para acudir a una convención de Mutuas de Seguros. Allí tendrá la difícil misión de ser galardonado con el Dos de Diamantes, un premio del que depende el futuro de su empresa. Los compañeros y aventuras que encuentra allí (en una especie de fiesta continua) harán cambiar poco a poco la mentalidad de Tim. Alocada comedia protagonizada por Ed Helms en un papel tontuno, típico de su filmografía: el de buenazo que no se entera de nada y al que le suceden las cosas más variopintas, véase su personaje en Resacón en Las Vegas y Resacón 2, ¡ahora en Tailandia! Aquí repite rol con eficacia y sin grandes alardes saca a flote a su pazguato y amable personaje. Miguel Arteta, director portorriqueño especializado en comedias, rueda sin florituras, pero con ritmo, y se las apaña para no salir malparado al adaptar un guión de Phil Johnston que alardea demasiado de la grosería, en la línea del humor escatológico de la última comedia yanqui. Desde luego hay numerosas situaciones divertidas, con algunos momentos tronchantes –el rescate de la pelea, la canción de Tim, la imitación de Nicholson, etc.–, pero desgraciadamente el chiste se basa casi siempre en la guarrería zafia, y aunque sea en clave de humor, tanta procacidad sexual, con todo tipo de vocabulario subido de tono, puede agotar a parte del público. Lo mejor es probablemente el dibujo de los personajes, que contra pronóstico logran hacerse entrañables a lo largo del film, así como las interpretaciones de un reparto nutrido de actores conocidos y talentosos. Se lleva la palma el chistoso y malhablado John C. Reilly con su personaje totalmente tarambana, y está muy bien secundado por Isiah Whitlock Jr., sembrado a la hora de homenajear a la serie The Wire (Bajo escucha), en la que él mismo trabajó durante años. La parte femenina la ponen una poco aprovechada Sigourney Weaver y, sobre todo, una divertida y sorprendentemente encantadora Anne Heche.

5/10
Red State

2011 | Red State

Kevin Smith no ha sabido salirse a lo largo de su carrera de los parámetros de su alocada Clerks, con la que dio la campanada. Obtuvo sus mejores resultados, dentro de lo que cabe, cuando escapó un poco de sus esquemas, introduciendo algo de trasfondo dramático en torno a la paternidad, en Una chica de Jersey. Ahora con Red State, cuando hasta sus más fervientes seguidores se han agotado de sus cada vez más decadentes comedias, el realizador trata de cambiar por completo de registro con Red State, un thriller, que obtuvo el premio a la mejor película y al mejor actor –Michael Parks– en el Festival de Sitges de 2011. Los protagonistas de Red State parecen sin embargo, propios del universo del realizador. Y es que Travis, Jared y Billy Ray son tres adolescentes inmaduros, obsesionados con el sexo, que conciertan por internet una cita con Sara, una mujer supuestamente interesada en una orgía con ellos. Pero todo resulta ser una trampa, ya que Sara es la hija de Albin Cooper, lunático que lidera la Iglesia de las Cinco Puntas, una secta que persigue a los lujuriosos para castigarles. Justo es reconocer que Smith logra algún momento de suspense gracias a una planificación más elaborada que la de sus habituales obras. Y en Red State cuenta con alguna interpretación destacada, especialmente del citado Parks, secundario en títulos como Kill Bill Volumen 2, en un memorable registro de psicópata como el predicador Cooper (al que hasta los neonazis consideran un tarado), y de Melissa Leo, que parece trabajarse todos sus papeles a fondo, independientemente del interés del film en el que participe. Tiene cierta fuerza John Goodman, si bien su personaje no acaba de estar bien definido en el guión. La presencia de este autor, habitual de los Coen, y el tono tragicómico, parecen sugerir cierta voluntad de tomar como modelo el cine de los autores de Fargo, si bien Kevin Smith carece de la capacidad de los hermanos para crear secuencias memorables de enorme fuerza visual. Donde el realizador fracasa estrepitosamente es a la hora de darle profundidad a Red State mediante un discurso que critica en apariencia a los fundamentalistas intolerantes y violentos, pero que finalmente parece extrapolarse a la ideología conservadora y a todos los creyentes en general, que según una frase final del personaje de Goodman, son prácticamente terroristas en potencia. Le falta por supuesto al realizador, que se autodeclaró católico tras su disparatada Dogma, mostrar por un momento un mínimo lado positivo de la fe, lo que le habría dado al menos algo más de sustancia al conjunto. También arremete contra la política antiterrorista americana. Al final el microcosmos que crea Kevin Smith resulta sumamente desalentador, pues aparte de adolescentes salidos, y feligreses extremistas, sólo quedan autoridades sin escrúpulos.

4/10
Everything Must Go

2010 | Everything Must Go

La conspiración

2010 | The Conspirator

Tras una guerra civil traumática que ha desangrado a los Estados Unidos, el país sufre una auténtica conmoción por el asesinato de su presidente, Abraham Lincoln, cuando asistía a una representación teatral. Una serie de personas son detenidas bajo la acusación de conspirar para acabar con las vidad del presidente, vicepresidente y secretario de estado. La única mujer inculpada en un juicio ante un tribunal militar es la cuarentona Mary Surratt, que regentaba la casa de huéspedes donde se reunieron los otros acusados con el actor John Wilkes Booth, el autor material del magnicidio. Se encargará a regañadientes de su defensa el joven abogado Frederick Aiken, héroe de guerra en el bando de la Unión, quien poco a poco se involucra más a fondo en el caso, convencido de la inocencia de su cliente, pero también de que hay algo más en juego, el derecho de todo ciudadano a un juicio justo, por encima de afanes de venganza o de apaciguar a cualquier precio al pueblo. Vibrante cine histórico encuadrable también en el atractivo subgénero del drama judicial, dirigido con estupendo clasicismo por Robert Redford, a quien le gustan las historias basadas en hechos reales, piénsese en sus film Quiz Show (El dilema). El cuidado guión de Gregory Bernstein y James D. Salomon sale airoso de lo que se dirían sus metas principales: describir un ambiente de posguerra aún crispado, donde todavía saltan chispas entre vencedores y vencidos, las heridas aún tardarán en ser restañadas, hay todavía mucho odio, rencor, miedo y prejucios acumulados; pintar el “viaje del héroe” acometido por un joven abogado, que sabrá hacer suyo un caso por el que no sentía ninguna atracción, aun a costa de ganarse el desprecio de “los suyos”; y atrapar el dilema de una madre, Mary Surratt, que nunca sacrificará a su hijo, en busca y captura como sospechoso de formar parte de la misma conspiración, aunque desarrolla una especie de relación materna inesperada con su abogado. El film tiene la virtud de tener muy bien trenzadas las distintas subtramas, de saber crear intriga acerca de cuál será el veredicto, de ser emotivo respetando al mismo tiempo al espectador sin baratos trucos sensibleros. Es hermosa la paleta de colores apagados, una adecuada fotografía de Newton Thomas Sigel adecuada al luctuoso contexto histórico en que se sitúa la historia. Y el reparto está fantástico, tanto los actores principales, James McAvoy y Robin Wright, como otros más secundarios -Tom Wilkinson, Evan Rachel Wood, Kevin Kline, Danny Huston-, pero decisivos para armar esta sólida película. Se trata de la primera producción de The American Film Company, una compañía que tiene el loable propósito de abordar cine histórico, porque al decir de uno de sus responsables “la realidad supera la ficción no solo porque es más sorprendente sino también más interesante”.

7/10
Scooby-Doo! Miedo en el campamento

2010 | Scooby-Doo! Camp Scare

Scooby-Doo y sus amigos están pasando sus vacaciones de verano en un campamento y deciden contar historias por la noche junto al fuego. El problema es que cada vez que cuentan una historia los personajes cobran vida.

