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Biografía

F. Gary Gray

F. Gary Gray

50 años

F. Gary Gray

Nació el 17 de Julio de 1969 en Nueva York, EE.UU.

Maestro del thriller de acción

20 Agosto 2015

Un plano y otro y otro. La cámara sigue a tres coches. Ritmo rápido. Música instrumental. Acción. Luces. Frenazo. Explosión. Tensión. ¿Qué ha pasado? ¿Qué pasará? El cine de F. Gary Gray es espectacularidad y suspense, estallidos y giros de guion. Es “The Italian Job” y “Un ciudadano ejemplar”.

Al igual que Spike Jonze o Michel Gondry, llegó a la industria cinematográfica a través de los videos musicales. Pero al contrario que ellos, él prefiere el efectismo y la espectacularidad a la originalidad. La puesta en escena o el diseño de secuencias llamativas le preocupan más que el guión. De hecho, nunca escribe las  historias de sus películas.

En 1995 los también afroamericanos Ice Cube y el rapero DJ Pooh pusieron sobre su mesa el libreto de una comedia gamberra llena de marihuana y personajes extravagantes. Gary no lo dudó y ese mismo año estrenó Todo en un viernes. Con esta película el joven director demostró que era capaz de generar entretenimiento con muy pocos recursos; en concreto con un par de sillas en el porche de una casa, varios personajes locos, unas copas y algo de droga.

De la comedia saltó al thriller de acción con Hasta el final, la historia de cuatro mujeres negras que, frustradas por la injusticia de la vida y sus esfuerzos en vano, deciden atracar bancos. Película gamberra y, a ratos, satírica, de actuaciones exageradas e histriónicas, pero otra vez sumamente entretenida. Tenía lo mejor y lo peor de este director; su espectacularidad y su inverosimilitud.

Dos años más tarde, en 1998, estrenó Negociador, su primera gran producción. La película contaba con un reparto liderado por Samuel L. Jackson y Kevin Spacey y una historia de intriga y secuestros muy bien resuelta. Con esta obra demostró que estaba hecho para el thriller de acción, que controlaba la tensión como nadie y que era capaz de coordinar una obra de gran presupuesto. F. Gary Gray se había convertido en un realizador perfecto para Hollywood, capaz de crear blockbusters tan llamativos como taquilleros.

La crítica detestó su siguiente trabajo, Diablo, porque no escondía nada debajo de su lujosa apariencia. El guion era simple e imperfecto, tocaba tantas cosas que no agarraba ninguna. Por mucho empeño que puso, Gary no logró arreglar una película condenada desde su escritura. Pero este fiasco no frenó su carrera. Su siguiente trabajo fue uno de los más reconocidos: un remake, The Italian Job.

Con un gran presupuesto y un genial reparto –Mark Wahlberg, Edward Norton, Charlize Theron y Donald Sutherland entre otros­ Gary hizo una de las películas de robos más vistas del siglo XXI. Todo en ella fluía a la misma velocidad que los famosos minis. La música, los diálogos, los planos. Todo estaba pensado como una carrera que nunca decaía. Era la obra de un hombre que ya dominaba el thriller de acción.

En 2009 estrenó Un ciudadano ejemplar, una película que cuenta la historia de Clyde Shelton, un hombre que tras perder a su familia inicia una venganza contra todos aquellos que, en su opinión, son culpables. Esta es la premisa dramática perfecta para un cineasta que disfruta con la acción y los continuos giros de guion. De hecho, esta obra engloba todas las características de Gary. Es una cinta trepidante, que solo se frena con los títulos de crédito; un producto de entretenimiento muy potente y eficaz, pero que no deja mucho poso. Así es su cine: rápido y ágil, tan espectacular como superficial, entretenimiento directo.

Filmografía
Men in Black: International

2019 | Men in Black: International

Desde pequeña, Molly se ha sentido fascinada por el universo. Y también por conocer sus secretos y las distintas criaturas que lo pueblan desde que conoció siendo una niña a un simpático extraterrestre y presenció cómo borraban la memoria a su padres unos misteriosos hombres de negro. Años después la joven logrará cumplir su sueño de ser admitida en la famosa organización secreta que se ocupa del mundo alienígena y será enviada a la sección de Londres. Con el nombre de M formará equipo con el apuesto agente H, famoso por haber salvado el mundo de su destrucción. Siete años después de la última entrega, llega esta cuarta película de la franquicia de los Men in Black, en donde el artífice de la trilogía inicial, Barry Sonnenfeld, ejerce tan solo de productor. El relevo tras la cámara corre a cargo de un tipo hábil, F. Gary Gray (Fast & Furious 8), que aquí tampoco se estruja demasiado el cerebro para entregar escenas especialmente originales, aunque seguramente tenga bastante que ver el guión de Matt Holloway y Art Marcum, responsables de Iron Man, que no logran revitalizar una saga que ya daba pruebas de agotarse en el film anterior. Ni siquiera sorprende Men in Black: International con las transformaciones alienígenas marca de la casa, alguna pasable hay pero sabe a poco, y se abusa decididamente de parlamentos agotadores que rompen el ritmo de la acción en más de una secuencia. El resultado es correcto, pero quizá le falta al film tomarse un poco más en serio la aventura. Todo es tan ligero que acaba por no importar y en ningún momento se siente la amenaza del mal que presumiblemente va a acabar con el planeta. Los malos no tienen personalidad y así es complicado interesar demasiado. Hay escenas de acción apañadas y siempre quedan lógicamente los efectos especiales, como es habitual bien confeccionados, pero eso ya no es noticia. La gran novedad de fondo, obviamente, es la inclusión de “una” agente como protagonista, lo cual da lugar a más de una gracieta feminista (“mujeres de negro”, y tal), donde se agradece el tono paródico (grande Emma Thompson, que se luce en los dos minutos que tiene en pantalla). También funciona la composición de Chris Hemsworth, un actor que cada vez se ríe más de sí mismo y empieza a encontrar su propia personalidad. Tessa Thompson, sin embargo, no parece la opción más adecuada para su papel, le falta empatía y sentido del humor, algo que sí aporta con creces su diminuto y fiel compañero Peoncín (probablemente el mejor personaje del film), que regala el gag más eficaz y tronchante al referirse en un momento dado a la película El diario de Noa.

5/10
Fast & Furious 8

2017 | The Fate of the Furious

Octava entrega de la adrenalítica saga automovilística, arranca a toda velocidad con Dom y Letty de luna de miel en La Habana, él disputando una espectacular carrera, ella señalándole lo buen padre que puede ser en el futuro. Pero una rubia, la enigmática y malvada hacker Cifra, se cruza en el camino con Dom, y algo tiene con lo que chantajear a éste, pues de pronto se pasa al bando de ella, en lo que parece una clara traición a su antiguo equipo y a los ideales nobles por los que venía luchando últimamente. De modo que Dom se enfrenta a sus antiguos amigos, e incluso a su esposa recién estrenada, en sucesivas acciones para robar artilugios relacionados con armamento nuclear. F. Gary Gray no es ajeno a las películas donde los coches, las carreras y las persecuciones, con un equipo de colegas bien conjuntado, forman parte del argumento, en 2003 entregó The Italian Job, cinta de robos y autos minis muy resultona. Ahora repite en el subgénero apuntándose a la franquicia FF, donde coincide además con dos actores de film que dirigió hace casi 15 años, Charlize Theron y Jason Statham, además de que el mismo año había trabajado con Vin Diesel en Diablo. Y entrega entretenimiento de primera división, sin más pretensiones. Aquí tenemos un guión bien orquestado por el guionista habitual desde la tercera entrega, Chris Morgan. La premisa es mostrar a Dom Toretto como inesperado rival de quienes eran más que sus amigos, una auténtica familia. Los motivos se mostrarán a medida que avanza la trama, y tienen su razón de ser. El reencuentro con antiguos personajes, y la aparición de algunos nuevos como Little Nobody, Scott Eastwood, la villana interpretada por Charlize Theron, y el casi cameo de lujo de Helen Mirren, mamá de unos de los habituales, está bien engarzada. Ritmo dinámico y sentido del humor están bien vertebrados con lo que es fundamental en una película "veloz y furiosa", o sea, espectaculares escenas de acción con automóviles en un vibrante "más difícil todavía". Y en este último aspecto, la película no defrauda. Desde el arranque en las calles de La Habana, tenemos la misión en unas instalaciones en Berlín que acaban implicando a un avión, y sobre todo, los pasajes en las calles de Nueva York y en una base de submarinos rusa, verdaderamente impactantes, todo un alarde de trabajo de especialistas y expertos en efectos especiales.

