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Biografía

Caroline Champetier

Caroline Champetier

Caroline Champetier

Filmografía
Annette

2020 | Annette

Napalm

2017 | Napalm

"Napalm" es la narración del estremecedor "breve encuentro", en 1958, entre un miembro francés de la primera delegación de Europa Occidental invitada a Corea del Norte tras la devastadora guerra de Corea y una enfermera del hospital de la Cruz Roja coreana, en Pyongyang, la capital de la República Democrática Popular de Corea. La enfermera Kim Kun Sun y el delegado francés solo tenían una sola palabra en común que ambos comprendían: "Napalm", que dio título a la película. Claude Lanzmann regresó a Corea sin autorización para filmar y cada plano representa una extraordinaria victoria sobre el control permanente de la policía política del régimen, que no descubrió las auténticas razones de su regreso a la península de este norte extremo hasta sesenta años más tarde.

Las guardianas

2017 | Les gardiennes

Los años de la Primera Guerra Mundial. Los hombres de la familia Sandrail, dos hijos, Constant y George, y un yerno, Clovis, están en el frente. La matriarca Hortense necesita ayuda en la granja, que lleva con su hija Solange, la hija adoptiva Marguerite se prepara para estudiar contabilidad agrícola. Contratan para que eche una mano a Francine, una joven huérfana, que resulta ser muy trabajadora y capaz con las tareas del campo. La llegada con un permiso de George, uno de los hijos, hará que prenda la chispa del amor. Xavier Beauvois, el director de De dioses y hombres, adapta una novela de Ernest Pérochon cuyo centro neurálgico lo conforma la campiña francesa, los duros trabajos de la granja en la tranquila retaguardia. De hecho aparte del plano inicial de cadáveres tendidos en la retaguardia, la única escena bélica, onírica, consiste en una pesadilla de George que curiosamente arranca en la habitación familiar donde duerme. La idea es mostrar un frente de combate diferente, donde las que están en primera línea son las mujeres, guardianas del hogar y de un estilo de vida que tiene mucha mayor lógica que una guerra atroz con muerte y destrucción, donde el enemigo no es muy diferente del soldado que les combate, “son granjeros, maestros, como nosotros”, y en que un día se avanza diez metros para el día siguiente retroceder otro tanto, con el único saldo de un montón de cadáveres. La película está compuesta como una maravillosa sinfonía pastoral en que todo transcurre casi siempre con sencillez y naturalidad. Los trabajos del campo están fotografiados en la hora mágica, son momentos líricos muy bellos, que nos hacen evocar Días del cielo de Terrence Malick. Incluso sirve como documento del modo en que evolucionan las tareas del campo a medida que pasan los años, desde los bueyes que tiran del arado, a las modernas máquinas que se van incorporando, el tractor y la cosechadora. Las ocupaciones domésticas, las sobremesas, las oraciones al acostarse o las reuniones en la iglesia, forman parte de una cotidianeidad muy auténtica. Francine, una chica buena y laboriosa, se convierte poco menos que en un miembro más de la familia. El dolor por las pérdidas en el campo de batalla se procura llevar lo mejor posible. Es una lástima que al entrar en las cuestiones más dramáticas, como el amor creciente de Francine y George, o las inevitables contrariedades, se acabe adoptando un tono que se acerca peligrosamente al folletín, distinto al sobrio tono dominante; por fortuna ocurre sólo en algunos pasajes, cuando asoman las debilidades propias del ser humano, los celos, el desbaratamiento de los planes que una se había trazado, el comportamiento injusto. Pese a todo, Beauvois se recupera de estos baches de su agridulce historia, y los personajes están medidos, no hay histrionismos ni aspavientos. Destacan sobre todo los personajes femeninos. Iris Bry, que da vida de modo extraordinario a la recién llegada Francine, supone todo un descubrimiento, habrá que estar atentos a su trayectoria. Nathalie Baye demuestra que la veteranía es un grado con su Hortense, y también componen bien sus personajes Laura Smet y Mathilde Viseux.

7/10
Las inocentes

2016 | Les innocentes

Polonia, diciembre de 1945. Mathilde es una joven doctora francesa que trabaja en la Cruz Roja. Un día una monja aparece en el improvisado hospital de campaña y pide su ayuda desesperadamente. Sin entender bien el idioma, la doctora será conducida clandestinamente a un apartado convento, en medio del campo nevado. Allí Mathilde deberá asistir a una monja que está a punto de dar a luz, y pronto se dará cuenta de que no es un caso aislado. Dura película de producción polaco-francesa que tiene bastantes paralelismos con la oscarizada Ida. Ambas tienen lugar en Polonia, las protagonistas son monjas católicas, se centran en las trágicas consecuencias de la II Guerra Mundial, si bien Las inocentes está ambientada inmediatamente después del conflicto, en el invierno de 1945, y por último los dos filmes cuentan con la presencia de la actriz Agata Kulesza. La seriedad de la propuesta asombra sobre todo al saber que detrás está Anne Fontaine, quien anteriormente sólo había entregado películas irregulares, cuyo enfoque morboso les restaba interés, tal es el caso de Dos madres perfectas o la más reciente Primavera en Normandía. En este caso, la directora francesa recrea una historia terrible –basada en hechos reales–, pero evita cualquier asomo de espectáculo malsano, de frivolidad, para centrarse en el núcleo de la cuestión: la devastadora experiencia sufrida por un grupo de monjas al ser violadas por soldados rusos. Se agradece el cuidado con que el equipo de guionistas se acerca a tamaño crimen. Físicamente, las consecuencias son lógicamente los múltiples embarazos que surgen en el convento, y se describen bien las diferentes reacciones, el rechazo, el instinto de maternidad, el estupor generalizado ante esos hechos. Pero, paralelamente, el daño psicológico de la situación es lo más terrible entre las monjas, en su mayoría chicas jóvenes que han quedado terriblemente afectadas. Ante la tragedia vivida, surge obviamente la pregunta: ¿por qué Dios lo ha querido? La fe entonces se tambalea, la desesperación llama a la puerta, la vocación se esfuma o se conserva, la duda acompaña. En ese estado de shock, de completa confusión, se pueden tomar incluso decisiones terribles, equivocadas, aunque sean un intento desesperado de evitar el escándalo, la vergüenza, la disolución de la comunidad. El film aúna con gran merito dos modos diferentes de entender el mundo. Sin duda el maravilloso personaje de Mathilde encarna la bondad, la misericordia, el heroísmo en medio del caos, una suerte de santa laica al más puro estilo Albert Camus y su personaje de Reux en “La peste”. Gentes con un corazón de oro capaces de sacrificarlo todo por los demás. Por otro, está el mundo de la fe, de la entrega a Dios, que muchas veces no obtiene respuestas ante la tragedia y que resulta igual de heroico, si no más. Qué hermoso modo de explicarlo tiene Sor María cuando habla de que somos como niños a los que Dios suelta de la mano. La fe se convierte entonces en veinticuatro horas de duda y en un minuto de esperanza. Mathilde y María (magníficas Lou de Laâge y Agata Buzek) son como las dos caras de una moneda que brilla maravillosamente. En verdad es emocionante la profundísima relación que surge entre esas dos mujeres tan distintas, y sin embargo ya siempre tan unidas. Y esa es una característica que hace especialmente reconfortante una película como Las inocentes (aquí el género, por una vez, no habría que haberlo especificado, un simple "inocentes" hubiera sido más exacto). El amor está presente en los personajes, pero también en el modo en que Fontaine se acerca a ellos, con ternura, con compasión, como en la escena en que Mathilde escucha extasiada cantar a las monjas el Rorate Coeli. Ambos mundos son tratados con honradez, sin idealismos simplistas o caricaturas fáciles. Y, misteriosamente, esas diferencias, al igual que los males y los sufrimientos, pueden ser transformados y dar lugar a cosas muy hermosas.