Amenazados

2010 | Unthinkable

Un estupendo reparto, encabezado por los pesos pesados de Samuel L. Jackson (Pulp Fiction), Michael Sheen (La reina) y Carrie-Anne Moss (Matrix), entregan un film de intriga con guión buscadamente actual. Se trata de un sólido y adrenalítico thriller psicológico, que también incluye escenas muy violentas de tortura, que gira en torno al interrogatorio por parte de un agente del FBI a un sospechoso de terrorismo para que les confiese la ubicación de tres núcleos de armas nucleares preparadas para ser detonadas en los Estados Unidos. Detrás de las cámaras se sitúa Gregor Jordan (Buffalo Soldiers).

5/10
El solista

2009 | The Soloist

El experto en adaptaciones literarias Joe Wright salió airoso de la adaptación de Orgullo y prejuicio y Expiación, dos grandes novelas muy difíciles de llevar a la pantalla. Para su tercer largometraje, ha echado mano de un texto menos célebre, basado en una historia real. “The Soloist: A Lost Dream, an Unlikely Friendship, and the Redemptive Power of Music” recoge la relación de Steve López, columnista de Los Angeles Times, con Nathaniel Ayers, un particular indigente. El solista comienza cuando López –poco después de sufrir un aparatoso accidente de bicicleta– descubre en la calle a Ayers, y queda absolutamente sorprendido de que un vagabundo perdido demuestre un inusitado virtuosismo para tocar el violín, a pesar de que el suyo tiene sólo dos cuerdas. Tras investigar un poco su trayectoria, comprueba que fue alumno de violonchelo de un prestigioso conservatorio, y escribe en su periódico sobre él. Su trabajo conmueve tanto que incluso una profesora de música le manda al periodista un violonchelo que ya no usa, para que se lo regale al vagabundo. López le ofrece el instrumento si acepta que le internen en una casa de acogida. Además, sigue escribiendo sobre Nathaniel, y sobre la esquizofrenia que le obligó a dejar su carrera. El guión de Susannah Grant (En sus zapatos) se ha tomado ciertas libertades, pues presenta a López como un divorciado –el auténtico personaje está felizmente casado–, para que el personaje esté más solo, y necesitado de relacionarse con otro ser humano. También ha fusionado las dos hermanas que tiene en la vida real Ayers en una, para simplificar la historia. Wright rueda con dinamismo y bastante corrección y es capaz de sacar elaboradas interpretaciones a Robert Downey Jr. (el periodista en busca de temas de tirón), Jamie Foxx (como un músico esquizofrénico, muy distinto al otro músico, Ray, que le consagró junto con Collateral). No tiene malos secundarios, pues por ejemplo Catherine Keener es la ex mujer del protagonista. Y cuenta de nuevo con el talento del músico Dario Marianelli, oscarizado por Expiación, que mezcla sus temas con grandes obras de Beethoven, convirtiendo a la música en la gran protagonista. Es también un film positivo, de interés humano, que llama la atención sobre la situación de los vagabundos en las grandes ciudades, la necesidad de la amistad, y la imposibilidad de ser unos "dioses" que resuelven completamente los problemas de sus semejantes. ¿Qué le falla entonces? Aunque Wright atrae la atención del público al principio, poco a poco el film se desinfla, porque la historia no da más de sí, y no logra conmover todo lo que pretende.

6/10
Los hombres que miraban fijamente a las cabras

2009 | The Men Who Stare at Goats

Debut en el largo del poco conocido actor Grant Heslov. Los hombres que miraban fijamente a las cabras es un film altamente desconcertante. Su muy particular humor surrealista se pone al servicio de una intención satírica, con la guerra de Irak como blanco de los afilados dardos. Respalda en la producción y con un papel coprotagonista George Clooney, y seguramente la película sin su presencia no existiría. La trama sigue a Bob (Ewan McGregor), periodista inmerso en una crisis por la infidelidad de su esposa, que decide ir a cubrir la guerra en Irak para ahogar las penas. Allí conoce a un tipo la mar de raro, Lyn (Clooney), que le habla de una unidad secreta del ejército estadounidense que desarrolla armas parapsicológicas de combate, o sea, el poder de la mente. Él, por ejemplo, es capaz de matar a una cabra, después de mirarla fijamente durante horas. Heslov tiene entre manos un guión de Peter Straughan –cuyo principal crédito, no demasiado estimulante, es Nueva York para principiantes–, que a su vez adapta un libro de Jon Ronson. Y su idea es jugar con ideas delirantes, llevar al extremo la paranoia de algunos militares en su deseo de estar a la altura de ejércitos rivales. Hay algún momento gracioso, pero en general el planteamiento de mezclar a un hippy –el personaje de Jeff Bridges–, que se suele asociar con los deseos de paz, con la cuestión armamentística, no da mucho de sí. Mientras que el egoísta Hooper al que da vida Kevin Spacey, presenta rasgos tan antipáticos que simplemente se hace odioso, y no ayuda a provocar risas.

4/10
Tres mujeres y un plan

2008 | Mad Money

Discreta comedia sobre tres mujeres muy distintas que deciden unir fuerzas para robar nada menos que en el Banco de la Reserva Federal. Bridget (Diane Keaton) es un ama de casa que entra a trabajar en el citado banco después de que su marido pierda el trabajo; Nina (Queen Latifah) es una madre soltera que sólo piensa en que sus pequeños tengan un buena educación en el futuro; y Jackie (Katie Holmes) es una jovencita marchosa que vive en una caravana con el colgao e su novio... La directora Callie Khouri es especialista en películas de temática femenina, como lo demuestran sus filmes Clan Ya-Ya y sobre todo su guión de Thelma y Louise, por el quye fue galardonada con el Oscar. Aquí juega con tres generaciones de mujeres para componer una película de robos sin demasiada originalidad, con un ritmo desigual y errático y un tono excesivamente ligero. Hay momentos divertidos, pero tampoco demasiados y la mayoría de los gags se centran en la repetitiva e histriónica interpretación de Diane Keaton, una actriz que empieza a anquilosarse en ese tipo de papeles.