6/10
Straight Outta Compton

2015 | Straight Outta Compton

Biopic de los miembros de NWA, abreviatura de Niggaz Wit Attitudes, que se podría traducir como "Negros con orgullo". El conjunto fue uno de los grandes pioneros del gangsta rap, subgénero que se distingue por sus letras explícitas, que reflejan el estilo de vida violento de quienes viven en los suburbios más duros de Estados Unidos. La acción comienza a mediados de los 80 en Compton, en aquel momento una de las ciudades más peligrosas del condado de California, castigada por el crack y las guerras de bandas, donde el joven Eazy-E aspira a dejar de ser un camello, con lo que tras hablar con su amiguete Dr. Dre, pinchadiscos local, deciden formar un grupo musical al que también se unen DJ Yella, McRen y Ice Cube. En Estados Unidos, Straight Outta Compton se convirtió en todo un fenómeno. Se explica en primer lugar porque NWA viene a ser el Dream Team de los raperos, pues sus componentes están considerados los reyes de su estilo, con esta formación y sus trabajos posteriores. Pero también por los paralelismos de la época que retrata, cuando el vídeo de los agentes golpeando a Rodney King provocó trágicos disturbios raciales, y el momento de su estreno, después de que el también grabado asesinato de Walter Scott, hombre negro desarmado, a manos de un agente, y otros casos de violencia policial, provocaran una situación comparable. Describiendo este contexto el hábil afroamericano F. Gary Gray, habituado a brillar con productos que en otras manos hubieran sido bastante convencionales, como The Italian Job, y Negociador, consigue el prodigio de que se entienda (pero no que se aplauda) que hiciera furor, sobre todo en un sector de la población, un grupo cuyos títulos, como "Fuck the Police", hablan por sí solos. Pero lo logra a costa de un dibujo demasiado estereotipado de la situación, pues por ejemplo, aquí los representantes de la ley parecen todos archivillanos de película de superhéroes. Puesto que algún miembro de NWA ejerce como productor del film, Gray se abstiene de críticas hacia ellos. Dibuja además un mundo similar a una jungla, donde parece que sólo se obtiene el respeto por la vía de la violencia y las armas, o por tener un golpe de suerte y ganar mucho dinero porque tu grupo se ponga de moda. El único objetivo válido parece ser llegar a la cima para tener más sexo y coches mejores. Los excesos no parecen acarrear consecuencias, salvo que se tenga la mala suerte de contraer el sida. En cuanto a cuestiones cinematográficas, Gray imprime un ritmo ágil a las dos horas y media de metraje, y siguiendo la moda actual, propiciada por un emblemático episodio de True Detective, incluye un plano secuencia impactante en un hotel. También consigue que brillen los actores, sobre todo Paul Giamatti, que como manager vuelve a demostrar su capacidad para transmutarse en personajes muy diferentes, pero de la misma forma son creíbles los jóvenes protagonistas, sobre todo el debutante O'Shea Jackson Jr., que físicamente y con sus gestos parece una versión joven del legendario Ice Cube, aunque es posible que ser su hijo le haya ayudado bastante.