7/10
Le ultime cose

2016 | Le ultime cose

El precio de la fama

2014 | La rançon de la gloire

La salida de una cárcel en Suiza de Eddy, un pobre diablo, coincide con la muerte, en ese mismo país y el día de Navidad, de Charles Chaplin. Corre el año 1977, y los medios no hablan de otra cosa. Sabedor de que su amigo de origen argelino Osman, que le ha acogido en su casa, está en apuros –su esposa está hospitalizada, no tiene dinero para pagar los gastos médicos y tienen una hijita, Samira– le propone un plan de desatinada apariencia: robar el ataúd con el cuerpo del genial cineasta, y pedir un rescate. Tras esa obra maestra titulada De dioses y hombres, Xavier Beauvois se atreve a entregar otra historia cargada de humanidad, pero en un registro completamente distinto. Y aunque la trama es sencilla, y planteada al modo de las películas de ladrones de condición humilde empujados por la necesidad, la criminalidad no es su modo de vida –piénsese en las comedias de la Ealing, Granujas de medio pelo, Atraco a las tres...–, no falta cierta carga social, que emparenta el film con la picaresca del eterno vagabundo Charlot, la idea que tranquiliza a los protagonistas a la hora de acometer su plan es que Chaplin era algo así como el santo patrono de los sin-techo, él les perdonará. Se agradecen la sencillez y falta de pretensiones con que concibe Beauvois su cinta, a la que no falta una perspectiva moral y un sabor agridulce que no disgustarían sin duda a Chaplin. Hay pasajes que homenajean sutilmente al cine mudo –cuando Eddy propone a Osman su plan–, tiene importancia la niña, y se concede presencia al mundo del circo. Habrá quien diga que a la cinta le falta un hervor, pero lo cierto es que el lirismo y el humor suave la recorren sin hacerse notar ostentosamente, y Roschdy Zem y Benoît Poelvoorde conforman una pareja donde uno es contrapunto del otro ante la pequeña, el primero aparece como responsable pero dominado por las preocupaciones, el otro quizá frívolo pero siempre ocupado en hacer felices a los demás.

6/10
El último de los injustos

2013 | Le dernier des injustes

A la hora de lanzar su indispensable opus Shoah en 1985, Claude Lanzmann dejó fuera de la película todo el material documental de entrevistas rodadas en 1975 con Benjamin Murmelstein (1905-1989), el último presidente del Consejo Judío (Judenrat) del campo de concentración de Theresienstadt de los tres que ocuparon este cargo. Theresienstadt, también conocido como Terezín, estaba a 60 kilómetros de Praga, y era exhibido por los nazis como espacio modelo donde reubicaban a los judíos, en una cínica muestra de propaganda y un supuesto trato humano que trataban de vender a la Cruz Roja y a la comunidad internacional. Murmelstein fue el único presidente de Judenrats que sobrevivió a la guerra, y aunque fue absuelto por un tribunal checo de la acusación de colaboracionismo, su actuación entonces, como la de otros que obedecían órdenes de sus verdugos para evitar males mayores, fue muy cuestionada. En El último de los injustos Lanzmann ofrece un testimonio histórico de indudable valor, dejando explicarse con inusitado vigor a Murmelstein. A veces con fina ironía, otras con contundencia, cuenta cómo hizo lo que consideró mejor en ese momento dadas las circunstancias, desde su época como Gran Rabino en Viena, hasta sus distintos roles en Theresienstadt. Entre otras cosas, desecha la visión de Hanna Arendt de Adolf Eichmann como burócrata representante de la banalidad del mal al dar pistas de una corrupción que, podría pensarse, le hace aún más banal, pero que en cualquier caso echaría por tierra la imagen del nazi como mero personajillo gris. El director francés, a sus 88 años, recorre los lugares donde se mascó la tragedia del holocausto en lo que concierne a la personal trayectoria de Murmelstein, Viena, Praga, estaciones de tren donde se detenían en el trayeto de las deportaciones, y por supuesto, Theresienstadt. Estas imágenes actuales, de lugares en apariencia anodinos -véanse los lugares de ahorcamientos- y donde sus palabras articulan la narración, se combinan con las de las declaraciones de “el último de los injustos”, como se autodenominó irónicamente el propio Murmelstein, sabedor de que de su papel en los años de oprobio del nazismo, nunca podrá salir airoso del todo, no al menos sin la adecuada perspectiva histórica libre de apasionamientos.

7/10
Holy Motors

2012 | Holy Motors

El señor Oscar sale de su espléndida mansión a bordo de una limusina que conduce la fiel Céline, que le lleva a las distintas citas que ocupan su jornada. En el interior del vehículo se caracteriza con vestuario y maquillaje, adoptando los aspectos más variopintos, desde el de una anciana mendiga al de brutal asesino o preocupado padre de familia. Es desde luego Holy Motors una película muy singular e inclasificable, de ésas que invitan a calificarla de genialidad rompedora, o bien, en el otro extremo, de increíble tomadura de pelo. La dirige Leos Carax, de quien lo menos que se puede decir es que se toma su obra cinematográfica con calma, el último largo del director de la sensible Los amantes del Pont-Neuf data de 1999, Pola X, luego sólo ha entregado cortos o segmentos de filmes colectivos. Resulta innegable la fuerza narrativa y sensibilidad estética de Carax, las imágenes y la música que ofrece al espectador en Holy Motors atrapan, e invitan a una reflexión acerca del ser humano a través del oficio cinematográfico, ya sea actoral o de realizador, aunque sea con una trama servida con aires surrealistas, de difícil interpretación. Esa situación del intérprete confinado en la soledad de su limusina, saltando de papel en papel siguiendo un riguroso programa previamente establecido, parece sugerir la cara y la cruz de la profesión, la posibilidad de encarnar tantas vidas, pero también el hacerlo de modo superficial o en productos, tal vez, banales. De modo que las personas se irían mimetizando con los motores de las limusinas, no se sabe quién es más humano, pues los cuerpos se robotizan, las almas se apagan. Traspasa la narración de Holy Motors un aire de misterio o enigma indescifrable, el director menciona en sus agradecimientos a Georges Franju y la cita no es casual, pues algo hay de folletín intrigante en su rompedora propuesta. En cualquier caso queda claro el amplio abanico de posibilidades en la narrativa cinematográfica, pues en el film hay espacio para la animación con el procedimiento de captura de movimientos con sensores, el melodrama, el thriller y el musical, en varios pasajes con transgresoras imágenes de sexo.

7/10
Hannah Arendt

2012 | Hannah Arendt

1960. Los servicios secretos israelíes secuestran en Argentina al criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, oculto bajo falsa identidad, y lo conducen a Israel para juzgarlo allí. Tras el célebre proceso de Nuremberg, es fácil imaginar las implicaciones emocionales para tantos judíos, que han perdido a sus seres queridos, seis millones de muertos en el holocausto claman justicia. Una de las afectadas es la filósofa alemana de origen judío Hannah Arendt, profesora en la Universidad de Princeton, que se ofrece a The New Yorker para escribir una serie de artículos sobre el juicio a Eichmann. La mediocridad del “monstruo” sorprenderá a Arendt, y al plasmar sus impresiones por escrito herirá muchas susceptibilidades. Formidable muestra de cine histórico a cargo de Margarethe von Trotta, que ya antes había abordado la fuerte personalidad de mujeres pensadoras como la activista política que da título a Rosa Luxemburg, o la abadesa de la Edad Media Hildegard von Bingen en Visión. Por otro lado, la persecución de los judíos a cargo de los nazis tampoco es ajena a la directora, que la trató en La Calle de las Rosas. De todos modos el film coescrito con Pam Katz, muy bien documentado, es quizá más ambicioso que los títulos citados, pues se centra en la trayectoria de Hannah Arendt a lo largo de cuatro escasos años, alrededor del juicio de Adolf Eichmann y la publicación de su controvertido libro “Eichmann en Jerusalén. Informe sobre la banalidad del mal”, con apenas un par de flash-backs que inciden en la relación de la pensadora con su maestro y amor de juventud Martin Heidegger. Y ello para atrapar con la cámara algo tan elusivo como la honestidad intelectual, que intenta no verse arrollada por las fuertes presiones emocionales, del entorno familiar y de amigos, de profesores, mediática e incluso de las amenazantes autoridades de Israel. Von Trotta cuenta en su film con una aliada poderosa, la actriz Barbara Sukowa, que entrega a una muy convincente Hannah Arendt, empeñada muy en serio en su solitaria tarea de pensar. Hay un intento serio por objetivar al personaje, no entregar una hagiografía simplista. De modo que junto a su esfuerzo intelectual y moral se incluyen los reproches de personas muy allegadas, por sus supuestas frialdad y arrogancia. El cuadro es en tal sentido muy completo, porque vemos además a Arendt en la intimidad, con sus amigos, y con su esposo, el muy amado Heinrich Blücher, en episodios tan emotivos como el de su ictus. Resulta apasionante la reflexión propuesta por Von Trotta siguiendo a Arendt sobre el mal, llevado al colmo en el siglo XX, junto al descubrimiento de que detrás de tales acciones hay gente gris, burócratas, que simplemente hacen lo que se les ordena, sin cuestionar su moralidad. Formalmente, la película es muy inteligente, a su indudable densidad corresponde un sentido del ritmo que sabe cambiar de escenarios, Nueva York, Jerusalén, el campo, y utilizar justificadamente grabaciones auténticas de Eichmann ante el tribunal, encerrado en su urna de cristal.

