IMG-LOGO

Biografía

Philip Baker Hall

Philip Baker Hall

88 años

Philip Baker Hall

Nació el 10 de Septiembre de 1931 en Toledo, Ohio, EE.UU.
Filmografía
Mesías

2020 | Messiah | Serie TV

Una serie intrigante, que especula con la necesidad que todo ser humano tiene de encontrar sentido a su existencia, y de la búsqueda de redención, necesitamos ser salvados, reconocer el mal que hemos hecho, pedir y recibir perdón. Tiene detrás nombres de cineastas interesados por el tema de la fe, entre ellos productores Mark Burnett y Roma Downey, que impulsaron una exitosa serie sobre la Biblia, el creador Michael Petroni, que escribió el libreto de El rito, y el director James McTeigue, que dirigió V de Vendetta, una reflexión sobre una sociedad enferma y desorientada. La trama arranca en Siria, donde una milagrosa tormenta de arena impide una sangrienta acción bélica del Estado Islámico. Se atribuye el logro a un misterioso hombre que comienza a ser conocido como Al-Masih, el Mesías, un hombre muy espiritual y sosegado, cuya sola mirada conmueve a los que se acercan a él. Reunirá tras de sí a dos mil hombres que caminan y acampan en la frontera de Israel. Los servicios secretos judíos, preocupados por este hombre, le detienen para interrogarlo, y el duro agente Aviram Dahan, separado y con una hijita, queda impactado por alguien que parece leer en su corazón. Sigue también el caso la agente de la CIA Eva Geller, viuda y con una mala relación con su padre judío. Entre los afectados por quien pronto se convierte en personaje mediático global a través de las redes sociales se encuentra un pastor protestante, de familia desestructurada, que estaba a punto de quemar su iglesia, y una madre desesperada por el cáncer que padece su pequeña. Petroni logra atrapar al espectador, pero su planteamiento tiene el problema de qué dirección tomar hasta alcanzar un resultado satisfactorio. Porque se trata de jugar con las dudas –¿es Al-Mahih un profeta, el mismo Jesús en su segunda venida, o un impostor hinchado por las redes sociales?– y la catarsis e interrogantes que produce entre las personas a nivel planetario, hasta el mismísimo presidente de Estados Unidos se siente interpelado. Y la apuesta es tan alta, que cualquier solución, por sugerente e imaginativa que resulte, tiende a ser insatisfactoria. Con lo que se va prolongado algo innecesariamente la trama, aportando elementos traumáticos de los personajes, o proporcionando algo de “background” sobre Al-Masih, lo que tiene efectos paradójicos, porque sí, responde a la curiosidad del espectador, pero a la vez esa información puede parecerle banal o al menos insatisfactoria. Evidentemente no estamos ante un sesudo tratado teológico, y no debería esperarse una gran ortodoxia en la propuesta. La serie, respetuosa con las creencias religiosas, no es al fin y al cabo otra cosa que una suerte de parábola para tiempos descreídos y superficiales en que, sin embargo, anhelamos la trascendencia y la vida espiritual. El reparto está muy bien escogido. Acierta Mehdi Dehbi, en su hierática composición con leves rasgos para mostrar su cariño y afecto. Mientras que el resto del elenco –Michelle Monaghan, Tomer Sisley, John Ortiz, Stefania LaVie Owen, Sayyid El Alami...– encarnan bien variadas situaciones en que sus personajes se debaten entre la esperanza y sus demonios interiores.

6/10
Mi última palabra

2017 | The Last Word

Harriet (Shirley MacLaine) es una empresaria de éxito retirada acostumbrada a controlar todos los aspectos de su vida. Por ello, contrata a Anne, una joven periodista que se encargará de escribir su obituario. Tras darse cuenta de que nadie tiene buenas palabras para ella, Harriet se verá obligada a dar un giro de 180 grados a su vida, lo que cambiará para siempre el rumbo de su existencia, y el futuro de Anne.

Déjate querer

2014 | Playing It Cool

Clear History

2013 | Clear History

Larry David es Nathan. Harto de su jefe (Jon Hamm) y tras una discusión, decide abandonar y vender las acciones de la compañía de automóviles eléctricos en la que trabaja. El problema es que, justo después, la empresa se convierte en un negocio multimillonario. Nathan, humillado por ser el único que no se ha beneficiado del éxito de la compañía, decide cambiar de identidad y mudarse a una isla. Diez años después, y con la vida rehecha, su antiguo jefe vuelve a aparecer en su vida mudándose a la isla. Es entonces cuando Nathan planea su venganza...

Juegos de palabras

2013 | Bad Words

Por razones desconocidas, pero que apuntan al resentimiento, el adulto Guy Trilby se empeña en participar en un célebre concurso de deletreo de palabras, de esos que son tan populares en Estados Unidos, y que están destinados a los chavales. Guy se agarra a un resquicio del reglamento que le permite competir, lo que abochorna a los organizadores, y le pone en contra a los padres de los niños que concursan. Debut en el largometraje del actor Jason Bateman, que también produce y protagoniza la cinta. Se trata de una comedia bastante chusca, con muchas bromas zafias y un personaje central completamente antipático, que no deja de utilizar palabras malsonantes –las "bad words" del título original–, y cuyas motivaciones, finalmente desveladas, importarán al espectador un bledo. Se supone que la gracia podía estar en el acercamiento entre Trilby y Chaytania, un chaval indio algo cargante pero de gran corazón, pero aparte de algún gag, que la gran deuda contraida por el niño sea que el otro le ha llevado a ver los pechos de una prostituta, parece bastante lamentable.

