Decine21
Osario Norte. Los últimos días de San Valentín
7 /10 decine21
Osario Norte. Los últimos días de San Valentín
Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)
0
Acción
3
Amor
2
Lágrimas
0
Risas
0
Sexo
0
Violencia

Reparto

Sinopsis oficial

El triste final del actor Jorge Rigaud ("La trampa", "Casa de muñecas", "El día de los enamorados"...). que se encuentra sepultado en una fosa común en Leganés. Rigaud fue muy famoso en los 60 por su papel de San Valentín en "El día de los enamorados", pero también hizo cine, de manera destacada, en Francia y Argentina. Incursionó en Hollywood y participó del boom del cine de género español con westerns, terror, etc.

7 /10 decine21

Crítica Osario Norte. Los últimos días de San Valentín (2023)

Osario Norte. Los últimos días de San Valentín foto crítica.

La estrella olvidada

Con una sensibilidad y dedicación poco comunes, este documental desentierra el legado olvidado de Jorge Rigaud, actor de origen argentino que encarnó al inolvidable San Valentín en la comedia española El día de los enamorados y su secuela. El gaditano José Manuel Serrano Cueto (Pelucas) realiza un homenaje melancólico al poder efímero de la fama y a la trágica soledad que puede marcar el ocaso de los artistas, tan aplaudidos en un momento y tan ignorados después. Residente desde hace años en Leganés, el autor inicia su film recordando un paseo por el cementerio de esta localidad madrileña, donde descubrió que descansaban los restos del intérprete, para más inri en un osario común, lo que indica que no queda nadie dispuesto a pagar porque permanezca en un nicho propio, ha sido olvidado por completo.

Con una filmografía que abarca más de doscientas películas, Jorge Rigaud transitó por géneros y países en una carrera internacional que le llevó de Argentina a Francia, y de allí a España e Italia. Apareció en Une histoire d'amour, Traficantes de opio y Suprema decisión, de Max Ophüls, y en películas tan diversas como Noches de París, de Robert Siodmack, el clásico Nicolás y Alejandra, donde encarna al embajador francés. El prestigio que Rigaud alcanzó se disipó rápidamente, quedando solo y relegado en sus últimos años.

A través de una narrativa casi detectivesca, Serrano Cueto nos guía en una exhaustiva búsqueda por devolver a Rigaud el lugar que se merece en la memoria colectiva, rogándole al ayuntamiento de su ciudad que coloque una placa en el lugar donde falleció. La administración pública le recibe con entusiasmo, pero la gestión para llevar a cabo la petición se eterniza. Telefonea a su buen amigo, el actor Pedro Casablanc, admirador de Pánico en el Transiberiano, donde aparecía Rigaud, y ambos reflexionan sobre la futilidad de la fama, pues resulta paradójico que el público se olvidara con rapidez de alguien tan popular como este intérprete. Se alternan los testimonios de quienes compartieron escena o momentos significativos con Rigaud, como Paca Gabaldón, Antonio Mayans, Lone Fleming, y el director de Pánico en el transiberiano, Eugenio Martín (muy emotiva la que posiblemente sea la última entrevista de este cineasta), que rinden homenaje a su memoria y desvelan detalles de su carrera y personalidad.

Además, se entrevista al periodista de conocimiento enciclopédico Juan Pando, que ofrece valiosos detalles sobre Rigaud, al escritor Carlos Arévalo, a vecinos y personal que le atendieron cuando le atropellaron en la Gran Vía Madrileña, al archivero municipal de Leganés, y otras personalidades que ofrecen valiosos puntos de vista. La guionista y cómica Marta González de Vega encarna a la esposa de Rigaud. El guion se convierte en un acto de justicia póstuma, con Serrano Cueto visitando archivos, documentos y lugares clave. La cámara explora el espacio con una mezcla de respeto y melancolía, subrayando el dolor y la invisibilidad que rodean la historia de este actor olvidado. Cada plano parece sugerir la ironía de una industria que, si bien ensalza a sus estrellas, a menudo permite que caigan en el anonimato una vez que el brillo se apaga.

Tiene ciertos momentos que pueden parecer demasiado reflexivos o sentimentales, lo que podría no ser del agrado de todos los espectadores. Esta decisión estilística también responde al propósito central de la obra: recordar la vulnerabilidad de los actores y, en un sentido más amplio, la vulnerabilidad de la memoria cultural. El documental sugiere que la historia del cine está llena de figuras que fueron aplaudidas en su momento y luego olvidadas, y que cada una de ellas merece ser redescubierta y honrada.

En suma, estamos ante un homenaje que nos invita a reflexionar sobre el papel de la memoria en la construcción del legado cinematográfico. Se convierte el olvido en motivo de lucha, devolviendo dignidad y presencia a Rigaud, así como a todos aquellos actores que, como él, terminaron sus días en el anonimato. Es un documental que trasciende la mera biografía de un personaje.

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Películas más vistas HOY

Estrenos Películas

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot