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Biografía

Thomas Newman

Thomas Newman

64 años

Thomas Newman

Nació el 20 de Octubre de 1955 en Los Ángeles, California, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 3 nominaciones)

23 Octubre 2006
Escucha una selección de las mejores bandas sonoras de Thomas Newman, desde "American Beauty" hasta títulos tan conocidos como "Buscando a Nemo" o "Cadena perpetua".
Oscar
2020

Nominado a 1 premio

  • Música original 1917
Oscar
2017

Nominado a 1 premio

Oscar
2016

Nominado a 1 premio

Filmografía
1917

2019 | 1917

La Gran Guerra. En territorio francés, ocupado por los alemanes. El general británico Eninore encomienda a los soldados Schofield y Blake una importante misión. Deben atravesar el territorio enemigo, teóricamente despejado, para entregar a MacKenzie, comandante de otra división, una contraorden: la paralización del ataque que tenía previsto, pues en caso contrario, los mil seiscientos hombres que tiene a su cargo, incluido un hermano de Blake, caerán en una trampa y serán exterminados. En su octavo largometraje como realizador, Sam Mendes parece haber rodado la antítesis de su anterior incursión en la temática bélica. Si Jarhead, el infierno espera, de 2005, retrataba sobre todo a soldados descerebrados, que sólo pensaban en obscenidades y manifestaban poco apego a sus lazos familiares, aquí se recurre a dos protagonistas honrados, y afectuosos, que se convierten en auténticos héroes, pese a que hacer lo correcto a veces vaya en su contra. Como consecuencia, su mensaje en contra de las guerras resulta más sólido, unos jóvenes de buen corazón como sus personajes no merecen estar viviendo un auténtico infierno, pasando continuamente junto a cuerpos destrozados. Inspirado por el recuerdo de su abuelo, al que dedica el film, el propio Mendes ha escrito un guión sin fisuras junto a Krysty Wilson-Cairns –forjada en la serie Penny Dreadful, donde él ejercía como productor ejecutivo– que muestra que la Primera Guerra Mundial fue peor que la Segunda, mucho más recreada por el cine, porque aún se podían ver los ojos de los adversarios. Al estilo de La soga o Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), el film está rodado en teoría en un único plano-secuencia. Todo indica que se ha hecho un poco de trampa, un par de momentos bien permiten haber cortado (sobre todo el desvanecimiento de uno de los soldados), pero el espectador tiene la sensación de que está viendo una cinta rodada del tirón. De hecho está acreditado como editor nada menos que Lee Smith, habitual asistente de Christopher Nolan en títulos como Dunkerque, otro de los más sobresalientes filmes del género de los últimos años, que esta vez se ha ganado a pulso el título de montador más sigiloso de la historia audiovisual. Habrá ayudado mucho a representar la función casi sin interrupciones la enorme experiencia teatral de Mendes, que triunfó como director de escena antes de pasar al cine con American Beauty, pero aún así impresiona mucho su cinta, porque no transcurre precisamente en un espacio limitado, sus personajes principales recorren toda la trinchera británica, para pasar después a campo abierto, a una aldea de la campiña, etc. Como resultado, el espectador no tiene la sensación de contemplar el relato desde fuera, sino de estar en medio de los acontecimientos, parece que los personajes pueden caminar hacia cualquier punto, y que se saldrán de un decorado, ni dejarán atrás a los extras. Resulta increíble la sincronización de intérpretes para estar siempre en el lugar justo, pero también la de aviones e incluso de ratas, y nada parece calculado, sino casual. También se supera a sí mismo otro ilustre técnico, Roger Deakins, director de fotografía habitual de los hermanos Coen, con el que casi siempre rueda también Mendes, que no sólo logra transmitir claustrofobia cuando la ocasión lo demanda, pues otras veces muestra escenas de masas, por ejemplo una carga de los soldados. En un momento de la historia del cine donde los efectos visuales por ordenador han avanzado tanto que pocas veces se consigue sorprender al espectador, Mendes deja boquiabierto a cualquiera, con más de un fragmento de pericia técnica asombrosa, como la del personaje enterrado entre rocas, el agua, el avión que se estrella, etc., donde no se adivina dónde acaban los gráficos, y empiezan a actuar actores de verdad. Otras veces uno se pregunta cómo habrá conseguido Deakins mover su cámara, para conseguir tomas inauditas. En esta coyuntura, lo tenían muy difícil los jóvenes relativamente desconocidos Dean-Charles Chapman (Juego de tronos) y George MacKay (hijo mayor de Viggo Mortensen en Captain Fantastic) para lograr empatía con sus personajes, apenas descritos, porque se pretende que sean representativos de cualquiera de los combatientes en el trágico conflicto. En caso de fracaso y que al espectador le importase poco lo que les ocurriera, todo el esfuerzo técnico no valdría para nada. Pero aprueban con nota, sobre todo MacKay, que sería un digno ganador del Oscar. Les apoyan actorazos que muestran su carisma, pero en apariciones bastante breves, que casi parecen cameos, como Colin Firth (Eninore), Benedict Cumberbatch (Mackenzie) o Mark Strong (un oficial que ofrece un importante consejo). Si Alfred Hitchcock admitió haber concebido Extraños en un tren a través de la imagen de los espectadores de un partido de tenis, mirando de izquierda a derecha la evolución de la pelota, mientras uno de ellos miraba fijamente a uno de los jugadores, 1917 tiene también un momento icónico. Un pelotón de soldados carga hacia el frente enemigo, al más puro estilo de Senderos de gloria, de Stanley Kubrick, mientras un hombre les atraviesa perpendicularmente, corriendo al otro flanco, necesitado de encontrar a quien les envía a la muerte.

8/10
Tolkien

2019 | Tolkien

Acercamiento a J.R.R. Tolkien, el creador de “El Señor de los Anillos” y toda la asombrosa mitología que envuelve a la trilogía, que incluye los orígenes de ese universo, e incluso los fundamentos de las distintas lenguas de las criaturas que lo habitan. El guión de los desconocidos David Gleeson y Stephen Beresford saber escapar de las trampas que suelen acechar en el biopic, al centrar la trama en su etapa juvenil, presentando al personaje en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, en la batalla de Somme, para retrotraerle desde ahí con sus recuerdos a las vivencias que ha acumulado hasta la fecha. Lo que incluye su temprana orfandad junto a su hermano Hilary, el enamoramiento hacia Edith Bratt, huérfana también, su etapa en la exclusiva King Edward’s School de Birmingham y la camaradería con otros compañeros de mejor posición social, Robert Gilson, Christopher Wiseman y Geoffrey Smith, con los que formó el TCBS, The Tea Club and Barrovian Society, donde compartían sus cuitas, y la pasión por las distintas artes, la poesía, la pintura, la música. Como se ve, el film incluye sólo unos pocos años de la vida de John Ronald Reuel Tolkien –el escritor nacido en Sudáfrica en 1892 vivió hasta 1973–, pero la idea es mostrar el humus donde se forja su carácter y desarrolla su creatividad, partiendo de sus inclinaciones naturales –le encantan los idiomas y la poesía– y apoyándose en la experiencia que va acumulando. Aunque toda su creación de la Tierra Media no se ha plasmado aún en el papel, sí que está incipiente en los desafíos que le toca afrontar, y que son sugeridos por ejemplo en el campo de batalla, la sombra de Sauron, el célebre señor oscuro, es alargada. Cualquier conocedor de la obra de Tolkien reconocerá, en la épica de lo cotidiano de esta etapa temprana, lo que parecen semillas de las que germinarán sus ricas historias. Quizá, puestos a poner una pega, no se presta la atención debida al hondo catolicismo de Tolkien, aunque esté presente por la figura de uno de sus benefactores, el sacerdote Francis Xavier Morgan. El director finlandés Dome Karukoski, apasionado de la obra de Tolkien, toca con acierto varias teclas, que componen una armoniosa melodía sin notas discordantes. En lo referente al frente de batalla, hay un acertado tono onírico en algún pasaje, que recuerda al modo en que la infravalorada versión animada de El Señor de los Anillos de Ralph Bakshi evocaba al poder oscuro. El gusto de Tolkien por la poesía, los mitos, las lenguas, para lo que tiene talento, y por las otras bellas artes –la música de Wagner y “El Anillo de los Nibelungos”, por ejemplo–, que comparte con las personas que ama, queda bien recogido, también en la conexión que establece con uno de sus profesores –estupendo Derek Jacobi– cuando marcha a la universidad de Oxford. Pero esto sería nada si no lograra, como lo hace, la conexión humana, de almas gemelas que se profesan amor mutuo. Y aquí desarrolla muy bien la historia romántica de John y Edith –encantadores Nicholas Hoult y Lily Collins–, y la franca amistad con los componentes del TCBS, que les concede incluso el coraje necesario para sobrellevar las contrariedades.

7/10
Emboscada final

2019 | The Highwaymen

Miriam “Ma” Ferguson, primera mujer gobernadora de Texas, ha disuelto a los antiguos ‘rangers’ para reemplazarlos por una fuerza policial más moderna, similar a los federales de J. Edgar Hoover. Pero ante la amenaza que supone la prolongada actividad delictiva de la banda liderada por Bonnie Parker y Clyde Barrow, el jefe de policía Lee Simmons la convence para recuperar a Frank Hamer y Maney Gault, dos antiguos miembros del cuerpo, que cazarían a los forajidos al viejo estilo. Arthur Penn enloqueció a la generación de la contracultura con Bonnie and Clyde, estrenada un año antes del mayo del 68, que no condenaba explícitamente los delitos de los protagonistas, a quienes se presentaba como modernos Robin Hood, que ponían en jaque a los ‘malvados’ bancos, que habían provocado la crisis de 1929. Este título anticipó la revolución con la que títulos como Easy Rider, Grupo salvaje y demás removerían los cimientos de Hollywood. De ahí que resulte arriesgado rodar una revisión, condenada a recibir duras críticas antes de su estreno. Más todavía si se toma la opción del especialista en trasladar historias reales a la pantalla John Lee Hancock (The Blind Side, un sueño posible) que ha elegido centrarse en los tipos que atraparon a la pareja, componiendo una visión realista y nada acomodaticia de sus fechorías. En realidad, el cineasta se ha puesto al frente de un proyecto de largo desarrollo, que nació como potencial último vehículo de emparejamiento de los legendarios Paul Newman y Robert Redford. El desmitificador guión de John Fusco (Arma joven) hace hincapié en que los celebérrimos fugitivos en realidad fueron asesinos despiadados, capaces de liquidar policías o ciudadanos sin miramientos, por lo que resulta un error que la multitud les jaleara, como muestra una de las mejores secuencias del film, o que sus entierros congregaran a las masas. Se intenta comprender a los controvertidos en su día Hamer y Gault, para quienes detener a los forajidos a balazos supone un acto de legítima defensa social. Por contra, se ha elegido la opción de no dar voz a Bonnie y Clyde, interpretados fugazmente por dos actores físicamente mucho más discretos que Warren Beatty y Faye Dunaway, quienes suscitaban simpatía del público únicamente por su apariencia, por muy malos que fueran sus personajes. Queda un film bien desarrollado de corte fordiano, pues no sólo recupera temas de los westerns del maestro John Ford, sino que muestra las consecuencias de la Gran Depresión, con campamentos de jornaleros que recuerdan a su obra maestra basada en la novela de John Steinbeck Las uvas de la ira; estos desfavorecidos serían los auténticos héroes de este período. La mayor parte del metraje se apoya en el buen trabajo de Kevin Costner y Woody Harrelson, dos representantes de la ley contrapuestos al estilo clásico de las ‘buddy movies’, el primero obstinado, el segundo un tipo con problemas de alcohol que se convertirá en su conciencia. Cuentan con buenos apoyos de Kathy Bates, cuya cínica política sirve para darle un palo a este estamento, o del actor de peculiar físico John Carroll Lynch (Lee Simmons), que fue uno de los hermanos McDonald en El fundador, anterior trabajo del realizador.

6/10
Castle Rock

2018 | Castle Rock | Serie TV

1991. En la pequeña localidad de Castle Rock el sheriff Alan Pangborn investiga la desaparición del niño Henry Deaver, que aparece once días después de extraviarse sin recordar qué ha ocurrido. 27 años después, el chico ha crecido, convirtiéndose en abogado que trata de sacar a sus clientes del corredor de la muerte. Volverá a su lugar natal tras mucho tiempo de ausencia para ayudar a un recluso de la prisión de Shawshank, que ha sido confinado en el sótano tras el suicidio del alcaide. Cuando triunfaba Perdidos, muchos críticos señalaban la influencia en aquélla de la literatura de Stephen King, que por otro lado escribió algún artículo en el que se declaraba seguidor de la serie. Ahora, uno de sus creadores, J.J. Abrams se alía con el celebérrimo escritor en una producción que mezcla elementos de su obra. La jugada recuerda a la británica Dickensiana, que hacía lo propio con Charles Dickens, con la diferencia de que allí resultaba fácil reconocer a todos los personajes. En Castle Rock no está tan claro de dónde viene cada cosa, un lector que más o menos conozca la obra del rey del terror identificará muchas referencias, por ejemplo uno de los personajes, la sarcástica historiadora local Jackie Torrance, debe ser de la misma familia que Jack Torrance, personaje que inmortalizó Jack Nicholson en El resplandor. De la misma forma, se puede recordar que en la prisión de Shawshank transcurría “Rita Hayworth y la redención de Shawshank”, relato que dio lugar a Cadena perpetua, que la ciudad de Castle Rock –que da título a esta producción– aparece en “Cujo”, “La zona muerta”, “La mitad oscura” y “La tienda”, y que en las dos últimas el sheriff del lugar era Alan Pangborn, que aparece aquí, salvo en el prólogo, ya jubilado. Se puede relacionar a un par de actores con adaptaciones del escritor, en concreto aparecen Sissy Spacek, protagonista de Carrie y Bill Skarsgård, el payaso maléfico de It. También cuenta con una atmósfera opresiva y se incide en temas con los que el de Maine parece obsesionado, como la infancia problemática, la llegada del mal absoluto o el ofuscamiento religioso. Por lo demás, recuerda mucho al mayor éxito catódico de Abrams por la abundancia de enigmas que se ramifican a partir de la trama principal, y por sus numerosos saltos en el tiempo. Por desgracia, no tiene el mismo poder de fascinación, y abundan los altibajos de ritmo. André Holland (Moonlight) realiza un buen trabajo como el recién regresado Henry, que vertebra la acción, al frente de un reparto coral más o menos acertado.

5/10
La reina Victoria y Abdul

2017 | Victoria and Abdul

1887. En Inglaterra se celebran las fiestas con motivo del cincuenta aniversario de la coronación de la reina de Victoria. Dos súbditos venidos de la India serán encargados de ofrecer un presente a la reina. A ésta le caerá en gracia uno de ellos, el joven y apuesto Abul Karim, un indio musulmán, optimista y bondadoso, que pronto se convertirá en su amigo y confidente, ante la desaprobación de la corte. Una historia sumamente adecuada para ser plasmada en pantalla por el británico Stephen Frears, debido al costumbrismo que desprende, y al respetuoso y a la vez realista y fresco retrato de la anquilosadas costumbres de la monarquía de Inglaterra, algo que ya ofreció con genialidad en La reina. Sabe mostrar así la aburrida y cuadriculada vida de una reina ya casi anciana, que ha de presidir todo tipo de eventos protocolarios con el espíritu de quien se siente sola, llevada de aquí a allá, esclavizada por su cargo y sus deberes, perdidos ya todos los alicientes políticos y sentimentales que podrían aliviar el tedio de sus obligaciones. Abdul será quien durante los últimos años de su vida le abra la puerta a la ilusión, a la naturalidad, quien ampliará su vista más allá de los ceremoniosos actos oficiales. Valiéndose del libro Shrabani Basu como material de apoyo, Frears logra una película emotiva y agradable, inspirada en hechos reales. El guión de Lee Hall (Billy Elliot) se muestra especialmente lúcido en algunos pasajes encaminados a perfilar los caracteres que ya quedarán definidos para el resto del film: la reina, Abdul, Mohammed, el secretario Sir Henry Ponsonby, etc. El inicio es modélico en este aspecto, además de incluir gags servidos por el director con sabio humor británico. Por el contrario, también se observa en el conjunto poca evolución argumental: una vez mostrada la unión especial entre la reina y Abdul (reducida a una especie de amor a primera vista, más que desarrollada en profundidad), y su no aprobación por los funcionarios de la corte (su hijo, su secretario y su médico, en primer lugar), la película se vuelve algo banal e insulsa, sin situaciones memorables. Correctamente rodada y ambientada, lo mejor de La reina Victoria y Abdul es sin lugar a dudas la composición de Judi Dench, que trabaja para Frears por cuarta vez en su carrera. No es la primera vez que se mete en el papel de la célebre monarca decimonónica, pues ya ofreció otra cautivadora interpretación de la reina en Su majestad Mrs. Brown, película de John Madden por la que fue nominada al Oscar. Aquí desde luego vuelve a ser dueña y señora del film, con escenas impresionantes –la confidencia de su soledad, la apología personal frente a sus tres estrechos colaboradores, sus palabras en el lecho de muerte– que confirman una vez más su talento y bien podrían ser merecedoras del Oscar.

6/10
La guerra en Hollywood (Five Came Back)

2017 | Five Came Back | Serie TV

Magnífica miniserie documental de 3 episodios de Netflix, que recoge la contribución de 5 grandes directores clásicos de Hollywood a la causa de la propaganda y mantenimiento de la moral de los combatientes y la población civil durante la Segunda Guerra Mundial. Está producida entre otros por Amblin, compañía de Steven Spielberg, uno de los 5 cineastas junto a Francis Ford Coppola, Guillermo del Toro, Lawrence Kasdan y Paul Greengrass, que "apadrinan", por así decir, a William Wyler, John Huston, Frank Capra, George Stevens y John Ford respectivamente, con jugosos comentarios personales A partir del libro del estudioso Mark Harris (II) dedicado a este tema, seguimos con detalle, con una buena selección de imágenes y observaciones perspicaces, el modo en que estos directores de cine sirvieron en el ejército haciendo lo que sabían hacer: rodar películas. Así que llegamos a conocer la génesis de la serie documental de Capra Por qué luchamos, cómo rodó Ford La batalla de Midway, su colaboración con Stevens para filmar el día D y el impacto que causó en Stevens ver el horror de los campos de exterminio. También somos testigos del coraje de Wyler para volar con la tripulación del bombardero Memphis Belle, o del ingenio de Huston para recrear la batalla de San Pietro apenas unos días después de haber tenido lugar. Abundan detalles interesantes sobre la trayectoria fílmica de cada director, y apuntes sociológicos de interés acerca del antisemitismo o el modo en que se procura llegar a la población negra con un documental específico. Laurent Bouzereau, especializado en rodar documentales sobre cineastas o making of de películas, tiene a aus espaldas mucha experiencia, lo que sumado al magnífico material que ha manejado Harris, autor también del guión, da pie a una serie modélica. La narración corre a cargo de Meryl Streep, en su versión original.

8/10
Se armó el Belén

2017 | The Star

Nazaret, año cero. El pequeño burrito Bo se siente hastiado ante su rutina diaria, tirando en círculo de un molino, cuando sueña con formar parte de la caravana real. Cumplirá este sueño cuando tras escaparse le acoge la joven María, a punto de dar a luz, a la que ayudará a llegar a Belén, con su esposo, José. Con otros amigos animales, la locuaz oveja Ruth y la paloma Dave, tendrá que hacer frente a un sicario y a dos perversos perros enviados por Herodes, al que no le ha hecho mucha gracia que unos magos llegados de Oriente le hayan desvelado, sin darse cuenta de su maldad, que nacerá un niño rey. Coproducción de animación digital entre Sony y la factoría de Jim Henson, donde también interviene Walden Media, en la que los entendidos en el género reconocerán reminiscencias de Nestor, the Long-Eared Christmas Donkey, asombroso mediometraje de stop-motion rodado en 1977 por Jules Bass y Arthur Rankin Jr. En su debut en el largometraje, Timothy Reckart, nominado al Oscar al mejor corto animado en 2013 por Head over Heels, podría haber optado por un camino más sencillo, por ejemplo, centrándose en personajes contemporáneos al nacimiento de Jesucristo, cuyo periplo sólo se cruzara brevemente con los protagonistas evangélicos, al estilo de Ben-Hur. Pero se ve que le van los retos, así que aunque sus protagonistas sean los animales relacionados con la Navidad, reconstruye los acontecimientos principales relativos al nacimiento de Jesús, lo que implica mucha presencia de las versiones animadas de la Virgen María y San José, ciñéndose a lo que relatan los Evangelios. Y sale airoso, gracias a un diseño de personajes atractivo, que destila bastante simpatía; el público religioso los reconocerá con una sonrisa. Como en el caso de Capitán Calzoncillos, su primer peliculón, para tratarse de un film de presupuesto limitado los movimientos resultan convincentes, mientras que los escenarios están conseguidos. En cualquier caso, compensa su modestia con un guión bastante entretenido, repleto de humor, muy pensado para el público infantil, que todavía no conozca al detalle el relato, y que además de ayudarle a conocer que estas fiestas son mucho más que unas vacaciones escolares y ocasión de recibir regalos, tiene otros valores, pues versa sobre la fe cristiana, junto a la importancia de la amistad y el trabajo en equipo. Aunque sea simpático, no resulta del todo afortunado el título español -el original sería La estrella, en alusión al astro celeste que guía a los personajes a Belén-, ya que coincide con la comedia española protagonizada por Paco Martínez Soria en 1970.

6/10
Deber cumplido

2017 | Thank You for Your Service

El sargento Adam Schumann, el cabo primero Solo Aieti y el soldado Billy Waller regresan de una misión en Irak, en donde han vivido una experiencia traumática. A Schumann le esperan su mujer y sus dos hijos pequeños; a Solo la noticia de que su esposa está embarazada; y Waller sueña con una inminente boda con su novia. Pero su regreso a Estados Unidos no resulta todo lo feliz que podría esperarse y a los pocos días es patente que sus respectivos estados mentales distan mucho del equilibrio. Necesitan tratamiento para superar lo que han vivido. El cine sobre los traumas provocados por la guerra es casi un subgénero dentro de las películas bélicas, siempre con una vertiente especialmente dramática, que ha encontrado una veta prolífica en Estados Unidos desde los numerosos títulos sobre la Guerra de Vietnam (Taxi Driver) hasta los conflictos más recientes del ejército norteamericano en Oriente Medio, con filmes como Ausente, En tierra hostil, Brothers o Billy Lynn, por citar sólo unos pocos. Precisamente el guionista de El francotirador, una de las películas de este estilo de mayor éxito internacional, James Hall, ejerce de director y guionista en Deber cumplido, una película también inspirada en hechos reales y cortada por el mismo patrón: héroe de guerra que ha de afrontar la nueva y rutinaria vida en su hogar, con su familia, al tiempo que sucumbe a sus demonios interiores y ha de acompañar a sus compañeros en idéntica situación. Hay en Deber cumplido una faceta que se eleva sobre las demás: denunciar la situación de los veteranos de guerra. Al menos el film incide con fuerza en el desamparo que esas personas sufren al regresar a su país, con una maquinaria administrativa que no da abasto, incapaz de ofrecer el apoyo psicológico y urgente que necesitan los soldados que han perdido a compañeros o cuyo sentimiento de culpa amenaza sus vidas y las de sus seres queridos. La alta tasa de suicidios citada en la película es abrumadora. Parece que esa palmadita en la espalda por parte del Tío Sam –el “Thank You for Your Service” del título original– no es suficiente para seguir con sus vidas. Hay realismo en la película a la hora de hablar de temas tan delicados y el guión de James Hall, basado en el libro de David Finkel, no se toma las cosas a la ligera, ni edulcora los hechos. Aquí no hay héroes que valgan. Quienes han vivido tan terribles experiencias nunca las van a olvidar, pero quizá pueda ser un alivio contarlas, hablar de ello. Hay que ayudar y dejarse ayudar, y aceptar la situación por dura que sea. Sin embargo, no hay recetas infalibles, las vidas pueden torcerse o salir adelante. Todo eso está bien narrado en el film a través de los tres personajes principales, aunque también queda la sensación de que se podría haber desarrollado más el planteamiento, entrado más en sus conflictos familiares, en sus caracteres, en su visión de la vida. De ese modo el espectador hubiera tenido mayor perspectiva, pero aquí todo está demasiado impregnado por la triste y monótona experiencia de la guerra y los actores –Miles Teller, Beulah Koale y en menor medida Haley Bennett– se encargan de que así sea con unos meritorios trabajos.

5/10
Buscando a Dory

2016 | Finding Dory

Como el título sugiere, Buscando a Dory supone cambiar las tornas de Buscando a Nemo, si en este film el pez payaso Marlin buscaba angustiado a su perdido hijo Nemo, tarea en la que contaba con la ayuda de otro pez, la desmemoriada Dory, en esta ocasión son padre e hijo los que deben dar con el paradero de Dory. Ella, gracias a repentinos fogonazos en su memoria, ha recordado algunos datos clave acerca de sus padres, a los que perdió siendo una niña, al ser arrastrada por una fuerte corriente; ahora sabe que antaño vivió en la costa de California, y con la ayuda de sus amigos va a tratar de encontrar a sus progenitores. Una tarea en la que van a terminar separados, Dory es atrapada y etiquetada por unos biólogos marinos, pero por suerte su gran corazón la capacita para hacer nuevos amigos, como el pulpo Hank. Trece años después del film original, Andrew Stanton repite como director y guionista, ayudado por otros compadres de la factoría Pixar, que vuelven a demostrar la eficacia del trabajo en equipo y la búsqueda de la excelencia, aunque haya que dejar pasar el tiempo. Además, y aunque lógicamente en ese período las herramientas digitales de animación han mejorado mucho, se mantiene el encantador aspecto original de los personajes, de modo que las mejorías técnicas se notan sobre todo en la habilidad camufladora del genial pulpo Hank, todo un hallazgo de personaje, y en los pasajes fuera del agua, en el oceanográfico y en la autopista, con unas escenas de un dinamismo asombroso, de modo especial el clímax del camión. La trama sabe sacar todo el partido a la limitación de Dory, esa discapacidad consistente en sus pérdidas transitorias de memoria, que por supuesto dan pie a momentos muy divertidos, pero que también son un problema existencial que hace que al espectador se le encoja el corazón en más de un momento, empatizando con sus padres. Hay habilidad en engarzar esta secuela con el original, y de nuevo se incide en la importancia de tener un gran corazón para darse a los demás incondicionalmente, algo en lo que Dory es una campeona, y que estimula a los que tiene a su alrededor, de un modo muy claro a Marlin y a Hank. Quizá a Buscando a Dory se le puede reprochar que, a diferencia de las nuevas entregas de Toy Story, no contiene algún elemento increíblemente novedoso con respecto al original, estamos en territorio conocido, con variaciones sobre el mismo tema. Pero la experiencia de su visionado resulta una vez más una gozada, hay ritmo en la narración, bromas tronchantes, y algunos personajes secundarios muy simpáticos, aparte del pulpo Hank, están los leones marinos, un tiburón ballena, una ballena beluga, y hasta unas nutrias y un pájaro torpón, que dan mucho juego.

7/10
Spectre

2015 | Spectre

Alguien muy apreciado por James Bond le ha puesto sobre la pista de un criminal italiano al que sigue hasta México. Tras acabar con él, y arrebatarle un misterioso anillo con el símbolo de un pulpo, también acude a su funeral, en Roma, donde la viuda le revelará la celebración de una reunión clandestina en la que el agente con licencia para matar se enterará de la existencia de la siniestra Spectre, que engloba varios tentáculos, las organizaciones que ha combatido en el pasado. Sam Mendes salió tan bien parado de la saga de James Bond con Skyfall, que se ha animado a dirigir otra entrega. Y de nuevo acierta, pues Spectre supone un redondo colofón (con independencia de que se realicen más secuelas) de lo que hasta ahora ha sido el ciclo de Daniel Craig, con el que se ha reinventado el personaje desde que lo encarnó por primera vez en 007 Casino Royale. Sigue siendo brillante el trabajo de este actor, que se convierte en el personaje, un aparente matón sin escrúpulos, pero que esconde sentimientos. Aquí el espía sigue dolido por la muerte de la que fue la mujer de su vida, Vesper Lynd, y aunque eso no le ha impedido reconvertirse en un frívolo seductor en la línea tradicional de 007, volverá a reencontrar el amor… Pero la estrella no está sola, y se nota que la gran especialidad del responsable de American Beauty sigue siendo sacar petróleo de los actores. Tienen más papel de lo habitual Q (Ben Whishaw) y M (un genial Ralph Fiennes componiendo un jefe más duro que nunca), y están a un gran nivel las dos chicas Bond, una breve Monica Bellucci y Léa Seydoux. No habría un buen Bond sin un antagonista a la altura, y quién mejor para encarnar a un villano que Christoph Waltz. El coronel Hans Landa de Malditos bastardos consigue rendir tributo a los grandes enemigos de Bond, sin parecer forzado ni repetitivo, y también se debe mencionar al luchador de wrestling Dave Bautista, el mejor sicario del malo desde los míticos Oddjob y Tiburón. El resto del film sigue esta línea, pues se homenajea todo lo que salía en las viejas películas, con su humor en la onda del James Bond de Roger Moore, guiños para los entendidos, como el Rolls Royce Silver de Goldfinger, o el emblemático Aston Martin, y tópicos como los gadgets del departamento Q, o la superfortaleza del villano, que a pesar de haber sido parodiados hasta la saciedad resultan frescos. Como cabe esperar, el punto fuerte son las espectaculares secuencias de acción, desde que Spectre arranca con la caída de un edificio en la capital mexicana, y a partir de ahí, 007 protagoniza vibrantes persecuciones en otras localizaciones, como Italia, Austria y Tánger. También se entresaca una crítica a los políticos obsesionados por poner en marcha nuevas medidas de vigilancia y seguridad que está por ver si funcionan o encubren oscuros intereses.

7/10
El nuevo exótico Hotel Marigold

2015 | The Second Best Exotic Marigold Hotel

Con la inestimable ayuda de su huésped y socia Muriel Donnelly, Sonny Kapoor acaricia sueños de expansión del exótico Hotel Marigold, con la muy probable compra de un nuevo local e inversión extranjera de un importante grupo. Lo que supone un visitador anónimo que debe evaluar las posibilidades del proyecto, y que Sonny cree que es un nuevo cliente de su establecimiento, Guy Chambers, con quien se muestra en extremo obsequioso, lo que contrasta en el modo en que trata a la recién llegada Lavinia, que se aloja ahí pensando en traerse en algún momento a su anciana madre. Todo ocurre mientras Sonny hace los preparativos de su inminente boda, que conlleva un gran festejo, y los celos por un presumido primo, que se muestra demasiado amable con la novia. Por otra parte a Evelyn Greenslade le surge una oportunidad laboral vendiendo ropa, mientras Douglas Ainslie sigue mostrándose enamorado de ella, aunque hay una timidez mutua que impide la comunicación de sentimientos. Secuela de El exótico Hotel Marigold, orquestada por el mismo director, John Madden, y el mismo guionista, Ol Parker, y la mayor parte del reparto original, casi todos actores veteranos que hacen sus papeles casi con ojos cerrados. Confirma la impresión del original de que se podrían orquestar historias sin fin en torno al establecimiento y sus ocupantes y gestores, a modo de serie televisiva, y que puede ejercer un claro atractivo en el público adulto de cierta edad, que se repite con razón que la jubilación o ciertas limitaciones físicas no suponen el final de la vida, o que ésta empiece a carecer de sentido, si se ponen en funcionamiento los talentos personales y la preocupación por los demás. Cinta de relaciones y altibajos amorosos, que combina las sonrisas y lágrimas, tiene las mismas virtudes y defectos que el film que le precedió. La cinta se ve con agrado –aunque su metraje se hace largo–, pero la mirada al ser humano y sus intereses vitales resulta demasiado epidérmica, los buenos sentimientos que la atraviesan se antojan un tanto superficiales, les falta calado, aunque para eso está el buen hacer de actores como Maggie Smith, Judi Dench o Richard Gere. Acaba resultando algo cargante Dev Patel, con su sempiterna actitud atolondrada.

5/10
El puente de los espías

2015 | Bridge of Spies

Los años de la guerra fría. Abel Rudolph, que espía para los rusos, es detenido por el FBI en Nueva York. Como prueba de las garantías del sistema legal en Estados Unidos, se le asigna un abogado de oficio, el especialista en seguros James B. Donovan. A pesar de no aceptar el caso de buen grado, Donovan pone todo su empeño en lograr ventajas para la defensa de Abel, lo que no agrada a sus colegas ni a la opinión pública en un contexto de tenso enfrentamiento con la Unión Soviética. Dar un veredicto de inocencia o culpabilidad es pura formalidad, y la duda es si logrará una condena que no suponga la pena capital, lo que podría facilitar en el futuro el intercambio con espías americanos atrapados en territorio ruso. Aunque Steven Spielberg situó en el contexto de la guerra fría la palomitera Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, es evidente que El puente de los espías, basada en hechos reales, se encuadra mejor en su lista de películas serias que abordan episodios históricos, y de la que forman parte La lista de Schindler, Amistad, Salvar al soldado Ryan, Munich y Lincoln. Al cineasta le cautivó el guión de Matt Charman, y los hermanos Coen se han encargado de pulir el libreto y darle aún más fuerza y consistencia. El film funciona bien a varios niveles. Está claro que documenta con acierto una época, con los temores del holocausto nuclear, el espionaje y el miedo a la infiltración comunista, muy presentes en la opinión pública y en las decisiones de los políticos y los servicios de inteligencia. Pero además sirve para presentarnos a Donovan, un héroe capriano, verdadero caballero sin espada, bien encarnado por ese prototipo de hombre común que es Tom Hanks, hombre de familia, patriota, que trata de hacer lo correcto, sigue su conciencia y ve personas en su trabajo. El enfoque del personaje hace pensar en el modo que Oliver Stone retrató al fiscal Jim Garrison en su JFK. Todos los personajes secundarios están cuidados con mimo, se huye del estereotipo, piénsese en la familia del protagonista; y resulta un acierto que estén interpretados por actores no demasiado conocidos, lo que ayuda a sumergirse en la historia sin distracciones. Entre los actores sobresale decididamente el británico Mark Rylance, conocido sobre todo por su trabajo en teatro, como antaño su compatriota Paul Scofield, y que logró brillar recientemente en su memorable composión de Cromwell en la miniserie televisiva Wolf Hall. Su composición del espía soviético es memorable, nos creemos su tranquilidad y pragmatismo, y la empatía que Donovan desarrolla hacia él, de modo que el planteamiento de “soldado que lucha en esa guerra llamada fría”, que merece respeto, se acepta. Y así, los maniqueísmos propios de ese período se colocan, en cierto modo, en su sitio. Es curioso, porque podría decirse que ningún personaje resulta demonizado, al menos no del todo, y recorren todos los intercambios dialécticos una agradecible humanidad, a veces incluso un sentido del humor, que se convierte en eficaz antídoto al cinismo con que se suelen mirar las historias de espías a un lado y otro del telón de acero. No es ésta una película pequeña. Hay un gran esfuerzo de producción, de modo que el espionaje llevado a cabo por los aviones U2, la división de Berlín en zonas, la construcción del muro y los intentos de cruzarlo, se usan con inteligencia para proporcionar entretenimiento al espectador que pudiera aburrirse con las negociaciones e intercambios de espías. La reconstrucción de la época funciona bien, la banda sonora subraya los aspectos de intriga y heroísmo, y el clímax resulta verdaderamente emocionante.

8/10
Él me llamó Malala

2015 | He Named Me Malala

Davis Guggenheim es un documentalista al que interesan sobremanera ls cuestiones educativas, como demostró con Una verdad incómoda, mirada al cambio climático que le valió un Oscar, y con Esperando a Superman, que sigue a varios chavales que sobresalen en sus colegios por encima de las dificultades del ambiente. Ahora centra su atención en Malala Yousafzai, una jovencita pakistaní herida en atentado terrorista de los talibanes, por la simple razón de ir a la escuela y reclamar una educación para ella y las mujeres musulmanas. Se convertiría en la persona más joven galardonada con el Premio Nobel de la Paz. La película combina imágenes de animación de trazos impresionistas, imágenes de archivo de la joven activista, y otras tomadas ex profeso para el documental, que muestran el lado más íntimo de Malala, el entorno familiar. Como la justicia de la causa de la joven está más que clara, la gran cuestión consistía en saber si el film afrontaría los aspectos que más se suelen criticar; a saber, que ella es muy joven, en los comienzos de su vida pública apenas una niña, y que como su padre es un activista que trata de promover el lado más amable del islamismo moderado, la habría utilizado de algún modo. A tal respecto Guggenheim logra que sean los aludidos los que hablen y se expliquen, para que el espectador saque sus conclusiones: y así la protagonista deja claro que su padre le puso su nombre –que alude a un personaje femenino legendario que da su vida por una causa–, pero que es ella la que libremente decide sus acciones; y los hermanos y los padres, mostrados en el contexto de un hogar normal, acentúan esa naturalidad en que cada uno desarrolla su personalidad. En el retrato de Malala que Guggenheim nos ofrece está bien presente su fe musulmana, muy distinta a la visión pequeñita de los fanáticos, donde no se escamotean aspectos como la oración y confianza en Dios, el pudor y el recato que tanto chocan a muchos occidentales, o la posibilidad de llegar a un matrimonio por amor, contando con la guía de los padres. Llama la atención la alegría de la protagonista, también en la rehabilitación de sus heridas o con su rostro parcialmente paralizado, y su carácter fuerte a la hora de hablar en público y denunciar injusticias.

6/10
El juez

2014 | The Judge

Hank Palmer es un abogado brillante de la gran ciudad. Experto en defender en los tribunales a poderosos corruptos, vende su talento a cambio de cuantiosos emolumentos. Para Hank lo legal es lo importante, la implicación emocional es absurda. Al borde del divorcio, parece que su única debilidad es el amor que siente por su pequeña hija. Cuando recibe la noticia de la muerte repentina de su madre, Hank viajará al pueblo de su infancia, en Indiana, y allí se reencontrará con una familia –padre y dos hermanos– a la que tiene olvidada. Aunque piensa estar allí sólo un par de días, tras el entierro se verá obligado a permanecer en el pueblo, pues su padre –prestigioso juez de la localidad por más de 40 años– ha resultado ser sospechoso de un asesinato. El director David Dobkin (El cambiazo) firma su mejor película, a años luz de las que había realizado hasta la fecha: un sólido drama acerca de la relaciones entre padres e hijos, los fantasmas del pasado y el sentido de la justicia. Seguramente tiene mucho que ver que esté detrás de la historia el guionista Nick Schenk, quien no había dado señales de vida desde su excelente libreto de Gran Torino. El juez presenta una galería de personajes excelentes, todos ellos muy elaborados y nada superficiales, aunque lógicamente se llevan la palma el abogado Hank Palmer y su padre Joseph, cuyas personalidades van adquiriendo cada vez más entidad conforme avanza la historia. Padre e hijo mantienen durante todo el film un intenso pulso, tanto en el modo de afrontar el caso en los tribunales, como sobre todo en lo que se refiere a su propia relación paterno-filial, emocionalmente afectada por años de distanciamiento y un pasado conflictivo que poco a poco se va revelando. Hay en el film temas de importancia, respecto a la educación de los hijos, el equilibrio entre exigencia y comprensión paterna (no siempre fácil) o la severidad a la hora de gestionar los traspiés, a veces serios, de jóvenes rebeldes y pendencieros. ¿Toda buena educación ha de perseguir el triunfo de los niños? ¿Todo en la vida es el éxito profesional? ¿A qué precio? En realidad, ¿qué es triunfar? El juez además ofrece una rica reflexión acerca de la diferencia entre justicia y legalidad. Porque la mera legalidad puede no tener nada que ver con la justicia, con el bien o el mal. En este sentido, Hank sería el positivista, pues para él las herramientas legales siempre son el camino. Para su padre, el juez Joseph Palmer, las cosas son distintas: emplear con eficacia las triquiñuelas jurídicas no equivale a impartir justicia. Los dos son brillantes, pero su visión del derecho es completamente opuesta. La película no sería la misma sin el reparto. A todas luces es formidable, con interpretaciones que alejan los clichés más ligeros. El actor Robert Downey Jr. completa uno de los mejores papeles de su carrera, un tipo con ese puntillo de sabelotodo que se le da tan bien, pero esta vez con mucha vulnerabilidad tras la pulcra fachada. Y el veterano Robert Duvall le da la réplica con una perfección tremenda (la escena del baño, aunque algo desagradable, es antológica). Ambos merecerían la nominación al Oscar. También están excelentes Vera Farmiga y Vincent D'Onofrio.

7/10
I Feel Good: La historia de James Brown

2014 | Get on Up

Biopic del cantante James Brown, llamado padrino del soul. Nacido en Carolina del Sur en 1933, Brown tuvo una vida movidita, llena de acontecimientos, y fue desde lo más bajo de la escala social hasta lo más alto. Su infancia fue tremendamente pobre y desafortunada, fue abandonado por sus padres y pasó una temporada en la cárcel. Pero su suerte cambió cuando fue acogido por la familia de su amigo Bob Byrd y formó con él la banda de gospel The Famous Flames. A partir de ese momento, su voz y su personalidad harían el resto y le convertirían en una de las estrellas de la música más famosas de la historia. El director de Criadas y señoras, Tate Taylor, ofrece una película notable, apoyada, más que en el guión o en la fuerza de la historia, en la arrolladora personalidad del protagonista, cuya vida es uno de esos ejemplos modélicos del “american way of life”, el hombre hecho a sí mismo que con talento y trabajo llega a lo más alto. Narrativamente I Feel Good es un film osado ya que juega con el tiempo, adelante y atrás, con demasiada frecuencia y en muchas ocasiones da la sensación de que el único objetivo de ese montaje es romper con el desarrollo natural de los hechos; del mismo modo es opinable el recurso de dirigirse al espectador, como hace el protagonista en varias ocasiones. Aunque, por otra parte, es cierto, ese enfoque fresco y desenfadado cuadra con la personalidad de Brown, un tipo difícil de etiquetar, de una gran singularidad, sin pelos en la lengua y con una libertad de actuación rompedora en su época. Desde luego no cabe duda de que James Brown fue un pionero, tanto en el modo de cantar y sentir el rimo, como en la puesta en escena, incluida una forma de bailar que era un embrión de lo que luego se llamaría “breakdance”, con Michael Jackson a la cabeza. Brown hizo soul, rhythm & blues y muchos le consideran además el creador de funk. Por supuesto, como es habitual en tantas estrellas de este tipo, volcadas en su arte, con el ego desorbitado, la amistad y la vida personal y familiar son harina de otro costal y en Brown esa faceta fue también atípica, nada ejemplar, objeto de sus emociones caprichosas y de sus estados de ánimo. Así lo muestra el film, aunque procure comprender al biografiado y se aleje de excesos que lo hagan desagradable. El no demasiado conocido Chadwick Boseman (42) es el actor que da vida a Brown y desde luego hace un trabajo sobresaliente, aunque a veces pueda resultar algo histriónico. De cualquier forma, le sobra talento y su carrera podría despegar rápidamente. Los secundarios acompañan lo justo, y entre ellos destaca Dan Aykroyd. Y, por su puesto, el film está salpicado de canciones, reconocibles muchas de ellas, segmentos bien escogidos dentro del amplísimo repertorio de Brown, tras sesenta años en los escenarios.

6/10
House of Cards

2013 | House of Cards | Serie TV

Recién elegido el nuevo y demócrata presidente de Estados Unidos, el congresista Francis Underwood contaba con ser nombrado secretario de estado. Pero el ingrato presidente electo ha decidido no cumplir su promesa, las circunstancias políticas obligan. No queda convencido Underwood, que a partir de ese momento orquesta su particular venganza: no sólo torpedeará a quien el presidente ha señalado como secretario de estado para colocar a una mujer en su lugar, sino que apoyará una nueva ley de educación a su gusto, y filtrará información a su gusto a una bloguera del influyente diario The Washington Tribune; y todo ello con la apariencia de ser un fiel colaborador de la Casa Blanca, a la que no guardaría rencor. Entretanto la esposa de Francis, Claire, busca el modo de sacar adelante sus proyectos medioambientales sin ánimo de lucro, contando con que los fondos que manejará no son los deseados por la falta de consideración de que ha sido víctima él. Traslación a la realidad política americana de la novela del británico Michael Dobbs, que fue convertida en serie televisiva por la BBC en la última década del siglo XX. Se trata de un ambicioso proyecto de Netflix, el portal de internet para alquiler de películas y series televisivas, que de este modo se mete de lleno en la producción, incluso con el atrevimiento de haber puesto simultáneamente a disposición de sus usuarios, los 13 episodios de que consta su primera temporada. Los dos primeros capítulos los dirige el estiloso David Fincher, en su primera incursión televisiva, y otros cineastas ligados a House of Cards responden a los prestigiosos nombres de James Foley, Joel Schumacher, Carl Franklin y Allan Coulter, entre otros. El enfoque de House of Cards es tremendamente cínico: la entrega de Francis a la política es una exclusiva mirada a su propio ombligo, no consiste en otra cosa que en sentir el vértigo del poder y salirse con la suya, siempre desde una altura clarividente que mira a los demás con desprecio, sean “lobos” o de la “manada”. Ello se subraya con la escenas en que Francis, un papel a la medida de Kevin Spacey, mira directamente a cámara para exhibir sin tapujos su desprecio a los demás, su escasa confianza en la naturaleza humana la búsqueda de su exclusivo interés. Su matrimonio con Claire –no tienen hijos– parece más una fría asociación conveniente para ambos, que algo basado mínimamente en algo parecido al amor. Y los otros congresistas, la periodista, los ciudadanos sufrientes, no son más que peones sacrificables en su particular partida política de ajedrez; y ello porque tampoco es que sean mejores que él. Está claro que la serie, desarrollada en su versión yanqui por Beau Willimon, tiene gancho y está bien rodada. Logra intrigar y los actores hacen un buen trabajo. Pero la imagen que transmite de la actividad política es algo muy parecido a una cloaca donde nadie parece pensar que está prestando un servicio a los ciudadanos. Lo que resulta altamente deprimente.

6/10
Al encuentro de Mr. Banks

2013 | Saving Mr. Banks

Tras dos décadas tratando de persuadir a Pamela Travers para llevar al cine su emblemática obra “Mary Poppins”, Walt Disney logra un principio de acuerdo con la autora, en dificultades económicas, que incluye la aprobación del guión y del reparto, entre otras exigencias. Pero la señora Travers -así le gusta que la llamen- no estampará su firma en el contrato sin antes haber viajado a California para observar sobre el terreno en que puede ir a parar la aventura cinematográfica. Será un viaje también al pasado, los tristes recuerdos de infancia en Australia que inspiraron a “Mary Poppins” se agolparán en su cabeza, conformando un muro de resistencia frente a Walt y su equipo, a la hora de dar su conformidad a las ideas sobre las que quiere cimentarse la película. Encantadora película que explica con idas y vueltas del pasado la gestación de “Mary Poppins”, la novela, y Mary Poppins, la película. Con un guión de las televisivas y poco conocidas Sue Smith y Kelly Marcel, y suaves transiciones entre presente británico-americano y pasado australiano, John Lee Hancock, que hasta ahora había demostrado ser un buen artesano a la hora de contar historias muy humanas basadas en hechos reales -The Rookie, El Álamo (2004), The Blind Side (Un sueño posible)-, logra su mejor trabajo. Llama la atención el equilibrio logrado entre las situaciones propias de comedia provocadas por el difícil carácter de Pamela, y los momentos dramáticos por un pasado no bien digerido, y al que una fantástica novela infantil había servido para practicar una suerte de exorcismo. La invitación al perdón y el deseo de no juzgar con dureza al propio progenitor son ideas hermosas que atraviesan la trama. Las piezas encajan, todo fluye con naturalidad en esta película capaz de elevar el espíritu y alimentar los sueños. Los momentos en el estudio, con los letristas y compositores presentando sus canciones, Walt entusiasmado, y Pamela poniendo sus peros, son fantásticos. Realmente Emma Thompson está pletórica dando vida a la escritora encerrada en sus inseguridades, que trata de combatir mostrando una rotundidad y una lengua afilada que le permitan guardar las distancias. Y Tom Hanks supera con nota su caracterización de Walt Disney, empresa nada sencilla al tratarse de un personaje tan conocido por sus populares apariciones en la pequeña pantalla. Todos los personajes secundarios, como el chófer de Paul Giamatti, tienen su encanto, y ninguno carece de importancia. Los tramos del pasado presentan el necesario peso específico y acaban iluminando completamente el presente en el momento adecuado, hasta explicar el inteligente e intraducible título original de la película, “Saving Mr. Banks”. Es cierto que hay momentos que da la impresión de que deberían haber sido memorables, como la reunión londinense, a los que falta un poco de chispa. Pero a cambio hay en puñado de momentos verdaderamente mágicos, entre los que no es el menor en emotividad el de la premiere de ese film ya clásico titulado Mary Poppins, hecho realidad por la tenacidad de uno de los grandes de la historia del cine.

7/10
Skyfall

2012 | Skyfall

James Bond, con la asistencia de una agente, se encuentra de misión especial en Estambul, para recuperar un disco duro con el listado de todos los espías infiltrados en organizaciones terroristas. Un material muy sensible, que podría dar al traste con el trabajo de años y poner en peligro la vida de mucha gente. Todo apunta a que detrás de los hechos se encuentra alguien ligado al pasado de M, la jefa de 007, que se la tiene jurada. Entrega número 23 de la saga oficial de Bond, James Bond, el agente secreto salido de la pluma de Ian Fleming, y que los guionistas Neal Purvis, Robert Wade y John Logan siguen reinventando, bajo la batuta de Sam Mendes, para hacerlo atractivo al público del siglo XXI. Skyfall tiene la virtud de jugar a poner al día a 007 –proceso iniciado ya en los anteriores filmes, sobre todo en lo referente al machismo rampante del agente–, con una defensa de las canas, lo clásico, la veteranía: el factor humano es decisivo, ninguna tecnología puede sustituir a las personas, y su experiencia cuenta. Dentro de que en Skyfall estamos, no puede ser de otra manera, dentro de una película de entretenimiento, el director y los guionistas se las componen para dar peso específico a la historia. De modo que buceamos lo justo en el “background” de James Bond, pues resulta que hasta los agentes secretos mád duros han sido... niños. Vemos a M –siempre estupenda Judi Dench– enfrentada a decisiones difíciles, el MI6 supervisado por el recién llegado Mallory –Ralph Fiennes–, que mira a 007 un poquito por encima del hombro, algunos agentes “juveniles” –Naomie Harris y Ben Whishaw–, por así decir, y a un villano, Javier Bardem, con unas motivaciones más complejas de las manejadas por muchos de sus “colegas” de otras entregas bondianas. Y es que un poco en la línea marcada por Christopher Nolan en El caballero oscuro, los malos han cambiando, hay en ellos un punto de irracionalidad, y los enemigos ya no son fácilmente identificables como países, organizaciones criminales y cárteles de las droga, hay una zona de sombras cada vez más espesas donde el terror asoma de modo inesperado. Una cinta de Bond exige ritmo frenético, no parar. Sam Mendes no se queda corto en este apartado. Nos mueve por cinco puntos geográficos principales –Estambul, Londres, Shanghai, Macao, Escocia–, y con su gran equipo técnico –Roger Deakins, Thomas Newman, Stuart Baird, Dennis Gassner...– concibe momentos muy espectaculares, desde la clásica escena de apertura, persecución que deja sin resuello, a las que provocan los rascacielos de Shanghai, o el casi literal castillo de fuegos artificiales escocés, por citar algunos ejemplos. Y hasta hay lo que podrían interpretarse como guiños a Indiana Jones –Macao y el foso de las fieras– o a El silencio de los corderos, con personalidad. Las chicas Bond y alguna escena sexy forman parte del cine bondiano, y Skyfall no es la excepción. Quizá aquí la novedad con la oriental Sévérine sea que se integra en el engranaje de la historia, de modo que aparece y desaparece cuando toca, y eso está bien. Pero realmente momentos como el afeitado de Bond son más peajes sensuales de relativa sofisticación a la marca Bond, que necesidades del relato. En cuanto al inevitable tema musical para la secuencia de créditos, el tema “Skyfall” de Adele y Paul Epworth no decepcionará a los fans de la cantante.

7/10
Si de verdad quieres...

2012 | Great Hope Springs

Kay y Arnold llevan más de 30 años casados. Los hijos ya volaron del nido, y el matrimonio subsiste por la simple rutina, todos los días son iguales y sin alicientes, y los intentos de ella por avivir la llama del amor son infructuosos. Atraída por su best-seller para tratar crisis conyugales, Kay pide cita con el doctor Feld en su consulta en un pequeño pueblo de Maine, en lo que serán una especie de minivacaciones. Arnold accede a regañadientes, y la pareja se verá sometida a una terapia inusual. Una película que despista, aunque encaje bien en la filmografía de David Frankel, responsable de El diablo viste de Prada y Una pareja de tres. El guión de Si verdad quieres... se debe a la televisiva Vanessa Taylor, que ha intervenido en series como Alias, Everwood y Juego de tronos, aunque la más cercana a lo que se cuenta en este film es la subida de tono Dime que me quieres. Contiene sin duda pasajes de comedia y cuenta con la presencia del cómico Steve Carell, pero Si verdad quieres... está más cerca del drama por el distanciamiento matrimonial que se describe, que se diría casi insalvable. La idea de que un matrimonio con problemas siga unos ejercicios propuestos desde el exterior para volver a empezar recuerda a Prueba de fuego. Aunque quizá la principal diferencia con ese film sea que el enfriamiento del amor se viene a achacar de modo eminente a unas relaciones sexuales insatisfactorias (ciertamente se apuntan también otras causas, pero siempre en segundo plano, por lo que el alcance de la propuesta es menor). Y aunque es obvio que el buen encauzamiento la sexualidad en un matrimonio es importante, e incluso esencial, el peso que se le da en lo relativo a la crisis resulta excesivo, se confunden los efectos con las causas, y sólo cabe explicarlo por dos razones: el contexto de una sociedad hipersexualizada que da tanta importancia a fantasías, placeres solitarios y “prácticas” menos convencionales, y los pasajes supuestamente divertidos a que pueden dar pie dos personajes que en esta materia son bastante pudorosos. Lo mejor de Si verdad quieres... son sin duda Meryl Streep y Tommy Lee Jones, dos actores inmensos, que encarnan a la perfección a sus dos personajes: su día a día con el piloto automático, y el “terremoto” emocional que empiezan a experimentar en sus vidas tras acudir a la consulta del doctor. Carell se limita a cumplir como provocador con su papel pasivo de aparente “mosquita muerta”, donde su rostro levemente irónico basta para los propósitos de la trama.

5/10
Efectos secundarios

2012 | Side Effects

El broker Martin, condenado por estafa, acaba de salir de prisión. Le aguarda su deprimida esposa Emily, que perdió al bebé que esperaba, y no acaba de levantar cabeza. Tras una tentativa de suicidio se cruza en su camino el doctor Banks, quien acaba prescribiéndole un fármaco experimental. Aunque empieza a sentirse mejor, unos inesperados efectos secundarios dan pie a una sangrienta tragedia. Steven Soderbergh es un director prolífico y que aborda todo tipo de historias, desde las historias de robos sofisticados –la trilogía de Ocean's Eleven– hasta la ciencia ficción sesuda de Solaris, pasando por el problema de las drogas en Traffic o el biopic del Che en dos entregas. Aquí entrega un thriller diferente, que aunque en sus últimos giros resulta algo rocambolesco, logra el objetivo de entretener generando desasosiego. Y perfectamente imbricada, incluye una reflexión sobre la responsabilidad de laboratorios y médicos al lanzar al mercado nuevas medicinas, y el modo en que se imparte justicia en algunos casos. Del atractivo reparto destacan Rooney Mara, la enferma, y Jude Law, el doctor cuya vida va a ser puesta patas arriba.

6/10
Criadas y señoras (The Help)

2011 | The Help

Sur de Estados Unidos, en la década de los 60, cuando arranca el movimiento de los derechos civiles. En Jackson, como en tantas otras localidades de la zona, se da una curiosa relación entre las señoras blancas y sus criadas negras: éstas se ocupan tanto de los hijos de las primeras, que son casi más madres de esas criaturas que ellas mismas; por otro lado, son tratadas con distancia y condescendencia, discriminadas en cuestiones tan absurdas como en el uso del cuarto de baño, que de ninguna manera pueden compartir. La joven Skeeter, recién licenciada en periodismo, vuelve a casa con idea de trabajar en un diario local, pero se encuentra con la desagradable sorpresa de que la mujer negra que la crió ha sido despedida por su madre; ésta y otras injusticias le proporcionan tema para su debut literario, un libro que recoja el testimonio de las afroamericanas pisoteadas; lo que no resulta tan sencillo es que ellas acepten colaborar en medio de una atmósfera donde se juegan no sólo su trabajo sino su integridad física. La película sorpresa del año, escrita y dirigida por el desconocido Tate Taylor -como actor ha tenido papelitos, y dirigió otro largometraje de escasa repercusión, Pretty Ugly People-, que adapta una novela de Kathryn Stockett. Podría decirse que no es perfecta, que debería haberse pulido mejor, que la evolución de algún personaje es brusca, que más matices en otros habrían redondeado la historia... Aunque también podría uno exclamar, ¿y a quién rayos le importa? La realidad es que la trama funciona a la perfección en el nivel emocional, con unos magníficos personajes y un reparto inmejorable, con la carismática Sissy Spacek y los rostros que suenan de Bryce Dallas Howard, Allison Janney y Jessica Chastain, pero también con los menos conocidos y memorables Emma Stone, Viola Davis, Octavia Spencer..., maravillosos en sus composiciones. Hay un algo en el film con el que el espectador conecta, como sucede en Magnolias de acero, Tomates verdes fritos o Paseando a miss Daisy. La película conmueve hasta las lágrimas, y también hace reír, hay un sano sentido del humor. Y todo tiene que ver, por supuesto, con la humanidad de la historia, los dilemas que se plantean, el sentido del bien y del mal perfectamente claro... más, vamos a decirlo claro, la naturalidad con que se trata la unión con Dios, pues si Aibeleen decide dar el paso adelante de colaborar con Skeeter en contar su historia es porque lo ha rezado, porque las palabras del sermón del pastor en su iglesia, a partir del evangelio, le animan a ello, y es que es verdad aquello de que la verdad libera. Son bonitas ideas como la imposibilidad de Aibeleen de contar su historia si no es a través de su oración escrita, lo hablado con Jesús le ayuda a abrirse luego. También está muy bien trazada la relación de Minny, otra criada negra, con su nueva ama, la apestada blanca Celia.

7/10
El exótico Hotel Marigold

2011 | The Best Exotic Marigold Hotel

Unos cuantas personas infelices, en edad madura e incluso cerca de la ancianidad, deciden hacer un viaje desde Inglaterra hasta la India para intentar cambiar el rumbo de sus últimos años de vida. Aunque ninguno de ellos se pone de acuerdo, resulta que coinciden en el Hotel Marigold, que pese a publicitarse como un lugar idílico, resulta ser un cochambroso edificio milenario, casi en ruinas, situado en la ciudad de Jaipur. Allí cada personaje vivira su pequeña gran historia: un matrimonio mal avenido, un solitario picarón, un magistrado soltero, una anciana egoísta, una viuda desconcertada ante el futuro, una soltera que busca un novio... A las cuitas de esos huéspedes hay que sumarle las del dueño del hotel, un joven cuya relación sentimental con su novia no es aprobada por su madre. El exótico Hotel Marigold es una historia amable y llevadera, que acumula una gran cantidad de tópicos y cuyo atractivo no está precisamente en el guión, ligerito y previsible. Ahí están clichés como el de ir a buscar el cambio interior en un país exótico, el del recuerdo de un amor traumático (y prohibido) del pasado, el del personaje egoísta que de la noche a la mañana se transformará, el del joven enamorado y la madre intolerante que recibirá su propia medicina, etc. Asimismo, el planteamiento de fondo está imbuido de puro sentimentalismo, los diálogos adolecen de falta de intensidad y algunas situaciones son de una ingenuidad tremenda, como la charlita de la viuda con el jovencito indio. Aunque también hay escenas que funcionan, como la dura discusión entre el marido pusilánime y su mujer deprimida o la del fresco ligue entre el solterón y la mujer del bar. Igualmente, algunos gags humorísticos o instantes especialmente emotivos también se salvan. De cualquier forma, al margen del deficiente guión, lo más destacado de El exótico Hotel Marigold es sin duda el estupendo reparto coral. El británico John Madden ha sabido rodearse de la crême interpretativa de su país para encarnar a los personajes de la novela de Deborah Moggach, y les da a todos su momento de gloria, de protagonismo. En especial, repite con una de sus actrices fetiche, una inconmensurable Judi Dench (Su majestad Mrs. Brown), logra que Maggie Smith dé lo mejor de sí misma en su divertido y casquivano papel, y consigue que Bill Nighy borde su rol de marido débil. Pero todos los demás realizan también un meritorio trabajo.

5/10
Destino oculto

2010 | The Adjustment Bureau

El congresista David Norris ve truncada su elección como senador por Nueva York, debido a su carácter espontáneo, que rompe moldes. Sin embargo, es esta cualidad la que le hace honesto y le ayuda a afrontar los problemas. Se lo hace ver Elisa, una desconocida con la que coincide la noche de la derrota, y que podría ser el amor de su vida. Cuando inicia los primeros pasos en la relación, unos misteriosos personajes irrumpen en su vida: son una especie de ángeles del Departamento de Ajustes, que deben velar para que los seres humanos no se desvíen de los cauces del plan que el Jefe ha previsto para ellos. Y parece que está escrito que David y Norris no deben volver a encontrarse. Debut en la dirección del guionista George Nolfi (El ultimátum de Bourne), que adapta un relato del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick. El film es deudor de títulos como El cielo sobre Berlín y otras películas celestiales, e incide en los temas del amor, el destino, la libertad y la responsabilidad. Una de las cuestiones planteadas es lo voluble del espíritu humano, que no sabe manejar el libre albedrío, y que de alguna manera necesita ser tutelado para no cometer grandes tonterías. Matt Damon da el tipo perfecto de persona atrapada en una situación extraordinaria, que no está seguro de cómo manejar, aunque en el fondo sabe que la clave de acertar es dejarse guiar por el amor frente a temores e intereses espúreos. Tiene en frente a una mujer de carácter fuerte, la bailarina interpretada por Emily Blunt, y una serie de perfectos secundarios –Anthony Mackie, John Slattery, Terence Stamp–, que dan vida a los distintos ángeles, presentados como un cruce de funcionarios y agentes de la CIA. La película, muy entretenida, presenta un guión muy dinámico, que apenas concede un minuto de respiro, y unos vistosos efectos especiales.

6/10
La deuda

2010 | The Debt

Tel Aviv, 1997. Una joven periodista lleva a cabo la presentación de un libro en donde se narra un célebre episodio llevado a cabo años atrás por su madre, Rachel Singer, antigua espía del Mossad, convertida en heroína y presente en el acto. La historia del libro, sucedida en 1966, narra cómo tres agentes del Mossad, Rachel, David y Stefan, viajaron de incógnito a Berlín Oriental para localizar y detener secretamente al doctor Dieter Vogel, un criminal de guerra nazi que se dedicó durante la guerra a los más horrendos experimentos contra los judíos y que fue denominado el “cirujano de Birkenau”. Notable y atípica película de espionaje con referencias de fondo explícitas al horror del Holocausto, pero que bajo su supuesta atmósfera de acción, ofrece ante todo un retrato de personajes muy perfilados, que afrontan cada uno a su modo sus traumas y sus dolores. Se trata de un ‘remake’ de una película israelí escrita y dirigida por Assaf Bernstein en 2007 y que ahora se presenta con un cartel y una producción hollywoodinse de auténtico lujo. En este caso, hay que elogiar el cuidadoso guión y el eficaz montaje, con transiciones muy logradas cuando la acción nos traslada de una época a otra. Por otra parte, la impecable dirección de John Madden llama mucho la atención por su sobriedad, de una dureza muy seria, y donde apenas se hacen concesiones comerciales al espectador (poco más que la escena de la estación). El film tiene garra y es entretenido, pero Madden, quien ya ha mostrado su buen hacer en filmes como Su majestad Mrs. Brown o Shakespeare enamorado, se centra en no contar más de lo suficiente, incluso es parco en descubrirnos los corazones de los protagonistas, lo cual por otro lado resulta intrigante y a la postre enormemente revelador de los demonios interiores que los pueblan. Más allá de su desenlace, la película acaba por ofrecer una reflexión acerca de la ética de nuestros actos, sean cuales sean la circunstancias, donde siempre habrá diferencias entre la venganza y la justicia, entre la mentira y la verdad. Y dentro del conjunto hay que aplaudir especialmente una labor de casting perfecta. Todos los intérpretes están muy ajustados a sus papeles (quizá el más desaprovechado sea un demasiado taciturno Sam Worthington), y no regalan nada para la galería. Pero, de cualquier forma, la parte femenina de la película es la más conmovedora y emocional, centrada en el espléndido personaje de Rachel. Helen Mirren aporta ese tremendo empaque de mujer inteligente al que nos tiene acostumbrados, mientras que supone un alucinante descubrimiento la actriz Jessica Chastain, quien encarna a la Rachel joven de un modo absolutamente cautivador, verosímil e intenso.

6/10
Brothers (Hermanos)

2009 | Brothers

Jim Sheridan se toma cada nuevo proyecto con suma tranquilidad. Cuatro años después de la absolutamente fallida Get Rich or Die Trying, el irlandés rueda un remake de Hermanos, coescrita y dirigida por la danesa Susanne Bier. Cuenta con un guión del prestigioso David Benioff (Cometas en el cielo, La última noche) que ha introducido pocos cambios con respecto al original, pues básicamente ha adaptado la historia a los Estados Unidos. Así, esta vez tenemos al capitán Sam Cahill, militar modélico, felizmente casado con Grace, su novia del instituto, con la que tiene dos hijas. Por contra, su hermano menor Tommy Cahill es la oveja negra de la familia, que acaba de salir de la cárcel en libertad condicional. Cuando el helicóptero en el que viaja Sam es derribado por los talibanes durante una misión en Afganistán, Tommy estrecha su relación con la esposa de su hermano, y poco a poco se convierte en su sustituto en el hogar. Además, Grace y Tommy se sienten atraídos el uno por el otro. Tenía Sheridan todas las papeletas para triunfar nuevamente, pues se basa en un film muy sólido, y cuenta con un reparto de primera. Además, la historia da pie al director de En el nombre del padre y En América para incidir en el tema más importante de su filmografía: las relaciones familiares. Como en esas dos películas citadas, le interesan en particular las relaciones paternofiliales, así que aunque el tema central son los hermanos, presta especial atención a la relación de las niñas con su padre, y del hermano díscolo con el suyo. Es además un film sobre las secuelas de la guerra, en línea con El cazador o El regreso. El tema está en los momentos de las producción de desgraciada actualidad, por el recrudecimiento de la guerra de Afganistán. Pero el resultado es un film excesivamente convencional, mil veces visto, y mucho menos impactante que su versión danesa. Su resolución es poco brillante, faltan ideas en la puesta en escena y todo se vuelve demasiado previsible. Desde luego no está a la altura de la brillante filmografía de Sheridan, que parece que empieza a acusar cierto cansancio en los últimos años. Levantan un poco la función los actores. Realiza un gran esfuerzo Tobey Maguire, aunque su interpretación resulta un poco forzada, y su look deliberadamente desmejorado no ayuda a hacer creíble a su personaje. Resultan mucho más naturales Natalie Portman y Jake Gyllenhaal, así como los sobresalientes secundarios, Sam Shepard, Mare Winningham y sobre todo las niñas Bailee Madison y Taylor Geare, enormemente expresivas.

5/10
Revolutionary Road

2008 | Revolutionary Road

Frank y April se conocen al poco de terminar la Segunda Guerra Mundial. Aquello es un flechazo, amor a primera vista. Guapos, jóvenes y con talento, se diría que componen el matrimonio perfecto. Pero diez años después, y a pesar de que tienen dos hijos preciosos, su relación se ha anquilosado. Ella ha conocido el fracaso de su carrera como actriz, él tiene un trabajo gris de oficinista, con pocos alicientes. La felicidad perfecta que debía embargarles, el sueño americano hecho realidad, no existen. Discuten con frecuencia, no hablan, no escuchan, se gritan... Aquello está a punto de irse al garete. Hasta que April tiene la “gran idea”: ¿por qué no hacer la maletas, e irse a otra parte, a Europa, a París, oh, la France, e iniciar una nueva vida? April podría trabajar como secretaria, y Frank podría desarrollar sus aptitudes, leer, tal vez escribir algún libro. Aquello les devuelve la ilusión, les hace rejuvenecer. Hasta el punto de que sus amigos y conocidos, que les miraban inicialmente estupefactos, empiezan a alimentar algo parecido a la envidia.Adaptación de la novela homónima de Richard Yates, profesor universitario y guionista en Hollywood en los 60, cuando firmó el libreto del film bélico El puente de Remagen. Se trata de una crónica del desamor, una mirada tremendamente pesimista a los Estados Unidos de los años 50, donde tras una fachada de una vida ideal se ocultan la frustración y la parálisis a la hora de actuar. Temática que conecta con el film con que debutó Sam Mendes como director, American Beauty. La idea es bucear en las contradicciones de unos personajes egoístas, siempre lamentándose por su insatisfacción personal, anhelantes de fantasías quiméricas, que no saben reconocer los gozos de una vida corriente –"jugar a las casitas", llama despectivamente un personaje a esta distorsionada posibilidad– que podría ser plena... si quisieran. Resultan patéticas las infidelidades de la pareja, una especie de grito silencioso que ni da consuelo, ni despierta los remordimientos; o el modo estremecedor con que encaran la noticia de que podrían tener un tercer hijo. Para subrayar una situación cercana al colapso, el guionista Justin Haythe (La sombra de un secuestro, que también dibujaba un matrimonio en crisis) acentúa los momentos desgarrados de venenosos reproches, un poco a lo Tennessee Williams, sobre todo los que protagonizan marido y mujer, y aquellos en que interviene un desequilibrado que, sorprendentemente, muestra algo cercano a la lucidez al detectar lo que no va en la pareja.Aunque el film se centra en Frank y April -Leonardo DiCaprio y Kate Winslet que, diez años después de Titanic, protagonizan otro tipo de naufragio, existencial, y cuentan con intentos papeles para lucirse-, alrededor se mueven varios personajes, reflejo como ellos de una sociedad acomodaticia: un matrimonio amigo, los compañeros de oficina, y los arrendatarios de su casa, irónicamente situada en la zona residencial de Revolutionary Road, nombre al que no honran, para nada, sus habitantes. Historia deprimente, en que unos personajes instalados en su mediocridad no saben amar ni evolucionar hacia ninguna parte, Mendes parece haberla diseñado con escuadra y cartabón, sin dejar espacio a la catarsis. El cineasta se diría una especie de cerebral ingeniero de los sentimientos autocomplacientes, que sabe manejar bien, al estilo de otras películas sobre una sociedad occidental enferma, como Juegos secretos, también protagonizada por su esposa Kate Winslet; y denuncia todo eso, pero sin aportar soluciones. Mendes se apoya bien en los actores, y en unos técnicos excelentes, sobre todo en los apartados musical -magnífica partitura de Thomas Newman, que combina muy bien con un inteligente uso del sonido- y de fotografía -Roger Deakins, que juega a la perfección con la distancia focal para mantener nítido o desdibujado, según convenga, el rostro de uno u otro personaje-.

6/10
WALL·E

2008 | WALL·E

Noveno largometraje de la compañía Pixar, que viene animándonos la vida desde su Toy Story de 1995. Desde aquel año han sido muchos los protagonistas de sus historias: juguetes, insectos, peces, monstruos de pesadilla, coches, superhéroes, ratas... Ahora le toca el turno a un pequeño y simpático robot, cuya historia está ambientada en un futuro muy, muy lejano. Pero más allá del protagonista, esta vez la gran osadía de Pixar ha sido atreverse a estrenar una película de dibujos animados prácticamente muda. Durante la primera media hora no se pronuncia ni una palabra y aun así la cosa funciona. El no va más. El planeta Tierra está desolado por la contaminación y se ha convertido en un gran basurero de desperdicios. No hay allí ni un solo ser humano y ningún ser vivo es capaz de subsistir en tales condiciones ambientales. Un estremecedor paisaje de escombros se extiende hasta el horizonte. Lo único que se mueve por ese desierto de residuos es un pequeño robot llamado WALL·E, que se dedica a amontonar en forma de edificios las ingentes cantidades de desechos, como si fuera el arquitecto de una apocalíptica ciudad en ruinas. Su monótona existencia cambia cuando los humanos –que ahora viven en una enorme y alejada estación espacial– envían a la Tierra otro robot, mucho más sofisticado, con la misión de buscar cualquier signo de vida natural. Con una clara denuncia del maltrato de la naturaleza por parte de los seres humanos, la compañía Pixar se une al tipo de películas que dibujan un futuro nada halagüeño para nuestro planeta, historias futuristas -como Soy leyenda, por ejemplo- que describen los peligros que pueden sobrevenir si el hombre se desentiende del entorno. Además de este claro sentido ecológico, el guión incide en el lamentable estado al que podemos llegar los hombres cuando dejamos que todo el trabajo, absolutamente todo, lo realicen las máquinas. Resulta muy gráfico el repugnante retrato que se hace de ellos en la estación espacial y produce incluso desasosiego verlos como enormes babosas perezosas, que, además de ser incapaces de cualquier esfuerzo –¡hasta la comida es líquida para que no haya ni que masticar!–, también han perdido cualquier tipo de iniciativa y pensamiento propios. Y es que, viene a explicar didácticamente el film, lo de hacer fructificar los talentos tiene su importancia si uno no quiere acabar su existencia como una ameba. El director Andrew Stanton, habitual de la compañía y director de uno de sus mayores éxitos, Buscando a Nemo, habla en el film del peligro de la soledad y de la necesidad de sentirse amados, comprendidos, un leitmotiv continuo apuntalado con unas nostálgicas imágenes y canciones de la película ¡Hello, Dolly!. Con ese fin, pone mucho énfasis en humanizar a los dos robots protagonistas, sobre todo a WALL·E, que verdaderamente acaba por resultar entrañable. Sin embargo, también es verdad que es posible que al espectador no le "llegue" el personaje tanto como el de otras películas. Y es que al riesgo de ser robots se une el pequeño detalle de ser un film mudo. Quizá debido a esta causa se percibe una caída de tensión e interés hacía el segundo tercio del film, al poco de llegar a la nave, y esto es un "handicap" que sin duda puede hacer mella en el público infantil. Como siempre en Pixar la calidad de los dibujos es meritoria, aunque aquí quizá son más originales las imágenes de la Tierra que las de la estación espacial, cuyo acabado visual es de por sí menos agradecido por su estética futurista. Hay en la película momentos muy destacados: divertidos, como la presentación de la furiosa EVA; o tiernos, como su grabación de seguridad cuando estaba desactivada. Además de la mención a ¡Hello, Dolly!, se pueden buscar otras referencias cinematográficas, como a La guerra de las galaxias, con los dos androides o las claras similitudes entre naves espaciales, etc. Y además hay explícitos homenajes a 2001: una odisea del espacio, con la fuerte presencia del ordenador estilo HAL y la divertida escena en que arrancan los acordes musicales de "Así habló Zaratustra", del compositor Richard Strauss.

7/10
El buen alemán

2006 | The Good German

Los alemanes han sido derrotados en la Segunda Guerra Mundial, y los líderes de las naciones vencedoras –Truman, Churchill, Stalin– van a reunirse en la Conferencia de Postdam. Con este telón de fondo llega a Berlín el capitán estadounidense Jacob 'Jake' Geismer, periodista, al que asignan como chófer al soldado Patrick Tully, un joven con cara de no haber roto nunca un plato, aunque en realidad es un arribista taimado, que ha hecho fortuna en el mercado negro. Casualidades de la vida (¿o no?), Tully comparte techo y cama con la alemana Eva Brandt, antigua corresponsal de Geismer, a la que siempre cortejó, y que se ha prostituido durante la guerra. Este singular triángulo se enreda aún más por el hecho de que Eva se casó con un científico, presumiblemente muerto en la actualidad. Despierta las simpatías del espectador el simple inicio del film, con el sello de los años 40 de la Warner, el formato de pantalla de 1.33:1 (que tras los títulos de crédito pasa a un 1.66:1, más digerible para el público actual), la fotografía en blanco y negro, y una partitura musical grandilocuente, elementos todos ellos que retrotraen al cine de la época que retrata el film. Y también el marco de la historia, el Berlín destrozado por los bombardeos, semejante al de Berlín Occidente de Billy Wilder, también por las circunstancias que empujan a Eva a la supervivencia, aunque sea dejándose en el camino su integridad moral. Otras referencias de pura cinefilia conducen a Casablanca, ya sea por la historia de amor, donde ‘el buen alemán’ del título sería equivaldría al héroe de la resistencia Laszlo, o por la escena hacia el final en el aeropuerto; e incluso a El tercer hombre y los alcantarillados de una ciudad dividida en zonas. Pese a todos los elementos atractivos que presenta el film, entre los que el cuidado reparto no es el menor (Tobey Maguire deja atrás su pijama de superhéroe, para componer a un canalla), no logra evitar Steven Soderbergh un tono algo plomizo en el desarrollo narrativo del guión de Paul Attanasio, que a su vez se basa en una novela de Joseph Kanon. No casan bien los momentos abruptos, punteados con arrebatos de inusitada violencia, con el discurrir parsimonioso de la trama, los secretos e intereses oscuros que mueven a rusos y americanos; aunque resulta interesante el paralelismo apuntado entre la entrega de media Europa a la Rusia soviética, y la pequeña historia que narra el film.

6/10
Juegos secretos

2006 | Little Children

Un barrio residencial, del estilo del de Mujeres desesperadas, habitado por gente de clase media. Sarah Pierce coincide en el parque con otras mujeres casadas, que llevan a sus niños a jugar ahí. Sus vidas son anodinas. Les falta ilusión, metas dignas de ese nombre, hasta el punto de que la mayor emoción del día sucede cuando llega con su crío el apolíneo Brad Adamson. Los ojillos se les van, fantasean y bromean sobre él, pero ninguna se atreve a dirigirle la palabra. Excepto la hastiada Sarah, que acepta el reto de una de sus amigas para pedirle el teléfono, y hasta le planta un beso en la boca. A partir de ese momento ninguno de los dos puede olvidar al otro. El descubrimiento de Sarah de que su marido es adicto al cibersexo hasta límites enfermizos, y la frustración profesional de Brad –no acaba de sacar su título de derecho, los éxitos y control de su esposa le exasperan– propician primero una “inocente” amistad con la excusa de llevar a sus respectivos hijos a la piscina, y luego el adulterio (im)puro y duro. Se suman al cuadro de personajes insatisfechos un policía amargado, que descarga adrenalina jugando al fútbol americano, y que se ha arrogado el papel de garante de la seguridad de los niños del barrio; y Ronnie J. McGorvey, un exhibicionista convicto, recién salido de la cárcel y con serios problemas psicológicos, que vive en casa de su madre. Una película triste, muy triste. Decididamente deprimente. Se basa en un novela de Tom Perrotta, coguionista del film con el director, Todd Field, que firmó la también deprimente En la habitación. Y pese a ese tono que no te alegra el día, la película está contada con garra, y se habla de frente y sin tapujos de una sociedad enferma y desamorada, a la que faltan alicientes para seguir adelante, donde la satisfacción del propio yo parece el único objetivo. Ante tal vacío interior, el lema “sentir que estoy vivo” se convierte en motor de la existencia que sólo genera nuevas frustraciones, porque ni se acerca a colmar las ansias de felicidad que cualquier ser humano alberga. Es cierto que estamos ante una de esas historias que apunta a los problemas, pero no va más allá… Algo es algo, pero tal planteamiento sabe a poco, y la crudeza con que se expone todo no ayuda a mejorar las cosas. Nos presenta unas patologías obsesionadas por el sexo, que por desgracia los medios de comunicación alimentan de modo exponencial… Habla de los miedos, auténtico pánico, a enemigos externos, mientras no se reconoce al peor enemigo, al que llevamos dentro… La incomunicación es un problema, en el matrimonio no se encaran las dificultades, que se tratan de resolver por “la puerta trasera”… Hay escaso margen para cambiar de vida, las etiquetas y los prejuicios te marcan para siempre… En el film subyace una antropología profundamente pesimista, donde impera el egoísmo, y el bien familiar no se valora suficientemente. Sólo las situaciones límite y el incontrolable azar parece que puedan dar la oportunidad de enderezar la propia vida. Todd Field vuelva a demostrar que es un gran director de actores, todos están en su sitio. Sobresale Kate Winslet, una de las mejores actrices del momento, de ésas que hacen fácil lo difícil, o al menos que parezca así. Ha sido nominada al Oscar por su trabajo, al igual que el desconocido Jackie Earle Haley, que encarna al patético y frágil Ronnie.

7/10
Jarhead

2005 | Jarhead

Primera Guerra del Golfo. Anthony Swofford –en cuyo libro homónimo se basa el film– es un marine del ejército estadounidense, que acude a liberar Kuwait, país recién invadido por el Irak de Sadam Hussein. Es la época previa a la Operación Tormenta del Desierto, donde dominan la inactividad y el tedio. Los soldados deben soportar un calor infernal, y la arena que se mete hasta en las orejas. Ellos desean luchar, pero el momento de pegar tiros nunca llega. De modo que se dedican a matar el tiempo, pensando en obscenidades, o gastando bromas pesadas, mientras soportan a un sargento de mano dura. El film de Sam Mendes (American Beauty, Camino a la perdición) es deudor de toda una tradición cinematográfica relativa a Vietnam –incluida la cita explícita a Apocalypse Now, título de cabecera de los marines, y a El cazador–, muy crítica con la actuación de EE.UU. fuera de su país. Y en tal sentido, poco aporta Jarhead con respecto a sus predecesores. Si acaso la mirada cínica de Mendes a los lazos afectivos y familiares, que en la línea de American Beauty, se revelan tenues. La chacota a cuento de las infidelidades de novias y esposas que han quedado en casa supera lo razonable, y se compensa poco con el ejemplo de algún militar razonablemente satisfecho en el campo familiar: sólo uno hispano de presencia fugaz parece más o menos equilibrado. Los demás son `cabezas huecas', que no saben por qué están en Irak, ni tampoco parece importarles. Esa consideración del vacío de la mayoría de los combatientes según Swofford, no va más allá: no se entra a la cuestión política, ni tampoco a cómo se podría motivar a esos soldados, hacerlos más personas. Visualmente, la película tiene algunos momentos hermosos, y pasajes surrealistas como el partido de fútbol americano jugado con máscaras antigás. Y el reparto cumple, sin exagerar. Jake Gyllenhaal no logra hacer comprensible –tal vez por culpa del guión– el par de momentos en que se `se le va la olla'.

5/10
Cinderella Man

2005 | Cinderella Man

Película basada en la vida del púgil Jim Braddock, que se ganó el apodo de ‘Cinderella Man’, o sea, ‘El Ceniciento’, por las escasas probabilidades que le concedían los expertos para conseguir el título mundial de los pesos pesados. El guión de Cliff Hollingsworth y Akiva Goldsman recoge los hechos que vivió entre 1928 y 1935, en plena depresión, y que culminaron en espléndida realización del sueño americano en tiempos difíciles. No es éste un film de boxeo, o no exclusivamente, aunque el clímax lo constituya un largo combate con aires de epopeya. Trata sobre todo de los esfuerzos de un hombre sin cualificación profesional por sacar adelante a los suyos, cuando le despojan de su licencia de boxeador profesional. Jim debe buscar alternativas al boxeo en época de crisis. Las adversidades podrían hundirle en la miseria, pero conserva siempre la dignidad y la esperanza, no pierde su sentido moral, cuida la educación de sus hijos. Mantiene las amistades (su preparador Joe Gould), y cultiva otras nuevas (su compañero en el muelle, con inquietudes sindicalistas). Si su fe flaquea alguna vez (Jim es católico, de origen irlandés), no faltarán las plegarias de su esposa Mae, aunque apunten en direcciones inesperadas. Ron Howard, un artesano todoterreno, ha sabido integrarse desde hace años en un equipo sólido, del que forman parte el productor Brian Gazer y el citado guionista Goldsman. No es un genio y lo sabe –se cubre rodando mucho, y llama la atención a veces en su cine cierta torpeza al montar los planos–, pero tiene un punto fuerte, que domina como pocos: sus difíciles equilibrios en la frontera de la sensiblería. De este modo crea emoción genuina, que se intensifica cuando se inspira en hechos reales, véase Una mente maravillosa y Apolo 13, pues les aplica, paradójicamente, un aura de irrealidad, como de cuento de hadas. Es el caso en Cinderella Man, excesivamente en el primer tramo del film, en que el hogar de Jim Braddock parece la caricatura de una obra de Dickens, y con más medida en el resto del metraje. Además Howard, actor en su juventud, se encuentra cómodo dirigiendo al trío Russell Crowe-Renée Zellweger-Paul Giamatti, que le entrega un ramillete de espléndidas caracterizaciones.

7/10
A dos metros bajo tierra (5ª temporada)

2005 | Six Feet Under (Season 5) | Serie TV

Nate está a punto de casarse finalmente con Brenda. A Federico le abandona su esposa y Claire también se ha quedado sola. Última temporada de la ácida serie, creada por Alan Ball, guionista de American Beauty.

5/10
Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket

2004 | Lemony Snicket's a Series of Unfortunate Events

Original adaptación de los cuentos de Lemony Snicket, acerca de los hermanos Baudelaire, Violet, Klaus y la bebé Sunny, que tras perder a sus padres en un extraño incendio, les toca vivir con su horrible tío, el conde Olaf. Este petulante personaje con ínfulas de actor, no desea otra cosa que la muerte de sus sobrinos, para así heredar la fortuna que a ellos les corresponde. Cuando se comprueba que Olaf no es el tutor ideal, los chicos irán a vivir con diversos parientes, entre los cuales resulta difícil adivinar quién es el más excéntrico. Brad Silberling es un director forjado en televisión, con un punto de sosería en filmes más o menos aceptables (Casper, City of Angels, El compromiso). Digámoslo claro: no es un tipo brillante. Pero aquí maneja una agradecida historia, repleta de pasajes delirantes, empezando con el arranque, transgresor de los cuentos tradicionales, al estilo Shrek. Tomando como narrador a Lemony Snicket, autor de los cuentos, desmonta los tópicos de los relatos infantiles con sutileza (nada de humor escatológico o similares), dotando así a la historia de un sólido anclaje. Sabe presentar además a una galería de estrafalarios personajes, que harían las delicias de un Tim Burton, con atinado buen humor. Y pone toda la carne en el asador de la imaginería, concibiendo un increíble mundo diferente: deslumbrante la fotografía de Emmanuel Lubezki (quien ya fotografiara un fascinante cuento, La princesita), pero también la dirección artística y el vestuario, y los increíbles maquillajes que luce un correcto Jim Carrey en sus distintas caracterizaciones. Como ocurría en la saga Harry Potter, da pena ver a grandes actores con pobres papeles: Dustin Hoffman como crítico teatral, se lleva la palma, pero tampoco Timothy Spall y Meryl Streep tienen mucho que hacer. Mientras que los chavales, Emily Browning y Liam Aiken, se limitan a cumplir.

5/10
A dos metros bajo tierra (4ª temporada)

2004 | Six Under Feet (4ª temp.) | Serie TV

La rarita familia Fisher sigue con su funeraria, mientras cada miembro continúa en permanente crisis vital, por lo extremo de sus relaciones. Así, Claire se disgusta por la ausencia de Nate en un festejo de Ruth.

4/10
Ángeles en América

2003 | Angels in America | Serie TV

El joven abogado Joe, mormón, y su esposa Harper, son un matrimonio en crisis que no sabe cómo afrontar la situación, en parte, por las dudas que tiene él respecto a su condición sexual. Ella se consuela tomando Valium, lo que le provoca alucinaciones que le ayudan a escapar de la realidad. Mientras, Roy Cohn, un reputado abogado que lleva en secreto su homosexualidad, ofrece a Joe un puesto en su bufete. Por otro lado Prior y Louis son una pareja de homosexuales que llevan como pueden la enfermedad de sida de Prior, pero para Louis es tan inaguantable la situación que decide dejarle. En estas circunstancias, un ángel mensajero que se parece mucho a la enfermera de Prior baja del cielo para ofrecerle ser un profeta en la muerte. O tal vez sea una alucinación producto de su enfermedad. Miniserie dramática-fantástica de 6 capítulos, dirigida por Mike Nichols (A propósito de Henry) que se ambienta en los 80, con el auge de la conexión sida-homosexualidad, como inquietante problema en los ambientes gays. Adapta una obra teatral de Tony Kushner, quien luego escribió para Steven Spielberg los guiones de Munich y Lincoln. Producida por HBO con generoso presupuesto, y equipo artístico y técnico de lujo, resulta bastante hija de su época por sus planteamientos ideologizados, en su esfuerzo por autojustificar a los homosexuales enfermos de sida y de ajustar cuentas con la era Reagan, incluso fustigando a los gays republicanos, que serían unos hipócritas de tomo y lomo, frente a los que viven su condición sin complejos. Introduce el elemento religioso en clave de realismo mágico pasado de rosca e incluso irreverente, con una mirada profundamente pesimista, pues presenta a un Dios que ha abandonado a los hombres a su suerte. Llama la atención el auténtico terror que tienen los enfermos a la muerte, temen el vacío que va a seguir a unas vidas bastante vacías, pero que es lo único que tienen dentro de sus estrechísimos horizontes vitales. Cuenta con actores de la talla de Al Pacino, Patrick Wilson, Mary-Louise Parker, Emma Thompson, Jeffrey Wright o Meryl Streep, algunos incluso interpretando a varios personajes, jugando con el aire mágico con que se aborda la acción. Ganó varios premios Emmy en 2004 incluyendo mejor actriz (Streep), mejor actor (Pacino), o mejor director (Nichols), y una nominación para los efectos visuales. Se nota quizá en exceso el origen teatral, con diálogos de gran brillantez formal para lucimiento de los actores.

5/10
A dos metros bajo tierra (3ª temporada)

2003 | Six Feet Under | Serie TV

Nate inicia una nueva vida con Lisa, la madre de su hijo. Mientras, Ruth, contrae matrimonio con el excéntrico George. Otra temporada de la serie de culto creada por el guionista de American Beauty.

