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Biografía

Giuseppe Tornatore

Giuseppe Tornatore

64 años

Giuseppe Tornatore

Nació el 27 de Mayo de 1956 en Bagheria, Sicilia, Italia

Premios: 2 Festival de Cannes (más 1 premios)

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Ennio, il Maestro

2020 | Ennio, il Maestro

Giuseppe Tornatore entrevista a más de 70 cineastas y músicos de renombre como Bernardo Bertolucci, Quentin Tarantino, Clint Eastwood o Bruce Springsteen, para hablar sobre la vida y obra de Ennio Morricone.

La correspondencia

2016 | La corrispondenza

Una historia de amor apasionado entre la joven Amy, especialista de escenas arriesgadas de acción en películas y estudiante de astrofísica, y su profesor Ed, de más edad, casado y padre de familia. Aunque ambos ignoran adónde les puede llevar la relación, él no deja de sorprenderla con mil detalles de afecto que se anticipan a lo que pudiera desear, es verdaderamente una caja de sorpresas. Al mismo tiempo, enseguida se advierte que ambos guardan espacios de su vida en secreto, tienen miedo a abrirse y compartirlos. Lo que queda especialmente claro cuando Amy, tras dos meses de comunicación sólo digital, teléfono, vídeos, correos electrónicos, y envíos de regalos, se entera de que Ed ha muerto. Lo más curioso del caso es que la relación sigue, pues Ed ha orquestado, siguiendo su gusto por los juegos, un sofisticado sistema de mensajes y regalos, para continuar en contacto con su amada, y ayudarle de algún modo a pasar página. Giuseppe Tornatore, guionista y director, vuelve a rodar en inglés tras La mejor oferta, y de nuevo son reconocibles sus señas de identidad, un romanticismo exacerbado, y el gusto por ofrecer una trama con cierta capacidad de sorprender y emocionar. Todo apoyado por una preciosa banda sonora de su compositor habitual, Ennio Morricone. Aunque Tornatore logra intrigar con su película, también cabe decir que una vez conocido lo que hay, se produce una sensación de estiramiento narrativo, demasiadas cartas ocultas en la manga, que vienen a ser más de lo mismo, por mucho que pretendan resultar novedosas. Cierto que se puede considerar como un modo de subrayar el modo en que nos aferramos a las cosas y las personas, y lo difícil que nos resulta aceptar determinados hechos, pero a la postre el planteamiento resulta demasiado alambicado, un ejercicio de estilo cansino. Puede ser acertada la metáfora de las estrellas, que después de muertas, miles de años después, siguen comunicándonos su brillo, y que lo mismo vendría a ocurrir con la persona amada. Pero a la vez hay una sensación de obsesión casi necrofílica, algo exagerada, de modo que la idea de que la vida continúa –hay que seguir trabajando, amando, perdonando, buscando la paz...– queda algo diluida. Tiene mérito el esfuerzo interpretativo de Olga Kurylenko, a la que toca sostener la película todo el tiempo con su presencia sufriente. Mientras que Jeremy Irons siempre resulta eficaz, aunque aquí venga a la ser la suya como una presencia espectral.

5/10
La mejor oferta

2013 | La migliore offerta

Virgil Oldman es todo un personaje en el mundo del arte. Está al cargo de una casa de subastas en Roma, y un vistazo a un cuadro le basta para saber si se encuentra ante una obra maestra o un trabajo del montón. Petulante y siempre exhibiendo aires de superioridad, ha reunido en complicidad con su amigo Billy, que puja en su nombre, una secreta colección de magistrales retratos femeninos, que guarda en una cámara privada, para su único y personal goce. La suya es una vida solitaria y egoísta, pero va a sufrir un vuelco cuando entra en su vida Claire, una misteriosa mujer que desea vender la colección de arte heredada de sus padres. Ella, encerrada en su villa romana, evita verle, pues padece agorofobia. Aunque irritado al principio, la fascinación de Virgil por su elusiva cliente puede más, al igual que el misterio de las piezas dispersas que va encontrando por toda la casa, partes de un valioso autómata del siglo XIX, y que entrega a otro amigo, Robert, para que lo arme. Cinta escrita y dirigida por Giuseppe Tornatore, con vocación internacional por la ambiciosa producción, el atractivo reparto -donde destaca sobre todo Geoffrey Rush-, y el hecho de que esté rodada en inglés. El cineasta italiano ganador del Oscar por Cinema Paradiso saca a pasear sus mejores señas de identidad, un romanticismo angustiado, el deseo a aprehender algo que se nos está escapando; y ello con un amplio lienzo, rico visualmente -piénsese también en La leyenda del pianista en el océano-, en el caso que nos ocupa acentuado por las obras de arte y el autómata, más la fusión sonora con la partitura de Ennio Morricone, su compositor habitual. Estamos, desde luego, ante una fábula, la del hombre que en su amor por el arte cree haber cumplido todas sus aspiraciones, incluida la que podría suponer el compartir la vida con una mujer, pues sus cuadros habrían satisfecho y sublimado esa necesidad. Pero incluso la torre de marfil del egoísta, atrincherado tras sus muros, tiene vías de acceso a realidades nunca experimentadas antes, como es el enamoramiento, la posibilidad de darse a otra y ser correspondido. Tornatore presenta la tensión entre esa dulzura, apenas gustada, y la comodidad de esa otra vida fabricada durante años, con la ventaja de que los cuadros no protestan, no se quejan. El director y guionista sabe intrigar con esa mujer cuyo aspecto se nos hurta, inteligentemente, durante casi todo el metraje. Mientras que vemos que lo único que humaniza a Virgil son sus relaciones humanas, la amistad, suscitada gracias a su trabajo, con Billy y Robert. Y utiliza con habilidad el marco donde transcurre su cuento, las escenas de la subasta, de la villa con sus antigüedades, del taller en que va cobrando forma el autómata, del “sancta sanctorum” que contiene los lienzos de las “novias” de Virgil.

7/10
Baarìa

2009 | Baarìa - La porta del vento

Potente superproducción con la marca de la casa de su director Giuseppe Tornatore, o sea, nostalgia, nostalgia y más nostalgia. Traza un amplio lienzo de los setenta últimos años de la historia de Italia, vista desde la pequeña localidad siciliana de Bagheria, también conocida coloquialmente como Baaría, sobre todo a través de la trayectoria de Peppino Torrenuova. Nacido en el seno de una familia trabajadora, Peppino desarrollará una importante conciencia social a pesar de ser pastor de cabras semianalfabeto cuando es niño. A través de él y luego sus hijos vemos un lugar en el que en cierta manera parece haberse detenido el tiempo, en lo que a costumbres y modos de ser de las personas se refiere, a pesar de que los vientos de la historia soplan, primero con el fascismo de Mussolini, luego con el final de la guerra, la república, la democracia, el movimiento comunista y su tradicional enfrentamiento con la democracia cristiana, la reforma agraria, etc. Y por supuesto, con la omnipresente mafia. Quizá el mayor defecto que puede sacarse a esta película de proporciones épicas de Tornatore es su levedad, una asumida ligereza. Domina el tono amable, cosa que es de agradecer, no se cae en el maniqueísmo tramposo y facilón, pero el precio que se paga es la ausencia de verdadero dramatismo, no vibramos con los avatares de los personajes, o al menos no demasiado. Y es que en el fondo, tampoco están demasiado perfilados, apenas unos rasgos elementales de tipo impresionista, que permiten sacar adelante pasajes con cierto tono de sainete, peligrosamente cercanos al estereotipo, o cansinos por lo repetitivo -el tipo que cambia dólares, el chalado que alaba todo el tiempo la belleza de la novia. Eso sí, no faltan escenas de gran elegancia, la metáfora de la peonza, los niños corriendo de un lado para otro, el pendiente perdido, los campesinos desplegándose para ocupar las tierras, bien acompañadas por la partitura de Ennio Morricone. Ha optado el director por actores jóvenes y desconocidos en los papeles principales, el correcto Francesco Scianna, la hermosa Margareth Madè, aunque no faltan los veteranos como Enrico Lo Verso y Ángela Molina.