8/10
Un deporte de chicas

2011 | Sport de filles

De dioses y hombres

2010 | Des hommes et des dieux

Conmovedora película basada en hechos reales acaecidos en 1996, el secuestro y asesinato de siete monjes cistercienses en Tibhirine, Argelia. El film sigue la vida cotidiana y pacífica de los frailes de una abadía en las montañas del Atlas, que celebran a diario la liturgia de las horas, realizan sus labores de estudio y cultivo de la tierra, y atienden a la población de la zona, mayoritariamente musulmana, en su modesto dispensario médico. Aquello es un modelo de convivencia y respeto de las creencias del otro, guiado por la caridad. Pero el clima político se está enrareciendo. Un grupo de fanáticos islámicos perpetra una matanza de obreros croatas cristianos que operaban a pocos kilómetros. Y se plantea a los monjes la disyuntiva de afrontar el peligro real de morir a manos de los violentos, o retirarse a una zona más segura. Las autoridades preferirían un decantamiento por la segunda opción, pero el abad Christian de Chergé, los padres Christophe Lebreton, Célestin Ringeard, Bruno Lemarchand y Amadée Noto, y los hermanos Luc Dochier, Paul Favre-Miville y Michel Fleury no lo tienen tan claro. Se debaten entre el amor de Cristo que les ha llevado hasta allí, la lealtad que deben a la población civil cuya vida peligraría si se fueran, y un elemental instinto de supervivencia.El francés Xavier Beauvois entrega una obra auténtica, sincera, emocionante. Sin trampa ni cartón, con un 'tempo' prodigioso, desde su primer tramo en que pone todas las piezas de la trama sobre el tablero. No hay espacio para el edulcoramiento, ni para poner el énfasis en ciertas facetas de la vida del monje, obviando otras por las razones que fueren. Vemos reflejado bien su día a día, y cómo el amor de Dios es lo que les permite seguir adelante, a tal respecto funciona a la perfección la escena en que el hermano Luc explica a una jovencita musulmana los síntomas del enamoramiento. También llama la atención cómo se reconoce la autoridad del abad, pero al tiempo la comunidad escucha todos los puntos de vista sobre lo que deben hacer, antes de tomar decisiones, ponderándolos en la oración. Lo propio de unas personas entregadas a Dios, como es el caso, sería su disposición a dar la vida si es preciso. Pero Beauvois, apoyado por un reparto excepcional -los actores convierten en reconocibles a cada monje, tarea nada sencilla-, nos pinta a personas de carne y hueso, con buenos deseos pero también atenazados por el miedo. La exposición de su parecer, y la evolución a medida que pasan los días, están muy bien perfiladas, resultan creíbles en el entrelazamiento entre su humanidad y su fe, débiles y a la vez fuertes. Lo que da pie a pasajes sublimes, en especial esa verdadera epifanía sostenida con la música de Tchaikovsky. No tiene la película de Beauvois una intencionalidad política, no se trata de un ajuste de cuentas o de una reclamación del esclarecimiento de unos hechos que continúan todavía sin resolverse. Resulta difícil, por no decir imposible, señalar a un personaje que quede en penosísimo lugar, de todos se da información justa para entenderlos. De hecho, y aunque veamos las consecuencias destructoras del odio y la manipulación de lo más sagrado, estamos por encima de todo ante una historia del triunfo del amor, muy bien narrada, una auténtica inspiración. Con toda justicia ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

10/10
Tokyo!

