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Biografía

Edward G. Robinson

Edward G. Robinson

79 años ()

Edward G. Robinson

Nació el 12 de Diciembre de 1893 en Bucarest, Rumanía
Falleció el 26 de Enero de 1973 en Hollywood, Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 premios)

El rey del hampa

31 Marzo 2005

Es un peso pesado del cine en blanco y negro, de historias cargadas de robos, mujeres fatales, odio a la pasma, estilo elegante y, sobre todo, de balas.

Humphrey Bogart, James Cagney y Edward G. Robinson conforman el trío de actores que mejor han reflejado en pantalla el carácter del gángster clásico. Y si Bogart fue el rey de los duros con estilo, y Cagney el adalid de los inestables, Edward G. Robinson se encargó de dar vida a los hampones astutos y vanidosos, jefazos del crimen organizado con insaciable afán de poder y capaces de llevar a cabo sus fechorías con extrema violencia. Este imponente actor logró de tal modo encarnar ese arquetipo de mafioso que, todavía hoy, cuando uno piensa en los más célebres capos que han pasado a la historia –Al Capone, Lucky Luciano, Joe Masseria y tipos de ese percal–, la figura familiar que uno imagina es la del gángster elegante, con chaleco y chaqueta de tweed, pajarita y tirantes, sombrero ladeado y puro en la boca: justo el aspecto que Edward G. Robinson llegó a hacer célebre a lo largo de las décadas 30 y 40.

Emmanuel Goldenberg nació en Bucarest (Rumanía) en 1893, pero a los diez años se trasladó a Nueva York con sus padres. Sus primeras aspiraciones profesionales fueron estudiar para rabino o para abogado, aunque pronto se sintió atraído por la interpretación. Así, tras conseguir una beca de estudios para entrar en la American Academy of Dramatic Arts, logró debutar en los teatros de Broadway en 1915, cuando contaba 22 años, y fue por esa época cuando Emanuel Goldenberg cambió su nombre por el de Edward G. Robinson. Alcanzó cierta notoriedad en el teatro con la obra The Kibitzer, escrita por el mismo, y aunque hizo algunos pinitos en el cine –Arms and the Woman (1916), The Bright Shawl (1923)–, su trabajo en la gran pantalla no cuajó y se dedicó al teatro hasta 1929.

Cuando el cine mudo quedó atrás, Edward G. Robinson regresó al cine. Y lo hizo con ímpetu, ya que, tras The Hole in the Wall en 1929, trabajaría en cinco películas en 1930, entre las que destaca Fuera de ley, de Tod Browning. Al año siguiente le llegaría la consagración con Hampa dorada (1931), título primigenio del cine negro, dirigido por Mervyn LeRoy, y por el cual el actor quedaría siempre encuadrado en personajes emparentados con su estupendo 'Rico' Bandello.

En la década de los 30 filmaría muchas películas bajo la batuta de estupendos directores: con LeRoy Sed de escándalo (1931); con Wellman El hacha justiciera (1932); con Hawks Pasto de tiburones (1932) y La ciudad sin ley (1935); con Mayo El hombre de las dos caras (1934); con Ford Pasaporte a la fama (1935); y con Curtiz Kid Galahad (1937). Pero no sería hasta la década siguiente cuando diversificaría más sus papeles, gracias también a la mejor calidad de los guiones. Protagonizó aventuras como El lobo de mar (1941), comedias como 6 destinos (1942), thrillers como El extraño (1946) o películas cercanas al terror como La casa roja (1947). Aún así, los mejores papeles de su vida le vuelven a relacionar con su género por excelencia: el cine negro. Destacó sobremanera como el detective de seguros Barton Keyes en Perdición (1944), obra maestra de Billy Wilder basada en la novela de James M. Cain. Al año siguiente, su doble colaboración con Fritz Lang dio lugar quizá a los mejores papeles de su vida, pero la novedad es que tanto en La mujer del cuadro como en Perversidad encarnaba al hombre corriente que se convierte en víctima. Una ladina Joan Bennett tenía la culpa. Hacia finales de los 40 brilló en Cayo largo (1948) y en Odio entre hermanos (1949).

A partir de la década de los 50, su carrera disminuyó en intensidad, aunque siguió trabajando hasta su muerte con títulos señeros como Hombres violentos (1955), Millonario de ilusiones (1959), El premio (1963) o El gran combate (1964). En el terreno personal sufrió algunos reveses importantes, el mayor de los cuales fue su divorcio con Gladys Lloyd en 1956, tras 29 años de matrimonio, para casarse de nuevo con Jane Bodenheimer. También fue obligado a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas, pero su prestigio quedó intacto. En 1973 se le otorgó un Oscar al conjunto de su carrera, pero el 26 de enero de ese año, tres meses antes de la ceremonia, el cáncer acabó con su vida. La Academia volvía a llegar tarde y tuvo que ser su viuda quien recogiera la estatuilla.

Oscar
1973

Ganador de 1 premio

  • Oscar honorífico

Ganador de 1 premio

Filmografía
Cuando el destino nos alcance

1973 | Soylent Green

En el año 2022 un detective investiga la muerte de un directivo de una empresa que fabrica un alimento revolucionario. La comida del futuro es el tema de una estremecedora y pesimista cinta de ciencia ficción. Destaca la estremecedora escena del "civilizado" suicidio de Edward G. Robinson, mientras contempla bellas escenas de una naturaleza que es historia, escuchando la música de la Pastoral de Beethoven.

6/10
Canción de Noruega

1970 | Song of Norway

Biografía del compositor y pianista Edvard Grieg, nacido en Noruega, en el siglo XIX. Adapta el musical sobre la vida de Grieg, de Milton Lazarus, a su vez basado en la obra teatral de Homer Curran. Cuenta con el actor noruego Toralv Maurstad para interpretar al protagonista. Le acompaña el ilustre Edward G. Robinson.

5/10
The Old Man Who Cried Wolf

1970 | The Old Man Who Cried Wolf

Producción televisiva donde el veterano Edward G. Robinson encarna a un hombre que visita a un amigo de su edad. Cuando están juntos el personaje de Robinson se queda inconsciente. Al despertar descubre que su amigo ha muerto y los médicos le anuncian que ha sido por causas naturales. El problema es que él tiene claro que fueron atacados y no se cree la versión oficial de los hechos. No es la primera vez que se elige como protagonista a un hombre que tiene que luchar contra todos y todo para demostrar la verdad. Ésta es la situación a la que se enfrenta Robinson, que corre incluso el riesgo de ser ingresado en un loquero porque nadie le cree. La originalidad de este título pues, reside en que el héroe es casi un octogenario, nada que ver con los galanes típicos de cine.

4/10
El oro de Mackenna

1969 | Mackenna's Gold

El sheriff Mackenna (Gregory Peck) es un implacable sheriff del salvaje oeste, que por una serie de circunstancias se hace con el mapa de un tesoro. Según el mapa, el tesoro se halla en el Valle del Oro, un lugar sagrado para los indios del lugar, que lo protegen de cualquier extraño que se acerque. El problema es que una banda de forajidos también conoce la existencia del tesoro, y sabe que el mapa está en manos de Mackenna. Para encontrar el tesoro antes que nadie, Mackenna se alía con un atrevido pistolero, interpretado por Omar Sharif. A la búsqueda se unen los avariciosos vecinos del pueblo de Mackenna, atemorizados por los Apaches. Un entretenido western que reúne los mejores elementos del género. Acción trepidante, bandidos, indios, lucha y tiroteos. Muy adecuada para los aficionados al género. La banda sonora, de Quincy Jones, cuenta con una canción inolvidable de José Feliciano. Tiene un excelente plantel de intérpretes secundarios, como Lee J. Cobb, Edward G. Robinson o Eli Wallach.

6/10
Un atraco de ida y vuelta

1969 | Uno scacco tutto matto

Sir George Mc Dowell planea un importante robo a un banco. Su modus operandi consistirá en sustituir a algunos de los empleados del banco por los auténticos ladrones, con quienes los trabajadores guardan un notable parecido físico. Pero al cerebro de la operación se le escapan los detalles personales de los protagonistas de su plan, que le meterán en más de un aprieto. Edward G. Robinson repite como cabecilla de una banda de delincuentes, de nuevo con George Rigaud como compañero de reparto, con quien ya había coincidido en Diamantes a gogó pero, a diferencia de esta última, la trama de Un atraco de ida y vuelta está mucho peor construida, y a todas luces carece de credibilidad.

5/10
Raquel y sus bribones

1968 | The Biggest Bundle of Them All

Peli de ladrones no demasiado sofisticada, y de trama errática. Muestra a una banda de segunda división regional que pretende secuestrar a un viejo mafioso (Edward G. Robinson), aunque luego cambia de idea y toma como objetivo a un millonario. Al final estamos ante una reunión de actores viejas glorias, donde se aprovecha el gancho del atractivo de la exhuberante Raquel Welch.

3/10
Ni un momento de respiro

1968 | Never A Dull Moment

Película familiar de la Disney, con uno de los rostros más reconocibles de la casa, el de Dick Van Dyke. Da vida a un actor que es confundido con un asesino profesional; temeroso de que le cueste un disgusto revelar su verdadera identidad, decide seguir el juego al gángster que le encarga un "trabajito". A Edward G. Robinson no le duelen prendas a la hora de parodiar sus clásicos papeles de facineroso.

5/10
La rubia de Pekín

1967 | La blonde de Pékin

Los agentes del servicio secreto americano se ponen de acuerdo con sus colegas rusos y chinos para investigar a Christine, una joven amnésica que tiene en su poder una valiosa perla. La CIA piensa que se trata de la amante de un científico chino, y que posee valiosa información. Deciden contratar a un actor para que le diga a Christine que es su marido, y de esta forma investigar la verdad. La presencia del americano Edward G. Robinson salva parcialmente esta irregular adaptación de una novela de James Hadley Chase, que tuvo cierta repercusión en su momento.

3/10
Operazione San Pietro

1967 | Operazione San Pietro

Napoleone, un ladrón de poca monta acude con sus compinches a Roma, para ejecutar uno de sus golpes. Se trata de robar una valiosa estatua del Vaticano. Se interpone en su camino un mafioso americano, que quiere quedarse la estatua para él. Insustancial parodia del cine de golpes criminales, dirigido por el irregular Lucio Fulci. Cuenta con el ilustre Edward G. Robinson en un papel destacado.

5/10
Diamantes a gogó

1967 | Ad ogni costo

El profesor James Anders (Edward G. Robinson), recientemente jubilado, idea un plan junto a un grupo de criminales liderado por Adolfo Celi, para robar en una compañía de diamantes de Brasil. Lo que no saben es que esta compañía está dotada con un sistema de alarma de última generación conocido como Grand Slam 70 (título de la versión norteamericana). Entretenido thriller ambientado con la siempre acertada música de Ennio Morricone.

6/10
El rey del juego

1965 | The Cincinnati Kid

"The Cincinnati Kid", el típico jovenzuelo superexperto en póker, que viaja de ciudad en ciudad triunfando en sus partidas y ligando con bellas mujeres. En Nueva Orleáns coincidirá con la llegada a la ciudad de Lancey, un veterano jugador conocido como "El rey" por ser el número 1 en el póker. Ambos se enfrentarán en una lucha sin cuartel. Steve McQueen y Edward G. Robinson son los dos jugadores que encarnan la insultante seguridad que proporciona la juventud, y la tranquilidad donde el temor va por dentro, propia de la gente mayor. Aunque a punto está de robar la función un excelente Karl Malden; también destaca Joan Blondell, que con 60 años aguanta bien el tipo en la pantalla. La película tiene muchos puntos en común con El buscavidas, genial obra sobre el mundo del billar dirigida por Robert Rossen cuatro años antes.

6/10
Préstame a tu marido

1964 | Good Neighbor Sam

Simpática comedia del director de Tú a Boston y yo a California, con la siempre estimulante presencia de Jack Lemmon, a quien David Swift había dirigido el año anterior en Adán también tenía su manzana. El actor da vida a Sam, un hombre felizmente casado, padre de dos niñas, que se van a un campamento de verano. Él es un tipo muy creativo, que trabaja en el departamento de publicidad de una gran compañía. De modo inesperado le encargan la campaña de su principal cliente, un tipo muy conservador, al que agrada la vida familiar de Sam. Lo malo es que su imagen va a peligrar cuando llega de Europa Janet, la mejor amiga de su esposa Minerva. La bella Janet acaba de heredar una fortuna de su abuelo, pero... debe cumplir una condición. Estar casada, y desgraciadamente ella se ha divorciado recientemente. Para evitar la reclamación de la herencia por otros parientes, Sam y Janet simularán ser marido y mujer. Es el inicio de un montón de enredos.El tipo de historia, con los enredos matrimoniales y de riesgo de infidelidad, recuerda al cine de Billy Wilder, aunque seguramente sin las dosis de mala leche típicas del genial cineasta. No obstante, el director y coguionista Swift sabe imprimir el necesario 'timing' a una deliciosa narración, sembrada de gags ocurrentes y equívocos sin cuento, con un toque picantillo muy medido y la clásica guerra de sexos por partida doble. Lemmon está genial, como siempre, y Romy Schneider parece pasárselo en grande dando réplica al actor. También tiene presencia Edward G. Robinson en un breve papel.

6/10
4 gángsters de Chicago

1964 | Robin and the 7 Hoods

El musical y los gángsters sirven para revisitar el personaje de Robin Hood con una banda que roba a los ricos y ayuda a los pobres. Repite el divertido y compenetrado trío Sinatra-Martin-Davis que hizo diabluras en La cuadrilla de los 11.

5/10
Cuatro confesiones

1964 | The Outrage

Un criminal mexicano secuestra a un matrimonio y termina acabando con ellos, a él le mata y a ella la viola. Durante el juicio, tres personas que fueron testigos declararán ante el juez aportando en cada versión datos nuevos del caso. Paul Newman realiza un buen trabajo en el papel de sádico mexicano, pero también destacan Edward G. Robinson y Claire Bloom. El film de Martin Ritt es un remake de la mítica película japonesa llamada Rashomon, dirigida por Akira Kurosawa.

4/10
El gran combate

1964 | Cheyenne Autumn

El último western de John Ford. Cuenta la odisea de los indios cheyenes, que rehúsan ser confinados en una reserva, y emprenden un largo viaje de 3.000 kilómetros hacia sus territorios ancestrales. Una maestra cuáquera les acompaña, y el oficial que debe detenerles no acaba de tener claro que esa acción sea la correcta. Richard Widmark repitió con Ford tras Dos cabalgan juntos, en un título que muestra a los indios en toda su humanidad, algo por otra parte habitual en la filmografía del director de Maine. Con su expresivo título original, "Otoño cheyene", pinta de un modo muy lírico ese declinar de un gran pueblo al que el hombre blanco, sobre todo los leguleyos de Washington, habría condenado al ostracismo. El film, de reparto estelar, incluye como personajes secundarios a Wyatt Earp y Doc Holliday.

6/10
El premio

1963 | The Prize

Andrew Craig es un joven y guapo vividor que acude a Estocolmo para recibir el premio Nobel de literatura. En la ciudad sueca, se ve inmerso en una confabulación contra el Dr. Stratman, un científico también premiado al que van a raptar. Magnífico thriller protagonizado por el galán Paul Newman, muy al estilo de Cortina rasgada, que rodaría en 1966 a la órdenes de Hitchcock. En este caso, el film tiene buenas dosis de misterio y humor, logrando una película redonda, interesante y entretenida. Gran trabajo de Newman, de Edward G. Robinson y de una guapísima Elke Sommer.

7/10
Sammy, huida hacia el Sur

1963 | Sammy Going South

1956. Durante la crisis del Canal de Suez, un chico de diez años pierde a sus padres en un bombardeo. Decide cruzar el continente africano de norte a sur, en busca de su tía, su única pariente viva, establecida en Sudáfrica. En su búsqueda se unirá a un contrabandista de diamantes al que le salva la vida. Dos años antes de su famosa cinta Viento en las velas, el gran director Alexander MacKendrick exploró el mundo de la infancia, y la iniciación a la vida, en esta cinta que comparte el tono a medio camino entre el drama y el cine de aventuras.

6/10
Mi dulce geisha

1962 | My Geisha

Lucy es una actriz que debe parte de su éxito a su esposo Paul, director. Éste marcha solo a Japón en busca de prestigio, pero ella le sigue disfrazada de geisha. Comedia de enredo, Shirley MacLaine se luce con los ojos rasgados.

6/10
Dos semanas en otra ciudad

1962 | Two Weeks in Another Town

Jack es una vieja gloria de Hollywood cuyos días no han acabado del todo bien. Lleva tres años ingresado en un centro mental, que abandona cuando un director le ofrece la oportunidad de trabajar en Italia. Jack acepte la oferta y la convierte en su única oportunidad para salir del pozo donde está sumergido. Pero su nuevo trabajo no sólo le pondrá en contacto con su viejo amigo, sino también con su ex mujer Carlotta, responsable de gran parte del debacle mental de Jack. Vicente Minnelli muestra la cara menos amable del estrellato y la fama en este drama protagonizado por los soberbios Kirk Douglas, Edward G. Robinson y Cyd Charisse, que vuelve a interpretar a una mujer fatal con un magnetismo fuera de lo normal.

5/10
Seven Thieves

1960 | Seven Thieves

Un profesor desacreditado sin mucho porvenir se une a un ladrón sofisticado para poner en marcha un ambicioso robo en un casino de Montecarlo. Thriller criminal basado en una novela de Max Catto, con un sorprendente reparto encabezado por el veterano Edward G. Robinson.

5/10
Pepe

1960 | Pepe

Coproducción entre México y Estados Unidos, filmada a todo color y donde resalta la simpatía de Mario Moreno “Cantinflas” en un intento de lanzarle al estrellato internacional. Una comedia musical donde Pepe es un humilde empleado de un rancho que, por avatares del destino, se verá inmerso en el histérico mundo del cine, cruzándose en su camino estrellas como Bing Crosby, Maurice Chevalier, Sammy Davis Jr., Zsa Zsa Gabor o Frank Sinatra, entre otros muchos cameos de rostros conocidos. En el montaje final fueron eliminados cuarenta minutos de sus excesivos 195 minutos de metraje. El film logró nominaciones al Oscar para la fotografía de Joseph MacDonald, la dirección artística de Ted Haworth y William Kiernan, el sonido de Charles Rice, la banda sonora adaptada realizada por Johnny Green, la canción “Faraway Part of Town” con música y letras de André Previn y Dory Langdon, y el montaje de Viola Lawrence y Al Clark.

5/10
The Right Man

1960 | The Right Man

Película sobre derecho al voto que se utiliza en las aulas estadounidenses como material educativo.

5/10
Millonario de ilusiones

1959 | A Hole in the Head

Para hacer frente a las deudas que acechan a su hotel, Tony necesita un préstamo de su hermano, que pone como condición su casamiento. No es el mejor Frank Capra, pero sí está por encima de muchos filmes que se autodenominan comedias.

4/10
Noche de pesadilla

1956 | Nightmare

El músico Rene Bressard comete un crimen, tras ser hipnotizado y recibir la orden de que acabe con la vida de un hombre. Cuando despierta, intenta descubrir quién es el responsable de lo ocurrido, y sus motivaciones. Le ayuda su cuñado, que es oficial de policía. Una buena muestra de cine negro, protagonizada por uno de los grandes actores del género, el incombustible Edward G. Robinson. El eficaz pero desconocido artesano Maxwell Shane (Angustia en la noche) dirigió y escribió el guión, que adapta una novela de Cornell Woolrich.

6/10
Los diez mandamientos (1956)

1956 | The Ten Commandments

Basada en las Sagradas Escrituras, narra cómo Moisés se enfrenta al faraón y consigue que deje salir a los israelitas de su esclavitud en Egipto. Los israelitas huyen, los egipcios le persiguen, Moisés abre las aguas del Mar Rojo para que se pueblo pueda atravesarlo y que después se ahoguen sus perseguidores... Así hasta llegar al dictado de las Tablas de la Ley. Entonces los israelitas adoran a un becerro de oro, y Moisés debe hacerles entrar en razón. En definitiva, una historia conocida por todos, muy bien contada. Treinta y tres años después de su primera versión, Cecil B. DeMille consigue su sueño de llevar de nuevo esta historia al cine, esta vez con sonido y color. Una película con una enorme fuerza narrativa, que se mantiene inalterable a lo largo del tiempo. Se encuentra entre las grandes producciones que han hecho grande a Hollywood. Los actores son de primera, y destacan Yul Brynner y Edward G. Robinson, en los papeles de Ramsés y Dathan, respectivamente, y, cómo no, Charlton Heston en el de Moisés. Una película muy entretenida, que se ve con gusto, repleta de escenas espectaculares. Fue nominada a siete Oscar y se llevó el de mejores efectos especiales.

7/10
En un aprieto

1955 | Tight Spot

Después de más de veinte años siendo la cabeza de la mafia, el gángster Ben Cosain va a ser juzgado por un tribunal federal. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando el principal testigo de cargo es asesinado por la banda del mafioso. La única entonces que puede declarar contra el jefe del hampa será una reclusa, a la que recurrirá el fiscal. Meritorio film basado en una obra teatral de Leonard Kantor. Entre sus bazas está la de contar con un peso pesado del cine negro, Edward G. Robinson (Cayo Largo). La chica no es otra que la pareja de baile de Fred Astaire en tantas películas, la encantadora Ginger Rogers.

5/10
Chacales del bajo mundo

1955 | Illegal

Uno de los grandes del cine negro, Edward G. Robinson (La mujer del cuadro), protagoniza este film rebosante de estilo, remake de un film producido en 1932 a partir de la obra teatral de Frank J. Collins. La historia sigue los pasos de Victor Scott, un tipo que defiende a los más olvidados de la sociedad tras haber vivido una nefasta experiencia enviando a la silla eléctrica a un hombre inocente. Entre el reparto destacan nombres como el de Nina Foch o el de la explosiva rubia Jayne Mansfield.

6/10
El regreso del gángster

1955 | A Bullet for Joey

Un hombre disfrazado de músico toma unas fotografías de un importante científico canadiense cuando se dirige a su laboratorio. tras ser advertido por la policía, el músico huye y dispara al agente. Éste es el punto de partida de esta película de intriga con la Guerra Fría y la conspiración comunista como telón de fondo. Más que entretenido film de cine negro dirigido con buena mano por Lewis Allen (Brumas de inquietud). La mujer fatal corre a cargo de la guapa Audrey Totter, mientras que en ambos bandos de la ley se sitúan dos pesos pesados del cine de gánsters, Edward G. Robinson (Perversidad) y George Raft (Scarface, el terror del hampa).

5/10
Hell on Frisco Bay

1955 | Hell on Frisco Bay

El ex policía Steve Rollins (Alan Ladd) acaba de salir de la prisión de San Quintín tras pasar cinco años allí por una falsa acusación de homicidio. Ahora, una vez en libertad, su único propósito es recuperar su reputación vengándose de los que le tendieron la trampa y encontrando al verdadero culpable. Pronto descubre que todo lo relacionado le lleva a un gángster de San Francisco llamado Victor Amato (Edward G. Robinson en otro de sus numerosos papeles de mafioso). Steve se hará pasar por un miembro de su organización para llegar al fondo del asunto. Adaptación de una novela de William P. McGivern para un thriller que podía haber dado más juego y que reunía a dos viejas glorias del Hollywood dorado –además de Robinson– como la "novia de King Kong" Fay Wray y el compositor Max Steiner (Lo que el viento se llevó).

5/10
Hombres violentos

1954 | The Violent Men

John Parrish (Glenn Ford) es un héroe de la Guerra de Secesión, que regresa a casa después de un largo tiempo. Su intención es casarse con su prometida y fundar un hogar en su finca del Oeste. Pero se topa con las aspiraciones del poderoso Lou Wilkerson (Edward G. Robinson), que pretende incluir el terreno del capitán Parrish en su extenso Rancho de Anchor. Para llegar a un fin pacífico, Wilkerson ofrece a Parrish una elevada suma de dinero, que éste acepta en un principio. Las cosas se complican con la llegada de un desafiante pistolero contratado por Wilkerson, y Parrish decide quedarse. Un emocionante western en el que se dan cita unos personajes marcados por la guerra civil norteamericana. Merece la pena por la presencia de sus magníficos intérpretes. Muy recomendable para los aficionados al género.

7/10
Martes negro

1954 | Black Tuesday

Estupenda muestra de cine negro donde Edward G. Robinson se mueve como pez en el agua, este drama carcelario muestra cómo dos condenados a muerte se fugan de prisión cuando están a punto de ser ejecutados. Lograrán hacerse con unos rehenes que esperan sea su pasaporte para salir del país y conseguir la ansiada libertad.

7/10
Ensayo dramático

1953 | The Glass Web

Un escritor que trabaja en una serie televisiva llamada "El crimen de la semana" es chantajeado por una de las actrices del programa, quien le dice que le dirá a su mujer que mantienen una relación clandestina. Cuando el escritor llega a la casa de la actriz la encuentra muerta. Él será, claro está, el principal sospechoso. Thriller de intriga medianamente entretenido que juega la baza de un gran trío protagonista. La película está dirigida por Jack Arnold (El increíble hombre menguante) y se basa en una novela de Max Ehrlich. Fue originariamente producida en 3-D.

5/10
Big Leaguer

1953 | Big Leaguer

Primer largometraje dirigido por Robert Aldrich, quien al año siguiente se consagraría con el western Apache. Aquí pone su talento al servicio de un drama deportivo bastante apañado, protagonizado sorprendentemente por el tantas veces mafioso Edward G. Robinson (La mujer del cuadro). El actor interpreta a John Lobert, un tipo que se ocupa del entrenamiento de los Giants de Nueva York. Cada año evalúa a jóvenes jugadores de béisbol, de entre 18 y 22 años, que aspiran a aumentar sus contratos y hacer realidad sus sueños de triunfar en la liga. La sobrina de John se quedará prendada del atractivo Adam.

4/10
Investigación criminal

1953 | Vice Squad

Un agente de policía ha resultado herido cuando trataba de arrestar a un ladrón de coches. Un capitán de policía recibe la noticia con bastante mal humor. Su enfado pasa porque no está dispuesto a consentir que alguien pueda atacar a un agente de la ley y se vaya de rositas. Así pues, no parará hasta conseguir dar con el culpable. Este capitán de policía encaja en el perfil de agente que hará cualquier cosa con tal de conseguir su propósito. De hecho, es harto frecuente en cine que los protagonistas se salten las normas a la torera para salir victoriosos. En el caso del capitán Barnie, sus métodos lo llevan por derroteros que sobrepasan la ilegalidad.

4/10
Actor's and Sin

1952 | Actor's and Sin

Película dividida en dos historias. La primera gira en torno a un actor de Broadway venido a menos y la segunda es sobre un agente literario cuyo nuevo cliente es un chaval de 9 años que escribe libros que rayan en la pornografía. Película con dos complejos personajes. El primero porque tiene que enfrentarse a su hija, una actriz que vive sus años de fama justo cuando él vive su ocaso. El segundo, también tiene que enfrentarse a un jovencito, que en este caso es un niño muy poco común, sólo hay que ver sobre los temas que escribe.

4/10
La pasión de su vida

1950 | My Daughter Joy

George Constantin es un ambicioso hombre de negocios que tiene pocos escrúpulos a la hora de conseguir el mayor capital para sus empresas. La única debilidad es su hija Joy, para quien prepara un matrimonio de conveniencia con el hijo de un millonario clave en una de sus inversiones. Pero ella está enamorada de un periodista que, a su vez, está investigando los negocios poco claros de Constantin. Adaptación de la novela de Irène Némirovsky, que da como resultado un thriller de gran intensidad dramática, lograda especialmente por la interpretación de Edward G. Robinson como el malvado patriarca. Cuando rodó la película, el actor acababa de delatar a sus compañeros en la Comisión de Actividades Antiamericanas, eludiendo así cualquier sospecha de pertenecer al partido comunista.

6/10
It's a Great Feeling

1949 | It's a Great Feeling

Cine dentro del cine en un divertido guión de Jack Rose, Melville Shavelson e I.A.L. Diamond, que sirve para que aparezcan en pantalla un buen puñado de estrellas reales de la Warner Bros, entre ellos Gary Cooper, Joan Crawford, Errol Flynn, Danny Kaye, Patricia Neal, Eleanor Parker, Ronald Reagan, Edward G. Robinson y Jane Wyman; además de los directores Michael Curtiz, King Vidor, Raoul Walsh y el propio director de la cinta David Butler. Su argumento se centra en las vicisitudes de un director para elegir a la estrella de su película: una camarera de los Estudios. El film obtuvo una candidatura al Oscar a la mejor canción titulada “It’s a Great Feeling”, con música de Jule Styne y letra de Sammy Cahn. Una de las muchas películas en las que Doris Day fue dirigida por el versátil artesano David Butler para la Warner, entre ellas: Tea for Two (1950), Lullaby of Broadway (1951), Abril en París (1952), Doris Day en el oeste (1953) y Operación... matrimonio (1953).

6/10
Odio entre hermanos

1949 | House of Strangers

Una notable muestra de cine negro, filmada con pulso firme por Joseph L. Mankiewicz, que cuenta la historia a través de un largo flash-back. Se describe la tensión que surge entre Max y sus hermanos, a consecuencia que éstos han traicionado a su padre, un conocido gángster, lo que para el primero reclama venganza. Destaca el extraordinario trabajo de Edward G. Robinson como el patriarca de la familia, que le mereció un premio como mejor actor en el recién nacido Festival de Cannes.

7/10
Mil ojos tiene la noche

1948 | Night Has a Thousand Eyes

La película arranca con el intento suicida de una rica heredera. En flash-back vemos cómo un tipo con curiosas habilidades mentales para adivinar el futuro, que trabaja en un teatro, está cada vez más angustiado por sus premoniciones, ya que, cuando se trata de desgracias, nada puede hacer para impedirlas. Buena muestra de drama con tintes de cine negro a cargo de John Farroe. Edward G. Robinson encarna a la perfección la angustia de quien sabe que algo malo va a suceder, y se encuentra impotente ante ello.

6/10
Cayo Largo

1948 | Key Largo

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial desilusionado de la vida, Frank McCloud (Humphrey Bogart), llega a un sucio y decadente hotel de Cayo Largo, en el extremo sur de Florida, para visitar a la viuda (Lauren Bacall) y al padre (Lionel Barrymore) de un amigo caído en combate. En su huida de la policía hacia Cuba, el temible gangster interpretado por Edward G. Robinson y sus secuaces, se hacen a la fuerza con el hotel, donde esperan un barco. La tensión crece cuando una tormenta tropical les separa del mundo exterior y les obliga a un encierro claustrofóbico en el hotel, mediante el que el director John Huston disecciona a los personajes. Una de las mejores películas del genial y polifacético Huston y una obra maestra del cine negro con agudos ingredientes de tensión psicológica. Las interpretaciones de una brillante pléyade de actores son inolvidables. Claire Trevor, que interpreta a la amante alcohólica y desesperada del gangster, obtuvo un oscar al mejor papel secundario. Lauren Bacall, desde su belleza hierática, lo borda. Bogart tendrá que reaccionar sin desprenderse de su gélido caparazón. Robinson, como siempre, está magistral.

7/10
Todos eran mis hijos

1948 | All My Sons

Adaptación de una célebre obra de Arthur Miller que, al igual que otras de sus versiones cinematográficas, como Death of a Salesman (1951) y The Witches of Salem (1957), no llegó en su día a estrenarse en España. Tuvo que esperarse a su emisión televisiva donde se llamó "Todos eran mis hijos".En su trama, un hombre se enfrenta con su padre cuando descubre que vendió planos de aviones defectuosos durante la Segunda Guerra Mundial. En el reparto destaca el cara a cara entre el veterano Edward G. Robinson y un recién llegado Burt Lancaster. Cuenta, además, con un extraordinario plantel técnico, comenzando por la fotografía de Russell Metty (ganador del Oscar por Espartaco (1960))y la atmosférica partitura de Leith Stevens. En 1987, All My Sons fue adaptada para televisión dirigida por Jack O'Brien.

6/10
La casa roja

1947 | The Red House

Meg vive con sus padres adoptivos en una granja. Al llegar la adolescencia, decide invitar a uno de sus amigos para que la ayude con los trabajos que tiene que realizar. El terreno es vasto y favorece que la imaginación vuele. Los jóvenes están deseosos de conocer cada rincón de la granja, pero el padre de Meg les advierte de que tienen que tener muchísimo cuidado con "la casa roja". Actuó como guionista aunque no aparece acreditado Albert Maltz, algo que también le pasó en La túnica sagrada, donde compartió tarea con Philip Dunne.

5/10
American Creed

1946 | American Creed

Cortometraje de carácter patriótico dirigido por Robert Stevenson. El director de grandes clásicos Disney como Mary Poppins y La bruja novata tuvo a sus órdenes a un gran elenco de estrellas del celuloide que resultaban un modelo para sus compatriotas norteamericanos. En la versión original Katharine Hepburn actúa como narradora.

5/10
El extraño (1946)

1946 | The Stranger

En busca de un peligroso criminal de guerra, un cazador nazi, escondido bajo un falso nombre, se traslada a una pequeña ciudad de Connecticut. Un sabueso con el rostro de Edward G. Robinson le sigue la pista. Thriller ambientado al término de la Segunda Guerra Mundial dirigida por Orson Welles, incluye el memorable clímax del reloj.

6/10
Journey Together

1945 | Journey Together

Tres jóvenes militares comparten el sueño de querer ser pilotos. Para prepararse para tal efecto, acuden a la academia donde comprenderán las dificultades que encierra la disciplina pero también a amarla más si cabe. Su sueño se hace realidad cuando reciben el visto bueno para participar en la Segunda Guerra Mundial. Primera película como protagonista del genial Richard Attenborough. Entre los personajes secundarios como un papel, menor destaca la presencia del también estupendo Edward G. Robinson.

4/10
La mujer del cuadro

1945 | The Woman in the Window

Un hombre de familia se ve implicado en un crimen con mujer de por medio. Y es que el tipo, fascinado por el cuadro de una hermosa mujer que preside un escaparate, queda todavía más fascinado cuando conoce a la mujer de carne y hueso. Pero tontear con ella, le traerá muchas complicaciones. Fritz Lang maneja con pericia esta historia, y por una vez Edward G. Robinson no compone al gángster de turno. Atentos al hábil paso de sueño a realidad.

8/10
El sol sale mañana

1945 | Our Vines Have Tender Grapes

Drama rural desarrollado en un pequeño lugar de Wisconsin. A través de la familia de granjeros Jacobson, se van relatando las vicisitudes del tipo de vida de las personas que viven en un lugar similar. No es la primera vez que Edward G. Robinson se mete en la piel de un granjero de un pequeño poblado. Si en esta ocasión el contenido dramático empapa cada retazo de la historia, en otros títulos como en La casa roja, su rural papel estuvo marcado por el tono terrorífico.

5/10
Perversidad

1945 | Scarlet Street

Fritz Lang adapta una novela de Georges de La Fouchardière, llevada al cine por Jean Renoir con el título La golfa. Un tipo de mediana edad se enamora de una joven, que se aprovecha de sus habilidades artísticas.

8/10
Mr. Winkle Goes to War

1944 | Mr. Winkle Goes to War

El calzonazos del señor Winkle es llamado a filas lo cual cambia su vida radicalmente. En su entorno nadie apuesta por él, pues se trata de un hombre completamente pánfilo. Sin embargo, la tortilla da la vuelta y todos se quedan anonadados cuando vuelve del conflicto con una medalla que reconoce su valor. Edward G. Robinson encarna al pobre desgraciado del señor Winkle, un papel que se ha repetido en otras ocasiones a lo largo de su carrera. Sin embargo, la originalidad de este divertido personaje radica precisamente en la bis cómica que tiene.

5/10
Tampico

1944 | Tampico

Drama bélico con tintes románticos donde Edward G. Robinson interpreta al capitán de un barco petrolero. Tras el naufragio de otro navío, el petrolero rescata a una bella joven. El capitán se enamora de ella y decide pedirle matrimonio. Cuando el petrolero se hunde también, ella se convierte en la principal sospechosa ya que no tiene identificación. Pero el enamorado capitán está dispuesto a demostrar su inocencia por lo que realiza una exhaustiva investigación de su tripulación. Lo que descubre resulta bastante doloroso, pues alguien muy cercano a él trabaja para los alemanes.

5/10
Perdición

1944 | Double Indemnity

El agente de seguros Walter Neff llega tambaleándose de noche a su oficina, herido. Ante un dictáfono, prepara una confesión de sus crímenes, destinada a Keyes, su jefe. Así arranca una de las obras maestrás indiscutibles del cine negro, basada en una novela corta de James M. Cain, convertida en guión por otro maestro del género, Raymond Chandler, y por el genial Billy Wilder. La historia sigue con un largo flash-back, que concluye con el encuentro de Keyes y Walter (que mantienen una suerte de relación paternofilial) con un recurso muy efectivo y visual: durante todo el metraje, Keyes está buscando cerillas para encender sus cigarros, lo que nos habla de una apertura, de que el personaje necesita a los otros a pesar de un lobo solitario; por ello, Wilder prescindió de la escena de la cámara de gas, que había supuesto un fuerte desembolso económico, para concluir con el momento en que Keyes que da fuego al malherido Walter. Entre medias, el cuerpo del film, tenemos a un agente de seguros que visita a un cliente para negociar una póliza de doble indemnización, que beneficiará a su esposa en caso de muerte. El encuentro con ésta, Phyllis Dietrichson, es 'mortal' de necesidad desde el principio. Ella es hermosa y seductora, coquetea con él descaradamente, en albornoz y con su tobillera. Su progresivo conocimiento hará que se conviertan en amantes, y Phyllys, 'mujer fatal', propondrá un crimen, que deberá parecer accidente, en un tren, para que puedan disfrutar del dinero del seguro. Pero matar no es tán fácil, y salir impune del crimen, menos. La escena en que ambos ocupan un automóvil, que no acaba de arrancar, es una de las muestras más expresivas de suspense que ha dado la historia del cine. Contaba Fred MacMurray sobre su filmación: “Yo lo hacía deprisa, y Billy [Wilder] repetía una y otra vez 'Haz que dure más, haz que dure más'; al final le grité: 'Por el amor de Dios, Billy, no puede sostenerse tanto tiempo', y él respondió de nuevo 'Haz que dure más'. Y tenía razón.” Y Wilder explicaba también: “Siempre he creído que la sorpresa  no es tan eficaz como el suspense”. Cain se basó en un suceso real que dio mucho que hablar en la prensa amarilla de la época: Ruth Snyder, logró convencer a un vendedor de corsés, Judd Gray, para que le ayudara a asesinar a su marido. Frente a la novela original, el guión de Chandler y Wilder añadió una segunda historia amorosa: Walter se ve atraída por Lola, la hijastra de Phyllis, lo que acentuará sus remordimientos por implicarse en una acción criminal. Y ya que era difícil hacer creíble que un tipo llegue al extremo de 'engatusar' a la hija del hombre que ha matado, se dio una mayor entidad a Keyes, verdaderamente 'llave' de la película, pues es el personaje que representa la integridad moral.

9/10
Al margen de la vida

1943 | Flesh and Fantasy

Película de episodios, que en ocasiones induce a error al ser confundida con Seis destinos (1942), también un relato de diferentes capítulos filmada por Julien Duvivier e igualmente protagonizada por Edward G. Robinson y Charles Boyer. En esta ocasión las historias tienen un halo sobrenatural según diferentes relatos de Ellis St. Joseph, Oscar Wilde y László Vadnay. En la primera, una mujer físicamente no muy afortunada recibe una máscara que la convierte en una belleza, aunque sólo puede usarla una noche para conquistar al hombre que ama. En la segunda, un hombre recibe la noticia de que va a matar a otra persona. Y en la última, un trapecista sueña con su propia muerte. Lo mejor acabó siendo su reparto, con Betty Field y Robert Cummings en la primera historia; Edward G. Robinson en la segunda; y Barbara Stanwyck y Charles Boyer en la tercera.

6/10
Destroyer

1943 | Destroyer

El auténtico protagonista de esta película es el destructor bélico norteamericano John Paul Jones, barco que sirvió en la I Guerra Mundial. La película repasa cada etapa de su vida y para ello se sirve de varios miembros de su tripulación. Uno de ellos es Steve, que ayudó a construirlo y ha aprovechado el conflicto bélico de la II Guerra Mundial para volver a filas; el otro es el capitán del destructor. Para dar vida a ambos, William A. Seiter contó con Edward G. Robinson y Glenn Ford, dos fantásticos actores que tenían en común sus rostros de pocos amigos.

4/10
Larceny, Inc.

1942 | Larceny, Inc.

Tras cumplir varios años de condena, 'Pressure' Maxwell sale de Sing Sing. Con ayuda de sus compinches 'Jug' y Weepy, compra una tienda de equipajes para cavar desde allí un túnel hasta el banco, que les permita robar. Pero su idea es mantener abierto el negocio para que nadie sospeche, y contra todo pronóstico, éste prospera. Maxwell, 'Jug' y Weepy se convierten inesperadamente en honrados hombres de negocios. El artesano Lloyd Bacon (Calle 42) adapta la obra teatral 'The Night Before Christmas', de Laura Perelman. Cuenta con un reparto de primera fila. El argumento parece haber inspirado bastante a Woody Allen para su película Granujas de medio pelo.

6/10
6 destinos

1942 | Tales Of Manhattan

Típica comedia norteamericana de los años 40, caracterizada por un guión de hierro y por un reparto repleto de estrellas. El director Julien Duvivier lleva a cabo un arriesgado experimento con la trama, que sigue los pasos de un traje, que continuamente va cambiando de propietarios, a los que les produce los más variados efectos. Así, asistimos a seis historias completamente diferentes. Entre los protagonistas de los diversos episodios se encuentran nombres míticos como Rita Hayworth (Gilda), Henry Fonda (Las uvas de la ira), Charles Laughton (Testigo de cargo) o Edward G. Robinson (Cayo Largo), entre otros.

6/10
Unholy Partners

1941 | Unholy Partners

Historia de sensacionalismo periodístico en el Nueva York de 1920. El editor Bruce Corey hará lo que sea con tal de que su publicación salga adelante. Incluso aliarse con un peligroso gángster que financie su proyecto. Esto hace que sus editoriales sean bastante benévolos con las actividades de dicho individuo. Cuando Bruce va descubriendo más cosas sobre su nuevo socio, su código ético comienza a resentirse. El problema se agrava cuando su joven ayudante comienza a enamorarse de la novia del gángster. Gran película, a medio camino entre la denuncia y el cine negro, que ofrece distintos puntos de vista sobre la libertad de prensa y el papel de los medios de comunicación para mantener su autonomía. Cuenta con un inspirado Edward G. Robinson en el papel principal, que lleva con vigor y energía todo el peso de la acción.

7/10
Manpower

1941 | Manpower

Hank y Johnny luchan cada uno con sus respectivos equipos por conseguir el poder de su empresa. Una noche ambos se encuentran en una reunión a la atractiva Fay, y las tensiones entre ambos equipos aumentan también por obtener el favor de la chica. Un verdadero trío de ases protagoniza este film dramático con tensiones de thriller dirigido por el maestro Raoul Walsh, quien ese mismo año rodó la emblemática Murieron con las botas puestas. La diva Marlene Dietrich desprende seducción con su personaje.

6/10
El lobo de mar (1941)

1941 | The Sea Wolf

Dos náufragos -una mujer perseguida por la justicia y un joven novelista- son recogidos en alta mar por el capitán Wolf Larsen, un viejo marinero que gobierna su barco con mano de hierro. Al pasar los días los dos protagonistas se dan cuenta de su verdadera situación: son prisioneros del temible capitán Larsen en un barco y con una tripulación que dirige a su antojo. Basada en el relato de Jack London, Michael Curtiz (Casablanca) dirige este film que reúne elementos del cine de aventuras y de misterio. Edward G. Robinson interpreta a este lobo de mar, en una de sus más logradas caracterizaciones; le acompañan en el reparto Ida Lupino y John Garfield. Adereza las imágenes una magnífica partitura musical a cargo de Erich Wolfgang Korngold (Robin de los bosques). La película obtuvo una nominación a los Oscar en la categoría de mejores efectos especiales.

6/10
Dr. Ehrlich's Magic Bullet

1940 | Dr. Ehrlich's Magic Bullet

Debido al éxito obtenido con La tragedia de Louis Pasteur (1935), al director William Dieterle le fue encomendada la biografía de otro insigne médico científico: el doctor Paul Ehrlich (1854-1915), un Premio Nobel de Medicina que descubrió el tratamiento contra la sífilis (enfermedad mortal en aquellos tiempos) con el suero 606 (por ser éste el número de experimentos realizados hasta su descubrimiento) y denominado por él mismo como “Bala mágica” (de ahí el título original de la cinta). A pesar de su magnífica difusión de los acontecimientos –donde destacan los diálogos en el tratamiento del guión, elaborados por John Huston–, la película sufrió demasiados problemas por la censura, que prohibió que se dijese la palabra "sífilis" durante todo el metraje. Así que algunos espectadores se preguntaban qué diablos había hecho este hombre para merecer una película.

7/10
Brother Orchid

1940 | Brother Orchid

Un mafioso llamado John Sarto viaja por Europa en busca de estilo, sin embargo nunca podrá poseer ese toque que anhela. Cuando regresa a América sin un dólar encuentra a su banda liderada ahora por un tal Buck y a su novia convertida en una nueva rica. Simpático film de gángsters con un toque ligeramente cómico y cierto glamour. Aunque no se trata de nada del otro mundo, cuentacon una gran dirección y un reparto bastante talentoso, con Edward G. Robinson (Cayo Largo) a la cabeza. El gran Humphrey Bogart daría el campanazo al año siguiente con El último refugio.

6/10
A Dispatch from Reuter's

1940 | A Dispatch from Reuter's

El mismo año en que Dieterle y Edward G. Robinson rodaron la biografía de Paul Ehrlich en la más que notable Dr. Ehrlich's Magic Bullet, ambos volvieron a unirse en otra biografía atípica: la del Barón Julius Von Reuter (1816-1899), un alemán pionero de la comunicación y creador de la célebre agencia de noticias Reuters. En la película, bien documentada y que constituye un alegato a favor de la libertad de expresión en una época convulsa donde había comenzado la guerra en Europa, se narran los años de empresario de Reuter en Inglaterra, donde diseñó un sistema para transmitir a los periódicos noticias por cable. También se cuentan los problemas que tuvo cuando se intentó amordazar a su agencia cuando ésta poseía el anuncio del asesinato de Lincoln nueve horas antes que sus competidores, gracias a un sistema marino por el que se interceptaba el correo postal que iba de Irlanda a Inglaterra.

6/10
Confessions of a Nazi Spy

1939 | Confessions of a Nazi Spy

Un agente del FBI investiga una amplia red de espionaje nazi que opera en Estados Unidos. Sus contactos llegarán hasta Suramérica y Europa. El tantas veces mafioso Edward G. Robinson se pone aquí de parte de las fuerzas del orden. la película está dirigida con buen pulso por el curtido en dramas Anatole Litvak (Anastasia). Se trata de una de las pocas incursiones en el género antinazi procedente de películas filmadas antes de la II Guerra Mundial, cuando en Hollywood se seguía una política de aislacionismo.

5/10
Blackmail

1939 | Blackmail

John Ingram se ve condenado por un error judicial por un crimen que no ha cometido. Es llevado al sur profundo para cumplir condena, pero con el tiempo logra escapar a Oklahoma y se pone a trabajar con un nombre ficticio. Pasados los años él tiene esposa y un hijo, pero vive perpetuamente con el miedo a que se descubra su pasado. Un día se presenta allí un tal Ramey, que dice ser el hombre que cometió el crimen, y le propone que los dos se presenten a la justicia para aclarar las cosas. Este film no tiene nada que ver con Chantaje (La muchacha de Londres), que comparte idéntico título original. Aquí estamos ante un típico thriller con aires de cine negro y guión modélico, entre el drama y la intriga. Protagoniza un gran Edward G. Robinson (La mujer del cuadro).

4/10
Yo soy la ley

1938 | I Am the Law

Lindsay, catedrático en la facultad de derecho, está a punto de tomarse unas vacaciones con su esposa, aprovechando un año sabático. Pero de modo casual se entera de la increíble red de extorsión gangsteril que asola su ciudad, y decide aceptar el cargo de fiscal especial encargado del caso. No es tarea fácil, pues las víctimas no se atreven a testificar, pues saben que si lo hacen, su vida correrá serio peligro. Como en las dependencias judiciales hay personal corrupto, Lindsay no duda en pedir ayuda a sus antiguos alumnos más brillantes, tipos prometedores y que todavía no se han maleado. Edward G. Robinson basculó en su carrera fílmica entre papeles a uno y otro lado de la ley. Aquí le toca hacer de bueno, él es un hombre tenaz, decidido a remover mil y un obstáculos para que se haga justicia. Aunque el film es dramático, e incluye el duro destino de uno de los testigos, Alexander Hall salpica la cinta con algunos momentos de humor, como los relativos al despiste de Robinson, que se guarda su pipa encendida en el bolsillo, o sus inesperados momentos de bailarín, una curiosa noche en que su esposa le descubre en pleno "trabajo" en la pista de baile. Entre los actores secundarios brilla Wendy Barrie (ahijada del famoso creador de "Peter Pan", y a la que debe su nombre uno de los personajes de la obra), experta en papeles de "chica del gángster", y que hace su papel de "fresca" con encomiable desparpajo.

6/10
El sorprendente Dr. Clitterhouse

1938 | The Amazing Dr. Clitterhouse

Al doctor Clitterhouse le fascina el estudio de la mente criminal, y para saber lo que circula por esas cabecitas, ejecuta un peligroso experimento. En efecto, el doctorcito no tiene mejor idea que cometer actos delictivos, para de este modo infiltrarse en una banda, un observatorio privilegiado para sus estudios, sin despertar sospechas. La trama del film hace bueno aquel de “los experimentos, con gaseosa”. El papel de osado y petulante científico le viene a Edward G. Robinson al pelo, mientras que un Humphrey Bogart aún por convertirse en estrella es el gángster duro de turno.

6/10
A Slight Case of Murder

1938 | A Slight Case of Murder

Parodia de los largometrajes de gangsters que causaban furor durante los años 30. Para ello se escogió como protagonista a uno de los máximos exponentes del género, Edward G. Robinson, aquí en la piel de un poderoso magnate de la cerveza que hace su gran negocio durante la época de la Prohibición. Sin embargo, cuando el alcohol vuelve a la legalidad, se queda arruinado ya que su cerveza es tan mala que sólo era consumida porque no había otra cosa. Además, ha de hacer frente a una investigación criminal por haber desafiado la Ley Seca; y, para más enredo, cuando alquila una mansión con su familia descubre que hay un par de cadáveres en el dormitorio de los que debe deshacerse antes de que llegue su futuro yerno... que, para más enredo, resulta ser un policía. Robinson creía firmemente en el potencial cómico y disparatado del film, y quedó muy descontento de la dirección de Bacon. Argumento que procede de una obra teatral escrita por Damon Runyon y Howard Lindsay, que volvería a ser llevada al cine en 1952 como Stop, You´re Killing Me.

6/10
Pánico en la banca

1937 | Thunder in the City

Un hombre llamado Dan Armstrong llega a Inglaterra para aprender ciertas prácticas de negocio. Mientras se encuentra allí se ve implicado en los planes de explotación de unas importantes minas en Rodesia. Además encontrará un rival para conseguir el amor de la bella Lady Patricia. Interesante film dramático en torno al mundo sin escrúpulos de los negocios de altos vuelos. Protagoniza el imponente Edward G. Robinson (Perdición). El gran compositor húngaro Miklós Rózsa hizo una de sus primeras colaboraciones para el cine.

5/10
Kid Galahad

1937 | Kid Galahad

Un manager de boxeo llamado Nick Donati descubre en un hotel al botones Ward que logra noquear al peso pesado Chuck McGraw cuando éste se metía con Louise, novia de Nick. A partir de ese momento, el futuro del muchacho cambia pues Nick le ofrece entrenarlo para convertirlo en boxeador profesional. Ward acepta y se hace llamar 'Kid Galahad'. Las cosas se complicarán porque el deshonesto Turkey Morgan se interpondrá en los planes de Nick, Louise empezará a sentirse atraída por Ward, y a su vez éste se enamorará de la bella Marie, hermana de Nick. Estupenda película con un reparto de lujo encabezado por Humphrey Bogart y Edward G. Robinson. Wayne Morris (Senderos de gloria) da vida al boxeador y la rubia Bette Davis (Jezabel, La loba, Eva al desnudo) no decepciona, interpretación que le hizo conseguir un premio en el festival de Venecia. La película tuvo dos secuelas, una de ellas fue Piso de lona, con un jovencito Elvis Presley. Muy recomendable para los amantes del género.

8/10
El último gángster

1937 | The Last Gangster

Mientras el mafioso Joe Krozac cumple condena en prisión, su esposa Talya se ha desembarazado de los turbios asuntos de su marido y ha iniciado una nueva vida con el reportero Paul North, con el que vive junto al hijo que tuvo con Krozac. Cuando los diez años de pena en Alcatraz se cumplen, Joe es liberado y no piensa en otra cosa que en vengarse de su mujer y recuperar a su hijo. Redondo título melodramático con tintes gangsteriles. El protagonista, Edward G. Robinson (Hampa dorada (1931), La ciudad sin ley), no podría estar mejor elegido, mientras que el papel de periodista honrado le viene que ni pintado a James Stewart.

5/10
Balas o votos

1936 | Bullets or Ballots

Para infiltrarse en una banda de gangsters, la policía simula el despido fulminante de uno de sus detectives. El protagonismo es de Edward G. Robinson, pero se puede ver a un Bogart, aún lejos de la fama.

6/10
La ciudad sin ley

1935 | Barbary Coast

San Francisco, 1849. Mary Rutledge, una joven ambiciosa, mantiene un idilio con Jim, un buscador de oro, que ha encontrado algunas pepitas y decide volver a Nueva York, su ciudad natal. El guión de Charles MacArthur y Ben Hecht, autores de Luna nueva y procedentes del mundo de la prensa, aciertan al describir el mundillo del periodismo, a través del personaje del coronel Cobb, un periodista idealista. Aunque Cobb es un hombre íntegro, que intenta denunciar las irregularidades que ocurren en la ciudad, a través del periódico que ha fundado, choca con los intereses de Louis Chamalis, el propietario de una sala de juegos. Aunque es una película menor en la filmografía de Hawks, supuso su primera colaboración con el actor Walter Brennan. "Un tipo de producción me habló de él. Le dije que lo trajera, pero que le diera algunas frases para ver qué tal las decía.  Así que cuando apareció le pregunté si le habían dado las frases. El respondió '¿quiere que se las lea?'. 'Sí, claro', dije yo. 'Y dijo, '¿con o sin?'. Yo dije, '¿con o sin qué?'. Dijo 'Dientes' y yo afirmé que quedaba contratado. No tuvo que leer las frases", explicaba Hawks. 

6/10
Pasaporte a la fama

1935 | The Whole Town's Talking

Jones es un tipo normal y corriente, simpático y de buen humor, trabajador ejemplar. Su problema es que tiene un enorme parecido con Marion, el peligroso gángster que asola la ciudad con sus fechorías. Tras ser detenido en varias ocasiones, víctima de esta confusión, la policía decide elaborar un salvoconducto especial para Jones. Con esta identificación, Jones podrá recuperar su vida cotidiana, sin verse sobresaltado por los crímenes de Marion. Pero las cosas se complican cuando el malvado Marion descubre la existencia de este salvoconducto, y decide aprovecharse de la situación en contra del pobre Jones. Dirigida por uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos, el infatigable John Ford. El mismo año de esta película, había rodado El delator, una historia típicamente irlandesa, por la que es premiado. Esto eclipsa un tanto a Pasaporte a la fama. Se trata de una atractiva historia, narrada con habilidad, que nos introduce en el mundo del hampa de los años 30. Edward G. Robinson, como es habitual en él, está imponente. Una película imprescindible aunque resulte un título menor dentro de la extensa filmografía de John Ford.

6/10
El hombre de las dos caras

1934 | The Man with Two Faces

La actriz Jessica Wells se encuentra en la cima de su carrera teatral. Es hermana del actor Damon Wells y está casada con un hombre llamado Vance, que siempre consigue desestabilizar a la joven cuando está a su lado. Tras coincidir el matrimonio en un apartamento de un productor de teatro, ella llega a su casa con la cabeza un poco ida y Vance es encontrado muerto. Además el productor de la obra ha desaparecido. El director Archie Mayo (El bosque petrificado) dirige esta discreta película basada en una obra de teatro, entre la comedia y el crimen, aunque él aporta una atmósfera más seria. Lo mejor, sin duda, es la pareja protagonista.

4/10
Dark Hazard

1934 | Dark Hazard

Jim es un jugador compulsivo. Tras conocer a Marge y enamorarse de ella, decide casarse con ella. Pero la afición al juego de él dará al traste con el matrimonio. Un aceptable film, basado en una novela de W.R. Burnett, sobre la ambición, tema central de la mayoría de películas rodadas por Alfred E. Green, con Edward G. Robinson como actor principal: El rey de la plata, I Loved a Woman, etc. Aquí también estudia las consecuencias desastrosas de la afición al juego. Edward G. Robinson borda un papel complejo que le va al pelo.

6/10
Pequeño gigante

1933 | The Little Giant

La época de la prohibición está casi finiquitada, de modo que el contrabandista de alcohol Bugs debe pensar en otra ocupación que le permita presentarse como pacífico ciudadano. De modo que monta una sociedad en California, supuestamente respetable. Pero claro, Bugs ha vivido demasiado tiempo fuera de la ley para convertirse de la noche a la mañana en un tipo honrado. Además, como tiene contactos gangsteriles... Comedia en el mundo gangsteril, donde Edward G. Robinson demuestra estar tan a gusto como cuando encarna a un mafioso en serio. Hay buenas risas con el esquema de "elefante en una cacharrería", y es un buenísimo apoyo la interpretación de Mary Astor.

6/10
I Loved a Woman

1933 | I Loved a Woman

John Hayden, estudiante de arte, decide dejar la carrera para ocuparse de los negocios de su padre, tras la muerte de éste. Poco después se casa con una mujer que sólo le quiere por su dinero, lo que da al traste con su felicidad. Decide financiar la carrera de Laura, una prometedora cantante. Tras El rey de la plata, de 1932, el director Alfred E. Green volvió a recurrir al año siguiente al mismo actor, Edward G. Robinson, para esta cinta que tiene el mismo tema central: la ambición desmedida y sus consecuencias.

5/10
Dos segundos

1932 | Two Seconds

El comienzo del film es realmente brillante, ya que John Allen está a punto de ser ejecutado en la silla eléctrica. En los últimos dos segundos de su vida, rememora cómo ha llegado a esta situación: su empleo, su afición a la bebida, su matrimonio y la infidelidad de su esposa. Basada en una obra de teatro de Elliott Lester, el largometraje mantiene un buen pulso de tensión gracias a una victimista interpretación de Edward G. Robinson, en otro de sus clásicos papeles de hombre atormentado por las circunstancias de la vida. Además, su final aporta un toque filosófico, poco frecuente en el cine americano de la época, pues no justifica ni rechaza las acciones del protagonista.

6/10
Pasto de tiburones

1932 | Tiger Shark

Mike Mascarenas, pescador de atunes, perdió un brazo tras ser atacado por un tiburón. Contrae matrimonio con una joven, pero sospecha que ésta se ha enamorado de su mejor amigo. Excelente drama de Howard Hawks, con una sobresaliente interpretación de Edward G. Robinson. Hawks estaba muy contento de haber añadido cosas al guión original. Por ejemplo, el personaje de Robinson era originalmente un tipo amargado, pero Hawks decidió que sus secuencias funcionarían mejor si le reconvertía en un tipo hablador y alegre. "Al términar el primer día le dije a Eddie que iba a ser la película más aburrida jamás rodada. Me preguntó qué podíamos hacer, y yo le contesté que podíamos convertirle en un hombre despreocupado, charlatán... Cada día le daba un papel amarillo con sus frases nuevas, pero como es un buen actor, se las aprendía enseguida e hizo un buen trabajo", explica Hawks. Para él, era inevitable cambiar cosas durante el rodaje. "Algunas de las cosas que ves sobre el papel se leen bien, pero no sirven en un rodaje", recordaba el cineasta.

5/10
El rey de la plata

1932 | Silver Dollar

Yates y Sarah Martin consiguen que sus negocios vayan bastante bien e ingresan una gran cantidad de dinero. En Denver, Yates compra una mansión y construye un teatro para representar opera. Pero se enamora de una atractiva mujer y abandona su esposa. Correcto drama sobre la ambición, y las consecuencias negativas de acumular poder. Ofrece una memorable actuación del todoterreno Edward G. Robinson.

6/10
El hacha justiciera

1932 | The Hatchet Man

Violenta historia de luchas entre bandas rivales chinas en la ciudad de San Francisco que tiene como mayor peculiaridad que todos los actores son anglosajones (Edward G. Robinson, Loretta Young, Leslie Fenton...) haciendo de orientales. Que a pesar de ello, la película posea un gran ritmo y una tensión acumulable durante toda su trama demuestra el talento que siempre acompañó la filmografía de su director William A. Wellman. Se trata de una adaptación de la obra teatral “The Honorable Mr. Wong”, de Achmed Abdulah y David Belasco, en la que un poderoso miembro de una banda china no tiene otra opción que asesinar a su mejor amigo, no sin antes hacerle la promesa de que cuidará de su hija.

5/10
Smart Money

1931 | Smart Money

Nick Venizelos, inmigrante de origen griego que trabaja como barbero, descubre que tiene una enorme habilidad para jugar al póker. Pronto, empieza a jugar en el circuito de las partidas ilegales, donde conoce a una atractiva rubia que le seduce. Una correcta muestra del cine negro de los años 30, con Edward G. Robinson, en un registro similar al de películas como La mujer del cuadro o Perversidad. Le acompaña otro de los grandes de la época: James Cagney.

5/10
Hampa dorada (1931)

1931 | Little Caesar

Hampa dorada es hoy considerada como uno de los títulos clásicos que dio a luz el cine negro de los años treinta. Esta película narra el ascenso y caída dentro del mundo del hampa de Cesare Bandello conocido por todos como "Little Caesar", alias Rico. Fue protagonizada por Edward G.Robinson, que junto a actores como James Cagney y Humphrey Bogart se especializó en este tipo de papeles. Douglas Fairbanks coprotagoniza esta película dando vida a Joe Massara, el mejor amigo de Rico, pero que finalmente le traiciona delatándole a la policía. Si bien hoy algunos de sus planteamientos pueden resultar ingenuos, el paso del tiempo no ha estropeado esta película que sin duda sirvió de fuente de inspiración a títulos posteriores de cine negro. Mervyn LeRoy dirige esta película que recrea magníficamente aquellos años de timbas clandestinas que surgieron bajo el amparo de la Ley Seca.

6/10
The Slippery Pearls

1931 | The Slippery Pearls

Un detective investiga el robo de unos diamantes que pertenecen a la actriz Norma Shearer. Corto rodado con el objetivo de recaudar fondos para la atención a artistas enfermos de tuberculosis. Reúne a grandes actores como Edward G. Robinson, Joan Crawford y la citada Norma Shearer –que se interpretan a sí mismos– con astros de la comedia, como el Gordo y el Flaco y Buster Keaton. También se conoce por el nombre "The Stolen Jools".

5/10
Sed de escándalo

1931 | Five Star Final

El editor de un importante periódico quiere dar un empujón a su tirada y para ello decide sacar a la luz un caso de asesinato de hace 20 años. La autora fue Nancy Voorhees, que disparó contra su amante. Pero ahora, años después, ella es una feliz madre de familia y claro está, no quiere remover su pasado. Thriller dirigido por Mervyn LeRoy y protagonizado por uno de los actores de cine negro más carismáticos: Edward G. Robinson (Cayo Largo, Hombres violentos).

6/10
The Widow from Chicago

1930 | The Widow from Chicago

Swifty Morgan trabaja para un misterioso hombre llamado Dominic. Mientras arregla sus negocios, tiene un accidente en las vías del tren. El detective Henderson decide investigar el caso.

6/10
East is West

1930 | East is West

Una joven forma parte de una subasta de esclavos en China, pero un hombre llamado Billy la salva y la lleva a San Francisco. Sin embargo, él no es tan bueno como parece.

5/10

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