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Biografía

Ben Stiller

Ben Stiller

54 años

Ben Stiller

Nació el 30 de Noviembre de 1965 en Nueva York, EE.UU.

Una vida de risa

18 Mayo 2007

Dicen que de casta le viene al galgo, y Ben Stiller es hijo de dos actores de comedia. Así que no es de extrañar que haya consagrado su vida a la risa.

Ben Stiller lo tiene claro: “¿Quién sabe lo que hubiera pasado si mis padres fueran fontaneros?”. Pero no lo son, Jerry Stiller y Anne Meara son dos actores cómicos que continúan en activo en el género que ha hecho famoso a su hijo. Ben nació el 30 de noviembre de 1965 en Nueva York, donde vivió entre estrellas. Al contrario que otros padres del gremio, los Stiller no quisieron apartar del ambiente del celuloide a sus dos hijos, Amy y Ben. Con 10 años, Ben recibió de su padre una cámara de Super-8 que comenzó a usar de inmediato para rodar cortos caseros. Tras finalizar el colegio se matriculó en UCLA en teatro, cine y televisión. En Nueva York trabajó en el Actors’ Studio, y debutó sobre las tablas en 1986 con ‘The House of Blue Leaves’. Entre sus trabajos de juventud se encuentran varias parodias de películas de éxito, por lo que no es extraño que convenciera a dos compañeros de reparto para hacer un corto caricaturizando a El color del dinero. Este trabajo tuvo cierta repercusión y le sirvió para participar en el programa de televisión Saturday Night Live, que a su vez le puso en bandeja la creación de su propio espectáculo televisivo, The Ben Stiller Show. Ben no tuvo el éxito esperado y el programa dejó de emitirse doce semanas después de su inicio, lo que no le impidió ganar un Emmy.

Tras el teatro y la televisión, Stiller dio el salto al cine. Debutó en 1987 como secundario en la comedia Persecución muy, muy caliente, donde coincidió con su padre. En ese mismo año, Steven Spielberg lo escogió como secundario para el drama bélico El imperio del sol, género anecdótico en su carrera, pues nunca repetiría. De hecho, los primeros años en el cine fueron bastante excepcionales en lo que a géneros se refiere. Fue secundario en el drama Jóvenes ardientes (1988) y en la cinta de acción criminal Con su propia ley (1989). Ése mismo año volvió a probar con la comedia en That’s Adequate, donde coincidió con sus padres. Y es que parece que los Stiller se acogen a un dicho que podría rezar “la familia que trabaja unida, permanece unida”, pues han compartido fatigas en varias ocasiones. Sin ir más lejos, Ben contó con su hermana para su debut como director y guionista de cine en el cortometraje Elvis Stories (1989). Sin olvidar que en la parodia del género de terror Autopista al infierno (1992), aparecen los cuatro.

La comedia comenzó a ser frecuente en su currículum, aunque la dejó de lado para su debut como director de largos. Bocados de realidad (1994) es un drama protagonizado por Ethan Hawke y Winona Ryder sobre la Generación X, formada por jóvenes de los 90. Stiller aparecía como secundario y recogió buenas críticas, consiguiendo que el título se convirtiera en algo cercano a una cinta de culto para dicha generación. A partir de este momento, Stiller se centra exclusivamente en las comedias, ya fuera con tintes románticos Si no te casas me mato (1996), Más que amigos (2000), Y entonces llegó ella (2004), de thriller Efecto cero (1998), dramáticos Amigos & vecinos (1998), o deportivos Cuestión de pelotas (2004). Continuó ligado a la dirección, y en 1996 puso a Jim Carrey, otro icono de la comedia actual, al borde de un ataque de nervios, en Un loco a domicilio. Su gran momento llegó con Algo pasa con Mary (1998), comedia de gran éxito de los hermanos Farrelly que le dio fama internacional. Su consolidación como uno de los reyes de la risa se la dio Los padres de ella (2000), sobre las familias políticas, y su secuela, Los padres de él (2004), en las que Stiller y Robert De Niro compusieron una cómica relación yerno-suegro.

Los albores de 2000 fueron de éxito profesional y personal, ya que Stiller conoció en una prueba a la actriz Christine Taylor, con quien se casó. La pareja tiene dos hijos y carrera en común, pues Stiller la eligió para protagonizar su sátira del mundo de la moda Zoolander (2001). Para la ocasión, Stiller contó con otros rostros cómicos populares, Will Ferrell y Owen Wilson. A Stiller y a Wilson les une una gran amistad, así que han vuelto a coincidir en Los Tenenbaums (2001) y Starsky & Hutch (2004). Recientemente se ha visto las caras con dos actores cómicos de siempre, Dick Van Dyke y Mickey Rooney, en la comedia familiar Noche en el museo (2006). El éxito cosechado, consolida el privilegiado puesto de Stiller dentro de la comedia moderna. Pero su trabajo no se detiene; en octubre llegará a las carteleras españolas The Heartbreak Kid, nueva película con los hermanos Farrelly. Además, como director está enfrascado en la preproducción de Tropic Thunder, una comedia con apuntes bélicos que coprotagonizará con Jack Black. Director, productor y guionista de éxito con las ideas claras: “No me duermo en los laureles, porque son como cáctus para mí”, comenta el actor. No en vano, tiene fama de ser un poco obsesivo. “Intento no serlo, pero lo que tampoco entiendo es cómo si estás trabajando en algo, no sigues con ello hasta que queda tan bien como seas capaz de hacerlo”. Tomen nota los que quieran una receta para el éxito.

Filmografía
Qué fue de Brad

2018 | Brad's Status

Brad Sloan peina canas. Con 47 años y un único hijo a punto de matricularse en la universidad, siente que no ha hecho en la vida todo lo que hubiera querido, vendría a ser un fracasado. Mira en su entorno, piensa en los que fueron sus amigos de la facultad, y la conclusión es clara: ellos han triunfado. Quien no trabaja en la Casa Blanca es director de cine o viaja en el jet privado de su propia empresa, e incluso hay quien se ha prejubilado y holgazanea todo el día en una idílica playa acompañada por dos mujeres despampanantes. Él en cambio vive en Sacramento, encauzó sus ideales montando una ONG tecnológica que hace de intermediaria entre buenas causas y donantes, y se casó con una mujer afable que nunca se quejó de nada. ¿Le ha faltado ambición? El viaje que emprende con su hijo Troy para buscarle universidad en la zona de Nueva York podría tal vez devolverle la confianza, planificar para él el futuro que no ha sabido trabajar para su propia vida. Una muy notable película de Mike White, director y guionista, que hasta se reserva un pequeño papel actoral. Aparte de otro film tras la cámara, El año del perro, había firmado antes dos libretos de interés, los de The Good Girl y Escuela de rock. Aquí se diría que ha alcanzado una deseable madurez, a la que seguramente no sea ajena el hecho de haber rodado el film justo a la misma edad que el protagonista, muy bien interpretado por Ben Stiller, en quizá el mejor trabajo de su carrera como actor, el papel le va como anillo al dedo. Porque la película sabe combinar el toque de comedia con un necesario tono agridulce para hablar de la crisis de la mediana edad, ese momento que invita al balance existencial, qué he hecho con mi vida, y de la frecuente tendencia a la autocompasión de tantas personas a las que no les va tan mal, pero que tienden a mirarse demasiado el ombligo. El film acude sabiamente a la voz en off, sin abusar de ella, y también a pasajes en que Brad fantasea acerca de cómo podrían haber sido las cosas, o cómo pueden ser aún, sorprende el equilibrio logrado, porque todo podía ser excesivo o reiterativo y no lo es en absoluto. Y funciona muy bien el confrontamiento generacional, del padre con el hijo –también Austin Abrams hace un buen trabajo de chico millenial con sus cascos y cierta indolencia, pero con ilusiones que no deberían echarse a perder–, o del padre con Ananya, una amiga de Troy, en su conversación nocturna en una cafetería. Además, la mirada a los amigos de Brad, en que se desplaza la mirada distorsionada inicial a otra más ajustada, también es muy medida, y se beneficia del trabajo de unos actores bien entregados a la causa, Michael Sheen, Luke Wilson, Jemaine Clement y el propio White. Y resulta encantadora, Jenna Fischer, la esposa, la conversación matrimonial en el arranque no tiene precio.

7/10
The Meyerowitz Stories (New and Selected)

2017 | The Meyerowitz Stories (New and Selected)

  A punto de divorciarse, y de que su hija Eliza se vaya a estudiar a la universidad, el parado Danny se intenta instalar en casa de su padre, Harold Meyerowitz, anciano escultor que disfrutó de cierto éxito en un momento dado, pero ha quedado relegado al olvido. Con su hermana Jean debe debatir si aceptan la propuesta de su medio hermano, el ejecutivo de éxito Matthew, que pretende vender la casa de su progenitor con todas sus obras. Provocó un debate junto a Okja, cuando ambos se convirtieron en los primeros largometrajes seleccionados para la sección oficial del Festival de Cannes concebidos para su estreno directo en una plataforma de ‘streaming’. Pero el gran mérito de Netflix reside en haber conseguido tal hazaña con un film protagonizado por Adam Sandler y Ben Stiller, en personajes típicos de sus comedias más comerciales… Al final ambos sorprenden, contra pronóstico (sobre todo el primero), pues están bien dirigidos, al igual que el resto del reparto, en el que sobresale Dustin Hoffman, padre decepcionado, pero también Emma Thompson, la nueva pareja del patriarca, la joven Grace Van Patten, y Elizabeth Marvel, recordada presidenta de Homeland, tan maravillosa como sugiere su apellido en su trabajo, sobre todo en el desenlace. Incluso se aplaude la pequeña aparición de Sigourney Weaver autointerpretándose. De nuevo el neoyorquino Noah Baumbach rinde tributo a su ciudad, al estilo de Woody Allen, de quien también parece haber heredado sus intelectuales judíos. Pero se trata de un relato muy personal, en el que vuelve a analizar las consecuencias de un divorcio, como en Una historia de Brooklyn, aunque esta vez se vería la desestructuración familiar a largo plazo, cuando los hermanos –uno de los tres de madre diferente– ya han crecido, pero sus relaciones con el padre son difíciles, sobre todo porque éste parece decepcionado porque nadie haya seguido sus pasos en el mundo del arte, hasta que la nieta parece recoger el testigo. Quizás no llegue al nivel de la ópera prima del realizador, o de Frances Ha y Mistress America, pues tiene altibajos, además de que algunos chistes sobre el MOMA y otros localismos no se entienden si no se reside en la Gran Manzana. Pero sus personajes son bastante cercanos, con diálogos y miradas que sugieren mucho que no se cuenta en pantalla. Sí que supera a la mayor parte o a la totalidad de estrenos directos de Netflix.  