5/10
La desconocida

2006 | La sconosciuta

Irena es una mujer de origen ucraniano, a la que persiguen los recuerdos de un traumático pasado de prostituta, que intenta dejar atrás. Llegada a Italia, se las arregla para empezar a trabajar como chica del servicio en un inmueble donde vive una familia, los Adacher, dedicada a la orfebrería. Por razones misteriosas, Irena pone todo su empeño en ser empleada como tata de Tea, la hijita de los Adacher. Todo apunta a que se trata de una argucia para “desplumar” a la acomodada familia. Pero el complicado rompecabezas en que consiste el film tiene muchas piezas difíciles inicialmente de encajar. Porque Irena va revelándose paulatinamente como una mujer que trató de escapar de manos de un proxeneta y encontrar algo parecido al amor. La pequeña Tea parece despertar sus mejores sentimientos. Y hasta parece sentir el daño que ha infligido a Gina, la anterior tata de Tea. Giuseppe Tornatore escribe y dirige una durísima película acerca de las cadenas de la trata de blancas, el peor tráfico con seres humanos. Aparte de la dureza de la propia historia, resultan desagradables los continuos flash-backs, a modo de fogonazos mentales que sacuden la memoria de Irena, donde se observan las continuas vejaciones sexuales que ha tenido que padecer. El director italiano ganador del Oscar por Cinema Paradiso se las arregla para mantener la intriga acerca del misterio que rodea a Irena, las razones que le mueven a actuar; ello hasta un razonable final. De modo que el metraje viene a ser una especie de ten con ten entre dicha intriga y los continuos pasajes que revuelven el estómago del espectador más encallecido; el cineasta no pierde de vista la humanidad de sus personajes, sobre todo en esa especie de relación maternofilial que nace entre Irena y Tea, y su denuncia de situaciones injustas que a veces nos negamos a reconocer tiene validez, aunque pueda ser cuestionable su modo de despertar la cauterizada conciencia del público. Tornatore aprovecha muy bien la partitura del compositor que ha puesto música a todas sus películas, el maestro Ennio Morricone. Y cuenta con un buen reparto de actores más bien desconocidos: como en otros de sus filmes, Tornatore demuestra que se le da bien tratar con niños, y la pequeña Clara Dossena brilla en sus escenas de niña frágil, que va a ser preparada para la dureza de la vida por Irena.

6/10
Malena

2000 | Malèna

Años correspondientes a la Segunda Guerra Mundial. Castelcuto, un pueblecito siciliano. Malena es una exhuberante belleza morena, cuyo marido está en el frente. Sus paseos por el pueblo despiertan la lujuria de todos los varones del lugar. Incluidos los componentes de una pandilla de adolescentes, uno de los cuales, Renato, se encuentra completamente subyugado. Giuseppe Tornatore explora las fantasías de un chaval en plena pubertad, y los comportamientos primitivos de una sociedad hipócrita, que van a conducir a la pobre Malena a la desgracia. Nostalgia y sensualidad se dan la mano en un film mediterráneo algunas de cuyas ideas recuerdan a Zorba, el griego. La belleza que da el título al film la pone Monica Bellucci, con un personaje que apenas pronuncia una palabra.

5/10
La leyenda del pianista en el océano

1998 | La leggenda del pianista sull'oceano

Un veterano trompetista de jazz desea vender su trompeta. Cuando la toca por última vez, antes de desprenderse de ella, el dueño del establecimiento recuerda esa música. Y viene la historia de un hombre que ha pasado toda su vida en el interior del transatlántico donde nació. Allí fue abandonado por su madre y adoptado por un maquinista, que le puso el nombre de Mil Novecientos ("Novecento") por nacer en tal año. Nuestro hombre se convirtió allí en un mítico virtuoso del piano, que hacía una música genial con la que expresaba su rico mundo interior. Cuando descubre el amor piensa en descender a tierra firme, pero... Película romántica hasta los tuétanos, es, sencillamente, una auténtica gozada. La historia atrapa el corazón de cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, al ofrecer una hermosa metáfora sobre la soledad del artista. La música, preciosa, se debe a Ennio Morricone. El director Giuseppe Tornatore (Cinema Paradiso) concede todo su sentido a esas palabras con que empieza el film: "No estás acabado mientras tengas una buena historia y alguien a quien contársela". Escenas como el duelo entre los dos pianistas, o la composición inspirada por el amor, son sobrecogedoras. Un film a descubrir, con una magnífica interpretación de Tim Roth.

8/10
El hombre de las estrellas

1995 | L' uomo delle stelle

Como ya hiciera en la fabulosa Cinema Paradiso, Tornatore dirige un film sobre la magia del cine, en este caso ambientado en un pueblecito de Sicilia en 1933.

