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Biografía

Elizabeth Banks

Elizabeth Banks

46 años

Elizabeth Banks

Nació el 10 de Febrero de 1974 en Pittsfield, Massachusetts, EE.UU.

El fruto de la constancia

13 Abril 2011

No ha hecho nunca papeles propiamente principales. Pero su agradable presencia y simpatía han hecho de ella una secundaria que nunca defrauda. Es de esperar que a la guapa Elizabeth Banks le llegue la oportunidad de brillar un día en un papel protagonista.

Elizabeth Maresal Mitchell, más conocida como Elizabeth Banks, su nombre artístico, nació en Pittsgield, Massachusetts, el 10 de febrero de 1974. Fue la mayor de cuatro hermanos. Y ya de jovencita destacaba su belleza rubia de ojos claros, pues participó en concursos locales a tal efecto. Pero como no sólo de hermosura debe vivir la mujer, Elizabeth emprendió estudios en la Universidad de Pensilvania, donde se graduó; además, como deseaba ser actriz, decidió prepararse en serio matriculándose en el Teatro Conservatorio Americano de San Francisco, donde se tituló en 1998. Y partió a Nueva York, Nueva York, donde sus primeros trabajos actorales fueron en el escenario. A la vez iba logrando pequeños papeles en series de televisión –como Sexo en Nueva York– y cine.

Pero si quería triunfar en la pantalla, debía ir a Los Ángeles. Al menos eso pensó Elizabeth, que como primera medida no tuvo más remedio que cambiar su nombre artístico, para que no la confundieran con la actriz Elizabeth Mitchell. De modo que se convirtió en Elizabeth Banks.

Banks se subió a la telaraña del éxito con Spider-Man (2002). No es que su papel de secretaria del director del periódico donde trabaja Peter Parker fuera memorable, pero estar en el blockbuster del superhéroe arácnido no estaba mal, y repitió en las otras dos entregas. Tampoco estuvo mal tener discreta presencia en Atrápame si puedes, de Steven Spielberg. Desde luego era mejor que acompañar el mismo año a Madonna en la horrible Barridos por la marea.

Con Tobey Maguire, alias hombre araña, repitió en Seabiscuit (2004), la historia del legendario caballo de carreras; y se les verá de nuevo juntos en The Details, que acaban de rodar. Después de coincidir con Glenn Close en En la cumbre (2005), y hacer la gansa con Steve Carell en Virgen a los 40 (2005), hizo con Mark Wahlberg el drama deportivo basado en hechos reales Invencible (2006). Digamos que en plan hormiguita la Banks ha ido sumando papeles secundarios, ninguno memorable, casi siempre en comedias, como Definitivamente, quizás, Mal ejemplo, ¿Hacemos una porno? o Atrapados en un pirado, las cuatro de 2008. Un cambio saludable, de ese año, fue interpretar a Laura Bush en el biopic del presidente George W. Bush en W., de Oliver Stone. Y ya puestos a tantear otros terrenos, abordó el terror con Presencias extrañas (2009) y el thriller en Los próximos tres días (2010). También ha gozado de popularidad con sus incursiones televisivas, primer en Scrubs en 2006, y después en Rockefeller Plaza en 2010.

En lo personal a la Banks le va divinamente. Amante de las redes sociales, recurre a Facebook y Twitter para dar felices noticias. Así, casada desde 2003 con Max Handelman por el rito judío –era su novio desde el lejano 1992–, tienen un hijo gestado en un vientre de alquiler, noticia que corrió como la pólvora en internet gracias a los tweets de la actriz.

Filmografía
Mrs. America

2020 | Mrs. America | Serie TV

Serie planteada claramente como diatriba contra Phyllis Schlafly, activista conservadora de St. Louis. La acción comienza en 1972, cuando el poder legislativo de Estados Unidos aprueba la Enmienda de Igualdad de Derechos o Equal Rights Amendment (ERA). Schlafly, también madre de familia casada con un influyente abogado, llega a la conclusión de que este supuesto avance podría acabar perjudicando a las mujeres, y destruyendo a la familia tradicional. De ahí que se lance a elaborar una serie de boletines, y a impartir charlas exponiendo su punto de vista, para evitar que la mayor parte de estados ratifiquen la ERA, condición indispensable para que entre en vigor. Dahvi Waller (guionista en series como Mad Men) escribe y aparece acreditada como creadora de esta miniserie de 10 capítulos para Hulu, donde precisamente su trabajo quizás suponga el punto más débil. Sobre todo, se muestra claramente partidista, no se intenta entender el punto de vista de los republicanos. Se arremete contra Schlafly, a la que muestra como una pobre desgraciada contradictoria, que defiende que la mujer no está discriminada, pero que por ejemplo asiste a una reunión en la que le piden que sea la que tome notas, por ser la única mujer, o su esposo la obliga a mantener relaciones sexuales cuando ella está agotada. Se describe en cambio sin aristas a sus oponentes, representantes de la segunda ola del feminismo, como Gloria Steinem, fundadora de MS Magazine, la escritora Betty Friedan o Shirley Chisholm, primera afroamericana elegida para el Congreso. Se trata no obstante de una serie con cuidada reconstrucción de la época, y con una realización notoria, se llevan el mayr mérito Anna Boden y Ryan Fleck, en su proyecto inmediatamente posterior a Capitana Marvel, pues se han responsabilizado de cuatro de los diez capítulos. Resulta muy eficaz que los tramos en los que aparece Schlafly estén rodados en un estilo tradicional y más academicista, y los del resto de mujeres, cámara en mano, con un toque más moderno. También se han esforzado mucho los miembros del reparto, en especial Cate Blanchett, en el rol protagonista, pero también John Slattery (su marido), Rose Byrne (Steinem), Elizabeth Banks (la feminista Jill Ruckelshaus), o James Marsden (el diputado Phil Crane), todos ellos tan eficaces  que por momentos consiguen que no se note que sus personajes estén torpemente descritos sobre el papel.

5/10
El hijo

2019 | BrightBurn

Tory y Kyle Breyer, granjeros, están desesperados porque no consiguen dar a luz a un hijo. Un día cae un misterioso artefacto cerca del lugar en el que viven. Cuando acuden a investigar, descubren que se trata de una especie de vehículo tripulado por un bebé, aparentemente normal. Conforme crece, Brandon no sólo nunca se pone enfermo sino que manifiesta capacidades sobrehumanas, cada vez más sorprendentes. Lo malo es que al llegar a la adolescencia, comienza a comportarse de forma bastante extraña. James Gunn ha tratado la figura de los superhéroes con la saga iniciada con Guardianes de la galaxia, y en su comedia menos conocida Super. Ahora produce un film de terror que parece inspirarse en la historia de Superman, pero que ofrece un inquietante giro a la misma: ¿qué hubiera ocurrido si el niño recogido en la tierra por una pareja de humanos no hubiera sido tan bondadoso como el kryptoniano Kal-El? El guión está escrito por Brian y Mark Gunn, hermanos de James, mientras que la realización ha recaido en manos del joven David Yarovesky (The Hive). Resulta bastante inquietante por su crudo retrato de esta etapa de crisis que atraviesan todos los humanos, lo que da que pensar: qué alivio que en la edad del pavo los chicos no tengan las capacidades extraordinarias del protagonista, por su culpa podrían desviarse del buen camino. Quizás se excede en crudeza en algunos puntos del relato, y el desenlace resulta previsible. Al menos, Elizabeth Banks (Tori) y el jovencísimo Jackson A. Dunn (Vengadores: Endgame) llevan a cabo aceptables interpretaciones.

5/10
Los ángeles de Charlie

2019 | Charlie's Angels

La serie televisiva de Los ángeles de Charlie, dentro de su asumida modestia propia de la pequeña pantalla, hizo las delicias de los telespectadores de los años 70, con la combinación de chicas guapas, casos detectivescos y escenas de acción, con un misterioso jefe, el famoso Charlie. Con el cambio de siglo y milenio, llegó a las salas la versión cinematográfica de la serie, en que se repetía fórmula, adaptándose a los tiempos actuales. Aunque carecía de la frescura y oportunidad del original, funcionó medianamente, por lo menos dio lugar a una secuela, donde ya quedó claro que la fórmula estaba agotada. En realidad no debió quedar tan claro para algunos productores, pues los ángeles resucitaron en una nueva serie rápidamente cancelada. Pero el hombre (¿o habrá que decir la mujer?) es el único animal que tropieza una y otra vez en la misma piedra, así que ahora tenemos la versión de Elizabeth Banks, donde ella escribe el guion y hasta se reserva un personaje, no de ángel, sino de Bossie femenina. Como cinta que trata de ajustarse a la fórmula del original, la película tendría un pase, aunque sea más de lo mismo. De modo que seguimos a Elena Houghlin, inteligente científica que ha contribuido a desarrollar un invento que generará energía limpia a espuertas. Aunque hay un problemilla, pues también puede convertirse en arma que los malos podrían usar con fines perversos. Como su jefe no le hace ningún caso, acaba contactando con la Agencia Townsend, donde asignan a dos de sus agentes o ángeles, Sabina Wilson y Jane Kano, para que se ocupen del caso. Así se verán envueltas en una trama conspiratoria muy peligrosa, que las lleva a salto de mata a Hamburgo, Berlín y Estambul. La película, como venimos diciendo, ofrece lo que cabía esperar, o sea, escenas de acción espectaculares, y a las ángeles usando todas sus armas, incluidas las de seducción. No faltan los guiños retro a entregas anteriores, se quiere confiar en los nostálgicos, y como gran novedad, se nos indica que Bossie no es una persona concreta, sino una categoría como lo es la de ángel, por lo que hay Bossies diseminados por todo el mundo. De ahí comienzan a introducirse otros conceptos un tanto risibles como el de que la Agencia Townsend es una ONG altruista, uno de los motivos por el que se preocupa de la nueva fuente de energía limpia. Y en fin, mencionemos discretamente, por no hacer sangre, al amanerado dietista y psicoterapeuta Santo, o el vestidor con ropita y zapatos que vuelve locas a las chicas. Donde la trama se sumerge a fondo en el ridículo es en su discurso feminista. Los títulos de crédito iniciales con niñas y jovencitas emponderadas en todo tipo de actividades, o Sabina combinando su numerito de seducción con palabrería sobre la superioridad de la mujer, son el botón de muestra del arranque, aunque la idea persiste hasta extremos vergonzantes, bien se puede decir parafraseando una frase que se suele atribuir al general Custer, que aquí "el único hombre bueno es el hombre muerto", o casi, véase el desenlace, o el destino de un Bossie y de un pobre guardia jurado tontorrón. De las interpretaciones poco se puede decir. Da la impresión de que Patrick Stewart se siente un tanto ridículo con su Bossie jubilata, mientras que los ángeles cuentan con la veterana Kristen Stewart para hacer de chica machote, y con Naomi Scott para interpretar a la chica ingenua aspirante a ángel, mientras que la esbelta Ella Balinska acredita necesitar algunas lecciones de actuación, el momento en que se echa a llorar es de vergüenza ajena.

4/10
¿Quién está matando a los moñecos?

2018 | The Happytime Murders

En Los Ángeles los humanos cohabitan con los moñecos, marionetas con vida propia. Uno de estos últimos, Phil Philips, ex policía expulsado tras un trágico incidente, se gana la vida como detective privado. Mientras busca pistas sobre el chantaje que sufre una de sus clientas en un sex shop, presencia el asesinato de un antiguo conocido, Mr. Bumblypants, miembro del elenco de "The Happytime Gang", primera serie televisiva de éxito protagonizada por moñecos. Puesto que el asesino persigue al resto del reparto, Philips tratará de detenerle, formando equipo con la detective humana Connie Edwards, su antigua compañera, con la que no se lleva demasiado bien. Títeres similares a Los teleñecos que sueltan tacos, se drogan o practican sexo. La idea no es nueva, pues la han explotado Peter Jackson, en su segundo trabajo, Meet the Feebles, y el musical de éxito "Avenue Q". Ahora se apunta al carro Brian Henson, hijo del creador original de los célebres personajes televisivos, Jim Henson, y aunque la 'gamberrada' quizás atraerá a quienes desconozcan sus precedentes, e incluso les hará reír en el arranque, pronto se hace evidente que la fórmula no da por sí misma para sostener un largometraje en su totalidad. El guión recuerda bastante a ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, sobre todo por su mezcla con el género negro, pero tiene menos chispa, apenas consigue arrancar carcajadas, y a diferencia de aquélla, no resulta ni mucho menos apta para el público infantil.  Melissa McCarthy, protagonista y productora del film junto a su marido, Ben Falcone, no está tan inspirada como en otras ocasiones, no parece muy suelta trabajando con compañeros de felpa. Tiene algo de vis cómica Elizabeth Banks, pese a la poca presencia de su personaje tiene. Ciertos homenajes a Raymond Chandler y algún momento aislado logran cierta gracia, pero en general el guión parece más interesado en explotar que sus protagonistas hagan en pantalla todo tipo de burradas, por lo que el exceso de sal gruesa resulta agotador.

4/10
Power Rangers

2017 | Power Rangers

En la era de los dinosaurios, el alienígena Zordon frustra los planes de acabar con la Tierra de la maquiavélica Rita Repulsa. Entierra cinco monedas de poder destinadas a cinco elegidos que se convertirán en guardianes de nuestro planeta. En el siglo XXI el lugar se ha convertido en Angel Grove, pequeña localidad de Estados Unidos. Cinco adolescentes darán con el tesoro oculto, Jason, quaterback en arresto domiciliario, el ‘cerebrito’ Billy, la ex reina de la popularidad Kimberly, el fanfarrón Zack y la solitaria Trini. Recuerdan la serie televisiva Power Rangers, así como la famosa frase de los protagonistas, “A metamorfosearse”, sobre todo los que fueron niños en los 90, que disfrutaron de lo que en realidad era un refrito de una serie japonesa, Super Sensai, añadiéndole secuencias con actores occidentales, y manteniendo los momentos de acción, donde aparecían enmascarados. En 1995 dio lugar a una entrega cinematográfica, Power Rangers, la película, sólo para incondicionales. Ahora que la nostalgia vende más que nunca llega el pertinente ‘reboot’ o reinicio de la franquicia desde el principio. Se ocupa de la realización Dean Israelite, responsable del resultón film de adolescentes viajando por el tiempo Project Almanac. Sus imágenes tienen garra y logra eficaces trabajos de los jóvenes y desconocidos protagonistas, todos ellos bien escogidos. Se toma su tiempo para presentar a los protagonistas, rebeldes sin causa con los que el ‘target’, de la misma edad, se sentirán más o menos identificados. También logra secuencias de acción más o menos vistosas, a pesar de su falta de frescura y de que cuenta con efectos digitales baratos para los tiempos que corren. Saben a poco las apariciones de Bryan Cranston, muy caracterizado, en su rol de mentor, y Elizabeth Banks, a sus anchas como villana. En línea con otros filmes recientes de corte fantástico como Star Trek: Más allá, y La bella y la bestia, se sugiere la salida del armario de un personaje ya conocido anteriormente. Luego la cosa se queda en nada, la mayor parte del público ni apreciará el detalle, pero parece un peaje obligatorio en beneficio de la corrección política que empieza a resultar ya un poco cansino.

5/10
Dando la nota 3

2017 | Pitch Perfect 3

Presuntamente la última entrega de las andanzas de las Bellas, las chicas que cantan a capella, y que ya son unas profesionales, adiós a la universidad. Pero las chicas, empezando por Beca, que ahora trabaja como asesora de una discográfica, echan de menos la época en que eran como una familia y disfrutaban de lo lindo con sus gorgoritos y meneando el esqueleto. Surge una oportunidad para reunirse gracias al papá de una de las chicas, militar de alta graduación, que las incluye entre las bandas que participarán en un tour para actuar ante las tropas desplegadas por distintas bases. La primera etapa las llevará a la base de Rota, en España. Allí la gordita Amy se reencuentra con su padre, un granuja de tomo y lomo que dice haberse redimido. Puede parecer que es mucho decir, pero quizá sea la más floja de las tres películas de Dando la nota. Más allá de chicas guapas, tenemos canciones y coreografías no supersinspiradas, historias de papás ausentes, y una desopilante trama de un malo malote que quiere acceder a una cuenta bancaria en Suiza, para lo que necesita la cooperación de Amy, más unas subtramas amorosas sin demasiado interés. Da un poco de pena ver acreditado como coguionista a Mike White, que acaba de dirigir una película formidable, Qué fue de Brad. Y también hace un efecto un poquito penoso John Lithgow componiendo a uno de los papás. De todos modos, los incondicionales disfrutarán medianamente con las sensiblerías de rigor y la música, y con un reparto de chicas que van creciendo, al menos en edad, con Anna Kendrick a la cabeza. Se suma a la función la modelo Ruby Rose, como chica mala –su banda se llama "Las húmedas", una de las bromitas sexuales del film– que compite con las Bellas para llamar la atención de un famoso DJ –DJ Khaled, que se interpreta a sí mismo– durante la gira.

3/10
Dando la nota. Aún más alto

2015 | Pitch Perfect 2

Basada libremente en una novela de Mickey Rapkin, Dando la nota hizo cierto ruido en 2012 al recaudar más de 100 millones a nivel mundial cuando sólo costó 17. Las peripecias de Becca, chica solitaria que se unía al grupo femenino de música ‘a capella’ Barden Bellas, seguían patrones un poco trillados, pero estaban bien resueltas, y aderezadas con una recopilación de canciones que convirtieron el disco correspondiente en la banda sonora más vendida de 2013. En Dando la nota. Aún más alto, las Barden Bellas sufren un bochornoso incidente que arruina una actuación a la que ha acudido nada menos que el presidente Barack Obama. Para redimirse tratarán de ganar el título mundial de canto 'a capella' en Copenhague. Pero se enfrentan a duros competidores. La actriz Elizabeth Banks, secundaria y productora en el original, repite en ambas facetas y además debuta como realizadora con esta cinta. Pero se muestra completamente incapaz de remontar el trabajo de Kay Cannon, la misma guionista, pero esta vez muy poco inspirada, y que además recurre con frecuencia a un humor bochornoso, casi propio de las comedias más groseras de los hermanos Farrelly y derivados, o de algunos de los títulos protagonizados por la propia Banks como ¿Hacemos una porno? y similares. Quedan por tanto deslucidas tanto las pegadizas canciones, sacadas de éxitos del pop, al igual que las jóvenes y esforzadas actrices del reparto, en el que repiten Anna Kendrick, Rebel Wilson, Brittany Snow y el resto de las Bellas originales, y que incorpora a Hailee Steinfeld como una ‘heredera’, hija de una antigua miembro del grupo que quiere seguir los pasos de su progenitora. Los más apasionados de la saga deben quedarse durante los títulos de crédito, por la escena donde aparece la versión americana del programa televisivo “La voz”.

3/10
Magic Mike XXL

2015 | Magic Mike XXL

Al prolífico Steven Soderberg le dio por filmar números de strippers masculinos en Magic Mike, con un mínimo guión, pero donde le arropaban Matthew McConaughey y Channing Tatum. Por el morbo, la propuesta triunfó en las taquillas, al parecer sobre todo entre el público femenino, por lo que tres años más tarde el realizador ejerce como productor ejecutivo, director de fotografía (como Peter Andrews) y montador (como Mary Ann Bernard) de la secuela, para la que sin embargo cede el testigo de la realización a su asistente habitual Gregory Jacobs. Aquí el libreto, de nuevo de Reid Carolin, es más simplón que el original, si eso es posible. La figura del destape Magic Mike (Tatum) se había retirado de sus numeritos, pero su novia le ha dejado y no ha podido ganarse la vida con otra ocupación, así que se reúne con su equipo habitual, los Reyes de Tampa, para acudir a Myrtle Beach a una convención de su particular gremio que tiene lugar durante el patriótico fin de semana del 4 de julio. Paran de vez en cuando a poner a cien a diferentes mujeres que encuentran por el camino. Tan frívola e intrascendente como subproductos de tías buenorras ligeras de ropa con poca sustancia al estilo de El Bar Coyote, pero en versión masculina, en Magic Mike XXL queda bastante claro que Tatum y sus compañeros de reparto bailan muy bien, pues la peli se queda en una interminable y agotadora sucesión de bailes sensuales que enloquecen a mujeres gritonas que no paran de tirarles dinero. Aquí las feministas deberían protestar, pues la visión de las mujeres que se ofrece no pasa de ser la de unas locas histéricas. Pero tampoco son muy sólidos los personajes masculinos, unos hombres objeto, así que Magic Mike XXL sólo logra cierta tridimensionalidad con un mínimo pasaje donde uno de los maromos explica que echa de menos una vida “convencional”, con esposa e hijos. No existe ningún tipo de posicionamiento crítico de los autores del film hacia la vida vacía de sus personajes, si bien por su cuenta algún espectador se preguntará adónde nos va a llevar la obsesión por una estética determinada y el erotismo. Soderberg le ha pedido que interprete un papel a la protagonista de Sexo, mentiras y cintas de vídeo, su primer largo, Andie McDowell, ya madura, que sin embargo decepciona porque le toca lidiar con un personaje cliché, en línea con el resto del film.

3/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 2)

2015 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 2

Después de sufrir el severo ataque del "alienado" Peeta, que casi acaba con su vida, Katniss se recupera de sus heridas y comprueba que el mal que aqueja a su compañero es tan profundo que quizá no se reponga nunca. Acuciada por esa idea no está dispuesta a esperar más tiempo para arremeter con toda su fuerza contra Snow, y sabedora de que para las autoridades rebeldes el Sinsajo ya ha cumplido su misión, escapará del distrito 13 para llegar al Capitolio por su cuenta. Pero un comando de soldados fieles le seguirán: entre ellos, Gale, Finnick, Boggs y también Peeta, aunque en cualquier momento podría atentar de nuevo contra Katniss. Digno colofón de las aventuras de Katniss Everdeen, basadas en la trilogía distópica ideada por Suzanne Collins. Mucho ha transcurrido desde que la inocente Katniss se enfrentó a la cruel y terrible prueba de los 74 Juegos del hambre, entretenimiento con el que el tirano presidente Snow distrae y somete al pueblo de Panem. Ahora los 13 distritos están unidos por primera vez, aunque todo el protagonismo recae sobre Katniss, quien buscará con vehemencia su particular venganza, sin atender a políticas ni estrategias. La verdad es que tras la entrega anterior –un prólogo de esta película donde aparentemente apenas ocurría nada relevante– se agradece que aquí los hechos se precipiten y se dé prioridad absoluta a la acción, obviando discursos, reuniones y la palabrería publicitaria tan presente en la saga. Tiene atractivo la entrada del comando en la ciudad, con esas trampas mortíferas que ha preparado el enemigo, al igual que el director Francis Lawrence sabe crear el clima adecuado en la angustiosa secuencia de los túneles, con imágenes que parecen salidas de Guerra Mundial Z. Pero esa primacía de la acción, bien rodada y con eficaces efectos especiales, con la línea narrativa encabezada por Katniss, deja inevitablemente de lado a muchos personajes que tenían bastante peso en los demás filmes, aquí prácticamente ausentes, como Alma Coin (Julianne Moore), Plutarch (Philip Seymour Hoffman, quien desgraciadamente falleció antes de acabar el rodaje), Haymitch (Woody Harrelson), Effie (Elizabeth Banks), etc. Es un detalle que confirma desde luego la inconveniencia de convertir la última parte de la trilogía literaria en dos películas. Ya se sabe, los intereses comerciales mandan. Como era de esperar el personaje de Katniss es el más interesante y se ve que Jennifer Lawrence ha madurado con el personaje. Aquí vuelve a tener que enfrentarse con serias dudas acerca de su cometido, y a poner en entredicho su liderazgo. Y, por supuesto, nunca está claro de qué lado se inclina y se inclinará su corazón con respecto a Gale y Peeta, una cuestión bastante tratada en el film. Por otra parte, en la línea de toda la saga Los juegos del Hambre: Sinsajo (parte 2) no es un film complaciente y optimista. Se habla explícitamente de venganza y asesinato, único móvil de la protagonista, y el mundo que se pinta no es para nada esperanzador. La historia transmite además un agridulce mensaje sobre la condición humana, siempre ávida de poder, donde el mundo de la política se muestra, una vez más, como ámbito natural de la corrupción y la mentira.

