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Biografía

Yves Bélanger

Yves Bélanger

Yves Bélanger

Filmografía
Casi imposible

2019 | Long Shot

Las trayectorias de Charlotte Field, flamante Secretaria de Estado, y Fred Flarsky, periodista contestatario, vuelven a encontrarse muchos años después de que se conocieran siendo unos jovencitos, ella le hacía de niñera. Tras saber que el presidente Chambers no se presentará a la reelección, adelantará sus planes para postularse como candidata a la Casa Blanca, su idea es lograr un gran éxito con un importante acuerdo ecológico global, el trampolín perfecto que la situará como favorita. Ella es una mujer preparada y capaz, y además luce casi como una modelo de pasarela, pero sus asesores piensan que a sus discursos les falta un toque de humor. Y se lo podría proporcionar Fred, personaje desastrado y que siempre lo cuestiona todo, pero con indudable ingenio y visión de las cosas, con quien ha coincidido casualmente en una reunión social. Inesperadamente, sobre todo por parte de ella, prende la chispa del enamoramiento. Comedia gamberra, pero con elementos románticos y de sátira política, que reúne a Jonathan Levine con uno de sus actores habituales, Seth Rogen, ambos han rodado juntos 50/50 y Los tres reyes malos. El guión lo firma una pareja atípica, Dan Sterling, que ha escrito para series como South Park y The Office, y Liz Hannah, que escribió para Spielberg Los archivos del Pentágono. El resultado, de dos largas horas, funciona mejor de lo previsto, logrando que aceptemos el romance de Rogen con Charlize Theron, a priori poco creíble, y encajando un buen puñado de ideas como la posibilidad de que una mujer sea algún día presidenta de Estados Unidos. No es que se busque la credibilidad, pues todo resulta conscientemente disparatado, pero sí la coherencia, que el cambio de tono suceda sin que la cosa chirríe demasiado. Porque no faltan desde elementos zafios al estilo de los hermanos Farrelly –Algo pasa con Mary es un obvio referente, y sería digno de estudio en una tesis doctoral cómo el fijador del pelo que un día sorprendió puede dar paso ya a cualquier cosa sin que el espectador casi ni pestañee, la banalización de la masturbación prosigue–, y bromas con el consumo de drogas –más banalización– a otros más románticos, pasando por momentos al estilo El ala Oeste de la Casa Blanca, y bombardeos y todo propios de una cinta de acción, y hasta hay tiempo para una crítica mordaz donde reciben sopapos los políticos que conciben su trabajo como un espectáculo y un reparto de prebendas, el estado profundo con los millonarios que operan presionando en la sombra, o los medios de comunicación, con tendencia a frivolizar e insultar. Hay cierto ingenio en dar la vuelta a las previsiones de lo que se piensa que funcionará o no ante la opinión pública y en las encuestas, y sorprende agradablemente que se pongan en la picota los prejuicios y rechazo hacia los que piensan de modo diferente, invitando a la autocrítica. Aunque se hacen malabarismos para encajar ideas, el film intenta jugar al equilibrio a la hora de señalar que en política y en la vida en general hay que llegar a compromisos y saber ceder en lo que uno pueda ceder, a la vez que aboga por la fidelidad a los propios principios. Está bien el reparto, sobre todo la pareja protagonista, muy divertidos y con química, pero también los secundarios menos conocidos.

6/10
Richard Jewell

2019 | Richard Jewell

Richard Jewell sueña con formar parte de la policía, e incluso se diría que tiene cualidades naturales para ello, pero debe conformarse con trabajos como el de guardia jurado, en los que despierta suspicacias por lo que algunos consideran como exceso de celo. Podría llegar su oportunidad durante la Olimpiada de 1996 en Atlanta, en que las fuerzas de seguridad deben reforzarse. Su actuación en un atentado con bomba durante un concierto en el Centennial Park, que permite salvar muchas vidas, le convierte en héroe... por poco tiempo, pues el FBI y los medios de comunicación acaban poniéndole en el punto de mira de la opinión pública, al considerarle sospechoso principal de un ataque que ha causado dos muertos y un centenar de heridos. Formidable película de Clint Eastwood, quien a punto de cumplir 90 años demuestra una libertad creativa absoluta, rueda lo que le da la gana y sin complejos, y lo hace maravillosamente bien, sin efectismos facilones. Como viene ocurriendo en sus últimos trabajos, parte de hechos reales, y han servido de base al guion de Billy Ray el artículo “American Nightmare: The Ballad of Richard Jewell” de Marie Brenner, y el libro “The Suspect” de Kent Alexander y Kevin Salwen. Ray ha demostrado su solvencia para este tipo de relatos en sus libretos para El precio de la verdad y Capitán Phillips, entre otros, y aquí entrega un relato modélico, que a Eastwood le sirve para perfilar una historia al estilo de Sully, pero con un protagonista que más fácilmente se puede convertir en chivo expiatorio para quien busca rápidamente un culpable. En efecto, Jewell no ganaría un concurso de popularidad en redes sociales: blanco y con sobrepeso, no cuida demasiado su aspecto, y se toma tan en serio su trabajo que puede molestar a los que tiene a su alrededor; es soltero, tiene 34 años y aún vive con su madre, y le encantan las armas y la caza. Sorprende lo bien que funciona la narración, entregada al estilo clásico, y con un arriesgado protagonista, por su falta de atractivo, que le sirve al desconocido Paul Walter Hauser para entregar el trabajo de su vida, puede que no tenga otra oportunidad como esta para descollar, y es que se mimetiza con el auténtico Jewell, si comparamos una foto suya con el auténtico personaje, sería difícil acertar quién es quién. Compone muy bien a alguien corriente y moliente, algo friki y buena persona, pero gris y algo bocazas, que desea sinceramente ayudar a los demás haciendo bien su trabajo. Y funciona a la perfección la relación con su madre, también muy bien interpretada por Kathy Bates. Estamos ante una película profundamente humana, con una estructura bien armada alrededor del modo en que se tratan las personas, y el peligro de dejarse arrastrar por el orgullo y los prejuicios, ignorando la presunción de inocencia. Richard Jewell puede aguantar la presión gracias a su madre Bobi, su abogado Watson Bryant –gran trabajo de Sam Rockwell– y su ayudante Nadya, y su amigo Dan, que son un firme apoyo en las horas amargas. En cambio, quien no ve personas, sino primeras páginas en los periódicos o casos resueltos, caso de la periodista que publica de modo irresponsable una noticia, filtrada por un agente federal con aún más irresponsabilidad, puede causar daños difícilmente reparables. El film pone en la picota a la cultura del éxito, que piensa que cualquier medio sirve para triunfar, aunque se lleva a personas concretas por delante. Quizá los personajes de Olivia Wilde y Jon Hamm podían haber sido más sutiles, pero con ellos se ha querido mostrar arquetipos en una sociedad paradójica, que quiere héroes y villanos, a los que alza y vapulea con lamentable despreocupación y sin solución de continuidad. El film contiene momentos cinematográficos maravillosos, como los de los atentados, pero sobresalen dos de los interrogatorios del FBI, en que se impone la dignidad de la persona frente a los atropellos, señalados por quien hasta entonces admiraba y deseaba ser como uno de esos agentes de la ley.

7/10
Heridas abiertas

2018 | Sharp Objects | Serie TV

Camille Preaker es una joven periodista con problemas, no tiene pareja y abusa del alcohol. El director de su periódico piensa que sería una buena idea enviarla a su pueblo natal, donde desaparecieron dos niñas, y una fue encontrada muerta, un asesino anda suelto. Se trata de un caso que aún no ha despertado la atención mediática, y al que ella podría darle un sabor local de autenticidad. Pero no es el encargo de su vida precisamente, pues se trata de regresar al pueblo del que huyó, y que aparezcan ante sí los fantasmas del pasado: hechos traumáticos, y el reencuentro con una madre castradora, un padrastro con aire ausente, y una enigmática hermanastra de extraña personalidad. Tras el rotundo éxito de Perdida, basada en una novela de Gillian Flynn adaptada por la propia autora con dirección de David Fincher, llega esta miniserie basada en otra de sus obras, y repite cometido. Además cuenta con la dirección del canadiense Jean-Marc Vallée, que también para HBO ha descollado con otra historia de mujeres inquietante, Big Little Lies. El primer episodio, que pone las premisas de la historia, y crea intriga acerca de los hechos pretéritos que han marcado a la protagonista, resulta brillante. Además crea el adecuado “mood” que envuelve al personaje principal, y se adivina que su investigación periodística puede servirle de adecuada catarsis. Con el horror que acompaña a la idea de vidas inocentes trágicamente truncadas. Hay un ritmo perfecto, con flashes brevísimos que sirven para evocar el pasado, y el uso de la música y sonido ambiental. Y Amy Adams llega al espectador, con su composición de alma en pena en busca de seguridades, frente al terrible personaje de Patricia Clarkson, una madre nada maternal.

6/10
Mula

2018 | The Mule

Una película basada en hechos reales, describe el singular camino a la redención de Earl Stone, un octogenario experto en cultivar flores, ocupación que le ha llevado a recorrer a lo largo y a lo ancho los Estados Unidos, pero al precio de descuidar a su familia, esposa, hija, nieta, de los que se ha distanciado. En tiempos de internet su negocio se va al traste, pero casi por casualidad, le reclutan de un cártel mexicano para transportar droga, porque es la tapadera perfecta, además de un conductor seguro, con un historial sin multas. Acepta un encargo, y no más, sin querer saber muy bien lo que transporta, pero luego viene otro, y otro, y otro... El dinero viene muy bien para ayudar a las necesidades de ancianos, algunos veteranos de Corea, como él, e incluso a esa familia a la que ha perdido. Entretanto Colin Bates, un agente del FBI, con ayuda de su compañero Trevino, pisan los talones al cártel, y desean asestarle un golpe identificando y deteniendo a Tata, el sobrenombre de la "mula" que más kilos de cocaína está moviendo en este momento. Clint Eastwood dirige y protagoniza una agradable, inteligente y nada complaciente historia, que le va como anillo al dedo, y que en parte es complementaria de Gran Torino, de hecho comparte guionista, Nick Schenk. Aunque si ahí encontraba a una nueva familia tras la alienación producida con la suya, en la película que nos ocupa se trata de valorar lo que ha perdido, arrepentirse y aprovechar, tal vez, una segunda oportunidad. Estamos además ante una nueva reivindicación de la ancianidad y la experiencia de la vida, la posibilidad de poder tomar aún decisiones, y de aceptar la responsabilidad por las propias acciones, la vida sigue, y "aunque tengas 99 años, deseas cumplir 100". Rodada casi al mismo tiempo que otra película de cineasta legendario de edad similar, con personaje que se salta la ley y basada en hechos reales, The Old Man & the Gun, está claro que Eastwood gana la partida sobradamente a Robert Redford, su film es superior. La cinta, rodada con el elegante clasicismo que caracteriza al cine de Eastwood, donde convive el drama con leves apuntes humorísticos que dinamitan la omnipresente corrección política, presenta una gran humanidad en la definición de los personajes que pululan alrededor de Earl, y que se encuentran en tres campos, fundamentalmente: el familiar, donde destacan la esposa, Dianne Wiest, la hija, Alison Eastwood, y la nieta, Taissa Farmiga; el del narcotráfico, donde a pesar de ser unos mafiosos, matones sin demasiados escrúpulos, les dota de rasgos humanizadores, ya sea el jefe del cártel de la vieja guardia, Andy García, o las "niñeras" a los que da sabios consejos a pesar de sus malos modales; y el policial, donde tienen cierta magia las escenas que comparten Eastwood y Bradley Cooper, pues ambos podrían estar tropezando en la misma piedra del descuido familiar. Inclusos los más secundarios, e incluso sin diálogo, están muy bien perfilados, con actores bien seleccionados para interpretarlos.

7/10
Big Little Lies

2017 | Big Little Lies | Serie TV

Miniserie dirigida por el canadiense Jean-Marc Vallée (Dallas Buyers Club, Alma salvaje), adapta una novela de Liane Moriarty. Del guión se ha ocupado un experto en series televisivas, el creador de Ally McBeal David E. Kelley, una opción inteligente, al fin y al cabo la experiencia de Vallée en estas lides era inexistente. Aun así, se nota la huella del realizador por una puesta en escena nada convencional, en que seguimos los actos de los múltiples personajes con escenas rápidas, a veces de tipo impresionista. Per el recurso de alternar planos breves de la investigación de un homicidio de alguien innombrado, con la narración principal, se antoja demasiado artificial. La acción transcurre en Monterrey, una ciudad de California, al comienzo del curso escolar. Jane Chapman es una madre soltera, recién llegada a la ciudad con su hijo, un niño llamado Ziggy. Enseguida entabla relación con Madeline Mackenzie, ama de casa de fuerte personalidad, divorciada y vuelta a casar, madre de una jovencita y de una niña, bastante metomentodo, que quiere ejercer de anfitriona de la recién llegada, por lo que le presenta a otras madres como su mejor amiga, Celeste Wright, madre de gemelos y casada con un hombre bastante más joven que ella. Cuando el pequeño Ziggy es acusado por una compañera de haberla intentado estrangular, el otro lo niega, pero la atmósfera se enrarece, la madre de la supuesta víctima, empresaria sin un minuto libre y rival de Madeline, cree que la cosa no puede quedar así. De modo que empieza a larvarse una guerra entre Madeline y Renata, en que el supuesto acoso escolar parece ser lo de menos. El planteamiento recuerda mucho a Mujeres desesperadas, en el sentido de que la acción transcurre en una zona residencial, el papel de las mujeres es primordial, y los altibajos emocionales y os problemas familiares conviven en la narración con la investigación de una muerte que debe ser aclarada. Como en su modelo, ningún personaje parece medianamente equilibrado, todos llevan a cuestas sus problemas de ego y las frustraciones, junto a una incapacidad de reconocer y afrontar los problemas reales con un mínimo de sentido común: la destructuración en las familias, a pesar del innegable cariño al fondo, resulta llamativa. Este desquiciamiento se procura hacer más llevadero, con escenas bien trazadas con escuadra y cartabón, con cuidados diálogos pronunciados por un reparto de campanillas, ahí están actrices de la talla de Reese Witherspoon, Nicole Kidman, Shailene Woodley y Laura Dern.

6/10
Atrapados

2016 | Shut In

Mary (Naomi Watts) es una psicóloga infantil que vive en una casa del bosque con su hijastro Stephen, un adolescente en estado vegetativo desde el accidente de coche en el que murió su padre. Mary le cuida sola y carga con la culpa del accidente, pues tuvo lugar mientras Stephen era llevado al centro de menores por recomendación de ella, a causa de sus problemas de conducta. Mary, ha decidido, trasladarlo a un centro especializado en el cuidado de pacientes como él. Pero antes debe prepararse para pasar una gran tormenta que se acerca, pero una serie de acontecimientos inesperados empiezan a llevar a Mary a una situación imposible y amenazadora. ¿Es todo es producto de su imaginación, maltratada por el stress y la culpa? ¿O hay algo que no es lo que parece en su casa y que amenaza realmente su vida y la de otras personas que se acercan a ella?

Demolición

2015 | Demolition

Davis es corredor de bolsa en Wall Street, trabaja en la empresa de su suegro Phil, está casado con Julia, una bella mujer con conciencia social. Debería ser feliz. Pero la muerte de ella mientras conducía, en un accidente del que él sale ileso, le permite descubrir que tal vez él era quien realmente estaba muerto hasta ese momento, con una vida desamorada y anodina. Necesitado de expresar sus sentimientos a alguien, adopta una fórmula insólita y disparatada, de puro desahogo, convencido de que nadie le atenderá: en una carta de reclamación por el mal funcionamiento de una máquina expendedora de chocolatinas, en el hospital donde llevaron a Julia, junto a su queja descarga los sentimientos de su confuso corazón. Para su sorpresa, recibe una llamada de Karen, una mujer del departamento de atención al cliente, conmovida por sus misivas. El canadiense Jean-Marc Vallée, aunque va cambiando de guionistas y orígenes de las tramas de sus películas –Café de fiore, Dallas Buyers Club, Alma salvaje–, mantiene una línea coherente al presentar personajes que se encuentran en una encrucijada existencial, en la cual tratan de encontrar algo de sentido en sus desnortadas vidas. Todo para señalar que hay que buscar respuestas, que tal vez no se encuentren todas, pero que el simple hecho de emprender el camino para dar con ellas merece la pena. En Demolición, que tiene un guión del desconocido Bryan Sipe, el planteamiento es radical, con la metáfora bastante evidente de desmontar aparatos, tirar tabiques, romper cosas, echar abajo edificios, para tratar de entender que es lo que no funciona en ellos, o lo que esconde una fachada de confort que es pura apariencia. Bien desarrollada la narración, Vallée logra que nos creamos las sorprendentes reacciones del protagonista, muy bien encarnado por Jake Gyllenhaal, el papel le viene al pelo. Y nos intriga con la misteriosa Karen y sus llamadas, lo que convive con situaciones tipo "la vida sigue", lo que incluye el regreso al trabajo y la idea de los suegros para honrar la memoria de Julia. Todo, bastante bien ensamblado, sirve para hablar del desconcierto, de cómo el dolor puede nublar el juicio, hasta el punto de llevar a olvidar casi que una vez se amó. También de cómo a veces se halla un bálsamo para las situaciones difíciles por caminos completamente inesperados. Aquí el encuentro con Karen, la siempre eficaz Naomi Watts, introduce una subtrama interesante, también por la relación con el hijo adolescente: la escena sobre el uso de los tacos es modélica, aunque introducir sus dudas sobre la orientación sexual parece algo metido con calzador; en cualquier caso, la idea de usarla para señalar eso del dicho "consejos tengo, pero para mí no tengo" resulta inteligente.

6/10
Brooklyn

2015 | Brooklyn

1952. Eilis Lacey ha tomado la determinación de emigrar a Estados Unidos, con pena, pero con la tranquilidad de que deja en su pueblo irlandés a su madre viuda al cuidado de su hermana Rose. Frente al ambiente asfixiante y de chismorreos de su tierra natal, Eilis empieza a respirar libertad en Brooklyn, gracias a la ayuda de la Iglesia, que le consigue trabajo como empleada en unos grandes almacenes y alojamiento en una pensión de jóvenes solteras, regentada por la simpática y dominante señora Keogh. Al principio se encuentra cohibida e insegura, pero Eilis se va soltando, siempre guiada por su buen corazón, y conocer a un joven de origen italiano, Toni, puede ser el descubrimiento del amor. El novelista Nick Hornby vuelve a adaptar una obra ajena tras An Education y Alma salvaje, repitiendo con la idea de protagonista femenina absoluta. El trabajo de entregar un libreto a partir de la novela de Colm Tóibín le ha supuesto una nominación al Oscar. Lo cierto es que es un trabajo muy medido, que sabe conjugar nostalgia y romanticismo con la dureza de la situación de quien se encuentra lejos de su hogar, tratando de construir uno nuevo, y siente el tirón de uno y de otro. Tirón doble, porque, tras un suceso que obliga a Eilis a regresar a Irlanda, también en lo relativo a su futuro marido su corazón anda dividido. John Crowley, que ya apuntó maneras en su debut en la dirección más de una década atrás con Intermission, demuestra habilidad narrativa en un film de corte muy distinto, lleno de humanidad y sentimientos nobles, aunque no faltan las debilidades y las dudas, o ciertas mezquindades. Se nos ofrece una mirada positiva a la vida, aunque no se niegan las dificultades, y ello con naturalidad, sin moralinas tontas y pazguatas. A la credibilidad de la trama ayuda la soberbia interpretación de Saoirse Ronan, que ha logrado una nominación al Oscar. A pesar de su juventud, 21 años cuando hizo el film, sabe encarnar bien la evolución de su personaje, de modo que nos creemos su madurez que se diría de alguien con más edad; y hace tremendamente atractiva la práctica del bien, algo muy difícil en pantalla, donde suelen ser más agradecidos los villanos terribles que las buenas personas. Y aunque estamos sin duda ante una película de mujeres, se agradece el buen dibujo de los personajes masculinos, los dos pretendientes de Eilis y el sacerdote (Emory Cohen, Domhnall Gleeson, Jim Broadbent) no son meros comparsas de cartón piedra, a diferencia de lo que pasa en otros filmes coetáneos y bastante celebrados como Carol y Sufragistas.

8/10
Alma salvaje

2014 | Wild

La historia de Cheryl Strayed, mujer en profunda crisis vital, que a modo de laico Camino de Santiago, decide emprender en solitario la larga marcha a pie de la Pacific Crest Trail, una ruta por el desierto y las montañas de Estados Unidos, que le permitirá recapacitar acerca de su encrucijada existencial, pues sin duda ha tocado fondo, algo tiene que cambiar. Basada en hechos reales, se trata de la adaptación del relato que la propia Strayed consignó describiendo su singladura, y que Nick Hornby (Alta fidelidad, Un niño grande) ha convertido en guión. Tras la dura Dallas Buyers Club, Jean-Marc Vallée vuelve a anclar una película en la realidad, contando una historia extrema, pues por los "palos" de la vida Strayed ha iniciado un particular descenso a los infiernos con su promiscuidad sexual y consiguiente infidelidad matrimonial, y las adicciones. Como el cineasta canadiense no se distingue por su mirada pudorosa, puede imaginarse que el film es bastante explícito a la hora de mostrar el lado feo del comportamiento de la protagonista. Vallée y Hornby se muestra habilidoso en la narración, las más de mil millas y cien días de caminata están jalonadas por encuentros con otras personas y desafíos que invitan a renunciar a la aventura, y que sirven para evocar el pasado con flash-backs muy naturales y así pintar el ancla fuerte que fue para Strayed la figura de su madre Bobbi, con sus lecciones de vida a pesar de los pesares, la enfermedad que les machaca a ella y a su hermano, y la pérdida del rumbo vital. La naturaleza se revela como marco ideal para enfrentarse a los demonios personales e intentar algún tipo de redención, con adecuadas citas literarias, pues ella quiere ser escritora; también resulta inevitable la confrontación con Dios, aunque en este apartado el film resulta superficial, no se va más allá de la protesta contra Él y sus silencios o supuestas pocas atenciones. Frente a otros títulos de estas características, Vida salvaje nunca resulta aburrida, lo que es sin duda un notable mérito. Reese Witherspoon hace un buen trabajo, y resulta muy entrañable Laura Dern encarnando a su madre, un papel que es un regalo. Ambas actrices fueron nominadas al Oscar.

6/10
Dallas Buyers Club

2013 | Dallas Buyers Club

La historia auténtica de Ron Woodroof, un electricista de vida promiscua, con fama de “machote”, que en 1986 queda estupefacto cuando los médicos le diagnostican que tiene sida -“una enfermedad de maricas”, a su entender- y que sólo le resta un mes de vida. Tras la incredulidad viene la desazón, y luego un verdadero deseo de aferrarse a la existencia, primero con AZT obtenido clandestinamente, y luego, dada su alta toxicidad, buscando medicamentos alternativos, lo que pondrá en su contra a la industria farmacéutica y a los reguladores de nuevos fármacos cuando trata de darles una amplia difusión entre los enfermos seropositivos. Con un guión de Craig Borten, que entrevistó largamente a Woodroof antes de su fallecimiento, para luego trabajar en equipo con Melisa Wallack, el film desprende autenticidad en casi todo su metraje, la excepción serían algunos de los pasajes en que se arremete contra los agentes sanitarios y reguladores, que resultan un tanto convencionales, aunque al menos se intenta no convertirlos en villanos de opereta, y se pone el dedo en llagas interesantes del mundo médico, que pueden dificultar el tratamiento de los enfermos, como la burocracia o los intereses económicos. El canadiense Jean-Marc Vallée, que ya abordó una historia real en La reina Victoria, cuenta con garra su historia, aunque tambiéndescarnadamente, sobre todo en las reiterativas escenas sexuales. Matthew McConaughey hace un buen trabajo, no sólo por su demacrado aspecto al estilo Christian Bale en El maquinista, sino porque hace creíble el arco de transformación de su personaje, en relación a su egoísmo y a sus prejuicios, pues acaba viendo personas en los homosexuales y empleando su dinero en ayudar a otros enfermos. También resulta muy convincente Jared Leto como el travesti Rayon, al que Woodroof llega a apreciar.

5/10
Laurence Anyways

2012 | Laurence Anyways

Los altibajos a lo largo de diez años en la relación amorosa entre Laurence, un profesor de literatura que desea ser mujer, y su novia Fredérique, que trabaja como técnica en el mundo del cine, y que tiene muchas dificultades para encajar los problemas de identidad de su pareja. Familia y colegas de trabajo quedarán estupefactos cuando Laurence comienza a maquillarse y vestirse como una mujer. Larga, muy larga película del canadiense Xavier Dolan, que con sólo 23 años se atreve a abordar una compleja historia de ideología de género, que viene a plantear la idea de que cada uno se construye su propia identidad sexual, haya nacido biológicamente hombre o mujer. La impresión, que parece corroborar el resto de su filmografía, es que a Dolan, director y guionista, lo que cuenta le toca muy de cerca, forma parte de su mundo personal. Esa escena de petición del protagonista a su entrevistadora de que le mire a los ojos, se diría que está dirigida también al espectador, al que parece reclamársele, primero la tolerancia, y luego, quizá, la aprobación. Aunque puede resultar pertinente la crítica a la homofobia que presenta Laurence Anyways, en general el film parece concebido para justificar opciones personales, sin duda desgarradoras y dolorosas -la imagen del tipo que aguanta la respiración bajo el agua hasta que casi le estallan los pulmones-, bajo la idea de que hoy en día todo se puede hacer, como dice un personaje “el único límite es el cielo”. En cualquier caso la narración fílmica resulta muy artificiosa, la película tiene brillantez visual, pero también parece recargada en exceso, ahí está el barroquismo de los nuevos amigos de Laurence. Sea como fuere no dejamos de estar ante una historia marginal, y ello aunque se deslice la muy discutible idea de que todo el mundo tiene un gay en el fondo de su armario. Los momentos más intensos son aquellos en que los protagonistas se tiran los trastos a la cabeza, lo que resulta un recurso algo fácil para elevar la tensión dramática en una historia que cansa.

3/10
Trágica obsesión (2008)

2008 | You Belong to Me

Rutinario telefilm protagonizado por la explosiva y a menudo divertida Shannon Elizabeth (American Pie), quien esta vez cambia de tercio y se mete de lleno en un thriller agobiante. La actriz tejana interpreta a Alex Wilson, una mujer que vive asustada de su ex marido, recién salido de la cárcel. Cuando un día siente que hay alguien rondando por su casa decide llamar a la policía...

3/10
Lista cerrada

2000 | The List

Gabrielle Michelle, una prostituta de lujo, es detenida mientras está con un reputado juez. Durante el juicio entrega al juez que lleva su caso, Richard Miller, una lista con todos sus clientes, lo que incluye a otros magistrados, abogados e incluso el gobernador. Miller no sabe cómo proteger a sus colegas. Debut en el largometraje de Sylvain Guy, que es incapaz de darle un toque de frescura a un thriller architípico, de trama bastante tópica. El veterano Ryan O'Neal logra resultar creíble sin esforzarse demasiado.

4/10

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