6/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Noche en el museo 3: El secreto del faraón

2014 | Night at the Museum: Secret of the Tomb

La saga iniciada con Noche en el museo recuperó el cine familiar concebido como un gran espectáculo de calidad. No en vano ejerce como productor Chris Columbus, director de grandes títulos del género, como Solo en casa y Señora Doubtfire. En la tercera entrega también se mantiene como director Shawn Levy, artesano que gracias al enorme éxito de la franquicia se ha convertido en uno de los más valorados por la industria. Si en la primera entrega se desarrollaba en el Museo de Historia Natural y en la segunda los protagonistas se trasladaban al Smithsonian de Washington, en esta ocasión en el Museo Británico de Londres. Allí acude Larry para investigar qué ocurre con la Tablilla que mágicamente da vida a las criaturas, pues éstas han comenzado a comportarse de forma extraña. Noche en el museo 3: el secreto del faraón pierde fuelle con respecto a sus predecesoras. El guión resulta mucho más caótico, y se echa de menos a Amy Adams, que fue un gran contrapunto de Ben Stiller en la entrega anterior, con sus diálogos dignos de la mejor screwball comedy. En general, esta vez los actores tienen poca cancha o no acaban de resultar brillantes, como en el caso del recién llegado Dan Stevens, que encarna a una figura de Lancelot. Quedan también un poco deslucidas, al ejercer como meros comparsas Robin Williams y Mickey Rooney, en sus últimas apariciones cinematográficas. Todo esto devalúa la previsible exhibición de sofisticados y espectaculares efectos especiales, aunque Noche en el museo 3: el secreto del faraón cuenta con algún gag realmente eficaz, especialmente la aparición estelar de Hugh Jackman, que demuestra una enorme capacidad para reírse de sí mismo y de su imagen pública. Visualmente lo mejor es la entrada gracias a la animación digital de los protagonistas en la famosa pintura "Relatividad", de M.C. Escher, lo que les sumerge en un universo con reglas surrealistas.

5/10
Mientras seamos jóvenes

2014 | While We're Young

Josh Srebnick, documentalista cuarentón, está felizmente casado con Cornelia, hija de su mentor, un reputado realizador. Se supone que iban a ser padres, pero no parecen preocupados por el tema, pues él está más interesado en acabar un film intelectualoide en el que lleva enredado muchos años. Cuando el matrimonio formado por sus mejores amigos tiene por fin un hijo, los Srebnick les darán de lado, pues prefieren quedar todo el tiempo con Jamie y Darby, una pareja de veinteañeros a los que acaban de conocer, con los que llevan a cabo todo tipo de actividades supuestamente 'cool', como rituales 'new age' o adoptar un pollo como mascota. La presencia de Ben Stiller podría dar a entender que estamos ante otra comedia salvaje, encasillamiento que no se ha quitado ni con la excelente La vida secreta de Walter Mitty. Pero en realidad estamos ante una comedia dramática escrita y dirigida por el personalísimo realizador neoyorquino Noah Baumbach, responsable de Una historia de Brooklyn, Margot y la boda y Frances Ha, entre otras. De nuevo se trata de otro film urbanita de aire ‘indie’ que recupera algunas de las constantes autorales de su autor, como la familia, y el deseo de triunfar. Pero en esta ocasión se centra en el complejo de Peter Pan, esa resistencia a asumir la edad y tendencia a vivir despreocupadamente tan instalada en la sociedad actual. Retrata el ridículo al que se puede llegar cuando uno se viste y se comporta como los que tienen la mitad de edad, y la envidia que despiertan las nuevas generaciones, sobre todo si éstas llegan a logros que uno no ha conseguido por sí mismo sin que ningún otro haya tenido la culpa. El film en el que el protagonista se ha atascado simboliza muy bien su bloqueo vital. Se ha escogido muy bien al reparto de Mientras seamos jóvenes, pues el citado Stiller también sabe componer un personaje patético más realista, y tiene a su lado a la siempre creíble Naomi Watts, como su esposa. También brillan por su parte la espontánea Amanda Seyfried y Adam Driver, consagrado como novio de la protagonista de Girls, y villano de Star Wars: Episodio VII - El despertar de la fuerza, un chico que tiene ante sí un brillante porvenir.

6/10
La vida secreta de Walter Mitty, de Ben Stiller

2013 | The Secret Life of Walter Mitty

Walter Mitty es lo que se dice un ratón de biblioteca o, mejor, un ratón de filmoteca. Lleva 16 años trabajando en la sección de negativos de la revista LIFE, en Nueva York. Mitty es un hombre solitario, al que le cuesta relacionarse, y que tiene extraños vacíos mentales en los que escapa de la realidad imaginando que es un héroe, alguien que realiza proezas increíbles. Pero no es un tipo raro, es bueno, de gran corazón. Últimamente Cheryl Melhoff, una chica nueva de la oficina le hace tilín y él intenta aproximarse a ella. Pero quizá no tenga tiempo, porque se anuncia que LIFE pasará inminentemente a ser una revista exclusivamente on line, lo que acarreará múltiples despidos. Para la última portada impresa se requiere una fotografía para el recuerdo, que será obra del legendario reportero Sean O'Connell. Los problemas para Mitty llegarán cuando no encuentre el negativo. Aunque no se trate de la octava maravilla del mundo La vida secreta de Walter Mitty es, seguramente y con diferencia, la mejor película de Ben Stiller, muy superior a la mayoría de su filmografía. Resulta divertida y entrañable a un tiempo y no se queda en mero envoltorio sino que aporta ideas valiosas y a la vez no deja de ser en ningún momento muy original. Es una película que cae bien, vaya, con un tono capriano, de fábula optimista. Basada en un relato corto de James Thurber, se trata pues de un remake del film de idéntico título protagonizado en 1947 por Danny Kaye. Sin embargo, aunque mantiene la esencia de la historia, el guión de Steve Conrad (En busca de la felicidad) la renueva por completo y Ben Stiller se luce al dirigirla, le insufla de una modernidad que le sienta de perlas. La clave del éxito es quizá el equilibrio del conjunto, tanto del argumento como de los personajes, tanto del humor como del drama. No hay asomo del histrionismo típico de otras películas de Stiller. Su personaje de Walter Mitty es aquí muy real, nada exagerado y es fácil que el urbanita de pro se identifique vívamente con él, con su trabajo oscuro de oficina, tan importante y a la vez tan invisible, con sus torpes intentos de acercarse a la chica que le gusta, y sobre todo con sus tronchantes momentos de evasión, a veces alocados en su afán de protagonismo aventurero, y otras veces simples proyecciones de lo que realmente querría hacer, pero que la prudencia o las buenas maneras le impiden convertir en realidad. La vida misma. Por supuesto, en toda la película subyace de fondo la conocida idea de que la vida está para vivirla, no para contarla. Algo que está maravillosamente intrincado en la trama gracias al lema de la revista LIFE, varias veces mentado. Visualmente la película está muy cuidada, y Ben Stiller se esmera en su intento de transmitir belleza y colorido, especialmente en las preciosas localizaciones de Groenlandia, Islandia o el Himalaya. También hace un uso muy eficaz de los efectos de cámara en las ensoñaciones o en las imágenes al “ralenti”, al compás de la suave banda sonora de Theodore Shapiro. Funcionan muy bien los diálogos entre Mitty y Cheryl (dulce, muy dulce, la otras veces alocada Kristen Wiig), mientras que resultan menos conseguidas las escenas familiares con la madre (Shirley MacLaine). Donde quizá la trama puede chirriar más es en la relación entre el mítico fotógrafo Sean O'Connell (Sean Penn en plan filosófico) y el propio Mitty, que puede resultar irreal y relamida. Algo similar ocurre con ese desenlace tan explícito, aunque sea un precioso (y seguramente necesario) cumplido a las personas grises, a los trabajadores que están al otro lado de la valla, de las cortinas, para que los triunfadores se luzcan en todo su esplendor y se lleven los honores. En este sentido, sí funciona, con cierta nostalgia, el homenaje que se hace del periodismo de antes, el que hacía LIFE y tantas otras publicaciones, donde las fotografías contaban historias, donde no había trampa ni cartón (ni photoshop), donde el periodista tenía y podía ser auténtico. Donde no existía Internet.

6/10
Los amos del barrio

2012 | The Watch

Los amos del barrio nos llevará a un barrio en el que se crea una patrulla de vigilancia tras aparecer asesinado uno de sus habitantes. Al final, sus integrantes terminarán descubriendo una trama alienígena para destruir el mundo.

Un golpe de altura

2011 | Tower Heist

Josh Kovaks lleva años siendo la mano derecha de un alto magnate de Wall Street llamado Arthur Shaw, propietario del edificio de apartamentos más lujoso de Nueva York. Allí trabaja Kovaks, quien con una impresionante competencia controla a todos los empleados, les trata bien y con justicia, es querido y conoce sus problemáticas, de modo que ejerce su trabajo con interés y dedicación. Pero todo se va a ir al traste cuando el FBI detiene a Shaw por delitos económicos. El gran hombre resulta ser un ladrón de millones de dólares. Lo terrible es que Kovaks y sus colegas pusieron sus ahorros en manos de Shaw para que invirtiera con ellos... Los empleados, con Kovaks a la cabeza, harán lo que sea para recuperar su dinero, aunque sea asaltar el edificio. Es muy probable que el equipo de guionistas se haya inspirado en filmes como Ocean's Eleven, pues la premisa responde bien al mismo planteamiento: un robo en un lugar en principio inaccesible –esta vez uno de los edificios más sofisticados de Nueva York–, llevado por una banda heterogénea de ladrones, con el objetivo de dar una lección (y vengarse) de un alto picatoste, clasista y sin escrúpulos. También el guión está configurado para intrigar al espectador, de modo que éste ignora cuáles son los pasos a seguir por el equipo. Dirige con un brío muy eficaz Brett Ratner, quien ya ha dado muestras de saber qué hacer con películas de acción y humor, tales como la trilogía iniciada con Hora punta. Aquí despliega ambos recursos, especialmente en la larguísima secuencia del robo del coche, cuyos efectos especiales son meritorios. El film tiene momentos para la risa e incluso la carcajada, y en general entretiene (la verdad es que hay que hacerlo muy mal para que un film de robos y tal y tal no lo haga). Aunque hay algunas serias carencias, como el soso y repentino desenlace, que olvida a personajes como el de la agente del FBI interpretado por Téa Leoni. Hay, sí, una cuestión importante que funciona: la definición de personajes. Los caracteres están trabajados, sin clichés ni lugares comunes, y todos tienen su aportación al conjunto (aunque seguramente Eddie Murphy podría haber dado para más). Esto es posible gracias al magnífico elenco de actores, con el comediante Ben Stiller a la cabeza y el cinismo del sarcástico Alan Alda como contrapunto.

5/10
Greenberg

2010 | Greenberg

Roger ha sido músico y carpintero. Ahora se tralasda a casa de su hermano para cuidar de su residencia mientras él no esta. Su único plan es no hacer nada. Pronto entabla relación con Florence, que trabaja para su hermano. Ambos personajes están bastante perdidos. La diferencia es que ella tiene un espíritu positivo y ambición, mientras que él parece haber entrado en barrena. Película inspirada en una idea original del matrimonio compuesto por Jennifer Jason Leigh y Noah Baumbach.

4/10
Ahora los padres son ellos

2010 | Little Fockers

Tercera entrega de la especie de saga protagonizada por los Focker y los Byrnes, iniciada con Los padres de ella y continuada con Los padres de él. La siguiente película sigue el mismo esquema que las dos anteriores, con el antagonismo bufonesco entre los dos cabezas de familia, Greg Focker por un lado y su suegro Jack Byrnes, por otro. Dirige esta vez Paul Weitz, conocido por sus trabajos en Un niño grande o In Good Company. Han pasado los años y Greg Focker y su mujer Pam tienen ahora dos hijos gemelos, Henry y Samantha. Las relaciones con su suegro Jack, un ex agente de la CIA bastante paranoico, parecen haber prosperado, de modo que cuando Jack tiene un infarto decide elegir a Greg como el nuevo jefe del clan o, como él dice, "The Godfocker". Sin embargo, las cosas se tuercen cuando el suegro sospecha que su yerno tiene una aventura extramatrimonial con una jovencita de buen ver... No hay nada nuevo que reseñar en este film. Es gracioso y se deja ver. Los gags son continuos y algunos resultan, justo es admitirlo, despiporrantes, como algunas payadas de Kevin (Owen Wilson), la cena familiar o los muchos caretos y otras tonterías por el estilo. Pero también es fácil comprobar que la fórmula se agota cuando se recurre con frecuencia a chistes facilones, groseros y zafios. Los actores están en su justo lugar y Ben Stiller y Robert De Niro mantienen el tipo, aunque inevitablemente se repitan. Ocurrente resulta Dustin Hoffman y sus clases de flamenco, y funciona la entrada en escena de la guapa Jessica Alba como chica cañón ligera de cascos.

4/10
Directo a la fama

2009 | The Marc Pease Experience

Ocho años atrás Marc Pease formó parte del equipo de actores del instituto. Él era uno de los que destacaba, en opinión del profesor Jon Gribble. Sin embargo, Pease sigue anclado en esa época y, obsesionado con el éxito, quiere triunfar con un patético grupo de canto "a capella", formado por antiguos compañeros. Para grabar una maqueta del grupo necesita la ayuda de su antiguo profesor, pero éste va eludiendo como puede a su antiguo alumno. Y mientras tanto, en el instituto están montando una adaptación musical de "El mago de Oz", en la que participa la novia adolescente de Marc. El joven director Todd Louiso (Con amor, Liza) fracasa estrepitosamente con este producto increíblemente malo, donde ni siquiera hay algo –música, gags, interpretaciones– que valga la pena. Es prácticamente imposible hacer una comedia con menos gracia. La historia es una bobada y se supone que las caras de 'empanao' de Jason Schwartzman son el no va más del humor, ¡madre mía!... Sorprende que este actor siga en la brecha, y más aún haciendo comedias, pues además de repetirse continuamente –Extrañas coincidencias, Viaje a Darjeeling– resulta que es asombrosamente mediocre. Además, Directo a la fama es la peor película de Ben Stiller (que también las tiene verdaderamente malas). Y la pena es que una joven actriz con gran potencial, como Anna Kendrick (Up in the Air), se haya dejado engañar para participar en esto.

2/10
Noche en el museo 2

2009 | Night at the Museum: Battle of the Smithsonian

Estupenda secuela de Noche en el museo, que logra superar a la película original. Larry, el vigilante nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York, ha dejado su antiguo empleo, ahora es un exitoso empresario que comercializa inventos como la linterna fluorescente. Pero siente nostalgia por sus amigos del museo, maniquíes y miniaturas que representan personajes históricos, y que cobran vida por la noche gracias a una antigua tabla egipcia. En una de sus visitas al lugar para recordar viejos tiempos, se encuentra con que el museo está de reformas: va a incorporar las nuevas tecnologías, hologramas e interactividad, de modo que las viejas figuras van a ser trasladadas al complejo del Museo Smithsoniano de Washington. Lo que muchas de las figuras a trasladar ignoran es que la tabla egipcia se queda en Nueva York, con lo que ya no volverán a cobrar vida. El éxito de la primera Noche en el museo, hacía previsible una nueva película. Lo primero que hay que decir, es que se beneficia de un holgado presupuesto para pensar nuevas aventuras a lo grande. Y tal planteamiento no defrauda, pues hay una tormenta de efectos especiales apabullante, muy bien utilizada, que deja permanentemente con la boca abierta. El Museo Smithsoniano permite la introducción de un montón de nuevos personajes y sus mundos especiales: ahí están Ivan el Terrible y sus cosacos, Napoleón y sus soldados, y Al Capone con sus gángsteres, servidos en blanco y negro. Hay estatuas diversas que cobran vida, la parte dedicada a la era espacial y aérea permite la presencia de aviones y naves... Y hay una gran idea en los cuadros animados, y que llevan a que los personajes puedan meterse, por ejemplo, dentro de la célebre foto de "El beso" del día de la Victoria al acabar la Segunda Guerra Mundial. La trama es muy clásica, pero efectiva: el rescate de los amigos, que corren peligro por las pretensiones del egipcio Kahmunrah de utilizar la tabla egipcia para traer del inframundo a un ejército de criaturas del averno. El mérito del guión de Robert Ben Garant y Thomas Lennon es entregar una trepidante aventura de acción, que no deja un instante de respiro, con una espina dorsal lo suficientemente sólida, y que permite además la entrega de muchos momentos cómicos ciertamente ocurrentes, donde Ben Stiller da lo mejor de sí mismo. Botón de muestra de los ingeniosos gags que recorren la cinta puede ser el modo en que Larry birla a otra vigilante su pase de guarda del Smithsoniano; o los muñequitos cabezones de Einstein. Mención aparte merece Amy Adams, uno de los nuevos muñecos que cobra vida, la heroína de la aviación Amelia Earhart, que la primera mujer que cruzó en avión el Atlántico. Su composición es perfecta, da el tipo del papel clásico de las clásicas "screwball comedies" de los 30 y 40, al estilo Katharine Hepburn, gracias a su arrolladora personalidad, y a su modo anacrónico y rápido de expresarse.

6/10
Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!

2008 | Tropic Thunder

Aunque Ben Stiller se prodiga más como actor, y es sobre todo conocido por protagonizar comedias como Algo pasa con Mary, lo cierto es que ya tiene cuatro películas como director. Empezó con la comedia dramática Reality Bites (Bocados de realidad), un intento serio de describir a la juventud del momento. Pero después dio un giro hacia la comedia alocada, que es el género donde realmente se siente a gusto, con Un loco a domicilio –el mayor fracaso de Jim Carrey–, y Zoolander, corrosiva crítica al mundillo de los modelos. Continúa esta línea ácida en esta cinta metacinematográfica, que sitúa en su punto de mira al Hollywood actual. Damien Cockburn –director británico en alza– se enfrenta a la complicada tarea de dirigir una costosa producción bélica que se rueda en una selva del sudeste asiático. La cinta reúne a cuatro grandes estrellas: Tugg Speedman –especialista en cine de acción, de capa caída–, Jeff Pornoy –protagonista de comedias simplonas y soeces muy populares, en las que interpreta todos los papeles, al estilo de Eddie Murphy–, Alpa Chino –un cantante de hip-hop– y el camaleónico actor teatral multipremiado Kirk Lazarus, que en su afán por preparar meticulosamente todos los papeles que interpreta, no dudará en someterse a una operación para cambiar el color de su piel, porque tiene que interpretar a un negro. El rodaje está a punto de irse al traste, porque el director se muestra incapaz de controlar a los protagonistas, que con sus poses de ‘divos’ se han vuelto insoportables. El productor de la cinta amenaza con cancelar el rodaje. Ante esta situación extrema, el veterano militar Four Leaf Tayback, asesor de la cinta porque se basa en sus experiencias en combate, recomienda al director que lo mejor que puede hacer es abandonar a los actores en una zona inhóspita de la jungla, para que se preocupen únicamente por sobrevivir, y grabarles, para luego montar la película a partir de vivencias reales. Hay algún que otro momento divertido, la idea inicial tiene su gracia, y el film cuenta con buenos actores, de enorme potencial cómico. Se luce especialmente Robert Downey Jr., en un personaje que parodia a grandes actores como Daniel Day-Lewis o Robert De Niro, capaces de grandes sacrificios por convertirse en los personajes que interpretan. Especialmente chocante resulta el papel de Tom Cruise, como productor calvo y obeso, estilo Torrente, radicalmente opuesto a su imagen habitual. También tiene su interés, algún apunte sobre la auténtica naturaleza de los actores, llenos de miedos, y necesitados constantemente de aprobación. Sin embargo, la idea inicial pierde fuelle enseguida. En cuanto los actores están en mitad de la jungla y se enfrentan con unos peligrosos narcotraficantes, la acción apenas avanza. No se sabe muy bien si les están grabando o no, se supone que con cámaras ocultas (¿ocultas por todos los rincones de la selva?). Sus supuestas críticas a Hollywood son de corto alcance, y quedan bastante diluidas por su constante recurso al humor soez –a veces macabro–, que se supone se denuncia. Ben Stiller apenas se molesta en disimular su interés por acaparar los momentos graciosos, y por contra desaprovecha a Jack Black, que como cómico no tiene precio, y que aquí ofrece constantemente la sensación de que daba para mucho más. Tampoco se le saca jugo a los numerosos rostros conocidos que se han prestado a hacer cameos muy poco graciosos. Ciertamente, la aparición de Tobey Maguire, haciendo de sí mismo tiene su gracia, pero resultan bastante ‘sosas’ las apariciones estelares de Mickey Rooney, Alicia Silverstone, Jennifer Love Hewitt, Jon Voight o Jason Bateman. Los planos de Matthew McConaughey se podrían suprimir y no ocurriría nada.

4/10
Matrimonio compulsivo

2007 | The Heartbreak Kid

Los hermanos Farrelly vuelven por donde solían, tratando de reeditar su principal éxito, Algo pasa con Mary. Lo que significa el 'más difícil todavía' en lo que a humor zafio se refiere: sirva como botón de muestra el 'piercing' en las peludas partes íntimas de una mujer, y su pretensión de combatir las picaduras de medusa con orina. Para ello esta vez optan por el remake de El rompecorazones, una comedia de 1972 con guión de Neil Simon, que modelan a su medida. Eddie es soltero y cuarentón, y no acaba de decidirse en lo que se refiere al matrimonio, aunque su mejor amigo y su padre le presionan en tal sentido. Un día ayuda a Lila en un robo callejero, y el flechazo es instantáneo. La chica parece la mujer de sus sueños, guapa, divertida... Así que, en efecto, se casan. Pero en su luna de miel en las idílicas playas mexicanas descubre que su mujer es más rara que "un perro verde" y una auténtica pelmaza. Por contra, conoce a la simpática Miranda, de vacaciones con su familia... Y empieza a pensar que se ha equivocado de chica, y que Miranda es la auténtica mujer de su vida. Los directores adoptan una pose gamberra y cínica en lo que se refiere al amor. Porque Eddie es un egoísta de tomo y lomo, y porque se las arreglan para manipular constantemente al espectador. Tan pronto imprimen a una escena el tono meloso y romántico que debe convencernos de que el protagonista ha encontrado el amor verdadero, como le dan la vuelta a la tortilla, y nos presentan a ese presunto amor como un auténtico demonio. El empeño por sembrar todo el metraje de bromas sexuales acaba agotando. El sátiro personaje del padre (Jerry Stiller, el padre de Ben Stiller también en la vida real) se repite, funcionan mucho mejor el amigo casado o el insoportable primo de Miranda. Y aunque de vez en cuando los Farrelly logran arrancar la carcajada (los mariachis), su humor tipo "caca-culo-pedo-pis-genitales" no es adecuado exactamente para los que asocian comedia con ingenio.

4/10
Tenacious D: Dando la nota

2006 | Tenacious D in The Pick of Destiny

Los actores Jack Black y Kyle Gass formaron en 1994 una banda de rock llamada 'Tenacious D'. El film dirigido por Liam Lynch describe en tono de humor las desventuras de estos dos personajes y su viaje en el tiempo buscando una púa de guitarra hecha con el diente de Satanás, y expuesta en un museo. Este simple objeto supone la clave del éxito, y por ello JB y KG tienen pensado robarla para que les sean abiertas las puertas de la fama. La película tiene toques biográficos, que mezcla con otros surrealistas y momentos hilarantes (aunque el humor sea a veces desagradablemente 'escatológico'); y actores como Ben Stiller o Tim Robbins aparecen haciendo un cameo. Destaca la música roquera con temas de los propios protagonistas, como 'Baby', 'The Metal' o 'History'.

4/10
Escuela de pringaos

2006 | School for Scoundrels

Roger es un joven trabajador del ayuntamiento de Nueva York, controlador de las zonas de aparcamiento en la calle. Pero tiene un serio problema. Su autoestima la tiene por los suelos. Cuando alguien se le pone chulito (un conductor enfadado, un compañero de trabajo graciosete...) no sabe reaccionar. También tiene pánico para invitar a salir a Amanda, su guapa vecinita. En tal tesitura, y leídos inútilmente mil y un manuales de autoayuda, un amigo le recomienda acudir a las ultrasecretas clases del doctor P, que con ideas algo heteredoxas logra que sus pupilos ganen en confianza. El problema es que Roger resultará un alumno bastante aventajado, lo que produce el mosqueo del doctor P.Saber que Todd Phillips, el director Viaje de pirados y Starsky & Hutch, está tras la cámara no suponía precisamente la mejor garantía para esta película. Pero contra pronóstico se trata de una comedia amable, con varios momentos desternillantes, donde sólo desentona algún trazo grueso, pero no muy exagerado. La cosa sirve además para poner en la picota la obsesión por la autoestima, a veces un problema exagerado, que sirve para que más de uno viva del cuento.Jon Heder se mantiene fiel a la imagen de "pasmao" (por mantener la gramática del título español del film) que mostró en Napoleon Dynamite, y Billy Bob Thornton no debe esforzarse demasiado para encarnar al duro maestro, que humilla constantemente a sus alumnos. El resto de actores-alumnos tiene su gracia, mientras que el personaje de Michael Clarke Duncan no tiene demasiada gracia, el gigantón de La milla verde no acaba de encontrar papeles interesantes. Los gags más divertidos ocurren en las clases, y en los momentos en que los alumnos tratan de poner en práctica lo aprendido en el mundo real.

4/10
Noche en el museo

2006 | Night at the Museum

Entretenida película, mezcla de comedia y aventuras, trufada de efectos especiales prácticamente en cada plano, clara deudora de títulos como Jumanji y Zathura, una aventura espacial. El protagonista absoluto del film es Larry Daley (el siempre eficaz Ben Stiller), un tipo que no da un palo al agua. Divorciado, con un hijo adolescente, es incapaz de encontrar trabajo estable. Al fin la agencia de empleo le envía al neoyorquino Museo de Historia Natural, donde trabajará de vigilante nocturno, en sustitución de tres simpáticos guardianes de edad avanzada (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs), a punto de jubilarse. El trabajo parece sencillo, entre esquéletos de tiranosaurios, dioramas del viejo Oeste y de las legiones romanas, estatuas de cera del presidente Theodore Roosevelt o momias del antiguo Egipto. Pero lo que no le han explicado sus predecesores es que, cuando dan las doce de la noche, todas esas figuras cobran vida, por un milenario hechizo egipcio. Estamos ante un film familiar del director de Doce en casa sin grandes pretensiones, al que se habría agradecido un guión mejor trabajado, más coherente. Adaptación de un libro de Milan Trenc a cargo de Robert Ben Garant y Thomas Lennon, las subtramas –el padre que debe ganarse la confianza del hijo y sentar la cabeza; el apunte de romance de Larry con una guía; los verdaderos propósitos de los tres vigilantes; el amor inconfeso de Roosevelt (Robin Williams) hacia una exploradora india; el amor-odio entre un vaquero y un centurión romano– son de escasísima entidad, y al final todo queda reducido a un buen puñado de gags y a un ritmo vertiginoso con planos muy vistosos, compuestos seguramente por ‘tropecientas’ capas superpuestas de efectos especiales. No pedimos un tratado de historia, ni un guión trazado con escuadra y cartabón, pero sí un poquillo de esfuerzo, no dar por sentado el éxito de taquilla. En cualquier caso, se pasa bien el rato, y uno puede echar una buenas risas. Además, Ben Stiller aprovecha su probada solvencia para el género cómico. Junto a él, destaca la presencia en un papel secundario de Owen Wilson, que ha participado con Stiller en otras comedias, como Zoolander y Starsky y Hutch. El film fue un gran éxito en EE.UU., donde lideró donde tres semanas consecutivas la lista de películas más taquilleras.

5/10
Starsky & Hutch (2004)

2004 | Starsky & Hutch

David Starsky, un policía extrovertido que sigue el reglamento a rajatabla, investiga un violento homicidio. Para ello, el capitán Dobey le asigna un nuevo compañero, Ken Hutchinson, apodado Hutch, que parece su antítesis, pues se trata de un tipo retraído que prefiere seguir su instinto, aunque se tenga que saltar las normas. Huggy Beard, un chulito callejero que les hace de confidente, y dos animadoras, les ponen tras la pista del culpable, el narcotraficante Reese Feldman, que está poniendo en circulación un nuevo tipo de cocaína indetectable por la policía, por su parecido al azúcar. Contratados por su parecido físico con los protagonistas originales, Ben Stiller y Owen Wilson se llevan esta versión cinematográfica de la famosa serie policíaca de los 70 a su terreno, la comedia disparatada estilo Zoolander. Incluso han contado como director con un especialista en el género, Todd Philips, responsable de Road Trip, viaje de pirados y Aquellas juergas universitarias. Sin llegar al nivel de Los intocables de Elliot Ness y El fugitivo, también basadas en series, está por encima de grandes fiascos como Los vengadores o Wild, Wild West. No falta el ford rojo, modelo “Grand Tourino” con una raya blanca, característico de los personajes, y una divertida aparición estelar de David Soul y Paul Michael Glaser, los intérpretes originales. ¿Cómo es que no toman nota los cineastas españoles y versionan clásicos de nuestra tele como Curro Jiménez o Verano Azul?

4/10
Envidia

2004 | Envy

Tim y Nick son amigos y vecinos, sus mujeres son amigas, se lo pasan en grande juntos… Nick tiene una pequeña manía: siempre se le ocurren inventos e ideas disparatadas que, dice, introducidos con el necesario marketing, podrían hacerle de oro. Una de sus últimas ocurrencias es un spray que, aplicado a las cacas de perro, las volatiliza al instante. Tim piensa que es una más de las estupideces que se le suelen ocurrir a su amigo, y rehúsa convertirse en socio para explitar el invento. Craso error, pues contra pronóstico, el spray de Nick es un éxito en todo el mundo. De la noche a la mañana Nick se convierte en multimillonario, mientras que Tim sigue el siendo el mismo tipo mediocre de siempre. Pronto surge la envidia, alimentada por J-Man, un tipo estrafalario con el que Tim se topa casualmente. Una comedia a descubrir, que pasó sin pena ni gloria por las taquillas, injustamente a nuestro entender. Con dos expertos en comedia, Ben Stiller y Jack Black, secundados por un Christopher Walken en una vena inesperadamente graciosa, y por las esposas suspicaces Rachel Weisz y Amy Poh Poehler, el film sabe explotar los comportamientos ridículos a que puede conducir el sexto pecado capital. El guionista, Steve Adams, admite que “esta historia empieza en mi propia envidia por el éxito de otras personas. Me pareció que era un tema universal.”

4/10
Cuestión de pelotas

2004 | Dodgeball: A True Underdog Story

Peter LaFleur es un tipo bonachón que regenta un gimnasio de barrio venido a menos. El cutre local, que se cae a pedazos, es como una prolongación de sus clientes: una pandilla de perdedores más raros que un perro verde (un loco que se cree un pirata, dos escuchimizados bastante lelos, un gordo seboso y apocado, y un fanático de los deportes raros).  Y todos ellos tienen en común un grado de patosidad superlativo… En el extremo opuesto del negocio de LaFleur se encuentra Globo Gym, una especie de supertemplo para la gimnasia, que tiene todas las tecnologías del momento para obtener un cuerpo 10. Su jefe, el ególatra White Goodman, quiere hacerse con el humilde gimnasio de LaFleur. Éste no tiene muchas posibilidades de poder mantenerlo, según descubre Kate Veatch, una guapa abogada enviada por el banco para ver el estado de las cuentas del gimnasio.  La única posibilidad es conseguir una gran suma de dinero y el plan que se le ocurre a la cuadrilla de LeFleur no es otro que participar en el campeonato internacional de Balón prisionero. Kate, que se ha quedado prendada de LaFleur, decidirá también echarles una mano. Y la van a necesitar. Una película sobre el balón prisionero sólo puede enfocarse desde el género de la comedia más disparatada, y si además se cuenta con un consumado experto en estas lides como Ben Stiller la cosa puede ser bastante divertida. Hay pelotazos tan absurdos como tronchantes, caretos de espanto a cámara lenta… y hasta una perorata del mismísimo Lance Armstrong sobre la superación que resulta de una comicidad ridícula. Sin grandes honduras la historia enseña hasta dónde puede llegar la absurdez en el cuidado de los musculitos, los rayos uva y todas esas pamplinas. Y los actores cumplen, aunque Ben Stiller destaca especialmente en un papel poco habitual, el del malo de la peli.

3/10
Los padres de él

2004 | Meet the Fockers

Al final de Los padres de ella, los protagonistas anunciaban que irían a conocer a los padres de Greg Folien, el novio de Pam Byrnes. En la secuela, se acerca la boda, por lo que se impone que los Folien y los Byrnes se conozcan, para lo que conciertan un encuentro durante un fin de semana en la residencia de los Folien. Greg y Pam harán todo lo posible porque el encuentro no arruine su futura boda, pero Jack Byrnes sospecha que su futuro yerno tuvo un hijo con la criada de sus padres, lo que está a punto de dar al traste con los planes de su hija. Jay Roach, director de Austin Powers 2. La espía que me achuchó, evolucionó a un tipo de comedia más sutil con Los padres de ella, que a pesar de incluir algunos chistes de humor grueso, tenía un estilo más parecido al de las clásicas películas de la screwball comedy, basado en la confrontación entre personajes opuestos. El cineasta le sacó mucha tajada a la capacidad humorística generada por la unión entre Robert de Niro y Ben Stiller. En la secuela, se unen al elenco dos monstruos del cine estadounidense, el mismísimo Dustin Hoffman, y Barbra Streisand, que llevaba una década retirada de la interpretación. Ciertamente, el guión incide en gags bastante similares a los de la primera parte, y baja el nivel, abusando de los chistes escatológicos. Pero los pesos pesados de la interpretación que protagonizan la cinta salvan sobradamente la función, y no faltan momentos hilarantes, como el partido de fútbol entre Robert De Niro y Dustin Hoffman.

4/10
Y entonces llegó ella

2004 | Along Came Polly

No debe de haber nada peor que pillar a tu mujer engañándote con otro durante... ¡tu propia luna de miel! Eso le sucede al pobre Reuben, un cuadriculado trabajador de una compañía de seguros que dedica sus horas a evaluar riesgos. Pero en su consiguiente estado de desolación coincide por casualidad con una antigua compañera de estudios que le hace tilín. Polly es divertida, risueña, confiada, sexy e imprevisible, aunque su visión de la vida es totalmente opuesta a la de él. Mientras que Reuben es una especie de 'hipocondriaco del futuro', que ha de tenerlo todo calculado y asegurado, ella ama los riesgos y la aventura, y vive absolutamente al día. John Hamburg, coguionista de Los padres de ella y Zoolander, debuta en la dirección con esta comedia ligera, cuyo mayor gancho es el reparto. Se nota que le ha cogido perfectamente la onda a Ben Stiller, quien aquí vuelve a ser el palurdo de buen corazón al que ya nos tiene acostumbrados. Salvo en algunas situaciones puntuales algo groseras, la película sigue el camino recto de las comedias románticas clásicas. Y hay algunos gags (la escena del baño con Alec Baldwin, el partido de baloncesto, la comida picante...) que son para enmarcar y arrancan sin compasión las mayores carcajadas.

5/10
Dúplex

2003 | Dúplex

Las penalidades de un joven matrimonio al ocupar su nueva casa, un dúplex, que es una ganga... sólo a primera vista. Pues en el piso superior habita una ancianita de aspecto adorable, pero que les hace la vida imposible. El film es una acumulación de gags de puro humor negro. Así, se suceden los encargos de la ancianita, que siempre terminan mal: insomnio, falta de intimidad, ruidos, pérdida del empleo de ella, dificultades para escribir su novela en el caso de él… Las incomodidades van subiendo de tono, hasta que la pareja se plantea la toma de represalias, también en escalada creciente... Danny DeVito, sólo presente tras la cámara como director, logra momentos muy hilarantes, verbal y visualmente, con el estilo de cartoon que tan buenos resultados daba en Solo en casa. La principal debilidad de su historia reside en que trata una situación única, en la que hay lograr, como sea, diversidad. Y ese “como sea”, no puede evitar el recorrido de la senda más fácil, la de la zafiedad. Tampoco es fácil rematar la historia, darle la necesaria vuelta de tuerca. Y, francamente, no se entiende la petición de la distribuidora de no desvelar el final, pobre truco de prestidigitador barato. Eso sí, Ben Stiller, Drew Barrymore y Eileen Essel demuestran sobradamente sus dotes para la comedia.

4/10
Los Tenenbaums

2001 | The Royal Tenenbaums

Una familia de genios con un punto, largo, de excentricidad. Son los Tenenbaums, cuyos 3 hijos exhiben su talento en distintas disciplinas: Chas es un as de los negocios, Margot escribe teatro, y Richie maneja la raqueta de tenis como nadie. Pero la excesiva racionalización de sus dones produce una disfunción afectiva, que conduce al naufragio vital. Con el correr de los años, los padres viven separados, y cada miembro del clan arrastra en soledad profundas heridas amorosas. El director y coguionista Wes Anderson toma sin duda elementos autobiográficos para su historia, como el divorcio de sus padres, que le tocó vivir con ochos años, o la sensación de no ser comprendido a causa de su sensibilidad artística. Lo que no impide que el film adopte a veces un tono disparatado, de situaciones extremas, que a veces no toma demasiado en serio como el amor imposible entre hermanos adoptivos. Se apunta con acierto el intento de redención de Royal Tenenbaum, el padre (espléndido Gene Hackman), que simula una enfermedad mortal para recuperar el afecto de los suyos. O la necesidad de contar con el apoyo de los demás para salir adelante. El desgarrador grito “Necesito ayuda”, o el simbólico secreto de Margot –lleva doce años fumando sin que nadie lo sepa–, hablan de esa necesidad tan humana de tener alguien a quien abrir el corazón. Con un ritmo agilísimo, y a través de un entorno de colores pastel y música nostálgica, Anderson y Wilson dibujan una galería de personajes entrañables –acierto pleno en el reparto– que, para vivir con aquello que les hace “diferentes”, necesitan el amor de los que les rodean.

4/10
Zoolander

2001 | Zoolander

Galardonado durante tres años seguidos con el máximo trofeo del mundo de la moda, Derek Zoolander ve peligrar su posición como modelo preferido de los diseñadores cuando entra en escena un duro competidor. Se trata de Hansel, un atlético rubio que practica deportes de riesgo, por lo que el público más joven se siente identificado con él. Desenfadada comedia que aprovecha sus ingeniosos gags para lanzar "alguna" que otra crítica acertada a la superficialidad de algunos sectores de la moda, y al exagerado culto al cuerpo que nos invade. En su tercer trabajo como realizador, Ben Stiller no se rebaja demasiado al humor escatológico de algunas comedias actuales que él mismo suele protagonizar, y demuestra su habilidad innata para la sátira. Se rodea de un reparto de correctos comediantes, como su amiguete Owen Wilson (Shanghai Kid. Del este al oeste), su querido padre, Jerry Stiller y la atractiva Milla Jovovich (Juana de Arco). El retrato del mundillo del prêt-à-porter gana en credibilidad por los múltiples cameos de famosos como David Bowie, Natalie Portman o Winona Ryder.

4/10
Larry David

2000 | Curb Your Enthusiasm | Serie TV

Larry David, uno de los co-creadores y guionistas de la innovadora telecomedia Senfield, creó esta serie que gira en torno a su propia vida real, y en la que se interpreta a sí mismo. Se trata de una propuesta muy original, pues cada episodio gira en torno a una situación cotidiana, como una sesión de cine, la noche de Halloween con los niños pidiendo caramelos, etc. Cuenta con intervenciones de famosos rostros del cine y la televisión, como Ben Stiller o Ted Danson, que normalmente se interpretan a sí mismos. Las secuencias, aunque siguen un guión básico, dejan mucho espacio para la improvisación, y parecen absolutamente reales.

7/10
Más que amigos

2000 | Keeping the Faith

Jake, Brian y Anne han sido amiguetes desde pequeños. Los dos primeros estaban enamorados de la tercera, pero sus vidas se separaron. Jake se hizo rabino, y Brian se ordenó sacerdote. El caso es que, tras mucho tiempo, vuelven a encontrarse con Anne, convertida en guapísima mujer de negocios. Y parece como si no pudieran evitar volver a enamorarse. Comedia amable que supone el debut en la dirección del actor Edward Norton, quien se reserva el personaje del cura. La película no se mete en grandes profundidades a la hora de dibujar el compromiso de un pastor de almas, sino que explota el filón del peculiar enredo que propone: la idea, dice Norton, es “que los dos nos sentimos un poco como niños ante ella”. Acompañan a Norton uno de los nuevos reyes de la comedia, Ben Stiller (Algo pasa con Mary, Los padres de ella) y Jenna Elfman.

4/10
Los padres de ella

2000 | Meet The Parents

Cuentan que durante el rodaje de esta película, Robert De Niro y Ben Stiller tuvieron que echar mano de toda su bilis para mantener la seriedad delante de la cámara, pero que no siempre lograron su objetivo. Y es que les resultaba muy difícil aguantar la risa cuando tenían delante a su futuro yerno/suegro en pleno alarde cómico. Tenían razón: hay "gags" francamente despiporrantes. Greg y Pam están felizmente enamorados. Justo antes de pedir su mano, él recibe la noticia de que la hermana de ella va casarse y de que por tanto tendrá que acompañarla a la casa familiar para asistir a la ceremonia. Entonces decide posponer su petición de matrimonio hasta conocer a los padres, Jack y Dina, y obtener de ellos su consentimiento. Greg sabe que Jack, un agente de la CIA jubilado, es un tipo singular, exigente y receloso en cuanto a congeniar con los novios de sus hijas, y se presenta en la casa nervioso como un flan. Pero, poco a poco, lo que parecía castaño pasa a ser oscurísimo y su estancia allí se convertirá en una verdadera pesadilla El argumento no es nada del otro mundo, pero este "handicap" se resuelve satisfactoriamente gracias a unos personajes nítidamente dibujados y a un notable trabajo del equipo de guionistas. El tono amable se compagina además con un lenguaje moderno y desenfadado, del que es buen ejemplo el nombre encubierto del joven enamorado. El director Jay Roach era consciente de que jugaba con un material humano fuera de lo común y la clave ha sido ceder a los actores principales todo el protagonismo y dejar aparte otros elementos visuales, utilizados de modo convencional pero con eficacia. Compruébalo: el "tête-a-tête" De Niro-Stiller logra merecidamente que esta comedia se sitúe muy por encima de la media.

5/10
Black and White

1999 | Black and White

Sam está preparando un documental sobre el interés de los jóvenes blancos por la cultura afroamericana, para ello cuenta con la ayuda de su marido Terry. Ambos realizan un seguimiento de distintos chicos tanto negros como blancos e intentan analizar lo que motiva a cada uno de ellos a la hora de hacer de la música -y más concretamente el hip-hop- su bandera. Uno de los protagonistas de la cinta es Scott Cann -hijo de James Caan- quien casualmente tuvo un dúo de raperos llamado The Whooliganz cuando era adolescente.

4/10
Hombres misteriosos

1999 | Mistery Men

Furioso, un motero; el Zapador, que usa como arma una pala; el Rajá Azul, que viste de verde, y es lanzador de tenedores y cucharas; Flato, cuya principal arma son las ventosidades; la Lanzadora, que maneja una bola de cristal con la calavera de su padre. Son una panda de superhéroes cutres, que andan un poco de capa caída. Pero la captura de Capitán Asombroso por el supervillano Casanova Frankenstein puede ser la ocasión de brillar como auténticos superhéroes que son. Parodia de las típicas historias de superhéroes, tiene unos cuantos golpes de humor que merecen la pena: como botón de muestra, véase la convocatoria laboral de superhéroes, donde les hacen entrevista y todo para cerciorarse de sus superpoderes; o el entrenamiento de La Esfinge, al más puro estilo Yoda. El reparto es de campanillas: desde Geoffrey Rush, el malo de la función a Greg Kinnear, el presumido Capitán Asombroso.

6/10
Amigos & vecinos

1998 | Your Friends & Neighbors

Relatos entrecruzados de las peripecias de varios personajes, infieles a sus cónyuges. LaBute realiza un descarnado retrato de la desorientación vital de individuos actuales.

6/10
Algo pasa con Mary

1998 | There's Something About Mary

Ted se enamoró de Mary en el instituto. Un singular percance le alejó de ella, pero nunca la ha olvidado. Hasta el punto de que 13 años después contrata a un detective privado para encontrarla. El problema es que el detective también se enamora. Como casi todo el mundo que se topa con chica tan mona y dulce. Los hermanos Farrelly debutaron con Dos tontos muy tontos, una comedia con cierta gracia, y algo de sal gruesa. La crítica se cebó con ella. Ahora llega Algo pasa con Mary, de enfoque parecido, y se califica de audaz comedia. ¿Quién tiene razón? Pues todos y ninguno. La historia es divertida, en su estilo paródico del romanticismo. Cameron Díaz da chispa al film como chica ingenua un poco a lo Marilyn Monroe. Las canciones están bien seleccionadas y los gags del perrito son desternillantes. Pero es cierto que el tono de algunos de los chistes... Sin duda que el del fijador para el pelo ya ha hecho historia.

6/10
El efecto cero

1998 | Zero Effect

Daryl Zero es un detective privado que triunfa en el terreno profesional, pero su vida personal es un desastre. Zero intenta resolver con su ayudante, Steve Arlo, el caso de un empresario chantajeado. Pero se enamora perdidamente de Gloria Sullivan, la principal sospechosa del asunto. Ligera comedia de argumento insulso, pero que cuenta a su favor con un buen plantel de actores. Bill Pullman y Ben Stiller realizan una buena pareja cómica como los investigadores protagonistas, mientras que el veterano Ryan O'Neal encarna al empresario al que tienen que ayudar. Supuso el debut como director, productor y guionista de Jake Kasdan, hijo de Lawrence Kasdan, que posteriormente dirigiría Orange County, entre otros trabajos.

5/10
Si no te casas me mato

1996 | If Lucy Fell

Eric Schaeffer dirige, escribe e interpreta está comedia que cuenta la historia de Lucy y Joe, dos amigos de la infancia que han hecho la siguiente promesa: si antes de los treinta no han encontrado el amor de su vida y se han casado, ambos se quitarán la vida saltando desde el puente de Brooklyn. La fecha fatídica se acerca, y aunque Lucy ha conocido a un simpático pintor y Joe ha entablado relación con su atractiva vecina, no parece que haya bodas a la vista. El resultado de la trama argumental es una entretenida comedia romántica, que hace sonreír, aunque no sorprende; pues fácil es prever la común solución al problema de los protagonistas. Destaca, junto a Sarah Jessica Parker y Eric Schaeffer, la aparición de la top model Elle Macpherson, sin duda lo más atractivo del film.

4/10
Un loco a domicilio

1996 | The Cable Guy

Steven acaba de romper con su novia. Ello supone un cambio de domicilio, y la búsqueda de alguna distracción. Un posible consuelo es la televisión; una propina al chico instalador del cable, y Steven podrá tener todos los canales de pago gratis. Lo que no sabe es que el chico no desea pago alguno, sino simplemente amistad. Y se pondrá muy pesado con Steven para obtenerla. Ben Stiller, el realizador de Bocados de realidad, film emblemático de la generación X, no acierta con este trabajo para un gran estudio. La película es una comedia más para el lucimiento de Jim Carrey. Hay algún chiste divertido pero también –cómo no, con Carrey–, abundantes gracias fáciles, basadas en la grosería. Con un poco más de ingenio, podía haber sido un film bastante aceptable, canto a la amistad y al amor, a la vez que crítica a la teleadicción compulsiva. No resulta así. La historia es anodina, sabe a falsa y superficial. Stiller no da con el tono, de modo que incluso la transformación de Carrey, de pelmazo simpático a neurótico peligroso, resulta ser una pirueta mal resuelta.

4/10
Flirteando con el desastre

1996 | Flirting with Disaster

Mel es un joven neoyorquino, casado felizmente y con un hijo recien nacido, inquieto por no conocer a sus padres biológicos, ya que fue dado en adopción. Obsesionado por saber de ellos acude a la agencia que tramitó la adopción y tras una serie de averiguaciones se embarca en un viaje por los Estados Unidos, con su mujer, su hijo y una atractiva psicóloga de la agencia. El viaje sera accidentado, conocerán a diferentes y variopintos personjes y todos ellos sufrirán cambios. Divertida comedia dirigida por David O. Russell, rica en golpes de humor, inteligentemente dosificados que sirve a la vez de crítica a la sociedad norteamericana. Ben Stiller, Patricia Arquette y Téa Leoni cumplen sobradamente con sus papeles. Se lamenta el tono soez que en alguna ocasión predomina en la película.

5/10
Pesos pesados

1995 | Heavy Weights

El campamento "Esperanza" está diseñado para que acudan niños obesos. Allí ninguno se siente discriinado y pueden hacer vida al aire libre sin problemas. Sin embargo, cuando un nuevo propietario se haga con el campamento las cosas van a cambiar totalmente. Y es que el nuevo jefe es un obseso del ejercicio y de la dieta sana, con lo que les hará la vida imposible a los chicos. Familiar y medianamente divertida comedia, coescrita por Judd Apatow antes de que se hiciera mundialmente célebre con sus filmes groseros y disparatados. El reparto reúne algunos rostros conocidos, entre ellos el de Ben Stiller, que está acompañado por su padre y su madre en la vida real, Jerry Stiller y Anne Meara.

4/10
Reality Bites (Bocados de realidad)

1994 | Reality Bites

Lelaina (Winona Ryder) es una joven periodista que sueña con ser directora de cine, y que rueda un vídeo sobre sus amigos en el día de su graduación, en el que plasman su visión de la vida. Lelaina trabaja en un programa de televisión, aunque la relación con su jefe es muy conflictiva. Un día, su vida cambia cuando conoce a un ejecutivo de éxito, que representa todo lo que sus amigos aborrecen, pero no puede evitar sentirse atraída por él. Extenso retrato social de los 'jóvenes de la generación X', es decir los de los años 90, de los que ofrece un panorama desgarrador. Su máxima caracteristica es el egoísmo y la falta de expectativas. Los intérpretes resultan excelentes, entre ellos Ben Stiller, que hace el papel de ejecutivo y fue el autor de la realización.

5/10
Con su propia ley

1989 | Next of Kin

Truman Gates deja su hogar en los Apalaches para convertirse en agente de policía en Chicago. Tras el asesinato de su hermano a manos de un gángster, tratará de encontrar a los culpables. Patrick Swayze y Liam Neeson protagonizan un film que promete en su arranque, pero acaba siendo excesivamente convencional.

4/10
Persecución muy, muy caliente

1987 | Hot Pursuit

Danny está deseando irse de vacaciones al Caribe en compañía de la adinerada familia de su novia. Pero un examen imprevisto se lo impide. El caso es que dicho examen se aplaza, y podría reunirse con ello. La única pega es que no sabe exactamente dónde encontrarlos, y mientras lo intenta, se va a encontrar con los personajes más impresentables que quepa imaginar. Un film con el planteamiento delirante antes descrito puede ser gracioso o no. Desgraciadamente en el caso que nos ocupa falta la chispa del ingenio, situaciones capaces de arrancar la carcajada. John Cusack hace lo que puede, al igual que el "pirata" Robert Loggia, pero al final se acaba cayendo en el chiste fácil y zafiete.

3/10
El imperio del sol

1987 | Empire Of The Sun

Jim Graham es un chaval británico, hijo único, que vive con sus padres en Shanghai. Su cómoda existencia entre algodones dará un vuelco durante la II Guerra Mundial. Jim tiene 13 años y su exaltada imaginación vibra de modo especial con los aviones. Tiene varios modelos en miniatura, y no puede evitar dar botes cuando ve las aeronaves surcando el cielo. A Jim nunca le ha faltado nada, y siempre ha visto la realidad de la vida a distancia; lo dice Spielberg plásticamente con la imagen del Packard que le conduce con las ventanillas subidas, para que nada del exterior afecte a Jim. Tras el ataque japonés a Pearl Harbor, estalla el caos en la zona occidental de Shanghai. Jim se separa de sus padres, y a partir de ese momento se inicia en el juego de la supervivencia. La criada ya no le obedece, sino que le abofetea. Hay que buscar comida, los platos cocinados ya no llegan a la mesa por arte de magia. Jim se ve obligado a crecer (esa maleta de cartón, que abandonada supone el fin de la infancia), y busca la complicidad de Basie, un americano que se mueve en la actual situación como pez en el agua. Acabará, como tantos, en un campo de prisioneros. Adaptación de la obra de ribetes autobiográficos de J.G. Ballard, con guión del autor teatral Tom Stoppard. Spielberg rueda un film espectacular, gran parte rodado en Shanghai con miles de extras, con un formato 'a lo grande', muy a lo David Lean. La preciosa fotografía de Allen Daviau y la gran partitura de John Williams ayudan al empaque de un título a redescubrir.

8/10
Fuga en Dannemora

2018 | Escape at Dannemora | Serie TV

Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
La vida secreta de Walter Mitty, de Ben Stiller

2013 | The Secret Life of Walter Mitty

Walter Mitty es lo que se dice un ratón de biblioteca o, mejor, un ratón de filmoteca. Lleva 16 años trabajando en la sección de negativos de la revista LIFE, en Nueva York. Mitty es un hombre solitario, al que le cuesta relacionarse, y que tiene extraños vacíos mentales en los que escapa de la realidad imaginando que es un héroe, alguien que realiza proezas increíbles. Pero no es un tipo raro, es bueno, de gran corazón. Últimamente Cheryl Melhoff, una chica nueva de la oficina le hace tilín y él intenta aproximarse a ella. Pero quizá no tenga tiempo, porque se anuncia que LIFE pasará inminentemente a ser una revista exclusivamente on line, lo que acarreará múltiples despidos. Para la última portada impresa se requiere una fotografía para el recuerdo, que será obra del legendario reportero Sean O'Connell. Los problemas para Mitty llegarán cuando no encuentre el negativo. Aunque no se trate de la octava maravilla del mundo La vida secreta de Walter Mitty es, seguramente y con diferencia, la mejor película de Ben Stiller, muy superior a la mayoría de su filmografía. Resulta divertida y entrañable a un tiempo y no se queda en mero envoltorio sino que aporta ideas valiosas y a la vez no deja de ser en ningún momento muy original. Es una película que cae bien, vaya, con un tono capriano, de fábula optimista. Basada en un relato corto de James Thurber, se trata pues de un remake del film de idéntico título protagonizado en 1947 por Danny Kaye. Sin embargo, aunque mantiene la esencia de la historia, el guión de Steve Conrad (En busca de la felicidad) la renueva por completo y Ben Stiller se luce al dirigirla, le insufla de una modernidad que le sienta de perlas. La clave del éxito es quizá el equilibrio del conjunto, tanto del argumento como de los personajes, tanto del humor como del drama. No hay asomo del histrionismo típico de otras películas de Stiller. Su personaje de Walter Mitty es aquí muy real, nada exagerado y es fácil que el urbanita de pro se identifique vívamente con él, con su trabajo oscuro de oficina, tan importante y a la vez tan invisible, con sus torpes intentos de acercarse a la chica que le gusta, y sobre todo con sus tronchantes momentos de evasión, a veces alocados en su afán de protagonismo aventurero, y otras veces simples proyecciones de lo que realmente querría hacer, pero que la prudencia o las buenas maneras le impiden convertir en realidad. La vida misma. Por supuesto, en toda la película subyace de fondo la conocida idea de que la vida está para vivirla, no para contarla. Algo que está maravillosamente intrincado en la trama gracias al lema de la revista LIFE, varias veces mentado. Visualmente la película está muy cuidada, y Ben Stiller se esmera en su intento de transmitir belleza y colorido, especialmente en las preciosas localizaciones de Groenlandia, Islandia o el Himalaya. También hace un uso muy eficaz de los efectos de cámara en las ensoñaciones o en las imágenes al “ralenti”, al compás de la suave banda sonora de Theodore Shapiro. Funcionan muy bien los diálogos entre Mitty y Cheryl (dulce, muy dulce, la otras veces alocada Kristen Wiig), mientras que resultan menos conseguidas las escenas familiares con la madre (Shirley MacLaine). Donde quizá la trama puede chirriar más es en la relación entre el mítico fotógrafo Sean O'Connell (Sean Penn en plan filosófico) y el propio Mitty, que puede resultar irreal y relamida. Algo similar ocurre con ese desenlace tan explícito, aunque sea un precioso (y seguramente necesario) cumplido a las personas grises, a los trabajadores que están al otro lado de la valla, de las cortinas, para que los triunfadores se luzcan en todo su esplendor y se lleven los honores. En este sentido, sí funciona, con cierta nostalgia, el homenaje que se hace del periodismo de antes, el que hacía LIFE y tantas otras publicaciones, donde las fotografías contaban historias, donde no había trampa ni cartón (ni photoshop), donde el periodista tenía y podía ser auténtico. Donde no existía Internet.

6/10
Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!

2008 | Tropic Thunder

Aunque Ben Stiller se prodiga más como actor, y es sobre todo conocido por protagonizar comedias como Algo pasa con Mary, lo cierto es que ya tiene cuatro películas como director. Empezó con la comedia dramática Reality Bites (Bocados de realidad), un intento serio de describir a la juventud del momento. Pero después dio un giro hacia la comedia alocada, que es el género donde realmente se siente a gusto, con Un loco a domicilio –el mayor fracaso de Jim Carrey–, y Zoolander, corrosiva crítica al mundillo de los modelos. Continúa esta línea ácida en esta cinta metacinematográfica, que sitúa en su punto de mira al Hollywood actual. Damien Cockburn –director británico en alza– se enfrenta a la complicada tarea de dirigir una costosa producción bélica que se rueda en una selva del sudeste asiático. La cinta reúne a cuatro grandes estrellas: Tugg Speedman –especialista en cine de acción, de capa caída–, Jeff Pornoy –protagonista de comedias simplonas y soeces muy populares, en las que interpreta todos los papeles, al estilo de Eddie Murphy–, Alpa Chino –un cantante de hip-hop– y el camaleónico actor teatral multipremiado Kirk Lazarus, que en su afán por preparar meticulosamente todos los papeles que interpreta, no dudará en someterse a una operación para cambiar el color de su piel, porque tiene que interpretar a un negro. El rodaje está a punto de irse al traste, porque el director se muestra incapaz de controlar a los protagonistas, que con sus poses de ‘divos’ se han vuelto insoportables. El productor de la cinta amenaza con cancelar el rodaje. Ante esta situación extrema, el veterano militar Four Leaf Tayback, asesor de la cinta porque se basa en sus experiencias en combate, recomienda al director que lo mejor que puede hacer es abandonar a los actores en una zona inhóspita de la jungla, para que se preocupen únicamente por sobrevivir, y grabarles, para luego montar la película a partir de vivencias reales. Hay algún que otro momento divertido, la idea inicial tiene su gracia, y el film cuenta con buenos actores, de enorme potencial cómico. Se luce especialmente Robert Downey Jr., en un personaje que parodia a grandes actores como Daniel Day-Lewis o Robert De Niro, capaces de grandes sacrificios por convertirse en los personajes que interpretan. Especialmente chocante resulta el papel de Tom Cruise, como productor calvo y obeso, estilo Torrente, radicalmente opuesto a su imagen habitual. También tiene su interés, algún apunte sobre la auténtica naturaleza de los actores, llenos de miedos, y necesitados constantemente de aprobación. Sin embargo, la idea inicial pierde fuelle enseguida. En cuanto los actores están en mitad de la jungla y se enfrentan con unos peligrosos narcotraficantes, la acción apenas avanza. No se sabe muy bien si les están grabando o no, se supone que con cámaras ocultas (¿ocultas por todos los rincones de la selva?). Sus supuestas críticas a Hollywood son de corto alcance, y quedan bastante diluidas por su constante recurso al humor soez –a veces macabro–, que se supone se denuncia. Ben Stiller apenas se molesta en disimular su interés por acaparar los momentos graciosos, y por contra desaprovecha a Jack Black, que como cómico no tiene precio, y que aquí ofrece constantemente la sensación de que daba para mucho más. Tampoco se le saca jugo a los numerosos rostros conocidos que se han prestado a hacer cameos muy poco graciosos. Ciertamente, la aparición de Tobey Maguire, haciendo de sí mismo tiene su gracia, pero resultan bastante ‘sosas’ las apariciones estelares de Mickey Rooney, Alicia Silverstone, Jennifer Love Hewitt, Jon Voight o Jason Bateman. Los planos de Matthew McConaughey se podrían suprimir y no ocurriría nada.