3/10
Por encima de su cadáver

2008 | Over Her Dead Body

Ella es el partido

2008 | Leatherheads

El actor George Clooney cambia radicalmente de registro en su tercera película detrás las cámaras, después de la vitriólica y oscura Confesiones de una mente peligrosa, y de la excelente Buenas noches, y buena suerte, de marcado contenido ideológico. Aquí todo es fresco y desopilante y da la sensación de que Clooney se lo ha pasado en grande rodando esta comedia romántico-deportivo-costumbrista, que ensalza los gloriosos y despreocupados años veinte en Estados Unidos, que coinciden con el nacimiento de la Liga Profesional de Fútbol americano. Estamos en 1925, una época de libertad, llena de oportunidades y donde apenas hay reglas en la sociedad, ni siquiera en el deporte. El fútbol profesional es muy minoritario y genera muy pocos ingresos, por lo que sus horas están contadas. El jugador Dodge Connolly es el líder de los Duluth Bulldogs, un equipillo de cuarentones, obligado a abandonar el deporte cuando el patrocinador decide retirar su inversión. Por el contrario, en la universidad el fútbol vive un momento de esplendor gracias a la aparición del joven y apuesto Carter “Bala” Rutherford, una gran estrella que además ha visto cómo su celebridad llegaba a lo más alto tras convertirse en héroe de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la historia heroica del soldadito puede no ser tan heroica y la ambiciosa y atractiva periodista Lexie Littleton está dispuesta a descubrir la verdad mientras se camela a Rutherford. Entretanto, Dodge ve la oportunidad de hacer dinero y de salvar el fútbol profesional con la explosión mediática de una celebridad como Rutherford, pues se da cuanta de que la gente pagará mucho dinero para verle. Lo mejor de la película es la química que desprenden George Clooney y Renée Zellweger, que demuestran ser dos comediantes de altura. Ambos le sacan partido a esa gran complicidad, apoyados en unos excelentes diálogos, muy divertidos e inteligentes, llenos de réplicas agudas y ocurrentes, al estilo de la "screwball comedy" de los años 30 y 40. Clooney explota su lado más seductor y cómico, un tipo de personaje que verdaderamente borda y que bien podría ser deudor de los que ya ofreció en las "coenianas" Crueldad intolerable y O Brother!. Y la Zellweger demuestra que le sientan muy bien las damiselas de época y de los sombreritos de plumas, perfectas para dar rienda suelta a su colección de mohines picarones y su rostro de manzanita madura. Frente a ellos es inevitable que el tercero en discordia –Rutherford, interpretado por John Krasinski– quede un poco desamparado. De hecho, el film acusa que su personaje esté poco trabajado y que la rivalidad entre los dos jugadores de fútbol no acabe de funcionar del todo. En este sentido, la historia va de más a menos. La película sirve para ofrecer una idea de cómo surgieron las ligas profesionales en América y de cómo las estrellas se fueron convirtiendo en reclamos de algo que muy pronto dejaría de ser un entretenimiento deportivo ('no rules', sin reglas) para convertirse en una industria, con su publicidad, sus representantes y sus contratos millonarios, y todo supervisado directamente por el Estado. Clooney critica esta visión "regulada" del deporte con mucho humor, sobre todo en el partido final. En cuanto al aspecto formal, destaca la preciosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Hay una visión idílica de la época, que Clooney acentúa con profusión de tonos ocres, otoñales, llenos de bucolismo. Por otro lado, la puesta en escena es excelente, en especial en las tomas de tono pastel en los bares nocturnos –estamos en plena prohibición–, con peleas al más puro estilo del Oeste. A la vez todo desprende un aire muy ligero, casi de vodevil, y por momentos uno puede creerse en un film de Woody Allen, con el jazz sonando por doquier. La despiporrante huida de la policía es un genial ejemplo de esta atmósfera cómica, que incluso puede llegar a recordar a los gags del cine mudo.

6/10
No es país para viejos

2007 | No Country for Old Men

En algún lugar de la frontera entre Estados Unidos y México, no muy lejos de Río Grande... Una operación de narcotráfico ha terminado en río de sangre, compradores y vendedores no han sabido entenderse... Al desértico lugar donde realizaban el intercambio llega por casualidad Llewelyn Moss, un peón soldador, y encuentra cerca a un tipo recién fallecido que tenía consigo un maletín con dos millones de dólares. La tentación de quedárselo es demasiado grande, aunque Llewelyn no es un ingenuo. Desde el momento en que deja desgraciadamente una pista que permite identificarle, un sádico asesino al servicio de los narcos, Anton Chigurh, le pisa los talones. Pero decide afrontar el riesgo de retener el dinero. Así que pide a su esposa que se vaya a casa de su madre, mientras intenta aguantar él solito la caza de que empieza a ser codiciada presa. Al tiempo, también el sheriff local, Ed Tom Bell, miembro de una familia con varias generaciones al servicio de la ley, intenta dar con su paradero.Extraordinaria película de los hermanos Joel y Ethan Coen, quizá la mejor de su valiosa filmografía, y prueba de la plena madurez que han alcanzado como cineastas. No es que antes hubieran dejado de demostrar su talento, allí están títulos tan redondos como Muerte entre las flores o Fargo. Pero es cierto que les podía su vertiente gamberra, se hacían demasiado reconocibles con sus bromas y su estilo visual. En la obra del escritor Cormac McCarthy han encontrado temas y personajes con los que pueden identificarse, y con los que, en efecto, se han identificado. Así que se benefician de la gran humanidad con que McCarthy pinta a sus personajes de la frontera, tipos lacónicos, habituados a la vida dura; y de algún modo depuran lo que en otros de sus filmes resulta exagerado. Y la combinación Coen-McCarthy resulta perfecta. Porque hablar de una historia con asesinos pasados de rosca (estupendo Javier Bardem, y también Woody Harrelson, con menos presencia), y tipos duros, supervivientes natos (los personajes de los magníficos Josh Brolin y Tommy Lee Jones, uno al que atrae el dinero, pero que tiene un código moral que le lleva, por ejemplo, a llevar agua a un tipo al que dejó malherido, el otro con un claro sentido de la justicia, pero cansado de ver cómo el mal y la crueldad dominan con frecuencia el mundo), es hablar claramente del universo Coen; pero la aproximación por la senda McCarthy ayuda sobremanera a la credibilidad de lo narrado. Y no sólo en los protagonistas, sino también en tipos humanos de la América profunda, un vendedor, el encargado de un motel... Gente corriente y moliente, que se suelen ver poco en las películas, y a la que los Coen ya se habían acercado en títulos como Fargo.Resulta increíble la impecable caligrafía cinematográfica que presenta este trabajo de los Coen. La historia salta de uno a otro personaje con naturalidad, y la tensión del "duelo", por así decir, entre Llewelyn y Anton, alcanza niveles altísimos, ya sea en medio del desierto, esa dinámica persecución hasta el río; en el motel de carretera; o en México. Hay violencia, dura e impactante, desagradable si se quiere, aunque tampoco se busca el regodeo. Funciona muy bien la sobriedad de los personajes, e incluso el que se prestaba más al histrionismo, el de Bardem, está contenido en su justo punto. Hay reflexiones apuntadas, sobre la libertad y la responsabilidad (esa moneda caprichosa de Anton no le exime de lo que es una crueldad salvaje y deliberada), el anhelo de un hogar tranquilo, y la implantación de un orden justo que no llega. Incluso se alude al universal deseo del encuentro con Dios en la vida de uno, del que se aguarda a veces a que haga su aparición cuando uno ya es de edad avanzada, quizá olvidando que ese encuentro tiene algo de búsqueda, que no puede dejarse a la pura providencia, aunque ésta cuente, y mucho.

9/10
Cuestión de pelotas

2004 | Dodgeball: A True Underdog Story

Peter LaFleur es un tipo bonachón que regenta un gimnasio de barrio venido a menos. El cutre local, que se cae a pedazos, es como una prolongación de sus clientes: una pandilla de perdedores más raros que un perro verde (un loco que se cree un pirata, dos escuchimizados bastante lelos, un gordo seboso y apocado, y un fanático de los deportes raros).  Y todos ellos tienen en común un grado de patosidad superlativo… En el extremo opuesto del negocio de LaFleur se encuentra Globo Gym, una especie de supertemplo para la gimnasia, que tiene todas las tecnologías del momento para obtener un cuerpo 10. Su jefe, el ególatra White Goodman, quiere hacerse con el humilde gimnasio de LaFleur. Éste no tiene muchas posibilidades de poder mantenerlo, según descubre Kate Veatch, una guapa abogada enviada por el banco para ver el estado de las cuentas del gimnasio.  La única posibilidad es conseguir una gran suma de dinero y el plan que se le ocurre a la cuadrilla de LeFleur no es otro que participar en el campeonato internacional de Balón prisionero. Kate, que se ha quedado prendada de LaFleur, decidirá también echarles una mano. Y la van a necesitar. Una película sobre el balón prisionero sólo puede enfocarse desde el género de la comedia más disparatada, y si además se cuenta con un consumado experto en estas lides como Ben Stiller la cosa puede ser bastante divertida. Hay pelotazos tan absurdos como tronchantes, caretos de espanto a cámara lenta… y hasta una perorata del mismísimo Lance Armstrong sobre la superación que resulta de una comicidad ridícula. Sin grandes honduras la historia enseña hasta dónde puede llegar la absurdez en el cuidado de los musculitos, los rayos uva y todas esas pamplinas. Y los actores cumplen, aunque Ben Stiller destaca especialmente en un papel poco habitual, el del malo de la peli.

3/10
O Brother!

2000 | O Brother, Where Are Thou?

Pieza magistral de los hermanos Coen, esos originales genios venidos desde Minnesota. En este caso modernizan la "Odisea" de Homero y trasladan las peripecias de Ulises a la época de la Gran Depresión americana, a ritmo de blues y con un preciso toque surrealista marca de la casa. Los protagonistas, Ulyses, Pete y Delmar, son tres fugitivos que han escapado de la cárcel y emprenden un viaje con unas palabras resonándoles en la cabeza: “Encontraréis una fortuna, pero no la fortuna que estáis buscando”. Esta premonición es pronunciada por un anciano ciego pero visionario, encarnación moderna del Tiresias clásico. Los tres compañeros viajarán por el Estado de Mississippi sin descanso, en busca de un tesoro escondido en el fondo de un valle. Pero su aventura estará llena de peligros, sorpresas y encuentros con los personajes más variopintos: el malvado Cíclope Goodman, un vendedor de biblias con intenciones no precisamente amistosas; un célebre gángster al más puro estilo James Cagney, con el que entablan amistad después de un atraco; un encantador grupo de sirenas capaces de embaucarles con sus idílicas notas musicales; el gobernador del Estado, en plena campaña electoral; y una Penélope que espera y espera en el ideal territorio de Ithaca. Con estas coordenadas de poema épico, Joel y Ethan Coen diseñan una comedia única y originalísima desde el punto narrativo, visual y dramático. El resultado es simplemente tan encantador y magnético como el canto melodioso de las sirenas. Una de las mayores bazas de la película es la banda sonora de T-Bone Burnett, donde se recogen admirables canciones de blues, entre ellas la fascinante "I am A Man of Constant Sorrow". El reparto está plagado de nombres conocidos como John Turturro, John Goodman o Holly Hunter. Pero entre ellos es obligado felicitar a un George Clooney que ofrece un verdadero recital de interpretación. Nadie era capaz de figurarse lo que podía hacer este rompecorazones en manos de los Coen. Su impecable metamorfosis en Ulises con fachada a lo Clark Gable le ha supuesto merecidamente el Globo de Oro al mejor actor de comedia. Y es que los "brother" Coen convierten en oro todo lo que tocan.

8/10
Trabajo basura

1999 | Office Space

Peter trabaja como apoyo informático en su deshumanizada oficina. Y está hasta el gorro de la absurda burocracia, las circulares del jefe y sus horribles sonrisitas. En vez de comportarse de modo servil, empieza a hacer cosas como llegar tarde al trabajo y negarse a hacer horas extras el fin de semana. Sorprendentemente, unos expertos de recursos humanos descubren grandes virtudes en este comportamiento rebelde. El planteamiento –comedia en oficina con situaciones surrealistas– es sugerente, pero cabía esperar gags más divertidos. No obstante hay momentos para la risa, propiciados por el personaje de Tom, un gordito sin demasiada personalidad, que se está desquiciando por momentos. Destaca la presencia en el reparto de Jennifer Aniston.

5/10
La tribu de los Krippendorf

1998 | Krippendorf's Tribe

Disparatada comedia de enredo. El despistado antropólogo James Kippendorf disfruta de una beca de investigación. Debe describir el comportamiento de una tribu de Nueva Guinea. Tras 2 años de estudios, no hay tribu alguna; con lo que el profesor recurre a su propia familia e inventa gracias a ellos unos indígenas de lo más primitivo. Risas garantizadas, y gran trabajo del actor Richard Dreyfuss.