6/10
Love & Mercy

2014 | Love & Mercy

Los Beach Boys irrumpieron en los años 60 y pronto se convirtieron en uno de los grupos más importantes de Estados Unidos. Famosos por sus cuidadas melodías, con variedad y mezclas de voces armónicas y mucha instrumentalización, se ganaron el favor del público y la crítica, con temas ya legendarios como el primerizo “Surfin’ USA”, “I Get Around”, “Good Vibrations" o “God Only Knows”, este último incluido en su rompedor álbum Pet Sounds (1966), considerado por el mismísimo Paul McCartney como “el mejor disco vocal jamás grabado”. El alma del grupo eran los tres hermanos Wilson y más especialmente Brian Wilson, compositor de la banda y creador virtuoso del sonido de los Beach Boys. Pero, como suele ocurrir, la banda tuvo sus luces y sus sombras. Love & Mercy explora sus sombras, que tienen que ver con las penalidades que sufrió Brian, quien empezó a tener manías, paranoias, problemas que afectaron a su estabilidad mental tras la publicación de Pet Sounds. El LSD entró en su vida y las relaciones entre los miembros de la banda se tensaron. Brian quedó finalmente apartado y durante años fue sometido a penosos tratamientos psiquiátricos. Productor de películas tan notables como Hacia rutas salvajes, El árbol de la vida o 12 años de esclavitud, en su segunda película como director -tras la lejana Old Explorers, de 1990- Bill Pohlad retrata la vida de Brian en dos tiempos: el primero en la época más creativa y rompedora, que coincidió con el afloramiento de sus desequilibrios; el segundo, veinte años después, a mediados de los 80, cuando vivía aletargado, presa de los medicamentos y los abusos de su médico, y su vida había perdido cualquier aliciente. Hasta que apareció una mujer llamada Melinda Ledbetter. Pohlad procura mantener la objetividad, la distancia, gracias a un guión de Oren Moverman y Michael A. Lerner que evita detenerse demasiado en muchos aspectos de la vida de Brian, y busca narrar la historia con pinceladas sueltas (a veces tan importantes como la dolorosa relación con su padre), centrándose más en la persona, en el temperamento, que en los hechos. Se agradece por tanto que no se agote al biografiado, pero a veces, la película está tan lejos de la hagiografía como de la narración apasionada (se echa de menos, por ejemplo, más música) y el conjunto puede resultar algo frío. De todas formas, el atractivo de Love & Mercy es innegable, y los contados momentos emotivos funcionan. Y es que la vida real tiene mucho peso. Y el espléndido reparto ayuda, gracias a un casting muy ajustado, con un excéntrico Paul Dano, un John Cusack muy 'zombie', un ambiguo y astuto Paul Giamatti y una luminosa Elizabeth Banks que es un verdadero ángel.

6/10
Every Secret Thing

2014 | Every Secret Thing

Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 1)

2014 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 1

Katniss Everdeen es acogida en el distrito 13, y aleccionada por Plutarch, la presidenta Alma Coin alberga grandes esperanzas de que la joven pueda galvanizar el imparable movimiento de rebelión contra el tirano presidente Snow. Las dudas surgen en cómo puede afectarle que Peeta haya quedado atrás, prisionero de Snow. Pues éste lo exhibe en las pantallas de televisión en entrevistas conducidas por Filckerman, con mensajes equívocos y manipuladores que podrían minar la moral de Katniss. La novela con que culmina la trilogía distópica de novelas juveniles de Suzanne Collins ha sido dividida en dos partes, y aquí llega la primera entrega de "Sinsajo", de la que lo menos que puede decirse es que no defrauda. Francis Lawrence sigue describiendo un mundo oscuro, donde se muestran las masacres ejecutadas por un Snow al que no detiene ningún escrúpulo a la hora de trazarse sus objetivos. Las claves que sostienen la trama siguen siendo las de los otros filmes: una innegable madurez en la heroína Katniss, que maneja sus condiciones de liderazgo con humildad, sin que se le suban a la cabeza, y confiando más en la atención sincera a los otros, que en las armas de propaganda, los videoclips patrióticos que desea rodar Plutarch, y que sólo funcionarán sin responden de verdad a las convicciones íntimas de la protagonista. Una vez más la idea de que importan más las personas concretas que las metas abstractas funciona, porque el bien de la colectividad pasa por el bien personal de cada uno de los que sufren la tiranía de Snow; esto permite a la protagonista sacrificarse y tomar las decisiones adecuadas. Las escenas de acción funcionan muy bien, y algunos pasajes que podían haber sido convencionales, como un intento de rescate, funcionan bien por que se combinan paralelamente con otra guerra, la mediática, de innegable interés. Los actores están bien en sus personajes, casi todos arquetípicos, los veteranos Donald Sutherland, Julianne Moore y el fallecido Philip Seymour Hoffman los llenan casi con su sola y poderosa presencia. Destaca especialmente Jennifer Lawrence, que le imprime dramatismo y grandeza en sus momentos culminantes –los relativos a Peeta y Gale, o sus encuentros con las personas sufrientes–, se trata sin duda de una grandísima actriz.

6/10
Vaya resaca

2014 | Walk of Shame

El mismo día que su novia le abandona, a la periodista Meghan le comunican que no ha sido la elegida como presentadora de un programa de noticias a la que ella aspiraba. Decidirá entonces irse de marcha con sus amigas Rose y Denise. Al final acabará en la casa de un desconocido, pero lo más difícil será regresar a casa. Comedieta a ratos divertida que se apoya íntegramente en las dotes de actriz y comediante de la guapa Elizabeth Banks (Los juegos del hambre). Durante todo el metraje vamos siguiendo sus peripecias por la ciudad de Los Ángeles, en donde irá sumando una calamidad tras otra. La reportera parece atraer la mala suerte como si fuera un maleficio. Aunque el guión es muy ligerito, entretiene, y algún gag con la amiga tonta tiene bastante gracia.

4/10
Little Accidents

2014 | Little Accidents

Movie 43

2013 | Movie 43

Dos amigos adolescentes creen estar arrasando en YouTube con su nuevo vídeo. Pero todo es la broma del hermano pequeño de uno de ellos, geniecillo de la informática. Como venganza, quieren cargarse su ordenador, pero necesitan distraerle e inventan una historia de que están buscando en internet la mítica película “Movie 43”, con contenidos archiprohibidos, y el chaval, picado, se pone a buscarla en los servidores más recónditos. Y en efecto, esto sirve de hilo conductor para ir mostrando metraje de las situaciones más desopilantes, una sucesión de sketches varios en competición para ganar en grosería y zafiedad. Película gamberra para adolescentes –y adultos– descerebrados, que tiene detrás a uno de los hermanos Farrelly, Peter, no sabemos qué pasa con Bobby, esperemos que no se hayan enfadado, a lo mejor pensó que la propuesta no era suficientemente guarra y transgresora. La idea de Movie 43, que cuenta con 12 directores no superbrillantes, entre ellos la actriz Elizabeth Bank, es provocar una mezcla de asco, repulsa y risas, lo que funciona parcialmente. Tiene gracia la ocurrencia de presentar a Hugh Jackman con una “disfuncionalidad” en el cuello que provoca unos divertidos caretos de Kate Winslet en una cita a ciegas, lo más divertido de la cinta, aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno, divisa que olvida Peter Farrelly, responsable de ese segmento. Otros actores célebres se han sumado a la función, con mayor o menor fortuna, y se supone que parte de la gracia del film es ir reconociéndolos. El modo de “pegar” las historias o cortos en Movie 43 es ingenioso, incluida la ocurrencia homenaje a Terminator. Pero tanta caca (sí, literalmente), genitales, pechos, reglas y compresas, y hasta incesto, a ver quién es más salvaje, acaba agotando; incluso otras ideas paródicas sobre Apple, enanos y superhéroes no evitan la tentación escatológica y procaz. El film es mejor que otras propuestas de los hermanos Farrelly, últimamente cuesta abajo, pero es que no han hecho nada mejor que Algo pasa con Mary, allá por 1998, y cuyos barros han traído un auténtico lodazal de películas perfectamente prescindibles.

3/10
Los juegos del hambre: En llamas

2013 | Catching Fire

Segunda entrega de la saga iniciada con la exitosa Los juegos del hambre. Aún queda la adaptación de la última de las novelas de Suzanne Collins, Sinsajo, que según está previsto se fragmentará en dos películas. Por primera vez ha habido dos ganadores de “Los juegos del hambre”, Katniss Everdeen y Peeta Mellark, que según la tradición, inician el Tour de la Victoria, por todos los distritos, donde se encontrarán con los familiares de los caídos durante el torneo. Pero la población percibe a Katniss como una rebelde que ha desafiado con éxito al oscuro poder del Capitolio, lo que podría avivar una insurrección. Tras un intento fallido de usar a la muchacha para manipular a la opinión pública, el nuevo y maquiavélico Vigilante Jefe, Plutarch Heavensbee, le dará la solución al presidente Snow, organizar una edición del 75 aniversario de la macabra gesta, que recupere a ganadores de los años anteriores, por lo que como sólo puede ganar uno, lo más probable es que Katniss muera. El director Gary Ross, que realizó un correcto trabajo en la primera parte, cede el testigo a Francis Lawrence (Soy leyenda), que le saca partido sobre todo a la numerosa acción presente en la trama derivando en un tramo final trepidante. Los juegos del hambre: En llamas ofrece la suficiente espectacularidad como para mantener al público ensimismado, pese a que repite forzadamente el mismo esquema, con la protagonista enfrentándose de nuevo a la misma competición, cuando se suponía que no lo tendría que hacer más. Aunque está claro que su público natural son adolescentes, no se realizan concesiones fáciles a este sector, como podrían haber sido, por ejemplo, la sobredosis de diálogos empalagosos, y personajes quitándose la camisa forzadamente de Crepúsculo. Los juegos del hambre: En llamas tiene un tono más adulto incluso que el de su predecesora. A todo esto se le suma que tiene cierto interés su análisis del funcionamiento de la propaganda mediática, en concreto del poder de la televisión para mantener distraída a la población de los verdaderos problemas. Además, Los juegos del hambre: En llamas reincide sobre el sacrificio, el trabajo en equipo, la familia y la necesidad de cuestionar de forma crítica las doctrinas oficiales del poder que promueve la caja tonta. Por su parte, Jennifer Lawrence vuelve a demostrar que su capacidad interpretativa supera con mucho la media, y está bien acompañada por los jóvenes Josh Hutcherson y –en menor medida– Liam Hemsworth. De nuevo choca, quizás, que se haya recurrido a actorazos como Donald Sutherland, Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Toby Jones o Stanley Tucci para papeles que apenas tienen presencia. Así y todo, el insuperable Philip Seymour Hoffman no necesita más que un par de secuencias breves para componer a un villano retorcido y memorable.

