Que los nervios por los Oscar no quiten el apetito a los nominados, ni la ocasión de estrechar lazos distendidamente. El tradicional almuerzo que ofrece la Academia a los que optan a la estatuilla dorada transcurrió en un ambiente festivo y agradable.
Fotos: AMPAS
Ayer lunes 4 de febrero tuvo lugar en el Beverly Hilton el tradicional almuerzo de los nominados a los Oscar, que se entregarán el día 24 del mismo mes, y que ofrece la junta directiva de la Academia de Hollywood. Con ésta van ya 32 almuerzos, lo que confirma que se trata de una costumbre que ha echado raíces. Los convocados respondieron masivamente a la invitación, pues se dejaron ver 163 de ellos. Entre ellos los que se perfilan como “duelistas” de la noche, Ben Affleck (Argo) y Steven Spielberg (Lincoln), aunque hay que recordar que el primero no compite, sorprendentemente, en la categoría de mejor director.
Una ocasión con tanto famoso reunido siempre es aprovechada, no sólo por los fans en busca de autógrafos, sino también por quien quiere algún tipo de impacto mediático. Y ése fue el caso de la Campaña Religiosa Nacional Contra la Tortura, que protestaba por las nominaciones de La noche más oscura (Zero Dark Thirty), que incluye en su relato de la caza de Bin Laden, escenas de tortura supuestamente practicada por la CIA.
Uno de los momentos más simpáticos del evento fue cuando se encontraron Denzel Washington, nominado a mejor actor por El vuelo, y la niña Quvenzhané Wallis, que opta a la estatuilla a mejor actriz por Bestias del sur salvaje. El veterano actor hizo como que no la reconocía, y le preguntó por qué película estaba allí; cuando la pequeña le respondió, él afirmó que con su peinado no había caído en la cuenta de quién era; también le preguntó si hacía dejado de ir al colegio por acudir al almuerzo. Wallis, que estuvo también con Steven Spielberg, admitió que no ha visto E.T., el extraterrestre, donde se puede ver a una encantadora Drew Barrymore cuando tenía su edad.
No faltaron encuentros y charlas entre actores, que invitan a preguntarse de qué departieron, por ejemplo, Robert De Niro y Christoph Waltz, ambos candidatos a ganar el Oscar al mejor actor de reparto por sus papeles en El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook) y Django desencandenado; o Hugh Jackman y Jennifer Lawrence, que sin duda podrían hacer una buena pareja en una próxima película, por especular que no quede.
Los nominados se hicieron la tradicional foto de familia, donde se encontraba en la fila de arriba, el sexto por la izquierda, el español Paco Delgado, que puede ganar la estatuilla por el vestuario de Los miserables, el musical. En la foto están entre otros, Jacki Weaver, Quvenzhané Wallis, Bradley Cooper, Naomi Watts –nominada a mejor actriz por la peli española Lo imposible–, David O. Russell, Hugh Jackman, Jessica Chastain, Roman Coppola, Mychael Danna, Helen Hunt, Steven Spielberg, Benh Zeitlin, Mark Boal, Alexander Desplat, Kathryn Bigelow, Robert De Niro, Tim Burton, Amy Adams, Joaquin Phoenix, Sally Field, Anne Hathaway, Ben Affleck, Denzel Washington, Kathleen Kennedy, Ang Lee, Thomas Newman, Jennifer Lawrence, Jeffrey Katzenberg, Christoph Waltz y Tommy Lee Jones.
Entre las ausencias más sonadas destacó la del siempre elusivo Daniel Day-Lewis. Otros actores que no degustaron el almuerzo preparado por la Academia son Emmanuelle Riva, Philip Seymour Hoffman y Alan Arkin. Hay que recordar que, de los cuatro actores que no comparecieron, tres ya tienen el Oscar, por lo que podían haber venido sin temor a que se les atragantara la comida por los nervios en vísperas de premios. Si pudieron hacerse una foto de grupo completo las cinco actrices que optan a la estatuilla a la mejor actriz de reparto, donde parte como favorita Anne Hathaway por su Fantine de Los miserables, el musical.