4/10
¿Conoces a Joe Black?

2003 | Meet Joe Black

Se acerca el 65 cumpleaños de William Parrish. Hombre honesto, gran magnate de las telecomunicaciones, querido por sus dos hijas… No imagina que le espera la muerte. Una muerte que, personificada en el cuerpo de un joven apuesto que acaba de fallecer, le concede un "impasse": no le llevará al más allá mientras le sirva de guía en su deseo de conocer cómo es ser humano. Las cosas se complican cuando la muerte, que adopta el nombre de Joe Black, y Susan, la hija menor de William, se enamoran. Martin Brest (Huida a medianoche, Esencia de mujer) ofrece una nueva versión, de amor y lujo, y bastante libre, del viejo film de Mitchell Leisen La muerte de vacaciones. Y arriesga en alguno de sus planteamientos. El primero, la duración: tres horas de metraje. Puede parecer exagerado, pero hay una razón: la opción consciente de un "tempo" lento, como si el paso de los días y las horas se ralentizara por la graciosa concesión, a William, de una ración "gratis" de vida. De tal modo que la elaborada fiesta de cumpleaños que prepara Allison, la hija mayor, parece que no va a llegar nunca, a pesar de estar tan próxima. En su concepción de la muerte, Brest y sus guionistas mantienen las distancias. Presentan la vida de William (genial Anthony Hopkins, que borda siempre todo lo que le echen) como modelo de vida plena: un trabajo bien hecho, con responsabilidad y preocupación social; el amor feliz con su esposa, ya fallecida; dos hijas, que con sus mases y sus menos, le han dado muchas satisfacciones… Pero se obvia que, sobre esa vida, haya que rendir cuentas a alguien. Más bien parece que la recompensa de un buen comportamiento es la autosatisfacción del deber cumplido, la paz con uno mismo.

5/10
Buscando a Nemo

2003 | Finding Nemo

El pez payaso Marlin pierde a su esposa y a sus futuros hijos por el ataque de un enorme pez. Poco después, eclosiona el único huevo que ha podido salvar, dando lugar al nacimiento de Nemo. Temeroso de que la tragedia se repita, Marlin prácticamente no deja que su vástago se aleje del arrecife que sirve de hogar familiar, y no es capaz de dejarle solo ni siquiera en su primer día de clase. Para probar su libertad, en un tonto ataque de rabia, Nemo le desobedece y se aventura mar adentro, con tan mala suerte que es capturado por un submarinista. Aunque el barco en el que viaja es más rápido que él, Marlin sigue su estela hasta que desaparece, y luego trata de recuperar unas gafas de buceo que se le han caído, con su dirección. Aunque Marlin lo ignora, se trata de la consulta de un dentista en Sidney, a cuya pecera va a parar Nemo junto con un grupo de peces desquiciados. Si no consigue escapar, acabará siendo un regalo para la nerviosa sobrina de su nuevo dueño. Mientras tanto, Marlin emprende una desesperada búsqueda de su hijo. En su camino le ayuda Dory, una simpática pez que a pesar de sus buenas intenciones sufre síndrome de Korsakov, lo que le provoca que olvide con rapidez los sucesos recientes. Juntos encontrarán inesperados aliados, pero también grandes peligros. El último trabajo de Pixar, pioneros de la animación por ordenador, y creadores de cintas tan memorables como Toy Story y Monstruos, S.A., se ha convertido con toda justicia en la cinta de animación más taquillera de la historia, desbancando a El rey león. Y esto se explica, como es habitual en la compañía, por un guión redondo que combina un tono humorístico a base de diálogos que parecen sacados de la alta comedia clásica, con un trasfondo muy serio que exalta la paternidad. De hecho, el tema central, la sobreprotección de los hijos, proviene del miedo a ser un mal padre del propio director, Andrew Stanton, impulsor del proyecto, y hasta ahora colaborador habitual del máximo responsable de Pixar, John Lasseter, que esta vez ejerce como productor ejecutivo. A mediados de los 90, Stanton pasaba la mayor parte del día en la oficina, dedicando poco tiempo a su hijo, lo que produjo cierto sentimiento de culpa. “Cuando íbamos al parque me pasaba todo el tiempo diciendo: ¡No toques eso! ¡No te metas ahí!”, explica. “Así que al final me di cuenta de que iba a echar todo a perder, y que el miedo puede hacer que la gente se convierta en malos padres”. El guión, dirigido también a los más pequeños, intenta justificar este tipo de comportamientos de los padres, haciéndoles entender que si alguna vez se exceden, es por su propio bien. La parte de la evasión de la pecera se basa en la realidad, exactamente en las visitas infantiles al dentista de Stanton. Cuando el director veía los peces de la consulta, imaginaba que al final idearían un método para salir de allí. Un día le propuso hacer una película sobre esto a John Lasseter, pensando que no le haría demasiado caso. Pero éste le respondió: “Tranquilo, desde que pronunciaste la palabra peces he dado luz verde al proyecto”. Otro de los puntos fuertes de cualquier trabajo de Pixar es la calidad de la animación, de estilo realista. La compañía vuelve a demostrar que es insuperable en su tratamiento de texturas casi reales, aunque quizás les quede por mejorar en las figuras humanas. Además, esta cinta supone un gran avance en cuanto a recreación de líquidos, que por lo visto hasta ahora era la asignatura pendiente de la animación digital, pues no conseguían ser lo suficientemente convincentes.

8/10
La flor del mal

2002 | White Oleander

El mundo de la adolescencia es un tema recurrente en el cine, pero hay muchos modos de abordarlo. Aquí Peter Kosminsky radicaliza su visión al mostrar el desconcierto de una joven cuando carece de referentes adultos equilibrados. Eso es tanto como poner a su personaje contra la espada y la pared: el desarrollo normal es imposible. Astrid Magnusson es una joven adolescente que adora a su madre, pero ésta es más mala que la tos y ha educado a su hija poniendola en contra del mundo. La joven, ya de por sí aislada, acabará por quedarse sola cuando su madre vaya a parar a la cárcel por asesinato. Las autoridades colocarán entonces a Astrid en diferentes hogares de acogida, pero, a pesar de que ella intenta abrirse paso en el corazón de los demás, a su alrededor todas las personas parecen situarse al borde del abismo. Si hay algo en lo que esta película destaca sobre las demás es en el magnífico trabajo del reparto. Kosminsky da el do de pecho con una dirección de actrices cuidadosa hasta en el mínimo gesto. La protagonista, encarnada por Alison Lohman, está sobria y creíble, igual que celosa y desequilibrada Robin Wright Penn en su patético personaje. Sin embargo, brillan aún más las interpretaciones de la débil y deprimida Renée Zellweger y de la posesiva madre de la protagonista, encarnada por Michelle Pfeiffer con tal perfección que hasta acaba por dar miedo.

5/10
A dos metros bajo tierra (2ª temporada)

2002 | Six Feet Under (2ª Season) | Serie TV

Nueva entrega de la malasana serie de Alan Ball, enmarcada en una funeraria. Siguen las disfunciones de la familia Fisher: Nate duda si casarse, la madre busca autoestima... Y la muerte, siempre, al fondo.

6/10
Camino a la perdición

2002 | Road To Perdition

Años de la Depresión. Michael Sullivan es un matón de una banda de gángsters irlandeses. Reservado y concienzudo, sirve con lealtad a su jefe, el mafioso John Rooney, una figura casi paterna para él. De hecho Rooney ve más un hijo en él que en Connor, su auténtico vástago, un tipo débil, taimado y con complejos, una verdadera decepción. Pero Michael es un tipo triste. Hace lo que le encomiendan, pero se adivina que desea una vida mejor para sus hijos. Lo cual puede que no sea posible cuando su primogénito, un chaval llamado también Michael, se convierte en testigo de un crimen. La banda de Rooney trata de eliminarlo, lo que obliga a Michael padre a replantearse el sentido de su vida. Comienza una huida hacia delante, con la persecución implacable de Harlen, un asesino despiadado al que le encanta fotografiar a sus víctimas. Sam Mendes confiere a la historia original un aire de tragedia a lo Shakespeare. Las relaciones entre padres e hijos tienen una fuerza enorme, así como el peso del destino y el ejercicio de la libertad para intentar cambiarlo. Además, el director no firma la clásica película de gángsters. De algún modo parece como si el tiempo se hubiera detenido en su film, domina un cierto aire de irrealidad: hay planos claramente oníricos (los que abren y cierran el film, la gente leyendo el periódico en la estación…) y ambientes como de ensueño. Mendes explica que el “corazón del film” consiste en “dos padres en el camino de la mutua destrucción. Trata del legado que los padres dejan a sus hijos. Los mundos secretos donde habitan los padres.” Y una vez más –se nota que procede del mundo del teatro– demuestra ser un gran director de actores: Hanks, Newman, Law y Craig están sensacionales, así como el adolescente Tyler Hoechlin. No resulta habitual ver a Tom Hanks en la piel de un frío asesino, una difícil composición, firme candidata al Oscar. Para subrayar la ambigüedad moral del personaje, Sam Mendes optó por fotografiar al actor a cierta distancia. Y explica su decisión así: “Tom es un actor al que el público cree conocer muy bien. Y queríamos que tuvieran que hacer un esfuerzo para intentar penetrar en el mundo interior de los personajes, especialmente en el suyo. Quería arrastrarlos a un cierto nivel en el que no recibieran las señales acostumbradas. Así que escena tras escena Tom aparece parcialmente a oscuras, visto en el umbral de las puertas, sumergido en la sombra para luego volver a aparecer. Usamos siempre objetivos cortos y nos mantuvimos a cierta distancia de él.”

7/10
The Salton Sea

2002 | The Salton Sea

Tras morir su esposa, Danny no levanta cabeza, y se hace adicto a las drogas. Para salir del sórdido submundo en que se ha estancado, trama un plan para mediar en la entrega de un cargamento de estupefacientes. Val Kilmer y un elenco de secundarios de primera, en una mezcla de drama e intriga. El título hace mención al sitio idílico al que el “prota” quiere escapar, un lago situado en California, de elevada salinidad y uno de los puntos más bajos de los Estados Unidos.

4/10
En la habitación

2001 | In The Bedroom

Sombría, durísima e impactante historia, con una estupenda baza a su favor: cuenta con una serie de personajes muy bien definidos, encarnados por actores de carácter. Son muy justas las candidaturas al Oscar que lograron Spacek, Wilkinson y Tomei. Los dos primeros conforman un matrimonio maduro, preocupado por la relación que mantiene su hijo, recién salido de la adolescencia, con una mujer divorciada, madre de dos críos. Y aún les espera un sufrimiento mayor. Una vida arrancada inesperadamente. El vacío de la ausencia. La falta de consuelos. Las reacciones contrapuestas. El film de Todd Field comparte temas con la película italiana La habitación del hijo. También aquí se habla del misterio de la muerte aunque, a diferencia de lo que ocurría en el film de Moretti, hay un culpable tangible de la desgracia. Esto hace que la narración tome un derrotero inesperado que, algunos dirán, chirría un tanto; pero que confirma que nada nos devuelve al ser querido, que a todos toca apurar el cáliz del dolor.

4/10
Cadena de favores

2000 | Pay It Forward

Comienzo de curso en el cole. El nuevo profe de sociales propone a sus alumnos un trabajo: “Piensa una idea para hacer del mundo un sitio mejor.” A Trevor, un chaval muy espabilado, se le ocurre una: hacer tres favores, y que los beneficiados hagan lo mismo, y así hasta el infinito y más allá. Que nadie piense, por el argumento, que Cadena de favores es una cursilada. Mimi Leder dirige un drama sensible, con tres espléndidos actores (Hunt y Spacey ya tienen un Oscar en su haber y Osment fue candidato), que dan lo mejor de sí. La exploración del dolor que ocasiona el matrimonio roto de los padres de Trevor, y la creación de un profesor nada estereotipado, que va como derrotado por la vida, justifican sobradamente el visionado de este film. Ya sólo el arranque de la narración (el profesor de espaldas ante la pizarra, el modo en que consigue la atención de sus pupilos) es un buen botón de muestra de que Leder ha mejorado tras la cámara después de films como El pacificador y Deep Impact.

6/10
Erin Brockovich

2000 | Erin Brockovich

Erin Brockovich, una madre soltera y sin empleo, sufre un accidente de automóvil. Por culpa de unos abogados desbordados de trabajo pierde la indemnización a que tenía derecho. Su enfado es comprensible, pero le conduce a una petición ciertamente original: ya que le han hecho perder el caso, pide trabajo en el bufete de abogados. Su testarudez es premiada con el empleo. Erin se sumerge en papeles, y nota algo extraño en los correspondientes a una inmobiliaria: los terrenos y viviendas tienen un suministro de agua contaminada. Lo cual ha provocado daños en la salud de varias familias. Película de abogados, con una intriga interesante y, sobre todo, con la presencia impagable (aunque le lluevan millones de dólares por película) de Julia Roberts. Esta chica es, sin duda, la actriz que mejor llena la pantalla en la actualidad, con un carisma digno heredero del de una Katharine Hepburn, por poner un poner. Su personaje, una mujer con ganas de trabajar y una vida sentimental y familiar complicada, que viste de modo llamativo, es un regalo para Julia, que lo borda. En esta película tiene además la suerte de contar con un actor masculino a su altura: Albert Finney, el protagonista de Tom Jones. La novia de América se llevó merecidamente el Oscar a la mejor actriz.

7/10
American Beauty

1999 | American Beauty

Estamos ante una de las películas más cáusticas de la última temporada. Se ha llevado 5 Oscar, en los apartados de mejor película, director, guión, actor y fotografía. Casi nada. La historia la narra un muerto, que explica cómo ha llegado a esa situación. El tipo está casado y tiene una hija. Lleva una vida mediocre y rutinaria. Ha perdido todo interés por su esposa, no existe comunicación con su hija, su trabajo no le satisface. Cuando cae en la cuenta de su vacío existencial, empieza a cambiar de estilo de vida, haciendo todo lo que se le antoja: fumar hierba, dejar su trabajo y empezar nuevo curro en una hamburguesería, hacer musculitos... La situación que le puede llevar a tocar fondo tiene la forma de la mejor amiga de su hija: una auténtica “lolita”, que le está haciendo perder la cabeza a pesar de ser poco menos que una cría. Sam Mendes es un director desconocido, que hasta ahora se dedicaba al teatro. Sin embargo demuestra maneras en esta película, que trata de ser una advertencia sobre el reverso tenebroso del sueño americano. Aunque hay algún exceso caricaturesco, la película pone el dedo en ciertas dolorosas llagas de la sociedad actual. El director explica que “en un país como Estados Unidos, enfermo de incomunicación, donde la gente no se comunica más que por internet, me apetecía contar a través del personaje del joven que hay alternativa, dos opciones: comportarse violentamente o encontrar algo que te fascine y desarrolle tu espiritualidad.” La película ha supuesto el segundo Oscar de Kevin Spacey; antes lo ganó con Sospechosos habituales.

7/10
La milla verde

1999 | The Green Mile

Impactante film que te atrapa desde el minuto uno. La historia la enmarcan los recuerdos de un anciano que, en los años de la depresión americana, fue guardián de los condenados a muerte en una prisión. Paul Edgecomb se esfuerza en hacer bien su trabajo: trata a los presos con humanidad, resuelve los conflictos que se le presentan, congenia con sus compañeros. La llegada al pabellón de la muerte de John Coffey, un negro grandote condenado por el asesinato de dos niñas, le deja pronto perplejo. Este hombre simple muestra una rara inocencia, le envuelve un halo de bondad. Posee además una gracia especial para curar, que hace pensar a Paul que “Dios no ha podido poner un don como éste en manos de un asesino”. Darabont demuestra una gran habilidad al urdir su guión, rico en situaciones. Sabe hacer avanzar la historia, dar a las situaciones de alto contenido dramático su contrapunto humorístico. Cierto que se toma su tiempo –más de tres horas–, pero, reconozcámoslo, lo aprovecha. Nos mete en ambiente. Conocemos la rutina diaria de la galería de los condenados. Somos testigos de cómo se prepara una ejecución. Asistimos a varias. E intimamos con los personajes. El estupendo reparto tiene la suerte de que la historia les proporciona apetitosos papeles. Cada uno está dibujado con vigorosos trazos, permiten la composición, eso que se llama ‘lucirse’. Es verdad que hay en la trama un maniqueísmo algo evidente: a un lado están los “buenos” (cuatro de los guardianes, el alcaide, las esposas, tres de los condenados a muerte), al otro los “malos” (un sádico guardián, y un no menos sádico condenado). Pero es un punto de partida que Darabont asume conscientemente y que merece todo el respeto. En el reparto, fantástico, destaca, cómo no, Tom Hanks, en uno de esos papeles de hombre normal con problemas que bien podría haber encarnado, años ha, James Stewart. El film obtuvo 4 nominaciones a los Oscar en los apartados de mejor pelÌcula, guión adaptado, actor de reparto (Michael Clarke Duncan) y sonido. Pero se quedó sin estatuillas.

7/10
El hombre que susurraba a los caballos

1998 | The Horse Whisperer

Dos adolescentes sufren un accidente mientras montan a caballo. Una muere. Grace, la otra, pierde una pierna y queda muy traumatizada. Sus padres, que no se llevan muy bien, no saben qué hacer para que la chica recupere la alegría. Hasta que Annie, la madre, toma una drástica decisión: deja temporalmente su trabajo en una revista, y se lleva a su hija y al caballo (éste se encuentra en estado semisalvaje desde el accidente) a Montana. Allí vive Tom Booker, un célebre cuidador de caballos. Estupendo film, inspirado en la novela de Nicholas Evans (hay cambios importantes, sobre todo en el final), tiene algunos puntos en común con Los puentes de Madison. Robert Redford escoge un tema perfecto para subrayar los contrastes entre la paz de la naturaleza y el ajetreo de la gran ciudad. El personaje de Tom, que Robert Redford se reserva (es la primera vez que Redford dirige y actúa en un film), es un verdadero bombón, y le va como anillo al dedo. Film contemplativo, con una fotografía de los paisajes de Montana alucinante, y que gustará un montón a los amantes de los caballos, ofrece además una historia sólida. El film refleja las tensiones en una familia (como el amor entre marido y mujer ha perdido fuelle, las dudas entre un nuevo romance o la fidelidad, el acercamiento a una hija que está lejos, muy lejos) con intensidad; y atrapa de lleno al espectador.

6/10
Mad City

1997 | Mad City

El infeliz guardia jurado de un museo de historia natural es despedido. Desesperado –no sabe cómo decírselo a su mujer, sufre por su familia...–, comete el torpe secuestro de un grupo de niños de visita en el museo. La casual presencia en el interior de Max Brackett, reportero en horas bajas, convierte el desgraciado suceso en espectáculo informativo. Ácida crítica la que ofrece el film hacia la telebasura o la información a cualquier precio. Con clara inspiración en El gran carnaval de Billy Wilder, Costa-Gavras pone el dedo en una dolorosa llaga de la sociedad de la información: la búsqueda del morbo en la pequeña pantalla, la facilidad con que los canallas se convierten en héroes o viceversa, etc. Pese a los dardos envenenados que el director lanza al personaje de Dustin Hoffman, también le dota de humanidad, al advertir poco a poco las consecuencias de sus deseos de protagonismo. Brillantes están también John Travolta como el asustado vigilante que se divierte con los niños, y Alan Alda como periodista sin escrúpulos.

6/10
Oscar y Lucinda

1997 | Oscar & Lucinda

El azar lleva a un adolescente a hacerse clérigo anglicano. A partir de entonces se aficiona al juego: el dinero ganado lo dona a obras de caridad. Ya sacerdote, conoce a una joven. Pero la fatalidad quiere que no se manifiesten su amor. Singular relato sobre los caprichos del destino (amor no declarado, paternidad sorprendente, muerte inesperada). Falta a la religión el personalismo de la relación hombre-Dios. Las imágenes de una iglesia de metal y cristal que, en una barca, se transporta a tierras de misión, son fascinantes: remiten a Aguirre, la cólera de Dios y Fitzcarraldo de Werner Herzog.

4/10
El laberinto rojo

1997 | Red Corner

Un abogado que trabaja para una cadena de televisión americana viaja a Pekín para negociar con el gobierno chino el primer proyecto de comunicación por cable del país. Tras pasar una noche con una joven, a la que acaba de conocer en una sala de fiestas, ella aparece asesinada. El ejecutivo es acusado de un crimen que no ha cometido. Dejado de lado por sus compañeros de empresa y ante la pasividad de la embajada estadounidense, debe enfrentarse al sistema judicial chino, un verdadero "laberinto rojo" donde no está claro su sentido de la justicia. Una joven abogada de oficio se ocupa de su defensa: ella le recomienda que se confiese culpable para evitar la pena capital, pero él no lo tiene tan claro. Dura crítica al régimen comunista chino, hasta el punto de que este film (junto al reciente Kundun de Martin Scorsese) ha merecido la protesta oficial del gobierno chino; y sus responsables han pasado a ser consideradas personas no gratas. En efecto, el aparato del partido y los jueces no quedan demasiado bien parados en el film. De todos modos, lo más interesante del es el choque de caracteres entre Richard Gere, el americano, y Bai Ling, la abogada china. No pueden ser más distintos: él es individualista y materialista, procede de un régimen capitalista; lo contrario de ella, formada en el colectivismo chino, y con una formación oriental reposada y reflexiva. Los dos extremos se van, poco a poco, acercando y comprendiendo, hasta el punto de acabar colaborando de buen grado por evitar la injusticia. Dirige el film con garra Jon Avnet, el director del excelente film Tomates verdes fritos.

5/10
Íntimo y personal

1996 | Up Close & Personal

Tally, una ambiciosa periodista que presenta la información meteorológica, ve como su carrera comienza a ascender cuando conoce a Warren un profesional de la comunicación, antiguo corresponsal de la Casa Blanca, que le consigue presentar un informativo de máxima audiencia. Al tiempo, ambos inician una historia de amor. Dúo de estrellas: Robert Redford y Michelle Pfeiffer, en una de las películas de amor más recordadas. Jon Avnet, que se basa en la obra "Golden Girl" de Alanna Nash, sabe aprovechar a sus artistas. Entre ambos actores hay química y el espectador es testigo de un gran duelo interpretativo. La película cuenta con un excelente ritmo narrativo en el que se alterna la agitada vida de la profesión periodística con el tórrido romance entre los protagonistas. Inolvidable la canción 'Because you love me'.

4/10
American Buffalo

1996 | American Buffalo

Donny Dubrow (Dennis Franz) se encarga de una tienda de artículos de segunda mano, que está en horas bajas. Aunque apenas vende, la tienda le sirve como lugar de reunión con sus viejos amigos y despachar largas timbas de póquer. Bobby (Sean Nelson) es su chico de los recados, a quien mantiene a su lado más por razones sentimentales que por necesidad del negocio. Un día aparece un cliente espabilado que compra una extraña moneda. Donny cree que ha realizado un buen negocio, pero poco después se da cuenta del verdadero valor de la moneda. No ve otra forma de recuperar la moneda que robándosela a su nuevo propietario. Pero ya puestos, se plantea arramblar con cualquier cosa de valor del sujeto. Parece que el plan de Donny ha funcionado, pero todo se desbarata con la aparición de Teach (Dustin Hoffman), un perdedor amigo de Donny.  Un drama nada convencional, que resulta difícil de encasillar en un género concreto. Narra una historia emotiva y mundana, de una forma muy agradable. Cuenta con unas brillantes interpretaciones, entre las que destaca la de Dustin Hoffman, que obtuvo el Globo de Oro y el León de Oro de Venecia al mejor actor. Basada en una obra teatral de David Mamet, tiene unos diálogos ágiles y divertidos. Muy recomendable para los aficionados a un cine que se sale de la norma.

7/10
Phenomenon

1996 | Phenomenon

George, un mecánico no muy espabilado, ve una noche una misteriosa luz que le transforma en un genio. Pero lo que de verdad desea él es el cariño de sus semejantes, y sobre todo de Lace, de quien se ha enamorado. Phenomenon es una curiosa mezcolanza. Drama, comedia romántica, magia, ecologismo... John Turteltaub salta de un tema a otro, causando a veces desconcierto. No consigue el director la solidez de Mientras dormías. Pese al cuidado de los aspectos visuales –magnífica la coordinación de fotografía y dirección artística– flojea la historia. Aunque grata de ver, y con aciertos parciales, se desarrolla de modo errático hasta llegar a un callejón sin salida, del que se sale de modo muy artificioso. John Travolta encarna bien a su personaje, pero se desaprovechan secundarios de la talla de Robert Duvall y Forest Whitaker.

5/10
El escándalo de Larry Flynt

1996 | The People Vs. Larry Flynt

Basada en el guión de Scott Alexander y Larry Karaszewski, el film nos relata la trágica vida de Larry Flynt, un personaje criado en un degradado ambiente familiar, que haría fortuna al fundar la revista pornográfica "Hustler". Su vida agitada estuvo sembrada de escándalos y tuvo que hacer frente a diversos juicios por obscenidad y libelo. En 1978 sufrió un atentado que lo dejaría paralizado de cintura para abajo, y terminó por hacerse adicto a la heroína. Película polémica, dirigida por Milos Forman, y producida entre otros por Oliver Stone. El film parte de un planteamiento simplista, al parecer querer hacernos ver a Larry Flynt como un paladín en la defensa de la libertad de expresión. No es de extrañar que con semejante premisa, el film sufriera las críticas de los grupos feministas y de la izquierda radical norteamericana, para los cuales Larry Flynt, no es un defensor de la libertad de prensa, sino más bien un capitalista que se ha enriquecido, explotando a sus trabajadores, en el mundo del sexo, a los que buscaba entre las clases más desfavorecidas de la sociedad. La película presenta no obstante una realización técnica correcta y cuenta con las interpretaciones de Woody Harrelson, Courtney Love y Edward Norton.

4/10
Unstrung Heroes

1995 | Unstrung Heroes

En los años 60, a un chaval de doce años, Steven, le toca cargar con el dolor que supone el cáncer de ovarios que padece su madre. Durante un verano, mientras su padre cuida de su madre, él se va a vivir con sus dos excéntricos tíos, Arthur y Danny, con los que tendrá una relación muy especial, y que le invitan a explorar sus raíces judías. Film de iniciación a la vida para un adolescente, el guionista Richard LaGravenese adapta un libro de Franz Lidz para Diane Keaton, en una de las incursiones de la actriz como directora. Tiene un tono agridulce, pues combina el humor con esa situación tan irrepetible de saber que la vida de una madre se apaga; y muestra cómo el heroísmo puede y debe formar parte de lo cotidiano.

5/10
Donde reside el amor

1995 | How to Make an American Quilt

Finn (Wynona Ryder) acaba de graduarse en la universidad de Berkeley y se retira para terminar su tesis durante el verano a la casa que su abuela y su tía poseen en Grasse, California. Se trata de un sitio tranquilo, ideal para trabajar y para que Finn reflexione sobre una propuesta de matrimonio. Sin embargo, conoce a un atractivo joven, León, que le hace dudar. Mientras trata de tomar una decisión, es aconsejada por un grupo de amigas de su familia que le cuentan sus experiencias personales. Winona Ryder era en el momento de la producción de Donde reside el amor una de las actrices más solventes y que más prometía. Así lo demuestran títulos como Drácula, de Bram Stoker, La edad de la inocencia o esta emotiva película, donde realiza una excelente interpretación. Está secundada por grandes actrices extraordinarias como Ellen Burstyn (Alicia ya no vive aquí) o Anne Bancroft (El milagro de Anna Sullivan).

5/10
Mujercitas (1994)

1994 | Little Women

Narra la historia de cuatro hermanas, interpretadas por Winona Ryder, Trini Alvarado, Kirsten Dunst y Claire Danes, que viven felices junto a sus padres. La vida familiar se ve perturbada cuando su padre es llamado a filas, y tiene que incorporarse enseguida para luchar en la Guerra de Secesión. Las cuatro hermanas y su madre, interpretada por Susan Sarandon, deben enfrentarse solas a la vida. Cada una tiene un carácter diferente, pero se llevan de maravilla. Introduciéndonos en su vida, conocemos la sociedad de Estados Unidos a mediados del siglo XIX, las costumbres y la forma en que se desarrollaban las relaciones. Una entrañable película basada en la famosa novela de Louisa May Alcott. Realiza una eficaz recreación de la época a través de estas cuatro jovencitas. Pone de relieve los valores positivos del amor familiar y la honestidad. Cuenta con actrices de primera línea, como la entonces emergente Winona Ryder o la portentosa Susan Sarandon.

6/10
The War (La guerra)

1994 | The War

La familia Simmons vive de modo precario en el Sur de los Estados Unidos. Stephen (Kevin Costner), el padre, arrastra las secuelas que dejó en su psique la Guerra de Vietnam, lo que le dificulta encontrar empleo. El proceso de maduración de los hijos, Stu (Elijah Wood) y Lidia (Lexi Randall) se ha acelerado por esta situación, y por sus constantes peleas con los Lipnicki, hijos de un chatarrero. Pese a todo los dos chicos, con la ayuda de sus amigos de pandilla, se empeñan con ilusión en construir un refugio en la copa de un gran árbol; una meta que les hace olvidar los momentos amargos de su existencia, siquiera sea momentáneamente, a la vez que mantiene en ellos la conexión con la magia propia de la infancia. Jon Avnet, director de la magnífica Tomates verdes fritos, vuelve a sumergirse en una historia sureña rica y llena de interés humano, en la que se mezclan los momentos divertidos –los más propiamente infantiles– con los dramáticos. Tiene como materia prima un guión de Kathy McWorter, a quien hay que reconocer que sabe tratar el manido tema de la guerra de Vietnam de manera diferente, al establecer un paralelismo entre la experiencia de Stephen en el sudeste asiático y las peleas que los Simmons han de librar cada día en casa, en su propio país. Incomprensión, paro, discriminación por enfermedad, racismo, accidentes, muerte, son los enemigos de la guerra que acontece en casa. Estos problemas son observados con mirada perpleja por unos chicos, sobre todo Stu, que están despertando sin saberlo a la adolescencia. La película es ambiciosa, y preciso es reconocer que a veces Avnet pierde el norte. El entretenimiento excesivo en determinados pasajes, un querer abarcar demasiado, dan como resultado un film algo deslavazado, que puede desorientar al espectador, que quizá no adivine a dónde, exactamente, le quiere llevar el director. Un poquito más de orden y claridad de ideas habrían mejorado una película, a pesar de todo destacable. Bien fotografíada, con una hermosa banda sonora de Thomas Newman, el film goza además de un ajustado reparto encabezado por el veterano actor infantil Elijah Wood, la desconocida niña Lexi Randall y el carismático Kevin Costner. Pero el balance de La Guerra es positivo, sobre todo, por su apuesta a favor de la hondura. Especialmente atractivo resulta el tratamiento de las relaciones humanas: entre padre y Stu, que muestra los esfuerzos del primero por educar y ganarse la confianza del hijo; entre hermanos, amigos, adversarios... La generosidad que lleva a estar dispuesto a arriesgar la vida por el amigo está muy presente en la historia. También, olvidando falsos pudores, Avnet trata con acierto la muerte y la tentación subsiguiente de rebelarse contra Dios.

5/10
Cadena perpetua

1994 | The Shawshank Redemption

Acusado del asesinato de su mujer y su amante, Andy Dufresne es enviado a prisión de por vida. A partir de un relato de Stephen King, Frank Darabont debutó con este extraordinario drama carcelario, que huye de los efectismos para centrarse en temas como la amistad y la esperanza. Tim Robbins compone un protagonista muy humano y atractivo, y Morgan Freeman le secunda a la perfección mimetizándose en su mejor amigo entre rejas. Algunas escenas son memorables, como las de la cerveza en el tejado o el momento en que Dufresne "regala" unos momentos de música clásica a los presos. Son momentos en que la verdadera libertad humana, esa que nadie te puede quitar, grita poderosamente. Nominada para 7 Oscar, la película tuvo la desgracia de que ese año Forrest Gump lo acaparara todo.

9/10
El favor

1994 | The Favor

Kathy (Harley Jane Kozak) es una chica que cree llevar una vida feliz. Pero algo le hace ver de repente que, a pesar de estar casada con un hombre maravilloso y de tener todo lo que desea en la vida, le falta un ingrediente fundamental: la pasión. Una serie de circunstancias le hacen recordar sus años universitarios, en los que tenía un montón de planes y unas tremendas ganas de vivir. Así aparecen en su vida una serie de personajes, como un joven seductor interpretado por Brad Pitt, o uno enigmático Ken Wahl. El problema es que quiere a su marido y no quiere traicionarle, así que decide solicitar la ayuda de su mejor amiga, Emily (Elizabeth McGovern). Emily será la encargada de vivir en sus carnes las experiencias que le gustaría vivir a Kathy. Una comedia de enredo que se aprovecha de los elementos clásicos del género. Cuenta con un equipo de brillantes jóvenes actores y actrices, que plasman su vitalidad en la pantalla. Provoca situaciones divertidas, en las que Kathy trata de deshacer el lío que tiene en la cabeza. Entretenida aunque previsible.

6/10
Como uña y carne

1993 | Flesh And Bone

Kay Davis (Meg Ryan) es una mujer marcada por su pasado, que escapa de un matrimonio fracasado. Sin un destino fino, su única idea es escapar hacia cualquier lugar. En alguna parte de una carretera perdida conoce a Alis Sweeny (Dennis Quaid), un vaquero seductor al que su trabajo le obliga a viajar de pueblo en pueblo. La atracción surge entre ambos enseguida, pero todo se complica con la aparición del padre de Arlis, interpretado por James Caan. Sus vidas entonces se ven envueltas en unos turbulentos sucesos, en los que se mezclan los oscuros recuerdos con la malicia del padre de Arlis. Un thriller que lleva hasta el extremo más malvado la confusión de sus personajes. Cuenta con unos buenos actores algo desaprovechados por una trama demasiado enrevesada. Busca como puede la lágrima del espectador.

4/10
Corina, Corina

1993 | Corrina, Corrina

Jessie Nelson escribe, dirige y produce Corina, Corina, una película basada en sus recuerdos de infancia. Narra las vicisitudes de Molly (Tina Majorino), una niña que acaba de perder a su madre, y que desde entonces es incapaz de articular una palabra. Su padre (Ray Liotta), que trabaja en el mundo de la publicidad, no es capaz de consolarla, entre otras cosas porque no cree en Dios ni en una vida después de la muerte. La llegada de Corina (Whoopi Goldberg), una niñera negra, cambiará ese hogar aparentemente destrozado. Nelson narra con corrección, y hasta con cierta habilidad, una historia de amor interracial, que ha de abrirse paso entre los obstáculos que los amigos de uno y otro ponen a una posible unión. En el fondo los dos son muy parecidos: les gusta la misma música, la poesía, comparten la torpeza manual, son viudos... Incluso Corina es licenciada universitaria, sólo que el color de su piel no le ha facilitado demasiado las cosas. Además, el cariño que pone en cuidar a Molly, es más de madre que de simple niñera. La mirada nostálgica a la infancia es evidente en el personaje de Molly. La inocencia de esa época vital es conservada por Corina, que enseña a la niña trucos en que es fundamental creer en la magia. También le enseña a tener fe, algo que el personaje encarnado por Ray Liotta necesita desesperadamente. Aunque el film es, sobre todo, un drama, en los momentos de humor Whoopi Goldberg demuestra sus dotes como actriz cómica.

4/10
El juego de Hollywood

1992 | The Player

Loca sátira del mundo del cine, narra las peripecias de un productor cinematográfico que recibe una serie de amenazas de muerte por un guionista, al que este en su día no contrató. Tim Robbins da vida a este productor, que habrá de luchar por mantener su puesto de trabajo y que deberá hacer todo lo posible para eludir la acción de la policía cuando se vea accidentalemnte involucrado en la muerte de un guionista. Robert Altman dirige esta comedia, a la que sabe imprimir su sello personal, ironía y mordacidad predominan durante todo el film. Ingeniosos diálogos y un reparto multiestelar encabezado por Tim Robbins, Whoopi Goldberg, Greta Scacchi, Fred Ward, Peter Gallagher y Brion James contribuyen a que estemos ante un auténtico producto de lujo. El film obtuvo tres nominaciones a los oscar en las categorías de mejor director, mejor montaje, y mejor guión adaptado.