6/10
Los juegos del hambre

2012 | The Hunger Games

Futuro distópico. América del Norte se ha convertido en Panem, y gobernada desde Capitol, está dividida en doce distritos. Para evitar el enfrentamiento interno, las disputas se resuelven anualmente en los llamados Juegos del Hambre, donde cada distrito elige por sorteo a un chico y a una chica entre 12 y 18 años en un ejercicio de supervivencia en plena naturaleza donde unos se matan a otros, pues sólo puede haber un ganador, que será el único que quede con vida. Se trata también de un modo de entretener a la plebe. Katniss Everdeen, de 16 años, se presenta voluntaria para representar al distrito 12 en sustitución de su hermana pequeña Primrose, que tiene la mala pata de ser escogida por sorteo. Inteligente, juiciosa, hábil en la caza con el arco y las flechas, ella va a participar en los Juegos a su personal manera. Los juegos del hambre es una adaptación de la primera de las novelas de una trilogía juvenil concebida hábilmente por Suzanne Collins, y que en su traslación cinematográfica tiene todas las papeletas para convertirse en un merecido éxito entre los adolescentes. Aunque en la idea de un enfrentamiento a muerte entre adolescente se cita como referencia Battle Royale, novela, película y manga, podrían mencionarse muchas influencias, desde los mitos griegos, los juegos olímpicos y los gladiadores del circo romano, a historias de supervivencia tipo Acorralado o de la frontera, y críticas a la televisión basura de las que fue premonitoria El show de Truman. Incluso podríamos hablar de Matrix en versión adolescente. Sea como fuere, la película que dirige Gary Ross no se limita a un tonto mimetismo, sino que tiene muchas virtudes. Una, no pequeña, es la de ser tremendamente entretenida. Y otra, muy destacable, es la de invitar a los adolescentes, espectadores potenciales del film, a no caer en el adocenamiento de una sociedad aborregada que les impone ciertas reglas del juego. La protagonista, encarnada por esa magnífica actriz que es la joven Jennifer Lawrence, se esfuerza en ser dueña de su destino: se sacrifica por su hermana, desafía a los organizadores de los juegos con salidas inesperadas, y una vez es dejada a su suerte con otros 23 contendientes, “juega” con las reglas que le dicta su conciencia y no con las que le imponen desde fuera, violando su dignidad de persona. Lo que no significa que sea una insensible Rambo femenina, ella es frágil, tiene sentimientos, esta nerviosa cuando su vida se convierte en espectáculo televisivo, y le puede, y mucho, cierta inclinación maternal. Agilidad narrativa, pasajes emocionantes, buenas escenas de acción, dudas sembradas sobre ciertas inclinaciones amorosas, magnífica dirección artística... Y ello evitando la violencia desagradable, aunque sin obviarla. La maquinaria de Los juegos del hambre está montada con cariño y perfectamente engrasada –en el cuidado guión ha participado la propia novelista con Ross y Billy Ray–, y cuenta con personajes interesantes, como el mentor de Katniss, al que da vida Woody Harrelson; aunque no faltan secundarios algo esquemáticos, sin duda por falta de tiempo para perfilarlos mejor, a los que dan vida no obstante buenos actores como Donald Sutherland, Toby Jones, Stanley Tucci, Elizabeth Banks o Wes Bentley; en este sentido se repite los problemas de que adolecía la saga Harry Potter o incluso El Señor de los Anillos, echamos en falta más profundidad en esos roles.

6/10
Qué esperar cuando estás esperando

2012 | What to Expect When You're Expecting

En su necesidad desesperada de ideas, Hollywood recurre a los libros de autoayuda. Mientras se prepara la adaptación al cine del célebre libro sobre relaciones sentimentales "Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus", se estrena Qué esperar cuando estás esperando, basada en la obra homónima de Heidi Murkoff, que viene a ser un manual para futuros padres. Publicado en 1985, se sigue reeditando con enorme éxito. Puesto que el best-seller no tenía argumento, sino que consistía en una sucesión de consejos para el embarazo, las guionistas Shauna Cross (Roller Girls), y Heather Hach (Ponte en mi lugar) han inventado diversas historias de bebés en camino que se entrecruzan. Por ejemplo, Jules y Evan, estrellas televisivas, se dan cuenta de que su vida actual va a cambiar por completo cuando ella dé a luz, Wendy, una autora de libros sobre bebés descubre que la práctica no tiene nada que ver con sus teorías, mientras que Gary, su marido, mantiene una especie de competición con su padre, que va a tener gemelos con una mujer mucho más joven que él... Dirige Qué esperar cuando estás esperando el británico Kirk Jones (Despertando a Ned, La niñera mágica), que tiene a sus órdenes a un reparto repleto de estrellas, donde destacan los nombres de Cameron Díaz, Jennifer López, Elizabeth Banks, Chris Rock, Brooklyn Decker y Dennis Quaid, todos ellos en registros exagerados, pero más o menos eficaces. El realizador consigue darle dinamismo al film y pasar de unos personajes a otros sin que nadie se pierda. Subyace un mensaje en torno a las bondades de la maternidad, no muy novedoso pero al menos positivo. Por desgracia, todo es previsible en Qué esperar cuando estás esperando. Recurre en todo momento al humor facilón, a veces un tanto escatológico, pero a niveles moderados. Carece de secuencias realmente memorables, y sus personajes, si bien pueden ser representativos de la sociedad moderna, no tienen demasiada tridimensionalidad, sino que más bien se quedan en arquetipos.

5/10
Al borde del abismo

2012 | Man on a Ledge

Thriller al gusto moderno, con un ritmo acelerado. Al borde del abismo supone el debut como realizador de Asger Leth, hasta el momento con experiencia en el terreno documental. Nick Cassidy, ex policía fugado de la prisión en la que cumplía condena por robo, se sube a una cornisa de un hotel neoyorquino, lo que causa un gran revuelo entre los viandantes. Cuando aparece la policía, Cassidy exige la presencia como negociadora de la agente Lydia Spencer, abatida porque en una situación similar no logró disuadir a un hombre que se suicidó. El director ha contado con un actor de tirón, Sam Worthington, encumbrado por Avatar, y con un buen reparto, que incluye a Jamie Bell, Kyra Sedgwick y Elizabeth Banks. Todos demuestran que tienen oficio para sacar adelante a sus personajes, aunque éstos tengan pocos matices, como en el caso de Ed Harris, antagonista de la pieza. También parte de un guión con las suficientes dosis de intriga como para tener pegado al espectador a la pantalla. Incluye una rutinaria crítica a la obsesión de los medios por conseguir audiencia a cualquier precio, y advierte del peligro de la corrupción, aunque en general es premeditadamente ligera. El guión de Al borde del abismo no acaba de resultar muy verosímil, pero al menos cumple su función de hacer pasar el rato.

5/10
Así somos

2012 | People Like Us

Una comedia dramática sobre la familia, inspirada en una historia real y protagonizada por Chris Pine (Star Trek), quien da vida a Sam, un charlatán vendedor de unos veinte años cuyo último contrato se derrumba el día que se entera que su padre ha muerto repentinamente. Contra sus deseos, Sam deberá regresar a su hogar para encargarse de la sucesión y recobrar contacto con su distanciada familia. Mientras intenta cumplir con la última voluntad de su padre, Sam descubre un asombroso secreto que altera el curso de su vida: Sam posee una hermana de 30 años llamada Frankie (Elizabeth Banks), cuya existencia desconocía. A medida que se van conociendo, Sam se verá forzado a reconsiderar todo lo que creía saber sobre su familia y replantearse las decisiones que ha tomado en su vida.

Dando la nota

2012 | Pitch Perfect

Beca es una jovencita que se acaba de incorporar a la universidad. Poco motivada con los estudios, lo que de verdad desea es convertirse en DJ. Pero tal meta no parece fácil a corto plazo, y entretanto su padre, profesor en la misma universidad, le reprocha su escasa vida social. Así que impelida por su progenitor, ingresa en el grupo de canto a cappella de Las Bellas, el único formado enteramente por chicas. La meta es llegar a la final de esta modalidad musical vocal y sin instrumentos, que se celebra en el Cargenie Hall de Nueva York, para lo que debe integrarse en un grupo variopinto de féminas con sus personales problemas. El desconocido Jason Moore hasta ahora sólo había trabajado en televisión. Y televisiva se diría que es su principal referencia para Dando la nota, la exitosa serie Glee. Sólo que Dando la nota no es Glee, carece de la chispa de la serie de Ryan Murphy, a pesar de que comparta con ella la inclusión de números musicales coreografiados, las cuitas amorosas y de identidad sexual de las chicas, la rivalidad con otros grupos, etc. Está claro que la fórmula de “jovencitos y jovencitas de buen ver” más “música presentable” tiene su público, no hay más que ver el éxito de tantas películas de baile de trama bastante elemental. Aquí la novedad estriba en que se cante a cappella, lo que propicia un momento prometedor, pues la cortinilla de Universal al inicio de Dando la nota, es acompañada por la correspondiente tonadilla musical tarareada en vez de orquestada. Pero quitado esto, la trama es muy ramplona, los personajes no tienen entidad, empezando por la “prota”, una Anna Kendrick que poco tiene que hacer con su papel. Hasta “gracietas” como la vomitona se repiten dos veces, por si no hubiera quedado claro lo “divertido” de la propuesta... y la escasez de ideas.

3/10
Our Idiot Brother

2011 | Our Idiot Brother

The Details

2011 | The Details

Los próximos tres días

2010 | The Next Three Days

La pesadilla de una familia corriente. Josh, profesor universitario casado con Lara, y con un niño, Luke, ha salido a cenar con su hermano y su mujer. Han discutido, pero nada del otro mundo. Al poco de volver a casa, la policía irrumpe intempestivamente, y se lleva detenida a Lara, a la que acusan de asesinato. Y en efecto, es condenada, pues todas las pruebas apuntan a que mató a una mujer en un aparcamiento. El tiempo pasa, y las distintas apelacionas no sirven de nada. Tan desesperado está Josh, que empieza a idear un plan de fuga para Lara. Lo que implica pensar no sólo en sacarla de la cárcel, sino en el traslado de la familia al completo a otro país. Paul Haggis (Crash, En el valle de Elah) escribe y dirige un dinámico y hitchcockiano remake de la reciente película francesa Pour elle. Se trata de un angustioso thriller contado desde el punto de vista de Josh, un tipo normal, no especialmente mañoso, que convencido de la inocencia de su esposa acometerá toda clase de acciones arriesgadas para devolverle la libertad. Su motivación, claro está, es el amor, él nunca duda de la esposa, porque la conoce; lo que no quita para que Haggis siembre interrogantes en el espectador. Quizá Haggis estira demasiado la trama en la parte que se refiere a los minuciosos preparativos de la fuga, pero lo hace con la idea de dar verosimilitud a lo que cuenta, se trata de no escamotear al espectador los muchos obstáculos con que se topa Josh, bien encarnado por el siempre convincente Russell Crowe. Desde los tratos con maleantes de diversa calaña, a la mirada preocupada de los padres de Josh, el distanciamiento de Luke de su madre... Es posible que en esta ‘obsesión’ excesiva por atar cabos el director haya tenido en la cabeza Un ciudadano ejemplar, hecha el año anterior y de temática comparable –se incide también en los errores del sistema a la hora de administrar justicia–, aunque bastante menos creíble. De este modo, cuando llega el último tercio de la película, la huida pura y dura, uno puede aceptar trucos y sorpresas destinados a despistar a sus perseguidores. Desde el punto de vista de guión y realización, destaca la escena de la autopista, un alarde de concatenar máximo peligro y tensa calma. Hemos hablado ya del buen trabajo de Crowe, pero conviene subrayar el completo acierto en el resto del reparto.

