Stranger Things
- Serie TV
- Duración: 04h 00 min
- Género: Thriller | Terror | Fantástico
- Público apropiado: Jóvenes
- Valoraciones: decine21 (6) | usuarios (7.7)
-
- Título original: Stranger Things
- Año: 2025
- Fecha de estreno en España en Netflix: 27-11-2025
- País: EE.UU.
- Creado por: Matt Duffer, Ross Duffer
- Dirección: Matt Duffer, Ross Duffer, Frank Darabont, Shawn Levy
- Intérpretes: Winona Ryder, David Harbour, Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Sadie Sink, Natalia Dyer, Charlie Heaton, Joe Keery, Maya Hawke, Priah Ferguson, Brett Gelman, Jamie Campbell Bower, Cara Buono, Amybeth McNulty, Nell Fisher, Jake Connelly, Alex Breaux, Linda Hamilton
- Guión: Matt Duffer, Ross Duffer
- Música: Kyle Dixon, Michael Stein
- Fotografía: Caleb Heymann
- Distribuye en formato doméstico: Netflix
Temas relacionados:
Reparto
Sinopsis oficial
Noviembre de 1987. La pandilla evade a los militares para recorrer el Mundo del Revés en busca de Vecna, pero sus componentes no se dan cuenta de una amenaza que acecha más cerca de casa.
Crítica Stranger Things (5ª temporada, volumen 1) (2025)
Hawkins militarizado
La quinta y última temporada de Stranger Things arranca en otoño de 1987, dieciocho meses después del cataclismo que cerró la cuarta entrega. En aquel final, Vecna —el villano que desde las sombras había manipulado el Mundo del Revés desde el principio— consiguió abrir grietas entre los dos mundos y transformar Hawkins en un territorio a medio camino entre la realidad y el infierno. La localidad está bajo estricta cuarentena militar, y aunque el Dr. Brenner ya no está, su lugar lo ocupa la implacable doctora Kay, científica militar que dirige un complejo entero. Mientras, Hopper patrulla de forma rutinaria en busca de un Vecna herido y desaparecido desde su derrota parcial. Su hija adoptiva, Once, se une a él poco después. El resto del grupo —Mike, Dustin, Lucas, Nancy, Jonathan, Will, Robin y Steve— intenta reorganizarse en medio del caos, utilizando una emisora de radio como centro improvisado de operaciones.
La serie nació como un homenaje ochentero centrado en la inocencia infantil, un relato de pandillas en bicicleta enfrentándose a monstruos demasiado grandes para ellos. Pero el éxito descomunal, los parones entre temporadas y la inevitable maduración del reparto han dislocado esa proporción: hoy los actores tienen cuerpos de adultos interpretando dinámicas de niños, mientras la serie intenta recuperar la magia de 2016 repitiendo fórmulas que antes resultaban naturales y ahora suenan artificiosas. La repetición pesa. Los paralelismos entre mundos se multiplican hasta resultar confusos; las misiones paralelas siguen una estructura cada vez más previsible; y la insistencia en las referencias —The Clash, los snacks de los 80, los clichés del cine de Steven Spielberg y los ritmos de Stephen King— acentúa la sensación de que la serie nunca ha terminado de encontrar un lenguaje propio más allá del pastiche.
La gran novedad argumental es la incorporación de una nueva generación de niños, casi como si la serie quisiera clonarse a sí misma para recuperar la frescura perdida. Holly Wheeler, la pequeña hermana de Nancy y Mike, gana un protagonismo que jamás había tenido. Junto a ella surge un segundo rostro nuevo: Derek Turnbow, “Dipshit Derek”, que funciona como contrapunto cómico. Ambos personajes deben tener prácticamente la misma edad que tenían los protagonistas originales en 2016, un gesto que delata que los guionistas son conscientes de que la ficción ya no es lo que era, por el crecimiento de sus actores principales. Este arco de capítulos le dan un enorme protagonismo a Will Byers, aceptando su homosexualidad mientras profundiza en su vínculo con Robin —la única otra persona queer que conoce—.
Los nuevos capítulos no fracasan. Su factura visual es apabullante; su ritmo, más ágil que en la cuarta; y su capacidad para generar emoción, especialmente en las escenas entre Hopper y Once o en los momentos de camaradería entre Steve y Dustin, sigue intacta. Pero se percibe un desequilibrio constante entre el tamaño desmesurado que ha adquirido la producción y la falta de profundidad real en sus personajes.
El reparto sigue siendo uno de los pilares que sostienen la serie incluso cuando el relato muestra signos de fatiga. Millie Bobby Brown mantiene una presencia magnética como Once, aunque la escritura vuelva a llevarla por un bucle dramático familiar. Por su parte, David Harbour conserva esa mezcla de dureza y ternura que lo convirtió en uno de los favoritos del público. Finn Wolfhard lidia con un arco que encaja peor con su edad real, pero consigue sostener la coherencia emocional del personaje y servir como ancla del grupo en la parte más aventurera. Gaten Matarazzo mantiene el humor característico de Dustin, pero añade una madurez que aporta peso a los tramos más oscuros. Maya Hawke vuelve a destacar con facilidad; su Robin aporta inteligencia, naturalidad y un brillo cómico muy necesario. Entre los recién llegados cabe destacar al poco experimentado Jake Connelly, que aporta una gran simpatía como el pequeño friki Derek. La veterana Linda Hamilton, que protagonizase Terminator, aporta profundidad a la doctora Kay, la nueva antagonista.
Comenta esta Serie TV
- Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
- No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
- La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
- Tu dirección de email no será publicada.
- Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