2008 | Tokyo!

'Interior Design' es la adaptación de un cómic de Gabrielle Bell que desarrolla un relato corto titulado 'Cecil and Jordan in New York'. Hiroko y Akira son una joven pareja de provincias que llegan a Tokio con escasos recursos, un alojamiento provisional y una relación que parece sólida y caracterizada por el apoyo mutuo: una relación capaz de aguantar cualquier desafío. Akira quiere ser director de cine y su primera película no tardará en estrenarse en la ciudad; mientras tanto, ha encontrado trabajo envolviendo regalos en unos grandes almacenes.

El abogado del terror

2007 | L' avocat de la terreur

Para Barbet Schroeder no es novedad el abordar a personajes dudosos a través del género del documental, de modo que logra ejercer una curiosa fascinación en el espectador. Lo hizo con el tristemente célebre dictador de Uganda Idi Amin Dadá, y aquí escoge a un curioso personaje, Jacques Vergès, abogado, que se ha caracterizado por defender ante los tribunales a terroristas, dictadores y otros personajes de cuestionable catadura moral. El film se inicia hablando de su disposición para defender a los kémeres rojos de Camboya, para retroceder en el tiempo y recordar los tiempos de juventud en que abrazó la causa argelina contra la colonización francesa, lo que le llevó a defender a la activista Djamila Bouhired, cuya libertad logró, y con la que se casó. Hay que reconocer la habilidad del cineasta para mantener el interés de la historia a lo largo de más de dos horas. Schroeder obtiene abundantes declaraciones del personaje retratado, pero también de otros personajes que le trataron y de periodistas que han estudiado su caso. Y no deja de recordar el extraño período en que Vergès desapareció literalmente del mapa, dejando a su familia, momento en que muchos le dieron por muerto. Cuando volvió a la luz pública, se hicieron todo tipo de cábalas sobre dónde había estado, y las actividades que había llevado a cabo. Llama la atención el cinismo burlón de Vergès, por ejemplo al llevar el caso del jerifalte nazi Klaus Barbie, en que vuelve en su contra el afán de protagonismo de los acusadores.

7/10
Nouvelle chance

2006 | Nouvelle chance

Agradable film francés que habla de las segundas oportunidades. La trama reúne a cuatro personajes muy variopintos dispuestos a cumplir sus sueños: Odette Saint-Gilles, una veterana y olvidada actriz que vive en un asilo; Augustin Dos Santos, un mozo que trabaja en la piscina del Hotel Ritz; Bettina Fleischer, heroína de una popular serie televisiva; y un joven apuesto llamado Raphaël. Escrito y dirigido por Anne Fontaine, se trata de un más o menos previsible drama coral, donde destaca sin duda la presencia de la diva francesa Danielle Darrieux (La ronda).

4/10
El pequeño teniente

2005 | Le petit lieutenant

Antoine se acaba de licenciar en la Academia de Policía, y pide destino en la brigada judicial del distrito 2 de París. Allí se pone a las órdenes de la comandante Caro, reincorporada al servicio tras una ardua batalla con su adicción al alcohol Esta eficaz profesional está restañando las heridas de la muerte tiempo atrás de su hijo de siete años. Y de algún modo en el novato Antoine ve a un nuevo hijo que le ha sido confiado. Interesante film del francés Xavier Beauvois, tiene el acierto de pintar con verismo la rutina policial de una comisaría parisiense. Frente a otros títulos policiacos algo exagerados, éste muestra los modos de llevar a cabo una investigación, el trato entre colegas, los riesgos de la profesión. Y también los problemas personales: Antoine ha dejado en su pueblo a su esposa maestra, y esto afecta a relación; y Caro no puede dejar atrás completamente el pasado, de muerte, alcohol y divorcio. Beauvois acierta con el reparto, en el que destaca el trabajo de toda una dama del cine francés, la carismática Nathalie Baye. Su plano final se clava en el corazón del espectador.