6/10
Presencias extrañas

2009 | The Uninvited

Remake norteamericano de la película surcoreana Dos hermanas, dirigida en 2003 por Kim Ji-woon y que obtuvo un gran éxito internacional. Los guionistas retoman la historia original y la cambian en algunos aspectos pero el planteamiento es muy similar. Dirigen los hermanos Guard, dos británicos que debutan en el largometraje. La película es una historia más de 'personaje que ve horrorosos fantasmas', los cuales parecen avisarle de algún peligro. Anna lleva meses recluida en un centro psiquiátrico debido al trauma causado por la horrible muerte de su madre enferma, debido a un incendio fortuito. Ahora se dispone a volver a casa, tras recibir el alta médica. Al llegar, comprueba que Rachel, la que fuera enfermera de su madre, se ha convertido en la novia de su padre, y la tirantez entre ellas se incrementa. La única compañía de Anna es su hermana mayor Alex, con la que se lleva a las mil maravillas y con la que comparte su odio hacia Rachel. Pero, lejos de recuperar la tranquilidad, la vida de Anna en la casa se vuelve una pesadilla al sufrir extrañas y terroríficas visiones de fantasmas, con intención desconocida. Poco a poco, las dos hermanas empiezan a sospechar que Rachel no es quien dice ser. La película entretiene sin más y contiene sustos eficaces y giros de guión. Sin embargo, el desarrollo de la trama es tremendamente tramposo, aunque haya que achacarlo a la loable intención de conseguir un sorprendente desenlace. Por lo demás, todo se enmarca en situaciones convencionales: enorme casa solitaria, paraje idílico, trauma adolescente, madrastra malvada, misteriosa muerte familiar, espectros y ruidos nocturnos, etc. El reparto mezcla a gente consagrada como David Strathairn (My Blueberry Nights) y Elizabeth Banks (En la cumbre), con actores juveniles de poca proyección. En general, todos cumplen, aunque quizá destaca el trabajo de Arielle Kebbel como hermana de la protagonista.

4/10
Atrapado en un pirado

2008 | Meet Dave

Otra de las típicas comedias de Eddie Murphy, que se pone nuevamente a las órdenes de Brian Robbins, que le dirigió en Norbit, si bien se aprecia un esfuerzo para que el tono sea menos grosero que el de aquella, para acercarla a un público familiar. En esta ocasión, Murphy interpreta al líder de una tripulación de minúsculos extraterrestres, que se mueven por la Tierra a bordo de un singular vehículo con forma de ser humano, que también es Eddie Murphy. Su objetivo es investigar los recursos naturales de nuestro planeta, con el fin de poder salvar su mundo, en extinción. Haciéndose pasar por un tipo normal, intentarán recuperar un artefacto en forma de piedra con el que pueden regresar a su planeta, pero que ha sido encontrado por un niño que vive con su solitaria madre. El film hace gala de un humor muy manido y el desarrollo es bastante predecible. El protagonista resulta cansino al interpretar nuevamente más de un papel. Aún así, es un film que tiene cierta originalidad, y convincentes efectos especiales de los reducidos alienígenas y los aparatos tecnológicos que manejan. Muestra en cierta medida una visión positiva de lo mejor del ser humano, observado a través del punto de vista de los singulares protagonistas. Asimismo, incluye pequeñas notas sobre la solidaridad y otros temas de interés.

4/10
Mal ejemplo

2008 | Role Models

El director David Wain, responsable de la exitosa y mediocre Los diez locos mandamientos, lleva camino de convertirse en discípulo del rompetaquillas Judd Apatow, pues su tonto y grosero humor tiene ciertamente mucho que ver con el del director de Lío embarazoso. Aquí, el realizador de Ohio entrega una típica comedieta juvenil norteamericana, con dos protagonistas al más puro estilo American Pie, que responden a los arquetipos de patéticos veinteañeros que viven aún como si fueran descerebrados adolescentes. También es cierto que al menos hay alguna idea en su guión y una clara moraleja estimable: pensar en los demás ayuda a madurar y a solucionar muchos problemas personales. Wheeler y Danny son amigos y se dedican a promocionar por los colegios una bebida energética llamada Minotauro. Ambos son muy inmaduros, y mientras Danny vive con su novia Beth, el deslenguado Wheeler sólo piensa en el sexo. Pero cuando Beth abandona a Danny, la depre se apodera del joven y monta tal lío en un colegio que los dos amigos se verán obligados a realizar varias horas de servicios sociales si quieren evitar la cárcel. Entrarán así en un programa llamado “Alas protectoras” y a cada uno se le asigna el cuidado de un chaval. Se supone que ellos serán los adultos que les cuiden... El chiste es fácil, pero como dice el título éste es un 'mal ejemplo' de cine. La historia es muy simple y sobre todo excesivamente previsible. Sorprende de todas maneras el lenguaje abusivament soez de la película, que se supone dirigida también a un público infantil. Todo es tan desnortado y superficial que en algunos momentos es difícil reprimir la risa, por no llorar... La interpretación corre a cargo de los dos colegas Seann William Scott (El tesoro del Amazonas) y Paul Rudd (Por amor al arte), especialistas en películas tontas como ésta, mientras que Elizabeth Banks (Definitivamente, quizás) cumple bien como la guapa novia de Danny.

4/10
Definitivamente, quizás

2008 | Definitely, Maybe

El guión tiene un punto de originalidad: Will Hayes, padre de familia a punto de divorciarse, acude al colegio a recoger a su hija Maya, de diez años. Ésta ­­–desesperada ante la desestructuración familiar– se siente intrigada por cómo se conocieron y se enamoraron sus padres. Aunque Will se muestra en un principio reacio a explicarle los detalles, finalmente acepta hacerlo. Pero propone a su hija una especie de juego. Le contará con pelos y señales sus devaneos con tres mujeres variopintas cuando se mudó a Nueva York para trabajar en la campaña electoral del aspirante a presidente Bill Clinton. Will cambia los nombres de las chicas, y Maya tendrá que adivinar cuál de las tres se corresponde con su madre. El planteamiento, que ofrece una dosis de suspense a una architípica comedia romántica, tenía posibilidades. Pero el británico Adam Brooks, artífice de algunos episodios de Mr. Bean, no logra evitar que el espectador tenga una sensación de ‘déjà-vu’, como si ya hubiera visto antes cada uno de los tres romances. Quizás porque el realizador intenta que no parezca muy evidente con cuál de las tres candidatas se va a quedar al final el protagonista, lo cierto es que la impresión es que el personaje de Ryan Reynolds no tiene química con ninguna de ellas. El desenlace es decepcionante, y pasa de puntillas por el asunto que parece más interesante: las consecuencias de la ruptura matrimonial. Tampoco aprovecha que la acción se desarrolla en el mundillo de la política, lo que podía haber dado cierto juego, si se le hubiera sacado punta a algunas situaciones. Hasta la aparición ‘sorpresa’ del propio Clinton –en realidad se trata de un doble-, carece de la gracia deseada. Tampoco le hace ningún favor a la cinta el toque grosero que supone poner a la niña Abigail Breslin a hablar de sexo, porque ha recibido clases de educación sexual en la escuela. 

4/10
¿Hacemos una porno?

2008 | Zack and Miri Make a Porno

Definitivamente, Kevin Smith se ha estancado. Es cierto que Clerks prometía, como opera prima fresca que estaba rodada con un presupuesto bajísimo, y que Persiguiendo a Amy tenía elementos de interés. Pero han pasado los años, y Smith sigue empeñado en filmar las vivencias de inadaptados obsesionados con el sexo. En esta ocasión, narra las peripecias de Zack, un chico que comparte piso con Miri, su amiga de la infancia. Ambos trabajan en una cafetería, donde dos chicos graban a Miri mientras se cambia de ropa. También filman al propio Zack que, enojado ante la actitud de estos individuos, les hace el gesto grosero de enseñarles el culo. Poco después, Zack y Miri descubren que el vídeo está en internet y que recibe muchísimas visitas. Cuando unos días después, ambos amigos se ven acosados por las deudas, y hasta les cortan el agua, Zack tiene una idea descabellada. Le propone a Miri rodar una película pornográfica casera, que podría tener éxito gracias a su recién adquirida fama mediática. Primero se ponen manos a la obra con ‘La guarra de las galaxias’, una versión erótica de Star Wars, y después rodarán una cinta en la cafetería donde trabajan. Es cierto que al principio logra dar cierto interés a la trama, por el fondo romántico –Zack descubrirá que se siente atraído por su compañera de piso–, y también porque aunque se excede en groserías, algunas veces las mezcla con referencias cinéfilas con cierta gracia, en la línea de una broma sobre Glengarry Glen Rose que arranca una sonrisa. Además, es evidente la gracia natural de Seth Rogen –aunque últimamente está tan activo que empieza a cansar–, mientras que Elizabeth Banks demuestra que es una actriz competente para la comedia. También tiene algún momento divertido el actor Jason Mewes, que interpretó a Jay, personaje habitual de numerosas películas de Smith. Pero enseguida el film se desinfla y Smith se limita a hilvanar bromas poco inspiradas en torno a las películas pornográficas, hasta llegar a resultar cansino. No beneficia al conjunto la inclusión de estrellas del cine porno –Traci Lords y Katie Morgan– como secundarias, pues son pésimas actrices.

2/10
W.

2008 | W.

En Nixon, Oliver Stone retrató a un presidente estadounidense marcado por la sombra de Kennedy, que había sido mucho más popular que él, y le había vencido en las elecciones. En esta ocasión lleva al cine la vida de George W. Bush, otro presidente también acomplejado –según se le muestra en el film– por otro antecesor, que en este caso es George H.W. Bush, su propio padre. Stone hace mucho hincapié en las reprimendas de Bush Sr. a su vástago, hasta el extremo de que éste llega a tener pesadillas con él. También apunta que se siente muy celoso de que su padre parezca tener como favorito a su hermano Jeb. Y explica que en parte su empecinamiento con la guerra de Irak se debe a que Bush quería derrocar a un Sadam Hussein que su padre dejó en el poder tras derrotarle y expulsar a sus tropas de Kuwait en 1991. Contra todo pronóstico, Oliver Stone desconcierta un poco porque se esperaba que el polémico director de JFK y Comandante (sobre Fidel Castro) arremetiera sin piedad contra un presidente que ha combatido de forma regular en sus declaraciones públicas. Y sorprende agradablemente que, a pesar de sus divergencias políticas, Stone no cargue radicalmente contra él, sino que hace un esfuerzo por entenderle, y por explicar sus acciones. Por curioso que parezca, presenta a Bush como un buen hombre, honesto y esforzado, a pesar de su torpeza al hablar y sus problemas con el alcohol, un error de juventud. Viene a reconocer el cineasta que Bush es un hombre de sólidos principios e ideales, religioso convencido, enamoradísimo de su mujer, que luchó con tenacidad para ser elegido gobernador de Texas, en el 94, con todo en contra suya. El punto fuerte de la cinta son los actores. Algunas caracterizaciones son asombrosas, como la de Josh Brolin, que si bien no parece tan inspirado como en No es país para viejos, se esfuerza notablemente y por momentos parece el propio Bush. Se lucen especialmente el veterano James Cromwell como su progenitor, Elizabeth Banks –Laura Bush, su esposa– y una transformada Ellen Burstyn –Barbara Bush, madre del protagonista–. Richard Dreyfuss es un convincente Dick Cheney, aunque su personaje parece tratado de modo maniqueo, pues queda como un manipulador ansioso por quedarse con el petróleo de Irak. Sorprende visualmente muchísimo Thandie Newton, que gracias a una excelente labor de los maquilladores recuerda muchísimo a su personaje, Condolezza Rice, si bien no tiene demasiado papel en la cinta. Por otra parte, alguna elección se antoja desafortunada, como en el caso de Ioan Gruffudd (Mr. Fantastico en Los 4 fantásticos) escogido para una breve interpretación de Tony Blair. Juega en contra del film el hecho de que Oliver Stone –cuyos movimientos de cámara en cintas como Wall Street eran muy brillantes– haya rodado esta con una puesta en escena muy académica, cercana al de las producciones televisivas de segunda categoría. Además, el metraje (129 minutos) se antoja excesivo para una trama que no aporta ninguna teoría de la conspiración al estilo JFK, ni ninguna novedad sustancial, sino que se limita a repasar asuntos que han ocupado las portadas de los diarios en los últimos años. Desde luego, es una obra muy menor en la filmografía del veterano director.

5/10
Fred Claus. El hermano gamberro de Santa Claus

2007 | Fred Claus

Simpática comedia navideña, apta para toda la familia, cuya mayor originalidad es haber inventado un supuesto hermano mayor de Santa Claus, el malhumorado Frederick, que vive en plena ciudad de Nueva York y no quiere ni oír hablar de su familia. La causa de esa separación es una mezcla de recuerdos infantiles aciagos –Nick (luego Santa Claus) era idolatrado por su madre y Fred cada vez más olvidado; uno lo hacía todo bien para sus padres y el otro era invitado perpetuamente a imitarle; alguna torpeza de Nick que Fred no ha podido olvidar, etc.– junto con un poco de desfachatez y pereza por perdonar y superar las pataletas de la infancia. De todas maneras, Fred cae bien al espectador, porque seguro que cualquiera hubiera sentido lo mismo en su situación. Ahora en plena vida urbana, sigue siendo un vividorcillo de tres al cuarto, aunque de buen corazón, que da largas a su novia y no se compromete por falta de madurez. Sin embargo, ante la necesidad de conseguir 50.000 dólares para montar un negocio lucrativo, decide humillarse y llamar a su hermano Santa Claus al Polo Norte. El bonachón de Santa le promete el dinero a condición de que vaya a visitarle y trabaje con él unos días, hasta la fecha límite para cerrar el negocio. El filme de David Dobkin (De boda en boda) sigue en todo momento las pautas del subgénero navideño, con risas y momentos emotivos, entregados con los ingredientes típicos de la comedia familiar: los hermanos desunidos, las dificultades entre enamorados, el malo que intenta acabar con Santa Claus, el amor por todos los niños del mundo, etc. Al final triunfará el amor y cada uno se volverá mejor persona. Todo muy clásico y navideño, si no fuera por el extraño empeño que parecen tener los guionistas (al menos en la versión española) de eliminar cualquier mención a Dios por pequeña que sea, pues incluso dejan a medias un refrán popular para no citarlo: “A quien madruga…”, y ahí se quedan. Pero, en fin, es sólo una apreciación singular y anecdótica sobre una película amable y plagada de buenos sentimientos. Y entre medias hay tiempo para algunas divertidas escenas, como la de la macrodiscoteca que monta Fred en la fábrica de juguetes, o, sobre todo, la de la terapia grupal formada por los hermanos de los famosos (con apariciones estelares de personajes reales, como Frank Stallone, hermano de Sylvester; Roger Clinton, hermano del ex presidente Bill; y Stephen Baldwin, el hermano del también actor Alec). Aparte de la eficaz interpretación de Vince Vaughn, sorprende el espléndido plantel de secundarios –aunque algunos están muy desaprovechados–, entre los que destacan un enormemente gordo Paul Giamatti, en el papel de Santa Claus, y Kevin Spacey en uno de esos papeles de malvado que tanto le gustan.

4/10
Mi vida es una ruina

2007 | Meet Bill

La vida de Bill está al borde de ser una ruina. Adora a su mujer, pero no puede soportar a su familia, para quienes trabaja en un importante banco. No está a gusto con lo que hace, pero se siente incapaz de cambiar. Entonces sucede algo que hará que su vida ya no esté al borde de, sino que esté en la más completa ruina: se entera de que su mujer tiene una aventura. Completamente derrotado e indignado, inicia una campaña de reconquista con la ayuda de un adolescente que le recomienda que cuide su imagen y que le dé celos a su esposa con una bella mujer. Aaron Eckhart mostró su habilidad para la comedia en el estupendo título Gracias por fumar. Ésta que nos ocupa es de una calidad menor, aunque está planteada con menos pretensiones. Él es protagonista indiscutible, mientras que Elizabeth Banks y Jessica Alba le dan una buena réplica, especialmente ésta última. Cinta agradable que vuelve a tratar el tema de las crisis de madurez, donde los adultos de mediana edad se preguntan sobre el devenir de sus vidas y muestran su inconformismo, aunque se sienten incapaces de hacer nada. Eso sí, lo que puede ser una reflexión muy filosófica es tratado con el aire ligero de una comedia de este tipo.

4/10
Spider-Man 3

2007 | Spider-Man 3

Tercera entrega de las aventuras del hombre araña, que mantiene el alto nivel de los filmes anteriores, basados en el superhéroe del cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko. La clave del éxito, una vez más, es un guión elaborado, lo que no significa planteamientos sesudos –no es eso lo que reclama la saga Spider-Man–, sino un buen puñado de ideas capaces de vertebrar la trama, y que suponen conflictos de entidad para los protagonistas. El director Sam Raimi repite en la escritura del libreto, y a él se suman su hermano mayor Ivan Raimi, y Alvin Sargent, que ya participó en la segunda película, y que demuestra solvencia –como hizo en los filmes Luna de papel y Gente corriente– para pintar personajes normales en situaciones extraordinarias. El nuevo film arranca en una aparente situación idílica para Peter Parker y Mary Jane Watson. El primero al fin ha conseguido el favor popular de los neoyorquinos, que sencillamente le adoran; su noviazgo con Mary Jane se ha afianzado y parece que las campanas de boda pueden sonar en cualquier momento. Mientras, ella ha sido seleccionada para cantar en un multipremiado musical de Broadway. Pero la felicidad perfecta en este mundo no existe, y pronto van a surgir obstáculos a esta felicidad: Mary Jane es expulsada del musical, y se siente anulada ante la popularidad de Spider-Man; y Harry Osborn sigue culpando a Peter de la muerte de su padre. Las cosas se complican más con la aparición de nuevos supervillanos: allí están el Hombre de Arena, un delincuente común con mala fortuna en la vida, que a resultas de un experimento radioactivo ha mutado su estructura genética; y un parásito llegado del espacio exterior en un meteorito, del que nacerá Venom, que primero va a tentar a Peter Parker, que así va a descubrir su lado más oscuro, y luego a un nuevo fotógrafo del Daily Bugle. Nadie es perfecto. No estamos marcados por el destino, cada uno se lo construye con sus propias decisiones. Hay que saber reconocer los propios errores y pedir perdón. El bien existe, y el mal también, y optar por el primero sirve para labrarse una felicidad duradera. Son ideas que todos reconocemos como auténticas, porque las tenemos grabadas muy adentro. El éxito de las aventuras de este superhéroe, frente a otros quizá muy apreciados, pero no tanto, tienen que ver, y mucho, con estas nociones. A partir de ellas tenemos un guión sólido y muy dinámico, donde el encontrarnos en una tercera entrega permite un mejor desarrollo de los personajes. En la referente a las escenas de acción, si bien hay algunas más convencionales –hemos visto ya tantas secuencias de efectos visuales…–, el Hombre de Arena es todo un hallazgo, y la escena de la grúa descontrolada es de una espectacularidad increíble. La trama combina bien esos momentos trepidantes con la exploración de los rincones más oscuros del superhéroe, la tentación de la venganza, el encerrarse en uno mismo y la capacidad de redención. Hay muchos y buenos momentos para el humor –el director del Daily Bugle siempre es una buena baza, pero también están propiciados por las escenas en que Parker “se desmelena”–, pero sin que esto lleve a dejar a un lado la idea del talento, que puede ser malgastado, o no. Ya puede ser uno un gran superhéroe, que eso no le convierte en necesariamente bueno, es más, tiene bastantes posibilidades por equivocarse y optar por lo contrario. La idea de libertad es muy importante en este film, y desde luego la salvación de Harry no puede venir de ninguna manera a través de un golpe de fortuna, su inesperado estado de amnesia.

7/10
Invencible

2006 | Invincible

Filadelfia, mediados de los años 70. A sus treinta años, Vince Papale no tiene un futuro muy prometedor. Vive en una pequeña casa del barrio obrero y acaba de perder su modesto trabajo de profesor. Para colmo su mujer le abandona tras cinco años de matrimonio. Se siente un fracasado. Lo mejor de su vida son los partidillos de fútbol americano que juega con sus amigos y las horas que emplea trabajando de camarero en el bar de su colega Max. Allí está el epicentro de su vida, donde diariamente se reúnen sus amigos de siempre, donde hablan del equipo local de fútbol, su gran pasión, donde sueñan y donde reponen fuerzas para el día siguiente. La hora de cerrar se convierte en el momento más triste del día, como dice uno de los personajes. Pero una nueva ilusión llena los corazones de aquellos tipos cuando el nuevo entrenador de los Philadelphia Eagles hace una jornada abierta para ofrecer la oportunidad de entrar en el equipo a cualquier aficionado. El sueño americano hecho película. La referencia es claramente Rocky (por si fuera poco, también el potro italiano era de los barrios pobres de Filadelfia) y el desarrollo argumental es simple y medianamente previsible, con una gran carga de buenos valores. Pero si encima se trata de una historia real (como es el caso), entonces el "American Way of Life" es ya como mandan los cánones. Pues bien, aun con ese lastre, el guión de Brad Gann está cuidado y solventa la peligrosa papeleta del "ya lo he visto" con una esmerada definición de personajes y dos o tres pequeñas subtramas que aportan densidad a la historia y ofrecen algunos diálogos de altura. Además, Ericson Core, realizador debutante tras muchos años como director de fotografía (Mumford, A todo gas, Daredevil), da en el blanco sobre todo al centrar la historia en la amistad (verdadero motor de la película), con cabida también para el amor y las relaciones filiales. El reparto está correcto, con un esforzado Mark Wahlberg, que película a película consigue ganar en naturalidad.

5/10
Slither

2006 | Slither

Bill, sheriff de Wheelsy, típico pueblecito americano, investiga la asombrosa desaparición de diversas reses y animales. Descubre que asola el lugar una plaga de repugnantes gusanos de pequeño tamaño, que se introducen en el interior del cuerpo humano. Uno se mete dentro de Grant Grant, un tipo adinerado, que se transforma en una especie de monstruo. James Gunn ostenta un curioso récord. Al parecer fue el primer guionista americano en ocupar dos semanas seguidas el número uno de las listas de recaudación, cada una con una película diferente: El amanecer de los muertos y Scooby Doo 2. Ahora, debuta como director con una cinta de pequeñas criaturas asquerosas, que recuerda a títulos como Slugs, muerte viscosa o Vinieron de dentro de, de David Cronenberg. Se nota que Gunn procede del gore, por sus toques de humor negro y porque conserva un tono algo salvaje. Cuenta como protagonista con Nathan Fillon, correcto actor que descubrió en Serenity, dirigida por Joss Whedon, íntimo amigo de Gunn, que comparte con él el gusto por las referencias a clásicos del cine fantástico en clave de humor.

3/10
Virgen a los 40

2005 | The 40 Years-Old Virgin

Andy es un cuarentón adorable, dependiente de una tienda y aficionado a los cómics. Pero le tiene obsesionado el hecho de no haber mantenido relaciones sexuales. Una noche de póker, Jay y Clay, compañeros de trabajo, descubren su secreto y deciden presentarle a varias mujeres. Steve Carell, cómico que protagonizó El reportero, con Will Ferrell, llamó la atención del productor de la misma, Judd Apatow, por su sentido del humor. Éste decidió dirigirle en esta alocada comedia, que al menos no es tan grosera como el título permite suponer, se sigue con interés –quizás por la presencia de Catherine Keener, muy superior al producto-, tiene momentos jocosos y recoge la desmedida obsesión por el sexo de la sociedad moderna.

4/10
En la cumbre

2004 | Heights

Cinco personajes, veinticuatro horas, la Gran Manzana neoyorquina. Ellos son Isabel y Jonathan, joven pareja a punto de casarse; Diana, madre de la novia y célebre actriz; Alec, aspirante a actor; y Peter, que prepara un reportaje sobre una exposición fotográfica. Todos están conectados: unos lazos son visibles desde el principio, otros se descubren más tarde. Adaptación de la obra teatral de Amy Fox por ella misma, producida por la compañía de James Ivory, donde el desconocido Chris Terrio cuenta con un gran reparto. Es de esas películas de aire independiente y `casual', que aborda las perplejidades afectivas actuales, también de índole homosexual. La escena de arranque, el ensayo de Macbeth en un teatro, supone toda una declaración de intenciones: en efecto, Diana recrimina a sus alumnos de la escuela de interpretación la poca pasión que ponen, que relaciona con las estrechas miras de nuestro tiempo. Y es que los vaivenes de los personajes, sus sentimientos no expresados, tienen mucho que ver con esa situación de almas empequeñecidas. Los dilemas son los de siempre, pero se diría que los recursos para afrontarlos se han agotado, o se desconocen.

6/10
Spider-Man 2

2004 | Spider-Man 2

Esta vez su seguro servidor, el hombre araña, se subirá literalmente por las paredes con la aparición de un peligroso supervillano: el doctor Octopus. Ésta es la identidad que toma Otto Octavius, profesor y amigo de Peter Parker, el hombre araña. Un experimento fallido de Octavius con antimateria provoca la muerte de su esposa, y que unos sofisticados brazos mecánicos inventados por él se queden adheridos a su espalda. Estos hechos conmocionan tanto al científico, que pierde la razón y se convierte en un monstruoso delincuente. Para desgracia de Spider-Man, que está intentando dejar de ser un superhéroe, porque su doble vida apenas le deja tiempo para los estudios que acaba de iniciar en la universidad, su trabajo como fotógrafo del Daily Bugle, y el tener que ejercer incluso de repartidor de pizzas para poder llegar a fin de mes. El que dijo aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” cambió de opinión cuando fue a ver el segundo Spider-Man. A estas alturas del siglo XXI se da por supuesto que en una gran superproducción los efectos especiales serán sorprendentes, que los actores resultarán creíbles y que la película estará muy bien rodada. Aún así la película  muchas veces fracasa por culpa de un buen guión. Aquí se intenta algo más. Los productores, conscientes de que se trata del personaje estrella de Marvel, y que la franquicia puede seguir produciendo dinero durante muchos años (Sony quiere rodar seis entregas), han decidido cuidar al milímetro el guión, que básicamente gira en torno a la pesada carga que supone ser Spider-Man. Pero Peter Parker no puede dejar de serlo a la ligera, porque es consciente de la responsabilidad que supone tener la fuerza proporcional de una araña, y generar fluido arácnido, entre otras habilidades sobrehumanas. Sam Raimi, director de las dos entregas, ha sabido captar sobre todo la humanidad del personaje central, el secreto que ha hecho de Spider-Man un cómic que continúa teniendo éxito cuatro décadas después de su creación. Pero también están llenos de la misma humanidad los secundarios. Harry Osborn, hijo del Duende verde de la primera parte, ofuscado por el odio hacia Spider-Man. Jonah J. Jameson, más conocido como J.J.J., malhumorado pero en el fondo entrañable director del periódico. La tía May, hiperprotectora de su sobrino pese a que éste es un superhéroe. Y sobre todo, Mary Jane, a quien por su importancia le dedicamos su propio recuadro más abajo. Y, por supuesto, el doctor Octopus.

8/10
Seabiscuit

2003 | Seabiscuit

Es verdad que las películas de género deportivo suelen tener demasiadas veces un factor en contra: su previsibilidad. Pero también es cierto que se prestan, quizá también más que ninguna otra, a reflejar la vida humana en su faceta más romántica: la de lograr que los sueños se hagan realidad. Películas como Seabiscuit son capaces de arrancar en el espectador una emoción verdadera, el ansia de no rendirse jamás ante las dificultades, la convicción de que aunque seamos pequeñas personas siempre seremos capaces de hacer cosas grandes. Y eso es importante para mantenerse vivo. Seabiscuit es la historia de un pequeño caballo que se convirtió en una leyenda allá por los años treinta, en el Estados Unidos hundido por la depresión. Pero es también la aventura de superación de tres personas cuyo mundo se había derrumbado por completo. Johnny “Red” Pollard es un joven jockey que malvive con trabajos de poca monta y cuya vida solitaria tras el abandono de sus padres se ha convertido en una pesadilla. El millonario Charles Howard es un hombre hecho a sí mismo, pero que ha perdido lo que más quería, en la vida, su mujer y su hijo. Tom Smith es un vaquero de los de antes, los que aman la naturaleza y la vida más que el dinero (“no se tira una vida por la borda sólo porque esté un poco magullada”, dice), lo cual no le ha permitido prosperar y ha acabado por ser un hombre sin futuro. Pero el destino quiere que estas tres personas se encuentren y entablen relación en torno a un pequeño caballo de carreras que les devolverá las ganas de vivir. Gary Ross adapta el libro de Laura Hillenbrand, basado en hechos reales, y él mismo se encarga de dirigirlo. Su cámara se mueve con soltura al filmar las carreras –magnífica fotografía de John Schwartzman–, con primorosos primeros planos llenos de fuerza y belleza. Pero su guión no olvida esos temas de los que hemos hablado antes, concediendo un dramatismo notable al mundo interior de los personajes, plagados de tristezas, dudas, contradicciones, pero también de esperanza: corazones magullados, pero todavía vivos. Logra de este modo una película brillante y humana, también gracias al excelente reparto, entre los que destaca Jeff Bridges. Su grito final emociona de verdad.

7/10
Barridos por la marea

2002 | Swept Away

Un grupo de ricachones insoportables pasa las vacaciones haciendo un crucero entre Grecia e Italia. La peor del grupo es Amber (Madonna), casada, que hace la vida imposible al pobre marinero Giuseppe (Adriano Giannini). Aunque éste trata de contener su ira ante esa cuarentona malcriada, de vez en cuando parece que no aguanta más. Pero va a tener oportunidad de resarcirse cuando, en una excursión, él y ella naufragan y van a parar a una isla desierta. Allí van a pasar una temporadita, e inicialmente Giuseppe se comporta como el amo y señor, que sabe lo que hay que hacer para sobrevivir; y a ella le toca sufrir todo tipo de vejaciones. Hasta que surge, incontenible, el amor. El británico Guy Ritchie, esposo de Madonna, ha filmado para su mujercita esta comedia romántica, remake de una película italiana, dirigida por Lina Wertmüller, y protagonizada por Giancarlo Giannini. Curiosamente su hijo Adriano, de gran parecido físico, retoma el papel que hizo su padre en 1974. La película barrió en la edición de los premios Razzie 2003, considerados como los antiOscar.

2/10
Spider-Man

2002 | Spider-Man

Nueva York. Peter Parker es un chaval normal y corriente que vive con sus tíos en el barrio de Queens. Es aficionado a la fotografía y colabora en el periódico de su instituto. Además está secretamente enamorado de Mary Jane, una compañera de clase a la que él ve inaccesible, pese a que también es su vecina y la conoce desde hace tiempo. Su vida, por tanto, no se diferencia en nada de la de cualquier joven de su edad: clases, estudio, algún trabajo esporádico y vida familiar… Pero su rutina va a cambiar cuando accidentalmente reciba el picotazo de una araña modificada genéticamente. Peter adquirirá poderes arácnidos fabulosos: facilidad para trepar por paredes y techos, agudeza sensorial extraordinaria, rapidez de movimientos, fortaleza física y, cómo no, capacidad para tejer su propia tela de araña. Al principio verá en esas características un medio formidable de hacer dinero, pero un triste suceso le convencerá de que debe utilizar sus nuevos poderes para combatir el mal. En el otro platillo de la balanza hará contrapeso un megalómano de los negocios llamado Norman Osborn, que además es el padre de Harry, el mejor amigo de Peter en el instituto. Osborn realiza experimentos científicos para el gobierno, pero tras la negativa para poner en marcha su último proyecto decidirá experimentarlo consigo mismo. Como resultado, verá aumentada su inteligencia y su fortaleza, pero también se convertirá en un demente que pondrá en jaque a la ciudad de Nueva York. Nace así el Duende Verde, el mayor enemigo de Spider-Man. A la hora de hacer una película seguramente todos los directores se pregunten qué escondida clave han de tocar para lograr el éxito. Muchos aspectos tienen de funcionar para que la imagen de la pantalla impregne nuestras retinas durante años: historia atractiva, guión trabajado y coherente, personajes sólidos, actores eficaces… Y, sin embargo, quizá todo eso no baste para situar la película en el particular Olimpo de los espectadores. Hace falta algo más. Y si llamamos la atención sobre este aspecto es porque en los últimos tiempos hay dos ejemplos que cabe estudiar: Spider-Man y El señor de los anillos. ¿Por qué esa fascinación en los espectadores? Resulta esclarecedor que ambas películas se basen en historias previas que durante muchos años han gozado del favor de los lectores. Pero hay que añadir –y aquí está la clave misteriosa–, que es entre esos lectores fanáticos (en el buen sentido) donde hemos de buscar a los responsables de ambos proyectos cinematográficos. Antes de rodar Spider-Man, Sam Raimi era ya acérrimo seguidor del cómic de Marvel –a los 12 años sus padres le regalaron un cuadro de Spider-Man que todavía se encuentra sobre la cabecera de su cama en la casa donde creció– y por eso el proyecto le ilusionó como a un niño que estrena balón de fútbol, puso su alma en él y comunicó su entusiasmo a todo el equipo. Y eso se nota en la película. Es verdad que Spider-Man sobresale por su impresionantes efectos visuales, pero también es cierto que lo hace aún más por su historia. Y es que paradójicamente las piruetas técnicas se encumbran cuando se ponen al servicio de una trama dramática que interesa. Raimi (Darkman, Un plan sencillo), apoyado magníficamente en el cómic y en el guión de David Koepp (Parque jurásico, Misión imposible), ofrece un entretenimiento soberbio, con personajes sólidos, verosímiles, que dan lugar a relaciones psicológicas muy intrincadas. Se permite además aderezar la mezcla con gags tan divertidos como el entrenamiento del protagonista, todo un logro de naturalidad narrativa. Si a todo ello sumamos el magnífico trabajo del reparto, el éxito del que hablábamos al comienzo es cosa hecha. Tobey Maguire es sencillamente la encarnación del héroe solitario a su pesar, ese tipo normal cuyas responsabilidades son a veces un plato duro de tragar (¡pobre Mary Jane!). Y a Willem Dafoe (Platoon, Arde Mississippi) habría que apuntarlo como uno de los malvados más sobresalientes de los últimos tiempos. No todos los actores hubieran pasado el corte en la esquizofrénica escena del espejo. Él no sólo aprueba holgadamente sino que además se da el gustazo de ponerte los pelos como escarpias.

7/10
Atrápame si puedes

2002 | Catch Me If You Can

Steven Spielberg cineasta lo ha probado prácticamente todo. Dotado de indudable talento y dueño por méritos propios de una posición privilegiada en el paisaje hollywoodiense, puede hacer lo que se le antoje. Así se explica su decisión de dirigir esta comedia ligera de ladrón sofisticado y con encanto, que no se parece a nada de lo que había hecho antes, y que en principio estaba destinada a ser realizada por el artesano Gore Verbinski. El film parte de hechos reales, recogidos en las memorias de Frank Abagnale Jr. Este singular personaje, reconvertido con los años en agente de la oficina americana de lucha contra el fraude, llegó a figurar entre los más buscados por el FBI por sus estafas monetarias cuando era un adolescente. El hecho de que sus delitos no supusieran daño físico para las personas, unido al ingenio con que los perpetró, facilita la labor del guionista Stephen Nathanson, que alimenta una corriente de simpatía hacia Frank, aunque sin buscar disminuir la gravedad de sus acciones. Más bien presenta los elementos que pudieron empujarle por el mal camino. Entre ellos ocupa lugar principal la decepción del divorcio de sus padres, a los que tenía idealizados. El intento frustrado de una fuga imposible de Frank, ya detenido, anticipa las dificultades de su captura nada más empezar la película. Sigue entonces, en flash-back, la narración de los años locos de Frank, desde su adolescencia truncada. Y abundan las escenas de comedia, en que despliega su talento para el fingimiento; pero vemos también el atractivo que el dinero y el sexo ejercen en él, una frívola vida de playboy que, piensa, es necesaria para cumplir el proyecto de reunir a sus padres. Y cuando advierte que ellos no son lo que él quisiera, busca sin saberlo figuras paternas sustitutivas: sobre todo, su tenaz perseguidor, con quien vive un juego del ratón y el gato, y que a veces es la única persona con quien puede sincerarse. Leonardo DiCaprio resulta perfecto como el eterno adolescente, mientras Tom Hanks carga con aplomo sobre sus hombros un papel incómodo, de tipo reservado y refugiado en su trabajo.

6/10
Los ángeles de Charlie

2019 | Charlie's Angels

La serie televisiva de Los ángeles de Charlie, dentro de su asumida modestia propia de la pequeña pantalla, hizo las delicias de los telespectadores de los años 70, con la combinación de chicas guapas, casos detectivescos y escenas de acción, con un misterioso jefe, el famoso Charlie. Con el cambio de siglo y milenio, llegó a las salas la versión cinematográfica de la serie, en que se repetía fórmula, adaptándose a los tiempos actuales. Aunque carecía de la frescura y oportunidad del original, funcionó medianamente, por lo menos dio lugar a una secuela, donde ya quedó claro que la fórmula estaba agotada. En realidad no debió quedar tan claro para algunos productores, pues los ángeles resucitaron en una nueva serie rápidamente cancelada. Pero el hombre (¿o habrá que decir la mujer?) es el único animal que tropieza una y otra vez en la misma piedra, así que ahora tenemos la versión de Elizabeth Banks, donde ella escribe el guion y hasta se reserva un personaje, no de ángel, sino de Bossie femenina. Como cinta que trata de ajustarse a la fórmula del original, la película tendría un pase, aunque sea más de lo mismo. De modo que seguimos a Elena Houghlin, inteligente científica que ha contribuido a desarrollar un invento que generará energía limpia a espuertas. Aunque hay un problemilla, pues también puede convertirse en arma que los malos podrían usar con fines perversos. Como su jefe no le hace ningún caso, acaba contactando con la Agencia Townsend, donde asignan a dos de sus agentes o ángeles, Sabina Wilson y Jane Kano, para que se ocupen del caso. Así se verán envueltas en una trama conspiratoria muy peligrosa, que las lleva a salto de mata a Hamburgo, Berlín y Estambul. La película, como venimos diciendo, ofrece lo que cabía esperar, o sea, escenas de acción espectaculares, y a las ángeles usando todas sus armas, incluidas las de seducción. No faltan los guiños retro a entregas anteriores, se quiere confiar en los nostálgicos, y como gran novedad, se nos indica que Bossie no es una persona concreta, sino una categoría como lo es la de ángel, por lo que hay Bossies diseminados por todo el mundo. De ahí comienzan a introducirse otros conceptos un tanto risibles como el de que la Agencia Townsend es una ONG altruista, uno de los motivos por el que se preocupa de la nueva fuente de energía limpia. Y en fin, mencionemos discretamente, por no hacer sangre, al amanerado dietista y psicoterapeuta Santo, o el vestidor con ropita y zapatos que vuelve locas a las chicas. Donde la trama se sumerge a fondo en el ridículo es en su discurso feminista. Los títulos de crédito iniciales con niñas y jovencitas emponderadas en todo tipo de actividades, o Sabina combinando su numerito de seducción con palabrería sobre la superioridad de la mujer, son el botón de muestra del arranque, aunque la idea persiste hasta extremos vergonzantes, bien se puede decir parafraseando una frase que se suele atribuir al general Custer, que aquí "el único hombre bueno es el hombre muerto", o casi, véase el desenlace, o el destino de un Bossie y de un pobre guardia jurado tontorrón. De las interpretaciones poco se puede decir. Da la impresión de que Patrick Stewart se siente un tanto ridículo con su Bossie jubilata, mientras que los ángeles cuentan con la veterana Kristen Stewart para hacer de chica machote, y con Naomi Scott para interpretar a la chica ingenua aspirante a ángel, mientras que la esbelta Ella Balinska acredita necesitar algunas lecciones de actuación, el momento en que se echa a llorar es de vergüenza ajena.

4/10
Dando la nota. Aún más alto

2015 | Pitch Perfect 2

Basada libremente en una novela de Mickey Rapkin, Dando la nota hizo cierto ruido en 2012 al recaudar más de 100 millones a nivel mundial cuando sólo costó 17. Las peripecias de Becca, chica solitaria que se unía al grupo femenino de música ‘a capella’ Barden Bellas, seguían patrones un poco trillados, pero estaban bien resueltas, y aderezadas con una recopilación de canciones que convirtieron el disco correspondiente en la banda sonora más vendida de 2013. En Dando la nota. Aún más alto, las Barden Bellas sufren un bochornoso incidente que arruina una actuación a la que ha acudido nada menos que el presidente Barack Obama. Para redimirse tratarán de ganar el título mundial de canto 'a capella' en Copenhague. Pero se enfrentan a duros competidores. La actriz Elizabeth Banks, secundaria y productora en el original, repite en ambas facetas y además debuta como realizadora con esta cinta. Pero se muestra completamente incapaz de remontar el trabajo de Kay Cannon, la misma guionista, pero esta vez muy poco inspirada, y que además recurre con frecuencia a un humor bochornoso, casi propio de las comedias más groseras de los hermanos Farrelly y derivados, o de algunos de los títulos protagonizados por la propia Banks como ¿Hacemos una porno? y similares. Quedan por tanto deslucidas tanto las pegadizas canciones, sacadas de éxitos del pop, al igual que las jóvenes y esforzadas actrices del reparto, en el que repiten Anna Kendrick, Rebel Wilson, Brittany Snow y el resto de las Bellas originales, y que incorpora a Hailee Steinfeld como una ‘heredera’, hija de una antigua miembro del grupo que quiere seguir los pasos de su progenitora. Los más apasionados de la saga deben quedarse durante los títulos de crédito, por la escena donde aparece la versión americana del programa televisivo “La voz”.

3/10
Movie 43

2013 | Movie 43

Dos amigos adolescentes creen estar arrasando en YouTube con su nuevo vídeo. Pero todo es la broma del hermano pequeño de uno de ellos, geniecillo de la informática. Como venganza, quieren cargarse su ordenador, pero necesitan distraerle e inventan una historia de que están buscando en internet la mítica película “Movie 43”, con contenidos archiprohibidos, y el chaval, picado, se pone a buscarla en los servidores más recónditos. Y en efecto, esto sirve de hilo conductor para ir mostrando metraje de las situaciones más desopilantes, una sucesión de sketches varios en competición para ganar en grosería y zafiedad. Película gamberra para adolescentes –y adultos– descerebrados, que tiene detrás a uno de los hermanos Farrelly, Peter, no sabemos qué pasa con Bobby, esperemos que no se hayan enfadado, a lo mejor pensó que la propuesta no era suficientemente guarra y transgresora. La idea de Movie 43, que cuenta con 12 directores no superbrillantes, entre ellos la actriz Elizabeth Bank, es provocar una mezcla de asco, repulsa y risas, lo que funciona parcialmente. Tiene gracia la ocurrencia de presentar a Hugh Jackman con una “disfuncionalidad” en el cuello que provoca unos divertidos caretos de Kate Winslet en una cita a ciegas, lo más divertido de la cinta, aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno, divisa que olvida Peter Farrelly, responsable de ese segmento. Otros actores célebres se han sumado a la función, con mayor o menor fortuna, y se supone que parte de la gracia del film es ir reconociéndolos. El modo de “pegar” las historias o cortos en Movie 43 es ingenioso, incluida la ocurrencia homenaje a Terminator. Pero tanta caca (sí, literalmente), genitales, pechos, reglas y compresas, y hasta incesto, a ver quién es más salvaje, acaba agotando; incluso otras ideas paródicas sobre Apple, enanos y superhéroes no evitan la tentación escatológica y procaz. El film es mejor que otras propuestas de los hermanos Farrelly, últimamente cuesta abajo, pero es que no han hecho nada mejor que Algo pasa con Mary, allá por 1998, y cuyos barros han traído un auténtico lodazal de películas perfectamente prescindibles.

3/10
Los ángeles de Charlie

2019 | Charlie's Angels

La serie televisiva de Los ángeles de Charlie, dentro de su asumida modestia propia de la pequeña pantalla, hizo las delicias de los telespectadores de los años 70, con la combinación de chicas guapas, casos detectivescos y escenas de acción, con un misterioso jefe, el famoso Charlie. Con el cambio de siglo y milenio, llegó a las salas la versión cinematográfica de la serie, en que se repetía fórmula, adaptándose a los tiempos actuales. Aunque carecía de la frescura y oportunidad del original, funcionó medianamente, por lo menos dio lugar a una secuela, donde ya quedó claro que la fórmula estaba agotada. En realidad no debió quedar tan claro para algunos productores, pues los ángeles resucitaron en una nueva serie rápidamente cancelada. Pero el hombre (¿o habrá que decir la mujer?) es el único animal que tropieza una y otra vez en la misma piedra, así que ahora tenemos la versión de Elizabeth Banks, donde ella escribe el guion y hasta se reserva un personaje, no de ángel, sino de Bossie femenina. Como cinta que trata de ajustarse a la fórmula del original, la película tendría un pase, aunque sea más de lo mismo. De modo que seguimos a Elena Houghlin, inteligente científica que ha contribuido a desarrollar un invento que generará energía limpia a espuertas. Aunque hay un problemilla, pues también puede convertirse en arma que los malos podrían usar con fines perversos. Como su jefe no le hace ningún caso, acaba contactando con la Agencia Townsend, donde asignan a dos de sus agentes o ángeles, Sabina Wilson y Jane Kano, para que se ocupen del caso. Así se verán envueltas en una trama conspiratoria muy peligrosa, que las lleva a salto de mata a Hamburgo, Berlín y Estambul. La película, como venimos diciendo, ofrece lo que cabía esperar, o sea, escenas de acción espectaculares, y a las ángeles usando todas sus armas, incluidas las de seducción. No faltan los guiños retro a entregas anteriores, se quiere confiar en los nostálgicos, y como gran novedad, se nos indica que Bossie no es una persona concreta, sino una categoría como lo es la de ángel, por lo que hay Bossies diseminados por todo el mundo. De ahí comienzan a introducirse otros conceptos un tanto risibles como el de que la Agencia Townsend es una ONG altruista, uno de los motivos por el que se preocupa de la nueva fuente de energía limpia. Y en fin, mencionemos discretamente, por no hacer sangre, al amanerado dietista y psicoterapeuta Santo, o el vestidor con ropita y zapatos que vuelve locas a las chicas. Donde la trama se sumerge a fondo en el ridículo es en su discurso feminista. Los títulos de crédito iniciales con niñas y jovencitas emponderadas en todo tipo de actividades, o Sabina combinando su numerito de seducción con palabrería sobre la superioridad de la mujer, son el botón de muestra del arranque, aunque la idea persiste hasta extremos vergonzantes, bien se puede decir parafraseando una frase que se suele atribuir al general Custer, que aquí "el único hombre bueno es el hombre muerto", o casi, véase el desenlace, o el destino de un Bossie y de un pobre guardia jurado tontorrón. De las interpretaciones poco se puede decir. Da la impresión de que Patrick Stewart se siente un tanto ridículo con su Bossie jubilata, mientras que los ángeles cuentan con la veterana Kristen Stewart para hacer de chica machote, y con Naomi Scott para interpretar a la chica ingenua aspirante a ángel, mientras que la esbelta Ella Balinska acredita necesitar algunas lecciones de actuación, el momento en que se echa a llorar es de vergüenza ajena.

4/10

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