7/10
Susurros en la oscuridad

1992 | Whispers in the Dark

Ann Hecker (Annabella Sciorra) es una psicoanalista muy considerada en su profesión, que se ve turbada por la aparición de un extraña paciente, Eve Abergray. Esta le impresiona con sus relatos sexuales, hasta tal punto que provoca en Ann Hecker una serie de sueños ambiguos en los que predomina el erotismo. El caso de Abergray le hace meditar a Ann sobre su propia vida y sus relaciones, convirtiendo sus pensamientos eróticos en una obsesión. Se decide a pedir ayuda a su maestro, el doctor Leo Green. Este le recomienda esforzarse para conseguir un amor verdadero, y Ann Hecker lo encuentra en la persona de Doug McDowell. McDowell parece un hombre amable y sencillo a primera vista, pero una serie de circunstancias le hacen sospechar a Ann Hecker que quizá esté enamorada del amante sádico de su paciente Abergray. Un truculento thriller de sexo y violencia, con la atractiva Annabella Sciorra como protagonista, y las brillantes interpretaciones de Anthony Lapaglia y John Leguizamo. Una dura historia sólo apta para adictos al género.

4/10
Ciudadano Cohn

1992 | Citizen Cohn

Rigurosa reconstrucción de la trayectoria profesional de Roy Cohn, abogado que se convirtió en la mano derecha del senador Joe McCarthy durante la Caza de Brujas en Estados Unidos. James Woods encarna con convicción al personaje.

6/10
Esencia de mujer

1992 | Scent of a Woman

Un joven estudiante (Chris O'Donnell) es contratado por una familia para que, en su ausencia, cuide del abuelo, el teniente retirado Frank Slade (Al Pacino), un invidente un tanto amargado que convence al chico para pasar un fin de semana en Nueva York. Allí pretende saborear lo mejor de la vida -buena cocina, guapas mujeres, limousinas con chófer y una suite en el Waldorf-Astoria-. El joven no sabe que después pretende suicidarse. Sin embargo, ambos personajes se ayudarán mutuamente y el ex Teniente Coronel recuperará las ganas de vivir. Excelente remake del filme italiano Perfume de mujer, con un inmenso Al Pacino, como el ex militar invidente. Supuso el descubrimiento del jovencísimo Chris O'Donnell, que posteriormente se convertiría en uno de los actores más reputados de Hollywood en filmes como En el amor y en la guerra o Batman y Robin.

7/10
Destinos opuestos

1991 | Career Opportunities

El joven Jim Dodge encuentra trabajo como chico de la limpieza en los almacenes Target, el mayor establecimiento de su pueblo. Un día conoce a Josie McClellan, la hija del gobernador, por la que se sentirá irresistiblemente atraído. Una amena comedia romántica, a pesar de que el reputado guionista John Hughes (Solo en casa) abusa de los tópicos del género. Cuenta con un gran trabajo de los protagonistas y del secundario Dermot Mulroney, acompañado de su hermano menor Kieran.

4/10
Encadenadamente tuya

1991 | The Linguini Incident

Vivian (Eszter Balint) es una diseñadora de ropa interior algo desequilibrada. Su máxima ilusión consiste en enriquecerse y hacerse famosa en el mundo de la moda. Lucy (Rosanna Arquette) es una apasionada admiradora del mago más conocido de todos los tiempos, el gran Houdini. Lucy se dedica a imitar a su ídolo, y se pasa la mayor parte del día ensayando los números de Houdini. Monte (David Bowie) es un camarero amable y educado del restaurante Dalí. Su deseo es conseguir la dichosa tarjeta verde que le permita residir legalmente en Estados Unidos. Lucy y Monte se conocen en el restaurante y comparten enseguida sus sueños. Poco después conocen a Vivian, que se integrará en el grupo. Los tres tienen muy claros sus objetivos, y están dispuestos a hacer cualquier cosa por conseguirlos. Las cosas se complican cuando se les ocurre realizar un atraco. Una comedia con un planteamiento original, que se desarrolla con bastante agilidad. Cuenta con una atractiva protagonista. Destaca la presencia de una de las figuras más importantes de la música pop, David Bowie.

5/10
Tomates verdes fritos

1991 | Fried Green Tomatoes

Film que fue un éxito relativamente inesperado en taquilla, pese a basarse en una novela de Fannie Flagg candidata al Pulitzer. La misma autora firmó el guión, que bascula entre dos historias que discurren en el Sur de Estados Unidos. Una, actual, afecta a Evelyn Couch, anodina ama de casa, acostumbrada a ser ignorada por su tosco marido, quien conoce casualmente en una residencia de la tercera edad a la fascinante Ninny Threadgoode, una anciana que vive allí, y con la que simpatiza enseguida. Ninny deja a Evelyn con los ojos como platos contándole entretenidas anécdotas de las andanzas juveniles, tiempo atrás, de dos mujeres muy amigas: Idgie y Ruth. El relato, mostrado a lo largo de varios flash-backs, cambiará la vida de Evelyn. Una película femenina, pero que gustará a cualquiera con un mínimo de sensibilidad, y en definitiva a todo el que conozca el significado verdadero de la palabra ‘amistad’. Porque de eso trata en definitiva este film, más allá de la parte de intriga, que figura en la frase promocional de doble sentido ‘¿El secreto de la vida? ¡El secreto está en la salsa!’. Se nos habla de una doble amistad, en el presente y en el pasado. Esa capacidad de compartir penas y alegrías con otra persona, manifestada en el grito de guerra, que muestra complicidad, ‘¡Towanda!’, ayuda precisamente a sobrellevarlas y a gozarlas mejor. Amistad, amor… en los que hay un tiempo para llorar –muchas desgracias sacuden a las protagonistas– y otro tiempo para reír –Evelyn aparcando a la puerta de un centro comercial, por ejemplo. También se nos habla de la posibilidad de cambiar: Evelyn es capaz, como dice a su esposo, de mirarse un día al espejo y reconocer que no le gustó lo que vio. ‘¿Sabes entonces lo que hice?’, le pregunta. ‘Cambié.’ El neoyorquino Jon Avnet no se ha prodigado mucho en la dirección. Ha producido muchos filmes (como Sky Captain y el mundo del mañana), pero sólo ha dirigido pocos largos. Aparte de Tomates verdes fritos, el mejor sin duda, es director de The War (La guerra), un título interesante, y de El laberinto rojo e Íntimo y personal, que dan menos de lo que prometen. Aquí contó con una historia entrañable, y supo llevar todos los sentimientos citados a la pantalla. Conserva ese indefinible romanticismo sureño, y cuenta con cuatro grandísimas actrices: Jessica Tandy (ganadora del Oscar por Paseando a miss Daisy), Kathy Bates (que tiene el mismo galardón por Misery), Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker.

7/10
Engañada

1991 | Deceived

Interesante thriller dirigido por Damian Harris (Malas compañías) –hijo del célebre actor irlándés Richard Harris–, quien contó con el protagonismo de una inspirada Goldie Hawn que por una vez estaba muy alejadas de sus roles cómicos. La historia incide en el viejo tema de que tras una apariencia perfecta, la vida en realidad puede ser todo lo contrario a lo que habíamos imaginado. Adrienne Saunders vive felizmente casada, con una hija y un trabajo que le llena. Sin embargo, tras un suceso traumático irá comprendiendo que quizá su marido no era la persona que ella pensaba. La vida de Adrienne entonces correrá peligro.

5/10
Los hombres no abandonan

1990 | Men Don't Leave

Jessica Lange interpreta a una madre de familia que se queda viuda. Su nueva situación la obliga a coger a sus dos hijos y a mudarse a la ciudad, donde tendrán que comenzar una nueva vida. La mujer no podrá soportarlo y cae en una depresión, pues no sólo echa de menos a su amado esposo, sino también a la cómoda vida que ha dejado atrás. La película se inspira en la cinta francesa La Vie Continue de 1981, donde Annie Girardot interpretó el personaje de Lange.

5/10
Aquí te pillo, aquí te mato

1990 | Welcome Home, Roxy Carmichael

Dinky Rossetti vive con sus padres adoptivos en Clyde, Ohio. Pero se entera de que en realidad es hija de Roxy Carmichael, una celebridad local que antes fue un tanto pendenciera. Dinky es también rebelde, pero el chico más guapo de la zona, Gerald, ve en ella algo especial. Comedia romántica juvenil dirigida por Jim Abrahams, célebre por sus comedias despiporrantes, al estilo Aterriza como puedas o Hot Shots! La que nos ocupa no cuenta con un guión de Abrahams y no alcanza el mismo nivel pero se deja ver. Además tiene entre su reparto a una por entonces inocente y adorable Winona Ryder.

5/10
Mi rebelde Cookie

1989 | Cookie

A Coolie Voltecki le preocupan pocas cosas en esta vida: las joyas, el chicle y las fiestas son algunas de ellas. Un día la detienen al intentar colarse en el metro, pero el abogado de su padre, un famoso gágster que espera la libertad condicional después de pasar trece años en prisión, consigue liberarla. Al salir, debe visitar a su padre a la cárcel. Comedia gamberra que cuenta con los geniales Peter Falk (El cielo sobre Berlín) y Dianne Wiest (Balas sobre Broadway) como protagonistas. A pesar de contar con un buen reparto y varias escenas muy divertidas, el resultado final no agradó a todo el mundo.

4/10
Dos cuñados desenfrenados

1988 | The Great Outdoors

Con idea de pasar unas vacaciones familiares, respirando aire puro y disfrutando de la naturaleza, Chet (John Candy), un campechano y bonachón padre de familia, decide irse de vacaciones con toda su tropa a una cabaña de un pueblecito de Minessota perdido en el bosque. Nada más llegar, recibe la visita inesperada de su pedante cuñado Roman (Dan Aykroyd), que también viene con su mujer y sus dos hijas a pasar unos días. Durante las vacaciones un sin fin de odiseas y situaciones inesperadas les irán sucediendo. El desaparecido John Candy nos regala situaciones hilarantes en esta comedia familiar con verdaderos momentos llenos de comicidad, como el del esquí acuático en el lago. Aparece, además, Annette Bening en uno de sus primeros papeles, antes de demostrar su talento. Agradable para pasar un buen rato en familia.

4/10
Golpe al sueño americano

1987 | Less Than Zero

Radiografía de la decadencia de la juventud americana protagonizada por un casi primerizo Robert Downey Jr. El actor interpreta a Julian, un joven que vive en Beverly Hills y que lo tiene todo: dinero, encanto, físico, etc. Sin embargo, el vacío de su vida se hace cada vez más grande, acrecentado por su adicción a las drogas. Su mejor amigo y la novia de éste intentarán enderezar a Julian, pero la vida de éste puede arrastrarle con ellos. La historia es cruda, con tintes criminales, y se basa en una novela del escritor policiaco Bret Easton Ellis. Dirige el inglés Marek Kanievska (Donde esté el dinero) y entre el reparto se puede encontrar también al 'rarito' James Spader.

4/10
Jóvenes ocultos

1987 | The Lost Boys

Michael y Sam son dos hermanos que se mudan a California. Allí, pronto establecerán contacto con un grupo de jóvenes no demasiado aconsejables que esconden un misterioso secreto: su naturaleza vampírica. Un buen día, Michael se convertirá en uno de ellos. Nueva vuelta de tuerca a las historias de vampiros, esta vez, ambientada en una tranquila ciudad de California, con jóvenes muchachos como protagonistas. La cinta está dirigida por Joel Schumacher (Un día de furia) el cual supo llevar buen ritmo en la historia al introducir acertadamente toques de humor y terror a partes iguales. Destaca ese estilo ochentero tan nostálgico para muchos y el buen hacer de un elenco de actores donde resaltan Jason Patric, Kiefer Sutherland, Dianne Wiest o Jami Gertz.

6/10
Rock Star (1987)

1987 | Light of Day

Patti Rasnick es una joven difícil, madre soltera, que lleva una tensa relación con su madre. Así que decide irse de casa y emprender una vida en solitario, nada más y nada menos que dedicada al mundo del rock. Su hermano .., se encargará de conseguir que regrese a casa, pero la misión no será nada fácil. Discreto film del tortuoso director y guionista Paul Schrader (American Gigolo), quien cuenta además con una estrella de la talla de Gena Rowlands (Gloria). Michael J. Fox no lo hace mal, aunque el resultado se aleja mucho del éxito cosechado dos años antes con Regreso al futuro.

4/10
Pisa a fondo

1986 | Gung Ho

Michael Keaton se mete en la piel de un hombre que, tras convencer a los japoneses para que reabran la fábrica de coches de su pueblo, es contratado para supervisar el trabajo. Comedia agradable dirigida por el solvente Ron Howard.

3/10
El hombre con un zapato rojo

1985 | The Man With One Red Shoe

Richard Drew (interpretado por Tom Hanks) es un excéntrico violinista que se distingue por ser extremadamente despistado. Sin darse cuenta, cuando debe viajar a Washington por motivos de trabajo, lleva un zapato de cada color; uno de ellos es rojo. Cuando aterriza se da la circunstancia de que varios agentes de la CIA están esperando la llegada de un peligroso espía, por lo que sospechan que el zapato rojo puede ser algún tipo de contraseña. Le asignan el caso a una de sus mejores espías, la agente Maddy Drove, que se encargará de vigilar a Richard. Gracias a su protección, Richard se salva de los múltiples atentados que, inexplicablemente, comienza a sufrir. Durante su misión no puede evitar enamorarse de él. Un día aparecen cuatro cadáveres en su apartamento y... Antes de convertirse en un reputado actor dramático tras el giro que dio en su carrera con el filme Philadelphia, Tom Hanks se convirtió en el rey de las comedias norteamericanas. Este es un buen ejemplo de aquella etapa, debido a un hilarante guión de Robert Klane, que a su vez es un remake de una conocida película francesa. El reparto está integrado por actores como Jim Belushi (El rector) y cuenta con la colaboración de Carrie Fisher, la mítica princesa Leia de la saga de La guerra de las galaxias. La actriz Lori Singer resulta creíble como la espía Drove.

5/10
Buscando a Susan desesperadamente

1985 | Desperately Seeking Susan

Roberta Glass es una veinteañera que se siente vacía, y tiene problemas en su relación con su marido, triunfador y atractivo, pero que es incapaz de entenderla y comunicarse con ella. Tras dedicarse compulsivamente a leer la sección de anuncios personales del periódico, Roberta encuentra un misterioso mensaje de alguien que 'busca a Susan desesperadamente'. La tal Susan es una mujer que vive según sus deseos, y cambia de localización continuamente. Consagrada como reina del pop, Madonna ––que el mismo año aparecía en el film Un cierto sacrificio, y realizaba un cameo en Loco por ti– se lanzó a la conquista de las taquillas de cine con esta comedia ligera de consumo fácil, dirigida por la especialista en el género Susan Seidelman (Fabricando al hombre perfecto). El film carece de pretensiones, logra momentos divertidos, y es superior a las películas de Madonna de los 80 destinadas al público joven: Shanghai Surprise, ¿Quién es esa chica? y Noches de Broadway. La única pega es que la habitualmente convincente Rosanna Arquette no parece entusiasmada con el proyecto, por lo que su interpretación no acaba de convencer.

4/10
Santa Claus

1985 | Santa '85 | Serie TV

Santa Claus se prepara para hacer su habitual reparto de regalos navideños en 1985. Pero los tiempos cambian que es una barbaridad: al entrar en una casa se disparan las alarmas, y el viejo Santa acaba dando con sus huesos en la cárcel en compañía de otros falsos Santa Claus, borrachines y delincuentes.Simpático "cuento asombroso" con trama de Steven Spielberg. En línea con el clásico "espíritu navideño" muestra a un niño que recupera su fe en Santa -los chicos de clase le decían que no existía- y a un policía que arrastraba un trauma de la infancia, y que seguirá el mismo camino de creer y alegre comunión con los que celebran la Navidad. La escena del trineo de Santa sorteando el coche de la policía retrotrae a E.T., el extraterrestre.

6/10
Las chicas sólo piensan en divertirse

1985 | Girls Just Want to Have Fun

Janey siente pasión por el baile y sueña con triunfar en el mundo del espectáculo. Para eso quiere salir en el programa telvisivo Dance TV, que organiza un concurso de danza. Comedia romántica juvenil en torno al mundo de la música y con chorros de cursilería femenina al más puro estilo ochentero. Lo mejor es que cuenta con un reparto de actrices conocidas, con Sarah Jessica Parker a la cabeza, en algunos de sus primeros papeles.

5/10
Rebeldes temerarios

1984 | Reckless

Johnny es el típico joven rebelde y solitario, que vive con su padre en un hogar algo desestructurado. En el instituto le atrae la guapa y rubia Tracey, que tiene a un novio popular pero sosete. Le atraerá más, como es de suponer, el lado salvaje de Johnny. Típica película de instituto de jóvenes que no acaban de encontrar su sitio en la vida, sería el equivalente de Rebelde sin causa de los 80, pero con bastante menos gracia, y con un recurso facilón al sexo. Quizá lo llamativo es el conjunto de talentos implicados en el film, que por aquel entonces eran poco menos que unos principiantes: el guionista Chris Columbus, el director James Foley, y los jovencitos Daryl Hannah y Aidan Quinn. Incluso en el apartado técnico destaca un recién llegado a Hollywood, el alemán, director de fotografía de Fassbinder, Michael Ballhauss, y el entonces principiante compositor del clan Newman, Thomas Newman.

4/10
Grandview U.S.A.

1984 | Grandview U.S.A.

Tim Pearson, un adolescente del pequeño pueblo de Grandview (Illinois) está deseando graduarse en el instituto, para irse a Florida, a estudiar Oceanografía. Tim se siente atraído por Michelle 'Mike' Cody, que es la encargada de un espectáculo de coches que se chocan unos contra otros. Aunque Tim intenta conquistar a Michelle, resulta que tiene un inesperado rival: uno de los conductores del espectáculo, que atraviesa problemas en su matrimonio. Cinta para adolescentes del especialista Randal Kleiser (El lago azul, Grease). Jamie Lee Curtis comparte el protagonismo con C. Thomas Howell, que acaba de llamar la atención con su papel de Ponyboy, en Rebeldes, de Francis Ford Coppola.

4/10
La revancha de los novatos

1984 | Revenge of the Nerds

Tras ser rechazados por todas las fraternidades del campus, varios marginados deciden fundar la suya propia. Subproducto de universitarios juerguistas en la línea de Desmadre a la americana y similares.

1/10

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