6/10
Promise Land

2004 | Promise Land

Un grupo de hombres y mujeres se calientan junto a un fuego a la luz de la luna. Ellas proceden de Europa del Este, ellos son beduinos. Juntos deben cruzar al día siguiente la frontera entre Palestina e Israel. Pero las mujeres, tras sufrir todo tipo de vejaciones, serán destinadas a una red de trata de blancas. El director israelí Amos Gitai trata con dureza un tema duro. Y lo hace con ese estilo cansino y árido, como las arenas del desierto donde transcurre gran parte de la trama, a que nos tiene acostumbrados.

3/10
Princesa María

2004 | Princesse Marie | Serie TV

Acercamiento a la figura de la princesa María Bonaparte, en una época, el siglo XX, en que dicho título poco valía. La miniserie televisiva sigue a este personaje y su especial relación de amistad con Sigmund Freud y su familia, a los que ayudó cuando acechaba la persecución nazi. Con protagonismo absoluto para Catherine Deneuve, se pintan los problemas familiares, con la mirada psicoanalítica que parece casi obligada. El resultado es desigual.

5/10
Las amistades peligrosas (2003)

2003 | Les liasons dangereuses

Revisión del clásico de Choderlos de Laclos, llevado al cine por Milos Forman y Stephen Frears, entre otros. En lugar de transcurrir en el siglo XIX, como el original, la acción se traslada a París, en 1960. La hermosa Madame de Merteuil quiere vengarse de Gercourt, su amante, porque éste se ha prometido con la joven Cécile. Para ello, la maquiavélica mujer acude a Valmont, su antiguo amante, para que seduzca a Cécile y la destruya emocionalmente. Pero Valmont se enamorará mientras cumple su cometido de la seductora Madame Tourvel. Además de ser bastante fiel a la novela, cuenta con un reparto de aúpa.

4/10
Según Matthieu

2000 | Selon Matthieu

Empieza como cine social –tipo Recursos humanos y El empleo del tiempo, de Laurent Cantet–, con los empleados de una fábrica –entre ellos un padre y dos hijos– de cacería con el jefe. Poco después, el padre es despedido. El hombre se viene abajo; y muere atropellado, aunque flota la duda del suicidio. Un hijo se conforma con lo ocurrido. Pero no el otro, Matthieu, que orquesta una curiosa venganza: seducir a la mujer del jefe. Destaca el trabajo interpretativo de Benoît Magimel, que recuerda a un juvenil Robert De Niro.

4/10
El viento de la noche (Le vent de la nuit)

1999 | Le vent de la nuit

Paul, joven estudiante de arte, mantiene una relación con Hélène, una madura mujer casada con otro hombre. Paul decide pasar una temporada de viaje por Europa en el deportivo de Serge, un arquitecto al que acaba de conocer, que no ha sido capaz de superar el suicidio de su mujer. La veterana Catherine Deneuve protagoniza esta road movie sobre las relaciones amorosas. Supuso el mayor éxito del irregular cineasta francés Philippe Garrel (Inocencia salvaje).

4/10
Alice y Martin

1998 | Alice et Martin

Martin es un joven veinteañero, introvertido y de difícil carácter, que, tras escapar de su casa rural deambula durante unos días por el campo hasta que acaba recalando en París. Allí se establece con uno sus hermanos y con una amiga de éste, Alice, de la que se enamora. Poco a poco, a raíz de su relación amorosa con Alice,va saliendo a la luz el sombrío y difícil pasado de Martin, así como un suceso terrible que afecta a sus disposiciones para llevar una vida normal. Como es habitual en su cine, André Téchiné entrega una película de ritmo pausado y situaciones cotidianas, aunque bajo esa apariencia subyace un terreno trágico y unas vidas no precisamente muy satisfactorias. La historia se hace tediosa en algún momento, debido quizá a su excesivo metraje y a demasiado "material" superfluo. También es un lastre una estructura narrativa un tanto desconcertante y errática, pero en líneas generales la historia fluye medianamente bien y ofrece alguna interesante reflexión acerca de la culpa, en la línea del "Crimen y castigo" de Dostoievski. Téchiné cuenta para su historia con unos intérpretes formidables (entre ellos Carmen Maura), con un sorprendente debut en el cine de Alexis Loret, que no hace aguas frente a la superdotada y hermosísima Juliette Binoche, que está realmente subyugante. Hay momentos muy logrados, como ciertos pasajes en la casa junto al mar, con una poética luz fotográfica, o la preciosa escena del tango nocturno en medio del asfalto, de planificación y factura visual bellísimas.

5/10
Limpieza en seco

1997 | Nettoyage à sec

Nicole y Jean Marie son una pareja feliz. Ambos regentan una modesta lavandería en una ciudad francesa de provincias. Llevan una existencia tranquila, lejos de cualquier lujo. Su trabajo les limita bastante, y están obligados a reducir sus salidas festivas. Después de hablar de la rutina que les invade, deciden asistir a un espectáculo de travestis, con el fin de poner algo de emoción en sus vidas. Animados por la situación, conocen al protagonista del espectáculo, llamado Loic, y desde ese momento su vida da un vuelco radical. Ambos aceptan la idea de que Loic se vaya a vivir con ellos. Entonces se desatan una serie de pasiones entre ellos que no auguran un buen final. Una película con un planteamiento bastante atrevido, por otro lado característica usual del cine francés. Aquí se forma una especie de triángulo amoroso que es tratado de forma divertida y nada convencional. Para espectadores que aprecien el cine que se sale de la norma.

4/10
Ponette

1996 | Ponette

La conmovedora historia de Ponette, una niña de cuatro años que ha perdido a su madre en un accidente. Nadie parece poder convencerla de que ella no volverá. A sus seis años, la jovencita Victoire Thivisol ganó merecidamente la Copa Volpi a la mejor actriz en el Festival de Venecia. Cine de altura.

7/10
Hélas pour moi

1993 | Hélas pour moi

La complicada historia de Raquel y Simon explorada desde los ojos de Klimt. El espectador tendrá que hacer un trabajo extra para seguir la propuesta narrativa de Godard que toma como inspiración el mito clásico de Alkmena y Anfitrión.

4/10
Les enfants jouent à la Russie

1993 | Les enfants jouent à la Russie

Un conocido cineasta francés es contratado para hacer un documental la Rusia posterior a la Guerra Fría. El artista, sin embargo, convierte el proyecto en una obra que ofrece una serie de reflexiones sobre el arte, la política, la naturaleza de las imágenes y el futuro del cine.

5/10
Oigo más la guitarra

1991 | J'entends plus la guitare

Hermética película sobre el amor y el desamor del francés Philippe Garrel. Se estructura alrededor de los desajustes amorosos de dos parejas, una querría tener un hijo, en la otra no se oye nunca decir "te quiero". Los hombres hablan entre ellos de sus cuitas, y pronto se advierte lo vacío de sus vidas, una existencia anodina que les asoma al abismo del aburrimiento mortal por mirarse siempre el ombligo.

5/10
La chica de quince años

1989 | La Fille de 15 ans

Dos adolescentes enamorados. Él se va de vacaciones a Ibiza con su padre, y le convence para que ella les acompañe. El progenitor se enamora de la joven, y ésta orquesta un cruel juego de seducción. Así, el francés Doillon explora las pasiones desatadas.

3/10
Grandeza y decadencia de un pequeño comercio de cine

1986 | Grandeur et décadence d’un petit commerce de cinéma

Se dice del cine que es una fábrica de sueños… Por el lado de los sueños encontramos a un cineasta, Gaspard Bazin, que prepara su próxima película y organiza castings para elegir a los figurantes. Por el lado de la fábrica hallamos a Jean Almereyda, un productor venido a menos y al que le cuesta cada vez más conseguir financiación para arrancar sus negocios. Entre los dos se sitúa la enigmática Eurydice, la mujer de Almereyda, que quiere ser actriz. Mientras Almereyda arriesga su vida para financiar la película, Gaspard elige a Eurydice como protagonista.

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