4/10
Así somos

2012 | People Like Us

Una comedia dramática sobre la familia, inspirada en una historia real y protagonizada por Chris Pine (Star Trek), quien da vida a Sam, un charlatán vendedor de unos veinte años cuyo último contrato se derrumba el día que se entera que su padre ha muerto repentinamente. Contra sus deseos, Sam deberá regresar a su hogar para encargarse de la sucesión y recobrar contacto con su distanciada familia. Mientras intenta cumplir con la última voluntad de su padre, Sam descubre un asombroso secreto que altera el curso de su vida: Sam posee una hermana de 30 años llamada Frankie (Elizabeth Banks), cuya existencia desconocía. A medida que se van conociendo, Sam se verá forzado a reconsiderar todo lo que creía saber sobre su familia y replantearse las decisiones que ha tomado en su vida.

50/50

2011 | 50/50

A Adam, un joven de 27 años que trabaja en la edición de documentales, le diagnostican un rarísimo cáncer, y le dan unas probabilidades de supervivencia frente a la muerte del 50%, de ahí el título de la película. Su condición de enfermo le dará una nueva perspectiva en lo que se refiere a su relación con los demás: su egoísta y melindrosa novia Rachael, su amigo obsesionado sexual Kyle, su sobreprotectora madre Diane y su padre con secuelas de un ictus cerebral Richard; y también con los recién conocidos Katherine, su terapeuta, y varios compañeros de las sesiones de quimioterapia. Will Reiser se estrena como guionista basándose en su propia experiencia juvenil, cuando recibió el mazazo de la noticia de un cáncer, del que felizmente se recuperó. Y Jonathan Levine se apresta a contar su historia, sencilla de planteamiento, la idea es mostrar la confusión inicial que conmueve a quien se sabe aquejado de una grave enfermedad, a la que sigue una perspectiva más ajustada del amor que le muestran los que les rodean. Hay acierto en la composición de unos personajes con claras limitaciones, que se esfuerzan más o menos en estrechar lazos con los otros y hacerse cargo de su situación. No hay espacio para la sensiblería fácil, y se captan los temores, la rabia, la aceptación de lo que hay... Aunque se echa en falta la completa ausencia de un horizonte trascendente, o la preparación para lo peor, simplemente se aborda la necesidad de aceptar el estado de las cosas, lo que tenga que ser será. Los actores están bien, con la sobriedad requerida, especialmente Bryce Dallas Howard en su antipático personaje, y Joseph Gordon Levitt. Cansa un poquito Seth Rogen, con un registro que le hemos visto ya demasiadas veces.

5/10
Los pingüinos del Sr. Poper

2011 | Mr. Popper's Penguins

Jim Carrey protagoniza esta adaptación del libro infantil de Richard y Florence Atwater, considerado un clásico en los países de habla inglesa. Aunque se editó en 1938, la trama está adaptada a la actualidad, y cambia sustanciosos detalles. Por ejemplo, el protagonista, el Sr. Poper, ya no vive en una pequeña ciudad sino en la bulliciosa Nueva York, y no conversa por radio con el almirante Drake, de expedición por la Antártida, sino con su propio padre, desde su infancia. Poper tiene éxito en una gran empresa dedicada al negocio inmobiliario, y está a punto de convertirse en socio, aunque para ello tiene que conseguir comprar la única propiedad privada de Central Park. Aunque consigue hablar con la propietaria, Mrs. Van Gundy, ésta no accede a vender porque no le considera un hombre equilibrado con sólidos valores. Y está en lo cierto, pues demuestra pocos escrúpulos en su trabajo, y echó a perder su matrimonio con Amanda, con la que tiene dos hijos, y que ahora mantiene otra relación. La vida del Señor Poper cambiará por completo cuando recibe como herencia por parte de su padre –explorador con el que no se ha relacionado mucho, salvo a través de las ondas radiofónicas– un pingüino al que se unirán otros cinco... Dirige con el suficiente pulso Mark Waters (Las crónicas de Spiderwick), que por un lado da rienda suelta a Jim Carrey para sus excesos y muecas, que a veces logran las risas esperadas. Por otro lado, también aprovecha que cuenta con un sólido elenco de secundarios en el que destaca Carla Cugino y la veteranísima Angela Lansbury como la honesta Mrs. Van Gundy. También es un acierto que se mantenga el tono familiar, muy alejado de las comedias más groseras de Carrey, como Dos tontos muy tontos. Además, encierra un inteligente alegato a favor de la unidad familiar, y los efectos especiales otorgan una gran expresividad a los pingüinos protagonistas, cada uno con una personalidad propia.

6/10
Todas las cosas buenas

2010 | All Good Things

Misterioso inquilino

2009 | The Lodger

Alguien está asesinando a prostitutas en la ciudad de Los Ángeles, más exactamente en el West Hollywood. Lo curioso es que las pautas que sigue el criminal parecen las mismas que las que utilizó hace más de un siglo Jack el Destripador, en el Londres del siglo XIX. Encargado del caso hay un detective, quien junto con otra serie de personajes intentará dar caza al responsable. Pero las cosas se vuelven más difíciles cuando algunas pistas llevan a pensar que el autor es un asesino encarcelado hace ya años, lo cual podría significar que la policía cometió entonces un garrafal error. Lo que más llama la atención de este thriller, además de su atmósfera llamativamente oscura y sórdida, es el impresionante reparto, si bien ninguno de los actores es una estrella de primera línea. Ahí están, por ejemplo, Simon Baker (El mentalista), Hope Davis (Historia de un crimen), Alfred Molina (Spider-Man 2) o Philip Baker Hall (Magnolia). Dirige la función David Ondaatje, que debuta en el largo.

4/10
Guerra de Cheerleaders

2009 | Fired Up!

Vacaciones de verano entre las animadoras. Alocada comedia sobre adolescentes descerebradillos, que saca partido al éxito de otras comedias de instituto subiditas de tono al estilo American Pie. Aquí se centra en dos amigotes que sólo piensan en chicas, en ligar, etc. Son jugadores de un equipo de fútbol americano y se las ingenierán para eludir el campamento de verano y pasar los días con un nutrido grupo de cheerleaders.

3/10
Zodiac

2007 | Zodiac

Película basada en hechos reales acontecidos en torno a San Francisco a partir de los años 60, cuando un asesino en serie que se hacía llamar Zodiac aterrorizó a la población con sus espeluznantes crímenes, que acompañaba de acertijos que hacía llegar a diarios como The San Francisco Chronicle. El guión de James Vanderbilt  se basa en los libros de investigación escritos por Robert Graysmith, caricaturista e ilustrador del Chronicle, que a pesar de que el caso no le incumbía periodísticamente hablando, se sumergió en él desde su inicio hasta extremos que rayaban lo obsesivo. La trama nos pinta uno de esos casos que parece de resolución imposible, y que permanece abierto a lo largo de varias décadas. El rigor de la narración, de un sabor muy clásico, emparenta el film con otros clásicos del periodismo de investigación como Todos los hombres del presidente. Tenemos ante nosotros múltiples personajes, encuadrables en las categorías de víctimas, sospechosos, periodistas, policías y familiares. Y gran parte del mérito de Vanderbilt y del director, David Fincher, es dar cohesión al conjunto, no permitir que esa variedad de personajes y escenarios, más el paso del tiempo, conduzcan a una trama deshilachada. Hay emoción y genuino suspense, cuando el film se mueve en las fronteras del cine de terror, en los momentos en que el asesino actúa; hay inteligencia en mostrarlo como una figura fantasmal, y están bien las dudas que surgen en algún caso acerca de si determinado perturbado era o no el asesino buscado. Fincher parece haberse aficionado a cierto tipo de filmes sobre las pautas del comportamiento humano, que parece seguir unas determinadas "reglas de juego". La palabra "juego" está incluso en uno de los títulos de su filmografía, The Game, pero también forma parte conceptual de Seven, El club de la lucha y La habitación del pánico. Aquí esta idea está muy presente a la hora de tratar de determinar el patrón de acción que sigue el asesino; pero también al hablar de los problemas de jurisdicción de la policía y sus posibles piques; o de la importancia que pueden tener los medios de comunicación, incluida la televisión, a la hora de dar cancha a un desequilibrado y de alarmar a la población. También se describen con mucha inteligencia los comportamientos obsesivos y el sentimiento de frustración a que puede dar lugar el deseo a toda costa de solucionar el caso, muy presentes en el reportero de Robert Downey Jr., en el policía de Mark Ruffalo, y en el caricaturista de Jake Gyllenhaal, que pueden derivar en adicciones indeseables o en problemas en la vida familiar. Los actores citados sobresalen dentro de un magnífico y bien seleccionado reparto.

8/10
Mrs. Harris

2005 | Mrs. Harris

Extraño thriller producido directamente para la televisión y dirigido y escrito por la debutante Phyllis Nagy. La historia se basa en un libro que cuenta la tumultuosa vida de una mujer con algunos desequilibrios, divorciada y profesora de un colegio, que lleva 14 años siendo la amante del doctor Tarnower, célebre por haber creado la dieta 'Scardale'. La situación de la pareja se deteriorará hasta el punto de que ella decide asesinarle. El elenco de actores y actrices parece algo desproporcionado para este film discreto que recrea diversos males de la sociedad moderna. Protagonismo absoluto para la fantástica Annette Bening (Conociendo a Julia)

4/10
The Zodiac

2005 | The Zodiac

Diciembre de 1968. El agente de policía Matt Parish intenta resolver el asesinato de una pareja de jóvenes, acontecido en un pueblo de Carolina del Norte. Seis meses después, el asesino vuelve a actuar y llama a la policía para responsabilizarse de los crímenes. Además, envía una carta a los periódicos exigiendo que la publiquen o en caso contrario asesinará a más personas. Justin Chambers, popular por la serie Anatomía de Grey, protagonizó esta recreación de los asesinatos que conmocionaron Estados Unidos en los sesenta, y que también dieron lugar a Zodiac, de David Fincher.

4/10
Matador

2005 | The Matador

Julian Noble es un asesino profesional que ejecuta a sus víctimas con la precisión de un mecanismo de relojería. Pero está solo, no tiene amigos, nadie a quien confiarse. Su única diversión es acostarse con desconocidas, habitualmente prostitutas. Algo deprimido, coincide en un bar de la capital de México con Danny Wright, un vendedor que espera cerrar un importante negocio. Ambos congenian, aunque Danny advierte que hay algo raro en su nuevo amigo. Lo que se confirma cuando ambos acuden a una corrida de toros, y Julian cuenta al otro su profesión. De la incredulidad pasará al espanto, pero ello no impedirá que sus lazos se estrechen. Original comedia, con abundante humor negro, escrita y dirigida por el desconocido Richard Shepard. Pierce Brosnan le toma el punto a un papel inesperado, donde conviven la seguridad del profesional, un lado decididamente salvaje, y la fragilidad de quien no se siento satisfecho consigo mismo, por sus carencias afectivas. Si Shepard hubiera rebajado un tanto el tono procaz de algunas secuencias, rozaría la perfección; pero prefiere derivar por sendas `tarantinianas´, y no tomarse demasiado en serio lo que cuenta. El cineasta sabe jugar la carta del suspense, pues en un momento dado surge la duda de hasta qué punto se estrecharon los lazos de Julian y Danny en México, si el segundo cedió en sus convicciones morales para asegurar su futuro profesional y familiar. Greg Kinnear sobresale como el vendedor ingenuo, y Hope Davis encarna con solidez a su esposa. Ella está impagable cuando ejerce como anfitriona del asesino en su hogar.

6/10
La morada del miedo

2005 | The Amityville Horror

Años 70. En Amytiville, un pueblecito de Long Island, George y Kathy Lutz adquieren la casa de sus sueños, por un precio inexplicablemente bajo. Desconocen la causa de que el inmueble sea una ganga: un año antes la policía halló en su interior los cuerpos sin vida de toda una familia. Al parecer, el marido se volvió loco, acabó con su mujer y sus hijos, y se suicidó a continuación. Los Lutz se mudan a la casa con sus niños. Pronto empiezan a ocurrir sucesos inexplicables. Remake de Terror en Amityville, cinta que explotaba el tirón comercial de El resplandor, supuestamente basada en hechos paranormales ocurridos realmente a una familia, y que tuvo infinidad de secuelas. El director de La isla, Michael Bay, ha producido esta cinta del desconocido Andrew Douglas. Éste integra elementos architípicos del género de terror, como la casa encantada, los psicópatas enloquecidos y hasta el sacerdote especializado en exorcismos.

5/10
In Good Company

2004 | In Good Company

A sus 51 años, Dan Foreman parece estar en su mejor momento. Gracias a sus habilidades como negociador y jefe de equipo, ha cerrado su mejor año como responsable de publicidad de Sports America, la revista para la que trabaja. La mayor de sus dos hijas, Alex, su ojito derecho, está a punto de marcharse a la Universidad de Nueva York, y además, ha recibido una inesperada y fantástica noticia: va a ser padre una vez más. Eso sí, habrá que apretarse el cinturón. Pero en éstas hace su entrada en el tablero de juego un nuevo personaje, Carter Duryea, ejecutivo de 26 años que Globecom, la multinacional que acaba de adquirir la revista, ha designado como jefe de Dan. Por su parte, Carter no es el ‘triunfador’ que parece. Acaba de romper con su novia, y carece de una familia tan unida como los Foreman. Por ello se autoinvita a cenar a la casa de éstos, y acaba iniciando una relación con Alex. Cabría esperar que el responsable de American Pie, Paul Weitz, director de este film que también ha coescrito con su hermano Chris, compusiera otra comedia en la misma línea, alocada y sin contenido. Nada más lejos de la realidad. Weitz supera incluso la calidad de la interesante Un niño grande (también sobre relaciones paterno-filiales) en una comedia que habla de los modernos conglomerados empresariales que absorben a las compañías pequeñas, el peligro de la deshumanización en las grandes corporaciones, la conciliación entre la vida laboral y la familia, la competitividad, y sobre todo, el choque generacional entre los veteranos y los jóvenes cracks que revolucionan el mundo empresarial sin atender a la experiencia de los que le preceden. Y lo hace con un estilo elegante, que entronca con comedias laborales tipo El apartamento, de Billy Wilder, o Luna nueva, de Howard Hawks. Aunque las comparaciones son odiosas, Weitz hereda de esos maestros la habilidad para lograr un tempo muy ágil, y una modélica dirección de actores. Encadenando un éxito tras otro, Dennis Quaid viene demostrando últimamente su capacidad para los papeles maduros de padre modélico. El desconocido Topher Grace está a la altura de la ocasión, y la siempre insuperable Scarlett Johansson eclipsa al resto del reparto en sus escasas escenas.

7/10
Dogville

2003 | Dogville

Tras su celebrada Bailar en la oscuridad, el danés Lars Von Trier prosigue con su búsqueda de los límites del arte cinematográfico. La originalidad de este director quizá raye lo temerario y desde luego su cine no deja indiferente a nadie. A algunos les parecerá pretencioso y cargante y a otros fascinante y genial, pero siempre resultará sorprendente. Y de lo que no hay duda es de que se trata de uno de los directores más audaces del cine actual. Esta vez se atreve a transformar el teatro en cine. Pero, entiéndase, no es que adapte una obra teatral –nada más lejos de la realidad–, sino que filma teatro y logra el milagro de transformarlo en cine puro. Estructurada en un prólogo y nueve capítulos introducidos por un narrador, la película cuenta la estancia de Grace en un pueblo de las Montañas Rocosas. Se trata de una bella, bondadosa y asustada mujer que llega a Dogville huyendo de la muerte. Tras algunas dudas, los habitantes acaban por darle cobijo gracias a la influencia de Tom, que pronto se enamora de ella. Grace quiere devolver la hospitalidad de aquellas gentes y se propone ayudar a cada uno con denodado empeño. Pero, poco a poco, y tras la cada vez más insistente búsqueda de Grace por parte de las autoridades, los habitantes de Dogville comienzan a dudar de la fugitiva y van arrogándose el derecho de disponer de ella a su antojo, hasta convertirla en una esclava. Otra vez Von Trier vuelve a hacer de las suyas: te encandila con imágenes increíbles –Grace en el camión de frutas, por ejemplo– y luego te estruja el corazón sin piedad. Las pasiones humanas, constantes en su cine, se trasladan también a Dogville: la bondad, el sacrificio, el egoísmo, la hipocresía, la traición, la lujuria, la venganza, acaban por dar vida a una parábola bellísima pero funesta y desesperanzadora sobre el ser humano. Somos, parece decir Von Trier, tan ruines y mezquinos que el camino del bien nos está vedado. Así es el brutal pesimismo de esta obra de arte.

8/10
Como Dios

2003 | Bruce Almighty

Bruce. Un presentador televisivo, campeón de los ególatras. Frívolo y comodón, convive con su novia sin comprometerse. Cuando no logra el ascenso que creía merecer, eleva su ira al cielo. Trasunto de santo Job venido a menos, culpa a Dios de todas sus desgracias. Si él tuviera su poder, piensa, el mundo iría mejor. Tal presunción tiene una respuesta inesperada. Durante una temporada, Dios va a hacer a Bruce omnipotente: y delega en él todas sus funciones. Aunque, eso sí, no podrá interferir en el libre albedrío de la gente. De la incredulidad inicial, pasa Bruce al caprichoso regocijo de utilizar el poder prestado en su propio beneficio. Hasta que comprende que no tiene ni idea de lo que supone ser Dios. Tom Shadyac se decanta por una divertida comedia celestial de aire clásico con moraleja, un poco a lo Frank Capra. Pues tiene Como Dios un aire de fabulilla, tipo Atrapado en el tiempo. El esquema, de hecho, es semejante: un completo cafre se ve atrapado en una situación inesperada; al principio le parece genial, para sacar tajada; luego observa que aquello conlleva molestias, como la de atender las oraciones de la gente; finalmente descubre que hay que ocuparse de los demás, con los talentos que uno tiene. Entre medias, un buen puñado de gags, con un Jim Carrey en plena vena cómica. El film podría haber sido más redondo si la novia de Bruce (Jennifer Aniston), una chica supuestamente piadosa e influencia benéfica, estuviera mejor esbozada. También llama la atención que uno de los antojos milagrosos de Bruce (acercar un poquito la luna, para una velada romántica), con efectos catastróficos en otro lugar del planeta (quizá con centenares de muertos), apenas afecte al protagonista, que no parece darse cuenta de lo ocurrido.

6/10
Camino a la guerra

2002 | Path To War

Tras el asesinato de John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson accedió a la presidencia americana. Además de intentar aguantar el paso del tirón de JFK, le tocó tomar decisiones nada populares, como las relacionadas con la guerra de Vietnam. Último film de John Frankenheimer, fallecido el 6 de julio de 2002. El director de El tren y Siete días de mayo se encuentra como pez en el agua en este film de intriga política, que pone buen colofón a una carrera impecable.

6/10
Pánico nuclear

2002 | The Sum of All Fears

1973. Conflicto árabe-israelí. Un caza de Israel, que transporta una bomba atómica, es abatido. Su “explosiva” carga queda perdida en el desierto, hasta que unos tipos traficantes de armas dan con ella muchos años después. Sin saber muy bien lo que tienen entre manos, venden la bomba a precio de risa a unos neonazis que han trazado un maléfico plan: gastar su único cartucho, esa bomba, para provocar un conflicto de dimensiones planetarias que enfrente a los dos grandes superpotencias: Estados Unidos y una Rusia con problemas en Chechenia, y a la que, para colmo de males, se le muere el presidente. De las cenizas, esperan que llegue el turno del retorno al fascismo. Menos mal que anda por ahí el doctor Jack Ryan, analista de la CIA, bastante rejuvenecido si comparamos a Ben Affleck con el talludito Harrison Ford. Además el héroe de las novelas “tecnothriller” de Tom Clancy no está casado ni tiene una preciosa hijita. Para la ocasión le encontramos como soltero de oro, presuntamente temeroso de la palabra “compromiso”, lo que no acaba de gustar a su novieta Cathy, médico residente en un hospital. Y es que el chico todavía ni siquiera ha sido capaz de confesarle que trabaja para la célebre agencia del gobierno. Aunque tendrá ocasión de hacerlo cuando sea requerido por los jerifaltes de la nación: él es el máximo experto en el recién nombrado presidente ruso, el enigmático y poco conocido Nemerov. Phil Alden Robinson, director de la estupenda Campo de sueños y de la interesante Sneakers (Los fisgones), es el responsable del “lifting” a que ha sido sometido Ryan para la ocasión. Y tiene la suerte –suerte según se mire, pues los tambores de guerra que se escuchan en el mundo son para echarse a temblar– de que su trama es de rabiosa actualidad: el terrorismo practicado por grupúsculos de fanáticos incontrolados, sin respeto alguno por la vida humana. Tras el 11 de septiembre, la idea de que una bomba atómica pueda explotar en una gran urbe no es, desgraciadamente, ningún desatino. “Cambiar” de Ryan era un riesgo, pero Affleck cumple con las expectativas de tipo joven y apuesto. Además están muy bien secundado por Morgan Freeman, su mentor en la CIA, James Cromwell, el presidente americano, y Liev Schreiber, un inesperado espía con licencia para matar, que hace su papel estupendamente. Muchas escenas se pueden destacar. Pero se lleva la palma la conclusión del film, un montaje paralelo con varios asesinatos, deudor indudable de El padrino de Coppola.

6/10
Poseídos

2000 | Lost Souls

Maya es muy sensible a las asechanzas del diablo. No en vano estuvo poseída por él siendo niña, y sólo un exorcismo la libró de sus garras. Ya adulta dedica sus energías a combatir a Satán, ayudando al padre Lareaux. Una serie de pistas la convencen de que el Anticristo viene ya a la Tierra, y que quiere usar el cuerpo del escéptico escritor Peter Kelson. ¿Logrará salvar su alma del peor de los enemigos? Janusz Kaminski, director de fotografía de La lista de Schindler de Steven Spielberg, debuta en la realización con este film sobrenatural. Explica que el proyecto le sedujo porque “explica la naturaleza de la fe y la crisis espiritual de nuestra sociedad, y a la vez proporciona muchos momentos excitantes”. Tantos que Winona Ryder aceptó ser la protagonista, pues, asegura, “trata de un mundo del que no sabía absolutamente nada”.

4/10
Candidata al poder

2000 | The Contender

Así son los políticos del siglo XXI, nos dice este ácido film, donde la lucha por el poder se convierte en una auténtica pelea barriobajera. La peli expone una situación insólita en Washington: el vicepresidente ha fallecido y hay que buscar sustituto. El presidente (entonadísimo Jeff Bridges), demócrata, deja de lado al que parece sustituto ideal, honrado y hasta heroico, escogiendo a cambio a una mujer (excelente Joan Allen), ambiciosa política de raza. La confirmación del Congreso se pone cuesta arriba en una sucia campaña republicana, donde se recurre a artimañas varias para tumbar a la candidata. Divertida pero feroz crítica al pragmatismo político, donde viejas ideas como “servicio a los ciudadanos” parecen ya gastadas. Demócratas y republicanos son personajes de dudosa moralidad, que buscan sólo disfrutar de su pequeña o gran cuota de poder. Quizá por ello sorprende el vuelco que da el film hacia el final, para salvar la cara a unos por encima de otros.

6/10
Reglas de compromiso

2000 | Rules of Engagement

Embajada de Estados Unidos en Yemen. Una multitud enardecida se manifiesta ante la sede diplomática. El ambiente se caldea progresivamente, hasta el punto de que un equipo de marines procede a evacuar al embajador y a su familia. En un momento de máxima tensión el coronel Childers toma una dura decisión: ordena abrir fuego sobre los manifestantes, lo que provoca decenas de muertos. Como consecuencia, se convoca un consejo de guerra para juzgar si Childers violó las reglas de compromiso al disparar a civiles desarmados. Un viejo amigo le defiende, y ambos se topan con una tupida red de intereses políticos, poco interesados en descubrir la verdad. William Friedkin, que ganó el Oscar con French Connection (Contra el imperio de la droga) y asustó a medio mundo con El exorcista, dirige este film con firme pulso. El veterano director comenta que habla de "amistad y leatad, y sobre el papel que le toca jugar al militar moderno". Las escenas de acción son impecables, y el pulso interpretativo que mantienen Tommy Lee Jones y Samuel L. Jackson merece ser visto.

5/10
Magnolia

1999 | Magnolia

Un joven se lanza al vacío desde la azotea de un bloque de viviendas. Al pasar a la altura de un piso le alcanza un disparo fortuito de su padre, que en ese momento amenazaba a su mujer con un arma. Un suicidio se transforma en asesinato. Son cosas que pasan. ¿Cosas que pasan? Se trata, en cualquier caso, de uno de los disparatados ejemplos con los que Paul Thomas Anderson, director y guionista de Magnolia, pretende hacer valer su máxima de que, en esta vida, hasta las cosas más extraordinarias son cosas que, sencillamente, pasan. Y viceversa; en las situaciones más corrientes aletea algo que las hace especiales. Un anciano moribundo; su joven esposa; el enfermero que le cuida. Una predicador del sexo para ‘machos’. Un policía en busca del amor. Un célebre presentador de televisión. Un niño prodigio de los concursos televisivos. Un adulto ex niño prodigio de ese tipo de concursos, acomplejado con su homosexualidad. Una mujer con traumas sexuales de la infancia. Todos viven en San Fernando Valley. Y existe un hilo invisible –junto a otro más visible, el de los lazos familiares– que une sus vidas. A lo largo de tres horas somos testigos de sus amores, compasión, odio, capacidad de perdón, complejos, ambiciones, máscaras… La película de Anderson, Oso de Oro en Berlín, cuenta con un magnífico guión: la historia progresa, hay buena definición de tipos humanos. Además los actores se portan, están bien dirigidos. A una buena narración sobre el papel se une una buena puesta en escena, fluida, y un buen uso de la música (magnífico y nada cursi ese encadenado de todos los personajes cantando la misma canción). Dentro de una visión más pegada al suelo que trascendente (pese a una curiosa lluvia del cielo que acontece bien cerca del final), el film se afana en dibujar bien las virtudes y miserias de los personajes, y domina un relativo optimismo sobre la capacidad redentora del amor y del perdón. Algunas de las situaciones planteadas no están exentas de crudeza. Pero, ciertamente, son cosas que pasan.

8/10
El dilema

1999 | The Insider

Jeffrey Wigand es jefe del departamento de investigación y desarrollo de Brown & Williamson, una importante empresa tabaquera. Como resultado de sus estudios entrega un informe que demuestra que la nicotina produce adicción. A partir de ese momento el informe desaparece de la empresa, y cuando Jeffrey revela su contenido a Lowell Bergman, célebre periodista del programa televisivo 60 minutes, su vida se convierte en un infierno, donde no faltan las amenazas. El caso acaba enfrentando al estado de Mississippi con Brown & Williamson. Esta película lleva a la pantalla hechos reales que aparecieron narrados con talento en un apasionante artículo de Marie Brenner en Vanity Fair bajo el título 'El hombre que sabía demasiado'. El film muestra unos villanos distintos a aquéllos a que nos tiene acostumbrados el cine: las grandes multinacionales, que tienen detras a personajes poco conocidos por el gran público, pero que acumulan toneladas de poder, ejercido a veces de un modo, ¿cómo diríamos?... poco ortodoxo. Se ha procurado ser muy fiel a los hechos auténticos. El Fiscal del Estado de Mississippi Michael Moore  , que llevó el caso, creyó revivir los acontecimientos al ver el detalle con que se habían reproducido los escenarios. El propio Fiscal se permitió un cameo en el film, interpretándose a sí mismo. De todos modos se advierte que el personaje de la esposa de Jeffrey es algo esquemático, con lo que sus problemas familiares pierden peso dramático. No es la primera vez que Al Pacino trabaja con el meticuloso director Michael Mann. Ambos coincidieron en el emocionante thriller Heat, donde había un duelo interpretativo de primera magnitud entre Pacino (el policía) y Robert De Niro (el ladrón). Pacino comenta que Mann es de esos “directores en los que adivinas su trabajo antes de verlo, porque sabes que están haciendo, de verdad, una película.”

8/10
El beso de Judas

1998 | Judas Kiss

Nueva Orleans. Un grupo de criminales planean el secuestro de un genio de la electrónica. Pero parecen abonados al dicho ese de que "si algo puede salir mal, saldrá mal". Pues tienen la mala suerte de cargarse, sin buscarlo, a la esposa de un influyente senador, que pasaba por ahí. Con lo que empiezan a pisarles los talones, no sólo la policía local, sino el mismísimo FBI. Inquietante thriller, que mezcla en su coctelera abundantes dosis de sexo y violencia. Entre los secuestradores, un verdadero grupo de paranoicos, sólo la dulce Coco parece saber lo que quiere. Pero al final saltan un montón de sorpresas, que llevan la película a un desenlace difícil de prever. A los actores desconocidos se suman Alan Rickman y Emma Thompson, que dan vida a dos detectives con mucha personalidad.

5/10
Psycho (Psicosis)

1998 | Psycho

Marion Crane no puede resistir la tentación, y roba 400.000 dólares de su oficina. Con ese dinero, quizá podrá iniciar una nueva vida con su novio. En su fuga en solitario, los remordimientos le acechan. Se detiene en un motel, donde le atiende Norman Bates, un tipo un tanto extraño, que vive con su madre paralítica. Y... ¿Es que hay alguien que no sepa como sigue? Bueno, está bien, por si acaso nos callamos. Curioso film, "remake" plano a plano del Psicosis de Alfred Hitchcock. Seguro que el director, Gus Van Sant, y el resto del equipo, se lo han pasado en grande recreando el mítico film de terror. La atmósfera creada se revela tan eficaz como la del original. Claro, que la aportación personal de Van Sant a ello es escasa: tener en cuenta la inflación al indicar el dinero que roba Marion Crane, o ser menos sutil al mostrar los hábitos sexuales de los protagonistas, no es quizá la aportación del siglo. Pero queda un entretenido ejercicio de estilo, que supone rizar el rizo de la moda de los remakes imperante en Hollywood. Sin duda que puede servir para acercar la vieja historia a las nuevas generaciones. Los actores están bien. Vince Vaughn retoma el personaje de Anthony Perkins, y Anne Heche el de Janet Leigh. El color, muy cuidado, da un curioso aire "retro" al film.

4/10
Hora punta

1998 | Rush Hour

La hijita del cónsul chino en Estados Unidos es secuestrada por unos desaprensivos. Desean así vengarse del duro golpe que el cónsul propinó al narcotráfico cuando vivía en Hong Kong, tiempo atrás. El FBI se ocupa del caso, pero el cónsul manda llamar a Lee, su mejor amigo (Jackie Chan, nuestro héroe), para que eche una mano. Como los detectives americanos creen que va a ser un estorbo, deciden ponerle como "niñera" a James Carter (Chris Tucker, nuestro otro héroe), un policía un poco pelmazo, que siempre se mete en líos. Lee y Carter acaban conformando una pareja explosiva. El film ha sido un exitazo de recaudación en todo el mundo. El buen humor y una trama movida se entienden en todas partes. Sobre los populares actores, el director, Brett Ratner, afirma que "Chris Tucker es un maestro del diálogo cómico mientras que Jackie Chan es un maestro de la comedia física. Son un matrimonio perfecto". No le falta razón.

4/10
Hard Eight

1996 | Hard Eight

Primer largometraje como director de Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición), donde ya se veían sus buenas maneras tras la cámara y su gran capacidad para narrar historias intensas, con un "tempo" preciso, imágenes y encuadres poderosos y cuidados, y una gran dirección de actores. Sidney (Philip Baker Hall) es un hombre mayor de ademanes resueltos, elegante, de pocas palabras y gran seguridad en sí mismo. Por eso, cuando recoge a John (John C. Reilly), un joven sin un céntimo y un poco perdido, y le propone ayudarle a salir adelante, John acepta. Irán a Reno a ganar dinero en el casino. Con el tiempo ambos hombres se hacen íntimos, como padre e hijo, y conocerán a una empleada de un casino, Clementine (Gwyneth Paltrow), de la que John se enamorará. Durante muchos minutos el espectador asiste a lo que parece ser una relación de "pobre y buen samaritano". Pero bajo ese envoltorio se esconde una rara sensación de que algo raro ocurre. El film irá desarrollándose como un drama hasta que evolucione a un sorprendente thriller. Los cuatro actores principales están soberbios, sobre todo Philip Baker Hall en el papel de Sidney.

6/10
Ojo por ojo

1996 | Eye for an Eye

Sin una explicación aparente, un violento desconocido irrumpe en la casa de Karen McCann (Sally Field) y asesina a su hija de 17 años. El sanguinario criminal, interpretado por Kiefer Sutherland, es detenido pero puesto en libertad al poco tiempo, después de haber sido absuelto por falta de pruebas. Al poco tiempo, vuelve a cometer otro terrible asesinato, y es puesto de nuevo en libertad. Ante estas injusticias, Karen decide actuar por su cuenta, aunque para ello tenga que enfrentarse al sistema judicial. La apacible Karen traza un plan preciso para llevar a cabo su particular venganza contra el psicópata. Para ello tendrá que vivir una serie de complicadas situaciones. Emocionante thriller en el que una valiente se ve obligada a imponer la justicia. La célebre Ley del talión se lleva aquí hasta el extremo, y el deseo de venganza acaba siendo el motivo principal de la historia. Violenta y traumática, pone en tela de juicio el funcionamiento del sistema judicial norteamericano.

5/10
El sabor de la muerte

1995 | Kiss of Death

Jimmy Kilmartin (David Caruso) es un hombre con un pasado turbulento que, tras salir de la cárcel, intenta rehacer su vida. Sin embargo, todos sus objetivos se desmoronan cuando un viejo amigo le pide saldar una cuenta, trasportando coches robados. En su camino son interceptados por la policía. La ley le propone que les ayude a cambio de inmunidad, mientras que la mafia le perseguirá para asegurarse su silencio. Excelente remake de El beso de la muerte de Henry Hathaway a cargo del reputado Barbet Schroeder (El misterio Von Bullow, Mujer blanca soltera busca). Del reparto destaca una de las mejores interpretaciones de Nicolas Cage (Leaving Las Vegas) como el malvado de la historia.

4/10
Cigarettes & Coffee

1993 | Cigarettes & Coffee

Cortometraje del director Paul Thomas Anderson que cuenta cinco historias que se entrelazan al suceder todas en una misma cafetería.  Las historias que creó Anderson le dieron a conocer en el mundo y su corto fue proyectado en Sundance. Narran pequeños sucesos como un anciano aconsejando a un joven, una pareja hablando sobre la pérdida del dinero en el juego o un asesino a sueldo que compra un paquete de tabaco y pide un café.

6/10
Mil héroes al rescate

1992 | Crash Landing: The Rescue of Flight 232

Hilo mortal

1992 | Live Wire

La creación de un nuevo y sofisticado explosivo pone en jaque a Estados Unidos. Debido a las dificultades para investigarlo, el experto en explosivos del FBI Danny O'Neill será designado para la misión. De él depende detener a una organización terrorista que amenaza la seguridad del país. El actor irlandés Pierce Brosnan protagonizó esta película de acción tres años antes de enfundarse el smoking de James Bond en GoldenEye. Tiene momentos entretenidos y cuenta con un solvente plantel de actores. Tras las cámaras se sitúa un experto en el género, Christian Duguay (El arte de la guerra).

4/10
Huida a medianoche

1988 | Midnight Run

Un cazador de recompensas (Robert de Niro) persigue a un contable (Charles Grodin) que ha robado 15 millones de dólares a la mafia y los ha destinado a obras de caridad. Todo se complica cuando entran en juego el FBI y la Mafia, que se disputarán su objetivo con él. El polivalente Robert De Niro demostró ser capaz de cualquier registro actoral con esta mezcla de comedia y acción, muy al estilo de su realizador, Martin Brest, responsable de la exitosa Superdetective en Hollywood. Los múltiples gags están muy bien resueltos, así como las espectaculares persecuciones y escenas de acción.

7/10
Secret Honor

1984 | Secret Honor

Obra de teatro convertida en película por Robert Altman, es un monólogo para un solo actor, Philip Baker Hall, que da vida al presidente Nixon, ya dimitido, que da razones de su dimisión y carrera política. Como puede imaginarse, se trata de una visión ácida y poco favorable a un modo de ejercer una función pública.

6/10
Enredos de familia

1982 | Family Ties | Serie TV

Antes de convertirse en una estrella con Regreso al futuro, el entonces veinteañero Michael J. Fox formó parte del elenco de esta serie familiar que obtuvo muchísimo éxito en Estados Unidos y que se mantuvo en la pantalla televisiva durante siete temporadas. Se trata de una 'sitcom' familiar que nos cuenta la vida diaria de los Keaton, una familia de clase media americana, en plena época del presidente Ronald Reagan. Los hijos hablan y discuten con los padres de política y demás, a la vez que hacen gala del sentido del humor y sueñan con triunfar en la vida. Pero aunque impera la comedia agradable, también hay momentos para tratar cuestiones más dramáticas, como la droga o el suicidio.

6/10
Kill Me If You Can

1977 | Kill Me If You Can

Historia de Caryl Chessman, un violador que pasó 12 años en el corredor de la muerte en California, antes de ser ejecutado. Se trata de un interesante telefilm, basado en hechos reales, que narra la historia de este convicto. En el papel protagonista destaca el siempre convincente Alan Alda (Delitos y faltas), quien está acompañado por Talia Shire (Rocky), hermana en la vida real de Francis Ford Coppola.

4/10

Últimos tráilers y vídeos