5/10
Un ciudadano ejemplar

2009 | Law Abiding Citizen

Clyde está en su casa, con su mujer y su hijita, cuando sufre un brutal asalto de dos tipejos, que acaban violando y asesinando a las mujeres. A la hora de llevar el caso a los tribunales, la fiscalía de Filadelfia, representada por Nick, acepta un trata por el cual uno de los responsables será condenado a la pena capital; pero el otro saldrá mejor librado, por falta de pruebas sólo le caerán diez años de prisión. Pasado ese tiempo, cuando corresponde la ejecución del primer condenado, éste sufre una muerte horrible, alguien ha manipulado los compuestos de la inyección letal; y el otra será brutalmente despedazado. Todo apunta a que un vengativo Clyde es el culpable de los hechos, y enseguida es detenido. Pero la cosa no ha hecho más que empezar, todo es un plan maestro, no sólo de venganza, sino de toque de atención al sistema legal, que no funciona al entender de Clyde. Adrenalítico y desasosegante thriller dirigido por F. Gary Gray (The Italian Job), que llevaba cinco años sin entregar película. Se resarce el cineasta, porque su historia, escrita por Kurt Wimmer, atrapa. En parte, porque logra eso tan difícil en este tipo de filmes, que se llama 'suspensión de la incredulidad por parte del espectador'. Y sabe dosificar las necesarias 'sorpresas'. La idea es hacer razonablemente verosímil que el personaje interpretado por Gerard Butler, encarcelado en una prisión de máxima seguridad, es capaz de mover los enrevesados hilos de un plan que busca demostrar que la justicia está enredada en una burocracia que le aleja de las metas que se le suponen. En tal sentido su Clyde es un tipo inquietante, pero con el que se empatiza, al estilo de un Hannibal Lecter de El silencio de los corderos, o de los justicieros que se toman la justicia por su manos en títulos como El justiciero de la ciudad, o los más recientes La extraña que hay en ti y Al límite. Sí, hay toda una serie de películas que pintan a ciudadanos normales hartos de la sociedad actual y que explotan, también viene a la cabeza Un día de furia. El film sigue un esquema de dos antagonistas principales, el ya suficientemente descrito Clyde, y Nick, el fiscal, que en teoría es el hombre intachable, pero que también acaba saltándose las leyes incómodas, o que descuida a una familia que Clyde ya nunca podrá atender. Los actores que los encarnan están bien, tanto Butler como Jamie Foxx, en un papel más incómodo; porque lo cierto es que las simpatías del espectador se vuelven hacia el hombre al que la justicia le ha fallado, aunque el desenlace pretenda recomponer este descenso del espectador a los infiernos, restableciendo más o menos el orden de las cosas.

6/10
Be Cool

2005 | Be Cool

Cómo conquistar Hollywood, adaptación de una novela de Elmore Leonard, era una divertida película sobre un gángster cinéfilo, que debía cobrar la deuda de un productor. Diez años después vuelve Chili Palmer (John Travolta ‘again’), que ahora desea producir un disco a la desconocida Linda Moon, en parte como favor a la viuda de un amigo recién asesinado. Y es que nuestro matón tiene un corazón de oro. El esquema es semejante al original, jugando al contraste entre un Palmer medianamente decente, y las discográficas, cuyos métodos poco deben envidiar a las mafias, una de negros y otra rusa. Pero los afilados diálogos, tipo Quentin Tarantino (después de todo, éste adaptó a Leonard en Jackie Brown), resultan inferiores, y quizá por eso la zafiedad resalta más. Mientras que los guiños sensuales a los filmes de bailoteo de Travolta, o a Pulp Fiction (allí compartieron pantalla el actor y Uma Thurman), constituyen un recurso facilón. Más irónicas e ingeniosas son en cambio las bromas sobre las secuelas, o incorporar números musicales para vender discos de Aerosmith, con un Steve Tyler haciendo de sí mismo. Dirige el film, F. Gary Gray, responsable de la agilísima The Italian Job.

