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Biografía

Scoot McNairy

Scoot McNairy

42 años

Scoot McNairy

Nació el 11 de Noviembre de 1977 en Dallas, Texas, EE.UU.
Filmografía
I Care a Lot

2020 | I Care a Lot

Maria es una exitosa tutora legal de ancianos completamente acostumbrada a usar la ley para satisfacer sus propios intereses y normalmente, en perjuicio de sus clientes. Todo es lujo en su vida hasta que un día, se da cuenta de que su nuevo cliente esconde secretos muy peligrosos. Ahora María tendrá que usar todo su ingenio si quiere salir viva de esta historia.

Érase una vez en... Hollywood

2019 | Once Upon a Time in... Hollywood

Año 1969. Rick Dalton es un actor venido a menos, el show televisivo que protagonizaba, un western, ha sido cancelado, y tiene problemas con el alcohol. Mantiene una estrecha amistad con Cliff Booth, el especialista que le dobla en las escenas de riesgo, que ahora ejerce para él de chófer y chico de los recados. Éste le aconseja que escuche los consejos del productor Marvin Schwarzs, que le recomienda que emprenda la aventura europea de los spaghetti-western. Antes debe rodar un film como villano. Con su casa linda la del prestigioso cineasta Roman Polanski, cuya esposa, la actriz Sharon Tate, espera un bebé. Vibrante canto de amor al cine escrito y dirigido por Quentin Tarantino, es quizá su película más nostálgicamente romántica, lo que no impide la presencia de sus clásicas señas de identidad: comedia y drama intensos, y la violencia paródica, aunque más rebajada de lo habitual en él. Destacan el medido guion y los ingeniosos diálogos, con un maravilloso dominio del “tempo” narrativo y la duración de las escenas, el cineasta ha sabido corregir los desequilibrios que se advertían en su anterior film, Los odiosos ocho. No resulta exagerado afirmar además que Tarantino no teme a nada ni a nadie a la hora de arriesgar y liberarse de las cadenas de lo políticamente correcto, por ejemplo en la mirada a la contracultura, o en el sorprendente desenlace. Toda la narración está sembrada de detalles encantadores que harán la delicia de los cinéfilos, con los rodajes, los clips promocionales, la visita a las salas de cine, las fiestas de Hollywood, la ilusión de verse en pantalla, las fotos con los fans, los decorados de los grandes estudios y la irrupción de la televisión. Dentro de un reparto con mucho grandes actores en pequeños papeles, están muy bien trazados los dos principales personajes masculinos, una relación mágica, con uno a la sombra del otro. Leonardo DiCaprio hace una fabulosa interpretación como actor en declive, las escenas con la niña en el rodaje de un western poseen enorme fuerza; también desprende un brillo especial Brad Pitt, que recuerda en algunos momentos a Jeff Bridges con su sonrisa levemente irónica, son fantásticos los momentos que comparte con la menor Pussycat (Margaret Qualley), que trata de seducirle y le introduce en la comuna hippy, el otro elemento que sirve para unir a unos personajes ficticios, con el horror de la Familia Manson. Por su parte, Margot Robbie compone casi con trazos impresionistas a Sharon Tate, ilusionada con su matrimonio, su maternidad, su carrera de actriz y la posible traslación a la pantalla de “Tess, la de los d’Urberville”, la novela de Thomas Hardy.

8/10
True Detective (3ª temporada)

2019 | True Detective | Serie TV

Nic Pizzolatto vuelve a la carga con la tercera temporada de True Detective, y hasta se reserva la dirección de un par de capítulos, su debut detrás de la cámara. Como puede imaginarse, repite los parámetros de las otras entregas –crímenes impactantes que revelan lo peor de la naturaleza humana, policías investigadores en crisis existencial, varias líneas narrativas temporales alrededor de interrogatorios que complican el rompecabezas...–, pero con elementos novedosos que enganchan. 1985. En la meseta de Ozarks del medio Oeste de Estados Unidos, en Arkansas. Dos niños, Will y Julie Purcell, salen de casa con sus bicis, para nunca más volver. Investigan la desaparición los detectives de la policía Wayne Hays y Roland West, uno negro, el otro blanco, que se encuentran con un hogar desestructurado, la esposa abandonó al marido. Hays encontrará una valiosa ayuda en Amelia Reardon, maestra del colegio al que van los pequeños. Por otra parte, tenemos otro hilo narrativo en 1995, cuando Hays es interrogado por unos colegas, se va a reabrir el caso en que hubo una condena, por la aparición de nuevos datos. Finalmente, en 2015, un Hays ya anciano y viudo al que se le pierden los recuerdos, recibe la visita en casa del equipo de rodaje de un documental, que podría tener nuevos datos sobre el caso. Con el concurso de tres directores, Jeremy Saulnier, Daniel Sackheim y el propio Pizzolatto, se logra una narración de sabor clásico, que incorpora elementos como el racismo, la literatura de no-ficción y el documental como formas de contar historias, y una sensible historia de amor entre personajes que ya han tenido sus desengaños en la vida. También juega un papel de fondo la experiencia en la guerra de Vietnam de los policías y algún sospechoso, algo que imprime carácter, quien ha estado en esa jungla infernal ya no puede ser el mismo. El visionado resulta altamente satisfactorio. Mahershala Ali, quien ya ha demostrado su capacidad camaleónica en títulos tan diversos como Moonlight y Green Book, asume el rol protagonista a las mil maravillas en tres épocas distintas muy bien recreadas, y le dan perfecta réplica actores estupendos como Carmen Ejogo y Stephen Dorff.

7/10
The Legacy of a Whitetail Deer Hunter

2018 | The Legacy of a Whitetail Deer Hunter

Destroyer. Una mujer herida

2018 | Destroyer

Erin Bell es una detective de la policía de Los Ángeles interiormente devastada por un caso del pasado mal resuelto que le llevó a estar infiltrada en una banda con Chris, un compañero –ambos simulaban ser pareja–, lo que ha alimentado su dependencia del alcohol y una relación horrible con su hija adolescente Shelby, a la que va camino de perder, si es que no lo ha hecho ya. El hallazgo de un cadáver cosido a tiros, con unos tatuajes bien reconocibles, supone para Erin toparse de nuevo con ese suceso que le pesa como una losa, tal vez sea la ocasión de hacer las paces consigo misma y pasar página. Desde su aplaudido debut con la película independiente Girlfight, Karyn Kusama ha desarrollado una irregular carrera como directora en cine y televisión, abordando tramas con personajes femeninos fuertes –el caso de Aeon Flux y Jennifer's Body, cintas no muy inspiradas–, hasta reencontrarse a sí misma con La invitación, una cinta de terror desasosegante donde había espacio para las sorpresas. Vuelve a mostrar esa capacidad de romper el saque con Destroyer, de estructura singular ideada por sus guionistas habituales Phil Hay y Matt Manfredi, pues combina la investigación de la protagonista con la época en que era agente encubierta; y a este respecto, tanto en la narración en presente como la que retrotrae al pasado, guarda un par de valiosos ases en la manga. De entrada, lo que se cuenta responde al esquema de thrillers violentos en torno a la venganza típicos de los 70, con personajes duros pero hechos añicos por dentro, de los que son representativos títulos como Taxi Driver, citado expresamente por Kusama como referente; la novedad, por supuesto, es aquí tenemos a una mujer en este rol. Y a tal fin, el trabajo de Nicole Kidman es prodigioso, hay matices en su Erin de antes y después, no tiene miedo a mostrarse fea y descuidada, nos la creemos en su deriva existencial, en su enamoramiento, en el deseo de una vida mejor, y en el reconcomerse por dentro debido a la dificultad para conectar y ejercer como madre con Shelby. Quizá el film se estira en exceso en ese ir saltando de “oca en oca” de Erin, hablando con unos y otros para tratar de llegar a la conexión con Silas, el jefe de la banda de la que formó parte, un esquema bastante visto, y en el que la directora se entretiene demasiado; por otra parte, falta algo más de definición a la banda en la que se integraron Erin y Chris. Pero logra crear intriga y construir un personaje con el que el espectador es capaz de empatizar, aunque esté hecho fostatina.

6/10
Una historia de venganza

2017 | Aftermath

Roman Melnyk, jefe de construcción, espera la llegada de su esposa y su hija embarazada, que han pasado una temporada en Ucrania, de donde procede el clan. Pero al llegar al aeropuerto se entera de que su avión ha colisionado en pleno vuelo con otro; sufre un shock al darse cuenta de que en un instante han muerto las personas más importantes de su vida. Como resultado, buscará al hombre al que responsabiliza de la catástrofe, Jake Bonanos, controlador aéreo que cometió el error que condujo a la misma, para pedirle explicaciones. Darren Aronofsky, que llegó a plantearse dirigir él mismo, produce esta historia cuya realización ha ido finalmente a parar a Elliott Lester, responsable de Blitz, film de acción a mayor gloria de Jason Statham. Cuenta como guionista con el español Javier Gullón (El rey de la montaña, Enemy), que parte de una hechos reales, si bien se ha tomado licencias y ha cambiado los nombres de los protagonistas. Contra todo pronóstico, Arnold Schwarzenegger realiza un trabajo al menos esforzado, en un registro dramático hasta ahora desconocido. Aún mejor es el trabajo de Scoot McNairy (Argo), como antagonista. Pero esto no es suficiente para suplir las carencias de sus personajes en el guión, demasiado planos, se le podía haber sacado más tajada al resentimiento y súbita soledad de uno, y al sentimiento de culpa del otro. Como resultado, el relato queda cojo, avanza dando tumbos hasta un tramo final más o menos digno.

5/10
Máquina de guerra

2017 | War Machine

Sátira acerca del papel de Estados Unidos –y por extensión, de todo Occidente– en Afganistán, con el foco puesto en el estamento militar, y especialmente en el recién nombrado jefe de las fuerzas ahí destacadas, el carismático y espartano general Glen McMahon. A lo largo de toda su carrera militar se ha preparado para ganar una guerra, y ésta es su oportunidad, piensa, a pesar de las muchas voces que piensan que lo único que cabe es la retirada y dejar a los afganos que se arreglen como puedan, sin injerencias, la postura que viene alimentando el comandante en jefe, o sea, el presidente Obama. Con buena intención pero con arrogancia, McMahon piensa que pueda solucionar el conflicto, mientras torea a los burócratas de Washington y aledaños. Una forma es usar los medios de comunicación a su favor, como el programa de la CBS "60 Minutes", pero quizá invitar a un periodista del magazine Rolling Stone a que les acompañe una temporada no sea una buena idea. El australiano David Michôd, director y guionista que llamó la atención con su Animal Kingdom, se basa en el libro de Michael Hastings "The Operators", y compone el personaje ficticio de McMahon inspirado en el general Stanley McChrystal, que fue relevado de su puesto afgano en 2010. Es una película arriesgada porque no cae en la caricatura de trazo grueso; cierto que muchos comportamientos de militares y políticos son grotescos, pero en cierta manera trata el tema de la intervención de EE.UU. en conflictos internacionales en serio, preguntándose si se hacen de verdad los deberes antes, para ayudar de verdad, y si no existen ciertas ínfulas mesiánicas, palabrería idealista hueca e inatención a los que padecen en sus carnes el terror. Paradójicamente, la seriedad resta algo de fuerza al conjunto, pero al menos entendemos a McMahon y a sus hombres, sometidos a un baño de realidad, a los afganos, las meteduras de pata, las operaciones de prestigio, el cálculo de los políticos, la denuncia cínica de los medios, omnipresente con la voz en off de un narrador cuya identidad nos descubrimos hasta bien avanzado el metraje. Resulta curiosa la esforzada composición de Brad Pitt, también productor, del protagonista, que se diría inspirado en George Clooney, por los gestos y el pelo canoso: le da empaque y dignidad, sí, pero también peca de artificioso. Algunos actores célebres se pueden lucir en pequeños roles, sobre todo Tilda Swinton, en una eléctrica comparecencia pública del general, y Ben Kingsley como el presidente afgano.

6/10
Noche de venganza

2017 | Sleepless

Las Vegas. En un encontronazo con unos narcotraficantes el turbio teniente de policía Vincent Downs y su compañero Sean, obtienen un importante alijo de cocaína, pero se ven involucrados en una serie de muertes. El golpe afecta seriamente a la mafia, pues la coca era un envío de Rubino, jefe del casino Luxus, a Novak, sanguinario mafioso cuya familia controla todas la ciudad. Rubino se ve obligado entonces a secuestrar al hijo de Downs para recuperar la droga. Entretenido thriller policiaco servido por el poco conocido director Baran Bo Odar, hasta el momento conocido sobre todo por el drama criminal Silencio de hielo. Aquí se pone al servicio de un guión procedente de una película francesa del mismo nombre, dirigida por Frédéric Jardin, versionada en este caso por Andrea Berlioff (Blood Father), que presenta una trama bastante convencional y ligerita de polis y mafiosos que se persiguen y se enfrentan en un continuo juego del ratón y el gato, donde el queso es un suculento cargamento de cocaína. La acción, narrada prácticamente en tiempo real, tiene lugar a lo largo de unas pocas horas nocturnas, en su mayor parte entre las paredes festivas de un gran casino. Mafias, polis corruptos y rehenes se dan cita así en una historia que, gracias a su ritmo y a la simpleza del planteamiento, se sigue con interés y ofrece los mínimos giros requeridos, mientras asistimos a un festival de peleas, trompazos y muertes, aunque haya que perdonar algunas secuencias poco verosímiles, véase el clímax final en el aparcamiento o el accidente en el túnel. El director suizo ha sabido eso sí escoger un reparto perfectamente adecuado, con protagonismo para un Jamie Foxx (Collateral) que es capaz de bordar este tipo de papeles de hombre desesperado que ha de hacer el pino con las orejas para salir del laberinto en donde se ha metido. Correcta aunque más limitada se muestra Michelle Monaghan (La conspiración del pánico) en su rol de policía de asuntos internos más perdida que carracuca, mientras que Scoot McNairy (Argo) aporta el perfecto retrato del psicópata criminal que exige su personaje.

5/10
Fargo (3ª temporada)

2017 | Fargo | Serie TV

Noah Hawley vuelve a demostrar haber captado plenamente la filosofía Fargo de los hermanos Coen en esta tercera entrega de la serie televisiva, donde se atreve a entregar una historia compleja, con múltiples ramificaciones, alguna incluso apartándose de lo que sería la trama principal. Es el caso del tercer episodio que nos lleva a Hollywood, con una subtrama sobre un personaje novelista de ciencia ficción y la película que se puso en marcha a partir de su obra. Otro divertimento hace que un narrador compare a los personajes con los distintos instrumentos de una orquesta. Dos hermanos gemelos, Emmit y Ray Stussy, mantienen diferencias irreconciliables. Uno, Ray, es policía, agente de la condicional, que se ha enamorado de la delincuente Nikki Swango, que está a su cargo. El otro, Emmit, tiene mucho dinero, regenta un próspero negocio de aparcamiento. Al negarse a concederle un préstamo para casarse con Nikki, Ray planea robar al otro hermano, con el desastroso resultado de la muerte de otro tipo de apellido Stussy, que resulta ser padrastro de la jefa de policía local Gloria Burgle. Curiosamente, y con resonancias bíblicas, un deudor gangsteril de Emmit, procedente de Alemania del Este, al no recibir de vuelta lo que había prestado, se convierte en su socio a la fuerza. De nuevo tenemos una historia provinciana con personajes mediocres a la hora de dejarse llevar por las pasiones más elementales, y una mujer policía pletórica de sentido común. Tiene mérito el doble papel fraterno de Ewan McGregor, pero están igualmente bien los otros componentes del reparto, con mención especial para Carrie Coon, Mary Elizabeth Winstead y David Thewlis.

7/10
Godless

2017 | Godless | Serie TV

1880. Alice Fletcher, joven viuda, vive con su hijo mestizo y su suegra india en una casa apartada unos kilómetros de La Belle, pequeña población de Nuevo México. Una noche un hombre herido aparece en sus tierras. Se trata de Roy Goode antiguo compañero de correrías de Frank Griffin y su banda, treinta asesinos sanguinarios buscados por las autoridades que están dejando un rastro de muerte por todo el territorio. Griffin va en busca de Goode y allá por donde pasa amenaza con asesinar a cualquier persona que le dé cobijo. Vibrante serie del oeste de tan sólo siete capítulos, de una hora de duración cada uno, que ejemplifica las dificultades para vivir y convivir en el oeste americano a finales del siglo XIX. La historia del pueblo en donde se desarrolla la acción comienza con una premisa impactante: todos los hombres han perecido en un accidente en una mina, con lo que, con unas pocas excepciones, La Belle es un lugar únicamente habitado por mujeres. Esto da un aire inquietante a la situación, el desamparo es grande, más tratándose de un territorio hostil, alejado de la civilización, lleno de bandidos y aprovechados sin escrúpulos, y con un futuro que no invita a hacerse ilusiones de prosperidad. Entretenida, con la intriga bien dosificada, con creciente aliento épico y realismo a la hora de mostrar situaciones y caracteres, Godless es una serie de calidad considerable que, entre otras cosas, reivindica el papel femenino en el mundo del western. Narrativamente la acción lleva a diversos escenarios: la casa de Alice Fletcher (Michelle Dockery), donde se aloja Roy Goode (Jack O'Connell), las correrías sangrientas de Frank Griffin (Jeff Daniels) y su banda, la misión de búsqueda del sheriff Bill McNue (Scoot McNairy), la labor de su hermana Mary Agnes (Merritt Wever) al frente de la comunidad, la vida en el pueblo y las relaciones entre las mujeres. Presenta el guión unos formidables personajes, reales y poliédricos, se describen bien sus itinerarios vitales, sus dudas e intimidades, siempre bajo una siniestra atmósfera de desconfianza, efecto de una existencia dura, donde el futuro es una constante amenaza. Pero poco a poco también brillarán sentimientos de amor, de inocencia y pureza, de camaradería, de justicia, de agradecimiento y la capacidad para descubrir el bien oculto, la valentía, la honradez y la generosidad de las personas más allá de prejuicios sociales. Cuidada formalmente –pegadiza la banda sonora de Carlos Rafael Rivera–, con un memorable clímax final, hay en Godless mucho de eso a lo que lleva un mundo sin Dios (esa sempiterna espera a que llegue el predicador), también sin apenas leyes humanas sobre las que apoyarse. Aparte de lógicos desórdenes morales a los que eso conduce, la principal consecuencia es esencialmente la violencia, mucha violencia e injusticia que el director y guionista Scott Frank (Caminando entre las tumbas, Logan) muestra gráficamente pero evitando las más veces el regodeo desagradable. El plantel de actores es formidable y todos ellos hacen impecables trabajos, aunque hay que destacar quizá la maléfica composición de Jeff Daniels.

7/10
Batman v Superman: El amanecer de la justicia

2016 | Batman v Superman: Dawn of Justice

Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman, observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le considera en cierta manera responsable del derrumbe de su edificio, acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod, peligroso archivillano procedente de su mundo. Mientras tanto, el maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra. Le ha caído un encargo demasiado complejo a Zack Snyder, pues este film nació como secuela de su trabajo anterior, El hombre de acero, de nuevo con el mismo reparto, encabezado por Henry Cavill, pero también se vende como el enfrentamiento entre los dos personajes más emblemáticos de la editorial DC, Batman y Superman, y aparecen otras creaciones de la casa para tender un puente con The Justice League Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma, prevista para 2019. Acaban saliendo demasiadas cosas, y el que mucho abarca, poco aprieta... Le habría venido mejor un tono desenfadado y tipo cómic, similar al del modelo que se trata de imitar, Marvel Los Vengadores, que el que tiene, en la línea de la trilogía del Hombre Murciélago dirigida por Christopher Nolan, aquí productor ejecutivo, mientras que repite uno de los guionistas de la misma, David S. Goyer, que ha escrito el libreto con Chris Terrio (Argo). Demasiada tono hiperdramático y poco sentido del humor para un film que mezcla alienígenas, amazonas que luchan con espada, etc. También sobran algunos diálogos pretenciosos, que tratan de aportar simbología teológica a lo que en el fondo es un entretenimiento distendido. Pero nadie quedará decepcionado, pues ofrece mucha acción, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams deslumbra como es habitual, el citado Cavill cumple, Ben Affleck no es un Batman tan desastroso como temían los fans, y como mucho se puede decir que a pesar de sus esfuerzos Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene Hackman que no convence. Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un  incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por  su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman,  observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le  considera en cierta manera responsable del derrumbre de su edificio,  acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod,  peligroso archivillano procedente de su mundo.  Mientras tanto, el  maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra.En principio viene a ser la secuela de El hombre de acero, de nuevo  con Zack Snyder en la realización, y Henry Cavill como Superman, pero  también se ha aprovechado la coyuntura para enfrentarle a Batman, con  el que forma el dúo de personajes más emblemáticos de DC. Y además, a  Warner le interesa que el film sea un puente con The Justice League  Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma,  prevista para 2019, que viene a imitar la jugada de Marvel Los  Vengadores, con diversas películas entrelazadas entre sí.Con estas directrices dictadas desde la productora, se acaban  mezclando demasiados elementos y personajes, algunos desaprovechados,  como Wonder Woman, superheroína que parece que pasaba por allí. Además  a Snyder, y a los guionistas Chris Terrio (Argo) y David S. Goyer (El  caballero oscuro) les ha faltado un poco de humor, pues tratan de  imitar el tono el tono de tensión dramática extrema de los films del  hombre murciélago de Christopher Nolan, acreditado como productor  ejecutivo, pero sin mantener su realismo, es más manejando situaciones  muy de cómic juvenil, con alienígenas, amazonas que luchan con espada,  etc.Pero nadie quedará decepcionado, pues se le da al público la acción  prometida, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una  esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene mucho  nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre  el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence  Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams  deslumbra como es habitual, Henry Cavill deslumbra, Ben Affleck no es  un Batman tan desastroso como temían los fans, y eso sí, el otras  veces estupendo Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex  Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene  Hackman que no convence.

6/10
Expertos en crisis

2015 | Our Brand Is Crisis

Una profesional de enderezar campañas electorales imposibles con grandes resultados, se ha retirado de esta ocupación tras una mala experiencia. Pero una conocida vuelve a requerir sus servicios para las elecciones presidenciales en Bolivia, y se deja convencer para asesorar al senador Castillo, con el señuelo de que así podrá vencer en las urnas a un viejo rival también experto en marketing electoral. David Gordon Green es un director de los que rompe el saque, igual te firma la comedieta gamberra y tontorrona Superfumados, es premiado en Berlín por Prince Avalanche o entrega la estimable Joe. Aquí lanza una mirada a la trastienda de la política, los tejemanejes de una campaña electoral en Bolivia; pero falta una buena vertebración a la narración, la evolución de lo que acontece no es demasiado natural, e incluso hay cambios de tono, de drama a comedia, que chirrían. A su favor tiene que no cae demasiado en el estereotipo al pintar este país iberoamericano, y tiene algunas escenas donde puede brillar Sandra Bullock como protagonista, como su primer y vibrante consejo político tras haberla visto previamente apagada y sin ganas de nada. Pero la rivalidad con el personaje de Billy Bob Thornton cae en el cliché, y le falta un punto de fuerza la idea de mostrar la ilusión y el desencanto de un joven –muy bien y natural Reynaldo Pacheco– hacia el candidato Castillo –convincente Joaquim de Almeida–.

5/10
Halt and Catch Fire (2ª temporada)

2015 | Halt and Catch Fire | Serie TV

Esta segunda temporada que empieza en 1985, se centra en Motín (‘Mutiny), la nueva start-up creada por Cameron Howe y Donna Clark que se basa en la más idea perturbadora de la era moderna: Internet. Al mismo tiempo, Joe, Gordon y Bosworth quedarán atrapados en su propia ola ‘online’, y rehacer el panorama tecnológico que les rodea será un buen intento de sanar las viejas heridas. Esta temporada explora la delgada línea que separa el genio del autoengaño, la fragilidad de la conexión humana y el deseo, especialmente en un mundo obsesionado por la tecnología, para dejar una marca significativa y hacer algo que realmente importa.

Non-Stop (Sin escalas)

2014 | Non-Stop

Bill Marks es un marshall del aire que viaja de incógnito en un vuelo transoceánico. Alcohólico y con problemas familiares, es el blanco escogido por un pasajero anónimo, presunto terrorista, que le envía inquietantes amenazas a su móvil por mensajería instantánea. El tipo asegura que matará a un viajero cada veinte minutos, si no se ingresa determinada cantidad de dinero en su cuenta corriente. Bill trata de cumplir con su deber para neutralizar al pasajero chantajista, pero se topa con la incredulidad de su supervisor en tierra, y de algunos miembros de la tripulación, que le consideran poco menos que paranoico. A la chita callando, el director español Jaume Collet-Serra se ha labrado una envidiable carrera en Hollywood con títulos de género muy bien rodados, primordialmente cintas de terror y thrillers. Da idea de lo bien considerado que está en su oficio el respaldo del productor especializado en cintas de acción Joel Silver, y que Liam Neeson haya rodado con él dos películas -Sin identidad y Non-Stop- y esté ultimando una tercera, Run All Night. Aquí maneja un guión urdido por tres casi-debutantes con tintes hitchcockianos, donde se siembran en el espectador dudas acerca de la cordura del protagonista, un poco al estilo de lo que ocurría en el film con Jodie Foster Plan de vuelo: Desaparecida. Collet-Serra mantiene con buen pulso el necesario suspense, también sobre la posible complicidad terrorista de algunos viajeros, a la vez que logra conscientemente enervar con el rechazo que sufre el pobre protagonista. Y ello se crea alrededor de un tema de rabiosa actualidad, los temores a los atentados aéreos, sobre todo tras los ataques del 11-S. Fiel a las convenciones del género, evita paradójicamente resultar convencional, pues la trama aporta más de un giro sorprendente, y se sabe apuntar aquí y allá rasgos que humanizan a los distintos personajes, encarnados por actores solventes. Además los mensajes al móvil son mostrados visualmente de un modo atractivo, al estilo al que nos vienen acostumbrando ya, por ejemplo, las series House of Cards o Sherlock.

6/10
Halt and Catch Fire

2014 | Halt and Catch Fire | Serie TV

The Rover

2014 | The Rover

Perdida

2014 | Gone Girl

Amy, la esposa de Nick, ha desaparecido el día en que ambos celebraban su quinto aniversario de boda en North Carnage, Misuri. Un decir, lo de celebrar, pues aunque se casaron enamorados, la relación se había deteriorado en gran medida. Algunas pistas sospechosamente dispuestas sugieren a la policía que Nick ha tenido que ver algo en el asunto. De modo que la desmesurada atención al caso de la opinión pública a través de los medios, le convierte inmediatamente en culpable, aunque la realidad es muy diferente. David Fincher ha abordado el thriller con diversas ópticas, el de un juicio al declive moral de la sociedad en Seven, concebido como un juego en The Game, con mirada objetiva y desapasionada en Zodiac. Aquí se encuentra más cerca de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres, por su mirada nihilista a los personajes, donde nadie es inocente, y porque vuelve a insistir en la carga sexual morbosa que exhibía en ese film. También coincide con ese título en que adapta un best-seller de éxito que promete nuevas entregas, debido a Gillian Flynn, quien también firma el guión. Está claro que la trama es medianamente entretenida, tiene los giros suficientes para sorprender al espectador y mantenerle pegado a la butaca, y está bien respaldada por el poderío visual del director y su capacidad de crear una atmósfera envolvente. En su cínica mirada al matrimonio, que pone en valor el dicho de que "hay amores que matan", el film recuerda a ratos a Atracción fatal, también por algunos pasajes exagerados, casi de guiñol, y por el morbo que recorre la trama. Lo cierto es que resulta muy pobre la mirada que se ofrece a lo que debería ser una relación de pareja comprometida y los obstáculos que pueden dar al traste con ella. Los actores se esfuerzan, y sin duda a Ben Affleck le va bien hacer de tipo normal en apuros, pero Rosamund Pike en más de un momento parece un tanto pasada de rosca. Mientras que otros secundarios se pegan demasiado al estereotipo caricaturesco, como el policía que nunca duda o la presentadora televisiva. El otro gran tema que atraviesa la trama es la del gran circo mediático que se organiza en torno a la desaparición, donde se ponen en la picota los "reality-shows" y en general cualquier programa televisivo donde la gente habla y habla, y por qué no, también las tertulias caseras, donde se juzgan las acciones de los demás aunque no se dispongan de datos. La cuestión permite entregar algunas escenas bien servidas por Fincher en torno a la mentira y el fingimiento, pero también se acaba cayendo en la reiteración, algo que no se entiende en un film que dura innecesariamente dos horas y media.

5/10
Frank

2014 | Frank

Jon Burroughs es un joven que sueña con componer canciones y triunfar en un grupo musical. Le surge la oportunidad de actuar cuando conoce a los Soronprfbs, cuyo teclista ha quedado indispuesto. Cuando llega el momento del concierto ve algo muy curioso: el líder de la banda, Frank, lleva puesta una enorme cabeza de cartón, como si de un muñeco se tratara, de modo que su identidad queda oculta. Jamás se la quita. Jon irá con ellos a vivir a una cabaña de la campiña irlandesa, con el objetivo de grabar allí un disco de éxito con sus recientes compañeros. Y se dará cuenta de la enorme influencia de Frank sobre los demás y sobre él mismo. Le consideran no sólo el líder de la banda, sino un genio, un poeta, un guía artístico seguro al que siguen con los ojos cerrados. El director irlandés Lenny Abrahamson entrega un film sobre gente rarita, marginal, inadaptados sociales, con indudables problemas de estabilidad afectiva y mental, que buscan su personal catarsis mediante la música. El film, narrado en clave de comedia dramática, no acaba de interesar demasiado porque, más allá de cierta intriga generada por el personaje de Frank, se desarrolla sin mucha originalidad, con conversaciones e itinerarios anodinos. El guión de Frank, obra de Jon Ronson y Peter Straughan (responsables por ejemplo de la también discreta Los hombres que miraban fijamente a las cabras), es errático y bascula únicamente en torno a la creación artística de unos, digamos, pirados, frikis, que a menudo actúan como niñatos patéticos que han perdido las perspectiva de la bondad o maldad de la música que generan. Las canciones de Frank en este sentido, son desconcertantes, parecen totalmente improvisadas, con un tono y unas letras tan cutres como hipnóticas, que recuerdan al Jim Morrison más alucinado, de modo que la frontera entre genialidad y basura se difumina. El personaje de Jon encarna la cordura, el sentido común entre tanto desatino, pero también –dice el film–, es esa mediocridad (¿normalidad?) lo que le aleja del genio musical. Domhnall Gleeson (Una cuestión de tiempo) interpreta a la perfección a este joven con aspiraciones pero sin un talento a la altura, mientras que el resto del reparto, lleno de nombres conocidos –Scoot McNairy, Maggie Gyllenhaal, Michael Fassbender– está decididamente poco aprovechado.

4/10
Black Sea

2014 | Black Sea

Cinta de aventuras que se adscribe al subgénero de thriller con en las profundidades del mar abordo de un submarino. Sigue la expedición comandada por Robinson, que tiene bajo sus órdenes a una tripulación compuesta por anglosajones y rusos, que tratan de dar con el paradero de un U-Boat alemán hundido durante la Segunda Guerra Mundial, que transportaba un cargamento de lingotes de oro rusos, parte del acuerdo de cooperación entre Hitler y Stalin. Están financiados clandestinamente por un inversor privado, al margen de la empresa que despidió a Robinson, y de los países en litigio por los fondos marinos, Rusia y Georgia. Kevin Macdonald sabe crear la deseada atmósfera claustrofóbica, y el modo en que la avaricia y el instinto de superviviencia dictan las acciones de los distintos personajes. Quizá éstos son algo toscos y monolíticos, pero la trama se sigue con interés. En el reparto tiene el protagonismo Jude Law, que compone al típico capitán que impone su autoridad de un modo que no convence a todos.

5/10
Tierra prometida (Promised Land)

2013 | Promised Land

McKinley, un pequeño pueblo de Pensilvania. Tierras verdes, pastos frescos, casitas y granjas desperdigadas a lo largo y ancho de un bucólico panorama. Hasta allí llegan Steve y Sue, trabajadores de Global Crosspower Solutions, una enorme compañía energética que desea extraer gas en aquellas tierras. Steve es un experto vendedor, conoce la psicología de las personas, y sabe usar los argumentos precisos para convencer. Su misión es comprar acres de terreno a sus diversos propietarios con la promesa de llevarse un porcentaje de las ganancias de la empresa. Económicamente muchos lugareños ven rentable la llegada del gas a su pueblo, pues traería dinero y prosperidad; otros, sin embargo, comprenden que si ceden su terruño –tal como es–, desaparecerá para siempre. La llegada de un activo ecologista pondrá las cosas aún más difíciles a Steve y Sue. Gus Van Sant, uno de los grandes adalides del cine independiente estadounidense, filma la que es sin duda su película más clásica, más convencional incluso, tanto desde el punto de vista del planteamiento como del estilo formal. Tierra prometida (Promised Land) responde al viejo tema de la propiedad de la tierra, tan característico de la colonización del medio oeste norteamericano, cuando unos pocos acres de terreno se convertían en el tesoro más preciado de cualquier pionero. Ahora, sin embargo, en pleno siglo XXI, el dinero y la generación de la riqueza funcionan de modo distinto y los rendimientos que antaño daban de comer a las familias pueden ya ser insuficientes para el mundo moderno. La vida del campo está en extinción, sobrevivir es una hazaña. Y aquí es justo donde entran los usos capitalistas de las grandes corporaciones industriales, empresas que operan a miles de kilómetros pero que tienen el poder de acabar de un plumazo con la tradición y el trabajo de generaciones rurales. El guión de Tierra prometida (Promised Land) está escrito por Matt Damon –en colaboración con John Krasinski–, quien ganó el Oscar al mejor guión en 1997 precisamente con otro libreto propio que dirigió también Gus Van Sant, El indomable Will Hunting. En este caso los dos guionistas –que se reservan también los papeles principales– plantean la cuestión de la tierra, de la propiedad, del futuro del campo, etc., de modo realista, pues el quid de la cuestión es que, por mucho que uno lo niegue, el mundo ha cambiado. En este sentido, el film no intenta dar gato por liebre. Sin embargo, este “no vender la moto” es compatible con que Van Sant descuide un poquito la mesura a la hora de retratar el pueblo en cuestión, un lugar tan absolutamente idílico que la más mínima injerencia industrial resultaría un crimen hasta para el más urbanita. A nadie se les escapa que no todos los pueblos son así... Tampoco resultan muy sutiles, aunque sean muy reales, las manipulaciones y mentiras que pergeñan las empresas cuando lo único que importa es el dinero. De cualquier forma, el guión interesa y en general Tierra prometida (Promised Land) ofrece una valiosa visión del trabajo, de la herencia familiar, del cuidado de la naturaleza, valores que no se pueden comprar porque no tienen precio. Queda entonces la libertad del hombre para decidir si el dinero es la única razón de sus decisiones. Dentro del clásico planteamiento, muy ceñido a posturas y decisiones personales de los personajes, el trabajo de los actores es ajustado, verosímil, especialmente el doble enfrentamiento –en el trabajo y en el amor–, entre Matt Damon y John Krasinski, así como su relación laboral con la estupenda Frances McDormand. Pero hay también un gran acierto al prestar atención a los personajes secundarios, con mención especial para el veterano Hal Holbrook y la risueña Rosemarie DeWitt. Por lo demás Tierra prometida (Promised Land) desprende una sencillez en la historia y en la planificación que recuerda al último Clint Eastwood, mientras que el desarrollo de la trama es sobrio y sereno, agradablemente predecible.

6/10
12 años de esclavitud

2013 | 12 Years a Slave

Norte de los Estados Unidos. Solomon Northup es un hombre negro, casado y con dos hijos, que goza de una buena posición. Con la excusa de ofrecerle un atractivo trabajo, y aprovechando la ausencia de su familia, dos desalmados le secuestran y es vendido como esclavo. A lo largo de 12 años pasará por distintas plantaciones sureñas, sirviendo a distintos amos. No perderá la esperanza de recobrar la libertad, pero la supervivencia pasa por no mostrarse como alguien con educación, y por el dilema moral de cuál debe ser su reacción ante tremendas injusticias de las que es testigo. Formidable película, quizá el mejor drama que se ha filmado en cine sobre la esclavitud en Estados Unidos, destinado a tener el impacto que sobre el holocausto tuvo La lista de Schindler. Se basa en una historia real, que contó el propio Solomon Northup en un libro publicado en 1853. Steve McQueen (II) ha probado sobradamente sus capacidades como cineasta en Hunger –las huelgas de hambre de terroristas del IRA– y Shame –las adicciones sexuales–. Aquí se aplica con realismo en describir las penalidades de un hombre libre reducido al estado de esclavitud sin que pueda hacer nada por impedirlo, lo que supone una inmersión en el infierno de algo socialmente aceptado, disponer de las personas como si pudieran ser propiedad de alguien. Hay innegable crudeza en varios pasajes –las flagelaciones, el impuesto despojo de la intimidad...–, pero justificable y medianamente elegante. Lejos del director y de su guionista John Ridley caer en la sensiblería, o en el trazo caricaturesco del hombre blanco. Hay un esfuerzo claro por la objetividad, se procura penetrar en el punto de vista de la época sin condenas explícitas, ya sea el del propietario buena persona pero con problemas económicos, que no considera que sea labor suya cambiar las cosas; el capataz pendenciero de enorme ego; el depravado dueño de una plantación, y su no menos depravada esposa, por los celos que alimenta hacia una esclava de la que abusa el otro; los que usan del engaño para servir a sus propios fines; y los que tienen claro que no existen diferencias reales entre los blancos y los negros. Mientras que entre los esclavos las actitudes oscilan entre el extremo de la desesperación y el intento de la huida, y el de aceptación de lo que hay. McQueen demuestra maestría en la composición de muchos planos -repite colaboración con su operador habitual Sean Bobbitt-, verdaderos cuadros “pintados” con talento, podemos citar dos ejemplos sorprendentes, el de la carta que arde quedando reducida a unos rescoldos, y finalmente llevando a la oscuridad, algo en lo que casi coincide el estado anímico de su autor; o el del esclavo semiahorcado, sosteniéndose de puntillas para no ahogarse, mientras alrededor sus demás compañeros, despojados de la libertad, despliegan una inusitada actividad. El completo reparto hace un trabajo extraordinario. Incluido Brad Pitt, a quien hay que felicitar aún más por ser productor de la película, o sea, uno de los responsables de su existencia. Pero puestos a destacar a alguien, es obligado mencionar al protagonista, formidable Chiwetel Ejiofor, y Michael Fassbender, que compone a un sádico al que te puedes creer.

9/10
Mátalos suavemente

2012 | Killing Them Softly

Recién salido de la cárcel, Frankie se involucra en el golpe más desaconsejado de todos: asaltar una partida ilegal de póker, una acción que siempre tiene consecuencias para sus autores. Su mentor le anima asegurándole que tiene las espaldas cubiertas, pues todas las sospechas recaerán en Trattman, el organizador del juego, que ya robó en el pasado su propia partida. No cuentan con la llegada de Jackie Cogan, asesino profesional experto en poner las cosas en orden en este tipo de situaciones. El neozelandés Andrew Dominik entrega su tercer film, Mátalos suavemente, tras Chopper y El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, y de nuevo sorprende por su dominio narrativo, con escenas muy medias y buen perfilado de personajes masculinos, interpretados por un reparto maravilloso, encabezado por Brad Pitt, también productor. Dominik acude con inteligencia a actores asociados a historias gangsteriles, como Ray Liotta (Uno de los nuestros) y James Gandolfini (Los Soprano). Y a todos, incluido el cerebro gris Richard Jenkins, les regala escenas intensas, un regalo para cualquier intérprete. La idea de entregar la historia punteada por televisores donde Bush y Obama hablan de la crisis económica y los valores que han hecho grandes a los Estados Unidos resulta eficaz en su ironía, sirve para criticar la falta de principios e inmoralidad de los gángsteres del film, que también estaría presente en otros órdenes de la sociedad. Sí, el cinismo es una actitud muy presente en Mátalos suavemente, empezando por ese título que alude a lema de Cogan de matar al otro sin que se lo espera, para evitar su derrumbe, los lloriqueos que apelan a la compasión. Igualmente domina la violencia, hiperrealista y muy desagradable en algunos pasajes.

6/10
Argo

2012 | Argo

Argo, dirigida por Ben Affleck, es una buena película, tiene todas las papeletas para estar esta año en los Oscar. Entre los productores, además de Affleck, figura George Clooney. El film se basa en un caso real, una parte no excesivamente conocida de la crisis de los rehenes de la embajada americana en Irán, acontecida en 1979, en plena revolución del ayatollah Jomeini. Que gran parte del personal diplomático fue retenido y humillado durante cerca de un año, y que la tristemente célebre operación de “ResCarter” fue un fracaso sí suena. Pero el film se centra en seis personas que lograron salir de la legación y refugiarse en la embajada canadiense. Ante la falta de opciones para sacarles del país, un agente de la CIA alumbra la peregrina idea de simular que un equipo de cine canadiense, aliado con Hollywood, anda buscando localizaciones para una desopilante película de corte fantástico titulada precisamente “Argo”. El guión de Argo es obra del desconocido Chris Terrio, y Ben Affleck sabe dar al relato un aire setentero, lleno de emoción, pero también de las justas dosis de humor. El tempo es perfecto: la presentación al público de los antecedentes, las opciones de rescate, los preparativos, el caldeado ambiente en las calles de Teherán, las dudas de la administración Carter, la vida en la embajada canadiense... El riesgo de tomar este caso particular y dejar orillada la gran crisis de la embajada americana se sortea con éxito. Quizá el clímax es excesivo, muy peliculero y hollywoodiense, pero en general tenemos una de esas grandes producciones de las que puede enorgullecerse con razón el cine americano y con las que el espectador empatiza enseguida. El reparto es sencillamente perfecto, componen unos personajes creíbles, tanto en el mundo de los espías -el propio Affleck y Bryan Cranston...- como en el de Hollywood -John Goodman y Alan Arkin- y el diplomático -Tate Donovan, Victor Garber y Clea DuVall, entre otros-.

7/10
Monsters

2010 | Monsters

Hace seis años la Nasa descubrió formas de vida extraterrestre en el sistema solar. Al enviar una sonda para recoger muestras, y estrellarse ésta en América Central, la zona queda infectada por unas extrañas criaturas, a modo de pulpos gigantes, que las autoridades tratan de mantener confinadas en un determinado área, declarado en cuarentena. Kaulder, un periodista, está encantado en cubrir la noticia, pero su jefe le encarga que se traiga de vuelta a casa a su hija, que se encontraba haciendo turismo por la zona. El desconocido Gareth Edwards escribe, fotografía, dirige y crea los efectos visuales de esta interesante muestra de ciencia ficción, abordada con agradecible modestia. Su tono realista, cercano al documental, la emparenta con títulos como Monstruoso y District 9, aunque sin la trepidación continua del primer título ni el humor sardónico del segundo. Resulta inteligente la mirada al mundo de la frontera y la inmigración, donde el dinero, los sobornos y la determinación de los aventureros mandan. Y se crea una tensión con los monstruos sin mostrarlos la mayor del tiempo, se opta por la elipsis y el fuera de plano, o se recogen sólo los estropicios y restos de los ataques devastadores. Destaca además el esfuerzo por pintar, huyendo del tópico, a la pareja protagonista. No hay bromas tontas, o el ‘ligoteo’ facilón, sino que se trata de una relación normal entre personas normales, insatisfechas ella de la dependencia paterna y un noviazgo oficial, él de tener que plegarse a las órdenes de los de arriba, o de mostrar en cierto momento su peor cara por dejarse dominar por el alcohol. En una película de este tipo tiene mucho mérito saber ‘echar el telón’. El final que entrega Edwards es sobrio, y ciertamente funciona.

6/10
Buscando un beso a medianoche

2007 | In Search of a Midnight Kiss

Los Angeles, California. La costumbre es besar a la persona que amas al llegar la medianoche del día 31 de diciembre. En la víspera de nochevieja, Wilson deja un mensaje en Internet haciéndose llamar el 'Misántropo', con la idea de encontrar a alguien con quien pasar el último día del año. La idea en realidad la ha tenido su amigo y compañero de piso Jacob, porque lo cierto es que Wilson está un poco deprimido con el año que ha pasado y lo único de quiere es estar en casa. Una tal Vivien contestará a su mensaje. Ejemplo de cine independiente made in USA, cuyo presupuesto no supera los 25.000 dólares. Con tono muy directo y desenfadado, a veces tan procaz y grosero que sinceramente resulta de mal gusto, la historia narra el encuentro entre dos personajes desconocidos, buena gente, que huyen de la soledad desesperadamente. Durante un día deambularán por las calles y hablarán de ilusiones, proyectos, amor, sexo, etc. y junto con ellos, la ciudad de Los Angeles, sinónimo de magalópolis donde reinan los corazones solitarios –o "el lugar donde fracasan las historias de amor", como dice el protagonista– se convierte en un personaje más, y de enorme fuerza por cierto. La oscura fotografía en blanco y negro –casi todo exteriores– regala imágenes muy bellas, realzadas por un puñado de fabulosas canciones, y algunos momentos del guión son de altura, como la escena del teatro. Los actores hacen verosímiles sus respectivos roles de seres perdedores y en general el film es emotivo. Sin embargo, también resulta bastante deprimente ante la visión de un puñado de personajes que malviven penosamente un día y otro, sin un horizonte vital que dé sentido a sus vidas. Obtuvo el Gran Premio del Jurado del Festival de Florida.

5/10
El arte de estrangular

2006 | Art School Confidential

Jerome Platz sueña con convertirse en un gran artista como Picasso, su ídolo. Decide escaparse de casa, para ingresar en una modesta escuela de arte de la Costa Este. Allí se convierte en un solitario, por sus duras críticas hacia los cuadros de sus compañeros, y porque sus propias obras no son apreciadas. Pero llama la atención de Audrey, una deslumbrante muchacha que se siente atraída por su sinceridad. El director Terry Zwigoff llamó la atención hace unos años con la original película de ‘outsiders’ Ghost World, basada en un cómic de Daniel Clowes. Ahora, repite con otro cómic del mismo autor, que incluye muchos elementos autobiográficos y critica la frivolidad del mundo del arte.

4/10
D.E.B.S. Espías en acción

2004 | D.E.B.S.

Varias atractivas estudiantes de un instituto son reclutadas por una entidad conocida como D.E.B.S., una organización de espías. Su primera misión consiste en encontrar a Amy Bradshaw, la mejor espía de la entidad, desaparecida cuando andaba tras la pista de una sofisticada criminal. Angela Robinson, directora de la nueva versión de Herbie, convirtió en largometraje su propio corto, titulado D.E.B.S. igualmente. Se trata de una curiosa parodia de Los Ángeles de Charlie y otras cintas de superespías, que combina el humor con espectaculares secuencias de acción.

2/10
Wonderland (2003)

2003 | Wonderland

Reconstrucción del trágico “crimen de Wonderland”, así llamado por la avenida de Los Ángeles donde dos matones y sus parejas fueron golpeados hasta la muerte, en un ajuste de cuentas. El caso provocó un gran impacto en la opinión pública, porque uno de los sospechosos era John Holmes, famoso actor porno ya retirado, con problemas económicos y adicto a las drogas. El film se centra en Holmes, interpretado por Val Kilmer, y cuya desgraciada vida inspiró la muy superior Boogie Nights. Se ofrecen diferentes perspectivas de lo ocurrido, al estilo de Rashomon.

4/10

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