4/10
Zoolander

2001 | Zoolander

Galardonado durante tres años seguidos con el máximo trofeo del mundo de la moda, Derek Zoolander ve peligrar su posición como modelo preferido de los diseñadores cuando entra en escena un duro competidor. Se trata de Hansel, un atlético rubio que practica deportes de riesgo, por lo que el público más joven se siente identificado con él. Desenfadada comedia que aprovecha sus ingeniosos gags para lanzar "alguna" que otra crítica acertada a la superficialidad de algunos sectores de la moda, y al exagerado culto al cuerpo que nos invade. En su tercer trabajo como realizador, Ben Stiller no se rebaja demasiado al humor escatológico de algunas comedias actuales que él mismo suele protagonizar, y demuestra su habilidad innata para la sátira. Se rodea de un reparto de correctos comediantes, como su amiguete Owen Wilson (Shanghai Kid. Del este al oeste), su querido padre, Jerry Stiller y la atractiva Milla Jovovich (Juana de Arco). El retrato del mundillo del prêt-à-porter gana en credibilidad por los múltiples cameos de famosos como David Bowie, Natalie Portman o Winona Ryder.

4/10
Un loco a domicilio

1996 | The Cable Guy

Steven acaba de romper con su novia. Ello supone un cambio de domicilio, y la búsqueda de alguna distracción. Un posible consuelo es la televisión; una propina al chico instalador del cable, y Steven podrá tener todos los canales de pago gratis. Lo que no sabe es que el chico no desea pago alguno, sino simplemente amistad. Y se pondrá muy pesado con Steven para obtenerla. Ben Stiller, el realizador de Bocados de realidad, film emblemático de la generación X, no acierta con este trabajo para un gran estudio. La película es una comedia más para el lucimiento de Jim Carrey. Hay algún chiste divertido pero también –cómo no, con Carrey–, abundantes gracias fáciles, basadas en la grosería. Con un poco más de ingenio, podía haber sido un film bastante aceptable, canto a la amistad y al amor, a la vez que crítica a la teleadicción compulsiva. No resulta así. La historia es anodina, sabe a falsa y superficial. Stiller no da con el tono, de modo que incluso la transformación de Carrey, de pelmazo simpático a neurótico peligroso, resulta ser una pirueta mal resuelta.

4/10
Reality Bites (Bocados de realidad)

1994 | Reality Bites

Lelaina (Winona Ryder) es una joven periodista que sueña con ser directora de cine, y que rueda un vídeo sobre sus amigos en el día de su graduación, en el que plasman su visión de la vida. Lelaina trabaja en un programa de televisión, aunque la relación con su jefe es muy conflictiva. Un día, su vida cambia cuando conoce a un ejecutivo de éxito, que representa todo lo que sus amigos aborrecen, pero no puede evitar sentirse atraída por él. Extenso retrato social de los 'jóvenes de la generación X', es decir los de los años 90, de los que ofrece un panorama desgarrador. Su máxima caracteristica es el egoísmo y la falta de expectativas. Los intérpretes resultan excelentes, entre ellos Ben Stiller, que hace el papel de ejecutivo y fue el autor de la realización.

5/10
Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!

2008 | Tropic Thunder

Aunque Ben Stiller se prodiga más como actor, y es sobre todo conocido por protagonizar comedias como Algo pasa con Mary, lo cierto es que ya tiene cuatro películas como director. Empezó con la comedia dramática Reality Bites (Bocados de realidad), un intento serio de describir a la juventud del momento. Pero después dio un giro hacia la comedia alocada, que es el género donde realmente se siente a gusto, con Un loco a domicilio –el mayor fracaso de Jim Carrey–, y Zoolander, corrosiva crítica al mundillo de los modelos. Continúa esta línea ácida en esta cinta metacinematográfica, que sitúa en su punto de mira al Hollywood actual. Damien Cockburn –director británico en alza– se enfrenta a la complicada tarea de dirigir una costosa producción bélica que se rueda en una selva del sudeste asiático. La cinta reúne a cuatro grandes estrellas: Tugg Speedman –especialista en cine de acción, de capa caída–, Jeff Pornoy –protagonista de comedias simplonas y soeces muy populares, en las que interpreta todos los papeles, al estilo de Eddie Murphy–, Alpa Chino –un cantante de hip-hop– y el camaleónico actor teatral multipremiado Kirk Lazarus, que en su afán por preparar meticulosamente todos los papeles que interpreta, no dudará en someterse a una operación para cambiar el color de su piel, porque tiene que interpretar a un negro. El rodaje está a punto de irse al traste, porque el director se muestra incapaz de controlar a los protagonistas, que con sus poses de ‘divos’ se han vuelto insoportables. El productor de la cinta amenaza con cancelar el rodaje. Ante esta situación extrema, el veterano militar Four Leaf Tayback, asesor de la cinta porque se basa en sus experiencias en combate, recomienda al director que lo mejor que puede hacer es abandonar a los actores en una zona inhóspita de la jungla, para que se preocupen únicamente por sobrevivir, y grabarles, para luego montar la película a partir de vivencias reales. Hay algún que otro momento divertido, la idea inicial tiene su gracia, y el film cuenta con buenos actores, de enorme potencial cómico. Se luce especialmente Robert Downey Jr., en un personaje que parodia a grandes actores como Daniel Day-Lewis o Robert De Niro, capaces de grandes sacrificios por convertirse en los personajes que interpretan. Especialmente chocante resulta el papel de Tom Cruise, como productor calvo y obeso, estilo Torrente, radicalmente opuesto a su imagen habitual. También tiene su interés, algún apunte sobre la auténtica naturaleza de los actores, llenos de miedos, y necesitados constantemente de aprobación. Sin embargo, la idea inicial pierde fuelle enseguida. En cuanto los actores están en mitad de la jungla y se enfrentan con unos peligrosos narcotraficantes, la acción apenas avanza. No se sabe muy bien si les están grabando o no, se supone que con cámaras ocultas (¿ocultas por todos los rincones de la selva?). Sus supuestas críticas a Hollywood son de corto alcance, y quedan bastante diluidas por su constante recurso al humor soez –a veces macabro–, que se supone se denuncia. Ben Stiller apenas se molesta en disimular su interés por acaparar los momentos graciosos, y por contra desaprovecha a Jack Black, que como cómico no tiene precio, y que aquí ofrece constantemente la sensación de que daba para mucho más. Tampoco se le saca jugo a los numerosos rostros conocidos que se han prestado a hacer cameos muy poco graciosos. Ciertamente, la aparición de Tobey Maguire, haciendo de sí mismo tiene su gracia, pero resultan bastante ‘sosas’ las apariciones estelares de Mickey Rooney, Alicia Silverstone, Jennifer Love Hewitt, Jon Voight o Jason Bateman. Los planos de Matthew McConaughey se podrían suprimir y no ocurriría nada.

4/10
Zoolander

2001 | Zoolander

Galardonado durante tres años seguidos con el máximo trofeo del mundo de la moda, Derek Zoolander ve peligrar su posición como modelo preferido de los diseñadores cuando entra en escena un duro competidor. Se trata de Hansel, un atlético rubio que practica deportes de riesgo, por lo que el público más joven se siente identificado con él. Desenfadada comedia que aprovecha sus ingeniosos gags para lanzar "alguna" que otra crítica acertada a la superficialidad de algunos sectores de la moda, y al exagerado culto al cuerpo que nos invade. En su tercer trabajo como realizador, Ben Stiller no se rebaja demasiado al humor escatológico de algunas comedias actuales que él mismo suele protagonizar, y demuestra su habilidad innata para la sátira. Se rodea de un reparto de correctos comediantes, como su amiguete Owen Wilson (Shanghai Kid. Del este al oeste), su querido padre, Jerry Stiller y la atractiva Milla Jovovich (Juana de Arco). El retrato del mundillo del prêt-à-porter gana en credibilidad por los múltiples cameos de famosos como David Bowie, Natalie Portman o Winona Ryder.

4/10
Zoolander

2001 | Zoolander

Galardonado durante tres años seguidos con el máximo trofeo del mundo de la moda, Derek Zoolander ve peligrar su posición como modelo preferido de los diseñadores cuando entra en escena un duro competidor. Se trata de Hansel, un atlético rubio que practica deportes de riesgo, por lo que el público más joven se siente identificado con él. Desenfadada comedia que aprovecha sus ingeniosos gags para lanzar "alguna" que otra crítica acertada a la superficialidad de algunos sectores de la moda, y al exagerado culto al cuerpo que nos invade. En su tercer trabajo como realizador, Ben Stiller no se rebaja demasiado al humor escatológico de algunas comedias actuales que él mismo suele protagonizar, y demuestra su habilidad innata para la sátira. Se rodea de un reparto de correctos comediantes, como su amiguete Owen Wilson (Shanghai Kid. Del este al oeste), su querido padre, Jerry Stiller y la atractiva Milla Jovovich (Juana de Arco). El retrato del mundillo del prêt-à-porter gana en credibilidad por los múltiples cameos de famosos como David Bowie, Natalie Portman o Winona Ryder.

4/10

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