5/10
The Italian Job

2003 | The Italian Job

Con ayuda de sus compinches habituales, Charlie, privilegiado cerebro criminal, ejecuta un brillante plan para robar lingotes de oro de la caja fuerte de un palazzo veneciano. El único detalle que Charlie no podía prever era que Steve, uno de sus hombres, le traicionaría para robarle el botín. Pero el juego no ha acabado, y Charlie regresa a California, dispuesto a recuperar el oro, más por venganza que por interés monetario. Para ello, contará con una recién llegada al equipo, Stella, experta en cajas fuertes. E ideará un sofisticado plan de robo que consiste en manipular el sistema informático que controla los semáforos, colapsar el tráfico y huir en coches de pequeño tamaño. El director de ese estupendo film llamado Negociador, aprovecha la espectacularidad del cine moderno en esta versión libre de un clásico del cine de atracos, Un trabajo en Italia, que protagonizó Michael Caine en 1969. El espectador debe olvidar el realismo, que no la verosimilitud, en unas asombrosas persecuciones por el metro, alcantarillas e incluso escaleras. Secuencias increíbles en la vida real, pero que parecen auténticas en la pantalla. Como en los mejores films de robos, los protagonistas son granujas amorales, poco ejemplares, que no obstante caen bien en la pantalla, incluso Edward Norton, el malo de entre los malos. Para disfrutar con palomitas y a ser posible en compañía de amiguetes gritones, que nos transmitan emoción ante lo que sucede en pantalla.

7/10
Diablo (2003)

2003 | A Man Apart

El agente antidrogas Sean Vetter, que utiliza dudosos métodos para combatir el crimen, consigue meter entre rejas a un peligroso narcotraficante. Pero la organización que éste lideraba le sustituye por un misterioso individuo apodado Diablo, que ordena asesinar a la esposa de Vetter. Tras el éxito de A todo gas y xXx, Vin Diesel lleva camino de convertirse en el sustituto de Van Damme y Stallone como estrella de moda del cine de acción. En esta cinta al estilo de Harry el sucio le dirige F. Gary Gray, responsable de The Italian Job.

4/10
Negociador

1998 | The Negotiator

Danny Roman es negociador de la policía en casos de toma de rehenes. Gran profesional pero amante de asumir riesgos, a sus compañeros no les agrada tal actitud en un trabajo en que se hallan en juego vidas humanas. Esto sale a la superficie cuando Roman es incriminado en un asesinato. Todas las pruebas apuntan hacia él, y su equipo le deja en la estacada. De modo que, desesperado, toma varios rehenes en un edificio federal. En el tiempo que dure esta situación límite tratará de demostrar su inocencia y descubrir quién le ha traicionado. Sólo se fía de Chris Sabian, negociador de otra comisaría, partidario de la violencia sólo como último recurso, y al que conoce sólo de oídas . Podía ser una película de acción más. Con un poquito de suspense, traidor inesperado, etc. Sin embargo F. Gary Gray logra un apasionante thriller, sin lugares comunes. El secreto: un buen guión, de personajes bien perfilados, donde cada escena lleva a la siguiente, con buena dosificación de enfrentamientos dialécticos, sorpresas y acción. La dirección es destacable. Con una fotografía casi siempre nocturna, mantiene una tensión y atmósfera claustrofóbica durante casi todo el relato, dando sólo los respiros, pocos, que considera oportunos. Muy efectivo se muestra en la resolución del film, de eficaz sobriedad, donde no falta –y no es la primera vez en el film– la sorpresa.

6/10

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