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Biografía

Martin Wuttke

Martin Wuttke

58 años

Martin Wuttke

Nació el 08 de Febrero de 1962 en Gelsenkirchen, Alemania
Filmografía
Vida oculta

2019 | A Hidden Life / Radegund

Una película sorprendente. Basada en hechos reales, pero nada convencional. Edificante, sin ser cargante. Bellísima, sin apabullar. Para paladares exigentes, habrá quien no pueda con ella. Terrence Malick, director y guionista, se acerca mucho a ofrecer la mirada amorosa de Dios a la hora de describir el singular destino de Franz Jägerstätter, campesino austriaco católico en Los Alpes, casado con Fani, con quien tiene tres niñas. Tras la anexión de su país por Alemania y el estallido de la Segunda Guerra Mundial, su conciencia le impide prestar el juramento de lealtad a Adolf Hitler que viene aparejado con su servicio en el ejército. Su actitud no es comprendida por sus vecinos, muchos de los cuales se encuentran en primera línea de combate. Y se produce una reacción hostil. Incluso a los seres queridos les cuesta aceptar su modo de proceder. En otras manos, Vida oculta podía ser una película interesante, porque el personaje que se retrata lo es, pero poco más. Aquí se eleva a alturas insospechadas por la sensibilidad artística de Malick, que cuenta la historia de un modo inefable. De algún modo, mantiene una cierta distancia, el espectador puede tener la sensación de contemplarlo todo desde una nube, sin verse sacudido por la crispación o las emociones más primarias. Se nos invita con esta perspectiva a ver a Franz como un hombre sencillo, muy enamorado de su mujer, Fani –un sentimiento mutuo–, padre amantísimo de sus niñas, buen trabajador, alegre y cordial con sus amigos. Que tal vez tuviera una juventud azarosa, pero que ya ha sentado la cabeza, también por sus sólidas creencias religiosas. Y que se mantiene fiel a los dictados de su conciencia, le importa hacer lo correcto, el juicio de Dios, aunque los que le presionan insistan en que el suyo es un gesto inútil, del que nadie se va a enterar, y que debería pensar en lo inmediato y acuciante, el riesgo de dejar viuda y huérfanas, si las autoridades dictaminaran su ejecución. Incluso, en la versión original, tiene su sentido distinguir el inglés en que está rodado casi todo el film, con voz en off de Franz y Fani que deviene en plegaria y manifestación de la vida interior de cada uno, del alemán que asoma de vez en cuando, y que ayuda a ofrecer como distintos planos de intimidad y conversación pausada en confidencia, junto a otros más elementales en que se espetan insultos o voces despreciativas. Resulta llamativa la condición sinfónica del conjunto, servido con la fotografía poderosa de Jörg Widmer. El inteligente uso de algunas imágenes documentales de las multitudes idólatras del Führer. El contraste con otras idílicas de los Alpes, la verde hierba, la presencia de la niebla. El encanto del duro trabajo en el campo, arando la tierra, plantando, recogiendo, con las pausas para rezar tal vez el ángelus. El recurso a los objetivos cortos que amplían la mirada del espectador. Y el dibujo de la vida hogareña, cómo la felicidad la componen cosas muy sencillas, somos los hombre los que nos complicamos ambicionando no se sabe qué. Todo casa y se hila armónicamente, también con la fantástica partitura musical de James Newton Howard. Cuando surge el dilema moral de Franz, también se pinta su categoría moral con pulso firme, se entiende esa cita de la Escritura, que hace suya, “es mejor padecer la injusticia que cometerla”. Y resulta natural su petición de consejo, su posición no es la soberbia de quien se encastilla en su punto de vista. Y tiene muchos matices la descripción de cómo reaccionan unos y otros, desde el alcalde de Radegund, a la madre de Franz, la hermana de Fani, el sacerdote local, los vecinos... El secreto radica, ya lo he dicho, en la mirada, una mirada en la que nunca hay odio, sino más bien compasión, misericordia, lástima. De modo que cuando en quien mostraba una actitud mezquina, asoma un gesto de bondad, aquello llega muy hondo. La película está llena de matices, y no resulta posible aquí agotarlos todos. Pero resulta preciosa, y es obligado mencionarla, la descripción del tierno y completo amor de Franz y Fani, que no impide a esta reconocer “yo le amo, pero Él [Dios] le ama más”. Es una relación real, que podemos tocar, y en la que hay verdaderamente dolor y gloria. Ninguno de los cónyuges, maravillosamente interpretados por August Diehl y Valerie Pachner, es impasible o actúa como si el sacrificio que les toca vivir no les rompiera el corazón. Tienen fuerza también todos los pasajes en prisión, en que la violencia de los malos tratos es tratada con inteligencia, elípticamente con el recurso al fuera de campo. Y el proceso a que es sometido Franz tiene un claro paralelismo con el de Jesús antes de ser crucificado, incluso el oficial alemán de Bruno Ganz tiene algo de Poncio Pilato en el reconocimiento de una verdad que no sabe manejar envuelto en el cinismo de esa guerra injusta.

10/10
Colonia

2015 | Colonia

Lena trabaja como azafata en una aerolínea, y está enamorada del activista alemán Daniel, ambos se ven en Santiago de Chile, donde él utiliza su talento para diseñar la cartelería de apoyo al presidente Salvador Allende. Pero su idílica felicidad se pone patas arriba con el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, las detenciones se suceden, incluidas las de Daniel y Lena. Él será llevado a Colonia Dignidad, la sede de una secta evangélica dirigida por el siniestro Paul Schäfer, de nacionalidad alemana. Debajo del centro, y con su connivencia, existe una red de sótanos y túneles donde las autoridades han montado un centro de interrogatorios donde se practica sin ningún recato la tortura, cuya existencia ignoran los pobres incautos que siguen a Schäfer. Daniel será una de sus víctimas, y tras someterle a electroshocks y creer que le han dejado lelo y sin memoria, se lo entrega a Schäfer para que haga trabajos manuales; entretanto, Lena, que sospecha que Daniel está en Colonia Dignidad, se ha presentado voluntariamente allí, asegura haber visto la luz y querer vivir con los miembros de la secta, que llevan una vida sencilla de agricultores, aunque con una estricta vigilancia, y una completa separación entre hombres y mujeres, padres e hijos, en lo que supone una verdadera y sistemática anulación de su personalidad. Dictadura chilena. Prácticas sectarias. Historia de amor. Son tres elementos potentes con los que juegan los guionistas Torsten Wenzel y Florian Gallenberger, el segundo además director. Y lo triste es que la trama no funciona en absoluto, aunque el telón de fondo lo constituyan hechos reales, por supuesto en lo referente a la cuestión política, pero también en las prácticas sectarias de Schäfer. No se da con el tono, ni estamos ante una buena denuncia política, ni es cine de terror al uso, ni tampoco un romance intenso y emocionante. El risible guión está lleno de agujeros, muchos hechos casuales –Daniel tomando fotografías y revelándolas no se sabe cómo, la existencia de un túnel justo donde Lena pela patatas, por ejemplo–, y actitudes no demasiado creíbles, a veces algunas escenas rozan la caricatura: los interrogatorios a que es sometida Emma Watson (la actriz parece haber tomado gusto a las pelìculas con fanatismo religioso de por medio, véase Regresión), Daniel Brühl haciéndose el tonto y urdiendo burdos trucos, la actitud de los funcionarios de la embajada alemana… Parafraseando aquello de que la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo, la película debería haberse esforzado un poco en contar las cosas de modo consistente. Hasta en la cuestión idiomática –Brühl hablando español sólo cuando le torturan, en cambio en las manifestaciones habla en inglés– falta coherencia.

3/10
El hombre más buscado

2014 | A Most Wanted Man

Tras los atentados del 11-S, y siendo sabido que Muhammad Atta recaló en Hamburgo antes de perpetrar los terribles ataques, los servicios secretos de varios países, incluidos Alemania y Estados Unidos, operan discretamente para evitar que otros yihadistas planeen nuevos golpes. La llegada a la ciudad del joven checheno Issa dispara las alarmas, pues se dispone a recoger la herencia de su padre ruso, depositada en la cuenta de un banco, no se sabe bien con qué oscuros propósitos, asesorado legalmente por la joven abogada izquierdista Annabel. El veterano Günther, que vigila todos los movimientos sospechosos de los próceres islamistas desde hace tiempo, considera que Issa podría ser la persona clave que le conduzca a pescar peces más gordos, pero en la delicada operación le toca lidiar con agencias rivales que piensan que está jugando con fuego. Lograda adaptación de la homónima novela de John le Carré, que demuestra una vez más su excelente pulso para el thriller de espionaje; más allá de sus tramas más populares, ubicadas en los años de la Guerra Fría, aquí el marco del peligro de los radicales islamistas, apoyados por personas supuestamente honorables, resulta de rabiosa actualidad. Dirige Anton Corbijn, quien ya dio pruebas de manejar bien la tensión narrativa en El americano, y que aquí demuestra su habilidad para contar una historia de espías lejos de los excesos a lo James Bond, donde tenemos la rutina de vigilancia, los interrogatorios, la suave presión de hierro con los "colaboradores", las negociaciones a "cara de perro" con las otras agencias del servicio secreto. El film transmite autenticidad sin resultar nunca aburrido y siempre ligeramente desasosegante. Y en el gran reparto, con rostros desconocidos más una pléyade de secundarios cuya cara, a cualquier, suena al menos, brilla, por encima de todos, el grandísimo Philip Seymour Hoffman, magnífico en todo el metraje, también en el clímax, y que nos obliga a gritar, qué gran pérdida ha sufrido el cine con su prematura muerte.

7/10
Hanna

2011 | Hanna

Hanna es una jovencita de dieciséis años, criada por su padre Erik, ex agente de la CIA, en las heladas tierras de Finlandia. Nunca ha estado fuera de esos bosques, y su progenitor le ha dado una educación muy particular con una enciclopedia y un cuento de los hermanos Grimm, desarrollando sobre todo su instinto de supervivencia, de modo que es algo muy parecido a una máquina de matar, cualquiera que se le acerque con malas intenciones, tiene muy difícil escapar de ella con vida. Sin contacto ninguno con la civilización hasta ese momento, ha llegado el momento de dar a conocer el paradero de Hannah a la misteriosa y fría agente de la CIA Marissa Wiegler. Intrigante película de espías, que no se parece a ninguna otra película de espías. Y no porque carezca de acción trepidante y una buena dosis de intriga. Ya para empezar, sorprende que tras la cámara se encuentre Joe Wright, cineasta más abonado al drama, como demuestran sus anteriores filmes Orgullo y prejuicio, Expiación y El solista. Y aquí se enfrenta al reto, del que sale airoso, de sacar adelante una trama bastante elemental, y aun con agujeros, si se quiere –véase el “rollito” del ADN–, apoyado en ritmo, talento visual y personajes sólidos. Explica Wright que concibió el film como un cuento de hadas, y algo de irreal hay en efecto en su desarrollo que lo emparenta con ese tipo de narraciones. Pues Marissa tiene mucho de “bruja” –así la describe Hanna en una postal enviada a su padre–, su principal secuaz es una especie de ogro maligno, y lugares como el puerto con sus contenedores, o el viejo parque de atracciones, se convierten en sitios de ensueño, verdaderamente fascinantes. Asombra el talento cinematográfico del director, esa combinación de elementos sonoros y visuales que dan a pie a escenas tan poderosas como la de Hannah recalando en una minúscula habitación, donde el teléfono, la televisión, el ventilador, se convierten a sus ojos en elementos potencialmente peligrosos a modo de malignos duendes. Curiosamente, el elemento más real, también tiene su componente de irrealidad, la familia de turistas –el matrimonio y sus dos hijos– que acoge a Hannah. Su idea de lo que es un estilo de vida independiente, o la fascinación de la chica por las operaciones de cirugía estética o los ligues de ocasión, son botones de muestra de un estilo de vida frívolo, poco pegado al terreno de lo que verdaderamente importa. Los actores están muy bien, aunque sus personajes sean más o menos arquetípicos. Sobresale Saoirse Ronan, con la que ya trabajó Wright en Expiación, y que combina de modo asombroso en Hannah la fría determinación con que se defiende de sus enemigos con la fragilidad de una niña que desconoce los peligros que aguardan más allá del inhóspito bosque que fue su hogar.

7/10
Malditos bastardos

2009 | Inglourious Basterds

  “Érase una vez... en la Francia ocupada por los alemanes de 1940”. Así empieza Malditos bastardos, frase de Quentin Tarantino que supone toda una declaración de principios, homenaje a Sergio Leone y compañeros, por su peculiar manera de mirar al western y al cine bélico, subrayado por la partitura musical, casi siempre integrada por viejas partituras de Ennio Morricone. Y a la vez, frase con que se inician habitualmente los cuentos y relatos de corte fantástico. El film consta de un prólogo de inusitada fuerza dramática, y la narración se estructura a través de varios capítulos que llevan al esperado momento climático y a un epílogo, donde Tarantino da rienda suelta hasta el paroxismo a su característica violencia paródica. En el primer año de la ocupación, el coronel de la SS Hans Landa, apodado “el cazador de judíos”, rastrea sus piezas en plena campiña francesa. Es toda una secuencia concebida con enorme habilidad, con elementos de western y de puro suspense, que sirve de insuperable tarjeta de presentación de Landa, personaje que ha puesto en el mapa al actor austriaco Christoph Waltz, premiado como mejor actor en Cannes. Shosanna, una joven judía a la que nunca vio el rostro, escapa de las garras de Landa por su irracional indulgencia. Varios años después la chica está en París, y tiene una pequeña sala de cine. Los servicios de propaganda nazis, con Joseph Goebbels a la cabeza, la escogen para estrenar la última película de la UFA, protagonizada por un heroico soldado alemán. Podría ser la ocasión ideal para que Shosanna se vengue de los nazis. Mientras, y de modo independiente, un comando compuesto por judíos americanos, opera en la Francia ocupada matando nazis y arrancándoles la cabellera; los alemanes los conocen con el sobrenombre de “malditos bastardos”. También ellos van a tener la idea de dar un golpe en el cine, aprovechando a una actriz alemana, que colabora con ellos. Tarantino demuestra ser un gran contador de historias, conocedor profuso de sus referentes, buen escritor de diálogos, que sabe definir personajes y sorprender con ciertas audacias que no es cuestión de desvelar. Destaca el tratamiento coral, que permite el lucimiento de todos los actores, hasta de los que tienen menos líneas. Por supuesto, su film es completamente intrascendente, una especie de cómic gamberro y violento, con elementos operísticos, también en las ‘ensaladas de tiros’ que remiten a Leone o al mencionado por él Enzo Castellari, del que incluso toma prestado el título de la película. Ir más allá –hay quien habla de audaz planteamiento de cómo el cine puede cambiar las cosas– parece una lectura un tanto excesiva. Su regodeo en la violencia puede cansar –hay varios momentos que piden apartar la vista–, pero es preciso reconocerle el dominio del medio, y su particular sentido del humor.  

8/10
El silencio tras el disparo

2000 | Die Stille nach dem Schuß

En la Alemania Federal de 1970, surgió un grupo izquierdista denominado “Banda de Baader-Meinhoff” o “Fracción del Ejército Rojo” que tomó su nombre de sus miembros fundadores, Ulrike Meinhoff y Andreas Baader, una extraña pareja que destinó su vida en común a la causa de la violencia contra los poderes fácticos del Estado. Ambos lideraron un grupo que tuvo en jaque a la policía durante dos años, cometiendo todo tipo de atentados y provocando una importante fractura social en el país, ya que lograron alcanzar cierta aureola mítica y romántica como grupo antisistema. Este film de Schlöndorff provocó bastante controversia al relatar cómo algunos de los miembros de la banda consiguieron burlar la acción de la justicia al esconderse en Alemania Oriental, cambiar su identidad y convertirse en pacíficos trabajadores. Premio Ángel Azul como mejor película europea. Bibiana Beglau y Nadja Uhl fueron galardonadas con el Oso de Plata ex aqueo a la mejor actriz.

8/10
Buster's Bedroom

1991 | Buster's Bedroom

Una mujer a la que le da por imitar las carreras locas de Buster Keaton en una autopista, es recluida en un manicomio. Allí, tras la muerte del director, los locos tienen a su candidato favorito para gobernar el lugar. Curiosa coproducción de Alemania, Portugal y Canadá, de trama delirantemente surrealista. Amanda Ooms es la mujer obsesionada con Keaton.

4/10

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