4/10
De la Tierra a la Luna

1998 | From the Earth to the Moon | Serie TV

Tras su película Apolo 13, el actor Tom Hanks ejerció de productor ejecutivo en esta serie de 12 episodios de cerca de una hora de duración en los que se dramatizaban los principales hitos del Programa Espacial Apolo. Cuenta con un sólido reparto.

6/10
RoboCop 3

1993 | Robocop 3

Robocop es un robot creado por el departamento de policía para acabar con el crimen organizado en la ciudad. Una peligrosa banda de delincuentes, llamada OCP, está actuando en Detroit con fines maléficos. Su objetivo es aniquilar la ciudad y reconstruir sobre sus ruinas una nueva supermetrópoli controlada por ellos mismos, llamada Delta City. Siembran el pánico en la ciudad y sus planes van sobre ruedas hasta que se cruzan con Robocop. El todopoderoso robot, armado hasta los dientes, ha decidido pensar por sí mismo y abandonar el departamento de policía. El motivo es que los guardianes de la ley están a atemorizados ante la crueldad de la OCP. De esta manera, Robocop se pone al frente de un grupo de resistencia que hace frente a los criminales. Nueva entrega de esta saga, cuya primera parte causó una gran sensación entre el público. Lo que empezó como un experimento del gobierno para el departamento de policía, se ha salido de madre, y ahora el robot, mitad hombre y mitad máquina, lidera un grupo de guerrilleros vecinales. Acción trepidante y escenas de lucha con todo tipo de armas.

3/10
Ghost

1990 | Ghost

Sam (Patrick Swayze) le dijo a Molly (Demi Moore), antes de ser asesinado en un atraco, que la amaría para siempre, más allá de la vida y de la muerte. El caso es que Sam queda en un estado intermedio entre esta vida y la otra, y no puede comunicarse con Molly, que mientras tanto apunta a una nueva relación con el tipo equivocado. Sam debe evitarla a toda costa, pero como es un fantasma enamorado, no tiene un cuerpo físico. Sólo cuenta con una presencia espiritual, y para comunicarse con Molly tiene que acudir a la ayuda de una médium, interpretada por la excéntrica Whoopi Goldberg. Una tremenda historia de amor entre la fantasía y la realidad, que tuvo un enorme éxito a principios de la década de los 90. Cuenta con unos eficaces efectos especiales, y con una audaz elección de los temas que componen la banda sonora. Las interpretaciones de Swayze y Moore rebosan sensualidad en la célebre escena en que modelan una vasija de barro. Por lo demás, es un ejemplo de languidez mezclada con un artificioso romanticismo.

6/10
Black Rain

1989 | Black Rain

Nick Conklin (Michael Douglas) es policía de Nueva York de armas tomar. Junto a su fiel compañero Charlie (Andy García), están a punto de resolver un peliagudo caso, en el que están mezcladas la mafia norteamericana y la japonesa. Consiguen detener a un peligroso y rebelde miembro de los "Yakuza", un despiadado grupo de la mafia japonesa. Cuando le escoltan hasta Japón para devolverlo a las autoridades de su país, pero allí el malvado delincuente consigue escapar, y jura vengarse de Nick y de Charlie. Estos deben trabajar junto a la policía japonesa para volver a poner las cosas en su sitio. Pero en el país del sol naciente, los métodos no son los mismos que en Estados Unidos. Película trepidante del director de Alien, el octavo pasajero y Blade Runner, dos películas que rompieron con los moldes de sus respectivos géneros. Emoción a raudales y un ritmo vertiginoso, con una atractiva trama que mezcla el honor, la lealtad y la venganza. Douglas y García forman un buen equipo. La oscura ambientación es soberbia.

7/10

Últimos tráilers y vídeos