4/10
Pura formalidad

1994 | Una Pura formalità

La campiña francesa, una lluvia torrencial, un disparo. Un grupo de agentes detiene a un hombre y le conduce al cuartelillo; se sospecha que puede ser el autor de un crimen. El comisario local acude a interrogarle. Salta la sorpresa cuando se descubre que el preso es Onoff, famoso escritor, del que el policía se confiesa rendido admirador. Giuseppe Tornatore da un giro de 180 grados a su filmografía (Cinema Paradiso, Están todos bien), caracterizada por el tratamiento nostálgico de sus temas, y se enfrasca en una historia con toque intelectual, que se quiere claustrofóbica y desasosegadora. A este último fin ayuda una espléndida fotografía nocturna, que se permite algunos alardes de planos imposibles. El film arrastra con dificultades su condición unisituacional. El director se limita a dar vueltas una y otra vez a lo mismo —inocencia o culpabilidad, ¿puede un artista ser un asesino?—, sin aportar elementos que hagan avanzar la historia. Los actores aguantan el tirón con mayor o menor fortuna: Roman Polanski está muy bien, muy sobrio; Gérard Depardieu, algo perdido con su personaje.

4/10
La domenica specialmente

1991 | La domenica specialmente

Película dividida en cuatro segmentos rodados por otros tantos directores, formato en el que existe gran tradición en Italia. El nexo de unión es que la historias transcurren en domingo. En “El perro azul”, que dirige Giuseppe Tornatore, un can de ese color sigue a un tipo, que para desembarazarse de él, trata de regalárselo a su hermano. Un curioso cuentecillo entrega Marco Tullio Giordana en “La nieve sobre el fuego”, donde una mujer se confiesa de haber espiado a su hija haciendo el amor con su esposo. En “El domingo especialmente” Giuseppe Bertolucci muestra un enredo amoroso. Y “La iglesia de madera” de Francesco Barilli ofrece algunas imágenes surrealistas, las de tres iglesias de madera flotando sobre las aguas del mar, muy cerca de la playa.

5/10
Están todos bien

1990 | Stanno tutti bene

Nostálgica pero amarga película, del especialista Giuseppe Tornatore. Sigue a Matteo, un viudo jubilado –inconmensurable Marcello Mastroianni–, que viaja por toda Italia a visitar a sus hijos, que supuestamente llevan una carreras y vida familiar felices. Nada más lejos de la realidad, como va a descubrir poco a poco el protagonista.   "Están todos bien" es la frase irónica que plasma a la perfección la decepción creciente que embarga a Matteo, la invitación a sumarse a la ceremonia de fingimiento de su prole. La partitura de Ennio Morricone, compositor habitual de Tornatore, acentúa los sentimientos de la trama.

6/10
Cinema Paradiso

1989 | Nuovo Cinema Paradiso

El regreso de un director de cine a su pueblo natal despierta los recuerdos de cuando era chavalín y se embebía de cine en compañía de Alfredo, el entrañable proyeccionista de títulos maravillosos que le llevaron a dedicarse, ya adulto, al mundo del cine. Con este film, Giuseppe Tornatore rindió un sentido homenaje al cine y su memoria. Son inolvidables la música de Ennio Morricone y el personaje del pequeño Totó, interpretado con inaudita expresividad por Salvatore Cascio.

8/10
El profesor

1986 | Il camorrista

Historia inspirada en hechos reales, sigue la trayectoria de un capo de la Camorra, que a pesar de ir a parar a prisión, controla desde ahí un imperio criminal, hasta el punto de que se postula como jefe de capos de la Camorra. Su hermana le ayudará a evadirse, y huirá a Estados Unidos, donde se relaciona con la Cosa Nostra. Debut en la dirección del italiano Giuseppe Tornatore, que adapta una novela de Giuseppe Marrazzo. El tono es muy diferente al de su posterior filmografía, presidida por la nostalgia. Aquí ofrece una mirada dura al mundo gangsteril de Nápoles, contando para ello con el protagonismo de Ben Gazzara.

5/10
Ennio, il Maestro

2020 | Ennio, il Maestro

Giuseppe Tornatore entrevista a más de 70 cineastas y músicos de renombre como Bernardo Bertolucci, Quentin Tarantino, Clint Eastwood o Bruce Springsteen, para hablar sobre la vida y obra de Ennio Morricone.

La correspondencia

2016 | La corrispondenza

Una historia de amor apasionado entre la joven Amy, especialista de escenas arriesgadas de acción en películas y estudiante de astrofísica, y su profesor Ed, de más edad, casado y padre de familia. Aunque ambos ignoran adónde les puede llevar la relación, él no deja de sorprenderla con mil detalles de afecto que se anticipan a lo que pudiera desear, es verdaderamente una caja de sorpresas. Al mismo tiempo, enseguida se advierte que ambos guardan espacios de su vida en secreto, tienen miedo a abrirse y compartirlos. Lo que queda especialmente claro cuando Amy, tras dos meses de comunicación sólo digital, teléfono, vídeos, correos electrónicos, y envíos de regalos, se entera de que Ed ha muerto. Lo más curioso del caso es que la relación sigue, pues Ed ha orquestado, siguiendo su gusto por los juegos, un sofisticado sistema de mensajes y regalos, para continuar en contacto con su amada, y ayudarle de algún modo a pasar página. Giuseppe Tornatore, guionista y director, vuelve a rodar en inglés tras La mejor oferta, y de nuevo son reconocibles sus señas de identidad, un romanticismo exacerbado, y el gusto por ofrecer una trama con cierta capacidad de sorprender y emocionar. Todo apoyado por una preciosa banda sonora de su compositor habitual, Ennio Morricone. Aunque Tornatore logra intrigar con su película, también cabe decir que una vez conocido lo que hay, se produce una sensación de estiramiento narrativo, demasiadas cartas ocultas en la manga, que vienen a ser más de lo mismo, por mucho que pretendan resultar novedosas. Cierto que se puede considerar como un modo de subrayar el modo en que nos aferramos a las cosas y las personas, y lo difícil que nos resulta aceptar determinados hechos, pero a la postre el planteamiento resulta demasiado alambicado, un ejercicio de estilo cansino. Puede ser acertada la metáfora de las estrellas, que después de muertas, miles de años después, siguen comunicándonos su brillo, y que lo mismo vendría a ocurrir con la persona amada. Pero a la vez hay una sensación de obsesión casi necrofílica, algo exagerada, de modo que la idea de que la vida continúa –hay que seguir trabajando, amando, perdonando, buscando la paz...– queda algo diluida. Tiene mérito el esfuerzo interpretativo de Olga Kurylenko, a la que toca sostener la película todo el tiempo con su presencia sufriente. Mientras que Jeremy Irons siempre resulta eficaz, aunque aquí venga a la ser la suya como una presencia espectral.

5/10
La mejor oferta

2013 | La migliore offerta

Virgil Oldman es todo un personaje en el mundo del arte. Está al cargo de una casa de subastas en Roma, y un vistazo a un cuadro le basta para saber si se encuentra ante una obra maestra o un trabajo del montón. Petulante y siempre exhibiendo aires de superioridad, ha reunido en complicidad con su amigo Billy, que puja en su nombre, una secreta colección de magistrales retratos femeninos, que guarda en una cámara privada, para su único y personal goce. La suya es una vida solitaria y egoísta, pero va a sufrir un vuelco cuando entra en su vida Claire, una misteriosa mujer que desea vender la colección de arte heredada de sus padres. Ella, encerrada en su villa romana, evita verle, pues padece agorofobia. Aunque irritado al principio, la fascinación de Virgil por su elusiva cliente puede más, al igual que el misterio de las piezas dispersas que va encontrando por toda la casa, partes de un valioso autómata del siglo XIX, y que entrega a otro amigo, Robert, para que lo arme. Cinta escrita y dirigida por Giuseppe Tornatore, con vocación internacional por la ambiciosa producción, el atractivo reparto -donde destaca sobre todo Geoffrey Rush-, y el hecho de que esté rodada en inglés. El cineasta italiano ganador del Oscar por Cinema Paradiso saca a pasear sus mejores señas de identidad, un romanticismo angustiado, el deseo a aprehender algo que se nos está escapando; y ello con un amplio lienzo, rico visualmente -piénsese también en La leyenda del pianista en el océano-, en el caso que nos ocupa acentuado por las obras de arte y el autómata, más la fusión sonora con la partitura de Ennio Morricone, su compositor habitual. Estamos, desde luego, ante una fábula, la del hombre que en su amor por el arte cree haber cumplido todas sus aspiraciones, incluida la que podría suponer el compartir la vida con una mujer, pues sus cuadros habrían satisfecho y sublimado esa necesidad. Pero incluso la torre de marfil del egoísta, atrincherado tras sus muros, tiene vías de acceso a realidades nunca experimentadas antes, como es el enamoramiento, la posibilidad de darse a otra y ser correspondido. Tornatore presenta la tensión entre esa dulzura, apenas gustada, y la comodidad de esa otra vida fabricada durante años, con la ventaja de que los cuadros no protestan, no se quejan. El director y guionista sabe intrigar con esa mujer cuyo aspecto se nos hurta, inteligentemente, durante casi todo el metraje. Mientras que vemos que lo único que humaniza a Virgil son sus relaciones humanas, la amistad, suscitada gracias a su trabajo, con Billy y Robert. Y utiliza con habilidad el marco donde transcurre su cuento, las escenas de la subasta, de la villa con sus antigüedades, del taller en que va cobrando forma el autómata, del “sancta sanctorum” que contiene los lienzos de las “novias” de Virgil.

7/10
Baarìa

2009 | Baarìa - La porta del vento

Potente superproducción con la marca de la casa de su director Giuseppe Tornatore, o sea, nostalgia, nostalgia y más nostalgia. Traza un amplio lienzo de los setenta últimos años de la historia de Italia, vista desde la pequeña localidad siciliana de Bagheria, también conocida coloquialmente como Baaría, sobre todo a través de la trayectoria de Peppino Torrenuova. Nacido en el seno de una familia trabajadora, Peppino desarrollará una importante conciencia social a pesar de ser pastor de cabras semianalfabeto cuando es niño. A través de él y luego sus hijos vemos un lugar en el que en cierta manera parece haberse detenido el tiempo, en lo que a costumbres y modos de ser de las personas se refiere, a pesar de que los vientos de la historia soplan, primero con el fascismo de Mussolini, luego con el final de la guerra, la república, la democracia, el movimiento comunista y su tradicional enfrentamiento con la democracia cristiana, la reforma agraria, etc. Y por supuesto, con la omnipresente mafia. Quizá el mayor defecto que puede sacarse a esta película de proporciones épicas de Tornatore es su levedad, una asumida ligereza. Domina el tono amable, cosa que es de agradecer, no se cae en el maniqueísmo tramposo y facilón, pero el precio que se paga es la ausencia de verdadero dramatismo, no vibramos con los avatares de los personajes, o al menos no demasiado. Y es que en el fondo, tampoco están demasiado perfilados, apenas unos rasgos elementales de tipo impresionista, que permiten sacar adelante pasajes con cierto tono de sainete, peligrosamente cercanos al estereotipo, o cansinos por lo repetitivo -el tipo que cambia dólares, el chalado que alaba todo el tiempo la belleza de la novia. Eso sí, no faltan escenas de gran elegancia, la metáfora de la peonza, los niños corriendo de un lado para otro, el pendiente perdido, los campesinos desplegándose para ocupar las tierras, bien acompañadas por la partitura de Ennio Morricone. Ha optado el director por actores jóvenes y desconocidos en los papeles principales, el correcto Francesco Scianna, la hermosa Margareth Madè, aunque no faltan los veteranos como Enrico Lo Verso y Ángela Molina.

5/10
La desconocida

2006 | La sconosciuta

Irena es una mujer de origen ucraniano, a la que persiguen los recuerdos de un traumático pasado de prostituta, que intenta dejar atrás. Llegada a Italia, se las arregla para empezar a trabajar como chica del servicio en un inmueble donde vive una familia, los Adacher, dedicada a la orfebrería. Por razones misteriosas, Irena pone todo su empeño en ser empleada como tata de Tea, la hijita de los Adacher. Todo apunta a que se trata de una argucia para “desplumar” a la acomodada familia. Pero el complicado rompecabezas en que consiste el film tiene muchas piezas difíciles inicialmente de encajar. Porque Irena va revelándose paulatinamente como una mujer que trató de escapar de manos de un proxeneta y encontrar algo parecido al amor. La pequeña Tea parece despertar sus mejores sentimientos. Y hasta parece sentir el daño que ha infligido a Gina, la anterior tata de Tea. Giuseppe Tornatore escribe y dirige una durísima película acerca de las cadenas de la trata de blancas, el peor tráfico con seres humanos. Aparte de la dureza de la propia historia, resultan desagradables los continuos flash-backs, a modo de fogonazos mentales que sacuden la memoria de Irena, donde se observan las continuas vejaciones sexuales que ha tenido que padecer. El director italiano ganador del Oscar por Cinema Paradiso se las arregla para mantener la intriga acerca del misterio que rodea a Irena, las razones que le mueven a actuar; ello hasta un razonable final. De modo que el metraje viene a ser una especie de ten con ten entre dicha intriga y los continuos pasajes que revuelven el estómago del espectador más encallecido; el cineasta no pierde de vista la humanidad de sus personajes, sobre todo en esa especie de relación maternofilial que nace entre Irena y Tea, y su denuncia de situaciones injustas que a veces nos negamos a reconocer tiene validez, aunque pueda ser cuestionable su modo de despertar la cauterizada conciencia del público. Tornatore aprovecha muy bien la partitura del compositor que ha puesto música a todas sus películas, el maestro Ennio Morricone. Y cuenta con un buen reparto de actores más bien desconocidos: como en otros de sus filmes, Tornatore demuestra que se le da bien tratar con niños, y la pequeña Clara Dossena brilla en sus escenas de niña frágil, que va a ser preparada para la dureza de la vida por Irena.

6/10
Malena

2000 | Malèna

Años correspondientes a la Segunda Guerra Mundial. Castelcuto, un pueblecito siciliano. Malena es una exhuberante belleza morena, cuyo marido está en el frente. Sus paseos por el pueblo despiertan la lujuria de todos los varones del lugar. Incluidos los componentes de una pandilla de adolescentes, uno de los cuales, Renato, se encuentra completamente subyugado. Giuseppe Tornatore explora las fantasías de un chaval en plena pubertad, y los comportamientos primitivos de una sociedad hipócrita, que van a conducir a la pobre Malena a la desgracia. Nostalgia y sensualidad se dan la mano en un film mediterráneo algunas de cuyas ideas recuerdan a Zorba, el griego. La belleza que da el título al film la pone Monica Bellucci, con un personaje que apenas pronuncia una palabra.

5/10
La leyenda del pianista en el océano

1998 | La leggenda del pianista sull'oceano

Un veterano trompetista de jazz desea vender su trompeta. Cuando la toca por última vez, antes de desprenderse de ella, el dueño del establecimiento recuerda esa música. Y viene la historia de un hombre que ha pasado toda su vida en el interior del transatlántico donde nació. Allí fue abandonado por su madre y adoptado por un maquinista, que le puso el nombre de Mil Novecientos ("Novecento") por nacer en tal año. Nuestro hombre se convirtió allí en un mítico virtuoso del piano, que hacía una música genial con la que expresaba su rico mundo interior. Cuando descubre el amor piensa en descender a tierra firme, pero... Película romántica hasta los tuétanos, es, sencillamente, una auténtica gozada. La historia atrapa el corazón de cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, al ofrecer una hermosa metáfora sobre la soledad del artista. La música, preciosa, se debe a Ennio Morricone. El director Giuseppe Tornatore (Cinema Paradiso) concede todo su sentido a esas palabras con que empieza el film: "No estás acabado mientras tengas una buena historia y alguien a quien contársela". Escenas como el duelo entre los dos pianistas, o la composición inspirada por el amor, son sobrecogedoras. Un film a descubrir, con una magnífica interpretación de Tim Roth.

8/10
El hombre de las estrellas

1995 | L' uomo delle stelle

Como ya hiciera en la fabulosa Cinema Paradiso, Tornatore dirige un film sobre la magia del cine, en este caso ambientado en un pueblecito de Sicilia en 1933.

4/10
Pura formalidad

1994 | Una Pura formalità

La campiña francesa, una lluvia torrencial, un disparo. Un grupo de agentes detiene a un hombre y le conduce al cuartelillo; se sospecha que puede ser el autor de un crimen. El comisario local acude a interrogarle. Salta la sorpresa cuando se descubre que el preso es Onoff, famoso escritor, del que el policía se confiesa rendido admirador. Giuseppe Tornatore da un giro de 180 grados a su filmografía (Cinema Paradiso, Están todos bien), caracterizada por el tratamiento nostálgico de sus temas, y se enfrasca en una historia con toque intelectual, que se quiere claustrofóbica y desasosegadora. A este último fin ayuda una espléndida fotografía nocturna, que se permite algunos alardes de planos imposibles. El film arrastra con dificultades su condición unisituacional. El director se limita a dar vueltas una y otra vez a lo mismo —inocencia o culpabilidad, ¿puede un artista ser un asesino?—, sin aportar elementos que hagan avanzar la historia. Los actores aguantan el tirón con mayor o menor fortuna: Roman Polanski está muy bien, muy sobrio; Gérard Depardieu, algo perdido con su personaje.

4/10
Están todos bien

1990 | Stanno tutti bene

Nostálgica pero amarga película, del especialista Giuseppe Tornatore. Sigue a Matteo, un viudo jubilado –inconmensurable Marcello Mastroianni–, que viaja por toda Italia a visitar a sus hijos, que supuestamente llevan una carreras y vida familiar felices. Nada más lejos de la realidad, como va a descubrir poco a poco el protagonista.   "Están todos bien" es la frase irónica que plasma a la perfección la decepción creciente que embarga a Matteo, la invitación a sumarse a la ceremonia de fingimiento de su prole. La partitura de Ennio Morricone, compositor habitual de Tornatore, acentúa los sentimientos de la trama.

6/10
Cinema Paradiso

1989 | Nuovo Cinema Paradiso

El regreso de un director de cine a su pueblo natal despierta los recuerdos de cuando era chavalín y se embebía de cine en compañía de Alfredo, el entrañable proyeccionista de títulos maravillosos que le llevaron a dedicarse, ya adulto, al mundo del cine. Con este film, Giuseppe Tornatore rindió un sentido homenaje al cine y su memoria. Son inolvidables la música de Ennio Morricone y el personaje del pequeño Totó, interpretado con inaudita expresividad por Salvatore Cascio.

8/10
El profesor

1986 | Il camorrista

Historia inspirada en hechos reales, sigue la trayectoria de un capo de la Camorra, que a pesar de ir a parar a prisión, controla desde ahí un imperio criminal, hasta el punto de que se postula como jefe de capos de la Camorra. Su hermana le ayudará a evadirse, y huirá a Estados Unidos, donde se relaciona con la Cosa Nostra. Debut en la dirección del italiano Giuseppe Tornatore, que adapta una novela de Giuseppe Marrazzo. El tono es muy diferente al de su posterior filmografía, presidida por la nostalgia. Aquí ofrece una mirada dura al mundo gangsteril de Nápoles, contando para ello con el protagonismo de Ben Gazzara.

5/10
Todos están bien

2009 | Everybody's Fine

Remake de la película homónima de Giuseppe Tornatore de 1990, cuenta con el mismo andamiaje argumental de aquélla, aunque con traslación espaciotemporal a los Estados Unidos de 2010, lo que supone paisaje y costumbres diferentes. Frank es un tipo jubilado, viudo desde hace unos meses, que contaba con reunir a sus cuatro hijos en casa durante el fin de semana. Pero cada uno ha excusado su asistencia, otra vez será. De ninguna manera, piensa Frank, que a pesar de una dolencia cardíaca, decide visitarlos en sus distintos lugares de residencia, saltando de ciudad en ciudad, con su maleta a cuestas. El planteamiento es que los hijos no han respondido a las expectativas de su progenitor, pero al ser éste muy exigente los cuatro han orquestado una telaraña de 'mentiras piadosas' acerca de su estatus, que al final acaban saliendo a la luz. Sólo la madre les ha conocido de verdad. Y Frank tendrá que aprender a aceptar, en algún caso con dolor, que sus retoños ya no son unos 'niños', y que han hecho cosas bien y cosas mal. El problema es que el film no va más allá de apuntar la importancia de la familia, de la que hay que aceptar sus imperfecciones, y no aporta nada en la dirección de que lo que marcha mal, hay que procurar arreglarlo. Por ello, las emociones brillan por su ausencia en muchos pasajes. Kirk Jones (Despertando a Ned, La niñera mágica) mantiene ideas como las de Frank asociando la visión de sus hijos con la de su 'versión infantil'. Pero el tono nostálgico se rebaja, y desaparecen ciertos pasajes 'fellinianos' de Tornatore. A cambio se introduce un metáfora algo forzada: Frank trabajó en el revestimiento de cables telefónicos, alusión al problema de comunicación padre-hijos (y esposa, si nos apuran), pero la verdad, en plena era de la telefonía móvil, tal símbolo carece de fuerza. O se varían las situaciones familiares-sentimentales-profesionales de los hijos, con novedades tan 'originales' como las dudas de una hija sobre su identidad sexual. Robert De Niro se enfrentaba a la sombra de un gigante, la de Marcello Mastroianni, y se puede decir que soporta la comparación, aunque en los últimos tiempos al actor se le ve algo desganado, como si no supiera qué dirección dar a su carrera como intérprete; y aquí asume un papel que hace prácticamente sin despeinarse. El resto de actores -los hijos interpretados por Kate Beckinsale, Drew Barrymore y Sam Rockwell, más la camionera Melissa Leo- se limitan a estar, ninguna de sus composiciones es memorable.

4/10

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