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Biografía

David O. Russell

18/01/2013
(Nueva York, EE.UU., 20/08/1958)
Historia de O.
David O. Russell

David O. Russell le saca partido a los luchadores que tras flirtear con el desastre, tratan de ver el lado bueno de las cosas y salir a flote. Sabe de lo que habla, pues él mismo ha vivido exactamente esa historia. Tras años en el limbo, recupera su trono perdido, y vuelve a ser ese cineasta de prestigio por el que cualquier actor daría el brazo derecho con tal de trabajar con él. Y eso que a veces los intérpretes han discutido brutalmente con él, y hasta han llegado a paralizarle el rodaje.

Se diría que forma con Spike Jonze, Charlie Kaufman y Wes Anderson una generación de directores marcada por la independencia extrema hasta el surrealismo. La vida de David O. Russell viene a ser una historia de supervivencia que tiene mucho que ver con lo que cuenta en sus mejores películas. Nacido, el 20 de agosto de 1958, el neoyorquino David Owen Russell es hijo de Bernard, ejecutivo de ventas de la editorial Simon & Schuster, de ancestros rusos, y de Maria, de origen italiano. Aunque su padre profesaba la religión judía y su madre era católica, educaron a su hijo en el ateísmo más absoluto.

Se graduó en Ciencias Políticas por el Amherst College, en 1991. Debutó en el cine con el corto Bingo Inferno: A Parody on American Obsessions, que en tono de comedia hilarante denuncia el problema de las adicciones, mediante el retrato de una familia desquiciada: el padre no puede parar de ver televisión, mientras que la madre ludópata nunca sale del bingo. Le sigue Hairway to the Stars, también en clave de humor, donde una mujer que va a la peluquería pone en solfa su matrimonio.

Aunque estas obras suponían una buena carta de presentación, a Russell le lleva tres años lograr dinero para su primer largometraje, Spanking the Monkey, disparatada comedia con detalles groseros (el título hace referencia a la masturbación), que pudo filmar finalmente tras recibir apoyo financiero del Consejo del Estado de Nueva York para las Artes y del Fondo Nacional para las Artes. Retrata las difíciles condiciones de vida de una familia humilde. Raymond, el hijo adolescente con las hormonas disparadas, se ve obligado a cuidar durante las vacaciones a su madre, que ha quedado en cama tras un intento de suicidio, pues su padre, viajante, ha de irse fuera por razones de trabajo. O. Russell vuelve a disertar sobre la temática familiar. "En mi casa y en la casa de mis amigos era común que los padres nunca estuvieran cerca. Inclusive cuando parecían estar cerca físicamente, realmente no lo estaban". El film gusta tanto que O. Russell se convierte en el 'enfant terrible' de la escena 'indie' gafapasta, hasta el punto de que gana el premio del público en Sundance, y mejor ópera prima y guión, en los Independent Spirit. El chico tenía por delante un prometedor futuro.

Respondió a las altas expectativas generadas con Flirteando con el desastre, fresca comedia con Ben Stiller y Patricia Arquette, también sobre las relaciones familiares. Fue la primera de sus cintas que alcanzó una decente distribución internacional, y para el público que desconocía a O. Russell supuso una agradable sorpresa. Stiller interpretaba a Mel Coplin, que no se siente feliz a pesar de estar casado con un bellezón que acaba de dar a luz a un adorable bebé. Mientras intenta solucionar los problemas sexuales con su esposa, Mel emprende con ella y también con una psicóloga un viaje para conocer a sus padres biológicos, ya que es adoptado.

Mantenía los excesos groseros que caracterizan la primera etapa de su filmografía. Pero alcanza un éxito enorme, por lo que O. Russell se puede permitir rodar a lo grande su siguiente trabajo, Tres reyes, con una estrella de primer orden, George Clooney, el entonces muy amiguete de éste Mark Wahlberg (Clooney y Wahlberg también rodaron juntos poco después La tormenta perfecta), el rapero Ice Cube y Spike Jonze, que por aquellas fechas también triunfaría como realizador con Cómo ser John Malkovich. Durante el rodaje, O. Russell tuvo unas discusiones tremendas con George Clooney. "No podría volver a trabajar con él porque la vida es demasiado corta", llegó a declarar Clooney. Pero sin embargo, el cineasta hizo buenas migas con Wahlberg, que iba a desempeñar un papel clave en su carrera posterior.

En el film, unos soldados estadounidenses destacados en Irak, durante la primera Guerra del Golfo, traman un plan para robar oro kuwaití robado por Sadam Hussein. El film se mostraba muy crítico con la política exterior estadounidense, haciendo hincapié en el hecho de que primero se interviene en la zona, y después se abandona a la población iraquí dejándola en manos del temible dictador. Hizo buenas cifras de taquilla y obtuvo inmejorables críticas.

Entronado por su enorme éxito, a David O. Russell se le subió la corona a la cabeza, y emprende la puesta en marcha de su film más pretencioso. Tarda cinco años en 'colocar' a una productora la existencialista Extrañas coincidencias, de argumento bizarro. El líder de un grupo ecologista (Jason Scharztman), que trata de parar la construcción de un nuevo centro comercial, está convencido de que no existen las coincidencias, sino que todo ocurre por una razón, así que para demostrarlo solicita la ayuda de unos curiosos terapeutas, Bernard (Dustin Hoffman) y Vivian (Lily Tomlin), que se autodefinen como 'detectives existenciales', pues intentan encontrar la esencia vital de sus clientes. El reparto recuperaba también a Mark Wahlberg interpretando a un bombero filósofo enloquecido. El rodaje fue un infierno, marcado esta vez por las fuertes discusiones con Lily Tomlin, que trascendieron en los periódicos. Aunque del film se puede entresacar una crítica al activismo de pega, y a las terapias alternativas absurdas, lo cierto es que no termina de funcionar, su tono delirante (influencia de Spike Jonze) no convenció al público, y fue tal fracaso comercial que casi acaba con la carrera de O. Russell.

Pero a Russell aún le quedaba vivir un infierno peor. Nadie apuesta por él, pero empieza a rodar con financiación independiente Nailed, una sátira política de bajo presupuesto con Jessica Biel y Jake Gyllenhaal. Él mismo había escrito el guión con Kristin Gore, la hija del mismísimo Al Gore, el campeón del ecologismo. Lo malo es que la compañía que supuestamente le avalaba, ThinkFilm (responsable de títulos como En el límite del amor) le falla en última instancia, por lo que O. Russell no puede pagar a sus actores. El sindicato de los mismos decide paralizar el rodaje. Finalmente, la obra se queda inacabada. A nivel personal, sufre una tremenda crisis. Está casado desde 1992 con la productora Janet Grillo, con la que tiene un hijo, Matthew Antonio Grillo Russell. Pero en 2007, Grillo se harta de él –aduce que se ha vuelto insoportable en esa época– y se produce el divorcio.

Tras varios años en el limbo, sale en su ayuda Mark Wahlberg, actor que había superado sus problemas personales convirtiéndose en un prototipo de trabajador modélico, que apuesta por las segundas oportunidades. Había encontrado un guión estupendo sobre este tema, que iba a producir y protagonizar, The Fighter, para la que impone a O. Russell como director. Lo cierto es que no pudo hacer una elección mejor; el cineasta se identifica a la perfección con lo que cuenta el film, los esfuerzos de un antaño prometedor púgil (Christian Bale), cuya carrera se hizo pedazos, y que se ha vuelto adicto al crack, por entrenar a su hermano Micky (Wahlberg), sólida promesa del ring. Recupera también la problemática familiar que tanto le interesa a O. Russell, pues a Micky le ayudan su madre y su novia, y se plantea que si quiere triunfar debe deshacerse de su hermano conflictivo.

La jugada le sale redonda. The Fighter obtiene candidaturas para 7 Oscar y gana en las dos categorías de secundarios, masculino (Christian Bale) y femenino (Melissa Leo). O. Russell ha logrado salir a flote y enseguida rueda El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook), adaptación de una novela de Matthew Quick, aunque se diría plagada de elementos autobiográficos. Pat (Bradley Cooper) sale de una institución mental después de ocho meses encerrado por haber perdido los estribos al sorprender a su esposa con otro hombre. Intenta recuperarla, pese a la orden de alejamiento, con ayuda de Tiffany (una especialmente brillante Jennifer Lawrence), adicta al sexo con problemas, que también trata de regenerarse. A pesar de la situación extrema de sus protagonistas, el film, de acuerdo con su título, ofrece una mirada positiva muy sincera, pues el propio David O. Russell ha conseguido salir de su bache personal. El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook) compite por 8 Oscar, en las categorías de edición, actor principal (Bradley Cooper), actriz principal (Jennifer Lawrence), actor secundario (Robert De Niro), actriz secundaria (Jacki Weaver), guión adaptado (el propio David O. Russell), dirección y película.

Trabajos destacados

Filmografía

Director

Director (8 títulos)
1
Joy
2015 | Joy
estrella
7
2015 | Accidental Love
estrella
7
2012 | Silver Linings Playbook
estrella
7
2010 | The Fighter
estrella
8
2004 | I Heart Huckabees
estrella
4
1999 | Three Kings
estrella
6
1996 | Flirting with Disaster
estrella
5

Guionista

Guionista (6 títulos)

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE