IMG-LOGO

Biografía

Krzysztof Zanussi

Krzysztof Zanussi

81 años

Krzysztof Zanussi

Nació el 17 de Junio de 1939 en Varsovia, Polonia

Premios: 1 Festival de Venecia

En busca de la trascendencia

05 Julio 2008

Cineasta humanista y trascendente, Krzysztof Zanussi es de los que creen que las películas pueden decir algo, y hacer a las personas mejores. O al menos, invitarlas a ello, por el camino de la reflexión y la introspección psicológica.

Krzysztof Zanussi nació en Varsovia el 17 de junio de 1939. O sea, en vísperas del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Físico por la Universidad de Varsovia, y filosofo por la Jagelloniana de Cracovia, se tituló también en la Escuela de Cine de Lodz en 1966. Antes de formarse académicamente como cineasta formó parte del Club de Cine Amateur de la Universidad de Varsovia, y allí se aficionó al cine de Ingmar Bergman, Luis Buñuel, Jean Renoir y Jean Vigo. Y logrará llamar la atención internacionalmente en festival con su corto La muerte de un provinciano, su trabajo de graduación en Lodz.

Los intereses de la honda mirada al hombre y al mundo de Zanussi no se han limitado al mundo del cine, también ha trabajado en los ámbitos del teatro, la ópera y la televisión. Integrado en el llamado “tercer cine polaco”, sus convicciones católicas impregnan un cine de inquietudes sociales, siempre preocupado por la persona. Discípulo del malogrado Andrzej Munk, impulsó junto a Andrzej Wajda y Edward Zebrowski un movimiento, “El cine de la inquietud social”, cuyo nombre lo dice todo.

Desde 1979 Zanussi dirige la productora TOR Film Studio, que posibilitó la trilogía de los colores de su buen amigo Krzystof Kieslowski. Además ha presidido la Federación Europea de Realizadores Audiovisuales entre 1974 y 1981, es profesor de la Universidad de Silesia en Katowice desde 1992, y miembro de la Comisión Pontificia de la Cultura del Vaticano.

De su filmografía destaca La estructura de cristal (1969), un canto a la amistad. En Iluminación (1973), premiada en Locarno, describe justamente cómo la vida de un estudiante va a ser progresivamente “iluminada” a medida que asume responsabilidades a las que encuentra un sentido. Y Camuflaje (1977) es una mirada a dos modos muy distintos de entender la enseñanza universitaria. En Contrato de matrimonio (1980) su reflexión es acerca de la naturaleza del pacto conyugal.

La elección del primer Papa polaco de la historia, Juan Pablo II, inspira De un país lejano (1981), biopic de Karol Wojtyla hasta el momento en que es elegido pontífice; precisamente en 1997 adaptará una obra de teatro de Wojtyla, El hermano de nuestro Dios. La década de los 80 es importante para Zanussi, pues 1984 le da el León de Oro en Venecia gracias a El año del sol tranquilo, la historia de amor entre un soldado estadounidense y una refugiada polaca, en los años de la Segunda Guerra Mundial, truncada por un sacrificio silencioso que lleva a un replanteamiento de las cosas. El cineasta repetirá el motivo de la guerra en Wherever You Are... (1988) y en Maximilian Kolbe (1991), retrato del célebre mártir cristiano, que se intercambió por otro prisionero de guerra que iba a ser ejecutado por los nazis. De la filmografía más reciente de Zanussi destaca Persona non grata (2005), que sigue a un prestigioso diplomático al que cuesta sobrellevar su viudez.

Ganador de 1 premio

Filmografía
Eter

2018 | Eter

Un doctor prepotente juega a ser Dios a finales del siglo XIX, en el contexto de la Rusia zarista y el imperio austrohúngaro. Sólo cree en la ciencia, y piensa que gracias a sus investigaciones con el éter y la capacidad de resistencia del cuerpo humano, la hará avanzar. Aunque no está exento de seguir las pulsiones de la carne, pues a una atractiva joven la duerme con este narcótico con intenciones poco nobles, causándole una muerte accidental. Su condena a muerte es conmutada por un destierro a Siberia, de donde por una serie de nuevos golpes de fortuna, regresa a Hungría como médico militar. Aún obsesionado con su afán de saber, busca modos de que el ejército financie sus experimentos, y logra la asistencia de un joven que le está muy agradecido por haber atendido a su padre antes de morir. Casi octogenario cuando ha escrito y dirigido este film, el cineasta polaco Krzysztof Zanussi continúa con la indagación de la grandeza y miserias del ser humano en que consiste su entera filmografía. Toda la narración gira alrededor de un antipático personaje cuyo nombre nunca llegamos a conocer, interpretado de modo convincente por Jacek Poniedzialek. El actor sabe componer a alguien muy inteligente, que mira en primer lugar sus propios intereses, y cuya rectitud resulta dudosa cuando parece que está ayudando a alguien. El doctor nunca se plantea dilemas morales, por ejemplo sus estudios en un burdel no le hacen asomar ni un ápice de compasión por las mujeres que ahí se ganan la vida de modo miserable, ni tampoco por los soldados que recurren a sus “servicios”. El hecho de que el film nos presente todo el rato a un personaje así, tremendamente cínico, y rodeado de personas no mucho mejores –sólo el joven ayudante tiene rasgos positivos, aunque es muy ingenuo–, convierte su visionado en un trago amargo, aunque el ritmo sea impecable, y la dirección artística y la fotografía, muy bellas. En su último tramo, la película ofrece un singular giro, que no es cuestión de desvelar en estas líneas, y que arroja luz sobre el espectador, hasta convertir la experiencia en una especie de complemento de uno de los títulos más tempranos y premiados de Zanussi, Iluminación, con el que guarda Éter bastantes puntos en común. De algún modo se nos recuerda la condición limitada del ser humano, que aunque es libre controla lo que ocurre a su alrededor mucho menos de lo que se cree, pues al tomar ciertas decisiones, acaba cegando su mirada, hasta autoengañarse y actuar casi inconscientemente en contra de sus propios intereses. El éter deviene así en eficaz metáfora del amodorramiento del alma.

6/10
Foreign Body

2014 | Obce Cialo

Persona non grata

2005 | Persona non grata

Wiktor, embajador de Polonia en Uruguay, enviuda inesperadamente. Su esposa Helena, a la que amaba con locura, ha muerto en Varsovia de una hemorragia. Sus superiores pensaban que tal vez esta circunstancia le empujaría a pedir la vuelta a su país natal, pero después de las exequias regresa a su puesto, y pide que le asignen como cónsul a un joven que considera muy prometedor, casado con una rusa. Mientras convive con su pena, siguen torturándole las dudas de si Helena le pudo ser infiel con un amigo común, el viceministro ruso Oleg. Trata de sonsacar soterradamente al confesor de Helena, y al propio Oleg, pero no parece que obtenga nada en claro. Entretanto se enfrenta a las tareas habituales de la embajada, como la de asegurar que un contrato de venta de helicópteros con Uruguay llegue a buen puerto. Aunque Wiktor sospecha que hay filtraciones entre su personal, que alguien de su entorno está facilitando información a otros países que pujan por el contrato. Sólido film escrito y dirigido por Krzysztof Zanussi, que capta con formidable hondura los pliegues y repliegues de la condición humana. El cineasta polaco no sólo pinta con magnífico verismo lo que pueden ser las tareas típicas de una embajada, incluido un espionaje que poco tiene que ver con las aventuras de James Bond, sino que sabe retratar personas de carne y hueso, con sus puntos fuertes y sus flaquezas. Zbiegniew Pasaziewicz compone muy bien al apenado embajador, sus dudas, sus suave ironía y perspicacia certera... casi siempre, su fe católica, su compasión por los compatriotas (o no) atrapados en situaciones denigrantes. El guión perfila muy bien al personaje, y el actor lo aprovecha para entregar una interpretación sensacional. Pero el resto del reparto no le anda a la zaga, con un Nikita Mikhalkov que con su gran presencia y un par de trazos encarna muy bien al presunto amigo infiel. Los otros personajes (el consejero al que Wiktor tiene tirria, el cónsul y su esposa, el resto de funcionarios, el botones, el criado...) tienen algo raro en gran parte del cine contemporáneo: humanidad. No son meros comparsas, muñecos de trapo para llenar plano. Incluso el mendigo que grita aquello de “¡Viva Polonia!”, celebrando que el embajador le haya regalado unas botellas de precioso licor, tiene su punto de gracia y el encanto de lo auténtico. Zanussi ha sabido insuflar al guión interesantes resonancias, pues Wiktor se mueve en un entramado de sospechas que se refieren no sólo al comportamiento de su esposa, sino al de su personal en la embajada, y al suyo propio en relación con su protegido, el nuevo cónsul. Y ello, con un tempo adecuado, el magnífico acabado visual y la sugerente partitura de Wojcich Kilar, ayudan a configurar una excelente película.

8/10
Hermano de nuestro Dios

1997 | Our God's Brother

El personaje poliédrico y polifacético que era Karol Wojtyla / Juan Pablo II cuenta, entre otras cosas, con una notable producción poética y teatral. “Hermanos de nuestro Dios” es una de sus obras de teatro y relata la historia de Alberto Chmielowski (más tarde fray Alberto), un conocido pintor polaco que abandonó el arte por una vocación religiosa de servicio radical a los pobres. Karol Wojtyla se enfrentó a un dilema similar: abandonar su vocación artística por una vocación sacerdotal. Fray Alberto le ayudó a tomar su decisión y, como recompensa y homenaje, le dedicó esta obra teatral y le beatificó una vez elegido Papa. El estilo de Wojtyla es denso y conceptual, y las líneas dramáticas y de acción son limitadas, conforme al teatro de la palabra en el que se formó. Pero su compatriota polaco, el director Krzysztof Zanussi, se ha atrevido a transformar esta obra teatral en película y el resultado es brillante. Mediante planos lentos y hermosos en el marco de una nevada y espléndida Cracovia, Zanussi logra transmitir la profundidad, a veces casi insondable, de los textos de Wojtyla capaces de recorrer todos los registros del ser humano: grandeza y miseria, generosidad y egoísmo, esperanza y desencanto. El núcleo de la historia lo constituye el drama interior de Alberto Chmielowski (bien interpretado por Scott Wilson) que percibe como su exitosa vida de artista comienza a resquebrajarse por una incierta llamada hacia la pobreza radical. Una llamada que se presenta como absurda e irracional para él, para sus colegas artistas (entre los que destaca Christoph Waltz, ganador años más tarde del Oscar por Malditos bastardos) e incluso para los comunistas, que no quieren misericordia con los pobres, sino que la ira crezca para que se desate la revolución. Potentísimos los diálogos entre el líder comunista (Wojciech Pszoniak) y fray Alberto. Pero esa vocación posee una fuerza imparable que terminará por abrirse paso justificándose a sí misma por una sola razón: es lo que Cristo le pide a él, Alberto Chmielowski. Zanussi ofrece, en definitiva, un poderoso y bello espectáculo sobre el posible sentido de una vocación radical de servicio frente al esplendor del arte y la vocación a la gloria.

7/10
El toque silencioso

1992 | The Silent Touch

El cineasta polaco Krzysztof Zanussi (La estructura del cristal, Desde un país lejano), siguiendo el ejemplo de sus compatriotas Krzysztof Kieslowski y Agnieszka Holland, acude a la financiación fuera de su país para realizar este film. Film que comparte los temas amoroso y de la creatividad musical con Azul de Kieslowski, a pesar de tener un enfoque y estilo bastante diferentes, más sobrios. Un joven estudiante de música se despierta de noche, con unos de acordes musicales que no se puede quitar de la cabeza, y que le suenan maravillosamente. Sin poder contener su emoción, acude de modo intempestivo a casa de su venerable maestro, para que le ayude a dilucidar si esa música es alguna composición conocida. Ambos coinciden en que bien podría pertenecer a un genial compositor polaco de origen judío, que abandonó su actividad creadora tras sufrir los horrores de la persecución nazi. El joven acude al lugar de retiro del anciano músico para lograr que con sus acordes vuelva a componer de nuevo. A partir de un sugestivo punto de partida, Zanussi aborda temas tan atractivos como la creatividad y el apasionamiento con la belleza de la música. El esquema narrativo es correcto. La música, elemento indispensable en un film de estas características, está bien orquestada por Wojciech Kilar. Pero la película está llena de pretensiones, con un tono marcadamente bergmaniano, y en algunos aspectos termina naufragando, quizá por no tener muy claro Zanussi el puerto adónde se dirige. Algunos personajes no acaban de estar bien retratados. El compositor muestra una evolución aceptable. Al principio es alguien intratable, amargado por sus achaques, que no encuentra razones para su existencia. La irrupción del joven en su vida le hace descubrir de nuevo la pasión por la vida; pero este personaje es algo críptico. Desea ante todo que el gran maestro vuelva a componer, que regale un poco de belleza al mundo; pero éste es el único rasgo que le define; es demasiado frío, poco creíble en su escaso interés por los demás, una especie de "ángel"... Un "ángel" que busca al recuperado maestro una joven que le pase a limpio las partituras que escribe... pero a la que termina amando. No habría mayor problema si no estuviera su mujer, que ha estado al lado suyo toda la vida, y que de pronto se encuentra con una rival que no se reduce a un pasatiempo sexual. Zanussi trata el amor de un modo confuso, de hecho parece considerar el enamoramiento como confusión. Resalta que el amor no es sólo sexo, que supone entrega a la persona amada. Pero en este caso se quiere identificar además el nuevo amor con una musa inspiradora, de modo que se podría justificar amar a dos mujeres.

4/10
Maximilian Kolbe

1991 | Zycie za Zycie

En 1941, el sacerdote polaco Maximilian Kolbe fue arrestado por los nazis. Sería recluido en el campo de concentración de Auschwitz. Con motivo de la fuga de un prisionero, los nazis escogieron a varios hombres al azar, para ser ejecutados y desalentar nuevas escapadas. Cuando uno de los prisioneros elegidos, padre de familia, suplicó por su vida, pensando en los suyos, Kolbe se ofreció voluntario para sustituir a ese hombre. Juan Pablo II canonizó a Kolbe en 1982, proponiéndolo como martir de la caridad. El cineasta polaco Krzysztof Zanussi (El toque silencioso) relata esta historia real de generosidad y sacrificio. Acierta con el original punto de vista, el del prisionero que se fugó de Auschwitz, y cuya identidad nunca se supo. Zanussi nos muestra a un tipo al que el sacrificio de Kolbe le parece un disparate, pero cuya sombre le persigue toda su vida, pues no puede dejar de admirar su coraje. La estructura del film nos muestra a este hombre tras su escapada, y a medida que escucha a varias personas que conocieron a Kolbe, se nos ofrecen en flash-backs apuntes de su trayectoria. Resulta muy atractivo que se nos presente la figura de un santo con sus defectos -no se deja de señalar el difícil carácter de Kolbe-, lo que no impidió que supiera amar a Dios y al prójimo hasta el extremo.

6/10
Inventory

1989 | Stan posiadania

El año del sol tranquilo

1984 | Rok spokojnego slonca

Territorio alemán, que ha pasado a Polonia tras la Segunda Guerra Mundial. Emilia vive con su madre en condiciones penosas, aguardando el improbable regreso de su esposo, en paradero desconocido desde que servía en el ejército. Un destacamento de soldados estadounidenses investiga crímenes de guerra en la zona. Uno de ellos, Norman, ayuda a las dos mujeres, y enseguida se ve atraído por Emilia, que duda acerca de aventurarse en un romance con él.Sensible película de Krzysztof Zanussi, responsable también del guión. Pinta con delicadeza las tribulaciones de la protagonista -formidable Maja Komorowska- y su madre, con el dilema moral de la primera, que se pregunta si tiene derecho a ser feliz, cuando sabe del terrible destino de su marido. Está además bien traída la subtrama de la vecina judía, superviviente del holocausto. A lo largo del metraje se masca la tragedia, el insoportable peso de la maldad ajena, o un sentido del sacrificio mal entendido. Son tremendos los pasajes de las excavaciones en las fosas comunes, o el brutal ataque que sufren las mujeres, de parte de unos desalmados. En el plano formal, sobresale la preciosa partitura de Wojciech Kilar, y la fotografía de Slawomir Idziak, con paleta de colores terrosos, e inteligente uso de los objetivos, con el deformante del bello plano final, en un metafórico y fordiano Monument Valley. El film ganó con todo merecimiento el León de Oro del Festival de Venecia.

8/10
De un país lejano

1981 | From a Far Country

Biopic de Juan Pablo II hasta que es elegido pontífice, realizado por su compatriota polaco Krzysztof Zanussi realizado sólo tres años después de que esto ocurriera. Arranca con Karol Wojtyla niño, huérfano de madre, y contiene hitos de la vida del futuro Papa, como su formación actoral, su don de gentes, la vocación sacerdotal y los padecimientos de los totalitarismos nazi y comunista. Resulta entrañable conocer los muchos amigos de Wojtyla, entre ellos judíos que sufrieron persecución.

6/10
Espiral

1978 | Spirala

Tomasz es un hombre maduro, tremendamente cínico, que padece una enfermedad terminal. Acude a un refugio de montaña, con idea de encontrarse con la muerte en una escalada temeraria. Pero es rescatado antes de que pueda morir congelado, y será trasladado a un hospital donde es sujeto de estudio de médicos y estudiantes. En el ínterim vienen a visitarles algunas de las personas que conoció en el refugio.Este film escrito y dirigido por Krzysztof Zanussi consta de dos segmentos bien diferenciados. Funciona mejor la parte de montaña, con la perpetua pose de sarcasmo del protagonista, y los pasajes en los parajes nevados. El otro tramo es el que incluye algunas consideraciones sobre el modo de encarar la agonía, por parte de quien sabe que va a morir -en el fondo, todos lo sabemos, aunque tendemos a considerar que son los otros los que mueren-, pero resultan algo vagas, no demasiado esperanzadas.

6/10
La decisión de una mujer

1974 | Bilans kwartalny

Marta es una mujer confusa. Casada y con un niño, se cree una mujer bondadosa, preocupada de los demás. Pero el descubrimiento en su empresa de un robo, que a ella le toca gestionar como contable, más el reencuentro con un compañero de la infancia, ponen patas arriba su pequeño y ordenado mundo. ¿Tiene la posibilidad de empezar de cero, o debe aprender a seguir adelante con las consecuencias de sus decisiones de antaño?Krzysztof Zanussi ofrece una pequeña pieza de cámara no demasiado estimulante. Los temas propuestos son de interés, con una buena antropología de fondo, pero la trama permanece tan estancada como sus patéticos protagonistas.

5/10
Iluminación

1973 | Iluminacja

Franciszek es un joven con talento y toda una vida por delante. Podría estudiar cualquier carrera, pero se decanta por la física, una ciencia que ofrece principios que explican la realidad. El film, escrito y dirigido por el polaco Krzysztof Zanussi, muestra su trayectoria, con las experiencias que suelen conformar la vida de las personas, y que les llevan a descubrir (o no) aquello que le concede su sentido. De modo que somos testigos de su primera y torpe experiencia amorosa; del auténtico enamoramiento y de la posibilidad de formar una familia; de cómo las ambiciones profesionales deben ceder ante otras obligaciones; de la necesaria humildad que lleva a caer en cuenta de que ninguna de sus acciones es imprescindible, lo que no quiere decir que no sean importantes.Zanussi logra articular una ambiciosa película, con una original estructura salpicada de opiniones de científicos, profesores, académicos, acerca del funcionamiento del cerebro, de lo que aportan sus disciplinas, etc. De modo que la vida de Franciszek, espina dorsal del film, conduce a ver que es más importante pasar el domingo con la familia, que dedicarlo enfermizamente al trabajo, u a otras valiosas “iluminaciones” a las que alude el título del film. Apoya muy bien a la trama, la hermosa partitura musical de Wojciech Kilar. Y protagoniza Stanislaw Latallo, prometedor director de cine muerto prematuramente en accidente de montaña, en su único film como actor. Zanussi vio en Latallo a la persona perfecta para encarnar sus inquietudes intelectuales de entonces, que en cierto modo, aunque de forma distinta, eran también las del actor.

7/10
Eter

2018 | Eter

Un doctor prepotente juega a ser Dios a finales del siglo XIX, en el contexto de la Rusia zarista y el imperio austrohúngaro. Sólo cree en la ciencia, y piensa que gracias a sus investigaciones con el éter y la capacidad de resistencia del cuerpo humano, la hará avanzar. Aunque no está exento de seguir las pulsiones de la carne, pues a una atractiva joven la duerme con este narcótico con intenciones poco nobles, causándole una muerte accidental. Su condena a muerte es conmutada por un destierro a Siberia, de donde por una serie de nuevos golpes de fortuna, regresa a Hungría como médico militar. Aún obsesionado con su afán de saber, busca modos de que el ejército financie sus experimentos, y logra la asistencia de un joven que le está muy agradecido por haber atendido a su padre antes de morir. Casi octogenario cuando ha escrito y dirigido este film, el cineasta polaco Krzysztof Zanussi continúa con la indagación de la grandeza y miserias del ser humano en que consiste su entera filmografía. Toda la narración gira alrededor de un antipático personaje cuyo nombre nunca llegamos a conocer, interpretado de modo convincente por Jacek Poniedzialek. El actor sabe componer a alguien muy inteligente, que mira en primer lugar sus propios intereses, y cuya rectitud resulta dudosa cuando parece que está ayudando a alguien. El doctor nunca se plantea dilemas morales, por ejemplo sus estudios en un burdel no le hacen asomar ni un ápice de compasión por las mujeres que ahí se ganan la vida de modo miserable, ni tampoco por los soldados que recurren a sus “servicios”. El hecho de que el film nos presente todo el rato a un personaje así, tremendamente cínico, y rodeado de personas no mucho mejores –sólo el joven ayudante tiene rasgos positivos, aunque es muy ingenuo–, convierte su visionado en un trago amargo, aunque el ritmo sea impecable, y la dirección artística y la fotografía, muy bellas. En su último tramo, la película ofrece un singular giro, que no es cuestión de desvelar en estas líneas, y que arroja luz sobre el espectador, hasta convertir la experiencia en una especie de complemento de uno de los títulos más tempranos y premiados de Zanussi, Iluminación, con el que guarda Éter bastantes puntos en común. De algún modo se nos recuerda la condición limitada del ser humano, que aunque es libre controla lo que ocurre a su alrededor mucho menos de lo que se cree, pues al tomar ciertas decisiones, acaba cegando su mirada, hasta autoengañarse y actuar casi inconscientemente en contra de sus propios intereses. El éter deviene así en eficaz metáfora del amodorramiento del alma.

6/10
Foreign Body

2014 | Obce Cialo

Persona non grata

2005 | Persona non grata

Wiktor, embajador de Polonia en Uruguay, enviuda inesperadamente. Su esposa Helena, a la que amaba con locura, ha muerto en Varsovia de una hemorragia. Sus superiores pensaban que tal vez esta circunstancia le empujaría a pedir la vuelta a su país natal, pero después de las exequias regresa a su puesto, y pide que le asignen como cónsul a un joven que considera muy prometedor, casado con una rusa. Mientras convive con su pena, siguen torturándole las dudas de si Helena le pudo ser infiel con un amigo común, el viceministro ruso Oleg. Trata de sonsacar soterradamente al confesor de Helena, y al propio Oleg, pero no parece que obtenga nada en claro. Entretanto se enfrenta a las tareas habituales de la embajada, como la de asegurar que un contrato de venta de helicópteros con Uruguay llegue a buen puerto. Aunque Wiktor sospecha que hay filtraciones entre su personal, que alguien de su entorno está facilitando información a otros países que pujan por el contrato. Sólido film escrito y dirigido por Krzysztof Zanussi, que capta con formidable hondura los pliegues y repliegues de la condición humana. El cineasta polaco no sólo pinta con magnífico verismo lo que pueden ser las tareas típicas de una embajada, incluido un espionaje que poco tiene que ver con las aventuras de James Bond, sino que sabe retratar personas de carne y hueso, con sus puntos fuertes y sus flaquezas. Zbiegniew Pasaziewicz compone muy bien al apenado embajador, sus dudas, sus suave ironía y perspicacia certera... casi siempre, su fe católica, su compasión por los compatriotas (o no) atrapados en situaciones denigrantes. El guión perfila muy bien al personaje, y el actor lo aprovecha para entregar una interpretación sensacional. Pero el resto del reparto no le anda a la zaga, con un Nikita Mikhalkov que con su gran presencia y un par de trazos encarna muy bien al presunto amigo infiel. Los otros personajes (el consejero al que Wiktor tiene tirria, el cónsul y su esposa, el resto de funcionarios, el botones, el criado...) tienen algo raro en gran parte del cine contemporáneo: humanidad. No son meros comparsas, muñecos de trapo para llenar plano. Incluso el mendigo que grita aquello de “¡Viva Polonia!”, celebrando que el embajador le haya regalado unas botellas de precioso licor, tiene su punto de gracia y el encanto de lo auténtico. Zanussi ha sabido insuflar al guión interesantes resonancias, pues Wiktor se mueve en un entramado de sospechas que se refieren no sólo al comportamiento de su esposa, sino al de su personal en la embajada, y al suyo propio en relación con su protegido, el nuevo cónsul. Y ello, con un tempo adecuado, el magnífico acabado visual y la sugerente partitura de Wojcich Kilar, ayudan a configurar una excelente película.

8/10
Hermano de nuestro Dios

1997 | Our God's Brother

El personaje poliédrico y polifacético que era Karol Wojtyla / Juan Pablo II cuenta, entre otras cosas, con una notable producción poética y teatral. “Hermanos de nuestro Dios” es una de sus obras de teatro y relata la historia de Alberto Chmielowski (más tarde fray Alberto), un conocido pintor polaco que abandonó el arte por una vocación religiosa de servicio radical a los pobres. Karol Wojtyla se enfrentó a un dilema similar: abandonar su vocación artística por una vocación sacerdotal. Fray Alberto le ayudó a tomar su decisión y, como recompensa y homenaje, le dedicó esta obra teatral y le beatificó una vez elegido Papa. El estilo de Wojtyla es denso y conceptual, y las líneas dramáticas y de acción son limitadas, conforme al teatro de la palabra en el que se formó. Pero su compatriota polaco, el director Krzysztof Zanussi, se ha atrevido a transformar esta obra teatral en película y el resultado es brillante. Mediante planos lentos y hermosos en el marco de una nevada y espléndida Cracovia, Zanussi logra transmitir la profundidad, a veces casi insondable, de los textos de Wojtyla capaces de recorrer todos los registros del ser humano: grandeza y miseria, generosidad y egoísmo, esperanza y desencanto. El núcleo de la historia lo constituye el drama interior de Alberto Chmielowski (bien interpretado por Scott Wilson) que percibe como su exitosa vida de artista comienza a resquebrajarse por una incierta llamada hacia la pobreza radical. Una llamada que se presenta como absurda e irracional para él, para sus colegas artistas (entre los que destaca Christoph Waltz, ganador años más tarde del Oscar por Malditos bastardos) e incluso para los comunistas, que no quieren misericordia con los pobres, sino que la ira crezca para que se desate la revolución. Potentísimos los diálogos entre el líder comunista (Wojciech Pszoniak) y fray Alberto. Pero esa vocación posee una fuerza imparable que terminará por abrirse paso justificándose a sí misma por una sola razón: es lo que Cristo le pide a él, Alberto Chmielowski. Zanussi ofrece, en definitiva, un poderoso y bello espectáculo sobre el posible sentido de una vocación radical de servicio frente al esplendor del arte y la vocación a la gloria.

7/10
Maximilian Kolbe

1991 | Zycie za Zycie

En 1941, el sacerdote polaco Maximilian Kolbe fue arrestado por los nazis. Sería recluido en el campo de concentración de Auschwitz. Con motivo de la fuga de un prisionero, los nazis escogieron a varios hombres al azar, para ser ejecutados y desalentar nuevas escapadas. Cuando uno de los prisioneros elegidos, padre de familia, suplicó por su vida, pensando en los suyos, Kolbe se ofreció voluntario para sustituir a ese hombre. Juan Pablo II canonizó a Kolbe en 1982, proponiéndolo como martir de la caridad. El cineasta polaco Krzysztof Zanussi (El toque silencioso) relata esta historia real de generosidad y sacrificio. Acierta con el original punto de vista, el del prisionero que se fugó de Auschwitz, y cuya identidad nunca se supo. Zanussi nos muestra a un tipo al que el sacrificio de Kolbe le parece un disparate, pero cuya sombre le persigue toda su vida, pues no puede dejar de admirar su coraje. La estructura del film nos muestra a este hombre tras su escapada, y a medida que escucha a varias personas que conocieron a Kolbe, se nos ofrecen en flash-backs apuntes de su trayectoria. Resulta muy atractivo que se nos presente la figura de un santo con sus defectos -no se deja de señalar el difícil carácter de Kolbe-, lo que no impidió que supiera amar a Dios y al prójimo hasta el extremo.

6/10
Inventory

1989 | Stan posiadania

El año del sol tranquilo

1984 | Rok spokojnego slonca

Territorio alemán, que ha pasado a Polonia tras la Segunda Guerra Mundial. Emilia vive con su madre en condiciones penosas, aguardando el improbable regreso de su esposo, en paradero desconocido desde que servía en el ejército. Un destacamento de soldados estadounidenses investiga crímenes de guerra en la zona. Uno de ellos, Norman, ayuda a las dos mujeres, y enseguida se ve atraído por Emilia, que duda acerca de aventurarse en un romance con él.Sensible película de Krzysztof Zanussi, responsable también del guión. Pinta con delicadeza las tribulaciones de la protagonista -formidable Maja Komorowska- y su madre, con el dilema moral de la primera, que se pregunta si tiene derecho a ser feliz, cuando sabe del terrible destino de su marido. Está además bien traída la subtrama de la vecina judía, superviviente del holocausto. A lo largo del metraje se masca la tragedia, el insoportable peso de la maldad ajena, o un sentido del sacrificio mal entendido. Son tremendos los pasajes de las excavaciones en las fosas comunes, o el brutal ataque que sufren las mujeres, de parte de unos desalmados. En el plano formal, sobresale la preciosa partitura de Wojciech Kilar, y la fotografía de Slawomir Idziak, con paleta de colores terrosos, e inteligente uso de los objetivos, con el deformante del bello plano final, en un metafórico y fordiano Monument Valley. El film ganó con todo merecimiento el León de Oro del Festival de Venecia.

8/10
Espiral

1978 | Spirala

Tomasz es un hombre maduro, tremendamente cínico, que padece una enfermedad terminal. Acude a un refugio de montaña, con idea de encontrarse con la muerte en una escalada temeraria. Pero es rescatado antes de que pueda morir congelado, y será trasladado a un hospital donde es sujeto de estudio de médicos y estudiantes. En el ínterim vienen a visitarles algunas de las personas que conoció en el refugio.Este film escrito y dirigido por Krzysztof Zanussi consta de dos segmentos bien diferenciados. Funciona mejor la parte de montaña, con la perpetua pose de sarcasmo del protagonista, y los pasajes en los parajes nevados. El otro tramo es el que incluye algunas consideraciones sobre el modo de encarar la agonía, por parte de quien sabe que va a morir -en el fondo, todos lo sabemos, aunque tendemos a considerar que son los otros los que mueren-, pero resultan algo vagas, no demasiado esperanzadas.

6/10
La decisión de una mujer

1974 | Bilans kwartalny

Marta es una mujer confusa. Casada y con un niño, se cree una mujer bondadosa, preocupada de los demás. Pero el descubrimiento en su empresa de un robo, que a ella le toca gestionar como contable, más el reencuentro con un compañero de la infancia, ponen patas arriba su pequeño y ordenado mundo. ¿Tiene la posibilidad de empezar de cero, o debe aprender a seguir adelante con las consecuencias de sus decisiones de antaño?Krzysztof Zanussi ofrece una pequeña pieza de cámara no demasiado estimulante. Los temas propuestos son de interés, con una buena antropología de fondo, pero la trama permanece tan estancada como sus patéticos protagonistas.

5/10
Iluminación

1973 | Iluminacja

Franciszek es un joven con talento y toda una vida por delante. Podría estudiar cualquier carrera, pero se decanta por la física, una ciencia que ofrece principios que explican la realidad. El film, escrito y dirigido por el polaco Krzysztof Zanussi, muestra su trayectoria, con las experiencias que suelen conformar la vida de las personas, y que les llevan a descubrir (o no) aquello que le concede su sentido. De modo que somos testigos de su primera y torpe experiencia amorosa; del auténtico enamoramiento y de la posibilidad de formar una familia; de cómo las ambiciones profesionales deben ceder ante otras obligaciones; de la necesaria humildad que lleva a caer en cuenta de que ninguna de sus acciones es imprescindible, lo que no quiere decir que no sean importantes.Zanussi logra articular una ambiciosa película, con una original estructura salpicada de opiniones de científicos, profesores, académicos, acerca del funcionamiento del cerebro, de lo que aportan sus disciplinas, etc. De modo que la vida de Franciszek, espina dorsal del film, conduce a ver que es más importante pasar el domingo con la familia, que dedicarlo enfermizamente al trabajo, u a otras valiosas “iluminaciones” a las que alude el título del film. Apoya muy bien a la trama, la hermosa partitura musical de Wojciech Kilar. Y protagoniza Stanislaw Latallo, prometedor director de cine muerto prematuramente en accidente de montaña, en su único film como actor. Zanussi vio en Latallo a la persona perfecta para encarnar sus inquietudes intelectuales de entonces, que en cierto modo, aunque de forma distinta, eran también las del actor.

7/10

Últimos tráilers y vídeos